¿¡OÍS*. '1879 APUNTES PARA EL ESTUDIO DEL }| CLIMA DE MÉXICO DOMINGO ORVANANOS MIEMBRO DEL CONSEJO SUPERIOR DE SALUBRIDAD, DE LA ACADEMIA DE MEDICINA, DE LA SOCIEDAD PEDRO ESCOBEDO, Y MÉDICO DEL HOSPITAL DE JESÚS. MEMORIA PREMIADA POR LA ACADEMIA DE MEDICINA DE MÉXICO. MÉXICO IMPRENTA DE IGNACIO ESCALANTE Bajos de San Agustín, num. 1. 1879 \ Jl hA' ¡OS.-. > IBR»»v Oí MtOlCINt NLfl GGlE3DMb b ARMY MEDICAL LIBRARY FOUNDED 1836 WASHINGTON, D.C. < NLM001230466 d ¥ APUNTES PARA EL ESTUDIO DEL CLIMA DE MÉXICO DOMINGO ORVANANOS I "a • MIEMBRO DEL CONSEJO SUPERIOR DE SALUBRIDAD, DE LA ACADEMIA DE MEDICINA, DE LA SOCIEDAD PEDRO ESCOBEDO, Y MÉDICO DEL HOSPITAL DE JESÚS. MEMORIA PREMIADA POR LA ACADEMIA DE MEDICINA DE MÉXICO. MÉXICO IMPEENTA DE IGNACIO ESCALANTE Bajos de San Agustín, nüm. 1. 1879 WBH 01c' a ADVERTENCIA. —HH — i objeto de la presente Memoria es contribuir, aunque sea con una par- te pequeñísima, al estudio «del aire, las aguas y las localidades.» Apuntar hechos incuestionables, que reunidos más adelante con otros, sirvan para sacar deducciones ajustadas en todo á los seguros preceptos de la filosofía, es la utilidad del presente escrito, el cual con- siderado de otra manera no tendría mérito alguno. La parte de geografía del país se ha estudiado en las obras del Sr. D. Anto nio García Cubas. Los datos meteorológicos han sido tomados de los recogidos en el Observa- torio Meteorológico central por los Sres Barcena, Reyes y Pérez, quienes me han facilitado todo lo que les he pedido referente á esta materia. Por esto, y por haberme atendido siempre con el mayor empeño y con la más exquisita ga- lantería, doy, con toda sinceridad, á estos sabios distinguidos, las más expre- sivas gracias. Con los apuntes tomados del Observatorio he formado numerosas curvas que facilitan mucho el estudio. Los datos referentes á enfermedades han sido fielmente sacados de los libros del hospital de Jesús y abarcan un período de treinta y cinco años. Algunos de estos datos han sido también representados gráficamente, y otros han servido para formar un plano de la Patología de la ciudad de México. Para seguir una marcha metódica en el estudio de todas las cuestiones com- prendidas en este trabajo, que tengo el honor de presentar á la Academia, lo he dividido en cinco capítulos. Primero: Bosquejo geográfico. Tercero: Higrometría Segundo: Presión. Cuarto: Temperatura. Quinto: Patología. CAPÍTULO I. Bosquejo geográfico. La ciudad de México se halla situada á los 19° 26' 12" de latitud Norte y 90° 7" 8" de longitud Oeste de Grenwich. Hacia la parte Sur del Valle de Mé- xico, y casi en el centro, hay una extensa planicie, en la cual se encuentra la Capital. Ésta, en la parte Sur y Sur-Oeste colinda con terrenos que se van ele- vando en lomeríos más ó menos extensos, hasta convertirse en elevados y es- pesos montes, como son el Teutli, el de las Cruces y el Ajusco: hacia todos los otros rumbos hay también cerros de corta altura, y que están lejos de presen- tar la exuberante vegetación de los que se mencionaron al principio, pues al contrario casi todos están desnudos, pedregosos y áridos. Varias lagunas se hallan inmediatas á la ciudad. Al Norte se encuentran las de Zumpango, Xaltocan y San Cristóbal; la primera, distante cosa de ocho le- guas, tiene legua y media cuadrada de superficie; las otras dos reunidas, tie- nen cuatro leguas cuadradas, se hallan á cuatro leguas de distancia, y están cer- ca de dos metros y medio más altas que la ciudad; al Sur-Este se hallan Chalco y Xochimilco á una distancia de seis leguas, y con una extensión de seis leguas y media cuadradas; al Este y al Nor-Este el lago de Texcoco que en los años lluviosos viene á lamer los suburbios de la ciudad, y tiene de extensión super- ficial más de diez leguas cuadradas: el fondo de este lago es un un metro infe- rior al piso de la Capital; pero muchas veces en tiempo de lluvias, el nivel de este lago viene á ser muy superior al de la misma ciudad. Para concluir esta corta exposición de la topografía de la ciudad y del Valle, voy á copiar algunos párrafos de un artículo del Sr. Conde de la Cortina, que he encontrado en el Atlas de la República Mexicana del Sr. D. Antonio (Jarcia Cubas. Dice así: «El Valle está rodeado de una cordillera de montañas, en las que abundan la amigdaloide porosa, llamada en México tezontle, el pórfido, el basalto, la obsidiana y diferentes especies de lava. «El terreno del Valle es en general detrítico y de aluvión moderno, con ban- cos de caliza de agua dulce y de toba caliza cubierta de humus ó tierra vegetal. En algunos parajes dominan las eflorescencias salinas sobre capas más ó menos areniscas: en otros dominan los conglomerados de formación moderna, y en muchos se ven todos los caracteres propios de terrenos volcánicos. A una le- gua de la ciudad, hacia el N. E., hay manantiales de nafta, y á las tres leguas hacia el E. los hay de aguas termales. «La absorción atmosférica, tanto en la ciudad como en el Valle, es de una fuerza que parece increible. La sequedad de la atmósfera suele hacer bajar á 15° el higrómetro de Deluc, y á 42 el de Saussure. — G — «Aunque expuesta á terremotos la ciudad, no hay memoria deque alguno de ellos baya causado desgracias de ninguna especie; antes bien se advierte que cada vez van siendo menos frecuentes estos fenómenos. «Creo firmemente que todo el Valle de México no es más que un enorme cráter de un antiguo volcan, cubierto por una costra terrea de formación mo- derna. «Las mayores alturas de la cordillera de este Valle son los cerros llamados -el Telapon» y «el Ajusco;» y éste, que es el más inmediato á la ciudad, tiene su cúspide á 13,140 pies sobre el nivel del mar (al S.) «Desde la ciudad, y desde cualquiera punto del Valle de México se ven cons- tantemente en toda su magnificencia las dos montañas colosales de la cordillera de los Andes mexicanos, llamada la una el Popocatepetl y la otra el Iztaccihuatl ó Zihualtepetl, cubiertas ambas de hielos perpetuos desde su cima hasta 3,800 metros de altura absoluta; esto es, casi hasta la altura déla cúspide del pico de Tenerife. «El Popocatepetl, que es un verdadero volcan, y á cuyo cráter subió el Ca- pidan Diego de Ordaz en 1519. tiene de altura 5,400 metros (ó 2,771 toesas) sobre el nivel del mar.» La situación geográfica de un lugar tiene una importancia suma en climato- logía, por ser la base ó el elemento principal, que unido con la configuración del suelo, la altitud y demás otros elementos, sirve para determinar el clima físico de una localidad. El calor que se recibe de un foco calorífico al aproximar la mano es tanto más intenso cuanta mayor es la duración de la experiencia y más perpendicu- lares caen los rayos; esto explica el mayor calentamiento de las regiones inter- tropicales en donde la acción del sol es más directa y más duradera. Dos veces al año caen los rayos solares sobre la ciudad de México, formando un ángulo de 90°; la primera, á mediados de Mayo, cuando el sol va al trópico de Cáncer; la segunda á fines de Julio, cuando se dirige al de Capricornio. La mayor inclinación de los rayos solares, cuando el sol está en este punto, no llega á 43°. El mayor dia es de 13 horas 10 minutos; el menor, de 10 horas 50 mi- nutos. Se ve por lo tanto, que la insolación de la ciudad es notable durante todo el año, como sucede en todos los lugares que como México se hallan situados en la zona tórrida. CAPÍTULO II. Presión. La elevación de un país sobre el nivel del mar, es otro de los elementos funda- mentales del clima, el cual, como diceMotard, «es una masa de aire de tres di- mensiones, calentada por el sol, según las condiciones de longitud, de latitud y de altura.» 200 ó 300 metros de elevación producen cambios marcados en el clima; pero 2248.8, que es la altura á que nos hallamos, lo trastornan por com- pleto, sustrayéndolo casi del todo á los efectos de la latitud. En efecto, mien- tras más aumente la altura de un lugar sobre el nivel del mar, será mayor el número de capas atmosféricas que deja abajo de sí, y de las cuales no soporta el peso, y será menor el número de las que tiene encima, y por lo mismo, el peso de la atmósfera que lo rodea. Si se toma un globo de goma elástica, y se llena de aire que no esté saturado de vapor de agua, y ala temperatura de 25°, pesará, quitando el peso de la goma, 26 gramos al nivel del mar; tráigase ese globo á la altura de 2248.8 donde haya en ese momento 25° de temperatura, y se observará: 1.° que aumenta de volumen cosa de una cuarta parte, y que por lo mismo, un volumen dado de su masa, por ejemplo dos litros, pesará una cuarta parte menos, ó sean 19 gramos cincuenta centigramos; 2.° que es- tos mismos dos litros tienen menor cantidad de vapor de agua, pues éste cuan- do no satura un espacio, está sujeto también á la ley deMariotte que dice: «que á igualdad de temperatura, el volumen de una masa determinada de gas está en razón inversa de la presión;» 3.° también se observará que el aire se ha en- friado á consecuencia de la dilatación. De los dos últimos fenómenos hablare- mos en los capítulos siguientes; respecto del primero, ó sea del peso del aire, se mide para la masa total déla atmósfera, como es bien sabido, por medio del barómetro. Las indicaciones de este instrumento en México han sido las si- guientes: Año de 1877, Julio, 586,88; Agosto, 587,61; Setiembre, 586,65; Octubre, 587,13; Noviembre, 586,95; Diciembre, 586,78.—Año de 1878. Ene- ro, 586,34; Febrero, 5,57; Marzo, 5,89; Abril, 4 80: Mayo, 6,62; Junio, 6,72; Julio, 6,68; Agosto, 6,61; Setiembre, 7,27; Octubre, 7,18; Noviembre, 7,1; Diciembre, 7,00. * La presión media del semestre de 1877, sumado con el pri- mero de 1878, fué de 586,49; la media del año de 1878 fué de 586,47. La representación gráfica de estos datos, que se halla en la lámina número 1, manifiesta que el máximum de presión tiene lugar de Agosto á Setiembre, y el mínimum en el mes de Abril. CAPÍTULO III. Higrometría. Los experimentos ele muchos años han probado que la cantidad de vapor de agua disminuye con Ja altura, y la razón física que he dado explica el fenómeno suficientemente. Así es que en México tenemos un aire mezclado con escaso va- por; su cantidad apreciada por su tensión en milímetros de mercurio, ha sido la siguiente: año de 1877; Julio, 10mm30; Agosto, 9mm93; Setiembre, 9mm68; Octubre, 8mm92; Noviembre, 7m'm95; Diciembre, 7mm08. Año de 1878. Ene- * Para evitar repeticiones se ha suprimido desde la media del mes de Febrero hasta la de Di- ciembre inclusive, el número 58. — ,x — ro, 6m,1109; Febrero. 4mm86: Marzo, 5mm84: Abril, :¡,nm59: .Mayo, 8mm47: Junio, 9mm88; Julio, llmm26: Agosto. llmm49; Setiembre, I0m,"51; Octu- bre. 0m,"44; Noviembre, 7mm85; Diciembre, 6mru01. La suma del último se- mestre de 1877, con el primero de 1878, dio el promedio de 7mm88, la media de 1878 fué 8mml. La cantidad de vapor de agua estimada en gramos, y por metro cúbico de aire, ha sido la siguiente: año de 1878. Enero, 5,99; Febrero, 3.72: Marzo, 5,81; Abril, 5,54: Mayo, 8,41; Junio, 9,56; 1877. Julio, 9,89; Agosto, 9,61; Setiembre, 9,28: Octubre, 8,64; Noviembre, 7,72; Diciem- bre, 6,84. La inspección de las curvas (véase la lámiua núm. 1) manifiesta lo siguiente: que la tensión del vapor de agua disminuye algo de Enero á Febrero; que au- menta un poco en Marzo, y luego disminuye en Abril para ir aumentando basta Julio, Agosto y Setiembre, en cuyo mes llega á su máximum, y de allí disminu- ye basta Diciembre, en que tiene casi la misma tensión que en Enero. Pero la cantidad absoluta de vapor de agua contenida en el aire, no es laque hace á éste parecer más ó menos húmedo, sino la cantidad relativa, ó lo que es lo mismo, su estado de saturación más ó menos próximo de la precipitación de este vapor, ó sea su paso al estado líquido. La tensión del vapor de agua au- menta notablemente con la temperatura: pero como mientras más caliente está el aire, tanto más vapor necesita para saturarse, puede ser que contenga mucha cantidad, y sin embargo esté muy seco, así como otras veces, necesitando poco vapor para saturarse, por tener una temperatura baja, se hallará muy húmedo con esa corta cantidad. El aire del ecuador tiene una cantidad notable de vapor de agua; durante su marcha para las regiones polares, se despoja por medio de las lluvias, de gran parte de él, y sin embargo, se siente después más húmedo, y aun se revela esto en las espesas neblinas que enturbian su trasparencia. El grado de humedad del aire es lo único que aprecian nuestros sentidos, lo que influye notablemente en nuestras funciones, y por lo tanto, lo que debe in- vestigarse de una manera más detenida. Cuando el aire está saturado para una temperatura dada, contiene i££ de vapor; si la temperatura se eleva, disminuye el grado de saturación, y enton- ces contendrá por ejemplo la mitad, es decir, f0%, la cuarta parte ó ,.V0, y asi sucesivamente. Esto supuesto, veamos cuál es la humedad relativa del aire en México en cada uno délos meses del año. Año de 1877. Julio, 0,67: Agos- to, 0,65; Octubre, 0,66; Noviembre, 0,62; Diciembre, 0,64. Año de 1878. Enero, 0,53; Febrero, 0,40; Marzo, 0,42; Abril, 0,33; Mayo, 0,49; Junio, 0,60; Julio, 0,72; Agosto, 0,78; Setiembre, 0,72; Octubre, 0,70; Noviembre, 0,63; Diciembre, 0,53. Humedad media del año, 0,57. La humedad del primer se- mestre del año de 1878, sumada con la del semestre de 1877, dio la media de 0,55. Se ve pues, que el aire del Valle tiene nada más la mitad del vapor necesa- — 9 — rio para su saturación, lo cual lo hace sumamente seco. Esto llama mucho la atención al considerar los varios lagos que rodean á la ciudad, y que podrían mantener en ésta, un grado mayor de humedad. Aunque sea brevemente voy á ocuparme de la influencia que estos lagos tienen sobre la higrometría de la Capital. Va el Congreso médico ha dispuesto sabiamente la desecación de los lagos, y el Consejo Superior de Salubridad había consultado antes la misma medida. Como era natural, estos Cuerpos han considerado la cuestión bajo el punto de vista de la higiene; pero no está por demás examinarla bajo el punto de vista de la climatología. Dos puntos hay que examinar: 1° ¿Los lagos contribuyen notablemente á mantener húmeda la atmósfera de la ciudad? 2o ¿El clima de ésta podrá perjudicarse con la desecación de los referidos lagos? Respecto del primer punto, se ofrece desde luego esta reflexión: siempre ha sido muy seco el aire del Valle, aun cuando los lagos hayan estado completa- mente llenos. ¿Dependerá esto de la altura á que estamos? ¿Serán pequeños los lagos para producir en el aire toda la humedad que se necesita? Sigamos el paralelo de México hacia el Oriente, y después de atravesar el Atlántico, llega- remos al gran desierto de Sahara en el Norte del África; allí, casi todo el ter- reno está algo menos elevado que el nivel del mar, excepto cortas porciones del centro que tienen una altitud muy elevada. Hay también en el Norte numero- sos lagos salados, es decir, condiciones semejantes á las del Valle de México, menos la elevación; pues allí hay una sequedad extraordinaria, y tanto, que se- gún dicen los viajeros, parece que un vapor rojizo cubre todos los objetos, y el sol poniente tiene el aspecto de las llamas de un volcan. Por lo mismo, no es la elevación solamente la que ocasiona la sequedad de nuestra atmósfera. ¿Si los lagos fuesen mucho mayores de lo que ahora son, aumentaría la humedad de México? La isla de Madagascar, situada al Este del África entre los parale- los de 12° y 26° Sur, tiene una humedad notable en su atmósfera, y por con- siguiente una vegetación exuberante. La costa africana oriental, que se halla en- frente y en el mismo paralelo, tiene una atmósfera seca y abrasada, y ambos puntos están á los lados del canal de Mazambique, que es infinitamente más grande que todos los lagos del Valle de México. La Australia, rodeada de agua por todas partes, tiene un aire seco aun cerca de las costas, y pocas y escasas llu- vias refrescan su suelo. El hemisferio Sur, rodeado de una extensión de mar mu- cho mayor que el hemisferio Norte, tiene menos lluvias que éste, y mucho menor número de rios. Se deduce de esto, que aunque aumentara la extensión de los lagos del Valle de México, podría suceder que no aumentase la humedad del aire de la capital, si no se reunían algunas otras condiciones que vamos á exponer. El Desierto de Sahara debe su sequedad en mucha parte, al obstáculo que las montañas del Atlas oponen al paso de los vientos húmedos del Mediterrá- — 10 — neo. v además á su situación en la región llamada de las calmas de Cáncer, que es el punto donde se neutralizan los vientos alisios delNor-Este y los vien- tos del Oeste producidos por la caida de la corriente ecuatorial. La isla de Ma- dagascar es fértil y húmeda por hallarse en la región de los vientos alisios del Sur-Este, los cuales la atraviesan perpendicularmenle, precipitando mucha par- te de su vapor, y al llegar al África eslán secos á pesar de su paso por el canal de Mozambique, que no es bastante ancho para restituir al aire la humedad gastada en las regiones de la isla. Si la Australia es seca lo debe á que sus costas están casi en la dirección de los vientos húmedos del mar, y no perpendiculares á ellos, por lo cual es corta la precipitación de los vapores, y sucede raras veces. Por último, el hemisferio boreal se halla más favorecido por las lluvias que el austral, porque como dice Maury: «Si consideramos la atmósfera como una gran máquina puesta en mo- vimiento por el calor del sol, podremos mirar al hemisferio austral con su in- mensa superficie marítima, como la caldera, y al hemisferio boreal con sus gran- des continentes, como el condensador de esta poderosa máquina.»* En México nos hallamos en la región de las calmas de Cáncer, y esto, unido á la grande altitud, es una de las causas principales de la escasez de humedad. No hay montañas entre las lagunas del Sur y la Capital, y respecto de las del Nor- te, solamente San Cristóbal se halla detrás de una sierra poco elevada, la de Guadalupe; así es que pudieran humedecer fácilmente la atmósfera de México, si estuviesen en ia dirección de los vientos dominantes. Con el objeto de averiguar esto, supliqué al Sr. Pérez, del Observatorio Me- teorológico Central, se dignara formarme el siguiente Cuadro que manifiesta los vientos dominantes, las veces que han soplado y la humedad relativa de cada uno de ellos. Año ele 1877. MESES. Dirección. ílum. de veces. Humedad. Abril.............. S. E. 201 0.38 S. O. 189 0,31 Mayo.............. N. E. 109 0,40 S. 0. 107 0,45 0. 110 0,54 N. 0. 134 0,53 Junio............. N. E. 105 0,53 N. O. 212 0,70 Julio.............. N. 109 0,62 N. E. 108 0,55 N. 0. 275 0,74 * Geographie Phisique, par M. Maury: quatriéme edition, pag. 220. París. — 11 — MESES. Dirección. Núrn. de veces. A-,,sl°............ N. 100 N. E. 126 N. 0. 250 Setiembre......... ^. 0. 226 Octubre........... N. 0. 218 Noviembre........ n. 0. 175 Diciembre......... n. Q. 186 ^-ño ele 1878. Enero............. e. 87 N. 0. 80 Febrero........... S. 0. 88 Marzo............. S. E. 84 Abril............. S. E. 102 Mayo............. N. 0. 72 Junio............. N. 0. 128 Julio.............. N. 0. 135 Agosto............ N. 0. 105 Setiembre......... N. 0. 163 Octubre........... N. 112 N. 0. 148 Noviembre........ N. 0. 80 Diciembre......... S. E. 46 N. 0. 40 Humedad. 0,63 0,52 0,75 0,68 0,66 0,66 0.70 0,42 0,57 0,35 0,29 0,29 0,58 0,62 0,77 0,81 0,75 0,64 0,75 0,71 0,37 0,58 Primavera Estío. ESTACIONES. * A.ñ o S.E.,6.°E.,7.°N. E. La temperatura los coloca de este modo, comenzando por los más frescos: 1.° N. O., 2/- O., 3.° N., 4.° S. 0., 5.° S. y N. E., 6.° E., 7.° S. E. Resulta de todo esto, que aunque los lagos fueran mucho mayores de lo que son, no aumentaría casi nada la higrometría de la ciudad, 1.° por no estar bajo los vientos dominantes del N. 0., 2."° porque los vientos que pasan por ellos son sumamente secos y calientes, y por lo mismo necesitan cantidades enormes de vapor para llegar á su punto de saturación. Después de lo dicho anteriormente, es fácil comprender que no se perjudica la higrometría de la ciudad con la desecación de los lagos. Vamos á ver ahora qué sucederá con la trasformacion de los lagos en arbo- ledas. Voy á hacer un cálculo para la laguna de Texcoco, de la diferencia que hay entre su evaporación actual y la que habrá con su conversión en sem- brados. Hales, sabio naturalista, ha calculado que por término medio, un kilómetro — 13- de terreno cubierto de vegetales, exhala anualmente una capa de agua de un kilómetro de extensión, y de un metro treinta centímetros de profundidad; la laguna de Texcoco tiene de superficie (Orozco y Berra) 182.500,000 metros cua- drados, y pierde anualmente por la evaporación y las infiltraciones 490,384,800 metros cúbicos; esto supuesto, veamos lo que perderá cuando se halle conver- tida en plantíos. ¿SÍ V^nT1"08 cuadrados de P,antí0 Producen 1,300 metros cúbicos de fagU!lc,o, fi 'T metr°S cuadrados cuant0 Producirán? De donde resul- ta x-237.250,000 metros cúbicos. Esto será lo que produciría la laguna en el supuesto de que estuviese en Europa, que es donde se han hecho las obser- vaciones de Hales. Siendo en México la evaporación mucho más activa por la menor densidad del aire, hay que aumentar esa cantidad. No hay cálculos exac- tos sobre la exhalación acuosa de los vegetales eu México; pero creemos no es- tar muy lejos de la verdad diciendo que será el doble de la que es en los terre- nos de Europa, de media altura. Si esto fuera exacto, habría que duplicar la cantidad antes dicha, y entonces quedará de 474.500,000 metros cúbicos. Hay todavía otra razón para haber duplicado la cantidad, y es, que como antes di- jimos, la que se refiere á la evaporación de la laguna también está aumentada, por haberse incluido en ella la pérdida debida alas infiltraciones, que como dijo el Sr. D. Francisco Caray en el Congreso Médico, es bastante considerable. Por lo mismo, la cuestión queda reducida á lo siguiente: Por la laguna........................... 490.384,800 ra c - Por plantío............................. 474.500,000 m c A favor de la laguna..................... 15.884,800 m c La cantidad de vapor mezclada al aire, es pues un poco mayor con la laguna, que la que seria con ésta convertida en sembrados. Hay que considerar, sin embargo, lo siguiente: 1.° las arboledas duran verdes en México casi todo el año, mientras que algunos de los lagos quedan secos muy frecuentemente; 2.° como se ha dicho ya, los vegetales hacen el oficio de poderosos condensa- dores del vapor de agua, y regularizan la humedad y las lluvias; 3.° influyen de una manera favorable en la temperatura; 4.° abaten la temperatura de los vientos que pasan por ellos, y aunque sea corta la cantidad absoluta de vapor que tenga el aire, hace á éste más húmedo; 5.° aunque no sea de este lugar, también debe tenerse presente que los árboles depositan las impurezas del aire, condensando el vapor de agua que les sirve de vehículo. Por todas estas razones creo que México no perdería en su higrometría, y sí ganaría mucho en salubridad, con la trasformacion de los lagos en terrenos de labor v en arboledas. 3 — 14 — Para concluir lo relativo á humedad voy á copiar de un interesante trabajo del Sr. D. Vicente Reyes, * las observaciones pluviometrías verificadas en el Valle de México desde el .año de 1855 hasta el de 1875 por el Sr. D. Francisco Alias. «El cuadro siguiente contiene en la primera columna los años, en la segunda las alturas totales del agua recogida, expresadas en milímetros y décimos, y en la tercera las diferencias de las lluvias anuales con el promedio general de toda la serie, que es igual á 603 milímetros 8 décimos. 1855 768.6 164.8 1866 532.1 71.7 1856 585 .4 18.4 1867 744.9 141.1 1857 497.6 106.2 1868 501,1 99.4 1858 504.8 99.0 1869 440.3 163.5 1859 637.6 33.8 1870 518.7 85.1 1860 355.3 248.5 1871 690.2 86.4 1861 747.8 144.0 1872 544.1" 59.7 1862 639.0 35.2 1873 565.7 38,1 1863 552.8 51,0 1874 674.9 71.1 1864 73 4 A 130.6 1875 517.9 85.9 1865 924,1 320.3 Para poner de manifiesto las variaciones de la altura anual de la lluvia, he- mos construido el adjunto diagrama (véase la lámina núm. 1) que tiene por abscisas los años, representados por espaciamientos sucesivos de 5 en 5 milí- metros, estando cada milímetro de lluvia representado en las órdenes por 0mml. La inspección de la curva demuestra: 1.° Que desde 1855 hasta 1871, las máximas se reproducen alternativamen- te cada cuatro y cada dos años en el orden siguiente: 1855—59—61—65— 67—71. 2.° Que desde 1857 hasta 1872, las mínimas se suceden cada tres años así: 1857—60—63—66—69—72. 3.° Que en general la curva presenta un movimiento descendente desde 1855 hasta 1860, elevándose en los años subsecuentes hasta 1865, volviendo á de- crecer las ordenadas hasta 1869. 4.° Que por efecto de una anomalía la ley se interrumpe después del año de 1871, pues entre esa máxima y la siguiente debia mediar un intervalo de dos años en tanto que es de tres; pero á continuación vuelve á prevalecer la ley, pues las máximas de 1874 y 1878 están ya separadas por un intervalo de cua- tro años. * La ley de periodicidad de las lluvias en el Talle de México, por Y. Reyes. México, 1879 página 6. — 15 — Las ordenadas correspondientes "a los años de 1877 y 1878 han sido fijadas con los datos recogidos en el Observatorio Meteorológico Central; y si por analo- gía continuamos el trazo de la curva según las líneas puntuadas, llegaremos á la conclusión de que el presente año de 1879 estará caracterizado poruña diminu- ción de la lluvia, respecto de la recogida el año pasado, y que en 1880 volverán á ser abundantes las aguas, si bien no tanto como en 1878. Es probable que en el año que rige, la altura total del agua llovediza estará comprendida entre 500 y 600 milímetros, en el Valle de México. En el período que venimos considerando, los años en que más ha llovido fue- ron los de 1865 y 1878, es decir, que media entre esas lluvias máximas un in- tervalo de 13 años; pero ese lapso en una serie más prolongada, deberá ser, á nuestro juicio, de 11 ó 12 años por término medio.» CAPÍTULO IV. Te mp e r a tu r a. Hemos visto en el capítulo II que se dilata el aire al ascender á nuestras al- turas, y ahora vamos á estudiar los efectos de esta dilatación [sobre la termo- metrí'a. Si se toma un recipiente lleno de aire, y se comprime éste por medio de un émbolo, al darle salida se dilatará, y colocando un termómetro en la aber- tura por donde se verifica la salida de ese aire que estuvo comprimido, se ob- servará una depresión marcada en la temperatura. V ascender el aire de los niveles inferiores á nuestra mesa central, sufriendo la dilatación consiguiente, tiene que abatir su temperatura, y esta es la causa principal de la frialdad de nuestra atmósfera. Ahora bien: ¿qué le sucede al vapor acuoso mezclado al aire con este enfriamiento que viene efectuándose antes de llegar hasta nosotros? Oue alcanzará su punto de saturación y tendrá que precipitarse. Si se hace el vacío en una campana de cristal, se observará que á los primeros golpes del émbolo se enturbia la trasparencia del aire enrarecido, formándose una verda- dera nube la cual desaparece inmediatamente si se deja entrar el aire, para volver á formarse cada vez que se repite de nuevo la experiencia Esto indica nue al lie-ar las corrientes atmosféricas á nuestro valle, han perdido por su en- friamiento cada vez mayor, á proporción que ascendían, cantidades enormes de vapor, que se ha ido precipitando en los escalones de nuestra cordillera balo la forma de neblinas, de rocío, ó de lluvia. Así es que al enfriamiento de abe po s ^dilatación, hay que agregar la pérdida de calor que sufre por las ondensaciones del vapor acuoso. Todo el mundo ha visto que al hacer una d s- Waclr por emplo en una retorta, hay que cambiar con mucha frecuencia los i n^o em apados en agua fria que se colocan sobre el recipiente donde se ve- ~Lcion, p°orque se calientan instantáneamente, y esto coa canti- — 16 — dades muy cortas de vapor condeusado; pues /.cuáles serán las cantidades in- mensas de calórico que el aire perderá por las precipitaciones considerables que viene sufriendo su vapor basta llegar á nuestro valle? Ahora comprend<>remo> cómo la menor presión de nuestra atmósfera, que es la causa de la dilatación del aire, de su enfriamiento, v en mucha parte de su sequedad, es el elemento meteorológico principal de donde proceden todos los fenómenos de nuestra ter- mometria. Los cuadros siguientes indican la marcha del termómetro durante la mitad del año de 1877 y todo el año de 1878. A$ÍO ÜE 1877. NTM. 1. 1 TERMÓMETRO CENTÍGRADO A LA SOMBRA. MESES. Media. Máxima abso-luta. Mínima abso-luta. Oscilación abso-luta. i Oscilación diur-na máxima. | i Agosto........ Setiembre..... Octubre....... Noviembre .... •Diciembre..... 17°5 17,5 16,5 ^6,6 14,1 12,4 23"2 28,0 25,4 25,6 25,1 22,6 11*2 10,2 8,0 8,3 1,8 3,0 1 12°0 17,8 17,4 17,3 23,3 19,6 14°3 15,3 15,2 14,6 17,1 ¡ 18,4 i i ------—! NUMERO 2. Observaciones tcrmométricas practicadas en el Observatorio Central de México, durante el año de 1878. i | MESES. ¡ Termómetro centígrado á la sombra. Termómetro centígrado sí la intemperie. oé •3 .ó" tí . . c* * * s va B si ~ s '3 ° ¿i .2 -^ .2 ■5 2 o B .3 ¡3 . a g sé .3 "3 'a a o 1 ^ O .5 ci ^ S .2 J3 1 i o .3 3 ce « * 1 v?3 E3 "3 o Oscilación ab-soluta. Máxima nié-dia. Mínima me-dia. a a .2 « o .2 « -° a 1 3 § s w a o i -■3 g a O 1 s •75 * S a o Enero........'.___ 1'2 í) 14 1 ary-o 25 3 lc7 3 0 23c3 22 3 20-0 22 2" 6°4 6 7 13c6 15 5 18°9 20 2 7°6 9 6 17°2 17 9 3ícd 37 7 —4°4 —2 0 42°2 32c7 1- S 30°9 31 4 :J8°8 18°5 Febrero............ 39 7 1 33 6 2-2 38 1 14 3 ( Marzo............. 16 2 28 8 5 5 23 3 24 0 8 8 15 2 21 2 7 6 19 7 41 7 0 0 41 7 34 8 4 7 30 1 36 9 14 5 \ Abril.............. 19 9 31 6 6 5 25 1 27 8 12 2 15 6 20 8 8 4 21 5 44 4 +1 6 42 8 36 2 G 9 29 3 30 9 10 5 Mayo.............. 19 7 29 5 11 2 18 3 26 8 13 1 13 7 16 1 9 8 23 8 44 2 3 6 40 6 39 3 8 3 31 0 39 7 25 5 f Jimio.............. 18 9 29 0 11 0 18 0 25 0 13 3 11 7 1G 5 7 0 24 5 47 5 6 6 40 9 38 7 10 3 28 4 38 6 13 3 Julio.............. 17 tí i 28 0 11 7 1G 3 24 4 13 1 11 3 15 :: 88 24 4 42 8 8 4 34 4 38 4 10 4 28 0 33 5 20 6 : Agosto............ 16 7 i 27 2 11 4 15 8 22 i; 13 0 9 6 14 2 3 8 24 4 45 6 7 4 38 2 38 5 10 3 28 2 36 6 6 4 16 4 ! 24 5 tí 8 15 7 21 8 12 1 9 7 13 2 4 4 24 6 49 2 5 0 44 2 40 3 9 0 31 3 11 2 14 0 Octubre............ ir> 4 24 0 5 4 18 6 21 2 10 3 10 9 15 6 3 7 23 1 47 2 —1 1 48 3 39 6 6 7 32 9 42 2 9 8 Noviembre......... 14 2 23 1 5 2 17 9 20 6 8 0 12 6 14 5 5 0 21 7 42 8 +1 6 41 2 39 6 3 9 35 7 39 5 27 2 Diciembre......... 12 4 | 22 0 —1 0 23 0 20 0 5 2 14 8 18 4 11 6 j 19 5 46 7 —7 2 53 9 38 7 0 2 38 5 50 7 2tí 1 Promedios......... | 1G 2 j 26 5 6 7 19 8 23 0 10 2 12 8 17 1 7 3 21 8 44 0 1 6 42 4 37 5 6 2 31 3 39 4 17 4 — 18 — Se ve. pues, por el examen del cuadro número 2 que la temperatura media del aire en México es 16 ^ á la sombra, y sacando el promedio para cada esta- ción, resulta que al Invierno le corresponden li°4, á la Primavera 19°5, al Verauo i 7 O y al Otoño li°0. Sacando la diferencia entre Abril que es el mes mas caliente, y Diciembre que es el más frió, resulta 7°o que es la amplitud anual de la temperatura, la cual, como se ve es bastante corta. Por lo mismo, el clima de México puede clasificarse como templado y casi igual. Oservando la variación de temperatura que pasa a la Sombra en el curso de los meses, ó de un dia á otro, se ve que es notable, llegando á ser la diferencia en Abril de 25°1, pues hubo 31 °6 de máxima absoluta, y 6°5 de mínima también absoluta. Si pasamos al examen de las oscilaciones absolutas que tienen lugar á la intem- perie, observaremos que llegan á ser de 53°9 como pasó en Diciembre. Depen- diendo la variabilidad del clima de un país de la diferencia de temperatura de un dia á otro, nuestro clima es esencialmeute variable. La inconstancia de un clima depende de la rapidez y de la extensión de los cambios horarios de temperatura, y en este punto nuestro país tiene pocos riva- les, como se puede ver por el siguiente cuadro: Iloraa. Media en el Media en el aflo. Invierno. Mañana. 1___ .... 13°4 li°2 2.... .... 1,3,1 10,8 3...: .... 12,5 10,1 4.... .... 12,1 9,5 5..... , ... 11,9 9,1 6..... ,... 11,9 9,0 .... 12,8 9,1 8..... ... 13,8 10,5 9..... ... 15,0 12,5 10..... ... 17,4 14.7 11..... ... 18,9 16,8 12..... ... 20,3 18,6 Tarde. 1..... ... 21,1 19,9 2..... ... 22,0 20,9 3___ L>2 1 21,2 20,9 4..... ... 21,6 5..... ... 20,4 19,7 6..... ... 18,8 18,0 /..... ... 17,3 16,1 8..... ... 16.5 15,1 9..... ... 15,7 14,0 •10..... 13,3 11..... 12.6 12..... ... 13.9 12,0 Media en la Media en el Media en el Primavera. Verano. Otoño. 16*6 IÍ:"2 11°7 15,9 14,3 11,3 15,4 13,3 11,0 15,2 13,4 10,8 14,6 13,7 10,5 14,8 13,4 10,3 15,9 14,5 10,6 17,5 15,1 11,9 19,4 17,2 I3/i 21,3 18,4 15,1 22,6 19,5 16,7 23,9 20,8 18,0 24,7 21,7 18,9 25,3 22,3 19,5 25,1 22,4 19,5 24,6 21,9 19,1 23,4 20,6 18,0 21,8 19,0 16,3 20,2 17,8 15,2 19,3 17,0 14,5 18,7 16,3 13,7 18,0 15,7 13,0 17,5 15,2 12,5 16,9 14,7 12,1 — 19 — A la sombra la oscilación diurna suele ser de21°2 en Marzo, y ala iDtempe- rie de 5Q°7 en el mes de Diciembre. Todos los climas se dividen por la tempe- ratura media entre la media anual de 18° á los 80° grados de latitud, y la me- dia anual de 32°; así es que entre estas dos temperaturas extremas hay una es- cala de 50°. Pues nosotros recorremos en un dia esa escala, y algo más como se acaba de ver, y podemos decir con justicia que en ese mismo dia sentimos todos los climas, y parece que somos trasladados desde las heladas regiones de los polos hasta las más abrasadoras del África. Dije al principio que el clima de México era casi igual, y lo que acabo de de- cir ahora parece contradecirlo. Esta contradicción no es sino aparente, pues todos los dias se repite con más ó menos intensidad este cambio brusco del frió al calor; y siendo unos dias iguales á otros, con diferencias no muy marcadas, el clima resulta ser casi igual al cabo del año. Esta diferencia de temperatura de una hora á otra, constituye uno délos ras- gos característicos de nuestro clima, y eso me hace decir dos palabras sobre la materia. Se sabe por la física que los cuerpos se enfrian de dos maneras, ó por la co- municación del calórico á otros cuerpos, ó por la difusión en el espacio, ó lo que es lo mismo, por la irradiación. Cuando se apaga un fierro rojo en el agua tria,, pierde su calórico por trasmitirlo al agua donde se sumerge; si se deja en- friar al aire libre dispersa su calórico, lo irradia en todos sentidos, y va enfrián- dose gradualmente sin calentar sensiblemente la atmósfera que lo rodea. Mientras más calor absorbe un cuerpo es también mayor su irradiación, su- puesto que el que nada recibe tampoco puede dar cosa alguna. Después de traer á la memoria estos principios de física, sigamos adelante. El profesor Tyndall ha hecho hace pocos años en Inglaterra una multitud de experiencias que prueban suficientemente que el aire desprovisto del todo de va- por acuoso, deja pasar los rayos caloríficos del sol con la misma facilidad que el éter del firmamento. A proporción que en las experiencias indicadas era mayor la cantidad de va- por de agua mezclado al aire, era también mayor el calor interceptado. En México, con la atmosfera tan seca, se reciben los rayos del sol con una fuerza calorífica extraordinaria, y al grado de parecer ardiente nuestro suelo. Cuando el sol traspasa la cumbres de los montes comienza la irradiación del Valle hacia los espacios celestes; el aire que no pudo impedir por su sequedad la llegada de tanto calor, tampoco puede impedir la partida, la cual se efectúa por eso mismo, con una fuerza extraordinaria. Dos cuerpos diferentes en calor tienden á ponerse en equilibrio de temperatura con una fuerza y una prontitud tanto mayores cuanto mayor sea esa diferencia. En México tenemos por una parte la tierra que se abrasa y por otra no tan solo los espacios celestes, sino la misma atmósfera que á muy corta distancia del Valle se halla en un frió perpetuo. i — 20 — I»'' los 5()> a los 60" de latitud Xorlc, las nieves per|)éluas están á cosa de dos kilómetros de altura sobre el nivel del mar: en nuestras regiones se hallan a poco más de cuatro kilómetros, como puede verse por el Popocatepetl y el Iztacilmall y el Valle de México, que como se ha dicho ya, está situado á 22i8,8 metros sobre el nivel del mar, dista solamente cosa de dos kilómetro* de los hielos eternos. Es decir, que nosotros situados en los trópicos, y con un sol tan ardiente como el de las regiones del África, tenemos una atmósfera helada en lodos tiem- pos y en todas estaciones, á la misma distancia que la tienen los habitantes de Rusia y del Norte de América. De aquí depende pues, que como decíamos an- tes, la irradiación de nuestro suelo sea de una fuerza extraordinaria. Al enfriarse éste, y por lo mismo los vegetales que lo cubren, puede llegar un momento en que el vapor de agua del aire libre, y el que circula en los mis- mos vegetales, se precipite y se congele en estas superficies frias, produciendo una helada. Las heladas son frecuentes en el Valle por la misma sequedad de nuestra at- mósfera, que como se ha dicho, favorece la irradiación. La calma del aire y la falta de nubes son poderosos auxiliares: pero yo creo que la escasez del vapor de agua es el factor principal. En comprobación de esto véase lo que pasa en las haciendas de tierra-caliente, donde las heladas casi no se conocen. Allí tam- bién la irradiación es poderosa, pero la excesiva cantidad de vapor mezclado al aire, limita esta irradiación, sirviendo primero á la tierra de abrigo y des- pués, restituyendo á la misma el calor perdido por la precipitación de ese va- por, bajo la forma de abundante roció. Cuando ha helado en México, se exagera un fenómeno muy notable que pasa todos los días en nuestra capital, y al que nos hallamos acostumbrados por ha- berlo visto siempre, pero que constituye un objeto de justa admiración páralos extranjeros. Quiero hablar de la diferencia de temperatura tan grande que se nota entre dos puntos situados á muy corta distancia, uno bajo los rayos del sol y otro en la son/ora. En el primero sentimos que nos quemamos, porque la diatermanca del aire deja pasar los rayos del sol con toda su fuerza- en el segundo sentimos que nos helamos, porque esa misma diatermancia hace que nuestro cuerpo se convierta en irradiador poderoso del calórico que ha recibi- do. El hielo que está fund¡endose, absorbe cantidades prodigiosas de calor que contribuimos a suministrar: y si con el ejercicio producimos calor con el me ñor reposo nos lo roba la atmósfera. De aquí proviene que muchas ocasiones en México se sienta mas frío que el que podría sentirse en Nueva-York con mé día vara de nieve. me No quiero concluir esta rápida ojeada sobre la irradiación sin hablar de los olores que algunas veces ocasiona. En un pequeño trabajo que tuve el honor de presentar el año pasado al Con greso Medico, indiqué las razones que tenia para concluir que iSde^de 1¡ — 21 — atmósfera que se observó entonces, era debida á la extraordinaria irradiación. Después he meditado mucho esas ideas, y cada vez estoy más convencido, cre- yendo además ahora, que ese desprendimiento de gases fétidos es el recurso, la defensa que opone la tierra para evitar su enfriamiento. De manera que, la fetidez era debida á la fuerte irradiación, y esa misma fetidez era la que mar- caba el hasta aquí al desprendimiento de calórico. Probada la primera parte de esta proposición en el trabajo á que me he referido antes, paso á demostrar la segunda. Entre las experiencias deTyndall sóbrela irradiación, una délas más impor- tantes es la que se refiere á la absorción del calor por las sustancias olorosas. Véase la absorción relativa de algunos gases y de algunas esencias comparadas con la del aire tomado por unidad y á la tensión común de una atmósfera. Oxígeno................................................... 1 Ázoe..................................................... 1 Acido sulfhídrico.......................................... 390 Gas de los pantanos....................................... 403 Gas amoniaco............................................ 1195 Geranio................................................... 33 Esencia de clavo.......................................... 34 Esencia de rosa........................................... 37 Aceite de laurel........................................... 80 Se ve por esta lista que esos gases y esas esencias, por esparcidos que se ha- llen en el aire, interceptan el calor un número de veces mucho más grande, has- ta 1195 vececes más que la atmósfera misma. Hablando Maury del desprendimiento del aroma de las flores en el momento de la irradiación terrestre, trae un pasaje que voy á traducir; dice así: «..... Cuando las gotas de rocío comienzan á caer, nos traen á la memoria que la tierra comienza también á enfriarse. Esta irradiación del suelo excede á la ac- ción calorifica del dia, y entonces la violeta extiende sus suaves perfumes que forman alrededor de ella un abrigo contra el frió de la noche. El lirio del valle y la rosa con las otras flores, tienden invisibles cortinajes para detener y con- centrar el calor. El jazmín de Arabia, de perfume tan penetrante, la espléndi- da magnolia, añaden extensas capas olorosas para ayudar á sus modestas veci- nas á preservarse del enfriamiento.» * Queda, pues, demostrado que la fetidez de la atmósfera del Valle de México impidió el mayor enfriamiento de éste. Los antiguos mexicanos, gracias á la magnificencia de sus reyes, se liberta- rían en parte de las inclemencias del cielo con el aroma de los jardines: nos- otros.....nos resguardamos con el olor de los sepulcros y de las materias fecales 11 * Loe. cit. pág. 104, 4 — 22 — CAPÍTULO V. Patología. He pensado detenidamente en los materiales quedebia reunir para la redac- ción de este capítulo, tanto en lo concerniente á las enfermedades (pie debían de ser comprendidas como en los años que era necesario estudiar. Respecto de lo primero, he creído que debo limitarme al examen de las enfermedades mas comunes, entendiendo por tales las que son consideradas de esa manera en los diversos países, y particularmente en el nuestro, para el cual he consultado las pocas estadísticas que tenemos de mortalidad, y en particular los interesantes trabajos de los Sres D. José María Reyes y D. Gustavo Ruiz y Sandoval. Por lo que toca á los años que debían estudiarse, he sido siempre de opinión que los más que se pudiera. Con este objeto recurrí al archivo del hospital de Jesús, donde se encuentran las noticias de los enfermos que han entrado desde el año de 1760 hasta la fecha; pero en los libros anteriores al año de de 1841 encon- tré muchas irregularidades, pues no en todos los años consta el domicilio de los enfermos, y respecto á diagnósticos hay muchos por este orden: «mal de aparato,» «délos nervios,» «del pecho y pulmón,» «de una cólera,» etc. Tu- ve que limitarme, por lo tanto, al estudio de tres decenios y del quinquenio si- guiente. Puede verse al fin de esta Memoria, el resultado de esos trabajos dis- tribuidos en varios cuadros. Se necesita la estadística de muchos años, tanto de los hospitales como del Registro Civil, para reunir un número considerable de hechos que puedan exa- minarse, discutirse, compararse, y por último, sacar consecuencias que puedan aplicarse á la ciudad. Sin embargo, la serie tan dilatada de años que he exa- minado, suple hasta cierto punto el corto número de enfermos que han entra- do en cada año. Voy á enumerar los resultados más generales que se deducen del examen de los cuadros citados, es decir, los hechos que se desprenden del examen de los treinta y cinco años tomados en conjunto, ó cuando menos de cada uno de los decenios ó del quinquenio. Resulta lo siguiente: ■i.° En cuanto á la frecuencia, están colocadas las enfermedades en este or- den: Diarreas, afecciones pulmonares, tuberculosis pulmonar, reumatismos, enfermedades del corazón, enfermedades cerebrales, fiebres, intermitentes, v erisipelas. 2.° La diarrea casi se ha presentado con la misma frecuencia en los 35 años. 3.° La tuberculosis ha aumentado en los últimos veinticinco años, compara- dos á más del doble de lo que era en el primer decenio. — 23 — 4.° Las enfermedades del pulmón han aumentado cerca de una quinta parte en los últimos cinco años. 5.° Los reumatismos disminuyeron en el segundo decenio y fueron aumen- tando después hasta ser casi el doble en los últimos quince años. 6.° Las erisipelas han cuadruplicado en los últimos veinticinco años. 7.° Las intermitentes, que disminuyeron en cerca de una cuarta parte en el segundo decenio, se cuadruplicaron en el tercero, comparado con el segundo, y se duplicaron en los últimos cinco años, comparados también con el segundo decenio. 8.° Las afecciones cerebrales disminuyeron casi á la mitad en el segundo y tercer decenios, y casi á la cuarta parte en los últimos cinco años. 9.° Las fiebres tuvieron el mismo número en cada uno de los dos decenios primeros, casi se triplicaron en el tercero, para volver á quedar como en los primeros decenios en los últimos cinco años. 10.° Las enfermedades del corazón se duplicaron con algún exceso en los dos últimos decenios, y disminuyeron una corta cantidad en los últimos cinco años. El orden de frecuencia de las enfermedades en los meses del año, es el si- guiente, enumeradas primero las más frecuentes: Enero.—Diarreas; afecciones pulmonares; tuberculosis; enfermedades del corazón; reumatismos; fiebres; afecciones cerebrales; intermitentes, y erisipelas. Febrero.—Diarreas; afecciones pulmonares; tuberculosis; reumatismos; en- fermedades del corazón; liebres; enfermedades del cerebro; erisipelas; inter- mitentes. Marzo.—Diarreas; afecciones pulmonares; tuberculosis; enfermedades del corazón; reumatismos: enfermedades del cerebro; fiebres; erisipelas; intermi- tentes. Abril.—Diarreas; afecciones pulmonares; tuberculosis; reumatismos; enfer- medades del corazón; fiebres; enfermedades del cerebro; erisipelas; intermi- tentes. Mayo.—Diarreas; afecciones pulmonares; tuberculosis; reumatismos; enfer- medades del corazón; fiebres y enfermedades del cerebro; erisipelas; intermi- tentes. Junio.—Diarreas; afecciones pulmonares; tuberculosis; reumatismos; enfer- medades del corazón; fiebres; enfermedades del cerebro; intermitentes; erisi- pelas. Julio.—Diarreas; afecciones pulmonares; tuberculosis; enfermedades del co- razón; reumatismos; enfermedades del cerebro; fiebres; intermitentes; erisi- pelas. Agosto.—Diarreas; afecciones pulmouares; tuberculosis; enfermedades del corazón; reumatismos; enfermedades del cerebro; fiebres; intermitentes; erisi- pelas. Setiembre.—Diarreas; afecciones pulmonares, tuberculosis; enfermedades — 2't — del cerebro, reumatismos; enfermedades del corazón: intermitentes: erisipelas; fiebres. Octubre.—Diarreas; afecciones pulmonares; tuberculosis: reumatismos; en- fermedades del corazón; afecciones cerebrales; fiebres; intermitentes; criM- pelas. Noviembre.—Diarreas: afecciones pulmonares; tuberculosis; reumatismo^ y enfermedades del corazón; fiebres; enfermedades del cerebro; intermitentes; erisipelas. Diciembre.—Diarreas: afecciones pulmonares: tuberculosis: enfermedades del corazón; reumatismos; fiebres; enfermedades del cerebro: intermitentes; erisipelas. El máximum y mínimum de cada grupo de enfermedades tiene lugar en los meses siguientes: Diarrea, máximum Agosto, mínimum Febrero. Tuberculosis, máximum Enero, mínimum Noviembre. Afecciones pulmonares, máximum Enero, mínimum Noviembre. Reumatismos, máximum Abril, mínimum Julio. Erisipelas, máximum Abril, mínimum Agosto. Intermitentes, máximum Octubre, mínimum Marzo. Enfermedades del cerebro, máximum Setiembre, mínimum Abril. Fiebres, máximum Enero, mínimum Julio. Enfermedades del corazón, máximum Enero, mínimum Setiembre. Con la estadística de las enfermedades en los diversos cuarteles, he arregla- do el adjunto plano de la ciudad de México, y para su mejor inteligencia ténga- se presente lo siguiente: 1.° Los números romanos indican el orden de los di- versos cuarteles mayores. 2.° Éstos están iluminados con aguadas suaves. 3.° Las líneas gruesas de color fuerte que se hallan en cada uno de ellos indican las diversas enfermedades, las cuales se han colocado de la misma manera y se- gún su frecuencia en todos los cuarteles. 4.° En la parte superior del plano se halla el cuadro de referencias que debe consultarse para saber la siguiíicacion de los colores. 5.° La altura total de cada una de las líneas es el número de casos que se han dado durante treinta y cinco años, de la enfermedad que re- presentan y en el cuartel que se examina. 6.° Para averiguar esto, mídase con un compás la altura de la línea y llévese el compás á la escala correspondien- te que se halla colocada á la derecha del plano. He formado también en una misma lámina (véase la número 3) una curva para cada enfermedad de la marcha que ha seguido en veinte años, y abajo de esta curva he colocado otra de la distribución de las aguas en el mismo espacio de tiempo. En las curvas de las enfermedades, cada caso se halla representado en las ordenadas por un milímetro, y los años se hallan separados en las ab- cisas por espacios de un centímetro. La curva de las lluvias es la de la lámina número 1 amplificada al doble. Examinando estas curvas puede verse: 1.° la — 25 — marcha de cada enfermedad tomada aisladamente; 2.° su comparación con las otras, y 3.° su relación con la marcha de las lluvias. El análisis de estas curvas y del plano, me llevaría muy lejos, alargando de- masiado esta Memoria; pero no quiero dejar sin explicación dos hechos, el uno relativo al gran número de casos de todas enfermedades que se nota en el cuar- tel número 3, y el otro el corto número de las mismas que se observa en el cuartel número 6; lo primero se debe sin duda á la situación del hospital de Jesús en ese cuartel, y lo segundo á que el cuartel número 6 ha venido poblán- dose de pocos años á esta parte. Hechas esas advertencias no se olvide tampoco que todos estos datos que se refieren á patología de la ciudad están tomados únicamente del hospital de Jesús: que las consecuencias que se saquen no son completamente exactas sino muy aproximadas y á propósito nada más para poder conducir al médico sobre buena via, mientras una estadística más extensa no manifieste conclusiones de todo punto evidentes. — 27 — ESTADO OENERAL i QUE MANIFIESTA LA SUMA TOTAL BE ENFERMOS ! QUE HAN ENTRADO AL ;HOSPITAL DE JESÚS DE MÉXICO DESDE EL AÑO DE 1841 HASTA EL DE 1875 INCLUSIVE: expresando en particular el número de enfermos de diarreas diversas, tuberculosis pulmonar, enfermedades del pulmón, reumatismos, erisipelas, intermitentes, enfermedades del cerebro, fiebres diversas y enfermedades del corazón, con explicación de los casos que se han dado en cada mes, en cada año, y en series de diez en diez años, anotando en esta última serie los casos correspondientes á cada uno de los cuarteles mayores de la ciudad. 1 Número de enfermos que han entrado al hospital de Jesús en los años que se expresan. AÑOS. Hombres. Mujeres. TOTAL. AÑOS. . Hombres. Mujeres. TOTAL. i 1841 1842 1843 1844 1845 1846 1847 1848 1849 1850 131 180 242 234 205 191 200 223 194 141 109 179 223 218 188 181 18:! 153 142 125 240 359 465 452 393 372 383 376 336 266 1861 1862 1863 1864 1865 1866 1667 1868 1869 1»70 258 247 190 232 224 205 243 207 194 157 149 137 121 139 166 175 187 118 156 158 407 384 311 371 390 380 430 325 350 315 i Totales .. 1,941 1,701 3,642 Totales .. 2,157 1,506 3,663 1 : AÑOS. Hombres. Mujeres. TOTAL. AÑOS. Hombres. Mujeres. TOTAL. ' 1851 1 1852 1853 | J854 1855 1856 1857 1858 1859 1860 282 186 234 213 1»3 214 186 210 169 249 247 138 121 160 142 150 123 170 156 177 529 324 355 373 325 364 309 380 325 426 1871 1872 1873 1874 1875 199 187 173 213 162 156 152 160 158 139 355 339 333 371 301 Totales .. 2,126 1,584 3,710 Totales.. 934 765 1,699 * X PC PC tí "i Q saivioi © »3 t-OMt-COMOM-íMOIN -finCDOvOiOCOíOt— .t— CO CO 5? WHMONOOlNHiOHO X ¡¡j •^CC1-iO©OOt)ÍMiO(MO Oí I g HrtMHCOOMffiíl^^lN X <* X X H'M'^ICOJt"WílH©e005C*l g OlTíO^^^^MONIMril a co co -+ o< co -t- 00 01 -^ O CO 00 5> COCO'Q-^ílCOOOi-OCOiO K i---i-iO-^CO'OiO-^r-HiOOO'i- pi OMOr-iCO-fHm-^MOÍC^ 55 I- íl M M H ^) H O iO CO (M (N ~ HOOMNM>00©^TfCO H COOOtHOO-^OCOCOr-l-^ g NOOOÍlTlI'M'fM'^WM ^ íl (N * t|I IM ÍH- t- M H iMM-fOSHHOOOOiO^IN a O-l «O i—l CO CO C0 i—ItMC^CO^r-1 lM^OOO«flCi5MMH<# ¿ OOOO-t-COCMCOOCNi—l i—I OOOOOr—lCOCMi—i! g O^HNWMMHHWC'IH i ^j a Tfí-TiliOtONHHOHHH co co 1856 g MTti'OHHOiHINHOl co co M HC^Jt-HT-HINCO^HlOCOO: co co »0 LO X H g iOiO03HNOí-'«ll«0-*00C0 á MHÍ-CMTÍHOMCÍCOtNO co LO X g lOC-lHl-iflí-OOt-iOTtlOCO OS ¿ I^H^(MHIMCOiMOiOt)IíI ^ ^H w »0 X iH £ HtNH^COHHlNHtO^-* o | CO | a' T)fC)CllTtlH'NCOCO-<íiOCOH co N >0 X H g ^l-H^IMCO(N(OH^iMÍI os co a 0-<^>OrHCOCOCO(M-r)H(M^H-^ o H LO X H g miocoto-P-^oincoccMíi co 1 0 MESES. Enero Febrero . . Marzo Abril.... Mayo___ Junio.... Julio .... Agosto . . Setiembre Octubre . ! Jsoviembr Diciembre m a a ai — ¿i) - DIARREAS DIVERSAS. 1861 1862 1863 1864 1865 1866 1867 1868 1869 1870 MESES. - M H. M. n. M. n. M. H. M. ii. M. H. M. ti. 51. n. M. ii. M. H. M. KlKM'O .... 9 2 •i ;; ] 1 5 1 3 3 3 ■> 7 •) ■> 2 o O 2 2 2 Febrero . . 3 3 2 1 0 0 4 1 o 6 1 0 7 1 1 0 0 1 1 2 Marzo.... 2 4 2 0 3 2 0 0 2 ] 0 1 6 •) 0 •> o 1 0 0 2 A bril..... 4 5 2 0 6 0 5 6 3 0 2 3 9 3 3 •> 1 2 1 2 Mavo..... 1 2 2 3 4 4 5 3 5 2 5 5 6 4 1 9 2 1 3 4 3 2 8 2 6 1 o O 7 0 0 6 5 5 3 3 0 2 1 o O 1 Julio . ... 9 1 5 4 3 3 8 3 2 1 9 9 4 12 1 1 4 0 •) 7 Agosto . . . ü 1 6 1 3 3 8 6 1 5 3 7 8 11 5 0 0 t 4 5 Setiembre. 0 0 2 1 3 5 9 7 5 4 3 3 2 6 9 1 3 4 0 5 Octubre . . 3 2 5 4 1 i 6 9 0 1 4 7 3 < 4 J :> 3 2 1 4 N oviembre 7 0 4 4 4 1 4 9 0 2 o 1 >> 4 4 3 1 0 0 0 Diciembre. 5 5 3 3 0 3 O O 3 1 2 1 4 0 1 5 3 2 1 2 3 Sumas. . . . 53 27 44 2fi 34 30 60 48 2-1 27 40 47 59 56 31 20 22 21 19 37 58 36 31 59 64 61 88 89 67 76 46 50 MESES. Enero..... Febrero ... Marzo..... Abril...... Mavo..... Junio..... Julio...... Agosto. . . . Setiembre . Octubre ... Noviembre. Diciembre . Sumas. 1871 20 1872 17 1873 1874 43 26 1875 28 22 17 18 12 19 21 28 27 30 16 29 14 253 r ' i ■saivxox TI (N íl TU- » H rf H (M :: j-r—I i—i —¡ r—i i—• r—1 i—1 i—Ir—1 co i—i © LO X H a OTIi-hOCOOOi—Irl i—i i—i o © a i—l©r-Hi—t01©0l—ll—l©©i—1 OC g Tlr-^OTlr-lrHr-HOOOOO 00' i 2 a i-i TI i-I O O O O TI i—1 O O TI Ci d X X g l—IOr-1 © i—1 i—1 i-H © © © © © uT á i—l O O r-(Oí—lOOOCOOO © 1 £ X H g i—<©©©©©!—Ir—lOOOr—1 -* ! ^ 1 D O I—1 r a ©OO-Hi-iOrHOOOOO 1 co -o X r- a TI O O.O i-HOOr-HOOOO ■* a Or-Ii—(rHOOOi—Ii—IT-lOi—1 00 10 X r- g Oí—iOOi-hOOi—IOOOO CO a OOCTOl—lOOOr-HOOrH © 1843 1844 a' Oí—lOi-HOOOOi—IOOO co a MMHOONOr1 © © © © © r—1 a OOOOTíi—iCOOCOi—lOO © B OH(NHCO(NTJ co-©. TI © © © X 1-1 a ©©©-t"©Or-IOi—Ii—1 © © ir- a OOHOOOOHÓTlHH © X ¡3 ©©©©©©©1—Ir-HO©© CM a ©00©r-HOl—!©©©!—1© CO ! 1 1 l j P r Enero .... Febrero . . Marzo. . . . Abril..... Maro..... Junio..... Julio...... Agosto . . . Setiembre. Octubre . . NoYÍembre Diciembre. V. cr, X SHIVIOJ, C0 O TI r— 00 O Os OS O t— 'T O '—. i •t TI TI TI H M H H ~l >— ia - •-- +í r-*a a o ¿i « E "a -1-*-* o; o .a KprHr--(--;P^r^HÍ-^xOr^C SM7VX0X -r co o go a co o j-r—1 I—1 I—1 -H i—1 -H co co © CN 1 r* | y* *—i r^ tí s ¡ g © TI — © © X — TI X— r~ ' T t--p CO CO CO CO TI CO TI CO TI TI CO i— 00 00 TI © TI -,- -!* © © CM i—i © i—< CO © a MrtTlT|lHOOrlr-HHO -* 1849 g HHONHHri:iOO-íi(M 2 a ©Tli—lOi—i JO o © co i—I i—I r< 1—I TI 1—I TI ~T © r—I H © M 00 © i—I © WOHH TI a cm © i- CM ri © n i—l © TI TI TI H H O © H © © ¡ © a © TI 'C i—I i—i h © TI iO © © ©©©rH^flrr.COCOrI©© a OTIOhOOOOOOTI- a HHOHOHHCHHOIK a ©i-HTI©!—i-C TI ri CO (M -+ LO CO H © X H g OrlrHrH^n—l©n©rin 0 X g ©©©©©©©©©©©© © rrí r-H OOOOOOOOOOOH i—1 LO X H a i—Irl©rIr1©©©©©©© r^ a rlrITÍIMHOOOOOOO © H LO X H a ©CMrlOOCMiOCOCOOr-1© I— rl 1 a i—IrIrILOrIrIr1 TI TI CO H TI rl CM có co s 1 Sumas.... i Enero . . . Febrero . Marzo. . . Abril Mayo Junio.. . . Julio .... Agosto .. 1 Setiembre Octubre . i Noviembre Diciembre CO©CO^COO0-ríli—Irl©0^ CMrli—ICMCMrlrlrli—Irlrlrl OOCMOOHiHOOÓHO COHHCNOOHOOOHO © © X ©©©—'©r1©©©©©© Sí --- ©©©©©©©©©©©rl r M X 0» rr» © OOPOOOOHOHMH 'ti co ©©^-©©©©ü©©©© W M X Oí 01 rr h-'©©©I—'©©r-"©©!—'© í¿ - ©©©©©©©•—■©©©© a X Oí © © 1 ©©©©©©©©©©©© a i i 1 © l ©©©©©©©©©©©© s 1857 r' ©©©©©©I—1©©©©© fe¡ 1 r> ©©©©©©©©©i—1©© a 1 1 1858 © ©©©©©©©©©©©© rí 1 © ©©©©©©©©©©©© a 1859 co ©©©©©©©©©00©© í£¡ h-' >—'©©©©©©©©©©© H M X © © l—l ©©©r-l©©©©©©©© 'Á l'd IC r—' 10. 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MESES. Enero .... Febrero . . Marzo. . . . Abril..... Mayo..... Junio.-. . . . Julio..... Agosto . . . Setiembre. Octubre.. . Noviembre Diciembre. Sumas 1841 1842 1843 1844 1845 1846 1847 2 0 1848 1849 1850 1851 MESES. Enero . . Febrero Marzo. . Abril.. . Mayo.. . Junio.. . Julio . . . Agosto . Setiembre. Octubre . . Noviembre Diciembre. Sumas. . 1852 M. H. 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 1 o 2 O 1853 1854 1855 1856 1857 1858 1859 1860 s'aivxox CO © X © © X X © X © © X co © X g ©©©©©©©©©©©© a i—IHOOOrI©© 0©©©©rH©©!—l©©rH B ©©CM©rl©rI© TI ©TI© a ©©©©©©©©©OO© B OOOHOOOOCOTIO HOOOOOTICOTIHHO 5J TI i—I © © © CM -H TI —i TI TI 1—1 a ©©©r—ir<©©©!—11—i © i—i 2 ©r—!©©© r- .-, ^ c: o2-2 - -j3 :,-t °v°a K fe <, <¡ r-, r,»- <; x O A Q X CO 1—I © rl © CO LO co co © ©O©©©©©©©©©© a ©©© — r©©©©©©© 1—!©©r-H©©©©© a ©©©©©CM©©n©©© CO X ©©©©©n©i—i©ri©© a ©©©©ri©©©ri©©© a i—IrI©©©©©©©©©© a ©©©©ti ©©©ri©©© rH©©©©©©©©©i-H© ©©©©TI©1—l©CMrIrI© O 2 2 §- ^ rO Í3 ~ a a3 " ■ p ;í¡cj ~ • TT C5 rO 5 a .a o i o a -a ° a ai -r, '+3 +^ *r o.. 1-5 T <; ex o Y\ i-i -- '(() — ENFERMEDADES DEL CEHEISKO. _________ , MESES. Enero .... Febrero . . 1 Marzo. ... ¡ Abril..... Mayo..... Junio..... Julio...... Agosto . . . Setiembre. Octubre .. Noviembre Diciembre. J Sumas. . . . 1841 1842 1843 1844 1845 1846 1847 1848 1849 II. M. L 1 1 0 o o 1 0 3 0 1 0 1 2 1 2 4 1 0 1 1 0 2 0 16 1- 18«r ii. 1 1 1 0 2 0 0 0 0 0 0 0 5 ÍO | § 1 H n. 0 0 0 0 2 2 0 0 1 0 1 1 7 M. 0 0 0 0 1 1 0 0 0 2 1 0' 5 ii. 0 0 0 0 1 0 2 1 0 2 0 2 8 M. 0 ■2 0 1 1 0 0 0 1 0 o o o o 11 ii. 5 0 1 0 1 4 3 2 1 2 1 2 22 M. 1 1 0 0 0 0 0 1 4 1 1 2 11 ii. 2 3 1 •2 3 0 0 1 5 .4 1 0 22 M. 1 4 3 0 1 2 0 2 1 1 0 1 16 n. 4 2 0 0 1 0 1 0 1 1 0 1 11 M. 2 0 0 0 0 0 1 0 1 0 1 0 5 n. 1 1 0 1 0 0 0 0 1 0 0 2 6 M. 1 1 0 1 0 0 0 0 1 0 0 0 4 ii. 0 0 0 3 0 0 2 1 0 0 1 0 7 M. 0 0 0 0 0 0 0 1 0 3 0 0 4 n. 1 2 0 0 0 1 1 4 1 4 0 2 1(¡ M. 0 1 1 3 0 1 0 0 0 0 0 0 6 M. 1 0 ü 0 ü 0 0 1 0 0 0 1 22 1!) ; í ¡ 12 i 16 12 13 17 23 21 11 19: 3 192 ^ i ! i ! MESES. Enero .... | Febrero . . Marzo. . . ! Abril Mayo..... Junio.. . . ¡ Julio ..... Agosto . . . Setiembre. Octubre . . Noviembre Diciembre. Sumas. . . . 1 1851 1852 1853 1854 1855 1856 1857 1858 1859 1860 ce ¡ W < H O rH 3 ! 10 í 13 | 12 10 G 7 i 8 ' 10 10 ! 10 6 ! 105 n. 0 0 0 0 0 0 0 1 0 1 1 0 3 M. 0 0 0 1 1 2 1 1 0 0 0 0 6 ii. 0 0 0 1 0 0 0 0 1 1 0 0 3 M. 0 2 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 2- H. 0 2 2 0 1 0 0 0 1 1 1 .1 9 M. 1 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 2 H. 0 0 2 0 1 0 0 0 0 1 0 0 4 ■M. 1 0 0 0 0 0 0 0 1 0 1 1 4 H. 0 0 0 3 0 0 0 0 0 0 0 1 4 M. 0 0 0 0 1 0 0 1 0 0 0 0 2 H. 0 0 1 1 1 1 0 1 0 1 0 0 6 M. 0 0 1 0 1 0 0 0 2 0 •1 0 5 ii. 0 2 0 0 0 0 0 1 1 1 0 0 5 M. 0 0 0 1 0 0 1 0 0 0 0 0 2 ii. 1 1 0 1 1 0 3 1 0 1 2 0 11 M. 0 0 2 1 0 0 0 2 1 1 2 0 9 ii. 0 -0 0 1 1 1 0 0 1 0 0 1 • 5 m. 0 2 3 0 1 0 0 0 0 0 1 0 7 H. 0 1 1 0 0 .2 2 0 1 2 1 2 12 M 0 0 1 2 0 0 0 0 1 0 0 0 4 GO a rr 2. g a |cg ra. g _p g £T o, g o a' a- 2 «a o c a ~ a r+ &arf ^° o 2 ° d © 10. © © © © ►—'r-l©l—' © r-' a ©©©r-l©©©©©©©© g oomhi-' © © © © © © k> a ©©©©i—"©©©©©©© g ©©©i—'►—'i—"i—>©©©©© a ©©©©©o©©©©©© mhoohooooooo a ©©©©©©©©o ©©©©©©©©©© ic© a ©©©©©©©©©^-^©© g tCrrtOÜS^wtOMOISl-CW X co >r tí^O^r*1-1^^^'^"^^ 2' 2 & B".^ at a .=T a g á o |' 5' a a S- ° 5' o ¿ g 3 d a a *-; a. o i~í crio c4 . : - : : o ; P§: P ::::::: : |_l(-'©I—'©©I—l t—' H-' H-'Mi—i r-> © © © I—'©©(—>©©© r-" OHOHMtíi-'OHWOO bJIOHHHKOHOOOIO l—r-llsO©l'C©bO©r-'tCr-'© r^©©©©©©©©©©© r->l—'©>-'©©©©©©©© h-'r-'r-'©©©©©©*—' © © OOOOOObOOlOHOO ©©r-'©©©r-l—'©h-' r-' © ©©©r-'©r-'©©©l—<©© OOOHOMHHOOHO WOHHOMUOOOlvH H-1©r-'©©©r-'©©©l—'© OOOOOKIOIOHHOM ©©©©©©©r-l©©©r-l fcO©©l-Or-'©©©©©©© ©©r-"©©©©©©!—'©© tO © © r-'©r-'©©©©©© ©©©©©©©r-l©©©© r' r-' (—' r-' r-< +- O0CX)©©©r-J©©r-'OD—J X © X © i; x © X © r X © X © © X © X X © © X © TOTALES y X A 'SI tí H rM saiviox —i©i-©OCTI©CO©l-©lr- GO S¡ 1 * ©©rl©©©©©©©©© '—l i - OOriOO'OOOOOOO rl 1 - 1 2 | J ©Orl©r1 © i—1©©©©© | CO ©©©I—1©©©©©©©© rl X a COTÍ©!—Irl©rl©©r1©© © X H s CO -t (M^ (NHHOHflOO © TI X H g OOOrlOOOOOrlHCN j O ¡a HHCMOOOOrlHCOCO 2 3 15 © <* X r: a O-iOOOOOOHOHO a OOOOOOOHHOOO LO X H g rl©©©©©!—1©©©©© CM " OHClOOOOHOrlOO >o X rH 1 * TI©©©Tl©r!©©©©—1©©© 1—1 a CNOOCNOOOOOOOO ^ H LO X H g rl©©©©©©© X H a ©©©©©©©©©©©© © | N 2 OO&OOOOOHHOO TI l> X a HOOOHOOCMHHOO © H ©©©©©©©©©©©© © ! 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Sumas.... 0 2 1 3 1 5 0 5 0 6 1 6 0 5 0 11 0 5 1 8 0 1 0 2 2 3 1 1 1 5 0 4 0 5 0 1 0 2 0 8 5 <)1 \ i 18 51 1852 1853 1854 18 55 1856 1857 1858 1850 1860 i co i-? < O MESES. ii. M. H. M. n. SI. n. SI. ii. M. H. 51. ii. SI. ii. 31. n. Sí. n. M. Enero .... 0 0 0 0 2 0 0 0 3 0 2 0 1 2 1 1 1 1 1 4 19 Febrero . . 1 0 0 1 1 0 1 1 0 1 0 0 1 3 0 1 0 0 0 9 13 Marzo. . . 0 2 0 1 1 3 1 0 1 1 0 0 0 1 0 1 0 0 3 1 16 Abril..... 0 0 1 0 0 1 3 1 1 0 0 2 0 2 1 0 2 0 2 0 16 Mayo..... 0 2 0 0 0 1 1 1 1 1 1 4 0 2 1 2 0 1 0 1 19 Junio. . . . 0 1 1 0 0 0 0 0 5 0 0 2 0 2 0 0 2 3 0 n 16 Julio..... 1 0 0 1 0 1 0 2 0 0 1 1 2 1 0 0 2 1 1 i 21 Agosto . . . 0 1 1 1 0 0 1 1 1 3 2 2 0 1 1 0 0 1 0 0 16 Setiembre. 0 1 0 0 1 0 1 0 0 0 0 2 9 0 0 1 0 1 1 0 10 Octubre . . 0 2 1 0 1 0 3 0 0 0 2 2 1 0 0 0 1 3 1 ?, 19 Noviembre 0 1 1 1 2 1 0 1 2 3 0 1 0 0 0 1 0 0 2 3 19 Diciembre. 0 0 3 0 2 0 2 1 2 0 9 2 0 1 1 1 1 0 0 2 20 , Sumas.... 2 10 8 5 10 1 13 8 16 9 10 18 7 15 5 8 9 n 11 16 204 saivxox O <¡ tí O a O co Q > '•• 8.. De 1871 á 1875. Sin domicilio. Cuartel ir? 1.. 2.. 3.. 4.. 5.. 6.. Suma total De 1851 á 1860. Sin domicilio... 17 7 24 Cuartel n9 1___ 16 12 28 o 27 17 44 3.... 36 31 67 4.... 26 14 40 5.... 22 14 36 6.... 5 2 7 7.... 9 7 16 8.... 14 17 31 12 4 16 .. 17 12 29 34 17 51 .. 48 24 72 13 17 30 30 10 40 7 4 11 10 3 13 18 12 30 14 8 22 8 7 15 9 8 17 . . 18 13 31 8 6 14 12 6 18 5 1 6 6 7 13 4 4 8 — 47 — l'l----—_______ — .. -> j Relaeion de los enfermos de ambos sexos sin domicilio y los pertenecientes & los cuarteles mayores. ENFERMEDADES DEL PULMÓN ! (menos la tuberculosis.) REUMATISMOS. í De 1841 á 1850 i De 1841 á 1850 Hombres Mujeres TOTAL Hombres Mujeres TOTAL \ Sin domicilio.. . Cuartel ir? 1... . 61 46 107 Sin domicilio... 26 25 51 16 16 32 Cuartel ir? 1... . 7 9 16 ; „ 2.... 22 17 39 2.... 11 8 19 3.... 39 43 82 3.... 18 11 29 4.... 21 30 51 4.... 6 3 9 „ 5.... 18 11 29 5.... 14 5 19 „ 6.... 4 3 7 6.... 1 2 3 ?.... 10 4 14 7.... 3 2 5 8.... 24 14 38 399 8.... 6 4 10 161 De 1851 á 1860 De 1851 á 1860 Sin domicilio... 18 18 36 Sin domicilio.. . 7 2 9 Cuartel n? 1.... 24 9 33 Cuartel ir? 1.... 9 3 12 2.... 31 26 57 2.... 14 8 22 3.... 46 52 98 3.... 29 12 41 4.... 10 10 20 4.... 6 9 15 5.... 17 19 36 5.... 6 9 15 6.... 2 1 3 6.... 3 2 5 7.... 8 6 14 7.... 1 5 6 8.... i 11 18 315 8.... i 1 8 133 De 1861 á 1870. De 1861 d 1870 Sin domicilio... 22 7 29 Sin domicilio.. . 10 4 14 Cuartel ir? 1.... 22 17 39 Cuartel ir? 1.... 12 13 25 2.... 42 35 77 2.... 16 15 31 3.... 55 56 111 3.... 36 19 55 4.... 15 15 30 ,, • 4.... 17 12 29 5.... 26 14 40 5..... 13 3 16 6.... 3 3 6 6.... 2 4 6 7.... 6 7 13 7.... 7 3 10 8.... 19 13 32 377 8.... 13 4 17 203 De 1871 á 1875. De 1871 á 1875. 17 Sin domicilio.. . 16 14 30 Sin domicilio.. . 13 4 Cuartel n? 1.... 6 5 11 Cuartel ir? 1.... 8 6 14 2.... 9 19 28 2.... 9 5 14 3.... 32 27 59 3.... 16 13 29 4.... 25 13 38 4.... 10 3 13 5.... 14 16 30 5.... 7 6 13 ! 6.... 4 4 8 6.... 4 1 5 7.... 2 8 10 7.... 4 2 6 8.... 13 13 26 240 8.... Suma total.... 1 5 6 117 614" 1331 — 'iK Relación de los enfermos de ambos sexos sin domicilio y los pertenecientes á los cuarteles mayores. 1 ERISIPELAS. INTERMITENTES. 1 De 1841 d 1850. De 1841 d 1850. Hombres Mujeres TOTAL Hombres Mujeres TOTAL Sin domicilio.. . 1 2 3 Sin domicilio.. . 13 4 17 Cuartel ir? 1... 0 1 1 Cuartel n? 1... . 1 1 2 TÍ CO 1 0 1 0 2 0 2.... 3.... 1 7 0 o o 1 10 1 ,, '£.. . . 0 0 0 4.... 4 1 5 5.... 1 1 2 5.... 0 1 1 6..,. 0 1 1 6.... 1 0 1 7.... 0 0 0 7.... 0 1 1 8.... 1 o 0 0 9 8.... 0 0 0 38 i I De 1851 á 1860. De 1851 á 1860. Sin domicilio... 0 0 0 Sin domicilio.. . 5 0 5 Cuartel n? 1.... 6 8 14 Cuartel n? 1.... 3 1 4 2.... 2 6 8 2.... 2 0 2 3.... 9 2 11 3.... 4 0 4 1 4.... 2 1 3 4.... 4 0 4 „ 5.... 2 1 3 5.... 6 2 8 6.... 0 1 1 6.... 0 0 0 , 7 1 ..... 0 1 1 7.... 0 0 0 i 8.... 1 1 2 43 8.... 1 0 1 28 1 ¡ ! De 1861 á 1870. De 1861 d 1870 Sin domicilio... 2 2 4 Sin domicilio.. . 14 1 15 Cuartel n? 1.... 1 2 3 Cuartel n? 1.... 6 5 11 2.... 5 6 11 2.... 6 2 8 3.... 9 9 18 7 7 °" ■ • 23 9 32 4.... 0 2 2 4.... 9 1 10 5.... 2 0 2 5.... 13 3 16 6.... 0 0 0 6.... 0 1 1 7.... 2 0 2 7.... 6 1 7 8.... 2 1 3 45 8.... 7 1 8 108 De 1871 d 1875 De 1871 á 1875 Sin domicilio.. . 0 0 0 Sin domicilio.. . 6 1 7 Cuartel n° 1.... 1 2 3 Cuartel n° 1.... 2 1 3 2.... 1 0 1 2.... 0 1 1 3.... 2 4 6 3.... 3 3 6 77- 4.... 0 1 1 4.... 2 0 2 5.... 1 2 3 5.... 1 2 3 6.... 1 1 2 6.... 1 0 1 7.... 1 0 1 7.... 1 3 4 8.... Suma total.... 0 1 1 18 8.... Suma total.... 0 0 0 27 115 201 — 49 — Relación de los enfermos de ambos sexos sin domicilio y los pertenecientes á los cuarteles mayores. ENFERMEDADES DEL CEREBRO. FIEBRES DIYERSAS. ¡ De 1841 d 1850. De 1841 d 1850. Hombres Mujeres TOTAL Hombres Mujeres TOTAL Sin domicilio. .. 49 24 73 Sin domicilio... 8 8 16 Cuartel n° 1... . 12 7 19 Cuartel n? 1.. 3 9 5 1 „ 2.... 15 8 23 2.. 5 5 10 3.... 13 8 21 3.. 13 8 21 4.... 7 9 16 4.. 10 3 13 „ 6 5 11 77 5.. 7 3 10 6.... o 1 3 6.. 0 1 1 ir^ 1 2 3 7.. 1 1 2 1 „ 8.... 15 8 23 192 8.. 7 2 9 87 De 1851 d 1860. De 1851 d 1860. Sin domicilio.. . 8 16 24 Sin domicilio... 6 3 9 Cuartel n? 1... . 14 6 20 Cuartel n? 1.... 4 2 6 2.... 12 3 15 2.... 14 5 19 ,, 3.... 12 0 17 3.... 9 11 20 4.... 4 1 5 4.... 5 1 6 5.... 8 5 13 5.... 9 5 14 6..\. 0 0 0 6.... 1 0 1 7.... 0 1 1 7.... 3 0 3 8.... 5 3 8 103 8.... 5 2 7 85 De 1861 á 1870. De 1861 d 1870. Sin domicilio.. . 10 3 13 Sin domicilio... 12 3 15 Cuartel n? 1.... 5 1 6 Cuartel n? 1___ 8 3 11 2.... 9 5 14 2.... 17 17 34 3.... 19 13 32 3.... 40 28 68 4.... 4 4 8 4.... 12 9 21 5.... 14 7 21 5.... 19 12 31 „ 6.... 1 1 2 6.... 2 0 2 7.... 2 3 5 7.... 8 1 9 8.... 5 3 8 109 8.... 10 11 21 212 De 1871 á 1875 De 1871 d 1875. Sin domicilio.. 2 1 3 Sin domicilio.. . 1 0 1 Cuartel n? 1... o 0 2 Cuartel n? 1.... 0 0 0 2... 4 0 4 2.... 6 4 10 3.... 6 1 7 3.... 7 6 13 7 7 "* 4.... 3 1 4 4.... 1 3 4 7 7 * 5... . 1 1 2 5.... 2 0 2 7 7 v.. . . 6__ 0 0 0 6.... 0 0 0 7 2 1 3 7.... 0 2 2 77 '*• • 8... 2 0 2 27 8.... 1 0 1 33 417 431 Suma total.. 7* \>4 .21 7 '*■$ Relación de los enfermos de ambos sexos sin domicilio y los pertenecientes á los cuarteles ninvoivs. ENFERMEDADES DEL CORAZÓN. ! De 1841 a 1850. Hombres Mujeres TOTAL Sin domicilio.. . 12 18 30 Cuartel n° 1.. 4 7 11 9 4 6 10 3.. 13 10 23 4.. 3 7 10 5.. 4 1 5 6.. 0 0 0 7.. 2 1 3 8.. 3 1 4 De 1851 d 1860. Sin domicilio.. Cuartel n'? 1... 2... 3... 4... 5... 6... 7... 8... 6 7 13 10 8 18 12 16 28 25 29 54 17 20 37 11 17 28 1 1 2 4 8 12 5 8 13 Del frente. . . Ih> 1861 d 1870 Sin domicilio. Cuartel n" 1.. 9 96 205 Al frente........................ 301 Suma total 9 10 21 31 7 12 2 ! 13 6 16 19 40 25 56 17 24 11 23 9 4 7 14 7 15 De 1871 á 1875. Sin domicilio. Cuartel n? 1.. „ 2.. 3.. 4.. 6.. 7.. 8.. 4 6 11 14 11 7 1 2 2 9 10 13 18 16 í) 5 8 :.0¡ Resumen general de los enfermos que lian entrado al hospital de «Jesús desde el año de 1841 hasta 1875. ENFERMEDADES. Enfermedades diversas.......................... Diarreas........................................ Tuberculosis pulmonar........................... Enfermedades del pulmón fménos la tuberculosis.). Reumatismos.................................... Erisipelas....................................... Intermitentes................................... Enfermedades del cerebro.........r.............. Fiebres diversas................................. Enfermedades del corazón........................ Total. 3,225 1.311 522 ?0í 371 55 140 271 256 27(5 7,158 Mujeres. 2,378 1.203 .339 630 243 150 61 160 161 321 5,55C TOTAL. 5,603 2,544 861 1,331 614 115 201 431 417 597 12,714 Comparación. Total de los enfermos comprendidos en los grupos.......................... 7 \\\ Total de los enfermos no comprendidos.................................... 5,603 Total de toda clase de enfermos.......................................... 12,714 México, Abril 23 de 1879. Domingo Orvananos. Temperatura Tensión del vapor. Humedad relativa. Barómetro. Temperatura. Tensión del vapor. ./_. \ Humedad relativa "L inri[)ICIDAIl ¡H: LAS 1 LUVIA5 111 rl liillr (Ir .l'.'r/rtí Obseivucionrs ¡dn\ ioiiH'tnciis liri/i -^f-;'" -rfO.\. ;'*v i/--': "*." - '• • ""'i !'■ ■■ -J' ■ -•.jirr?>'' «¡ -:'■•-.■ ••: X'. *XXi t.^í# -v ,.-.. "•.JT *• 4j» '-■•* ' , V- X. :'** /X^í"'* ;"' : ■ '• • '-i- .-. *"'W* ir.---' X - •'"• ''•&'&''& '.;- V1»* "**<% l-^-. *.' 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