WBK 1857 #'#*: ▼ ■P • #3* ■ y .. *• vV.*a.*. ■'. ^ SURGEON GENERAL'S OFFICE LIBRARY. Section W.D.S.G.O. No ~2£J~±-1 8—613 '¿'i''i MEDICINA DOMÉSTICA \ MEDICINA DOMÉSTICA HOMEOPÁTICA. ARREGLADA PARA LA CONTIENE ADEMAS una tabla por orden alfabético de los alimentos, bebidas y condimentos permitidos y prohibidos en la dieta homeopá- tica, y unas instrucciones para que los enfermos puedan consultar por escrito con un médico homeópata. POR EL Dr. STR y . inda ed corregida l/CH. y . Segunda edición ^* IMPRENTA Y LIBRERÍA DE A. GRAUPERA calle del Obispo, 113 1857. 3j?34X! Ifc ¿w WBK I9S1 £^/»< ^i" ¿ X+<^ y Ksta obrita es propiedad de sus editores y se perseguirá ante la ley, al que la reimprima sin su consentimiento. Impreso en Barcelona, en la imprenta de El Porvenir , de Bue- naventura Bassas, Riera de S. Juan, 29 Algunas familias á quienes comuniqué mi proyecto de viaje a' Europa, con el objeto de estudiar los progresos hechos por la Homeo- patía, en aquellos países, quisieron darme nue- vas muestras de su bondad, espresándome los deseos de que, antes de ausentarme de esta Isla, les facilitase algunas «Instruccio- nes » que les sirviesen como de guía para ali- viar á sus individuos, en todos aquellos males que demandan pronto ausilio. Y como éste, no siempre se obtiene opor- tunamente, ya porque el médico solicitado re- sida lejos de la habitación del enfermo, ó no se halle cuando se le busca, ya porque la indisposición que reclama la presencia de aquel, se aparezca en las altas horas de la noche, ó durante un mal tiempo; y como, ademas, — VI — ^e me brindaba la ocasión de poder manifes- tar mi gratitud á las mencionadas familias, por la confianza que en mí habían deposita- do; consideré que debia esforzarme en cor- responder á sus deseos; y sin grandes espe- ranzas en el resultado de mis trabajos, des- tiné los pocos intervalos de descanso que mis ocupaciones ¿ne dejaban, á la preparación de iinar« Medicina csclusivamente doméstica, » fun- dada en las necesidades de este pais, y que, por consiguiente, á mas del nombre de las enfermedades mas comunes, descripción de sus síntomas principales, y medios curativos, ha- bía de contener algunas reflexiones sobre el régimen y la dieta, una especie de vocabu- lario que señalase los alimentos, bebidas y cosméticos por aquella tolerados ó prohibidos, y un interrogatorio, dispuesto de manera que, ayudado de él, cualquiera enfermo, pudiese consultarse con su médico por distante que uno de otro residiesen. Así, pues, no obstando que me arredrasen, de un lado, la debilidad de mis conocimien- tos, faltos del apoyo de una larga práctica, — VII — indispensable en quien se lanze á escribir so- bre aquella materia; y de otro lado, el corto plazo de que me permitía disponer el dia fija- do para mi partida, insistí en mi resolución de complacer, en lo posible, á mis dignos fa- vorecedores, y he logrado ver concluida mi pequeña aunque trabajosa tarea, antes de em- pezar mi ya próximo viaje. Tal como es mi reducida obra, la dedico á las estimadas señoras y buenas amigas, que propusieron y amadrinaron su confección, y la ofrezco al público, sin mas pretensiones que la de continuar siéndole útil, durante mi ausencia, que, Dios mediante, será de pocos meses. Y, ¿qué otra pretensión habia de tener? Habana y Junio ib de 1853. Dr. Struch. OBSERVACIONES PRELIMINARES. Durante una enfermedad aguda y con fie- bre, síntoma fácil de reconocer por el calor de la piel, la frecuencia y dureza ó llenura del pulso, la sed, y malestar, no se deberá dar otro alimento ni bebida que agua sola, azucarada, panada, ó de arroz muy clara, que casi no tenga color, cuidando que el enfermo — lu — no la beba, sino una hora antes y dopues del medicamento que se le esté administrando. Las bebidas han de ser á la temperatura de la habitación cu que el paciente se halle. Cuando no haya fiebre, se podrá conceder algunas porciones de caldo colado, tibio, ó frió; y durante la convalecencia, algunas so- pas claras, y en seguida y por grados, otros alimentos mas sustanciosos y en mayor can- tidad. A los niños no «se les ha de quitar el pecho, cuando estén enfermos; antes de adop- tar esta medida, será bueno consultarse con un facultativo. Algunas veces, los medicamentos aunque empleados en cortas dosis, producen agrava- ciones que las familias han de conocer para que no se alarmen con una ocurrencia, antes lisonjera y beneficiosa, que perjudicial y la- mentable; pues que anuncia ó hace esperar, con grandes probabilidades de no engañarse, que la enfermedad será vencida ó modifica- da. El medio de distinguir la referida agrava- — li- ción, de la que el mal puede, ofrecer, está en recordar lo siguiente: Caracteres de la agravación cau- sada por el remedio ó curativa. Es repentina, y sin otra causa conocida ni presunta, que la administración reciente del medicamento. Provoca un aumento de intensidad ó fuerza en los síntomas que existían, antes de haber- se empleado el remedio. Se manifiesta antes de que haya habido me- joría alguna en el estado del paciente, y va acompañada de intervalos de alivio ó dismi- nución de los síntomas. Dura una, dos, ó tres horas; pasadas las cuales el enfermo se siente mejor, ó del to- do restablecido. La agravación del mal, tiene caracteres dia- metralmente opuestos. En todos los casos de agravación medici- nal, se ha de suspender la administración de medicamentos; á menos que aquella fuese de- — 12 — masiado violenta, ó durase mas tiempo del que el estado del enfermo permitiese esperar; en cuyo caso, seria indispensable recurrir ;i los an- tídotos generales, y si estos no bastasen, á los del medicamento. Los antídotos generales son: el alcanfor y el café. El primero se opone á todos los re- medios vegetales, y se usa, dándole á oler, ó mezclando una ó dos gotas de su tintura con un vaso de agua fresca que se bebe de una so- la vez. El segundo se apropinaá cucharadas, de las pequeñas, sin azúcar ni leche, á los sugetos que no están acostumbrados á dicha bebida. Los antídotos particulares, se nombrarán en la lista que se hallará al final de estas observa- ciones : sus dosis han de ser iguales á las del medicamento que se haya de neutralizar; y unos y otros se preparan en una botellita d vaso de vidrio ó cristal, bien fregado con ceniza y ;igua caliente, y enjuagada luego con agua fría, tantas veces cuantas sean necesarias á que se vea del todo limpio. Hecho esto, se miden seis, ocho, ó diez cucharadas de agua muy pura, — 13 — se vierten dentro el vaso ó botellita, y con ellas, el número de glóbulos medicinales prescrito en el artículo correspondiente, se tapa inmediata- mente la botellita con su tapón, el vaso con un papel, y se guarda en parage oscuro y fresco, y libre de olores. Si el enfermo es muy nervioso ó impre- sionable, un glóbulo basta. Siempre que se muda de medicamento, se repite la operación de fregar y lavar la vasi- ja, y además se le pone tapón nuevo.- Cuando se haya de variar de remedio, y de que fuerza hayan de ser las dosis, se espre- sará al hablar de cada enfermedad. Sin embargo, las dosis para niños ecsigen mucha prudencia, y bueno es que desde ahora se diga la manera de preparar las medici- nas y de administrarlas á aquellos seres tan delicados. Pocas veces conviene, ó es necesario dar directamente á los niños de pecho la sus- tancia medicinal que su enfermedad reclama; basta que la nodriza tome, dos ó tres veces al día, una cucharada de las diez en que — lí — hayan sido disueltos dos glóbulos del reme- dio adecuado, y que observe la dieta pres- crita á los enfermos. Pero, si el caso es grave, y se ha de ata- car el mal con energía, disuélvase un gló- bulo del medicamento requerido, en seis cu- charadas de agua, mézclese una cucharada, de las de café, de solución con otras seis, de las grandes, de agua pura, désele al ni- ño una-sola cucharadita del último vaso, y repítase la dosis al cabo de doce, ocho, seis, cuatro horas, ó mas á menudo, si el estado del paciente es muy grave: cuídese de reno- var la medicina contenida en el segundo va- so, cada vez que se haya de repetir la dosis. En los niños de tan corta edad, es de grande importancia el evitar las agravacio- nes; por esto se ha de obrar con un es- ceso de prudencia, en el tratamiento de sus dolencias. A los niños que se medicinen, no se les lia de dar el pecho, una hora antes, ni una hora después que la nodriza haya tomado el remedio. — lo — A los niños ya destetados, y á los que no pasen de la edad de cuatro á cinco años, se les dá la medicina preparada con un so- lo glóbulo en diez cucharadas de agua, ad- ministrándoles una, de las de café, cada cuatro ó dos horas. A los de cinco á diez años, se les propi- na dos cucharadas, de las de café, cada dos horas. A los de mas edad, se los trata como á los adultos. Las dosis, en las mugeres, son las mis- mas que se indican en el cuerpo de esta obrita. LISTA de los medicamentos citados en este opúsculo. MEDICAMENTOS. ANTÍDOTOS. \ Acónitum.......Alcanfor. Nux-vómica. 2 Anlimoniumcrudum. Oxid. nig. Hahn. 3 Árnica......... Alcanf., Ignatia, Ipecac. 4 Belladona.......ÍCotTea Hyosciamus, Pul- ( salina. 5 Bórax......... Chamomilla, Coffea. 6 Bryonia........ Aconit., Cham., Nux-vom. 7 Canlharis....... Alcanfor. 8 Carbo-vegelabilis. . . Melallum-alb., Alcanf. « ,i ™ ~n (Aconit., Nux-vom., Pul- 9 Cbamomilla......I .,,' ' ( salilla. ... ~.. rf. . .. (Árnica, Metall-album, 10 China officmalis. ..]„.. ( Sulphur. H Cocculus menisper-) .. c _T } Alcanf., Nux-vomica. num.........) 12 Coffea cruda...... Aconit., Chara., Nux-vom. 13 Colocynlhis...... Alcanfor, Café común. ., _ (Belladona, Oxid. niger 14 Cuprum........ „. L { Hhan., Nux-vom. 2 MEDICAMENTOS. ANTÍDOTOS. ,..,,, (Alcanfor, Oxid. niger, I.) Dulcamara......j . ..... (Bellad., Alcanfor, Chin. Ib Hyoscianius......¡ ^.^ 17 lgnalia amara .... Pulsatilla, Alcanfor. 10 . . (Árnica, Metall-album, 18 Ipecacuanha......| .. ,. „ , .. ., (China., Nux-vom. Vera- 19 Melallum-album. ... ' < Irum. ,. .. . . (Acón., Alcanfor, Coffea, 20 Nux-vomica......{ n .' .... ' i Pulsatilla. 21 Opium......... Alcanfor, Café común. 22 Oxidus niger Ilahnc- (Árnica, Bellad., Alcan- manni........I for, Carbo-veg. „„. .... ( Alcanfor, Coffea, lgnalia, 23 Pulsatilla....... .. ' ° l Nux-vom. ,. nI • , i (Alcanfor, Bellad., Uryo- 24 Rhus toxicodendrum. .,' t nía, Coffea. 25 Sécale cornutum.. . . Alcanfor, Opium. 26 Slaphysagria...... Alcanfor. ,_ „ . . (Alcanfor, Aconit., Ox 2< Sulphur........ ' t nig., Nux-vom. 28Tabacum.......(Alcanfor, Ipecac. Nux- ' vom. 29 Thuya occidentalis. . Chainom. Cocculus. -a v„ i ~ tu (Alcanfor, Aconit., Café, >0 Veralrum-album. . . 1 ,r ' 1 Veratrum. MEDICINA DOMÉSTICA Tratamiento de un gran número de enfermedades, según el método de Hanhemann. ABEJA, avispa. — V.: INSECTOS. ABORTO. — Las causas de este accidente son la debilidad de la mujer, la instabilidad par- ticular de la matriz, la predisposición, origi- nada de abortos anteriores, las lesiones mecáni- cas, tales como violentas sacudidas del bajo vientre por golpes, caídas, etc., las pasiones vehementes ó aflictivas, despecho, enfado, etc., ú otras enfermedades. Algunas veces, el abor- to es repentino y sin haber sido anunciado por síntoma alguno; en otros casos, la muger - 20 — se siente indispuesta por mas ó menos tiem- po antes del accidente. Los primeros sintonías son fuertes dolores de vientre, como de tiran- tez y cortadura, que empiezan en los ríñones y se dirigen al interior del bajo-vientre; calo- fríos; urgentes ganas de orinar; flujo viscoso ó pegajoso y sanguinolento por la vagina. — El aborto es inminente cuando este flujo au- menta, y no se logra mitigar los dolores que le acompañan. Inmediatamente que estos se sientan, la en- ferma habrá de acostarse en una cama ó en un sofá; procurará conservar la mas absoluta tranquilidad de cuerpo y de espíritu, y toma- rá, si se halla en el caso que se acaba de in- dicar, dos glóbulos de Chamomilla de una vez, disolverá 4 id. en diez cucharadas de agua, y hará uso de esta disolución á cucharadas cada hora ó treinta minutos, según sea la urgen- cia del momento. Si hubiese dolores como de presión y ten- sión ó tirantez en todo el bajo-vientre, y en particular en la región del pubis, sensación como de empuje en las partes genitales, y — 21 - fuertes dolores de ríñones, se emplearía Be- lladona, del mismo modo que se ha dicho respecto de Charaomilla. Hyosciamus si sobreviniesen convulsiones ó calambres generales, seguidos de rigidez en todas las articulaciones ó coyunturas, y pér- dida de conocimiento. fpecacuanha si hubiese mucha debilidad, sensación de frío, y abundante pérdida de sangre. Sécale corn., en los casos muy graves, y en las mujeres delicadas y estenuadas. Si se quiere mas pormenores acerca del «Flujo de sangre» que acompaña al «Abor- to, » véase dicho artículo. ACCIDENTES. — V.: CONVULSIONES. ACEDÍAS.—Bébase pequeñas porciones de agua, ó de limonada vegetal, ó preparada con una ó dos gotas de ácido sulfúrico en un va- so de agua; ó bien, si esto no bastase, tó- mese uno ó dos glóbulos de Nux-vómica, en el intervalo de ocho días, y una semana después de la última dosis, dos glóbulos de Sul~ phur. — "2$ — Compárese: INDIGESTIÓN. AFLICCIÓN (padecimientos consecutivos á una). — Dése fgnatia, un glóbulo todos los dias, hasta que haya alivio. AFONÍA. —Pérdida de la voz. — V.: VOZ. AFTAS.— Sapillo.—\.: esta palabra. AHOGUÍO.—V.: ASMA. ALACRÁN. —V.: INSECTOS. ALFERECÍA. — V.: CONVULSIONES. ALMORRANAS.—-Enfermedad muy común, causada por un entorpecimiento de la circu- lación en los vasos del bajo-vientre, y pre- cedida, casi siempre, de una larga serie de afecciones de los intestinos y estómago. Se observa principalmente en los hombres de me- diana edad, y en las mujeres después que han cesado de menslruar, y es caracterizada por un estreñimiento de vientre pertinaz, con- gestiones á la cabeza y al pecho, vértigos, palpitaciones del corazón, dolores en la es- palda, pujos, picazón entre las dos vías, y en el recto, 6 ano, escrescencias ó tumores alrededor del orificio intestinal, cólicos, etc. Repite en épocas fijas ó indeterminadas, y — 23 — viene, por lo común, á parar en un flujo mas ó menos considerable de flemas ó de sangre por el ano (almorranas húmedas). Con to- do, este flujo no se manifiesta constantemen- te, y entonces la enfermedad toma el nombre de almorranas secas. Los sugetos acometidos de este mal, debe- rían solicitar, á tiempo, los cuidados de un facultativo; pero como casi nunca lo hacen, sino cuando la afección ha llegado á tener mucha fuerza, y cuando el descuido, el mal régimen y el uso de remedios caseros lo ha convertido en incurable, bueno será que se indiquen los medios mas eficaces que se po- drán emplear para contenerle. Ante todas cosas, el paciente habrá de ser severo en su régimen, hacer mucho ejercicio al aire libre, tener los pies abrigados, no be- ber café, vino, cerveza fuerte, ni licores; evi- tar las emociones violentas, las vigilias y la tristeza. El tratamiento directo consistirá en dar Nux- vómica, que la esperiencia ha acreditado de efi- caz contra el mal de que se habla, particular- — 24 - mente cuando es causado por el uso de bebi- das tales como el vino, el aguardiente, la cer- veza fuerte, el café; ó por la influencia de una vida sedentaria, de esludios penosos, y prolon- gados ; ó por la dureza de los escrementos, las lombrices, el embarazo, la obstrucción de los intestinos, é hígado; ó si existen escres- cencias ó tumores considerables y con dolores de ardor y punzada; si el enfermo se queja de una sensación de estrangulación ó constricción en el intestino; si en dicha parle hay estre- chez, acompañada de dolores sordos y pungi- tivos que se estienden por sacudidas hasta los ríñones y huesos de las caderas; ó cuando al menor movimiento se hace sentir un dolor de quebranto que arranca gritos y lágrimas, é im- pide estar en pié y andar sino medio inclina- do; ó en los casos que sobrevenga flujo de san- gre pura y clara, después de evacuar los es- crementos, ó en otras circunstancias, pero siem- pre acompañado de ganas de deponer. Se dará Belladona contra las almorranas húmedas, con insoportable dolor de ríñones y sensación como si se partiese la cintura. — 25 — Sulphur convendrá si los síntomas son: ga- nas continuas de evacuar, aun después de una deyección grasa ó sanguinolenta; dolor pun- zante y de escoriación en el intestino y par- tes vecinas; picazón, ardor, humedad de los tumores ó almorranas, con sensación de lle- nura constrictiva en el mismo intestino y, á menudo, salida ó descenso del propio órgano; dolor de ríñones,- intenso y punzante, con ri- gidez de la cinlura, y tensión ó tirantez co- mo si la piel y los músculos ó carnes se hu- biesen encogido. Dosis. Cuatro glóbulos del medicamento necesario, en medio vaso de agua, para to- mar una cucharada cada tres, cuatro, seis, ocho horas, según el caso. Dieta. Ha de ser ligera, y en ella ha de entrar poco alimento animal. Frutas dulces, y muy maduras, tales como higos, caimitos, sa- potes, anones, etc.; ciruelas, uvas, higos, pa- sas, dátiles, y otras frutas secas, ó en con- serva ó cocidas, pero que no contengan es- pecies, ni ácidos, ni sustancias aromáticas, ni olorosas; y algunos vegetales, ó verduras, co- — 26 — cidas ó -compuestas con caldo, son los ali- mentos mas recomendables. — Por regla gene- ral, la dieta de las personas de vida sedenta- ria ó dedicada á trabajos intelectuales, que suelen consumir mas carne de lo que necesi- ta su nutrición, ha de componerse principal- mente de vegetales; y además, se la ha de ayudar con repetido ejercicio, al aire libre. ANGINAS. —Mal de garganta. —Dolor y color rojo de la parte posterior de la boca, y de la garganta, con hinchazón de las glán- dulas situadas á la entrada de las fauces. El acto de tragar es difícil, y causa dolores pun- zantes que se estíenden hasta los oidos. No es raro que el cuello se hinche, y que ha- ya pérdida del apetito, sed, calor de la piel, y llenura y frecuencia del pulso: y además, que si el mal progresa, se observen llagas y tumores ó apostemas en las fauces. En las anginas leves, Belladona es sufi- ciente: pero si la inflamación no disminuye dentro de 24 horas, se puede administrar Oxid. nig., y 24 horas mas tarde, Belladona, si aun no hubiese mejoría. — 27 — Cuando haya mucha fiebre, será bueno em- plear Aconilum, alternativamente con uno de los medicamentos citados. Dosis. Disuélvanse cuatro glóbulos, en ocho cucharadas de agua, y dése una cada dos, tres, cuatro horas, ya se use el remedio so- lo, ya se alterne con otro de los indicados. Dieta. Hasta que desaparezca la inflama- ción y vuelva el apetito, no se permitirá otro alimento que agua pura algo tibia, agua pa- nada, ó gomosa, ó de cebada, ó leche agua- da; pero cuando aquel se pronuncie, se po- drá usar el arrowroot, el sagú, la harina de trigo ó de arroz en atoles con leche, el cal- do de ternera ó de carnero, de gallina, el pescado, el chocolate, y así volver gradual- mente á la comida ordinaria. Se deberá evitar con cuidado, el resfriar- se, esponiéndose á un aire colado, ó. húme- do, ó á la lluvia, etc. APOPLEGIA. —Como es muy importante im- pedir una enfermedad tan grave, señalaré aquí los principales síntomas que la anuncian y que — 28 — podrán ser combatidos felizmente con los me- dicamentos que luego se dirá. Pesadez del cuerpo, vahídos, ofuscación de la vista, mas ó menos duradera, zumbido de oidos y algo de sordera, falta ó disminución de la memoria, propensión á dormir, soño- lencia, ensueños penosos, de noche. Disuélvase Acónitum (cuatro glóbulos en seis cucharadas de agua) y adminístrese una por la mañana y otra por la tarde; en se- guida, póngase Belladona tres glóbulos en diez cucharadas, y dése una como se ha in- dicado respecto de Acónito. Si después de esto, hubiese mejoría, se dejaría descansar al enfermo por espacio de cinco ó seis dias, para que pudiese verse si el alivio continua- ba, en cuyo caso, no se emplearía ningún otro medicamento, ni se repetiría tampoco el anterior; pero, en el caso contrario, se echa- ría mano de Nux-vómica (tres glóbulos) que se prepararía y usaría como Acón, y Bell. —Y si apesar de todo, no se obtuviese ali- vio, sería de necesidad llamar á un faculta- tivo. — 29 — Cuando ya se ha declarado la apoplejía y hay pérdida del conocimiento, del sentimienr to, y del movimiento, ronquido, etc., con- viene socorrer inmediatamente al enfermo , dán- dole, cada quince ó treinta minutos, una cu- charada de una solución de ocho glóbulos de Belladona en ocho cucharadas de agua. En- tretanto se busca á un facultativo. Pero si éste tardase en llegar, y el estado del pacien- te no hubiese sido modificado en buen sen- tido por el medicamento de que se acaba de hablar, se recurrirá á Lachesis, en los pro- pios términos que se ha dicho de Belladona. En las personas de avanzada edad, si des- pués de Belladona se necesitase otro reme- dio, se daría Opium, del modo ya repeti- do. Dieta. Sí el paciente padece sed, y tra- ga sin dificultad, se le podrá dar alguna cu- charada de agua sola, ó panada, ó bien de cebada, ó de pan cocido, y esto será el úni- co alimento permilido, mientras dure la gra- vedad. Los sugetos predispuestos á la apoplegía, — 30 — deberán ser sobrios y parcos en sus comidas, y evitar los cambios súbitos de temperatura, la humedad en los pies, y sobre todo, los esfuerzos y trabajos de cabeza y de cuerpo. ARAÑA PELUDA. —V.: INSECTOS. ASCÁRIDES. -- V.: LOMBRICES. ASFIXIA, ó muerte aparente. —En todos los casos de asfixia, es necesario enviar inmediata- mente por un facultativo, y mientras que este llegue, se prestan al asfixiado los socorros que á conlinuacion se indican ; pero esto, sin atolon- dramiento, ni precipitación. Evítese el mover con violencia el cuerpo del asfixiado; el colocarlo de manera que sus pies estén mas altos ó al mismo nivel de su cabeza; el frotarlo con sales ó esencias, ó espíritus; el darle lavativas de tabaco ó del humo proce- dente de la combustión de esta planta; y el ha- cer emisiones de sangre. ASFIXIA POR SUBMERSION. —Anegado. Llévese, con cuidado, á la casa mas pró- xima, ó póngasele sobre un terreno seco ó are- — 31 — noso, y al sol, con la cabeza mas alta que lo restante del cuerpo. Enjugúese, y désele fricciones secas; y en seguida, envuélvasele en frazadas calientes, y colóquesele en una cama y en un aposento caliente, y sin humo. Limpíesele la boca y las narices de las mu- cosídades ó cuerpos estraños que contengan. Y para restablecer el calor natural, pásese un calentador de arriba abajo del espinazo. Apliqúese botellas ó vejigas llenas de agua caliente, ó ladrillos, también calientes, á la bo- ca del estómago, á los sobacos, y entre los muslos, y á las plantas de los pies. Hágase fomentos con pedazos de franela, ó bayeta, ó paño caliente. Dense fricciones suaves con la palma de la mano, sin dejar por eso, de emplear los otros medios; y si es posible, Haga uso de un baño á la temperatura de 98° Farenheit, con lo cual se logrará, acaso me- jor que con otra cosa, el restablecimiento del calor normal. Introdúzcase aire en los pulmones, por medio - 32 — de un canuto colocado en una de las venta- nas de la nariz, y soplando con ligereza y sua- vidad, después de cerradas la boca y la otra ventana de la nariz, hasta que se vea que la mejilla está indiada; entonces, se abre la boca, se destapa la nariz, y se comprime po- co á poco, el pecho, á fin de que salga el aire contenido en los pulmones; y ensegui- da se repite la operación antes descrita. Persevérese en este tratamiento, por espa- cio de cuatro á seis horas, al menos; y aun- que no haya señal ninguna de vida, mantén- gase el cuerpo en la misma posición, y mien- tras no aparezcan las señales de putrefacción. Si el paciente entra en convalescencia, y puede tragar, permítasele tomar pequeñas can- tidades de vino ó aguardiente y agua. ASFIXIA POR VAPORES NOCIVOS, COMO LOS DEL CARBÓN, GAS, ETC. Llévese el asfixiado al aire libre, fresco. Rocíese á menudo el pescuezo, la cara, y el pecho, con agua fria. — 33 — Y si el cuerpo está frió, apliqúese el ca- lórico, según se ha dicho en el artículo prece- dente. ASFIXIA POR ESTRANGULACIÓN. (Ahor- cados, ETC.) Desnúdese al asfixiado, si no lo está; quí- tesele toda ligadura; y colóquesele en una po- sición vertical ó reclinada, sin que la cabe- za se doble sobre el pecho. Frótesele con suavidad y perseverancia, ya con la. mano, ya con paños calientes; y Désele, de tiempo en tiempo, algunas" gotas de una mixtura, compuesta de cinco gotas de tintura de Opium, y cuatro, seis, ú ocho cu- charadas de agua; y además, algunas lavati- vas con cinco gotas de la citada mixtura. En seguida, empléese los medios necesarios para restablecer el calor del cuerpo; tales son : los ladrillos calientes, las botellas llenas de agua, también caliente, etc. Por último, si transcurridas una ó dos ho- ras, no se observase indicio alguno de vida, — 34 — viértase una gota de ácido prúsico en un va- so de agua, ó redúzcase á pasta una almen- dra amarga, y después de mezclarla con un vaso de agua, adminístrese de cuando en cuan- do esta preparación, á la dosis de una ó mas gotas. En la convalescencía será bueno lo que ya se aconsejó en el artículo Asfixia por sub- mersion. ASFIXIA POR.EFECTO DEL RAYO. Llévese el asfixiado al aire fresco, y rocíese- le con agua fria la cara, cuello y pecho. Si es posible, entíérrose el cuerpo, y no la cabeza, en un hoyo acabado de abrir, y de ma- nera que el asfixiado esté de cara al sol; pues la tierra húmeda y el agua, son buenos conductores de la electricidad, y facilitan la curación. Al interior, dése algunos glóbulos de Nux- vómica, ó una cucharada, cada medía hora ó ''ada quince minutos, de una solución de seis — 35 — glóbulos de dicho medicamento en diez cucha- radas de agua. ASFIXIA POR GOLPES, CAÍDAS, ETC. Después de colocar al asfixiado en su cama, en una posición casi vertical, désele una cucha- rada de agua fria, preparada con tintura de Árnica, y lávese las partes heridas, con una solución de tres á ocho golas de Árnica, en una botella de agua. Examínese, en seguida, si hay fractura ó dislocación; y no se permita sangrar ni apli- car ventosas, ni sanguijuelas, pues nada de esto será necesario. Pero si el paciente hubiese sido sangrado, désele China, de uno á cuatro glóbulos, se- gún sea la cantidad de sangre perdida. Nota. No se eche en olvido, que en todo' caso de asfixia ó muerte aparente, la primera cosa que se ha de practicar, es el acudir á un facultativo; y que los medios indicados en sus respectivos artículos, se usarán, mientras — 36 — e haya solicitado. ASMA.—Opresión de pecho; dificultad de respirar; respiración con silbido, anhelante, estertorosa ó con ronquido, como si en el pe- cho ó la garganta hubiese mucosidades ó fle- mas, que subiesen y bajasen; sensación como de ahogo; necesidad de aire; temor de aho- garse ; y tos seca ó con espectoracion mas ó menos fácil, de materias pegajosas, ó claras, etc. Respiración difícil, sin mas síntomas: Ipecacuanha, Metallum álbum, Bryonia. Imposibilidad de respirar, estando acostado, y además sensación de ahogo: Ipecacuanha, Sambruccus, Metull.-alb. Imposibilidad, casi completa, de respirar en cualquiera postura: Bryonia. Respiración con silbido: Belladona. Respiración anhelosa: Ipec. Bryon. Si el asma es causado por con un catarro crónico, y hay tos seca: — 37 — Ipec, Bry. Si hay tos con espectoracion : Metall.-alb., Pulsatilla. Dosis. En un acceso de asma, después de elegido el remedio, según las indicaciones que se acaban de señalar, se disolverá dos á cua- tro glóbulos en ocho cucharadas de agua, y se administrará a' la dosis de dos cucharadas, de las de café, cada dos, y en caso necesa- rio, cada una hora. Dieta y Bégimen. Si el paciente se queja de sed, désele á beber agua azucarada, tibia, á menos que aquel por esperiencia sepa que es- te líquido, frió, le perjudica ó aumenta el mal. — Los sugetos propensos al asma, deberán evi- tar todo lo que sea capaz de ocasionar el ac- ceso, y en especial, los repentinos cambios de temperatura, el humedecerse los pies, y el te- ner puesto algún vestido mojado. ASMA DE LOS NIÑOS, ó de Millar.—Es- pecie de asma que ataca de repente, y sin ser precedido de síntoma alguno, á los niños de dos á siete años de edad, particularmente, en invierno, después de un resfriado, y durante — 38 — la noche. Se presenta con accesos de sofoca- ción, ansiedad, dificultad de respirar, voz ron- ca, á veces tos pequeña, rara, ronca, entre- cortada, sin espectoracion y casi siempre sin mucosidades. Solo hay fiebre cuando el males muy grave; y entonces termina con transpira- ción, y sudores. Cuando al primer acceso no le sigue la muer- te, sobrevienen estornudos, eructos y vómitos, á las pocas horas; el niño se queda dormido, y al dispertar está muy débil, abatido, y con síntomas catarrales ó de fluxión. El acceso sue- le repetir á las veinte y cuatro horas. Mientras se espera la llegada del facultativo, dése Sambuccus, dos ó tres glóbulos en ocho cucharadas, á la dosis de una cucharadita, ca- da quince, treinta ó sesenta minutos, según la fuerza del ataque. — 39 — B. BERRUGAS. Dulcamara, Thuia. El primero de dichos medicamentos, admi- nistrado á la dosis de dos glóbulos, cada diez dias, bastará en el mayor número de casos. BOCA (inflamación déla). Cuando el interior de la boca está ulcerado, ó llagado, y con mucha inflamación, (calor y color rojo) y no se puede abrir las mandíbu- las sin grande dificultad, se dará Nux-vómica ú Oxid. nig. Dosis. Disuélvase dos glóbulos en ocho cu - charadas de agua, y tómese una cucharada, de las de café, cada tres horas. — 40 — Dieta. A líquido. BORRACHERA. — V. : EMBRIAGUEZ. C. CABEZA cansada por trabajos intelectuales: Nux-vómica, ígnatia. Dosis. Disuélvase dos glóbulos del medi- camento en ocho cucharadas de agua; y lóme- se una, de las de café, tres veces al día. Dieta y Régimen. Alimentos ligeros ó de fácil digestión y en corta cantidad ; descanso del trabajo de cabeza. CABEZA (dolor im ¡. Generalmente, el dolor de cabeza es un sín- toma de otras enfermedades, del estómago, por — 41 — egemplo; pero, algunas veces se presenta sin complicación y aislado, hasta el punto de ser necesario remediarlo directamente. Los medios, que á este fin se emplean, son numerosos, y varían según los dolores y sus causas, como se dirá. DOLORES DE CABEZA CAUSADOS POR AFLUENCIA DE LA SANGRE HACIA DICHA PARTE. Cuando haya vértigos ó desvanecimiento, atur- dimiento, calor en la cabeza; hormigueo y peso en la frente ; presión y latidos que dismi- nuyen estando acostado el enfermo, y aumentan cuando éste se levanta; cara roja, y abultada; mucha sensibilidad nerviosa ; mal humor ; des- velo ; imposibilidad de trabajar, convendrá. Acónitum. Si la piel de la cabeza y los cabellos están muy sensibles, é hinchadas las venas de la frente y las manos; si existe zumbido de oidos, ofus- cación de la vista, y humor hipocondríaco, con falta de sed, dése — 42 — Belladona. Los vértigos como de embriaguez, la palidez de la cara, la ansiedad, y las ganas de llorar, las palpitaciones del corazón, y el flujo de san- gre por la nariz, la sensibilidad de los ojosa la luz, la falta de apetito, un dolor de cabeza en un solo lado, que disminuye si el paciente ca- mina, y al contrario, se axacerba cuando des- cansa, exigen el uso de Pulsatilla. DOLOR DE CABEZA, POR CONSTIPACIÓN, ó ESTREÑIMIENTO DE VIENTRE. Nux-vómica: cuando haya pesadez de ca- beza, dolor obtuso ó sordo en la frervte y en el cerebro; sobre todo al inclinar la cabeza ó al caminar; calofríos, debilidad de las estreinida- des, mal humor, propensión á encolerizarse, constipación, ó ganas de evacuar el vientre sin poder verificarlo, y desvelo. Opium: si la constipación es pertinaz, y va acompañada de fuerte congestión de sangre á la cabeza, con dolores y presión en la frente, — 43 — latidos en las sienes, y confusión en la vista. Ipecacuanha: si, además de los síntomas in- dicados, hubiese náuseas y vómitos. Pulsatilla: si el enfermo es del sexo feme- nino ó de carácter pacífico, apacible, inclinado al llanto, y está de mal humor; y además, si los dolores son en un solo lado déla cabeza, y hay calofríos. DOLOR DE CABEZA POR ESCESOS EN LAS BEBIDAS, (particularmente el vino) ó POR HABER PASADO MALAS NOCHES. Nux-vom.: si el enfermo es de carácter iras- cible. Pulsatilla: si es de genio amable y tranquilo. DOLOR DE CABEZA POR RESFRIADO Ó FLUXIÓN. Chamomilla: dolor, con punzadas en la ca- beza y sienes; peso en lo alto de la nariz co- mo si hubiese romadizo, dolor que se estiende hasta las mandíbulas, ó quijadas, y garganta, — 44 — y va acompañado de ronquera y gusto desa- gradable y amargo. DOLOR DE CABEZA POR DIVERSAS. CAUSAS. Por el café: Nux-vómica, Chamomilla. V.: estos medicamentos en los párrafos an- teriores. Por acaloramiento: Aconit., Bell. Por el tabaco: Nux-vóm. Por trabajo de cabeza : Nux-vóm. Por contusiones, etc.: Árnica (una ó dos gotas de su tintura, en medio vaso de agua, para fomentos). Por un esceso de alegría: Coffea. Por un enfado: Chamomilla, Nux-vómica. Por un pesar ó disgusto concentrado: lynatia. — 45 — Por un susto ó espanto: Opium. Dosis. Dos ó tres glóbulos del medicamento conveniente, en medio vaso de agua, á cucha- radas, de las de café, cada una, dos, tres, seis ú ocho horas, según la intensidad del dolor. Régimen y dieta. Comida ligera y sin estimu- lantes. Ejercicio moderado, al aire libre; nin- gún esceso de trabajo corporal ni mental. CAFÉ (padecimientos causados por el): Chamomilla, Nux-vómica. CAÍDAS. —V.: CONTUSIONES. CALAMBRES. Estos síntomas dolorosos pueden ser ocasio- nados por diversas causas, tales como una cor- riente de aire, etc.; pero, generalmente, depen- den de alguna afección aguda ó crónica. — Ata- can todas las partes del cuerpo, y en particular, las masas carnosas de las piernas. Tan pronto como empieze el dolor, frótese con fuerza el miembro que padezca; ó abrigúe- sele con paños calientes, ó hágase oler alcan- for. — 40 — Pero, si así no se alivia el estado del pa- ciente, disuélvase Nux-vóm., cuatro glóbulos en ocho cucharadas de agua, y dése una de estas cada una, dos, tres ó cuatro horas, según sea el resultado; si al día siguiente, persiste aun el calambre, adminístrese Veratrum, (dos gló- bulos en seis cucharadas de agua), una cu- charada, dos veces al dia; y si transcurridas veinte y cuatro horas, no hay mejoría, repíta- se Nux-vómica, tres glóbulos, en seco. Dieta. Poca comida, durante algunos dias; evítese los manjares que el paciente diga le hacen daño habitualmente ó siempre que los come; y no se tome alimento alguno inmedia- tamente después del acceso de calambres, á me- nos que sea caldo, ú otra sustancia ligera ó de fácil digestión. CARA (dolor de la). Los dolores que se sienten en un lado de la cara, son en estremo violentos, parecen con- mociones ó sacudidas eléctricas, y causan gran- de alteración en las facciones. — 47 — Dosis. En los casos leves, dése Bellad., (cuatro glóbulos en ocho cucharadas de agua), una cucharada cada cuatro, seis ú ocho ho- ras; si esto no basta, apélese á Oxid. nig., administrándolo en la forma y en los interva- los dichos; y si aun no se obtuviese alivio, solicítese la visita de un facultativo. Cuando haya pulso frecuente, lleno, duro, y aumento de calor en la piel, empléese Aco- nit., solo, ó alternativamente con uno de los medicamentos arriba citados. Dieta y régimen. Abstinencia de alimento animal; comida ligera, durante algunos dias. Evitar las corrientes de aire, y la impresión del frió en la cara. CATARRO DE LOS NIÑOS. Opresión, tos, con ronquido ó ruido muco- so en el pecho, y, casi siempre, fiebre. Chamomilla (dos glóbulos en seis cuchara- das): una cucharada por la mañana en ayunas, y otra por la noche, si no hubiese alivio. — A los niños de pecho, se les administrará el — 48 — medicamento, con las precauciones indicada- en las «Observaciones preliminares.» Cuando, en los niños, la nariz está obstruida ó tupida por mucosidades, se inyeclan algunas gotas de la leche de su madre ó nodriza, ó de aceite almendras, ó se introduce en dicha par- te las barbas de una pluma untadas con un poco de nata ó de manteca sin sal. CLARIDAD (imposibilidad de soportar la.) Dése Bellad. (dos glóbulos en ocho cucha- radas), una cucharada tres veces al dia. Si no bastase, apélese á Euphrasia. COLERA, ENFADO, INDIGNACIÓN, ETC. V.: EMOCIONES MORALES. COLERA-MORBO EPIDÉMICO, O ASIÁTICO Cuando se tenga noticia de haberse mani- festado esta enfermedad en la población, será convenienle que se tomen las precauciones si- guientes : — 49 — Procúrese que las habitaciones, y particu- larmente los dormitorios, estén ventilados, lim- pios y secos. Evítese el frió y la humedad, y sobre to- do, en los pies y las piernas; y el suprimir la transpiración. No se use de mas ropa que de la necesa- ria, para conservar una temperatura agrada- ble al cuerpo. Cuídese del aseo y ejercicio corporales; es- te último al aire libre; no trasnochar; ni alte- rar las horas de descanso y trabajo acostum- bradas. Aléjese los motivos de disgusto, aflicción, enfado, ó de otras emociones morales. Arréglese las comidas, absteniéndose cada individuo de los alimentos que suelen serle perjudiciales, y no cometiendo escesos en la cantidad, ni en la calidad de los manjares y bebidas. No se coma vegetales crudos, ni frutas ver- des ó pintonas, ni ensaladas, ó encurtidos, etc. Bébase solamente agua, ó vino que no sea — 50 — ácido, ó cerveza, de buena calidad, si á ello se está acostumbrado. No se abuse de los placeres sexuales; ni se tengan después de una comida. Y, por último, tómese cada tres, cuatro, seis ú ocho dias, una cucharada de una so- lución de Veratrum, tres glóbulos en dos cu- charadas de agua, alternando con igual do- sis de una solución de Cuprum; durante todo el tiempo que la epidemia persista en su fuer- za. — Pero si desgraciadamente, se presentasen los síntomas de la enfermedad, se habría de llamar, sin demora, á un facultativo, y entre tanto recurrir á los medicamentos de que lue- go se hablará. Dichos síntomas, al principio, son: una sen- sación de malestar general; dolor de cabeza; dolor y ruido de tripas; opresión á la boca del estómago, y en el pecho; distensión de los intestinos; diarrea, y mas ó menos indis- posición del estómago y vientre. Si la enfermedad progresa, las materias de la diarrea toman un aspecto como de agua de ar- — 51 — roz ó de cebada con algunos grumos que imi- tan los granos de dichas semillas; las evacua- ciones menudean, son seguidas de calambres y espasmos en el estómago y vientre, y acom- pañadas de sed abrasadora, malestar é inquie- tud, sensación de ardor en el estómago, eruc- tos, y vómitos de líquido igual al de la diar- rea, frialdad y calambres de las estremidades, en particular de las pantorrillas, y mucha pos- tración de fuerzas. En los casos muy graves, el enfermo está cubierto de sudor frió y pe- gajoso, y su piel es de un color azuloso ó lívido, y arrugada; los pies están frios como la nieve; las facciones contraidas, y como se- cas; los ojos hundidos y vidriosos; la voz pro- funda y sin sonido; el aliento frió; la respi- ración oprimida, difícil; y finalmente, un rá- pido decaimiento de la fuerza vital. En ciertos casos, los calambres ocasionan convulsiones; en otros, la diarrea es sangui- nolenta. Tratamiento. Cualquiera que* sea la forma del cólera, dése el espíritu de alcanfor, pre- parado homeopáticamente, á la dosis de dos — a-2 — ó tres gotas, en una cucharada, de las de ca- fé, de agua clara y fría, cada cinco, diez, quin- ce, veinte ó treinta minutos, según la fuerza de los síntomas lo exija. Pero si transcurrida una hora, no hubiese mejoría, es decir, no hubiesen disminuido las evacuaciones, la frialdad, los calambres, etc., recúrrase á Veratrum (doce glóbulos en tres cucharadas de agua fria), administrándolo á la dosis de una cucharadita, cada diez, quin- ce, ó treinta minutos, según sea la marcha del mal y el alivio en los síntomas, y persistien- do en su uso por espacio de una hora. Veratr. es, sobre todo eficaz, cuando hay frecuentes evacuaciones por arriba y por aba- jo, calambres, y espasmos en el estómago y vientre, frialdad del cuerpo y de las estre- midades, calambres en las pantorrillas, y gran debilidad, aliento frió, y mucho ruido en el vientre. Si después de algunas dosis de este medi- camento, los síntomas fuesen en aumento, y los calambres se convirtiesen en espasmos y con- vulsiones, y presentasen cierta intermitencia, — 53 — ó la diarrea fuese sanguinolenta; sería nece- sario acudir á Cuprum, en la misma forma y dosis que se ha indicado al hablar de Ve- ratrum, con el cual se podrá alternar en al- gunos casos. Metallum álbum, preparado como Veratr., se emplea solo, ó se alterna pon este último, cuando hay sensación de calor abrasador en el estómago y vientre, y frialdad en lo este- rior del cuerpo, calambres dolorosos, diarrea de materias negruzcas, y líquidas, con ó sin vómitos, rápido decaimiento de las fuerzas, grande opresión de pecho y dificultad de res- pirar, temor de la muerte, estremada agita- ción, y sudores frios. Carbo-veget. es bueno cuando después que ha cesado la diarrea, se nota calor en la ca- beza y el pecho del enfermo, y que el alien- to es frió, la respiración pesada, y el pulso no late. Dieta y régimen. Se debe abrigar al pa- ciente, y si es necesario, aplicarle botellas ó canecas llenas de agua caliente, ó ladrillos, también calientes, á las plantas de los pies, y — 51 — í los sobacos; darle á beber, de cuando en cuando, un poco de agua fria, ó ponerle un terrón de hielo en la boca, á fin de mitigar la sed. Si los remedios no aliviasen pronta- mente los fuertes cólicos ó calambres del vien- tre, se podria hacer uso de alguna lavativa de agua nevada. Durante la convalescencia se ha de tener mucho cuidado para evitar una recaída. El hambre de que se queja el convalesciente, se engañará con pequeñas .cantidades de alimen- to farináceo, tal como sagú, etc.; pero á me- dida que el estómago vaya acostumbrándose á digerir dichas sustancias, se pasará á los caldos de pollo, de ternera, gallina, etc., al chocolate homeopático, con alguna tostada, á las sopas, etc. Al mismo tiempo, se procurará abrigar el cuerpo y los miembros, y mas aun el estó- mago y el vientre. COLERINA Como generalmente hablando, esta afección — 55 — no es otra que un cólera poco fuerte, exige los mismos remedios que este último, con la diferencia de ser menores las dosis. Dosis. Seis glóbulos en diez cucharadas; una cada dos, cuatro ó seis horas, aumentan- do los intervalos de una á otra, á medida que mejore el estado del enfermo. Dieta. V.: DISENTERIA. CÓLICOS. Dolores de retortijón, de pellizco, de cons- tricción en el vientre, particularmente al re- dedor del ombligo; de ordinario acompañados de constipación, y abundantes flatos. Dichos dolores se distinguen de la inflamación de los intestinos, por la falta de fiebre, y el alivio á la presión. — En los niños, después de una emisión de orina, mas considerable que las an- teriores, se observa mucha agitación é impa- ciencia, llanto incesante, gritos repentinos, vi- sages mientras duermen, desvelo, y calambres; movimientos de las piernas en alto, é imposibili- dad de mamar estando acostados. La> causas de esta enfermedad suelen ser: en los niños, un resfriado ó las lombrices; en los adultos, un resfriado, algún esceso ó es- travío en la bebida y la comida, ó cierta pre- disposición á los flatos y á las almorranas. Los principales remedios son: Colocynthis, Nux-vómica, Pulsatilla, Chamomilla, Coffea. Colocynthis es bueno contra toda especie de cólicos y en particular contra los biliosos, caracterizados, ademas de los dolores, por vómitos de bilis, y diarrea de materiales ama- rillos ó de color oscuro .Los síntomas que lo reclaman son : dolores que cesan por un mo- mento para repetirse inmediaiamente, y que empiezan con un leve estirón en un lado del vientre, se estienden á toda esta cavidad, y au- mentando por grados, acaban por hacer arro- jar gritos al paciente. Nux-vómica conviene cuando hay estreñi- miento de vientre (constipación), ganas dolo- rosas de evacuar, é imposibilidad de lograr- lo. También, cuando las mujeres, durante su menstruación, sienten peso y dolor intenso muy profundo en el vientre y en el sacro (raba- — 57 — dilla); dolor que se estiende hasta el muslo, y fuerte presión hacia el ano. Pulsatilla, es útil, cuando el paciente es del sexo femenino, ó de carácter apacible ; si el cólico acomete por la tarde, periódicamente, ó es causado por una comida escesiva, ó com- puesta con mucha gordura, ó manteca ; y hay ganas de vomitar, flatos, diarrea, palidez de la cara, etc. Chamomilla está indicada, sobre todo, para los niños, ó las personas irritables; ó en los cólicos ocasionados por un resfriado de los pies, ó la supresión del sudor.—Los síntomas que requieren Chamomilla ¿on : dolores de es- tirón ó tirantez; distensión, y aventazon del vientre debajo de las costillas y á la boca del estómago; vómitos amargos: y diarrea biliosa. Coffea, contra dolores escesivos, intolerables, que desesperan, ó producen convulsiones, frial- dad del cuerpo y estremidades. Acónitum, deberá preceder á cualquiera me- dicamento, si hay calentura; y se administra- rá solo ó alternativamente con otros. Por último, los cólicos procedentes de una — 58 — indigestión suelen ceder á una taza de calé fuerte, sin azúcar ni leche, si el enfermo no está acostumbrado al uso de dicha bebida. Dosis. Dos ó tres glóbulos en diez cucha- radas de agua, para dar una, cada una, dos ó tres horas, según la fuerza del dolor. Desde el momento que se observe alivio, se suspen- derá la medicación.—Si después de Colocyn- this se agravase el dolor, seria necesario al- ternar la dosis de dicho medicamento, con al- guna cucharada de café fuerte. Dieta y régimen. Durante el cólico, se per- mite alguna bebida tibia ó caliente. Después del cólico, y por algunos dias, no se debe comer vegetales, ni otro alimento ven- toso. CONGESTIÓN DE SANGRE EN LA CABEZA. Esta enfermedad ataca, particularmente, á los sugetos de vida sedentaria, entregados al estudio, ó al uso de bebidas espirituosas, ó es- timulantes, como el café, etc. Sus síntomas son: llenura de las venas y — 59 — arterias de la cabeza y nuca, con pulsaciones que el enfermo siente en todo el cuerpo; ca- lor, rubicundez y abultamiento de la cara; fre- cuentes vahídos, estando sentado en un apo- sento, abrigado, ó espuesto á los rayos del sol, ó dormido; dolor de cabeza, sobre los ojos, y en la frente, y que aumenta al inclinar la cabeza ó al toser; sueño inquieto, y nada re- parador. Acónitum es el mejor remedio para empe- zar el tratamiento de la afección, y es bas- tante por sí solo á curarla, sobre todo, en los niños cuando es causada por algún susto con enfado. Nux-vómica es muy eficaz, cuando la con- gestión es debida á una vida sedentaria, á un escesivo estudio, á un abuso de las bebidas alcohólicas, óá un acceso de ira. Belladona conviene, después de Acónitum, si las venas de la cabeza están muy hincha- das, si hay fuerte dolor en una mitad de la cabeza, y además, imposibilidad de mirar la luz. — 00 — Árnica, cuando una contusión es causa de la dolencia. Dosis. Disuélvase dos ó tres glóbulos en diez cucharadas de agua, y dése una cada cua- tro ó seis horas. Para los niños véase las Ob- servaciones preliminares. Régimen y dieta. Alimentos harinosos, (atoles, etc.), ninguna carne, ni caldo, á me- nos que la congestión procediese de pérdida de sangre ú otros humores. Levantarse temprano, hacer ejercicio al aire libre, y bañarse en agua fría. CONGESTIÓN EN EL PECHO. Esta afección se observa, con frecuencia, en las personas jóvenes de constitución san- guínea, y propensas á padecer del pecho; y muchas veces precede á la espectoracion de sangre, ú á otras enfermedades de los pul- mones ó del corazón. Sus causas son: el calor ó frió estremado; el uso de estimulantes (vino, cerveza, café, etc.); el abuso del opio, láudano ú otras sus- — 61 — tancias semejantes; un ejercicio violento; el cantar ó hablar con esceso; la supresión re- pentina del sudor; ía humedad en los pies; la falta de menstruación ; etc. Sus síntomas consisten en: mucha llenura, peso, y presión en el pecho; palpitaciones del corazón, y respiración difícil, corta y con sus- piros ; frialdad de los pies, y manos; tos breve fatigosa. La sangría alivia en esta enfermedad; pe- ro no es sino un paliativo cuya acción dura poco tiempo, y que hace tanto mas difícil la curación, cuanto mas se recurre á dicho me- dio. Los remedios homeopáticos son: Acónitum, cuando hay grande opresión, ca- lor y sed, palpitaciones del corazón, ansie- dad, y tos fuerte: y sobre todo, si el pacien- te es una muger en su período menstrual. Nux-vómica, cuando el mal es debido á una vida sedentaria, al uso de los estimulan- tes de que hemos hablado, ó á la supresión de la menstruación, ó del flujo de las almor- ranas. — 0-2 — Belladona, cuando hay mucha dificultad de respirar, tos, y palpitaciones que se es- tienden hasta la cabeza, tos corta, particular- mente'de noche, calor interno, y sed. Dosis. V.: CONGESTIÓN EN LA CABEZA. Dieta y régimen. Alimentos de fácil di- gestión: ningún estimulante.—Poco ejercicio, no hablar mucho, ni cantar; evitar el frió y la humedad en los pies, y en el cuerpo. CONGESTIÓN EN EL VIENTRE. • Sensación desagradable ó dolorosa de peso, dolor y ardor, con dureza y tensión en el bajo- vientre. Nux-vómica es eficaz, cuando los síntomas son los siguientes: dureza, tensión y dolor fi- jo en el vientre; sensación de gran peso ó pos- tración que casi impiden el caminar; cons- tipación ; dolor en los ríñones; y mal hu- mor. Dosis. V.: CONGESTIÓN EN LA CABEZA. Dieta. V.: CONSTIPACIÓN. — 63 — Régimen. Vida arreglada; egercicio á pié, ó á caballo. CONOCIMIENTO (pérdida del).—V.: DES- MAYO, LETARGO, etc. CONSTIPACIÓN (estreñimiento de vientre). Síntoma muy común y que unas veces exis- te solo, y otras, es hijo de varias enferme- dades. No se crea, sin embargo, que toda cons- tipación exija el uso de algún remedio; pues algunos sugetos, naturalmente, suelen no te- ner necesidad de evacuar el vientre sino ca- da 48 ó 72 horas, y en ellos este intervalo se puede considerar como condición de sa- lud ; al paso que en otros, y es lo mas co- mún, la exoneración del vientre se repite cada 24 horas. Entre las causas de la constipación, una de las que mas la provocan, y la hacen mas re- belde, es la costumbre de recurrir á los pur- gantes, á la menor indisposición que se sien- ta, por la idea de que el purgar mucho es — til — un.i panacea universal. Muchas madres son tan esclavas de esta idea, que no cesan de ad- ministrar á sus niños algún purgante favori- to ; y con este proceder, logran debilitar el estómago de tan tiernos y delicados seres, causarles indigestiones, y sembrar las semi- llas de los numerosos desarreglos del vientre, que han de llenar su vida de padecimientos y privaciones.—Debo aconsejar, por lo lanío, que en lugar de las grandes cantidades de medicina empleadas en cualquiera bebida ó pil- dora purgante, se haga uso de los medica- mentos homeopáticos, que sin sobrecargar ni debilitar el estómago é intestinos, facilitan la evacuación del vientre, cuando los síntomas que acompañan á la constipación reclaman imperio- samente su administración.. De dichos medicamentos, los mas principa- les son: Opium, Bryonia, Nux-vómica, Pulsatilla. Opium es bueno contra la constipación ac- cidental, ó cuando hay: pulsaciones y sensa- ción de peso en el vientre; dolor obtuso ó sor- do, en el estómago; lengua sucia, y falta de — 65 — apetito; afluencia de la sangre á la cabeza, con aumento de color en la cara, y dolor de cabeza. Bryonia conviene á las personas irascibles y propensas á resfriarse, y á padecer de reu- matismo ; ó contra la constipación que se ob- serva durante el verano; ó la que depende de un desarreglo del estómago, y va acompañada de calor y dolor en la cabeza. Nux-vómica es eficaz cuando la constipa- ción es causada por alimentos pesados, de di- fícil digestión, y bebidas estimulantes; ó por una vida sedentaria; ó si el paciente es de ca- rácter irascible; ó cuando hay calor y dolor de cabeza, repugnancia por el ejercicio, sue- ño inquieto, y sensación de opresión ó pesa- dez de todo el cuerpo, ganas continuas de eva- cuar el vientre é imposibilidad de efectuarlo. — Es particularmente útil á los sugetos afec- tos de almorranas. Pulsatilla, reemplaza á Nux-vómica, cuando el enfermo es de carácter apacible, ó del sexo femenino; ó contra la constipación ocasiona- da por alimentos muy grasientos ó manteco- b — 66 — sos;.y si va acompañada de calofríos y taci- turnidad. Las mujeres embarazadas, podrán remediar su constipación, con Niu-vómica 6 Ignatia, solos ó alternados. Dosis. Disuélvase dos ó cuatro glóbulos en diez cucharadas de agua; para tomar una, por la mañana, al mediodía, y á la noche, hasta que se promueva la evacuación del vientre. Dieta. Alimentos de fácil digestión; sopas, ele.; poca cantidad de carne; ningún estimu- lante; y para bebida, agua fresca. Régimen. Ejercicio moderado, al aire libre. CONTUSIONES. El específico contra toda clase de contusio- nes, es el Árnica, que se emplea de dos ma- neras. Al esterior: se aplica á la parte golpeada, unas compresas continuamente empapadas en una solución de dos á seis gotas de la tin- tura, en un vaso ó botella de agua. Al interior: uno Á seis glóbulos, según la — 67 — fuerza y estension del golpe, disuellos en diez cucharadas de agua: para dar una, cada cua- tro, ocho ó veinte y cuatro horas. Dieta. Si la contusión ocupa mucho espa- cio ó es de consideración, la dieta habrá de ser de alimentos fáciles de digerir, con esclu- sion de carnes y bebidas estimulantes. CONVULSIONES. Son tan variadas las causas que pueden dar origen á las convulsiones, que seria impru- dente confiar su tratamiento á manos inesper- tas; pero como por otra parte, dicho sínto- ma alarma, y con razón, á las familias, ha- ciéndolas administrar remedios á discreción y atropelladamente, con lo cual mas bien da- ñan que favorecen al enfermo, vamos á indi- car el medicamento que se podrá emplear mien- tras llegue el facultativo que se haya llama- do, desde el primer asomo del ataque con- vulsivo. Si este es fuerte, y al parecer causado por la dentición, ó la supresión de alguna erup- — 08 — cion; si el niño se asusta como por alguna visión ó ensueño espantoso, (k^c Belladona (un glóbulo en diez cucharadas de agua), una cucharadita, de las de café, cada vez que se repita el ataque, ó bien cada dos horas,mien- tras no sé observe mejoría. — Si después del acceso, quedase sopor, sueño pesado, con res- piración irregular y frialdad del cuerpo, se- ría bueno Opium, en la misma forma y or- den que Belladona. — El mismo Opium es efi- caz , cuando las convulsiones son causadas por un susto. Para las dosis de los niños de pecho, V.: las «Observaciones preliminares.» Si las partes mas afectadas son las manos y los pies, y la cabeza está fresca; si el mal parece ocasionado por desarreglo del estóma- go, cólicos, constipación, etc.; si hay violen- tas contorsiones, con gritos, inclinación de la cabeza ó cuerpo hacia atrás, mirada fija y sin espresion, y temblor en las estremidades, úse- se Nux-vómica, particularmente si después del acceso queda mucha sed y escesiva transpira- — 69 - cion. — La dosis ha de ser como ya se ha di- cho. Cuando haya fiebre, dése Aconit., alternán- dolo con uno de los medicamentos indicados. Muchos otros remedios son aplicables, pero, lo repetimos, es de imprescindible necesidad la asistencia de un facultativo, en el caso de que hablamos. CORAZÓN (palpitaciones del). Las palpitaciones del corazón unas veces son síntomas de alguna enfermedad grave de di- cha entraña, y otras son hijas de causas pa- sageras, tales como alguna emoción moral, sus- to, alegría, cólera, etc., ó algún esceso en las bebidas alcohólicas, ó estimulantes, como el café, etc. Cuando el sugeto es robusto, sanguíneo, y tiene el pulso lleno, duro, fuerte; mucho ca- lor en la piel; sed, y otros síntomas de fie- bre, se administra Acónitum, un glóbulo en una cucharada de agua, cada cuatro ó seis dias, por la mañana. — 70 — Si este remedio no basta, pasados ya al- gunos dias (quince ó veinte), se emplea Nux- vómica, como Acónitum, al tiempo de acos- tarse. Cuando las palpitaciones se han originado en el abuso del café ú oirás bebidas estimu- lantes, también es eficaz Nux vóm., y mere- ce la preferencia sobre todos los demás medi- camentos. Pulsatilla convieno á las mujeres, á los ni- ños, y en general, á las personas de carác- ter tranquilo, sensible y delicado. Si algún enfado ha ocasionado palpitaciones, ansiedad, malestar en la región del corazón, y peso en la boca del estómago, se recurre á Chamomilla. Dosis. La misma que para Acónitum. COSTADO (dolor de). —V.: PLEURESÍA. CROUP. Esta enfermedad es demasiado grave, para que su tratamiento no sea dirijido por un mé- dico: mas, como su marcha es muy rápida, — 71 — es de necesidad que indiquemos los síntomas de su primer período, y los remedios que se podrá emplear. Síntomas del primer período: los de un ca- tarro, tales como tos, estornudos, ronquera y fiebre mas ó menos intensa; pero el sonido de la tos es particular, y se asemeja al de una olla ó vasija de barro cascada , y la aspira- ción hace un ruido metálico, vibrante, y pro- longado, que imita el canto de un gallo ron- co ; la voz es estridente, y aguda ó ronca; la respiración acelerada; la piel está caliente y seca, y el pulso frecuente y duro. Generalmen- te, la tos empieza por la noche, y dispierta al niño. Sin pérdida de tiempo, envíese por un fa- cultativo y dése Acónitum (seis glóbulos en diez cucharadas de agua), una cucharada ca- da media ó una , dos, ó tres horas, según la fuerza de los síntomas. CUELLO TORCIDO, TORTICOLES. Reumatismo de los músculos del cuello, que — 7-2 — impide los movimientos de la cabeza y la ha- ce estar inclinada del lado enfermo. V.: REUMATISMO. D. DEBILIDAD GENERAL. Si es causada por alguna pérdida de humo- res (sangre, etc.), ó por enfermedades de larga duración, dése China (dos glóbulos en diez cucharadas de agua), una cucharada ca- da cuatro, seis ú ocho horas. Dieta y régimen. Alimentos gradualmente mas nutritivos y en mayor cantidad; reposo, y á medida que haya mejoría, ejercicio moderado, al aire libre. DENTICIÓN DIFÍCIL. Del quinto al sexto mes, empiezan á salir — 73 — los dientes; y entonces, la sangre tiende á congestionar la cabeza, lo cual se impide, pro- curando que esta parle esté siempre fresca- Mientras que la dentición se verifica sin fie- bre, ni agitación, ni mucha hinchazón *de las encías, no hay que hacer uso de medicamen- to alguno; pero, cuando las encías están muy hinchadas, rojas, calientes y dolorosas, cuan- do el niño babea sin cesar, se lleva las ma- nos á la boca, muerde el pezón en el acto de mamar, ó le abandona de repente, y además, está inquieto, es necesario darle, Acónitum, si la nodriza acostumbra tomar café, ó Coffea en el caso contrario. — No aliviándose el en- fermo con Acónitum, se recurre á Chamomi- lla . Si sobrevienen convulsiones, solicítese la asis- tencia de un facultativo, y hágase lo recomen- dado en el artículo CONVULSIONES. Dieta y Régimen. Si el niño toma otro ali- mento á mas de la leche, que este sea muy li- gero, y en cortas cantidades. La madre ó la nodriza, habrán de abstenerse de toda sustan- cia estimulante, mientras dure la dentición.— — 74 — Convendrá tener el niño en una temperatura fresca. El abrir las encías con una lanceta puede ser nocivo; y por lo tanto, no se ha de apelar í este medio, sin consultarlo con un médico. DESMAYO. Este síntoma es hijo de diversas causas ; una alegría estremada, un dolor intenso, un en- fado, una aflicción, etc., pueden ocasionarlo con mucha facilidad, sobre lodo á las muje- res y personas nerviosas. Antes de dar medicamentos, es necesario proporcionar aire fresco al paciente, desabro- charle ó desatarle los vestidos, rociarle la ca- ra, con agua, por algunos momentos, darle á oler el alcanfor en tintura ó en sustancia, y colocarlo en una posición cómoda y natural. Pero si con esto no volviese en sí, seria con- veniente averiguar, cual haya podido ser la cau- sa del desmayo, y administrar: Si lo fué un susto ó espanto: Acónitum ú Opium; — 75 — Si una alegría estremada: Coffea, Acónitum ú Opium; Si un dolor intenso: Acónitum ó Chamo- milla ; Si un disgusto, enfado ó mortificación: lg- nalia, Colocynthis ó Staphysagria; Si el miedo: Ignatia ó Pulsatilla; Si alguna pérdida de humores, por sangría, etc.: China, ó un poco de vino generoso en agua. Dosis. Disuélvase cuatro d seis glóbulos en diez cucharadas de agua; y dése una, de las de café, cada cinco, diez, ó quince minutos. Si pasado este tiempo, no hubiese alivio, se habria de recurrir á otro medicamento de los indicados. DESVELO. Cuando es debido á una sobreescitacion ner- viosa, adminístrese Coffea. Si es consecutivo á pesadumbres, y desazo- nes, empléese Ignatia. Dosis. Un glóbulo en una cucharada de agua, una hora antes de acostarse, y por la maña- na, en ayunas. DIARREA (EVACUACIONES). Diarrea causada por alguna emoción mo- ral, susto, miedo, enfado, etc.: Si por un susto, dése Opium. Si por un enfado, Chamomilla, siendo mu- jer ó niño el paciente ;--Bryonia, siendo adul- to del sexo masculino. Diarrea causada por supresión del sudor ó por resfriado; esto es, por haber estado es- puesto á la lluvia ó haberse humedecido los pies. — Conviene: Dulcamara cuando hay dolores de vientre, particularmente al rededor del ombligo; cuan- do las evacuaciones son líquidas, flemosas y amarillas; ó se manifiestan por la noche, y van acompañadas de náuseas ó vómitos, falta de apetito y mucha sed, palidez de la cara v cansancio. Chamomilla es úlil contra las evacuaciones acuosas, biliosas, verdes, amarillas ó viscosas, ó que huelen á huevos hueros; y van acom- pañadas de llenura á la boca del estómago , fuertes cólicos, hinchazón y dureza del vien- tre, amargor de boca, lengua sucia, sed, po- co apetito, y vómitos biliosos; flatos en los niños, inquietud y quejidos, y encogimiento de las piernas sobre el vientre. Diarrea causada por el calor del verano ó la irritación del fuego. — Se remedia con Bryo- nia. Diarrea ocasionada por las bebidas frías ó acidas. — También es eficaz Bryonia, y ade- más , Pulsatilla. El primero, cuando la diarrea es consecu- tiva al uso de bebidas frias. El segundo cuando las evacuaciones- son de- bidas á alguna bebida fria, ó nevada, ó aci- da; ó á haber'comido frutas acidas; y sobre todo, cuando aquellas varían de color, sien- do una vez amarillas y otra blancuzcas, ó san- guinolentas. Diarrea causada por haber bebido aguas im- puras, estando el cuerpo fatigado ó acalorado. — Adminístrese Chamomilla, y después, Chi- — 78 — na, si el agua estaba muy cargada de sustan- cias vegetales. Diarrea producida por una indigestión. — Es un escelente remedio Pulsatilla. Dosis. Disuélvase en diez cucharadas de agua, dos áseis glóbulos del medicamento que se ne- cesite, conforme á lo que acabamos de indi- car, y dése una cucharada después de cada eva- cuación ; pero no se repita la dosis, si la pre- cedente ha aliviado. La dosis para los niños habrá de ser como queda dicho en las a Obser- vaciones preliminares» Dieta y Régimen. Alimentos ligeros y en cortas cantidades ; escluyendo en la mayoría de casos, á toda sustancia animal, á los huevos y á las frutas. Evítese cuidadosamente el frió y la hume- dad. DIENTES Y MUELAS (dolor de). Son tan numerosos los remedios aplicables á esta afección, son tan diversas sus causas,*} tan variados sus síntomas que para no ser con- — 79 — fuso me limitaré á señalar los medicamentos que con mas frecuencia se emplean en el ca- so de que se trata. Cuando la muela, está picada ó cariada, se podrá usar Oxid. nig. Cuando el dolor parezca insoportable y haga desesperar, y ponerse de mal humor, será bue- na Chamomilla ó Coffea. Cuando no sean las muelas y sí particular- mente las encías las que padezcan, dése Bryo- nia. Cuando el dolor de muelas se observe en una persona de buen genio, es decir, de ca- rácter apacible y manso, empléese Pulsatilla. Dosis. En diez cucharadas de agua, disuél- vase dos ó cuatro glóbulos del medicamento ne- cesario, y dése una, cada una, dos, cuatro ó seis horas, según sea el resultado de la me ■ dicacion. Dieta y Régimen. Abstenerse de estimulan- tes, y hacer dieta, además de no beber ni co- mer cosa alguna demasiado fria ó caliente. Evitar la impresión que en la dentadura pue- — 80 — de hacer toda variación repentina de tempera- tura. DIETA Y RÉGIMEN HOMEOPÁTICOS. La homeopatía prescribe los medicamentos en tan diminutas dosis, que basta la mas leve causa para impedir que aquellos desenvuelvan toda su acción. Por esto, los preceptos die- téticos é higiénicos, cuya rigorosa observancia exige la citada doctrina, tienden á alejar cuan- to sea capaz de perturbar la citada acción, y proscriben como muy nocivo : Primero. El uso de los condimentos con que se soele sazonar las comidas. Segundo. El de cienos alimentos y bebi- das que poseen alguna virtud medicinal. Y Tercero. El de ciertos alimentos perju- diciales al estómago é intestinos, en las enfer- medades de que estas entrañas adolecen. La siguiente lista dará á conocer cuales sean los alimentos y bebidas de que se podrá com- poner la comida de los enfermos, sin fallar á lo ordenado por la dieta homeopática: pero — 81 — como, á pesar del cuidado que he puesto en la redacción de esta especie de «Vocabulario dietético,» he de haber incurrido en algunas omisiones, ruego encarecidamente á mis lec- tores que en el caso de no hallar nombrado el alimento que busquen, se abstengan de él hasta que sometan sus dudas á la resolución de un facultativo, á quien deberán también consultar acerca de los alimentos permitidos condicionalmente, aunque, por regla general, he distinguido con esta palabra á los que se pueden usar tan solo cuando el estómago y vientre no están enfermos. 6 — 82 — BEBIDAS Y CONDIMENTOS PERMITIDOS. PROHIBIDOS. A. Acelgas, condicionalmen- te. Acerolas. Acídulos: ligeramente áci- dos. Acitrón. Agua de cebada. Aguardiente: en pequeña cantidad. Ají dulce: en ciertos ca- sos. Albaricoques. AI foñique. Almenaras: sin pellejo y dulces. Alondra (ave). Anón. Aporreado: si no es de Abadejo. Abridores. Acederas. Aceitunas. Achicorias: las bebidas con ellas preparadas. Acíbar. Ácidos. Agraz. Aguacate. Agua de coco. —de grama. —de borrajas.—Se permi- te alguna vez. —loja. —de soda. Agujón, pescado Ajenjo. — 83 PERMITIDOS. tasajo, ni contiene ajo, etc. Arepa. Arnillo. Arrow-root. Arroz. Arvejas: en ciertos casos. Alóles; sin aroma ó con- dimento de especias. Avellanas: no estando amargas. Aves (carne de), en gene- ral. V.: el nombre res- pectivo. Azúcar. Azucarillo ó panales. Azufaifas. PROHIBIDOS. Ají-picante. Ajiaco. A] os. Ajonjolí. Alcachofas y Alcauciles. Alcaparras. Alcohólicas, ó espirituo- sas. Alegría: cierto dulce. Alfajor. Almejas. Anchoas. Anguilas. Anís. Anisado, Anisete. Aporreado común. Arrope. Arenques. Azafrán. Azahar (agua de). Batata. Becada. Becafigo. Becasina. Bergamota (pera) Besugo. Bacalao salado. Barquillos con canela, li- món, etc. Bebidas acidas. —espirituosas. — 84 — PERMITIDOS. Biajaca. Biajaiba. Bizcochos sin anís, ni otra especia. Bocadillo. Bocado de la Reina. Üoquerones. Brevas. Brócoli. Buey (camode). Bul: condicionalmente. Buniato. Buñuelos de calivía, con melado. —de viento, sin aroma. PROHIBIDOS. —fermentadas. —olorosas, por contener canela, clavos, etc. Belengona. Berros. Bija. Bizcochos con especias, canela, anís, etc. Bofe ó gandinga. Bollos de frijoles. Bonasí: propenso a estar sigualo. Bonito (pescado). Borona. Butifarras. Caballerole (pescado). Cabrio (carne de ganado), Cabrilla. Cachucho. Cafiroleta. Caguama. Caimito. Cabrilla (pescado). Café. Cají: propenso á sigua- tera. Calalú (cierlaensalada). Calamar. Camarones. — 85 — PERMITIDOS. Calabaza. Camao. Camuesas. Candiel: sin especias. Canistel. Caña de azúcar. Capón. Caramelo simple. Cardo, comestible. Carnero. Carpa. Casabe. Cascabelillo, fruía. Castañas cocidas Catiyia. Cebada mondada. Cereza. Cerveza inglesa. Cidra (dulce de corteza de). Cidro (id.). Cocada (cierto dulce): con- dicionalmenle. Cochino (carnede): si el enfermo está acostum- brado á ella, y el mal no depende de su uso. Codorniz. Compotas, sin aromas. Conejo. Congrio. Crema: sin limón, cane- PROH1BIDOS. Campechana (bebida). Candil. Canela. Cangrejo. Caña bota (pescado). Caracoles. Carey. Carne del Norte. Caro (cierta comida). Casabe (pescado). Cascarilla: es en estremo perjudicial á la piel á que se aplica. Castañas crudas. Catalineta (pescado). Cativo (id.). Cazón (id.). Cebolla. Cebollino. Cecina. Cerceta (ave). Cíbolo (lengua,etc. de). Cilantro ó culantro. Ciruelas criollas. Clavos de especia. Cochino (pescado). Coco. Cohombro. Coles.—Coliflor.—Colina- bo. Comino. Coñac. — 8 PERMITIDOS. la, etc., ni otros aromá- ticos. Cuajada: condicionalmen- te. Cusubé. Cl Chayólo (condición.) Chibo (carnede). Chicha (condición.) Chícharos. Chicharrón de puerco*. —de azúcar. Chibirico (dulce). Chirimoya. Chocolate: sin aromáti- cos. Chorlito real (ave). Chorote. Chufas. PROHIBIDOS. Curiel. Chacolí (vino). Champurrado. Chapín (pescado). Chanfaina. Chicharro (pescado). Chiribico (pescado). Chochos. Chícharos secos. Chorizos. CH 87 — PERMITIDOS. Dajao (pescado). Dátiles. Dulces sin aromáticos. Durazno. PROHIBIDOS. Dorado (pescado). Dorada: suele ser sigua- la. Dulces aromatizados. Entrañas. Ensaladas^ con vinagre, etc. Embuchados. Empanadilla. Enchilado. Escarola. Escribano (pescado). 88 — PERMITIDOS. PROHIBIDOS. Espárragos. Especias. Estofado. Éter: no se huela, ni use. Faisán. Féculas. Fiambres, sin especias. Fideos blancos. Flaon ó flan sin especias. Frambuesas—Fresas. Frijoles: condicionalmen- te. Frituras, sin especias. Fruta-bomba (papaya). Frutas no acidas. —cocidas. Fufú (cierta comida). Funche, sin cangrejos. Fideos amarillos. Flores de olor penetran- te. Frutas acidas. 89 PERMITIDOS. Gachas. Galletas simples. Gallina (carne de). —de Guinea. Garbanzos: condicional- mente. Garnacha (bebida). Gofio: condicionalmente. Gorriones (ave). Granada. Gua^uí: ya curadas. Guanajo, ó pavo. Guarapo. Guayaba del Perú. —(dulce de): sin anis ni otro aromático. Guindas (fruta). Guisados: sin especias, ajo, perejil, etc. Guiso (cierta comida). PROHIBIDOS. Galanga. Galletas de soda, de anís, etc. Ganso. Gandinga. Garapiña. Gazpacho. Gibia. Gordura. Grama. Guabina (pescado). Guacamole. Guaguanche. Guajacon (pescado). Guanábana. Guasa (pescado). Guayaba cotorrera. — 90 — H PERMITIDOS. Jalea, sin aromas. Jaletina, id. PROHIBIDOS. Habas. Hígado. Huyuyo (pato). Huevos duros. J lJaiba (marisco). | Jamón. Habichuelas: condicional- mente. Hicacos (fruta). Higos. —pasos. Hojaldre: condicional- mente. Hortelano ó verdaura (ave). Huevos: condicionalmen- te, según su prepara- ción. - 91 PERMITIDOS. Jorobado (pescado ¡ Joluro. PROHIBIDOS. Jarabes, siropes (bebidas). Jicotea. Judío (ave). Jurel (propenso á la sigua- lera). Jutía. Leche. Lenguado (pescado) Liebre. Lamprea. Langosta (pescado). Langostino. Lechecilla ó molleja de ternera. Lechon. Lechuga. Lengua. Lentejas secas. Licores. Limón. Limonada. Loro (pescado). — 92 — PERMITIDOS. Macarrones blancos. Maiz. Majarete. Malanga. Malvasia. Mamey colorado. Mamón. Manjar blanco, sin aromá- ticos. Maní: condicionalmente. Mantequilla: no salada. Manzanas dulces. Mariquita (cierta comida). Mascabado. Matahambre. Melado. Melcocha. Melocotón. Melón. Membrillo (fruta). Merengue (sin agua de azahar, etc.) m PROHIBIDOS. Macarela (pescado). Magras. Mamey amarillo. Mamoncillo. Mango (fruta). Manzanas acidas. Maraño». Marinado (lodo pescado). Martiza (pescado). Menudillo. Miel de abejas. Millo: la semilla. Moje crudo. Molleja. Mondongo. Morcilla. Mostaza: condimento. — 93 PERMITIDOS. Merluza. Mermelada. Mero (pescado). Miel. Migas: sin ajos. Mojarra (pescado). Moniato. Motacila • ó aguza-nieve (ave). PROHIBIDOS. N Nabo. Naranjas muy dulces. Natillas, sin aromáticos. Nísperos. Naranja-Lima. —Cajel. —Moreira. Nieve ó hielo. Noyó. Nueces. — 94 — Ñ PERMITIDOS. I PROHIBIDOS. Same. O Olla (comida, cuando no Ocas. contiene especias, ni Orégano. otro condimento ó sus- Orozuz (planta indígena). tancia de los prohibí- Ostiones ú ostras cocidas. dos. Orejones. Orozuz, ó regaliz. Ostiones ú ostras crudas. I — 95 — PERMITIDOS. Palanqueta (dulce): con- dicionalmente. Paloma doméstica :.condi cionalmente. —rabiche, id. —sanjuanera, id. —lorcuaz, id. —tojosita, etc., id. Pan en general. —blanco. —bizcochado. —de huevo. Pan (fruta del árbol del). Panetela. Panqué: condicionalmen- te. Papaya. Pargo (pescado). . Pasas: condicionalmente. Patas. Patatas. Pato de la Florida. PROHIBIDOS. Pacanas. Palometa (pescado). Pan de gloria. —de Caracas. Panecillos de confitería. Pasteles. Pastillas. Patija (pescado). Pato doméstico. Pelota (cierta albóndiga). Pepino. Perejil. Perfumería en general. Pescado sin escamas, oleo- so, ó de color azul. —de concha. Pezpalo. Picadillo común. Picantes (condimentos). —(alimentosy bebidas). Picuda (pescado). Pimienla. 96 — PERMITIDOS PROHIBIDOS. Pavo. Pintadilla (pescado). Peras. Pinas (fruta). Perdiz. Piñones (del pino). Peros. Plátanos pintones. Pescado con escamas no —crudos. oleoso ó grasienlo, ni de Puches. color azul. Puerco (carne de), en ge Picadillo sin lómate, ni neral. ajo, ele. Pimenlon: condicional- mente. Pimientos dulces: id. Pinol (especie de gofio): condicionalmente. Pinas (fruía): condicional- mente. Plátanos maduros y coci- dos, ó fritos. —verdes, asados. —guineos. —del Orinoco. —de Olauilí ó de la India, ele. Pluvial (ave). Puerco (carnede): condi- cionalmente. — 97 — PERMITIDOS. Queso fresco no ácido. PROHIBIDOS. Queso viejo. —prensado. —de puerco. Quimbombó. Rabi-rubia (pescado). Rana (piernasde). Rascaso (pescado). Raspadura (de azúcar). Remolacha. Repollo; condicionalmen- te. Requesón. Rábanos. Rapé. Relleno condimentado. Ríñones y Riñonada. Ron. Ronco (pescado). Ropa vieja (comida). — 98 — PERMITIDOS. PROHIBIDOS. Hevoltillo: condicional- mente. Rodaballo (pescado;. Roscas de masa sin aromá- ticos. Rosquete id. Rosquilla id. Sábalo (pescado). Sagú. Salmonete. Sapotc. Sargo (pescado). Sémola. Sesos. Sopa simple, sin condi mentos. Sorbetes: condicional- mente. Suero. Sustancia ó caldo sin con diraentos. Suspiros (dulce). Sable (pescado). Salpicón. Salazón. Salchicha. Salchichón. Salmón. Salsas con especias, etc. Sambumbia. Sangre. Sangre de doncella (licor; Sapo (pescado). Sardina. Serbas (fruía). Serrucho (pescado). Setas. 99 PERMITIDOS. PROHIBIDOS. Sigua (marisco). Soda (ngua de). Tabaco de turnar: condi- cionalmente. Ternera. Tocino: condicionalmen- te. Toma temujf maduro: con- dicionalmente. Tordo (ave). Toronja. Torreznos: condicional- mente. ""* Torrijas. Tortas sin condimentos. Tortillas de maiz: condi- cionalmente. Truchas. Tuétano: condicional- mente. Turrón de almendra, sin agua de azahar, canela ú otros aromáticos. Tabaco breva, de mascar, —rapé. Tallullo (comida), o Tamal. Tamarindo (pulpa de). Tapaculo (pescado). Tasajo en general. Té. Tisanas. Tomate. Tomillo. Tostón. Trufas. Tuna (higo de). — 100 -- u PERMITIDOS. vas maduras ó dulces. PROHIBIDOS. libre. Uvas calelat Vanado. Vianda. Vieja (pescado). Vaca (carne dn. Verdolaga. Verraco. Vinagre. i Vinagrillo (cosmético). I Vino. 1U1 PERMITIDOS. Yemas dobles. Yema real. Yuca. PROHIBIDOS. Yaguasa. Zanahorias. Zorzal (ave). ¡Zarzaparrilla (agua de). NOTA. palabra. Por lo que respecta al régimen, véase esta — 10*2 — E. EMBRIAGUEZ. Si hay fiebre, ó mucho calor, dése Acóni- tum. En todos los casos de embriaguez, aun en aque- llos en que al abuso de bebidas espirituosas se una el del café, el remedio mas generalmente aplicable es Nux-vómica. Dosis. Disuélvase dos ó tres glóbulos en diez cucharadas de agua, y dése una, cada dos, cuatro, seis, ú ocho horas, según la fuer- — 103 — za de los síntomas, y el resultado de la me- dicación. EMOCIONES MORALES. Disgusto por alguna contrariedad: Ignatia, Nux-vómica. Indignación: Staphysagria. Pesar concentrado: Ignatia. Espanto: Acónitum, Ignatia, Opium. Enfado, cólera: Bryonia, Chamomilla, Nux-vómica. Amor desgraciado: Ignatia. Alegría estremada: Coffea. Desesperación : Ignatia. Malicia: Nux-vómica. lili — Tristeza: • Ignatia. Dosis. En las emociones repentinas, disuél- vase dos, cuatro ó seis glóbulos del medica- mento elegido, en diez cucharadas de agua, y dése una, cada una, dos, cuatro ó seis ho- ras, según la fuerza de los síntomas, y el re- sultado de la medicación. ENVENENAMIENTOS. En todos los casos de envenenamiento, el agua con azúcar, y las claras de huevo se- rán muy útiles si se administran oportuna- mente; se empieza con el agua azucarada, y si esta no basta, se apela á las claras de huevos, dándolas á cucharadas cada cinco minutos. • En los envenenamientos por el verdín , y otras sales de cobre, Bryonia es conveniente, sobre todo si la respiración fuese muy difí- cil. En todos los envenenamientos por vegetales, — 105 -- son muy útiles, el espíritu de alcanfor, y el café cerrero: el primero se dá á oler cada cinco minutos; el segundo se dá á cuchara- das, cada cinco ó diez minutos. Dosis. Tres glóbulos en ocho cucharadas de agua; para administrar una Cada media hora. Es escusado decir que la asistencia de un mé- dico es indispensable. EPILEPSIA. Movimientos convulsivos, con pérdida del conocimiento; caida al suelo, con gritos, es- puma en la boca, y manos cerradas con el pulgar cogido por los demás dedos. El sín- toma de mas importancia no son las convul- siones, sino la pérdida del conocimiento; pues las convulsiones en que se conserva el conoci- miento, no son epilépticas. El tratamiento de esta enfermedad requiere toda la habilidad de un buen médico homeó- pata: así es que en lo que voy á decir me — 10b' — refiero solamente á cada acceso de convul- siones. Coloqúese al enfermo de manera que no le sea posible dañarse; pero sí moverse con bastante libertad; no se le oprima ni sujete apretándolo con fuerza, ni se pugne por ha- cerle abrir las manos. Désele á oler la tintura de alcanfor; pón- gasele entre las quijadas un pedazo de paño, de corcho ó de madera, para impedir que se muerda la lengua; y adminístresele cuanto an- tes, una dosis de Belladona (dos ó cuatro gló- bulos); ó si la cara cslá muy rubicunda y abultada, y la respiración dura y con ronqui- do, cuatro glóbulos de Opium. ESGUINCES. —V. : CONTUSIONES. ESPASMOS. — V.: CONVULSIONES. ESTÓMAGO (inflamación del). Euerte dolor continuo, y como de quema- — 107 — dura en el estómago, agravado al respirar, al comprimir dicha entraña, y después de tomar algún alimento ó bebida que, en muchos ca- sos, es arrojado inmediatamente. Cuando la enfermedad está muy adelantada, sobrevienen síntomas nerviosos que terminan por convulsiones; y las estremidades están frias. Al principio, cuando haya fiebre con calo- frió, calor seco y sed, dése Acónitum. Si el mal ha progresado, si ha sido causa- do por bebidas ó alimentos frios, tales como sorbetes, orchata, etc.; y el enfermo se que- ja de calor abrasador á la boca del estómago, vomita casi sin cesar, y presenta otros sínto- mas graves, apélese á Metallum-album, el que es eficaz sobretodo después de Acónitum. Cuando la afección no es tan alarmante, y los dolores son como latidos, punzadas, y ar- dientes, con sensación de hinchazón en el es- tómago, vómitos, á veces, sanguinolentos, ca- lor seco y sed abrasadora, suele ser útil Bryo- nia. Si las estremidades están muy frias, si hay decaimiento de las fuerzas y la cara se pare- — 108 — ce á la de un colérico, se ha de echar mano de Yeratrum. Mientras se aplican los remedios que se aca- ba de indicar, solicítese la asistencia de un médico. Dosis de los medicamentos citados. — Di- suélvase dos glóbulos en ocho cucharadas do agua, y dése una, de las de café, cada dos horas. ESTÓMAGO (dolor en el). Dolor de contracción y espasmo á la boca del estómago; dolor que se estiende atrecho y á la espalda; va acompañado de ansiedad, náuseas, eructos ó vómitos, desfallecimiento , y frialdad de las estremidades; y se alivia por los eructos, ó el vómito de cierta cantidad de líquido claro; y se agrava por los alimentos; en algunos casos hay, además, dolor de ca- beza, y estreñimiento de vientre. Esta enfermedad no suele manifestarse sino después de la edad de la pubertad. — 109 — Los accesos de dolor duran mas ó menos tiem- po; se repiten, á veces, periódicamente; y pue- den ser ocasionados por el uso de ciertos ali- mentos, ó (y esto es lo mas común), por cual- quiera manjar sólido. Los individuos, sujetos á dicha enfermedad, habrán de abstenerse de todo vegetal crudo, de toda especie de quesos, de pan recien co- cido; dulces, nueces, aceitunas, y castañas; de los espirituosos, y estimulantes, tales como el café, el té, y las bebidas fermentadas, cer- veza, etc. Las causas mas frecuentes de esta afección son las bebidas muy calientes ó frias entre las comidas, el uso del aguardiente y otros alco- hólicos, ó de alimentos indigestos, las lombri- ces, y en algún caso, la influencia de una tem- peratura fria ó húmeda. Los remedios que se emplean para calmar los dolores del estómago, son muy numerosos, y solamente un facultativo podrá aplicarlos con el discernimiento indispensable; asi, pues, me limitaré á señalar como uno de los medicamen- tos principales á la Nux-vómica, la que con- — no — viene, sobre todo, cuando el mal >c atribuye á un abuso del café, ó de los licores espiri- tuosos, ó á la supresión del flujo hemorroidal ú otro, y contra los siguientes síntomas : cons- tricción, presión, espasmo, en el estómago; sen- sación como si los vestidos estuviesen ó muy ajustados á la cintura; ó como si se acumu- lasen flatos ó viento debajo de las costillas; sensación de depresión ó constricción en el pe- cho, hombros y porción inferior de la espal- da;, náuseas, acumulación de agua clara en la boca, ó buchadas, eructos de líquidos amar- gos ó agrios, con ardor en la garganta, y es- tómago; gusto amargo y pútrido; vómitos de los alimentos y bebidas; tirantez flatolenta del vientre; constipación, dolor en la frente, pal- pitaciones del corazón, y ansiedad. —Todos es- tos síntomas son agravados por el café, ó la comida, ó por la mañana. Si el dolor dispier- ta al enfermo, Nux-vómica estará también in- dicada. Siempre que el paciente conozca que se apro- xima el acceso de dolor, podrá tomar una dosis del medicamento citado; con esto, si no evi- — Hi- ta del todo el padecimiento, logrará mino- rarlo. Pero si después del uso de Nux-vómica, no se observase un alivio momentáneo ó de corta duración, seria bueno repetir la dosis del mismo remedio. Y si aun no se obtuviese la desaparición del dolor, Carbo-vegetab. podría facilitarla. Cuando el dolor es debido á un acceso de có- lera ó indignación, antes ó después de comer, se dá Chamomilla. Si el sugeto es del sexo femenino, ó de carác- ter pacífico, se emplea Pulsatilla, mayormente si el mal es ocasionado por falta de menstrua- ción. Cuando la causa es algún pesar ó aflicción, Ignatia es eficaz. Por último, los dolores producidos por al- gún golpe, esfuerzo, etc., se remedian con Árnica. Dosis. Disuélvase de dos á seis glóbulos en diez cucharadas de agua, y dése una ca- da vez que arrecie el dolor, si esto no sucede pocos minutos después de la administración del — 112 — remedio; pues en el caso contrario, podría ser una agravación medicinal y entonces, forzoso seria esperar ó conocer el resultado. Dieta y Régimen. Atoles claros, sin aroma, agua fresca, sopas de leche, etc. —Ejercicio en parages secos. ESTREÑIMIENTO DE VIENTRE.—V.: CONS- TIPACIÓN. F. FIEBRE En todos los casos en que se observe la piel esté muy caliente, haya sed, llenura y — 113 — frecuencia del pulso, dése Acónitum (uno ó dos glóbulos en ocho cucharadas de agua), una cu- charada cada dos, tres, ó cuatro horas según la fuerza de los síntomas. A los niños se les administrará la dosis se- ñalada en las « Observaciones preliminares. » Dieta y Régimen. Abstinencia absoluta; agua del tiempo.—Evitar las corrientes de ai- re. FLATOS (viento). Propensión á padecer de flatulencia.—V.: CÓLICOS. FLUJO DE SANGRE DE LA MATRIZ. En general, Ipecacuanha es el principal re- medio, cuando no acompañan al flujo síntomas especiales á que atender. Así, mientras se envia por un médico, cuya asistencia es indispensable en este caso, se 8 — 111 — empieza por dar el indicado medicamento (seis glóbulos en diez cucharadas de agua) á cucha- radas cada, diez, quince, veinte, treinta minu- tos ó una hora, según sea el resultado de su administración. Si el flujo fuese abundante y no cediese á Ipecacuanha ,dos ó tres dosis), seria necesa- rio acudir á China, mayormente si hubiese grande debilidad, zumbido ó campanillas en los oidos, y desvanecimiento al levantar la ca- beza de la almohada. En estas circunstancias conviene también Camphora. Belladona seria preferible á todos los me- dicamentos, si la paciente se quejase de peso ó presión hacia la matriz, pareciéndole que es- ta entraña se dirije con fuerza hacia abajo; y si la sangre es pálida ó fétida. Chamomilla cuando el flujo es de sangre negra coagulada ó en cuajarones, y vá acompa- ñada de dolores cólicos parecidos á los del parto, sed ardiente, frialdad de las estremi- dades, dolor de cabeza, ofuscación de la vis- la y zumbido de oidos. — 115 — Árnica, si la causa del flujo es algún golpe, caida, esfuerzo, etc. Dosis. Véase lo que se ha dicho al hablar de Ipecacuanha. Dieta y Régimen. Bebidas frias; y en ca- so de gran postración, con palidez en la cara, falta de pulso, etc.; pequeñas cantidades de buen vino. —Permanecer acostada y en perfec- ta tranquilidad. FLUJO DE SANGRE POR LA NARIZ. El que es causado por algún golpe, caida, etc., cede á Árnica (cuatro glóbulos en ocho cucharadas de agua), una cucharada cada vez que se repite la hemorragia. Cuando el sugeto que padece del citado flu- jo es robusto, sanguíneo, tiene el pulso fuerte y lleno, se deberá dar Acónitum en la misma forma y orden que se ha dicho de Árnica. Si hay además mucho dolor de cabeza, y — 110 — calor en la cara, con venas hinchadas, y color encendido, apélese á Belladona. Dieta y Régimen. Las personas robustas en quienes el flujo es habitual, deben ser sobrias en sus comidas, no consumir mucha carne, ni haeer uso de especias, ni otros estimulantes, tales como el café, licores, etc. —Hacer ejerci- cio sin cansarse, y por último, evitar la in- fluencia de las respectivas variaciones de tem- peratura. — Los individuos débiles, al contra- rio, han de comer alimentos muy nutritivos y que no fatiguen el estómago; pero también ha- brán de renunciar á todo estimulante, por- que si es verdad que estos dan fuerza y ani- mación, por lo pronto, son causa de mayor debilidad, al cabo de poco tiempo. FLUJO DE SANGRE POR LA ORINA. Los remedios son: China, Árnica, Ipecacuanha. FLUXIÓN. — 117 — — V.: RESFRIADO. G. GARGANTA (mal de). — V.: ANGINA. GOLONDRUIOS. -V.: NACIDOS. GOTA. — V.: REUMATISMO. — 118 - H. HEMORROIDES. —V.: ALMORRANAS. HERIDAS. Las heridas hechas por instrumentos cortan- tes, tales como cuchillos, navajas, etc., pre- sentan unos labios lisos, y regulares, y en las personas de sana constitución, se cicatrizan rápidamente. Lávese la herida con agua, únanse los la- bios lo mejor que se pueda, sujéteselos en es- — 119 — ta situación por medio de vendas, compresas . ó cabezales empapados en agua preparada con Árnica (tintura madre dos ó tres gotas, para media botella de agua. Cada vez que se quiera levantar las com- presas (una vez en las veinte y cuatro horas, suele ser bastante), ablándese con agua tibia ; aunque, es muy común el no tocar al venda- je, sino pasados dos, tres, ó cuatro dias, du- rante los cuales se continua empleando el agua de Árnica como se deja dicho. Cuando la herida es muy leve, basta cu- brirla con un pedazo de tafetán de Árnica. Las heridas por instrumentos punzantes, ta- les como agujas, tijeras, tenedores, etc., dan poca sangre, y suelen ser mas lentas en cu- rarse. Su tratamiento es igual al de las heridas dé que se acaba de hablar: solamente que de las punzadas es necesario estraer el pedazo de instrumento si es que al herir ha sido roto dentro de las carnes. Las heridas dislaceradas, son lasque resul- tan de la acción de ciertas máquinas, de cai- — 1-20 — das ó presión contra superficies desiguales, y tienen los bordes irregulares, magullados, den- tellados, etc., lo cual es un obstáculo á la ci- catrización sin supuración. Después de estraer los cuerpos eslraños, se emplea el Árnica, como en las demás heridas. Dieta y Régimen. Alimentos de fácil diges- tión y nutritivos ; abstinencia de estimulantes. Quietud de la parte herida. HERNIA ESTRANGULADA. Aparición repentina de un tumor en la in- gle, ó aumento súbito del tamaño que antes tenia la quebradura, de lo cual resulta una contracción y dolores agudos en el vientre, acom- pañados de constipación, hipo, frialdad gla- cial de las estremidades, y grande alteración de las facciones. Nux-vómica es el remedio por escelencia. Dése, pues, dicho medicamento, y mientras, envíese por un facultativo. — 121 — Dosis. Disuélvase tres glóbulos en seis cu- charadas de agua; y adminístrese dos, de las de café, cada media ó una hora. I. INDIGESTIÓN. Son causas.de indigestión : una vida seden- taria, los errores de dieta, las variaciones de temperatura, las emociones morales, etc. Los síntomas con que se manifiesta son: lle- nura y peso en la boca del estómago, sobre todo, después de comer; eructos agrios, ace- — 12-2 — dias, lengua sucia, y constipación. Si estos sín- tomas no se remedian, se presentan otros, ta- les como amargor de boca y náuseas, por la mañana, al despertar; apetito indiferente ó caprichoso, ó repugnancia por la comida; sed, sequedad y calor de la piel, dolor ó presión á la boca del estómago, con hinchazón ó sen- sación como de llenura en el vientre, ó alre- dedor de la cintura; opresión en el pecho y palpitaciones del corazón; soñolencia después de las comidas, viento en el estómago y los in- testinos, eructos ventosos, náuseas, y algu- nas veces, vómitos de alimentos ó de bilis; do- lor entre los hombros y en el costado derecho; abatimiento del ánimo, ó irritabilidad del ca- rácter, con pérdida de las fuerzas, etc.; y diar- rea alternando con estreñimiento. Cuando la indigestión es debida á un esce- so en la cantidad de la comida, se da al- gunas cucharadas ó una taza de café cerrero; y con esto ó se facilita la digestión, ó se de- socupa el estómago por medio de vómitos ó diarreas. — 123 — En seguida, y si hay fiebre, se administra Acónitum. Si hay ganas de vomitar, ó vómitos y diar- rea, y poca sed, Ipecacuanha. Si hay constipación, ó evacuaciones cortas, y con algo de pujo; ó si el mal ha resulta- do de algún esceso en la bebida (vino ú otro licor), conviene Nux-vómica. Si la indigestión es causada por alimentos gordos ó grasientos, tales como la carne de cerdo y toda especie de pasteles, ó por hela- dos, ó frutas, ú orchatas, y otras sustancias frias, es eficaz Pulsatilla. Si se hubiese resfriado el estómago con be- bidas ó alimentos muy frios, sería necesario Me- tallum álbum. Si la indigestión fuese consecutiva al uso de ácidos, tales como el vinagre, etc., se habría de recurrir á Antimonium crudum. Dosis. Disuélvase dos glóbulos en diez cu- charadas de agua, y dése una, cada tres ho- ras; cuidando de repetir la dosis mas de tarde en tarde, á medida que mejore el estado del paciente. — 1-21 — Como la indigestión suele ser ocasionada por alimentos ó bebidas de mala calidad ó difíciles de digerir, daré algunas indicaciones que ayu- darán á la elección del remedio conveniente. ALIMENTOS Y BEBIDAS que con frecuencia producen la indigestión. Alimentos gordos ó grasientos: Pulsatilla, Carbo-vegetabüis. Carne de cerdo: Pulsatilla^ Carbo-vegetabilis Embuchados añejos: Belladona. Pasteles: Pulsatilla; — 12o — Coles: Bryonia. Pescados de mala calidad (siguatos): Pulsatilla, Carbo-vegetabilis. Polvos de carbón vegetal en aguardiente, en cortísimas porciones, y en seguida, si no hay alivio, Pulsatilla ó China. ALMEJAS. Los polvos de carbón de que se ha habla- do, pero en agua azucarada, ó en jarabe: en seguida, hacer oler alcanfor, y tomar café cer- rero. QUESO PASADO. Metallum-album. Frutas frescas: Pulsatilla, Metallum álbum, Bryonia, China. Frutas acidas : Pulsatilla. — 120 — Frutas heladas, orchata y helados: Pulsatilla, Metallum álbum. Vinos agrios, vinagre: Antimonium crudum. Leche: China, Bryonia. INSECTOS (picadas de): abejas, avispas, arañas, alacrán, etc. Los mejores remedios son: Árnica y Belladona. El primero se aplica en cabezales (dos go- tas de la tintura madre en medio vaso de a§ua)' 1 A El segundo, se administra á cucharadas. Dosis. Disuélvase dos glóbulos en diez cu- charadas de agua, y dése una cada cinco ho- ras, una hora antes de las comidas. — 127 — INSOLACIÓN. Si después de haber estado espuesto por al- gún tiempo i los rayos del sol, se siente do- lor de cabeza, calor, sed, y todos los síntomas de la fiebre, tómese Acónitum; y si este no basta, recúrrase á Belladona. Si hay diarrea, con dolores ó retortijones de vientre, empléese Bryonia. Dosis. Disuélvase dos glóbulos en diez cu- charadas de agua, y una cada cuatro horas. Dieta y Régimen. Mientras haya fiebre, abst- inencia absoluta ; para beber, agua fresca.— Descanso en cama. INTESTINO (descenso ó salida del). Hágasele entrar comprimiéndole suavemente — 1-28 — con los dedos pulgar é índice, untados con gra- sa ó aceite; durante esta operación el pacien- te está inclinado hacia adelante; después, se acuesta boca arriba. El principal remedio es Ignatia ,#despues de este, Oxid. nig., y luego, Nux-vómica, en ca- so de que el primero no bastase. Dosis. Disuélvase dos glóbulos en diez cu- charadas de agua: dése una (de las de café á los niños, de las de sopa á los adultos) cada ve/ que se reproduzca el mal. L. LENGUA (inflamación de la). Esta enfermedad no es muy común. Cuan- — 129 — do existe, la lengua está hinchada, en parte ó en el todo, hasta el grado de llenar toda la cavidad de la boca, é impedir el habla, la deglución y la respiración. Sj, no se combate á tiempo, la enfermedad termina por supuración, ó la lengua se endurece, y en seguida, la fie- bre disminuye, ó bien la gangrena se apodera de dicho órgano y partes vecinas. Sus causas son: alguna lesión producida por el roce de las muelas cariadas, ó una que- madura, etc. Cuando la inflamación es debida á causas mecánicas, se enjuaga la boca, á menudo, con agua de Árnica, (cuatro gotas en un vaso de agua). Si hay fiebre, Acónitum, y después, Oxid. nig. que es muy eficaz, sobre todo si la len- gua y las glándulas vecinas están muy hin- chadas y calientes; ó Belladona, sola ó al- ternando con Oxid. nig., si la boca está muy seca, y el dolor es estremado, además de ha- ber sed insaciable y congestión á la cabeza. Si se presenta la gangrena, lo cual se co- 9 — 130 — noce por el fuerte olor á podrido, dése Metal- lum álbum, y llámese á un facultativo. Dosis. Disuélvase dos ó tres glóbulos en diez cucharadas de agua; y dése una cada dos, cua- tro ó seis horas. Dieta. Severa : ningún alimento ; agua na- tural. LETARGO. Belladona, Opium. El primero cuando el enfermo despierta, después de ser llamado muchas veces, res- ponde á la pregunta, y se duerme de nue- vo : el segundo cuando el enfermo ronca, estan- do en sopor. Dosis. Disuélvase dos glóbulos en una cu- charada de agua, y dése de una sola vez. En caso de necesidad, se repite la dosis cada dos horas. — 131 — LUMBAGO (dolor de ríñones). Dolor agudo en los ríñones que puede repetir á intervalos regulares, y que el enfermo suele sentir al enderezar el cuerpo, después de haber estado inclinado. El principal remedio es Rhus. Dosis. Disueltos dos glóbulos en diez cucha- radas de agua, dése una por la mañana y otra por la noche. — 132 — M. MAREO. Todo el mundo conoce el mareo: por lo tanto, no es necesario describirlo. Vamos al modo de remediar sus efectos. Los principales medicamentos son: Cocculus, contra desvanecimientos de cabeza, y náuseas: el paciente está bien mientras no se mueve de su cama. Nux-vómica, contra los mismos síntomas. El paciente está mejor, cuando no se halla al aire libre. — 133 — Pulsatilla. El sugeto se siente mejor al aire libre ó en cubierta. Tabacu?n, cuando el paciente se marea al me- nor movimiento de la cabeza ó del cuerpo, y su cara se pone en estremo pálida. Metallum álbum, contra gran debilidad y vio- lentas arqueadas. Ipecacuanha, contra vómitos frecuentes, sin mucha debilidad. La constipación durante un viaje por mar, ce- de á Opium (V. CONSTIPACIÓN), Cocculus ó Nux-vómica. Cuando va acompañada de gusto pútrido y en- cías sanguinolentas, conviene Staphysagria. NOTA.—Es bueno proveerse de buena cerve- za escocesa, y arenques, y limones; pues, todas estas cosas son muy apetecidas mientras dura el mareo. MATRIZ (inflamación de la). Dolor en el bajo-vientre, con hinchazón, sensibilidad al tacto, calor interior, dolor al _ i 31 — orinar, y evacuar el vientre, con pujo y cons- tipación. Cuando el mal ha llegado «1 ser muy grave, á mas de los síntomas precedentes, se observa vó- mitos, agitación, inquietud, desaliento, delirio y fiebre intensísima. Los mejores remedios son : Acónitum, al principio de la enfermedad, y si hay fiebre. Nux-vómica, cuando hay dolores de presión en el bajo-vientre, que aumentan por poco que se comprima el vientre; dolores agudos en los ríñones ó la cintura, y al querer evacuar el vien- tre; constipación, y algunas veces, retención de orina. Belladona , si hay peso y tracción hacia abajo con dolor de punzadas en el bajo-vien- tre, y como de contusión ó quebrantamien- to, en la cintura ; dolores punzantes en lo al- to de los muslos al mover ó locar dichos miembros. Chamomilla, cuando la afección ha sido cau- sada por alguna contrariedad, enfado, etc. — 135 -- Coffea, si una alegría estremada, repen- tina. Dosis. Disuélvase dos glóbulos en ocho cu- charadas de agua, y dése una de las de sopa, ó dos de las de café, cada dos horas. Llámese á un facultativo: la importancia de la enfermedad lo requiere. MORDEDURAS DE VÍVORAS Y OTROS ANIMALES VENENOSOS. Átese fuertemente, por mas arriba de la herida el miembro mordido; aproxímese á la misma lo mas que se pueda, y sin quemar la piel, un hierro ó un carbón hecho ascua, ó un cigarro encendido, y úntese la circun- ferencia de la herida con grasa, aceite ó sa- liva. En seguida, dense á beber algunas cu- charadas, de las de café, de agua muy salada, repitiendo la dosis con frecuencia. Si los dolores se sienten hasta en el cora- zón, y la herida se pone de color azuloso, — 13f> — manchada é hinchada, y además, sobrevie- nen vómitos, vértigos, y desmayos, disuélva- se seis glóbulos de Metallum álbum, en seis cucharadas de agua, y adminístrese una cada quince minutos: pero si transcurridas dos ho- ras, no se observase mejoría, échese mano de Belladona en la forma y orden que se acaba de indicar. Continúese aplicando el calórico hasta que el paciente se queje de calofríos, y estirones; con todo, si los primeros se hacen sentir muy pronto, no se abandone la aplicación del ca- lor, por espacio de una hora. Cuando el hierro se enfrie, se habrá de reem- plazar inmediatamente con otro que se habrá calentado, mientras se hizo uso del prime- ro. Los líquidos que manan de la herida se iv- cojen en paños muy limpios. MORDEDURA DE PERRO RABIOSO. Apliqúese el calórico, conforme ya se ha di- — 137 — cho; y algunas horas después, disuélvase dos glóbulos de Belladona en diez cucharadas de agua, y dése una de estas, repitiendo la do- sis por la mañana, y por la noche. Cuando se haya consumido las diez cucha- radas del citado medicamento, se empieza á ad- ministrar liyosciamus, preparado de la misma manera. Si á pesar de estas precauciones, se decla- ra la rabia, se disuelven seis glóbulos de Be- lladona en ocho cucharadas, y se propina una cada quince minutos; si pasadas dos horas, no hay alivio, se apela á liyosciamus, en igual forma y orden. En el caso de que estos medicamentos no sean suficientes, será bueno emplear Cantharis. Algunas veces, al cabo de seis ó siete dias, se presenta algún acceso de fiebre, y debajo de la lengua se forma una vejiguilla que es necesario cortar con unas tijeras, y lavarla re- petidas veces con agua salada. — 138 — N. NACIDOS (forúnculos ó diviesos). Cúbranse de cabezales empapados en agua de Árnica (V.: HERIDAS, CONTUSIONES), renovándolos tres veces al dia. Si, pasadas veinte y cuatro horas, no hay mejoría, disuélvase dos ó tres glóbulos de Be- lladona en diez cucharadas de agua , y dé- se una cada cuatro horas, (una hora antes de las comidas), y abandónese la aplicación de — 139 — los cabezales; pero si estos hubiesen produci- do buen efecto, continúese con ellos. Los golondrinos se curan con Oxidus ni- ger. Dieta. Alimentos ligeros. NÁUSEAS, Ó GANAS DE VOMITAR. Si la lengua está limpia, dése: Ipecacuanha. Si la lengua está sucia, Antimonium crudum. Si se manifiestan después de comer! Pulsatilla. — Después de un golpe ó caida de cabeza: Árnica. — En las mujeres embarazadas: Ipecacuanha. Dosis. Disueltos dos glóbulos en diez cu- charadas de agua, dése una, una hora antes de las comidas. — lio — Dieta. Alimentos ligeros y en cortas can- tidades. o. OJOS INFLAMADOS. Síntomas principales. — Color rojo de sangre del blanco del ojo, con ardor, punzadas, ca- lor, imposibilidad de mirar á la luz, lagrimeo, y párpados unidos ó pegados, al despertar. Al- gunas veces estos últimos están hinchados. Los remedios son: — 141 — Acónitum, Belladona, Euphrasia. Acónitum, al principio, y si hay fiebre. En seguida, Belladona; y si no basta, Eu- phrasia. Dosis. Disueltos dos glóbulos en diez cucha- radas de agua, dése una, cada cuatro horas. Si la inflamación es causada por algún cuer- po estraño introducido en los ojos (granos de arena, polvo, ele.), procúrese estraer este cuer- po, y dése Árnica al interior, uno ó dos gló- bulos, y apliqúese el agua preparada con el mismo medicamento (V.: CONTUSIONES) al ojo enfermo. Dieta y Régimen. Alimentos ligeros, por al- gunos dias; evítese la luz brillante, ténganse los ojos en descanso. ORINA (retención de). Acónitum basta, muchas veces, á calmares- te estado inflamatorio. Si al cabo de dos, cuatro ó seis horas, la — 112 — inflamación fuese todavía muy pronunciada, y el enfermo se quejase de mucho calor en la ve- jiga, seria bueno dar Cantharis. Pero si el mal fuese debido á la aplicación de algún vejigatorio preparado con polvos de caniáridas, se dará á oler el espíritu de al- canfor, cada quince minutos. Si no hubiese inflamación ni calor, Árnica podrá ser empleada. Si hubiese poca sed, Pulsatilla. Dosis. Disueltos dos glóbulos en seis cucha- radas de agua, se administra una, cada dos horas. Dieta. Bebidas mucilaginosas (agua de go- ma, de cebada, etc.) para apagar la sed. OÍDOS (dolor de). Dolores punzantes, con pulsación, que se es- tienden hasta la cara y los dientes. La oreja correspondiente está caliente y sensible á la pre- sión. Sordera, ó sensibilidad dolorosa al mas — 143 — leve ruido; hinchazón y dolor de las glándu- las vecinas; calor de la piel; sed; pérdida del apetito; frecuencia y llenura del pulso. Algu- nas veces, el oido supura tan luego como dis- minuyen los síntomas de inflamación. En los casos lijeros, dése Belladona (dos ó cuatro glóbulos en ocho cucharadas de agua), una cucharada cada cuatro horas, hasta que mi- nore la inflamación; en seguida Oxid. nig. (co- mo Belladona), una cucharada, tres veces al dia, á fin de acelerar la supuración. Los síntomas de fiebre requieren alguna do- sis de Acónitum. Los casos muy leves, no necesitan de me- dicamento. Dieta y Régimen. Alimentos de fácil diges- tión y en cortas cantidades, por algunos dias. Cuando falta el apetito, y hay síntomas infla- matorios, conviene el agua de cebada, pana- da, etc. Evítese las repentinas variaciones de tempe- ratura, las corrientes de aire, etc.; y abrigúe- se el oido, cubriéndolo con un pañuelo. — lii — ORZUELO. Pulsatilla. Dosis. Disueltos dos glóbulos en diez cu- charadas de agua, dése una, mañana y tarde. P. PÁRPADOS. Cuando al despertar, por la mañana, están — 145 — pegados, muy rojos, ó encarnados, y costro- sos, y además, hay mucho lagrimeo, é impo- sibilidad de mirar á la luz, conviene Pulsatilla. Dosis. Uno ó dos glóbulos, en seco, y en ayunas, por una sola vez. PEZONES (grietas en los). Lávense con las barbas de una pluma, em- papada en agua de Árnica (dos gotas de la tintura en una cucharada de agua); y antes de dar de mamar, limpíese bien el pezón con agua tibia. PICADAS DE INSECTOS. — V.: INSECTOS. PLEURESÍA Ó DOLOR DE COSTADO. Como lo dice su nombre, esta enfermedad 10 — 14(5 — i's caracterizada por una punzada mas ó me- nos aguda en uno de los costados, que hace dolorosa, difícil y corta la respiración, y al- gunas veces, va acompañada de tos breve ó se- ca y calor en unos casos mas intenso que en otros. Acónitum de los mejores remedios; pero si no bastase se podría usar Bryonia. Dosis. Disuélvase cuatro glóbulos en cua- tro cucharadas de agua, y dése una, cada dos horas. Dietay Régimen. Abslinencia absoluta ; des- canso. Sin embargo de lo dicho, mejor seria lla- mar aun facultativo, pues su asistencia es in- dispensable. PULMONÍA. Opresión del pecho, 'y punzada que el res- pirar ó toser agrava; fiebre, piel seca y sed abrasadora, y esputos de color de orin 6 san- — 147 — guinolentos, cuando él mal está adelantado. El remedio que primero se ha de emplear es Acónitum; y cuando bajo su influencia la fie- bre haya disminuido, dése Bryonia, mientras persista la enfermedad, cuidando de repetir las dosis mas de tarde en tarde, á medida que progrese la mejoría. Dosis. Disueltos tres ó cuatro glóbulos en ocho cucharadas de agua, dése una cada dos horas. Si inmediatamente que se observen los pri- meros síntomas, es fácil procurarse la asis- tencia de un medico, no se demore el en^ viar en su busca. Q. QUEBRADURAS. —V.: HERNIA. — 118 — QUEMADURAS. Las quemaduras leves, sin ampolla, se cu- ran acercando al fuego la parle quemada, re- tirándola cuando sea vivo el dolor, y repitien- do la operación hasta que la parte sea menos sensible. Las quemaduras con ampolla, ó des- trucción de la piel, las de mucha eslension ó profundidad, se remedian cubriendo de va- rias capas de algodón flojo, toda la superficie quemada; pero es necesario emplear eslc me- dio lo mas pronto posible, y no haber hecho uso del agua fria; para que se obtenga bue- nos resultados. Estos inconvenientes no los presenta el ja- bón de Castilla, 'y por lo mismo es aplicable en todos los casos de quemaduras graves. Hé aquí el medio de servirse de él. Rállesela can- tidad que se haya de consumir, y con un po- co de agua libia redúzcase á espuma muy menuda y espesa, con la cual, estendida so- — 149 — bre lienzos, se cubrirá exactamente la por- ción quemada, pues si quedase algún punto sin estar en contacto con el jabón, se cura- ría con mas lentitud. La renovación se hace cada veinte y cuatro horas. Si después de una quemadura sobreviniese fiebre (llenura y frecuencia del pulso, sed, ca- lor en la piel, etc.) se administraría Acónitum (cuatro glóbulos en diez cucharadas de agua), una cucharada cada cuatro ó seis horas. Hay, además, la tintura de Urtica urens (1), que muchos recomiendan como el sobe- rano remedio para las quemaduras. Se emplea como la tintura de Árnica. Pero cualquiera que sea el medio que se adopte, en todo caso de quemadura grave, se- rá indispensable la asistencia de un facultativo. Dieta y Régimen. Alimentos ligeros, no es- timulantes. Evitar los cambios repentinos de tempera- tura, y en particular, el frió. (») Se hallará en Ib Botica homeopática. — 150 — R. RÉGIMEN. Con esta palabra se comprende: el aire y la luz, el vestido, el ejercicio, el sueño, el aseo, y el modo de vivir en sus relaciones con la salud. AIRE Y LUZ. Los antiguos dando toda la importancia que — 151 — merece á la influencia que el aire tiene en to- das las funciones de los seres vivientes, no du- daron en llamarle alimento de la vida; y cier- tamente, nada contribuye tanto á la conser- vación y restablecimiento de la salud como un aire puro y la luz del sol. Aconsejo, pues, á los sugetos enfermizos, débiles, ó convalecientes, que salgan de sus ca- sas á dar un paseo, todos los dias, por la ma- ñana, desde las seis á las siete, en verano, y de las siete á las ocho, en invierno, ó por la tarde, desde las seis á las siete, en verano, y de las cuatro á las cinco, en invierno, á me- nos que la temperatura, por su humedad, ú otra circunstancia lo impida; en cuyo caso, será fácil hacer dicho ejercicio en casa, pa- seándose de un lado á otro de la sala ú otra habitación espaciosa, sin cerrar otras ventanas, que las que por su situación establecerian, si estuviesen abiertas, una corriente de aire de- masiado fuerte, para esponerse á ella. En in- vierno, el sugeto podrá abrigarse para dar esos paseos. Evítese el aire de la noche, y sobre todo el — 152 — relente que acompaña y sigue á la puesta del sol, particularmente en los terrenos bajos y pantanosos. Procúrese mantener bien ventiladas las ha- bitaciones de los enfermos, sin permitir que alguna corriente de aire encallejonada llegue hasta la cama en que estén colocados: y no se eche en olvido que las habitaciones cerradas, en las que no hay otra luz que la artificial, cualquiera que sea la materia que la sumi- nistre, ni otro aire que el respirado por el enfermo, sus asistentes y las personas que le visitan, son altamente perjudiciales, y de nin- gún modo tolerables en un pais cuya tempe- ratura casi constante es en estremo calorosa. Mas de una vez he sentido que me faltaba la respiración, al entrar en el aposento de un en- fermo ; y como yo, lodos los amigos ó alle- gados que habian ido á informarse del esta- do de su enfermedad, estaban como ciegos y empapados en sudor, que en gruesas gotas se veia correr por sus caras. Tanta oscuridad, y tanto calor, y tantas exhalaciones en un es- pacio reducido, bastarían por sí solos á oca- — 153 — sionar una enfermedad al cuerpo mas robusto. No pretendo decir, con esto, que el apo- sento de los enfermos haya de estar siempre abierto como si no contuviesen tales enfermos; lejos de recomendarlo, aconsejo que se cierren •todas las ventanas que puedan dar entrada á viento de turbonada, ó húmedo, etc., cuya acción sobre el paciente seria forzosamente muy desagradable, y tanto ó mas nociva que la de un aire colado. Ventílense los aposen- tos, sin perjuicio de los enfermos: hé aquí espresada con brevedad toda mi recomenda- ción. VESTIDO. Las piezas del vestido interior han de ser mudadas y lavadas á menudo. Si es necesario el uso de camisetas de la- na, no se aplican á la piel, sino que se for- ran con algún lienzo de hilo. Los niños requieren poco abrigo: su cue- — 151 — lio, y sus brazos y piernas han de estar en contacto con el aire cuando sea seco. Los sugetos débiles y enfermizos, no deben hacer grandes variaciones en su abrigo, duran- te el verano. Las jóvenes que abusan del corsé no sa- ben el daño que este abuso es capaz de cau- sarles, ni lienen noticia délos numerosos ca- sos de tisis pulmonar, que incesantemente ocur- ren y cuya causa, bien averiguada, no es otra que la costumbre de usar el corsé tan estre- cho, que para ajustado ó cerrarlo es necesa- ria toda la fuerza de unas manos, y á veces, de unas rodillas muy robustas. Las que se dig- nen leer este opúsculo, conocerán si en esto hay ó no exageración, y podrán, si opinan por lo primero, continuar en hacer abuso del corsé, hasta que desgraciadamente, un desen- gaño, tardío acaso, les obligue á sentir la gravedad de su error. — 155 — EGERCICIO. El egercicio corporal es necesario á todos, y ha de ser proporcionado al estado de la sa- lud, á las fuerzas, edad y ocupaciones de cada individuo. El mejor modo de hacer egercicio es segura- mente el caminar. Sin embargo, los sugetos enfermizos, ó débiles, para quienes el andar á pié es fatigoso, podrán sacar gran provecho de algunos paseos á caballo, ó en carruaje, si el primero de estos egercicios les es penoso. Los entretenimientos gimnásticos y ciertos juegos son buenos medios para ejercitar el cuer- po y los .miembros. Son, también, dignas fie recomendación, las frotaciones generales hechas con manoplas á propósito, por la noche y la mañana, durante unos quince ó veinte minutos. Las personas que — 156 — pasan la vida casi sin salir de su casa, ó que si pasean alguna vez, siempre es en carruaje, deberían adoptar el uso de dichas frotaciones, á fin de minorar en lo posible, la dañina in- fluencia de una vida demasiado sedentaria, in- fluencia que en las señoras de esta Isla se da á conocer en su gran número de las enfermedades que las afligen y que serían menos comunes (particularmente las del útero) si consultando y atendiendo á las necesidades y exijencias de su salud, se decidiesen á dar algunos paseos á pié en los buenos parajes á esta clase de recreo des- tinados, y en horas en que ni el sol, ni la hume- dad se lo impedirían. Si la discreción me lo permitiese, citaría los nombres de algunas seño- ras, cuya salud antes muy delicada, se ha ro- bustecido con este ejercicio que habían consi- derado como insignificante. — 157 — SUEÑO. Después de un dia de trabajo, nada hay tan agradable, ni mas necesario á la salud, que el dormir algunas horas. Así también, después de algún dolor agu- do, de noches de insomnio causado por una enfermedad, nada hay que mas contribuya á reparar prontamente las fuerzas, que un sue- ño seguido de dos, tres, cuatro, seis, ú ocho horas. Con esto fácil es comprender que el sue- ño y reposo de los enfermos y convalecien- tes ha de ser respetado, alejando todo rui- do, etc. ASEO Y LIMPIEZA. En las enfermedades agudas, se emplea el — 158 — agua tibia, ó mejor, á la temperatura del cuerpo cada vez que sea forzoso lavar al pa- ciente. En las enfermedades crónicas, se permite un baño de corta duración (diez á quince minutos) y á una temperatura agradable, ca- da cuatro ó seis dias, solamente para el aseo. Los baños calientes, rara vez son tolerados en un tratamiento homeopático. Los baños del mar, no será prudente emplear- los sin conocimiento del facultativo. Las aguas de tocador, toda especie de per- fumes, los polvos dentífricos, las pomadas, el vinagrillo, etc., eslán absoluta y severamen- te prohibidos, porque trastornan la acción de los remedios; y solo se consiente en el uso de la pomada y polvos dentífricos homeopáticos, esto es, que no contienen aromas, ni sustancias medicinales.. El tabaco* en sus diversas preparaciones, se permite á los sugetos acostumbrados ya á su influencia; pero se les recomienda que dis- minuyan gradualmente el consumo que cada uno hace del citado artículo, y que no fu- — 159 — men, ni tomen rapé, ni masquen breva, has- ta una hora después de haber tomado la medi- cina. COSTUMBRES Y MODO DE VIVIR. Una vida arreglada, sin escesos en el es- tudio, ni en la satisfacción de las necesida- des, ó pasiones; una vida virtuosa y sin fuer- tes impresiones morales, es una garantía de sa- lud, ó de su restablecimiento cuando' se ha perdido. RESFRIADO (fluxión). En todo resfriado, haya ó no fiebre, será útil dar Acónitum, hacer que se acueste el enfermo, abrigarle y no permitirle mas alimento ni bebida que el agua con azúcar. Tan luego como se esta- — 160 — blezca el sudor, se repetirán á mayores interva- los las dosis del medicamento ; pero no se sus- penderán del todo sino cuando el enfermo se sienta bien. Algunas veces, después de Acónitum es nece- sario administrar Belladona, por un dolor de cabeza y de garganta, pérdida de la voz, y algu- nas evacuaciones flemosas. Otras veces, conviene Chamomilla, parti- cularmente si hay diarrea ó ganas de vomi- tar, mucha sed, dolor de oido, dolores en general, agitación, cólicos agudos, y tos, so- bre todo cuando esta es seca y ataca mas de no- che, que de dia. China, es buena contra la diarrea amarillosa, blancuzca, ó espumosa, con cólicos ó sin ellos, y fuerie propensión á enfadarse. Pulsatilla; es eficaz contra la diarrea por resfriado; pero su indicación es que haya poca sed, y que el color de los materiales evacuados varié de blancuzco á amarillo ó vi- ce-versa. Dulcamara es recomendable casi en toda diarrea causada por un resfriado, ó cuando las — 161 — evacuaciones son verdosas, ó amarillas, flemosas ociaras como agua, principalmente, de noche, con cólicos y fuertes dolores en la región del om- bligo; mucha sed, náuseas, debilidad, é in- quietud. Ipecacuanha presta servicio contra la diarrea de materias como fermentadas, verdosas, ama- rillas, pútridas sanguinolentas ó flemosas, con vómitos ó solamente náuseas. Rhus, es preferible á todos los demás me- dicamentos cuando el resfriado es debido á una temperatura húmeda, ó á haberse mo- jado. Nux-vómica, contra dolor de cabeza, sed, constipación, ó evacuaciones cortas, con ganas de evacuar, sin poder lograrlo. Para mayores indicaciones, se pone á con- tinuación algunos de los principales síntomas que suelen acompañar á un resfriado ó fluxión. Romadizo de cabeza, con pérdida del olfato y del gusto: Pulsatilla. Si las narices están completamente tupi- das: 11 — 162 — Nux-vómica. Si hay calor en la cabeza, y dolor en la nariz: Belladona. Si tos seca: Nux-vómica. Si la tos es seca y llega á ocasionar vó- mitos : Ipecacuanha. Si es blanda, y da un sonido como de abun- dante flema en el pecho: Pulsatilla. Si hay opresión, como si el enfermo sintiese que le ahogan: Ipecacuanha. Contra el desvelo: Coffea. — 163 — Mal en los ojos, por resfriado: Belladona ó Rhus. Mal de oido, por idem: Dulcamara. Dolor de muelas, por idemí Chamomilla ó Rhus. Dosis. Disuélvase dos glúbulo.s en ocho cu- charadas de agua, y dése una cada dos, cua- tro, seis ú ocho horas, según la fuerza de los síntomas, y el resultado de la medicación.— En caso de no haber fiebre, una cucharada ca- da cinco horas; 6 tres ó dos yeces al dia. REUMATISMO. Es agudo ó crónico: el primero se mani- fiesta con malestar, fiebre, calofríos, sed, frial- dad en las estremidades, constipación, pul- so acelerado, y dolores en las grandes arti- — 161 — culaciones ó coyunturas, acompañados de hin- chazón, y color encarnado ó rosado, y mu- cho calor de la piel que cubre la articulación afectada. — En el reumatismo crónico, la hin- chazón, por lo común, es menos visible, hay una sensación de rigidez ó tiesura, ó adorme- cimiento, y poca ó ninguna liebre. Las causas de esta enfermedad son: la hu- medad, la supresión repentina del sudor, etc. Los remedios se emplean como se va á decir: Acónitum, contra liebre violenta, calor seco, sed, y color encendido en la cara; punzadas agudísimas en eslremo intensas, por la no- che; hinchazón roja, ó lustrosa de las partes enfermas; agravación de los dolores al tocar- las, escesiva irascibilidad de carácter. Belladona, dolores de punzada ó ardien- tes, agravados por el movimiento, y la noche; hinchazón roja y lustrosa, fiebre, con aflupo- cia de sangre á la cabeza, pulsación de las ar- terias de esta parte, y color encendido de la cara. Bryonia después de Acónitum ó de Bella- — 165 — dona, 6 independientemente de ambos, con- tra: fuertes punzadas que se agravan mucho con el movimiento de la parte afectada, ó por alguna corriente de aire; hinchazón de las co- yunturas de los brazos y piernas; dolor de ca- beza, indisposición del estómago y estreñimien- to de vientre ; dolores, particularmente de no- che , y á la menor irritación; carácter iras- cible y perezoso; los dolores se sienten alre- dedor de la articulación mas bien que en las carnes y en los huesos. Chamomilla contra: dolores con sensación de entorpecimiento ó de parálisis de las par- tes enfermas; fiebre ligera; mucha agitación, y movimientos en la cama, deseos de estar acostado con tranquilidad; sudor; y agrava- ción nocturna. Pulsatilla: dolores vagos, ambulantes, que se alivian si se pone la parte enferma en con- tacto con el aire frío, y se agravan por la no- che ó al oscurecer. Rhus: sensación de parálisis ó debilidad pa- ralítica, ó temblor de las estremidades, al que- rer moverlas; sensación como si las carnes es- — 166 — tuviesen magulladas, ó si se raspasen los hue- sos; dolores que se agravan durante el repo- so y se alivian con el movimiento. Este medicamento suele dar muy buen re- sultado, alternándolo con Bryonia. Para los demás síntomas, y variedades que puede tener el reumatismo, será necesario so- licitar la asistencia de un facultativo. Dosis. Disueltos dos ó cuatro glóbulos en ocho cucharadas de agua, dése una de las de café, cada dos, cuatro ú ocho horas, ó de las de sopa, cada doce ó veinte y cuatro horas, según la violencia de los síntomas, Dieta y Régimen. Mientras haya fiebre, el agua panada, de cebada, etc., será preferible á todo alimento.—Escusado es decir, que se ha de evitar la humedad. Nota. Los remedios arriba indicados son apli- cables en los casos de GOTA. — 167 — RIGIDEZ ó tiesura, causada por un resfria- do. Dése Acónitum si hay fiebre; Nux-vómica si no la hay, ó si el primer remedio no ha cu- rado el mal. Dosis. De ocho cucharadas de agua con dos glóbulos, una cada cuatro ó seis horas. RONQUERA. Generalmente, es un síntoma de otra enfer- medad; pero, en ciertos casos, ecsiste al pa- recer por sí sola y causada por un resfria- do, etc. Síntomas. Voz ronca, tomada, con sensación — 168 — de cosquilleo, sequedad, ó irritación de la gar- ganta, y propensión á desgarrar. Remedios. Chamomilla contra voz ronca, fa- ñosa, flemas pegadas en la garganta, calor, ar- dor en esta parte, sequedad de la boca y sed, tos seca, cosquilleo, ó picazón en la gargan- ta, fiebre por la tarde, alternando con calofríos y calor, carácter irascible, ó irritable, y re- pugnancia por la conversación. Acónitum, una ó dos dosis, seguidas de Nux- vómica, contra: carraspera en la garganta, sen- sación desagradable de sequedad que provoca la tos y con esta un dolor en la boca del es- tómago y una sensación como si el pecho es- tuviese escariado por dentro; imposibilidad de hablar, y tos áspera, bronca, profunda, y se- ca, con obturación (tupición) de las narices, respiración dolorosa, calor en las manos y ca- ra, calofríos, seguida de calor y sed; carác- ter roñoso, inconsolable, pendenciero. Pulsatilla contra: ronquera, y sensación de escoriación ó llaga en la parte posterior de la garganta, y del paladar, sequedad, sensibili- — 169 — dad dolorosa de las fauces al tragar, voz faño- sa, con espectoracion sanguinolenta, tos blanda con dolor en el pecho; cosquilleo en la gar- ganta, que obliga á toser, y se agrava por la tarde; calofríos con estirones en las estremida- des; fiebre, por la tarde, y en seguida calor interior, con debilidad y languidez; de noche, calor interno con piel seca; inquietud, sueño interrumpido , ensueños ; carácter apacible , ninguna inclinación á hablar en alta voz, pro- pensión á llorar, indecisión, irritabilidad, indi- ferencia, deseos variables, tan pronto de una cosa como de otra. Si la ronquera es el síntoma mas predominan- te, y persiste durante algún tiempo sin la mas leve disminución, dése Pulsatilla, y seis ú ocho dias después, Oxid. nig. La ronquera, por resfriado, y sin otros sínto- mas, cede á Dulcamara. La ronquera crónica exige la asistencia de un facultativo. Dosis. Disueltos dos ó cuatro .glóbulos en — 170 — diez cucharadas de agua, dése una, por la ma- ñana, y otra por la noche. Dieta y Régimen. Alimentos ligeros, y nin- guno estimulante.—Evitar las variaciones de temperatura. s. SANGRE POR LA BOCA. Como esta hemorragia suele presentarse ines- — 171 — peradamente, es muy útil que las familias se- pan lo que han de hacer, mientras esperan la llegada del médico, que sin demora solicitarán á los primeros indicios del mal. La tos que acompaña á la espectoracion de sangre procedente de los pulmones, basta para que esta no se confunda con la que sale de la nariz ó de las encías. Los remedios que se podrán emplear desde luego,son: Árnica si la hemorragia es causada por algún esfuerzo, ó golpe; ó si la sangre espectorada ó vomitada, es de color oscuro. Ipecacuanha en el mayor número de casos, sobre todo cuando la sangre es de color rojo, y hay como náuseas. Acónitum si se oye ruido como de hervor en el pecho, y sale á bocanadas, una sangre roja, y masó menos espumosa; ó el pulso está lle- no, y duro. China, en los casos graves, cuando la he- morragia ocasiona pesadez y desvanecimiento de cabeza, palidez de la cara, debilidad estremada, — 172 — pequenez del pulso, frialdad de los miembros, pérdida del conocimiento, desmayo. Dosis. Disueltos dos á seis glóbulos en ocho ó diez cucharadas de agua, dése una, cada me- dia, una, ó dos horas, según la gravedad de los síntomas. SANGRE POR LA NARIZ. — V.: FLUJO DE SANGRE. SANGRE DEL ÜTERO. — V.: FLUJO DE SANGRE. SAPILLO. I'lceritas que se forman en el interior de la boca y en la lengua, de los niños. Los mejores remedios son : Oxid. nig. y Bó- rax. — 173 — Dosis. Véase en las Observaciones prelimi- nares. SOÑOLENCIA. — V. : LETARGO. SUSTO. —V.: EMOCIONES MORALES. T. TABARDILLO. - V.: FIEBRE. — 171 — TIESURA. —V.: RIGIDEZ Y TORTICOLIS. TORTICOLIS. Reumatismo que impide los movimientos de la cabeza y obliga á tenerla inclinada del lado enfermo. Belladona (dos glóbulos en ocho cucharadas de agua) una cucharada dos veces al dia, maña- na y noche. Si no bastase convendría llamar á un faculta- tivo. TOS. La los por sí sola rara vez constituye una en- — 175 — fermedad; sin embargo, como suele ser un síntoma de los mas notables, basta para indicar un remedio, si la causa de que aquella procede es leve, y reciente. Los síntomas y tratamiento que siguen son los de algunas variedades comunes de la tos. TOS CORTA Y SECA. Tos dura, seca, que parece ser ocasionada por una sensación de cosquilleo é irritación en la garganta, y que se agrava por la noche y la madrugada. Dése Nux-vómica (dos á cuatro glóbulos en ocho cucharadas de agua), una cucharada, tres veces al dia. — 170 — TOS NOCTURNA Accesos de tos, particularmente durante la noche; tos como consultiva, y acompañada de fuerte dolor de cabeza. Dése Belladona (dos á cualro glóbulos en ocho cucharadas de agua), una cucharada, dos ó tres veces, al dia. A los niños, sobre todo, durante la dentición, Chamomilla. (V. para las dosis, las Observa- ciones preliminares). TOS CON VÓMITOS. Accesos de tos irrítame, seguidos ó acompa- ñados de vómitos ó eructos. — 177 — Adminístrese Ipecacuanha, como los reme- dios ya señalados. TOS CON DIFICULTAD DE RESPIRAR. Ipecacuanha. Si la tos resiste álos medicamentos, solicí- tese la asistencia de un facultativo. Dieta, etc. Alimentos ligeros, no estimulan- tes, ni animales.—Evítese las repentinas va- riaciones de la temperatura. TRABAJO ESCESIVO. El cansancio, y las demás indisposiciones que siguen á un trabajo prolongado, ó de grandes esfuerzos requieren: 12 — 178 — Árnica, ó Rhus, si el primero no alivia. Cuando los pies están hinchados y doloridos, particularmente después de mucho caminar, se bañan con agua preparada con una parte de Tintura de Árnica y 35 ó 40«le agua clara, y libia. El mismo remedio se emplea, cuando las ma- nos están escariadas ó cubiertas de ampollas, producidas por un trabajo recio. Un baño general de la citada agua, es útil contra la fatiga debida á una larga caminata á pié ó á caballo. Dieta. Una comida de fácil dijestion y nu- tritiva, es preferible á cualquiera otra, pues el estómago participa de la debilidad ó cansan- cio general. — 179 — u. ÚTERO.—V.: MATRIZ. V. VIENTRE.—V.: CÓLICOS, FLATOS, etc. — 180 — VÓMITOS. Pocas veces se presentan solos, si se escep- luan aquellos casos en que son provocados por algún error ó esceso en la comida, y en que pueden ser considerados como un esfuerzo de la naturaleza para descargar el estómago de alguna sustancia dañina, ya por su calidad, ya por su cantidad, ó por debilidad de aquella en- traña. Si los vómitos alivian, dése: Ipecacuanha, (dos á seis glóbulos en ocho ó diez cucha- radas de agua), una cucharada cada media, una ó dos horas. si son debidos á una indijeslion, apélesc á — 181 — los remedios señalados en el artículo de este nombre. Si los vómitos son pertinaces, llámese á un médico. Dieta. Pocos alimentos, y estos, ligeros y de fácil dijestion. VOZ NULA, Ó FALTA DEL HABLA. Dése Belladona; y si este no es bastante, alas dos ó tres dosis, recúrrase á Oxid. nig. Dosis. De diez cucharadas de agua con dos glóbulos del medicamento, adminístrese una por la mañana, y otra por la noche. — 183 — INSTRUCCIONES para que los enfermos puedan con- sultar por escrito, con un médico homeópata* DESCRIPCIÓN DE LA NATURALEZA DEL PACIENTE. El paciente ha de referir sus padecimientos como si no tuviese noticia de estas instruccio- nes; y detallar el principio, la marcha, y la causa probable de sus dolencias. — 18 í — Decir la edad, el sexo, la profesión ú ofi- cio, y si tiene ó no relaciones matrimoniales: Si es alto, ó pequeño ; robusto ó débil, del- gado, flaco ó grueso y «gordo; impresionable, ó propenso á resfriados: Si es de color pálido, rosado, ó trigueño: De qué color son el pelo y los ojos; si el primero es fino, suave, lacio, ó áspero, ensor- tijado, etc. Si tiene algún defecto corporal, ó alguna her- nia, ó descenso del útero, ó del intestino, etc. Si es de carácter pacífico, tranquilo, sose- gado, ó vivo, irascible y bullicioso; firme, ó blando, comunicativo ó reservado, inquieto, ó asustadizo; si las impresiones morales, (en- fado, tristeza, etc.), duran ó son pasageras. — 185 — DESCRIPCIÓN DE LA ENFERMEDAD, REDU- CIDA AL ÓRGANO QUE PADECE. Terminada esta primera parte de su es- plicacion, el enfermo pasará á contestar las siguientes preguntas, escribiendo las respues- tas en el papel que ha de ser enviado al fa- cultativo. ¿Qué síntomas, sensaciones, y dolores pre- senta la enfermedad ? ¿Cuando los siente, en qué parte, en qué la- do, y si son superficiales ó profundos, y además la estension que ocupan? ¿Qué carácter tienen los dolores y las sen- saciones : si son presivos, punzantes, de ras- gadura, palpitantes, taladrantes, constricti- vos, espansivos ó de dilatación, tractivos ó de estirón, de pinchazos, como latigazos, de cosquilleo, de adormecimiento, etc.? ¿Si al- — 186 — gimas de estas sensaciones están solas ó reuni- das? ¿ó á qué puede comparar la sensación que esperimenta ? Si el ataque de la sensación, ó el dolor es constante, intermitente, ó remitente; si au- menta y disminuye, ó desaparece, á ciertas horas, ó en ciertos dias, ó en ciertas posturas del cuerpo. Si aparece, desaparece, aumenta ó dismi- nuye por el movimiento ó el reposo, el es- tar acostado, sentado, al desperezarse, ó in- clinarse, al caminar 6 estar de pie: por el calor ó el frío, al aire libre ó en una ha- bitación ; por la luz ó los olores ; por la con- versación, la deglución, el comer ó el beber; ó inmediatamente, después de comer, ó de beber; por el movimiento do la parle enfer- ma , ó al tocarla ó al comprimirla; ó por las emociones morales (enfado, susto, etc.); por el trabajo corporal, intelectual ó de cabeza, la lec- tura, etc. Si va acompañado de ansiedad ó angustia ; si afecta la memoria ola reflecsion, ó perturba las funciones de los ojos, oidos, etc. — 187 — Si el movimiento y la dirección natural de la parte enferma han sido alteradas. Si está en relación con alguna indisposición de otro órgano del euerpo, y si es así, cual, y de qué órgano. Si alterna ó no con otra. Si las partes afectadas están ó no hinchadas ó de color encarnado. Si la hinchazón es dura ó blanda ; dolorosa al tacto, ó si conserva la señal ó la huella del*dedo con que se comprime? DESCRIPCIÓN DE LOS PADECIMIENTOS QUE ACOM- PAÑAN LA ENFERMEDAD PRINCIPAL. Hasta aquí, el enfermo habrá descrito su dolencia tal como sea, y sin referirse á la parte que en él tomen los distintos órganos de su cuerpo. Pero, como al médico le es indispensable el estar enterado de todos los — 188 — síntomas ya sean principales, ya accesorios de una afección, para elegir bien el remedio, la persona interesada habrá de comunicar exactamente todo cuanto sepa de las siguientes pregunta?: ¿El enfermo está triste, quejumbroso, iras- cible ó irritable, suspicaz, ansioso, medro- so, etc.? ¿Qué diferencia hay entre su genio ó ca- rácter actual, y el que tenia en estado de salud? ¿Puede reflexionar, pensar, discurrir ; ó en- tregarse á cualquier trabajo de cabeza, ó cor- poral ? ¿En qué estado se halla su juicio, su in- telijencia , según su manera de hablar ó de obrar? ¿Siente vértigo, ó atontamiento? ¿De qué es- pecie? ¿De qué lado son los vértigos, hacia qué parte parecen inclinar, y en qué circunstancias se hacen sentir? Ojos. ¿Cómo está la vista? ¿Se vé como al través de una gasa ó de neblina? ¿Se ven — 189 — manchas, ó candelillas, ó colores que no exis- ten? ¿Los objetos parecen dobles, ó trému- los, etc.? ¿El enfermo es présbita ó miope? ¿ La pupila (las niñas de los ojos), pequeñas, dilatadas, abiertas, ó variables? ¿Hay lagri- meo? ¿En qué circunslancias? ¿Los ojos es- tán encarnados, inflamados ? Les molesta la luz? ¿Se pegan los párpados? ¿Se cierran y abren fácilmente? ¿Están trémulos, ó se con- traen? ¿Hay algún orzuelo, ó alguna mancha ó nube en los ojos ? Oido. ¿Oye bien? ¿Hay ruidos en el oi- do? ¿La cerilla es blanda ó dura, húmeda ó seca? ¿Supura el oido? ¿El pus que fluye es hediondo? Nariz. ¿Está tupida la nariz? ¿Hay ca- tarro ó fluxión? ¿Cómo está el olfato? ¿Estornu- da mucho el enfermo? ¿Están ulceradas las alas de la nariz ó el interior de este órgano ? ¿La na- riz dá sangre? ¿Es fétido el aire que de ella sale? Dientes y muelas: ¿Crian mucho sarro, es- tán flojas, ó cariadas; cuántas han caido ó han sido estraidas; y por qué motivo? — 190 — Las encías. ¿Están pálidas ó encarnadas; duras 6 blandas, esponjosas, hinchadas, dan san- gre con facilidad, ó se separan de los dientes v muelas? Boca. ¿Está muy seca? La saliva, ¿es poca ó abundante, sin sabor ó agria, salada, etc., espesa ó clara, de mal olor, ó sanguinolenta? ¿Hay tumores ó llagas en la boca, lengua, glán- dulas de las fauces, paladar ó garganta, ó mu- cha flema en una ó mas de dichas parles; am- pollas ó llagas en los labios, etc.? La lengua ¿está seca ó húmeda, encarnada, dolorida, apretada, sensible, ulcerada, limpia, ó sucia, blanca, ó amarillenta? ¿ El habla es fácil ó difícil ? ¿ El acto de mas- car, y los movimientos de la lengua causan molestia? La deglución de líquidos y sólidos ¿es di- fícil ? El aliento ¿esfétido? El gusto ¿es perfecto ó está alterado? ¿Es flemoso, salado, amargo, agrio, ó pútrido? La comida ¿tiene su sabor natural, ó sabe á amar- go, agrio, etc.? — 191 — ¿ Hay alguna predilección en favor de tal ó cual alimento, de esa ó aquella bebida? ¿Qué padecimientos ocasionan los alimentos y la bebida, ó se presentan después de una co- mida? ¿Hay eructos de comida, ó de viento, y de qué sabor? Del de los alimentos ingeridos? ¿Qué líquidos salen del estómago, ó se acu- mulan en la boca? ¿A qué y como saben? ¿Hay vómitos? ¿Son de agua, de saliva, de flema; ó agrios, amargos, acres, de sabor y olor podrido; amarillos, verdes; líquidos ó es- pesos; de sangre roja ó negra, ó de los ali- mentos? ¿Hay náuseas? ¿Cómo se siente el estómago? ¿Siente do- lores, indisposición, etc.? ¿En que* condicio- nes? El vientre ¿está tirante, abultado, lleno y duro, ó vacío y aplanado ó sumido? ¿Si el estómago y vientre están afectados, es necesario señalar el punto enfermo; si es la boca del estómago, bajo las costillas, en el ombligo, es el bajo-vientre, en qué lado, etc. ? — 192 — ¿ Qué sensación causan los dolores? ¿En que condiciones se alivian ó se agravan? ¿Hay flatos? ¿Ruido de tripas, y á qué imi- ta? ¿Los flatos se espelen con facilidad, ó no pueden ser espelidos? ¿Qué síntomas ocasiona dicha dificultad? La exoneración del vientre ¿es fácil ó di- fícil? ¿Muy á menudo? ¿Los escrementos son duros, blandos, ó muy blandos, ó líquidos; de qué color; flemosos ó sanguinolentos, etc. ? ¿An- tes de la exoneración hay dolores ó malestar, y de qué naturaleza? ¿Salen lombrices; son gran- des ó pequeñas? ¿Hay escoriaciones alrededor del ano; ó ber- rugas ó tumores? ¿Estos dan sangre ó pus, etc.? ¿Presenta novedad la orina? ¿Hay dificulta- des ó molestias, antes, durante ó después de la emisión déla orina? ¿De qué naturaleza son es- tas dificultades? ¿La orina ¿es abundante ó escasa? ¿Qué aspecto tiene la orina? ¿Es clara como agua, ó de su color natural, ó morenuzca, roja, etc.? ¿Se altera pronto, ó su sedimento ó pozo — 193 — es flemoso, arenoso, blanco, rojo ? ¿ Está mez- clada con sangre, pus ó arenilla ? La respiración ¿es corta, ó presenta otra alte- ración? ¿Puede el enfermo subir una escalera, ó caminar sin sentir incomodidad? ¿Puede estar acostado ? ¿ En qué postura ? ¿Hay algún ruido en el pecho ? La respiración ¿es anhelosa, con silbido? ¿Respira el enfermo libremente; ó siente alguna dificultad ó estorbo, y de qué naturale- za? La voz es bronca, áspera, ronca, hueca, etc.? ¿Hay tos? ¿Es ligera, corta, ó dura ; profun- da ó de larga duración; con hinchazón de la cara y falta de la respiración? ¿Cómo suénala tos? ¿Es seca, ó con espectoracion? La espectoracion ¿ es fácil ó difícil; escasa ó abundante; flemosa, purulenta, pegajosa, ó te- naz, sanguinolenta (mezclada eon filamentos de sangre roja ó negra, ó clara), blanca amarilla, verde, ó gris; tiene sabor á flema, á salada, dulce, amarga ó podrida? ¿Le parece al paciente que hay flemas en sus fauces ó garganta, ó en lo profundo del 15 — lüi — pecho? ¿Pequé punto nace la tos, al parecer? ¿Me dónde procede la espectoracion? ¿Hay palpitaciones del corazón? ¿Cómo son, y en qué circunstancias? ¿Se siente palpitacio- nes en otras partes del cuerpo? ¿Padeced en- fermo de congestiones ó agitación de la sangre? ¿Cómo está el pulso? ¿Las glándulas de debajo la mandíbula 6 qui- jada, y los sobacos; del cuero cabelludo 6 de las ingles, están hinchadas ó en supuración? ¿Hay vacío ó aumento del tamaño de las glán- dulas citadas en el cuello? En las otras partes del cuerpo, especialmen- te en los miembros ¿hay hinchazón de los hue- sos, ó de las coyunturas, ó forúnculos (naci- dos), tumores, venas hinchadas ó varicosas? ¿Las estremidades y otras porciones del cuerpo están rojas,, hinchadas, ódolorosas? Las manos y los pies ¿están hinchados? ¿Alguno de los miembros está paralítico ó cojo? ¿Hay calambres ó temblores, saltos, sacu- didas, adormecimiento, etc., de las estremida- des? — 195 — La piel ¿está pálida ó amarilla; seca ó pro- pensa á sudar? ¿Es sana?¿Hay buena carna- dura ? ¿Hay picazón, cosquilleo, hormigueo, .ardor, punzadas,-escarabajeo, etc.? El rascarse ¿alivia dicha sensación, ola hace mudar desitio? ¿Hay nudosidades, forúnculos, tumdres (du- ros ó blandos, rojos ó pálidos, etc.), callos, etc., en la piel? ¿ Qué síntomas ocasiona? Las erupciones de la piel, granos, manchas, vejigas, etc., han de ser descritas en su valor, número (numerosas ó raras), tamaño, etc.; de- cir si están llenas de agua, de pus, desangre; si cubiertas de costras gruesas, ó delgadas, es- camosas, blandas, húmedas, secas, duras, etc.; sisón antiguas, ó recientes; y qué partes ocu- pan. Si hay pecas, antojos, manchas hepáticas, úlceras ó grietas, simples ó corrosivas (que se estienden rápidamente), grietas, berrugas, lla- gas en los ángulos de los labios.(boqueras); tumores en los huesos, escoriación de la piel; si las uñas son deformes, ó presentan alguna particularidad; si cae ei pelo, y si en la cabeza — 190 — hay caspa, ó costras, y de qué clase, si húme- das, secas, etc. Si hay llagas, y como están sus bordes y fon- do ; la carne sube con esceso, ó no crece: sus bordes son lisos ó altos ó duros, blandos, lisos, iguales, dentellados, pegados ó despegados, á la carne de la llaga; dan sangre y en qué circuns- tancias? ¿Son rojos, pálidos, de qué color? El fondo ¿es negro, blanco, rojo, pardo, etc.? ¿Qué aspecto tiene: de gordura, ó tocino, de cosa po- drida, de carne roida, etc. ? La supuración es abundante ó escasa, acre, ó espesa, sanguino- lenta, clara, ó acuosa, blanca, amarilla, negra, hedionda, etc. Las partes vecinas á los bordes ¿ qué particularidades ofrecen? ¿Hay calofríos, ó mas bien calor? ¿Frialdad, calor ó sudor de ciertas partes? — 197 — ¿Sudan los pies? ¿El sudor es caliente, frío, pegajoso, ó líquido, ó félido ? Cuando existe fiebre ¿se compone de frío, ca- lor y sudor sucesivos, ó alternados? ¿En qué orden? ¿Cuánto dura cada uno?¿Es violento? ¿ Afecta todo el cuerpo ó solamente una parte? ¿Se acompañan de sed, ó se siente esta necesi- dad en los intermedios del calor al sudor, ó del frío al calor, etc. ? La piel y la cara ¿están ro- jas, ó pálidas durante la fiebre, ó el calor, ó el sudor, etc.? ¿Existen otros síntomas junto con la fiebre ó con sus accesos? ¿ Existen otros síntomas particulares, tales co- mo desmayos, convulsiones, espasmos, punzadas de estómago, de cabeza, de pecho, opresión de la respiración, etc., cuyo principio, progreso y terminación es necesario esplicar? ¿A qué cau- sas se atribuyen? ¿Cómo se alivian ó agravan, ó provocan ? ¿En qué horas del dia ó de la noche, en qué posturas ó movimientos se manifiestan? ¿Cómo duerme el paciente? ¿Mucho tiempo? ¿Es sueño inquieto, interrumpido, con mucho despertar, ó sobresaltos, ó miedo? ¿Habla dor- — 198 — mido el enfermo, grila, tiene pesadillas? ¿Sue- ña mucho, ó desgracias, peligros, cuáles son? ¿Ronca, ó duerme con la boca ú ojos abier- tos? ¿En qué postura duerme habilualmente? ¿Cómo están las fuerzas del enfermo? ¿Se vé forzado aguardar cama, ó puede estar levanta- do? ¿Está lánguido, flojo, poco inclinado ó dis- puesto «1 caminar? Está estenuado; ¿por qué causa? ¿Por pér- dida de sangre, etc.? Finalmente, el enfermo ha de enumerar los males de que haya padecido durante su vida, y en particular, las erupciones de la piel, co- mo sarna, tina, sarpullido, erisipela, viruelas, escarlatina, sarampión, barros en la cara, pi- cazón de la piel, etc. Mencionar si ha padecido de escrófulas ó lam- parones, raquitismo, gota, reumatismo, hemor- — 199 — roides (almorranas), pop la dentición, por lom- brices, de convulsiones, epilepsia, tos ferina, inflamación de los pulmones ú otros órganos, fiebre inflamatoria, biliosa, nerviosa, etc., ic- tericia , flujos de sangre de cualquiera especie que hayan sido, de las muelas ó dientes, apo- plejía, ó parálisis, sudor en los pies, úlceras (lla- gas), ó de enfermedades venéreas? Si ha usado baños simples, minerales, ó de vapor, yerbas, ó preparaciones mercuriales; si duró mucho la cura de aquellas enfermeda- des, y qué remedios empleó? ¿Si contra la dolencia actuaí ha ensayado al- gún medicamento y cuál ha sido? ¿Sangría, vo-r mitivo, purgante, sudorífico, depurador ó purU ficador de la sangre, gotas estomacales, qui- na, valeriana, hierro, láudano, etc.? ¿Está ha- bituado á alguno de los medicamentos que ci- te? ¿Acostumbra beber licores espirituosos, vi- no, brandy, aguardiente de cualquiera clase, cerveza fuerte, noyó, etc.; ó café ó té; ó co- mer alimentos muy gordos, ácidos ó manjares fuertemente sazonados ? — 200 — ¿Come y bebe mucho? ¿Qué clase de ali- mento? ¿Cómo vive? ¿Frugal ó sobriamente; con regla y método, ó con desorden ó irre- gularidades en el dormir, comer, trabajar, ves- tir, etc.? Su habitación ¿es ventilada, espaciosa, re- ducida; está cerca de agua ó de pantanos, ó entre árboles, ó en un terreno alto; es seca, húmeda, limpia, etc. ? Deberá comunicar si su ánimo ha sentido ó siente actualmente alguna aflicción, ú otra emo- ción moral, capaz de demorar el restablecimien- to de la salud, ó de haber ocasionado la en- fermedad; por ejemplo, un amor desgraciado, una esperanza fallida, mortificaciones, disgus- tos, discordia doméstica, pobreza, etc. Si una vida desordenada; disipada, ó pasa- da en escesos, de cualquiera clase que hayan sido, es, ó se presume que puede ser la cau- sa, ó haber contribuido á la aparición del mal. Si ha sido enfermizo desde que nació, su enfermedad probablemente es hereditaria; si cuando niño no mamó, sino que fué lactado — 201 — artificialmente, ó criado con otro alimento, es menester que el médico lo sepa. Las preguntas acerca de los órganos geni- tales y sus funciones en ambos secsos, ha- brán de ser hechas por la dirección del facul- tativo. FIN. CATALOGO DE LA IMPRENTA I LIBRERÍA DE ANDRÉS GRAUPERA, calle deí Csviabo , viÚua* <<3. DE MEDICINA HOMEOPÁTICA. TRATADO PRÁCTICO de terapéutica homeopática de las enlermedades agudas y crónicas, por el doctor Hartmann. Traducido al francés de la edición ale- mana por A. J. L. Jourdan, socio de la Academia nacional de Paris; y del francés al español por Pió Hernández y Espeso, médico homeópata, catedrá- tico de homeopatía en el Instituto español, socio fundador del Instituto homeopático, socio corres- ponsal déla Academia de emulación de Santiago, etc., etc. Madrid I Sol: dos lomos en octavo mar- quilla. El principio que sirve de baso á la doctrina mé- dica homeopática, y que el doctor llartmann ha apli- cado al tratamiento de las enfermedades agudas y de las enfermedades crónicas, puede ser formulado en estos términos: «Si queréis tener una curación pron- ta, cierta y duradera, elegid un medicamento que, adminislrado á una persona sana, produzca en ella síntomas análogos á los de la enfermedad cuyo tra- tamiento emprendéis.» Tres ediciones de la obra de llartmann, agota- das en poco tiempo, dicen bástanle en favor de la importancia del objeto y del tálenlo de observación con que ha sido tratado. Este libro es un comple- mento indispensable de las obras de llahnemann, \ coloca á su autor en el primer lugar entre los discí- pulos del fundador de la homeopatía. MEDICINA homeopática doméstica, ó guia de las fa- milias para que puedan tratarse por sí mismas ho- meopáticamente en las indisposiciones ligeras, y prestar socorros eficaces á los enfermos, en los casos urgentes, hasta la llegada del médico, por el doctor llering (de KiladelDa). Redactada con arre- glo á las mejores obras homeopáticas y á su propia esperiencia, con adiciones de los Dres. Goullon, Gross y Staph. Traducida al castellano de las edi- ciones segunda inglesa y la francesa, por D. Román Fernandez del Rio, doctor en medicina y cirujía, socio fundador y secretario general de la Sociedad hahnemanniana matritense, socio corresponsal de la Sociedad hahnemanniana de Paris, etc. Madrid 4851, un tomo en octavo marquilla, de unas 400 pajinas. Esta obra enseña el modo de aliviarse en un gran número de enfermedades, ya con medios domésti- cos, ya, cuando estos son insuficientes, con reme- dios homeopáticos, quenunca perjudican y son siem- pre útiles cuando se les emplea convenientemente. Esla es la razón por la cual la «Medicina homeopá- tica doméstica» se dirije á todos: primero, á los que eslán convencidos por su propia esperiencia de. las ventajas positivas de los principios hahnemannia- nos, y después á los que no han tenido ocasión de adquirir este conocimiento, como también á los que solo han oido hablar mal de la homeopatía. NUEVO MANUAL de medicina homeopática. Prime- ra parte : materia médica. Segunda parte: reper- torio terapéutico y sintomatológico. Por el doctor G. H. G. Jahr. Cuarta edición, revisada, corregida y aumentada: traducida al español por los profeso- res homeópatas D. Andrés Merino y Torija, y D. Pió Hernández y Espeso. Madrid, 4848, cuatro tomos en cuarto. Esta edición presentad cuadro mas completo y mas melódico de la doctrina homeopática hasta el dia. Asi, no solo se encontrará el «Repertorio ente- ramente refundido», y aumentado con lodo lo que en hechos importantes comprende la Materia médi- ca, sino que también en la primera parto hay treinta y cinco medicamentos nuevamente añadidos á la edición antigua. En fin, no hay un solo medicamento importante al que el autor no haya añadido nuevas confirmaciones practicas, anotando por medio de signos indicadores,.bastaales síulomas que no lo ha- bían sido lodavía. El. MÉDICO homeópata de sí mismo, ó sea instruc- ción breve y sencilla que contiene las reglas mas necesarias para preparar los medicamentos homeo- páticos, y para tratar la mayor parle de las enfer- medades del hombre y de los animales domésticos según los principios de la homeopatía, por el doc- tor B. Mure; traducido al castellano por D. Román Fernandez del Rio. Madrid, 4852. Un lomo en oc- tavo. TRATADO compíelo de medicina veterinaria homeo- pática, ó tratamiento homeopático de las enferme- dades del caballo, muía y asno ; del buey, oveja, cerdo, cabra, perro, gato, aves de corral y enjau- ladas, seguido de una « Farmacopea homeopálica veterinaria», y de un «Memorándum terapéutico» por Gunther y V.*** Traducidos del alemán al fran- cés por Martin y Serrazio, y al castellano con mu- chas adiciones por D. Nicolás Casas, director y ca- tedrático en la escuela superior de veterinaria de Madrid, etc. S&'Fim:*. M. *ü SMWrw. >!