NATIONAL L1BRARY OF MEDICINE NLM D013M7DT 1 ^^rníMi YHí «HSB ,A^AA, trti jJJJJJ ^.^A.A««^ »2l-*r*S * s —jc ,. - -e .- cr-srTtT7i« ' SURGEON GENERAL'S OFFICE í Y Secbiou, ^fff&m^M JVo. /j?/(f/r >___?»■*, ,"■»Jt',"*'-',,,>^,*>>j^Éi ^o^áK^*' ?*M*ñ%% ,w» )M3^^A^^ ^;^a.^;;(,.í;^ v.- ^ft*0.í»Vv2 »;^^^^^^^^^^2^- NLM001347091 mmmM IIew jjouumuuui NmfffWtfrW s»mí»w twáMHÜL. ^& mrnmMfmmtm WW^K&híñ 'fc^VÁftaB» AAr^'U'^ ^•tca/W ^3ip ^.AA'S-ix^ fcrrL, i>*».',2 WRK#^' "Va/ \AAArV^AA¡í ^aa *« áA-T^'^AAAA^rN íí(^ffiii^U*fAfa'¿^: íAAAA^a^^AaAA^> r^w>"''í ;^?m^ CAUSAS, NATURALEZA Y / TRATAMIENTO DE LA SGOLIOSIS V t CAUSAS, NATURALEZA TRATAMIENTO DE LA SCOLIOSIS O SEA CURVATURA LATERAL DE LA COLUMNA VERTEBRAL POR ERNST ABERG m.d.ch.m. MEDICO DIRECTOR DEL INSTITUTO TERAPÉUTICO DE GIMNASIA MECÁNICA; EX-MIEMBRO DE LA COMISIÓN DE LAS OBRAS DE SALUBRIFICACION, DE LA MUNICIPALIDAD Y DE LA FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS DE BUENOS AIRES DF.LEGADO DE LA REPÚBLICA ARGENTINA EN EL CONGRESO PENITENCIARIO EN ESTOCKHOLMO, 1878, ETC. CON UNA FOTOTIPIA Y VEINTE Y CUATRO CROMOLITOGRAFÍAS BUENOS AIRES IMPRENTA DE PABLO E. CONI É HIJOS 1887 ftl45c 1&87 AL DOCTOR G. ZANDER Mi estimado colega y amigo : Acaso debido á las tendencias mas bien materialistas y positivas de los tiempos modernos, ó d otras causas, lo cierto es que las dedicatorias, dntes tan generales y /recuentes, ya rara ve^ se ven, especialmente en las obras cientíñcas. Hay, sin embargo, ahora como dntes, ocasiones en que la ciencia debe sus progresos en sus diversos y especiales ramos d la perspicacia y al genio inventor de una sola per- sona, de modo que, todos los adelantos ulteriores no son sino consecuencias lógicas de su concepción. Nada mas justo, que, en primer lugar, se atribuya d ellos el mérito. Aunque no se trata por el momento mas que del empleo de tus aparatos ingeniosos en un ramo especial, considero que es este uno de aquellos casos; y al dar d la publicidad las pdginas siguientes, que contienen esperiencias adquiri- das en aquel ramo, me es muy grato reconocer, que, si, como espero, he podido demostrar la verdadera causa y naturaleza de una deformidad, considerada por muchos inesplicable, hasta enigmdtica, y establecer sobre bases só- lidas su tratamiento racional, todo el mérito de este ade- lanto te pertenece. VI DEDICATORIA Si, ademds, mis anticipaciones no son exageradas, si el conocimiento de la causa, que tus inventos nos han propor- cionado, y si el empleo de ellos mas frecuente y mas propor- cionado dsu valor, nos permitieran en el futuro borrar por completo de la civilización el oprobio>, que se llama Scoliosis, no es la ciencia sola, sino la humanidad entera la que te deberá inmensa gratitud. Declaro, en cuanto á mí toca, que la pequeña parte, con que he podido contribuir á tal resultado, seria suficiente para llenar todas las aspiraciones ambiciosas, que pudiera anhelar en esta vida. Recibe, pues, mi obrita como el primer tributo que te debe la ciencia. Si pequeño en relación á tu mérito, es porque me ha faltado tiempo y quizás habilidad para darle una forma mas adecuada. Hay, ademds, otra ra^on y es, que á pesar de que las conclusiones para la ortopedia á que creo haber llegado, y las reformas en la educación higiénica de las niñas, que estas permiten esperar, son progresos de gran importancia, nojorman ellos sino una parte de la aplicación que se puede dar d tus aparatos. Mas tarde, estoy cierto, ven- drán otros tributos elaborados con mayor aptitud y de valor mas apreciable, cuando un conocimiento mas estenso y mas completo de tus admirables inventos, induzca d la profesión médica en general á convencerse de su gran eficacia y apli- carlos en el tratamiento de tantas otras dolencias y enferme- dades crónicas, que aquejan al género humano. Buenos Aires, Agosto i° de 1887. Ernst Áberg TABLA DE MATERIAS INTRODUCCIÓN Observaciones generales. - El kormómetro de Zander.-Errores de algunos autores. - Todos los casos'de desviación lateral reunidos. — Error que se ha cometido en per- juicio de la mayoría de estos. — El orden á seguir............................ 1_5 I. CONSIDERACIONES FISIOLÓGICAS Cuestión del equilibrio y de la fuerza productora. — Mecánica ú orgánica.— El objeto de toda organización. — Todo ser orgánico dotado de un sentido inherente de conser- var su centro de gravedad en la línea media. - Ejemplos de organizaciones inferio- res.—En los animales superiores y en el hombre, el sentido de conservar el equilibrio reside en los centros nerviosos — y es una acción refleja. — Los músculos sus fac- tores principales. — En la columna obran alternativamente de flexores y estensores.— Esta facultad es susceptible de desarrollo ó de pérdida ó perversión.— Efecto en este sentido de la voluntad.— Ligamentos laterales imaginarios. — Los ligamentos no sirven para mantener el equilibrio. — La acción muscular determina tedas las posiciones. — Error de considerar los músculos en la convexidad de la curva como mas activos.— • Los flexores laterales de la columna ó del tronco. — Toda flexión lateral, sea la nor- mal, sea el principio de deformidad progresiva, es siempre efecto de contracción mus- cular. — Imposibilidad de admitir la estension estremamente limitada de la rotación horizontal de la columna. — Los aparatos de Zander C3 y C7, para la rotación. — En el estado normal ninguna rotación puede tener lugar sin una curva lateral. — Este hecho esplica la formación de la Scoliosis.— La flexión lateral tampoco muy limitada. — Aparato C6 de Zander. — Flexión lateral también acompañada de rotación. — Una condición fisiológica normal, que esplica el mecanismo de la formación de curvas anormales. — El eje remoto del Sr. Judson. — La intención de la naturaleza, que el poder de la flexión lateral sea muy estenso. — Falta de uso. — Flexibilidad natural en la región lumbar muy grande en las niñas jóvenes.— Contrariamente á la opinión recibida, parece mayor que en las cervicales. — Esperimentos sobre el vivo en oposi- VIII TABLA DE MATERIAS cion á disecciones científicas. — Imposibilidad de acepar las ideas de Adams respecto á la motilidad en la región lumbar y la causa de la curva. — Resumen en forma de doce proposiciones......................................................... 6-20 II. TEORÍAS Para esplicar la naturaleza de la Scoliosis tres teorías principales — la primera fija su origen en los huesos ó cartílagos intervertebrales.— La fuerza mecánica.— Disposición hereditaria. — Teoría adoptada por autores eminentes. — Bouvier, Adams, Delpech, Shaw, Busch, Mikuliez, Volkmann.— Dificultad de esplicar las peculiaridades. — La segunda considera como factor principal la retracción ó parálisis muscular. — Mayow, Morgagni y Mery.— Delpech, Boyer y J. Guerin. — Miotomia como tratamiento radi- cal. — Teoría muscular mas correcta de los autores alemanes. — M. Eulenburg, Dittel, Hyrtl admiten falta de equilibrio muscular en los dos lados.— Wunderlich de la misma opinión.—Opiniones de autores suecos de gimnasia curativa.— La tercera atribuye el punto de partida á la laxitud de los ligamentos.—Ambroise Paré. — Mal- gaigne. — Esperimentos en cadáveres por Hirschfeld. — Errores de anatomía de sus partidarios. — Las tres teorías aceptan una verdadera enfermedad como causa. Prin- cipios de tratamiento errados. — Imposibilidad por ninguna de las tres de esplicar el mecanismo de su formación.— Los autores alemanes escluidos de esta crítica.—Gran falta de ellos de no haber formulado un tratamiento racional. — Teorías emitidas in- fructíferas por la práctica.— El tratamiento, simple rutina.................... 21-27 III. CLASIFICACIÓN Primera clase, casos producidos por causas mecánicas. — Segunda, en que hay una afección verdadera de las vértebras. — Afinidad con la enfermedad de Pott. — Deben incluirse en esta, casos que dependen de raquitismo. — Tercera, que forma la mayoría, comprende la forma común. — En la primera (Scoliosis consecutiva) las curvas son de compensación. — Ocurren á cualquier lado y región de la columna. — Diferente longi- tud de las piernas, la causa mas frecuente. — En la segunda (Scoliosis ossea seu ossi- cularisj alteraciones patológicas de testura. — Debe separarse y tratarse de un modo distinto. — Adams no separa esta forma de la artritis vertebral. — Confusión en las no- ciones patológicas. — Influencia fatal sobre el tratamiento. — Opinión de Adáms sobre la causa de la curvatura en el raquitismo.—La tercera clase [Scoliosis vera seu atrophícaj forma la inmensa mayoría de casos. — La única á que mis observaciones hacen refe- rencia. — Ninguna alteración testural. — Diagnóstico diferencial. — Ocurre casi esclu- sivamente en las niñas. — Interesa las mismas vértebras. — Se produce al mismo lado. — Tiene la misma forma. — Se inicia insidiosamente. — Causa de la confusión, fatal para el tratamiento. — Casos de Lordosis y Cifosis convenientemente reunidos á esta forma.................................................................... 28-32 TABLA DE MATERIAS IX IV. NATURALEZA, CAUSAS Y MECANISMO DE PRODUCCIÓN La naturaleza de la Scoliosis consiste en un estado atrófico por nutrición deficiente. — De todas las partes componentes de la columna. — Existe en diferentes variaciones y grados. — Producido por falta de uso. — La rigidez habitual no causada por una defi- ciencia natural de organización. — La columna vertebral un aparato complicado. — Las vértebras. — Cartílagos intervertebrales. — Ligamentos. — Complicación de su sistema muscular. —La falta de nutrición tiene que afectar á todas las estructuras.—Movimien- tos irregulares de los músculos producen la desviación. — Opinión unánime en cuanto á la falta de vigor. — Esplicacion de Adams por disposición hereditaria no suficiente.— Necesidad de reformar la doctrina de la disposición hereditaria en tuberculosis. — Los descubrimientos de Pasteur y Koch. — Se debe eliminar lo específico. — Aún acep- tando la doctrina, no puede aceptarse su influencia en lo que se refiere á la Scoliosis.— La diátesis tuberculosa se manifiesta por alteraciones testurales con tendencias des- tructivas. — Nada de eso en la Scoliosis. — En ese hecho, todos los autores contestes. — Los únicos casos en que la herencia es admisible. — La Scoliosis según Adams, afección rara. —Verdad en cuanto á Inglaterra. — No en otras partes. — La frecuencia en un grado menor muy grande. — No observado por los médicos en su principio. — Razones porqué. — Imposibilidad de admitir una influencia limitada á un sexo.— Ne- cesidad de estadísticas completas para admitirla. — Ejemplo ilustrativo de prácticas viciosas. — La doctrina de la herencia fatal por la apreciación de la verdadera causa. — La deformidad encontrada en las autopsias, razón probable de las opiniones de los autores en cuanto á la causa.—La falta de uso esplica satisfactoriamente todos los casos. — Importancia grande de las peculiaridades que ofrece la Scoliosis para la esplicacion de su naturaleza. — La primera, que está limitada al sexo femenino. — La segunda, la edad en que se presenta. — La tercera, que la convexidad de la curva es casi siempre á la derecha y en las mismas vértebras. — Diferencia notable en el modo de educar á las niñas.— Esplica las dos primeras peculiaridades. — Imposibilidad de admitir una diátesis, que atacará la columna de las niñas á cierta edad. — La tercera requiere una causa general, siempre la misma para su esplicacion. — Efecto del uso diario del brazo derecho. — Preocupación de los autores en la enumeración de posturas viciosas. — El uso del brazo derecho, factor en las ocupaciones diarias. — Todo el interés concentrado en esplicar la causa productora en la mayoría de los casos. — Una sola causa remota, falta de uso. — Una sola causa próxima, armonia perdida en la acción muscular.— Su modo de producción variado. — Todas las posturas viciosas desarrollan ciertos músculos y dejan otros en inactividad. — La verdadera causa.— Inconsecuencia de los autores que aceptan el efecto de las posturas, pero niegan la función muscular de determinarlas.— Causas remotas y próximas de los autores. — El objeto de la orga- nización es de dotar seres vivientes con medios de resistir á las fuerzas físicas.—Com- probado por la facultad automática de conservar su equilibrio. — Confusión de Adáms de las causas remotas y próximas. — Falta de correspondencia en la fuerza muscular que sostiene el equilibrio de la columna causa activa de la desviación. — No es la posi- ción, pero la acción muscular que la produce, que es la causa próxima. — Importancia X TABLA DE MATERIAS de esta distinción por la práctica. — La teoría del peso tiene que proscribir ciertas ocupaciones. — Y dar demasiada importancia á los cambios estructurales, — Su in- fluencia fatal sobre el pronóstico y el tratamiento. — Obligación penosa de un médico de conciencia de disuadir el casamiento de Scolióticas, si la tendencia hereditaria fuese cierta y probada. — El mecanismo productor. — El sentido de balance ó de equilibrio pervertido por posiciones anormales persistentes. — La curva lateral fisiológica siempre acompañada de una correspondiente rotación horizontal y vice-versa. — Esplicacion sencilla y natural de todos los fenómenos, frecuencia, invasión insidiosa, desarrollo gradual, sus peculiaridades, disposición diferente de los sexos, la edad preferible, el asiento y dirección de la curva. — La naturaleza de la Scoliosis no es una enfermedad. — Exageración de un acto fisiológico. — Testimonio de A. Von Humboldt en cuanto á la inmunidad de los salvages. — Los inventos de Zander. — Opinión de Follín de lo enigmático de la causa primaria de la Scoliosis. — Sus ideas exactas en cuanto á las curvas de compensación. — Su negación de la acción muscular............... 32-52 V. TRATAMIENTO Opinión de Adams de la influencia de las causas productoras en decidir el tratamiento que se debe seguir. —Mis observaciones se refieren únicameute á la forma «popular». —Conveniencia de reunir con aquella casos de Cifosis y Lordosis.— Para tratar la Sco- liosis se han inventado aparatos con tres fines distintos. — Io El método de estension vertical. — Glisson, Nuck, Heister, Lavacher, Delpech, Andrews. 2o Posición hori- zontal sin ó con aparatos de estension. — Venet, Heine, Milly, Maisonabe, Shaw Prevaz, Guerin, Bigg.— 3o Presiones laterales. — Levacher, Mayor, Guerin, Howard, Tamplin, Bigg, Andrews.—Adams (spinal instrument for mechanical support). — El corsé de yeso de Sayre.— Clasificación de Adams.— 1. Origen constitucional predo- minante.— 2. Causas constitucionales y locales en grado igual.— 3. Causas locales so- las. — Defectos de esta clasificación. — En el apéndice otra clasificación por razones prácticas.—Observaciones sobre esto. —Condenación de Adams del tratamiento Sayre. — Su poca confianza en el método gimnástico.— Su tratamiento. — Citas de su libro. — Su excelente medio de esplorar la columna. — Su ignorancia y la de los demás autores del método Zander. — Axioma del autor. — El principio fundamental de su tratamiento. — El organismo susceptible de gran perfectibilidad. — Efecto del ejercicio sobre todos los tejidos. — Perfectibilidad de la columna. —Vicios en los movimientos, la causa activa. — Condenación de otros medios empleados. —Necesidad de estable- cimientos especiales, dotados con los aparatos de Zander. — División de los aparatos en activos y pasivos. — El arreglo científico de los aparatos. — Modo .de prescribir los ejercicios. — Dificultad de obtener efecto unilateral aislado.—Precepto de aumentar paulatinamente las resistencias. — Mas reglas. — Tratamiento especial, procedimiento misto. — El aparato D19. — Descripción del modo de proceder. — Masaje del tronco. — Primer tiempo. — Segundo tiempo.— Tercer tiempo. — Cada una délas manipulaciones se repiten 10 á 20 veces.— Variaciones en el modo de proceder. — Aparato especial.— Su descripción y su empleo. — Efecto rápido sobre las curvas grandes. — Cambios en TABLA DE MATERIAS XI las diferentes regiones demostrados por los diagramas. — Cambios favorables mas visibles en las partes blandas. — La mejoría debida á la acción muscular. — El modo de Adams de averiguar la desviación interna. — Variaciones observadas de un dia á otro en el curso del tratamiento. —Ocasión para el empleo de medios retentivos. — Ano- malías en la curva larga á un lado solo. —Empleo del sentido automático del equilibrio como medio curativo...................................................... 53-81 VI. PRONÓSTICO El pronóstico no tan desfavorable como lo representan los autores. — Ningún caso incura- ble, si es tratado entre 10 á 20 años.— En casos mas inveterados siempre alguna mejo- ría. — Cualidades morales necesarias para el buen éxito. — Voluntad firme. — Debida aplicación. — Perseverancia. — Dificultad de conseguir la perseverancia requerida en establecimientos especiales. — El Kormómétro de Zander. — Su descripción. — Modo de servirse de él. — Medición del plano transversal. — Del plano ántero-posterior. — Del plano diagonal. — Seguridad contra errores. — Diferencia en el porte, por hábito ó negligencia, independiente de la deformidad real. — El Kormómétro descubre curvas laterales é irregularidades menores imposibles de apreciar de otro modo. — La medi- ción debe practicarse á menudo........................................... 83-88 VIL CASOS Deficiencia general de informes en cuanto al principio de la afección. — Se atribuye mas frecuentemente á defectos congénitos ó accidentes traumáticos — Su invasión insidiosa natural. — Las medidas en centímetros y milímetros, de la altura, del plano transversal y del ántero-posterior.— Caso del plano diagonal.— Los diagramas reducidos á la cuarta parte. — Curva doble. — Curva larga sencilla. — Casos consecutivos. — Corta duración del tratamiento........................................................... 89-91 1. Casos de curva doble Casos I-X................................................................. 92-133 %. Casos de curva larga sencilla Casos XI-XX............................................................. 134-153 Tabla Sinóptica del sitio, dirección y estension de las curvas, de los progresos y dura- ción del tratamiento en cada caso........................................ 154-155 índice.................................................................... 157-163 LISTA DE LAS ILUSTRACIONES El kormómétro fototipia......................... DIAGRAMAS: Caso I, Pl. 1, fig. 1 y 2 Casó I, Pl. 2, fig. 1 y 2 Caso I, Pl. 3, fig. 1 y 2 CasoII.Pl.l, fig. Iy2 Caso II, Pl. 2, fig. Iy2 Caso II, Pl. 3, fig. 1 y 2 Caso III, fig. 1 y 2 Caso IV, Pl. l.fig. Iy2 Caso IV, Pl. 2, fig. Iy2 Caso V, fig-ly2 Caso VI.P1.1, fig. Iy2 Caso VI, Pl. 2, Pl. diag. Sección vertical Caso VI,Pl. 3,Pl.diag. Sección horizontal Caso VI, Pl. 4, fig. Iy2 Caso VII, fig. 1 y 2 Caso VIII, fig. 1 y 2 Caso IX, fig. 1 y 2 Caso XI, fig. 1 y 2 Caso XII, fig. 1 y 2 Caso XIII, fig. 1 y 2 Caso XIV, fig. 1 y 2 Caso XVI, fig. 1 y 2 Caso XVII, fig. Iy2 Caso XX, fig. 1 y 2 Verde Azul Colorado 2» 3a 4a M edk 5a 6a 7" » — — 7a » 2" 3a 4a » 5a 6a 7a » — — 7a » 2a 3a — » 2a 3a 4a » — — 4a » 2a — — » 2a 3a 4a » 2a 3a 4a » 2a 3a 4a » — - 4a » 2a 3a — » 2a 3a 4a » 2a 3a — » 2a 3a 4a » 2a 3a — » 2a 3a 4a » 2" 3a — » 2a 3a 4a » 2a — — » 2a — — » 93 95 97 99 101 103 105 107 109 113 117 119 121 123 127 129 131 135 137 139 141 145 147 153 Negro Ia 4a .-!• CAUSAS, NATURALEZA Y TRATAMIENTO DE LA SCOLIOSIS INTRODUCCIÓN Naturam morborum curationes demonstran!. El cuatro de Mayo de 1885 fué inaugurado en Buenos Aires el Ins- tituto terapéutico de Gimnasia Mecánica según el método Zander. Poco tiempo después se presentaron sucesivamente para ser tra- tados ocho casos de Scoliosis. Éntrelos resultados generales obte- nidos en los primeros cuatro meses de tratamiento, que fueron ya publicados en la Revista Médica de Buenos Aires en el mes de Se- tiembre del mismo año, figuran estos casos como curados. No tenia entonces medio con que probar mis aserciones; y los resultados obtenidos, como también algunas opiniones mias sobre la natura- leza y causa de este mal, fueron emitidos en el mismo artículo, en directa y flagrante oposición con lasque tienen las mas eminentes autoridades de nuestra profesión. Considerando pues de gran interés, tanto para la ciencia como para la humanidad, el volver sobre este tópico y hacerlo conocer en el mundo científico; habiendo hoy adquirido mayor esperiencia en mas de veinte casos, algunos muy viejos é inveterados y estando munido como ahora lo estoy de un aparato á propósito, para de- 2 INTRODUCCIÓN mostrarla exactitud de mis resultados, gráfica y matemáticamente, doy á la publicidad estas páginas que son la manifestación de mis ideas y convicciones. Dichos resultados han sido hasta ahora invariables en el mismo sentido favorable, y desde el principio de este año poseo el Kormó- métro de Zander una de sus últimas invenciones, instrumento con el cual se puede medir la mas mínima desviación de la columna vertebral y apreciar por grados los resultados del tratamiento, con una precisión perfecta y que no deja nada que desear como demos- tración gráfica y satisfactoria ; lo que espero además será probado por mis diagramas. Ese tratamiento se distingue principalmente por su poca duración, su relativa comodidad, por sus ejercicios li- mitados á media hora larga cada dia, sin ninguna otra restricción, pero ante todo por la seguridad en sus resultados. Reúne pues el «CITO TUTO ETJUCUNDE». Pero estos resultados me parece que tienen una importancia mayor, que la que consiste en la curación de algunos casos, por- que no tienen sinó una sola interpretación, y considerados juntos con algunas observaciones mias sobre el mecanismo verdadera- mente fisiológico de la formación de la curvatura, han de un modo muy singular venido á robustecerla opinión, que me habia for- mado déla naturaleza y causas de esta deformidad. Declaro pues desde ahora, que tengo la pretensión no pequeña de resolver esta cuestión «vexata», que ha inducido á los autores á hacerlas aserciones mas estravagantes para defender cada uno sus diversas opiniones. Comprendo que tengo el deber de probar esta mí acusación, lo que no me parece muy difícil. Como sucede siempre que la verdad está en medio de las ideas en pugna, se vé esto mismo en el caso presente. Los autores, sin embargo en su ardor de defender sus ideas pre- concebidas, se han adelantado demasiado en esta ocasión, porque INTRODUCCIÓN 3 hechos indisputables de anatomía y fisiología han sido ignorados, olvidados ó mal interpretados. Las diversas ideas de la causa real de la desviación han sido á mas tan mezcladas con las espiracio- nes del mecanismo de su producción, que han inducido á algunos á cometer los errores mas incomprensibles. Debo advertir desde ahora, que se ha producido bastante confu- sión en estas ideas, á causa de haberse reunido en esta noción pa- tológica con muy poca propiedad científica, todos los casos de des- viación lateral de cualquier naturaleza que sean y sin relación mutua en cuanto á las causas productoras. Son estas sin embargo las que deben servir de fundamento á cualquier opinión que se forme de la naturaleza del mal, y aquella á su vez tiene que de- terminar la clase de tratamiento que debe adoptarse. Hay pues gran conveniencia en separar las distintas clases ó variedades de casos, que hasta ahora se han descrito juntas, dificultándola con- cepción clara de estas causas, y mas aún el tratamiento; porque ha inducido en el error grave de aplicar uno idéntico á todas. En el presente caso un error de esta especie es tanto mas lamentable cuanto que se ha cometido en directo perjuicio déla mayoría, como tendré ocasión demostrarlo. El orden que pienso observar será pues el siguiente: Primero espondré las consideraciones fisiológicas, adecuadas para corregir los errores ya mencionados, basadas estas considera- ciones en observaciones propias, que establecen claramente la re- lación íntima que existe entre la función natural y la lesión ; de modo que esta pueda considerarse en su principio nada mas que como una exageración de aquella. Examinaré en seguida las ideas de los principales autores en la materia, lomas brevemente posible, no habiendo gran interés en estudiar teorías, que en su mayor parte, no han tenido sinó muy poca influencia sobre el tratamiento. 4 INTRODUCCIÓN Este examen me proporcionará la ocasión de establecer estricta- mente las clases en que debe dividirse esta deformidad : siéndome tanto mas necesaria esta división cuanto que todas mis observacio- nes se refieren á una sola de sus formas, que también constituye la gran mayoría de los casos. Las peculiaridades que presenta, y que no han sido debidamen- te apreciadas por los autores, me ayudarán á esplicar la natura- leza, causas y mecanismo de su producción. Me ocuparé después del tratamiento, demostrando cómo, á pesar de la diversidad de doctrina sobre la naturaleza y causas de pro- ducción de la Scoliosis ha predominado siempre un tratamiento sin mas razón de ser que la rutina. Con alguna mas estension me detendré al estudiar el tratamiento de Adams y su pronóstico, por su mayor importancia; finalmente espondré el que he seguido con una descripción sucinta de mis casos. No teniendo, como se vé, ninguna intención de escribir un tra- tado completo de esta deformidad, paso en silencio muchos capí- tulos importantes, que se encontrarán estensamente descritos en obras especiales. La misma razón servirá de disculpa á la falta de arreglo siste- mático, asimismo á la libertad acaso demasiado grande con que he tratado la materia. Además, teniendo que hacer uso de un idioma, que no es el mió, es natural que he de cometer muchas incorrecciones de estilo y de espresion. Espero que el lector benévolo las ha de disculpar poresta misma razón, y que no serán bastante serias para hacer poco comprensible la manifestación escrita de mis ideas. Me temo que se haga otra objeción de mas peso, que me ha inpulsado con ardor á tratar esta afección mas de lo común y admitido en las obras dedicadas á lectores profesionales esclusivamente. Es verdad y no INTRODUCCIÓN 5 tengo otra disculpa que ofrecer, sinó que me han conmovido pro- fundamente las víctimas desgraciadas por la deficiencia de una educación física conveniente y los errores de la ciencia en sus es- fuerzos vanos por remediar su mal. I. CONSIDERACIONES FISIOLÓGICAS Tratando de corregir algunas ideas erróneas que han prevale- cido, respecto á Ja conservación del equilibrio, la acción muscular, los ligamentos y mas particularmente respecto de la motilidad de la columna vertebral en sus diversas regiones, no haré sinó algu- nas observaciones generales, limitándome á aplicar nociones fisio- lógicas muy conocidas, que han sido mal interpretadas por varios autores; porque si no es imposible, al menos había de ser de- masiado molesto seguir cada opinión individual. Respecto á la mo- tilidad de la columna en sus diferentes regiones puedo ofrecer, como he dicho, algunas observaciones propias y originales, que espero contribuirán á resolver esta cuestión tan debatida. Principiaré por la cuestión de la fuerza y del equilibrio, como lo mas importante. Es pues evidente, que habiendo una curva anormal, tiene que haber una fuerza para producirla. Esa fuerza no puede ser sinó mecánica ú orgánica. Reducida de este modo á su mas sencilla es- presion, la cuestión será debatida entre dos partes opuestas no mas; de un lado los que consideran la fuerza ser mecánica y del otro los sostenedores de la opinión, que esta fuerza es de naturaleza orgánica. Es muy estraño notar, que la idea mecánica es la que predomina por el momento ; casi todos los autores mas eminentes se encuentran de este lado. Confieso, que por esta razón, habria 8 CONSIDERACIONES FISIOLÓGICAS tenido no poca hesitación en esponer mis ideas, que se inclinan mas bien al lado opuesto, si no hubiera encontrado apoyo en los resulta- dos de mi tratamiento y en las observaciones originales, que me considero feliz de haber llevado á cabo. Conviene principiar este análisis estableciendo el hecho, que el objeto de toda organización es sencillamente el de hacer la mate- ria tan independiente como sea posible de las fuerzas mecáni- cas ; y á primera vista parece pues que es estraño el admitir una imperfección en este arreglo desde el principio. Pero el error, me parece mas grande cuando procedemos á hacer un examen mas prolijo de estas ideas. La columna vertebral es considerada por los sostenedores de la fuerza mecánica igual aun bastón elástico, que se dobla por la car- ga y el peso de la cabeza y de las estremidades superiores. El sis- tema muscular tan complicado, es juzgado por ellos como desem- peñando un papel completamente pasivo. Para poder mantener estas ideas no trepidan en reducir su función á una verdadera in- significancia. Me parece estraño, que semejantes opiniones ha- yan encontrado acojida entre eminentes autores tanto Franceses como Ingleses y Alemanes. No pretendo decir sin embargo, que sus adversarios estén libres de errores igualmente grandes, pero, considerándolo todo, haciendo abstracción de esplicaciones erra- das, sus ideas de la fuerza producente están decididamente mas cerca de la verdad.- Es esta una cuestión que evidentemente la fisiología tiene que decidir. Principiemos por sentar, pues, como un axioma fisiológico ó ver- dad absoluta, que todo ser orgánico está dotado de un sentido in- herente de conservar su centro de gravedad en la linea media. En realidad esta facultad, cuya gran importancia no se ha aprecia- do suficientemente, parece pertenecer á la organización, ser una de sus condiciones primordiales, como que la vida misma seria impo- SENTIDO INNATO DEL EQUILIBRIO 9 sible con su defecto. Con absoluta generalidad se nota que tan pron- to como por cualquiera razón el centro de gravedad haya sido dis- locado, inmediatamente aparece el esfuerzo necesario para restable- cerlo. Vemos eso desde luego en los organismos inferiores, en las flo- res, cuyo crecimiento está arreglado en la mas estricta conformidad con ese principio, y en los árboles, que después de haber sufrido algún daño, echan nuevas ramas principalmente con este objeto. En los animales superiores y en el hombre esta misma ley es mas notable todavía. Residiendo en ellos el sentido de conservar el equilibrio en los centros nerviosos, es de un carácter automático ó una acción refleja, y como tal involuntaria y sin conciencia, lo que demuestra su gran importancia parala vida. Pero sus factores principales son los músculos. Tengo pues que recordar á ciertos autores, que en el cuerpo animal viviente ningún movimiento, de cualquier clase quesea, puede efectuarse sinó por medio de mús- culos ó fibras musculares. Si aplicamos estas verdades innega- bles á la fisiología de la columna espinal, nos demuestran que su sistema muscular está admirablemente adaptado á este fin, por un principio de antagonismo ; sus músculos obran alternativamen- te como flexores y estensores. Una ilustración la mas perfecta de este hecho se vé en un hombre caminando con la espalda des- nuda. El juego involuntoriodelas innumerables fibras musculares, á cada paso que dá, causa asombro. Si hace un paso irregular ó violento, podemos presenciar cómo se armonizan para producir el movimiento de compensación, mientras sus antagonistas ponen un freno á su exceso, siendo todo esto una acción completamente invo- luntaria, y siempre con el solo fin de mantener el equilibrio. Se vé muy bien en la región dorsal, pero especialmente en la lumbar. Tenemos también ejemplos de esta acción involuntaria de los mús- culos, mas desgraciados pero mas convincentes. La ocurrencia ciertamente no rara, que personas que se resbalan, caen fracturan- 10 CONSIDERACIONES FISIOLÓGICAS dose algún hueso, no por causa de la caida misma pero producida esta desgracia por los movimientos musculares con el fin de evi- tarla, debe ser conocida por el mayor número de médicos. Es una manifestación de la misma facultad. ¿Podrá entonces negarse su influencia ó reducir esta á casi nada como hacen muchos autores, en una parte tan importante para el equilibrio del cuerpo como es la columna espinal ? Mas adelante veremos que mi propia convicción de su poder ha sido bastante firme hasta inducirme á emplearlo como un agente curativo. Esta facultad inherente es susceptible de ser desarrollada por medio de ejercicios constantes, como lo vemos en los acróbatas ; pero puede también perderse ó pervertirse hasta cierto grado. La naturaleza ha dotado la voluntad con poder mayor, de tal modo que puede regular y alterar á su placer el sentido del equilibrio. El sistema muscular, como ya se ha dicho, dispuesto á obrar por antagonismo, presenta funciones variadas; músculos ó grupos de músculos obrando alternativamente de flexores y estensores en un movimiento dado. Los que obran como iniciadores, recibiendo una influencia mas directa de la voluntad, tienen siempre la supe- rioridad en este antagonismo, y es muy natural suponer, que por esta misma razón el efecto de nutrición sea mas poderoso sobre ellos, que sobre los otros que no entran en acción sinó como mo- deradores. Si entonces tenemos la voluntad en acción por un tiempo considerable y siempre en la misma dirección, quiero decir, pro- duciendo los mismos movimientos musculares ó echando el cuer- po continuamente en la misma posición, eso tiene que traer un do- ble efecto; porque de un lado estos músculos ó haces musculares, que se ponen en uso activo, se hacen mas fuertes que sus opo- nentes, y del otro, el sentido del equilibrio es alterado y pervertido. La voluntad no solamente pone en juego las fibras contráctiles PODER MAYOR DE LA VOLUNTAD 11 de los músculos, pero su acción es también de inhibición, su po- der estando hasta cierto punto empleado en impedir, que el movi- miento sea detenido por los antagonistas; de este modo altera ó cambia el sentido del equilibrio. El último resultado de esta cons- tante aplicación de la voluntad tiene que ser, que los músculos so- metidos á su influencia en una dirección determinada, con el tiempo adquieren mas poder y vencen á los que únicamente son ejercita- dos como frenos ; y que el mismo poder también altera ó cambia el sentido de equilibrio, como existia desde el principio. Además la idea de que la columna vertebral sea como un bastón elástico, que se dobla por el peso de su carga ó de lo que tiene que soportar, seria un hecho aislado en la fisiología, que nos en- seña, que todas las partes están admirablemente organizadas para llenar determinadas funciones. Seria esta una imperfección que el sentido común fisiológico no puede admitir. Tiene pues que haber otros factores y ser estos mas poderosos. Otros autores han cometido el error anatómico, según parece, no menos grave, de admitir ligamentos laterales imaginarios, presentando de este modo argumentos muy fuertes á sus adver- sarios. Protesto tanto contra esta aserción de ligamentos, que no existen, como contra el argumento que los ligamentos y múscu- los tienen alguna función combinada é idéntica; una suposición que puede formarse por la aserción, que los sostenedores de una ú otra teoría pueden confundirse ó ser considerados como de la misma opinión. Me es también incomprensible como se puede pretender, que los ligamentos mantengan el equilibrio. Sirven sencillamente para retener los huesos en su lugar y no ejercen fuerza alguna activa de ninguna especie. Los músculos son los únicos órganos destina- dos para mantener el equilibrio y esto con esclusion de todos los demás; si la palabra equilibrio no se usa como sinónimo 12 CONSIDERACIONES FISIOLÓGICAS de quietud completa ; y es mas que dudoso, que aún en esa po- sición los músculos sean inactivos. No necesito mas que referir la sensación de laxitud ó cansancio producida por estar de pié ó sentado durante un tiempo largo y la de descanso inmediata- mente probada por el acto de sentarse ó apoyar la espalda con- tra el respaldar. Es una prueba evidente de que se ha desplega- do actividad muscular. En la posición horizontal hay también empleo de fuerza muscular; siendo distintos los músculos que entran enjuego. Sin duda alguna los huesos, mantenidos por los ligamentos en su lugar, constituyen la forma, pero no poseen ningún poder de conservar el equilibrio. Tampoco comprendo argumentos como estos, que inmediatamen- te que el cuerpo se inclina á un lado, los músculos en el lado de la convexidad de la curva son estirados y se ponen duros y prominen- tes, mientras los de la concavidad permanecen flacidos y relaja- dos \ Había creído, y espero que los fisiólogos estarán conmigo, cuan- do sostengo, que los músculos en la concavidad son los activos, y los de la convexidad obran tan solo para moderar la inclinación. La espina dorsal no tiene ninguna fuerza propia para inclinarse, ni la voluntad misma ningún poder de efectuarlo escepto por me- dio de los músculos correspondientes. La mas mínima atención de los hechos puede demostrarlo, porque un movimiento insignifican- te quesea de la cabeza á un lado ó el de levantar un brazo, tie- nen el efecto inmediato y simultáneo de poner las fibras muscu- lares enjuego para preservar el balanceo, por medio de una contra- curva al lado opuesto. Sospecho que la lijera rotación horizontal de los cuerpos de las vértebras, que siempre acompaña cualquier fle- 1 Adams, Lectures on the Pathology and Treatment of lateral curvature of the spine. Second edition. London, 1882. FLEXORES LATERALES DE LA COLUMNA 13 xión lateral, y que hace á los procesos transversales mas prominen- tes en el lado convexo, obligando á los músculos á ponerse salientes, haya sido interpretada equivocadamente por tensión y prominencia de aquellos. Los músculos en la concavidad de la curva no están flácidos y relajados ; si esta laxitud ha sido observada en los músculos largo dorsales es porque otros, que están en contracción activa, han sido descuidados. Los flexores laterales de la columna ó mas bien del tronco, teniendo la columna que seguir el movimiento de este, son, quadratus lumborum, serratus poslicus inferior, intertransver- sarii y solamente las inserciones laterales de longissimus dorsi. Mu- chos otros toman parteen el movimiento, para acercar las costillas inferiores á la cresta del ileum, y si el movimiento se estiende tam- bién á la región dorsal, para acercar las costillas mutuamente. El pretender entonces que los músculos en el lado cóncavo son inacti- vos ó que no hay ninguna contracción muscular activa, es un gran- de error. Combatiéndolo no me obliga á participar del error de los contrarios cuando hablan de contracciones espasmódicas, hi- pertrofia de los músculos, etc., etc., pero únicamente sostengo, que la flexión lateral de la columna, sea como condición normal ó sea el principio de una deformidad progresiva, es siempre producida por contracción muscular activa. Y vuelvo á repetir, que esta contracción es completamente natural y no tiene nada de espasmódica. Antes de concluir con los errores fisiológicos, que se han come- tido, tengo que advertir otros dos mas. El primero consiste en que limitan la rotación horizontal de la columna á tal grado, que queda ilusoria. Ofrece mucha dificul- tad el discutir cuestiones de estension cuando no se dan ángulos exactos, que la marcan ; porque lo que parece mucho á uno puede ser poco para otro y vice-versa. Pero en mi opinión, no será posi- 14 CONSIDERACIONES FISIOLÓGICAS ble usar tales espresiones como la estension estremadamente limitada de un movimiento, que puede efectuarse á tal estension como la torsión espinal, pudiéndola cara mirar hacia atrás, en tanto que la pelvis y las rodillas están firmes hacia adelante. Zander ha construido dos aparatos para la rotación horizontal de la columna. No hay necesidad de ser un gimnasta exprofeso para ejecutar estos ejercicios. No quiero decir sin embargo que todo el mundo en el primer ensayo podrá ejecutar este ejercicio hasta su estension mas perfecta ; pero muy poca práctica es suficiente; un hecho que es- tablece claramente, que la rigidez habitual déla espalda no es na- tural, sinó causada y adquirida por desuso. El primero de estos aparatos (C. 3), dispuesto principalmente para la rotación de la parte superior ó dorsal, consiste de un asiento fijo en que la pelvis queda firme é inmóvil por medio de una correa, mientras que los brazos se fijan en las axilas en horquillas de que está provista una barra horizontal. Esta barra se puede ajustar ala altura conveniente en otra vertical, que es la que dá vuelta. Es una proeza, que cualquiera aprende pronto, la de dar vuelta y mirar atrás, sin que esto se haga por un movi- miento de la cabeza. Las niñas jóvenes lo hacen con la mayor soltura, especialmente si se les ayuda algo ; lo que demuestra que no existe ningún impedimento en la construcción de los huesos. Con mucha frecuencia he puesto mi mano sobre la columna para averiguar, que lugar ocupa el movimiento principal de rotación, y he constatado, que es en la región dorsal inferior y lumbar superior. En el segundo (C. 7) aparato, para la rotación lumbar, gira el asiento, con la pelvis sólidamente atada, mientras que la barra vertical armada con la otra horizontal, que fija los brazos, queda inmóvil. El movimiento de rotación no es tan estenso en esta re- gión, estando limitado á un número menor de vértebras. Es de sumo interés comprobarlo, poniendo la mano sobre los pro- CURVA Y TORSIÓN SIMULTÁNEAS 15 cessus spinosi lumbares, que en el estado normal, ninguna rotación pueda tener lugar, sin que se produzca una ligera curva lateral al mismo tiempo. Este hecho esplica claramente porqué y cómo la rotación anormal y la curva lateral en la Scoliosis, dependen la una de la otra y ocurren simultáneamente. El otro error, que la flexión lateral también es muy limitada, es fácil demostrarlo.por otro aparato (C. 6). En aquel los brazos se fijan en la coyuntura cubital por medio de una barra horizontal, que es movible de un lado á otro, en la dirección vertical. La fle- xibilidad lateral en la espalda es muy grande, solamente limitada por los codos tocando la cresta del ileum. Innumerables veces he constatado, poniendo la mano sobre los processus spinosi lumbares, que es imposible ejecutar la flexión lateral sin rotación simultá- nea de los cuerpos vertebrales, siendo eso manifiesto por la promi- nencia de los processus transversi. Es mas fácil probar este he- cho en la región lumbar que en la dorsal, pero no tengo la menor duda de la existencia también en aquella. Es pues un hecho demostrado, que en la condición fisiológica nor- mal, una inclinación ó curva no puede efectuarse sin una torsión ó rotación y una torsión sin una flexión ó curva; un hecho impor- tantísimo, que esplica completamente el mecanismo de la forma- ción de curvas anormales. Estas no son otra cosa, que exageracio- nes de un acto fisiológico. Puede decirse, que es una costumbre viciosa pasada á estado permanente por su larga duración. No hay nada anormal, nada constitucional, nada enigmático en todo eso. La esplicacion que dá el Sr. Judson de la rotación es per- fectamente correcta, en cuanto al eje remoto; pero protesto contra la influencia añadida de la presión vertical, como causa directa de la curva lateral. La única concesión, que se puede hacer á esta idea del peso es muy limitada, y consiste en la posibilidad, que pueda contribuir al progreso del mal, una vez formado. Pero la 16 CONSIDERACIONES FISIOLÓGICAS formación es esclusivamente un acto muscular, que á causa de su larga duración en la misma dirección, pervierte el sentido nor- mal del equilibrio. Estos movimientos musculares viciosos y anormales sostituyendo á los normales, deforman poco á poco los cartílagos y los huesos. Una vez, que la inclinación se ha hecho permanente, la sobrecarga del peso puede favorecer su ulterior de- sarrollo. Volviendo ala flexión lateral y á la facilidad de ejecutarla pre- tendo poder demostrar, que es perfectamente natural. La civiliza- ción con sus comodidades, lo ha limitado y es causa de que haya si- do parcialmente perdida por falta de uso. Es una facultad casi perdida, en algo parecida á la de mover la oreja, que el hombre ha perdido por falta de uso, aunque los rudimentos del aparato muscular existen como en los otros animales, indicando del modo mas evidente cual haya sido la intención de la naturaleza. Una prueba directa, de lo que deseo constatar, tenemos en los gimnas- tas de profesión y las bailarinas, cuyas posturas laterales, tan lle- nas de gracia, muy correctamente han sido atribuidas á esta flexibilidad. Siento mucho estar otra vez de un modo tan com- pleto en oposición con el Sr. Adams *, un autor de tanta fama. Es sin embargo muy fácil demostrar el hecho, que hay una es- traordinaria movilidad ó laxitud natural, en las articulaciones lumbares, especialmente en las niñas jóvenes, sin ningún ejerci- cio previo. Ofrece mas dificultad el averiguar eso en la posición recta, y supongo que esta sea la razón, porque no ha sido obser- vada, á causa de que los movimientos involuntarios de los múscu- los para sostener el equilibrio impidan su manifestación, pero es muy notable, si una niña se acuesta boca abajo relajando sus mús- culos y su pelvis se levanta algo para permitir la libertad de los 1 L. c. MOVILIDAD DE LA REGIÓN LUMBAR 17 movimientos. Si ponemos entonces una mano sobre el sacro, to- mando firmemente la última vértebra lumbar, y la otra colocada sobre las falsas costillas, fija las vértebras superiores, y se ejecu- tan presiones alternas, esa flexibilidad ó esa laxitud estraordinaria en todas direcciones es maravillosa, y demuestra con toda claridad que la naturaleza ha tenido la intención de que esta región sea par préférence lamas ágil de todo el cuerpo. Parece que estuvié- semos moviendo los eslabones de una cadena. No es posible ejecu- tar el mismo esperimento con resultado igual en las vértebras cer- vicales, aunque es opinión general que estas son mas movibles, según se ha dicho, en la proporción de 3 á 1. Los primeros esperimentos que hize, me sorprendieron de tal manera que pensaba en una equivocación y mi segundo pen- samiento fué que seria una excepción. He repetido el esperi- mento después, en muchos individuos de diferentes sexos y edades, y siempre he llegado á la misma conclusión. Mi opinión de la fle- xibilidad de la región lumbar está pues en abierta oposición con las autoridades mas eminentes en la materia, pero para averiguar la verdad no puedo menos que llamar la atención sobre la utili- dad de tales esperimentos sobre el vivo en oposición á las disec- ciones científicas y demostraciones en los esqueletos de los museos, que pueden inducir á distinguidos autores á cometer errores serios que, aceptados por otros, se vuelven dogmas. Tengo sin embargo que dejar á los anatomistas ex profeso el de- ber de esplicar la posibilidad de estas contradicciones. Pero en vista de estos hechos, cuya corrección, todo el mundo puede fácilmente averiguar y controlar, no mees dado comprender cómo sea posible decir, que no existe ninguna provisión por movi- mientos laterales en la región lumbar; un hecho importante, cuan- do recordamos que la curvatura lateral con mucha frecuencia em- pieza en esta situación. Es seguro pues, que la curvatura lateral 2 18 CONSIDERACIONES FISIOLÓGICAS en la región lumbar no puede ser considerada simplemente como una exageración de un movimiento natural en esta dirección ; tam- poco puede existir meramente como una afección funcional; cuando existe, aún en :i:i grado lijero, tiene que ser el resultado necesario de una serie de cambios estructurales adaptados l. Declaro, pues tener opinión completamente opuesta y creo, que un estudio mas prolijo y exacto de la forma condilóidea de las superficies articulares y la multitud de estas articulaciones, cuya suma total forma una cantidad considerable, ha de esplicar de un modo satisfactorio la gran movilidad, que he encontrado en esta región y que hay provisión abundante de movimientos en todas las direcciones. Estoy convencido, que no hay otro fundamento para la movili- dad reputada mayor en la región cervical, sinó que los músculos del cuello son puestos en juego con mucha mas frecuencia y de este modo mas ejercitados. Hago, por supuesto, completa abstracción en esta aserción de la articulación especial de la cabeza. Para resumir, creo, que es preciso admitir: 1 ° Que el oficio de mantener el balance ó equilibrio de la colum- na vertebral como de otras partes, pertenece esclusivamente á los músculos; siendo una acción refleja y sujeta á ser regularizada por la voluntad; 2o Que ignorar, escluir ó disminuir la acción muscular y aceptar, que la columna se ladea por fuerzas mecánicas, como un bastón elás- tico sobrecargado, es contrario á los sanos principios fisiológicos; 3o Que el sentido inherente del equilibrio puede, lo mismo que perfeccionarse, también ser alterado y pervertido, por un hábito de larga duración de usar determinados músculos ó haces muscu- lares en ciertas direcciones; 1 Adams, 1. c. PROPOSICIONES 19 4o Que la afirmación que algunos autores han hecho, de la exis- tencia de ciertos ligamentos laterales es contraria á hechos reales de anatomía ; o° Que no hay ninguna identidad de acción entre los músculos y los ligamentos ; desplegando estos fuerza activa y aquellos tan solo resistencia pasiva; 6o Que, cuando el cuerpo se inclina á un lado, los músculos que corresponden á la concavidad de la curvatura están en acción ; los de la convexidad juegan el papel de contendores ó frenos; 7o Que admitir la fuerza muscular activa como causa pro- ductora, no es lo mismo que reconocer una afección patológica de este sistema; por ejemplo, la contracción espasmódica, la hipertro- fia, etc. 8o Que no está en armonía con los hechos, el pretender que la rotación horizontal ó torsión de la columna vertebral existe sola- mente en una estension sumamente limitada. Puede ejecutarse en un grado muy marcado en la región dorsal inferior y lumbar su- perior, que unidas pueden producir la rotación de 90°; 9o Que la rigidez habitual de la columna se ha adquirido por desuso, contrario á la intención de la naturaleza; 10° Que ninguna torsión puede tener lugar, sin producir al mismo tiempo una curva lateral y vice-versa; siendo esta siempre de estension mayor que aquella; I Io Que este hecho fisiológico prueba de un modo concluyente la exactitud de la opinión de Adams, que la curvatura lateral está siem- pre acompañada de una mayor torsión en las afecciones Scolióticas; 12° Que, en oposición á lo que dicen los autores y fácil de de- mostrar por la palpación directa, hay una gran movilidad y la- xitud de las vértebras lumbares en todas direcciones, tan grande, sinó mayor que en las cervicales ; siendo una consecuencia proba- ble de la forma condilóidea de las articulaciones y de su número. 20 CONSIDERACIONES FISIOLÓGICAS Habiendo rebatido con estas proposiciones algunas causas de error, que encontramos con frecuencia en los libros y habiendo dado como paso preliminar una breve esplicacion basada sobre los hechos de la semejanza que existe entre el movimiento normal y la lesión anormal, tal cual lo vemos en la forma común de la Scoliosis, haré ahora una breve reseña de las ideas de los princi- pales autores sobre la materia. II. TEORÍAS Se han formado varias teorías para esplicar la naturaleza de la Scoliosis, pero las emitidas pueden reducirse á tres principales, según que su origen se establezca en los huesos, en los músculos ó en los ligamentos. La primera ha sido adoptada por los que admiten que el mal tiene su punto de partida en los huesos ó en los cartílagos inter- vertebrales. Es una consecuencia natural de esta opinión que tienen que admitir y dar especial importancia á la disposición here- ditaria, á la diátesis estrumosa ó escrofulosa, y al raquitismo, de otro modo no pueden encontrar la enfermedad positiva nece- saria para apoyar á sus ideas. Para poder sostener estas querrían ver esa disposición en todos los casos ; pero, no siendo posible, recurren á explicaciones evasivas, faltando á la lógica al aceptar en la mitad de los casos la idea de una debilidad general que por otra parte no saben muy bien definir. Además, para ellos la fuerza tiene que ser mecánica, el peso muerto, que vence ó causa la curvatura de la columna vertebral; admisión necesaria cuando rehusan toda acción muscular en la formación de la curva. Entre los autores, sin embargo, que son partidarios de esta teoría, contamos los mas emi- nentes de nuestra profesión. En primera línea tenemos á Bouvier, que pretende, que siempre hay una deformidad primitiva en los cuerpos délas vértebras, que mas tarde ocasiona alteraciones en los músculos y ligamentos. Atribuye el origen á una plasticidad defec- tuosa. Si este término, no bien definido, debe significar nutrición 22 TEORÍAS deficiente, no habría ninguna objeción que hacerle. No me es dado sin embargo decir que sea esta su intención. Adams, de Londres, defiende con mucho talento opiniones seme- jantes. Es un partidario decidido de la disposición hereditaria y de la fuerza mecánica, que para él lo esplica todo. Siendo una de las principales autoridades, he de volver con mas estension á ocuparme de sus opiniones y de su tratamiento mas especialmente. Acaso debemos también nombrar á Delpech, aunque parece haber va- cilado entre dos teorías, porque por un lado atribuye «la causa esencial de la Scoliosis » á una hipertrofia de los cartí- lagos intervertebrales y por el otro le encontramos entre los sos- tenedores de la teoría muscular. Con algunas lijeras modificacio- nes y algunas ideas particulares propias tenemos á Shaw, Busch, Mikuliez y Volkmann, que puede decirse es quien tiene la idea de que la única causa patogénica es el peso sobre el esqueleto duran- te su crecimiento. Por otra parte, para esplicar el mecanismo de la formación de la curvatura recurren generalmente á las posturas viciosas. Pero los partidarios de esta teoría esclusiva, parecen olvidar que sin la acción muscular no hay ni puede haber algunas posiciones viciosas. He esplicado cómo debemos entender estas ; la costum- bre ó el hábito, pervirtiendo el sentido innato del equilibrio, lo que está demostrado del modo mas evidente por casos de diferencia en la longitud de las piernas, defecto que siempre trae como conse- cuencia la curvatura. Esta teoría ofrece grandes dificultades para esplicar satisfacto- riamente todas las particularidades que se notan en la Scoliosis, de las cuales trataré mas adelante; especialmente su frecuencia, su insidioso principio y desarrollo, la disposición diferente y bien marcada según los sexos y ante todo la dirección y asiento de la curvatura. ENFERMEDAD DE LOS MÚSCULOS 23 La segunda es presentada por los autores, que están dispuestos á considerar como factor principal, una retracción ó una parálisis de los músculos. Mayow, citado como autor de la teoría muscular, consideraba que la contractura anormal de los músculos era la causa determi- nante de la Scoliosis. Morgagni y Mery atribuyeron esta contractura á una retracción ó una parálisis délos músculos opuestos. Mas tar- de tuvieron la misma idea Delpech, Boyerj especialmente J. Gue- rin, que ha sido el mas decidido defensor de esta teoría de la retrac- ción, que la esplicaba de dos maneras : por convulsiones, que pro- ducen cambios en los músculos y los hacen inestensibles, ó por contracciones espasmódicas prolongadas. Procediendo en este orden de ideas llegó hasta preconizar la myotomia como tratamiento ra- dical ; una recomendación, que como era de suponer, ha encontra- do muy poca imitación. Es inútil decir que no se inicia la Scoliosis con convulsiones; por tales aserciones podemos ver hasta donde ideas falsas de su naturaleza conducen á sus sostenedores. Los autores franceses, que han adoptado la teoría muscular, han opinado lodos, como se vé, que la causa debia buscarse en una enfermedad verdadera de los músculos, sea esta una contractura ó una parálisis. Mas correcta y conforme con los hechos es la opinión de varios autores alemanes, en cuanto á la influencia que tienen los mús- culos en producirla desviación. Han esplicado su mecanismo sinó su causa. M. Eulenburg t la atribuye á la atrofia muscular y falta de equilibrio entre los músculos de los dos lados. Dittel 2 es de la misma opinión ; Hyrtl 3 dice también que en tanto que los 1 Die seitlichen Rückgrats-Verkrümmungen, Berlín, 1876. 2 Wiener medicin. Wochenschrift, N° 66-68, 1868. 3 Handbuch der topogr. anatom. Wien, 1872, 24 TEORÍAS músculos, que sostienen el equilibrio «conservan su antagonismo fisiológico, no ocurre ninguna curvatura ». Pero de todos es Wun- derlich \ quien se espresa con mas claridad. Admite cuatro cau- sas productoras: Ia Anomalía de las vértebras congénita ó adquiri- da; 2a Alteraciones de los cartílagos intervertebrales; 3a Enfermeda- des de las vértebras mismas; 4a En los músculos, la contractura ó parálisis de algunos de ellos, pero añade, que «la causa mas fre- cuente es la diferente fuerza y función de los músculos correspon- dientes de los dos lados». Comparando la frecuencia relativa de las distintas causas, nota que las tres primeras no existen sinó con muy raras excepciones, mientras que la cuarta ó la falta de correspondencia en la fuerza muscular de los dos lados, es la mas común, la que determina el mal en la inmensa mayoría de los casos. A su descripción del meca- nismo ó de lo que sucede en la formación del desvío, no hay nada que añadir, es en muchas partes correcta. En el mismo sentido, aunque sin tener seguridad y admitiendo demasiadas excepciones, se espresan algunos autores de gimnasia curativa en Suecia 2. Parecen entreveerla verdad sin atreverse á proclamarla. No saben tampoco sacar las conclusiones que se de- rivan de sus ideas. Al fin tenemos la tercera hipótesis, que atribuye el punto de par- tida á la laxitud de los ligamentos, y es la que ha encontrado mas aceptación entre los modernos. Creo que después de Ambroise Paré, que era de esa opinión, se puede, nombrar á Malgaigne, como el primero que en los tiempos modernos haya adoptado seriamente ese modo de ver. Se han practicado por Hirschfei.d hasta esperi- mentos en cadáveres para demostrar su verdad. Esta teoría ha sido adoptada por los que consideran que la Sco- 1 Pathologi und Therapie. Tom. III. 8 Hartelius. Lárobok i Sjukgymnastik, Stockholm, 1883. LANITUD DE LOS LIGAMENTOS 25 hosis se forma del mismo modo que otras deformaciones de las estremidades. Pero la similitud es solamente aparente y no real. La laxitud de los ligamentos sola no puede producir esta afec- ción ; los movimientos viciosos tienen que ser admitidos al mismo tiempo; es necesario reconocer que la causa principal reside en aquellos. Además, la existencia de esta laxitud está muy lejos de ser probada en el principio del mal. De las tres teorías es esta, la que requiere mas admisiones hipotéticas en su apoyo. Algunos de sus partidarios, en su ardor por defender sus opiniones han ido tan lejos, que han cometido graves errores de anatomía, hasta hablar de ligamentos laterales, que no existen, error craso que an- tes he mencionado. Vemos pues que estas tres diferentes teorías, cada una á su mo- do, concuerdan al considerar como causa productora una verdade- ra enfermedad, en alguna de las diferentes partes componentes de la columna vertebral, basando su opinión sin duda sobre las altera- ciones, que se han encontrado en las autopsias, y limitando á un solo sistema la causa del mal, casi con esclusion de los otros en su formación. Por razones sin embargo, que me parecen muy fáciles de comprender, las autopsias practicadas en un estado avanzado de la afección, mal pueden dar la solución que se desea sobre el punto de partida de la afección. A primera vista pues, las tres teorías pecan por ser demasia- do esclusivas, porque evidentemente no se puede limitar la lesión á una sola de las partes integrantes de la columna, cuando todas pre- sentan alteraciones. Es una de las varias razones, por qué no han podido servir de guia á un tratamiento racional. Los que siguiendo á Bouvier consideran que el origen del mal está en las vértebras, tienen forzosamente que caer en error á ese respecto, si al menos son consecuentes con sus ideas; y no es de estrañar que ninguno de los partidarios de la teoría muscular, tal 26 TEORÍAS como la han comprendido los franceses, haya sabido sacar de ella las conclusiones necesarias para deducir el tratamiento adecuado; mientras que los últimos, ó los que son de opinión que la Scoliosis es una enfermedad de los ligamentos, siendo su presunción la mas hipotética de todas, no pueden encontrar algunas indicaciones netas y precisas, y se ven obligados para presentar algunas, á adoptar la rutina. No puede tampoco esplicarse satisfactoriamente el mecanismo de su formación por ninguna de estas tres teorías. Debe hacerse excepción de esta crítica á los autores alemanes cita- dos, porque estos describen muy bien el proceso. Mas es de estrañar, que estos autores con ideas tan precisas de la causa activa en la producción del mal, no hayan podido formular un tratamiento adecuado y una protesta formal contra los medios que se han em- pleado y se emplean todavía para combatirlo. La misma falta cometen los gimnastas suecos. Recomiendan su método y dicen que es el que les inspira mas confianza, sin atreverse á condenar los otros tratamientos, que son radicalmente opuestos. Si tienen opinión exacta de la causa, las otras tienen que ser erradas. Se comprende que la opinión de deformaciones óseas sugiera medios retentivos mas ó menos apropiados; que las ideas de contracturas musculares puedan inspirar medios de combatirlas con estensiones forzadas; pero es una inconsecuencia imperdonable, por no usar un término mas severo, la de los que admiten la atrofia muscular como causa y no levantan su voz bien alta para condenar semejan- tes prácticas. No han sido sin embargo los únicos inconsecuentes. He tratado de esponer en pocas palabras el estado actual de las opiniones, de las cuales se debia deducir el modo de tratar la Scoliosis. Puedo decir, sin temor de equivocarme, que apenas hay otra lesión, en que las teorías emitidas hayan sido tan infructíferas en la práctica. VAGUEDAD DE LAS CONCEPCIONES 27 Parece esta, como veremos, guiada mas bien por una rutina gene- ral, que por indicaciones precisas. Depende esto de la vaguedad de las concepciones en cuanto á la naturaleza de un mal, que algunos autores han considerado hasta enigmático, y de la insufi- ciencia de las teorías para esplicar todas las peculiaridades que ofrece. Pero antes de entrar mas en materia será este el lugar apa- rente para la separación ó clasificación de los diferentes casos, porque no puedo ocultarme que la generalización ha tenido también cierta influencia sobre las opiniones de los autores. III. CLASIFICACIÓN Considero que debían formar la primera clase, los casos que son producidos por causas puramente mecánicas ; la segunda, los com- parativamente raros, en que hay una verdadera afección de las vértebras, y que creo debian constituir una variedad de la enferme- dad de Pott y tratarse junto con aquella, con la que tienen mas rela- ción, especialmente con la tercera variedad ó con la artritis verte- bral; ademas será conveniente reunir en esta clase también los casos que dependen de raquitismo ; y la tercera, los restantes que reúnen la inmensa mayoría de casos que deben ser estrictamente separados de los otros. Si se quiere, sin embargo, conservar el término genérico de Scoliosis para todos, hay necesidad de admitir: 1. Scoliosis consecutiva. En la cual la desviación se debe á cau- sas obvias y mecánicas, congénitas ó adquiridas, que no inte- resan la columna sinó secundariamente. La curva ó curvas son sen- cillamente de compensación y ocurren á cualquier lado y región de la columna, para restablecer la dislocación en el centro de grave- dad, tan frecuentes en uno como en otro sexo. Las posturas viciosas por hábito ú ocupación son una de las causas. La mas frecuente es la diferencia de longitud de las piernas. Corregido el defecto pro- ductor, la desviación si no es demasiado inveterada desaparece por sí misma, casi sin otro tratamiento especial. 2. Scoliosis ossea seu ossicularis. Caracterizada por los mismos 30 CLASIFICACIÓN ó parecidos síntomas iniciales que la enfermedad de Pott. Hay verdadera enfermedad con alteraciones patológicas de testura mas ó menos graves, se produce la desviación lateral y ataca mayor número de vértebras. Noestálimitada al sexo,óedad, ni tiene región de preferencia. Debia ser estrictamente separada de las otras y descrita y tratada del mismo modo como aquella enfermedad. Adams en su clasificación, que tendremos mejor ocasión de co- nocer mas adelante, en relación con su tratamiento, no separa esta forma, ni siquiera la menciona; un hecho tanto mas singular cuan- to que en el apéndice de su obra relata con mucha minuciosidad las alteraciones graves, ilustradas por una lámina, que se encontra- ron en la autopsia de un caso, que, si no me equivoco, es de esta naturaleza; porque tanto estas alteraciones patológicas como su historia misma demuestran, que se trata de una artritis ó lo que los Franceses llaman «mal vertebral». Es tanto mas raro, cuanto que lo presenta como un ejemplo de que pueda haber grande desvia- ción interior con rotación de los cuerpos de las vértebras, sin que eso se manifieste al esterior por alguna desviación en \osprocessus spino- si. Evidentemente no es un caso de Scoliosis común tal como ocurre en las niñas, de eso no hay la menor duda. De cualquier modo, nadie podrá negar que, un caso de esta clase en el cuadro mismo, en que se describe el tratamiento de la Scoliosis común, en las ni- ñas, forma una prueba manifiesta de la confusión en las nociones so- bre las que he llamado la atención. Por otro lado Wunderlich y otros autores admiten esta forma ; mezclada de este modo á la gran ma- yoría de casos de otra clase, tiene que ocasionar errores lamenta- bles en las ideas en cuanto á estos, que han reaccionado fatalmente en el tratamiento general de ellos, una consecuencia que se adver- tirá al discutir aquel. Aunque de distinto origen, habrá conveniencia en reunir en esta clase también, como se ha dicho arriba, los pocos casos de des- SCOLIOSIS ATRÓFICA 31 viacion que se pueden atribuir al raquitismo. Adams es de opi- nión que la curvatura en estos casos mas bien es producida por la desigualdad en longitud de las piernas, que por reblandeci- miento raquítico de las vértebras. En tal caso debían incluirse en la primera clase. 3. Scoliosis vera seu atrophica. Forma la inmensa mayoría de los casos y es la única á que mi trabajo hace referencia. En esta no hay mas que deformidad, si bien con cambios estructurales, pero sin ninguna alteración patológica en cuanto á la testura ó la que se llama generalmente orgánica. Para el diagnóstico diferencial ofrecerá el sexo, la edad, la forma de la curva, la región que ocu- pa la principal de estas, y en primer lugar la ausencia completa del dolor característico, tantos otros puntos de distinción de impor- tancia, que no hago mas que indicar ligeramente. La frecuencia de esta clase, en mayor ó menor grado de desarrollo, es muy gran- de en relación alas dos anteriores. Es esta cl'ase de Scoliosis, que se encuentra tan á menudo en las niñas, en la edad de su crecimiento y en la que la curva con rarísimas excepciones interesa á las mismas vértebras ; se produce al mismo lado y tiene la misma forma ; se inicia poco á poco y se agrava lenta y progresivamente, sin sínto- mas iniciales ó algo que puede hacer presumir una enfermedad. Me imagino que una confusión en algo parecida á la que reina- ba antes en la nosología de la hidropesía, bajo cuyo rubro se trata- ban en las obras gran cantidad de afecciones heterogéneas, se haya conservado todavía respecto á la Scoliosis, de modo que la desvia- ción lateral es el único punto de reunión entre varias afecciones de distinta naturaleza, y que esta confusión se haya difundido en la práctica, porque no es posible esplicarse de otro modo, que una deformidad casi propia á las niñas haya sido tratada tan bárbara- mente ó que se hayan empleado y se empleen todavía los mismos medios para combatirla que en la enfermedad de Pott. 32 CLASIFICACIÓN Cambiando el término Scoliosis por uno mas apropiado ó dán- dole mas latitud, seria por otro lado muy conveniente reunir en esta clase todos los casos de Lordosis y Cyphosis común, como de- pendientes de causas idénticas y requiriendo el mismo tratamiento. En todo caso estas afecciones tienen indudablemente mas afini- dad con la Scoliosis común, que la que esta tiene con la artritis vertebral. IV. NATURALEZA, CAUSAS Y MECANISMO DE PRODUCCIÓN Considero que la naturaleza de la Scoliosis consiste en un esta- do atrófico, por nutrición deficiente, de todas las partes compo- nentes de la columna vertebral, huesos, cartílagos, ligamentos y músculos. Creo pues muy necesario comprobar y doy muy especial valor á esta idea, que todas las partes sean afectadas conjunta- mente, porque en mi opinión ha sido el grande error y la causa de la insuficiencia notada en todas las teorías precedentes el limi- tar la afección primitiva á un solo sistema de tejidos. Este estado atrófico puede por supuesto existir ó presentarse en todas las variaciones y grados y es producido por falta de uso. Nutrición sana y normal, dependiendo en absoluto de una fun- ción normal, no necesitamos mas, para probar la nutrición de- ficiente, sinó averiguar si hay alguna deficiencia en la función. Antes he mencionado el hecho innegable quede todas las princi- pales partes del cuerpo, la columna vertebral es la que menos se usa, según las propias indicaciones de la naturaleza. Muy lejos estoy pues de atribuir, como muchos autores, los movimientos en general muy limitados del espinazo, á una deficiencia natural de organización; considero, que esta rijidez habitual ó inmovilidad, que se observa en el mayor número de personas, es un efecto ó mas bien un defecto de la vida civilizada. Lo que de esta manera existe en un grado mayor ó menor en las personas de ambos sexos, se 3 34 NATURALEZA, CAUSAS Y MECANISMO DE PRODUCCIÓN hace un mal muy serio, adquiriendo proporciones indebidas en las niñas jóvenes, que crecen, cuyas oportunidades de ejercicio ade- cuado de la columna vertebral son todavía mas limitadas. Cuando se tiene presente, lo complicado del aparato que forma la columna vertebral, que consta: a) de 24 huesos pequeños sobrepuestos, de estructura esponjosa por lo menos sus cuerpos, cada uno de estos huesecitos dotados de superficies articulares variadas, dispuestas para asegurar al con- junto el mayor grado de motilidad compatible con su estabilidad; 6) de cartílagos intervertebrales interpuestos para conservarle cierto grado de elasticidad ; c) de ligamentos poderosísimos para obviar cualquiera disloca- ción, separación ó desarreglo; d) de un sistema muscular complicadísimo para sus movimien- tos en casi todos sentidos, dispuesto en diferentes capas, cada una de diferente acción y con un sin número de ataduras; Y al fin la absoluta necesidad, para que este aparato com- plicado pueda cumplir su función, que es la de tener la colum- na en posición recta y permitirle efectuar los movimientos de que es susceptible, que todas estas partes, de tanta diversidad de estructura, estén nutridas también de un modo normal. Cuando se tiene presente todas estas consideraciones, es impo- sible, que no se comprenda, que la falta de nutrición normal debe afectar á todas, de un modo peculiar á cada una de ellas. Forzoso es pues abandonar la idea, que esta falta afecta ó que sus efectos nocivos puedan limitarse á una sola de estas estructu- ras; tiene que ser general. Además la naturaleza misma ha or- denado que la nutrición esté íntimamente ligada á la función. Una ley de la fisiología, invariable, sin excepciones, nos enseña pues que los órganos, de cualquiera clase que sean, puestos en inac- ción ó de que no se hace uso de un modo regular, pierden, al mis- EFECTOS DE LA FALTA DE NUTRICIÓN 35 mo tiempo que su poder de funcionar normalmente, también su nutrición normal, y es esta ley tan innegable, que debe aplicarse, en toda su estension, al caso presente. Nada estraño es entonces, que los huesos al andar el tiempo se deformen, que sus articulacio- nes cambien de relación ; que los cartílagos espuestos á una presión desigual pierdan su forma y elasticidad; que los ligamentos ce- dan y se pongan laxos; que unas partes de los músculos se pon- gan fibrosas, se atrofien y se retraigan, mientras que ciertos ha- ces, que solo funcionan, puestos en movimiento por las ocupacio- nes diarias, tomen un predominio absoluto sobre las inactivas y determinen de ese modo una desviación. Pero no debo anticiparme, tengo que volver á la fuerza producto- ra en la discusión de las causas. Ahora, cualquiera que sea esta fuerza productora, todos los autores están de acuerdo que no ten- dría lugar la curvatura, si la columna estuviera en su estado nor- mal de vigor. Para esplicar este estado de debilidad anormal, que todos están obligados á admitir, los mas célebres y con especiali- dad Adams recurren á la disposición hereditaria, mas particular- mente á la de la diátesis estrumosa, aunque, como dice él mismo, no puede ser trazada en mayor número, que en la mitad délos casos. El sentido común, me parece, que debe rechazar tal esplicacion por su misma insuficiencia. ¿Qué causa general hay entonces para esta debilidad dorsal en un número tan crecido de niñas en la edad de su desarrollo, que forma una mitad de los casos y que él y los otros autores tienen que admitir ? Podemos también preguntar de qué modo esta debilidad es producida. ¿No es evidente, no es mas sen- cillo admitir que es el resultado de la falta de nutrición por uso de- ficiente? La debilidad que se nota ser el resultado constante de la inmovilidad, en individuos que están obligados á observar la po- sición horizontal por un tiempo prolongado, es sin duda princi- palmente debida á la falta de nutrición. Y si tenemos por fuerza que 36 NATURALEZA, CAUSAS Y MECANISMO DE PRODUCCIÓN admitir la falla de nutrición en un número tan crecido de casos, ¿ por qué no esplicar lodos del mismo modo sencillo y conforme con los hechos, siendo completamente parecidos, en lugar de recurrir en un número limitado á una disposición hereditaria muy dudosa, que, aunque generalmente aceptada, está muy lejos de ser positi- vamente demostrada ? Me llevaría demasiado fuera de los límites de mi objeto el entrar á discutir una doctrina tan umversalmente adoptada por la ciencia, puedo decir sin reserva, y sé que voy á chocar con muchas creen- cias arraigadas con lo que avanzaré respecto á las disposiciones hereditarias. Pero en primer lugar no puedo insistir bastante en la necesidad que hay de revisar y reformar esta doctrina, precisa- mente en lo que toca á la disposición tuberculosa, que nos ocupa, y que es de todas la mas umversalmente admitida, desde que los descubrimientos de Pasteur y Roch nos han demostrado, que estas afecciones son debidas á microbios y hay mucha dificultad en acep- tar, que las semillas ó esporos de estos, se heredan directamente, quedando inofensivos por un período muy largo. En cuanto á la tisis pulmonar, la mas frecuente de estas afeccio- nes, las investigaciones modernas hacen mas probable, que sea pro- pagada por infección directa y no por herencia. Semillas atmosféri- cas ofrecen la esplicacion mas sencilla y racional de una infección específica, que tendría lugar durante un resfrio en un organismo en un cierto estado de debilidad ; de modo que al principio de la afección al menos, cada resfrio sucesivo produciría una infección nueva y agravaría la preexistente. De esta manera tendríamos una esplicacion mas en armonía con los mencionados descubrimientos y mas todavía con muchos hechos oscuros y de otro modo inespli- cables, como son la invasión repentina durante un resfrio, las alternativas de curaciones aparentes y de recaídas tan frecuentes., que se ven á menudo en las afecciones tuberculosas del pulmón; PRUEBAS ADVERSAS Á LA HERENCIA 37 para no mencionar, que este modo de apreciar, esplica también muy satisfactoriamente su ocurrencia simultánea ó sucesiva en los miembros de la misma familia. Últimamente se ha llamado la aten- ción sobre otro modo de propagación posible por medio de la leche de vacas enfermas. Vemos pues que la infección puede producirse de varios modos distintos, pero que la mas difícil de aceptar es pre- cisamente la de la herencia. Sea eso sin embargo como fuera, creo que es mas prudente, por el momento y en el actual estado de nues- tros conocimientos imperfectos, limitar estas tendencias á una debili- dad general, eliminando todo lo específico, hasta que nuevas y mas estensas investigaciones de la propagación y condiciones vitales de los microbios en cuestión nos revelen algo más positivo. Hay pues en este capítulo de la Patología general mucho que rehacer y corregir. En segundo lugar, aún aceptando la doctrina como está, no estoy enteramente dispuesto á reconocer, sin previa crítica, en esa latitud al menos, su influencia directa en lo que se refiere á la Scoliosis, por varias razones. La mas importante ó la principal de estas consiste en el hecho, que la diátesis tuberculosa se manifiesta siempre por productos heterogéneos en los tejidos, es decir, por alteraciones testurales con tendencias destructivas; esto constituye su esencia, es precisa- mente lo que la caracteriza; según Adams esta tendencia, tan mar- cada en otras afecciones, no se manifestará en la Scoliosis sinó por simples alteraciones deforma; porque él mismo dice espresa- mente, que en las autopsias que ha practicado, no ha encontrado ninguna alteración testural de las vértebras ó de otro tejido, y en eso todos los autores están contestes. No creo pues, que la ciencia pueda aceptar un cambio tan radical en la manera de manifestarse esta diátesis, una excepción que alteraría por completo su modo de ser, su misma naturaleza, en favor de observaciones casuales de la ocurrencia simultánea de algunos casos de Scoliosis en algunas 38 NATURALEZA, CAUSAS Y MECANISMO DE PRODUCCIÓN familias, ocurrencia que vemos se deja esplicar de un modo mas sencillo y que no violenta nociones patológicas bien probadas ó está en pugna abierta con ellas. El que algunas de estas jóvenes defor- mes mueran de tisis pulmonar, no constituye tampoco una prueba general de la predisposición tuberculosa. Llama mucho mas la atención que en la práctica diaria no se observe con mayor fre- cuencia la terminación funesta de estos casos por la facilidad de adquirir un mal tan grave, favorecida entre tantas otras condicio- nes por la mala conformación torácica. Creo además que muchos autores han observado una cierta incompatibilidad entre estas dos afecciones, de modo que la tisis en las Scolíoticas ó la Scolio- sis en las tísicas es un accidente que se ve pocas veces. Los únicos casos de Scoliosis, en que la herencia fuese admisi- ble sin discusión, formarían pues los menos, en que hay alteracio- nes de testura y que debemos considerar tan solo como una varie- dad de la enfermedad de Pott. En todas estas observaciones no me refiero á aquellos ó algunas otras excepciones, hablo de la genera- lidad, de la forma común, déla que Adams llama la forma popular. El mismo autor nos dice también que la Scoliosis es una afec- ción muy rara. Esto puede ser verdad en cuanto á Inglaterra, donde sabemos que se presta mas atención ala educación física; pero no es así acá ó en otros lugares y países, donde domina una ne- gligencia muy grande á este respecto, especialmente en la educación de las niñas; y como, tratando de esplicar la naturaleza de este mal, tenemos que tomaren consideración, que parece ser el re- sultado constante é invariable de lo que se llama vida civilizada en todos los países, pretendo, que precisamente esta diferencia en frecuencia relativa me ofrece un argumento precioso y muy fuerte en favor de las opiniones que estoy defendiendo. La frecuencia de una Scoliosis incipiente ó una desviación de la columna vertebral en un grado menor, que acaso no merece este SCOLIOSIS BASTANTE FRECUENTE 39 nombre todavía, es mucho mayor de lo que se supone ó se sos- pecha generalmente; un hecho de que las costureras podían dar informes circunstanciados, llamadas como son muy á menudo á corregir con rellenos les defectos varios de esta clase, que no llegan á la observación del médico. A los médicos no se dá parte del mal en su principio; su opinión es pedida solamente cuando ha llega- do á tal altura, que estos pequeños artificios no bastan para ocul- tarle; es un secreto, que se conserva con reticencia y mucha escru- pulosidad. Varias circunstancias contribuyen á ese resultado, entre las cuales juegan el primer papel la dificultad de constatarlo en su insidioso principio, la ignorancia de las madres de su impor- tancia y gravedad de un lado, y del otro y ante todo la repugnan- cia universal en reconocer, que alguna de la familia tiene un defecto físico, defecto que se considera mas como una vergüenza que como una desgracia. Las madres toman punto menos que por una ofensa grave cualquier insinuación del facultativo á este respecto, y niegan, lo que me ha sucedido enunnúmero muy creci- do de ocasiones, invariablemente, cualquier defecto, aunque este sea manifiesto al ojo esperto por el abultamiento incipiente del omóplato derecho. Solo es cuando el mal se ha desarrollado á tal altura, que los artificios practicados no pueden ocultarlo, que se resuelven á cambiar de opinión ó admitir la desgracia. Es difícil imaginarse, que una tendencia hereditaria se muestre de este modo con tanta frecuencia en la mitad no mas del género humano; tendencia que hemos visto además á Adams limitar, en otro lugar de su libro, á la cuarta parte i de las atacadas, de mo- do que quedamos siempre sin una esplicacion satisfactoria res- pecto á las otras tres cuartas partes. En los casos mas avanzados hay además invariablemente mani- 1 L. C. pág. 257. 40 NATURALEZA, CAUSAS Y MECANISMO DE PRODUCCIÓN festaciones de un mal grave, resultando de la compresión de órganos de importancia, que pueden ser confundidas ó atribuidas erradamente á una tendencia hereditaria. La ciencia moderna no puede contentarse con los dictámenes de algunos autores célebres, que han dado su parecer basado sobre observaciones casuales; necesita para acreditarlos estadísticas com- pletas. Para esplicarme mas claramente: no basta que un autor de fama sostenga, que la Scoliosis sea hereditaria, esponiendo sencillamente el hecho, que él ha visto varios miembros de una fa- milia atacados de esta deformidad; podré aducir muchos ejem- plos parecidos en su contra, pero me limitaré á uno no mas, cuya vulgaridad el benigno lector dispensará, por lo bien que sirve de ilustración á mi tesis; he visto muchos miembros de una misma familia sufrir de callos en los pies, pero no conozco, que nadie haya pretendido que esta incomodidad sea hereditaria; es evi- dentemente debida á prácticas viciosas en la confección del calza- do; un mal que reconoce por origen ó causa prácticas viciosas, que obran con mucha generalidad, no necesita pues para la esplica- cion de su frecuencia que recurramos á disposiciones heredita- rias. La cuestión á resolver es únicamente esta: si los autores en general no han estendido ó dado demasiada latitud á ciertas ideas, por lo demás muy exactas, porque no tengo intención de negar un hecho tan general y probado como es, que se trasmite por he- rencia muchas disposiciones, tanto físicas como morales ; la misma doctrina, que se discute, es una prueba muy clara, porque la he- mos heredado, como también las prácticas viciosas en educar alas niñas, ó la negligencia general de atender á su desarrollo físico, que es la verdadera y única causa de esta deformidad. Esta doctrina de la herencia ha sido fatal para la apreciación déla verdadera causa, porque repetida de autor en autor ha llegado á hacerse un dogma general. FALTA DE USO SUFICIENTE ESPLICACION 41 Me imagino que muchos autores, encontrando en las autopsias alteraciones profundas, en los cartílagos intervertebrales, en el aparato ligamentoso ó en los cuerpos mismos de las vértebras, no hayan podido figurarse, que tanta deformidad podia tener por pun- to de partida una causa tan sencilla y á primera vista tan insig- nificante como la falta de nutrición por desuso y ausencia consecu- tiva de equilibrio en la fuerza muscular de los dos lados del dorso; pero que hayan creido, en presencia de estas grandes alteraciones, necesario admitir causas mas graves y poderosas de disposiciones hereditarias ó diátesis especiales. Olvidan que estas alteraciones han ido produciéndose lentamente sin ser observadas por un número considerable de años; que la falta de nutrición debida, unida á un vicio en el movimiento de una parte del cuerpo, tiene que traer consigo á la larga consecuencias forzosas de deformidades del es- queleto, como las vemos producirse en el pié-boty en otras partes, sin que estemos obligados á admitir para su esplicacion, que la afección haya tenido su origen en los huesos mismos deformes ó limitarla á algún otro tejido especial. Para esplicar la naturaleza de la Scoliosis no necesitamos pues recurrir á alguna disposición peculiar ó tendencia hereditaria; la falta ó el uso deficiente esplica satisfactoriamente todos los casos, aún aquellos en que ninguna debilidad muscular general es aparente. En estos casos la debilidad es sin duda mas local; y como la fuer- za productora déla curva, solamente requiere el ser mas pode- rosa, que la resistencia á vencer, no ofrecen ninguna dificultad ú objeción real. Pero antes de entrar en alguna esplicacion de las causas próxi- mas y remotas de la curvatura ó del mecanismo de su producción, tengo que detenerme algo en la consideración de las peculiarida- des, que ofrece el mismo mal; peculiaridades, cuya importancia no ha sido debidamente apreciada por los autores, pero que en mi 42 NATURALEZA, CAUSAS Y MECANISMO DE PRODUCCIÓN concepto es muy grande, porque son estas las que nos van á su- ministrar precisamente los fundamentos principales para la espli- cacion de su verdadera naturaleza y causas; en una palabra para resolver el problema. Las circunstancias peculiares en esta afección, que ni se pueden ni deben perderse de vista, y que quedan completamente inesplica- bles por las tres teorías que hemos pasado en revista, son también tres. La primera de estas constituye la singularidad, que es una afección casi limitada al sexo femenino (9 casos de 10). La segun- da peculiaridad también es muy notable; esta deformidad se pre- senta con muy raras excepciones en la edad de 7 á 20 años, es de- cir en el período del crecimiento y desarrollo físico de las niñas. Admiliendo alguna diátesis ó afección de los huesos como causa, la tercera es todavía mas difícil de esplicar. La curva mayor ó prin- cipal, con rarísimas excepciones (o en 574) es siempre con la con- vexidad á la derecha, interesándolas mismas vértebras. Las cos- tillas de ese lado tienen el ángulo mas agudo y forman con el omó- plato del mismo lado un bulto saliente ; el hombro izquierdo se lleva mas bajo ; la diferencia de altura entre los hombros es mu- chas veces hasta de cuatro centímetros ó mas. Generalmente hay otras curvas llamadas de compensación, pero de estas no se trata ahora, porque el mecanismo de su formación es aceptado por todos, con excepción acaso de Adams. No se puede dar otra esplicacion satisfactoria á la primera de estas anomalías, sinó que hay, como todos sabemos, una diferen- cia notable en el modo de educar á las niñas del que se emplea con los varones. Estas llevan, durante el tiempo crítico de su desarro- llo, una vida mucho menos activa y las ocasiones de mover sus músculos, especialmente los de la espalda, son mucho mas raras ; á no dudar el uso .temprano del corsé contribuye á agravar el estado de debilidad, adquirido por su modo de vivir, pues comprime y difi- PECULIARIDADES NO APRECIADAS 43 culta con preferencia los movimientos de los músculos interesados. Los bordados, estudios, escrituras y lecciones de piano obran mas directamente por la posición violenta y viciosa que ocasionan. Estas circunstancias parecen de por sí bastante terminantes, para esplicar la diferencia tan notable de los atacados entre los sexos, al mismo tiempo que dan la razón, del por qué la defor- midad se presenta en un período determinado de la vida. Por otro lado es imposible que se pueda aducir ningún fundamento serio para asegurar que una diátesis cualquiera, que debia ser particu- lar á las niñas, fuere mas frecuente ó atacase con preferencia su columna vertebral en esta edad. La tercera délas anomalías, ó que la curva en un número tan crecido de casos se hace casi siempre al mismo lado é interesa las mismas vértebras, constituye la prueba mas evidente, que hay una causa general y siempre la misma, para producir un resultado tan invariable. Averiguando cuál po- dría ser, me parece que salta á la vista, que no podrá ser otra, que la costumbre general de servirse de la mano derecha para una multidud de exigencias diarias, y que á causa de esto ciertos mús- culos ó haces musculares de ese lado llegan á ser mas ejercitados y toman en consecuencia predominio sobre sus antagonistas del lado opuesto \ Los autores en general se han preocupado bastante al hacer su enumeración de las posturas viciosas de diferente clase ó lo que con- sideran las causas próximas tan completa como fuese posible. Creo, que en eso hay poco interés y en la clasificación he indicado, que en 1 Seria muy interesante saber, y una prueba completamente al caso, si las po- cas excepciones á la regla general habían ocurrido en las que vulgarmente se dicen «zurdas». Desgraciadamente no conozco que se hayan hecho observaciones en este sentido. Entre mis casos he tenido algunos con esta clase de curvatura. Ninguna de ellas era zurda. A juzgar por mi esperiencia una curvatura izquierda no seria cosa tan rara como pretenden los autores. He dado los números arriba sobre su autoridad. 44 NATURALEZA, CAUSAS Y MECANISMO DE PRODUCCIÓN mi concepto todos los casos producidos por causas mecánicas de- bían separarse en una clase distinta. Miro el uso diario del brazo derecho como la causa principal, al menos en la curva dorsal común, tanto á causa del efecto, que el ejercicio muscular de un lado solo tiene que tener para estorbar la armonía, en mayor grado por mas débil que sea el individuo, como también porque entra como factor, ó si se puede decir, ingrediente muy poderoso, en todas las otras ocupaciones tales como, escritu- ra, costura, planchado, etc., etc. La desviación lateral puede por supuesto ser producida por muchas causas diferentes si se conside- ra cada postura una causa. Pero por un examen mas prolijo es fácil averiguar sin embargo, que se puede hacer una reducción conside- rable, como varias de estas son nada mas que excepciones y como tales sin interés, siendo pocas en número y tan claras que no ofrecen la mas mínima razón para una duda. Del otro lado hay es- ta gran mayoría de casos, la clase que he llamado Scoliosis vera, en cuyo análisis todo el interés está concentrado. Nadie hesitará por un momento en denunciar como causa una pierna corta, ó un torticolis, ó adhesiones pleuríticas. Pero nada de esto hay en la forma común. Es también la esplicacion de sus causas, la que ha levantado toda la controversia, las excepciones han sido usadas para esplicar la generalidad. Ya he indicado mi opinión, que, lo mismo que no hay mas que una causa remota ó predisponente, — la falta de nutrición por des- uso, — así no hay mas que una causa próxima ó productora, — la armonía perdida en la acción muscular. Esta puede ser causada de diferentes modos, por medio de prácticas mas ó menos viciosas que se observan por las niñas le- yendo, escribiendo, cosiendo, etc. etc. en cuyas ocupaciones al mis- mo tiempo que se emplea el brazo derecho, la columna vertebral está colocada en una postura viciosa. A menudo se ven sentadas con EFECTOS DE POSTURAS VICIOSAS 45 las piernas cruzadas echando la derecha sobre la izquierda, de modo que el peso del cuerpo gravita sobre el isquion izquierdo, producien- do una inclinación de la pelvis. Otras toman la mala costumbre de estar descanzando sobre una pierna con el mismo resultado, ó de sentarse ó hincarse en una posición forzada y violenta por mu- cho tiempo, como eso se vé con frecuencia en las escuelas y en otras ocupaciones sedentarias. Hay además de estas varias, en cue su eje- cución hace casi obligatorias ciertas malas posturas. Las costuras por oficio, la fabricación de flores artificiales, etc., y establecimien- tos industriales, en que las niñas jóvenes son empleadas, siempre de un modo uniforme, usando siempre los mismos músculos y echando el cuerpo en la misma postura viciosa. Cualquiera de es- tas ú otras posturas viciosas y violentas tienen todas el mismo efecto de desarrollar ciertos músculos, que se usan y de dejar otros en inactividad relativa. Esta es pues la verdadera causa. El objeto de nuestras consideraciones no fué precisamente exa- minar de qué modo la falta de correspondencia muscular fuese producida, pero si solamente probar que existe y que tiene que ser la consecuencia de estas posiciones ; un hecho, que se ha ignorado por ciertos autores ó al menos mal interpretado; porque de un mo- do bastante estrañoaceptan el efecto délas posturas, al mismo tiem- po y á pesar que niegan á los músculos su importantísima función de ser los agentes únicos, que determinan los movimientos y por con- siguiente todas las posturas del cuerpo. Estas consideraciones me llevan sin embargo del modo mas natu- ral á ofrecer algunas observaciones críticas sobre las causas remotas y próximas de los autores. En las consideraciones fisiológicas he enunciado cuál es y qué pienso de la fuerza productora de la curva- tura, y que en el ser viviente no^ puede tener lugar un movi- miento, ni pueden tomarse posturas sin acción muscular. Esta es pues la única causa próxima. 46 NATURALEZA, CAUSAS Y MECANISMO DE PRODUCCIÓN El objeto de la naturaleza, en la organización se manifiesta evi- dentemente cuando se ven seres vivientes suficientemente muni- dos, para salir victoriosos en la lucha, que tienen que sostener con las fuerzas físicas ; la grande importancia ó necesidad absoluta de este objeto, en la vida, está probada en este caso por la facultad au- tomática de conservar el equilibrio, de que ha sido especialmente provisto y que obra independientemente de la voluntad. La fuerza física del peso puede por consiguiente ser conside- rada como una causa remota, nunca próxima de la curvatura. El admitirla como tal es un error que muchos autores eminentes han cometido. Cuando Adams entre otros aduce el ejemplo de un infante débil te- nido por su ama en una posición viciosa, para demostrarla influen- cia del peso como causa próxima, confunde la fuerza esterna con el efecto de acciones voluntarias, es decir, las causas remotas y próxi- mas. ¿Quién ha negado que las fuerzas esternas físicas pueden ocasionar daños enormes? Argumentos como estos prueban lo con- trario de lo que creen probar. En la afección scoliótica común no hay fuerza alguna esterior en acción ; las niñas no son «tenidas» en una posición viciosa para que el peso del cuerpo venza la resistencia de los músculos ; son estos que ponen el cuerpo en la posición viciosa, por un esfuerzo de la propia voluntad ó del sentido pervertido del equilibrio ; es solamente entonces, que el peso pueda presentarse por algo como un factorparaprolongar la posición óinducir los musculosa hacerla permanente ; pero, insisto, que es por medio del sentido automá- tico del equilibrio ó de la influencia directa de la voluntad, que, aislados ó combinados, producen laaccion muscular que es la única causa próxima. La falta de correspondencia en la fuerza de los músculos quesos- tienen el equilibrio de la columna es pues evidentemente la causa CONSECUENCIAS DE LA TEORÍA DEL PESO 47 activa de la desviación y todas las alteraciones ulteriores en estos casos son nada mas que consecuencias forzosas del vicio en los movimientos) de la manera irregular de funcionar de estos mús- culos, que, obrando sobre tejidos con poca vida y resistencia por falta de nutrición, concluyen por alterar seriamente su forma. No puedo pues aceptar las causas que para Adams son las próxi- mas, las que llama locales ó mecánicas y que describe estensamen- te. Esa su proligidad es muy natural. Es preciso dar una importancia indebida á estas posturas vi- ciosas diferentes, teniendo el peso sobrecargado, en combinación con la tendencia hereditaria como causa predisponente, que figu- rar como causa próxima en todos, y sola en mas de la mitad de los casos. Repito que no es la posición la causa próxima, pero si la acción muscular que la produce. Por insignificante, que esta diferencia de ideas pueda parecer á primera vista, tiene sin embargo un valor práctico muy importan- te; porque la teoría del peso, para ser consecuente consigo misma, tiene que proscribirdeunmodoterminante ciertas ocupaciones, que pueden ser continuadas sin daño,ácondicion de robustecer previa- mente los músculos y de restablecer su perdida acción armónica. Aquellas ideas encierran á mas una tendencia á dar demasiada importancia á los cambios estructurales, considerando que tienen lugar desde temprano ó antes que la curvatura pueda llamarse confirmada; tendencia que á su vez ejerce una influencia muy desfavorable tanto sobre el pronóstico como sobre el tratamiento. Se vé pues que no es de poca importancia el confundir las cau- sas próximas y remotas. Enotrolugar he emitidolasrazonesquetengoparanoaceptartam- poco la tendencia hereditaria por causa predisponente ó remota; no esnecesario pues insistir. Añadiré únicamente, quesi esta tendencia fuese tan cierta y probada como lo pretenden ciertos autores, un 48 NATURALEZA, CAUSAS Y MECANISMO DE PRODUCCIÓN médico de conciencia se veria en la obligación penosa de tratar de disuadir ó impedir los casamientos de Scolióticas aún curadas, para que no se propagase por herencia una deformidad tan horrible. Al fin debo decir algunas palabras del mecanismo productor. He repetido varias veces, que cualquier posición anormal persistente, de modo que constituye un hábito, pervierte el sentido del equili- brio á tal grado, que engendra y desarrolla fuerzas irregulares de los músculos y les dá una dirección anormal, por la cual el mal adquiere una tendencia inherente y decidida de acrecer siempre. Es precisamente lo que vemos que tiene lugar en las afecciones scolióticas. Esta circunstancia por un lado y por otro el hecho, que una curva natural lateral está siempre acompañada de una corres- pondiente rotación horizontal de los cuerpos de las vértebras y vice- versa, nos hace comprender fácilmente el mecanismo de la pro- ducción del desvio, la curvatura lateral no siendo sinó la exa- geración de un acto fisiológico, que por repetición constante y acción persistente de los músculos en la misma dirección, se ha hecho permanente, y una vez producida prosigue su rumbo de un mal hábito insignificante á una deformidad horrorosa. Perdida la armonía y correspondencia de los músculos, los car- tílagos intervertebrales, los processus obliqui y los cuerpos de las vértebras como también los ligamentos, débiles y mal nutridos por falta de uso, ceden cada uno en conformidad con su estructura y función, y puestos en actividad en mala dirección por los movimien- tos irregulares de los músculos, con el tiempo se deforman mas y mas progresivamente. Creo que esto es una pintura fiel délo que presenciamos en la Scoliosis. Estas opiniones teóricas de la naturaleza, causas y mecanismo productor, que he tratado de esponer en las páginas que preceden, me permiten esplicar del modo mas natural todos los fenómenos ge- nerales desde el principio hastael fin; su frecuencia, su invasión len- SCOLIOSIS UNA DEBILIDAD DORSAL 49 taé insidiosa, su desarrollo gradual, que es siempre progresivo, sin manifestaciones de una enfermedad particular. Me proporcionan al mismo tiempo una manera muy sencilla de interpretar todas sus peculiaridades, la disposición diferente de los sexos, la edad pre- ferible, en que se presenta, el asiento común y la dirección de la curvalura. Esplican también las diferentes afecciones de los teji- dos, que los huesos se ponen flexibles; los cartílagos mas com- presibles; los ligamentos menos resistentes, como también la fal- ta de correspondencia en los músculos. La naturaleza de la Scoliosis no constituye una enfermedad pro- piamente dicha ; es nada mas que una debilidad dorsal, mas local ó mas general en diferentes casos. No tiene nada que no sea natural, nada de espasmódico ó paralí- tico, nada de hipotético ó constitucional. Es sencillamente una exa- geración de un acto fisiológico completamente natural, que por cos- tumbre se ha hecho permanente y una vez establecido progresa hasta llegar á una deformidad espantosa. Esta debilidad en combi- nación con posturas viciosas de muchas clases, se manifiesta prin- cipalmente por falta de correspondencia muscular en ambos lacios; y como es producida por nutrición deficiente por inactividad, nunca vérnosla Scoliosis en individuos vigorosos, ó los que llevan una vida activa, y que pongan con frecuencia en movimiento su es- palda y sus músculos. En apoyo de esta aserción, que pertenece por completo ó es una consecuencia de lo que se llama vida civilizada, citaré como prueba adicional sacada déla vida salvaje, las palabras de un naturalista, distinguido, tanto por su popularidad bien merecida, como por la agudez grande de sus observaciones. A von Humboldt 1 dice : «entre los muchos millares de Caraibes 1 Voy age aux régions equinoxiales. Paris, 1814. 50 • NATURALEZA, CAUSAS Y MECANISMO DE PRODUCCIÓN é indios Mejicanos ó Peruvianos, que hemos observado durante el lapso de cinco años, no se ha encontrado alguno con deformidad natural ». La Scoliosis no puede pues ser una enfermedad, como se le han re- presentado los autores ; no es mas que una legítima consecuencia y un reproche á la civilización, y su modo vicioso de desatender á la educación física de las niñas. Es una protesta formidable contra las violaciones manifiestas de las leyes de la naturaleza, que por desgracia mal comprendida no ha sido atendida debidamente. Si acaso hay quien ponga en duda esta mi solución del proble- ma todavía, que presencie por quince dias á un mes no mas el efecto que produce en el porte de una Scolíotica un tratamiento enérgico y vigoroso, tal como lo he practicado, y estoy seguro que se daria por convencido, porque hay hechos, que llevan el convencimiento consigo. Pero la imposibilidad de realizar esta mi proposición me obliga á pedir un examen preliminar y atento de mis diagramas. Me lison- jeo con la esperanza, de que serán convincentes. Si no es el muscu- lar, ¿qué otro poder puede mantener á la columna vertebral en las posiciones, que gradualmente ocupa, cuando se vé que estas posi- ciones cambian y la columna se endereza de mes en mes, á medida que la niña gana fuerzas exclusivamente por ejercicios muscula- res? Si este poder de enderezar la curvatura por grados tiene que ser un hecho reconocido, ¿no es lógico deducir que falta ó perversión de este poder haya sido la causa del mal? En cualquier sentido que se dé vuelta la cuestión, me parece, es imposible no ver, que el po- der muscular es á la vez la causa productora y el agente que lo re- media. En otras palabras, si nada, absolutamente nada mas se ha empleado, que el aumentar las funciones de los músculos por me- dio de ejercicios metódicos, y esto solo es suficiente para efectuar OPINIÓN DE FOLLÍN 51 la curación, ¿ se puede conservar alguna duda de la verdadera na- turaleza de la afección ? Pero para que una verdad de tanta trascendencia, que tiene que reformar por completo el tratamiento de este mal, fuese reconoci- da, se necesitaba que el Dr. Zander dotase á la ciencia con sus apa- ratos ingeniosos. Estos inventos son los que me han proporcionado la satisfacción inmensa de poder enunciarla, habiendo curado varios casos formidables en un tiempo relativamente muy corto de meses. Soy además su deudor agradecido por los medios no menos admirables por su precisión y exactitud matemática, que me han permitido comprobar de un modo que no deja duda, estos resultados de mi tratamiento. Pretendo, pues, nada menos que haber resuelto un enigma, que se ha presentado insoluble á tantas inteligencias claras y á observadores de penetración. En eso no hay ninguna exageración ó presunción vana de mi parte. Un autor Francés moderno L dice testualmente : On peut diré que la cause premiére de l'affaiblissement de la colonne vertébra- le nous échappe absolument, bien que pourtant il nous soit impossible de la méconnailre, comme le témoignent les faits de scolioses hérédi- taires. Esta confesión me parece tanto mas singular, que el mismo autor hace la observación muy exacta, que las curvaturas, dichas de compensación, son producidas por acción de los músculos, ó mas bien poruña acción viciosa de ellos para restablecer el equilibrio, modificando de este modo el centro de gravedad, que ha sido dis- locado por la curvatura principal. Anda pues muy cerca de la ver- dad, pero parece tener miedo de aceptarla en toda su estension ; porque si se reconoce el poder que tienen los músculos ó su acción pervertida en ciertas circunstancias, la esplicacion del mal en su 1 Follín. Pathologie Externe. Paris, 1874. Tom. III, pág. 73á. 52 NATURALEZA, CAUSAS Y MECANISMO DE PRODUCCIÓN totalidad, por la misma razón, parece fácil encontrarla, por no decir evidentemente demostrada. Pero en vez de hacerlo así, dice en otro lugar: Les muscles n'y prennent aucune part: ils n'agissent que pour rétablir Vequilibre, et, si la courbure principóle augmentait indéfiniment, ils accroi- traient dans la méme proportion les courbures de compensation. V. TRATAMIENTO Quizá me haya detenido demasiado en las deducciones prece- dentes para la paciencia benévola del lector; pero me ha parecido necesario esplicar con toda claridad posible las ideas que han guiado mi tratamiento y de qué manera aprecio los resultados ob- tenidos. Adams dice, en su libro, que « no conoce ninguna afección, cuyo tratamiento esté mas directamente influenciado por las causas pro- ductoras, que la desviación lateral de la columna», de cuya opi- nión, soy el mas decidido partidario. Pero mi conformidad cesa cuando añade, que la curvatura lateral depende en alto grado de la tendencia hereditaria ó de la diátesis estrumosa. Los casos que dependen de escrófulas, de raquitismo, ó de la artritis vertebral están todos caracterizados por cambios testurales, esto es, por ver- dadera enfermedad de los huesos, y no por deformidad sencilla- mente. No puedo hablar de estos poresperiencia personal; excepto la forma «popular», deque he visto un número considerable, no he tratado ninguno que pudiera clasificarse como tal. l He tenido va- rios otros en que la curvatura era consecutiva á la desigualdad en la longitud de las piernas ; algunos producidos por enfermedad de 1 En todos los casos de curvatura angular que se han presentado, esta era án- tero-posterior y no lateral. De paso hago la observación, de que todos estos han sido mejorados ó aliviados por un tratamiento gimnástico adecuado. Todos ofre- cían la peculiaridad notable de que la afección era en la región lumbar, lo que creo que no es común. 54 TRATAMIENTO la articulación coxo-femoral, otros por polyo-myelitis infantil. Ha- biendo corregido el defecto existente, levantando la bota, las afec- ciones scolióticas fueron muy pronto remediadas por ejercicios me- tódicos comunes de la espalda. El estado atrófico de la pierna de la última categoría ofrecía mayor dificultad. Es una verdad pues, que considero á mas perfectamente justifica- da, que mis observaciones se refieren únicamente á la forma común y «popular» de esta afección, tal cual se vé en el crecimien- to de las niñas ; creo muy correcto y acertado que esta clase, for- mando una mayoría tan notable de casos, sea considerada por se- parado. Pero desearía estender mucho mas sus límites, admitiendo en ella por no diferir mas que en grado, todos los casos de espalda débil (weak spines) que Adams escluye. Además estaría dispuesto, como queda dicho en otro lugar, no solamente á admitir todos estos casos, sinó también los de Lordosis y Cyphosis, por ser una deformi- dad exactamente de la misma naturaleza y necesitar el mismo gé- nero de tratamiento. Por mi parte no miro los casos de espalda débil, con tanta indiferencia ; creo que son el principio de un mal muy serio, y abandonados á sí mismos, á causa de opiniones ó pronósticos demasiado favorables, han de seguir su curso de poco á mucho y de mal en peor. Requieren el mismo tratamiento enér- gico ; la única diferencia está en la duración del tiempo empleado para la curación. Antes de dar algunos pormenores sobre este tratamiento y sus resultados, me falta hacer una breve reseña crítica de los modos de tratarla Scoliosis desde tiempos atrás y los que se usan ahora, para ocuparme después con mayor detención del método de Adams. Respecto de los métodos antiguos me limitaré á poco mas que una sencilla enumeración de los aparatos, para probar las singu- lares aberraciones cometidas y demostrar hasta donde pueden con- ducir ideas erróneas, en cuanto á las causas y el mecanismo de POR ESTENSION VERTICAL 55 este mal; apenas tiene eso algún interés práctico, porque feliz- mente los mas de estos aparatos son va anticuados y relegados á un olvido bien merecido. Para combatir la curvatura los autores é inventores ortopédicos habían creído necesario emplear una cantidad de aparatos mas ó menos complicados, y que casi todos descollaban por su crueldad, con tres fines distintos : I. El método de estension vertical. No valdría la pena de criticar la idea dominante de un método, que con tanta evidencia se mueve en un círculo vicioso, si no es, que tiene todavía valor entre ciertos autores. Pretenden con medios artificiales sostener la columna, porque reconocen que los músculos están demasiado debilitados para este oficio. Es muy cierto en el estado en que se encuentran, la observación esta es por demás muy correcta; pero á todos nos enseña la fisiología, que no es un medio de robustecer músculos débiles el impedirles el movimiento, por el contrario esto es agra- var el mal. Prácticamente no sirve tampoco ; aún con los aparatos mas complicados no se puede hacer una estension eficaz. A Glisson se atribuye la iniciativa de la idea. Todos los aparatos que se han inventado con este objeto parecen, según la espresion muy adecuada de Follín \ mas bien instrumentos de.tormento, que medios de curar. Citaré algunos para que no se crea, que hay alguna exageración en esta crítica. El collar de Nuck para sus- pender las infelices por el cuello; la célebre cruz de fierro de Heister para aplicarla á la espalda; la máquina de Levacher no menos horrible; y el aparato que inspira verdadero espanto de Delpech del cual dá un dibujo en su obra. Mas modernos son los diferentes modelos de corsés de acero, entre los cuales descuella el de Andrews de Chicago, con una cremallera para la estension. 1 L. c. 56 TRATAMIENTO 2. El de posición horizontal sin ó con aparatos de estension. La posición horizontal sola, relajando los músculos y aliviando mo- mentáneamente la columna de sostener el peso del cuerpo, pro- duce en apariencia una mejoría en la desviación; pero en con- tra hay el mismo argumento, que no se fortifican los músculos débiles por inacción sinó al contrario. Su ineficacia constatada ha dado lugar á la invención de las camas de estension, entre las cua- les merecen ser nombradas las de Venet, Heine, Milly, Maisonabe, Shaw, Guerin, Prevaz y Bigg. Es una fecundidad de invención es- traordinaria, que habría podido ser mejor empleada. El tratamien- to por estension, siendo en alto grado doloroso, algo parecido al tormento del potro, se puede imaginar qué martirio impone á las pobres infelices, por la prescripción de que el peso de la tracción no debe pasar de 10 á 12 kilogramos. Parece increible, que su uso sea todavía frecuente, se dice, especialmente en Inglaterra. 3. El de las presiones laterales. Con el fin de enderezar directa- mente la curva. Llegamos con el tiempo moderno á medios mas suaves y en apariencia mas adecuados. Para ejercer estas presiones Levacher, Mayor y Guerin, emplea- ban cada uno su sistema de pelotas, que todos han caido en desuso. Mas modernas son las cinturas llamadas de palanca, de las cuales existen muchísimos modelos. Si no se puede negar, que su uso es en alto grado incómodo, incomodidad tan grande, que algunas no han podido soportarlas ó acostumbrarse nunca, no producen por lo me- nos dolores atroces como casi todos los otros medios antes men- cionados. Parece haber sido Howard el autor de la idea ; Tamplin, Bigg y Andrews han hecho de ella mas ó menos felices modificacio- nes. Forman una parte considerable del tratamiento de Adams, su spinal instrument for mechanical support. Persuadido como estoy, deque esta deformidad no puede remediarse eficazmente sinó por las mismas fuerzas naturales; de que no hay otro modo de crear y ABUNDANCIA DE MEDIOS INEFICACES 57 desarrollar estas, sinó por medio de los ejercicios metódicos y enér- gicos ; y de que para conservarlas y aumentarlas deben ellas gozar de la mas absoluta libertad de movimientos, tengo que declararme opositor decidido de su uso como sosten permanente, como parece ser la intención de sus inventores, si bien reconozco, que en algu- nos casos excepcionales algún bien podría reportarse por su empleo intermitente, esto es una que otra hora durante el dia. Mas ade- lante indicaré las circunstancias en que pudiera tener aplicación. Causaría tan solo asombro esta abundancia de medios mas ó menos ineficaces, todos inventados en pos de teorías esclusivas y erradas, si este asombro no se mezclase con el sentimiento bien amargo del mal directo, que se ha infligido á las víctimas infe- lices en un doble sentido por semejantes aberraciones en la civili- zación humana. Porque víctimas de una viciosa educación, que es la causa única de su desgracia, han llegado á ser verdaderas mártires de la ciencia y de sus esfuerzos errados cuando no inúti- les para curarlas. El corazón mas duro tiene que estremecerse ante la reflexión de este martirio á la vez moral y físico. Si la mayor parte de los tratamientos bárbaros que producían dolores agudísimos, son anticuados y han caído en desuso, por su propia ineficacia, todavía quedan muchos que hacen de la vida de es- tas infelices una verdadera «viacrucis». La singular inconsecuencia, que siempre ha existido entre las teorías y la práctica y que he advertido antes, se manifiesta clara- mente todavía; porque, apenas libres de los tormentos anticuados, corren las infelices Scolióticas un nuevo peligro de ser enmuralla- das en un corsé de yeso; tratamiento que, á pesar de ser absurdo, se ha generalizado tanto en todas partes del mundo entero, que lo vemos empleado con la misma frecuencia en Nueva York y Chicago que en Londres, París, Viena, Melbourne y Buenos Aires. No puedo admitir como posible, que ninguna idea de la verdadera natu- 58 TRATAMIENTO raleza del mal haya presidido á la formación de semejante modo de tratar por completa inmovilidad una debilidad dorsal llegada á su última espresion ó al grado de atrofia — razón por la cual opi- no que hay verdadera urgencia en llamar la atención general de la profesión al mal que debe producir. No hay otra esplicacion de este hecho curioso, que una ignorancia completa de su naturale- za y que alguna idea vaga de su identidad con el mal ele Pott haya sido tan generalmente admitida, para que un método, que ha mostrado tener tanto valor en el tratamiento de esta afección, haya sido aplicado con tanta frecuencia y tenacidad también en la otra, en que no puede producir sinó daño. Siento tener que emplear palabras duras en mi condenación de tal proceder, pero el ab- surdo de tratar una debilidad llegada al mayor grado de desarrollo por inmovilidad es tan grande, que, sin una ceguera universal en cuanto á la naturaleza del mal, los malos resultados que ha dado debían haberse podido preveer y este abuso general me servirá de disculpa. Lo mas estraño es, que el genial inventor del método, el mismo Sayre, según lo que afirma Adams, nunca tuvo la intención, que su excelente invención fuese aplicada á estos casos y con esta generalidad. Pero á pesar de los malos resultados que ha dado universalmente, los adeptos de cualquiera de las teorías siguen aplicándolo con una constancia digna de mejor éxito y como si fuese lo único que pudiera hacerse en estos casos. Adams l, de cuyas opiniones respecto al tratamiento y pronóstico me ocuparé ahora, divide los casos de Scoliosis en tres clases dife- rentes según su calidad ó del grado que considera que causas cons- titucionales ó locales entran en mayor ó menor escala en su produc- ción. Su primera clase comprende «los casos que son esencialmente de 1 Lecture XI, 1. c. CLASIFICACIÓN DE ADAMS 59 de origen constitucional, predominando esta causa decididamente sobre las locales». Ocurren estosen la gran mayoría desde la edad de 7 hasta 12 años. Añade que forman los casos de pronóstico mas desfavorable, porque es en ellos que se desarrollan las peores deformidades espinales. La segunda de sus clases se forma de los casos, que dependen « de causas constitucionales y locales en grado mas ó menos igual. Tendencia hereditaria no es por lo general aparente, pero existe pro- bablemente en cerca de la cuarta parte de ellos. Debilidad muscular en niñas, que crecen rápidamente, es considerada como la causa pre- disponente de la curvatura». En combinación con estas condiciones otras locales, que desarreglan el equilibrio déla columna, especial- mente varias posturas viciosas tienen que ser reputadas como la mas directa causa productora. No ha podido menos que asombrarme la seguridad con que el hábil autor se espresa, en esta ocasión perfectamente, como seria él capaz de apreciar los ingredientes en una mezcla por pesas y balanza. La tercera clase reúne « los casos de desarreglo en el equilibrio de la columna, producido mecánicamente por causas locales. En estos no entra nada de constitucional ó de tendencia hereditaria ». Son pro- ducidos por diversas causas, continuación prolongada de una pos- tura viciosa por hábito ó necesaria á alguna ocupación. En cuanto á esta clasificación vuelvo á recordar dos anteriores observaciones muy serias. En primer lugar no distingue como se vé ni clasifica separadamente los casos de artritis vertebral. Ni siquiera la menciona. La segunda se refiere á la exagerada influen- cia que dá á la disposición hereditaria. Dice que puede ser trazada con frecuencia en la historia de la familia; y combatiendo la opi- nión general, que atribuye el mal al raquitismo, pretende que el aspecto de estas niñas es decididamente estrumoso; supongo que quiere decir escrofuloso ó tuberculoso. Con este motivo forma una 60 TRATAMIENTO estensa clase de la mitad de los casos, admitiendo por causa gene- ral una disposición especial, que está muy lejos de ser demostrada. He enunciado estensamente en otro lugar mis razones para no acep- tar una peculiar disposición hereditaria á la Scoliosis, que no puede admitirse sinó en algunos casos excepcionales en que se observan cambios testurales de los huesos. También debo repetir aquí el efecto deplorable que tal aserción produce no solo sobre el pronóstico, sinó también sobre el tratamiento. En un apéndice, donde discute el tratamiento de la Scoliosis por el método Sayre, hace todavía otra clasificación por razones prácti- cas, como dice, con referencia á los principios que deben regir el tratamiento, que se adopta. Divide los casos en : 1. Curvaturas fisiológicas. En los cuales no hay ningún cambio de estructura en los cartílagos intervertebrales, en los cuerpos de las vértebras ó en las articulaciones de los processus obliqui. Pero reconocen como causa la debilidad muscular ó posturas viciosas, las mas veces dependientes de la desigual longitud de las piernas; son tan frecuentes en uno como en otro sexo. 2. Curvaturas estructurales en vía de desarrollo. En estos casos los cartílagos intervertebrales han sufrido solamente por la presión desigual lateral, y ningún cambio de estructura se ha efectuado ni en los cuerpos de las vértebras, ni en las articulaciones de lospro- cessus obliqui. 3. Curvaturas confirmadas con cambios estructurales. A mas de los cambios de estructura en las partes integrantes, hay también rotación de los cuerpos de las vértebras en estos casos. Aunque hay objeto práctico, no considero juicioso incluir en la misma clase casos producidos por tan diversas causas corno ser la debilidad muscular y causas mecánicas, porque produce confusio- nes. Las curvaturas leves, que son originadas por causas mecánicas, OBSERVACIONES Á ESTA CLASIFICACIÓN 61 no necesitan tratamiento especial alguno, sinó el de corregir el defecto que las produce, alzando por ejemplo el taco del botin en el caso de una pierna demasiado corta. Pero si el defecto es viejo é inveterado, estos casos forman los peores deformidades, por la fuerza de los músculos y su modo vicioso de acción. Creo que en ellos precisamente y de preferencia se encuentran estas circunstancias reunidas, razón porque resisten con mas tenacidad al tratamiento. Uno de los casos mas diformes, que he tenido ocasión de observar, se habia desarrollado en un niño varón por esta causa. Por otra parte, siendo la debilidad muscular en todos sus grados hasta la atrofia inclusive la causa activa en todos los demás, según mi opinión, necesitan el mismo tratamiento enérgico, la diferencia está únicamente en el tiempo necesario para la curación. En los casos leves esta puede obtenerse en uno ó dos meses ; para los mas serios hay que emplear dos ó tres veces mas, pudiendo durar hasta un año. Tengo quehacer otra observación menor, y es, que la espresion « fisiológica » me parece poco aparente. La primera clase, que no de- bia reunir mas que casos de causas mecánicas, podia llamarse mas propiamente de curvaturas consecutivas. Las dos últimas no presentan diferencia entre sí, á no ser en el grado de desarrollo, y co- mo en ese no hay ningún término preciso, forman una cadena ó una serie sin interrupción en cuanto á la gravedad, y la clasifica- ción apenas tiene otro objeto, si no es para distinguir los casos que según la opinión del autor son curables de los incurables. Estos términos habrían sido mas cortos y mas precisos. Noto también y con gran satisfacción, que en este apéndice, al mismo tiempo que Adams condena severamente el tratamiento por el método Sayre, parece haber ganado mas confianza en los ejercicios gimnásticos. Pero mientras que estos se limitan á los medios imperfectos de Lonsdale, Stafford, ó á ejercicios en los 62 TRATAMIENTO bancos á propósito de su recomendación en la casa y sin vigilancia especial del médico, no estraño, que no haya comprendido todo su valor ó que constituyen el único modo racional de tratamiento. Pero siempre es un paso adelante. Me ocuparé ahora de su tratamiento, de sus opiniones respecto á la duración de esternal y las probabilidades de una curación. Difiriendo completamente en ideas respecto del origen de la afección y la manera de combatirla, creo necesario citar algunas desús propias palabras para que esta divergencia sea mas resal- tante. Pero para que estas citas sean inteligibles para los que no co- nocen su libro, tengo primero que advertir, que su tratamiento con- siste en el empleo de dos prescripciones principales : el reposo en el banco de ejercicios (exercising plañe) tanto tiempo como sea po- sible (no menos de 5 horas cada dia por varios años), y la aplica- ción en casos mas graves de su corsé de acero (spinal instrument), del cual dá diferentes dibujos. El exercising plañe, que también está representado, consiste de un banco ligeramente inclinado, so- bre el cual corre una especie de pequeña zorra de arriba abajo so- bre rieles. El banco está munido en los dos lados y á lo largo de una serie de mangos. La niña se recuesta boca abajo en esta zorra y, empuñando sucesivamente la escala de mangos, se mueve en el banco de arriba abajo y vice versa. Afuera de eso, que con- sidera muy esencial, cuando habla de los ejercicios gimnásticos, en que tiene poca fé, entiende por estos, los diversos movimientos ejecutados con tiras ó correas de goma elástica fabricadas á propó- sito y algunos otros aparatos igualmente imperfectos, que se reco- miendan para practicar ejercicios en casa sin intervención directa de persona competente. No es estraño, repito, que ejecutados de esta manera no le inspiren mucha confianza, como veremos por sus propias palabras. Principalmente confia en el corsé de acero (spinal CITAS DEL LIBRO DE ADAMS 63 instrument) el aparato retentivo spinal, del cual hay en su libro muchos dibujos de formas diversas. Este aparato, su remedio su- premo, tiene que llevarse por muchos años, y algunas veces por toda la vida. Con estas esplicaciones espero, que las siguientes citaciones se- rán inteligibles. Dice pág. 255.... «Conozco una señora, ahora madre de varios niños, que joven fué sujetad este tratamiento por siete años,y pasaba cinco horas cada día en el banco de ejercicios.... » Pág. 256.... «Es imposible decir qué tiempo se necesitará para este objeto, pero con toda seguridad en muchos casos el tratamiento tiene que ser empleado sistemáticamente durante el período de siete á diez años. En casos mas favorables tres ó cuatro años pueden bastar, pero mucho provecho rara vez se consigue en menos tiempo...» Pág. 259— « Teóricamente el mejor tratamiento seria el recos- tarse sin interrupción ninguna, siendo entendido, que esta postura debía observarse uno, dos ó tres años.... » Y en la pág. 260, hablando de los ejercicios gimnásticos que él prescribe: «....pero como considero ejercicios gimnásticos un método de tratamiento mas bien preventivo que no curativo....» Pág. 268___« mientras que la curvatura en los casos mas avan- zados no puede ser ni detenida en su avance ni disminuida en sus efectos por el tratamiento en menos de cuatro ó cinco años.... » Pág. 278.... «pero es preciso tener presente que una curvatura lateral confirmada, sea de poca estension respecto á la deformidad esterior ó grave, es esencialmente una afección incurable.... » Pero basta de citas que se podrían multiplicar todavía. Las he hecho y de uno de los mas modernos autores en la materia y que goza de merecida fama, como una espresion fiel y general de lo que piensan los mas eminentes de nuestra profesión sobre el pro- nóstico v tratamiento de la Scoliosis. 64 TRATAMIENTO Pido disculpa de esta prolijidad, que me ha parecido sin em- bargo necesaria, cuando los resultados, que he obtenido, guiado por otras ideas y empleando, en conformidad con ellas, un trata- miento activo enteramente distinto, son tan diferentes, que apenas se puede creer, que se trata de la misma afección. En su obra Adams nos dá algunas indicaciones preciosas y muy prácticas sobre el modo de esplorar la columna vertebral y apre- ciar su desviación interna con especialidad, que me han sido de mucha utilidad y cuyo gran mérito me es muy grato reconocer. Pero evidentemente la gimnasia terapéutica de Suecia le es com- pletamente desconocida tanto á él como á los demás autores ; aún menos, según parece, tienen alguna idea, de los aparatos perfec- cionados de Zander y de lo que se puede conseguir por su empleo. Antes de dedicar mi atención á esta afección y su tratamiento participaba también de la idea general, que para obtener alivio ó cura se necesitaba en cualquier caso mucho tiempo y una perse- verancia de años ; bien habia oido del Dr. Zander mismo, que sus resultados eran muy buenos y satisfactorios; pero como él, al me- nos á mi saber, no los ha publicado, no tuve, confieso, la mas re- mota idea que se podia obtener tanto en tan poco tiempo. Toda la gran diferencia depende de esto, que Adams considera la po- sición horizontal aplicada en toda estension posible, como lo prin- cipal y de absoluta necesidad, «para que la columna aliviada del trabajo de sostener su propio peso y el de la cabeza, pueda, durante el periodo de crecimiento activo, reparar los cambios de estructura en los cartílagos y superficies articulares oblicuas». Si se cree que estas partes son la causa del mal, la prescripción prolongada de esta posición es una consecuencia lógica. He creído diversamente, en cuanto á la causa, y que esta reparación podia obtenerse por un procedimiento completamente opuesto de acti- vidad mayor, en la convicción, que activando en reversión el po- AXIOMA POR GUIA 65 der de los músculos, que por funcionar de un modo vicioso y anor- mal habían producido todo el mal, se podia conseguirla empleando las mismas fuerzas naturales enérgicamente pero en sentido con- trario. Siendo la curvatura primitiva, en mi opinión, formada por el mismo mecanismo y del mismo modo, que las llamadas curvatu- ras de compensación, el principio que ha sido mi guia en el tra- tamiento puede espresarse por el axioma siguiente : Cuando las fuerzas propias de lanaturaleza, tomando una direc- ción mala, son capaces de producir tales cambios estructurales, de- ben también bastar ó ser suficientes para corregirles otra vez, si son dirigidas en la dirección buena. Como he dicho antes, ocho casos de diferente gravedad fueron tratados el año pasado; en ninguno duró el tratamiento mas de cuatro meses; cinco, los mas leves, salieron perfectamente cura- dos aún en menos tiempo; de los tres restantes, dos fueron en el tercer período ó lo que Adams llama Scoliosis confirmada, con gran- de desviación interior y rotación de las vértebras sobre su eje, cons- tatada al entrar por su propio modo de esplorar; el tercero, consti- tuía una singularidad, siendo la curva una sola, larga, desde las vértebras cervicales hasta las lumbares y á la izquierda ; y si bien habría deseado prolongar la cura algunos meses mas, para satis- facerme en cuanto al éxito de un modo mas completo no fué posible, por considerarse las dientas mismas y sus familias perfectamente contentas con el resultado obtenido. Y es en ese sentido que deseo, que se entienda esas curas. No he pretendido decir, que en los dos en que habia cambios estructurales graves, la columna fuese completamente normal, pero habían adquirido el poder de mante- nerse derechas en la posición vertical por su propia voluntad, de modo que quedaba en esta postura nada notable de la deformidad anterior y que para descubrir ó apreciarla habia precisión de una 5 66 TRATAMIENTO inspección muy minuciosa y científica. La tercera salió también antes de tiempo pero muy mejorada. Las tres se han presentado de nuevo este año, y habiendo sido medidas con exactitud esta vez, podré ahora dar informes mas circunstanciados de ellas. Siendo por demás aquellos resultados limitados á un número re- ducido, mi esperiencia nueva, y, loque era mas serio, en contra- dicción completa con las ideas délos mas afamados autores, era na- tural, que fuera con cierta hesitación, que me espresara en cuanto á la conservación absoluta de una mejoría tan notable, obtenida en tan corto espacio de tiempo ; aunque un poco de reflexión bastara, me parecía, para resolver, que algo mas de perseverancia en los mismos ejercicios sería en todo caso suficiente para vencer y alejar temores en este sentido. He tenido ocasión de constatar, que los resultados, especialmente en el caso mas grave de los tres, no solamente se han conservado mejores de lo que me atrevía á espe- rar, sinó que la mejoría habia hecho progresos. No tengo palabras para espresar la satisfacción que esperimentaba, en observar, cuando se presentó de nuevo la misma niña este año, que lejos de haber retrocedido ella en algo, su defecto habia dismi- nuido considerablemente durante su ausencia de ocho meses. Es la prueba mas evidente, que podia obtener, que no habia error en mi modo de ver. En cuanto á las otras dos, que se han presentado mas tarde á igual constatación, volveré sobre ellas mas adelante. El principio fundamental que me ha servido de guia para el tratamiento, es muy sencillo y se deduce délo que queda dicho, que debemos emplear todos los medios á nuestro alcance para cam- biar y aumentar la nutrición á todas las partes componentes, no solo de la columna vertebral, sinó también de la caja torácica, por sus relaciones íntimas con aquella. Cualquiera, que se haya hecho algo familiar con casos de esta afección, no habrá dejado de notar la especie de acartonamiento que presenta el tronco ; la pobreza que NECESIDAD DE UN ACTIVO 67 desplegan los músculos dorsales ; su dureza y la del tórax en ge- neral, especialmente de los bultos salientes, formados en la región lumbar por los processus transversi, en la dorsal por el ángulo de las costillas, que parecen como de madera ó de papier-maché in- móviles y sin elasticidad, los músculos intercostales como parali- zados. De esta falta de vitalidad participa también el cutis mismo, que los cubre y que parece como apergaminado, sin ninguna elas- ticidad ni turgencia natural. Ese estado parece estaren directa rela- ción con la gravedad, siendo mas pronunciado en los casos de mas duración y por esto los mas graves. En mi concepto, la mas mínima reflexión indica que esa atrofia tiene que cambiarse en un estado bien diferente de nutrición perfecta y aumentada, y que tal cambio no puede producirse en camas de estension ó por reposo por años in- determinados ó interminables, aliviando solamente el cuerpo de sos- tener su propio peso; y de aplicar en tales circunstancias un corsé de yeso ó un aparato de acero (a spinal instrument for mechanical support) es simplemente de mantenerla in statu quo, prolongarla ó ponerla el sello de la incurabilidad. Debia ser claro yevidente para todos y no comprendo cómo se ha podido desconocer una verdad tan patente, que la única esperanza de producir un cambio radical con- siste en despertar la vitalidad perdida ó en via de perderse de los tejidos, y también que el único modo de conseguir este fin, consiste en ejercicios metódicos y enérgicos, combinados con otros medios mecánicos, que la ciencia moderna nos ha enseñado ser eficaces para operar cambios favorables en la nutrición de los tejidos. Y es esta imperiosa necesidad de actividad, que las ideas de la natura- leza del mal me han indicado desplegar, que también los resultados confirman, dejándome por lo contrario mas bien sorprendido, que tanto pudiera conseguirse en tan poco tiempo. No es posible creer que en eso haya algún error. Todo lo que sabemos del sistema de preparación (training) que usan ciertos gremios para aprender los 68 TRATAMIENTO músicos á tocar, las bailarinas sus evoluciones artísticas, los «boxers» á luchar, los del «turf» para enseñar sus caballos á correr, reposa sobre los mismos principios. Los acróbatas los emplean en grado superlativo para prepararse á sus exhibiciones sorprendentes, haciendo pruebas de agilidad, como «si no tuviesen huesos». Esta agilidad han conseguido por medio de la perseverancia y una repetición sistemada de ejercicios. El organismo es susceptible pues de una grande perfectibilidad en sus movimientos y esta se desarrolla únicamente de ese modo. Conviene además notar, que de ese perfeccionamiento y desarrollo tienen por fuerza que participar todos los tejidos. Los huesos se nutren mejor y adquieren mayor fuerza y resistencia; su forma se adapta á la dirección del movimiento; sus superficies articulares se estienden, cambian de relaciones y se perfeccionan. Los liga- mentos se robustecen para ofrecer mayor resistencia; y ciertos músculos y sus haces, de que apenas existían rudimentos, se de- sarrollan y despliegan un nuevo poder. Quizás no hay ninguna parte del cuerpo, que goce de esta per- fectibilidad en tan grande escala como la columna vertebral, es- plicableeste acertó por la complicación estraordinaria de sus hue- sos, articulaciones y sobre todo su musculatura, que, aunque los movimientos entre cada vértebra parecen á primera vista limitados, dan al conjunto un poder muy grande en moverse en todos sentidos. Para convencerse de este hecho, no hay mas que ver algunas de mis dientas ejecutar «los movimientos de culebra» con su colum- na vertebral. Por otro lado he demostrado antes, que los mismos vicios en los movimientos es la causa activa ó producente de la deformidad, y cualquiera influencia que el peso del cuerpo pueda añadir, es lo que agrava progresivamente el mal en cuestión ; los medios que mpleo para obviarlo y curarlo no son otros, que las mismas fuer- CONDENACIÓN DE LOS QUE SE EMPLEAN 69 zas ó el mismo procedimiento, pero en sentido inverso, y la exac- titud de ese razonamiento está plenamente confirmada por mi es- periencia. Pero hay otra conclusión mas, que es muy grave y dá á estas ideas una importancia incalculable, porque contienen la condenación ab- soluta y severa de todos los tratamientos hasta ahora empleados con- tra la Scoliosis, lo mismo los métodos ya anticuados, como los actual- mente empleados de cualquiera clase que sean, camas de estension, corsés de acero ó aparatos de cualquiera descripción con el fin de sos- tener la columna é impedir sus movimientos libres, especialmente el mas usado y el mas radical, el de Sayre. Menos positivamente dañosas son por supuesto prescripciones de reposo en posición hori- zontal ; no hacen mas daño que prolongar la cura indefinida- mente á no considerar su efecto moral altamente deprimente. Com- párese por un lado el ánimo, que inspira la esperanza de resta- blecerse en pocos meses para tolerar por algo mas que media hora diaria un tratamiento, que no tiene nada ó muy poco de incómodo, viviendo todo el tiempo del modo usual sin ninguna restricción, y del otro la depresión del espíritu, que forzosamente tiene que producir la prescripción de reposo en el banco de ejercicios por años, con el futuro envuelto en incertidumbre. Creo pues que no hay exagerada dureza en incluir también estos medios en la misma condenación. Abrigo la conciencia de que mis resultados me habilitan para hacer esta franca manifestación, aunque me esponga á la censura severa de Adams, de los que recomiendan algún tratamiento propio especial y esclusivo. ¡Puedo aducir en mi defensa, que estoy muy lejos de reclamar el mérito de ser el inventor del tratamiento gim- nástico en esta afección, cuya utilidad está reconocida casi por to- dos desde hace mucho tiempo. No hago mas que dar un paso ade- lante y tengo la pretencion de afirmar que es el único racional en esta deformidad. 70 TRATAMIENTO Antes de entrar en algunos pormenores de mi procedimiento, tengo que enunciar, que por razones muy obvias, no se puede practicar sinó en establecimientos especiales, dotados con todos los ingeniosos aparatos, con que Zander ha enriquecido la ciencia, para favorecer y coadyuvar al desarrollo del cuerpo humano. Por otra parte, todos los ejercicios tienen que ser en alto grado metódi- cos, bajóla vigilanciay en presencia del médico, que dirije el tra- tamiento, aún en los que no reclamen su intervención personal, siendo necesario ademas para el efecto un motor y uno de los apa- ratos pasivos especiales. Todo tratamiento hecho en casa de la dienta es pues imposible y ha de ser siempre ineficaz; razón por la cual no se ha formado del tratamiento gimnástico otra opinión, que «sea mas bien preven- tivo que no curativo». Los resultados imperfectos obtenidos por mala aplicación han puesto en duda su misma eficacia. Para la aplicación práctica de los principios, que he enunciado, ó en otras palabras para llenar las indicaciones, que se deducen de ellos, se requiere pues indispensablemente el empleo enérgico de la mayor parte de los 52 aparatos de Zander. No puedo entrar aquí en mas pormenores á su respecto, habiendo en otra publica- ción anterior dado una descripción detallada de ellos. Diré simple- mente, que se dividen estos en dos grupos principales, según la clase de ejercicios, que se quiere producir, y que son : Activos, aquellos ejecutados por la voluntad del cliente y en los cuales él toma la parte activa; y Pasivos los ejecutados por un motor y en los cuales el cliente está sujeto á la acción de este, manteniéndose en un estado completamente pasivo. Según la región ó parte del cuerpo que afectan, se dividen los activos otra vez en tres grupos, el de A, en número de 12, para las estremidades superiores; el de B, de igual número para las inferiores, y el de C, de 9 para el tronco. En el tratamiento de la Scoliosis hay ocasión de emplear todos MODO DE PROCEDER 71 los aparatos para ejercicios activos, porque considero que una re- generación del sistema muscular en su totalidad está perfectamente indicada, al mismo tiempo que los ejercicios de las estremida- des tienen indirectamente mucha influencia sobre el tronco. Estan- do todos los aparatos dotados de contrapesos sobre palancas gradua- das y arreglados además en perfecta armonía con la fisiología de las contracciones musculares, se puede matemáticamente graduar, medir y recordar las resistencias á efectuar. Su disposición, unida á este arreglo fisiológico, permite en un corto espacio de tiempo, obtener el resultado deseado, formando el medio mas perfecto de los conocidos para desarrollar la musculatura y mejorar la nutri- ción general. Los primeros quince dias dejo las Scolióticas con la prescripción de cuatro órdenes de ejercicios porcada grupo de máquinas ; es- tos ejercicios, casi exclusivamente activos, los prescribo con el fin de acostumbrarlas á hacer ejercicios metódicos, para preparar y ablandar algo sus músculos entumecidos, facilitarlos movimientos y poner enjuego la alisadura de sus articulaciones. Elijo con preferencia los aparatos, que estienden la espalda y ac- tivan sus músculos, como A10 y AM ; A7 y A8; losBIO y B11, para la flexión y estension fémoro-crural, que, por la postura en que se ejecutan y las ataduras de los músculos, también obran so- bre la posición de la pelvis en relación con el dorso ; y, teniendo presente el lado de la curva, los mas especiales, C3, C7y C6, para practicar con el primero la torsión de la parte superior, con el segun- do la de la parte inferior y con el tercero la flexión lateral del tronco. En el primer cambio de ejercicios paso á otros mas especiales, que referiré en seguida, empleando el mismo sistema de rotación, du- rante todo el tiempo que dura la curación, de modo que vuelven álos mismos del principio, pero aumentando las resistencias. Cada cambio de prescripciones envuelve nuevas agrupaciones muscu- 72 TRATAMIENTO lares cuyo ejercicio se renueva de este modo de quince en quince dias. Una de las indicaciones importantes consiste en la conveniencia dedirijir y limitarlos ejercicios al desarrollo del lado mas débil, de acuerdo con la teoría que he establecido ; pero en la práctica, por razones obvias, en vez de prescribir los unilaterales, que son impo- sibles obtener aislados, he encontrado mas á propósito y preferible para llenar la misma indicación, poner simultáneamente los dos lados en juego, cargando tan solo el mas débil con una resis- tencia mayor. La disposición de las capas musculares en el dorso es tan complicada, que no se puede aislar la acción de los dos lados ó ejercitar un grupo de músculos, sin que los otros sean á su vez influenciados; y teniendo en vista la simetría y tratando de desarrollar la armonía perdida y restituir el desequilibrio de la fuerza muscular en los dos lados, la esperiencia me ha mostrado, en ensayos practicados con la espalda desnuda, que esto se consi- gue fácilmente operando del modo que acabo de describir, y que la perfección de los aparatos permiten. Del mismo modo empleo los demás aparatos, que pueden tener influencia sóbrela musculatura del dorso, observando el precepto de ir progresiva y metódicamente aumentando las resistencias. En- tran en esa parte del tratamiento el empleo del aparato A1 y A2, A4 y A9, que tienen todos una influencia mayor ó menor sobre la es- palda, por la apostura del cuerpo y el ejercicio sobreciertas agrupa- ciones musculares; mas especialmente los C1, C2 a, C2 b, C4, C5 y en algunas ocasiones C9. Entre los pasivos movidos por el mo- tor, prestan buenos servicios D1, D6, D7, D8. Empleo frecuente- mente D2, para sacudir la columna y despertar su vitalidad, haciendo recorrer las vibraciones desde la nuca hasta el sacro. Con algunas lijeras modificaciones propias he seguido en esa parte del tratamiento mas ó menos las mismas prácticas y reglas, PROCEDIMIENTO MANUAL 73 que he visto empleadas con marcada ventaja en el Instituto del mismo Zander en Stockholm y al cual se adaptan sus aparatos del modo mas admirable. Ahora daré algunos detalles sobre el procedimiento manual espe- cial, queheempleado, para hacer mas eficaz la aplicación del aparato D19, que á falta de otra espresion adecuada las dientas llaman «el masage del tronco». Es un procedimiento misto, en que entran va- rias manipulaciones, ayudadas en su ejecución y efecto por la má- quina, puesta en movimiento. Esta máquina ó aparato es muy sen- cillo y consiste de un banco dividido por el medio en dos planos separados. Uno de estos planos, el que queda á los pies, tiene un movimiento de báscula, y puesto lentamente en ejercicio por el motor, se levanta formando un ángulo de 40 á 45 grados, y se baja alternativamente hasta ponerse horizontal, de modo que una per- sona acostada sobre el aparato boca arriba, tiene su pelvis levanta- da á aquel ángulo á cada vuelta de la máquina, mientras que sus hombros quedan fijos sobre el otro plano inmóvil, lo que forzosamente imprime una fuerte estension á su columna verte- bral, principalmente en la región lumbar. Con esta esplicacion, es- pero que las siguientes manipulaciones serán fácilmente compren- didas. Se practican generalmente en tres tiempos : En el primero, antes de dar la conexión con el motor, la niña scoliótica, acostada de espaldas en el aparato, se le practican ma- nipulaciones sobre el pecho y los costados, en algo parecidas á los movimientos usados en la respiración artificial, con el fin de mover y dar elasticidad á las costillas y sus articulaciones, termi- nando con una especie de masage de los espacios intercostales, para despertar la vitalidad de sus músculos. No necesito decir que estas manipulaciones se hacen sobre los vestidos. Después que se ha puesto en movimiento el aparato, me siento á la cabecera, y apoyando con las dos manos sobre los hombros, se les lleva forza- 74 TRATAMIENTO damente contra el plano movible en e! momento de la elevación, imprimiendo de este modo una fuerte estension á la columna, que se manifiesta con preferencia en la región lumbar. Cuando des- ciende coloco las dos manos debajo, en los omóplatos, y ejerciendo presión hacia arriba, consigo practicar la misma estension forzada en la región dorsal, en el punto que deseo. Como la cur- va dorsal generalmente esa la derecha, si, en otra vuelta del pla- no, se apoya y ejerce presión mas fuertemente sobre el hombro de- recho, se puede doblar la columna lateralmente, al mismo tiempo que, si se ejecuta una rotación sobre su eje, se produce una semi- torsion en la dirección opuesta á la curva, es decir estendiéndola, operación que se completa ose favorece, pasando el otro brazo por la espalda en sentido opuesto. Tomando después la cabeza con las dos manos se dobla esta ha- cia atrás, hacia adelante y á los lados, flexión forzada que gradual- mente interesa toda la columna, si se le damas estension, teniendo cuidado en este como en los demás ejercicios de seguir el movi- miento del plano de la máquina. En el segundo tiempo la niña se acuesta de lado con la convexidad de la curva hacia arriba, y pasando el operador un brazo alre- dedor ó por debajo de su talle, se levanta y se dobla lateralmente, en tanto que con la otra mano puesta sobre la convexidad de la cur- va ola deformidad, se practícala contrapresión; en combinación siempre con el movimiento de la máquina. Este ejercicio se hace con el fin de distender la curva lumbar, y variándolo de modo que se imprime una rotación mas ó menos fuerte sobre su eje, siguien- do el movimiento de la máquina, las articulaciones de las vérte- bras lumbares se mueven y se alizan por fuerza. Se trata de hacer desaparecer la rotación anormal. El tercer tiempo es contrario al primero. Acostada la niña boca abajo y después de practicadas las mismas ó parecidas manipula- OBJETO PRINCIPAL 75 ciones de masage y presiones alternadas sobre las costillas, espe- cialmente en los ángulos salientes de ellas, puesta en movimiento la máquina, se comprime vértebra por vértebra á todo lo largo del dorso, obligándoles á moverse una por una sobre sus articulaciones. Es natural que se aprovecha este movimiento para ejercer mayor contrapresión sobre las vértebras desviadas y que se trata de darles buena dirección con esta operación, sirviendo á veces como punto de apoyo las costillas deformadas. Cada uno de estos ejercicios ó manipulaciones se repiten de 10 á 20 veces. Están destinados á imprimir movimientos forzados en la dirección normal á toda la columna y sus articulaciones en todos sentidos, y están poderosamente ayudados y facilitados por el movi- miento bascular de la máquina. En todos los ejercicios la niña debe mantenerse completamente pasiva, teniendo relajados sus músculos. Este es el procedimiento seguido en los casos comunes de Sco- liosis, cuya uniformidad sorprende por la misma clase de deformidad y la identidad en la desviación vertebral. Algunas veces he variado este procedimiento según las indicaciones del caso ; estas variacio- nes, creo que pueden multiplicarse hasta el infinito, teniendo siem- pre en vista el mismo objeto, que no es otro, que el de formar, desarro- llar y perfeccionar los movimientos de la columna en todos sentidos, para, reducirlo por las mismas fuerzas naturales á su dirección y función normal. No tengo pues la menor duda que el método que he empleado en los ejercicios pasivos y que acabo de describir, sea capaz de per- feccionamiento y que podrá dar aún mejores resultados. En misen- sayos he sido solo hasta ahora para combinar los ejercicios y estu- diarlos en sus efectos ; con ayudantes instruidos ad hoc podrían es- tenderse en cada sesión diaria por mas tiempo y creo que con mar- cada ventaja ; porque lejos de esperimentar cansancio y algún dolor las dientas, acusan bienestar >el efecto benéfico del ejercicio es muy 76 TRATAMIENTO notable después de cada sesión. Quien practique estos ejercicios tie- neque desplegar bástanle fuerza, y únicamente con el fin de conser- var esta para poder dispensarla á todos los casos, que se han trata- do á la vez, es que me he visto en la necesidad de limitar su dura- ción á menor tiempo del que hubiera deseado. Últimamente he hecho construir un aparato, que me ha dado satisfactorios resultados. Consiste mi invención en dos aparatos com- pletamente iguales, el uno que opera sobre la curva dorsal y el otro sobre la lumbar, de modo que no necesito describir mas que uno. Una barra horizontal de fierro se desliza sobre barrotes colocados por de- bajo del banco, para poder ser ajustada en el lugar ó distancia conve- niente. Esta mismabarra sostiene otras dos, una ácada lado, que por medio de un tornillo están mantenidas en la posición vertical. Otra barra horizontal puede acomodarse en estas barras verticales, cor- riendo de arriba abajo para ser ajustada á la altura necesaria. Está provista dedos piezas móviles, que cada una tiene una almohadilla movible. Merced á los tornillos deque están provistas tanto la barra como las demás piezas del aparato pueden fijarse en cualquiera po- sición con respecto á la altura, á los lados, y según los ángulos de inclinación. La niña se acuesta boca abajo y las almohadillas se ajustan, una á cada lado de la columna, de modo que una ejerce presión sobre la parte saliente, mientras que la otra sirve para dar apoyo y buena dirección al movimiento. Cuando se dá conexión con el motor y el plano inclinado movible levanta la pelvis, estas almohadillas ejer- cen presión á los dos lados, y obligan á las vértebras que forman la curva á moverse en la dirección deseada. Como hay dos pares de al- mohadillas, un par obra sobre la curva dorsal, el otro sobre la lum- bar. Una articulación en una de las puntas de la barra horizontal y un resorte espiral en la otra, impiden que la presión sea demasiado violenta permitiendo cierta elasticidad. FACILIDAD DE REDUCCIÓN 77 El efecto inmediato de estas manipulaciones es, como acabo de decir, en alto grado sorprendente ; cuando la niña scoliótica se le- vanta parece muchas veces estar trasformada, una trasforma- cion, que no puedo comparar con otra cosa sinó con la de una luxa- ción repuesta. Temo que los que no la hayan presenciado, han de encontrar esa aseveración muy exagerada ; pero puedo asegu- rar, que acostumbrado como estoy áver ese resultado con frecuen- cia, cada vez que he empezado el tratamiento de un nuevo caso mi sorpresa ha sido también nueva. Es que las grandes desviacio- nes, sinó son muy antiguas, son susceptibles de reducirse con bas- tante facilidad, y defecto del tratamiento es por esa razón mucho mas visible en su principio. La grande deformidad se quita rela- tivamente en muy poco tiempo; no así los defectos menores, que son mucho mas pertinaces y requieren mucha paciencia y mucho trabajo. Entre las curvas es la lumbar la que cede mas pronto. Creo que no necesito añadir, para evitar toda mala interpretación, que en los primeros dias el buen efecto producido, desaparece luego y que al dia siguiente se presentan en el mismo estado que antes de iniciar el tratamiento ; pero insistiendo del mismo modo todos los dias al fin del mes se vé un notable progreso, que espero demostrar en los diagramas. Además no soy solo en haber notado la facilidad con que se redu- cen las desviaciones; todos los autores han hecho la misma obser- vación ; tan solo difiero de ellos en un punto, pero es un punto ca- pital, que es en los medios á emplear para hacer esta reducción y especialmente en hacerla permanente. Mientras que ellos han re- currido á medios retentivos, como son todos sus aparatos y en preferencia el mas completo y usado que es el de Sayre, he empleado en primer lugar otro modo de reducción y en segundo he confiado su conservación á las mismas fuerzas naturales, desarrollándolas por una continuidad de reducciones repetidas y constantes. 78 TRATAMIENTO Si examinamos los diagramas con mas atención, percibimos co- mo resultado general, que las curvaturas se hacen rápidamente menos marcadas de mes en mes y que en muy poco tiempo la niña puede mantener su espalda derecha; sinó por completo, al menos con tan poca desviación, que en la posición vertical es ina- preciable. Es muy interesante observar las variaciones, que tienen lugar en las diferentes regiones, siendo evidentemente posiciones transi- torias de compensación. En los casos de curvatura doble, la ca- beza, que en un principio estuvo inclinada á la izquierda de la línea media, puede pasar á la derecha cuando la curva dorsal dis- minuye ; puede por la misma razón haber un ligero aumento en la curva lumbar, haciéndose el arco de radio mas largo, y cambiando de sitio hacia arriba. El proceso espinoso de la séptima vértebra cer- vical puede ser dislocado un centímetro ó mas á uno ú otro lado; vol- ver á su posición inicial y quedar al fin en la línea media. En algu- nos casos vemos la curva dorsal disminuida rápidamente á menos que la mitad de su estension y dislocada mas arriba. Simultánea- mente con estos cambios la altura del cuerpo se aumenta ; hay casos en los que se ha aumentado mas de tres centímetros; pero el cambio favorable es mas visible en las partes esternas ó blandas. Los hombros especialmente, cambian muy pronto de posición y se po- nen á igual altura, el tórax se dilata y la cintura se pone igual y simétrica de ambos lados, el pliegue lumbar y los huesos ilíacos vuelven á su posición natural. Una mejoría grande se percibe también en las curvas ántero-posteriores, que pronto toman su forma y dirección normal. No puede existir la menor duda que esta mejoría tan notable en el porte general es debida principal- mente á la acción muscular mejorada ; pero todas las partes com- ponentes de la columna participan del aumento de la nutrición. En los casos graves y de larga duración hay mucho que hacer VARIACIONES CAPRICHOSAS 79 sin embargo antes que llegue á obtenerse la curación radical. Esto es muy natural, pues debemos recordar los graves cambios de es- tructura, que indudablemente han tenido lugar en estos casos. Mucho tiempo después de que la niña tenga su columna ver- tebral derecha en la posición vertical, la deformidad, formada por los ángulos de las costillas aparecerá de nuevo si se inclina hacia delante; es esto un signo diagnóstico de mucho valor para apreciar la existencia y el grado de los cambios estructurales en los cartíla- gos intervertebrales y en los mismos cuerpos de las vértebras, sobre el cual Adams tiene el gran mérito de haber sido el primero que haya llamado la atención. He notado además, que durante el progreso del tratamiento, la desviación está sujeta á muchas variaciones caprichosas, de modo que parece mas grande ciertos dias y menos pronunciada otros. No puedo esplicar esto de otra manera, si no es que habiéndose dado una nueva forma á los cuerpos de las vértebras y á los cartílagos intervertebrales por los ejercicios metódicos, se verifican dos clases de movimientos ; el nuevo en la dirección normal al lado del viejo preexistente, de modo que en ciertos momentos de abandono ó re- lajación física las vértebras pueden volver á tomar su posición vi- ciada y moverse en su antigua huella. Respecto de este accidente hay otra observación no menos curiosa y es, que estas recaídas apa- rentes parecen tener lugar con preferencia en dias en que reina el sofocante viento del norte de este país, que tiene una influencia peculiar y relajante sobre todos. Es en estas circunstancias ó mejor dicho en los casos descritos, cuando la niña scoliótica puede con su propia voluntad mantener derecha su columna; razón por la cual se considera curada, pero en los momentos de relajación física ó abandono el hábito ó la cos- tumbre antigua reclama su poder; que pienso, como he dicho antes, que algún bien podia producirse empleando algunos medios re- 80 TRATAMIENTO tentivos para adelantar y completar la curación y que la recorda- rían que todavía tiene un defecto. Mi primera idea fué el mandar hacer un aparato para ejercer una presión de mas efecto que se podia usar sobre los vestidos dentro de casa en ciertas horas del dia; pero no encontrando á nadie en este país capaz de realizar mi idea tuve que abandonarla. Habiendo averiguado que en estos casos no se requiere sinó una presión muy débil ó suave, soy de opinión, de que un vendaje elástico seria lo que mejor llenaría el objeto; alguna cosa parecida al vendaje, propuesto hace mucho tiempo por el Dr. Fischer en Strasburgo y Barweli. en Ingla- terra. La objeción de Adams, que la presión no es permanente, es de poca importancia para mi objeto. Opositor decidido á todos los medios retentivos, que ponen impedimento á los movimientos libres, espero, que esa proposición no sea considerada una incon- secuencia de mi parte ; mi intención no es recomendar un instru- mento tieso y firme para apoyo mecánico (mechanical support) ó uso permanente; debería ser aplicado solamente en ciertas horas del dia, como un sustituto en casos, que, por una ú otra razón, dejan prematuramente el tratamiento muscular sistemático, y un ayudante en los peores. Los ejercicios musculares son y serán siempre los únicos medios eficaces de curación. Los diagramas demuestran también que he tenido á mi cui- dado un número crecido de curvaturas largas sencillas, algunas de ellas al lado izquierdo ; clase de deformidad, que no pa- rece ser tan rara, como algunos autores la consideran. No sé cómo explicar estas anomalías, dados los deficientes anteceden- tes que he podido recojer. Algunos casos ofrecen á mas la singu- laridad, que dentro de la estension de la gran curva lateral hay dos menores sobrepuestas la una á la otra pero siempre del mismo lado. Mas difíciles todavía encontrar esplicacion satisfactoria á esta anomalía. INCLINACIÓN DE LA PELVIS ARTIFICIAL 81 Todos estos casos ceden muy pronto, sin embargo, al trata- miento; los más han sido curados perfectamente en dos meses; uno solo tuvo necesidad de practicar los ejercicios durante tres. En las consideraciones fisiológicas precedentes he hecho la ob- servación, que los autores han ignorado demasiado el sentido automático é inherente del equilibrio, aunque, por razones adu- cidas, debe considerarse uno de los principales factores del mal. Su poder ó importancia ha sido para mí tan evidente, que lo he usado en la curva lumbar sencilla como un agente curativo con un éxito tan notable como inmediato. Imitando el mismo procedimiento de la naturaleza, que corrige cualquiera inclinación de la pelvis por una curva del lado opuesto, he pensado que, aún en casos sin inclinación, podia producirse una artificial, con aizar por cierto tiempo el talón ó el taco de la bota uno ó mas centímetros, según las exigencias del caso; y mi pensamiento ha sido confirmado por la práctica del modo más feliz. He tratado en este, como en todos los otros medios, de emplear las mismas fuerzas y modos de la naturaleza, y me he esforzado á probar, que tal proceder es mucho más racional y especialmente mas eficaz, que el recurrir á medios retentivos, como se hace en general; sean estos corsés de yeso ó de acero. Este artificio es por supuesto practicado en combinación con el tratamiento gimnástico, cuyo efecto favorece y promueve en alto grado. Tan pronto como la curva está permanentemente co- rregida, disminuyo lenta y gradualmente el aumento del taco hasta dejarlo de altura igual. 6 VI. PRONÓSTICO Las opiniones de la naturaleza y causas de esta deformidad, que he espuesto en las páginas precedentes, demuestran que no con- sidero los casos de Scoliosis, aún la confirmada, del mismo modo desfavorable, y que mi opinión en cuanto á la posibilidad de curación difiere en mucho de la que tienen los demás autores. Estoy convencido, que ningún caso debe considerarse incura- ble, por serio que sea en toda apariencia, si se consigue tratarlo algo temprano, digamos en el período entre los 10 y 20 años. Cuando hago esa aseveración atrevida, se comprende que no hablo sinó de la forma común, en que no hay ningún cambio textural de los huesos. En casos de mas edad, muy viejos é inveterados, aún cuando una curación propiamente dicha no pueda efectuarse, estoy per- suadido que algo ó mucho se puede hacer para su alivio; al menos el progreso ulterior puede ser detenido y la salud general mejorada. Debo añadir que todavía no he encontrado ningún caso, absolu- tamente ninguno, que haya sido rebelde á mi tratamiento. Pero en todos estos casos el éxito feliz depende de muchas otras circunstancias, entre las cuales las cualidades morales de la dienta ó de sus parientes juegan un papel importante. Ante todo se requiere de ella misma una voluntad firme. Siendo los movimientos musculares totalmente dependientes de lavoluntad, 84 PRONÓSTICO el efecto benéfico de estos está en razón directa de la fuerza y aplica- ción de aquella. He tenido muy frecuentes ocasiones denotar la dife- rencia á este respecto entre movimientos hechos con celo y precisión y ejercicios ejecutados negligentemente y sin la atención debida. Tanto la teoría como la práctica ponen fuera de toda duda, que los cambios fisiológicos en los músculos, es decir los efectos nutritivos, si son producidos por movimientos bajo la influencia directa de la voluntad, son mucho mayores, que por movimientos ejecutados automáticamente. Es muy difícil hacer comprender la importancia enorme de esta diferencia á niñas jóvenes, menores de 10 á 12 años; razón porque esa edad, en iguales circunstancias, ofrece menor probabilidad de obtener un buen resultado. Pero aún en perso- nas de mas edad he encontrado una variedad muy grande de disposiciones á este respecto, que es preciso tener en cuenta para formar el pronóstico. A mas no basta que tengan buena voluntad ó una inteligen- cia pasablemente buena para cumplir las prescripciones como se debe, necesitan también desplegar una perseverancia conti- nuada. Algunas, encontrándose muy mejoradas, considerándose curadas y que nada más se requiere, abandonan prematura- mente el establecimiento. El tratamiento de la Scoliosis en establecimientos ad hoc, cuya necesidad es indiscutible, por razones que ya he manifestado antes, tiene, sin embargo, ese único pero grave inconveniente, que la asistencia á ellos depende casi esclusivamente de la vo- luntad propia de la dienta, de sus ideas ó de las de su familia, sin que el médico pueda, como acontece en la práctica domici- liaria, por persuacion sostener y robustecer una constancia vaci- lante ; porque rara, rarísima vez, manifiestan sus intenciones ó dan algún aviso previo de ellas, y con no venir más se concluye todo. He sido privado de la satisfacción de una completa cura- FOTOUTO. DE O.KRAFT.BUtNOSAIRES FALTA DE PERSEVERANCIA 85 cion y su autenticación en muchos de mis casos, cuando mejor prometían, porque han sido interrumpidos ó terminados de este modo brusco. Hago esta triste reflexión, teniendo presente los diez años de perseverancia que exige Adams para su tratamiento, mientras que he esperimentado enorme dificultad en obtener una regular asistencia de igual número de meses, y eso, á pesar que los progresos hayan sido muy rápidos y notables. Pocas, muy pocas, han tenido paciencia bastante para continuar hasta que todos los vestigios de su deformidad se hayan removido, aunque esto se podia conseguir en un par de meses más. * Muchos ejemplos de esta falta de perseverancia se notarán ahora, que voy á describir los casos individuales. Pero antes tengo que dar una descripción sucinta y referir la manera de emplear el KORMÓMÉTRO El kormómétro 2 de Zander consiste de un paralelógramo vertical solido, que gira sobre un plano redondo graduado, que permite apreciar y medir el ángulo con toda exactitud. En los dos lados mayores y verticales de este paralelógramo graduados en milíme- tros, dos rangos de barras horizontales de igual graduación son 1 Desgraciadamente tengo que quejarme de otras circunstancias fortuitas, que han tenido una influencia funesta sobre el éxito este año. Entre estas la más im- prevista y deplorable fué la invasión repentina del cólera epidémico al fin de Octubre. Muchas, presas del pánico, se fueron sin aviso previo, para reunirse á sus familias en el campo ó en el interior. En todas el interés desapareció. He sido privado por esta causa de la averiguación final del resultado en muchos casos importantes. 2 De xipiMí, tronco. La fototipia adjunta, sacada por un amigo, el Dr. José Ayerza, en mi estudio y en condiciones desfavorables especialmente de luz, á causa de circunstancias que es fácil comprender, no ha salido tan clara y neta como era de desear. Da sin embargo una idea y exhibe pormenores de la dispo- sición y empleo de este precioso instrumento, que he creído no deber suprimir por cuanto contribuyen á hacer mi descripción mas inteligible. Representa el caso IV. 86 EL KORMÓMÉTRO DE ZANDER movibles de arriba abajo y de fuera adentro. Del plano inferior se levanta un vastago firme dispuesto para ser ajustado á diferente altura y que termina con un tornillo horizontal de paso doble á la derecha y á la izquierda para ajustar dos brazos colchados que sirven para fijar la pelvis. Una barra graduada, que desciende del lado alto del paralelógramo, termina en un aparato, que tiene también dos brazos movibles, horizontalmente de fuera á dentro y de igual graduación para la cabeza. La persona que se debe medir, se coloca sobre el plano en la línea media; su pelvis se asegura completamente por medio del tornillo doble que ajusta los dos brazos colchados y la cabeza se fija también en la misma inmovilidad por medio de la barra des- cendente y sus brazos, apretando los tornillos, que les ajustan. El paralelógramo mismo se fija inmóvil sobre el plano pedal en 0o y la medición empieza. Primero se anota la altura del cuerpo, lo que la barra descendente mide exactamente por su graduación y al mismo tiempo se anota alguna excentricidad que hubiera en la cabeza, y que se determina por medio de los brazos graduados. Ahora las dos barras horizontales se ajustan á la altura, que se anota, y se acercan para medir el diámetro entre-acromial, in- dicando estas medidas la excentricidad desde la línea matemática que pasa por el medio del cuerpo, al mismo tiempo que la diferen- cia en altura de los hombros. La misma operación se aplica á la séti- ma costilla, el pliegue lumbar y la cresta iliaca. Espero que se verá fácilmente, que estas medidas tienen que dar una idea exacta del plano transversal del cuerpo. En la segunda operación, en que la medición se opera en el plano ántero-posterior y que deter- mina también las desviaciones laterales de la columna, el para- lelógramo se fija en 90°. Por medio de la misma barra hori- zontal y otra pieza, que se añade en su punta, se toma el seno y coseno de la sétima vertebra cervical y de'spues todo el largo del DESCRIPCIÓN Y EMPLEO 87 dorso, apreciando de este modo cualquiera desviación á los lados de los procesos espinosos en un milímetro. Generalmente se hace en ciertos puntos fijos, pero cuando la desviación es consi- derable, he preferido tomar las medidas de cinco en cinco cen- tímetros para poder describir la curva ó curvas con mas exac- titud. Si existiese alguna irregularidad ó deformidad en grado mayor en alguno de los lados, se ajusta el paralelógramo en el plano diagonal, de modo que la punta de la barra corresponda al punto mas saliente de esta, y después, con las piezas á añadir graduadas en la dirección excéntrica, se describe su circunferen- cia, anotando el ángulo de incidencia y el seno y coseno para que quede perfectamente descrita y constatada. De este modo se obtiene una idea exacta de sus dimensiones y configuración. Considero pues ser indispensable el uso de este instrumento exacto para medir y apreciar la estension de las afecciones sco- lióticas. Por un lado, á causa del apoyo firme que presta al cuerpo, que está inmóvilmente fijo durante la operación, estamos perfectamente seguros, quenada mas que la deformidad real se mide. La mis- ma diversidad de disposición, que he observado que existe en las cualidades morales de diferentes individuos, algunos poseyen- do mas fuerza de voluntad y mas perseverancia que otros, se hace notable también en los hábitos puramente físicos. Muchos han observado, como yo, que algunas niñas scolióticas tienen por natu- raleza y en un grado mayor que otras, una costumbre ó hábito abandonado y negligente de tener y llevar su cuerpo, que, hastacier- to punto ageno á su deformidad, aumenta en mucho su porte feo y mal parecido. Esta verdad, ha inducido á un autor Alemán hasta asegurar, que la Scoliosis común, depende únicamente de un hábito 88 KORMÓMÉTRO malo; y que, siendo un defecto moral de la voluntad, tanto los medios preventivos como los agentes curativos debían ser esclusi- vamente morales. El uso del kormómétro nos pone á cubierto pues de apreciaciones exageradas. Por otra parte me ha ayudado á descubrir curvas laterales me- nores é irregularidades de esas, que aunque sospechadas por la exis- tencia de otros signos, habría sido imposible revelar por el exa- men mas minucioso. Con este aparato, de una exactitud matemá- tica, el mas mínimo defecto se hace aparente. Espero que mis diagramas han de mostrar á mas la convenien- cia de tomar medidas exactas frecuentemente, sinó cada mes, para juzgar y apreciar el progreso. Concluiré enunciando mi convicción firme, que estas medidas repetidas, por sus resultados invariablemente favorables, tienen que ser consideradas como la prueba mas completa de la exactitud de las opiniones, que he espresado antes, respecto de la natura- leza, las causas y el tratamiento de la Scoliosis. VII. CASOS Para no cansar al lector trataré de evitar repeticiones y descrip- ciones estensas tanto mas fácil cuanto que todos estos casos se dis- tinguen poruña deficiencia muy notable de informes, sobre todo los que se refieren á su iniciación. Ninguna niña me ha podido dar la mas remota idea á este respecto. En todos los casos el des- cubrimiento ha sido hecho mas bien de improviso; generalmente la costurera ha sido la primera en notar el defecto, con gran sor- presa de la niña misma ó sus parientes, completamente ignoran- tes del hecho. En algunos casos de curva dorsal, el primer signo, de algún mal que se percibe, consiste en una protuberancia del seno, general- mente el izquierdo, que parece mas grande, que el derecho ; en otros el omóplato, con mas frecuencia el derecho, se hace promi- nente ; ó lo primero que llama la atención es una diferencia en la altura de los hombros. En la curva larga sencilla, cuyo origen considero estar en la re- gión lumbar, el abultamiento ó tamaño anormal de uno de los huesos ilíacos es lo primero que se nota. Muchos casos, en que, por la inclinación de la pelvis, hay razones para sospechar que el defecto haya tenido su origen en la región lumbar, dependen de la desigualdad de las piernas. No puedo, pues, aconsejar suficientemente, el que se examine atentamente en estos casos, los pliegues de las rodillas y los de los músculos glúteos, para descubrir aquel defecto, de otra manera bastante di- fícil, pero que es mas frecuente, de lo que uno se imagina. 7 90 CASOS Pero nadie sospecha que estos defectos puedan tener alguna re- lación con una desviación de la columna ; son casi siempre consi- derados congénitos ó dependientes de una mala costumbre, algunas veces se creen consecuencias de una caida, un golpe ó algún otro accidente traumático ; y en cuanto al tiempo trascurrido desde su principio se ignora por completo. Si las ideas que he espuesto, de la naturaleza de esta afección son exactas, no hay nada que pueda sorprender, es muy natural que eso sea de este modo ; que una deformidad, que debe su origen á una nutrición deficiente por falta de uso, principia insidiosamente y se desarrolla poco á poco sin que sea en su principio perceptible. Tiene que ser un mal de mucho tiempo, acaso de años, antes de ser descubierto. Los resultados del tratamiento se aprecian mejor por las tablas exactas de las medidas Kormométricas; con respecto á los casos in- dividuales tendré poco que añadir. Las medidas se dan en centímetros y milímetros, y contienen la altura del cuerpo ; la sección ó el plano transversal y el ántero-pos- terior; en un caso también las secciones vertical y horizontal del plano diagonal. Sobre estas tablas se han construido los diagra- mas del tamaño natural para ser reducidos después á la cuarta parte antes de ser cromo-litografiados. No necesita esplicarse, que el trazado se ha hecho en líneas rec- tas éntrelos puntos, que marcan las medidas tomadas. Las líneas negras representan el estado en que se encuentra la Scoliótica al iniciarse el tratamiento; las verdes el resultado de los primeros 30 dias de ejercicios ; las azules de los 60 dias ; y las co- loradas de 90, mas ó menos; porque en muchos casos no ha sido posible observar estas reglas con precisión. He arreglado los casos en dos distintas categorías; doy una se- rie de 10 de curva doble y otra también de 10 de curva larga senci- ARREGLO DE ESTOS 91 lia. No es porque considero, que hay alguna diferencia real entre las dos formas, pero si para facilitar la comparación. A mas he tratado un número considerable de Scoliosis consecu- tiva, que dependía de diferencia en la longitud de las piernas. Aunque estos casos no pertenecen á la clase cuya naturaleza, cau- sas y tratamiento me he propuesto describir, doy en las series res- pectivas un caso de cada categoría para ilustrar algunas de mis aserciones precedentes, como también la diferencia en el resultado, cuando por unaú otra razón la causa productora no sea eliminada por completo. De la curva doble hay cinco, que ofrecen un interés mas especial, por demostrar lo que se puede conseguir por el tratamiento gim- nástico, cuando la perseverancia de las dientas mismas, en cuanto á tiempo y aplicación, ha permitido, que se forme un juicio ade- cuado. Los cincos restantes apenas pueden tomarse en considera- ción á este respecto por el poco tiempo que estuvieron á causa de haber dejado de concurrir al Instituto cuando la invasión del cólera epidémico. Algunas se fueron sin avisar y sin ser medidas, para poder apreciar el progreso obtenido en su curación. Llamo sin embargo especialmente la atención sobre uno de estos casos, y es el número VIII, cuya deformidad espantosa fué reducida en un solo mes, á la mitad de su aspecto primitivo. De la segunda categoría ó la de curva larga sencilla, cuatro han sido curadas en un tiempo hasta increíble de corto; tres con una asistencia de tres meses, una en solos dos meses. Las otras cinco habían recien empezado, cuando los primeros casos de cólera fue- ron denunciados, y se fueron tres, sin avisar y ser medidas por se- gunda vez; de las dos restantes,una se fué con una mejoría menos marcada, la otra con una muy notable en un solo mes. Como se vé, es, sin embargo, un hecho que ningún caso se ha presentado, en que no se haya obtenido mejoría, siendo esta en 92 casos algunos casos admirablemente rápida, en otros menos ostensible; pero en todos, sin excepción, positiva. 1. CASOS DE CURVA DOBLE Caso I. N° 345 del Diario. Sta.***de descendencia italiana, 18 años de edad. Entró el 18 de Enero de 1886. Antecedentes. No puede dar otra información ó detalle mas de su deformidad grave, sinó que esta empezó hace mas ó menos dos años, y se ha aumentado rápidamente desde entonces con especialidad en los últimos ocho meses. Ninguno de su familia ha sido afectado del mismo mal. Estado actual. La cabeza está inclinada al lado izquierdo, á causa de una lijera curva en las vértebras cervicales al mismo lado. En medio de la región dorsal hay una curva á la derecha y una pro- tuberancia enorme muy dura y resistente, formada por las costillas salientes y el omóplato derecho. Si se inclina hacia adelante con los brazos cruzados, este bulto se aumenta á un grado estraordinario, de- sapareciendo el lado izquierdo, lo que indica gran desvio interior y cambios estructurales muy serios de la columna. Por delante, al lado izquierdo, las costillas y el seno sobresalen considerablemente. Los hombros muy desiguales de altura. En el plano ántero-posterior se observa cuan enormemente deprimida está la espalda, siendo este defecto mas pronunciado todavía en la región lumbar. Tiene aspecto enfermizo ; su musculatura está flaxida, muy delgada y pobre. í de Febrero. Empezó el tratamiento especial. 7 de Diciembre. Aunque muy bien dispuesta, su tratamiento ha sido interrumpido varias veces por circunstancias fortuitas é indisposiciones intercurrentes casuales. Por causa de un luto en la familia perdió 26 dias en el mes de Abril, y por una angina pultácea, 16 en Junio, sin contar ausencias menores de un dia ó dos. Refiero esto, porque es probable, que con una asistencia mas asidua hubiera adelantado su curación, reduciendo todavía más el tiempo de duración. A pesar que el kormómétro demuestra, que un defecto bastante grande existe todavía en el medio de la espalda, este defecto es poco notable en las circunstancias ordinarias ; y considerándose ella misma perfectamente curada, me ha sido imposible persuadirla de continuar por mas tiempo. Abandonó pues, el tratamiento para volver mas tarde, como decía. / (•uso I PH * ' ' ¡ II M el 1 ¡ ¡ 1 10. i 1 i i r t 1 -- ITT fi_ ^^r^:. ^s----4.---- m BBl / FfBRí/fO 1886 / '*2- - ^ ~^s- \f- -- - __ - , j /" ,' _I ^^N ¡L ¡SSfifiJ ■? MA/f?0 fttfíf if / V \ 1 ¿Xf \\ f i 1J i i_ v^v Yxi ¿jñ_ V \.lsss 11 ^ JL- \ I>v ^■■-■JI -'-^ >v \ ^^ & * r\J "^^^ti__"f^^ ^ s J ^.^ ^~-—-+ ^ ""^ KiiS ° ~ r rH* ¿- t -"-r- -+ -r-,, 1 i -<: I'■í ■*■>-, 1 1 i^-íí^/!'^^^^"»! 1 1 ^^"^s's'' \ \ \ """^^Cl^íí^J 1 ^*^°* Ss''' \\ \ ^""«^"^íí-. ,^''a" ^2 IV "^"**,^~^^^« ^-' ^X l\ Jj _r**l*^::;5;=^L II rt"^ /s''^ \\ n ^^s^ilP) I _. ÍAlX Z¿^ ~~ " ~ X~% "Í-- ítf " t \^ V) // "° 11 \ \\l \ \ \ i ¡ 11 k i\\_ i-L-Y i-11/ Y \ \\\ TT \ * i/ t nv, \T \ Ti I A \v\ 11 \ // i ni C^\\ vi \ n/ / \YV\ il 1 1» 1 / ^W tt i " iflff í / Nk\ vi /!/ "° i / / \V I i /l J-i ' -§A -/ it 1 / j V\ l\ 1 ¡I i 1 / \v /i/ ni í 1 \ 1 tti Ut ¡I vÍIl I / / 111 ~0^ tü D /y Si II lli 1 // i f -l-í— Vil- J-li- ~«7t ^ j7jl__, |\Jll J-fí ftu Yjt jf|_ l/i y ¡11 Ul i\ _ÍX J-lli JII | i , i-ttt- ZIJIl «J_|_ Ti ÍL JfJ] /i_ t ~f Vil 7t[7 T /~ i "í AJ¡ t H ^ ~/ 1 / \\ W J if 1 3 V T/V_ _/ _¡\L _, J kj »« \/J Jli / _h 1 \\ _¥_\\ i k \ \S i Y i L Jl iii l\ \ \ ü i \t ' vi ti L L X t- i' ■ r ti T i / \ \\ l \ \ \\\ \ i i I j 'i jrr _ i 1 ' \ 4—1-1- 1 I »n 1 '- — : v\ \ • ■ -| --- ■■■• -. ^_.... -t___ - T ~T~ ¡i 1 , T"" " |~ ■- -|--f—- — 3-----I- }- ■-■ T 1 II .. __[ T i f ""■■ " i i 1 « CASOS DE CURVA DOBLE 93 Es cierto que muy poco falta para que pueda ser considerada un mo- delo de simetría, siendo sus formas de una grande hermosura; de su deformidad espantosa no quedan mas que algunos lijeros indicios. El tratamiento duró 8 meses v 18 dias. MEDIDAS KORMOMETRICAS ALTURA DEL CUERPO NEGRO i DE FEBRERO, 1886 149,2 VERDE 3 DE MARZO, 1886 149.2 AZUL 10 DE MAYO, 1886, 150,8 COLORADO 15 DE JULIO, 1886 152,2 Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha PLANO TRANSVERSAL Diámetro de la cabeza.. ^ 10 17.1 10.1 9.2 11.9 0.4 4.1 3 1.5 0.4 0.3 i 7 16.2 13.9 13.3 13 9 11 9 6.3 6 5 118.8 101.1 95.2 88.2 9.2 18.5 9.9 9.5 11.9 1.7 1.5 2.2 0.5 0.4 0.1 cd 6.8 17.5 13.5 12.5 13 8.5 9 8 5 6 9 ce 8.6 17.8 11 10 14.5 1.1 0.6 1.3 2.5 0.7 0 0 i 7.7 16.6 13 12 15 9.6 10 5 9.6 9 6 7.5 10 «e 8.1 17.5 10.4 10 14.3 0 1.5 2 1.2 0.5 0 0 3 8 18 13 11 14.3 7.5 8 6 8.2 7.5 5.8 8 10.5 118.8 101.1 95.2 88.2 122 102.3 95.2 88.1 122 102.3 95.2 88.1 122.5 102 95 88 122.5 102 95 88 122.5 102 95 88 122.5 102 95 88 » de la región lumbar. PLANO ÁNTERO-POSTERIOR 7» vertebra cervical..... » dorsal....... » lumbar..... » •> ..... ce ^ "rt «3 1 128 111 105 93.4 81.8 77 isq. der. » » » » 128 111 105 93.4 87.8 77 isq. der. » » » » 128.8 116 111 105 93.4 87 77 isq. der. » » » 128.8 116 111 105 93.4 87 79.5 der. » » » Caso I, Pl. 1, Fig. 1. Representa el plano transversal, con la desigualdad de los hombros y la grande desviación en el medio de la espalda. Se notará también la falta de simetría de las formas ó líneas esteriores como existia en el principio y los cambios progresivos que se han obtenido. Fig. 2. Representa el plano ántero-posterior y dá una idea del defecto en las curvas y cómo fueron poco á poco corregidas. Caso I F i M. /v^_^ : ' ! -i ' 1 1 I i ¡__L_ --4_m¡_ i _± _; ! . rr I ' 1 : 1 J^^--r" —^^Sí 4_¡ .4- i — ! ! ' Mii' || ! 4^<£=£ -=^£$4 + . ,__lV- I 44-■ - /AJ^^\ ^^Nk1 1 .41 ; L ^^í\í T ' ■ 444: ,«. /Af -1 \s ■f 'c l L\)_ !5Ü i I ; 'Ja.my ± ± t_ ±^ss^! ! 1 ^-t-í J-""^5 S^T-^—i '"* "** 4T ~~"~" ■-+— « ___i—""~ I .¡a!*88"** L ^'^>'**^» ~""~"~~'^- — - - B i \ ^^^ l **^esi l/ i" ri^^ " ^^~ ~ i *i»JL Jl i ef 1 77*) KTl fin" iimjmmm 1 jj7 l\ rtlA ir U ll 1 im Al ' V uH— i 1/11 \|| y. j| j / Ii ff/ A i\j ± tt 4 -Bu 4 - \1 IWJ _ LL I T 4_ \\ MJ '' " " EME "^ MI 1 «/ " tt vr jz 4 ~jT J 1 ME 1,' p0 _ fl _Ek . 1 /ff . (i _ . _AL' _ ^ fl II jj \j¡f , T "7 t\ ¡l /// \\ 1 \\ /// ¡II \\ 1 /l/fl tf r | v fw 1ÍM3 i \ 1 ffl ! : Jtir ' ..mjmm" 41 4m„ ■ m 1 ¡Ñ I -4B-Í 44 / / / "* // 1 /// 1/ / 1 ///' lu"/ 1 ']_[. 4t? \\ SlL- _T\ í Ir i /. / ¡j y \V \ ni X^' j T\\ \vi llf ¡ n0¡ ^ ^ Y\ W >aj ¡4 1 35 -4^- ^^ 1 . M.o v\ iJ a w\ Jr \ . "s^ M__ ~ : 4M~" ' v\ ! ! \4 -■ i ■ i \\ \ \ 11" ~T ' ± Ml Z i Y \ \| : ; : "~4X --- . \ ~ 1 i \ ! 1 4 ' 1 ' ¡a | 4_! \ i i j 4 -L-4 1—1— t 4-4- - 4---- -- 1 ! ! 4~ - - - 44 44 1 4 LITO. ; ! \ i G. KRfcíT RCCOhQUiSTA 92. Ti i u CASOS DE CURVA DOBLE 95 MEDIDAS KORMOMETRICAS NEGRO VERDE AZUL COLORADO 15 DE JULIO, 18 36 21 DE AGOSTO, 1886 16 DE OCTUBRE, 1886 1 DE DICIEMBRE, 1886 altura del cuerpo 152,2 153 154 154,3 Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha S 1 S -1 g 1 g i g 1 g 1 g -1 g 1 PLANO TRANSVERSAL Diámetro de la cabeza .. ■* 8.1 "* 8 ^ 8.1 "" 8.1 ""= 8.2 ~° 8.2 8.2 ""= 8.2 » entre-acromial...... 122.5 17.5 122.5 18 122.5 17.5 122 5 17.5 125 17.5 125 17.5 125 17.5 125 17.5 102 95 10.4 10 102 95 13 11 102 95 11.2 10.5 102 95 12 10.5 103 95 11.5 11 103 95 13 11 103 95 11.5 11.5 103 95 13.5 12 » de la región lumbar. 88 14.3 88 14 3 88 14 88 14 88 14 88 14 88 14 88 14 PLANO ÁNTERO-POSTERIOR c* M 1 s 5 M 1 J = 1 1 J - 1 3 J 128.8 0 — 7.5 129 0 — 7.3 129 0.7 der. 7 129 0 — 9.5 » dorsal....... - - — - 120 0.3 der. 8.4 120 1 » 9 120 0.5 der. 11 116 1.5 der. 8.6 116 1 » 8 116 0.8 » 8.5 116 1 » 11 » » ...... 111 2 » 8.2 111 1 » 7.6 111 0.8 » 8 111 1.5 » 10.5 105 1.2 u 7.5 105 1 6.7 105 0.8 » 7.5 105 1 » 9.6 93.4 0.5 » 5.8 93.4 0 - 6 93.4 0 - 5.2 93.4 0.8 » 6.5 87 0 — 8 87 0 - 8.7 87 0 - 8.5 87 0.5 » 9.3 79.5 0 — 10.5 79.5 1 der. 10.5 81 0 10.5 81 1 » 11.7 Caso I, Pl. 2, Fig. i y 2. El trazado negro es el colorado del diagrama ante- rior que he repetido para hacer la comparación mas fácil. En la última medida ó el trazado colorado se ven los defectos notables en las líneas esteriores del cuerpo reducidos á un mínimum. Caso I - Pl ¿ „ , i | 1 i " — -^ ._.4r-- - - 4^j- -■■ • í 4 1 >* ..._ 44 j¡ua 7 —i— - • - - MMM r 4 S 1 » '----— H^H / ItttRtRU IHH6----'-------T------- - V 1 S^''* —*** \ ^^^M n "7 ^ "Ñ 1 Bl 1 ' UlCIIMdHt /tititi 1 / " N, _l__ / \ X\ \ 1 i /— ' \ i v__i 4 _i_' \ \ 1 / '** ^ 4 4- Mi M | "^^ 1 ^s i i ^ ~^4—^ y \ ' V \ / s. y^ Fiíi ° ^ ^ "- •■'» ^- V^L -^ i "4 ^ \ ___""Jl"~~^4_ \ —-—r^" ^A""*^ ~"~~~-—. -C-^""" ¿í^ l_ ^^l». ^""~~-=^ J L -""""" ^^ A_ ^"^ ''"~"~~*---, í 3 it - ití- 4 ^*. ~ 4í3~' it ít V -V-*' X 3>^ tX-" A u —-h-^^" '■ 4V-+- ^*- L ñ iV. . 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Las líneas negras son el trazado de su configuración en la primera me- dida y las coloradas en la última. Siento que á pesar de mi atención al corregir las pruebas el litógrafo haya co- metido en el trazado de la línea negra vertical de la fig. 2 un error grave, que ruego al lector corrija. Desde la altura 128 hasta la 105, en lugar de 11, 9, 11, debe leerse 9. 11, 9, según lo indican las cifras déla 4a columna del Io de Febrero de 1886. Hecha esta salvedad, el diagrama dá una buena idea del resultado total. Se vé que la altura del cuerpo ha ganado 5 centímetros; los hombros están ahora á igual altura y excentricidad ; la ganancia del izquierdo es de 6.5. En el pliegue lumbar no hay mas diferencia que de 0.5. Los huesos iliacos y la cresta ilíaca de los dos lados perfectamente iguales. Queda todavia una desviación 1.5 de radio á la altura de 111, que formando una sola curva larga es sin embargo muy poco aparente en las circunstancias ordinarias. Las curvas ántero-posteriores nor- males. 98 CASOS DE CURVA DOBLE Caso II. N° 358 del Diario. Sta.**¥ 14 años de edad. Entró el 16 de Abril de 1886. Antecedentes. Atribuye su deformidad á una caida de un burro hace cuatro años ; no es posible admitir esta esplicacion por falta de sínto- mas concomitantes á la ocasión. Es mas probable, que á causa de la caida, se descubriera una deformidad que existia anteriormente. Ningún miembro de su familia ha sido afectado de un mal parecido. Estado actual. La cabeza inclinada hacia adelante y un poco á la izquierda. En la parte superior de la región dorsal, empezando en las vértebras cervicales inferiores existe una curva muy aguda y severa á la derecha, que causa los processus spinosi de desaparacer ó escon- derse bajo el omóplato derecho, produciéndose un bulto duro y resis- tente ó una joroba la mas fea. En el medio del dorso la línea formada de los processus spinosi pasa abruptamente á la izquierda, produciendo una enorme curva, que ocupa todas las vértebras dorsales inferiores y todas las lumbares y que llega hasta el pliegue lumbar. Si se inclina hacia adelante con los brazos cruzados, el bulto saliente formado por la curva superior se aumenta á tal grado de prominencia, que dá la idea de una gran pérdida en sustancia de los cuerpos de las vértebras correspon- dientes. La agudez del ángulo de esta curva y las irregularidades del plano ántero-posterior, que se notan en el mismo lugar, ofrecen gran- des probabilidades de enfermedad testural de los huesos ; esta sospe- cha fué, sin embargo, rechazada por la ausencia total de dolor ú otros síntomas característicos. El tratamiento prescrito se inició con mucha prudencia sin embargo, en conformidad con estas sospechas. 7 de Mayo. Se principia con una masage suave déla columna. 22 de Diciembre. Acaso por su edad, ó por una disposición natural ó negligencia no presta á sus ejercicios la voluntad firme y la atención debida, lo que retarda el progreso. Este es, sin embargo, muy notable; creo que es este un caso, donde mejor puede probarse la exactitad de las opiniones de la acción muscular, como á la vez causa productora y agente remedial en oposición á los cambios esclusivos de los huesos. Ruego pues, al lector, de estudiar estos diagramas con mucha atención. 25 de Enero de 1887. Desde este dia ha faltado; no conozco la causa. Después de un tratamiento que ha durado 240 dias, queda relativa- mente poco de su deformidad; si hubiera continuado, creo que al fin de este año habría quedado completamente curada. En todo caso, su transformación ha sido muy grande ; de una figura de enano ha sido cambiada en una persona de esterior favorable. 21 de Marzo. Habiendo dejado de asistir, se presenta para ser medida. 48 de Abril. Habiendo mudado de parecer se presentó otra vez para continuar el tratamiento ; resolución que duró muy poco tiempo. Las medidas son el resultado de 8 meses de tratamiento. Caso 1T Pll .. . T i i ■ T ' ' '■ 17- / i....... ' ' x .31 ' M i Bl Bl 7f> Aoitif /#/>* j--— L / J.sw^,-^'~~ **^.\ 4/4'" 's |\K it t 4 \ 1 7' 7 J W 1 1! >V / >Si. 4 \ >íí ^ V \OsJ l 1 \.y' ,/ ¡'/ iso ' \ NV^*"^"4 "tH"'^'^ .r V ^4 ■' ^y NJ ~^~~ ~\~~~~^ ^ Ns L,"^'^ Pía O "T ' 1 ' 4!«l ^ ■—*-"" tH ^ v ^.*--~'~' li l~**^-«. Vh. .-•"""""^ -—-^r*^ AY ~~^~~~-~- "*^*~" ""*'-» '" V V i—""-"" -T"""""-"'^'"' .—'""Tn- ^"^^"^ """"""í i \ -—""""""" -K"^''^' -"T"" \ i *""*•" ^"^^^ / \4 '4^ _-""' _^-—' 1? 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CASOS DE CURVA DOBLE 99 MEDIDAS K.ORMOMETRICAS ALTURA DEL CUERPO NEGRO 30 DE ABRIL, 1886 140,7 VERDE 16 DE JUNIO, 1886 143 AZUL 22 DE JULIO, 1886 143,5 COLORADO 21 DB AGOSTO, 1586 144,6 Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha PLANO TRANSVERSAL Diámetro de la cabeza.. «3 114.6 101.5 90.3 85 119.6 116 114 112 110 105 100 95 90 85 80 8.2 16 10.6 9.4 12 0.4 1.5 2.1 1.9 0.6 0.4 3.8 4 3.5 2.2 0.7 S 7.2 16 10.1 9.3 11.9 7.2 9 8.8 10 9.5 7.5 6.5 5 5 5.5 6 ^ 7.1 16 4 10.1 12 12.8 1 1.7 1.4 0 1 1.5 2.7 3 2.7 1.5 1 0.5 § 8.4 13.6 9 9 12 7.5 9.5 10 10 9 10.1 9.3 9 8 7.8 8 8 rt 7.6 15.4 12 12 12.5 0.5 1 1.2 0.9 0.7 0.4 1 1.6 1.4 0.6 0 0 i 7.6 14 9.3 9 12.5 6.8 8 9.5 9.1 8.6 8 7.1 4.5 4.5 4.5 5.5 7.5 5 7.6 14.1 11.3 11.5 12.5 1.3 1.5 1.5 1.5 0.7 0 1.1 1.5 2 1 0.3 0 efl 7.6 14.4 10.7 10 12 6.4 9 9 9.6 9.7 9.6 7.2 7.3 7 7.2 8 9 113.9 97.6 90.1 85 118 97 91 85 116.5 97 91 85 116 97 91 85 121 118 116 114 112 110 105 100 95 90 85 80 116 97 91 85 isq. der. » » » » isq. » » » 119 100 92 87 119 100 92 87 » de la región lumbar. PLANO ÁNTERO-POSTERIOR 7» vertebra cervical..... 123 118 116 114 112 110 105 100 95 90 85 80 2 der. der. » » » isq. » » » » » 121.5 118 116 114 112 110 105 100 95 90 85 80 der. » » isq. » » » » » » der. » » » » isq. » » » » Caso II. Pl. 1. Fig. 1. Representa el plano transversal. Se nota que desde Abril hasta Agosto la altura del cuerpo se habia aumentado de cerca de 4 centímetros. Los hombros se han puesto de igual altura y la curva lumbar ha disminuido á la mitad. Hay además variaciones casi de mes en mes en su dirección y estension. Fig. 2. El plano ántero-posterior. La irregularidad de los processus spinosi á la altura de 112 á 120 centímetros es muy notable; como se vé por la línea colo- rada, esta irregularidad está últimamente muy disminuida. Casnff Pl?- «. III | i ¡ ' 4 ' m4- M' ■»' { \........ —i—i—i--------- r i Q. 1 1 L-*—"" ~—r^. Bl 27 A60S70 /88S i^^C^r-----■4^s2^4, -já^jr 4 ^jSi- láfíáSjl /400TUBf)f I88R , l^y^ Vi —h | I /' ' , 1 1 ^ss. y/ §$^« j¿%/ >S5s 1 j .-«y S»^?pí TÍíí^p^' 130 ""^""T Tt—l 11 ■p ■ ' 4i 1 l il p. ¿. 1 4 1 , 7 MÍ i \ -—"^MA- *** - ~*V l_ -í--''^"^^-5"? ** "*^!§&>« ^^sV ^^¡¡a^^*^ ' ^^^fe;^ \y ^í^ss*'*^ ^^*fcl 1!» ^& rrl^^^^ \ ^&J \ \ íy f ¡I/ 1 V \\ \ \ si ( \ \ l ■ \1 u \ Y W Ir M ,/X \i- JL~ i \i\ \\\ i,f 11 ' ti \ \ / */ 1 \ \ \ i I K f \ ¡ \ \ If // ll0 ^^ S- H 32 \ ¡1 \\ ¡1 lll ¡ ,/ \\ ir IJ' / 1 \ I M ' \\ ¡H fii j / \[ \ 7/ i4 4 ■»- 41 4/i t t ir t tí £ /_ t\_ 41 1/ i W 1 \ i// ,,)o I í l/l i j __¿ ' I_ líj 1 II 1 1 lí/ 1 II 1 I (// | I II i 4 li ll'ij ' \ 11 \_iL - 441 """ . '44 f ".AI [I 44hf \ fj ^1 N \ \ f/ li. \V ti__ _ ± lt.__ií __.. .. at .. l. ^£ 44 ir ____ Jr „__ Ir __. ^ § x— ii . -itíí— - - - 4ft+-- m^V- í"" l\ 1 4 1 i J y\r \¡V I mV II ¡ I \ A 11 i JV ~y v iü l t i„ ' 1 . ■ 1 I 10 LITO. Ó. KRfcFT RECONQUISTA 92. CASOS DE CURVA DOBLE 101 MEDIDAS KORMOMETRICAS ALTURA DEL CUERPO NEGRO 21 DE AGOSTO, 1886 144,6 VERDE 14 DE OCTUBRE, 1886 145 AZUL 22 DE DICIEMBRE, 1886 145,3 COLORADO 21 DE MARZO, 1887 145,5 Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha PLANO TRANSVERSAL Diámetro de la cabeza .. » entre-acromial...... » del tórax............ 119 100 92 87 «3 123 118 116 114 112 110 105 100 95 90 85 80 7.6 14.1 11.3 11.5 12.5 1.3 1.5 1.5 1.5 0.7 0 1.1 1 5 2 1 0.3 0 c3 119 100 92 87 7.6 14.4 10.7 10 12 6.4 9 9 9.6 9.7 9.6 7.2 7.3 7 7.2 8 9 119 100 92 87 7.6 14.6 11 11 12 0 0 0.8 1 0.7 0 1.5 2.5 3 2 1 0.8 3 7.4 14.6 11 10 12 5.5 8.8 9 6 8.4 9.7 9 9 8 7.2 7 7.7 9.6 3 7.5 13.5 10.5 11 12.5 0 0 0.3 0 5 0 0.3 1 2 2.3 1 0.5 0.5 5 7.5 14.5 11 10 12 6;5 7.7 7.5 8.2 7 6.5 6 5.2 5 6.2 7.1 9 «s 7.5 15 11.5 11.5 12 0.7 0.5 0.7 0.7 0 0.5 1.2 1.5 1.5 1.5 0.9 0 119 102 94 88 7.5 15 10.5 10 12 7 8.5 9 9.5 9.4 9 7 6 5 6.5 7.5 8.2 10 119 100 92 87 der. » » isq. » » » » » 119 100 92 87 119 100 92 87 119 102 94 88 » de la región lumbar. PLANO ÁNTERO-POSTERIOR 72 vertebra cervical. ... » » ..... » » ...... » » ...... § o3 123 118 116 114 112 110 105 100 95 90 85 80 1 der. » » » isq. » » » » 123 118 116 114 112 110 105 100 95 90 85 80 der. » isq. 124 119 116 114 112 110 105 100 95 90 85 80 isq. der. » » isq. » » » » » Caso II. Pl. 2. Fig. 1. Representa el plano transversal. Las últimas medidas muestran considerables adelantos. Fig. 2. El plano ántero-posterior y las curvas habiéndose progresivamente mas naturales. Caso 1T PL3. | M M i "" " 1 i , j__ 4 M .41 . ^^^_ h'.rt —- " __ fli Bl 30 A BRIL 1886. ^^" "^-s. ^^^^^ /" "^. BJ J4 Junio i8B7. / \ <-"■"" •«. \ 1*0 ^ V __ ... _, ^ - Sr- t % - ^ 44 A - tt 41 ' \ it 4 \ +_ /. t A- x / \j Fi&.2. -^"^ "^■■^.^ t V -a""" " "■*«- V *?-*'*' "^■-~. i N, ^-""^ .... "-^ ¡110 V S- e^'*^' --c^ > ^T ^ "^^ \ '*"*''*- i v jr ^,-.--~ Ti """^j^ ~J_ 5 t .-í-""^ \ ^^"^ 1 ^t X""^ 4 ^^ L- lt-4 rf L_ ^"^^ -Hr- Vr- V ' -r / / 4 _4w V. / i li 4 - k-k- / /I l 4. tt 4~ . í + 44/t y£ 3 4 -ft i -/£- Ai— fl ^f / ' f t 44 -£ 4 Z Xí 44 X44 Ar- > L 4 4L ' 4- í 44 / 1 100 T " n 4 J ' 44 44 rrz L44 4~ ±r i 4/ tv it t X 4 r ' TT t hÍ h " " 44 44 4 44 -H 4 r- 1— 4 it 44 4 ~ 44 tt h 4 44 41 44 4 - t 4 t 4 í k- t t } -t 4 41 t 44 .» 44 t __ __ r 4 4 \t Í4 4- 7 4 ^4f i / U - ^V t -+^- 4M44_u 4444 7_TI ■ ■ í-4- 4- V4 4ÍT 4-4- V ' -i 4 44 ± 4í " 4- 4 A > I j • t ■ —mt ' 4V -. ■ - - \ i -4 +- " " M "X ! i1" í : -4-: , --4.-L-Í. , ; 4 i H i .+ j . j ! j ! 4 i ¡ | i , ■ ! 4 i ' 44 4 mm 4 .. M . 44 , i f r 1 70 LITO. í. «««FT REC0«QUI3T» }g CASOS DE CURVA DOBLE 103 Caso II. Pl. 3. Fig. 1 y 2. Es una representación del estado cuando principió el tratamiento y de lo que se habia obtenido por él hasta el 21 de Marzo, en un espacio de tiempo, que deducidas las interrupciones, se reduce á 8 meses justos. Ganancia en altura del cuerpo 4.8; los hombros están á igual altura y excen- tricidad; en el pliegue lumbar se nota que el lado izquierdo está todavia algo mas abultado; la diferencia no es mas que de 1 centímetro; el radio de la curva dorsal está reducido de 2.1 que era á 0.7, mientras que en la lumbar la reduc- ción es de 4 á 1.5. Las curvas ántero-posteriores presentan todavía notables irregularidades, especialmente la dorsal. 104 CASOS DE CURVA DOBLE Caso III. N° 362 del Diario. Sta. *** 27 años de edad. Entró el 29 de Abril de 1886. Antecedentes. A la edad de 11 años esta señorita fué asistida por mí de una pleuritis exsudatoria. Cuando me llamaron hacía tiempo que estaba en cama sin que se le hubiese diagnosticado su afección. En- contré un derrame bastante abundante en la pleura, que fué reabsor- bida lentamente por un tratamiento adecuado. La habia perdido de vista después por un número considerable de años. Dice que ha sufrido de vez en cuando dolores fuertes en el lado izquierdo. Estado actual. Como se vé por el diagrama, presenta irregularida- des considerables de las partes blandas de los dos lados, con una cur- va lijera á la derecha en la región cervical y dorsal superior y otra de compensación á la izquierda del lumbar. 7 de Mayo. Tratamiento especial. // de Agosto. Dejó el establecimiento con una desviación muy pe- queña en el dorso de 6 /*, que es imposible notar á la inspección mas minuciosa pero perceptible en el kormómétro. La desigualdad de los lados ha desaparecido completamente, y su figura es en cualquier res- pecto la mas linda y simétrica. Su tratamiento duró 3 meses 6 dias. : Ca so JT1 1.. i 1 1 -h .....— - 7]. .; 1 1 .1 7. j.7 .i. 7 »-4 í-;. . ¡ 1 : J4 i -M T ...... .._. ^_j_. .... __ _,^ _41.4 77. ¡.._: .^; ; í \ 4 .. 1 M ■ "4 <£-—44;nTlvt 1 4" -¡4 ! 4 ; ; ; 3 Mayo /sae >< ¡ . ) \ i ' ' ¡ ■ 1 jft \ i ¡ 4 ¡ M 1 -. 15 Junio isse Y¡ ' A1 I i i l 1 i f 1W :: ! 1 m I 4 ■■■ 4 is Julio ¡886 ~ \. : tt " : .^". tU-t 144 4 1 4^ t ~i 4-41 i +14 1 íS- 1 / M Mi 1 ... Vs I / 4 4-4 i ..... : ¡ T \ 4' 1 M 1 ¡ ' ■ ^ v;^ .. 1 yr 1 j j " ^^=3 J — "^ 4 l¡ _l \ M 1 ' ! ij i 1 1 M ¡ M a 4:4 M >-(-jt4 4~Tf1 4¡;, o 4 ' 4_L ' _1 4 , - 1__, ■ M ¡ _j__1 ¡ j —t ■-—!—l ! ! 4-- 4 «^■"^ ""4M : ' ■ ¡ 1 j 1 -"4--""' ¡ ■ !^>4 ! V U^' '4 . Mrj..I_:?r^44.-44.J 14 i ! u 4 -^^r ! 1 ""!"""" r u-t- it.i-' ! i i i , . ■ m44 ■ ■nn ¡44 . ♦ , \4 -r*,,^,r bí»^' ,/ 4_ 1__[ ^V^ X 130 i_i _[ i | p^^x L«--" I I | i i ■ i ,___ i L ___i. i 4 | ! ' i _L r ' <"' J J J íli- 4 || 1 ' 1 ! - , , i J_ I 1 y ' i ' U _——+-■""■" " 7*"*"H»— l\| «-■"""■""""i^_______" 'i I *"" | '"'•m^. _ 120 UJI JTM______■— 1\\ TT i i_ \jL \" \\i i-L- ' f/¡M_ _j { M \ A v \ \ '/I /r\ \ \\ \ ' \ —lí ' / » \ \\ MI * í 11 \ \ \ \\ \\ ¡\ \ \ V\ \ 1 / y 1 \llL ÍuV 7 \ / ( VA v \ il i / M \ \ M \l 1 Ko 1 v\ « 11 \\ ' f) j 1 i lli \v y I /I lili i W / J / / / \(\ /i/ / / / 'M / J / ¡\ y\t y *7 / n l\ ¡ \ » 'i' f Ir í \m \% / / // W 'W / f I í/j 101l j M ^ / J 2 Tl T *- M2 1 M í /l l\ 1 1 tí) \\\ \ Jr T -Jtl \A \jfl\ rt J?í¿ i L 3-L t L W/- vlt SI l- k >A M\ V \ (l\ /*/ \ NL' ^\ '/f 1 L l ^^ ' '10 W '1 J¡L- L R | 1 is\ J jí 1 s\ r __ ii i T i "i\ i ., «» 1 M i , r 1 x ' i r Tzt_i i_ i_í rj_ t_ i___ ¡i j i 1 1 ! \....... . j----L_ ...J I ...... I_j____i^ . M_ » (TO. 3 KRAfT RECONQUISTA, 92. CASOS DE CURVA DOBLE 107 MEDIDAS KORMOMETRICAS ALTURA DEL CUERPO NEGRO 23 DE JUNIO, 1886 145 VERDE 21 DE AGOSTO, 1886 146 AZUL 12 DE OCTUBRE, 1886 146 COLORADO 18 DE DICIEMBRE, 1886 147 Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha PLANO TRANSVERSAL Diámetro de la cabeza.. 119 103 100 98 90 8.3 18 11.1 10 10 13 0.9 1.1 0.5 1.2 2.3 1.1 0.3 2.2 2.5 2 0.5 0.5 0.3 0 3 1.5 14 14 13.5 10 12.3 5.3 5.8 7 7.7 8 7.6 7.1 6.5 6.5 6.3 6 7.1 8.5 9.5 rt 7.5 16 5 12 10.1 11.8 12.5 0 1 1 1.5 2 2 1.5 0 1.2 1 1 0.5 0 0 § 7.5 15.2 14 10.5 10.5 12.5 6.2 6.5 7 6.6 6.7 7 6.,'i 5.1 5 6 7.5 9 9 cd 7.6 16 11 9.5 11.5 12.5 0.8 1.3 2 3 3 2.5 1.5 0 0.7 0.5 0 0 0 0 3 7.6 15.5 14 10.7 10.5 12.5 6 • 6.5 7.1 7.7 7.1 7.3 7 6 6 5.3 5.3 7 8 9 e« 8 16 11.3 9.5 11 11.5 0 0.5 1.3 2 2.5 2.5 1.1 0 1 0.7 0.5 0 0 0 i 7.3 16 13 10.5 11 11.5 5.5 6.2 5.5 5.7 6.2 6.3 5.6 5.1 5 5 5.5 7.3 8.2 9 121 104 100 93 90 120 104 97 92 90 120 104 94 93 90 120 104 97 92 90 122 118 115 112 109 106 103 100 97 94 91 88 85 82 120 104 93 92 90 120 104 97 92 90 eg 120 104 93 92 90 » de la región lumbar. PLANO ANTERO-POSTERIOR » » ...... » » ...... Sacro................... i 121 118 115 112 109 106 103 100 97 94 91 88 85 82 izq. » der. » » » izq. » » » » » » 122 118 115 112 109 106 103 100 97 94 91 88 85 82 der. » » » » izq. » » » der. » » » » » izq. » 122 118 115 112 109 106 103 100 97 94 91 88 85 82 der. » » » » » izq. » » Caso IV. Pl. 1. Fig. 1. Plano transversal. Fig. 2. Plano ántero-posterior. Caso I\r /y.:' ,„ 4lt M M ! ; ' ' ' M M M M : M M M [r::.: Jr. ^-H J ,^*-=- J ■"""■ : | 1 ! ; ■ 1 [ ¡ ' ' 1 1 ; . , \ . Diciíh 1 ! 1 ! ! ' i ' Mili! i ¡ ! ÉÉ '-■ i- M--' MFl¡5± ! 1 ! M ¡ ' ! ; ; ! ! ! ¡ « 1 M M ' ' ; 1 : i 1 i : I | i i j^r— "^"S^ 11 j 1 y/^l ' : 1 ■ >M ! ! ' í ' / MM ¡ "~^L ■ \, ¡ 1 ¡ | 1 Trr ¡ ¡ 1 ' ¡M7 ■ M' \ ' 4 \ i i 4___L_ i 1 / \ \M ¡ M ¡ M1 ■~XL I i// i i j ¡ | ! \V ! I MT // ' , ¡ M \| ¡ 1 140 ! i 1 1 ! M : ' 1 1 ' ¡ ' i ! ~\ I ¡ \M M ! ' ' ¡ / M „Li_ i \ M ¡ i 1 / í '' ' ! ; I \ \ M . Ai' 1 j \ \J ¡ y '/ 1 1 \ i^L! ' -^ / \j h^—ui, _+—^ /] ' 4-4-1 ¡s^ 1 z' ! ¡ i 1 'i ^Ml ' ^^\ Mi »o ...i : i ! 1 I "1 T" 1 1 ! ' ; ! i i i 1 1 1 | | l 1 ' 4. j |" M£ : | ' M M 1 ' M | ! | 7. 1 1 : ! 1 i 1 Mi : ! l i ! ■ ! 1 i 1 7__-"""*'------~ '—'—'-------— : 1 M _i_7-' ' -1— ; ■ +■■—-~-—^~~~ "* ■-----j_ ¡ 1 ¡ ,.„ I i w ~^"X lJLí--+---u^—r" \ / \ i u j_ ■ 1 :\ ¡ i ¡ ■ i 1 j 1 i 1 \ 1 I / 7 X j 'Y ■ Y ! 1 \ \¡ _ í1j\ : ._¡_i_..i.1j___L j_lA 'Vl._ ._./!. i i / \ ' i i \ \ \l < 1 \i\ 1 i i ! 1 / __ i 7V4 i \i ti_ , \ \ \\ ! ■ /MI ! ■ M-l ! \ \ 1 M ; \\ ' M : ¡1 / Í ¡no I ■ 1 | \ 1 1 V i ; M ' \\M M ; ! ' ' i ,¡ | \\ ' ' i ' /) 1 M | ttM \\ f\\ \ 1 1ÍL \\ M /!/ / / '/rt i ¡ ■ \l Mi;// / M M : — / M \ M 1 ' \ r 1 / ■■ -;- 1 Ai 1 1 l > '/ 1 1 ' 1 1 l 1 i ' \ Mi ' ] i / / M J ' M 1 ' / i í ! ¡ \ M -Mi.// 1 i / : 1 ! ! ■ : / / .._ ; ! \ i l ! / / ! / ' ! 77 i ft - 1 y / / 1' ' 1 1 ■ \\ i / 1 r 1 1 1 . / J 1 roo \ / 1 / /1 1 T~í r ■ i! : r 7 ri ¡ / 1 i p": 1 1 ...Ix /\ M1 / M ! '// ¡ I - ._ I ' i 1 / / M M i\l t // _J_L 1 i M ■ !i "P.T 11 1 1 / / / K '1 t ^ / j \1 ^ ¡VI i / / ! ! M v i ' , ¡ M i 1 í ;R i ' 1 s i M »° i ¡ f 1 ! \ r ! i -f ft- : -—]■- '11 M ' T i 7 \ 1 1 1 ! ! 1 1 , ■ M ¡ I i" ' A 1 i i 11 1 ! M 4 ! || __4_........^44__ I__LX -1-.--Ü H~ MMH^L .... : J-j-f j • A l ¡ ! ' 1 | j i " ! i i-- \\ mr ————- | |,._j_ —d, ! ! 1 1 1 1 1 ! 1 1. . TO. O "SAFT REC0MJJI3TA 92. CASOS DE CURVA DOBLE 109 Caso IV. Pl. 2. Fig. 1 y 2. Muestran el resultado del tratamiento obtenido en 4 meses 23 dias. Llamo especialmente la atención sobre estos dos diagramas, en los cuales se vé como las curvas cambian de lugar y posición en intervalos diferentes. En el primero, que tiene los cuatro trazados, esos cambios graduales son muy fáciles de seguir. En el segundo, que representa el resultado total, se nota, que la curva lumbar ha sido la primera en ceder, causando, evidentemente por com- pensación, un aumento en la dorsal, aunque de ángulo menos agudo, de modo que esta curva ha tomado la forma de las largas sencillas, y por la misma razón, una mucho mas favorable. Los hombros están ya de igual altura; la T vértebra cervical en la línea media y la diferencia es decir la excentricidad entre los dos lados es menor. 110 CASOS DE CURVA DOBLE Caso V. N° 1á6 del Diario. Sta. *¥* 20 años de edad. Entró el 8 de Julio de 1886. Antecedentes. Es esta la señorita que he referido antes, tratada en el Instituto con resultado tan satisfactorio tres meses y medio el año pasado. A la edad de 13 años un bulto grande al lado derecho de la espalda habia sido observado, la naturaleza del cual nadie sospechaba, hasta que, siendo de las provincias interiores, vino á Buenos Aires hace dos años y su mal fué diagnosticado. Se aplicó un corsé de yeso de Sayre, que desde entonces habia lle- vado por dos años enteros, por supuesto con ninguna mejoría. A la inspección, un bulto saliente de tamaño enorme, formado por el ángulo de las costillas y el omóplato, se percibía en el lado derecho y región dorsal, existiendo en la región lumbar otro casi del mismo tamaño á la izquierda. Los dos aumentaban mucho en tamaño y pro- minencia, cuando se doblaba hacia adelante con los brazos cruzados. El seno izquierdo mucho mas prominente. El hombro izquierdo considerablemente mas bajo que el derecho. Su mejoría por el tratamiento gimnástico fué muy rápida. En el primer mes los bultos habían disminuido á tal grado, que eran poco notables en la posición vertical; resultado que no habia anticipado, pero que me llamó la atención estraordinariamente. Teniendo que volver á su familia, se fué después de tres meses y medio de tratamiento, de tal modo mejorada, que la opinión general la consideraba y la decia perfectamente curada. Su mejoría habiendo tenido lugar en tan poco tiempo, por raí parte conservaba algunas sos- pechas de su duración ; sospechas ó dudas, que se mostraban ser totalmente sin fundamento, cuando se presentó de nuevo este año ; se notó al contrario una mejoría marcada, que se habia efectuado durante su ausencia de nueve meses. Estado actual. Una inspección de su diagrama demuestra en el acto, que no existe mas que vestigios de su prístina deformidad espan- tosa. La cabeza, la nuca y los hombros son ahora perfectamente naturales y simétricos ; desde la sétima vértebra cervical hasta la novena dorsal, hay todavia una curva lateral á la derecha de un centímetro de radio ; la curva dorso-lumbar á la izquierda tiene casi el mismo tamaño. Cuando se le pide tenerse derecha, puede con el esfuerzo de la volun- tad hacer desaparecer completamente estas curvas ; pero el acto de inclinarse hacia adelante con los brazos cruzados, ofrece todavia evi- dencias de la naturaleza seria de su afección primitiva. En las partes esternas del tronco, el lado derecho, puede decirse que sea algo mas voluminoso, la excentricidad de la sétima costilla siendo 14 centímetros en este lado, mientras que no es mas que de 12,8 en el otro. Excepto CASOS DE CURVA DOBLE 111 estas irregularidades menores, que no se perciben sin medición por el kormómétro, puede considerarse como un verdadero modelo de simetría y formas lindas. 22 de Noviembre. Estos defectos que habían quedado, siendo tan insignificantes en comparación con su estado primitivo, tanto yo mismo como mi dienta fuimos convencidos, que esta vez, y con el sacrificio de tres ó cuatro meses de aplicación constante, habían de ser removi- dos por completo y demostrados de serlo, por los medios de que ahora disponía. Pero el destino parece haber decretado de otro modo. No habia terminado mas que su primer mes, cuando fué picada ó mor- dida en su casa por un alacrán ó araña venenosa en el brazo ; una des- gracia bastante seria para peligrar su vida. Apenas restablecida de es^te accidente se presentó el 3 de Noviembre cuando el cólera habia empe- zado, y el 20 del mismo mes recibía aviso urgente de volver á su fami- lia, sin que el tiempo la permitiera una segunda medición. Ruego al lector, disculpa de esta larga descripción, lo que espero á causa del éxito, puedo bien decir, tan favorable como estraordinario de este mi primer caso, tratado de un modo especial. Ofrece también una buena ilustración y muy importante de lo que una clara é inteli- gente concepción en conjunto con un deseo vivo de sanar en la dienta misma pueda producir ; porque en ningún otro caso, mis empeños han sido mejor secundados en ambos respectos, lo que probablemente es- plica, que tanto podia obtenerse en relativamente tan poco tiempo. Según las últimas noticias esta señorita está comprometida para ca- sarse; lo que confirma perfectamente la convicción que tanto ella como sus parientes tienen, que está completamente curada. Siento, sin embargo, que las circunstancias relatadas, impidiendo que la medición final se practicara, me imposibilitan comunicar á mis lectores la misma convicción por pruebas positivas. Este año su tratamiento duró 1 mes 23 dias y el año anterior 3 meses 15 dias, de modo que no necesitaba en todo mas que 158 dias de asis- tencia, para quitarse su espantosa deformidad. Es probable que hubiera podido todavia reducirse el tiempo á una duración menor, si su asistencia hubiese sido continua, sin interrup- ciones. Caso V M M JU-íil -4- M , ^^§=31 MI . . - -- i rf-f" -^ 1 M -h -- , | j _ _. . i _____i___________i— i ' ' ^ s. ] | V .. . ^_ ~ . . _J ISO H —i -h Y i_ T ~lt t "i " vJ \k // ¡Ns / / i ■"*> »s^ ^-2// 1— ***'—4— —~-*< IM 1 U i ni (> 1 1 1 *!' ■ 4-. BO T V l*'***' r*"^"^! \ j„ ■""" J _L L ^^ l \ **?*'* t ^ i -"S 5> 5 ~ M eS -"S bO «e -g 50 120 115 112 110 107 104 11.2 15.8 17.5 18 15.5 9.5 50 » » » » » 120 115 112 110 107 104 11.2 15 16.4 16.9 14.5 9.5 50 120 115 112 110 107 104 11.2 14.4 15.6 16 14.1 9.5 50 120 115 112 110 107 104 11.2 13.8 14.8 15 13 9.5 Caso VI. Pl. 2. Representa la sección vertical en el plano diagonal al ángulo 50", y los progresos que se obtuvieron en la reducción de la joroba durante 5 meses. Por una inadvertencia del litógrafo la escala de esta lámina es doble de las otras. Caso VI______________________________pi.h i—i—i—i—'----------'—:—i—■ ■ ■ ■ i n i ' r~i i i i i i i i i i ¡ i i i i i i i i----------1—'—r—i—i—i— _.. ~T _ _,_ _^..J_____,_ 4 . i . . i i. i m "j.T | ._ -++.. 'i:. _L ± i 1 IC i? ' , HBBl u Agosto i886 ; -^iü? - ' y. H-f-l 7^ \V<\\ - > i ^ . f i ! |1 uOr.WBÑFIññfí - -- ,' ! ^^t9 ¡ 1 ■ / ^.^ ! ' ^^^™ '*" ; / / ¡ X; j Bl 1 m/liriFMOffrinar. - / 1 ~7~ ' : X TO' l .' uZ ' i/í l\ II 29ENERO 1887 ' [X M X ^^ ■ ~l— / x \ r : M\ T ¡ r i ; Á . | i ■'' ! ! | ¡ 1 i^ ! ....'■ ' M' ;¡li|l --t" Ni ; 1/ !/ ■ ; ; : M' ; ■ \ ■ / 1 / ::: , i .■' v y» i ; / j¡x y ,.-f\ r / J ^\. ''' ' i-''' ' \' ■ , ' ^k' 1 '*'' \ : •' / / V^vi A''' i \ i ; , / S ^V ■ ' 1 1 ' ' \ ■ l 1 < > i 1 / - ^s\ !,! • i-""'i ¡¡i A * ,' ; / ~ ' 7^ , ■S"' X\Sc\' \ ' ; / ^ ^k\\ M ' \ M " ^ \\V"p ¡ M \0 ' ^.^^ *<\ \ . ..i..... "" ' " / í_"" AA"'""' ■' ,•' ' ^-—■—~~~=~\T 1 ' >', ——--""""' 1 , '-"- J - 4$ " it 1 i | 1 \ . .... 4_ - líe. ^c -»J —1 h- ,Lo "- ^. cíf—■ ^~ ... I.".""" M4 MM 17 M" Va 4 -- , ', \' ""■---^.^ ".....— jf r V ^s •--.. Jr~--1 ¡i " '--i-. * ■^^ ■--... ~~"—.__ 1» *•• '-1-J..J 1____i ', ^^_ k"~-- ^ \F - . 1 "l'jS • \ ^"^ ' '• iA\ '""*■—- / ', v "*•—i ^~^ ~"lj~~ i,\ "-- L ' \ _.Ss X ^^^ / \ -V "*- m S^ . •-. | TT'A ^< '''■-. 1 \ ', \ >■ ^ SS. *'■- / ^N- \. Tv ', \ \ '\J __. "-. ~~~s^ J_\ T" \ s \ \ -., 1 *--,k / ', \ ^ "'■ ^ ^^ l~ 1 / ^ ? ' \ K \ \ ^ 1 ''., / / \' ('•■. \ ^\ / / /■• / i ', \ 4 \, \ \ ^?\ l i 74 \ V . je sr— t-----A- -7rn~H—------H— _l. A + • >N, >^N 1 / / 30 \ ' :h , \ y¡ 1 I 1 \ \l v\ / '< , 1__1 '< '» '•/ 1 , . I ^. . M__\ - S&\ |_ ; Mi ' l ll Jí 1 \__[_¿í^ MML " síu 1 - — A~p? 1 1 —*—, t- i 1 ' 1 ^ - \-| - ■—?% ' '~rr XifH,'1^ ... ■ J*rÍ i ■ i i , " M '" í 11 1 HSÍ -4- - — - ^Hlt"" u— —- - "it XL'ir~Ttt"~' ) M"' " " ■±r'~"i 1 " " ' " ~~r~ ~ "H " — i IT ) 1 1 5. USAfT RECC VTA J- -L. ti _J_ ' •"> CASOS DE CURVA DORLE 121 MEDIDAS KORMOMETRICAS Plano diagonal. Sección horizontal NEGRO 13 DE AGOSTO, 1886 VERDE 12 DE OCTUBRE, 1886 AZUL 18 DE DICIEMBRE, 1886 COLORADO 29 DE ENERO, 1881 1 i 3 fao § ti i eS 1 1 i ^H 35 45 50 65 75 90 100 110 120 130 140 110 » » » » u » » » » M 13 15.5 18 16.5 12 12.5 11.8 11 11.4 11.6 11.5 35 45 50 65 75 90 100 110 120 130 140 110 » » » » » » » M )) 13 15.2 16.3 14.5 12 12 12 11.6 11.7 11.8 1 11.5 35 45 50 65 75 90 100 110 120 130 140 110 » » » » » » » » 13 14.7 15.2 13.4 12.3 12.2 12.2 11.9 11.8 11.8 11.7 35 45 50 65 75 90 100 110 120 130 140 110 » » i) » » » » » » 13 13.5 14.3 12.2 12.2 12.1 12.3 12 12 11.9 11.7 Caso VI. Pl. 3. Representa la sección horizontal en el plano diagonal á la al- tura de 110 centímetros, y la reducción operada. Es de notar que por error del litógrafo la escala aún en esta lámina es doble mas grande de lo que debia ser, y consiguientemente los números de la excen- tricidad también deben leerse de valor doble. Este error sin embargo ha hecho ganar en claridad al trazado. 9 Coso VI ' _____Pl ¿ ' i. i i Fió i 1 ■ ' II ! i . ■ 1 i , 1 ee: '—Ml 1 1 ' í u 1 1 TV, 1 - • ,- T/T __M+Í\_ - i ! i iM^^1 i V - ,- - 1 | 55 Enero 1887. 11 /\ \¿ 1 -t /i "s k 1 1 / i xt r 1 1M ' ' I i M i ¡ i 1 ' ' '4-H-j ]" ! V v i 1 J 1 1 1/ I ! \ M i i 1 i ! i I M l\¡ i 1 / / i _L MI i V 4 Vy^S / i ! | ---- 1 1 I i \ | ! M ! i >. ¡ M 130 ' 1 V 1 ■ ' M i i 1 ; : ¡ - i 3E i - 1 | | ;eig.¿.; 1 i 1 / ^^^s^* -+■ ;■- +-■ - - - -^ 1 ^ Ts, i 1 l 1 ' ■ ! >s ^M '. 1 1 ! / í ^S. M^ i _M^ | 1 i hJ "S V V / i V / i i / 7 I \ ¡ !/ / i y i 1 M.l \ i 1 4-^4- ! \ I l\l i \ ■// I j_ 1 1 i//¡ i ¡ ! <-.r- 1 i 1 /A ! 1 // ■ ' r / 1 // ! M ; TM /1 1 'i 1- T M / M ■ 1 F 1 ii¡ V V 1 7 | ' ¡ i 1 ¡i | i s 1 too , ¡ ¡ ■I \ '1 -- - ÍXX- -4 l ! V i_ \ i \\ -i— y 1- 1 i 1 i í i i v \ i..... i \ i:" izf^zi TT . ' - 1_,- / / iTX-i ¡ i ¡ —r i i ¡ «0 • -f— .. i r +■■ -4- i—r- =--| | • - — - 1X.M : - ~L ' ' 1 ■ T : ' ■ ■ -h y ...... 1 i i -t - • - - i r • . . . i i i i r™ ~r -4- • i ¡ . : . ^ tt:.í -y ... ■■ L ... . ) • - • r r i 1 ~M r "■ M f T 1 t ' M , 70 CASOS DE CURVA DORLE 123 Caso VI. Pl. 4. Muestra cómo empezó el 13 de Agosto y lo que se habia conseguido hasta el 29 de Enero. Fig. 1. Plano transversal. Fig. 2. Plano ántero-posterior. Este diagrama no da sinó poca idea de las ventajas obtenidas, mejor se puede juzgar de ellas por las secciones diagonales. 124 CASOS DE CURVA DORLE Caso VIL N° 162 del Diario. Sta.*** 14 años de edad. Entró el 10 de Setiembre de 1886. Antecedentes. El año pasado esta señorita fué tratada en el Instituto con un éxito muy feliz por una curva doble de la columna, habiendo desaparecido el bulto dorsal muy grande durante su asistencia de tres meses y medio. Es uno de mis primeros casos, cuyo tratamiento fué seguido de un éxito muy favorable y á que me he referido anteriormente. Fué recibida el 8 de Julio y referia entonces, que hacia algo más de un año que habia observado un bulto saliente formado por el omó- plato derecho ; que este bullo habia crecido rápidamente hasta adqui- rir el tamaño que presenta ahora. Tuve en aquel tiempo la sospe- cha de que el origen de su mal se encontraba en la región lumbar, y que habia sido ignorado por un tiempo considerable; esta mi sos- pecha ha sido confirmada después por lo que he visto. Se fué del Instituto el 24 de Noviembre, considerándose curada, y no ha vuelto hasta ahora en Setiembre. No hay duda alguna, que fué muy mejorada, y que su cura podia ser considerada completa por observadores casuales, su principal de- formidad en la región dorsal, que era la más visible, habiendo desapa- recido por completo; pero un defecto quedaba en la región lumbar, cuya estension no tenia entonces ningún medio de medir con exac- titud. Ninguna de su familia ha tenido un mal parecido, siendo ella la más joven de cinco hermanas. Estado actual. La cabeza, la nuca y los hombros son perfecta- mente simétricos. El lado izquierdo desde el medio del dorso es algo más prominente que el derecho, creciendo este estado anormal hacia abajo en la región lumbar donde obtiene su máximum, y dependiendo este defecto de una curvatura muy estensa á la izquierda, que es producida por la inclinación de la pelvis; pues tiene dos centímetros de diferencia en la altura de los huesos iliacos, y el izquierdo de estos huesos está más prominente. Su afección está ahora reducida á una curva larga sencilla, de que he tenido muchos otros casos, y cuya remoción no ofrece serias dificultades. 28 de Setiembre. Tratamiento especial. 20 de Octubre. Siento más de lo que puedo espresar, que en ese dia, á causa de un repentino severo luto en la familia, dejó de asistir, pri- vándome con su desistimiento prematuro de la determinación final, por no haber sido medida. Es una desgracia singular, que en dos de mis mejores casos, siendo tratados ambos un tiempo más largo y ambos muy severos, no puedo presentar la deseada verificación. Y no es de estrañar mi disgusto, cuando se tiene presente la importancia de la completa verificación de los resultados de un tratamiento, que CASOS DE CURVA DOBLE 125 pretende obtener en meses lo que otros dicen no conseguirse sinó en diez años. 7 de Marzo de Í887. Habia escrito en mi Diario las quejas prece- dentes, pensando que la niña no volvería más; cuando fui lo más agradablemente sorprendido por su aparición y su decisión de con- tinuar por tres meses más. 24 de Mayo. Estoy muy contento de poder anunciar su curación radical. Se vé por las medidas de hoy y por el diagrama, que la co- lumna vertebral está perfectamente derecha. Una pequeña diferencia en la longitud de las piernas ha sido con toda probabilidad el origen primitivo de su mal ; este defecto fué bastante difícil de descubrir, porque era por lo demás muy bien conformada. Una vez que este defecto fué descubierto y corregido por un taco más alto de dos cen- tímetros en el botin izquierdo, la inclinación de la pelvis se quitó como por encanto y la columna reaccionó inmediatamente ponién- dose derecha. Este caso es una advertencia, no olvidar mi anterior recomendación de examinar prolijamente las piernas en casos de in- clinación de la pelvis. (•aso VII HO \ i M 1 M 1 1 1 1 M i ; 1 | II | ! | ' 1 L4LI.U ' L._!_ rj_.J_! r| __ 1 ] Lrv_: t 1 111 1 1 BMW f* ?4;/-M»of;««it| ¡ ; ■ 1 ! I - : ■ Mil TI • »' I1 ' ' ' ' ' 1 ' ' ' i ¡ • JO 1 U| 1M M ! II • 1 t '1 ! —¡- . Mil J[^«--J_JJ | j | Iffi ¿F" ! "í^ní ' ' ! ¡ >. i 4-m w -:4#-¡ ' ' / M .^,1 __._U_. V J___l-_l.._u_i 1 vi'' 1 1 i *" 1 í i i \ i ' ' 1 ,. j 1 y ] 1 1 __!_! 1__1 M , 1 ¡__i 4 1/ i n 111 1 | M 1 + 71 I 1 ' ' . ¡Mi » 1! 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" 7.5 "■" 7.5 - T.5 "" 7.5 ^ 7 3 -= 7.3 120 15.5 120 15.5 121 16 121 16 121 16 121 16 100 93.5 12.5 11.7 100 93.5 11 9.1 102 93.5 12 12.3 102 93.5 12 9.5 102 93.5 12.3 12.5 102 93 5 12.3 11 » de la región lumbar. 89 13.7 91 10.1 90 13.5 91 12 91 13 91 13 PLANO ÁNTERO-POSTERIOR c3 i 5j | 2i | t vertebra cervical..... 1-27 0 — 5.8 127 0.8 der. 6.7 127 0 — 7.3 117 0 — 7.2 li- 0.4 » 8 117 0 - 9.4 110 0.7 izq. 8 no 0 - 8.5 110 0 — 9.5 105 1 » 7.5 105 0.5 izq. 7.5 105 0 - 8 100 1.7 » 7 100 1 » 6 100 0 — 6.5 » lumbar..... 95 2.1 » 5.5 95 1.2 » 4.5 95 0 - 4.9 90 2.1 » 6 90 0.5 » 6 90 0 — 7 85 1 » 8.5 85 0.5 » 9 85 0 - 10.7 82 0 - 10.1 82 0.5 » 10.4 88 0 — 12 Caso VIL Fig. 1. Plano transversal. La línea azul de la última medida sigue la línea media sin desviar un milímetro. Fig. 2. Plano ántero-posterior. Las curvas dorsales perfectamente normales. 128 CASOS DE CURVA DORLE Caso VIII. Nu 556 del Diario. Sta.**x 13 años de edad. Entró el 2 de Noviembre de 1886. Antecedentes. Su madre dice, que, por varios años, no sabe cuan- tos, la deformidad la descubrió su padre, que es de nuestra profesión. Ha sido tratada con tónicos, duchas frias, y otros medios, que ha tenido á su disposición. Estado actual. Todo su cuerpo muy seriamente deforme. La ca- beza se inclina á la izquierda, á causa de una curva á la derecha que existe en la nuca hasta las vértebras dorsales superiores. Desde aquí hasta al sacrum una curva inmensa lateral izquierda. Todo el lado izquierdo elevado, prominente hacia atrás. El hueso iliaco izquierdo muy prominente y un pliegue lumbar muy feo en el mismo lado. Los hombros de altura desigual, lo que con los otros defectos, da á todo el cuerpo una apariencia de distorsión horrible. 19 de Noviembre. Comenzó el tratamiento especial. 22 de Diciembre. Después de un solo mes de tratamiento dejó de asis- tir á causa del cólera. 4 de Enero de 4887. Fué medida por segunda ve/. Presento este caso como una buena muestra de lo que se puede obtener en un mes solo por el tratamiento gimnástico. Se notará que ha crecido casi 5 centímetros, probablemente por efecto de que la curva se ha enderezado ; también que la curva superior se ha aumentado algo, pero que esto está más que compensado por la dis- minución en la curva dorso-lumbar, que ha sido reducida á la mi- tad ; que los hombros se llevan más naturales y que el pliegue lum- bar tan feo ha desaparecido por completo. A más de estas mejorías su porte es diferente, el inclinarse y el feo renguear ha, sinó desapare- cido del todo, mejorado mucho, como también la mayor parte de la elevación ó prominencia del lado izquierdo se ha quitado ; son mejorías estas, que no pueden ser demostradas por el diagrama. Las curvas ántero-posteriores presentan también cambios favorables. 30 de Abril. Se presentó de nuevo para un curso de seis meses y fué medida el 20 de Marzo. 30 de Julio. Las últimas medidas marcando, sinó un retroceso, al menos poco adelanto, traté de averiguar la causa. Hay disminución en la curva superior á la derecha, pero esta está más que compensada por un pequeño aumento en la curva inferior ó dorso-lumbar. Mi sospecha de que esta era sostenida por una diferencia en la longitud de las piernas fué confirmada, porque la izquierda es 3 centímetros más corta que la derecha, lo que produce una inclinación de la pel- vis ya notada antes. Se recomendó alzar el taco, del botin izquierdo. Ia de Setiembre. Esta recomendación ha dado el mejor resultado. Siento no poder añadir los últimos progresos, habiendo sido ya entre- gadas las láminas al litógrafo para su impresión. Caso VI/7 u« ^: M ' : 1 I | .i....... __ -----7 T—r-------r— —r— 1 | ; | ,_4^ ! -+ ■ - -| --r..._ ... X-'^lI ..JJ _l_l___i__ IiiL 4J , ,__1 i 1 f-4 j-t-r-! I__I £■ H 2 Noviembhí18B6 [ s*f —->d~^ -H—A : r- „„ i M tm "\\J ^M^ \\ x Vi, i/_M \[ V, IB^^H / vL ~"—^ í\ ^^^_ L / T HJ '¿1 Julio 1887. \/ \y/ .. <*> ¿£4- - - -+-- \r VS. I ^ ^\ ***'A j-\— A "^ "" — \"~ ^y /1 \ **""*" ~~u" / L s. r__** ~7 L ^ J 1 / i N ¿. iü ■ 0 M ^^ 1 -- 1 Fi{ ;•?• - -: + -4-- | M \ j^ **' !>>». \ \ N J-^3r+=3 P;M^S: _|_ " N A V^ - ^^ ^ r^^ -+- m'1Tv ^^^■■^ \l\ \ \ ^-■fi&*> ^•"'^ 1 ' \\\ \ --¡í^^1""^ —^•""~ 1 ^M """n^vL 130 A-XX- %■ ^$^ ^ ^i. V v^ 7^ ü JÍm iBffi EE . / / > /// t 4LML JM1 .4: t-ut ^xut it i lil \\\ \ / /y // \ 1 \\ / F/ 1 \\v Uü tt ' u\ ÍVX Jl Jí í-ht-- —MA -X- A v L- itnzzíz u» t -- 51 + - -1 1 í \M / M JtZ i \n / 4-E- M- 1 n\ y í A W A- - 4 ,- Xt X -a f i TI . 1 ULL -1__r- UÍV -r- ~N - -4-Ji-L -r-rVÍU -H-1- -J-¿ 11 / /// \\\ /i - - -iiJt ¡ X-y-X-^- 1 / /// M\ / // 1 ' 1 / /// N ■ f 1 1 I 1 : ! no! XtJZk it Jí - M^-~t lil i 1 . ITTJ MI tf ± ...t 1 . LTTI ± 11 _T . t ■ f ^t ' T -TA# ttX- -t-4-t it ,L it ! J L/l __ L.La l_ L.i / ■ /A T7 ir V^ \\v ^4 ZE. / / // \ \" 4: • 4^4 A- AI j / ¡I > " M \ l\ 4 ' / / / y 1 \ X- -t-L Vu l-lA / r 7 ^ \ * iV ^ ' ^V ~7T ✓* T 4 -J- i A '// Jf \ ,\ ' 5 -í- -4-1 "it mI - 1- M- 44411 n mc 14 -¡.uitr -t 1 it~ llt^ + -t4 4: - - - -t -t- 1 -4-, .ffiX A1 - - 1 ___ --■t ■ t Ara . 41 j ...t _M __ J_t Ka 44 A -it AI _ I ¡ ■ -1 ... i. .... i i -. - -.. A__ 15 .tTO. C XtA/T REC0HQUI3TA 98, CASOS DE CURVA DORLE 129 MEDIDAS KORMOMETRICAS NEGRO VERDE AZUL COLORADO 2 DE NOVIEMBRE, 1886 4 Di ENERO, 1881 20 DE MARZO, 1881 21 DE JULIO, 1881 ALTURA DEL CUERPO 153,3 158 160 161 Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Dere ha Izquif rda Derecha PLANO TRANSVERSAL Diámetro de la cabeza .. rt 7.4 i 7.4 7.5 I 7.5 S 7.4 g 7.4 ^ 7.4 3 7.4 » entre-acromial...... 12'. 4 16.8 125 13.8 130 15 127.5 16 130 16.5 128 15.5 129 16.5 129 15.5 111 101 13 8.5 111 102 10.2 8.5 111 103 12.5 12.5 111 103 10 8.2 111 103 11.5 12 111 103 10.5 9.5 111 103 12.5 13 111 103 9.5 9 » de la región lumbar. 97.2 13.7 98.5 11 98 13 99 10 99 12 100 10.5 98.5 13.2 100 10.8 PLANO ÁNTERO-POSTERIOR 3 M 1 i 3 M i S i M 1 M 3 1 rt M 133 1.3 der. 8.5 135 1.3 der. 6.5 135 0.5 der. 9 136 0.5 der. 9 .5 » dorsal....... 128 1.3 M 12 5 128 2 » 9.6 128 0.5 » 13 129 0.2 izq. 14.5 120 0 — 13.5 120 0.2 » 11 120 0.7 izq. 13.5 120 1.4 » 15 » » ...... 115 2 izq. 13.5 115 1 izq. 10.5 115 1 » 13.2 115 2 » 15 110 3 M 12.5 110 2 » 9.5 110 2 » 11 110 2.5 » 13 105 3.5 » 11.4 105 1.7 » 8.3 105 1.8 » 10 105 2.5 » 12 100 2.5 » 10 100 0.7 » 7 100 0.5 » 9 100 1.2 » 10.5 95 0.5 » 8.5 95 0 - 7.7 95 0 - 9.3 95 0.5 u 10 90 0 - 9.7 90 0 - 9.3 90 0 — 11 90 0.5 » 11.5 Caso VIII. Fig. 1. Plano transversal. Muy notable es su aumento en altura. Los hombros son ya perfectamente iguales en altura, al tiempo de la última me- dida marcada por las líneas coloradas. Habia mucha desigualdad desde el prin- cipio, que junto con el enorme pliegue lumbar y la prominencia del lado izquierdo afeaba en alto grado su figura. Fig. 2. Plano ántero-posterior. 130 CASOS DE CURVA DORLE Caso IX. N° 506 del Diario. Sta.*** 19 años de edad. Entró el 19 de Julio de 1886. Antecedentes. Fué tratada tres meses con un éxito brillante por hin- chazones escrofulosas del cuello y de la nuca, que, siendo enormes y mostrando signos de supuración incipiente, desaparecieron completa- mente, resolviéndose del modo mas satisfactorio. Fué solamente al fin del mes de Octubre, que contaba, que creia que la paleta izquierda se habia hecho mas prominente en el curso del último año ó algo mas. Estado actual. En un examen minucioso se encontró, que realmente existia una curvatura lijera á la izquierda en la región dorsal, y otra todavia menor á la derecha en la lumbar. 23 de Octubre. Tratamiento especial prescrito. 3 de Diciembre. Terminó su asistencia, á causa de la epidemia, con un mes solo de tratamiento y mejorada en la estension que se vé por el diagrama. i3 de Abril de 1887. Habiendo concluido la epidemia empezó de nuevo. 16 de Abril. Fué medida y la encontré perfectamente curada de su pequeño defecto, que habia desaparecido por completo durante su ausencia. Caso IX -. . 4. 4- - ' - -— U-4 \ m i- 1 14 ■ , 14 ■Mi || _.... _____ JV^J. _i . j.._...1...i_l..L ... 1 4 ■ ^^.i^ii =?,=a¿^ M-i 4 i am| „ ^^"^ "^^^M ¿^ \K \ i** T ■ ■ /6' Wü/y/Z 1887 J \ "■ 1 1 K / 1_ _L & A ......._ , , ! T i *x!s. >2- o* 1 i^í;S== sg^'' ¡ M 1 - - - ■ -■■■ j .......... 1 -E4 ¡n rrj \. c. ' I___ TTr ^** 'x,^ „„ W ^^""' J *^**"|>>l \ \\ *-*"'^J"' fl "*""*■*> \ \\ ^^*"1 /I ^^*^ u ~oP?^ ít ^53i— \ Y \l ■ 1 /l \ \ vi // \ í\ 1 ¡r i\ 1 / I \\ \\ / l \ \l ' / no \ i n / \ \ \ 1 / \ 11 1 / \ 1 1 ñ II /] 1 // / 1 // / ' II // íi ( / / I 1 IM ; fl -lil X V 11\ I ¡II , \ l'J_ ¡11 \ li II \ Jj U \ \ fl m V Z H \ 1 / l¡ \ íi ¡_ 11' ' \ L ■" l 1 °° _\\ J F Izí "S T 1 ~ Mr ~ - - ^ + -Al ~J¿ 5 'I ' i_ A A .. . _ _. I sr íi -¥ ' 1 1 Ji \k || . . VrV ___ -+- AÍ -- ^ t l 11 -..-—~h—«-ti M_—Ü - --1--'--.----1--1--1--1--1----1--1--1--1--1--1--.--1--1----1--1--1____l_____________;;____,__ l__ _T 70 CASOS DE CURVA DORLE 131 MEDIDAS KORMOMETRICAS ALTURA DEL CUERPO NEGRO 23 DE OCTUBRE, 1886 143 VERDE 2 DE DICIEMBRE, 1886 143,5 AZUL 16 DE ABRIL, 1887 143,7 Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha PLANO TRANSVERSAL Diámetro de la cabeza.. » entre-acromial...... 116.5 97 88 83 121 115 110 105 100 95 90 85 80 75 72 7.5 15.5 12.3 11 13 0 1 1.5 1.5 1 0.7 0 3 0.5 0.5 0.5 0.5 3 7.5 14.5 11.5 9.5 12.5 5.5 7.5 8.3 9.2 9.3 8.3 7.5 7.3 8.2 10 10.5 á 7.5 15 12.5 10.5 12.5 0 0.5 0.5 0.5 0 0 0 0 0 0 0 5 15 10.7 9.5 L2.5 6.5 8.8 9.5 10 10 8.2 7 6.5 8 9.5 10.5 c<3 7.5 15 12.5 10.5 12.5 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 i 7.5 15 10.5 9.5 12.5 7 9 10 10.5 10 8.7 7 6.5 8 10.5 11.5 116 97 88 83 116.5 97 88 83 116.5 97 88 83 116.5 97 88 83 121 115 110 105 100 95 90 85 80 72 116.5 97 88 83 •- » de la región lumbar. PLANO ÁNTERO-POSTERIOR » » ..... » » ...... izq. » » » » » der. » » » 121 115 110 105 100 95 90 85 80 75 72 izq. » Caso IX. Fig. 1. Plano transversal. Con excepción de una lijera desigualdad en los dos lados en la misma cintura, siendo el lado izquierdo algo mas abultado, su figura está completamente simétrica como lo marcan las líneas azules. La co- lumna perfectamente derecha. Fig. 2. Plano ántero-posterior. En ese plano no habia á notar mas que un lijero aplanamiento del dorso á la altura de 110 centímetros que desapareció por completo. 132 CASOS DE CURVA DOBLE Caso X. N° 507 del Diario. Sta.**¥ 12 años de edad. Entró el 2 de Agosto de 1886. Antecedentes. Se presentó, para librarse, si era posible de un corsé de acero, que la incomodaba en un grado intolerable. Su padre esplicaba, que, habiendo sido atacada de una fiebre en su infancia, resultó una parálisis de un lado, y empezando á torcerse en seguida la columna, se Je mandó hacer uso del corsé de acero para enderezarla y sostenerla. Además estuvo provista y usaba otro aparato de acero, secundum regulam artis para sostener su pierna paralizada ; y á pesar ó mas bien á causa de estos aparatos, no podia caminar sin muletas. Estado actual. En el examen se encontró: 1o Que habia tenido un ataque de polio-mielitis, con sus consecuen- cias naturales, parálisis y atrofia de las estremidades del lado derecho y principalmente de la pierna, que ahora á mas de estar fria y atrofiada es ocho centímetros mas corta que la izquierda; 2o Que este gran defecto, produce en la posición vertical una incli- nación de la pelvis, que es la única causa de las curvaturas de la co- lumna; 3o Que, alzando el pié á la altura que debia tener, estas curvaturas desaparecen casi por completo ; 4o Que la pierna derecha á pesar de estar atrofiada, conserva una cierta motilidad, que aunque muy limitada, me autoriza á prometer una cu- ración rápida valiéndome de los ejercicios metódicos. Para su satisfacción inmensa fué librada de todas sus incomodidades de acero, j ejercicios prescritos, que eran calculados para desarrollar los músculos de la pierna atrofiada y robustecer su espalda, con la re- comendación especial de mantener á la temperatura natural la pierna enferma por medio de mejor abrigo. 20 de Noviembre. Muy pronto ó en pocos dias dejó el uso de la mu- leta, y en el curso de tres meses fué completamente transformada, ca- minando derecha, sin ó con muy poca claudicación. PaTa remediar los últimos vestigios de su deformidad espinal, en el cuarto mes fué tratada especialmente con este fin y con un éxito muy satisfactorio, cuando á la aparición déla epidemia se ausentó sin prevenírmelo. He escogido este caso entre varios de naturaleza análoga y referídolo detalladamente; á pesar que, no siendo un caso de Scoliosis común, no entra en los límites que he establecido para mi descripción, porque ofrece una ilustración muy buena del mal grande ó serio que produce la idea prevaleciente, que es preciso dar sosten mecánico á los miem- bros débiles y á las columnas vertebrales torcidas. CASOS DE CURVA DOBLE 133 MEDIDAS KORMOMETRICAS NEGRO 1 DE NOVIEMBRE, 1886 ALTURA del cuerpo 155 Izquierda Derecha PLANO TRANSVERSAL - £ 3 ■a Diámetro de la cabeza .. 7.7 7.7 » entre-acromial...... 118 18.8 118 14.5 99 11 ^ 99 11 2 » de la región lumbar. 94 10 94 10 89 11 5 88 12.5 PLANO ÁNTERO-POSTERIOR «« 121 0.5 der. 5 L15 0.6 izq. 6.3 110 0.6 « 7.4 105 1 » 6 100 1 » 4.5 95 0.5 » 3 90 0.7 der. 4.2 85 1 » 6.4 80 0 9.3 134 CASOS DE CURVA LARGA SENCILLA 2.CASOS DE CURVA LARGA SENCILLA Caso XI. N° 176 del Diario. Sta.*** 18 años de edad. Entró el 27 de Abril de 1886. Antecedentes. Esta señorita, de cuyo caso he hecho mención antes, es una de las que fueron tratadas el año pasado por una larga curva sen- cilla á la izquierda durante cuatro meses. No puedo presentar datos exactos de su estado cuando entró, por no estar entonces en posesión del kormómétro. Lo único que puedo asegurar es, que la desviación era enorme, lo que es de presumir del hecho, que ella y sus padres la con- sideraban curada, á pesar de que debia haber quedado una curva en la región dorsal inferior de 3,6 ; y que la impresión, que me producía, cuando la veía otra vez ahora, fué que mas bien habia mejorado duran- te su ausencia. Varias circunstancias deben haber contribuido á la opinión demasiado favorable de sus parientes. Llevaba antes habitual- mente el hombro izquierdo mucho mas alto que el derecho; la ma- yor parte de este defecto tan visible siendo muy pronto corregido, se notaba una grandísima mejoría en su porte general. Además la curva era sencilla y se estendia á todo lo largo de la espalda, de modo que, aunque su radio era muy grande, se necesitaba quitar los vestidos, un examen prolijo, y la exactitud de las medidas para averiguar su esten- sion; averiguación, que no se podia efectuar sin el kormómétro. Estado actual. La cabeza está un poco inclinada á la derecha. Una curva sencilla inmensa se estiende desde las vértebras cervicales hasta el sacro. El pliegue lumbar muy irregular y feo; también hay un aplanamiento notable en el plano ántero-posterior ; ambos defectos muy bien indicados en el diagrama. 14 de Mayo. Tratamiento especial. 4 de Setiembre. Dejó el Instituto, siendo tratada tres meses, con su columna tan derecha como «una flecha». Contando todo habia necesi- tado siete meses para librarse de esta deformidad horrible, y con toda probabilidad, habría bastado menos tiempo, si la asistencia hubiera seguido sin interrupción. Caso ¿7 17_ i ¡ ; i i i i ¡ | i j i -+- --M 1 : ! M i [r i |_ | i i I P L_. M 1 ¡ M M 1 ! ' M 1 1 i ^-C^Í-a ' ■ ' 1 ■s*^±~ '^""^S ¡ | ' i ' .¿^Mz^^Ms^ j ! 4 , HBH '¿7 Abril laso .^^L^'^'T i'l ""ÍS^S. i_j_|_ ly/y \/\k 1 1 1 ií/ / ^\Y_ ' ■ id Junio 1886 _« / _NV» j p I__1 ^^ Li_ I / \l : "'l __i.J m\ ■ 29 Julio /88L >_i \ \ 1 ¡XI i i \ii (\ i \ V Íi 1 ¡ ¡ 11 M M -1 L1A —M—M}- \-~5- ----- M----4JM--üfM|. , ||MM Y! ■ ■ A i i f F =¡-^""- r~ ■■-+- - l I - ■ f--; ■■ ■ -1 Mil. ¡... 4-1 i_-.-!M. J— -1 -l- ' . -i- ~1--------m* H M j-j-' J—H 1 * ] r ¡""I M - 4:..:pTO:4MM4}M 1 : 1 1 1 j~ ( - -1 .- y.-.y- . -. ... »---(--4- 4-| t—f--:- f- " 4 - - iL.-iL jljiL4-ÍL t.....____ _ ¡ L | |_! |—Tr"t": p X" ' M -t H--t-t-!-H--t-H---,_h"+" \ i ' ■ ^if"ii* ' *"" r ' ¡ ■■"[ 1 t I 1 í ; • l ! i ! 1 í 1 1 O «SftFT RECO»«U>3T» 02 CASOS DE CURVA LARGA SENCILLA 135 MEDIDAS KORMOMETRICAS N EGRO VERDE AZUL COLORADO 21 DE ABRIL, 1886 18 DE JUNIO, 1886 29 DE JULIO, 1886 4 DE SETIEMBRE, 1886 ALTURA DEL CUERPO 165,4 166 167 167,3 Izqui erda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha PLANO TRANSVERSAL Diámetro de la cabeza .. i 1.6 i la 7.6 «e 8 ^ 8 c3 8 i 8 3 8 3 8 135 18.6 131.8 15.9 137 18.5 137 15.5 137 18 137 15.5 137 16.5 137 16.5 115 12.2 115 11 115 12 115 10 115 12 115 11 115 11 115 11 » de la región lumbar. 108 11 108 9 108 11.6 108 12 108 11 108 11 108 11.5 108 11.5 105 13.6 103.5 12 102.5 14 102.5 14 102.5 14 102.5 14 105 13 105 13 plano antero-posterior; ^ | ^ rf 1 7» vertebra cervical..... 142 0.5 izq. 13.5 142 0.5 izq. 10.3 142 0.5 izq. 8.1 142 0 — 6.5 » dorsal....... 128.5 2.7 » 12.3 128.5 2.7 » 14.8 128.5 1.4 » 11.5 128.5 0 - 8 6 » ....... 114 3.6 » 10.5 114 2.3 » 12 6 114 1.5 » 9 114 0 - 5.5 108 3.2 » 10 108 1.5 » 10 108 0.7 » 7.5 108 0 - 5.2 98 2 » 8.5 98 0.5 » 9.8 98 0.7 » 10 98 0 — 9 Caso XI. Fig. 4. Plano transversal. Por las líneas negras se nota la enorme estension de la curva, que tiene un radio de 3,6 centímetros á la altura de 114, y la desigualdad en los huesos ilíacos. Estos grandes defectos fueron corregidos en tres meses y once dias. Fig. 2. Plano ántero-posterior. La línea negra es casi recta. La colorada ex- hibe las curvas ya normales. 136 CASOS DE CURVA LARCA SENCILLA Caso XII. N° 361 del Diario. Sta.*Y*20 años de edad. Entró el 27 de Abril de 1886. antecedentes. No puede dar absolutamente ningún dato. Hace algún tiempo, que su costurera decubrió desigualdad entre los dos lados. Estado actual. Curva dorsal á la izquierda. La curva ántero-poste- rior también aumentada en la misma región. Su sistema muscular bien desarrollado; su aspecto es de perfecta salud. La debilidad dorsal de- be ser enteramente local. 14 de Mayo. Tratamiento especial. 14 de Julio. Se fué completamente curada en dos meses. Caso UI . *> l i l i ; i ¡ i I i 1 11 TÍ1T mi r ....X— __ 4 X-H! !m 1..L..J J__ __ . -Ij-d-ll í L . -x-4 .__.. ± _n 1 U L[ ! ^-"■"___"^M^l ■4ü -----' ~~¿4 ■^■^.N 1 ^^^^ // . "-""-*=Tt4>n ^N ■v>s \ ■ 4 ¡ ^ \j \\ ". , J. ) , . 1 , * 1 ' ^^m—* ' W' \ w > , ' 1 ' m 9 ¿? Julio /ase ~ " hr "> \\ /( i X j i i ' r 4l - - xfcr f¡ ¡. , p'\ i y¡L M i Mu i j\ \\ í/— y/i ¡1 -- ^-¡V^L 4^ 71 1 • ¡ ■ K ^ """'"■-----, ^f > IM "~-——-^ / ¡i ¡ 1 i ! il>! 4< —■L-----------^ í í ' ! i . -U-,-1__i- _ -4—4__,__l-^-L- ! Fi i\ ° • 1 : |1 li'. tj i "" m^^z^jxmim . | M ! ¡ M 4, , ¡ ; ! l\ V 1 _^ "" i _T4t^4-J í *• W j_____■—tmI—--' \ a ^^i-— """^nM+—-"—j i "'"-í^"^-^^-^ \ u 4)-^"^ ^*~~" i 1 ~~ r~"--::"~fe:''^-n \ \\. AV --"M" I ~ll i A \4kr"~ i / ' // \ \ V L \i /I 7/1 \ M \ A / // x ■ •-Xtcdi st t± x r ■ x \ \\ \ \\ : ' /v M \ V n i ■ ■ j/i «• \ \ \ \ //i \ \ ¡i\ 44 mtí x X jj X X-X--X f J M L/j \ V 7/ ■ -X " - -iífc X T \ \l it TI- T X~ 1 -1-. t¡; i i H~ X X E X * i' \ i • \ \ 7/ / ' ■ ' \ ^ '\ II I J l\ 1 \ i 1 \ \ \ ^í1 7 7 í \ ' /Jj' í \ \ V • , /// i 1 \ L ] / // 1 fl I \ \ 'II / \/l/ \ \ \ II 1 1/1 / L R ..IIMM""" , f r1 ^ t ~t ' - rr- "-" M^ ít X X±X1IXÍI M ' V J : —¿^ \Y' 4 j ■ 1 '// ITZlt . _VKS ,P i . !\f ,_ /y ti ^ \\\ Ns. V/ í -ít - Í^A X " P V w xí x - -S£V"x " | MSr yv \\ T T :_ : _^. ¿7 -h \V ¡ T" R Ttt x: a_X± u \ i ■ V T f 41- ^- X- A i 4-- 4^ -X t" ~ " 1 -v^_4. M A- 4 h- — H A l ._^^B _»ibB = a-,rr .,,«,3,,____X,,...,-.,__-.,..,:::::" - ■ ■ T i ™"—r x . J i i lia .ITO. 0 «i«T RECONQUISTA T2, CASOS DE CURVA LARGA SENCILLA 137 MEDIDAS KORMOMETRICAS NEGRO VERDE AZUL 4 DE MAYO, 1886 H DE JUNIO, 1886 13 DE JULIO, 1886 ALTURA DEL CUERPO 152,8 154,2 155 Izquierda Derecha Izqui rda Derecha Izqui rda Derecha ^ 1 S | 2 1 a 1 s *rt g 1 PÜNO'TRANSVERSAL ^ s =* § 35 S 1=3 S 5 S -= s Diámetro de la cabeza.. 8 7.3 7.1 7.5 7.1 7.5 » entre-acromial...... 125 18.1 126.5 15.8 127 16.8 127 15.2 127 16.5 127 16 5 110 98.7 14 11.5 110 100 12 11 110 100 12.5 10 110 100 12.5 10 110 100 12.5 10.5 110 100 12.5 11 » de la región lumbar. 90 14.9 92 13.5 90 14.5 90 14.5 90 15.5 90 15.5 PLATO ÁNTERO-POSTERIOR =3 J 1 1 5 M i 3 2¡ M 1 M 7a vertebra cervical..... 130 0.8 izq. 7.5 131 0 _ 7.1 131 0 — 6.1 120 2.1 » 12.5 120 0.5 izq. 11.3 120 0 - 10 110 2.1 » 12.5 110 0.7 » 8.3 110 0 - 9.5 103 1.2 » 10.5 105 0.7 » 8.3 105 0 - 8.3 » lumbar..... 100 0.5 » 8.2 100 0.7 » 7 100 0 - 6.2 95 0.4 » 8 95 0.5 » 7.5 95 0 - 7.5 90 0.5 der. 11 90 0.3 » 10.5 90 0 - 10.5 85 0.3 » 13 85 0 » 14 85 0 — 13 Caso XII. Fig. 1. Plano transversal. Fig. 2. Plano ántero-posterior. 10 138 CASOS DE CURVA LARGA SENCILLA Caso XIII. N° 389 del Diario. Sta.*** desciende de Ingleses, 16 años de edad. Entró el 6 de Julio de 1886. Antecedentes. Ha sufrido algunas veces dolores debajo del ángulo in- terior del omóplato derecho, cuando se ocupa en costuras ó escribiendo. Hace un año, su madre había observado, que el hueso iliaco izquierdo era muy grande y prominente. Habiendo crecido muy rápidamente en el último tiempo, el defecto también se habia desarrollado con ra- pidez. Estado actual. En medio de la región dorsal hay una curva conside- rable á la derecha, teniendo en su mayor desviación cerca de 3 centí- metros. El hueso ilíaco izquierdo 2 centímetros mas bajo y 2,5 mas grande que el derecho. 23 de Julio. Tratamiento especial. 18 de Octubre. Abandonó el Instituto, con una curva de 1 centímetro todavia en la región dorsal superior; el defecto de los huesos ilíacos y las otras irregularidades de su figura desaparecieron completamente, como se vé en el diagrama. 7 de Mayo 1887. Se presentó de nuevo. Según las medidas que se tomaron hoy, se han operado algunos cam- bios, durante su ausencia de seis meses en desfavor suyo, aunque son de poca importancia. La curvadura, que ha conservado su radio de 1 centímetro mas ó menos, ha cambiado de lugar y se ha estendido mas abajo de lo que estaba cuando dejó de asistir. El cuello está por el contrario mas derecho y los hombros son mas desarrollados. No hay vestigio de otras irregularidades. 3 de Julio. Ha dejado de asistir desde hace algunos dias, sin dar aviso ó manifestar su intención y sin ser medida; aparentemente estaba perfectamente curada. CasoXM TO. 1¿ KKAFT RECOHquiGTA 92. CASOS DE CURVA LARGA SENCILLA 139 MEDIDAS KORMOMETRICAS NEGRO VERDE AZUL COLORADO 6 DE JULIO, 1886 20 DE AGOSTO, 1886 14 DE OCTUBRE, 1886 1 DE MAYO, 1881 ALTURA DEL CUERPO 161,5 162,3 163,5 164 izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha Izquierda Derecha PLANO TRANSVERSAL Diámetro de la cabeza .. 5 7.1 3 «3 7.5 3 7.3 3 7.3 rt 7.3 3 7.3 3 7.3 3 7.3 133 15.5 132.5 17.5 134 16 133 17 134 16 134 16 134 17 134 17 114 9.3 114 13.2 114 10 114 13 114 11 114 11.5 114 11.6 114 11.6 » de la región lumbar. 103.5 9 105 11.4 105 10 105 11 105 10 105 10 105 10.2 105 11 98 14.4 100 12.1 100 12.5 100 12.5 100 13 100 13 100 13 100 13 PLANO ÁNTERO-POSTERIOR ~ M I ¿§ § M 1 i ¡ 1 i ¡ i i . . ._ M_____L...M-1 -• M L ; MI M 1 1 1 i ! í M r 1 i I 1 1 MI "" ""._.. . _|.... - X . mmmmea r M BH ?/ ÍU44 -\ tt-d-fr^l ^.——— -s ** ^_^a. ~^^s^ —4— Bl Bl ■'> OciUBfíE 1886 ¿¿'C'""" """- =*3$v T/* %Su XM^S ___ -CV ,__Jh__ Xt % ^í / t lili (X A _rt 14» j \^ Su 5 \ K" s. ^X üs ^~^— —r" V "=~ ~" ^—-.--— —' . no Ft i í 9 1 , l\ l vA l "*"«*, ^ \v\ h-tM -"^'" l ^fe*. ^--^ \N *£.'*'**' --''^ i LJ "•"«s. """""'-.^. V t ^---'^T <^«""'' ! jl 1 V^"«^. l""~~»» \ i " 444*f ' ■ ' ltX~iJu- **^> """* 3^- S*fe --4- i ÍL1ÍU- - __iM - — ») H h\ ll A \iMa__ __i___ -A-u 1\mj\ i ' \ \\ 1 \\ \\\ JeJL zt __t_ \\\ \ I "° 4/t U 1 mli ¥ - Í- -4 -A i X I 1 ft t~ IJ. ,. .I. _ _.MM JL-JL 1 lj tit 1 _.4t J[ MÍ t Mlt. . ._„■ ZrM___~t\ j r i [ZÍM lt -i _M1 ._. ... J / i íl im -,tb - 1 - " -i ■ i 3 t B. . -t —t i ib - . ti. - - „ 443 i r ffi. _. 1: n___ ,_ _ 1 í ~t u __ ff ... ._ l t ~\ IKM_ . . ..Mil _ ¥ jL ffl —i Jr \N ey J J YA VV_ ]T X" - xs±; " ... r^ V \ \ |T v k A \ —1 \ \ i \ \ \i\ 1VJ 1 -™™p.„^-s===i: h_ , 1 i 1 M LITO. 6 KSAÍT RECON, A sS**^** "^^**~=^. Vi ""^ ^"~~^~~--— ~_J lio TI i ^fk M -t TÚ- AL 4- VtL4 r ,_ _l| __ /____ H___ \ t HH -4 j T ^t--i + 4J T ± IÍMM ± lt/7 LxL 1 \ \ \ IM \ --n ■ J^M fc I / / MÍ . L 4 it 41 ttt 1 -I 4^ 4Í tt+t \ -t ■ ít Kr \ ií t í i\ 44 + tí ít ■ . 3 t ± r±± tt lt í| i1 / / ü \ k-++ .,h ± I t _t L \ \ / Ll X xL LL \ i í 'AL - / i 4 -t M4 4^ 4J± ± ±~" / -r A 4 ü / 4: ±4: . JL • 1-4- Y -+4_ t 5 --- T . t ± ± u li i "4 £ 4 A J\t TÜT' 1 ^ ± rt" 1 "hlM \ 4 1% - h ■ -4 " MTJ "j _i 1 —t - t '" i—|" A v m- .— - - r 4: ________ -í_ ____;: M mi * -H 1 4 M_ - - -4 4- -|_ - _|__L_ J_ 1 i 1 -1 4- 1 ... 1 J i M M 1 1 1-----L.i.. 1 1 1 i __L>" CASOS DE CURVA LARGA SENCILLA 147 MEDIDAS KORMOMETRICAS ALTURA DEL CUERPO NEGRO 19 DE OCTUBRE, 1886 136 VERDE 3 DE DICIEMBRE, 1886 136,6 Izquierda Derecha Izquierda Derecha PLANO TRANSVERSAL Diámetro de la cabeza.. 110 93 86 80 113.5 108 105 103 100 95 90 85 80 75 7.6 15 13.6 12.5 12.5 0.7 1 0.5 0 0.5 0.5 1.5 1 0 0.5 3 7.7 13.5 10 2 9.5 11.3 6 8 8 8 8.2 8.5 6.8 5 4 8 6.7 i 7.6 15.5 13 11.5 11.6 0.7 1.5 1.5 1.5 1.5 1.5 1.5 1 0 0 ^ 7.6 12.5 10 9.7 12 5.5 7 8 8 7.5 7 5.5 3.5 4 6.5 109 93 86 80 110 93 86 80 o3 110 93 86 80 » de la región lumbar. PLANO ÁNTERO-POSTERIOR 7a vertebra cervical..... » » ..... » » ...... izq. » izq. » » der. 113.5 108 105 103 100 95 90 85 80 75 izq. » » » » » » Caso XVII. Fig. 1. Plano transversal, muestra la irregularidad de la curva consistiendo de dos sobrepuestas al mismo lado, y cómo se refundieron en una. Fig. 2. Plano ántero-posterior. 148 CASOS DE CURVA LARGA SENCILLA Caso XVIII. Xo 570 del Diario. Sta.*x* 17 años de edad. Entró el 18 de Noviembre de 1886. Antecedentes. Esta señorita pasó varios años en un colegio en In- glaterra, donde su deformidad incipiente fué notada, sin que se hi- ciera nada por remediarla. Estado actual. Tiene una curva sencilla á la derecha, bastante pro- nunciada, especialmente en la región cervical y dorsal superior, en cuyo lugar disminuye, para crecer otra vez en el mismo lado en la región dorsal inferior y la lumbar, lo que la hace parecer como de dos curvas distintas. 22 de Diciembre. Se fué de repente á causa del cólera, sin aviso previo y sin ser medida una segunda vez, pero en apariencia muy mejorada después de un solo mes de tratamiento. CASOS DE CURVA LARGA SENCILLA 149 MEDIDAS KORMOMETRICAS NEGRO 18 DE NOVIEMBRE, 1886 ALTURA DEL CUERPO 149 Izquierda Derecha eS = _s = i PLANO TRANSVERSAL S £ Diámetro de la cabeza .. 7.3 7.3 120 14.5 120 15.5 104 11 7 104 12 9 » de la región lumbar. 94 10.1 94 11.6 90 10 90 12 PLANO ÁNTERO-POSTERIOR - M 1 1 126 1.6 der. 6.4 120 1.8 » 10.6 L15 1 » 10.6 110 1 » 12 105 1.5 » 11.1 » ...... 100 1.5 « 9 95 1.5 » 7.5 90 1.5 » 7 85 1 » 9.8 82 0 — 10 150 CASOS DE CURVA LARGA SENCILLA Caso XIX. N° 568 del Diario. Sta. *** 22 años de edad. Entró el 15 de Noviembre de 1886. Antecedentes. No puede dar ningún informe. Su defecto fué descu- bierto accidentalmente en el Instituto. Estado actual. Curva larga sencilla á la izquierda. La rotación de los cuerpos de las vértebras muy notable en la región dorsal. Las curvas ántero-posteriores muy irregulares. 18 de Diciembre. Concluyó á causa del colera, sin ser medida otra vez. CASOS DE CURVA LARGA SENCILLA 151 MEDIDAS KORMOMETRICAS NEGRO • 19 DE NOVIEMBRE, 1886 ALTURA del cuerpo 156 Izquierda Derecha PLANO TRANSVERSAL ¿a ¿3 Diámetro de la cabeza.. 7.2 7.2 129 16.5 129 15.2 110 100 12.6 10.5 110 100 11.7 9.2 » de la región lumbar. 94 13.1 94 11.7 rt = PLANO ÁNTERO-POSTERIOR 7» vertebra cervical..... ^ 0.5 «a 9 133 izq. 125 1.8 » 11.5 120 1.5 » 12.5 115 1 » 10 110 1 » 9.5 » lumbar..... 105 1 » 7.7 100 1 » 6.7 95 .0 - 6.2 90 0 - 7.3 85 0 - 9 152 CASOS DE CURVA LARGA SENCILLA Caso XX. N° 405 del Diario. Sr. **x 15 años de edad. Entró el 12 de Julio de 1886. Antecedentes. Fué diforme en su infancia por enfermedad en la arti- culación coxo-femoral. Dice que ha gozado de buena salud después, pero su diformidad ha ido progresando gradualmente. Estado actual. Hay una diferencia en longitud de 8 centímetros entre las piernas, que está aumentada por una contracción permanente en la rodilla izquierda. Su diagrama dará una idea de su deformidad espantosa. Su sistema muscular es muy desarrollado y adaptado ya á los movimientos viciosos. A causa de la grande diferencia en longitud de las piernas, y su re- pugnancia manifiesta de alzar la bota, fué admitido sin gran esperanza, de que algo serio se pudiera hacer por él. 5 de Enero 1887. Las medidas demuestran la poca mejoría obtenida en seis meses de tratamiento general, á causa de las circunstancias referidas. Debo añadir que siendo refractario á prescripciones raciona- les, no fué sujeto á ningún tratamiento especial. Caso XX -1—1— -iiii i ■ • : ; .=. .fAi-fi- 1 ----------- 1 A M M : -- ~~~M i ' -* v ^. ' K¡^m^m i , n. \ K —----^_ _^ ;KBMB 5 tNERO 1887 y »o _M _|_ v _|___i- r .......M-./- A -4- -4 / / ISO 1 , ,—r ! 4 '. ,0 1 1 "~~M——■ 1 ~~""~"~-1— 1 u0 ( ■^"^\4—~~"—~- T ■—■—-^^ \ ^~~~~~~\ --+----\- Ti U—l ir -4 M 1 \ lto Ca^ \ \ r\ s Ya \ \ \ J \ V \_X \ \ \ \ \ i A v _\ A, \ \ 4. \ Y WQ H \ ..........\ ' ' "■ ------------- \ ' a4~4~ lXúl ~~L L_ dt i- LAl \ - AL- - XX AA " LL \ w n M ~\ X - 4L4 ti • L f t - A í ' "ttt ■ X- X4 3 LA Í_--- 4-t . __ ^ — Í4t xx\ i tú —r- J x^ \j i / -t -^- 4 jM X \ / -4 L l " _o—A \ / y ^i s ¿ " ~^Ti T 7— 4 % . v X i i: MXt tz:~+~ ~ A / ( Z_ / ~IT rr í / -iXl / r x / ¿ti^--- _ y^ í ' ' ____XZ_ "_ " _ tjA —.—l ■ ... i .. LITO. 6. KKAÍT 1 ECOVOUIS i-a 92 1111 '---1—1--1--1---1--i-----'--1--1---1__1_____________1 1 1 70 CASOS DE CURVA LARGA SENCILLA 153 MEDIDAS KORMOMETRICAS altura del cuerpo N EGRO 13 DE JULIO, 1886 142,8 VERDE 5 DE ENERO, 1887 148 Izquierda Derecha Izquierda Derecha PLANO TRANSVERSAL Diámetro de la cabeza.. 5 8.1 15 7 6.5 10 0 3 8 8 5 ^ c3 7.6 17.6 18 17.5 15 8 10 10 6 7 9.5 116 97 92 83 7.7 16 10 8.5 8 0 0.5 2 5.5 8 6 3.5 3 8 16 15.5 15.5 15 5 8.2 8.5 8 3 6 12 11 111.5 97 89 83 119 110 100 90 85 80 116.5 100 89 80 120 100 92 82 » de la región lumbar. PLANO ÁNTERO-POSTERIOR 7a vertebra cervical..... » dorsal....... | 1 d«r. » » » » » der. » » » » 124 115 110 100 90 85 80 Caso XX. Fig. 1. Plano transversal; demuestra la curva enorme de 8 centíme- tros de radio, y lo poco que se remedió. Fig. 2. Plano ántero-posterior. ll 154 CASOS DE CURVATURA DOBLE Tabla que demuestra el sitio de la curvatura, su dirección, su esten- sion á la primera medida, los progresos obtenidos y especialmente la duración del tratamiento en cada caso. 1. CASOS DE CURVATURA DOBLE CASOS III IV VI VII VIII IX SITIO DE LA CURVATURA 18 14 27 Cervical............... En el medio del dorso. Cervico-dorsal. Dorso-lumbar.. Cervico-dorsal. Lumbar........ ( Cervico-dorsal. 15 } Dorsal......... ( Dorso-lumbar.. 20 23 14 13 Dorsal........ Dorso-lumbar. Cervical...... Dorso-lumbar. Lumbar....... Dorso-lumbar. i] Cervico-dorsal. \[ Dorso-lumbar.. 12 Dorsal... Lumbar . Cervical. Dorsal... Lumbar. DIREO ízq. der. der. izq. der. izq. izq. der. izq. der. izq. der. izq. der. izq, der. izq. RADIO a la eatrada á la salida 0.4 0 4 1 5 2.1 0.7 4 1.5 1.1 0.6 1.3 0 1.1 0 2.3 2.5 2.5 1 1.5 1 0.8 1 1.5 0 2 1.3 2 1 2.1 0 1.3 2 3.5 2 1.5 0 0.5 0 0.5 _ 1 — 1 — del tratamiento m eses dias 18 13 23" 23 OBSERVACIONES Salió el 18 de Enero, 1887 creyéndose curada. Dejó de asistir el 25 de Enero, 1887. Empezó otra vez el 18 de Abril. Salió el 11 de Agosto de 1886, curada. Salió el 1« de Enero de 1887, teniendo los restos que se ven. Volvió de nuevo el 31 de Mayo. Se enfermó de fiebre ti- foidea. Salió el 22 de Noviembre de 1886 sin ser medida por tercera vez. Los re- sultados de las medidas no son mas que de 30 dias. La grande joroba casi des- aparecida. Sigue el tratamiento. Fué tratada el año pagado por una grande curva- tura doble, medida el 29 de Setiembre de 1886, no empezó sinó el 11 de Abril de 1887. Completamente curada. Salió el 1° de Enero de 1887, medida el 4 del mismo mes. Salió el 1° de Diciembre, 1886. Empezó de nuevo y fué medida el 16 de Abril de 1887. Completamente curada. Grande diferencia en lon- gitud de las piernas. No fué medida por segunda vez, pero tenia toda la apariencia deser curada. CASOS DE CURVATURA LARGA SENCILLA 155 2. CASOS DE CURVATURA LARGA SENCILLA CASOS EDAD años 18 SITIO DE LA CURVATURA DIREC-CIÓN RADIO DURACIÓN del tratamiento OBSERVACIONES á la entrada á la salida meses dias XI Cérvico-dorso-lumbar izq. 3.6 0 3 11 Completamente curada. XII 20 izq. 2.1 0 1 23 Completamente curada. Salió el 14 de Octubre de XIII 16 der. 2.7 1.2 2 12 1886, para volver. Em-pezó de nuevo y fué me-dida el 7 de Mayo, 1887. XIV 15 1.8 0.5 2 n Salió el 7 de Octubre para volver. Salió el 4 de Noviembre de 1886 sin ser medida, XV 12 Cérvico-dorso-lumbar izq. 2 28 XVI 13 Cérvico-dorso-lumbar izq. 4 0 1 19 Salió el 30 de Abril para ir á Europa. Completamente curada. XVII 11 Irregular, doble, todo el dorso............ izq. 1 5 1.5 1 15 Salió el 3 de Enero, 1887 sin ser medida por ter-cera vez. XVIII n Irregular, doble, todo der. 1.8 — - i Salió el 22 de Diciembre 9n da 1886, sin ser medida ( por segunda vez. XIX 22 Cérvico-dorso-lumbar izq. 1.8 - - - Salió el 18 de Diciembre antes que el tratamiento especial fuese empleado. XX 15 der. 8 8 - -' Varón, tratado por gim-nasia general por razo-nes especiales durante 6 meses. Algo aliviado. ÍNDICE Abundancia de métodos ineficaces, 57. Acción muscular, 7. — — en Ja posición horizontal, 12. — — causa de la mejoría, 78. — — determina todas las posiciones, 12. Acto fisoJógicopor repetición constante produce la curva, 48. Adams, citas de su obra, 63. — defensor de la afección de los hue- sos, 22. — opinión, que las causas productoras deben determinar el tratamien- to, 53. — — que la curvatura lateral siem- pre está acompañada de rota- ción, 19. — su signo diagnóstico de cambios estructurales, 79. — (spinal insírument), 5C. Afección de los huesos causa de la cur- va, 21. — de los músculos, 23. — de los ligamentos, causa de la cur- va, 24. Alteraciones graves de órganos impor- tantes, 40. — testurales de los huesos, 30. — — nunca encontradas en Jas au- topsias, 37. Altura del cuerpo aumentada, 78. Andrews, corsé de acero, 55. — cintura de palanca, 56. Anomalías en la curva larga á un lado, 80. Antagonismo entre los músculos, 10. Aparato C6 para flexión lateral, 15. — C3 y C7 para rotación de la colum- na, 14. — D19, su descripción, 73. — especia], descripción y empleo, 76. Aparatos de Zander. Activos y pasivos, 70. — — en perfecto arreglo con la fisio- logía. 70. — — necesarios para el tratamien- to, 70. — — mejor medio para mejorar la nutrición general, 71. — — su arreglo con contrapesos so- bre palancas graduadas, 71. Artritis vertebral, 30, 53, 59. Atrofia muscular, 23. Autopsias, porqué no esplican el ori- gen de la Scoliosis, 41. Autores de gimnasia curativa en Sue- cia, 24. Axioma del autor respecto de Jas fuerzas naturales, 65. Barwell, vendaje elástico, 80. Bigg, cama de estension, 56. — cintura de palanca, 56. Bouvier, teoría, 21, 25. Boyer, 23. Busch, 22. Camas de estension, 56. Cambios favorables más visibles en las partes blandas, 78. 158 ÍNDICE Cartílagos intervertebrales, su función, 34. Casos avanzados, manifestaciones de uu mal grave, 40. — deficiencia de informes en cuan- to á su principio, 6*9. — considerados congénitos ó produ- cidos por accidentes, 90. — curados el primer año, 1. — de diferente naturaleza reunidos, 2. — de curva doble, 92-133. — de curva larga sencilla, 134-153. — en que la herencia es admisible, 38. — su invasión insidiosa natural, 90. Causa de la deformidad, 13. Causa próxima, armonía perdida de la acción muscular, 44. — remota, falta de nutrición, 44. Causas constitucionales de Adáms, 59. — mecánicas forman la Ia clase, 29. — remotas y próximas délos autores, 45. Cifosis reunida á la Scoliosis, 32, 54. — la misma clase de afección, 54. Cinturas de palanca, 56. Citas del libro de Adams, 63. — de Follín, 51, 52. Clasificaciones de Adams, 59-60. — del autor, 29-31. Columna vertebral, aparato complicado, 34. — — menos ejercitada que otras par- tes del cuerpo, 33. — — perfectibilidad de, 68. — — todas sus partes componentes afectadas, 33. Complicación de los huesitos de la co- lumna, 34. Condenación por Adams del tratamien- to Sayre en la Scoliosis, 58, 61. — de los métodos que se emplean, 69. Confusión de ideas, 3. Consecuencias de la teoria del peso, 47. Conservación del equilibrio, 7. Constitucional, nada en Scoliosis,49. Contrapresión en combinación con la máquina, 74. Contracciones espasmódicas, 13, 19, 23. — musculares activas, 13. Convulsiones nunca son causa de la Seo liosis, 23. Corsé de yeso de Sayre, 57, 69. Correspondencia Je los músculos per- dida, 48. Curva y torsión simultáneas, 15. Curvatura al lado izquierdo no tan ra- ra, 43, 80. Curvatura, no tendria lugar si la colum- na tuviera su vigor, 35. — lateral, acto fisiolójico por repeti- ción constante, 48. — primitiva formada del mismo modo que las de compensación, 65. Debilidad dorsal, 49. — muscular según Adams, 59. Deficiencia de informes al principio. 89. Delpech, opiniones de, 22, 23. Desarreglo en el equilibrio de la co- lumna, 59. Descripción del kormómétro de Zan- der, 85-86. — del aparato D19, 73. — — especia] del autor, 76. Diagnóstico diferencial, 31. Diátesis estrumosa, 35, 53, 59. — tuberculosa se manifiesta por pro- ductos heterogéneos, 37. Diferencia en el porte por hábito negli- gente, 87. Dificultad en admitir que los microbios se heredan, 36. — en obtener movimiento unilateral aislado, 72. Disposición hereditaria admitida por Adams, 35, 53, 59. Dittel, atrofia muscular, 23. Doctrina de disposición hereditaria, 36, 47. ÍNDICE 159 Edad peculiar en que ocurre, 42. Efectos de los ejercicios sobre todos los tejidos, 68. — nutritivos mayores de movimientos voluntarios, 10, 84. — de la falta de nutrición, 35, 48, 49. — de perseverancia y repetición sis- temada de ejercicios, 68. — de posturas viciosas, 45. Ejemplos de la acción involuntaria de los músculos, 9. Ejercicios metódicos, único medio á des- pertar la vitalidad perdida, 67. — — sus efectos, 68. Empleo enérgico de los aparatos de Zander en el tratamiento, 71. — del kormómétro de Zander, 86. — de medios retentivos, 80. Enfermedad de los músculos, 23. Errores cometidos, 3. — en considerar los músculos en la concavidad de la curva inacti- vos, 12. — — la Scoliosis una enfermedad, 25. — grave en aceptar ligamentos late- rales que no existen, 27. — respecto á la conservación del equi- librio y motilidad de la colum- na, 7. Escrófulas, 53. Espalda débil (weak spines), 54. Establecimientos especiales para el tra- tamiento, 70. — — sus inconvenientes, 84. — industriales, que emplean niñas jóvenes, 45. Estension horizontal, método de trata- miento, 55. — forzada de la curva dorsal, 74. — — — — lumbar, 74. — vertical método de tratamiento, 55. Eulenburg, atrofia muscular, falta de equilibrio muscular, 23. Exageración de un acto fisiológico, 48. Exercising plañe de Adams, 62. Facultad automática de conservar el equilibrio, 46. Falta de correspondencia en la fuerza muscular, 46. — de uso causa de motilidad per- dida, 16. — — de nutrición deficiente, 33. — — esplicacion satisfactoria, 41,48. Fischer, vendage elástico, 80. Flexión forzada, que interesa toda la columna, 74. — lateral no muy limitada en esten- sion, 15. — — siempre acompañada de rota- ción, 15, 19. Flexores laterales de la columna, 13. Follín, opiniones de lo enigmático, que es la causa 51. — — que los músculos no toman parte, 52. Forma condilóidea de las articulacio- nes, 18, 19. — popular de Scoliosis, 53, 54. Fototipia, ilustración del kormómétro, 85. Frecuencia de la Scoliosis común, 31, 39, 48. Fuerza física del peso, 46. — mecánica ú orgánica, 7. — productora, 7. Función de los huesos, cartílagos, liga- mentos y músculos de la colum- na, 34. — normal ligada á la nutrición nor- mal, 33. Gimnasia terapéutica de Suecia desco- nocida por los autores en gene- ral, 64. Glisson, iniciador de la estension ver- tical, 55. Guerin, cama de estension, 56. — myotomia, 23. 160 ÍNDICE Guerin, sistema de pelotas, 56. Guía del tratamiento del autor, 66. Hábito abandonado de tenerse, 87. Heine, cama de estension, 56. Heister, cruz de fierro para la esten- sion vertical, 55. Herencia, la mas difícil de admitir como causa de tisis, 37. Hirschfeld, esperimentos en cadáve- res, 24. Howard. inventor de cinturas á pa- lanca, 56. Humboldt, A. von, cita, 50. Hyrtl, antagonismo fisiológico de los músculos, 24. Idea mecánica, guía del tratamiento de Adams, 64. Ignorancia común en cuanto á Ja Gim- nasia terapéutica de Suecia, 64. Immunidad de Jos salvages, 50. Inclinación de la pelvis artificial, 81. Inconvenientes de establecimientos ad hoc, 84. Intención de la naturaleza, 17. Invasión insidiosa, 31, 19, 90. Judson, su idea del eje remoto, 15. Koch, descubrimientos, 36. Kormómétro de Zander, 2, 85. — — descubre curvas menores y sus irregularidades, 88. — — ofrece seguridad contra erro- res, 87, 88. — — su descripción y empleo, 85-88. Laxitud natural en Ja región lumbar, 16, 19. Levacher, máquina para estension ver- tical, 55. — sistema de pelotas, 56. Ligamentos laterales imaginarios de ciertos autores, 11, 19. Ligamentos, laxitud de, 21, 25. — de la columna, su función, 31. — su acción fisiológica, 11, 34. Lonsdale, aparatos gimnásticos imper- fectos, 61. Lordosis reunida á la Scoliosis, 32, 54. — la misma clase de afección, 54. Maisonabe, cama de estension, 56. Malgaigne, opinión de laxitud de los ligamentos, 24. Masage del tronco, 73. Mayow, autor de la teoría muscular, 23. Mayor, sistemas de pelotas, 56. Mecanismo productor de las curvas laterales, 15, 48. Mediciones por el kormómétro, 86, 87. Medios artificiales para sostener la co- lumna, 55. — retentivos, su empleo é indica- ción, 80. Mejoría debida á acción muscular, 78. — en casos inveterados, 83. Microbios, descubrimientos de Pastel r y Koch, 36. Mikuliez, 22. Milly, cama de estension, 56. Modo de esplorar la columna recomen- dado por Adams, 64. — de estender la curva lumbar, 74. — de obrar sobre la curva dorsal, 74. — de proceder del autor, 71-77. Morgagni y Mery, 23. Motilidad de la columna vertebral, 7. — grande de la región lumbar, 17. Movimientos forzados en la dirección normal, 75. — irregulares de los músculos, causa de la desviación, 35. Músculos, determinan todas las postu- ras del cuerpo, 45, 46. — flexores y estensores alternativa- mente, 10. — únicos órganos para mantener el equilibrio, 11, 18. 19. ÍNDICE 161 Naturaleza de la Scoliosis 33-41, 67. Necesidad de un tratamiento activo, 67. Nuck, collar para estension vertical, 55. Nutrición deficiente, naturaleza de la Scoliosis, 33, 35, 67. Objeto de toda organización, 8, 46. Ocupaciones sedentarias, sus efec- tos, 45. Oficio de mantener el equilibrio perte- nece á los músculos, 18. Opinión del autor, 2. — — sobre la motilidad grande en la región lumbar, 17. — contraria de Adams, 18. — de Adams que las causas produc- toras deben determinar el tra- tamiento, 53. — de Follín 51, 52. Opiniones de autores de gimnasia tera- péutica en Suecia, 24. Opiniones correctas de autores alema- nes, 23. — mecánicas de los autores, 8. Organización deficiente no es la causa de la rigidez del espinazo, 33. Órganos en inactividad pierden con su función su nutrición, 35. Parálisis muscular como causa, 23. Pare, Ambroise, autor de la teoría de la laxitud de los ligamen- tos, 24. Partes blandas, cambios favorables mas visibles, 78. Pasteur, descubrimientos, 36. Peculiaridades importantes poco apre- ciadas por los autores, 41, 44, 49. — en cuanto á la edad, 42, 49. — en cuanto á la forma 42, 49. — en cuanto al sexo, 42, 49. Perfectibilidad del organismo por me- dio de ejercicios metódicos, 68. Perseverancia necesaria de las dien- tas, 84. Poder muscular que mantiene la posi- ción, 50. Polio-mielitis infantil, causa de desi- gualdad de las piernas, 54. Posición horizontal, método de trata- miento, 56. Posturas viciosas, 22, 43, 45, 49. Preparación de diversos gremios (trai- ning), 68. Presiones laterales, método de trata- miento, 56. Presión vertical considerada como cau- sa de la curva, 15. Prevaz, cama de estension, 56. Principio insidioso de la Scoliosis, 39. Processus transversi, su prominencia en la flexión lateral, 13, 15. — — causa del bulto en la región lumbar, 67. Pronóstico, aplicación necesaria de las dientas, 81. — cualidades morales necesarias de las dientas, 83. — dificultad en obtener una asisten- cia regular, 85. — voluntad firme de la dienta, 83. — ningún caso rebelde, 83. — no tan desfavorable como lo su- ponen los autores, 83. Propagación de la tisis por semillas at- mosféricas y vacas tuberculosas. 36, 37. Proposiciones varias, 18, 19. Pruebas contra la herencia de la Scolio- sis, 37-40. Reblandecimiento raquítico, 31, 59. Reglas del tratamiento, 70-77. Retracción muscular como causa, 23. Rigidez habitual del espinazo no es causada por organización defi- ciente, 33. Rotación horizontal de la columna, 13, 48. — — su estension, 14,19. 162 ÍNDICE Rotación horizontal siempre acompa- ñada de flexión lateral, 15, 19. Rutina general, 27. Sayre, corsé de yeso, 57, 58, 69. Scoliosis, afección limitada al sexo fe- menino, 42. — — rara según Adams, 38. — alrophica, 31, 53. — consecutiva, 29, 53. — ossea, 29. — forma «popular», 53. — no constituye una enfermedad, 49. — debilidad dorsal, 49. — enfermedad de los músculos, 23. Seguridad contra errores por el kormó- métro, 88. Semillas atmosféricas, modo más pro- bable de la propagación de la tisis, 36. Sentido innato del equilibrio, 8, 18, 81. — — acción refleja, 9. — — como medio de curación, 81. — — ejemplos de organismos infe- riores, 9. — — — de animales superiores, 9. — — los músculos, sus principales factores, 9. — — susceptible de desarrollo y de perversión, 10, 46. — — automático, pero sujeto á la voluntad, 10. — — reside en los centros nervio- sos, 9. Shaw, 22. — cama de estension, 56. Signo diagnóstico de cambios estruc- turales, 79. Spinal instrument, corsé de acero de Adams, 62. Stafford, aparatos gimnásticos imper- fectos, 61. Suecia, gimnasia terapéutica descono- cida por Jos autores en general, 64. Tabla sinóptica de casos, 154, 155. Tamplin, cintura de palanca, 56. Tendencias hereditarias según Adams, 35, 37, 59. Teoría de los huesos por causa, 21. — de los músculos, 23. — de los ligamentos, 24. — su influencia desfavorable sobre el tratamiento, 26. — del peso, sus consecuencias, 47. Tisis pulmonar, modo probable de in- fección, 36. Torsión y curva simultaneas, 15. Tratamiento de la Scoliosis, 53-81. — los métodos antiguos, 55-57. — gimnástico, el único racional, 69. — hecho en casa de la dienta inefi- caz é imposible, 70. — aparato especial, su descripción y empleo, 76. — cambios favorables, 78. — — mas visibles en las partes blandas, 78. — dificultad en obtener movimientos unilaterales aislados, 72. — efecto inmediato, 77. — facilidad de reducción de las des- viaciones, 77. — inclinación de la pelvis artificial, 81. — manipulaciones, 73. — medios retentivos, 80. — mejoría debida á acción muscular, 78. — modo de proceder del autor, 71- 77. — modo de estender* la curva dor- sal, 74. — — — — lumbar, 74. — movimientos forzados en la direc- normal, 75. — regla de aumentar paulatinamen- te las resistencias, 72. — reglas generales, 70-77. — tres tiempos 73-75. ÍNDICE 163 Tratamiento, variaciones caprichosas, 79. — — observadas durante, 78. — — en el modo de proceder, 75. — vendaje elástico, sus indicaciones, 80. Uniformidad de los casos, 75. Uso del brazo derecho, 43, 44. Vacas tuberculosas, medio de propaga- ción de la tisis, 37. Vaguedad de concepciones respecto á la causa 27. Variaciones observadas durante el tra- tamiento, 78. Variaciones caprichosas durante el tra- tamiento, 79. Venet, cama de estension, 56. Vía crucis de las Scolióticas, 57. Vicios en Jos movimientos, causa de deformidades, 41, 45, 68. Volkmann, opinión que el peso es pa- togénico, 22. Voluntad firme de las dientas, es nece- saria, 84. — puede, regular el sentido innato del equilibrio, 10, 11. Wunderlich, sus causas, 24. Zander, aparatos perfeccionados, 64. CAUSAS, NATURALEZA TRATAMIENTO DE LA SGOLIOSIS CURVATURA LATERAL DE LA COLUMNA VERTEBRAL y/ ERNST ABERG m. d.ch.m. MEDICO DIRECTOR DEL INSTITUTO TERAPÉUTICO DE GIMNASIA MECÁNICA; EX^MIEMBP.O DE LA COMISIÓN DE LAS ODRAS DE SALUBRIFICACION, DE LA MUNICIPALIDAD Y DE LA FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS DE UUF.NOS AIRES DELEGADO DE LA REPÚBLICA ARGENTINA EN EL CONGRESO PENITENCIARIO EN ESTOCKHOLMO, 1878, ETC. CON UNA FOTOTIPIA Y VEINTE Y CUATRO CROMOLITOGRAFÍAS >>'■■ -- N<£\ ■'( a*2-Oalle Florida > • • \ X i-i' »"" .í-J' BUIHM^AIRES IMPRENTA DE PABLO E. CONI É HIJOS 1887 iOXlrn. vi i-ir! a^WAIaUUOa» Sa ;^^w^ca^^:! «SSiti s^'ofi>Aw \ - *"^s%2^ft?j58 !/">fcr\.AAí !/Kft*ft.l ^ r A r "\ ,. r- AaaAAaaI ': M* 2 »?* &&£ ^1£M>"- s^ iiS^^&W^M^ ' ^4V- úV^ ^rsA ^- ■,/Vs *AA\ 2w 'AX' T 2Cm22rWR üM&ffitQ s&ádsSi AiftafflO^'Y «gasljsireT^^w*'^ TTnjjjJSñ ^rT^rl ía i Ia/aÍ 'a' ltLll y y, yi t ( \ fs iAAW Sm^m^rW^^ sraoo/o; ia/VAaC^'£'V' *í*^ ITííTaT.1,\ÉJ- fAl&TÁ'/vÁiA Ai! ffiEHEHfcí 1> J^^h_ _;' .i^SWil ÉIC^^^^^I; '■¿aa.aa'a*a£ i'AVftAAAl fWPiW^^ AW ^a aA ^^A^^fy^^; Pí&tóM ^ftRift, ^"^A^An A.*Jf¿ü , *aK«iai -;0^^ KÁ*rAW ,AAA^A OAMa^M-M . '^AÁ * -. fM"^A\a4Ya>x*/ -• WM «Mi A "/A-Y } | • -,-,,-v-' S§/?¿' - 'A' ~A S^a/V-**^ •' AhÁ^/V^AAñ'/"^ . -___l>SOi a AaJJAa*IM*Lr - ■ '■ \- **■*'"* 't r t !' p r /^ ~ U .•ÍV "1 í ' ! - ■' 1"4iA*'. » . ;■ * » a . !Ai ^^^/^^^AnlHl^ /ñ*A. ' :« \>1 NLM 0G13M7DT 1 ffl it|¡S|i "iííar" " Síffi M. M NLM001347091