REPÚBLICA ARGENTINA SERVIOIO DE SANIDAD DE CAMPAÑA ESCUELA DEL CAMILLERO MILITAR REGLAMENTO Presentado á la Inspección General de Sanidad l'OR EL CIRUJANO DE ÍJÉRCITO Doctor José MaiJa'CaMóñ BUENOS AIRES IMP., LITOGRAFIA Y ENCUADERNACION DE J. PEUSER San Martín, esquina á Cangallo 1898 Presentación del «Manual del Cami- llero» á la Inspección General de Sa- nidad del Ejército. Señor Inspector General: Tengo el honor de elevar á la alta consi- deración de V. S el adjunto proyecto de la hscuela del Camillero militar, basado so- bre el último reglamento del Cuerpo de Sanidad del ejército francés, vigente desde el Io de Octubre de 1894. Este trabajo viene á llenar un vacío muy sentido en el Cuerpo de Sanidad Militar Ar- gentino, que ha adoptado hace tiempo los modelos más perfeccionados del material francés, siendo de esa procedencia todo el que posee en la actualidad, con las modifi- caciones propias á nuestro medio. Se imponía, pues, la necesidad de tener una instrucción adecuada para el empleo del mismo cuando se organicen las diferentes secciones con sujeción al nuevo Reglamen- 4 ESCUELA to de Sanidad de Campaña recientemente confeccionado por el cirujano Dr. de Veyga. Por otra parte; al emprender este traba- jo, he continuado y completado el que rea- licé prácticamente sobre el terreno en el campamento de Maldonado en 1892, como Jefe del servicio sanitario de la Ia División del ejército allí acantonada. Cumpliendo entonces una orden de V. S. formé una sección de camilleros militares con cierto número de soldados tomados de cada cuerpo, dándoles personalmente la instruc- ción necesaria para efectuar los primeros socorros en el campo de batalla, curas de urgencia, manejo de la camilla cargada y transporte á brazo y en carros de heridos simulados. Dicha instrucción mereció la más completa aprobación de V. S. y que la i\. comen» uro á la Superioridad en la Memoria de Í89- llabiendo pues, tenido el honor ut real» zar, creo por primera vez entre nosotros esta enseñanza especial, quedaría incom pleto y esterilizado aquel esfuerzo, sino se lo perfecciona y amplía cuando téngame- DEL CAMILLERO MILITAR 5 material de campaña y cuerpo de camilleros, y justamente pienso que este Reglamento sería el complemento obligado para instruir dicho personal en su manejo. Como verá V. S. en él se enseñan las fun- ciones del camillero y la maniobra del ma- terial en fórmulas claras y sencillas, acom- pañadas de muchos grabados que hacen más comprensivo el texto, poniendo así al al- cance de cualquiera el modo de prestar los primeros auxilios, los diversos medios de transporte de los heridos, su conducción á cortas y á grandes distancias y los elementos para efectuarlo, los deberes del camillero en ' el campo de batalla, sus funciones en el pues- to de socorro y en la ambulancia, el conoci- miento de los aparatos para improvisar trenes sanitarios, y por fin el estudio prác- tico de los diversos medios de hospitalizar los heridos en campaña, como ser carpas, tiendas, barracas, etc., etc. Establece además las reglas para la colo- cación de las secciones sanitarias de campa- ña en las marchas, acantonamientos y vivacs. 6 ESCUELA En resumen : con la Escuela del Cami- llero militar puede instruirse rápidamente el personal que se necesite para todo el ser- vicio sanitario del ejército en campaña y por eso creo que este pequeño manual realizará el principal objeto que me he propuesto al ofrecerlo á V. S., que es fa- cilitar el aprendizaje del camillero en cam- paña, familiarizarlo con la maniobra del complicado material sanitario, á fin de obte- ner de él todo el provecho posible para el mejor desempeño de su delicada é importan- te misión sobre el campo de batalla. Dios guarde á V. S. José María Cabezón, Cirujano de ejército. Buenos Aires I» de Enero de 1895. Al Sr. Inspector General de Sanidad del Ejército, Doctor Eleodoro Damiatioviche. DEL CAMILLERO MILITAR 7 Inspección General de Sanidad. Considerado y aceptado por la Inspec- ción en la sesión de 9 de Febrero de 1895. Imprímase y repártase á los Cirujanos y demás miembros del personal de Sanidad del Ejército para su conocimiento, corres- pondiente estudio y aplicación. Damianoviche. P. Pairó, Secretario. Servicio regimentario Servicio de ambulancias y hospitales de campaña CONJUNTO GENERAL DEL SERVICIO SANITARIO -Ki División Hospital da destino especial ¡YtUlerin 7a División Sección del K“ de Evacuación i Puestos' de Soccorro Postas de ' ambulancia Ambulancias Hospitales de campaña H" auxiliar regional Depósito de convalescientes j Hospital auxiliar de campaña üospi — do campaña H“ militar Distr ibución y colocación de las formaciones sanitarias de campana ¡Hospital de Evacuación Punto de repartición i mixto \ Puesto principal de etapas Estación de transito Almacén — depósito H“ militar Puntoede repartición Cabecera de etapa de guerra TL s H“ j regional Hospital auxiliar de campaña [ Hospioio mixto SUMARIO TEORÍA DE LAS MANIOBRAS Y EJERCICIOS PRÁCTICOS TÍTULO PRIMERO Maniobras para recoger los heridos sobre el campo de batalla CAPITULO I.— Socorro á los heridos sobre el CAMPO DE BATALLA Art. Io— Primeros socorros. Síncope.—Cal- mar la sed. Art. 2o —Procedimiento en los casos de frac- turas de los miembros superiores. — Procedi- miento en los casos de fractura de los miembros inferiores. Art. 3o—Paquete de cura individual, su com- posición y modo de empleo. Art. 4o —Lo que debe hacerse en caso de he- morragia.— Garrote.—Torniquete.—Compresión. 12 ESCUELA CAPITULO II. Maniobras para recoger los heridos Art 5o —Modo de aproximarse á un herido. Art. 6o—Precauciones para recoger los he- ridos. Art. 7o Maniobra para recoger un herido con dos camilleros. Primer procedimiento.—Se colocan los cami- lleros uno de cada lado del herido. Segundo procedimiento.—Los dos camilleros se colocarán del mismo lado. Art. 8° Maniobra para levantar un herido por tres camilleros. Art. 9o—Maniobra para levantarlo por cuatro camilleros. Art. 10. — Maniobra para bajar los heridos del caballo. Primer método.—Por un camillero. Primer procedimiento: sobre la espalda. Segundo procedimiento: sóbrelos brazos. Segundo método.— Por dos camilleros. Tercer método.—Por tres camilleros. DEL CAMILLERO MILITAR 13 CAPITULO III.—Maniobras de transporte de HERIDOS CON LA CAMILLA Art. II. Elección del medio de transporte. Art. 12.—Descripción de la camilla de compás, modelo 1892. (*) Art. 13. —Maniobras del equipo de la escuadra y de la sección de camilleros. Art. 14.—Maniobra de la camilla de compás. Art. 15.—Descripción de la camilla de trave- sarlo. Art 16.— Maniobra de la camilla de travesaño. Art. 17.—Instalación del herido sobre la ca- milla. Art 18. —Transporte de la camilla cargada. Art. 19.—Transporte de la camilla por dos ca- milleros. Art. 20.—Transporte de la camilla por cuatro camilleros. Art. 21.—Marcha hacia adelante con la camilla cargada. Art. 22. — Marcha sobre una escalera. Art. 23.— Maniobra para pasar un obstáculo. Art. 24.—Maniobra para pasar una zanja (*) Modelo adoptado por el Cuerpo de Sanidad del Ejército Argentino. 14 ESCUELA Art. 25.—Descarga de la camilla. Art. 26. — Camillas diversas y camillas impro- visadas. CAPITULO IV.—Maniobras de transporte de los HERIDOS Á BRAZO Art. 27.— Observaciones preliminares. Art. 2l?.—Transporte á brazo por un solo ca- millero: Io sobre la espalda; 2o en los brazos. Art. 29.—Transporte á brazo poi dos cami- lleros. Io Posición sentada.—Primer procedimiento: transporte á dos manos; — 2o procedimiento: transporte á cuatro manos. 2 o Posición decúbito (acostado). — Primer procedimiento: el herido es tomado de un solo lado; 2o procedimiento: el herido es tomado de los dos lados; 3er procedimiento: el herido es tomado por las extremidades. CAPITULO V. — Maniobras preparatorias para LEVANTAR HERIDOS. FUNCION V DEBERES DE I.OS CAMI- LLEROS SOBRE EL CAMPO DE BATALLA. Art. 30, 31 y 32. — Antes durante y después del combate. Art. 33.—Camilleros de ambulancia. DEL CAMILLERO MILITAR 15 TÍTULO II Maniobra de transporte de los heridos á gran distancia CAPITULO VI.—Evacuaciones por caminos Art. 34 á 42.—Transporte de los heridos con los carros de ambulancia.—Tipos de los carros. — Carga y descarga de los heridos acostados ó sentados. Art. 43.—Transporte con los carros auxiliares. — Arreglo de éstos. Art. 44 y 45.—Transporte á lomo de muía, en artola y en litera.—Carga y descarga de los he- ridos. Art. 46.—Transporte con la camilla de ruedas — Descripción.—-Maniobra.—Carga sobre carros de parque. CAPITULO VII.—Evacuaciones por las vías FÉRREAS Art. 47 á 49.—Trenes sanitarios permanentes. — Composición.—Carga y descarga de los he- ridos. CA PITULO VIH.—Trenes sanitarios improvisaoos Art. 50 á 53.—Organización, formación y pre- paración de los trenes sanitarios improvisados. 16 ESCUELA CAPITULO IX Art. 54 á 59. - Arreglo de los trenes sanitarios improvisados con los aparatos de suspensión de camillas de dos pisos, modelos 1874-1889. CAPITULO X Art. 60 á 65.—Arreglo de los trenes sanitarios improvisados con los aparatos de suspensión de camillas de tres pisos, modelo 1891. CAPITULO XI Art. 66 á 67.—Transporte de heridos por vía fluvial. TÍTULO III Maniobras de ambulancia CAPITULO XII.—Marchas, acantonamientos, VIVACS, REVISTAS Y PARADAS Art. 68 á 74. — Formaciones de conjunto.— Orden normal de marcha. — Formación para las revistas y paradas.— Formación para el acanto- namiento y vivacs. DEL CAMILLERO MILITAR 17 CAPITULO XIII. — Funcionamiento durante EL COMBATE Art. 75 á 78. — Organización de un convoy de socorro á los heridos.—Instalación de la ambu- lancia.—División del personal médico quirúrgico en tres grupos. TÍTULO IV Maniobras especiales CAPITULO XIV Art. 79 á 81. Montaje y desmontaje de las carpas-hospital es. CAPITULO XV Art. 82. — Montaje y desmontaje délos hospi- tales-barracas portátiles. CAPITULO XVI Art. 83. — Cargamento de los carros y furgones. ESCUELA DEL CAMILLERO MILITAR TEORÍA DE LAS MANIOBRAS TÍTULO PRIMERO MANIOBRAS PARA RECOGER LOS HERIDOS SOBRE EL CAMPO DE BATALLA Primeros socorros á los heridos § I.— Observaciones generales 1.—La misión del camillero en el campo de batalla consiste, en primer lugar, en levantar el herido y trans- portarlo lo más pronto posible á un si- tio que esté abrigado de los proyectiles y donde pueda recibir los socorros mé- dicos y demás auxilios que necesite. Es al puesto de socorro, que llena estas condiciones, donde deben lle- varse los heridos, desde que las cir- cunstancias lo permitan. 20 ESCUELA Algunas veces el transporte del he- rido es difícil ó retardado momentánea- mente por la intensidad de los fuegos del enemigo ó por los accidentes del combate. La intervención del camille- ro, puede ser, sin embargo, muy eficaz páralos heridos: este ha caído en una zanja, la cabeza abajo, aquel otro está apretado por su caballo ó debajo de otros heridos ó muertos; algunos han perdido el conocimiento á causa de la fatiga, de la debilidad ó por la pérdi- da de sangre, otros tienen miembros fracturados, etc, Ante todo, el camillero debe sumi- nistrará cada uno los primeros socorros que reclama su estado: levantará los señalados anteriormente y les dará me- jor actitud. Se distinguen dos clases de camille- ros, los de cuerpo y lo de ambulancias. Los camilleros de los cuerpos son soldados que tienen la misión de re- DEL CAMILLERO MILITAR 21 coger los heridos de sus propios cuer- pos en el campo de batalla y trans- portarlos á los puestos de socorro. La infantería y la artillería montada tie- nen solamente camilleros; la caballería y artillería á caballo levantan y trans- portan sus heridos por medio de los vehículos de ambulancia destinados al efecto. Como son soldados, van armados en desempeño de sus funciones. El personal de camilleros se forma en cada batallón por los Cirujanos, de acuerdo con las reglas de instrucción que marca el presente Manual y con las disposiciones que el jefe del cuerpo dicte al respecto. Su acción casi exclu- siva es para el combate, en cuyo mo- mento forman parte del personal del puesto de socorro. Los camilleros de las ambulancias forman parte del personal del Cuerpo de Sanidad Militar, visten uniforme 22 ESCUELA con las insignias de éste, se reclutan y se instruyen por los .jefes de servicio y se destinan á desempeñar sus fun- ciones en las secciones sanitarias á que pertenecen sin pasar á los cuer- pos. Los camilleros, para el mejor des- empeño de su misión, deben ser elegi- dos entre los soldados más fuertes, inteligentes y enérgicos. No debe ol- vidarse un solo instante que la vida de los heridos depende en gran parte de su competencia y aptitudes, pues en más de una ocasión deben recurrir á su propia iniciativa para salvar cual- quier dificultad. Además de su instruc- ción especial, es necesario que apliquen con inteligencia las nociones adquiri- das. Recién llegados al puesto de so- corro con los heridos, deben volver á la línea de fuego, es decir, exponerse repetidas veces al peligro, teniendo siempre ante su vista los horrores del DEL CAMILLERO MILITAR 23 campo de batalla, deberán ser, pues, hombres de valor sereno, vigorosos é inteligentes. El camillero lleva á la línea de fuego una bolsa de curación que contiene los objetos siguientes: 1 Frasco con un estimulante difu- sible. 2 Pinzas de Pean. 1 Par de tijeras grandes. 50 Papeles de bicloruro para 50 li- tros de solución. 5 Curaciones simples. 5 Curaciones con pañoleta. 1 Venda hemostática, algodón y gasa fenieada. 1 Caja con alfileres de gancho. 1 Frasco con 30 gramos de yodo- formo. A esta bolsa va agregada la carte- ra de enfermero que contiene: Bolsa de curación 24 ESCUELA Fig. A.—Bolsa del camillero (abierta) Fig. A.—Bolsa del camillero (cerrada) DEL CAMILLERO MILITAR 25 Una navaja de afeitar. 1 Tijera recta, chica. 1 Pinza de curación. 1 Porta-cáustico. (*) § II.— Casos de síncope El camillero tratará de volver á la vida á los heridos que hayan perdido el conocimiento, friccionándolos y es- timulándolos por todos los medios á su disposición: aspersión de agua fría en la cara y flagelación, titilación de la garganta y de la nariz con una bar- ba de pluma, etc. Uno de los me- dios más eficaces para reanimar la respiración consiste en abrir la boca, tomar la lengua con un pañuelo, intro- (*) La pelota de Larrey, convendría agregar á la bol- sa de curación por ser muy útil para la hemostasia y además dos palillos para el torniquete y una jeringa de Pravast con soluciones ó discoides de alcaloides para in- yecciones hipodérinicas. 26 ESCUELA duciendo el dedo encorvado en gancho profundamente en la garganta, hasta la base de la lengua y tirarla suavemente muchas veces seguidas. (*) Pero el ca- millero no deberá olvidar nunca que el mejor medio de combatir el síncope, es acostar el herido de espaldas y colocar- le la cabeza más baja que el resto del cuerpo. Es lo primero que debe hacer. § III.— Hacer beber á los heridos El camillero deberá tener siempre su frasco lleno de agua, lo más pura y fresca posible. Es la bebida más con- veniente sobre el campo de batalla para reanimar los heridos y es la pri- mera cosa que piden á los que vie- nen á socorrerlos. Con este objeto cada camillero lleva una caramañola con agua. (*) Dieciseis veces por minuto, casi el número de res- piraciones en el mismo tiempo (método Laborde). DEL CAMILLERO MILITAR 27 Procedimiento en los casos de fractura § I. — Observaciones generales 2.-~ En caso de fractura, la inter- vención del camillero debe ser muy re- servada; también, antes de tratar de levantar al herido, debe hacer todo lo posible para verificar si existe una fractura. La posición del miembro basta, casi siempre, para reconocerla: parece des- viado de su situación normal, ó de su eje, y forma á veces un ángulo al nivel de la fractura. La movilidad anormal del miembro acompañada de crujidos óseos cuando se lo mueve y la impotencia del herido para levantarlo por sí mismo, confir- man la fracttfra. El camillero debe ser muy prudente en sus maniobras, que podrían ser 28 ESCUELA perjudiciales al herido y. en la duda, debe siempre proceder como si el miembro estuviese fracturado. § II. — Fractura del miembro superior a. — Fractura de la mano y del an- te-brazo.— Si la mano ó el ante-brazo son el sitio de la fractura, basta, sin desgarrar ni sacar la ropa, sostener esta parte del cuerpo por medio de una corbata, de un pañuelo ó pañoleta, extendida sobre el miembro, dobla- do en ángulo recto y fijado por un nudo alrededor del cuello (en cabes- trillo ). b. Fractura del brazo. — Si el bra- zo está fracturado, se lo aplica recta- mente á lo largo del cuerpo y se le mantiene así contra el tronco, por me- dio de una pañoleta ó de una ancha cintura anudada sobre el lado opues- to del cuerpo: en fin, se suspende, DEL CAMILLERO MILITAR 29 como anteriormente, el ante-brazo por un pañuelo atado alrededor del cuello. § III. - Fractura del miembro Inferior Cuando está fracturado el miembro inferior, se lo endereza tirando suave- mente del pie y se aplica en toda su longitud contra el otro miembro que le servirá de sostén. Después, mientras que un camillero sostiene el pie del lado herido, inmovilizado contra el otro sano, un segundo camillero pasa al- rededor de los dos miembros y por en- cima de la ropa, una serie de vueltas circulares, valiéndose de una corbata ó de correas moderadamente apretadas, de manera á mantener suficientemente urdido el miembro fracturado con el sano. Cuando sea muy grande el número de heridos, los camilleros no tendrán el 30 ESCUELA tiempo necesario para proceder á la inmovilización, ni aun provisoria, de los miembros fracturados; deberán li- mitarse á levantar los heridos con pre- cauciones particulares, para colocarlos sobre la camilla sin hacerlos sufrir de- masiado, enderezar el miembro en una actitud conveniente, y apresurarse á efectuar el transporte al puesto de so- corro. Paquete individual de cura § I. — Disposiciones generales 3. — Siempre que sea posible el transporte inmediato del herido al puesto de socorro y que la distancia no sea muy grande, es ventajoso que la primera cura de la herida sea hecha por un cirujano, el único que tiene la com- petencia requerida y los medios ne- cesarios para hacer una cura realmente antiséptica. DEL CAMILLERO MILITAR 31 Si el transporte del herido no es po- sible por cualquier motivo, hay interés en proteger la herida contra todas las impurezas que puedan contaminarla; pero es en este caso solamente que el camillero está autorizado á hacer una curación y á emplear para ello el pa- quete individual, del que todos los ofi- ciales y soldados están provistos en campaña, con este objeto especial. § II.— Colocación del paquete individual de cura Este paquete individual de cura debe ser llevado en campaña, en las condiciones siguientes: Los individuos de tropa lo llevarán en un bolsillo especial, confeccionado en tiempo de paz, en vista de su uso, en el costado izquierdo de la chaquetilla, frente á la región cardiaca y debajo de la axila. 32 ESCUELA § III.— Composición del paquete individual de curación El paquete individual de curación se presenta bajo la forma de una almo- hadilla rectangular forrada en género de algodón de color gris, que tiene sobre una de sus caras una primera etiqueta impresa que indica la manera de abrir la funda ó saco que lo encierra y el modo de servirse de él; esta etiqueta es análoga al modelo de la página 33. Sobre uno de los lados del paquete se encuentra una extremidad suelta de hilo que basta romper para abrir las costuras que cierran la funda. Una vez quitada la primera envoltura se en- cuentra una segunda de tejido imper- meable y otra etiqueta, que indica como la anterior la manera de emplear el paquete. DEL CAMILLERO MILITAR 33 EJÉRCITO ARGENTINO Cuerpo de Sanidad PAQUETE DE CURACIÓN MODO DE USARLO Para abrir el paquete, rómpase el hilo negro en el sitio de la cos- tura donde está la puntada más larga; quítese la primera cubierta y desgárrese la segunda. En se- guida apliqúese sobre la herida: Io La estopa envuelta en la gasa. 2° La compresa. 3° El impermeable. Sujétese todo con la venda y los al- fileres teniendo cuidado de no apretar mucho. Si liay dos heridas, se divide el pa- quete en dos partes iguales. Esta segunda envoltura se abre des- garrando uno de sus bordes en el sen- tido longitudinal; contiene: Io Una porción de estopa purificada envuelta en un pedazo de gaza de 0m,27 de largo por 0m,09de ancho; 34 ESCUELA 2o Una compresa de gaza como la anterior de de 0m,45 por 0m,35; 3o Una venda de género de algodón fina de 4 metros de largo por 0m,65 de ancho (las tres piezas esterilizadas é impregnadas de una solución de biclo- ruro de mercurio al 3 por 1000 ): 4o Un pedazo de tela impermeable de 0m,30 por 0ra,15; 5o Dos alfileres de seguridad, de gancho, Todos estos elementos pueden divi- dirse en dos partes cuando hay necesi- dad de curar dos heridas sobre el mis- mo individuo. § IV. — Modo de emplear el paquete de curación Esta cura provisoria se aplica en seco, sin lavaje previo: se coloca 1a, estopa inmediatamente sobre la herida, se la cubre con la compresa de gaza, y después sobre esta se aplica el im- DEL CAMILLERO MILITAR 35 permeable y todo el apósito se man- tiene fijo por la benda y los alfileres. El camillero deberá evitar en abso- luto tocar la herida con sus manos para no contaminarla. Le bastará general- mente desenvolver el paquete de cura y aplicarlo de plano sobre la herida, tocando lo menos posible los elementos que lo componen. Procedimiento en caso de hemorragia § I. — Observaciones generales. 4. — Cuando hay hemorragia ó á lo menos una pérdida de sangre bastante notable, el camillero debe siempre apli- car el paquete de cura individual sobre la herida, cualesquiera que sean las circunstancias. Pero en este caso, debe apretarlo con cierta fuerza. Si esta compresión moderada de la herida no basta para detener la san- gre, y si la hemorragia es abundante, 36 ESCUELA el camillero está autorizado, en ausen- cia de un cirujano, á colocar, á raíz del miembro un garrote (fig. 1) un torni- quete (fig. 2), ó cualquier otro medio de contricción que apriete hasta que la sangre se detenga. Hay ciertos puntos del cuerpo donde' las arterias son tan superficiales que* pueden ser fácilmente comprimidas, i por ejemplo: en el brazo, del lado in- \ terno, donde viene á quedar la costura ’ de las mangas de la chaquetilla. En el muslo la arteria se encuentra | en la mitad de la ingle, etc. El transporte rápido al puesto de socorro se impone en este caso más que nunca, pues si el garrote queda mucho tiempo en su sitio, puede suceder que el miembro se gangrene por efecto de la fuerte compresión prolongada. En el caso de una hemorragia grave, ¡ no debe perderse un instante; la vida del herido está en manos del camillero. Arteria temporal Arteria Jaría f Arteria y Vena Humeral ~ Venas medianas Arteria1/ Vena (Auditad Arteria y — vena radial (pr tf íw j Fig. C Esta figura enseña el sitio donde, se ejercerá con eficacia la compresión indirecta en el caso de hemorragia grave. Arteria y venas del miembro superior y de la cabeza _ Arteria yVena fenioral Arteria y Vena poplítea _ Tronco tibio peroneo Arteria y Vena nal anterior Fig. D Arterias y venas de los miembros inferiores Al examinar la figura fácilmente se conocerán los puntos donde la compresión indirecta puede hacerse con más eficacia en el caso de hemorragia grave. DEL CAMILLERO MILITAR 37 Si la herida es de los miembros, el camillero deberá practicar inmediata- mente la compresión con los dedos cu- biertos con el paquete de cura, sobre la arteria principal (Véase figs. C y D). Reemplazará en seguida esta por una compresión mecánica (garrote, venda elástica, compresor de pelota, torni- quete de varillas). (Véase figs. 1 y 2). Se asegurará de que el compresor lia sido exactamente aplicado sobre el tra- yecto de la arteria y si llena su objeto. Para mayor seguridad practicará ade- más el taponamiento de la herida, como se ha dicho. Cuando la lesión está en las partes laterales ó en la base del cuello, com- primirá directamente en la herida con los dedos, valiéndose del paquete de cura individual para no infeccionarla. En otras regiones del cuerpo el paquete compresivo y el taponamiento gene- ralmente bastan. Debe observarse, sin 38 ESCUELA embargo, que en las heridas penetran- tes del 'pecho, del abdomen, del cráneo, puede á veces, ser un inconveniente taponar para detener una hemorragia; se corre peligro de favorecer la produc- ción de una infiltración sanguínea ó de un derrame de sangre en las cavi- dades profundas. (*) § II.— Composición del garrote (fig. I). Io Una ligadura (piola, cinta, ven- da, corbata, etc ); 2o Una pelota ( botón, corcho, pie- drita, ó cascote envuelto en lienzo);. 3o Una placa de cuero, una chapa de cinturón, ó una tablita. 4o Un vástago rígido (cuchillo, cu- chara, rama de árbol, vaina de bayo- neta, etc.). (*) En toda hemorragia grave, cualquiera que sea el sitio de la herida, el camillero, no obstante las medidas tomadas, deberá siempre llevar el herido al puesto de socorro lo más pronto posible. DEL CAMILLERO MILITAR 39 § III.— Composición del torniquete (fig. 2). El torniquete se compone de dos pa- lillos fuertes: Fig. I. — Garrote de 0m,20 á 0m,25 para el brazo; de 0m,35 á 0m40 para la pierna; en cuyas extremidades se hace una ca- naleta circular atándolos juntos con 40 ESCUELA un hilo resistente (piolín, venda, etc.), de manera á dejar entre ambos una separación un poco menor que el diá- metro del miembro. Fig. 2.— Torniquete El camillero N° 1 coloca una de las varillas perpendicular al trayecto de la arteria, la otra paralela á la pri- mera y del lado opuesto del miembro. Toma en seguida las dos extremidades DEL CAMILLERO MILITAR 41 libres, las aproxima, ejerciendo poco á poco una presión suficiente para dete- ner la hemorragia; el camillero N° 2 las reúne con una cinta. La presión de las varillas es un poco dolorosa y se la hace más soportable colocando una pequeña compresa de- bajo de cada palito. Este aparato tiene sobre el prece- dente la ventaja de no comprimir toda la circunferencia del miembro y evitar, por consiguiente, la hinchazón. Es muy fácil de improvisar. Puede ser aplicado, si es necesario, por un solo camillero y no necesita conocimientos absolutamente exactos sobre el tra- yecto de las arterias, pues que la com- prensión se hace sobre toda una super- ficie del miembro y no sobre un punto limitado como con el garrote. Puede ser aplicado sobre las ropas. CAPÍTULO II MANIOBRAS PARA RECOGER LOS HERIDOS Modo de levantar un herido 5.— Se requieren á lo menos dos ca- milleros para levantar un herido; ma- yor número es necesario para alzar los afectados de lesiones graves. Los camilleros al acercarse á un he- rido para levantarlo, depositan la ca- milla en tierra paralelamente al pa- ciente y á un paso de distancia, situada la cabeza de la camilla del mismo lado que la del herido. Lo examinan rápidamente, le sumi- nistran los primeros socorros y se po- nen de acuerdo sobre la manera como deben levantarlo. 44 ESCUELA Precauciones para recoger los heridos 6. — El acto de recoger los heridos exige hombres ejercitados y habituados al manejo de los enfermos. Para levan- tar un herido y colocarlo sobre una camilla ó un carro, es necesario cierta destreza que no se adquiere sino con la práctica. Los camilleros deben proceder sin precipitación, con suavidad y evitar los movimientos bruscos que puedan causar sufrimientos ó agravar la situa- ción de los heridos. Levantarán al herido lentamente, sin violencia ni sacudida, sosteniendo, tanto como sea posible, los miembros inferiores. Se colocan cómodamente para levan- tarlo y en una actitud que puedan con- servar algún tiempo. Operan en conjunto y regulan sus movimientos, con los del jefe camillero que manda la maniobra. DEL CAMILLERO MILITAR 45 Maniobra para levantar un herido con dos camilleros 7.—-Para alzar un herido con dos ca- milleros se procede de dos maneras: los camilleros se colocan uno de cada lado del herido ó los dos del mismo lado. Primer procedimiento. - (Fig. 3). — Los camilleros se colocan uno ele cada lado del herido. Los camilleros se si- túan uno á la derecha, el otro á la iz- quierda del herido y ponen una rodilla en tierra Pasan sus manos por debajo del cuerpo, á la altura de los hombros y de los muslos del paciente y apoyan - do en la espalda, entrecruzan sus bra- zos de manera á poder sostenerlo bien; el herido por su parte, si puede, se ayuda, tomándose de los camilleros al nivel de la cintura ó por el cuello. A la voz de: Atención, Levanten, que es pronunciado por el camillero N° 1, los camilleros se levantan. 46 ESCUELA A la voz de: Adelante, marchen, el camillero N° 1, colocado á la derecha, parte con el pie derecho, el camillero Fig. 3. — Transporte por 2 camilleros colocados de cada lado del herido N° 2, colocado á la izquierda, parte con el pie izquierdo y, caminando lateral- mente, se dirigen hacia la camilla. DEL CAMILLERO MILITAR 47 Se colocan en su prolongación, des- pués se separan un poco y avanzan de Fig. 4. — Transporte por 2 camillas colocados los dos del mismo lado. cada lado de la camilla que se encuen- tra así colocada entre ambos. Se detienen á la voz de: Alto, cuando el herido está encima de la camilla. A 48 ESCUELA la voz de: Bajen, depositan suavemen- „ te el herido sobre la camilla. La última parte de esta maniobra puede ser modificada. Después de ha- ber levantado al herido, los camilleros no se mueven de su sitio. Un tercer ca- millero toma la camilla y la desliza entre los dos, debajo del herido. Segundo procedimiento. — Los doi camilleros se colocan del mismo lado \ — (Fig. 4).—Los dos camilleros dandc el frente á la camilla, se colocan de' mismo lado del herido, el N° 1 al nive' del pecho, el N° 2 cerca de los miem- bros inferiores. Poniendo una rodilla en tierra, el camillero N° 1 desliza una | mano bajo los hombros del herido } el otro bajo la cintura. El camillera N° 1 coloca las manos bajo la cintura} las piernas. El herido se ayuda pasan- do un brazo alrededor del cuello de’ camillero que sostiene la cintura y la espalda. DEL CAMILLERO MILITAR 49 A la voz de: Marchen, avanzan ca- minando despacio hacia la camilla, que está colocada del otro lado del enfermo y paralelamente á él. Los portadores, cuando están cerca de la camilla, acuestan al herido con precaución á la voz de: Asienten. Este modo de elevación es menos fá- cil que el anterior, sobre todo si el he- rido es pesado y no puede ayudarse: necesita camilleros diestros y robustos. Maniobra para levantar un herido por tres camilleros 8. — El segundo procedimiento para levantar el herido por dos camilleros, indicado en el artículo anterior, es se- guramente el mejor cuando se dispone de un tercer camillero. Este se coloca entonces del otro lado del herido, en- frente del camillero N° 1 (fig. 5). Ayu- da á los camilleros N° 1 y N° 2 á 50 ESCUELA alzar el herido del suelo en el primer movimiento y hace su maniobra fácil levantándose con ellos á la voz de: Levanten. Cuando el herido está bien sostenido Fig. 5. — Transporte de un herido por 3 camilleros. por los camilleros N° 1 y N° 2, el N° 3 retrocede para aproximar la camilla y se coloca de nuevo en frente del N° 1, alternando sus manos con él, debajo de la cintura y espalda del paciente. DEL CAMILLERO MILITAR 51 A la voz de: Bajen, los camilleros depositan suavemente el herido sobre la camilla. Si hay fractura de los Fig. 6. — Transporte de un herido por + camilleros. miembros, el camillero N° 2 se ocupa exclusivamente de tomar con precau- ción los dos miembros inferiores. Si hay fractura de la cabeza ó si el 52 ESCUELA herido ha perdido el conocimiento, el camillero N° 3 puede á un tiempo ayu- dar á levantar el herido con una mano y sostener la cabeza con la otra. Maniobra de transporte por cuatro camilleros 9. — Excepcionalmente, en los casos muy graves, si hay fractura de ambos miembros inferiores, ó de la columna vertebral, se necesitan basta tres y cuatro camilleros. Se colocan de cada lado del herido, dos á la altura del pecho, el N° 1 á la derecha y el N° 2 á la izquierda, y los otros dos cerca de los pies, el N° 3 á la derecha y el N° 4 la izquier- da (fig. 6). Los dos primeros cruzan las manos debajo de los hombros y la cintura del herido, los otros dos toman cada uno, uno de los miembros inferiores. DEL CAMILLERO MILITAR 53 Si es preciso, un quinto camillero sostiene la cabeza del herido. En este caso, es necesario abordar la camilla del lado de la cabecera, llevando al herido los piés hacia adelante. Maniobra para bajar del caballo á los heridos 10. — Pi 'ecauciones 'preliminares. Para bajar del caballo á un herido, es necesario tomar de antemano algunas precauciones preliminares. siempre iguales, y adoptar ciertas maniobras que varían según la naturaleza y el sitio de la herida. Io Tener el caballo. Es necesario hacer tener el caballo por un individuo también á caballo, ó por un hombre á pie que lo sujete de las riendas. Cuando el caballo no es manso, el hombre á pie le hace doblar la pata 54 ESCUELA derecha delantera del lado opuesto al de montar y la mantiene así en flexión con la mano izquierda, mientras que con la mano derecha lo tiene de la rien- da (fig. 7). 2o Quitar las armas. Cuando el ca- ballo está mantenido en la posición indicada, se quitan al herido sus ar- mas, carabina, revólver y sable, fija- dos ó no á la silla y las partes de su equipo que podrían molestarlo. 3o Descenso del caballo. Cuando el jinete ha sido despojado de sus armas y equipo, baja del caballo, según mé- todos que varían con la naturaleza de la herida y el número de camille- ros disponibles. Si la lesión es leve y aun en el caso de fractura de un miembro superior, el jinete podrá bajar solo á condición de ser ayudado por un camillero que lo sostenga de cada lado. La caballería no tiene camilleros; DEL CAMILLERO MILITAR 55 aquí no se trata sino de camilleros en- viados por las tropas de infantería más próximas. § I. — Primer método. — Descenso de los heri- dos del caballo, por un solo camillero. Esta maniobra de descenso com - prende dos procedimientos análogos á los dos métodos de transporte á brazo y á la espalda por un solo camillero, descritos en el artículo 28. Ambos procedimentos exigen un ca- millero grande, vigoroso y adiestrado. Son los dos procedimientos de necesi- dad y no pueden casi ser empleados sino para heridas ligeras del miembro inferior y cuando no se dispone más que de un solo camillero. Primer procedimiento. — Descenso sobre la espalda. 1er Tiempo. (Fig. 8). — Mantenido quieto el caballo y el herido despojado de sus armas y 56 ESCUELA equipo, el camillero se inclina del lado del miembro herido que man- Fig. 7. — Maniobra para bajar del caballo á los heridos. Tener el caballo tiene inmóvil, mientras que el heri- do pasa por encima de la montura, su DEL CAMILLERO MILITAR 57 pierna del lado opuesto á la herida. 2o Tiempo. — El herido se sienta so- Fig. 8.— Maniobra para bajar del caballo á los heridos, por un solo camillero Primer procedimiento. — El herido es recibido sobre la espalda. Primer Tiempo. bre un lado de la silla, dando el frente al camillero (fig. 9). Este da media 58 ESCUELA vuelta y se coloca entre las piernas del jinete. Previene al herido de los movi- mientos que debe ejecutar. Fig. 9. — Maniobra para bajar del caballo á los heridos, por un solo camillero Primer procedimiento. — El herido es recibido sobre la escalda. Segundo Tiempo 3er Tiempo. — El camillero manda: Adelante.—El herido inclinándose rá- DEL CAMILLERO MILITAR 59 pidamente hacia adelante, se deja caer sobre la espalda del camillero y le Fig. 10. — Maniobra para bajar del caballo á los heridos, por un solo camillero. Primer procedimiento. —El herido es recibido sobre la espalda Tercer Tiempo. pasa ambos brazos alrededor del cuello (fig. 10). El mismo camillero lo toma 60 ESCUELA pasando las dos manos hacia atrás, debajo de las piernas y lo lleva sobre la camilla. Segundo procedimiento.— Descenso en los brazos. 1er Tiempo. (Fig. 8). La maniobra es idéntica á la del pri- mer procedimiento. (Véase anterior- mente, pág. 55). 2o Tiempo, (fig. 11). —El camillero queda en su sitio, desliza sus manos detrás de los muslos del herido, lo más alto posible. 3er Tiempo, (fig. 12).—Después de haberle prevenido de lo que debe ha- cer, manda: Adelante. En este momen- to el herido se inclina rápidamente ha- cia adelante, dejándose deslizar sobre el borde de la silla y pasa sus brazos alrededor del cuello del camillero. El camillero lo recibe en sus brazos y lo mantiene así, inclinándose de golpe hacia atrás para conservar el equilibrio. DEL CAMILLERO MILITAR 61 § II Segundo método.—Descenso de los heridos á caballo, por dos camilleros Primer procedimiento. — El herido es tomado de ambos lados. 1er Tiempo. (Fig. 13). — Cuando el herido está sin las armas y equipo, el camillero N° 1 se coloca del lado del miembro herido que él sostiene. El camillero N° 2 se coloca del lado opuesto para ayudar al caballero á pa- sar su pierna por encima de la silla, sea ayudándole á levantar la pierna, ó sos- teniéndole el cuerpo. 2o Tiempo, (fig. 14).—Cuando el herido está sentado sobre el borde de la silla, ambas piernas del mismo lado, el camillero N° 2 se coloca rápidamen- te á su costado cerca de la cabeza del caballo, frente al camillero N° 1. Los dos camilleros deslizan entonces sus manos bajo los muslos del herido lo más arriba posible. 62 ESCUELA Fig. II. — Maniobra para bajar del caballo á los heridos, por un solo camillero Segundo procedimiento. —El herido es recibido en los brazos Segundo Tiempo. DEL CAMILLERO MILITAR 63 3er Tiempo, (fig1. 15).—El camillero N° 1 previene entonces al herido de lo Fig. 12.—Maniobra para bajar del caballo á los heridos, por un solo camillero Segundo procedimiento. — El herido es recibido en los brazos. Tercer Tiempo. que debe hacer. A la voz de: Avancen, el jinete se inclina rápidamente hacia 64 ESCUELA adelante, dejándose deslizar sobre el borde de la silla y tomando por el cuello á cada uno de los dos camilleros. Estos reciben al herido en sus brazos, pasados bajo las asentaderas. Segundo procedimiento.—El herido es tomado de un solo lado. 1er Tiempo, (fig. 13).—La maniobra es idéntica á la del 1er procedimiento. (Véase ante- riormente). 2o Tiempo, (fig. 16).— Cuando el herido está sentado sobre el borde de la silla, ambos miembros del mismo lado, el camillero N° 2 se coloca al lado del camillero N° 1 y toma con precaución sus dos piernas, mientras que el cami- llero N° 1 desliza sus dos manos bajo los muslos del paciente lo más arriba posible. 3er Tiempo, (fig. 17). — El camille- ro N° 1 previene entonces al herido de lo que deberá hacerse. A la voz de: Avancen el paciente se inclina rá- DEL CAMILLERO MILITAR 65 1 ig. 13.— Maniobra para bajar del caballo los á heridos, por dos camilleros. Primer procedimiento.—El herido es tomado de los dos lados. Primer Tiempo 66 ESCUELA Fig. 14. — Maniobra para'bajar del caballo á los heridos, por dos camilleros. Primer procedimiento.—El herido es tomado de los dos lados. Segundo Tiempo DEL CAMILLERO MILITAR 67 Fig. 15.—Maniobra para bajar del caballo á los heridos por dos camilleros. Primer procedimiento.—El herido es tomado de los dos lados. Tercer Tiempo 68 ESCUELA pidamente hacia el camillero N° 1 y pasándole sus brazos alrededor del cue- llo, se deja deslizar sobre el borde de la silla; éste lo recibe en sus brazos y se inclina de golpe hacia atrás para mantener el equilibrio, mientras que el camillero N° 2 sostiene las piernas ho- rizontalmente. § III Tercer método.—Descenso de los heridos del caballo por tres camilleros Siempre que haya fractura de un miembro inferior debe adoptarse el mé- todo de descenso por tres camilleros. Este 3er método es la combinación de todos los procedimientos del 2o mé- todo descrito anteriormente. 1er Tiempo. — El camillero N° 1 se coloca del lado del miembro herido que mantiene inmóvil. El N° 2 va á colocarse del otro lado para ayudar al herido á levantar su DEL CAMILLERO MILITAR 69 pierna sana y á pasarla por arriba de la montura. Fig. 16. — Maniobra para bajar del caballo á los heridos» por dos camilleros. Segundo Tiempo El N° 8 queda cerca del jinete, en frente del camillero N° 1, para recibir el miembro sano en el momento en que 70 ESCUELA Fig. 17.— Maniobra para bajar del caballo á los heridos, por dos camilleros. Primer procedimiento. —El herido es tomado de un solo lado. Tercer l'iempo DEL CAMILLERO MILITAR 71 pasa por sobre la silla y ayudar al herido á sentarse á través de la mon- tura, las dos piernas del mismo lado. 2o Tiempo (fig. 18).-—El camille- ro N° 2 se coloca entonces rápida- mente al lado del camillero N° 1 y toma las dos piernas con precaución, mientras que los camilleros N° 1 y N° 3 deslizan sus manos debajo de'los muslos del herido, lo más arriba po- sible. 3er Tiempo (fig. 19). — En esto momento, el camillero N° 1, después de haber prevenido al herido de lo que va á hacerse, manda: Avan- cen: Este se coloca pronto hacia adelante, pasando sus brazos al rede- dor del cuello de los camilleros N° 1 y N° 3, se deja deslizar sobre la silla; estos los reciben en sus brazos. El N° 2 sostiene siempre las piernas horizon- talmente. ObservacionesCuando el herido 72 ESCUELA no sufre demasiado y no tiene tenden- cia ai síncope, hay ventaja en no des- montarlo y hacerlo sostener por dos soldados á caballo (fig. 20), que lo conducen al puesto de socorro, donde se efectúa la maniobra del descenso regular. DEL CAMILLERO MILITAR 73 Fig. 18.— Maniobra para bajar del caballo á los heridos, por tres camilleros. Segundo Tiempo 74 ESCUELA Fig. 19. — Maniobra para bajar del caballo á los heridos, por tres camilleros. Tercer Tiempo del camillero militar 75 Fig. 20.—Transporte de un herido á caballo CAPÍTULO III MANIOBRAS DE TRANSPORTE DE LOS HERIDOS CON LA CAMILLA Elección del medio de transporte 11. — El transporte de los heridos á brazo ó á espaldas de hombre no pue- de ser empleado sino para cortas dis- tancias. Es á la vez fatigoso para los portadores y penoso para los heridos. El mejor modo de transporte es la camilla. El herido puede acostarse bien y está menos expuesto á las sacu- didas que en los carros, artolas y li- teras. 78 ESCUELA Descripción de la camilla de compás modelo 1892 (*) 12. — Las partes constitutivas de la camilla de compás modelo 1892 (sis- tema Franck), son las siguientes: (NOTA. Siendo el herido, en prin- cipio, conducido, los pies hacia ade- lante, la extremidad de la camilla correspondiente á la cabeza representa la parte trasera y la extremidad opues- ta la delantera). Io Dos varas ó largueros; 2o Dos pies de cabecera provistos de dos botones; 3o Dos pies de atrás; 4o Cuatro chapas de ajuste de los pies y compases de la cabeza y de los pies; 5o Dos compases de separación ar- ticulados de la cabeza y de los pies; (*) Adoptado por e.l Cuerpo de Sanidad Militar Argentino. DEL CAMILLERO MILITAR 79 6° Una clavija con cadenita del com- pás de cabecera; 7° Cuatro tornillos ajustadores de compases (de la cabeza y de los pies); 8o Cuatro tornillos ajustadores de los pies (de cabeza y de los opuestos); 9o Dos chapitas de detención para los aparatos de suspensión (parte infe- rior); 10. Dos chapitas de detención de los compases de cabecera (parte superior); 11. Una lona reforzada en el medio; 12. Dos correas de lona con hebillas en ambas extremidades. Observaciones. Ia La lona forma, de lado de la cabeza, una bolsa desti- nada á ser rellenada con paja, para ser- vir de almohada. 2a Las correas terminan de un lado por un ojal y del otro por una correa con hebilla que permite ajustarla al cuerpo del camillero. 80 ESCUELA Fig, 21. Maniobra del equipo, de la escuadra y de la sección de camilleros. Primer Tiempo DEL CAMILLERO MILITAR 81 Fig. 22.— Maniobra del equipo, de la escuadra y de la sección de camilleros. Segundo Tiempo 82 ESCUELA Maniobras del equipo, de la escuadra y de la sección de camilleros 13. — 1er Tiempo (fig. 21). — Los equipos (*) de camilleros de un bata- llón forman una escuadra; las tres escuadras de un regimiento forman una sección. Los camilleros se colocan en dos filas, á diez pasos del carro de su batallón, según los principios ense- ñados en la Escuela del Soldado. Al mando de: Numérense, los cami- lleros se numeran, en cada equipo, principiando por la derecha; los hom- bres de primera fila toman los Nos 1 y 3, los de segunda fila los Nos 2 y 4. En la infantería, los números de los equi- pos y de las escuadras corresponden á los números de las compañías y de los batallones. Las camillas se traen (*) El equipo se. compone de cuatro camilleros. DEL CAMILLERO MILITAR 83 ante las filas por los camilleros N° 1. Son armadas por los Nos 1 y 2. 2o Tiempo (fig. 22). — Á la voz de: Armen camillas, los camilleros N° 1 de cada escuadra tienen la camilla con la mano izquierda á lo lar- go del cuerpo, el lado de la cabecera arriba, hace frente hacia atrás por una media vuelta á la derecha; el camille- ro N° 2 da tres pasos atrás. Los cami- lleros N° 3 y 4 dan cuatro pasos atrás, para no dificultar la maniobra. 3er Tiempo.—Cuando las camillas están armadas, los camilleros N° 3 y 4 vuelven á tomar su sitio en las filas. Maniobra de la camilla de compás. § I. — Modo de armar la camilla. 14. — 1er Tiempo (fig. 23). — A la voz de: Armen camillas, el cami- llero N° 1 presenta la extremidad 84 ESCUELA Fig. 23.— Montaje de ia camilla de compás, modelo 1892. Primer Tiempo DEL CAMILLERO MILITAR 85 Fig. 24. — Montaje de la camilla de compás Segundo Tiempo 86 ESCUELA f ig. 25. — Montaje de la camilla de compás. Tercer Tiempo DEL CAMILLERO MILITAR 87 cabecera de la camilla al camillero nú- mero 2, que la toma con la mano iz- quierda. Fig. 26.— Montaje de la camilla de compás. Cuarto Tiempo Ambos deslizan los mangos debajo del brazo izquierdo y avanzan con el 88 ESCUELA pie derecho adelante, después se cua- dran. 2o Tiempo (fig. 24).- Cada uno se coloca de través, sobre el cuello, la correa que ha desenvuelto, y toma en seguida un mango de cada mano, teniendo cuidado de que la lona esté pendiente por debajo. En este momento, el camillero N° 1 manda: Abran camilla; los dos cami- lleros enderezan los pies, y separan de golpe y á un tiempo los mangos de la camilla, para abrir los compases ple- gados en dos en el sentido paralelo á aquellos. Haciendo flexión á un mismo tiempo sobre las dos piernas, apoyan la extre- midad de los mangos sobre los muslos. El camillero N° 2 fija la cabecera; para esto encaja la parte superior de los pies cabeceros en los ángulos de la lona guarnecida de cuero y pasa los botones en los ojales. DEL CAMILLERO MILITAR 89 3er Tiempo (fig. 25).—El cami- llero N° 1 manda: Extiendan, cada ca- millero toma el compás con la mano derecha, al nivel de la articulación central, y la atrae de golpe hacia sí de manera á extenderla del todo. El camillero N° 2 coloca entonces la clavija de fierro en el agujero de la articulación del compás. 4o Tiempo (fig. 26) — Cuando se ha armado la camilla, el camillero N° 1 manda: Bajen. En este momento, el camillero N° 1 deja el mango que tiene con la mano derecha, el camillero N°2 el que tiene con la mano izquierda; los dos toman rápidamente estos mismos mangos con la otra mano y la camilla se encuentra colocada en posición nor- mal. La depositan en seguida en tierra. El camillero N° 1 da frente adelante por una media vuelta á la derecha. Los camilleros 3 y 4 ocupan de nuevo su sitio en las filas. 90 ESCUELA Los mangos se introducen en los ojales de las correas, que los camille- ros ajustan á su cuerpo. § II.—Desmontaje de la camilla de compás 1er Tiempo.—Cuando la camilla está en tierra, los camilleros colocados en- tre las varas y enfrente unos de otros, al mando de: Desarmen camilla to- man los mangos de las camillas y se paran. 2o Tiempo (fig. 27). —A la voz de: Cierren la camilla los camilleros dan vuelta á la camilla de arriba á abajo, tal como se lia dicho antes; el camillero N° 2, saca la clavija, des- pués, los dos apoyan fuertemente con la rodilla derecha sobre la ar- ticulación del compás que rechazan al centro de la camilla,'y flexionando con las piernas, apoyan los mangos sobre los muslos. El camillero N° 2, DEL CAMILLERO MILITAR 91 Fig. 27. —Desmontaje de la camilla de compás. Segundo Tiempo 92 ESCUELA desprende entonces la cabecera y la re- pliega, al interior; los dos camilleros aproximan en seguida de golpe las dos varas y doblan los pies á lo largo de los mangos. 3er Tiempo.—A la voz de; Enrollen, los camilleros envuelven la lona de la camilla alrededor de las varas ó lar- gueros. 4o Tiempo. — Envuelta la lona, los dos camilleros encajan el mango de la vara colocada á la derecha en el ojal de la correa, se adelantan con'el pie derecho y enrollan la correa alrededor de la camilla plegada, dándola vueltas de derecha á izquierda, de manera á envolverla en toda su longitud. Termi- nan liebillando juntos las dos correas. 93 DEL CAMILLERO MILITAR Descripción de la camilla de travesaño. 15. — La camilla de travesaño, mo- delo 1885, es en todo semejante á la camilla de compás, descrita en el ar- tículo 12, con la diferencia de que los compases de separación son reempla- zados por dos travesaños de fierro, de una sola pieza, fijados por una extre- midad- á un larguero ó vara; á lo largo de la cual vienen á juntarse cuando se desmonta la camilla. Maniobra de la camilla de travesado. § I.—Montaje de la camilla 16.—La maniobra de la camilla de travesano, es la misma que la de com- pás, con esta diferencia, sin embar- 94 ESCUELA go, de que en el primer modelo los tra- vesados reemplazan los compases. A la voz de mando de: Preparen á armar camilla, (fig. 21 y 22, artí- culo 13), el camillero N° 1 de cada escuadra, tiene la camilla con la mano izquierda á lo largo del cuerpo, el lado de la cabecera arriba, da frente atrás por una media vuelta. El ca- millero N° 2 da tres pasos atrás, los camilleros N° 3 y N° 4 dan cuatro pasos atrás, de manera á no molestar la maniobra. 1er Tiempo (fig. 23). — Al mando de: Armen camilla, el camillero N° 1 presenta la cabecera de la ca- milla al camillero N° 2 que la toma con la mano izquierda. Los dos desli- zan los mangos bajo el brazo izquierdo y avanzan llevando el pie derecho adelante. Desatan y desenvuelven las camillas, después se cuadran. DEL CAMILLERO MILITAR 95 2o Tiempo (fig. 24). — Cada uno de ellos coloca de través, sobre el cue- llo, la correa que ha desenvuelto y toma en seguida un mango de cada mano, teniendo cuidado de que la lona caiga abajo. En este momento el camillero N° 1 manda: Abran la camilla', los dos camilleros desenvuelven la camilla y, doblando al mismo tiempo sobre las dos piernas, apoyan la extremidad de los mangos sobre los muslos y endere- zan los pies de la camilla. El camillero N° 2 fija la cabecera; para esto encaja la parte superior de los pies cabeceros en los ángulos de la lona forrada de cuero y pasa los bo- tones en los ojales de la misma. 3er Tiempo (fig. 25).—El cami- llero N° 1 manda: Extiendan, cada camillero hace girar el travesano cuya extremidad libre fija, introduciendo el torniquete de metal en cualquiera de 96 ESCUELA los agujeros que presenta el travesaño, de manera que la lona esté siempre bien estirada. El agujero más próximo del centro del travesaño, está destinado á faci- litar el montaje de la camilla, cuando la tela se ha encogido por la hume- dad. 4o Tiempo (fig. 26). — Cuando se ha armado la camilla, el camillero N° 1 manda: Asienten, en este mo- mento el camillero N° 1 deja el man- go que tiene con la mano derecha, el camillero N° 2, el que tiene con la mano izquierda; los dos toman con presteza este mismo mango con la otra mano y la camilla queda así colocada en la posición normal. La depositan en seguida en tierra. El camillero N° 1 hace frente ade- lante por una media vuelta áladerecha. Los camilleros 3 y 4 vuelven á ocu- par su sitio en las filas. DEL CAMILLERO MILITAR 97 Los mangos se introducen en los oja- les de las correas, que los camilleros ajustan á su cuerpo. § II.— Desmontaje de la camilla de travesaño 1er Tiempo.—Puesta en tierra la ca- milla, los camilleros colocados entre las varas y dándose el frente al mando de: Desmonten camillas, toman los mangos de la camilla y se enderezan. 2o Tiempo.—A la voz de: Cierren la camilla, los camilleros dan vuelta la camilla de arriba á abajo, así como se ha dicho y, doblando las piernas, apoyan los mangos sobre los mus- los. Desprenden en seguida los trave- sarlos y el camillero N° 2, habiendo desecho la cabecera, bajan los travesa- rlos á lo largo de los mangos, así como los jries de la camilla. 3er Tiempo.—Al mando de: Enro- llen camillas, envuelven cada vara en 98 ESCUELA la lona de la camilla, doblándola hacia adentro. La cabecera, sostenida por el camillero N° 2, se enrolla igualmente de cada lado sobre los mangos. 4o Tiempo.—Después de enrollada la lona, los dos camilleros introducen el mango colocado á la derecha en el ojal de la correa, avanzan adelante y la enrollan alrededor de la camilla plegada, de manera á envolverla en toda su longitud. Terminan hebillando juntos las dos correas. Instalación del herido sobre la camilla IT. — 1. El herido debe ser deposita- do sobre la camilla con precaución y suavidad. Es importante darle una po- sición que no sea dolorosa y que pueda guardar durante su transporte al pues- to de socorro ó á la ambulancia. 2. La mejor posición para el herido es acostado de espaldas. La cabeza DEL CAMILLERO MILITAR 99 debe estar un poco elevada; los miem- bros inferiores extendidos ó ligeramen- te encogidos. Se modificará esta posi- ción según el sitio de la herida. 3. Es necesario, tanto como sea posi- ble, que el paciente no esté acostado sobre la parte herida y que los órganos lesionados sean mantenidos en la rela- jación ó la inmovilidad. 4. Cuando la lesión se encuentre en la parte posterior del cuerpo y de un solo lado, el herido se inclinará del lado opuesto. 5. Si la lesión se extiende á los dos lados, podrá estar acostado sobre el vientre, á monos que no tenga también una herida en la parte anterior ó que esta posición sea fácilmente sopor- tada. Conviene, para hacerla menos penosa, que los hombros estén levan- tados, la cabeza inclinada á un lado y la cara al abrigo de toda presión. 6. En las heridas del pecho los hom- 100 ESCUELA bros estarán un poco elevados. En las del vientre, los muslos un poco en fle- xión y la parte superior del cuerpo es- tará ligeramente levantada. 7. Los miembros del herido estarán extendidos y deberán reposar en toda su extensión sobre la camilla. Se asegura su inmovilidad sosteniéndolos de cada lado. Sin embargo, el antebrazo y lama- no pueden ser colocadas hacia adelante y apoyadas sobre el pecho y el vientre. 8. Se utiliza para mantener la posi- ción que se ha dado al herido, la manta ó capote, las ropas que serán enrolla- das ó plegadas y colocadas á lo largo de los miembros ó debajo del herido; se emplea la mochila como almohada. Si es necesario inmovilizar la cabeza lateralmente, se utiliza el capote que, plegado á lo largo y arrollado en sus extremidades, será acomodado debajo de la nuca y formará almohadillas de cada lado. DEL CAMILLERO MILITAR 101 Transporte de la camilla cargada 18. La camilla puede ser transpor- tada por dos ó cuatro camilleros. Ge- neralmente dos bastan. Los camilleros deben ser casi do la misma estatura; los más bajos se colocan delante, es decir, á la extremidad de la camilla, corres- pondiente á los pies del herido. Transporte de la camilla por dos camilleros 19. — 1er Tiempo. — Al mando de: Preparen á llevar la camilla, los dos camilleros se colocan, como se ha dicho en el art. 13. El N° 1 adelan- te, es decir, del lado de los pies; el N° 2 atrás, es decir, del lado de la cabeza del herido. 2o Tiempo.—Al mando de: Aten- ción, se agachan, pasan las correas so- 102 ESCUELA bre el cuello y toman los mangos de las camillas. Fig. 28. — Transporte de¡ la camilla por 2 camilleros. 3er Tiempo.—Al mando de: Levan- ten, se levantan y alzan la camilla. 4o Tiempo.—Al mando de: Avan- cen, marchen, parten, el camillero de DEL CAMILLERO MILITAR 103 Fig. 29. — Transporte de la camilla por 2 camilleros.—; A. Transporte normal. — B. Caso de síncope.— Nota El N° I está siempre á los pies. 104 ESCUELA adelante con el pie izquierdo, el cami- llero de atrás con el pie derecho, á fin de disminuir, rompiendo el paso, el balanceo de la camilla. Los camilleros marchan con un paso regular, no muy largo, moderadamen- te cadencioso, doblando los muslos y las rodillas, el pie rayando el suelo (fig. 28). A la voz de: Alto, los dos camilleros se detienen. A la voz de: Bajen, depositan, á un tiempo y suavemente, la camilla en tierra. El camillero N° 1, que está ade- lante , previene al que está detrás de los obstáculos del camino, indica los cambios de dirección y regulariza la marcha. Los otros dos camilleros, Nos 3 y 4, que acompañan al herido, se sitúan de cada lado de él, el N° 3 á la derecha, el N° 4 á la izquierda ó hacia atrás si DEL CAMILLERO MILITAR 105 la estrechez del camino no lo permite. Llevan las armas y el equipo del heri- do y reemplazan á los camilleros Nos 1 y 2 cuando estos están fatigados. Transporte eventual de la cami- lla, la cabeza adelante (fig. 29). — En ciertos casos graves, síncope, por ejemplo, hay interés en transportar al herido la cabeza hacia adelante, á fin de permitir al camillero vigilar más fá- cilmente el estado del herido durante la marcha. Para marchar la cabeza hacia ade- lante, los camilleros depositan la camilla en tierra y dan media vuelta; los camilleros toman de nuevo la ca- milla y se ponen otra vez en marcha. El camillero N° 1 que marcha en- tonces atrás, vigila atentamente al herido y especialmente su fisonomía. 106 ESCUELA Fig. JO. — Transporte de la camilla por cuatro camilleros. Segundo Tiempo DEL CAMILLERO MILITAR 107 Fig. 31. — Transporte de la camilla por cuatro camilleros. Tercer Tiempo 108 ESCUELA Transporte de la camilla por cuatro camilleros 20.— 1er Tiempo.— Al mando de: Preparen á levantar camilla los cua- tro camilleros se colocan dos á cada ex- tremidad de la camilla, fuera de los mangos y mirándose de frente. El camillero N° 1, que es jefe ca- millero, se coloca adelante del lado derecho según la dirección de la mar cha; el N° 2 está detrás y del mismo lado. Los camilleros Nos 3 y 4 doblan respectivamente los dos primeros los dos pies del lado izquierdo. 2o Tiempo (fig. 30). — Al mando de: Atención, los cuatro camilleros se agachan y toman con las dos manos los mangos de las camillas. 3er Tiempo (fig. 31).—Al mando de: Levanten, alzan la camilla á la altura de los hombros. Haciendo un DEL CAMILLERO MILITAR 109 cuarto de vuelta, j)onen el mango sobre el hombro correspondiente y la sujetan agarrándola con la mano del mismo lado. 4o Tiempo. —Al mando de: Adelan- te-marchen, los dos camilleros delan- teros parten con el pie izquierdo, los otros dos con el pie derecho. Al mando de: Alto, los cuatro cami- lleros se detienen. Al mando de: Bajen, toman los mangos con las dos manos, levantan ligeramente la camilla á fin de sacar el hombro. Al mismo tiempo, dan frente á la camilla ejecutando un cuarto de vuel- ta, y la depositan en seguida á un tiempo y con suavidad en tierra. Marcha adelante con la camilla 21.— Los camilleros en marcha de- ben preocuparse de mantener constan- temente la camilla en un plano hori- 110 ESCUELA zontal: los unos doblando, los otros alargando los antebrazos según la inclinación del suelo. Cuando se gravita un terreno de fuerte inclinación, esta precaución es insuficiente. Para remediar el declive del suelo, debe llevar el herido la ca- beza hacia adelante, debiendo estar más elevada que las otras partes del cuerpo. Si al contrario, se desciende una pendiente un poco rápida, con- viene hacer pasar los pies primero. Sin embargo, hay una excepción á esta regla: es cuando el herido tiene fracturado un miembro inferior. Es necesario entonces, para que el cuerpo no pese deslizándose sobre el fragmen- to superior de la fractura, que en las subidas y bajadas, los pies estén más elevados que la cabeza. DEL CAMILLERO MILITAR 111 Marcha en una escalera 22.— Marcha en una escalera.—Se procede de la misma manera para subir una escalera con una camilla ( fig. 32). Si el ancho de la escalera lo permi- te, es ventajoso emplear tres ó cuatro camilleros. En este último caso, se maniobra como sigue: Llegados al pie de la escalera, los camilleros, llevando la camilla sobre el hombro, á la voz de: Alto, se detienen y hacen dar media vuelta á la camilla. Los dos camilleros (Nos 2 y 4) colo- cados cerca de la cabeza del herido, que está entonces adelante, toman la camilla con las dos manos, la despren- den del hombro y dan el frente al cen- tro de la camilla. Si la escalera es muy estrecha, los camilleros de la derecha se colocan entre las camillas. 112 ESCUELA Fig. 32. — Marcha en una escalera. DEL CAMILLERO MILITAR 113 Al mando de: Adelante-marchen, Los cuatro camilleros suben la escalera. Los dos primeros N° 2 y N° 4 bajan los mangos de manera que la camilla esté siempre en un plano horizontal, la cabeza más elevada que los pies. Fig. 33. — Maniobra para pasar un cerco. Al mando de: Alto, pronunciado en el momento de alcanzar los últimos peldaños, los cuatro camilleros se de- tienen; y los dos camilleros (Nos 1 y 3) colocados á los pies del herido ejecutan 114 ESCUELA la misma maniobra que los dos prime- ros han efectuado al pie de la escalera. A la voz de: Adelante-marchen, su- ben ios últimos peldaños. Llegados Fig. 34.— Maniobra para pasar una zanja cualquiera. sobre el vestíbulo, á la voz de: Bajen. los cuatro camilleros depositan la ca- milla en tierra. Si no hay otros pisos que subir, transportan directamente el herido á DEL CAMILLERO MILITAR 115 Fig. 35. — Maniobra para pasar una zanja profunda. 116 ISSCl KI.A la habitación que debe ocupar; después de haber dado media vuelta á la ca- milla, á fin de que los camilleros Nos 1 y 3 se sitúen adelante para la marcha, Maniobra para pasar un obstáculo 23.— (Fig. 33). — Si se encuentra un obstáculo, cerco, pared, ó una zanja que no pueda evitarse sin perder mu- cho tiempo y que no sea demasiado difícil de pasar, se ensaya efectuarlo. Los camilleros deben ser para esto, por lo menos cuatro. La maniobra variará según el género de obstáculo que se tenga por delante. Si se trata de un cerco ó de una pa- red, llegados cerca del obstáculo, los camilleros depositan la camilla en tie- rra, Uno de los camilleros de detrás ( el N° 2 ) pasa el muro; los otros tres quedan uno detrás de la camilla y dos DI-I. CAMI1.I URO MILITAR 117 adelante. Al mando de: Levanten, ele- van la camilla un poco más arriba que el obstáculo, y dan algunos pasos ade- lante, Al mando de: Pasen, alargan los mangos anteriores al camillero N° 2 que está del otro lado del cerco ó pared. Inmediatamente los dos camilleros que han abandonado los mangos de la camilla pasan el cerco y, los dos ca- milleros que sostienen la camilla, ha- ciendo un movimiento hacia adelante, toman los mangos posteriores que, al mando de: Pasen, les son alcanzados por el camillero que ha quedado del otro lado. La camilla puesta en tierra es vuelta á tomar por los camilleros que conti- núan su marcha. Maniobra para pasar una zanja 24.—-Maniobra para pasar ana zanja (fig. 34)— La maniobra para 118 ESCUELA atravesar una zanja demasiado ancha para ser franqueada al paso regular de los camilleros, es casi la misma que para cruzar un cerco. Uno de los camilleros, el N° 2, pasa la zanja, sobre cuyo borde ha deposi- tado la camilla; los otros dos, los N° 1 y 3, bajan al fondo. Maniobra jara pasar una\ zanja profunda ó llena de arpia (fíg. 35). — Los camilleros N° 1 y 3 se co- locan á caballo por encima de la zanja, afirmando un pie sobre cada borde. Se dan el frente, dejando entre ellos un intervalo igual al ancho de la camilla. En cualquiera de ambas posiciones, estos dos camilleros, ayudados por el que está de este lado déla zanja, toman primero los mangos posteriores de ma- nos del camillero que está detrás y hacen pasar la camilla del otro lado de la zanja y la depositan en tierra. DHL CAMILLERO MILITAR 119 El cuarto camillero, ya libre, la pasa á su turno. Después la camilla es transportada por ios camilleros según las reglas or- dinarias. Las demás zanjas se pasan ejecutan- do una maniobra semejante á la des- crita. 25.— Descarga de la camilla. — Se deben tomar las mismas precauciones para levantar un herido de su camilla (pie para colocarlo. No se debe jamás levantar un herido de su camilla sino para colocarlo en una cama ó sobre una litera ó artola para transportarlo á loma de muía. Cuando se trata de depositar al herido sobre una cama ó mesa de operaciones, es decir, sobre un plano bastante elevado sobre el nivel del Descarga de la camilla 120 ESCUKLA suelo, la maniobra de descarga de la camilla puede ser facilitada por el pro- cedimiento siguiente, que la hace me- Fig. 36.— Descarga de la camilla.— Primer Tiempo. nos penosa para el herido y los cami- lleros. Cuatro camilleros son necesarios para esta maniobra (los Nos 3 y 4 ), DEL CAMILLERO MILITAR 121 transportan al herido por los medios ordinarios descritos en el art, 19, y van á colocarse paralelamente á la cama, F¡tr. 37. Descarga de la camilla. — Segundo Tiempo. el camillero de la cabeza del lado de la cabecera, y manteniendo sólida- mente la camilla contra el borde de la cama y al nivel de su plano horizontal. 122 usci KLA 1er Tiempo ( fig. 36 ). - - Al mando de: Levanten, los camilleros Nos 1 y 2 se colocan del lado libre de la cami- lla y toman al herido, como se ha in- dicado en el art. 7, fig. 4. (Método de transporte por don ca- milleros colocados del mismo lado); lo levantan con precaución en sus brazos de manera á estar bien en equilibrio. 2° Tiempo ( fig. 37 ). — Al mando de: Atención, Vuelta, los camilleros Nos 3 y 4 aplican rápidamente la camilla contra la cama, dejando caer la vara del lado opuesto á la misma, de manera á ponerla vertical, mientras que los camilleros Nosl y 2 dan un paso adelante para aproximarse al lecho y depositar el herido; suavemente y sin sacudida. Observaciones — Se procede á levan- tar al herido con los mismos métodos que para la elevación en tierra. En los DEL CAMILLERO MILITAR 123 casos comunes, un solo camillero dies- tro y vigoroso puede bastar,pero á con- dición de ser ayudado por otro coloca- do en frente para ayudarlo á levantar al herido y depositarlo sobro la cama. De un modo general, siempre que esto sea posible, se debe adoptar el se- gundo método de elevación con tres camilleros, tal como se lia descrito en el art. 8. Camillas diversas y camillas impro- visadas 2(». — a) Camillas convaras plega- bles para tropas de montaña (fig. 38). — Esta camilla es absolutamente se- mejante á la de compás y á la de tra- vesanos descritas, con esta sola dife- rencia: que las varas so doblan sobre sí mismas por medio de dos bisagras, colocadas en su parte media. 124 ESCUELA Hg. —Camillas con varas plegables para tropas de montaña. DEL CAMILLERO MILITAR 125 Fig. 39.— Camilla-hamaca para tropas tle montaña ( Sistema Donión ). 126 ESCUELA Se ha adoptado esta modificación para facilitar el transporte de las carai - lias vacías á lomo de muía, en las re- giones montañosas. Fig. 40. — Camillas con ruedas plegables. b ) Camilla-hamaca para tropas de montaña (sistema Donión, fig. 39). Esta camilla se transporta como un palanquín. Sus mangos se pasan en los ojales de dos correas de suspensión. (*) El material de montaña tiene 16 de estas camillas por cada batallón. DF.E CAMILLERO M1UTAR 127 Fig. 41. — Camilla formada con una sola bolsa, vista de la parte inferior. Fig. 42. — Camilla formada con tres bolsas juntas, con un haz de paja, que sirve de almohada, vista de la parte superior. Fig. 43. — Camilla he.cha con piola gruesa ó cordeles, formando red, en vez de lona. 128 ESCUELA provistas en el centro do un anillo y colocadas una á la cabeza y otra á lo pies. En los dos anillos se pasa uní larga vara, cuyas extremidades se apo- yan sobre los hombros de los cami- lleros. c) Camillas con ruedas (fig. 40 ).— ( Véase su descripción y maniobra en el art. 46). d) Camillas improvisadas (fig. 4i, 42 y 43 ). —Sobre el campo de batalla, las camillas pueden faltar. Los cami- lleros deben suplirlas, utilizando los objetos encontrados á mano, correas, escaleras, cuerdas, puertas, tablasretc— Se improvisa camillas cón bolsas: sacos vacíos, cuyos ángulos se desco- sen, y en lo que se introducen palos largos que reemplazan las varas. Se emplea, para el mismo uso, man- tas, frazadas, bolsas, etc., que se fijan por los ángulos á palos ó á ramas de árboles. DEL CAMILLERO ton.ii.... Se obtiene igualmente una camilla con dos bastones largos, entre los que se atan cuerdas ó correas cruzadas que van de un punto á otro. Pero nunca se deberá dejar de colocar travesanos rí- gidos para separar las varas laterales. Los fusiles son siempre demasiado cortos para servir de varas de camilla. 130 CAPÍTULO IV MANIOBRAS PARA EL TRANSPORTE DE LOS HERIDOS Á BRAZO Observaciones preliminares 27.—Hay circunstancias en que los heridos deben ser transportados á bra- zo á una gran distancia, sea por falta de camillas, sea á causa de obstáculos y de la configuración del terreno. Hay diferentes maneras de transpor- ar los heridos á brazo de hombre, y ra muchas han sido indicadas (ar- ículos 7 á 10, Maniobras 'para levan- ar un herido).—Deben variar según 132 ESCUELA el sitio y la gravedad de la herida, e número de camilleros de que se dispo ne y la distancia á recorrer. r) Transporte á brazo por un solo camillero 38.-~Este modo de transporte, em- pleado en ciertos casos, exige un hom- bre vigoroso y no permite marchar largo trecho. El herido puede ser transportado so- bre la espalda ó en brazos. Primer procedimiento. — Trans- porte á la espalda (fig. 10). — El ca- millero coloca una rodilla en tierra delante del herido, de manera á pre- sentarle la espalda. El herido le abra- za el cuello. El camillero tomandc en seguida las piernas del herido le (*) Cada regimiento de infantería tendrá: 48 camilleros 4 por compañía de cada batallón y 12 cabos camilleros I por compañía de cada batallón. DEL CAMILLERO MILITAR 133 coloca sobre su espalda y se levanta. Toma, si es necesario, un punto de apo- yo adelante, ayudándose con un bas- tón, ó con un fusil para incorporarse. Segundo procedimiento. — Trans- porte, en los brazos (fig. 12). El ca- millero colocado á la altura del herido pone una rodilla en tierra y pasa sus brazos debajo de la cintura y de las asentaderas. El herido, por su parte, abraza el cuello del camillero cpie se levanta desprendiendo desde luego el pie menos interesado. Observaciones. - El transporte á la espalda es preferible al transporte en brazos, pero es necesario que el herido pueda ayudarse y tenga bastante fuerza para agarrarse al cuello del camillero. Transporte á brazo por dos camilleros 29. -El herido puede ser transpor- tado en la posición sentada ó acostada. 134 ESCUELA Fig. 44.— Transporte á brazo, por 2 camilleros. Primer método : Posición sentada Primer procedimiento: á dos manos. DEL CAMILLERO MILITAR 135 Primer método..— Posición sentada. —Dos procedimientos pueden ser em- pleados á dos ó cuatro manos. Fig. 45.— Transporte á brazo, por 2 camilleros. Primer método : Posición sentada. Segundo procedimiento : á cuatro manos. Primer procedimiento.—Transpor- te á dos manos (fig. 44). — Los camille- ros ponen una rodilla en tierra al lado 136 ESCUELA del herido, que está sentado en cuclillas. Juntan primeramente la mano que está dirigida hacia los pies del herido y la pasan bajo las asentaderas de este último. Unen en seguida las otras dos ma- nos que colocan detrás de la espalda. El herido enlaza el cuello de cada camillero con los dos brazos ó con uno solo, si no tiene más que uno libre, Al mando de: Atención ... Levan- ten, los camilleros se levantan. Al mando de: Adelante.... Marchen, parten, los de la derecha con el pie de- recho, los de la izquierda con el pie izquierdo; marchando lateralmente. Segundo procedimiento. — Trans- porte á cuatro manos (fig. 45).— Si el herido tiene bastante fuerza para ayu- darse con sus brazos, se le forma un asiento más amplio y más cómodo, tomándolo como sigue: Los camilleros, colocados á ambos DEL CAMILLERO MILITAR 137 lados del herido, una rodilla en tierra, entrelazan sus manos; cada uno toma su puño derecho con la mano izquierda, después con la mano derecha toma el puño izquierdo del otro camillero. Las manos así enlazadas se deslizan bajo las asentaderas del herido. Este abra- za el cuello de cada camillero. Al mando de: Atención.. .. Levan- ten, los camilleros se levantan. Este modo de transporte es no sola- mente más cómodo para el herido que el transporte á dos manos, sino que es menos fatigoso para los camilleros que tienen así más fuerza para sostenerlo. Observaciones. — Se puede reempla- zar las manos por una silleta que se forma con una rosca de cuerda ó de )aja trenzada, ó una pieza de lona ó ienzo fuerte, rectangular, cuyas extre- midades están cosidas al rededor de ios cilindros de madera, que sirven de agarraderas. 138 ESCUELA Los camilleros teniendo cada uno una mano libre, se sirven de ella para sostener la espalda del herido. Segundo método.— Posición acos- tada. — Tres procedimientos pueden emplearse. Primer procedimiento. — Los cami- lleros se colocan uno de cada lado del herido. Segundo procedimiento.—Los ca- milleros se colocan ambos del mismo lado. Estos procedimientos de trans- porte son los mismos que los dos pro- cedimientos de elevación por 2 cami- lleros descritos en el artículo 7 (véase las figs. 3 y 4). Tercer procedimiento. - El heri- do es tomado por las estremidades (fig. 46 ). Los camilleros se colocan: el núm. 1 entre las piernas del he- rido; el núm. 2 á la cabeza. Poniendo una rodilla en tierra, el DEL CAMILLERO MILITAR 139 Fig. 46.- Transporte á brazo por 2 camilleros. Segundo método: Posición acostada. Tercer procedimiento : El herido es tomado por las extremidades. / 140 ESCUELA DEL CAMILLERO MU ITAR núm. 2 levanta la cabeza del herido que aplica sobre su pecho, pasa los brazos de atrás á adelante, debajo de los brazos y cruza las manos sobre el pecho del herido. El núm. 1 inclina su cuerpo hacia adelante dando la espal- da al camillero núm. 2 y toma las pier- nas del herido bajo las rodillas. Al mando de: Atención ... Levan- ten, los dos camilleros se ponen de pié, prontos á marchar. Al mando de: Adelante.... Mar- chen, parten los dos con el pie derecho. CAPÍTULO V Maniobras preparatorias para el trans- porte DE HERIDOS. — FUNCIÓN Y DEBERES 1JE LOS CAMILLEROS SOBRE EL CAMPO DE BATALLA. Antes del combate 30. — Durante la marcha que pre- cede al combate, el convoy de la am- bulancia ha debido organizarse de tal manera que los camilleros y los medios de transportes de heridos estén dividi- rlos en grupos correspondientes á cada erpo, de modo que puedan dirigirse á primera señal á las postas de ambu- ncias y á los puestos de socorro, sin 142 ESCUELA obligar al convoy á deternerse ó á al- terar su marcha en la columna. Cuando puede proveerse un encuen- tro con el enemigo y se ha dado orden de tomar la formación do combate, los camilleros regimentarlos se unen al ca- rro médico de su batallón. El carro del batallón do vanguardia se detiene para esperar la llegada sucesiva de los ca- rros de los otros cuerpos. Así agrupa- dos, el personal médico y los carros de regimiento son dirigidos por el ciruja- no, jefe del servicio, hacia el sitio de- signado para la colocación del puesto de socorro. A la llegada al puesto de socorro, si los carros han podido seguir hasta allí, cada escuadra, comprendiendo los dieciseis camilleros, mandados por el (') La escuadra se compone de cuatro camilleros y una camilla. Habrá cuatro escuadras por batallón y 4 cabos, I por compañía. ¡IEL CAMILLERO MILITAR 143 bt, lina posición cerca del carro de su ba filón. A uiez pasos del carro, el cabo de ca- milleros manda: Alto. . . Frente, y dispone la escuadra en batalla sobre dos filas, y los camilleros se numeran como se ha dicho en el art. 13 (Manio- bras del equipo, de la escuadra y de la sección de camilleros). A la voz de: Dejen mochilas, los camilleros depositan su mochila en el suelo, por equipo, delante del cabo y dejan sus fusiles en pabellón. A la voz de: Tomen camillas, los Nos 1 y 3 de cada equipo, se dirigen hacia el carro y reciben de los enfer- meros regimentarlos lo siguiente: Io El camillero N° 1, una camilla; 2o El camillero N° 3, dos bolsas de curación y cuatro cantimploras. Vuel- ven en seguida á ocupar supuesto. Una cantimplora se entrega á cada camille- ro. — La segunda bolsa se da al cami- 144 ESCUELA llero N° 4.— El camillero N° 1 tiene camilla c*on la mano izquierda, el la< de la cabecera hacia arriba. Los camilleros Nos 1 y 2 arman camilla, cuando se les ordena, co formándose á lo prescripto en el artíc lo 14 ó 16, según el modelo de carnil Cuando los carros no puedan ir has el puesto de socorro, el cirujano ji del servicio mandará hacer alto en sitio donde deban detenerse y los ( milleros, procediendo como queda < cho, arman las camillas, y se sirv de ellas para transportar al puesto socorro el material necesario á su fu cionamiento, (canastos, barriles, et< Los camilleroos Nos 3 y 4, ayudai por los enfermeros, colocan sus moc las sobre los carros, en vez del matei de curación que se ha llevado al pu to de socorro. A la voz de: Preparen, los camil ros Nos 1 y 2 pasan las correas so Nota—Las líneas punteadas indican el trayecto recorrido por los camilleros regimentarlos. Estas indicaciones son pu- ramente teóricas; el servicio de camilleros está subordinado á la configuración del terreno donde actúa, y á las diversas fa- ses del combate, eventuales é imposibles de preveer sobre un croquis previo. 92 camilleros. 4 carros de 4 ruedas. 4 » de 2 ruedas. 20 pares de artolas (cacolets). 10 » de literas. — Carros auxiliares. Hay además como graduados un cabo por Batallón y un sargento por Regi- miento. 48 Camilleros por Regimiento 192 16 » por Batallón 15 24 » para 6 Reg Artillería. 24 4 » para Zapadores y Pontoneros ........ 4 Total.... 236 MEDIOS DE TRANSPORTES Io—SERVICIO REGIMENTARIO 2» AMBULANCIA Fig. 47. — Dispositivo de las formaciones sanitarias durante el combate de la división de infantería. ESCALONAMIENTO DE LOS PUESTOS DE SOCORRO DEL CAMILLERO MILITAR 145 s hombros y levantan la camilla. Los camilleros Nos 3 y 4, se colocan pectivamente á derecha y á izquier- (véasefig. 28). A la voz de Adelante. . Marchen, la equipo se pone en movimiento y á colocarse detrás de las reservas l regimiento, (fig. 47). En el momento del combate, los mú- .ios son igualmente puestos á la dis- sición del cirujano jefe del servicio ra formar un cordón de camilleros e una el puesto de socorro con la ibulancia. Con este objeto depositan s instrumentos cerca del puesto de corro. Durante el combate 31.—Durante la acción, según las dicaciones del cirujano jefe del ser- *) Esta intervención de los músicos como camilleros raordinarios no ha sido resuelta aún entre nosotros. 146 ESCUELA vicio y bajo las órdenes de los ciru- janos auxiliares, los camilleros explo- ran la zona comprendida entre las reservas de batallón y las reservas de regimiento. Levantan los heridos, les suminis- tran los primeros cuidados, abrigán- dolos todo lo posible del fuego del enemigo, y los transportan condu- ciéndolos al puesto de socorro, tan pronto como las circunstancias lo per- mitan. Cuando los movimientos de la tropa han sido tan precipitados que se ha llevado el ataque, sin que el puesto de socorro haya tenido tiempo de entrar en funciones, saldrán en todas las di- recciones de las líneas de fuego que han habido y recogerán allí los heridos que se encuentren. Los camilleros al transportar los heridos, deben colocarlos, tanto como puedan, á cubierto del fuego del ene- DEL CAMILLERO MILITAR 147 migo, aprovechando los accidentes del terreno, arboleda, zanjas, etc. Los camilleros recogen al mismo tiempo que los heridos, sus armas, mochilas y fornituras que depositan en el puesto de socorro. Las armas son previamente descar- gadas. Las municiones se devuelven á las tropas, así como los objetos do cam- pamento de uso colectivo. Después de haber acompañado ó lle- vado un herido al puesto de socorro, los camilleros, á menos de orden con- traria, vuelven inmediatamente detrás de las reservas del regimiento y conti- núan operando el transporte de los de- más. (Véase figura 45). Renuevan, cuando es necesario, los objetos de cura de las bolsas y su pro- visión de agua. Los muertos se dejan sobre el campo de batalla. 148 ESCUELA Después del combate 32. — Terminado el combate, los ca- milleros exploran el campo de batalla, registran los matorrales, las zanjas, examinando todos las sinuosidades del terreno para buscar los heridos que no hubieran sido recogidos y terminar la evacuación del puesto de socorro. Si sus operaciones se prolongan has- ta la noche, se proveen de linternas y de mechas de magnesio, que forman parte de los aprovisionamientos del ca- rro médico. Cuando se ha terminado el servicio, los camilleros, después de haber reu- nido todo el material, cerca de los ca- rros médicos régimentarios y rehecho los cargamentos, vuelven á tomar sus mochilas y útiles y se agrupan con los enfermeros cerca de los carros médicos y son reconducidos en orden á su bata- llón. DEL CAMILLERO MILITAR 149 Camilleros de ambulancia 33,—El servicio de los camilleros de ambulancia difiere poco del de los camilleros regimentarios. Antes del combate, los camilleros de ambulancia, son repartidos en tantas fracciones como hay puestos de socorro que servir. Son dirigidos sobre el te- rreno por uno de los oficiales de la am- bulancia ó en su defecto por una clase. Los pelotones de camilleros de am- bulancia se ponen en contacto con los puestos de socorro uniéndolos con los puestos de ambulancia ayudan á los camilleros regimentarios y transportan los heridos hasta la posta de ambulan- cia, donde proceden á cargarlos sobre las artolas, literas y carros enviados por la ambulancia. Los conductores de caballos y carros, prestan su concurso para la colocación y arreglo de los he- ridos en los diferentes vehículos. 150 ESCUELA DEL CAMILLERO MILITAR El cirujano que preside el carga- mento de los heridos designa los cami- lleros que deben acompañarlo hasta la ambulancia, y les indica los cui- dados que deben dárseles durante el trayecto, evitando en lo posible su tras- bordo porque no importa que las cami- llas de los puestos de socorro y de las ambulancias se cambien, desde que son iguales. En caso de movimiento retrógrado, los camilleros y carros se repliegan so- bre las tropas llevando los heridos que puedan y prefiriendo siempre los me- nos graves. Quedan en el sitio los heridos que no han podido ser transportados, el ma- terial estrictamente necesario para su atención y el personal que debo cui- darlos. (*) Se calcula en una hora el tiempo necesario para transportar un herido con camilleros á la distancia de 1500 metros. TÍTULO II MANIOBRAS DE TRANSPORTE DE LOS HERIDOS Á GRAN DISTANCIA CAPÍTULO VI EVACUACIONES POR CAMINOS SECCION la Transporte de los heridos con los carros de ambulancia Disposición interior de los carros § I. — Tipos de carros 34. Los carros de ambulancia para el transporte de los heridos son de dos tipos principales: el carro grande de cuatro ruedas ( fig. 48 ), y el carro pe- queño, de dos ruedas ( fig. 49 ). (*) Los modelos adoptados han experimentado modi- ficaciones en los ejes, llantas, etc., con arreglo á nuestro suelo, caminos, etc. 152 ESCUELA Transporte de heridos en el carro de ambulancia Fig. 48. —Vista exterior del carro de cuatro ruedas para el transporto de heridos. DEL CAMILLERO MILITAR 153 Fig. 49. — Vista exterior del carro pequeño de dos ruedas, para el transporte de heridos 154 ESCUELA § II. — Carro grande de cuatro ruedas, sistema Farjaí- Letnoine (*) El modelo francés está dispuesto para transportar diez enfermos senta- dos, ó cuatro acostados, ó cinco senta- dos y dos acostados. Los heridos acostados son exten- didos sobre camillas suspendidas por ganchos elásticos de acero, dos planos superpuestos. Los heridos sentados se colocan sobre dos banquitos de asiento movible, con bisagras, fijados á las paredes laterales del carro. Cuando se debe transportar enfer- mos ó heridos acostados, los banqui- tos se levantan y se mantienen por ganchos contra las paredes. En el eje longitudinal del carro, dos montantes ó vástagos de fierro, coloca- (*) Adoptado por el Cuerpo de Sanidad Militar Argen- ino. DEL CAMILLERO MILITAR 155 dos, uno adelante y el otro detrás, so- portan cada uno á derecha é izquierda dos garfios ú orquillas, que corresjjon- den á otros dos semejantes fijados á la misma altura á las paredes laterales del carro. Estos ganchos provistos do correas, tienen por objeto recibir los mangos de las camillas. Los montantes fijados al techo por una articulación, no tienen más que un punto de apoyo sobre el piso, donde se los mantiene por espigas de deten- ción; se levantan y se adhieren al te- cho cuando no se utilizan. Dos rieles sobre los que desliza un carrito, soportan los pies cabeceros de la camilla en el momento de la carga, y están fijados al pie del vehículo. En algunos carros, el mismo oficio se llena en el piso superior por un dis- positivo especial, que rueda igualmente sobre dos rieles. El carro Farjat-Lemoine está cons- 156 ESCUELA traído sobre el modelo anterior y es superior á éste por su peso menor y por el sistema de suspensión, que es donde está el invento. Consta de: Io La caja de madera dura (fresno) con tres ventanillas de cada lado, cortina adelante y puerta atrás, cubiertas las primeras y la últi- ma por postigos de tela impermeable de la misma forma y mecanismo que los de los carruajes; 2o Las varas con balancín para enganchar un caballo al lado izquierdo tiene un segundo balan- cín, •> para atar un caballo más si el peso del vehículo ó el estado del camino lo exigen; 3o La suspensión elástica se compone de dos resortes comunes que, en vez de estar embutidos como de ordi- nario, están unidos de á pares á unos brazos oscilantes sobre un eje común; estos brazos reposan sobre cuatro so- DEL CAMILLERO MILITAR 157 portes atornillados al plano inferior de la caja; esta disposición permite un trabajo cómodo y normal de los resortes y evita en las paradas bruscas, los cho- ques tan molestos para los heridos y aun para los mismos caballos; 4o Un eje de acero común; 5° Dos ruedas del tipo reglamentario que teniendo en cuenta las condiciones de nuestros caminos, llevan llantas anchas; 6o Un fierro con patines, que además de apretar las rue- das en las pendientes por un movi- miento especial, desaloja el centro de gravedad de la caja hacia adelante ó atrás para atenuar los efectos desagra- bles producidos por las trepidaciones bruscas por terrenos accidentados ; 7o Ocho rieles con montantes situados en el interior del carro, sobre los que se deslizan cuatro zorritas destinadas á hacer correr para adelante los extre- mos de las camillas; 8o Dieciseis re- sortes de espiral para suspender las 158 ESCUELA camillas; 9° Un pescante con capota articulada de lona impermeable é im- putrescible; 10. Dos estribos, uno en la puerta de atrás y otra al costado iz- quierdo del pescante; 11. Un farol en la parte delantera, costado izquierdo. Este carro puede transportar 4 he- ridos acostados ó 10 sentados, y pesa 512 kilos; sus dimensiones son: largo total (comprendidas las varas) 4.82 metros, la caja 2.20 m. de largo; 1.88 metros de ancho y 1.70 del alto ( del eje al techo ); el eje está á 0.70 m. del suelo, las ruedas tienen 1.40 m. de diá- metro y las llantas 0.15 m. de ancho- §. III — Carro pequeño de dos ruedas. Esto carro no contiene más que dos camillas, que están colocadas sobre el mismo plano y suspendidas como en el carro de cuatro ruedas. No tiene ban- quitos para recibir los enfermos senta- DF.I, CAMILLERO MILITAR 159 dos. El modo de suspensión de las ca- millas, es el mismo que para el carro de cuatro ruedas. Cargamento del carro grande de cuatro ruedas - Precauciones preliminares 35.—Colocado el carro lo más ven- tajosamente posible para permitir car- garlo por la parte trasera, los camilleros levantan las cortinas que están sobre la parte delantera y sobre los costados del vehículo, y se mantienen enrolla- das con las correas. El conductor baja el estribo; penetra en seguida en el carro y desprende los dos montantes de fierro, que fija al techo, bajando las dos espigas de de- tención. Se asegura de que los ganchos que deben soportar las camillas sean sóli- dos y estén bien sujetos. El camillero N° 1, coloca el carrito 160 ESCULLA Fig. 50. — Vista interior del carro de ambulancia de cua- tro ruedas, para cuatro heridos acostados DEL CAMILLERO MILITAR 161 Fig. 51. —Vista interior del carro para dos heridos acos- tados y cinco sentados 162 ESCUELA Fig. 52. — Cargamento de heridos acostados en Primer DEL CAMILLERO MILITAR 163 carros provistos . 256 ESCUELA mos del porta-camillas, es decir, á un travesano suspendido por los mismos resortes, á donde se coloca la camilla. Estos travesanos son móviles y permi- ten á la camilla que soportan, ejecutar un movimiento suave de vaivén, mo- derado por los resortes. Cada aparato lleva tres camillas y 4 aparatos entran cómodamente en un vagón de carga co- mún, (fig. 80) lo que liace un míni- mum de 12 heridos por vagón, quedan- do espacio suficiente para colocar otros sentados y para que los enfermeros puedan circular con libertad y prestar- les los auxilios que fueran necesarios durante el viaje. Sólo dos hombres pueden armar y desarmar este aparato con facilidad y en un momento; desmontado forma dos bultos, uno de 1.83 m. de largo por 0.93 de ancho y 0.15 m. de alto, conte- niendo los montantes y el otro del mismo largo por 0.20 m. de ancho y DEL CAMILLERO MILITAR 257 0.15 de alto con las barras traviesas; ambos ocupan un espacio de 306 milí- metros cúbicos. Montaje del aparato, modelo 1891 61. Son necesarios tres hombres para esta maniobra, pero en rigor dos podrían bastar. Primera operación. — Montaje de los cuatro grandes travesanos de con- junto. Dos hombres toman los cuatro travesarlos que se reúnen á un tiempo por medio de dos planchitas atravesa- das por cuatro agujeros, en los que encajan las extremidades taladradas; dividen los tornillos de mano y los de- positan en seguida en el sitio donde debe ser montado el aparato. Segunda operación. Colocación en su sitio de los montantes. - Los mis- mos hombres toman en seguida el pa- quete de columnas después de haberlas 258 ESCUELA desatado, toman cada uno do ellos dos montantes, los colocan de pie sobre el suelo frente á frente, á la distancia in- dicada por el ancho de los travesarlos de unión, quedando hacia afuera la parte curva de los pequeños travesa- dos, y los mantienen en esta posición con la mano izquierda. Tercera operación. — Colocación en su sitio de los travesanos de unión. — El tercer hombre toma entonces suce- sivamente cada uno de los travesados de unión, los elevan hasta la altura de los agujeros existentes en las columnas y encaja las extremidades taladradas de los travesanos en estos agujeros, principiando por el de abajo. Los dos hombres que tienen los montantes con la mano izquierda, ajus- tan inmediatamente los tornillos de mano sobre las extremidades taladra- das de los travesanos, apretándolos con fuerza, hasta ajustarlos del todo. DEL CAMILLERO MILITAR 259 Cuando se han colocado los cuatro travesarlos, el aparato está montado y pronto para recibir las tres camillas. Instalación de los aparatos, modelo 1891, en los vagones (\2. — Se coloca generalmente en cada vagón, cuatro aparatos de suspensión, modelo 1891, para tres camillas cada uno, ó sea un total de 12 camillas sus- pendidas (figs. 80, 81 y 82 ). Sin embargo, en caso de necesidad absoluta, ¡ruede colocarse un 5o apara- to, en medio del vagón, perpendicular- mente á la vía. El montaje de estos aparatos, puede hacerse aunque sea fuera del vagón; pero es preferible efec- tuar esta operación dentro del vagón mismo, donde se dispone del sitio nece- sario, á fin de evitar deterioro durante el transporte, del aparato una vez mon- tado. 260 ESCUELA APARATOS DE SUSPENSIÓN DE CAMILLAS DE TRES PISOS MODELO 1891 (Sistema Brechot - Despres - Ameline) Fig. 80. Plano de un vagón acondicionado. Fig. 81.— Corte longitudinal de un vagón acondicionado. DEL CAMILLERO MILITAR 261 Fig. 82. Corte transversal de un vagón acondicionado con los aparatos de suspensión. Fig. 83.— Manera de embarcar los heridos en los aparatos de suspensión de tres pisos, mbde- lo 1891. 262 ESCUELA Los cuatro aparatos, se colocan uno en cada ángulo del vagón, en el sen- tido longitudinal, es decir, los lados mayores del aparato paralelamente á los grandes costados del vagón. Maniobra para la colocación de las ca- millas en los aparatos de suspensión. (>3.—Para la colocación de las ca- millas en los aparatos de suspensión, es necesario que un equipo de cuatro hombres esté permanente dentro del vagón. El embarque de los heridos se veri- fica con las voces de mando habituales, provistas en el art. 56. La camilla se presenta á la puerta del vagón, dirigida la extremidad de la cabecera hacia adelante (fig. 83), los camilleros Nos 2 y 4 toman los man- gos de la cabeza y los camilleros Nos 1 y 3 los mangos de los pies. (Los ca- DEL CAMILLERO MILITAR 263 Fig. 8+. — Maniobra para la colocación de las camillas en los aparatos de suspensión de tres pisos, modelo 1891. 264 ESCUELA milleros Nos 1 y 2 se colocan á la de- recha del herido (fig. 84). La camilla se lleva así delante del aparato colocado oblicuamente y es in- troducida por el pequeño costado de éste, haciéndola pasar entre las colum- nas del montante hacia'donde deberán situarse los pies del herido, y encima de los travesanos porta-camilla sobre los que debe descansar la camilla. Se tendrá cuidado de no golpear la cabeza del herido con el travesano en- corvado superior. Para que la camilla esté bien coloca- da, es necesario que los resortes en espiral, que sostienen los travesaños porta-camillas estén inclinados hacia el medio de la camilla y que los pies de ésta estén situadas al exterior de estos travesaños. La cabeza del herido siempre se la coloca hacia el lado más pequeño del vagón, de manera á permitirle ver DEL CAMILLERO MILITAR 265 enteramente el interior del vehículo. Observaciones. — Se puede también introducir las camillas en el aparato por uno de los grandes costados, ha- ciendo penetrar desde luego la extre- midad de la cabecera en el montante colocado hacia el fondo del vagón; en este caso, después de haber hecho pa- sar ligeramente este montante para que permita la introducción de los mangos de los pies en el montante opuesto, se lleva la camilla á su sitio normal y se la deposita sobi£ los travesarlos como se ha indicado anteriormente.{I) Desarme de los aparatos modelo 1891 <>4. — Para desarmar los aparatos modelo 1891, se repite la misma ope- (I) En el caso de carga en plena vía y para facilitar la colocación de las camillas sobre los aparatos, conviene presentar la camilla la cabeza hacia adelante para los aparatos que quedan lejos de la puerta del vagón y los pies adelante para los aparatos que están situados cerca de la puerta. 266 ESCUELA ración que para armarlos, pero en sen- tido inverso. Dos hombres destornillan las tuer- cas de mano de los cuatro grandes travesarlos de unión, principiando pol- los superiores. Sacan sucesivamente los travesanos y los depositan en tierra. Reúnen en seguida los dos montan- tes y forman los paquetes, como está in- dicado en el art. 65, página.... Los cuatro grandes travesarlos de unión son reunidos enseguida y for- man un bulto por medio de dos ta- blillas, como se indica en el art. 65 que sigue. Modo de embalaje de los aparatos 65.— Para el almacenaje, embalaje y transporte, los aparatos desuspensi. se forman de cada uno dos bultos dis- puestos del modo siguiente: 267 DEL CAMILLERO MILITAR 1er bulto.—Los clos montantes.—Los dos montantes se reúnen, su cara es- terna una contra la otra, los pies opues- tos, es decir: en sentido inverso y li- gados en conjunto por medio de cuatro agujeros en los que se encajan las es- tremidades taladradas de los travesa- nos. Los tornillos de mano son atorni- llados á los travesados por el lado exterior de la tablilla, para mantener esta y proteger los puntos taladrados. Observaciones. — Los bultos forma- dos por los montantes son, en princi- pio, colocados de pie, reposando sobre el remate de cinco de ellos. Se evitará apilarlos en gran número unos sobre otros, á fin de no falsear los travesados de unión y los porta-camillas. Por el contrario, los bultos formados por los grandes travesados de unión, pueden ser apilad os haciéndolos repo- sar sobre las tablillas. 268 ESCUELA DEL CAMILLERO MILITAR PESO DE LOS APARATOS Los aparatos posan como sigue: Los dos montantes . .. 43 kilos Los cuatro travesarlos.. 15 — Total 58 kilos DIMENSIÓN DE LOS BULTOS BULTOS Largo Ancho Super- ficie Espesor cubo Los 2 montantes.. Los 4 travesanos.. 0.rn93 I.m83 0.»'I5 0.m20 0213.95 0.1660 0 255 0^051 Totai - • - O330.55 03306 Un vagón puede transportar próximamente 80 apa- ratos dispuestos sobre cuatro series perpendiculares á la vía. CAPÍTULO XI TRANSPORTE DE HERIDOS POR LOS RIOS Arreglo de las embarcaciones 66.— Modos de suspendón de ca- millas.—Las embarcaciones se arre- glan interinamente por medio de apa- ratos de suspensión de camillas de tres pisos, modelo 1891, con las camillas necesarias y á falta de ellas, con cu- chetas de fierro, camas de madera im- provisadas ó camillas. A falta de todo medio para formar lecho, se cubre el fondo de la bodega de la chata ó barco, con una gruesa capa de paja. Contenido de las embarcaciones.— 270 ESCUELA Fig. 85. — Disposición de las planchadas con la pl Fig. 86. — Disposición de los aparatos de suspensión c DEL CAMILLERO MILITAR 271 para el embarque de los heridos sobre los barcos. lillas de tres pisos modelo 189f, en los barcos. 272 ESCUELA Se puede colocar fácilmente en cada embarcación de treinta á treinta y tres aparatos de suspensión de camillas (fig. 86), ú otras tantas cuchetas ó le- chos de madera improvisados. En el primer caso, la embarcación puede transportar próximamente cien heri- dos, sin perjuicio del sitio para los en- fermeros ni para el alojamiento de la tripulación. Colocación de los aparatos en las embarcaciones.— Los aparatos de sus- pensión modelo 1891, se colocan en el sentido del eje del barco, de un lado perpendicular y del otro paralelamen- te. Sin embargo, á fin de asegurar la estabilidad del barco la disposición de los aparatos alternará entre la popa y proa; es decir, que si en la parte de adelante los aparatos se colocan per- pendicularmente á babor, deberán ser colocados en el mismo sentido en la parte de detrás, á estribor. DEL CAMILLERO MILITAR 273 Embarque y desembarque de los heridos acostados § I. — Disposiciones preliminares. G7.— En la mayor parte de los casos, los camilleros pueden, sin gran dificul- tad, descender con el herido hasta la bodega del barco y subir del mismo modo. Debe establecerse para esto: Io Una planchada apropiada bas- tante ancha y sólida, que conduzca desde la orilla de tierra hasta el barco, (figura 85 ); 2o Una segunda planchada seme- jante, continuando la anterior y colo- cada transversalmente á la embarca- ción; 3o Una pequeña plataforma ó enta- rimado de cinco á seis escalones colo- cado en el fondo de la bodega, del lado opuesto al embarque y que soporte la extremidad de la segunda planchada. 274 ESCUELA § II. — Maniobra de embarque. Dos camilleros bastan para esta ope- ración. Deberán, como para la manio- bra en una escalera, bajar ó levantar la camilla para que la cabeza del herido esté siempre al nivel de los pies. (Véa- se fíg. 87). Al comando de: Atención... Le- vanten, toman cada uno los mangos correspondientes y se ponen en marcha sin llevar la camilla al hombro. Se di- rigen primero hasta el aparato más próximo al fondo de la bodega(fig. 89), é introducen la camilla en el aparato, sea por el primer procedimiento regla- mentario descrito en el art 63, es decir, por el costado pequeño si el ancho del paraje lo permite, sea de la segunda manera, cuando la bodega es dema- siado estrecha, Con el objeto de facilitar la manio- bra, se cargan al principio los aparatos DEL CAMILLERO MILITAR 275 perpendiculares al eje del barco, des- pués los que van paralelos al mismo. § III. - Maniobra de desembarque. La maniobra de desembarque se hace exactamente de la misma manera, pero en sentido inverso. § IV. — Material á colocar en cada barco. 2 vasijas inodoras con desinfectante; 2 vasijas de noche; 2 orinales; 2 salivaderas; 2 viberones; 2 jarros para tisana; 2 vasos; 2 botellas de tisana; 1 brazal de neutralidad: 1 bandera idem. 276 ESCUELA Fig. 87.— Embarque de los || DEL CAMILLERO MILITAR 277 ridos, en los barcos ( subida ). 278 ESCUELA Fig. 88. — Embarque de los he DEL CAMILLERO MILITAR 279 ¡dos, en los barcos (descenso). 280 ESCUELA Fig. 89. — Perspectiva del barco acond DEL CAMILLERO MILITAR 281 z donado con los aparatos modelo 1891. TÍTULO III MANIOBKAS DE AMBULANCIA CAPÍTULO XII MARCHAS, ACANTONAMIENTOS, VIVACS Formación de conjunto de la ambulancia 68.—Para tomar la formación de conjunto de la ambulancia (fig. 90), el destacamento de enfermeros y ca- milleros y el destacamento del tren se dirigen hacia el sitio de concentración de fuerzas ordenado de antemano. Cuando la ambulancia conduce sus enfermos y su material, el cargamento de los enfermos sobre los carros y las artolas, así como la aproximación del material sobre los carros técnicos, y los furgones de ambulancia se efectúan 284 ESCUELA BLEA DE UNA AMBULANCIA PARA MARCHAS, REVISTAS filp:s. Fig. 90. —FORMACIÓN DE ASAM DEL CUARTEL GENERAL Y DES DEL CAMILLERO MILITAR 285 286 ESCUELA Fig. 91. — FORMACIÓN EN BATALLA DE UNA AMBU SECCION Nota. — Si la ambulancia debe formar en una sola línea, los c; quedan en el centro conservando el mismo orden. DEL CAMILLERO MILITAR 287 IA DEL CUARTEL GENERAL PARA LAS REVISTAS 1ASKCCION " m la izquierda y el destacamento de enfermos la derecha, las ínulas 288 ESCUELA Fig. 92.— ORDEN DE MARCHA DE LA AMBULANCIA DEL CUARTEL GENERAL LARGO: 500 METROS. — TIEMPO DE MARCHA DE L\ COLUMNA: Oh 08’ 15”. DEL CAMILLERO MILITAR 289 290 ESCUELA Fig. 93. —ORDEN DE MARCHA DEL CUERPO DE EJÉRCITO CAMILLERO MILITAR 291 (I) En previsión de un combate los hospitales de campo marchan enfrente del tren regimentarlo. ORDEN DE MARCHA DE LA DIVISIÓN DE INFANTERIA MARCHANDO AISLADA (II 292 ESCUELA con tiempo para no retardar la reunión de todos estos elementos. En la formación de conjunto de la ambulancia, las dos secciones, según las disposiciones del terreno, están ve- cinas, la Ia á la derecha, ó colocadas una detrás de la otra (fig. 90). En cada sección, el personal, los ca- rros y los animales se colocan en el mismo orden cpie para la marcha, con la diferencia de que los elementos de igual naturaleza se encuentran sobre la misma línea en vez do ir á continua- ción uno de otros. Esta disposición permite la inspec- ción rápida del personal, del material y de las bestias de carga, y facilita la marcha de la ambulancia. Para romper la formación do con- junto, lo ordena el Cirujano jefe. Cada uno de los dos jefes de destacamento se hace asegurar la ejecución del servicio por la tropa que mando. DEL CAMILLERO MILITAR 293 Formación de la ambulancia en batalla para las revistas <»í).— La ambulancia se forma sobre 3 líneas paralelas (fig. 91). Sobre la Ia línea, los enfermeros y los camilleros sobre dos filas. El jefe y los demás Cirujanos á ca- ballo á la derecha de los enfermeros. Sobre la 2a línea el destacamento de la compañía del tren sanitario, que conduce las ínulas con las artolas y literas; el oficial del tren que lo man- da á su derecha. Sobre la 3a línea, el destacamento de la compañía del tren que conduce los carros colocados en el orden de marcha; á su derecha el oficial del tren que los manda y el Veterinario. En cada línea, los hombres, los ani- males y los carros de la 1a sección de la ambulancia, se sitúan á la derecha, 294 ESCUELA Orden normal de marcha de la ambulancia 70.— El orden normal de marchas exige la división en dos secciones, de manera á poder disponer de una ó de otra, sin turbar la marcha de la colum- na, (fig. 92). El Cirujano jefe marcha á la cabeza, seguido del Cirujano divisionario y del oficial de víveres. El Cirujano de Brigada marcha al frente de la Ia sección que sigue á la Ia á 10 metros. Los ministros dp los diferentes cultos marchan con la Ia sección detrás de los oficiales. Los oficiales sanitarios que mandan los dos destacamentos de enfermeros y el tren marchan en la Ia sección, cada uno á la cabeza de su destacamento respectivo. El veterinario marcha detrás del ofi- DEL CAMILLERO MILITAR 295 cial que manda el destacamento del tren. En cada sección, los enfermeros for- man dos pelotones mandados por un cabo. Sucede lo mismo con los cami- lleros. El destacamento del tren sanitario viene en seguida con las ínulas para las artolas yliteras y los carros para los heridos; en fin, hacia atrás, los carros del material y los furgones. El vehículo del personal para los oficiales marcha con la Ia sección, en frente del destacamento del tren. Las muías marchan en columna sobre dos de frente y los carros en una fila, Los diversos elementos de la ambu- lancia se disponen según las indicacio- nes do la figura 92. Observación. — Las ambulancias ocupan en las columnas el sitio indi- cado por la figura 93. 296 ESCUELA DEL CAMILLERO MILITAR Orden especial de marcha 71.— Cuando el comandante militar de la columna lo juzgue conveniente, á fin de evitar la prolongación, podrá hacer marchar las dos secciones de la ambulancia reunidas. En este caso, los elementos del mismo orden se colocan bajo la conducta de sus jefes respec- tivos. Formación para el acantonamiento 72. — El campamento de la am- bulancia marcha con la vanguardia; comprende: 1 médico montado, jefe del campa- mento. Destacamento de enfermos y cami- lleros militares; 1 oficial; 1 cabo; 2 soldados. Fig. 9! PLANO TIPO Oh LA INSTALACIÓN DE UNA AMBULANCIA 298 ESCUELA Destacamento del tren: 1 oficial subalterno; 1 sargento; 2 soldados de caballería. El oficial de aprovisionamiento de la Ambulancia queda en el campa- mento. El cirujano que manda el campa- mento, reconoce por sí mismo los loca- les destinados á recibir los enfermos y heridos, y hace una repartición aná- loga conforme á lo marcado por la figura 94. El destino de estos locales se marca con tiza sobre la puerta de las diferen- tes piezas. Los oficiales del destacamento de enfermemos y del destacamento del tren sanitario reconocen las casas que se les designen para sus alojamientos respec- tivos. Inscriben de un modo legible con tiza, sobre la puerta de entrada, el nú- mero de hombres y de caballos á alojar, DEL CAMILLERO MILITAR 299 así como la indicación de la sección de ambulancia á la que pertenecen. Tanto como sea posible, el parque y el lugar de reunión de la ambulancia, deben estar próximos á los locales des - tinados á los enfermos y heridos. A la llegada de la ambulancia, el jefe del campamento se dirige al en- cuentro del Cirujano jefe, le da cuenta de su misión y dirige la ambulancia al punto de reunión. El cirujano jefe hace romper la co- lumna después de haber dado las órde- nes á los diferentes jefes de servicio para el arreglo de los locales de la am- bulancia, la descarga del material, la instalación de los enfermos, la hora de la visita, de las distribuciones de víve- res, así como la administración y las indicaciones relativas á la partida para el día siguiente. La colocación de la ambulancia, tan pronto se toma posesión del sitio 300 ESCUELA Fig. 95.—CAMPAMENTO DE UNA AMBULJ* DEL CAMILLERO MILITAR 301 CUARTEL GENERAL a á o <» Tí > U > si c* ci -cí S sj TJ N •c <* n o ►•'4 U ti : i ST ,j f* o O *‘‘4 g t> el . O .o •5) 0 L* 'í? —f *•* O Ti ■TS „ O S * a E ñ ¿¡ o ° 302 ESCUELA y so la instala, se marca por una ban- dera de neutralidad y por la noche una linterna de fuego blanco y rojo reu- nidos. Formación para campamento 73. - El parque se forma sobre dos líneas (fig. 95), la Ia sección de la ambulancia á la derecha, la 2a á la iz- quierda, á diez metros de intervalo una de otra. La distancia entre las dos líneas del parque es de 4 metros, medida tomada desde la cabeza de los caballos delan- teros de 2a fila á la parte trasera de los carros de Ia fila; el intervalo entre los carros de una misma fila es de 4 metros. Los tiros de los caballos y muías se tienden á 10 metros detrás del parque, según las líneas perpendiculares al frente de banderas; cada sección coloca sus tiros y cuerdas de tracción detrás de su parque respectivo. DEL CAMILLERO MILITAR 303 Los animales se unen por sección, la cabeza mirando del lado izquierdo del oarque. Los arneses se colocan á 5 netros detrás de los animales, sobre ma línea paralela á la dirección de los iros. , Los forrajes se reúnen en cada sec- ión y se colocan sobre la prolonga- ción de las líneas de los caballos Si la tropa tiene carpas, y cuando se ordene armarlas, se establecerán sobro una línea paralela al frente de bandera á 15 metros de los caballos. | Si la tropa no tiene tienda-abrigo, |as clases y los soldados se instalarán obre sus mismos locales, en el mismo orden y siempre agrupados por sec- ■iones. Las cocinas se instalan á 10 metros de las carpas ó del sitio afectado á los hombres. Los oficiales so establecen á 20 me- tros de la línea de las cocinas ó del 304 local afectado á los hombres; tienen cerca sus caballos. Delante del local destinado á acan- tonamiento de los enfermos ó heridos se enarbolan las insignias de la ambu- lancia con banderolas de neutralidad y por la noche las linternas con luz bicolor. ESCUELA DEL CAMILLERO MILITAR Sitio de reunión en caso de alerta 74.— En el vivaos, los hombres del destacamento de enfermeros se sitúan en caso de alerta en el sitio de reunión indicado cada día por el Cirujano jefe; y se dirigen aisladamente, á la pri- mera señal, sea de día, sea de noche. El destacamento de enfermeros y camilleros se forma para las partidas, revistas, etc. . . sobre el terreno desig- nado de antemano. El destacamento del tren tiene por sitio de reunión el parque de la ambu- lancia. Frente 700 metros. — Las distancias del enemigo están marcadas á la izquierda en metros Fig. 95 a. — Colocación de los camilleros antes del combate. Frente 700 metros. —Las distancias del enemigo están marcadas á la izquierda en metros FORMACIÓN DE COMBATE w 2; O u u tí 75 tí 73 2 tí 73 Q < O tí w a z '< H 73 w 73 O 35 tí < u tí Q 73 tí z o o o tí 73 73 < o *§ 03 O o Os E l)tó lo & i< jJí> !*H "O álz íw •i •> “o z!3 Las SEMI-secciones de camilleros desplegadas en escuai Fig. 95 d. —Situación de los camilleros. EFECTIVO —Las escuadras desplegadas en tiradores Puesto de el combato ig. 95 e. — Servicio de camilleros en el momento del fuego. HERIDO NO TRANSPORTABLE Ficha de Diagnóstico '¿yComÁze Q'uevpo Catáctas vj o-ií'io 3 c i a < 'fvctida Svnt-pfc ó comptacaca Cpc-tacionco ptac'tlca3ai Cana apCicaía Fecha; El Cirujano, (Tamaño natural) Fig. 95 f. - Ficha de diagnóstico blanca para los heridos transportables. (Véase página 314). Ficha de Diagnóstico HERI DO TRANSPORTABLE TLowxkit. Zuet po ',cvcáe t¿i y i-ti o oí la Hetideu 3¡mpfe ó compíicatfa piaeticaí?as ©uta ap£ica carro grande de cuatro ruedas, para los. ]ste último carro marcha general- te con el batallón). nación de la ambulancia durante el combate 3. — Cuando la ambulancia recibe ¡n de instalarse, el cirujano jefe 308 ESCUELA hace adelantarse los diversos gri de la columna ligera, constituidos c se ha dicho en el artículo precedí y les da los datos que posea sotn colocación de cada brigada y de v regimiento, así como sobre los cam que allí conducen; cada jefe de g busca el carro de transporte de heri que quedó atrás, sobre las huellas camino dejado por el regimiento de fantcría al que se dirige y que marc; la colocación del retén de ambul cia. Dada la orden de formación combate los cirujanos de los batallo hacen armar las camillas valiéndost señales convenidas que repiten el s jento y los cabos camilleros; se si: la marcha continuando en los misi puestos si no hay heridos que reco se atienden y transportan al puestc socorro los que hayan caído. Si el i mero de heridos lo exije ya, se instí DEL CAMILLERO MILITAR 309 hto de curación en sitio resguar- dtio que puede ser más tarde sto de socorro, según la faz que . combate; pero los cirujanos de- ncretarse hasta que llegue este atender los accidentes graves y es que reclaman su inmoviliza- armas y efectos de los heridos acogidos y transportados con )ncargándose los cabos camille- su cuidado y entrega, ndo los movimientos de la tropa ido tan precipitados que se ha o el ataque, sin que el puesto de o haya tenido tiempo de entrar iciones, saldrán en todas las di- les de las líneas de fuego que ha- abido y recogerán allí los heridos ícuentren. 310 ESCUELA Instalación de la ambulancia 77. — Después de haber situado r lante todos los medios de transí 11 destinados á recoger los herido! cirujano jefe reúne los médicos, los cíales de administración y los enfe] ros de las dos secciones sobre el elegido para la instalación de la an lancia, dejando completamente li los caminos y senderos que á ella I ducen. Durante este tiempo, los carros cirugía y de administración y los gones de material de la 2a sección la ambulancia, se forman en parqui reserva sobre un recodo del cam seguido por las tropos. Los caballos deben quedar ensil dos y los carros enganchados, á fin que la sección esté siempre prontí dirigirse adelante, á la primera ord 311 DEL CAMILLERO MILITAR ti ir á funcionar en la proximidad f> s puestos de socorro instalados á t ía hora sobre el terreno mismo de 1 cha, ó para seguir su división en I icantonamientos al fin de la jor- 11. II este momento, el personal de la icción, que hasta aquí había pres- su concurso al funcionamiento de l, le es ahora devuelto, a Ia sección queda en su sitio, ovilizada por los heridos, hasta haya podido terminar su evacua- . sobre la retaguardia, ó hasta que a podido ser relevada por un hos- 1 de campaña, en el tiempo pres- 3 por el Reglamento de Sanidad en apaña. 312 ESCUELA Funcionamiento de la ambulanci en el combate 78. — El cirujano jefe de servicio, tablece en la dirección de los batal nes y sirviéndose de los músicos, p relevos de camilleros, á fin de c tomen de manos de los camilleros I is vienen, las camillas que traen y j hagan volver á aquellos á sus puesj i- á continuar sus funciones con las ( ¡ millas vacías que reciben en cambio, o Los camilleros se colocarán en ií espacio que separa los dos batallón á unos 20 metros á retaguardia de sección do cola, los cirujanos, á p acompañados cada uno de dos enfe meros, los camilleros formados en equ po, (4H,)con sus cabos al lado y el sa {*) Entre nosotros aun no está fijado definitivamet el empleo de los músicos como camilleros auxiliares. (**) Dos escuadras de camilleros forman un equipo, c equipos una sección. DEL CAMILLERO MILITAR 313 I» adelante guiando la marcha, ipezado el fuego y hecho este efec- )or la distancia á que se encuentre 'migo, los cirujanos de losbatallo- esplegados establecen sus puestos ración, á donde hacen converger áridos que no permitan demora en istencia y los que no pueden ser portados, llevando los camilleros ixilio lo más lejos posible dentro zona mortífera hasta los sostenes o menos. ando la acción ha terminado y iiedan más heridos que curar ó ívacuar, se coloca todo el material ansporte que se ha usado, en los is médicos regimentarios, los ca- iros vuelven á tomar sus mochilas ó les y marchan en orden á su Llón con los enfermos y el carro 3CÜVO. esde que se note afluencia de he- ; en una ambulancia, debe evitarse 314 ESCUELA el tumulto y la confusión, tan ] judiciales á la buena ejecución del j vicio. A cada herido se entrega ó ñja e ropa una ficha de diagnóstico dond expresa la naturaleza de la herida y cuidados que se le han dado. E¡ fichas son de dos colores diferen blanca para el herido que debe que en asistencia en la ambulancia, i para el herido que pueda ser transj tado más allá. En el libro de heridos se inscril por un enfermero y al dictado del c: jano que lo atiende, todos los di contenidos en la ficha que se ha d al herido. Después del combate los camilh regimentarios recorren minuciosam( el terreno para buscar los heridos no hayan sido recogidos. El personal técnico se reparte en grupos. (Véase fig. 94). 315 DEL CAMILLERO MILITAR c lCI 1er grupo se encarga de la recep- (.*11 n y clasificación de los heridos; IC1 2o grupo practica las operacio- i e quirúrgicas de una urgencia inme- ni ,ta; ti? 31 3er grupo efectúa las curas com- E cadas que necesitan la aplicación es aparatos de inmovilización. jando ya está enrollada en los tres tos, tres hombres suben al estribo i colocar el rollo terminado sobre el o; en seguida lo efectúan y lo stan lo más que sea posible á fin citar rodetes muy salientes. ds hombres pasan entonces ade- 3, repiten la misma maniobra, atan la gran correa longitudinal, sin tar mucho para mantener sola- te la carpa á las extremidades del ). na vez arrimadas las extremidades 3 el techo, se enrolla el lado dero- A este efecto, un hombre pasa bajo arpa, desenrolla lo más que sea jle las puntas extremas y lleva la En los modelos que tenemos aquí, la carpa se euro- ios mitades iguubs, sobre los costados del carro, lo Hita el equilibrio y estabilidad del carro. 324 ESCUELA lona así desenrollada hacia la pl media, donde la mantienen para eil jarla en el centro. ji Los otros cinco enrollan la lonsl bajo, tan igual como sea posible. I pues do dos ó tres vueltas, el lioil que está debajo abandona la lona, 1 el paquete de los montantes colo(lJ; hacia atrás, lo pone en el rollo, s|, pro hacia atrás y hace otro tanto L el paquete délas estacas, adolant|¡; continua enrollando, mantenienL más que sea posible, la lona luí, medio y cuando está terminado |0p arriba, se le encaja en las falsas li T das; un hombre sube sobre el aL, para ayudar á la maniobra. L Se procede del mismo modo JZí;i, lado izquierdo, teniendo la proel de tender bien la lona para evil f pliegues y los huecos que puedfta(j0 mar depósito de agua; apreLS(( seguida con las correas de laslj.,, DEL CAMILLERO MILITAR 325 ñas echadas por encima del furgón, i cuidará de dejar un techo tan lar y estirado como sea posible. l carpa se encuentra así cargada y •gón listo para ponerse en marcha. § IV.— Montaje de la carpa. ia vez cargada la carpa como so escrito anteriormente, tres llora- se colocan á la derecha y otros tres izquierda del carro. Desprenden iorreas transversales, después la a longitudinal y las echan del opuesto; levantan en seguida los 3 y los desprenden de las baran- n que descansan. * s hombres, uno á la derecha, otro zquierda, agarran los paquetes de lontantes, los colocan debajo déla t cerca de las ruedas y los sacan lado. ros dos hombres, uno á la derecha, i la izquierda, toman los paquetes 326 ESCUELA de las estacas, los sacan fuera d carpa, á tres metros de la parte m< de los costados del carro; sacan pués de las bolsas, las estacas y n' tilles. • ; Simultáneamente, los dos últ hombres terminan de desarrolla ); carpa, desatan los cordeles de es 8 sión y los estiran haciéndolos des 81 hasta la unión de la pared con el t(111 Cuando los hombres ocupados eiüji soportes y en las estacas lian r1 cluído, vienen á ayudar en laejeci 1 de estos detalles. Una vez desenvuelta la car]811 todos los cordeles desatados (ten: 'e cuidado de dejar las ventanillas c e; das), cuatro hombres se provéen 0D! uno de un martillo y de una c y1 grande, se colocan en los cuatro ; los, toman los cordeles de esto gulos, estiran á un tiempo con : > la lona, tirando exactamente, 1 eai DEL CAMILLERO MILITAR 327 jlatido de las líneas diagonales. L 5 otros dos hombres se deslizan c a carpa, toman cada uno un ilion - l1 r los paran en las esquinas más ■i imadas, encajando la punta de en el agujero encima del cor- J >asan después rápidamente á las j dos esquinas con los dos últimos j antes. A aultáneamente, los cuatro prime- ] ambres haciendo fuerza con una eü | sobre las cuerdas, toman la dis- i conveniente para clavar su es- i hundiéndola del todo en tierra, j an en seguida el anillo de cuerda j I cabeza de la misma en el ino- d en que ambos hombres teniendo c J ontantes listos, los paran como ‘i dicho. i s cuatro hombres de las esquinas ,n la lona apretando los estira- I ; los hombres que están dentro ] i carpa rectifican los montantes 328 ESCUELA dándolos una posición perfeetamc vertical. Una vez tendidas las esquinas, o ran á su turno, del mismo modo, : los montantes más cortos la parte i dia de los costados, después la de extremidades; hacen lo mismo con montantes intermediarios y, si es cosario, se estiran las ventanillas y paños de las puertas, con los dos i mos montantes. Montada la tienda se rectifica la 1 sión para que la lona forme los mt huecos y arrugas posibles, Se reúne y envuelve en seguida extremidades de cuero, las correa los paquetes délos montantes, así ci los sacos de estacas y se las coIocí el carro, se mete y acondicionan en falsas barandas todas las correas } D dientes. Las estacas chicas de la parte de la carpa, sólo se colocan en cas DEL CAMILLERO MILITAR 329 > ó de lluvia; en buen tiempo, el le la carpa basta para mantener redes en su sitio. campaña, cuando sea necesario, eticará una zanja exterior al re- de' la carpa para el derrame de pías, y en caso de permanencia tgada, cuando se tenga enfermos dos que abrigar, la tierra de la se echará en el interior para api- a sobre la carpa á fin de poder r un pequeño talud que impida irada de las aguas debajo de la en caso de lluvia prolongada. § V. — Desmontaje de la carpa. orden inverso se sacan las es- chicas, los montantes pequeños ventanillas si existen, después mtantes intermediarios, los de uemidades, del medio de los cos- y de les esquinas y al último acas grandes. 330 ESCUELA Se reatan los cordeles ó se les a tan de todo lo que puedan dar estiradores llevados hasta abajo renuevan los montantes así como bolsas de las estacas en el número glamentario y se coloca bajo la ci lo siguiente: 1 paquete de monta y una bolsa de estacas de cada del carro, el paquete de los monta detrás, la bolsa de estacas adulan se cierran las ventanas. Los seis hombres proceden des á replegar la carpa y á arrimarla s las barandas que la soportan con ha dicho en el § III. § VI —Desmontaje de la carpa para encaje y almacenarla. Armada la carpa, se desarma ¡ se ha dicho en el párrafo preeed Se ponen los paquetes de los mont y las bolsas de las piquetas fuer; i¡ perímetro de la carpa. ii DEL CAMILLERO MILITAR 331 t desatan los cordeles que retienen (rpa sobre el furgón,, se desabro- t las ventanillas, se baja la carpa * la aplasta sobre el suelo, la su- | de exterior arriba, se la dobla una | era vez en toda su longitud, se la ii a de nuevo formando dobleces 3 las extremidades. Se obtiene así rimer cuadrado bastante regular iebe estar bien estirado en todos dos. repliegan una primera vez los ,dos hasta el medio, después dos ; aún sobre sí mismos, de manera .os dos últimos pliegues se unan al o: se tiene así un rectángulo alar- ! repliegan las extremidades una vez hasta la parte media, se colo- ios paquetes de las estacas de tra- hacia las extremidades, ambos >s se unen en el medio; se ata el jete así obtenido y se anudan los 332 ESCUELA cordeles para colocarlos en la el Nota. El primero de los dos p: cedimientos de desmontaje se aplical maniobras ó en campaña cuando furgones deben quedar cargados. El segundo procedimiento no se 0 kilos. En el interior se puede :\ además de lo indicado, las ca- s suficientes para formar el hos- cocina de campaña del carro-car- ortoise, reúne todas las condicio- le comodidad y ligereza posible; rfectamente transportable, aun á 338 ESCUELA brazo, debido á sil distribución en c versas piezas Es de fierro y está fd mafia por compartimentos (dos hornt el hogar y la plancha) á uno de 1 cuales se articula la chimenea, divi¡ ble, que sale hasta fuera del techo de carpa por una abertura hecha á proj sito. Mide 0.92 m. de alto, 0.48 de s cho y 0.43 m. de espesor. Está provi de un depósito para agua caliente y la batería de cocina más indispensa (4 asadoras y 2 marmitas). Puede s t( vir para 25 ó 30 hombros. La coc pesa 59 kilos, 400 gramos; los útik kilos, 600 gramos. ° 3 El montaje y desmontaje de furgón-carpa obedece á las misi reglas y voces de mando que el des h to anteriormente, que es el modele as ejército francés, un poco más pesad 11 DEL CAMILLERO MILITAR 339 taje y desmontaje de la carpa de mbulancia (sistema Tollet) (*) — Embalaje de la tienda de ambulancia. ). — Esta carpa (fig. 98) cuando embalada forma tres bultos nume- s, compuestos del modo siguiente: to I La lona de envoltura. 2 banquitos 8 estacas I martillo 56 kilos. to 2 í El piso I i 4 medias Cumbreras.. i 27 kilos. i La armazón del techo. 4 medias cumbreras.. ) 4 medios travesanos.. \ . j 6 travesanos 1 4 soportes de ventana. to 3 32 kilos. 'yservaciones. — Las medias cum- as son arcos de fierro formados uno por dos partes ligadas por El ejército francés ha adoptado diversos modelos tema Tollet. 340 ESCUELA una bisagra, y que están destinad sostener la lona; y el piso de la por de fierro del esqueleto de la carpa se apoya sobre el suelo. Los travesanos son tallos de raa que sirven para mantener la sej ción de los tabiques y hacerlos so rios; el vértice de la tienda está mado por un trozo de madera div en dos partes articuladas á la m; de un compás que cubre el vérti s la carpa. El poso de la carga es d • kilogramos. Su volumen es de O1 decímetros cúbicos. Las dos tiendas agregadas á ambulancia N° 1, se transporta n sobre el carro E, la otra sobre el a F, de modo que exista siempre u h cada sección de la ambulancia. Puede recibir esta carpa en su , i fes rior, cuando está armada, 9 can campaña y una mesa de operad( 18 hombres acostados en el suel DEL CAMILLERO MILITAR 341 condicionarla á lomo de muía, en ansporte en montañas, se forman bultos de carga, dos largos con los irtes metálicos y los tirantillos del o y costados, y uno en el centro y e superior del aparejo, con la lona olsada. Los primeros tienen 2 ros de longitud y pesan 31 kilos t uno. El gran paquete del centro 3 un metro de espesor y pesa 48 s; el peso total es de 110 kilos, r inferior al máximum de carga puede soportar generalmente una a (Fig. 98a). I — Montaje He la carpa de ambulancia. a carpa, una voz armada, mide 6 ros de largo, 4 metros de ancho y B6 de alto ( fig. 98). res hombres á lo menos, son indis- sables para el montaje, que se hacen !0minutos; se la desmonta en 10 utos. 342 ESCUELA Fig. 98.-TIENDAS DE AMBULANCIA (Sistema TolletV DEL CAMILLERO MILITAR 343 344 ES CAI EL A DEC CAMILLERO MILITAR 345 § III. — Montaje del piso. piso, después de armado, figura ipse octogón regular, cuyos lados argos se reúnen por medio de dos as de fierro planas paralelas. Su geométrica es entonces la de un igulo sobre cada uno de los dos es costados opuestos, al cual se iñade un semi-exágono, hombre toma por su extremidad la de blanco este armazón, lo ega sucesivamente de izquierda )cha y coloca en un sitio estas as secciones, de manera á ha- ocupar la posición que indica la r. la Ia y 8a articulación se encuen- os cortas ramificaciones pinta- i Ia de rojo, la 2a de azul, se úa el despliegue hasta la 9a ! ación; á este nivel, encuéntrase mifieación más larga, cuya ex- 346 ESCUELA tremidad está pintada de azul otro hombre viene á traer al em de la parte azul donde tern: pequeño segmento que queda 1 nivel de la 3a articulación. I este tiempo, el primer hombre c desenvolviendo el piso; llega articulación, encuentra allí u gunda gran ramificación cuy; midad, pintada de colorado d del mismo modo llevada hacia 1 roja que marca el extremo queño segmento que correspor o Ia articulación. Estas dos ranu i( tas en paralelismo, correspond las partes transversales del pis No falta ya entonces más qu v¡ las extremidades libres al oct ¡si las de los travesanos que lig lai costados apretando los torr ;rn mano de los ganchos de que e) madas; se rectifica después t conjunto. Durante esta oper; )ro DEL CAMILLERO MILITAR 347 mbre despliega los medios ti- curvos, abriendo sus bisagras y lo cuidado de no desarrollarlos lo necesario para ensamblar las •tes de que se componen; las fija fida en esta posición por medio •cas ajustadoras. Después pre- es travesanos y los taburetes, lia la cumbrera y pone en su i dos anillos de ajuste. IV.— Montaje de los tirantillos. ombre toma un paquete de cua- ios tirantillos curvos y los para lose en uno de los semi-exágo- ido la espalda á las porciones sales del piso, con la preeau- sostenerlos, de manera que su lad esté hacia adentro, ros dos hombres se apoderan > y sucesivamente del pie de tillos y los fijan por medio de ero vistas de tornillos de mano 348 ESCUELA de que están guarnecidas la esquinas del somi-exágono. Se opera del mismo modo otros cuatro tirantillos. Los hombres suben en segu los taburetes y atornillan la de cerraje que reúnen la parte ele cada grupo de cuatro med tillos; más tarde será bueno a de tiempo en tiempo que estos están siempre ajustados. Si la bisagra que une las ( de un medio tirantillo se ron remediaría esto trayendo el a vil al nivel de la pieza de r que está provista una de esta haciendo de modo que el a s anillo y el de la pieza se corn después so introduciría um estos dos agujeros. Los travesanos se termi por una hebilla de fierro ui ' § V.— Colocación de los trav DEL CAMILLERO MILITAR 349 i en la que se hunde una clavija antener unidos los que se han o definitivamente. Lacurvadu- is travesaños debo mirar hacia le la tienda. io ocupado por cada uno de los ríos es el siguiente: >s dos más pequeños deben J e en los agujeros más elevados . iedio tirantillos de la extremi- I la carpa que encuadran la s cuatro medios so colocan en Bros inferiores de las cumbre- ispondientes á los costados de ai-exágono; s dos grandes forman cada partes que se juntan, introdu- a tallada en pico de flauta de ellos en la canaleta que ter- i otra. Se fijan estas cum- ibre los flancos de la carpa y ;e cuando esta ya desarrolla- 350 ESCUELA da; deben hundirse en los a< más elevados de los medio-tnv que terminan en los pequeños del rectángulo del piso. Los a inferiores no están previstos, sii poder, en caso de lluvia, bs l, grandes travesanos para evitar ( formen sobre la lona sacos de ac l ca de las cerraduras de las vent li § VI. Colocación en su sitio de h y del armazón. Desplegado y consolidado t zón de la carpa, se extiende suelo. Se despliega entonces en lona, de manera á disponerla su longitud á caballo sobre el 2 teniendo cuidado de que la ci repartida sobre toda la extei éste. Dos hombres suben cada u un banco y elevan á un tiem t remi dad del armazón donde DEL CAMILLERO MILITAR 351 ; después, colocando las dos hor- de articulación del vértice de mtillos, bien en frente uno de ivan la armazón entre estos dos y la sujetan por las dos deten- gas que lleva cada una desús ex- ,des. El tercer hombre los ayuda trabajo levantando lona para dr el peso. rmina en seguida el montaje, la pe: ombre sube sobre un banco, < a extremidad de la arrna- } ¡sarrolla la lona para hacerla ,n or encima de ella, mientras otros dos la despliegan de o; se opera lo mismo bajo la •entidad; se colocan entonces teí les travesanos; después se fija lo largo de los tirantillos, por , t ts y hebillas de que está pro- e la fija además sobre la ex- (|e inferior de los tirantillos por 352 ESCUELA una cuerda que se pasa en hojal encima del sobre-techo. Se ata mente á la envoltura el bordo ii de la banda de lona que cubre L vesaños; esta banda tiene por I que no se cuelguen de los tirantill jetos que comprometerían su solf § VII. Observaciones. Io Se puede, de cada ladol tienda, formar un corredor leval la parte de la envoltura situad! grandes ventanas y sosteniénd<| soportes columnas, consolida# medio de cordeles y de estacas r 2o Los soportes - columnas ti mismo espesor de los travesanos, á fin de poder ree[l¡ á estos en caso de ruptura, sel entonces á los soportes por | largos. p 3o Para aumentar en algurp la solidez de la carpa, se añaPZ DEL CAMILLERO MILITAR 353 leas de madera que se entierran nterior, en la base de cada so- de manera que la gruesa extre- ibre de la estaca descanse sobre m que termina cada soporte, liando es muy fuerte el viento, le asegurar más la tienda cía- le cada lado de esta, dos fuertes , á distancia de un metro de su y se ata un cordel grueso en (ia de ellas; se hace en seguida . utos cordeles sobre la armazón ( une á las dos estacas colocadas l( :amente del otro lado, después - m suficientemente los cordeles. I abre una zanja en torno de la oi ara facilitar el derrame de las , uviales. lesmontaje de la lona y de la armazón és de haber desatado los cor- 1 eorreas que fijan la envoltura l( azón, se enrolla la lona en el 354 ESCUELA sentido opuesto á aquel en que ha desprendido de la parte altí los broches correspondientes, piando por los de las puerta fijan la tela del techo; se tie parte baja en todo el contorno fija por medio de cordeles y d< sobre los ganchos de los través; 1 base, así como sobre estos últ í es necesario. La lona es reunida por medio §1 duras, abrazando los montanh ei armazón encima de la techun s mantiene en alto por las tres ]i y se fija sobre toda su circun er por correas. La tela de pare( ¡¡11 por medio de ojales y broches; inferior queda suelta. § IX. — Desmontaje de los tira y de los travesaños. Io Se quitan las diferentes ] 5 la lona y se hace un solo paq $ DEL CAMILLERO MILITAR 355 o de tres cordeles de suspensión. Se quitan las telas de muro y se i dos paquetes. Se quita la lona del techo, se la la lo más apretada posible y se los broches. 3e desprenden los cordeles de ten- si r se los desengancha, t Se aflojan las estacas, á fin de sacar fácilmente los travesanos o se, se concluye en seguida de des- di 3r completamente de la tierra di- m stacas. 'S juitan los travesaños altos y se un in los montantes, reí aca el cuadro de la armazón y rta el material que la forma, redes y el techo consisten en nóviles constituidos por basti- 3 madera cuyas dos caras, dis- na de otra 0m.ü2, están cubier- una capa de cartón sobre la que CAPÍTULO XV AJE Y DESMONTAJE DE LAS BARRACAS MÓVILES raca de madera y cartón ( sis- tema Doecker) § I.—Descripción de la barraca. — La barraca hospital portátil, 3, mide 15 sobre 5 metros (fig. El piso de la barraca (fig. 101) rmado por el conjunto de las ta- 3 los cajones en que se guarda y orta el material que la forma, iredes y el techo consisten en móviles constituidos por basti- e madera cuyas dos caras, dis- na de otra 0m.Ü2, están cubier- una capa de cartón sobre la que 362 ESCUELA suceptible de ser cargado sobre grande. Son necesarios á lo m caballos muy vigorosos par este cargamento en terreno pl Este tipo de barraca tiene pacidad aérea de 295 metros Puede contener diez y seis 1 hospital ó veinte camas de c Una sola estufa de tamaño basta para calentarla. Se arma con tres hombri superfluo y aun molesto emp de seis. Seis horas bastan pai locada en su sitio. Las piezas de la construc todas numeradas. En todas 1 ciones de montaje se deberá ?; regla 'proceder por números s y colocar juntas todas las pi e tengan un mismo número. s § II. — Modo de ensamblar los b; Se limitará ante todo la DEL CAMILLERO MILITAR 363 . ocupar la barraca; será un lo de 5 metros de ancho por 2fo. Sobre uno de estos peque- > se marcará el sitio reservado mirada y el otro destinado á excusado. tío á cubrir fuese desparejo, se ría previamente con pala ú umento apropiado. ) de imposibilidad, se remo- lí Dcando bajo los sostenes del líos, piedras ó cascotes, tro- dera, etc., de modo que los el piso sean muy exacta- uc stos á nivel. : \ is pueden todas separarse en y )S independientes. Estas me- os se arreglan de modo que su ,p erficie esté en la parte supe- 3 formarán las diversas sec- díso de la barraca. )S mitades de cada caja serán idas simétricamente de cada 364 ESCUELA DEL CAMILLERO MILITAR 365 a)je mayor de la barraca según ide la figura 101. ■ocará por consiguiente cada ¡is 11 primeras cajas próximas isignado por este croquis. La firmará la escalera para en- barraca, se empleará como Indurante el montaje y será uti- ;i las escaleras dobles com- :(' en el material para colocar fi las paredes y el techo. i anera de ensamblar las planchas de la f. raca portátil, sistema Dnecker. i to á la 12a caja no es nu- ero está marcada con una 366 ESCUELA flecha; está destinada á so] puerta de entrada. sf ¡)Ul‘ar la La mitad superior de cada i \ berá, pues, ser separada de de- media inferior: á este efecto, p' j ’u parte el tornillo que une cada mita ni se flpita bastidores que están fijadosN fld áUos dicularmente á los costados i yi dol otro y que los sobrepasa- «.paquéalos cierto espacio. Ocupará cadiin un caja el sitio que le corresptja media tendrá cuidado de levanta óondo, se cha llamada plancha de ‘eM’ la plan- está aplicada contra su fontIfrsostén. que pequeña clavija de fierro, y . 'lo por una con ella en esta nueva posir se la fijará medida tiene por objeto imp j-fl-ción: esta sección del piso así formadaycddir que la ble bajo pesos algo grandes! Jo n0 se do- Existen, además, otras taMu tén debajo délos montantes quilas de sos- parte de los pórticos ó soporfú ae forman se ha hablado antes; están dp es de que ■VÍestinadjs Yt DEL CAMILLERO MILITAR 367 también á sostener la carga. Cuando se encajone este material, todas estas tablas serán levantadas en su pri- mera posición por medio de sus peque- ñas clavijas. Cada mitad no se apoya, sobre el suelo, sino por intermedio de las tres tablas arriba indicadas y que sir- ven para unirla con la otra mitad por medio de un tornillo. Para aumentar la superficie de apoyo de estas ta- blas sobre el suelo, su extremidad libre lleva una especie de pie de madera que se adapta por medio de uno de los tor- nillos empleados para reunir una con otra las dos mitades de cada caja. Se liga sucesivamente cada media caja á la siguiente por intermedio de los ganchos de unión colocados sobre sus pequeños lados y se hunde la ex- tremidad de un lado mayor en una ¡ensambladura practicada sobre el lado grande de la vecina. 368 ESCUELA § IIí — Montaje de las paredes de la barraca. Desocupándolas cajas en el sitio que se ha indicado, se tiene cuidado de dis- poner á una distancia de 1 metro de la barraca, cada doble bastidor enfren- te del sitio que debe ocupar, según su número de inscripción. Estos dobles bastidores se entreabrirán y coloca- rán á caballo sobre el suelo á fin de evitar que puedan ensuciarse. Se fija- rán sucesi vamente estos bastidores en la ranura que existe en los bordes del piso y que circunscribirá la superficie de base de la barraca. Los bastidores que están al lado de la puerta de en- trada deberán montarse los primeros: su vértice truncado los hace fácilmente reconocer. Un hombre sostendrá cada bastidor mientras que se levante el siguiente; (groxtTTnffccea.lav,1-Amrwi.) se los liga en sfeguida por ganchos, des- pués se continúa por el montaje de DEL CAMILLERO MILITAR 369 los grandes costados de la barraca. Llegados al nivel del sitio que debe ocupar el primer pórtico ó soporte (lo que se reconoce en que se encuentran en el piso los agujeros destinados á recibir estos montantes ) se reúnen las tres piezas de que se compone este so- porte, se plantan estas dos partes ver- ticales en el piso, y se junta el mon- tante externo á la pared por ganchos. Esa misma operación se repite del otro lado. I Se continúa el montaje de la pared hasta los segundos soportes, que se pone en un sitio á la derecha y á la iz- quierda como los primeros; después se concluyo de parar los dos grandes lados l. I, barraca y se monta por último (i cuarto. [ Se ajusta en seguida (ó durante el montaje de ios grandes lados ), los so- portes entre sí, dos á dos, como con el vértice de los costados pequeños de al 370 ESCUELA barraca, por los travesanos en madera que se fijan definitivamente por medio de ganchos. La misma operación se repite del otro lado. Debe evitarse abrir los tres bastido- res de ventilación situados sobre cada uno de los grandes lados, antes que la barraca haya sido completamente en- derezada. § IV: Montaje del techo de la barraca. Cada doble bastidor del tedio es izado sobre éste por un hombre que esta afuera. Se procedo de la misma manera para el bastidor opuesto y se reúnen estos dos bastidores por sus ganchos. Se montan así uno después del otro todos los bastidores que se miran, teniendo cuidado de introducir el canto do cada uno en la ranura del que le sigue y ajustarlos muy exacta- mente antes de ligarlos porlos ganchos DEL CAMILLERO MILITAR 371 con sus vecinos y con los que le están opuestos: los ganchos no deben servir más que á mantenerlos en su sitio y es necesario hundirlos con fuerza en los puntos de fijación. La colocación de los bastidores del techo principia por las extremidades do la barraca y se termina en el centro. Es útil, que además de los dos hom- bres que traen los bastidores y del que está sobre la escalera, esté otro al pie de esta para sujetarlos hasta que estén en su sitio y para sostener al hombre que trabaje sobre el techo. Cuando las dos superficies del techo están en su sitio, se fija sobre su inter- sección la arista del armazón, después se arman los ventiladores, reuniendo los cinco bastidores de que se compone cada uno de ellos. Se coloca en seguida los tres lados del gabinete excusado, así como su techo. En fin, en último lugar, se adapta las puertas. 372 ESCUELA Se cuidará de cerrar herméticamente con masilla todas las junturas, sobre todo las que estén sobre los bastidores del techo. Si un choque perforase un bastidor de una barraca, se tapará el agujero, pegándole lona y papel. § V.—Desmontaje de la barraca. El desmontaje se hace en sentido in- verso del montaje. La barraca-hospital, sistema Espi- talier (véase 101 a) se diferencia de la Doecker en que el armazón es de hierro pesa 6,000 kilogramos, comprende 99 bultos, fácilmente transportables en carro y á lomo de muía y exige 12 hombres para armarla en pocas horas de tiempo, conforme se ve en la figura 101 a. Los batidores tienen cada uno 2m 50 por lm 60 y no pesan más que IJEL CAMILLERO MILITAR 373 40 kilos cada uno, está formado por dos paredes de cartón, separadas 8 á 10 centímetros y mantenidas en esta separación por un marco muy liviano. Es excelente para hospitales de campo y figura en el material sanitario del ejército francés. Fig. IOIa.— Barraca-hospital portátil, de armar y desarmar sistema Espitalier. CAPÍTULO XVI CARGAMENTO DE LOS CARROS Y FURGONES 83.—El cargamento do los carros médicos regimentarlos, de los carros y de los furgones de las ambulancias y de los hospitales do campaña, están acondicionados conforme á las indica- ciones de las figuras siguientes: § I. Carros médicos regimentarías (fig. I40á 143) § II. Carros afectados á las ambulancias N t Carro de cirujía (*) g. 102 á 105 de administración fig. 06 á 109 Furgón de s. de s. A y R fig. 110 á 114 Furgón de s. de s. C. y D fig. 115 á 117 Furgón de s. de s. E y F fig. 118 á 120 Furgón de víveres A y B fig. 121 á 124 § III. Carros afectados dios hospitales de campo Furgones de s. de s. A, B, C y D. fig. 125 á 132 Furgones de víveres fig. 133 á 136 Carro del personal no montado, fig. 137 á 139 (*) En el ejército francés el carro del personal no mon- tado transporta adelante: la caja de los fondos, una cantina de contabilidad, una caja de impresos de reser- va y tres cajas de bagajes, dos para el médico-jefe y una para el oficial de administración. 376 ESCUELA MATERIAL DE LAS AMBULANCIAS N.» I CÚPULA Aparatos para fracturan goteras y tahlilla^ £ fe E °¡.§ J) O u a; U.2 I rt ri E: b/5 CANASTO No. 5 Algodái ¿n capas v en vendas CANASTO No & 4/godón -n capas v ni vendas o o -o OJ c c¿ Q CANASTO No t Curaciones simples CANASTO No 0 Aparatos para layado CANASTO No. 4 Impermeables delanteras, serví Helad, etc CANASTO No. i Curactoues simples Nota.—La carga del techo y del 3er. piso se hace por el corredor interior de la parte posterior del carro ; el del I» y del 2» piso por el exterior. DLL CAMILLERO MILITAR 377 MATERIA! DE LAS AMBULANCIAS N.o I CUPULA Aparatos para fracturas, goteras y tablillas x ig. iv/o. — vav. v^nujict.— d arte u/tter tur. Armario exterior de lado derecho. CANASTO No. 5 CANASTO No. 6 Algodón en capas y en vendas Algodón en capas y en vencías Delantera del C arro. CANASTO No. 0 CANASTO No. 2 Aparatos- para lavado Curaciones para operaciones CANASTO No 0 CANASTO Vo. a Aparatos para tavado Curaciones para operaciones / aparatos Nota — La carga del techo y del 3er. piso se hace por el corredor interior de la parte posterior del carro ; el del lo y del 2» piso por el exterior. 378 ESCUELA MATERIAL DE LAS AMBULANCIAS N.« I 12"bis Vendos paroC fracturas 13 bis Tetas rtí&étlieas y sondas <¡sofiwcaf . 12 Yendas para fracturas ■T3~ Material para porta-estuches. Camisas n 1>-< sábanas Ropa; flanea preparada (Capafio No. 7) 1 i Cafetales y rendas tCanasto Ao. !>\) n Lámpara- á magnesio, para d recogimiento de los heridos 15 Curaciones simples (Canasto No. i) y porte-estuches Fig. 101.— Carro de Cirujia. — Parte posterior. Vista interior. — Lado izquierdo. DEL CAMILLERO MILITAR 379 MATERIAL DE LAS AMBULANCIAS N.o I s Artículos Jo oficina 1 Material de farmacia oíate di corsos 2 Objetos de curación 3 Instrumentos- 10 Almohadas para Trac tu ras (Canasto No. 0) 4 instrumentos 11 Curaciones sencillas y bolsas (Canasto yo. 1) para estuche de cirujio O Veso y vten.*ilio* diversos 7 Medicamentos Fig. 105. — Carro de Cirujía. — Part¿ posterior. Vista interior. — Lado derecho. 380 ESCUELA MATERIAL DE LAS AMBULANCIAS No I Estante XaI Caja A Estante N° I Caja B Estante Nr 2 Caja C Estante N»2 Caja D Estante X» í C aja K Estante N" < Caja F Fig. 106. — Carro de Administración. - Parte anterior. Armarios situados en la delantera. del camillero militar 381 MATERIAL DE LAS AMBULANCIAS N.o I r'g. 107.—Carro de Administración. — Parte posterior. Interior del carro. 382 ESCUELA MATERIAL DE LAS AMBULANCIAS Na I Fig. IOS.— Carro de Administraccion. —Parte posterior. Compartimiento N° 7.—Azúcar y Cafe. — N° 8. — Chocolate. Cajón N° 9. — Disponible. — N° 19. — Legumbres secas. — N° II.—Velas, jabón y sal. DHL CAMILLERO MILITAR 383 MATERIAL DE LAS AMBULANCIAS N.o I Ftg. 109. - Carro de Administracción. - Parle posterior. Interior y lado derecho. Cajón No I.—Conservas de juliana, leche, alberjas. — No 2. - Conservas de caldo y carne. N° 3. - Manteca. Compartimento No 5. - Alcohol, aceite y vinagre. N° 6.— Arroz y fideos. 384 ESCUELA £ $ § $ £ $ Barrilito de SO litros Delantera riel carro MATERIAL DE AMBULANCIA N° I ACONDICIONAMIENTO DE LA CARGA DEL FURGÓN DE S. DE S A. Fig. 110. Sección longitudinal (lado izquierdo). Caja de aparatos para jracturas 13 camillas ■ievtoS ,o c»6 ■ .ni° s rold° co DHL CAMILLERO MILITAR 385 \Paquete\ de / teta J jmetálica Canasto Xo. ? Canasto Xo. .V Fig. III.—Sección Longitudinal Uado derecho) Canasto Xo. t Canasto Xo. / ~1¿ cami//a:._ Canasto Xo. t Canasto Xa 0. Canasto Xo. I Canasto Xo S Canasto Xo. S Canasto Xo. S fíarrilito de SO litros Delante.r?. del carro 386 ESCUELA Delantera de! carro Víveres MATERIAL DE AMBULANCIA No I ACONDICIONAMIENTO oe I.A carga del furgón de S. de S. B. I'ig. 112. — Sección longitudinal (lado izquierdo) Caja No. 3 ( Medicamentos ) Caja No. 1 ( Medicamentos ) Caja No. S ( Administración J Caja No. 2 ( Medicamentos ) Capilla de campaña Caja No. 4 ( Administración y del camillero militar 387 Caja de aparatos Para /Pactaras Fig. 113.-— Sección longitudinal (lado derecho). Canasto No. 7 Canasto No. S Canasto No. t Canasto No. 1 Canasto No 6 Catiasto No. / Canasto No. t Paquete de gc/e- j ras de atanitiri ¡ ■te fierro Canasto No ó Canasto No. S Canasto No S Hacha, sierra, Pala, avadan. j Canasto No. 10 Delantera del carro Víveres 388 ESCUELA MATERIAL DE LAS AMBULANCIAS N° 1 DISPOSICIÓN DE I.A CANGA DEL FURGON DEL S. DE S. B. Canasto No. 7 Capilla de campaña Canasto No. (t Caja N. -t Administraciónj Paquete' de lela metálica Caja de- apar, para fracturas Fig. 114. — Corte transversal. (Parle de atrás del carro.) DEL CAMILLERO MILITAR 389 Material de las Ambulancias N° 1 Disposición de la carga del furgón del servicio de Sanidad C. En el aprovisionamiento de una ambulancia .divisionaria el arreglo de este furgón es el mis- mo que el del furgón de Sanidad marcado con la letra A (fig. 110 y III). En lo que se refiere el aprovisionamiento de la ambulancia del cuartel general, véase para el arreglo de e?te furgón el cuadro indicador de la composición de la carga de los carros de apro- visionamientos de reservo para cuerpos de tropas (lig. 115, II6 y 11 7 adjuntas). Carga del furgón del Servicio de Sanidad D. En el aprovisionamiento de ambulancia divi- sionaria el arreglo de este furgón es el mismo que el del furgón del servicio de Sanidad B, salvo que la capilla de campaña es reemplazada por una colección de aparejos para caballos y muías y que el peso de los víveres transportados en la caja es de 50 kilos en vez de 150. lin lo que se reitere al aprovisionamiento déla antbzilancia del cuartel general, véase el cuadro indicativo de la composición y arreglo de la carga de los vehículos de aprovisionamientos de reserva para cuerpos de tropas. 390 ESCUELA Caja No. 2 Barrilito de 10 litros Oeluntera del carro «íATERIAL DE AMBULANCIA No. 1 para el cuartel general del cuerpo áel ejército ACONDICIONAMIENTO OE LA CARGA ÜEL FURGÓN OE b DE S. C Canasto regimentaría No 3 '( uraciones ICanasto regimentarlo No 3 (Curaciones < \Canasta regimentarte No ji > Curaciones, 10 camillas Canasto regimentarlo Vo 1 ( Medicamentos, Canasto regimentarlo No, /] Medicamentos j Mochila de ambulancia Canasto regi- I mentarlo para j tropas á caballo] Caja Na. J DEL CAMILLERO MILITAR 391 de \ tablillas Colección' Fig. IIÍÍ. -Sección I oñgitudina! (lado derecho). Canasto regimentarlo No. 2 (Operaciones) Canasto regimentarlo No 2 fOperaciones) Bolsas 10 camillas Bar de Canasto regimentarlo No. JÍ (Curaciones) Canasto regimentarlo No. 2 (Operaciones) Mochila de ambulancia Caja I para /interna narinq Jarro de JO litros Delantera ds! carro Caja i para (interna 'marina 392 ESCUELA MATERIAL DE LAS AMBULANCIAS No I para cuartel general de Cuerpo de Ejército. DISPOSICIÓN DE LA CARGA DEL FURGON DEL S. DE S. C. Reserva de ■material para cuerpos de tropas. Mochila de ambulancia Par de bolsa} Canasta regimentar. Na. 1 Canasto regimentar.. No. 3 Canasto regimentar. No. 2 Canasto regimentar No. 1 Canasto regimentar. No. 3 Canasto regimentar Aro. 2 Eig. 117. — Corte transversal. (Detrás del vehículo.) DEL CAMILLERO MILITAR 393 Material délas Ambulancias N° 1 para cuartel general de Cuerpos de Ejército Arreglo del cargamento del furgón del servicio de Sanidad D RESERVA Olí MATERIA!. PARA CUERPOS DE TROPAS El arreglo es el mismo que el del furgón 0, salvo que la colección ele correas de aparejos, es reemplazada por 40 kilos de víveres. NOTA.- La reserva de material para cuer- pos de tropas transportado sobre los dos fur- gones C y I) es especial á las ambulancias del cuartel general del Cuerpo de Ejército; en las ambulancias divisionarias estos dos furgones C y D transportan un segundo aprovisionamiento de reserva para la ambulancia n° I, semejante al de los furgones A y B. 394 ESCUELA Porta-estuches (de cirugía) Jarritos Delantera del carro Barrilitt de SO litros ACONDICIONAMIENTO OF LA OARGn DEL FURGÓN DE $ OE S E. l* V O s <2 «o Ca?itina para víveres Fig (18.—Sección >c gitudínal (lado izquierdo) MATERIAL. DF AMBULANCIA No. I 12 camillas Caja paya equipajes Caía pera equipajes Caja paro equipajes Caja para equipajes Cafa paro equipajes Caja payo epuipajes DHL CAMILLERO MILITAR 395 I 'J'ienda de ambulancia (/ardo No. I) 'J'ienda de ambulancia (fardo No. J) Fi'g. 119. - Sección longitudinal (lado derecho) 13 camillas Toldo conteniendo 10 cubiertas Barrilito de 30 litros Po ría ■ es tlcch es (de cirujict) Jarritas Delantera riel farro 396 ESCUELA MATERIAL DE LAS AMBULANCIAS N“ I ARREGLO DE LA GARGA DEL FURGON DEL S. DE S- E. Caja para equipajes fCólec. de tab¡iílás\ ("Tokio") contenien- do 5 ■Jítrrnmd ' Toldo (fardo No. 2) Toldo (fardo .Ve. j; Caja para equipajes Caja para equipajes Tienda de anubi+Lan.cia (fardo iJo. f J Fig. 120. — Corte transversal. (Detrás del carro.) DEL CAMILLERO MILITAR 397 Material de las Amisulancias N° 1 Arreglo de la carga de furgón del Servicio de Sanidad F. El arreglo del furgón es el mismo que el del furgón E, menos los útiles y colección de correas de aparejos. ( Véa- se fig. 118, 119 y 120). 398 ESCUELA Arroz Habichuelas Delantera del carro Conservas de carne y salchichas Boissonnel ACONDICIONAMIENTO DE (.A CARGA DEL FURGON RARA VIVERES A. Fig. Í2I. Sección longitudinal (lado izquierdo) Gállelos MATERIAL DE AMBULANCIA No. I Maíz 70 kilos Maíz 70 hilos' Maíz 70 hilas DEL CAMILLERO MILITAR 399 Maíz r0 kilos Fig. 123.-Sección longitudinal (lado derecho) Alais 70 kilos Mais 70 kilos Conservas de carne Ir salchichas fioíssotmet Galletas Azúcar y caf¿ i Sal Delantera del carro 400 ESCUELA Arroz Habichuelas Delantera ■leí carro Conservas de carne y salchichas Boissonnet ACONDICIONAMIENTO DE LA CANGA DEL FURGON DE VÍVERES B. Fig. 123. —Sección longitudinal (lado izquierdo) Galletas MATERIAL DE AMBULANCIA No. I Maíz 70 kilos Maíz 70 kilos Maíz 70 kilos DEL CAMILLERO MILITAR 401 Afític 10 kilos Fjg. 124.— Sección longitudinal (lado der»c!'o> Mc.le 10 kilos Male 10 kilos Conservas de carne salchichas Boissonnel Galletas Azúcar Delantera del carro Sal 402 ESCUELA Oelantera del carro Caja No. 6 Canasto No. 1 Canasto No t Canasto No 1 MATERIAL DE LOS HOSPITALES DE CAMPAÑA ACONDICIONAMIENTO DE L.A CARGA DEL FURGÓN DE S. OE S A. Fig. 125. Sección longitudinal t lado izquierdo ) Canasto No l Canasto No. 8 Canasto No. t Canasto No. 9 Canasto No. ? Canasto No. 9 j te de í íroteraJ Tela meta- í lica DEL CAMILLERO MILITAR 403 Cenadlo N. 1 Canasto N. 4 Caja No. 2 Fig, 126,—Sección longitudinal (lado dcreclioj Canasto N.S Canasto N 1 Caja No. l Canasto N. S Canasto N. S Ceja No. C Delantera del carro 404 ESCUELA Caja No. 7 Delantera del carro acondicionamiento de la carga del furgón oe S. de S. B. Canasto- No 1 Canasto ¡Vo 1 Canasto No O material de los hospitales de campaña Fig. 127.,—Sección longitudinal (lado izquierdo). Caja de aparatos para fracturas Toldo para cubiertas .No. 3 Tolde para cubiertas No. 4 DliL CAMILI.KRO MILITAR 405 Toído fiara cubiertas Aro. / Fíg. 128. — Sección longitudinal (lado izquierdo) Toldo fiara cubiertas No. 2 Caja No. 3 Caja No. 4 Canasto No. (ó Canasto No. 1 Caja■ No. 7 Delantera del carro 406 ESCUELA MATERIAL DE. LOS HOSPITA- LES DE CAMPAÑA Delanicra de! carro ACONDICIONAMIENTO DE i,A CARGA OEL FURGÓN DE S. DE S. C. Fig. 129.—Sección longitudinal (¡ado izquierdo!* fc**ta„ ’Í Fardo No. 1 Fardo Nú. 2 Fardo No. t! Fardo No 3 DF.L CAMILLERO Mil ITAR 407 Fardo No 4 Caja No. 9 Fig. 130 Sección longitudinal {lado derecho) Toldo para cubiertas No. f O Caja * provisiones Delantera dei carro 408 ESCUELA Caja No. 8 Delantera del carro MATERIAL DE LOS HOSPITALES DE CAMPAÑA Fig. 131. Sección longitudinal (lado izquierdo) Fardo No 8 Caja No. 11 <3 Fardo No 10 ACONDICIONAMIENTO DE I.A CARGA OEG FURGÓN DE. S. DE S. D. Caja No S Caja No. 1¿ DEL CAMILLERO MILITAR 409 Sección longitudinal Caja No. S Caja No. 12 Fardo No. 9 Fardo Ño. S F’g- 132. (lado derecho) Fardo No. 6 Fardo No. 7 Caja No. 8 Delantera del carro 410 ESCULLA Conservas de carne y salchichas Boissonnet Delantera del carro ACONDICIONAMIENTO DE LA CARGA DEL FURGÓN PARA VÍVERE» Caja para equipajes Caja para equipajes Cantina paro víveres MATERIAL, DE LOS HOSPITALES DE CAMPAÑA Fig. 133.—Sección longitudinal (lado izquierdo) Caja para equipajes Caja para equipajes Caja para equipajes Bolsa de 70 kilos de retáis DEI. CAMILLERO MILITAR 411 So isa de 70 kilos de mais rig-134, Sección longitudinal (lado derecho), Caja para equipajes Caja para equipajes Caja para equipajes Caj para equipajes Caja para equipajes S Cantina para vivera Cortes tib isa menudos Delantera ile) curro 412 ESCUELA MATERIAL DE LOS HOSPITALES DE CAMPAÑA ARREGLO DE LA CARGA DEI. FURGON DE VÍVERES Fig. 135. — Plan del cargamento. Delantera del carro Caja de gállelas Cantina de víveres Cantina de. víveres Caja para equipajes Colección de tablillas Caja para equipajes ' Bolsa de inais Bolsa de inaís DEL CAMILLERO MILITaR 413 MATERIAL DE EOS HOSPITALES DE CAMPAÑA ARREGLO DE LA CARGA DEL FURGÓN DE VIVERES Fig I.Vi. — Corte transversal (de detrás). Mais 70 kilos Colección de tablilla^. Md¡s 7O kilos 414 ESCUELA MATERIAL DE LOS HOSPITALES DE CAMPAÑA ARREGLO IMS LA CARGA DEL CARRO DHL PERSONAL PARA LOS HOSPITALES NO DOTADOS DE UN FURGÓN DE VIVERES Fig. 137. — Flan de la caja delantera. Caja para' equipaj Caja para cjiuipj Caja para equipa L Caj. para sa{ Café Caiitina de víveres Caja de galletas Caja para equipajes Caja para eqilip. Caja para ei/uip. Oficial Oficial Oficial Oficial DKL CAMILLERO MILITAR 415 Fig. I3á. -Corte longitudinal del depósito (lado izquier.) Caja para equipajes Caja pai'Q equipajes. Cantina para víveres Delantera del carro Caja para equipajes Caja para equipajes Cantina para víveres Fig. 139. — Corte longitudinal del depósito (lado derecho). I -Habichuelas Delantera del carro Arroz Caja para equipajes Conservas de carne Salchichas Boissonnet Caja de azúcar Café Caja de galletas 416 ESCUELA MATERIAL REÍ’.IMENTARK) I'ig. HO. —Plano de carea del carro médico regimentarlo, modelo 1888, para la infantería. (a) La mitad de las bolsas de cora se colocan juntas en el compartimento y la otra mitad, encerradas con los brazales y banderolas, en la bolsa de paja. Linternas \ marinas \ Jarritas Caja de impr. y bolsas deL Ptifer Vtero y con. ductor 40 litros^ i Porta-Astuches [ jpar« drujía y han-{ kiero/as y brazales{ Canasto de reserva No. 1 Canasto de reserva ¡Vo. 2 Canasta regí menta río No- 3 Canasto regimentaría No. S El canasto No. 1 se rotora sobre Cstt Barri/ito\ ; de ; 30 ii/rof El canasto Ve. 2 se coloca sobre, cslt El depósito debajo del carro recibe las camillas y las tablillas para ban- derolas. DEL CAMILLERO MILITAR 417 Fig. III. — Plano de carga del carro médico regimentarlo, antiguo modelo, para la infantería. Observaciones relativas á la carga del carro médico regimentarlo, antiguo modelo. Los canastos, barriles, linternas, vasijas de 10 litros y recipientes de doble fondo se colocan sobre el techo del vehículo, como lo indica el cuadro adjunto y se continúa colo- cando sucesivamente: Io La caja de impresos sobre la linterna con vidrios rojos; — 2° Las vasijas chicas de un litro : Io en el espacio libre al lado de las vasijas de 10 litros y del recipiente; 2° sobre la linterna marina de vidrio blanco; — 3« La bolsa conteniendo los porta-estuches, brazales y banderolas, así como la mochila del enfermero y del conductor so- bre los furgones de reserva; 4o El canasto regimentado No I sobre el canasto regimen- tarlo N° 3 j lado izquierdo ) y el canasto regimentado N° 2 sobre el canasto regimentarlo N° 3 (lado derecho ); — 5° En fin las camillas y las tablillas para banderolas sobre las con- solas de fierro fijadas á la parte superior de las paredes de la derecha y de la izquierda del carro. Jarritas Linterna malina d- dno blanco I Linterna marin * da. I colorado Canasto de reserva No i Canasto cíe reserva No. 2 ¡ Canasto regimentado No. 3 • amisto regimentaría No .? 'jiarrilitor ! de i 110 //tros] 418 ESCUELA M ATli RlAL RE(, IM ENT A RIO Fig. 142. — Carro médico regimentado, modelo 1888, para la infantería y la artillería montada. DEL CAMILLERO MILITAR 419 Fig. 143. — Carro médico regimentarlo, modelo 1891, para la caballería. 420 KSCUKLA Carro médico regimentarlo para la infantería y la artillería montada (Contenido de los canastos) Los regimientos de infantería y de artillería montada tienen un carro mé- dico como el indicado en la figura 143, que es semejante al del ejército francés (1891) á razón de un vehículo por regi- miento ó por grupo de 3 baterías. Su contenido, destinado á suminis- trar los elementos para 300 curaciones completas, comprende lo siguiente: Io Una colección de tres canastos, (números 1 y 2 del N° 2). 2 ’ Un canasto de reserva de cura- ciones, conteniendo 150 curaciones cada uno; 3o 12 camillas con correas; 4o Un recipiente de 10 litros de ca- pacidad ; 5o Un barril de 30 litros de capa- cidad; IAMILLLRO MILITAR 421 6o Una caja de impresos formularios; 7° Dos linternas marinas, una con vidrio rojo, la otra con vidrio blanco, con aceite, mecha y demás útiles co- rrespondientes; 8o Una bandera nacional y otra de neutralidad. El carro médico transporta además un cierto número de objetos, llevados á grane], que varían según el arma ó el cuerpo á que pertenece el vehículo. Esos objetos son: 10 bolsas de curación (para camille- ros y enfermeros); 10 caramañolas de 1 litro cada una (para camilleros y enfermeros); 10 brazales de neutralidad; Para tropas de montaña habrá una camilla articulada do varas plegables por compañía (fig. 38) y varios apara- tos especiales destinados al transporte de heridos en regiones montañosas, sea á brazo ó á lomo de muía. 422 ESCUELA Los tres canastos de curaciones (nú- meros 1, 2 y 3) comprenden: 1 canasto N° 1—Medicamentos. 1 id. N° 2--Utiles de operacio- nes. 1 canasto N° 3 Curaciones. Cada uno de estos canastos, pesa 25 kilos y tiene un volumen de 0m 064. Fig. 144. — Canasto N° I. EJ canasto N° 7 (medicamentos) está destinado especialmente á las ne- cesidades de la visita diaria del Cuer- DEL CAMILLERO MILITAR 423 po y no debe llevarse al puesto de socorro. Contiene una caja que lleva por lo menos: Varios frascos con medicamentos; 1 jeringa de Pravaz; 2 jeringas de vidrio; 1 termómetro clínico; 1 espátula; A la derecha de la caja seencuentran: 6 ventosas y escarificador; 1 lámpara de alcohol; 1 vaso; 1 jarro para tisanas; 2 faroles; 1 reflector decandelero; 1 lienzo de repasar; A la izquierda se halla: Varias cajitas con medicamentos; 10 vendas de gaza; 2 paquetes de compresas de gaza; \ paquete con estopa; 2 llaves. 424 ESCUELA El canasto N° 2 (útiles de opera- ciones) contiene: Fig. 145. — Canasto N° 2. Una caja que encierra exclusiva- mente las sustancias antisépticas ne- cesarias para las operaciones; Tela impermeable para curaciones; 1 venda elástica; 1 proveta graduada; 1 registro médico; mió CAMILLERO MILITAR 425 Catgut; Alfileres de curación; Alfileres de seguridad; Seda para ligaduras; A la derecha de la caja hay: Tubos de drenaje; Impermeables para saleas; 2 cepillos para la asepsia délas manos 1 cubeta para curaciones; 2 cubetas reniformes; 1 irrigador; 1 delantal de cirujano; 2 toballas; 1 lienzo de repasar; 1 fuente; 250 fichas de diagnóstico (figs. Ü5 f y 95 g); 2 jabones antisépticos; Utiles de escritorio; A la izquierda se encuentran: Una caja de instrumentos; Una caja de pinzas hemostáticas; Pañoletas y vendajes de cuerpo; 426 ESCUELA Suspensorios; Vendajes preparados; Vendas enrolladas; Compresas de gaza; Paquetes de gaza; Paquetes de estopa; Paquetes de algodón; El canasto N° 3 (curaciones) Encierra exclusivamente objetos de curación; vendajes diversos, compre- sas, pañoletas, almohadillas, vendas, cintas, tablillas, fajas de cartón, tela metálica, algodón cardado, estopa y algodón do turba. Fig. 146. — Canasto N° 3. DEL CAMILLERO MILITAR 427 Los canastos Nos 2 y 3 se destinan especialmente al servicio del puesto de socorro. Los dos canastos ele reservas de cu- ración números 1 y 2 están destinados exclusivamente á suplir á los que se agoten en el puesto de socorro y por lo tanto deben quedar en el carro hasta que se necesite. Carro médico para la caballería y artillería á caballo Este vehículo, de cuatro ruedas y tirado por dos caballos, está construido para seguir en la marcha rápida á la caballería. Su carga es la misma que la del carro médico regimentado, con la diferencia que el contenido de los 3 canastos se reparte entre dos botiqui- nes Nos 1 y 2. Los medicamentos, instrumentos y útiles necesarios para el servicio diario se encuentran en el botiquín N° 1. El 428 KSCTLiLA N° 2 encierra una reserva de objetos de curación. Cuando las tropas montadas, caba- llería, artillería á caballo, no tengan su carro médico expresado anterior- mente, ya sea por su pequeño efectivo ya porque formen brigadas, ó estén agregadas á tropas de efectivo supe- rior, suplirá la falta de los botiquines que dicho carro contiene, el canasto para tropas á caballo que expresa- mente se lia agregado al carro de dos ruedas para el transporte de heridos que tiene la caballería. Dicho canasto es al mismo tiempo complemento de las alforjas ó bolsones de caballería, que llevan un material equivalente á la mitad del contenido de los dos ca- nastos botiquines Nos 1 y 2 ya descritos. Este canasto va colocado en el de- pósito ó cajón que tiene en la parte posterior el carro de dos ruedas. O El. camillero militar 429 Alforjas de ambulancia para la caballería Estas alforjas son análogas á las mochilas do ambulancia yn descritas y tienen igual contenido que el de la mochila-botiquín; solo difieren en la forma por ser destinados á la caballe- ría y tener que ser llevados á caballo. Fig. 147, — Alforjas para caballería. 430 ESCUELA Material de Batallón El material sanitario de los batallo- nes, se compone de: 1 botiquín de batallón. 4 equipos de enfermeros y camille- ros. 1 mochila-botiquín. 8 bolsas de curación. Paquetes de curación individual. Fig. 148. — Bolsón de curaciones. DEL CAMILLERO MILITAR 431 El equipo de enfermeros se compone de una mochila de soldado y de una bolsa de curación. La mochila, contiene además de los objetos del propio uso del enfermero y del camillero, una pequeña reserva de útiles de curación colocada en el com- partimento destinado á recibir cartu- chos. A cada costado de la mochila se ha ado¡)tado un estuche de tela alqui- tranada que contiene: cuatro tablillas y tela metálica para fracturas, vendas de lienzo y pañoletas. Mochila botiquín de ambulancia para infantería La mochila botiquín que debe llevar el sargento de camilleros y enfermeros, de las cuales hay una en cada batallón, sirve durante la marcha, y solo acci- dentalmente, en caso de combate. Con- tiene lo siguiente: 432 ESCUELA DEL CAMILLERO MILITAR 433 Dos recipientes de fierro galvanizado que encajan y sirven de protección á la caja de cirugía y para esterilizar instru- mentos en las operaciones. La caja de cirugía que va adentro, contiene: Un cuchillo de amputación. Un Bisturí. Una aguja Reverdin. Un par tijeras rectas. Una pinza de curación. Una pinza saca-balas. Seis agujas de sutura (rectas y curvas). Cincuenta alfileres para sutura. Una sierra de amputación con tres hojas. Seis pinzas hemostáticas de Pean. Un frasco de seda esterilizada. Llena, su peso no alcanza á 10 kilos. —Sobre la caja do cirugía hay 6 divi- siones, las que contienen: Hilo para ligaduras y crin de Flo- rencia. 434 ESCUELA DEL CAMILLERO MILITAR Vendas hemostáticas de Mathien y Hure. Un frasco píldoras Upjolil y dis- coides, surtidos. Cien papeles al bicloruro y un jabón dentro de una cajita, frascos con iodoformo, ácido fénico concentra- do, alcohol rectificado y tela sali- cilada. En las cuatro divisiones mayores hay un paquete de algodón al subli- mado, dos vendas de cuerpo, dos pa- quetes de gaza sublimada y dos pa- quetes vendas fenicadas. La parte superior de la mochila-bo- tiquín es de metal y sirve para recibir soluciones; en su vacío contiene: 4 paquetes de algodón hidrófilo de 125 gramos cada uno y envueltos como lo está el paquete actual, y seis tablillas metálicas articuladas. Dos botes de lona impermeable, con dos cucharas y dos alfileteros. REPÚBLICA ARGENTINA — Líneas de Ferrocarriles en el año 1895 (Véase el mapa) c » » ... lO.jl Transporte de la camilla por cuatro camilleros 30. Segundo Tiempo 10 j 31. Tercer Tiempo 10^ 32. Marcha en una escalera II2B 33. Maniobra para pasar un cerco j¡-1 34. Maniobra para pasar una zanja cualquiera... llM 35. Maniobra para pasar una zanja profunda IJ!® Descarga de la camilla 36. Primer Tiempo l.w DE LAS FIGURAS 455 ; Figura N° Páginas 37. Segundo Tiempo 121 ¡ 33, Camillas con varas plegables para tropas de montaña 124 30 Camilla-hamaca para tropas de montaña. ... 125 10. Camilla con ruedas plegables 126 4T. Camillas improvisadas 127 > » 127 » » 127 Transporte á brazo por dos camilleros Primer método.—Posición sentada ! 4 Primer procedimiento 134 5. Segundo procedimiento 135 Segundo método. —Posición acostada 46 Tercer procedimiento 139 17. Dispositivo de las formaciones sanitarias ... — 18. Vista exterior del carro de cuatro ruedas 152 19. Vista exterior del carro de dos ruedas 153 50. Vista inteiior del carro de ambulancia de cua- tro ruedas 160 j 51. Vista interior del carro para dos heridos acos- tados y cinco sentados 161 Cargamento de heridos acostados en carros provistos de rieles en el segundo piso 52. Primer Tiempo 162 52. Segundo Tiempo 163 i Tercer Tiempo 164 ¡ 54. Vista interior del carro pequeño para dos he- ridos 174 ■ > 456 ÍNDICE Figura N» Página: Arreglo de los carros auxiliares para el transporte de heridos 55. Sistema Audouard I7( 56. » Bouloumié, plano 17/ 57. » » I7í ■ 58. » Brécliot-Desprez-Ameline I7S ■ 59. » Noruego 182 ■ 60. » Picard 184 |1 Transporte de los heridos á lomo de muía 61. En artolas 188 ¡I 62. En literas Ia9 I 63. Camilla rodante de campaña, cerrada 198 64. » » » d abierta 199 65. Carro de parque, para transportar 16 camillas rodantes y 16 comunes 205 66. Carga de las camillas rodantes sobre el carro de parque 208 67. Arreglo del carro de parque para el transpor- te de heridos 209 68. Composición de un tren sanitario permanente. 212¡ 69. Vista interior de los vagones para 8 heridos.. 2131 70. Composición de un tren sanitario improvisado. 225í Sistema Bry-Ameline en los vagones de carga 71. Plano 232'] 72. Corte, longitudinal 23$ 73. » transversal 23i?l 74. Placa indicadora 233 75. Corte para el perno de la placa indicadora... 233 j 75a. Vista interior de un vagón para el transporte de heridos 23711 76. Cuadro que indica el montaje de los soportes I?j de los diversos tipos de vagones 24uC DE LAS FIGURAS 457 Figura N° Páginas Instalación de las camillas en los vagones dis- puestos con los aparatos modelo 1874-87 77. Plano 243 78. Corte transversal 244 79. Aparato de suspensión de tres pisos (mode- lo 1891 ) 255 ' 80. Plano de un vagón acondicionado 260 81. Cortelongitudinal de un vagón acondicionado. 260 82. Corte transversal de un vagón acondicionado con los aparatos de suspensión 261 83. Manera de embarcar los heridos en los apara- tos de suspensión de tres pisos, modelo 1891. 261 84. Maniobra para la colocación de las camillas. 263 ¡85. Disposición de las camillas con la plataforma para el embarque de las camillas sobre los barcos 270 |86. Disposición de los aparatos de suspensión de (camillas de tres pisos, modelo 1891, en los barcos 270 137. Embarque de los heridos en los barcos (su- bida) 276 | j ,8. Embarque de los heridos en los barcos ( des- I censo) 278 b Perspectiva del barco acondicionado con los aparatos modelo 1891 280 ). Formación de asamblea de una ambulancia del cuartel general para marchas, revistas y desfiles 284 Formación en batalla de una ambulancia del cuartel general para las revistas 286 Orden de marcha de la ambulancia del C. G. 288 Orden de marcha del cuerpo de ejército 290 Plano, tipo de instalación de una ambulancia. 297 458 ÍNDICE Figura N» Pági , s 95. Campamento de una ambulancia del cuartel general 30(3 95a. Colocación de los camilleros antes del com- bate 95b. Posición respectiva de los camilleros y del puesto de socorro 95c. Colocación respectiva de los camilleros -1 95d. Situación délos camilleros 95e. Servicio de camilleros en el momento del fuego. 95f. Ficha del diagnóstico blanca — 95g. » » » roja ■ j 96. Furgón-tienda (sistema Tortoise)... 3fl 97. Tienda Tortoise (montada) 5f ;1 98. Tiendas de ambulancia (sistema Tollet) 3 i 98a. Carga de la carpa Tollet, (adoptado por el i ejército francés ) 53UI °9. Carpa-hospital 'jj 100. Barraca portátil, grande, (sistema Doecker ). *|j 101. Manera de ensamblar las planchas de la ba- t raca movible, ( sistema Doccker ) 3B IOIa. Barra-hospital portátil, ( sistema Espitalier). ójfl 102. Carro de Cirugía, armario interior del lado iz- ■ quierdo ?B 105. Carro de Cirugía, del lado derecho B 104. » » » vista interior, lado izquierdo 3fl 105. » » » » » derecho. 3B 106. Carro de Administración, armario situados ■ en la delantera 3f4 107. Carro de Administración, interior del carro .. óim 108. Carro de Administración >.w 109. » » » interior y lado de- jfi recho 110. Sección longitudinal ( lado izquierdo) V DE LAS FIGURAS 459 Figura No Páginas 111. Sección longitudinal (lado derecho) 385 112. » » (lado izquierdo) 386 113. » ■» (lado derecho) 387 114. Corte transversal 388 115. Sección longitudinal (lado izquierdo ) 390 116. » » (lado derecho) 391 117. Corte transversal 393 118. Sección longitudinal ( lado izquierdo ) 394 119. » » (lado derecho) 395 120. Corte transversal 396 21. Sección longitudinal ( lado izquierdo ) 398 (22. » » (lado derecho) 399 13. h t> (lado izquierdo) 400 14. » » (lado derecho) 401 ,5. d » (lado izquierdo) 402 6. » j (lado derecho). 403 7. 7> » (lado izquierdo) 404 1» d (lado derecho) 405 . T> D (lado izquierdo) 406 . » »> (lado derecho) 407 D i (lado izquierdo) 408 » » (lado derecho ) 409 . » » (lado izquierdo) 410 » » (lado derecho) 411 Plan del cargamento 412 . Corte transversal (de detrás) 413 . Plan de la carga delantera 414 Corte longitudinal del depósito ( lado iz- quierdo ) 415 Corte longitudinal del depósito (lado derecho). 415 Plano de carga del carro médico, modelo 1888 416 ,/' » » 7> » J> antiguo mo- delo 417 460 ÍNDICE •>' i. VS !■ URAS Figura No Páginas^ 142 Carro médico, modelo 1888 44^É 143. > » » 1891 4191 144. Canasto N» 422 J 145. » NQ 2 424 J 146. » N° 4'6J 147. Alforjas para caballería 429n 148. Bolsón de curaciones 42(4H 149. Mocliila-botiquin Mapa de las vías férreas 440ffl