¿a= 358,00 Besinuto Bi=ÍS3O,3B 80r0............. B= 136,21 Aluminio.7.ÍVT.A. Ai— Í70,G0 Antimonio....... ~Sb 806,15 Plata. Ag—1319,00 Arsénico As— 937,50 Bromo. .T.Y’. rV.’. .Br—looo,oo Cadmio Cd= 696,77 Calcio Ca= 250,00 Carbono C— 75,00 Cerio Ce= 590,80 Cloro Cl= 443,20 Cromo. Cr= 328,50 Cobalto *.Co= 369,00 Colombio. Ta=1331,15 Cobre Cu= 396,60 Didimo Di= 620;00 Erbio Er= » Estaño. Sn= 735,29 Fierro Fe= 350,00 Fluor Fl= 235,43 Glucinio Gl= 87,12 Hidrójeno H= 12,50 límenlo 11= 786,59 lodo 1=1586,00 Iridió 1r=1232,08 Pantano La= 588,30 Litio Li= 80,30 Manganeso Mn= 344,68 Magnesio Mg= 150,00 Mercu rio H g=1250,00 Molibdeno Mo= 575,83 Níquel Ni= 369,75 Niobio .T7777T77T ,Nb—1251,53 Oro Au—1229,16 Osmio 05=1242,62 Paladio Pd= 665,47 Pelopio Pe— » Fósforo Ph= 400,00 Platino Pt=1232,08 Plomo Pb=1294,50 Potasio K= 488,93 Podio Rh= 652,00 Rutenio Ru= 652,00 Selenio Se— 495,28 Silicio Si= 266,74 Sodio Na= 287,17 Azufre S= 200,00 Estroncio St= 5/18,00 Teluro Te= 801,76 Terbio Tr= » Torio Th= 743,86 Titano Ti— 350,00 Tungsteno W—1150,78 Urano U= 750,00 Vanadio Ya— 855,84 Ytrio Y— 402,31 Zinc Zn= 406,50 Zirconio Zr— 419,73 13. Equivalente be los cueiipos compuestos.—Para obtener loá equivalentes de los cuerpos compuestos, basta sumar los equivalentes de los cuerpos simples que entran en su composición. El ácido sulfút-* rico, por ejemplo, está formado de un equivalente de azufre, 200, i de tres equivalentes de oxíjeno, 300, por consiguiente su equivalente será 200-}-300=500. Del mismo modo, el ácido nítrico, compuesto de un equivalente de ázoe, 175, i de 5 de oxíjeno, 500, tendrá por equivalente 175-|~500=675. Lo que hemos dicho de los equivalentes de los cuerpos simples se aplica exactamente a los equivalentes de los cuerpos compuestos. Así, la potasa o protóxido de potasio tiene por equivalente 488,93+100=588,93 la sósa o proíóxido de sodio, 287,17+100=387,17; el protóxldo de' hierro, 350-]-100=450, etc. Ahora bien, un equivalente de ácido sulfúrico, 500, se combina siempre, para formar sulfates neutros, con 588,9S de potasa, 387,17 de sosa, ASO de protóxido de hierro; etc.; en una palabra, con los pesos de los óxidos metálicos que represénían la suma de los equiva- lentes de los cuerpos simples que los componen, pesos que se equiva- len, pues que se reemplazan mutuamente en sus combinaciones con los ácidos sulfúrico, nítrico,, etc. ih'< Empleo de losequivalentes.—Se emplean los equivalentes químicos para conocer Jas proporciones relativas de los elementos que entran en un cuerpo compuesto. Supongamos, poi|pjemplo,. que se quiere saber cuales son las cantidades, en peso, de ázoe i de oxíjeno que contienen 400 gramos de ácido nítrico. Es evidente, que será ne- cesario dividir 100 en dos partes que sean entre sí como 175, equiva- lente del ázoe, es a 50Ó, suma de las 5 equivalentes del oxíjeno que entran en el ácido nítrico; lo que dará 258'r,92 de ázoe i 7á»r,OB de oxíjeno. .So comprénde la importancia ele los equivalentes en,los aná- lisis ; algunos problemas que resolveremos mas adelante, nos harán conocer mejor su utilidad. 15. Notaciones químicas.—-Los equivalentes sirven,también para formar, por la reunión de sus símbolos, fórmulas simples,; por medio de las cuales representamos la composición de los cuerpos, como, tam- bién las reacciones que ejercen unos sobre otros. Esto, es lo que se llama la notación química, cuyas reglas principales , son las si- guientes: :I.° Guando un compuesto es formado por la unión de dos equiva- lentes simples, su fófnrala se compone de los dos signos de los ele- mentos que le constituyen, comenzando por el que es mas electro- positivo : así, el protóxido de plomo tendrá por fórmula, Pb O ; el agua EO , etc. Si el compuesto está formado por un equivalente de un cuerpo i por varios equivalentes del otro, se coloca a la derecha i sobre el sig- no de este último cuerpo, una cifra que indique el número de equiva- lentes que entramen la combinación : así, el ácido sulfúrico que está formado por un equivalente de azufre i 3 de oxijeoo, tendrá por fór- mula SOs ; el sesquióxido de hierro, compuesto de dos equivalentes de hierro ide3 de oxíjeno tendrá por fórmula Fe 2O3 . 2.° Cuando se quiere representar muchos equivalentes de un cuerpo compuesto, se coloca a la izquierda una cifra que indique este número : así, cuatro equivalentes de ácido sulfúrico se escribirán h SO3 ;la fórmula 6 AzO5 -j-2 KO indica 6 equivalentes de ácido nítrico mas 2 de potasa. Para formular la combinación de un ácido con una base, se escribe desde luego la base, que se separa del ácido por medio de una coma; así, el sulfato de potasa tendrá por fórmula KO, SO3 . Si se trata de representar1 dos o más equivalentes de una sal, se escribe la fórmula de la sai en un paréntesis, ise coloca a la izquierda la cifra que indi- ca el número de equivalentes : así, la fórmula h [KO, SO%), repre- senta h equivalentes de sulfato de potasa. Dadas estas nociones pasamos al estudio de los metaloides. metaloides. Olí jeno. >— Combustión. OXIJENO. EQUIVALENTE o=loo. 16. Historia.—El descubrimiento del oxigeno data desde elaiío 177ú ; es debido al químico Sebéele et Priestley ; pero este cuerpo no fué bien conocido sino después de los trabajos de Lavoisier, que es- tudió sus principales propiedades. El oxíjeno ha sido sucesivamente llamado aire deflojisticiado, aire del fuego, aire puro, aire vital, cuerpo comburente. El nombre que lleva actualmente le fué dado en la época de la creación de la nomenclatura química ; es formado de dos palabras griegas que significan ácido, iyo enjendro, porque en- tonces se creia que era el único cuerpo capaz de formar ácidos. 17. Propiedades físicas.—El oxíjeno es un gas permanente, sin color, sin olor i sin sabor, su densidad es = 1,1057, tomando por unidad la densidad del aire. Este gas es mui poco soluble en el agua, la cual no puede disolver a la temperatura ordinaria, mas que la vein- tiuna-avaparte de su volumen. De todos los gases, el que refracta raé- nos la luz, es el oxíjeno. Sometido a la acción de la pila, se dirije cons- tantemente al polo positivo, lo que prueba que es por naturaleza electro-negativo. 18. Propiedades químicas.—El oxíjeno es el ájente principal déla combustión i de la respiración de los animales, lo que justifica los nom- bres de cuerpo comburente, aire vital, que le habían dado. Puede combinarse directamente con la mayor parte de los cuerpos simples, con desprendimiento de calórico i luz. Se demuestra esta propiedad fundamental del oxíjeno,.sumerjiendo en una probeta que esté llena de este gas, una pajuela reden apagada, i cuya parte carbonosa pre- senta aun algunos puntos incandescentes ; se vé que en el instante la pajuela se inflama de nuevo i arde con mueba enerjía. En los labora- torios se hace uso de ésta propiedad para reconocer el oxíjeno, aun cuando es una propiedad de que goza también otro gas, el protóxido de ázoe, como veremos mas tarde. Algunas esperiencias, que son mui conocidas, sirven para hacer ver la vivacidad de la combustión en el oxíjeno, 1. Se sabe que un trozo de carbón incandescente se apaga pron- tamente en el aire, cuando se le tiene aislado ; si se le sumerje en un frasco lleno de oxíjeno, se le vé al punto arder con mucho brillo i con- sumirse en un instante (fig. i). 2. El azufre, el fósforo, inflamados e introducidos de la misma manera en un frasco lleno de oxíjeno, arden en él con grande enerjía. El fósforo produce una luz tan brillante, que la vista puede apenas soportar. 3. Si se introduce en un frasco lleno de oxíjeno un hilo de hierro enrollado en espiral i que lleve en su estreiniciad libre un trozo de yesca incandescente, se vé al hierro, (fig. 2) inflamarse al instante con mucho brillo i despedir a todos lados numerosas i vivas chispas. Glóbulos fundidos de óxido de hierro se desprenden de cuando en cuando i caen al fondo del frasco, en las paredes del cual se incrus- tan profundamente, apesar de la capa de agua que se tiene cuidado de dejar en él para impedir que se quiebre. Observación.—Cuando se hace pasar al través de un tubo que es- tá lleno de oxíjeno una serie de chispas eléctricas, este gas toma en- tonces un olor parecido a la vez al del cloro mezclado con aire, al del fósforo i principalmente al del azufre en combustión. Este olor se desarrolla en la atmósfera cuando estalla el rayo, o por una serie de descargas multiplicadas de una botella de Leyde o de una fuerte má- quina eléctrica. El oxíjeno así electrizado ha recibido el nombre de ozona. Pero la acción de la electricidad sobre el oxíjeno no para ahí solamente; modifica profundamente sus propiedades químicas i au- menta su poder oxidante de tal manera que, una multitud de cuerpos que a la temperatura ordinaria solo se combinan mui difícilmente con el oxíjeno simple, se unen rápidamente con la ozona ; tal es por ejem- plo, el mercurio. Se ha creído por mucho tiempo que la ozona era un cuerpo parti- cular, de una naturaleza sutil i desconocida, que producía en el aire el paso del . rayo ; sole en 851 dos sabios de Jénova. MM. Morignac i de la Rive demostraron, por uña serie de esperienciasinjeniosas, que la ozona no es mas que el oxíjeno en un estado especial de actividad química que le imprime la electricidad. Este hecho no es el solo de este jénero que nos ofrece el estudio de la química: veremos mas tarde, que el cloro bajo la influencia de la chispa eléctrica o de ios rayos solares, adquiere mayor grado de afinidad para ciertos cuer- pos ; que, por la acción del calor, el carbono, el azufre, el fósforo cambian de color, de consistencia i sufren en sus diversas propieda- des, modificaciones permanentes mas o menos completas. Siendo la ozona el oxíjeno en un estado particular de actividad química produ- cirlo por la electricidad, debe necesariamente existir en la atmósfera, tan frecuentemente surcada por tempestades. Esto es en efecto lo que lia demostrado M. Schoenbein : una banda de papel almidonado, im- pregnado con una pequeña cantidad de ioduro de potasio i espuesta al aire, no tarda en tomar un color azul maso ménos intenso; la ozona descompone el ioduro de potasio, se apodera del metal al cual oxida, iel iodo, puesto en libertad, forma con el almidón un ioduro carac- terístico. Se puede aun, según la intensidad de la coloración azul, apreciar las cantidades relativas de ozona atmosférica. Es probable que la presencia de la ozona en el aire ejerza cierta influencia sobre los fenómenos de la vida de las plantas i de los animales que la res~ piran. • ei'n 19. Estado natural.—El oxíjeno existe en la naturaleza en estado libre o de mezcla, i al estado de combinaciones. Al estado libre o de mezcla, se encuentra en el aire atmosférico, del cual forma cerca de los 21 centésimos ; existe igualmente en disolución en el agua. Las plantas desarrollan una gran cantidad de oxí jeno, por la descompo- sición que efectúan bajo la influencia de la luz sobre el ácido carbó- nico. En el estado de combinaciones, el oxíjeno es el cuerpo mas uni- versalmente repartido en la naturaleza. Casi tudas las sustancias mi- nerales, el agua, los ácidos, las sales, contienen oxíjeno : la mayor parte de las sustancias vejetales i animales lo encierran combinado con el carbono, el hidrójeno i el ázoe. 20. Preparación del oxíjeno.—So puede obtener el oxíjeno por un gran número de procedimientos, principalmente descomponiendo por el calor ciertos óxidos metálicos: así, cuando se calientan los óxi- dos de plata o cobre, el oxíjeno se desprende separándose de estos dos metales. En los laboratorios se prepara el oxíjeno por los procedi- mientos siguientes: 1 • 1. Se descompone por el calor el bióxido de manganeso Mn O 2 ; 2. Se descompone el mismo óxido por la acción combinada del ca- lor i del ácido sulfúiico: 3.° Calcinando el clorato de potasa K O, Cl O 5 l.° Descomposición del bióxido de manganeso por medio del calor. —EI aparato de que se sirve para esta preparación se compone (fig. 3.) de un horno de reverbero, de una retorta de greda, de un tubo de desprendimiento o tubo abductor, de una cuba de agua i de una probeta. El horno de reverbero es de arcillarse compone de un -ho- gar F, sobre el cual se coloca el laboratorio L i el reverbero i? * la re- torta es de greda; se introduce en ella unos 500 gramos- de bióxido de manganeso, en seguida se le coloca en el horno como se vé en la figura, Al cuello de la retorta se adapta, por medio de un corcho, él tubo de desprendimiento AB provisto de un aparato de seguridad S para evitar las absorciones; la estremidad de este tubo, convenien- temente encorbada, está sumerjida en la cuba de agua C, ise intro- duce debajo de una probeta llena de agua que descansa sobre una plancha agujereada que contiene la cuba. Estando dispuesto de este modo el aparato, se coloca sobre la reja del horno algunos carbones encendidos, en seguida se rodea la retor- ta de carbón, con el fin de hacer que llegue lentamente ala tempera- tura del calor rojo. El aire atmosférico que contiene la retorta, sedes- prende desde luego con un poco de ácido carbónico, que proviene de la descomposición de una pequeña cantidad de carbonato de cal que contiene casi siempre el bióxido de manganeso. Se deja por consi- guiente perder las primeras porciones de gas, a fin de no recoja? mas que el oxíjeno puro. Si contuviese aun algo de ácido carbónico, se le quitará haciéndole pasar al través de una disolución de potasa. Teoría—Cualquiera que sea la temperatura a la cual se caliente el bióxido de manganeso, no se puede obtener mas que 1/3 del oxíjeno que contiene: así, sobre 100 de bióxido que contiene 36 de oxíjeno, se recejen solamente 12 partes de este gas. Queda en la retorta un óxido pardo de manganeso que puede considerarse como una mezcla o una combinación de 1 equivalente de bióxido con 2 equivalentes de protóxido {Mn O 2 -[-2 Mn O.) Así, si se toman 3 equi.de bióxido de manganeso, se obtiene 2 equi. de oxíjeno i quedan en la retorta 1 equi. de bióxido i 2 equi. de protóxido; esto se representa por la fórmula 3 MnO2 =2o+(Mn O 2 +2 Mn 0.) 2.° Descomposición del bióxido de manganeso por la acción com- binada del calor i del ácido sulfúrico.—Para preparar el oxíjeno de esta manera, se toma (fig h.) un pequeño matraz de vidrio en el cual se coloca el bióxido de manganeso i el ácido sulfúrico concentrado. A esto matraz se adapta un tubo de desprendimiento que se conduce debajo de unaprobeta colocada en una cuba de agua o en un lebrillo de greda con agua. En este último caso, la probeta descansa sobre una pequeña cápsula de arcilla, provista de una abertura central i de otra lateral para el paso del tubo de desprendimiento. Estando dispuesto el apa- rato, basta calentar lijeramente, con una simple lámpara de alcohol, para obtener casi inmediatamente un desprendimiento de oxíjeno. Teoría.—El bióxido de manganeso es un cuerpo indiferente para los ácidos, es decir sin tendencias a combinarse con ellos. Pero existe otro óxido de manganeso que es una base enérjica; éste es el protóxi- do Mn O; por consiguiente, si se calienta una mezcla de bióxido de manganeso i de ácido sulfúrico, este ácido, en virtud de su 23 afinidad poderosa para el protóxido de manganeso, determina la formación de esta base haciendo.que se desprenda la mitad del pxí- ieno del bióxido. Queda en la retorta sulfato, de protóxido de manga- neso: r ' :: , .. x Müb* 4-SO3 SO.5 (En nuestras fórmulas, no haremos seguir al ácido sulfúrico ordinario de su equivalente de agua que contiene siempre,isino en los casos en que esta agua haga un papel necesario descomponiéndose, como en la pre- paración del hidrójeno por ejemplo. Lo mismo haremos para los oíros ácidos hidratados.) 3.° Descomposición dsl clorato de potasa por ej calor.—Este es el medio mas simple para procurarse el oxíjeno puro i en gran cantidad. Se introduce el clorato de potasa en una retorta de vidrio colocada so- bre un hornillo (fig 5,) i ala cual se adapta un tubo de desprendimien- to que se conduce debajo de una probeta llena dé agua. La descompo- sición se efectúa ala temperatura del calor rojo sombrío. El clorato de potasa entra desde luego en fusión, i bien pronto se ven despren- derse las burbujas de oxíjeno. Teoría.- El clorato de potasa es una sal compuesta de ácido dórico Cl O 5 i de potasa KO. Siendo esta sal poco estable se descompone fá- cilmente en oxíjeno que se desprende i en cloruro de potasio que queda en la retorta. Ün equivalente de clorato de potasa ciará pues 6 equi, de oxíjeno: KO, CIO5 =6OfK Cl. Observación.—Al principio de la operación, el desprendimiento del oxíjeno es poco considerable, a causa de que una parte del gas puesto en libertad se une ai clorato de potasa que todavía no ha sido para formar perclorato de potasa KO, CIO1 el cual se descompone a su vez, cuando la temperatura so hace! mas' elevada.' Guando se opera con cantidad algo considerable do clorato de potasa, se hace mas fácil la-descomposición agregándole una pequeña'porción de bióxido de manganeso o de bióxido de cobre. Estas sustancias no esperimentañ alteración alguna ; no obran mas qne- pór su jpresancia, en virtud de una lei que no es conocida hasta el presénte. Usos del oxíjeno.—De todos los •’cuerpos, el oxíjeno es él que hace el principal papel en la naturaleza. Basta para dar la prueba de ello, recordar que este gas mezclado con cl ázoe en el aire atmosférico es. el que preside los fenómenos químicos de la respiración de los anima- les ide las plantas, i el que alimenta la mayor parte do las combus- llones ordinarias. El oxíjeno puro no se emplea ni en la medicina ni en la industria. Problemas.—l.° Un litro de aire pesa, a la temperatura de 0® i bajo la presión ordinaria, 1 sr-> 30, se pregunta cual será el peso de un litre de exíjeno. Gomo en volúmenes iguales, los pesos de los cuerpos son propor- cionales a sus densidades, se tendrá. 1 1.30 1,1057 X donde X=i,3oxl4os7=lsr-.A3 2.® Sepregunta cuántos litros de oxíjeno dará 1 kilogramo de bióxi- do de manganeso, sabiendo que el litro de oxíjeno pesa, ala temperatura de 0o i baj% la presión ordinaria lsr-- 13. Pongamos la fórmula: 3MnO1 =2.0-|-(^02 -j-2MnO) reempla- zando las letras por sus valores numéricos que encontraremos en la tabla de los equivalentes (12). Tendremos 163 A, 04=200+1^3/1,04 Lo que quiere decir que 1631,01 kilg. de bióxido de manganeso darian 200 kilg. de oxíjeno. Un kilg. de este cuerpo dará por consi- guiente : 200 ~ 122 gr, de oxíjeno. 163/i,O/i Ahora, dividiendo 122 por 1,13, peso de 1 litro de oxíjeno, se en- contrará 85I¡-31. 3.® Se pregunta cuantos litros de oxíjeno darian 100 gr. de clorato de potasa. Siguiendo la marcha indicada en el problema precedente, se en- contrará 27I¡’3B. I.® Se pregunta, qué cantidad de bióxido de manganeso será nece- sario emplear para tener 25 litros de oxíjeno. Según la fórmula 3MnO2 —2.0-\-{MnO2 -\-2MnO), 1631,01 de bióxido de manganeso dan 2J3ogr. de oxíjeno* El litro de oxíjeno pesa lsT->43, 25 litros pesarán 35sr» 75: por consiguiente 1634,04 X. 200 35,75. donde 1634,0/1X35,75 í=292,sr- 08. 200 Comlsnstioa. 21. Combustión.—El fenómeno de la combustión ha sido bien es- tudiado por primera vez en 1775; por Lavolsier. Hé aquí como lo define este gran químico: Un fenómeno que resulta de la combinación, de un cuerpo cumbuslihle con el oxíjeno. Efectivamente, es lo que tiene lugar en la combustión ordinaria: cuando el carbono, el azufre, el fósforo, etc., arelen en el aíre, se combinan con el oxíjeno para formar ácido carbónico, ácido sulfuroso, ácido fosfórico, etc. Acabamos de cerque reemplazando el aire atmosférico por el oxíjeno puro, la com- bustión de estos cuerpos se hace mucho mas activa. Sin embargo, la definición dada por Lavolsier es hoi dia mui res- tnnjida, pues conocemos muchos cuerpos que pueden, como el oxíje- no, dar oríjen a combustiones mui vivas. Así, si se proyecta antimonio en polvo en un frasco lleno de cloro, se vé arder este metal con mucha luz al combinarse con el cloro; del mismo modo, si se calienta lijera- tnente en un matraz de vidrio una mezcla de azufre en polvo ide limaduras de hierro o cobre, se vé que la mezcla se pone mui pronto incandescente por la combinación que se efectúa entre el azufre i es- tos metales. En los dos ejemplos que acabamos de citar, el cloro i el azufre reemplazan al oxíjeno, es decir que hacen el papel de cuerpos comburentes relativamente a los cuerpos combustibles con los cuales se combinan. Se debe, pues, en el estado actual de la ciencia, definir la combustión: Un fenómeno que resulto de la combinación de dos o toas cuerpos cualesquiera, con desprendimiento de calor ide luz. Al- gunos químicos admiten aun una combustión lenta, sin desprendi- miento de luz ni calórico sensible, tal es, por ejemplo, la oxidación del hierro en contacto del aire. Creemos que el empleo de la palabra com- bustión para designar este último fenómeno es impropio, atendiendo a que esta palabra, en el lenguaje admitido, implica siempre la idea una producción de calórico i de luz. ■t;M : i \ ■ • i.; r- ■ . , ‘22. Circunstancias que favorecen el fenómeno de la combustión ordinaria.—Entendemos por combustión ordinaria laque se produce en el aire atmosférico a espensas del oxíjeno. Las circunstancias que favorecen este fenómeno son cuatro: l.° la ascensión rápida de los productos de la combustión; 2.° las comentes de aire; 3.° el estado de división de los cuerpos combustibles; I¡.° la elevación de la temperatura. 26 l.° Ascensión rápida de los productos de la combustión.—Siendo estos productos por sí mismos impropios para la combustión, la de- tendrían bien pronto sino fuesen reemplazados rápidamente por una nueva cantidad de aire. Se vé que una vela encendida bajo una cam- pana de vidrio en la cual no puede renovarse el aire, se apaga pronta- mente. De ahí la necesidad, para mantener la combustión en los hogares, de establecer en él un tiraje por medio de una chimenea. (Véase la física). 2.° Corrientes de aire.—Es fácil concebir que la combustión será tanto mas enérjica i mas rápida cuanto mayor sea la cantidad de oxí- jeno proyectado sobre el cuerpo en un tiempo dado. Sobre este prin- cipio está fundado el soplete ordinario i las máquinas soplantes que se usan en la industria metalúrjica. 3.® Estado de división de los cuerpos,—Los cuerpos combustibles arden tanto mas fácilmente cuanto mas divididos se encuentran. Así, el hierro, el carbono, ciertos sulfuras, pueden inflamarse a la tempe- ratura ordinaria, cuando están espnestos al contacto del aire en polvo excesivamente fino: forman entonces lo que se llama pyróforos o cuerpos pirofóricos. Se cree que este fenómeno es debido al desarro- llo de calórico que resulta de la absorción del aire en sus poros. íi.° Elevación de la temperatura.—Para que la combustión de un cuerpo continúe, es necesario que su temperatura se mantenga al gra- do necesario para su combinación con el oxíjeno. Si la temperatura del cuerpo bajado este grado, la combustión se detiene. Así un pe- dazo de carbón ardiendo, se apaga rápidamente si se. le, coloca sobre una placa metálica que lo enfrie. Por esta razón también sucede que una corriente mui rápida de aire es,tingue la llama de una vela. Teoría de la combustión.—La causa que produce el fenómeno de la combustión, es evidentemente la afinidad química. Según Bérze- lius, el desprendimiento de calórico ! de luz, se debe a la neutraliza- ción délos fluidos eléctricos que tiene lugar en toda combinación. Se sabe, en efecto, que las moléculas de dos cuerpos colocados en las condiciones favorables asu combinación están siempre en un estado eléctrico opuesto; así, el carbono puesto en presencia del oxíjeno es positivo, raiéntras que el gas es negativo. Ahora, cuando estos dos cuerpos se combinan, sus electricidades se neutralizan i producen, como los fluidos contrarios que desprenden los dos polos de la pila, los fenómenos de calor i de luz que acompañan a la combustión. Esta hipótesis de Berzelius está jeneralmente admitida en el día. 27 líidrójcno.—Agua.—Composición, análisis i síntesis del agua. Slidrójcno. equivalente H=12,50. 23. Historia.—El descubrimiento del hidrójeno dala desde el principio del siglo XVII; pero solo en 1776 fué estudiado por Caven- dich, físico ingles, el cual hizo conocedlas principales propiedades. Designado desde luego bajo el nombre de aire inflamable, recibió en la época de la reforma de la nomenclatura química, el que lleva hoi dia. Este nombre viene de dos palabras griegas, que significan agua, iyo engendro, porque el hidrójeno entra en la composición del agua. 2/i. -Propiedades físicas.—El hidrójeno es un gas permanente, sin color, sin sabor i sin olor, cuando está perfectamente puro. Es el mas iijero de todos ios cuerpos, su densidad, a la temperatura de 0o i bajo la presión de 0m,76, es de 0,0692, siendo la unidad la densidad del aire ; el hidrójeno es pues cerca de ik i I{2 veces mas liviano que el aire. Esto gas es mui poco soluble en el agua, la cual no disuelve mas que i i i|2 centésimo de su volumen. El hidrójeno es el cuerpo mas refrinjente de todos los gases. 25. Propiedades químicas.—El hidrójeno es un gas eminente- mente combustible e inflamable : arde en contacto del aire con una llama pálida i mui poco luminosa, pero no alimenta la combustión. En efecto, si se introduce en una probeta, llena de hidrójeno i boca a bajo, una cerilla encendida, la capa esterior de este gas se inflama al pasar la cerilla, pero ésta se apaga al penetrar al interior de la pro- beta. La combustión del hidrójeno en contacto del aire es debida a la combinación de este gas con el oxíjeno, esta combinación da oríjen a la formación del agua. Para demostrarlo, se hace pasar una corriente de hidrójeno, preparado como veremos luego, al través de un tubo ’AB (fig. 6) lleno de cloruro de calcio, en seguida se enciende el gas así secado en la estremidad de un segundo tubo terminado en una punta mui fina. Colocando sobre la llama una campana tubulada i li- jeramenie inclinada, se vé caer por sus paredes gotas de agua produ- cidas por la combustión; puede aun recojerse esta agua por medio de una cápsula colocada debajo de la campana. Para que esta esperiencia sea concluyente, es necesario secar com- pletamente el gas hidrójeno antes de inflamarlo, porque sin esta pre- caución, podida creerse que el agua depositada sobre las paredes de la campana ha sido arrastrada por el gas, i que proviene del líquido-em- pleado para prepararlo. La combinación del oxíjeno con el hidrójeno no se efectúa jamas a la temperatura ordinaria, pero se produce bajo la influencia de una temperatura elevada, de una chispa eléctrica i del contacto de ciertos cuerpos, tales como la esponja de platino, el paladio, el rodio. el iri- dio que obran solo por presencia. Esta combinación tiene constante- mente lugar en Ja relación de dos volúmenes de hidrójeno por uno de oxíjeno, lo que se demuestra por medio del eudiómetro. En efecto, si se mezclan en este instrumento dos volúmenes de hidrójeno con uno de oxíjeno, i se hace pasar por la mezcla una chispa eléctrica, los dos gases se combinan totalmente i desaparecen. Si uno de ellos se encuentra en exceso, queda en el eudiómetro después de la combina- ción este exceso. El oxíjeno i el hidrójeno forman una mezcla esplosiva. Así, cuando se introduce en un frasco dos volúmenes de hidrójeno i uno de oxige- no ise acerca en seguida a la boca una pajuela encendida, se produ- ce una violenta detonación. Esta detonación es producida por la for- mación i condensación instantánea del vapor de agua, de donde resul- ta el vacio en el interior del frasco i la entrada súbita del aire atmos- férico; esta detonación es acompañada de un rayo de luz que sale del frasco, el cual puede ser roto por el sacudimiento; de consiguiente, en esta esperiencia se debe siempre rodear las paredes del frasco con un paño mojado, a fin de prevenir los accidentes a que pudiera dar lu- gar. Una mezcla de hidrójeno i de aire atmosférico es igualmente es- plosiva; esta mezcla debe hacerse en las proporciones de dos volúme- nes de hidrójeno por cinco de aire, para obtener la esplosion mayor posible. La combustión del hidrójeno en el aire libre desarrolla mucho ca- lor; para asegurarse de ello, basta inflamar este gas en la estremidad de un tubo afilado i fijo en el gollete de nn frasco de donde se des- prende hidrójeno; un trozo de vidrio puesto a la llama se funde mui rápidamente ffig. 7). Este aparato se conoce bajo el nombre de lám- para filosófica. La llama que da es pálida i poco luminosa, pero se la puede hacer mui brillante, poniéndola en contacto con un pequeño pedazo de creta o de cal; este cuerpo se pone mui pronto incandes- cente i proyecta entonces una luz viva i brillante. Ciertas sales pueden colorar la llama del hidrójeno de diferentes maneras; asilas sales de potasa le dan un color violeta; las de sosa, amarillo intenso; las de barita, verde claro; las de estronciana, rojo mui intenso; las de cal, rosado; las de cobre verde. Cuando se introduce la llama del hidrójeno en un tubo largo i abierto por sus dos estremidades, se oye pronto un sonido musical, cu- ya altura e intensidad varian con la lonjitud i diámetro del tubo. Es- te sonido es el resultado de una serie de pequeñas detonaciones que ha- cen vibrar la columna de aire que encierra el tubo. El aparato por medio del cual se hace la esperiencia lleva el nombre de armónica química. El calor producido por la combustión del hidrójeno adquiere una gran intensidad cuando esta combustión es alimentada por el oxíje- -110 paro. Se cumple esta condición por medio de un instrumento co- nocido con el nombre de soplete de gas hidrójeno. Este instrumento se compone (fig. 8) de nn tubo de latón T que comunica por dos tubos a i h con dos recipientes separados i llenos, uno con gas hidrójeno i el otro con oxíjeno; estos recipientes son gasómetros o simples vejigas que se comprimen. En ambos casos la disposición debe ser tal que, losvo- lúmes de oxíjeno e hidrójeno que llegan al tubo Tpor los tubos ai ó, estén en la relación exacta de l a 2. El tubo T está lleno de redondelas metálicas superpuestas para impedir la esplosion de la mezcla en su interior, Ala eslremidad de este tubo está colocada la puntilla c del soplete, la cual es de platino i lleva una llave r, abriendo esta llave e inflamando el gas, se obtiene una llama luminosa cuya temperatura es la mayor de todas las que pueden producirse por la combustión. Se puede de este modo determinar la fusión del platino i otros cuerpos re- fractarios que resisten a la temperatura de los fuegos de forja. Si se di- rijo la llama sobre un pedazo de creta, ésta le comunica un brillo tal que la vista apenas puede soportar i que ha sido empleado para el alum- brado de los microscopios de gas. El hidrójeno se combina con la mayor parte de los metaloides, i da oríjen a compuestos que pueden ser divididos en tres especies bien de- terminadas : la primera comprende los compuestos neutros, el agua, el bióxido de hidrójeno, el hidrójeno protocarbonado, bicarbonado, etc.; la segunda comprende los compuestos ácidos ; ácido clorhídrico, brom- hídiico, iodhidrico, etc.; la tercera comprende un compuesto alcalino conocido bajo el nombre dq amoniaco. 26. Estado natural.—El hidrójeno no se encuentra libre en la naturaleza, pero está mui esparcido en estado de combinaciones; en- tra en la combinación del agua i de la mayor parte de las materias orgánicas. 27. Preparación del HIDROJENO.—Se prepara el hidrójeno des- componiendo el agua por medio del zinci el ácido sulfúrico. Se toma un frasco cíe dos golletes, a uno de los cuales se adapta un tubo rec- to terminado en una de sus estremidades por un embudo (fig. 9) i la otra estremidad se introduce basta el fondo del frasco; al otro golle- te se adapta un tubo encorvado que se dirije a una probeta que está destinada pararecojer el gas. El frasco se llena basta la mitad de agua; se agrega una cierta cantidad de granallas de zinc i en seguida se vier- te por el tubo recto el acido sulfúrico. La reacción comienza al ins- tante; una viva efervescencia, debida al desarrollo del gas, se produce en el frasco, i en mui poco tiempo se puede reeojer una gran cantidad de hidrójeno. Teoría.—Es sumamente fácil darse cuenta de esta reacción. El agua es descompuesta por el zinc, bajo la influencia del acido sulfúrico; su hidrójeno se desprende mientras que su oxíjeno se une al zinc para formar óxido de zinc, el cual se combina, tan luego como se forma, con el ácido sulfúrico i da oríjena la formación de sulfato de zinc que queda en disolución en el agua. Zn-j-SO3 -f HO=H-f Zn O, SO3. El zinc solo, no podría descomponer el agua; pero en presencia del ácibo sulfúrico, su afinidad para el oxíjeno aumenta en razón de la afinidad de este ácido con el óxido que debe formarse. El hierro se conduce del mismo modo que el zinc; el agua es des- compuesta; el hidrójeno se desprende i queda en el líquido sulfato de protóxido de hierro: Fe-f-SO3 -fHO—H-j-Fe O, SO3. Puede también obtenerse el hidrójeno por otros procedimientos? 1. Descomponiendo el agua por medio de la pila. 2. .Introduciendo un pequeño fragmento de potasio o sodio en una probeta llena de mercurio i que contiene una pequeña cantidad de agua en su parte superior; el agua se descompone, su hidrójeno se desprende i al mismo tiempo se forma un protóxido de potasio o sodio (potasa o sosa). 3. Haciendo pasar vapor de agua sobre el hierro calentado hasta el calor rojo en un tubo de porcelana. Para esto se coloca un tubo de porcelana en un hornillo largo que se llama hornillo de reverbero (fig. 10). Se meten en el tubo alambres delgados de hierro, dispues- tos en forma de pequeños ovillos, i se adapta a uno de sus es- treñios por medio de un tapón una retorta cpie contenga agua, i a la otra estremidad un tubo e d propio para conducir el gas debajo de una campana colocada sobre la cuba de agua. Se calienta el tubo de porcelana lentamente, a fin de evitar que se rompa por un aumento demasiado rápido de temperatura; i se va activando de este modo el calor hasta enrojecer el tubo. Se hace hervir enseguida elaguacoil* tenida en la retorta. El vapor pasa por el hierro hecho ascuas, el cual se apodera ele su oxijeno para formar un óxido cuya composición es idéntica a la del óxido magnético de hierro Fe3 O 4 , i el hidrójeno puesto en libertad, se derije a la campana. 3Fe+4HO=AH+Fe3 04.O4. 4.* Poniendo el zinc en contacto con el ácido clorhídrico, la reac- ción es sumamente viva; el zinc se apodera del cloro del acido clorhí- drico para formar cloruro de zinc, que queda en el líquido, i el hidró- jeno se desprende; Zn+HCl=H+ZnCl. Observación.—El hidrójeno que se obtiene en la preparación or- dinaria de este gas, por medio del agua, del zinc i del ácido sulfúrico, no es nunca puro; contiene una materia aceitosa mui fétida que le co- munica un olor mui desagradable así como también algo de hidrójeno sulfurado i arseniado; esto proviene de que el zinc del comercio con- tiene siempre una pequeña cantidad de carbón i algunas veces de azu- fre! arsénico. Para quitar al hidrójeno estas materias estrenas, se le hace pasar por dos tubos en U, de los cuales el primero está lleno de fragmentos de piedra pómez embebidos en una disolución concen- trada de potasa cáustica que absorbe la materia aceitosa i el hidrójeno sulfurado; el segundo contiene igualmente fragmentos de piedra pó- mez impregnada con una disolución de cloruro de mercurio, que ab- sorbe la combinación de hidrójeno i arsénico. Si se quisiera tener hi- drójeno perfectamente seco, será necesario hacerlo pasar por un ter- cer tubo que contenga fragmentos de cloruro do calcio irecojer en se- guida el gas sobre una cuba de mercurio. 28. Usos del hidrojeno.—El hidrójeno, en razón de su poco peso específico, se emplea para los globos aereostáticos. La propiedad que tiene de inflamarse en el aire en contacto de la esponja o musgo de platino, ha servido para la construcción de un eslabón particular, in- ventado por Gay-Lussac, i conocido bajo el nombre de estaban de gas hidrójeno. Se emplea también el hidrójeno en los laboratorios para reducir ciertos óxidos i para hacer algunos análisis químicos. El hi- drójeno es impropio para la respiración, aun cuando no sea venenoso: Sebéele ha demostrado que el hombre puede respirar sin peligro, du- rante algunos instantes, una mezcla de hidrójeno i aire atmosférico; ha constatado que después de muchas aspiraciones, el timbre de la voz se cambia. Problemas.—Se pregunta i qué cantidad de agua, de zinc ide ácido Sulfúrico se necesita para llenar de hidrójeno un globo de 2™ de radio, sabiendo que un metro cúbico de hidrójeno pesa 92 gramos ? Busquemos desde luego la capacidad del globo oel volúmeu Vde gas que pueda contener. La fórmula de la esfera V=h¡3 tvR5 nos dará, reemplazando las le- tras por sus valores, 3,1416x8 por consiguiente el peso p será p==&jZX*, 1M6x8x92=3083er. r Tomemos la fórmula HO+Zn+SO8 =H+ZnO,S03 ; reemplazan- do las letras por sus valores numéricos que encontraremos en la tabla de los equivalentes, tendremos 112,50+406,50+500=12,50+1006,50 Por consiguiente 112sr,50 de agua, áO6sr,50 de zinc i 500sr de áci- do sulfúrico dan 12»r,sode hidrójeno ; ahora, si designamos por Xla cantidad de agua necesaria para obtener 3083sr de hidrójeno, por y la cantidad de zinc i por Z la cantidad de ácido sulfúrico, tendremos 3083x112,50 x— —27kls ,7!i7 ; 12,50 3083x406,50 y== =lO0k**° ,259 } 12,50 3085x500 2 =l23k1£,320- 12,50 AGUA—HO. 29. Historia.—El agua era considerada por los antiguos quími- cos como uno de los cuatro elementos de la naturaleza; solo fué cono- cida su composición a fines del último siglo. Priestley, en 1781, ha- bla notado que la combustión del hidrójeno a espensas del aire, pro- ducia agua; pero la verdadera composición de este líquido no fué real- mente descubierta sino por Lavoisier el año 1789. Este gran químico demostró, en efecto, por el análisis i por la síntesis, que el agua es un Compuesto de hidrójeno i oxíjeno, i que el peso del agua formada por estos gases es igual a la suma de sus pesos. 30. Propiedades físicas.—El agua pura, ala temperatura ordi- naria, es un líquido sin sabor ni olor ; cuando está en capas de poco espesor es perfectamente trasparente i sin color, pero considerada en grandes masas, presenta una coloración verdosa mui pronunciada- El agua se solidiíica ala temperatura de 0o; en algunos casos, sin em- bargo; puede descender, sin conjelarse, a una temperatura mucbo mas baja : esto sucede cuando se la deja enfriarlentamente en un vaso de vidrio, puesto al abrigo de toda ajitacion i cuya superficie interiqr no presente aspericlad alguna; el agua puede, en este caso, quedar líquida hasta 10 i aun 12 grados debajo de cero; pero basta el me- nor sacudimiento para determinar súbitamente su conjelacion en ma- sa i hacer subir la temperatura a 00. El gua, al conjelarse, aumenta considerablemente de volúraen ; su fuerza de espansion es tal, que rompe i hace estallar el vaso que la encierra. A causa de su aumento de volumen, el hielo es mucho mas liviano que el agua líquida ; su densidad es =o,9á. A la temperatura de 100° i bajo la presión barométrica de ort,7Q,0rt,7Q, el agua entra en ebullición i pasa al estado de vapor. Este vapor es sin color, sin olor i trasparente, mas lijero que el aire atmosférico ; su densidad es =0,622 siendo 1 la densidad del aire. El agua, al re- ducirse a vapor, toma un volumen cerca de 1700 veces mayor. El aire atmosférico contiene siempre, como luego veremos, una cierta cantidad dé vapor de agua cuya condensación produce los fenómenos délas nieblas, el rocío, la nieve, la escarcha, las lluvias i otros.ac- cidentes meteorolójicos. El agua presenta, en cierta parte déla escala termo métrica, una escepcion notable a las leyes jenerales de la dilatación. Si se toma una masa de agua a 100° por ejemplo, i se la enfria progresivamen- te, se vé, conforme a las leyes jenerales de la dilatación, que su volú- rnen disminuye mas i mas, hasta la temperatura de íi°. Pero a partir de esta temperatura, si se continúa enfriando, léjos de contraerse, se dilata i disminuye de densidad hasta el punto de conjelacion, que tie- ne lugar a 00. Esfa propiedad se designa bajo el nombre de máximun de densidad del agua. Se ha convenido tomar por unidad este máxb- üiun de densidad del agua i referir a ella la densidad de todos los otros cuerpos sólidos o líquidos. Así, cuando se dice que el platino tiene una densidad =22, quiere decir, que en igualdad de volumen, el platino pesa 22 veces mas que el agua pura en su máximun de den- sidad. , ; ’ , :T 33 31. Propiedades químicas.—El agua puede ser considerada como un cuerpo neutro, en vista de que ella no ejerce reacción alguna so- bre los reactivos coloreados. Sinembargo, es susceptible de combí- riársé fcn proporciones definidas con los ácidos i con las bases; cuán- do se une a las bases, forma compuestos que han recibido el nombre de hidratos. El agua no puede ser descompuesta por el calor. Entre los metaloides, algunos no tienen acción ninguna sabré el agua, como efoxíjeno, hidrójeno, ázoe; otros, al contrario, la des- componen, sea apoderándose de su oxijeno, como el boro i el carbono, ■ seá combinándose Con el hidrójeno, como el cloro, el iodo i el bromo. La mayor parte de los metales descomponen el agua, unos enfrio, * otros a una temperatura mas o menos elevada • todos se apoderan del oxíjeno i dejan el hidrójeno en libertad. Entre los metales que no tie- nen acción sobré el agua, citaremos la plata, el mercurio, el oro, el platino, el pal adió, el rodio i el iridio. 34 Composición, análisis 1 síntesis del agua. . 32. Composición «el agua.—Él agua, seguirlo hemos dicho ya, ■es un compuesto de oiíjeno e hidrójeno en las proporciones si- guientes: •"y - iJ-.oUillUi O la* iJ (y i | : u i,| ■'(> íi ? , O'/'*.'- Liic. ]V ' volumen. En peso. * Oxíjeno .W... 1; Oxíjeno..loo; " Hidrójen0.......:............. 2; Hidrójeno..... Í2,50; eOfIOfIIOHOI 2Oí QOüUO if¡ I ;*IU oj o un eqfií. de oxíjeno i u-no de hidrójeno, lo que da por fórmula HO. Se demuestra esta composición por el análisis i por la síntesis. ' 33. , Anausií.del agua.—El análisis del agua puede hacerse por 'medio de la pila eléctrica, o descomponiendo estelíquido pbr él hierro calentado hasta el calor rojo: 41* Análisis del agria por la pila.—El aparato de que se hace uso ■páfa hacer esté análisis se compone (jig. 11) de un vaso de vidrio V cuyo fondo está atravesado por dos alambres de platino, que se le- vantan dél interiordol vaso de 2a 3 centímetros de altura i termina- dos en su, parte esterior por dos' ganchos'que sirven para recibir los hilos conductores de la pila. Se llena el vaso.con agua lijeramenteaci- xlalada, se colocan sobre los hilos de platino dos pequeñas campanitas a i Zq graduadas i llenas del mismo liquido. Tan luego como la co- rriente eléctrica se establece, se ven pequeñas herbajas de gas que se desprender? de toda la superficie de los hilos de platino i se elevan en las campanitas; El gas quo se desprende en el polo positivo de la pila, i qde Se contiene ‘en la campana a, es oxíjeno puro ; eb que se pro- duce en el polo negativo i que se contiene en la campana b, es hidró- jen o igualmente puro. Al fin de cierto tiempo, es fácil observar qiíú el volumen del hidrógeno es doble del de oxíjeito. %° Análisis del agua por el hierro.—Esta esperiencia fué hecha por primera vez por Lavoisier. En un tubo de porcelana a h, (fig. 10) se introducen varios ovillos de hiló fino de hierro, en seguida se coloca este tubo en un horno largo de reverbero. La estremidad a del tubo comunica con una pequeña retorta de vidrio C, llena de agua; el otro estrenad b, comunica, por medio de un tubo encorvado, con una campana graduada A, igualmente llena de agua i colocada sóbrela cuba. Se calienta hasta el calor rojo el tubo de porcelana i entonces se ha- ce hervir el agua de la retorta ; el vapor pasa sobre el hierro enroje- cido que le quita su oxíjeno, i el hidrójeno, puesto en libertad, pasa a la campana. Basta en seguida medir el volumen de hidrójeno obte- nido i el peso del oxíjeno absorbido por el hierro, para determinar la composición del agua. Debemos tener presente que el óxido de hie- rro que se forma en esta esperiencia tiene una composición idéntica a la de] óxido magnético Fe3 Ou. 3Z¡. Síntesis del agua.—-La síntesis del agua, ejecutada la pri- mera vez por Lavoisiéf, puede hacerse por medio del eudiómetro, o biemreduciendo por él hidrójeno seco un peso conocido de óxido de cobre. I.°, Síntesis del agua por el eudiómetro.—Se emplea para ésto Utl ins- truiqento que se llama 'eudi órne tro, en el cual se puede hacer detonar una mezcla gaseosa por medio de una chispa eléctrica. Hai dos espe*» cíes de eudiúmetros: eudiómetro de mercurio i eudiómetro de agua, Se- gún que el instrumento deba ser empleado sobre la cuba de mercurio ■ o la ue agua. , . El eudiómetro de mercurio es mui sencillo. Consiste (fig'. 12) en «a tubo de cristal, cuya estremidad superior está atravesada por un alam- bre de hierro o de platino T, terminado por dos botones del misma metal. La estremidad inferior está abierta, por donde pasa un hilo de hierro enrollado en espiral F, i terminado por un hoton. El alam- bre superior T, sirve para trasmitir al interior del aparato la chispa eléctrica de una botella de Leyde o de un electróforo ; el hoton del hi- lo F, que solo debe distar algunos milímetros del hoton inferior de la- Varilla T, recibe esta chispa, cuyo pasaje al través de la mezcla ga- seosa determina la esplusion.. El eudiómetro de agua no difiere del precedente sino ea sn estremO’ inferior, qué., en lugar de estar abierta, está cerrado por medio de Una yálbula que se abre de afuera hacia adentro, la cual se cierra en cf momento de la esplosion,. i permite en seguida al agua de la cuba- entrar al interior del tubo, cuando el vacío tiende a formarse en él.- 36 .XaSjgartes-metálicas de este instrumento son jeneralmente de cobre. Los dos eudiometrÓs antenores están divididos en partes de igual ca- pacidad ; esto permite medir los gases eri el instrumento mismo, an- tes i después de Ja detonación. Sinembargo, algunos .químicos pre- , íjeren los gases a otro tubo graduado, a fin de obtener una medida mas'exacta délos volúmenes. El audiómetro de agua que se emplea jeneralmente en los laborato- rios es el, representado por la (fig. 13). Se compone de un cilindro A B de vidrio, de paredes gruesas, destinado a contener la mezcla, el cual , descansa i,se ajusta en una armadura de latón BC, que tiene su llave S i un embudo C para introducir fácilmente los gases. Por su parle superior comunica con un segundo embudo D, que se llena de'agua, /según con venga:, un a llave B establece o intercepta la comunicación. Un tubo de vidrio graduada if F, puede fi jarse a una rosca en el fondo del embudo o cubeta D. En fin , la guarnición metálica A tiene un tala- dro en r por el cual pasa un tubo de vidrio, pegado con lacre u otro be- tún apropósito, i atravesado el mismo por una varilla de metal t, que de este modo se encuentra aislado déla guarnición metálica, siendo sinembargó mui corta la distancia que interiormente la separa, ade- mas la guarnición A está en comunicación con la B por una tira me- tálica , i Conocidos los instrumentos, pasaremos a hacer la síntesis del agua. Para hacer esta esperten cia, se introduce en el audiómetro de merci;- fio 200 volúmenes de hidrójeno i 200 de oxíjéno, en seguida se hace pasar por la mezcla una chispa eléctrica. La combinación se efectúa k\ mismo tiempo que pasa la chispa; se vé que las paredes del eudióme- tro so humedecen interiormente i quedan en él 100 volúmenes de oxí- jéno puro; lo qué prueba que los dos gases se han combinado para formar agua, en la relación de dos volúmenes de hidrójeno por uno de oxíjéno. Para hacer la misma esperieneia con el eudió'metro de agua (fig. 13), se abren las llaves R i S, se sumerjo todo el eudiómetro en la cuba de agua hasta por encima de la cubeta D, quedando así completamente lleno : se cierra la llave R ise levanta el aparato. Se miden en el tubo graduado E F los' gases oxíjéno e hidrójeno, i se introduce la mezcla en el eudiómetro : el embudo c facilita mucho ésta introducción. Para inflamarla mezcla, basta aproximar al boton t el platillo cargado del eléétróíbro, establecida como se Italia la comunicación entre el suelo i la armadura metálica A por la tira de metalp. Se cierra la llave S a fin de evitar la pérdida de gas en el momento de la esplosiori. Trátase ahora de medir el residuo gaseoso. Esto se háce fácilmen- te en el tubo graduado EF; i para el/efecto, se llena de agúa este tubo, se tapa su abertura con el dedo, i se le invierte sobre la cubeta D, llená enteramente de agua, fijándole al momento sobre la rosca quebai en el fondo. Abriendo ahora la llave K, el gas pasa al tubo .graduado EF; i para medir su voiúmen, se destornilla el tubo ise le trasporta ala cuba, en la cual se le sumerjo lo suficiente para esta- blecer la coincidencia de los niveles interior i estérior. n; Ep este caso no es posible reconocer la naturaleza del producto 'dé- la combustión. ! M i '! ‘IODO! £TjPÍ ;; j,) >í’ü: ' np .í: t .:'••■) tviDr/ t;b sr/iírm uu . oh aínoni 2.° Síntesis del aguapór la reducción del óxido de cobre.—Este método, imajinado, por Berzeliusi Dulou'g, es susceptible dé una apro-' ximacion mucho mayor que él anterior. Consiste en hacer pasar uria Corriente de hidrójeno puro i seco, obtenido del modo que hemos in- dicado anteriormente, sobre un peso conocido de óxido de cobre calen- tado hasta el calor rojo en un globo de vidrio. El hidrójeno séápoclerá del oxíjeno del óxido de cobre para formar agua que se receje en un segundo globo en que se deposita, i en un tubo en U Heno de frag- mento de piedra pómez impregnada de ácido sulfúrico concentrado. Nada hai mas fácil que determinar por este medio la composición del agua en peso. Se pesa el óxido de cobre, antes de la experiencia, sea P su peso ; se’le pesa después de la esperieocia, es decir cuando está' reducido al estado dé cobre metálico, sea P[ este segundo'peso : P—P' representará el peso del oxíjeno que contiene el óxido. Pesando exactamente el agua que se ha formado, i quitando dé su peso-el peso P‘—P’ del oxíjeno, se tendrá el peso del hidrójeno que se ha combinado eon el oxíjeno. Se obtendrá pues, por este procedimiento, los pesos de los dos elementos del agua. De este modo ha encontrado M. Damas fine el agua está compuesta de 100 partes de oxíjeno i 50 de hi- dfójeno. • . Observación.—La densidad del vapor de agua, determinada por M. Regíiault, es =0,622 ; ■■ > Agregando al número 0,069, que representa la densidad del hidró- jeno, el número 0,553, igual a la mitad de la densidad del oxíjeno, se obtiene exactamente 0,622, densidad del vapor de agua: por consi- guiente, un volúmen de vapor de agua está formado de un volúmen fie hidrójeno i medio volúmen de oxíjeno, o, en otros términos, dos votúménes de hidrójeno i uno de oxíjeno forman dos volúmenes dé vapor de agua. 37 . S5. COMPOSICION DEL AGUA EN SU ESTADO NATURAL.—La COmpOsi- Clon que acabamos de indicar, es la del agua pura. Pero, en lamalu- raleza, no se encuentra este líquido en perfecto estado de pureza. EL agua de lluvia, las aguas de los mares, ríos, arroyos, fuentes, confié- disolución aire i sustancias salinas. Vamos a examinar los fiiferentes medios que tenemos para asegurarnos de la existencia de estas sustancias en el agua. ::j i - - < Aire disuelto en el agua.—Este aire no tiene la misma compó&icibn (íne el aire atmosférico'; contiene en volúmen, 3'3 por 100 de óxíjjenó, en lugar de 21 como el aire atmosférico ordinario; es pues mucho mas rico en oxíjeno, lo que se debe a que la solubilidad de este gas es mayor que la del ázoe. Pararecojer el aire que contiene en disolución, se llena mui exacta- mente de agua un matraz de vidrio (fig. lá), que comunica por un tubo encorvado, igualmente lleno de agua, con una probeta llena de mercurio. Se calienta poco a poco esta agua basta la ebullición. Cuando la temperatura llega a cerca de As°, se ven formarse sobre las paredes del matraz, una multitud de pequeñas burbujas que despren- diéndose van a la probeta, hacia donde son arrastradas por el vapor que se forma durante la ebullición, 100 volúmenes de agua, contie- nen cerca de 3,2 volúmenes de aire. Este aire que se encuentra disuelto en el agua, es el que aumenta la respiración de los peces, de los moluscos! de un gran número de zoó- fitos. Sirve también a la vejetacion délas plantas acuáticas. 38 Sustancias salinas en disolución en el agua.—Las sustancias sali- nas que se contienen en disolución en las aguas que se encuentran, ya sea sobre la superficie o ya al interior de la tierra, son mui numero- sas, Las principales son : el carbonato de cal, el sulfato de cali el cloruro de sodio. El carbonato de cal disuelto en el agua, es un bicarbonato. Se le reconoce agregando al agua una disolución de cal, esta disolución transforma al bicarbonato en carbonato neutro, el cual en razón de su insolubilidad, enturbíala masa líquida. El sulfato de cal se reconoce por el nitrato de varita i de el ’oxakto de amoniaco. El primer reactivo, vertido en pequeña cantidad en el agua, forma en ella un precipitado blanco de sulfato de barita, i el segundo un precipitado blanco de oxalato de cal. El cloruro desodio se reconoce por medio del nitrato de plata. Una disolución de esta sal, vertida en una agua que contenga cloruro de sodio, forma al instante un precipitado blanco de cloruro de plata insoluble en el ácido nítrico i soluble en el amoniaco. Este precipita- do en contacto con la luz, se pone azulejo al principio i después negro. Observación. Cuando las sustancias salinas que las aguas contie- nen en disolución están en tan pequeña cantidad que no le comuni- can sabor alguno, se da alas aguas el nombre de aguas dulces. Cuan- do las aguas contienen, en proporción considerable el cloruro de so- dio, toman el nombre de aguas saladas. Tales son las aguas de los mares i ciertos lagos. En fin, existen ciertas aguas naturales que con- tienen sustancias cuyas propiedades se utilizan en medicina; se les llama aguas minerales: tales son las aguas sulfurosas, alcalinas, fe- rrujinosas, etc. El agua de lluvia es la mas pura de las aguas natu- rales ; ordinariamente no contiene masque aire i ácido carbónico. En el agua que proviene de las lluvias de tempestades, se encuentra algunas veces indicios de ácido nítrico así como también de carbona-r ¡ to i nitrato de amoniaco. 36 Caracteres de las aguas potables.—Para qqe sea ■ buena para beber, debe ser viva, limpia; aereada,.sin olor ni sabor» Bebe disolver bien el jabón i cocer bien las legumbres. La presencia de una pequeña cantidad de sales calcáreas es necesaria para el desa- rrollo i nutrición del sistema huesoso. Cuando la cantidad de sul- fato de cal que contiene el agua es mui considerable, como sucede, en .el agua de pozo en Paris, esta agua se hace difícil. de dijerir i cesa por consiguiente de ser potable. Cesa igualmente de ser propia para cocer legumbres, porque forma con algunos de sús elementos,, com- puestos que las endurecen. El jabón produce en estas aguas un pre-. cipitado granuloso. Este precipitado resulta de una doble descompo- sición entre el sulfato de cal i el jabón. 37 Destilación del agua. —Cuando se quiere tener agua perfec- tamente pura se la somete a la destilación. El aparato del cual se ha- ce uso ordinariamente para esta operación sé compone (íig. 15) de . tres partes esenciales: la cucúrbita, e\ capitel o cúpula iel serpeen- tino refrijtr ante. La cucúrbita o caldera A recibe el agua que se quiere destilar í descansa sobre un horno F F-, la cúpula B cubría n- mediatamente Ja caldera i comunica por un tubo encorbado EK con el serpentín SS S. Este serpentín, que es un tubo enrollado en forma , de espiral, está colocado en un vaso metálico C DGII que contiene agua fria, a fin de mantener las paredes a una baja temperatura. Para operar la destilación, se hace hervir el agua de la caldera A : el vapor se coloca en la cúpula i de aquí pasa al serpentín en donde se condensa por el enfriamiento que esperimenia. Se recóje el líquido por la estremidad fí del serpentín. El agua que rodea el serpentín se calienta mui Ibero por el calor que abandona el vapor al conden- sarse, es por consiguiente necesario renovarla muchas veces cuando la destilación debe durar algún tiempo; esto se hace por medio de un tubo t’g, que tiene un embudo en su parte snpferior i cuya estremi- dad inferior se introduce en el fondo del vaso CDGH. Puede servirse de esta misma agua calentada por la condensación del vaporp para alimentar la caldera. y, u Observación. —Se debe dejar perder la primera cantidad, cerca de la vijésima parte del agua que so destila, porque contiene aire, i mu- chas veces también indicios de carbonato de amoniaco, que proviene de la descomposición de las materias minerales que a veces contiene el agua. La operación debe pararse cuando se ha destilado las tres enlu- tas partes del agua ; pues, si se sigue adelante, las sales que chagua contiene en disolución,¡ podrían ser arrastradas mecánicamente por lás últimas partes de este líquido, o bien, reaccionar unas sobre otras i formar compuestos volátiles. Ensayo del agua destilada.—Se considera el agua destilada como perfectamente pura, cuando no es precipitada por los reactivos si- guientes : l.° Él agua de cal, que indica la presencia de ácido car- bónico; i 2. El nitrato de barita, que indica la presencia de sulfatas ; 3. El oxalato de potasa, que indica la presencia de sales cal- cáreas; 4. El nitrato de plata, que indica la presencia de los clora* ros; 5. El sulfhidrato de amoniaco , que indica la presencia de sales metálicas. Usos del agua.— Los usos del agua son demasiado conocidos ra que nos ocupemos de ellos. Problema—Sobre 40 gr . de hierro calentado hasta el calor ro- jo en un tubo de porcelana, se hace pasar vapor de agua: se pre- gunta ¿cuál será la cantidad de agua descompuesta i cuál será el volumen de hidrójeno puesto en libertad, sabiendo que 1 litro de hidrójeno pesa 0,gr.09 í l.° El hierro, apoderándose del oxíjeno del agua , se trasforma en un ácido que tiene por fórmula Fe O Fe 50 4=1050-f/iOO. Designando por Xla cantidad de oxíjeno que los 40gr.de hierro lian absorbido; tendremos : 40 X 40x400 de donde X= =l5 er-» 24. 1050 400, 1050 Designando por X’ la cantidad de hidrójeno puesta en libertad, ten- dremos 12,50 X’ 12,50x15,24 — de donde X’= ~l?r,90. 100 15,24 100 El peso del agua descompuesta será por consiguiente igual a 15gr, 2¿i'j-15r,90=:17Sr,l/l. 2.» Para conocer ahora el vohímen del hidrójeno puesto en'liber- tad, bastará dividir lsr,90 por 05r,09, peso de un litro de éste gas, lo quedará 21ut, 11. Azoe,—Aire atmosférico; su composición i su análisis. Azoe. EQUIVALENTE AZ—l75. 38. Historia.—El ázoe llamado antiguamente nitrójcno (que en- jendra el nitro) porque entra en la composición del nitro o salitre, fué descubierto en 1772 por el doctor Rutherford, pero Lavoisier fué el primero que en 1775 reconoció que existe en el estado libre en el aire atmosférico , del cual forma como las 79 centésimas. Al- gunos químicos le han designado bajo los nombres dealcalijeno, aire viciado, etc. El nombre que lleva actualmente le ha sido dado por Guyton de Morveau, uno de los reformadores de la nomenclatura química; este nombre viene de dos palabras griegas, a privativo, i vida, porque no puede alimentar la vida de los animales que lo respiran. 39. Propiedades físicas.—El ázoe es un gas sin color, sin olor i sin sabor; es un poco mas liviano que el aire, del cual hace par- te; su densidad, segúnM. Regnault, es —0,971. Su solubilidad en el agua es mui débil; este líquido disuelve cerca de los 25 centési- mosdesu volumen de este gas. Es un gas permanente, es decir, que hasta el dia no ha podido ser condensado. 40. Propiedades químicas .—Las propiedades químicas del ázoe son, mui poco características; son, por decirlo así, negativas. En efec- to, el ázoe es impropio para la combustión, lo que se demuestra introduciendo una cerilla encendida en una probeta llena de este gas; se vé que la cerilla se apaga en el instante de ser introducida. También el gas ácido carbónico apaga la combustión, pero Se dis- tingue el ázoe de este último gas, porque no enturbia el agua de cal ni enrojece la tintura de tornasol. El ázoe no se combina di- rectamente con ningún cuerpo simple, solo con el oxíjeno, trasfor- mado en ozona por efecto de la electricidad. Haciendo pasar una Serie de fuertes chispas eléctricas por una mezclado oxíjeno i ázoe húmedos, se obtiene en efecto ácido azótico . Esto es lo que esplica la presencia de una pequeñísima cantidad de este ácido en las aguas que provienen de las lluvias de tempestades. 41. Estado natural.—El ázoe está mui esparcido en la natu- raleza; existe no solamente en el aire atmosférico, del cual forma cerca de los 4/5, sino -también en muchas sustancias minerales, en las que se encuentra al estado de combinaciones, por ejemplo: en el ácido nítrico ú azótico, en el amoniaco, etc. El ázoe entra igualmente en la composición de la mayor parte de las sustancias animales i de un gran número de sustancias veje tales, tales como el glíiten, ciertos aceites, los álcalis vejetales, la quinina, la morfina, la estricnina, etc. Resulta délas esperiencias de M. Boussin- gault que el ázoe contenido en las sustancias animales proviene de los alimentos, miéntras que el contenido en los vejetales es prin- cipalmente suministrado por el aire atmosférico. 42. Preparación del ázoe.—Se prepara el ázoe quitando el oxíje- no al aire atmosférico. Para esto basta hacer arder un cuerpo bas- tante combustible en un volumen limitado de aire. El cuerpo que se emplea mas jeneralmente en esta operación es el fósforo. Se coloca {fig. 16) una rodela de corcho sobre la superficie del agua de una cu- ba, sobre este corcho se coloca una capia de porcelana en la cual se coloca un fragmento de fósforo el cual se inflama por medio de una pajuela encendida ; en seguida se cubre con una camptfna de vidrio, la cual se sumerjo algunos milímetros en el agua; el fósforo, ardien- do, absorbe rápidamente el oxíjeno del aire que contiene la cam- pana, para formar vapores blancos i mui espesos de ácido fosfórico que se disuelve rápidamente en el agua; de manera que bien pronto no queda en la campana mas que ázoe, cuyo volumen es igual a cer- ca de 4/5 del volumen de aire empleado. Sinembargo, el ázoe así obtenido, no es perfectamente puro ; con- tiene aun restos de oxíjeno i un poco de ácido carbónico que existia en el aire; para quitarle estos cuerpos, se absorbe el oxíjeno dejando en la campana algunos bastones de fósforos hasta que dejen de ser lu- minosos en la oscuridad, en seguida se le quita el ácido carbónico por medio de la potasa cáustica que se introduce en la campana. Puede también separarse el ázoe del oxíjeno, haciendo pasar una comente de aire seco i privado de su ácido carbónico, sobre el cobre calentado hasta el calor rojo en un tubo de vidrio ode por- celana. El cobre absorbe el oxíjeno del aire i se obtiene así el ázoe pu- ro. El aparato de que se hace uso para esta esperiencia estárepie-, seqtado en la (fig. 17). QC’ es el tubo de porcelana o de vidrio en el cual se colocan limaduras o torneaduras de cobre ; este tubo descansa sobre un pequeño hornillo de palastro F ’ que permite calentarlo has- tael calor rojo. Su astremidad C comunica con dos tubos Ti T\ de los cuales, el primero T contiene fragmentos de piedra pómez impremí nuda con úna disolución de potasa cáustica para absorber el ácido carbónico del aire,- el Segundo T está igualmente lleno de fragmen- tos de piedra pómez impregnada de ácido sulfúrico concentrado para detener el vapor de agua; estos dos tubos están en comunicación con un gasómetro V que está lleno de aire, iél cual se hace pasar a lodo el aparato*, desalojándolo por una corriente de agua que su- ministra úú depósito superior R. En fin, ala estremidad C’ del tu- bo CC’ se adapta un pequeño tubo de desprendimiento que condu- ce el ázoe a úna probeta E. fíé aquí lo que sucede: el aire del ga- sómetro V, desalojado por el agua del receptáculo E, atraviesa desde luego el tubo T, en donde se despojado la pequeña cantidad de ácido carbónico que siempre contiene; en seguida pasa al tubo 7” , en donde es absorbido el vapor de agua que lleva consigo ; llega entonces al tubo C€' qué contiene el cobre calentado basta el calor rojo: este metal se apodera del oxíjeito, i el ázoe llega así ’ perfecta- mente puro a la probeta destinada a récojerio. 43. Usos del ázoe.—El ázoe puro no tiene uso en las artes ni en la medicina: se le emplea en los laboratorios algunas veces pa- ra librar del contacto del aire ciertas reacciones ; pero este cuerpo hace un papel mui importante en la naturaleza, particularmente en la nutrición de los animales, de la cual forma el elemento mas esen- cial. Airó atmosférico 44, Historia,—Los antiguos consideraban el aire como un ele- mento imponderable. Caldeo fué el primero que demostró en 1640, que el aire es pesado, midiendo sucesivamente el pésodeun globo lleno de aire a la presión ordinaria, i de aíre comprimido. El descubrimiento del barómetro, hecho poco tiempo después por Toricelli, puso fuera de duda la pesantez del aire. Hácia la misma época, Júán Rey publicó esperiencias que prueban que el aire con- tiene un cuerpo susceptible de fijarse sobre el estaño durante su cal- cinación i de aumentar su peso. Pero la verdadera composición del aire no fué descubierta sino siglo i medio después por Lavoisier. Este ilustre químico, uno de los creadores de la química moderna, ha- biendo calentado el mercurio basta una temperatura próxima al pun- to de su ebullición, en un matraz de vidrio, cuyo cuello, encor- vado en S, se introducía bajo una campana graduada llena de aire basta las tres cuartas partes i colocada sobre una cuba de mercurio, (Bg. 18), reconoció al fin de doce dias que duró esta memorable es- periencia, que una parte del aire contenido en el aparato, cerca de 1/6, habia desaparecido, i que sehabia formado un gran número de películas rojas que flotaban sobre la superficie del mercurio. El gas que quedó en el aparato era impropio para la respiración i para la combustión; este gas era ázoe. En cuanto a las películas rojas, reco- jidas i calentadas en una retorta de vidrio hasta una alta tempera- tura, dieron mercurio metálico i un gas que, según las expresiones de Lavoisier, era mucho mas propio que el aire atmosférico para ali- mentar la combustión i la respiración de los animales : este gas era el oxíjeno. Así, los elementos del aire hablan sido por la primera vez reco- nocidos i analizados. Pero dejemos hablar al mismo Lavoisier. «Re- flexionando, dice, sobre las circunstancias de esta esperiencia, se vé que el mercurio, calcinándose, absorbe la parle salubre i respirable del aire (oxíjeno), que la porción de aire que queda en una especie de mofeta (ázoe) incapaz de mantener la combustión ni la respira- ción. El aire de la atmósfera es pues un compuesto de dos fluidos elásticos de naturaleza diferente i, por decirlo así, opuestos.» [Tra- tado elemental de química). Sin embargo, el procedimiento por medio del cual Lavoisier deter- minó los dos elementos del aire es poco propio para determinar rigoro- samente las proporciones dq, estos elementos, porque el mercurio no absorbe jamas lodo el oxíjeno. Lo mismo sucede con ios procedi- mientos de análisis imajinados por Sebéele, químico sueco, i en los cuales la absorción del oxíjeno se hacia por medio de súlfuros alca- linos. Así, estos dos ilustres químicos habían encontrado en el aire mas de 27 por 100 de oxíjeno, cantidad demasiado grande, como lo veremos luego, cuando nos ocupemos de los procedimientos mas exactos de análisis moderno. Entre los químicos cuyos trabajos mas han contribuido a darnos un conocimiento exacto de la composición del aire atmosférico, cita- remos a Ips MM . Gay-Lussac, Thénard, Bounner, Rumas, Bou- ssingault i Gbatin. 44 45. Propiedades físicas.—El aire es un gas permanente, tras- parente, sin color, sin olor e insípido. Es 770 veces ménos denso que el agua, ala temperatura de 0o i bajo la presión de 00,76, Un litro de aire seco, a la misma temperatura i bajo la misma presión, pesa 18r-,30. El aire es mal conductor del calórico ide la electricidad. A 6. Propiedades químicas.—Las propiedades químicas del aire atmosférico son las mismas que las del oxíjeno, pero ménos intensas. Así, el aire atmosférico alimenta la combustión en nuestros hogares i la respiración de los animales ; oxída la mayor parle de los metales i produce muchos otros fenómenos que estudiaremos sucesivamente. 47. Composición i análisis del aire.—Según los análisis mas exactos que se han hecho, el aire atmosférico se compone en vo-* lumen de 20,8 de 'oxíjeno, de 79,2 de ozoe, de 4 a 6 diez milésimas de ácido carbónico, de 6 a 9 milésimas de vapor de agua. El aire contiene, ademas, indicios de hidrójeno protocarbonado, de amoniaco, de ácido sulfúrico i una cantidad mui pequeña de iodo. Los diversos procedimientos que han sido empleados para determinar la dosis de Jos principios constituyentes de este fluido, son mui nume- rosos. Para hacer su esposicion con órden i claridad, examinaremos sucesivamente los métodos empleados para determinar las proporcio- nes : I.® del oxíjeno i del ázoe; 2,# del ácido carbónico ; 3.° del vapor de agua. I,® Oxíjeno i ázoe ■—La determinación de las cantidades relativas de oxíjeno i ázoe que entran en la composición del aire atmosférico, puede hacerse por tres métodos principales : el primero consiste en absorber el oxíjeno por medio del fósforo ; el segundo por medio del eudiómetro ; el tercero, que es el de MM. Dumas i Boussingault, con- siste en hacer pasar una corriente de aire despojado de su vapor de agua' i de su ácido carbónico sobre el cobre calentado hasta el calor roj°* Primer método.—Sé introduce en una probeta graduada i colocada sobre el mercurio (fig. 19), un volumen de aire que se mide exacta- mente, en seguida se introduce un pedacito de fósforo sostenido en la estrcmidad de un hilo de platino. Gomo el fósforo absorbe el oxíjeno a la temperatura ordinaria, se vé disminuir poco a poco el volúmen de aire i subir el nivel del mercurio en la probeta. Son necesarias 24 horas para que la absorción del oxíjeno sea completa. Entonces se saca el fósforo i se mide el volúmen de gas ázoe restante, teniendo cuidado de tomar en cuenta las diferencias de temperatura i de pre- sión que pueden existir entre el principio i fin de la esperiencia. So- bre cien partes de aire introducidas en la probeta graduada, se en- cuentra de este modo quehai 21 partes de oxíjeno que son absorbidas por el fósforo i que quedan 79 de gas ázoe. Segundo método.—Para hacer el análisis del aire atmosférico por medio deí eudiómetro de mercurio o el de agua, se introduce en uno de estos dos instrumentos, que reposa sobre la cuba de agua o sóbrela de mercurio, una mezcla de ICO volúmenes de aire i 100 volúmenes de hidrójeno puro ; esto hecho, se acerca al botón del eudiómetro una botella de Leyde o él platillo de un eleclróforo, i se hace de este mo- do pasar una chispa eléctrica al través de la mezcla. La csplosion se produce al instante con vivo desprendimiento de luz, en' seguida se vé al mercurio o al agua elevarse en el aparato para llenar el vacío formado. Si se mide entonces el gas que queda en el eudiómetro, solo se encuentran i 37 volúmenes : 63 volúmenes de' la mezcla han por consiguiente desaparecido. Ahora, se sabe que el hidrójeno i el oxíjeno, combinándose para formar agua, lo hacen en la relación de un volúmen de oxíjeno por 2 de hidrójeno, por consiguiente, el 1/3 de los 63 volúmenes de mezcla que han desaparecido durante la es- plosión, representan la cantidad de oxíjeno que se encontraba en los 100 volúmenes de aire introducidos en el eudiómetro. El aire some- tido a la esperiencia contiene pues, 21 por 100 de oxíjeno i 79 de ázoe. 1 Si se quiere obtener este último, gas, será necesario introducir un exceso de oxíjeno, 100 volúmenes por ejemplo, en los 137 volúme- nes de mezcla de ázoe e hidrójeno restantes en el eudiómetro después de la esplosion, i hacer detonar de nuevo. No quedará entonces en el instrumento, mas que una mezcla dé ázoe i oxíjeno, de la cual se puede aislar fácilmente el ázoe absorbiendo el oxíjeno por medio del fósforo. 1 46 Tercer método.—Este método, mucho mas riguroso que los dos pre- cedentes, ha sido imaj i nado por lo» MM. Dumas i Boussipgault. Esto método permite pásar las cantldides relativas de oxíjeno i ázoe que contiene el aire atmosférico, lo que da resultados mucho mas exactos que la medida de los volúmenes, siempre mui pequeños, de los ga- ses empleados en los otros métodos. El aparato de que se hace uso se compone ; l.° de un tubo 4 (íig. 20), que sirve para traer el aire desde el esterior de la cámara en que se opera ; 2.° de un tubo B en forma de í/,‘ que contienefragmentos de piedra pómez impregnados con una disolución concentrada de potasa cáustica ; 3.° de un apara- tc. de bolas C dé Eiebig, que contiene una disolución concentrada, de uotasa cáuS’iéa ; 4.a de dos tubos en Z7, Di E que contienen frag- mentos de piedras pómez impregnadas de ácido sulfúrico concentra- do* 5 0 de un tubo recto FF’ , de vidrio refractario ; este tubo está lleno de tornaduras de cobre i esta colocado sobre un horno largo de» palastro F\ de manera que se pueda calentar en toda su lonjitud; lle- va ademas en sus extremidades dos llaves S i S \ que permiten hacer el vacío en él; 6.° de un globo de vidrio V, de 10 al 5 litros de ca- pacidad, i cuyo cuello está provisto de una llave R. Hecho esto, se ha- ce el vacío tan completamente como sea posible en el tubo h ,se cierran las dos llaves S i 1S , en seguida se pesa este tubo así vacio. Se hace en seguida el vacio en el globo \ el cual se pesa igualmente. Se ajusta entonces el aparato en el orden ep que lo hemos descri- to, i se calienta basta el calor rojo el tubo FF . En seguida se abren sucesivamente las llaves S i S del tubo ila llave R del globo** El ame qué entra por el 'tubo aspirador A atraviesa desde luegó el tubo B i el aparato de Liebig' C en donde se despoja de su ácido carbónico ; en seguida pasa por los tubos DiEbu donde abandona el ácido sulfúri- co la totalidad de su vapor de agua. Así, libre de su ácido carbónico ide su vapor de agua, el aire llega al tubo FF’, que contiene el co- bre calentado basta el calor rojo ; abandona entóneos su oxíjeno al metal i se precipita al globo vacío en estado de ázoe puro. Cuando la operación ha terminado, lo que se reconoce porque dejan de pasar burbujas de aire por el aparato de Liebig C,c se cierran exactamente las llaves S, S ’ del tubo i la llave R del globo, en seguida se desmon- ta el aparato ; se aguarda que el tubo i el globo se hayan enfriado i se pesan en seguida separadamente. El aumento de peso que el tubo ha esperimentado, da evidentemente el peso del oxíjeno que se ha fijado sobre el cobre ; la diferencia entre el peso del globo vacío i el globo lleno de ázoe representa evidentemente también el peso de este gas. Por medio de este análisis, hecho con todas las precauciones conve- nientes, MM. Dumas i Boussingault han encontrado que 100 partes de aire contiene : Oxíjéno, 23 en peso ; 20,8 en volúmen Aire, 77 » » 79,2 » » El aire atmosférico, tomado en diversos puntos del globo, a dife- rentes alturas hasta 3000 metros sobre el nivel del mar, i analizado por este método, ha dado constantemente la misma composición. Se- gún M. Levy, el aire que cubre la superficie del mar, contendrá un poco ménos oxíjeno que el aire de los continentes. ' ■ 'i. c ’ ,1. 2.° Acido carbónico.—Guando se deja por algún tiempo en con- tacto del aire una cierta cantidad de agua de cal, se vé qué la super- ficie de esta agua se cubre de una película sólida que es enteramente compuesta de carbonato decal. Esta simple esperiencia demuestra que el aire contiene ácido carbónico. Para medir la proporción de ácido carbónico contenido en el aire basta hacer pasar, valiéndonos de la aspiración producida por el de- rrame de un líquido, un volumen determinado de aire seco, por un sistema de tubos en Ui aparatos de Liebig, semejantes a los que repre- senta Ja (flg. 20A i llenos de potasa cáustica en disolución i en frag- mentos. La diferencia entre los pesos de estos tubos, ántes i después de la esperiencia, dan el peso del ácido carbónico contenido en el vo- lúmen de aire empleado. . ; ( Se ha encontrado de esta manera que la proporcionen volúmen del ácido carbónico que el aire encierra, varía entre h i 6 diez milésimas. Después de largas lluvias, hai siempre ménos ácido carbónico en el aire que que en tiempo de sequedad, porque este ácido es soluble en el agua. 3.° Vapor se.qgpa;~~Para asegurarse de k existencia del vapor de agua en ei aire atmosférico, basta esponer a la atmósfera un vaso lle- no de una mezcla frigorífica. Se vé bien pronto que el vapor se con- densa sobre las paredes del vaso i forma en él una capa de hielo. Se mide la cantidad de vapor de agua contenida en el aire, hacien- do pasar un vclúmen determinado de-este gas por un largo tubo en U-lleno de piedra pómez impregnada de ácido sulfúrico concentrado. La diferencia entre los pesos del tubo, ántes i después de la esperien- cia, dá el peso del vapor de agua contenido en el volumen de aire em- pleado. M. Regnaulfc ha imajinado un aparato mui simple, por medio del cual se determina a la vez, las proporciones de ácido carbónico i de va- por de agua que contiene el aire. Este aparato sé compone (fig, 21) de una serie de tubos encorvados en U, A, B, C, D, E, F, que comunican con un gran vaso cilindrico V por medio de un tubo encorbado HIK, Cuya rama vertical I K se introduce hasta la parte inferior del vaso ; este es de hierro galvanizado, de 50 a 100 litros de capacidad. Está ter- minado en su parte inferior por una llave R ; una segunda llave S per- mite establecer o interrumpir a voluntad la comunicación del vaso V con los tubos encorvados ; el vaso lleva ademas un termómetro T cu- ya cubeta está sumerjida en el interior. Para hacer la esperiencia, se llena de agua el vaso V, cuya capacidad se conoce exactamente. Los tubos A, B, E i Fse llenan con fragmen- tos de piedra pómez impregnadas de ácido sulfúrico concentrado ; los tubos C i D se llenan con fragmentos de piedra pómez impregnados de una disolución concentrada de potasa cáustica. Los dos tubos A i B se pesan juntos ; del mismo modo los tres tubos C, D i E ■ en cuan- to al tubo F, no hai necesidad de pesarlo ; su único objeto es evitar que el vapor de agua que se desprende del vaso V llegue al tubo E. Cuando el aparato está dispuesto de este modo, se abren las llaves R i S : el agua del vaso V sale con una velocidad constante-, i el aire estertor penetra por el tubo G, el cual está colocado en el espacio cuyo .'Re se quiere analizar. Este aire, ántes de penetrar en el vaso V, para reemma7ar aba£ua fiuese derrama, atraviesa los tubos A, B, C, D,E i F EnTos dos npd»eros tubos A i B, que contienen ácido sulfúrico, deposita su agua ;en > tubosrf f\ D dae contienen potasa cáustica, abandona su ácido carbónico. El E> ,b;teAer el ácjdo nítrico monohidratado, éd decir, tan concen* mirado-como sea posible, es necesario tener cuidado de s?car btefl $1 nitrato de potasa í un ácido sulfúrico que marque (30° cleí ae- reómetro. Sin estas precauciones, solo se obtiene el ácido nítrico or- dinario o cuadrihidratado. El acido mú":.co monohidratado, preparado del modo Aae acabamos de iildíea?} éncierra ciei^a cantidad de ácido hiponítrieo del cual es imposible separa.^0’ es la razon Por(lUG tiene color amarillo ies mui fumante al aire luki0’ . . En las fábricas so reemplaza ordinariaiu ente' nitr el cual se combina con un equivalente de amoniaco no descompuesto» i forma así cianhidrato de amoniaco : 2A zH34-2G=AzH3, O Azlí}-2H. El cloro, el bromo i el iodo se apoderan de su hidrójeno i dejan li- bre el ázoe. Resultan de esta reacción los ácidos clorhídrico, brorahí- drico i iodhídrico, los cuales forman clorhidrato, bromhidrato e iod- hidrato de amoniaco: üAzH3-4-3CI=S íAzH, HCI)-f Az. El iodo forma aun con el amoniaco un compuesto que se llama ¿o- duro de ázoe. Muchos metales, tales como el potasio, el sodio, el hierro, el cobre, descomponen igualmente el amoniaco a una temperatura eleveda. El potasio iel sodio forman compuestos que tienen por formula ; AzH2, K i AzH2, N. El hierro i el cobre reducen simplemente el amoniaco a sus ele- mentos, es decir, al volúmen de ázoe i 3 de hidrójeno. El amoniaco puede, en ciertas circunstancias, combinarse con un equivalente de hidrójeno i constituir un cuerpo que tiene por fórmula AzIP. Este compuesto particular ha recibido el nombre de amonio, i (1) El amoniaco puro Az 113 no se combina directamente sino con los ácidos h'drojena- dos o hidrácido». Para entraren combinación con los ácidos oxijenados u oxácidos, es ne- cesario que tenga un equivalente de agua AzH5 HO. se comporta como los metales enlodas las combinaciones que forma. Guando se vierte una disolución de clorhidrato de amoniaco en un va- so que contenga una amalgama de potasio, se vé casi al mismo tiem- po formarse una masa metálica, voluminosa, mui brillante i blanda. Esta masa metálica no es otra cosa que una amalgama de amonio. Se produce ademas cloruro de potasio que queda disuelto ; Az H3, Cl H-f-Hg K—Az H4, fíg-f KCI Este compuesto notable no ha podido ser basta el presente aislado de sus combinaciones, Observación,—El compuesto Az U 2 que forma cl amoniaco en con- tacto con el potasio, ha recibido el nombre de amidójeno. Este cuer- po! el amonio tienen una gran importancia teórica que no podemos mas que indicar aquí. 77, Composición,—-El análisis da para la composición del amo- niaco, qne 50 volúmenes de gas amoniaco contienen 25 volúmenes de ázoe i 75 de hidrógeno; lo que da en peso para 100 partes de este Ras : Azoe 82,89 Hidrójeno,. 17,11 100,00 Estos dos números están en la relación de 175, equivalente del ázoe, a 37,50, o tres veces el equivalente del hidrójeno. La fórmu- la del amoniaco es por consiguiente AzH3. 78. Estado natural.—El amoniaco se produce espontáneamente en la descomposición de las materias orgánicas que contienen ázoe. Algunos químicos creen que existe el amoniaco en mui corta cantidad en el aire atmosférico. Se encuentra este cuerpo al estado de fosfato en los orines, al estado de clorhidrato, en los escrementos de los ca- mellos. El carbonato de amoniaco se forma constantemente en la pu- trefacción de las materias animales. 79. Preparación del amoniaco.—Se prepara el amoniaco, des- componiendo el clorhidrato de amoniaco por medio de la cal viva. Se introduce en un matraz (ílg. 24) una mezcla de estos dos cuerpos en pesos iguales. A este matraz se adapta un tubo encorbado que se di- pije a una probeta llena de mercurio. Teoría,—’La cal descompone el clorhidrato; rechaza el amoniaco i se apodera de su ácido clorhídrico, para formar cloruro de calcio í agua : AzH sCIH-f- CaO—AzH s-f CaCl+BO* Se puede reemplazar el clorhidrato de amoniaco por cualquiera otra sal amoniacal. Preparación de la disolución acuosa de amoniaco.—Se prepara esta disolución por medio del aparato de Woíf (fig. 25)» El gas se prepara como anteriormente, con la diferencia que en lugar de cal viva se emplea cal apagada; El gas pasa desde luego por un frasco la- vador! que contiene mui poca agua, en seguida pasa sucesivamente por los frascos B, C, llenos hasta los 3// i de agua. Los tubos encorva- dos que conducen el gas deben sumerjirse en el agua hasta mui cerca del fondo del frasco. 80. Usos del amoniaco»—El amoniaco se emplea en medicina co- mo cáustico, en el arte de la tintorería para disolver ciertas materias colorantes, ien los laboratorios como reactivo» Siempre es la disolu- ción acuosa la que se emplea. Azufre.—Acido sulfuroso,—Acido sulfúrico.—Hidrújeno sulfurado. Alafre; EQUIVALENTE, 8=200; Bli Historia»—El azufre es conocido desde la mas remota anti- güedad» Los alquimistas de la.edad media lo miraban como uno de los elementos de los metales, de ello da una prueba el adajio Omniame~ talla ex sulfure et argento vivo coiisistunti Durante mücho tiempo se confundió bajo el nombre jenérico de azufre a todas las materias ina llamadles i combustibles. Beecher i Slalh, su discípulo, fueron los pri- meros que hicieron conocer, a fines del siglo XvII, las propiedades de este cuerpo, que ellos consideraban sin embargo como una sustan- cia compuesta. Solo a fines del último siglo los químicos franceses lo colocaron entre los cuerpos simples. 82 .Propíeúádes Hsiíías. —EI azufre es un cuerpo sólido ala tena- pera tura ordinaria, su color es amarillo de limón, insípido i sin olon Es mui mal conductor del calórico i la electricidad ; cuando se le fro- ta, se electriza negativamente i adquiere entónces un lijero olor. Este cuerpo es mui quebradizo ; si se tiene en la mano un bastón de azufre, éste cruje i concluye por romperse a causa de la dilatación desigual de sus moléculas. Su densidad es= 2,087. Es completamente inso- luble en el agua,, mui pocú en el alcohol i en el éter, se disuelve bien en la esencia de trementina, en los aceites en jeneral i particularmen- te en el sulfuro de carbono. Cuando se le disuelve en este último lí- quido ise deja evaporar lentamente la disolución, el azufre cristaliza en octaedros de base rombal. Veremos en seguida que por otro medio de cristalización toma una forma mui distinta. El calor ejerce sobre el azufre una acción mui notable. Cuando se calienta este cuerpo basta 110°, entra en fusión i forma un líquido mui fluido de color amarillo de limón. Se observa que los trozos de azufre no fundidos quedan en el fondo déla vasija, lo que prueba que el azufre se dilata al pasar del estado sólido al estado líquido, fenómeno contrario al que presenta el agua en las mismas circunstancias. Si se continúa elevando gradualmente la temperatura, se vé que el azufre fundido se hace mas i mas espeso i viscoso, al mismo tiempo que to- ma un color amarillo mui intenso. A 260°, su viscosidad es tal, que dando vuelta la vasija que le contiene, no se derrama ; cerca de los 300° vuelve a ponerse fluido conservando su color oscuro. En fin, hacia los 400, entra en ebullición i pasa al estado de vapor. Este vapor es amarillo, espeso, i de una densidad cerca de 7 veces mayor que la del aire. Cuando se deja enfriar lentamente el azufre fundido, vuelve al es- tado sólido i cristaliza en prismas oblicuos de base rombal, forma cristalina incompatible con la que toma en la cristalización por diso- lución. Esta propiedad del azufre, i de algunos otros cuerpos de pre- sentar dos formas cristalinas diferentes e incompatibles, ha recibido el nombre de dimorrfismo. El azufre fundido i enfriado bruscamente, vertiéndolo en el agua eij el momento en que está todavía mui fluido, se pone amarillo, duro i quebradizo. Por el contrario, se pone pardo, vizcoso, trasparente, elástico como cauchu, cuando se le, vierte en el agua fria en el mo- mento en que está espeso, es decir; cuando su temperatura es de cer- ca de 250 grados. Sin embargo, al fin de cierto tiempo, vuelve a to- mar su color amarillo isu dureza primitiva. Según M. Dumas, esto estado particular del azufre proviene de cierta cantidad de calórico latente que conserva este cuerpo al enfriarse, i que pierde en seguid*'1 poco a poco. 83. Promedadks químicas.—El azufre tiene mucha afinidad coO eloxíjeno. Ala temperatura de 150 grados arde en este gas o en o| aire con una llama azuleja i esparce un olor vivo i penetrante unh característico. Éste olor es debido al desprendimiento de un com¿ puesto gaseoso que se forma en esta combustión i que se conoce bajo el nombre de ácido sulfuroso. El azufre se combina también con el hidrójeno, carbono, doro, bromo, iodo, así eomo también con la ma- yor parte de los metales. La afinidad del azufre para ciertos metales es tal, que la combinación se efectúa con desprendimiento de calórico i luz. Bh. Estado natural,—El azufre está mui repartido en la naturaleza. Se le encuentra en estado nativo, es decir, en estado libre, en los terre- nos volcánicos, formando capas mas o menos espesas ; las mas veces se le encuentra en pequeños fragmentos diseminados en ciertas pie-31 dras, i algunas veces se le encuentra bajo la forma de hermosos cris- tales octaédricos semitfasparentés. Este cuerpo existe en estado de combinación en los súlfuros metálicos i sulfates, en un gran número de aguas minerales, 'así como también en ciertas sustancias orgánicas animales i vejeta!es. p 85. Estragcion del azufre.—‘Se es trae el azufre de los terrenos volcánicos llamados solfataras, en dondte se le encuentra nativo i fflez- ciado con materias terrosas. Se le separa de estas materias por dos destilaciones sucesivas; una se hace en el lugar mismo de la esplota- cion i da el azufre que lleva el nombre de azufre en bruto, la otra se practica en los lugares de su empleo i tiene por objeto purificar exac- tamente el primero. La primera destilación se hace por medio de tarros de barro (fig. 26) colocados en un horno de ladrillo que se llama horno de galera ; estos tarros comunican, por medio de tubos inclinados, con otros se- mejantes i colocados esteriormente. Se introduce en los primeros la tierra sulfurosa estraida de la mina, i se tapa con cuidado su orificio superior. Cuando la temperatura del horno se ha elevado suficiente- mente, el azufre destila i vaa condensarse en estado líquido a los tarros esteriores, de donde se le saca de cuando en cuando por medio de una abertura colocada cerca del fondo. Se le recibe en gamelas llenas de agua fria en donde se solidifica. Este azufre en bruto no es puro, con- tiene aun mas de 15 por 100 de materias terrosas. La segunda destilación se hace en una gran cámara de albañilería A (fig. 27), cuya chimenea está provista de una válvula S para el des- prendimiento del aire interior i que comunica por un orificio D con una caldera de fundición B, que descansa sobre un hogar K. Sobre es- ta caldera hai otra M, que se calienta por el aire caliente que va del hogar a la chimenea. En esta caldera M se introduce el azufre en bruto; cuando se funde, pasa por un tubo de comunicación t a la caldera B, en donde no tarda en entraren ebullición. El vapor se dirije a la cámara .4 6n donde se condensa desde luego bajo la forma de un polvo mui fino íjue el hombre de flor de azufre. Mientras que la temperatura de la cámara no llegue a 110® se obtiene el azufre sólido, pero, conti- nuando la operación, la temperatura se eleva lo suficiente-para que el azufre no pueda permanecer en estado sólido, i entonces el vapor se Condensa en estado líquido, que se reúne sobre el suelo inclinado de la cámara ; se saca por medio de una pequeña canal r i se le recibe en una nueva caldera que lo mantiene líquido, en seguida se le intro- duce en unos moldes de madera c de forma cónica ; el azufre así pre- parado lleva el nombre de azufre en canon o azufre en bastones. Se vé que a voluntad puede obtenerse azufre en flores o en canon. Basta, en el primer caso, interrumpir de tiempo en tiempo la opera- ción, a fin de mantener las paredes de la cámara a una temperatura siempre inferior a la de fusión del azufre. Casi la totalidad del azufre que se emplea en Francia proviene de Sicilia. En Sajorna i en Hungría se obtiene este cuerpo por la destila- ción de ciertos súlfuros, i particularmente delbisúlfuro de hierro. Observación.—Las flores de azufre contienen siempre una pequeña porción de ácido sulfuroso i de ácido sulfúrico ; se les purifica laván- dolas con agua caliente i secándolas en seguida en una estufa. 86. Usos.—-El azufre tiene muchos usos en las artes ien medi- cina. En medicina, se le emplea para combatir las enfermedades cu- táneas • en la industria, sirve para la fabricación de la pólvora, del ácido sulfuroso i del ácido sulfúrico. Se hace uso también del azufre para tomar impresiones de medallas, para sellar el hierro en la piedra i para hacer mas combustibles los fósforos. En Francia se consumen anualmente mas de 25 millones de kilogramos. Combinaciones de! azufre con el osíjeno. 87. El azufre forma con el oxíjeno numerosas Combinaciones i todas son ácidas. Las que se conocen son 7, a saber: Elucido hiposulfi¿rosou..i.*,.i,.n .. S2 O 2 El ácido hiposulfúrico irisulfurado*.*..*.... S5 Cf*” El ácido hiposulfúrico bisulfurado ..... B1 O 5 El ácido hiposulfúrico mbnosulfuradOi......... S3 OL El ácido sulfuroxo>..n....t..ii.,.ii*é.,,ii.* SOá El ácido hiposulfúrico*.* S? O® El ácido sulfúrico SO En la industria solo se emplea el ácido sulfuro ;o i ei su|^1jco 65 £ Acido sulfuroso, S« 88. Historia—Este ácido ha debido ser conocido en todos loa tiempos, pues que se forma siempre que el azufre arde en conlacto del aire. Sin embargo, solo a mediados del siglo XYII faé distingui- do por Stalh, quien estudió sus propiedades. El primero que deter- minó su naturaleza i composición fue Lavoisier, quemando azufre en el oxíjeno. 89. Propiedades físicas.—El ácido sulfuroso es un gas incoloro, de un «abor fuerte i picante ; su olor es el de azufre quemado. Cuando se le respira, aun en pequeña cantidad, provoca la tos, irritando vi- vamente los órganos respiratorios. Este gas es mui soluble en el agua la cual puede disolver, a la temperatura ordinaria, cerca de 50 veces su volúmen. Su densidad es = 2,247. A la temperatura de —ls°, bajo la presión de 0511,7(5,O511,7(5, el ácido sulfuroso se liquida; forma entóneos un líquido incoloro, mui fluido i mui volátil cuya densidad es = 1,42. Este líquido entra en ebullición a 10°, i se cuájela cuando se le es- pone al frió producido por la mezcla de éter i ácido carbónico sólido. La evaporación súbita en el aire del ácido sulfuroso líquido, determi- na un descenso considerable de temperatura; en el vacío, el enfria- miento puede llegar basta 68 grados bajo cero. Se utiliza esta pro- piedad para solidificar el mercurio, i para liquidar algunos gases como el cloro, el amoniaco! el cianójeno. Cuando se proyectan algunas gotas de ácido sulfuroso líquido en una cápsula de platino calentada hasta el calor rojo, se observa un fe- nómeno mui notable. El líquido, en lugar de evaporarse instantánea- mente, como podria suponerse, toma una forma esferoidal, ise man- tiene durante un tiempo bastante largo, a una temperatura inferior a la ebullición, es decir, a mas de 10° debajo de cero ; si se agrega en- tonces un poco de agua, este líquido se conjela al instante, i pueden estraerse trocitos de hielo de la cápsula incandescente. Este fenóme- no, descubierto por M. Boutigny, ha recibido el nombre dq calefacción ael ácido sulfuroso. 90. Propiedades químicas.—El ácido sulfuroso es el mas estable de todos los compuestos oxijenados del azufre; no se descompone por el calor ni por la electricidad ; no puede alimentar la combustión i por esta razón se le empleaba para estinguir el fuego de las chimeneas quemando en ellas azufre. Es un ácido poco enórjico ; puesto en con- lacto con la tintura de tornasol, la enrojece al principio i la descolora en seguida. Este poder descolorante del ácido sulfuroso se ejerce sobre la mayor parte de los colores vejetal§§ ; así, las violetas, sumerjidasei^ ün vaso qué contenga ácido sulfuroso, no tardan en ponefísé enterpiente blancas, pero vuelven a tomar su color cuando se les pone en contacto de un líquido alcalino ; pétalos de rosa; desco- loradas por el ácido sulfuroso, vuelven a lomar igualmente su color cuando se les sumerjo en el ácido sulfúrico diluido; lo que prueba que el ácido sulfuroso, al blanquear las materias colorantes, no las destruye. El oxíjeno seco no ejerce acción alguna sobre el ácido sulfuroso, cualquiera-que sea la temperatura ; pero bajo la influencia combinada del musgo de platino i del calor, le trasíorma en ¿leído sulfúrico anhi- dro, El hidrójeno i el carbono, a una temperatura elevada, descompo- nen al ácido sulfuroso ; uno i otro dejan el azufre en libertad i se apo- deran del oxíjeno, el primero para formar agua i el segundo para formar ácido carbónico u óxido de carbono. 66 ' El cloro obra de dos modos sobre el ácido sulfuroso ; 4.° Cuando los dos gases están perfectamente secos, i mezclados se les espone a la acción directa de los rayos solares, se forma un com- puesto líquido i sin color que se designa bajo el nombre de ácido clorosulfúrico. Este ácido está compuesto de volúmenes iguales de cloro i ácido sulfuroso, de manera que su fórmula es S02CI. 2.° Cuando los dos gases están húmedos, obran inmediatamen- te uno sobre otro descomponiendo el agua; el cloro se apodera del hidrójeno para producir ácido clorhídrico, miéntras que el áci- do sulfuroso se apodera del oxíjeno para trasformarse en ácido sulfúrico : SOH-Cl-f2HO=HGI4-S03,H0. El bromo i el iodo obran de la misma manera sobre el ácido sul- furoso húmedo. El azufre i el ázoe no tienen acción sobre el ácido sulfuroso. El potasio, el sodio i ínuchos otros metales le descomponen a una tem- peratura elevada. El ácido nítrico, a la temperatura ordinaria, trasforma al ácido sulfuroso en ácido sulfúrico, con desprendimiento de ácido hiponítrico: AzO5,H0-| - SO2,—S 03,H0-|-AzO3,HO-|-AzO4. Esta reacción se utiliza en la preparación en grande del ácido sui- da rico. 91. (Composición.—Se determina la composición deí ácido sulfu- roso por medio de la síntesis, tomando en cuéntala densidad del oxíjeno i del vapor de azufre; de este modo se lia llegado a saber que : un volumen de ácido sulfuroso se compone de un volumen de oxíjeno i jqb volumen vapor de azufre; lo que da en peso ; oxíjeno ¿9,13 azufre. 50,87 100,00 Estos números son poco mas o ménos iguales, por consiguiente, el ácido sulfuroso debe estar formado de’l equi* de azufre (200), ide 2 equi. de oxíjeno (200)* Su fórmula será entonces .SO2 . Estado natural.—Se encuentra el ácido sulfuroso en estado libre en las inmediaciones de los volcanes, de las solfataras i en todos los lugares donde haya azufre en combustión. No se le encuentra en esta- do de combinaciones, porque tiene poca tendencia a unirse con las bases* i las sales que formase no tardarían en convertirse en sulfates. 93* Preparación del acido sulfuroso. —En la industria se prepara siempre el ácido sulfuroso haciendo arder el azufre en el aire- En los laboratorios se le obtiene calentando en un matraz de vidrio (fig. 28) ácido sulfúrico concentrado con limaduras de cobre. En razón de la gran solubilidad de este gas en el agua debe recojerse sobre el mer- curio, pero antes de recojerlo, es necesario hacerlo pasar por un frasco lavador que contenga un poco de agua, para quitarle los vapores de ácido sulfúrico que se desprenden durante la operación. Teoría.—* Una parte del ácido sulfúrico se descompone en ácido sulfuroso, que se desprende, i en oxíjeno que se fija sobre el cobre para formar un óxido, el cual se combina con el ácido sulfúrico no descompuesto; de manera que en el matraz queda sulfato de cobre: 2S03 -fCuO.SO». El cobre puede ser reemplazado por el mercurio; se obtiene en» tónces 2SO* +Hg=-SOa-f 4 _Se prepara también el ácido sulfuroso por los dos procedimientos Siguientes: I.® Calentando en una retorta de vidrio una mezcla de h partes de azufre i 5 de bióxido de manganeso! 3S^MnO^SCP-^MnS2. _ 2*° Calentando en un matraz de vidrio una mezcla de ácido suptú- ríco i de carbón. Se obtiene a la vez ácido sulfuroso i ácido carbónicor 2.503 -f C=2502 -j-COrí Este último procedimiento se emplea por economía, cuando se quic- io obtener una disolución acuosa de ácido sulfuroso* Los dos gases se disuelven juntos, pero el ácido sulfuroso, en razón de su mayor solu- bilidad, arroja en seguida al ácido carbónico. Se emplea para esta operación el aparato de Wolf. 9/i. Usos.—El ácido sulfuroso se emplea en medicina, bajo la forma de fumigaciones, en los tratamientos de las enfermedades de la piel. En la industria, se sirve de él para blanquear los tejidos de lana i seda, las esponjas, la paja, el colapiz, etc. La disolución de este ácido quita las manchas de frutas del lienzo. En defecto de esta diso- lución, basta mo jar la mancha i esponerla sobre algunas pajuelas azu - fradas i encendidas. , a. Acido Stlilful'iCO) Sfe 95. Historia.-—EI ácido sulfúrico fué descubierto a mediados del siglo XV, por Basile Valentín célebre arquimista de Erfurt i monje de la órden de benedictinos. Durante largo tiempo se miró este ácido como existente en el azufre. Lavoisier fué el primero que hizo co- nocer su naturaleza isu composición, demostrando que, como el áci- do sulfuroso, se compone de azufre i oxíjeno. El ácido sulfúrico ha sido designado bajo el nombre de ácido vitriólico i de acáte de vitriolo, porque se le obtenía destilando el sulfato de hierro llamado vitriolo verde.. 96. Propiedades físicas—El ácido sulfúrico se presenta bajo dos formas distintas : el ácido sulfúrico anhidro iel ácido sulfúrico hi- dratado. El ácido sulfúrico anhidro SO3 es sólido, blanco, f/paco, cristaliza- do en hebras sedosas como el amianto. Se funde a 20° i se volatiliza a cerca de 30°. Su densidades =1.97, casi el doble de la del agua. Este ácido esparce humos abundantes en el aire, que provienen de su com- binación con la humedad atmosférica. Cuando se pone en contacto con el agua, se disuelve al instante dejando oir un ruido parecido al que se siente cuando se introduce un hierro enrojecido en el agua. El acido sulfúrico hidratado SO* /JO es un líquido incoloro, ino- doro, de una consistencia oleaginosa, loque le ha hecho dar el nom- bre de aceite de vitriolo. Su densidad ala temperatura de 20° es 1,8á2. Sometido aun enfriamiento de—3/i° cristaliza en prismas de 6 caras; ala temperatura de 325° entra en ebullición i puede enton- ces ser destilado. Esta destilación puede hacerse en una retorta de vidrio, cuyo cuello enchufa libremente en un matraz donde secón- densa el vapor. Para evitar los sobresaltos que siempre se produ- cen durante la ebullición de este ácido, se colocan en la retorta algu- nos hilos de platino que favorecen el desprendimiento del vapor, pero es mejor todavía calentar, lateralmente la .retorta i cubrirla con una cobertera de fundición (fig. 29); de este modo la operación no ofrece peligros. 97. Propiedades químicas. —EI calor descompone al acido sulfúrico enáciclo sulfuroso ien oxíjeno. El bidrójeno, el carbono i el azufre le descomponen a una temperatura mas o menos elevada. El hidrójenode trasforma en agua ien ácido sulfuroso: SO3 ,HO-\-H=SO2 el carbono le trasforma en ácido sulfuroso, ácido carbónico i agua : 2SO‘s,HO-\-C—-2SO'2 -\-CO2 -|-2UO ■ el azufre le convierte entera- mente en ácido sulfuroso i en agua : 2SO*,HQ-\-S—3SO2 -f-2110. La mayor parte de los metales obran sobre el ácido sulfúrico; unos, como el zinc, el hierro, descomponen su equivalente de agua, se apoderan del oxíjeno dejando libre el bidrójeno, i se transforman cu sulfates: SO'¿ ,HO-{-Zn=H-\-ZnO,SÓz : otros, como el cobre iel mercurio, descomponen una parte del ácido sulfúrico laque transfor- man en ácido sulfuroso, miéntras ellos se convierten en su hatos con el ácido no descompuesto ; 2SOs,FIO-:\-Cu=So2-\-CuO,SO3-\-2110. El oro, el platino, el paladín, el rodio, el iridio, no tienen acción sobre el ácido sulfúrico. El ácido sulfúrico es uno de los ácidos mas pner jicos; quema i des- truye un gran número de materias orgánicas : así, cuando se sumerje un trozo de madera en este ácido, se pone negro al instante; este efecto depende sobre todo de la grao afinidad de este ácido por el agua; cuando se mezclan estos dos líquidos, su temperatura puede elevarse mas allá de 100°. Se observa ademas, despees del enfria- miento, que el volumen de la mezcla es menor* que la suma de los volúmenes de agua i ácido mezclados; se forman en este caso ver- daderos hidratos en proporciones definidas cuyas fórmulas son ; SOZfiHO i SOs,SHO. En razón también de la gran afinidad de este ácido con agua, es que, cuando se le deja espuesloal aire hú- medo, aumenta considerablemente de volúmeh i toma un tinte ama- rilloso. Esta coloración es debida a partículas de polvo que absorbe i ennegrece. El hielo mezclado con el ácido sulfúrico produce calor o frío, se- gún sean las proporciones de ácido i hielo empleados: así, h partes de ácido i l parte de hielo dan desprendimiento de calor, miéntras que en las proporciones inveVsas producen frió. Estos dos efectos con- trarios se osplican fácilmente: en el primer caso, la acción química entre el agua i el ácido sulfúrico produce mas calórico que el que absorbe el hielo al fundirse; en el segundo caso, produce menos. 98. Composición. —EI análisis demuestra que el ácido sulfúrico se compone, el peso, de : Azufre h O Oxíjeno 00 JOO Como estos números están en la relación de 200 a 300, se yé que el ácido sulfúrico anhidro está formado de 1 pqui. de azufre i de 3 equi. de oxíjeno. Su fórmala será por consigniente SO3. 99. Estado natural.—El ácido sulfúrico se encuentra en mui corta cantidad en estado libre. Se lo encuentra en pequeña cantidad en las aguas de Aix-la-Chapelle, en algunos lagos déla América meri- dional i en los alrededores dolos volcanes, en donde se forma por el contacto del ácido sulfuroso i el aire bajo la influencia de lavas poro- sas e incandescentes. En estado de combinación, el ácido sulfúrico es por el contrario mui común en Ja naturaleza: se le encuentra casi por todas partes en combinaciones con la cal, labarita, la la magnesia, la alúmina, etc. 100. Preparación del acido sulfúrico hidratado.—En los labora- torios, se obtiene el ácido sulfúrico ordinario por medio de un gran globo de vidrio A (fig. 30),, que comunica por dos tubos encordados con un frasco C i un matraz D, de los cuales uno desprende bióxido de ázoe i el otro ácido sulfuroso; otros dos tubos T i 7” sirven para introducir i renovar el aire en el globo, cuyas paredes deben estar previamente humedecidas. Teoría.—En el globo tenemos el bióxido de ázoe en presencia del ácido sulfuroso, del aire i del agua. El bióxido de ázoe en contacto del aire absorbe dos equivalentes de oxíjeno i se transforma en ácido hipoazótico, que aparece bajo la forma de vapores rojos; este ácido así formado se convierte inmediatamente, bajo la influencia del agua, en bióxido de ázoe i en ácido nítrico, el cual cede un equivalente de oxíjeno al ácido sulfuroso i le transforma en ácido sulfúrico. En re- súmen : l.° El bióxido de ázoe, en presencia del aire, se convierte en ácido hiponítrico. Azo2-f2o==Az04; 2.° El ácido hipoazótico, en presencia del agua, se descompone en bióxido de ázoe i ácido nítrico: 3Az04-f 2HO=AzQ2-f 2AzOs,HO; 3.° El ácido nítrico, en presencia del ácido sulfuroso, le cede un equivalente de oxíjeno, íe convierte en ácido sulfúrico i pasa al estado de ácido hiponítrico; AzQs.HO+gO^SOa^O+AzO*. Este ácido hipoazótico se transforma de nuevo, en contacto del agua, en ácido nítrico i deutóxido de ázoe, el cual obra de nuevo sobre otra porción de ácido sulfuroso, i así en seguida; de manera que la misma cantidad de bióxido de ázoe, puede servir indefinida- mente para transformar ácido sulfuroso en sulfúrico, si se renueva el oxíjeno constantemente. Un fenómeno que se nota mui frecuentemente en esta operación, es la formación de pequeños cristales trasparentes qtie se depositan sobre las paredes del globo A; estos cristales compuestos de ácido nítrico i ácido sufúrico Az(/°, '2S()‘\ se forman siempre que el vapor de agua contenido en el globo esté en cantidad insuficiente para transformar completamen te el ácido hiponítrico en ácido nítrico i deutóxido do ázoe. El método que acabamos de indicar para la preparación del ácido sulfúrico, solo sirve para hacer ver las reacciones que se verifican en- tre el ácido sulfuroso, el deutóxido de ázoe, el aire iel vapor de agua. En la industria, es decir en la fabricación engrande del ácido sul- fúrico, el globo de vidrio se reemplaza por una vasta camarade carpin- tería C (figSl), cubierta interiormente con láminas de plomo; en uno de los costados de esta cámara, cuyo suelo es inclinado, está colo- cado un horno de ladrillo F, cubierto con una plancha de fundición, sobre la cual se hace quemar una mezcla de 10 partes de azufre i una parte de nitrato de potasa; una puerta P, cuya abertura se puede aumentar o disminuir a voluntad, sirve para introducir el aire necesa- rio para la ambustión. Una caldera B colocada sobre otro horno, sumi- nistra vapor de agua, el cual se esparce en la cámara bajo una fuerte presión por los tubos Ti T\ En fin, una válvula S, situada en la par- te superior de la cámara, tiene por objeto dar salida a los gases res- tantes. Loque pasa en este modo de fabricación del ácido sulfúrico es mui fácil de comprender; la mayor parte azufre colocado en el horno, arde absorbiendo el oxíjeno del aire i se-transforma en ácido sulfuro- so, el cual se esparce en la cámara, en donde se mezcla con el aire que contiene; la otra parte del azufre descompone al nitrato de po- tasa i le convierte en bióxido de ázoe, que se esliendo en la cámara, i en sulfato de potasa que queda en el horno ; liO, SO3. En la cámara se encuentran por consiguiente el debió sulfuroso, el deutóxido de ázoe, el aire i el vapor de agua del mis- mo modo que eu el globo de vidrio, i reaccionan del mismo modo que hemos indicado; el acido sulfúrico formado se reúne en el sue- lo inclinado de la cámara. Este ácido, antes de ser entregado al co- mercio, debe ser sometido a una destilación, que se hace en vasos de platino, hasta que marque 66 grados del aereómetro; se le vierte jm seguida en grandes botellas de vidrio o de greda. El procedimiento qqe acabamos de describir es reemplazado actual- meme por otro llamado método ingles. La íig. 32 representa un corte jeneral dei aparato empleado en este nuevo método. F i F’ son dos hornos acoplados en los cuales, en lugar de quemar una mezcla de azufre i nitrato de potasa, se quema solo el azufre sobre una larga plancha de palastro. Encima están co- locadas dos calderas G i G’ destinadas a suministrar la cantidad de vapor de agua necesaria para la reacción. Este vapor de agua se dis- tribuye por un sistema de tubos o p en las diversas partes del apa- rato. El ácido sulfuroso producido por la combustión del azufre, se introduce en una chimenea a con el aire atmosférico i se dirije a un tambor de plomo E, en donde se encuentran tablas inclinadas, sobre las que corre una capa delgada de ácido sulfúrico cargado de produc- tos nitrosos (ácido nítrico, hiponítrico i bióxido de ázoe) cuyo oríjen diremos mas adelante. Una parte de estos productos nitrosos obra sobre una cierta cantidad de ácido sulfuroso que transforma en ácido sulfúrico; el resto se desprende al estado de vapores, i pasa con la mez- cla de ácido sulfuroso i aire en exceso, por un tubo de fundición iTque le conduce a una primera cámara de plomo A. Esta cámara lleva el nombre de dinitnficador, i recibe una corriente de vapor de agua que determina la reacción entre los vapores nitrosos, el ácido sulfuroso i el oxíjeno, reacción de la cual resulta la formación de una pequeña cantidad de ácido sulfúrico que se condensa i cae sobre el suelo de la cámara. \ El gas se dirije en seguida a una segunda cámara B por el tubo b, delante del cual hai colocada una pieza de porcelana cocida, en forma de cascada circular, que recibe por un tubo /una corriente de ácido nítrico, que proviene de un vaso esterior K. El ácido nítrico es desde luego des- compuesto ; se forma ácido sulfúrico que se condensa sobre el suelo de la cámara, i por un pequeño tubo se dirije ala cámara A, en donde se libra de los productos nitrosos de que está cargado ; S02-f-Az0S,HO=.S03,H0-}-Az04. El ácido sulfuroso i el aire en exceso, así como también el ácido hipo- nítrico que proviene de la descomposición del ácido nítrico, son con- ducidos por el tubo c a una tercera cámara c, mucho mayor que las otras i que recibe varias corrientes de vapor de agua. En esta cá- mara, en donde el gas permanece mas largo tiempo, es donde tiene lugar la principal reacción entre el ácido sulfuroso, el ácido hiponí- trico, el bióxido de ázoe, el oxíjeno iel .agua, i donde se forma la mayor cantidad de ácido sulfúrico. La temperatura mui elavada de la cámara C, no permite que se condense en ella todo el ácido sulfúri- co formado; la condensación se concluye en una última cámara D i en un refrijeranie MN con el cual comunica por el tubo ef. En cuan- to a los vapores nitrosos que escapan a la condensación, se lesrecojs haciéndoles pasar por medio de un tubo g a un gran cilindro II lleno de cok, sobre el cual cae, por medio de un tubo i dividido en mu- chas ramas, ácido sulfúrico concentrado que contiene un vaso superior V’. El ácido sulfúrico, al atravesar la capa de cok, disuelve comple- tamente estos vapores; en seguida se dirije por un tubo inclinado sq a un recipiente O, de donde la presión del vapor de agua contenido en la caldera, le hace subir por el tubo mn basta el vaso V. De este va- so sale por la llave x el ácido sulfúrico cargado de productos nitrosos i cae sobre las tablas del tambor E , como lo dijimos al principio de esta descripción. Se obtiene de este modo una grande economía en el consumo de ácido nítrico i no se escapan por la chimenea h mas que una pequeña cantidad de productos útiles, mezclado con el ázoe del aire atmosférico, cuyo oxíjeno lia sido absorbido durante la ope- ración. El ácido sulfúrico, preparado por uno o por otro de los procedi- mientos que acabamos de dar a conocer, contiene casi siempre sulfa- to de plomo, un poco de ácido nítrico i bióxido de ázoe. Se le puri- fica del sulfato de plomo por la destilación en una retorta de vidrio; se le separa del ácido nítrico, calentándole con una pequeña cantidad de sulfato de amoniaco, que transforma este ácido i el gas bióxido de ázoe, en agua i ázoe. 101. Preparación del acido sulfúrico anhidro.—Se obtiene el ácido sulfúrico anhidro, destilando a una baja temperatura el ácido sulfúrico de Nordhausen, así llamado por el nombre de la ciudad en donde se prepara. Este ácido, que es el producto de la destilación del sulfato de hierro, puede ser considerado como una mezcla de ácido sulfúrico anhidro, de ácido sulfúrico hidratado i de ácido sulfuroso. Calentándole suavemente en una retorta de vidrio cuyo cuello comu- nique con un tubo en U, rodeado con una mezcla frigorífica, el ácido sulfúrico anhidro se desprende bajo la forma de abundantes vapores blancos que van a cristalizar en el tubo. Para conservar este ácido, se cierran a la lámpara las dos estremidades del tubo que le contiene, a fin de sustraerle a la humedad del aire atmosférico. Según M. Ba- reswil, se puede aun preparar el ácido sulfúrico anhidro, destilando el ácido sulfúrico ordinario, sobre el ácido fosfórico anhidro que so apodera de su agua. 102. Usos del acido sulfurtgo.—El ácido sulfúrico es de todos los ácidos el que tiene mas usos. Sirve para la preparación de la sosa artificial, del alumbre, del cloro, del éter, de casi todos los ácidos ; se le emplea en la fabricación del azúcar de almidón, delasvelases- tearinas, para disolver el índigo, etc. En medicina se emplea como cáustico i para preparar la limonada sulfúrica que se prescribe en cier- tos casos. Se consume anualmente en Francia mas de 50 millones de kilogramos de ácido sulfúrico. AcMo sulüjídrice, EIS. (Elidrójeno sulfurado). 403. Historia.-—EI ácido sulfhídrico fué descubierto por Baumé 5 estudiado por Sebéele, quien determinó su naturaleza i su compo- sición. Se le ha llamado sucesivamente aire hediondo, hidrójeno sul- furado, ácido hidrosulfúrico. 104. Propiedades físicas.—El ácido sulfhídrico es un gas incolo- ro, de un olor sumamente fétido que se asemeja al de huevos podri- dos, es lijeramente soluble en el agua, la cual disuelve cerca de 3 ve- ces su volüraen a la temperatura ordinaria. Su densidad es =1,1912, Sometido a una presión de 15 a 1G atmósferas, este gas se liquida i se trasforma en un líquido incoloro, mui móvil, ménos denso que el agua i que, bajo la doble influencia de un fiio mui intenso i de una fuerte' presión, puede solidificarse en una masa blanca i trasparente que tiene el aspecto del alcanfor. 105. Propiedades químicas.—El calor descompone en parte al ácido sulfhídrico : cuando se hace pasar una corriente de este gas por un tubo de porcelana calentado hasta el calor rojo, se obtiene, a la salida del tubo, una mezcla de ácido sulfhídrico, de hidrójeno i de vapor de azufre. Ei ácido sulfnídrico arde en contacto del aire con una llama azuleja, dando logara Ja formación de agua i de ácido sul- furoso : HS Si la probeta que contiene el gas es estrecha, una parte del azufre escapa a la combustión i se deposita sobre las paredes de ella. El cloro, el bromo i el iodo descomponen al ácido sufhidrico a la temperatura ordinaria. Resulta de esta descomposición un depósito de azufre i ácido clorhídrico: Si estos cuerpos es- tuviesen en exceso, resultarían ademas cloruro, bromuro o io- duro de azufre. El carbono, a una temperatura elevada, trasíorma el ácido sulfhídrico en súlfuro de carbono i en hidrójeno. En cuanto a los otros metaloides, no tienen acción sobre este gas. La mayor parte de los metales descomponen también al ácido sulf- hídrico, ya sea en frió o bajo la influencia del calor; se apoderan del azufre para formar sulfures i dejan el hidrójeno en libertad. El ácido sulfuroso i el ácido sulfhídrico, puestos en presencia uno de otro, se descomponen recíprocamente; resulta de ello azufre i agua : 2ffS-\- SO 2=ZS-f2HO. El ácido sulfhídrico es uno de los venenos mas violentos. Según las . . 1 espenencias de Thénard, basta —— de este gas esparcido en el aire 1 para matar un pájaro pequeño; hace perecer un perro grande. La asfixia conocida con el nombre de tufo, a la cual están espues- tos los obreros que se ocupan de limpiar los pozos de aseo, debe atri- buirse principalmente a este gas. Se le combate por medio del cloro, que descompone instantáneamente al ácido sulfhídrico. 105. Composición.—El análisis de este gas demuestra que su composición en volúmen es : un volumen de hidrójeno i un seslo vo- lumen de vapor de azufre, en un volúmen de ácido. Esto da en peso : Hidrójeno 5,81 Azufre 9 A, 19 100,00 Estos dos números están próximamente en la relación de 12,50 (equivalente del hidrójeno) a 200 (equi. del azufre), se vé pues que el ácido sulfhídrico debe ser representado por la fórmula JIS, 106. Estado natural,—Todas las sustancias orgánicas de natu- raleza animal o vejeíal que contienen azufre, tales como los huevos, los escrementos, el légamo de los[-pantanos, etc., producen ácido sul- fhídrico al descomponerse. Se encuentra también este gas en disolu- ción en la mayor parte délas aguas minerales sulfuradas: así las aguas de Baréges, de Bagnéres, etc., le contienen en proporciones mas o me- nos grandes, a lasque deben sus propiedades terapéuticas. El ácido sulfhídrico hace constantemente parte de los gases que se desarrollan en ios intestinos. 107. Preparación del acido sulfhídrico.—Se prepara el ácido sulfhídrico por dos procedimientos : !.• calentando una mezcla de sulfuro de antimonio i ácido clorhídrico; 2.° descomponiendo el pro- tosúlfuro de hierro por el ácido sulfúrico diluido. I.® Procedimiento.—Se introduce en una retorta de vidrio (fig. 33) 1 parte de sulfuro de antimonio i 6 partes de ácido clorhídrico, en s?guida se calienta lijeramenté. El sulfuro de antimonio es descoca- puesto ; se forma ácido sulfhídrico, que se desprende, i cloruro de antimonio que queda en la retorta : Sb2S3 -f 3HCI=3HS-f SbsCl3. Como el gas ácido sulfhídrico arrastra siempre, al desprenderse, una cierta cantidad de ácido clorhídrico, es necesario hacerlo pasar, ántes de recojerlo, por un frasco lavador que contenga un poco de agua. 2.® Procedimiento.—Se introduce en un frasco de dos golletes (fig. 9) protosúlfuro de hierro i ácido sulfúrico diluido en agua. La reacción se efectúa en frió ; el agua se descompone : se funna ácido sulfhídrico que se desprende, i sulfato de hierro que queda en diso- lución en el líquido: FeS-j-SO3 ,lIO=IIS-j-Fe,S03. El ácido sulfhídrico preparado de esta manera no es jamas puro ; contiene siempre una cierta cantidad de hidiójeno. 108. Usos.—El ácido sulfhídrico se emplea como reactivo para el análisis de disoluciones metálicas. En medicina se hace uso de este gas para combatir las enfermedades de la piel. Cloro.—Acido clorhídrico.—Agua rujia. ♦ Cloro.' EQUIVALENTE, C 1 = M 3,20. 109. Historia.—El cloro fué descubierto en 1774 por Sebéele, quien le llamó ácido marino deflojísticado. Habiendo Lavoisier con- siderado este cuerpo como una combinación de ácido muriático (clor- hídrico) i de oxíjeno, lo había llamado ácido muriático oxijenado. Solo en 1809 fué cuando Gay-Lussac i Thénard en Francia, i üavy en Inglaterra, reconocieron que el cloro es un cuerpo simple. 110. Propiedades físicas.—El cloro es un gas amarillo verdoso, de un olor fuerte, sofocante i característico ; su densidad es = 2,áá, el agua puede disolver tres veces su volumen de este gas a la tempe- ratura ordinaria ; la disolución tiene el mismo color que el gas ; cuan- do se enfrían 2 o 3 grados debajo de cero, abandona cristales amaría liosos, laminares, compuestos de 28 partes de cloro i 72 de agua. Corl estos cristales puede obtenerse fácilmente el cloro en estado líquido \ después de haberlos recojido i secado entre dos' hojas de papel siri cola, se les introduce en un tubo acodado ABC (fig. 3/i) cuya estre- midad C está cerrada, i cuya estremidad A se cierra en seguida a lá lámpara. Se sumerje entonces la parte BC del tubo que contiene los cristales, en el agua a 35°; éstos se funden al instante i forman dos capas líquidas superpuestas, una de un amarillo subido, queda en el fondo del tubo, ila otra de un color mucho mas claro, queda encima de la anterior : la primera capa es cloro líquido, la segunda es una simple disolución de este cuerpo. Para aislar el cloro líquido déla capa acuosa, basta enfriar con hielo la rama AB del tubo ;■ se forma el va- cío i el cloro líquido entra en ebullición i va a condensarse a esa rama enfriada. El cloro gaseoso es un irritante mui enérjico ; introducido en los pulmones, provoca la tos i puede aun determinar una inflamación vio- lenta de los bronquios con espectoracion de sangre. 111. Propiedades químicas.—El cloro tiene poco, afinidad con el oxíjeno, con el cual no se combina nunca directamente ; sin embargo, forma con él 5 combinaciones principales, a saber ; el ácido hipoclo- roso CIO ;el ácido cloroso, C 103; el ácido hipoclórico, Cl O 4; el ácido dórico, C/O5; iel ácido per dórico, CIO1. Pero estas combinaciones son mui poco estables. El cuerpo con el cual tiene mayor afinidad el cloro es elhiclrójeno. Si se mezclan, en un frasco de vidrio, dos volúmenes iguales de estos dos gases, i se espone la mezcla a la acción directa de los rayos so- lares, se siente una violenta esplosionise forma ácido clorhídrico. La llama de una vela i la chispa eléctrica, determinan igualmente la combinación instantánea del cloro i del hidrójeno. A la luz difusa, la combinación también se produce, pero lentamente i sin detona- ción ; en la oscuridad, la mezcla puede conservarse indefinidamen- te. La afinidad del cloro con el hidrójeno es tan poderosa, que des- compone casi todas las sustancias minerales u orgánicas que lo contengan. Así, el cloro descompone el agua ; si se hace pasar, pn efecto, una corriente de cloro húmedo por un tubo de porcelana calentado hasta el calor rojo, se obtiene ácido clorhídrico i oxíjeno : Cl-\~HO=HCI-\-0. Cuando se espone a la influencia de la radiación solar una disolución acuosa de cloro, el agua es también descompues- ta ; pero en este caso se forma ácido clorhídrico i ácido hipocloroso, porque el oxíjeno del agua, al estado naciente, se une aúna parte del cloro ; Wlr^-HO=HCI-\-ClO, Para que se conserve sin alteración una disolución de cloro, es necesario tenerla en la oscuridad o en un frasco ennegrecido. Una vela encendida i surnerjida en una probeta llena de cloro, nq se apaga inmediatamente; arde durante algunos instantes con tina llama rojiza i poco luminosa. Esta combustión, mui incompleta, es pro- ducida por la combinación del cloro con el hidrójeno de Ja vela, cuyo carbono, que queda libre, se deposita sobre las paredes de la pro- beta. Todas las materias colorantes vejetales, están compuestas de oxí- jeno, hidrójeno, carbono i algunas veces ázoe. El cloro, puesto en contacto con ellas, las destruye; o bien se apodera de su hidrójeno para formar ácido clorhídrico i dar oríjen a nuevos productos, o bien descompone el agua que contienen casi siempre estas materias ; re- sulta también ácido clorhídrico, pero el oxíjeno al estado naciente, se fija sobre la sustancia colorante i la trasforraa en otra jeneralmente incolora. El cloro puede aun obrar de dos modos sobre los cuerpo» compues- tos : l.° quitándoles directamente su hidrójeno, 2.° oxidándolos ; así, cuando se pone el cloro en contacto con el ácido sulfhídrico, le descom- pone inmediatamente apoderándose del hidrójeno i dejando al azufre en libertad: Cl-\-HS=ECI-\-S. Ademas, cuando se hace obrar al cloro sobre el ácido sulfuroso húmedo, el agua se descompone; su hidrójeno se une al cloro, miéntras que el oxíjeno al estado naciente, trasforma el ácido sulfuroso en ácido sulfúrico : S02+HO-f CI=HGI+S03. En el primer caso, el cloro obrar quitando directamente el hidrójeno al-ácido sulfhídrico ; en el segundo, produce indirectamente la oxida- ción del ácido sulfuroso. El cloróse combina con casi todos los cuerpos simples, metaloides i metales. En algunas circunstancias, la combinación se hace con desarrollo de calórico i luz. Si se proyecta, por ejemplo, arsénico o antimonio en polvo en un frasco lleno de cloro, se vé que estos dos cuerpos se inflaman instantáneamente i producen vivas chispas. Un hilo de cobre calentado por un estremo i sumerjido en el cloro gaseoso, arde en él ise transforma en clorurp de cobre. El cloro posee, pues, como se vé* poderosas afinidades con casi todos ios cuerpos. 112. Estado natural.—El cloro no existe en la naturaleza en es- tado libre, pero se le encuentra abundantemente en combinaciones con muchos metales, particularmente con el sodio, el calcio, el mag- nesio, la plata, el hierro i el cobre. En estado de cloruro de sodio, llamado vulgarmente sal marina, sal gema, es como se encuentra en mayor abundancia. Esta sal existe casi en todas partes ; en las aguas del mar, de, los lagos, de los ríos; en muchos terrenos, en donde for- ma masas considerables, en casi todas las fuentes minerales, en las cenizas de los vejetales, etc, Se encuentra también el cloro en cqiu- fonación con el hidrójeno en el ácido clorhídrico que se desprende al- gunas veces de los volcanes. 113. Preparación del cloro. —Se prepara él cloro por dos pro- cedimientos diferentes : l.° descomponiendo el ácido clorhídrico por el bióxido de manganeso; 2.° descomponiendo el cloruro de sodio por el bióxido de manganeso i el ácido sulfúrico. Primer procedimiento.—Se introduce en un matraz de vidrio co- locado sobre un hornillo (íig. 85) el bióxido de manganeso, sobre el cual se vierte el ácido clorhídrico. El gas se recibe primero en un frasco lavador A, que contiene un poco de agua destinada a detener la parte de ácido clorhídrico arrastrada, en seguida se le hace pasar por un tubo C lleno de cloruro de calcio, que sirve para secarlo, i se le recibe en un frasco de boca estrecha B, en el cual se introduce hasta el fondo el tubo que lo conduce. Puede también recibirse sobre el agua i entonces es inútil el tubo C. Recibiéndole en un frasco seco, el cloro, en razón de su gran densidad, desaloja poco a poco el aire del frasco ; cuando éste se llena, se quita lentamente el tubo i se tapa lijero con una tapa de vidrio esmerilado. Teoría.—La reacción se verifica entre dos equivalentes de ácido clorhídrico i uno de bióxido de manganeso. Los dos equivalentes de hidrójeno del ácido se combinan con los dos equivalentes de oxíjeno del bióxido de manganeso para formar agua; un equivalente de cloro se desprende, miéntras que el otro se combina con el manganeso i produce cloruro de manganeso que queda en' el matraz : Mn02+2HCl=Cl+2Ho-fMnGI. Segundo procedimiento.—El aparato es el mismo, únicamente se reemplaza el ácido clorhídrico i el bióxido de manganeso, por una mez- cla de k partes do sal marina, 2 partes de ácido sulfúrico i 1 una parte de bióxido de manganeso. Este procedimiento es mejor que el anterior en razón de que da un desprendimiento de cloro mas abundante i roas regular. Teoría.—El cloruro de sodio i el bióxido de manganeso se descom- ponen ; el cloro se desprende, miéntras que el bióxido de manganeso cede la mitad de su oxíjeno al sodio para formar sosa, i se convierte en protóxiüo ; el ácido sulfúrico se combina entonces con la sosa i el protóxido de manganeso, pas a formar sulfato desósa i de manganeso que quedan en el matraz. Ka Cl-¡-Mn02-)-2S03!=CI-)-NaO.S05-[-MnO,SÓs. Guando se quiere obtener una disolución acuosa cíe cloro, se em- plea el aparato de Wolf. El gas, preparado por uno u otro de los pro- cedimientos que acabamos de describir, pasa desde luego por un fras- co lavador A (fig. 35) que contiene un poco de agua; en seguida, atraviesa sucesivamente por una serie de frascos B, C, que contienen agua destilada hasta los tres cuartos de su capacidad. El aparato se termina por una probeta E que contiene una lechada de cal o una di- solución de potasa destinada a absorber la parte de cloro que escape a la acción disolvente del agua. lili, Usos.—El cloro tiene mucho uso en la industria; se emplea para blanquear los tejidos de lino i algodón, el papel, i enjeneral, para destruir los colores de orí jen vejetal. Se le emplea para quitar las manchas de tinta, para desinfectar los lugares que contienen mias- mas pútridos i para volver a la vida a las personas asfixiadas per el ácido sulfhídrico. Acido clorhídrico, HCI.-Agaa réjla. 115. Historia—El ácido clorhídrico era conocido de los antiguos alquimistas; Basile Yalentin hace mención de él bajo el nombre de espíritu ele sal, de ácido marino. El primero que estudió este ácido e hizo conocer un procedimiento fácil para estraerlo de la sal marina, fué Glauber, químico aleman del siglo XVII. En la época de la re- forma de la nomenclatura química, se le dio el nombre de ácido mu- riático, peroentónces se le consideraba como un oxácido cuyo radical era desconocido. En 1810, MM. Gay-Lussac i Thénard demostraron que este ácido es una combinación de cloro e hidrójeno. 116. Propiedades físicas.—El ácido clorhídrico es un gas incolo- ro, de un olor fuerte i picante, de un sabor mui ácido ; esparce humos blancos abundantes en el aire húmedo, apaga los cuerpos en combus- tión i enrojece mui fuertemente la tintura de tornasol. Su densidad es =1,247. Este gas no es permanente ; a la temperatura de 10% i bajo una presión de cuarenta atmósferas, se trasforma en un líquido incoloro. Puede liquidársele igualmente, sometiéndolo aun enfria- miento considerable. El ácido clorhídrico es mui soluble en el agua; este líquido ala temperatura ordinaria, disuelve cerca de 480 veces su volúmen, o próximamente los 3/4 de su peso. La absorción del ácido clorhídrico por el agua es instantánea ; se hace con tanta rapidez, que cuando se pone una probeta llena del gas en contacto del agua, ésta sube con tanta velocidad, que el choque hace romper la probeta. A causa de sil mucha áfimdad con el agua, este gas esparce humos en el aire húmedo; se apodera de la humedad i forma un compuesto que se precipita al instante bajo la forma de una niebla, porque su tensión es mas débil que la del agua pura. La disolución acuosa de ácido clorhí- drico, que se designa jenerahnente bajo el nombre de acido clorhí- drico liquida, posee las mismas propiedades que el gas. Es sin color cuando está puro, i tiene por densidad 1.21. El calor le quita una gran parte de su ácido. 117. Propiedades químicas. —EI ácido clorhídrico no se descompo- ne por el calor, pero lo hace en parte por una serié de chispas eléctricas. Ningún metaloide obra sobre este gas; por el contra- rio, la mayor parte de los metales le descomponen, aun a la tempe- ratura ordinaria, apoderándose del cloro para formar cloruros i de- jar al hidrójeno libre. Los óxidos metálicos producen con el ácido clorhídrico, agua i cloruro UCI-j-MO—MCI-j-HO. 118. Composición.—El análisis ila síntesis demuestran que la composición del ácido clorhídrico en volumen es ; un volumen de áci- do clorhídrico contiene 1/2 colimen de hidrójeno i 1/2 volumen de cloro, lo que da para la composición en peso: Cloro ; ....... 07,25 Hidrójeno.... 2,75 100,00 ntimeros qué se encuentran en la relación de 413,20 (equivalente del cloro) a 12,50 (equivalente del hidrójeno). La fórmula de este ácido es por consiguiente HCI. 119. Preparación del acido feLoáiimnicOí —EI ácido clorhídrico no se encuentra en estado libre mas que' en las cercanías de los volca- nes en Se le prepara tratando el cloruro de sodio, sal marina, por el ácido sulfúrico hidratado. Se introduce en un matraz de vidrio (fig. 28) una mezcla de dos partes de sal marina i 3 par- tes de ácido sulfúrico, en seguida se calienta lijeraraente. El gas que se desprende pasa desde luego por un frasco lavador que contie- ne una pequeña cantidad de agua destinada a detener el ácido sulfú- rico arrastrado, en seguida se le recibe en probetas sobre la cuba ú& mercurio. Teoría.—El agua que contiene el ácido sulfúrico se descompone; su hidrójeno se une al cloro del cloruro de sodio para dar lugar ala formación del ácido clorhídricoique se desprende, miéntras que el Pxíjeno se combina con el sodio para formar sosa o protóxido de dio ; la sosa se combina entonces con el ácido sulfúrico, de donde re- sulta sulfato de sosa que queda en el matraz. Esta reacción se repre- senta por la fórmula siguiente; Na Cl-f SO3,HO=HGI-f Na O. SOs. La disolución acuosa de ácido clorhídrico, se prepara en los labo- ratorios, como la del cloro, por medio del aparato de Wolf. En las artes, se calienta la mezcla de ácido sulfúrico i de sal marina en ci- lindros de hierro fundido de los cuales la figura 23 representa un cor- te en A. Este cilindró descansa sobre un horno de albafiilería F, i comunica por los tubos T, T ’ con una serie de grandes botellas o bombones de greda c, c’, dispuestas como el aparato de Wolf, i lle- nas de agua hasta los 2/3 para disolver el ácido. Cada cilindro lleva ademas un embudo E que sirve para verter el ácido sulfúrico sobre la sal marina. Así preparado, el ácido clorhídrico liquido, es impuro; contiene una pequeña cantidad de ácido sulfúrico, de ácido sulfuroso i perclo- mro.de hierro, lo que le da un tinte verdoso. Se purifica por desti- lación. Esos.—El ácido clorhídrico se emplea casi en todos los casos en estado de disolución. Se sirve de él en química, como reactivo, en medicina como cáustico, en las artes para la preparación del cloro i de los cloruros. Entra en la composición del agua réjia, de la cual varaos a ocuparnos. 120. Agua réjia.—Así llamada porque disuelve el oro, que en otro tiempo era llamado el rei de los metales. El agua réjia es una mezcla de 3 a h pártesele ácido clorhídrico i 1 parte de ácido nítrico. Es un líquido rojizo, dotado de propiedades particulares, de las cua- les la mas notable es la de disolver los metales que resisten a los áci- dos simples, i principalmente al oro i al platino. La acción recíproca de estos dos ácidos, nítrico i clorhídrico, produce agua; cloro i ácido bipon ílrico : AzO 5 -j-HCl—AzO* + HO+CI. El agua réjia debe su poder disolvente, sobre todo, al cloro ; los metales sometidos a su acción se trasforraan en cloruros. Así, el oro disolviéndose en este líquido, forma un sesquiclorul‘o, i el platino un bicloruro. Cuando se somete el agua réjia a la acción del calor, se desprende ácido nítrico, cloro, ácido hiponítrico i un gas particular, de color amarillo, mucho mas denso que el aire. Este gas, que se ha designa- do con el nombre de gas cloroazótico, es el resultado de la descom- posición parcial cíe los ácidos nítrico i clorhídrico ; su fórmula eá Az02,2Cí : es mui soluble en el agua i produce en contacto de los metales, cloruros i un desprendimiento de bióxido de ázoe ; su diso- lución en el agua es de un color rojo claro i posee todas las propie- dades de agua réjia ;se condensa a —2o° en un líquido rojo, mui volátil, que obra con rancha enerjía sobre los metales i las bases. Al- gunos químicos consideran el agua réjia como formada por una diso- lución de gas cloroazólico, de cloro libre, de ácido nítrico i de ácido hiponítrico. Bromo.—lodo.—Acido iodbídrico» Slromo. EQUIVALENTE, Bl* 1000. 4 21. Propiedades físicas.—El bromees un cuerpo líquido aíá temperatura ordinaria, de un olor fuerte i desagradable, que es lo que le ha dado su nombre ; su densidad e 5—2,97. Se solidifica a una temperatura de 22° i se volatiliza mui fácilmente. Es poco soluble en el agua pero se disuelve mui bien en el alcohol i en todas propor- ciones en el éter. Su color es rojo-pardo mui intenso. De la misma manera que el cloro, el bromo obra como veneno sobre la economía animal i ataca vivamente los órganos de la respiración. 422. Propiedades químicas.—El bromo presenta en todas sus combinaciones la mayor analojía con el cloro ; sus afinidades son sin embargo ménos enériicas ; el cloro desaloja al bromo de sus combi- naciones. El bremo como el cloro, destruye las materias colorantes orgánicas. El bromo se combina directamente con un gran número de metales; forma con el oxíjeno un compuesto conocido con el nombre de ácido brómico; con el hidrójeno forma el ácido brombídrico. Cuando se le deja en contacto del agua a la temperatura de 00, se combina con una parte de ella, i forma un hidrato cristalizado de color pardo rojizo; este hidrato es mas estable que el del cloro, pues se destruye hácia los 15 o 20’. 123. Preparación.—El bromo se prepara por medio del bromu- ro de sodio del mismo modo que el cloro por el cloruro desodio. Bas- ta calentar una mezcla de bromuro de sodio, bióxido de manganeso i ácido sulfúrico diluido en un poco de agua. Se introduce esta mezcla en una retorta tubulada (fig. 37) vertiéndola por un embudo por la boca t. El cuello de la retorta se ajusta por medio de un tapón a una alargadera i?, que comunica con un recipiente C, enfriado por una corriente de agua mui fria, o mejor aun, rodeándolo de hielo. Se ca- lienta la retorta al baño-rnaría, colocándola sobre una pequera calde- ra llena de agua, calentada sobre un hornillo. Por lo demas, la reac- ción es exactamente lo mismo que para el cloro : se forman sulfates de sosa i de manganeso, que quedan en la retorta, i el bromo pasa por destilación i se condensa en el recipiente. Naßr-J-MnOa-[-2S03=Br-f NaO,SO 5 -pMnO,SO3. Este cuerpo no ha recibido aplicación en las artes por ser dema- siado caro. lodo. EQUIVALENTE, I = 1586. 124. Propiedades físicas.—El iodo, descubierto en 1811 por Courtois, es una sustancia sólida, cristalizada en láminas romboida- les, de un color gris azulejo intenso icón brillo metálico. Su densidad es = 4,95. Este cuerpo se funde a 107° i hierve a 180° produciendo vapores abundantes de color violeta, a cuyo color debe su nombre, tomado de una palabra griega que significa violeta. El iodo se volati- liza ala temperatura ordinaria i esparce un olor particular que tiene cicuta analojía con el del cloro. El agua disuelve mui pequeña canti- dad de este cuerpo, pero es mui soluble en el alcohol i en el éter, al cual comunica un color pardo mui intenso. El iodo mancha de ama- rillo la piel, el papel i muchas otras sustancias orgánicas; esta colo- ración desaparece prontamente cuando se eleva la temperatura. La densidad del vapor de iodo es = 8,716 siendo 1 la densidad del aire. 125. Propiedades químicas.—El iodo presenta en sus propieda- des químicas muchísima analojía con el cloro iel bromo¿ pero sus afi- nidades son minos poderosas. Se combina con la mayor parte de los cuerpos simples para formar ioduros ; da, combinándose con el bi- drójeno, un compuesto de ácido conocido bajo cí nombre de ácido iod- hídrico. Sin embargo, esta combinación del iodo con el bidrójenono tiene lugar directamente; para obtenerla, es necesario descomponer el ioduro de fósforo por medio del agua, lo que produce ácido iodiií- drico i ácido fosforoso ; P/¿/:3-¡-3/////-)-/V¿03. El iodo forma con oxíjeno dos ácidos; el ácido iódico iel ácido periódico JO1, Cuando se pone el iodo en contacto con el almidón disuelto en el agua, se forma inmediatamente una combinación entre los dos cuer- pos que lleva el nombre de ioduro de almidón. Este compuesto pre- senta un color azul mui intenso, que permite comprobar la presencia de una pequeñísima cantidad de iodo en un líquido. El ioduro de al- midón se descolora ala temperatura de 70* a 80*, pero vuelve a to- mar su color por enfriamiento. 126. Estado natural, preparación i usos.—Se encuentra el io- do en combinación con el sodio en Jas plantas marinas, varech, fe- cus, etc., en las esponjas, en un gran número de moluscos marinos i en ciertas aguas minerales. Un hábil químico, M. Chatain, ha de- mostrado recientemente que existe en el aire atmosférico i en casi to- das las aguas naturales una pequeña cantidad de iodo libre. En los laboratorios se prepara el iodo, calentando en una retorta, provista de una alargadera i de mi recipiente, una mezcla de ioduro de sodio o potasio, de bióxido de manganeso i de ácido sulfúrico. La reacción es exactamente la misma que para el cloro. Nal-j-MnO 2-f 2SO3 =I-fNaO,SO 3-fMuO,SO3. En las fábricas se emplean las aguas madres de las sosas de va- rech, que contienen iodo al estado de ioduro de sodio. El iodo se emplea eu medicina para el tratamiento de las paperas i enfermedades escrofulosas. En las artes sirve para la preparación de las planchas de daguerrotipo. leído iodtiidricu* US. i 27. Propiedades físicas.—El ácido iodhldrico es un gas a la temperatura ordinaria, incoloro i esparce humos espesos en el aire hú- medo; su solubilidad en el agua es mui grande, i produce una di- solución mui ácida, que da humos cuando está concentrada. Su densidad es == Zi,/¡á3. 128. Propiedades químicas.—El ácido iodhídrico es poco estable : rl cloro i bromo le descomponen fácilmente, apoderándose de su bi- drójeno i poniendo el iodo en libertad. Es descompuesto aun por el oxíjenodel aire a la temperatura ordinaria, cuando se haya disuelto en el agua, pues, abandonando al aire esta disolución, se tiñe pron- tamente : el oxíjeno del aire descompone una parte del ácido iodhí- drico para formar agua, i el iodo que queda libre se disuelve en el ácido no descompuesto. La disolución de este ácido puede disolver una gran cantidad de iodo. Conforme va adelantando la descomposi- ción del ácido iodhídrico, el líquido toma un color pardo mas i mas intenso ; la porción de ácido iodhídrico, que queda sin descomponer- se llega pronto a ser insuficiente para tener en disolución la totalidad del iodo, i éste se va depositando en cristales mui regulares, que a veces adquieren un volumen considerable. 1 29. Preparagiqn.—Se prepara el gas ácido iodhídrico, descom- poniendo el ioduro de fósforo por una pequeña cantidad de agua. Se introducen para esto en un tubo cerrado por un estremo (fig. 38) ca- pas alternadas de fósforo, iodo i vidrio machacado humedecido, i se calienta el todo suavemente. El ioduro de fósforo se descompone por el contacto del agua a proporción que se va formando, i se produce ácido fosforoso que queda en el tubo, i ácido iodhídrico gaseoso que se desprende. Este gas no puede recojerse sobre el mercurio, que le descompondría apoderándose del iodo, i dejando el hidrójeno en li- bertad ; es menester recibirlo en un frasco bien seco de boca estre- cha, como se ha hecho para el cloro. Fósforo.—Acido fosforoso.—Acido fosfórico.—Hidrójeno fosforado. Fósforo. EQUIVALENTE, Ph^áOO. 130. Historia.—El fósforo fué descubierto en 1669 por un alqui- mista de Hamburgo, llamado Brandt, quien, con la esperanza de en- contrar la piedra filosofal, es decir el medio de convertir los metales en oro, habia hecho largas esperiencias sobre la orina. Poco tiempo después, un químico llamado Kunkel, a quien Brandt habia rehusa- do hacerle conocer su secreto, llegó, a fuerza de trabajo, a estraer es- te cuerpo del mismo líquido, calcinando el residuo de su evaporación. Pero por este medio solo se obtenian mui pequeñas cantidades, de manera que el fósforo era, hasta 1769, una rareza; pero en esta épo- ca Gahn i Sebéele lo descubrieron en los huesos de los animales, i pu- blicaron el procedimiento por medio del cual se puede estraer en abundancia. 131. Propiedades físicas.—El fósforo es un cuerpo sólido ala temperatura ordinaria, casi sin color i traslúcido, luminoso en la os- curidad, de donde 1c viene su nombre, derivado de dos palabras gric- gas que significan luz i que lleva. Es insípido, de un olor parecido al de los ajos, bastante blando para poder ser rayado con la uña. Este cuerpo es insoluble en el agua, lijeramente soluble en el alcohol i en el éter; mucho mas en los aceites i en el sulfuro de carbono. Cuando se le disuelve en este último líquido i se hace evaporar lentamente la disolución, cristaliza en dodecaedros rombales. Sometido a la influen- cia de los rayos solares, ya sea en el vacío o en cualquier medio que no pueda alterar su composición química, el fósforo esperimenta una modificación molecular i se pone rojo ; calentado hasta 70°, i enfriado súbitamente toma un color negro que desaparece por fusión. El fós- foro se funde a !\h0 i hierve a 200°; su densidad es =1,77. IS2. Propiedades químicas.—El fósforo tiene una gran afinidad con el oxíjeno. A la temperatura ordinaria, arde en el aire atmosférico esparciendo vaporesblanquecinos, que son luminosos en la oscuridad. Si se coloca un fragmento de fósforo en una probeta que contenga un volúmen limitado de aire íiig. 19) se vé que el gas disminuye poco a poco a causa de la absorción del oxíjeno; bien pronto solo queda ázoe i el fósforo cesa de ser luminoso. Pero, si se introduce una nueva can- tidad de oxíjeno, la luz aparece al instante. Una circunstancia singu- lar e inesplicable, es que el fósforo no esparce ninguna luz en el oxí- jeno puro, ala temperatura i presión ordinarias ; es necesario, para que tenga lugar la combustión en este gas, elevar la temperatura a mas de 20° o reducir la presión a 12 o 15 centímetros; se obtendrá aun el mismo resultado, agregando al oxíjeno ázoe, ácido carbónico, o cualquier otro gas sin acción sobre el fósforo. Cuando se hacen so- bre un muro letras o figuras con un pedacito de fósforo, éstas perma- necen luminosas en la oscuridad por cierto tiempo. Tales son los fe- nómenos que presenta la combustión huta del fósforo ; el resultado de esta combustión es ácido fosforoso PhO3. Cuando se eleva la tempe- ratura, a esta combustión lenta sucede otra mui viva. A 60° próxima- mente, i aun por el simple frotamiento, el fósforo se inllama en con- tacto del aire i arde con gran enerjía, esparciendo un humo blanco i espeso ; este humo es formado por el ácido fosfórico PhOb, Así, el mismo cuerpo, combinándose directamente con el oxíjeno, produce dos compuestos diferentes, el ácido fosforoso i el ácido fosfórico, se- gún la temperatura a la que tiene lugar la combinación, (ruándose introduce un fragmento de fósforo inflamado en un frasco lleno de oxí- jeno puro, la luz que se produce es tan viva, que el ojo apenas puede soportar su brillo; independientemente del ácido fosfórico, se forma siempre en esta combustión una pepueña cantidad de óxido rojo Pkh), que queda en el fondo de la cápsula en que se ha quemado el fósforo. La facilidad con que el fósforo se inflama por el mas pequeño roza- miento i la enerjía con que arde, hacen de él un cuerpo mui peligroso de manejar ; de manera que se debe cortar debajo del agua i no lo- earle sino con mucha precaución. Se conserva el fósforo en frascos llenos ele agua, la cual se hace hervir paira quitarle el aire disuelto que contenga ; estos frascos deben ser de vidrio negro o cubiertos con papel do este color, con el fin de impedir la acción de la luz* que le baria perder su trasparencia. El bidrójeno, el azufre, el cloro, el bromo, el iodo i ía mayor parte de los metales, se combinan con el fósforo para formar compuestos binarios, a los cuales se tía dado el nombro de fosfuros. Un químico aleraau, M. Slirotter, acaba de descubrir un hecho mui interesante: sometiendo el fósforo en vasos cerrados a úna tem- peratura cercana a su punto de ebullición, i manteniendo esta tem- peratura durante algunos dias, ha visto a este cuerpo cambiar com- pletamente de aspecto ide propiedades; así, el fósforo toma un color rojo, se hace duro i quebradizo, ño se funde sino a 180°, no esparce vapores a la temperatura ordinaria i cesa de ser luminoso en la oscu- ridad. El súlfuro de carbono i los aceites esenciales no pueden disol- verle i no se inflama sino a iso°. Este hecho se asemeja, hasta cierto punto, al que'presenta el azufre cuando se le vierte fundido en el agua iría, que se vuelve momentáneamente blando i elástico, de duro i quebradizo que era. 133. Estado natural.—El fósforo no existe libre en la naturale- za, pero se le encuentra en combinación con los otros cuerpos. Existe en la orina en estado de fosfato de amoniaco i de sosa ; en los huesos, en estado de fosfato de cal; en los granos de algunos cereales, en es- tado de fosfato de magnesia ; entra en la composición de las sustan- cias cerebrales i nerviosas de todos los animales rnapiíforos. Se le en- cuentra aun en ciertos terrenos al estado de fosfato de cal, i en algu- nos minerales al estado de fosfato de hierro i fosfato de plomo. 134. Preparación del fosforo.—El fósforo se estrae. del fosfato de cal contenido en los huesos. So someten desde luego los huesos a una calcinación en contacto del aire, para destruir las materias animales que contengan; se ponen entonces blancos, friables ino constan mas que de 77 partes de fosfato tribásico de cal [Ca 0)'5,PhOb ide 20 partes de carbonato de cal, CaO,C()2; se les pulveriza ise les agrega ácido sulfúrico diluido en agua, de manera que se forme una papilla mui clara; al fui de 24 horas, se filtra la mezcla en un saco de lienzo bien tupido ; la parte soluble queda en la tela i se recoje un lí- quido, el cual se evapora en una caldera de cobre hasta que adquiera la consistencia de un jarabe espeso; se agrega en seguida a este líquido el tercio de su peso de carbón pulverizado, después se seca completa- mente la masa al calor ro jo sombrío i se le introduce en una retorta de greda cubierta con un lodo refractario. Esta retortajfig. 39) está coloca- da en un horno de reverbero A i comunica, por medio de una alar- gadera de cobre, encorbada en ángulo recto, B, con un frasco (fileno de agua basta la mitad. Se calienta poco a poco la retorta basta el calor rojo blanco, i el fósforo va a condensarse en el agua del frasco. Un tubo recto T sirve para el desprendimiento de ios gases. Teoría.— Los huesos calcinados contienen, según beraos dicbo, 20 partes de carbonatóle cal Ca O, CO2, i 77 partes ele fosfato tribáni- co de cal (Ca O)3, Ph(/°. El ácido sulfúrico se apodera de la cal del carbonato i de una parte de la base del fosfato; resulta ácido carbó- nico que se desprende C'O2, sulfato de cal Ca O, SO3 que se precipita, i fosfato monobásico de cal Ca O, PAO5 que se disuelve en el agua; GaO)C02+(Gao)3,Ph05-f3SO3Iílo=Co24-3(GaO)SO3)-fCaO)PhOS,3HO. Filtrando, el sulfato de cal, que es insoluble, se separa del fosfato monobásico de cal que queda en la disolución; este fosfato mo- nobásico de cal, calentado en seguida basta el calor rojo con un ex- ceso de carbón, se transforma en fosfato bibásico (CaO)'*,PhOb, que queda en la retorta, ien ácido fosfórico PAO5, que el carbono des- compone al instante en fósforo que se volatiliza i en óxido de car- bono ; 2 (CaO.PhO5) -j- 5 G=5CO-j- (Cao) 2 JW-fPli, Pero, por mui bien que se haya secado la mezcla de carbón i de fosfato monobásico de ca!, esta sal detiene siempre una cierta canti- dad de agua de combinación que se descompone durante la calcina- ción ; de manera que independientemente del óxido de carbono, se desprende siempre hidrójeno fosforado que arde a la estrernidad del tubo de desprendimiento. Cuando la operación ba terminado, se purifica el fósforo, filtrán- dolo por una piel de gamuza que se espióme debajo del agua calien- te; en seguida se le da la forma de pequeños bastones, bajo la cual se le encuentra en el comercio. Para esto se le hace fundir en el agua a 50°, se stlmerje en él la estrernidad mas angosta de un tubo de vidrio lijeramente cónico, se aspira en seguida con la boca por la otra estrernidad del tubo, basta que el fósforo fundido se baya ele- vado cerca de los dos tercios de su altura, se tapa entonces el tubo con el dedo i se le sumerjo rápidamente en el agua fria; el fósforo se solidifica i un lijen) sacudimiento basta para hacerle salir de su molde. El procedimiento que acabamos de describir, es el que se emplea en los laboratorios. En la industria, se reemplaza el horno de reverbero por un gran horno de albañilería en el cual se colocan 10 o 12 gran- des retortas que contienen la mezcla de fosfato monobásico de cal i de carbono; por lo demás es lo mismo, bal un recipiente sumerjido en el agua, para que se condense en él el fósforo, i hai tubos de desprendi- miento. 133. Usos.—El fósforo se emplea en los laboratorios de química para hacer el análisis del aire, para preparar el ácido fosfórico i cier- tos fosfuros. Su principal uso es parala fabricación de las pajuelas fosfóricas, que se llaman vulgarmente fósforos. Para preparar estas pa- juelas, se hace una pasta compuesta de una mezcla de fósforo, de ni- trato o clorato de potasa ide mucílago de goma; se colora esta pasta de azul, con azul de Prusia, o de rojo, con minio, en seguida se moja en ella la estremidad, azufrada de antemano, déla pajuela. Combinaciones del fósforo con el oxíjcno. 13(5. Combinaciones del fosforo con el oxueno.—El fósforo for- ma con el oxíjeno las cuatro combinaciones siguientes ; 1. Oxido de fósforo Plr O; 2. Acido hipofosforoso. PhO; 3. Acido fosforoso Ph O 3; l\,9 Acido fosfórico Ph 05,O5, X Acido fosfórico, Pb ® 137, Propiedades físicas.—El ácido fosfórico existe bajo dos es- - fados diferentes : el ácido fosfórico anhidro i el ácido fosfórico hidra- tado. El ácido fosfórico anhidro Ph Oes sólido, blanco, inodoro, de un sabor fuertemente ácido; se presenta ordinariamente en capas filamen- tosas de un peso especifico mayor que el del agua; se funde i volatili- za al calor blanco. Este ácido es excesivamente ávido de agua, espues- to al aire, absorbe casi instantáneamente la humedad i cae en delicues- cencia; cuando se proyecta en el agua, produce un ruido semejante al que se produce con un hierro enrojecido; su afinidad por el agua es tal, que calentado con el ácido sulfúrico ordinario, le quita su agua i lo convierte en ácido sulfúrico anhidro. El ácido fosfórico hidratado no contiene siempre la misma cantidad de agua. Se distinguen tres variedades diferentes, según las propor- ciones de este liquido que entren en su composición ; 91 4.* El ácido fosfórico rnenohidrátado..... PhO5, HO; 2. El ácido fosfórico bihidratado PhO5, 2HO; 3. El ácido fosfórico trihidratado • PhO5, 3HO. 1. El ácido fosfórico monohidratado es sólido, no cristaliza, tiene apariencia vitrea; da un precipitado blanco con el nitrato de plata i coagula la albúmina. 2. El ácido fosfórico bihidratado es vitreo i cristalizaba; da un precipitado blanco con el nitrato de plata, pero po coagula la albúmi- na, en lo que se diferencia del anterior. 3. El ácido fosfórico trihidratado es el ácido fosfórico ordinario;, se diferencia de los dos anteriores en que no da precipitado con el nitrato de plata í en que no coagula la albúmina. Este ácido cristaliza fácilmente en prismas rombales incoloros, inodoros, de un sabor mui ácido i qutí enrojece fuertemente la tintara de tornasol; sometido a la acción ele un fuerte calor, pierde sucesivamente dos equivalentes de agua, i se tras- forma en una materia trasparente, semifluida, que toma al enfriarse un aspecto vitreo. Esta materia, calentada hasta el rojo blanco, deja desprenderse algunos vapores pero no entra en ebullición. El ácido fosfórico trihidratado es mui soluble en el agua; este líquido puede disolver tres o cuatro veces su peso; esta disolución lleva el nom- bre de ácido fosfórico líquido. Las tres variedades de ácidos que acabamos de fdar a conocer se combinan para formar sales, con tantos equivalentes de bases cuan- tos equivalentes de agua contienen, lo que da fosfatos monobásicos, bibásicos i tribásicos. 138. Propiedades químicas.—El ácido fosfórico anhidro es des- compuesto por el carbón, bajo la influencia del calor; el fósforo es puesto en libertad i se forma óxido de carbono i ácido carbónico. Cuando el ácido es hidratado, se producen ademas hidrójeno fosforado e hidrójeno carbonado, que provienen de la descomposición del agua. El hidrójeno descompone igualmente al ácido fosfórico: cuando se hace pasar una corriente de este gas por un tubo de porcelána incan- descente lleno de este ácido, se forma agua, hidrójeno fosforado i fós- foro que se volatiliza. El oxíjeno, el azufre, el cloro, el bromo, el io- do i el ázoe no tienen acción sobre el ácido fosfórico anhidro o hi- dratado. Muchos de los metales descomponen al ácido fosfórico. Con el po- tasio i el sodio forma fosfuros i fosfatos: con los otros metales, da pro- ductos que varían según la naturaleza de cada uno de ellos. 139. Composición.—La composición de 100 partes de ácido fos- fórico anhidro es: Fósforo.... hh,hh. Oxíjeno.,.. 55,56. 100,00, Estos dos números están, mas o ménos, en la relación de ZiOO a 500, es decir, de un equivalente de fósforo a cinco de oxíjeno, lo que da para la fórmula del ácido fosfórico anhidro, PhO^. 140. Preparación del agido fosfórico anhidro. —Hemos visto an- teriormente que el fósforo, ardiendo en el aire o en el oxíjeno, pro- duce ácido fosfórico que se desprende bajo la forma de un hume blanco i mui espeso. Para obtener de este modo el ácido fosfórico an- hidro, se loma una campana grande de vidrio (flg. /¡O) que se coloca sobre un plato; se seca primeramente el aire que contiene la campa- na, por medio de algunos fragmentos de cal viva que se colocan en el plato; en seguida se sacan estos fragmentos i se los reemplaza por una pequeña capsulila que contenga un trocitode fósforo inflamado; pron- to se vé al ácido fosfórico anhidro depositarse en copos sobre las pa- redes de la campana i sobre el plato. Cuando ha concluido la com- bustión del fósforo, se receje rápidamente el ácido fosfórico con una espátula de platino, i se le guarda en un frasco bien seco i bien tapa- do con tapa esmerilada. En Ja cápsula queda una materia roja que es óxido de fósforo. 141. Preparación del acido fosfórico ordinario o triuidra- tado.—Se prepara el ácido fosfórico ordinario o tri hidratad o, calen- tando una mezcla de fósforo i de ácido nítrico. Se introducen en una retorta de vidrio 30 gramos de fósforo i 200 gramos de ácido nítrico a 20° del areómetro de Baumé. La retorta descansa sobre un horno (fíg. 22), i su cuello enchufa en un recipiente que está enfriado por una corriente continua de agua fria. E! fósforo desaparece pronta- mente i se desprenden vapores rutilantes que se condensan en el re- cipiente ; cuando ha pasado una gran parto del líquido al recipiente, se suspende la operación i vuelve a vaciarse a la retorta el líquido que ha destilado ; se calienta de nuevo hasta que el líquido haya to- mado una consistencia de jarabe. Para evitar que el ácido fosfórico que se forma al principio ataque al vidrio de la retorta, se vierte e¡i líquido en una cápsula de [¡latino en donde se acaba la concentración al calor rojo sombrío. Calcinando fuertemente en un crisol de platino el ácido fosfórico ordinario, se obtiene el ácido fosfórico’ monohidratado. En cuanto al ácido hidratado, se le prepara descomponiendo, por medio del ácido sulfhídrico, el fosfato bibásico de plomo. AcMo fosforoso) IPhO 142. El ácido fosforoso puede ser anhidro o hidratado. El ácido fosforoso anhidro es blanco, sólido i volátil. Es soluble en el agua i su afinidad por este líquido es mui grande; absorbe fácilmente el oxíjeno i se trastorna en ácido fosfórico. Se inflama a una tempera- tura poco elevada. Para obtener el ácido fosforoso anhidro, se calienta lijeramente el fósforo en un tubo de vidrio adelgazado por una de sus estremjjdades i por el cual se hace pasar lentamente una corriente de aire, de ma- nera que no haya oxíjeno en exceso * el ácido fosforoso va entonces á condensarse a la parte fría del tubo. 143. Propiedades del agido fosforoso hidratado.—El ácido fosforoso hidratado tiene por fórmula PhOifiHO. Según M. Wurtz, solo pierde dos de sus equivalentes de agua por las bases ; los fos- fitos contienen siempre 1 equi. de agria. Ei ácido fosforoso hidratado cristaliza en paralelipípedos traspa- rentes ; se trasforma por el calor en ácido fosfórico i en hidrójeno fos- forado. Tiene una grande afinidad por el oxíjeno i puede reducir cier- tos óxidos metálicos. Cuando se le calienta con el óxido de mercurio, reduce a este óxido i se cambia en ácido fosfórico. Descompone,tam- bién las nales de oro i de plata. \hk. Preparación.—El fósforo, espnesto al aire ala temperatura ordinaria, se halla siempre rodeado de un vapor blanco, luminoso en la oscuridad, que se condensa en contacto del agua bajo el estado de un líquido ácido. Lo que se produce principalmente en esta circuns- tancia es ácido fosforoso. Cuando se quiera obtener por medio de este procedimiento una cantidad notable de ácido fosforoso, se to- man varios tubos de vidrio, ab (íig. ái), terminados en b por una abertura de i a 2 milímetros de diámetro, i abiertos enteramente por el estrenuo opuesto a. Se introduce en cada uno de ellos un cilindro de fósforo, i se disponen hasta unos 20, cargados de este modo, en un embudo que se introduce en la boca de un frasco que contenga agua. Se pone este frasco sobre un plato i se cubre con una campana abierta por la parte superior. Los cilindros de fósforo se queman lentamente en el aire a la tem- peratura ordinaria ; el ácido fosforoso, producto de esta combustión, siendo mas pesado que el aire, cae en el frasco i se disuelve en el agua, de suerte que, pasados algunos dias, se obtiene una disolución bastante concentrada de este ácido. Si los cilindros de fósforo se colocasen en el embudo sin el inter- medio de los tubos, el calor producido por la combustión lenta del fósforo sería bastante elevado, en los puntos en que dichos cilindros quedan mui próximos, para determinar la combustión rápida del fós- foro ; i habría entonces inflamación, formándose principalmente áci- do fosfórico. Los tubos de vidrio que rodean los cilindros de fósforo se oponen a este efecto, evitando el contacto entre aquellos, i la com- bustión se verifica con menos actividad, en razón a que el aire no llega libremente ala superficie del cuerpo combustible. Con todo, la disolución que resulta por este medio contiene siem- pre cierta cantidad de ácido fosfórico ; lo cual consiste en que el ácido fosforoso, en contacto del aire, absorbe rápidamente el oxfje- no, i se convierte en ácido fosfórico. Se concibe por esto la dificultad de evitar que una porción del ácido fosforoso, producido en el caso anterior, sea trasformado en ácido fosfórico. Otro método.—Se obtiene el ácido fosforoso mui puro, descompo- niendo por el agua el protocloruro de fósforo, Ph Clz : se forman tres equi. de ácido clorhídrico i uno de ácido fosforoso. La ecuación si- guiente representa la reacción: PhCP-f 3HO=3HCI-|-Ph03. Los ácidos fosforoso i clorhídricos quedan en disolución, pero eva- porando ésta hasta la consistencia de jarabe, el ácido clorhídrico se desprende ; i si en seguida se pone el líquido debajo de la campana de la máquina neumática, se solidifica frecuentemente en una masa cris- talina. Estos cristales son. de ácido fosforoso hidratado i tienen por fórmula PhO^UIO. Continuando indefinidamente, con la ayuda del calor, la evapora- don del ácido fosforoso hidratado, se observa pronto que el ácido se descompone, desprendiéndose una mezcla de gas hidrójeno e hidró— jeno fosforado, que se inflama en el aire, i quedando en el líquido áci- do fosfórico. El agua iel ácido fosforoso se' descomponen simultánea- mente : una parte del hidrójeno procedente de la descomposición del agua se desprende, la otra se combina con el fósforo del ácido fosfo- roso descompuesto, i el oxíjeno de este ácido con el que resulta de la descomposición del agua se unen al ácido fosforoso restante, para tras- formarlo en ácido fosfórico. tonibinatlonés dei fósforo éoli él liidrójéno. iíib. Combinaciones del fosforo con el biDrojeno. tres combinaciones del fósforo cón el hidrójeno i Un compuesto líquido PIIH2; 2. Un compuesto sólido Ph2H; 3. Un compuesto gaseoso PhH3. Este último es el hidrójeno fosforado propiamente dicho. fllidrójéiio fosforado; lu6. Propiedades físicas.—El hidrójeno fosforado es un gas in- coloro, tiene un olor a ajos que es característico; es algo soluble en el agua i mucho mas en el alcohol, en el éter i en algunos áceites esenciales. Su densidad es =1,185. IA7. Propiedades químicas.—Este gas Se inflania espontánea- mente en el aire ala temperatura ordinaria. Guando se le hace pa- sar burbuja por burbuja al través de una masa de agua o de. mercu- rio, cada burbuja que sale a la superficie del líquido se inflama al ins* tan te con una lijera esplosion, i se forma una corona de hümo que se eleva i agranda de un modo mui regular cuando el aire está tran- quilo. Este humo se compone de ácido fosfórico i de vapor de agua í PhW-\-ÜO—PhOh-\-§HO. Sin embargo, esta propiedad de inflamar- se espontáneamente en el aire, no pertenece al hidrójeno fosforado, la debe a una cierta proporción de fosfuro de hidrójeno líquido PhH2 que contiene casi siempre i que arrastra en estado de vapor. Cuando se le despoja de este fosfuro, cesa de ser espontáneamente inflamable a la temperatura ordinaria, pero basta elevar Ja temperatura hasta 100° para determinar su combustión en el aire. El calor i la electricidad descomponen al hidrójeno fosforado en hi- drójeno que se desprende i en fósforo que se deposita. El cloro le descompone a la temperatura ordinaria, con desprendimiento de calor ide viva luz; se forma ácido clorhídrico i cloruro de fósforo. Un gran número de metales, tales como el potasio, el sodio, el hierro, el co- bre i aun la plata, le descomponen igualmente apoderándose del fós- foro i dejando el hidrójeno en libertad. Guando se abandona a sí mismo el hidrójeno fosforado durante cierto tiempo, esperimenta una alteración notable; se vé formarse so- bre las paredes de la probeta o frasco que le contiene, un lijero depósito pardo, i el gas pierde la propiedad de inflamarse espontáneamente en el aire; este depósito pardo es un fosfuro de hidrójeno sólido Ph'IH, que proviene de la descomposición del fosfuro líquido que el gas contiene. IAB. Composición.—El análisis ha dado para la composición en peso del hidrójeno fosforado el siguiente resultado; Hidrójeno . •. ..; 8,57 Fó5f0r0....... 91, 100,00 húmeros que están en la, relación de áOO a 37,50, es decir de un equi. de fósforo a tres de hidrójeno, lo que da para fórmula de este cuerpo PhU. 1/ií). Estado natural.—El hidrójeno fosforado se produce es- pontáneamente en la descomposición de todas las materias animales que contienen fósforo, i esto es lo que da lugar a esos fuegos fatuos que sé observan en los pantanos i en los cementerios húmedos. 150. Preparación del hidrojeño fosforado.—Se prepara el hi- drójeno fosforado, calentando en un matraz de vidrio (fig. á2) una mezcla de fósforo en pequeños fragmentos i cal húmeda : el agua se descompone, su hidrójeno se une a una parte del fósforo para formar hidrójeno fosforado, mientras que su oxíjeno se combina con la otra parte del fósforo para dar oríjen al ácido fosforoso, el cual se apodera de la cal i forma un hipofosfito que queda en el matraz. El gas puede ser recojido sobre el agua o sobre el mercurio. Cuando se le deja salir al aire, se vé que cada burbuja se inflama i produce una corona de humo como ya hemos dicho. Se puede aun preparar el hidrójeno fosforado de una manera mas sencilla. Basta echar en el agua (fig. áo) algunos fragmentos de fos- furo de calcio. La reacción, que es Ja misma que anteriormente hemos visto, se efectúa a la temperatura ordinaria, i el gas se, desprende in- mediatamente. Arsénico.—Acido Arsenioso* Amiiie». eótji vat.entte, As==9 37,51 15Í * Propiedades físicas.—El arsénico es sólido ala temperatu- ra ordinaria, de un color gris de acero, mui brillante cuando está re- cien obtenido, pero se altera rápidamente en contacto del aire, Este cuerpo se reduce fácilmente a polvo, no tiene sabor, es insoló- ble en el agua ; su textura es jeneralmente cristalina. El arsénico no tiene olor sensible a la temperatura ordinaria ; ca- lentado hasta el calor rojo o proyectado sobre un carbón encendido, esparce un olor a ajos mui pronunciado i característico. La densidad de! arsénico es =5,75 ; este cuerpo sometido a la acción del calor se volatiliza sin pasar por el estado líquido ; sin embargo, se puede de- terminar la fusión del arsénico calentándole en un tubo cerrado por sus dos estrenaos; la densidad del vapor de arsénico, determinado por M. Dumas, es =10,39. El arsénico se votatiliza a 300°, i sus vapo- res al condensarse toman una forma cristalina. 150. Propiedades químicas.—El arsénico se combina con el oxí- jeno a una temperatura poco elevada, arde en este gas con una llama azul pálida i produce ácido arsenioso, llamado impropiamente arsé- nico en el comercio. Un gran número de cuerpos simples se combinan directamente con el arsénico: si se proyecta el arsénico en polvo en un frasco lleno de cloro, inmediatamente se inflama produciendo vapores blancos de cloruro de arsénico {As C73) El arsénico se encuentra a veces en la naturaleza al estado nativo. 151. Preparación. —En las artes, se prepara el arsénico metálico descomponiendo por el calor un compuesto de arsénico, de azufre i de hierro que se encuentra en la naturaleza, i que es llamado mis- 'pichel por los mineralojistas. Se introduce esta materia en tubos de tierra cocida, de 1 metro de lonjitud i de 3 decímetros de diámetro; se le agrega algunos pedazos de palastro o de hierro fundido, que tienen por objeto retener mas completamente el azufre, i se adapta a cada uno de estos cilindros otro mas corto i ancho, que sirve de reci- piente. Se disponen varios de ellos en el mismo horno, ise les calien- ta hasta un fuerte calor rojo. El arseniosúlfuro de hierro se convierte en sulfuro de hierro, i el arsénico se sublima en el recipiente. Se le purifica, destilándole segunda vez con un poco de carbón. El arsénico se emplea para la destrucción de los insectos ; se redu- ce a polvo fino i se le cubre con agua. El arsénico introducido en el estómago de un animal, puede no obrar desde luego como veneno, sino al fin de mucho tiempo; se su- pone que en este caso se convierte en veneno porque se trasforma en ácido arsenioso. Combinaciones del arsénico con c 5 oxíjeno. 152. Combinaciones del arsénico con el oxíjeno.—Se conocen dos combinaciones del arsénico con el oxíjeno que son: El ácido arsenioso AsO3. El ácido arsénico AsOs. Acido arsenioso A»®3 10/ i. Propiedades físicas i químicas.—El ácido arsenioso es sóli- do, blanco; su sabor es acre, nauseabundo i excita la saliva; introdu- cido por pequeñas dosis en el estómago, produce en él manchas gan- grenosas i na la muerte después de agudos sufrimientos. Los contra- venenos del ácido arsenioso son el hidrato de peróxido de hierro i la magnesia; estos dos óxidos saturan el ácido arsenioso i forman con él compuestos insolubles que no tienen acción sobre la economía animal. El ácido arsenioso se volatiliza ala temperatura del calor rojo; sus vapores son inodoros, i para asegurarse de ello, basta echar el ácido arsenioso sobre un ladrillo calentado hasta el calor rojo; pero si se proyecta sobre un carbón encendido, se desarrolla un fuerte olor a ajos, que es el mismo que produce el arsénico metálico; en este caso, el ácido es descompuesto por el carbón. Si en la destilación del ácido arsenioso, las paredes del vaso de condensación se encuentran a una temperatura elevada, los vapores de ácido arsenioso forman, ai condensarse, una capa vitrea i traspa- rente ; pero, si la destilación se hace en un recipiente en que el aire circule, el ácido se condensa en cristales octaédricos aislados. El ácido arsenioso se liquida, cuando se le calienta en un tubo cerrado i pro- duce un líquido incoloro. Bajo la presión ordinaria se volatiliza sin fundirse. El ácido arsenioso es poco soluble en. el agua fría, lo es mas en el agua hirviendo ; un litro de agua saturada de ácido arsenioso a la temperatura de i 00° contiene 110 gr. de este ácido. El ácido arse- nioso puede disolverse en el amoniaco sin formar con este cuerpo sales amoniacales, i de esta disolución se deposita en forma de cris- tales octaédricos regulares. El ácido clorhídrico disuelve al ácido arsenioso con mucha mayor facilidad que el agua pura, sin combinarse con él; pero si el ácido clorhídrico está concentrado i caliente, produce con el ácido arsenio- so, cloruro de arsénico As Cl% que se volatiliza. El ácido azótico iel agua réjia trasforman el ácido arsenioso en ácido arsénico. Los cuerpos ávidos de oxíjeno, tales como el hidrójeno, el carbón, reducen fácilmente al ácido arsenioso. El ácido arsenioso se presenta en dos estados isoméricos ; este he- cho importante ha sido establecido por M. Guibourt. El ácido arsenioso recien obtenido se presenta en placas incoloras que tienen muchas veces la trasparencia del vidrio ; si se conserva durante algún tiempo el ácido arsenioso vitreo, aun al abrigo del aire i de la humedad, se vé que pierde poco a poco su trasparencia i se trasforma en un cuerpo enteramente opaco, análogo a la por- celana. El ácido arsenioso examinado en estado vitreo i en estado opaco, ha presentado, en ambos casos, propiedades diferentes. Según M. Guibourt, la densidad del ácido vitreo es = §,7385, miéntras que la del opaco es 3,669. M. Bussy ha encontrado re- cientemente que a una temperatura de 12° el ácido vitreo es cerca de 3 veces mas soluble en el agua que el opaco, i que el ácido vitreo pierde una parte de su solubilidad por la pulverización. El calor tiende a trasformar el ácido opaco en vitreo, miéntras que el frió, por el contrario, tiende a trasformar al ácido vitreo en opaco; esta tendencia se manifiesta aun en presencia del agua; así el ácido opaco se cambia en vitreo por una ebullición prolongada, el ácido vitreo se convierte en opaco en un líquido enfriado. Se comprende, pues, que las dos modificaciones del ácido arsenioso deben encon- trarse reunidas en una misma disolución. Así, !a solubilidad de uno i otro no parece constante : una disolución de ácido vitreo concluye por llegar al punto de saturación que corresponde al ácido opaco por la misma temperatura. 156. Composición.—Por medio de la síntesis se ha llegado a co- nocer que la composición del ácido arsenioso en 100 partes es como sigue; Arsénico 75,75 Oxíjeno 2á,25 100,00 números que se encuentran próximamente en la rázon de 937,50 a 300, es decir, de 1 cqui. de arsénico a 3 equi. de oxíjeno, por con- siguiente la fórmula que representa este ácido será AsO3. 157. Preparación.—Guando se calienta el arsénico en medio de Una corriente de aire o de oxíjeno, se trasforma en ácido arsenioso tltie se sublima. Se le encuentra en el comercio bajo el nombre dé ar‘ sénico mala ratones. El ácido arsenioso resulta de la tostion de ciertos arseniosúlfuros metálicos, como los de hierro, niquel i cobalto. Por lo regular, el ob- jeto principal del tratamiento de estos minerales es la estraccion del metal combinado con el arsénico, i esto es lo que siempre sucede cuando se tratan los arséniosúlfuros de cobalto i niquel. El mine- ral se coloca ordinariamente sobre el suelo de un horno de reverbero i queda de este modo espuesto a la corriente de aire que se ha calen- tado en el hogar; el azufre, se convierte en ácido sulfuroso iel arsé- nico en ácido arsenioso. El primero se desprende por la chimenea, miéntras que el ácido arsenioso se condensa en los conductos pues- tos a propósito entre aquélla i el suelo del horno. Para obtener el áci- do arsenioso puro, basta someter el ácido en bruto formado según acabamos de indicar, a una segunda sublimación en tubos de pa- lastro. 158. Usos.—El ácido arsenioso se emplea principalmente én las fábricas de telas pintadas i en las cristalerías; sirve para trasformar el protóxido de hierro en sesquióxido, que da vidrios ruónos colorea- dos que el protóxido. Se le emplea también para preparar el trigo án- tes de sembrarlo con el objeto de preservarlo de las picaduras de los insectos. La propiedad característica del ácido arsenioso i que sirve para darlo a conocer, es que arrojado sobre carbón encendido, da un fuer- te olor a ajos. Silicio.—Ácido silícico. Silicio. EQUIVALENTE, Si 266,7. 159. Proéiedaúes físicas i químicas.—El silicio es un polvo pardo sin brillo metálico, es infusible i no se volatiliza aun al fuego de for- ja; mas denso que el agua en la cual no es soluble i és mal conduc- tor del calórico i de la electricidad. El silicio puede ser fundido sometiéndolo ala acción de una pila mui enérjica; el silicio fundido es mui duro, raya fácilmente al vidrio. Calentando el silicio en el oxíjeno se combina con este gas, poro con mucha lentitud, porque se forma cierta cantidad de ácido silícico que cubre el silicio i le impide oxidarse. El silicio calentado con el hidrato de potasa se oxida rápidamente ; el agua dei hidrato se des- compone, su oxíjeno se combina con el silicio para formar silice que se une a la potasa, i el hidrójeno se desprende. 160. Preparación.—El silicio se estraede la sílice o ácido silíci- co ; éste, calentado en contacto del potasio, se descompone dando si- licio i silicato de potasa; pero la descomposición se efectúa difícilmen- te i no se obtiene el silicio puro. Es preferible descomponer por el po- tasio el fluoruro doble de silicio i potasio. Se introducen las dos ma- terias en un tubo de vidrio bien seco, i se calienta con algunas as- cuas. La reacción la espresala fórmula siguiente. 3KFI. 2SiFl3-f6K = 9KFI-f2Si. Se trata el producto de esta reacción por el agua fría, que disuelve el fluoruro de potasio: se recojo el silicio en un pequeño filtro, i se lava el precipitado con agua destilada hasta que las aguas de losion no dejen residuo sensible, evaporándolas sobre una lámina de vi- drio. ComMaaclone& del silicio con el oxijeno. ACIDO SILICICO, SÍ03. 161. Estado natural i propiedades.—Solo se conce una combi- nación del silicio con el oxíjeno, el ácido silícico, al cual se da tam- bién nombre de sílice, i es una de las materias mas repartidas sobre la superficie del globo. Aislado o libre constituye el cristal de roca, el cuarzo, las arenas cuarzosas, las areniscas, etc.; en combinación con la alúmina, sosa, potasa, cal i óxido de hierro forma un crecido número de minerales mui abundantes; pues son los que entran en la composición délos granitos délos esquistos, etc. etc.; en una pala- bra, son silíceas todas las rocas que no son calcáreas. El ácido silícico se encuentra en la naturaleza cristalizado i perfec- tamente puro, este es el cristal de roca, es mui duro i raya al vidrio. Su densidad es —2,6. Las temperaturas mas elevadas de nuestros hornos no bastan para fundirlo, pero lo verifica en un glóbulo vitreo a la llama de una mez- cla de oxíjeno e hidrójeno. El cristal de roca puede tratarse por todos los reactivos ala tem- peratura ordinaria, sin que por ello esperimentc alteración alguna; es menester sinembargo esceptnar el ácido fluorhídrico, que le ataca fuertemente. La potasa caustica le ataca también pero solo a una temperatura elevada. El ácido silícico puede obtenerse artificialmente i se obtiene en forma de polvo harinoso blanco, mui lijero, que se pone mui duro des- pués de calcinado. El ácido silícico se deposita algunas veces en forma de una jelatina diáfana i consistente, cuando se abandonan a una descomposición espontánea i lenta ciertas sustancias que le tienen en combinación. Esta es la cansa de que el éter silícico, conservado en fi ascos mal tapados, pierda su éter i quede en forma de una jelatina mui traspa- rente, que adquiere con el tiempo una gran dureza sin perder su trasparencia. 162. Preparación.—Para obtener la sílice artificialmente se fun- den, en un crisol de platino, 1 parte de cuarzo reducido a polvo fino, i 4 partes de carbonato de potasa ososa, una parte del ácido carbó- nico se marcha, i se forma silicato de potasa. Tratando la materia por el agua, se disuelve completamente cuando ha sido sometida bastante tiempo a la acción de un fuego fuerte. Si se dilata la disolución con una gran cantidad de agua, i se vierte en seguida ácido clorhídrico hasta que se manifieste una reacción mui ácida, el ácido silícico será desalojado de su combinación con la potasa, pero quedará interpuesto en el líquido bajo eiesiado de una jelatina trasparente, que no se lo- gra separar por filtración. Si por el contrario la materia alcalina ha sido disuelta en una cor- ta cantidad de agua caliente, i se echa ácido clorhídrico en el líquido concentrado, el ácido silícico se precipita en forma de copos jelatino- sos, que pueden separarse por filtración. Con todo, la separación de la sílice no llega a verificarse completa- mente. sino después de haber evaporado hasta la sequedad el líquido saturado en exceso por el ácido, i de haber tratado el residuo por el agua hirviendo. La sílice se separa entónces en estado de una materia gelatinosa i consistente, que es retenida en su totalidad por el filtro. Es probable que la sílice se encuentre ahora en estado de hidrato, pero pierde rnui fácilmente su agua, i aparece bajo la forma de un polvo harinoso blanco mui lijero, aunque se pone mui duro después de calcinado. 165. Composición. —La composición que da el análisis es: en peso, Silicio 47,06 Oxíjeno 52,95 100,00 ila formula por medio de la cual se ha convenido representar este ácido es Si O 5 , Carbono.—Ácido carbónico.—Producción del ácido carbónico en la respiración de kf animales.—Su descomposición por las plañías. Carbono. EQUIVALENTE, G=7s. 16/ i. Propiedades físicas,—El carbono es un cuerpo sólido, ino- doro, insípido, infusible i fijo a las mas altas temperaturas que pue- den producirse por los métodos ordinarios. ÍVI. Despretz ha demostra- do sinembargo que este cuerpo puede ser fundido i aun volatilizado, cuando se le somete a la acción de una pila mui enérjica; toma en- tóuces el aspecto i lodos los caracteres de la grafita. En cuanto a sus demas propiedades, tales como el color, la dureza, la densidad, la conductibilidad para el calórico i la electricidad etc., difieren según las variedades de carbón que pronto vamos a describir. 165. Propiedades químicas.—El carbono, ala temperatura ordi- naria, esinalterable en contacto del aire; pero a una temperatura mas elevada, se combina directamente con el oxíjeno i da otíjen a dos compuestos gaseosos, el óxido de carbono 6'O ielácido carbónico CO2 . El carbono se combina también directamente con el azufre para formar un producto líquido conocido bajo el nombre de sulfuro de carbono. Muchos otros cuerpos, tales como el hidrójeno, el ázoe, el cloro, el hierro, forman con el carbono combinaciones mui impor- tantes. 166. Diferentes variedades del carbono.—El carbono se pre- senta en la naturaleza i en las artes bajo aspectos mui variados. Así, el diamante, la grafita o plombajina, el negro de humo o humo de pes, la hutía, la antracita, el cok, el carbón de lena, iel carbón ani- mal’, no son mas que variedades de carbón a las cuales corresponden las propiedades físicas i químicas que acabamos de dar a conocer, pero que se distinguen unas de otras por propiedades especiales que vamos a indicar. Diamante.—El diamantees el mas duro de todos los cuerpos cono- cidos, es decir, que puede rayarlos a todos sin ser rayado por ningún too: de manera que solo se le puede pulir con su propio polvo. Es jeneralmente trasparente e incoloro ; algunas veces sinembargo es rosado, azul claro, verde, amarillo i aun negrusco. Se le encuentra siempre cristalizado bajo diferentes formas, de las cuales las mas co- nocidas son el octaedro, el dodecaedro romboidal iel sólido de h8 caras curvilíneas. El diamante es mal conductor del calórico i la elec- tricidad; su poder refrinjente es mui considerable; su densidad varía de 3,50 a 3,55. El diamántese encuentra en la India, en el Brasil, en Siberiai en jos montes Urales. Existe en los antiguos terrenos de aluvión, que se encuentran a poca profundidad debajo de la superficie del suelo. La naturaleza del diamante fué por largo tiempo desconocida. Habiendo notado Newton que todos los cuerpos combustibles refrac- tan fuertemente la luz, fué el primero que supuso la combustibilidad del diamante. Pero fué Lavoisier quien determinó la verdadera natu- raleza de este cuerpo, demostrando que el diamante arde en el oxijeno i que forma, como el carbón ordinario, ácido carbónico. De lasespe- riencias hechas recientemente por M. Jacquelin resulta que el dia- mante sometido a la acción de una fuerte pila de Bunsen pierde su trasparencia, se ennegrece, se reblandece i toma el aspecto del cok* M. Despretz ha llegado a obtener, en estos últimos tiempos, cristales microscópicos de carbono, sometiendo este cuerpo a una volatiliza- ción lenta por medio de la pila. Grafito, o Ploraba jiña.-—Esta variedad de carbono es la que se emplea para la fabricación de los lápices; se le designa también con el nombre de traza de plomo, aun cuando no contiene la menor canti- dad de piorno. La graílta es ordinariamente cristalizada en láminas brillantes i de un color oscuro, casi siempre negro; es suave, untuosa al tacto, i deja en los dedos i sobre el papel manchas de color gris de plomo. Su densidad es =2,5; es el ménos combustible de todos los carbones, sin esceptuar el diamante. Lagrafita contiene siempre una pequeña cantidad de hierro. Se le encuentra en Francia, en Inglaterra, en Es- paña i en las islas de Geylan. Negro de humo.—Esta variedad de carbono se presenta bajóla forma de un polvo negro estremadamente fino. El negro de humo está léjos de ser carbono puro; contiene por lo ménos 20 por 100 de ma- terias recinosas i aceitosas de las cuales se le puede librar por calcina- ción. Esta sustancia es el producto de la combustión incompleta de ciertas materias orgánicas ricas en carbono, tales como las reciñas, los aceites i las grasas. Para obtener el negro de humo, basta esponer un pedazo de porce- lana o una lámina metálica por sobre la llama de una vela. En las artes, se le prepara quemando materias recinosas en grandes cámaras cuyas paredes están cubiertas con telas ordinarias sobre las cuales se deposita poco a poco. El negro de humo es mucho mas combustible que el diamante i que la graíita. Ralla.—La hulla o carbón de tierra es opaca, de un negro brillan- te i cuya superficie presenta a veces los colores del iris. Está com- puesta de carbono mezclado con materias betuminosas i salinas. Arde con llama i humo dando un olor particular. Calentada en vasos cerra- dos, se reblandece, aumenta devolúmen i desarrolla el gas que sirve para el alumbrado. La hulla se encuentra en masas considerables en los terrenos carboníferos. Antracita.—La antracita o carbón de'piedra se parece mucho a la hulla. Se distingue de ella en que no contiene materias betuminosas, en que es ménos combustible i en que arde con una llama mui corta, sin humo i sin olor. Posee ademas brillo metálico. Está formada casi enteramente de carbono puro mezclado con una pequeña cantidad de sílice, de alúmina ide óxido de hierro. Se encuentra la antracita en los terrenos de sedimento antiguo, anteriores a los terrenos carboní- feros. Cok.—El cok es el residuo déla destilación de la hulla. Es lijero, poroso, hinchado como la piedra pómez. Su color es gris negrusco con un lijero lustre metálico. El cok es ménos combustible que la hulla; arde sin llama ni humo ida mucho calor. Atrae fácilmente la humedad del aire, la cual abandona en tiempo de calor. Carbón de leña.—El carbón de leña es el residuo de la destilación de la leña o de su combustión incompleta. Es negro, inodoro, insípi- do, mui frájil i mas o ménos poroso. Es mui mal conductor de la elec- tricidad, a ménos que no haya sido calcinado a una alta temperatura, es decir transformado en brasa. El carbón de leña contiene siempre un poco de hidrójeno i algunas otras materias, tales como sílice, óxido de hierro, carbonato de potasa; estas materias son las que forman la ceniza después de la combustión del carbón. La propiedad mas notable del carbón de leña es la absorción de los gases. Si se apaga un pedazo ele carbón en el mercurio e inmediata- tamente se le introduce en una probeta que esté llena de amoniaco, de ácido clorhídrico o de hidrójeno sulfurado, se vécasi al mismo tiempo que el gas desaparece i el mercurio sube en la probeta. To- dos los gases son absorbidos por el carbón de leña; pero de un modo variable según su naturaleza. Se puede decir en jeneral que la absor- ción es tanto mas fácil i considerable, cuanto mas soluble sea el gas en el agua. Se utiliza en la industria esta propiedad absorbente del carbón, para desinfectar las aguas corrompidas por los gases deleté- reos i para oponerse a la putrefacción de las materias animales, El carbón de leña descompone el agna a la temperatura del calor rojo apoderándose de su oxíjeno i dejando el hidrójeno en libertad. Para operar esta descomposición se hace pasar una corriente de vapor de agua al través de un tubo de porcelana calentado hasta el calor rojo i lleno de brasas. E! gas que se recoje en un probeta es una mez- cla, en proporciones variables, de óxido de carbono, de ácido carbó- nico, de hidrójeno puro ide una pequeña cantidad de hidrójeno car- bonado. Se prepara esta variedad de carbono sea por la calcinación de la leña al abrigo del contacto del aire, sea por su combustión imperfec- ta, como se practica en los bosques. Este último procedimiento cono- cido bajo el nombre de carbonización en pilas, es el mas ordinario. Se comienza por establecer (fig. hk) una especie de chimenea vertical por medio de 4 palos introducidos en la tierra. Al rededor de esta chimenea se colocan circuí anuente trozos de madera de 1 a 2 metros de lonjitud i superpuestos de manera a formar un cono truncado o una especie de pila bajo la cual se dejan varios conductos horizonta- les que comunican con la chimenea. Se cubre todo con una capa del- gada de tierra, a fin de librar a la pila del contacto clei aire, en se- guida se le pega fuego echando por la chimenea carbón encendido i leña menuda. í loando la combustión está en actividad, se tapa la chi- menea con tierra. Mui pronto se vé desprenderse de toda la superfi- cie de la pila humos blancos i la pila se hunde poco a poco sobre sí misma. Cuando el humo se hace azulejo i casi trasparente, se detiene la combustión, pues este humo indica que la carbonización está con- cluida. Se obtiene por este medio de 17 a 48 por 100 de carbón, can- tidad que representa solo la mitad del carbón que contiene la leña. Carbón animal.—El carbón animal, que se designa aun con el nom- bre de negro animal, proviene de la calcinación, en vasos cerrados, délos huesos. Se encuentra ordinariamente en polvo impalpable o en granos de un negro mui hermoso. Este carbón solo contiene 12 centécimas de su peso de carbón puro, mezclado con 88 centécimas de fosfato i de carbonato de cal. La propiedad mas notable del carbón animal es su poder descolo- rante para ciertos líquidos. Si se ajita durante algún tiempo vino tin- to con este carbón, i en seguida se filtra, se obtiene un líquido per- fectamente incoloro. Esta propiedad se utiliza en la industria para despojar de sus materias colorantes a una multitud de productos or- gánicos, tales como el azúcar de betarraga, los jarabes, los álcalis vejetales, etc. 167. Usos del carbono.—Los usos del carbono son mui numero- sos. En estado de diamante, sirve no solo para las joyas sino también para cortar el vidrio, para tallar i pulir las piedras preciosas. Todo el mundo conoce el empleo de la hulla, de la antracita, del cok i del car- bón de ieña como combustible. En melalúrjia el carbón sirve para la estraccion de un gran número de metales. Acido carbónico, CO*> 168. Historia.—El ácido carbónico fné el primer gas que se dis- tinguió del aire atmosférico; su descubrimiento fué hecho el año 1644 por Vanbelmont; habiendo este medico calentado fuertemente pie- dras calcáreas, reconoció que se desprendía de ellas un aire al cual dió ei nombre de gas. Black i Priestley estudiaron cuidadosamente sus propiedades, pero fué Lavoisier quien dió a conocer exactamente su naturaleza i su composición. Ei ácido carbónico ha sido llamado suce- sivamente aire fijo, aire mefítico, ácido g redo so. 169. Propiedades físicas.—El ácido carbónico es un gas incolo- ro, trasparente, elástico, de un sabor agrio ide un olor lijeramente picante; su densidad es = 1,529. El agua disuelve cerca de un volu- men igual al suyo a la temperatura ordinaria; pero bajo una pre- sión mayor, puede disolver una cantidad que aumenta proporcional- mente a la presión. Sobre esta propiedad está fundada la fabricación del agua de Seltz artificial. El ácido carbónico, a la temperatura de 0o i b?jo la presión de 36 atmósferas, se liquida; se transforma en un líquido incoloro, mui flui- do, soluble en el alcohol i en el éter, insoluble en el agua. Este líquido, al pasar al estado gaseoso, produce un frió considerable que se ava- lúa en 70 grados debajo de cero. Guando se dirije una corriente de ácido carbónico líquido sobre una cápsula de vidrio o sobre una caja metálica, una porción del lí- quido se condensa sobre las paredes de la cápsula o déla caja, i se obtiene así el ácido carbónico sólido bajo la forma de copos de nieve. La temperatura de este cuerpo es cerca de 78 grados bajo cero; pero puede bajar mas mezclándolo con éter: la intensidad del frió pro- ducido por esta mezcla es tal, que masas considerables de mercurio pue- den ser conjeladasen algunos segundos; de este modo es como se ha llegado a formar con el mercurio solidificado piezas de moneda, meda- llas,estátnas, etc. El ácido carbónico sólido puesto en contacto con nuestros órganos, produce en ellos efectos enteramente semejante a las quemaduras. 170. Propiedades químicas.—El ácido carbónico es un acido dé- bil ; da un color rojo vinoso a Ja tintura de tornasol. Apaga los cuer- pos en combustión i asfixia a los animales que lo respiran. Forma con el agua de cal un precipitado blanco de carbonato de cal, el cual se disuelve en un exceso de ácido. El ácido carbónico es inalterable a las mas altas temperaturas. Una serie de chispas eléctricas lo descompone en oxíjeno i en óxido de carbono. Entre los metaloides, el azufre, el cloro, el iodo, el bromo i el ázoe no tienen acción sobre el ácido carbónico ; pero es descompuesto por el hidrójeno i el carbono a una temperatura elevada : el hidrójeno le trasforma en óxido de carbono, quitándole la mitad de su oxíjeno para formar agua ;el carbono le convierte enteramente en un volu- men doble de óxido de carbono. Algunos metales talos como el hierro, el zinc, el manganeso, quitan al ácido carbónico la mitad de su oxíje- no para convertirse en óxidos. El potasio, el sodio, i probablemente los otros metales de la primera sección, le reducen enteramente en oxíjeno del cual se apoderan, i en carbono que dejan en libertad. 171. Composición dec acido carbónico.—La composición de este ácido se ha averiguado por medio de la síntesis quemando el carbón perfectamente puro en el oxíjeno también puro ; resulta de estas es- periencias que en 100 partes de ácido carbónico hai Carbono 27,27 üxíjeno 72,73 100,00 Números que se encuentran en la relación de 75, equivalente del carbono, a 200, dos equivalentes de oxíjeno, de modo que el ácido carbónico está formado por un equi. de carbono i de dos equi. de oxí- jeno, por consiguiente su fórmula será CO2. 172. Estado natural.—El ácido carbónico se encuentra mui es- parcido en la naturaleza. Hace parte, como lo hemos visto, del aire atmosférico; se le encuentra en disolución en muchas especies de aguas minerales, de las cuales la mas conocida es el agua de Seltz. Existe en estado puro en varias grutas, entre otras en la gruta llamada del perro, cerca de Nápoles. Esta gruta es llamada así porque contiene en su parte inferior una capa de 5 a 6 decímetros de ácido carbónico en la cual un perro, o cualquier otro animal de poca altura, es pron- tamente asfixiado, miéntras que un hombre puede respirar sin peligro el aire que se encuentra encima. El ácido carbónico se produce en la combustión de la leña, del car- bón, en la fermentación alcohólica, en la descomposición espontánea de las materias orgánicas, en la respiración de los animales. Se le encuentra en grande abundancia en estado de combinación en el car- bonato de cal que forma casi la totalidad de los terrenos de sedimen- to ; así, todas las piedras calcáreas, los mármoles, la creta, las con- chas de los moluscos, etc., encierran este ácido combinado con la cal. En fin, existe aun en combinación con otras bases, tales como la barita, la estronciana, los óxidos de hierro, de cobre, etc. 173. Preparación.—Se puede preparar directamente el ácido carbónico, quemando el carbón en el oxíjcno puro, pero este procedi- miento es de difícil ejecución i solo daria pequeñas cantidades de gas. Se prefiere, en los laboratorios, para descomponer el carbonato de cal por un ácido enérjico. Para esto, se toman fragmentos de mármol blanco, los cuales se introducen en un frasco de dos golletes que contie- ne agua hasta la mitad (fig. 9). Uno délos golletes lleva un tubo recto cuya estremidad superior termina por un embudo i cuya estremidad inferior está sumerjida en el líquido : al otro gollete se adapta un tu- bo encorbado que se dirije a una probeta propia para recibir el gas i que descansa en una cubeta de agua. Se vierte por el tubo recto áci- do clorhídrico i al instante se nota una viva efervescencia, producida por el desprendimiento del ácido carbónico, el cual se dirije a la pro- beta. De este modo puede recojerseen poco tiempo una cantidad con- siderable del gas. Teoría.—El carbonato de cal se compone de ácido carbónico i de cal. El ácido clorhídrico, mucho mas enérjico que el carbónico, se apodera de la cal i deja a este -último en libertad. Se forma cloruro de calsio, que queda disuelto en el agua del frasco, i agua, que se mez- cla con la que había. La fórmula siguiente representa esta reacción : GaO; G02-]-HCl= C02-f CaCl-j-HO. Observación.—Podría reemplazarse el ácido clorhídrico por el áci- do sulfúrico. Se formarla entonces ácido carbónico i sulfato de cal. CaO,CO2+S03=CO2-hCaO,SO3. Pero siendo el sulfato de cal mui poco soluble en el agua, se depo- sitaría sóbrelos fragmentos de mármol, al rededor de los cuales for- maría mui pronto una costra que detendría la reacción. Para evitar este inconveniente, es necesario emplear, como se hace en la fabrica- ción artificial de agua de Seitz, creta pulverizada o bicarbonato de sosa. 17A. Usos del acido carbónico. —Este ácido se emplea en diso- lución en el agua, forma entóneos las aguas gaseosas naturales o ar- tificiales conocidas bajo el nombre de aguas de Seitz. Se obtiene él agua de Seitz artificial comprimiendo el gas ácido carbónico en él agu^ pura, por medio de una bomba de compresión. Se hace también uso de un pequeño aparato de vidrio grueso, con el cual puede prepa- rarse el agua gaseosa con el ácido tártrico i el bicarbonato de sosa pulverizado. 110 Problema.—Sobre 25 gramos de carbonato de cal colocados en un frasco lleno hasta la mitad de agua, se vierte la cantidad de ácido clorhídrico suficiente para obtener una descomposición completa : se pregunta ; ¡cuál será el volumen del ácido carbónico puesto en liber- tad sabiendo que 1 litro de este gas, a O 1 i bajo la presión ordinaria; pésala-, 98? Ca0,C02=360-f275=625. De manera que 625 gramos de carbonato de cal darían 275 gramos de ácido carbónico ; 25 gramos darán, por consiguiente, 25x275 —ll gramos. 625 Ahora, como un litro de ácido carbónico pesa 1 gr.,98, ten drenaos 11 x= .= 6üi:,65. 1,98 175. PRODUCCION DEL ACIDO CARBONICO EN LA RESPIRACION DE LOS anímales.—El fenómeno principal de la respiración de los animales es el desprendimiento constante de una cierta cantidad de ácido car- bónico i de vapor de agua. Si se hace el análisis del aire respirado, se encuentra que en efecto contiene mas vapor de agua, ménos oxíje- no i mas ácido carbónico que el aire aspirado. La presencia de este exceso de ácido carbónico puede demostrarse fácilmente, haciendo pasar el aire respirado al través de una disolución de cal por medio de un tubo de vidrio. Se vé bien pronto que esta disolución se en- turbia mucho mas que lo que lo baria en el mismo tiempo con la mis- ma cantidad de aire ordinario. Para esplicar la formación del ácido carbónico i del vapor de agua en la respiración de los animales, Lavoisier i Lagrange admitieron que el oxíjeno del aire, puesto en presencia de la sangie venosa en las células del pulmón, le quita una porción de su carbono i de su hi- drójeno convirtiéndolos en ácido carbónico i en vapor de agua: de ahí la trasformacion de la sangre venosa en sangre arterial, i la pro- ducción del calórico animal. Para hacer comprender mejor esta be- lia teoría ele la respiración, referiremos aquí el pasaje consagrado por el mismo Lavoisier a su esposicion. «Partiendo de los conocimientos adquiridos i reduciéndonos a las ideas simples que cada uno pueda fácilmente adquirir, diremos des- de luego que la respiración no es mas que una combustión lenta de carbono e hidrójeno, que es en todo semejante a la que se opera en una lámpaia o en una vela que arde, i que, bajo este punto de vista, los animales que respiran son verdaderos cuerpos combustibles que arden i se consumen. «En Ja respiración corno en la combustión, el aire de la atmósfera es el que suministra el oxíjeno i el calórico; pero como en la respira- ción el combustible es suministrado por la sustancia misma del ani- mal, por la sangre, si los animales no reparasen habitualmente por los alimentos lo que pierden por la respiración, el aceite faltaría bien pronto a la lámpara, i el animal perecería como una llama que se apaga cuando falta el combustible. «Las pruebas de esta identidad de efectos entre la respiración i la combustión del aceite se deducen inmediatamente de la esperiencia. En efecto, el aire que ha servido para la respiración no contiene, al salir del pulmón, la misma cantidad de oxíjeno; contiene no sola- mente el gas ácido carbónico en mayor proporción, sino también mu- cha mas agua que la que contenía antes de la aspiración : ahora, co- mo el aire vital no puede convertirse en agua sino por una adición de hidrójeno, i como esta doble combinación no puede operarse sin que el aire vital pierda una parte de su calórico específico, resulta de ello que el efecto de la respiración es el estraer de la sangre una porción de carbono i de hidrójeno, i de depositar en su lugar una porción de su calórico específico, que, durante la circulación, se distribuye con la sangre en todas las partes de la economía animal i mantiene poco mas o ménos constante esta temperatura, lo que se observa en todos los animales que respiran. «Se dirá que esta analojía que existe entre la respiración i la com- bustión no se había escapado a los poetas, o mas bien, a los filósofos de la antigüedad, de los cuales eran los intérpretes i los órganos. Es- te fuego robado al cielo, esta antorcha de Prometeo, no presenta so- lamente una idea injeniosa i práctica, es la pintura fiel de las opera- ciones de la naturaleza. Se puede por consiguiente decir con los an- tiguos, que la antorcha de la vida se enciende en el momento en que el niño respira por primera vez i que no se apaga sino con la muerte. «Considerando relaciones tan felices, a veces se vé uno tentado a creer que, en efecto, los antiguos habían penetrado, mucho ántes de lo que pensamos, en el santuario de los conocimientos, i que la fá- bula, como algunos autores lo han pensado, no es mas que una ale- goría bajo la cual ocultaban las verdades de la medicina i de la físi- ca. —(Lavoisier, Mémoirt de chimie.) Así, el fenómeno déla respiración es una verdadera combustión, enteramente análoga a las combustiones ordinarias. Esta grande idea de Lavoisier ha sido confirmada mas i mas por los trabajos modernos; solamente el ilustre químico colocaba el sitio de esta combustión en los pulmones. JVIM. Edwards i Magnus han demostrado después, que no solamente se opera en los pulmones, sino también en todo el aparato circulatorio. La sangre venosa que llega a ios pulmones absorbe el oxíjeno aspirado i suelta el ácido carbónico del cual se ha cargado para trasformarse en sangre arterial. Así provista de oxíjeno, la san- gre arterial vuelve al corazón que la lanza a las arterias i de ahí a los vasos capilares, en donde se opera la formación del ácido carbónico que disuelve i arrastra la sangre venosa. Según MM. Dulong i Despretz, la combustión respiratoria no re- presentarla mas que las nueve décimas partes del calórico animal producido ; pero M. Dianas ha demostrado después que, conforme a las ideas de Lavoisier, todo el calórico animal proviene de la respira- ción i que puede medirse por la cantidad de carbón i de hidrójeno quemado durante este acto. Resulta de análisis recientes, que un hombre de fuerza media con- sume en 2/i horas 592 gramos de oxíjeno para quemar 166 gramos de carbono i 19 gramos de hidrójeno, lo que da cerca de 307 litros de ácido carbónico i 171 gramos de agua. El volúmen de ácido carbó- nico espulsado en cada respiración representa los cuatro centésimos del volúmen de aire aspirado. 176. DESCOMPOSICION DEL AGIDO CARBONICO EN LAS PLANTAS.—LoS vejetales respiran como los animales, pero su respiración se hace, por decirlo así, en sentido inverso. En efecto, miéntras que los animales absorben el oxíjeno del aire atmosférico para quemar el carbono i for- mar ácido carbónico, los vejetales al contrario absorben el ácido car- bónico i le descomponen para fijar en su tejido el carbono i dejar en libertad al oxíjeno. Aveces hai necesidad, para que esta descomposición se produzca, de los rayos directos del sol. Si se colocan hojas vivas bajo una cam- pana llena de agua i se espone al sol, se vé bien pronto desprenderse de su superficie burbujas de gas el cual se reúne en la parte superior de la campana. Recojiendo este gas i analizándolo, se encuentra que está formado casi en su totalidad por el oxíjeno puro. Se ha recono- cido por esperiencias precisas, que este oxíjeno proviene de la des- composición del ácido carbónico contenido en las hojas. Según los análisis de Saussure, 2;3 solamente del oxíjeno son exhalados por la planta, miéntras que i/3 es retenido para servir a su nutrición. En la oscuridad i aun a la luz difusa, se produce un fenómeno in- verso; La planta absorbe el oxíjeno i desprende ácido carbónico. La cantidad de acido carbónico espedida es tanto mayor cuanto menos in- tensa es la luz ; pero ep todos los casos, es siempre mas pequeña que la del oxíjeno absorbido. Durante mucho tiempo se lia considerado el ácido carboneo exhalado por las plantas en la oscuridad como forma- do por el c? oon de la planta iel oxíjeno del aire; pero M. Damas i un gran numero de químicos, piensan que este ácido carbónico es el que las raíces lian absorbido del suelo, i que atraviesa simple- mente la planta sin descomponerse. En resúmen, el fenómeno esencial de la respiración de los vejetales consiste en la descomposición, bajo la influencia de la luz solar, del ácido carbónico absorbido por las hojas en la atmósfera o tomado por las raices en el suelo. Esta descomposición se efectúa únicamente en las partes verdes. El oxíjeno es exhalado, miéntras que el carbono, combinándose con los elementos del agua, forma los principios inme- diatos de los cuales se forman los tejidos fundamentales de la planta. Oxido de carbono.—-Sus efectos venenosos.— Hidrójeno carbonado.—Gas de alumbra- do.—Llama, Oxido de carbono, £®. Sus efectos venenosos. 177. Historia.—El descubrimiento del óxido de carbono fué he- cho por Priestley. Calentando fuertemente una mezcla de óxido de zinc i de carbono, este químico obtuvo un gas inflamable que tomó por hidrójeno carbonado. Mas tarde Clemente Desormes demostró que este gas está formado de carbono i oxíjeno. 178. Propiedades físicas.—El óxido de carbono es un gas inco- loro, inodoro, insípido i casi insoluble en el agua; su densidad es =0,967, No se le ha podido liquidar hasta el día. 179. Propiedades químicas.—El óxido ele carbono no se descom- pone por el calor ni por la luz ; es un cuerpo completamente neutro» Arde en contacto del aire o del oxíjeno, con una llama azul caracte- rística i se trasforma en ácido carbónico. El cloro obra de una manera mui notable sobre el óxido de carbo- no. Cuando se mezclan en una probeta volúmenes iguales de estos dos gases i se espone la mezcla a la acción directa de la luz solar, el volumen del gas disminuye en la mitad i se trasforma en un nuevo cuerpo de un olor sofocante, de un sabor fuertemente ácido i que se designa bajo el nombre de ácido oloroxicarbúnico. Este ácido tiene por fórmula CO, Cl; representa exactamente la composición del ácido carbónico, en el cual un equivalente de oxíjeno está reemplazado por un equi. de cloro. Los demas metaloides i todos los metales, a escepcion del potasio i del sodio, no tienen acción sobre el óxido de carbono. Como se vé, es un cuerpo mui estable. 180. Efectos venenosos dee oxido de carbono.—Se ha creido durante mucho tiempo que la asfixia producida por el vapor de car- bono, es decir por el gas que se desprende cuando el carbón arde en contacto del aire, era debido solamente al ácido carbónico. Las es- periencias de M. Leblanc han probado que el óxido de carbono, que se forma en mayor o menor cantidad siempre que el carbono arde al aire libre, es el ájente principal déla asfixia. El óxido de carbono es en efecto mucho mas venenoso que el ácido carbónico. En pájaro pe- 1 rece en una atinó-'ora que solo contenga- de este gas. El males- -100 tar, los vértigos, los dolores de cabeza que se se esperimentan en una cámara mal ventilada en la cual hai carbón en combustión, se deben principalmente al óxido de carbono. 181. Composición del óxido de carbono.—La composición del óxido de carbono se determina por medio del análisis eudiométrico, del cual resulta que el óxido de carbono solo contiene la mitad de su volumen de oxíjeno, lo que da en peso, 0rb0n0.... ¿2,86 Oxíjeno..., 57,1 A 100,00 números que se encuentran en la relación de 75, equi. del carbón, a 100, equi. del oxíjeno. 182. Preparación.—-El óxido de carbono no existe en la natura- leza ; se forma, como ya lo hemos dicho, siempre que el carbón en exceso arde en contacto del aire, es decir, con Una cantidad ins iñcien- te de oxíjeno. Se le prepara en los laboratorios por tres procedimientos diferentes : l.° tratando el ácido oxálico por el ácido sulfúrico con- centrado ; 2.° haciendo pasar una corriente de ácido carbónico sobre el carbono enrojecido; 3/ calentando fuertemente una mezcla de óxido de zinc i carbón. 1 ."Procedimiento.—Se introduce en un matraz (fig. 28) ácido oxálico cristalizado, sobre el cual se vierte 5 o 6 veces su peso de áci- do sulfúrico concentrado. Entre el matraz i la probeta en que se reco- je el gas, se dispone un frasco lavador que contiene una disolución de potasa cáustica, al través de la cual debe pasar el gas antes de ir a la probeta. Teoría.—El ácido oxálico, cuya fórmula esC20¿,SH0, puede ser considerado como formado de un equi. de óxido de carbono unido a un equivalente de ácido carbónico, bajo la influencia de cierta can- tidad de agua. Ahora, como el ácido sulfúrico es mui ávido de agua, descompone al ácido oxálico apoderándose de los 3 equi. que contie- ne, i se obtiene así una mezcla de óxido de carbono i de ácido car- bónico : C 203,3H0-[-S03—CO-}- C02-fS05,3H0. El ácido carbónico es absorbido por 1? potasa que contiene el fras- co lavador, i el óxido de carbono se dirije a la probeta. 2.° Procedimiento.—Se hace pasar una corriente de ácido carbó- nico sobre carbones enrojecidos en un tubo de porcelana : el ácido carbónico se apodera de un equivalente de carbono, i todo se tras- forma en óxido de carbono : C02-¡-C—2GO. ler1er Procedimiento.—Guando se calienta un óxido metálico con Carbón, se obtiene ácido carbónico u óxido de carbono, según la ma- yor o menor facilidad que tenga el óxido para ceder su oxíjeno al car- bono (*). Si tomamos por consiguiente un óxido difícil de reducir, tal como el óxido de zinc, ise le calienta hasta el calor rojo en una retorta de greda en contacto del carbón, se obtendrá óxido de carbo- no i zinc al estado metálico : ZnO+G=GO+^n. Hidrójeno carbonado. 183. Combinaciones del carbono Con el uidrójeno.—El carbono forma con el hidrójeno un gran número de combinaciones. Muchos aceites esenciales, tales como la esencia de trebentina, el aceite de nafta, etc., son esclusivamente formados de carbono e hidrójeno. (♦) Todos los óxidos metálicos, a escepcion de los óxidos de calcio, da bario, de estroncio i los de los metales correspondientes alas dos primeras seccione»* pon reductibles por el carbono. El estudio de estos compuestos pertenece ala química orgánica; so- lo nos ocuparemos aquí de dos combinaciones minerales del carbono i del hidrojeno, conocidas bajo los nombres de hidrojeno protocar- honado e hidrojeno bicarhonado. SEitíróJeao jsrotocaifliOEtaílo, D'* Ba * 18/ i. Propiedades físicas.—El hidrojeno protocarbonado, que aun se designa con el nombre de gas de los pantanos, porque se des- prende naturalmente del légamo de las aguas estancadas, es un gas incoloro, inodoro, insípido i mui poco soluble en el agua. Su densi- dad es = 0,559. 185. PkopiedxVdes químicas.—El hidrójéno protocarbonado arde en contacto del aire con una llama azuleja, dando lugar a la formación de agua i ácido carbónico. Una mezcla de cloro ebidrójeno protocar- bonado detona violentamente bajo la acción directa de los rayos so- lares, i muchas veces aun ala luz difusa. El cloro se une al hidrojeno para formar ácido clorhídrico, i queda un depósito de carbón : C 2H4-[-/íGI=4HGI-f2G. 186. Composición.—La composición de este gas se encuentra por el análisis eudiométrico, del cual resulta que el hidrojeno protocarbo- nado contiene, en 100 partes al volumen, 200 de hidrojeno i 50 de vapor de carbono. Esta composición se encuentra confirmada por el valor de la densidad del hidrojeno protocarbonado. Se da a este gas la fórmula Clll'í. 187. Estado natural.—El hidrojeno protocarbonado se forma, como lo hemos dicho, en el légamo de los pantanos i de todas las aguas estancadas; proviene de la descomposición de las materias orgánicas que estas aguas encierran en gran cantidad. Este gas se desprende aun de la tierra en diferentes puntos del globo, en donde sirve para mantener fuegos naturales que se utilizan a veces para la fabricación de la cal i de las vasijas de barro. El Mdrójeno protocarbonado se desprende también de ciertas minas de hulla. Gomo es mas lijero que el aire, tiende a acumularse en la parte superior de las galerías, en donde forma mezclas esplosivas que d in lugar muchas veces a graves accidentes. A veces se encuentra también este gas encerrado en cier- tos pedazos de sal gemina. Todas las sustancias ricas en hidrojeno i en carbono, como la hulla, los cuerpos grasosos i resinosos, despren- den este gas por destilación. 188. Preparación.—Puede prepararse fácilmente el hidrójeno protocarbonado ajilando con un bastón el légamo de los pantanos, i recojiendo en un frasco lleno de agua i provisto de un largo embu- do (fig. Z¡|s) las burbujas de gas que se desprenden. Pero el gas que se obtiene de este modo nunca es puro; contiene siempre cierta canti- dad de ázoe i de ácido carbónico. Se prepara en los laboratorios el hidrójeno protocarbonado, calen- tando lijeramente en un matraz una mezcla de una parte de acetato de sosa i de 3 partes de barita. El hidrójeno protocarbonado se despren- de i queda en el matraz una mezcla de carbonato de sosa i de carbo- nato de barita. Teoría.—El ácido acético, cuya fórmula es C/JUO-í, puede ser con- siderado como formado por 1 equi. de hidrójeno protocarbonado C2íh ide 2 equi. de ácido carbónico 2 CO2, loque esplica el despren- dimiento de este gas i la formación de los carbonates de sosa i ba- rita. NaO,C4H40.i-fßaO=G2 ). 189. Usos.—El hidrójeno protocarbonado no tiene usos en el estado puro ; pero forma parte del gas de alumbrado, del cual nos ocuparemos mui pronto. Hidrójeno bicarliosiado, €* SÍ 190. Historia.— El hidrójeno hicarhonado fué descubierto a fines del último siglo por los químicos holandeses, fe le designa al- gunas veces bajo el nombre de gas alejante, porque forma con el cloro una materia aceitosa que se llama aceite de los holandeses. 191. Propiedades físicas.—El hidrójeno bicarbonado es un gas incoloro, de un olor empi reumático i etéreo, mui poco soluble en el agua ; su densidad es= 0,985. Puede liquidarse por medio de una presión de muchas atmósferas, o por el enfriamiento que pioduce una mezcla de ácido carbónico sólido i éter. 192. Propiedades químicas.—El hidrójeno bicarbonado se des- compone por la acción del caloro de una serie de chispas eléctricas ; produce entónces un volumen de hidiójeno doble del suyo i un de- pósito de carbón. Este gas es eminentemente combustible ; arde en contacto del aire con una llama mui hermosa i brillante, produce agua, ácido carbónico i un depósito de carbón que escapa a la combustiou. El azufre al calor rojo descompone al hidrójeno bicarbonado ; se forma ácido sulfhídrico i un depósito de carbón. El cloro obra de dos modos diferentes sobre el hidrójeno bicarbonado, según la tempera- tura a la que tenga lugar la reacción. I.* Si se mezcla \ volúmen de hidrójeno bicarbonado con 2 volú- menes de cloro, i se introduce en esta mezcla una cerilla encendida, el gas se inflama al instante i se obtienen h volúmenes de ácido clor- hídrico i un abundante depósito de carbón : G4H4+4Cl=/iHCI4-4C. Esta combinación se hace instantáneamente i con esplosion bajo la influencia de los rayos solares. 2.* Si se espone a la luz difusa i a la temperatura ordinaria una mezcla de dos volúmenes iguales de hidrójeno bicarbonado i de cloro, los dos gases se combinan casi inmediatamente i dan lugar a la for- mación de un líquido aceitoso, volátil, de un olor etéreo, conocido bajo el nombre de licor o aceite de los holandeses. Un volúmen de hidrójeno bicarbonado i 3 de oxíjeno forman una mezcla que detona con estremada violencia al aproximarle una cerilla encendida o bajo la influencia de la chispa eléctrica, se forma agua i ácido carbónico. 193. Composición.—El análisis del hidrójeno bicarbonado se ha- ce del mismo modo que el del hidrójeno protocarbonado, i resulta que 100 partes al volúmen de este gas, contienen 200 de hidrójeno i 100 de vapor de carbono. Se da a este gas la fórmula Cldí;L. 19á. Preparación.—El hidrójeno bicarbonado no existe en la na- turaleza ; se le obtiene en estado puro, calentando en un matraz (fig. 42) una mezcla de una parte en peso de alcohol i de cuatro par- tes de ácido sulfúrico concentrado. La temperatura debe elevarse has- ta la ebullición de la mezcla, es decir, hasta 160 o 180 grados. Teoría. —EI alcohol, cuya fórmula es CuE602, puede ser conside- rado como formado por 1 equi. de hidrójeno bicarbonado O/?* i de 2 equi. de agua 2HO; el ácido sulfúrico quita al alcohol los 2 equi. de agua i le trasforma asi en hidrójeno bicarbonado: CftH«02-j-S05=C*H4+2HO4-S03. \ Observación.—Se produce casi siempre en esta operación una cierta cantidad de éter, de vapor de agua, de ácido carbónico i de áci- do sulfuroso. Estos dos últimos gases resultan de la reacción recipro- ca del carbono que contiene el alcohol i del ácido sulfúrico. En cuatí- to al éler, es fácil comprender su formación ; la fórmula de este cuer- po es ChHhO, no difiere, como se vé, de la del alcohol ChHs02 mas que por un eqni. de agua HO. Al principio de la esperiencia, cuando la temperatura todavía no está mui elevada, el ácido sulfúrico, en lugar de tomar del alcohol dos equi. de agua, toma solo uno, lo que da lu- gar a la producción del éter, como lo representa la fórmula siguiente G',H6O2-fSO5=G4H50-fHO-fS03. 195. Uso. —EI hidrójeno bicarbonadp hace parte del gas de alum- brado, del cual pasamos a ocuparnos. Gas de alumbrado. 196. Historia.—El descubrimiento del alumbrado por el gas per- tenece a Philip 3 l>bon, injeniero francés. E i una memoria que pu- b'icó en 1801, anunció la posibilidad de obtener por la destilación de la leña i de las materias grasas, un gas inflamable con el cual se po- día producir una intensa i bella luz. Philippe Lebon tuvo la suerte de la mayor parte de los grandes inventores : sus ideas fueron acojidas con indiferencia, i murió sin haber podido realizarlas en su patria ; pero la Inglaterra supo bien pronto aprovecharse de ellas: en 1805, muchos fanricantes de Birmingham, entre otros los obreros del cé- lebre Watt, fueron alumbrados por el gas que proviene de la destila- ción de la hulla. La primera fábrica de alumbrado público fué esta- blecida en Londres en 1810. Solo ocho años mas tarde, en 1818, fué cuando se introdujo en Francia esta clase de alumbrado. 197. Composición. —EI gas de alumbrado que proviene de la des- tilación de la hulla está esencialmente formado de hidrójeno proto- carboi.ado e hidrójeno hicarbonado, mezclados en proporciones mui variables. Sobre 100 partes de gas se encuentran jeneralmente 85 a 88 de hidrójeno protocarbonado i 12 a 15 de hidrójeno. bicarbonado. Este gas contiene ademas una cierta cantidad de hidrójeno, de ázoe, de óxido de carbono, de ácido sulfhídrico, i algunos carburos volátiles que le comunican un olor particular i del cual es imposible librarlo enteramente. 198. Preparción.—Se puede obtener el gas de alumbrado por la destilación de un gran número de materias orgánicas ricas en carbo- no i en hidrójeno, tales como las grasas, los aceites, la cera, las resi- nas, el orujo de uva, etc. Se prefiere jeneralmente estraerle de la hulla, porque esta materia es mui común, de un precio poco ele- vado i suministra, independientemente del gas, un combustible mui precioso, el cok. Los aparatos de que se hace uso para estraer de la hulla el gas de alumbrado, se componen de cilindros de fundición solocados horizon- talmente en un horno de albañilería. Se introduce en estos cilindros la hulla i se calienta hasta el rojo cereza. El gas que se desprende va desde luego, por medio de una serie de tubos colocados en la par- te anterior de los cilindros, a un condensador lleno de agua, en se- guida a un depurador que contiene cal viva, la cual le quita en gran parte el ácido sulfhídrico ; de ahí pasa el gas al gasómetro (fig. 47), que le sirve desde luego de receptáculo, i que le distribuye en se- guida en los lugares en que debe ser consumido. Este aparato está formado de una gran campana cilindrica de pa- lastro A, abierta por abajo i cerrada por encima, que descansa sobre el agua contenida en una fuente B, construida de albañilería. Dos tu- bos de fundición T i T comunican con el interior déla campana, en la cual se levantan hasta un poco mas arriba que la superficie del agua. El tubo T, en comunicación con el aparato que produce el gas, le conduce al interior de la campana ; el otro tubo 7”, forma la arte- ria principal que debe conducir el gas por todas las ramificaciones de la cañería que sirve para la distribución. Estos dos tubos están pro- vistos de llaves que se abren i se cierran alternativamente. Cuando se carga el gasómetro, la llave del tubo de distribución T’ está cerrada, miéntras que la del tubo ele recepción T, que comunica con el aparato está abiertaj; un contrapeso C sostiene la campana a fin de disminuir la presión interior. Cuando se trata de distribuir el gas, se cierra la llave del tubo de recepción, se abre la del tubo de distribución i se quita el contrapeso. El peso de la campana convenientemente calcu- lado, basta entónces para arrojar el gas por todos los tubos de la cañería hasta los quemadores en que se enciende. El carbón que se encuentra en los cilindros después de la destila- ción de la hulla lleva el nombre de cok, del cual hemos hecho cono- cer sus propiedades anteriormente. 199. Llama.—La llama es el resultado de la combustión de un gas o vapor. Su poder luminoso varia con los productos de esta combustión. Cuando una llama no encierra materias sólidas, su luz es débil, sin brillo i como trasparente : tales son las llamas del hi- drójeno, del óxido de carbono, del alcohol, del azufre cuando arde en el oxíjeno, etc. Cuando por el contrario, se forma en la llama una ma- teria sólida i fija que puede ponerse incandescente, la luz que da esta llama es viva i mui luminosa. Así el fósforo, que forma al arder en el aire ácido fosfórico sólido, produce una llama mui viva ;lo mismo sucede con el zinc. Por esta razón es que las llamas del gas de alumbrado, de las velas i de las lámparas son mui luminosas ; estas llamas son en efecto formadas por el hidrójeno carbonado, el cual esperimenta una combustión incompleta i abandona carbón mui di- vidido que se pone incandescente. Podemos hacer mui brillante una llama artificialmente, colocando en ella cuerpos sólidos, tales como fragmentos de cal viva, hilos de platino o diamante. Observación.—La temperatura de una llama no está en relación con su poder luminoso : así, la llama del hidrójeno, que es apénas visible, produce mucho calor. 200. ComposiciOxX de la llama.—La llama que produce un cuer- po simple en combustión es homojénea en todas sus partes ; no su- cede lo mismo con la de un cuerpo compuesto. Si consideramos aten- tamente la llama de una vela, veremos en ella h partes distintas : l.° en la base se produce una zona a (fig. 48) de un azul oscuro que se adelgaza alejándose de la mecha; esta zona está formada por vapor combustible cuya temperatura no es todavía bastante elevada para que pueda arder fácilmente ; 2.° en el centro hai un cono oscuro i amarillento h, en el cual por falta de oxíjeno no tiene lugar la com- bustión del vapor ; 3.° este cono oscuro está envuelto por una cu- bierta mui brillante c que constituye la parte luminosa de la llama, parte en la cual la combustión es incompleta, i en que se verifica un depósito de carbón ; 4.° esta cubierta brillante está rodeada por una capa estenor d mui poco luminosa, i cuyo mayor espesor correspon- de al vértice de la llama ; en esta capa la combustión es completa, ila temperatura que en ella se desarrolla es mui elevada. Estas di- ferentes partes de la llamarse utilizan en mineralojía para los ensayes al soplete. METALES I SUS COMPUESTOS. Metales.—-Sus propiedades jeneralcs i su clasificación, Metales 201. Definición de los metales.—Los metales son cuerpos sim- ples, buenos conductores del calórico i la electricidad, dotados de un brillo particular que se llama brillo metálico; pero lo que establece la diferencia mas esencial entre los metaloides i los metales, es la pro- piedad que tienen estos últimos de formar, combinándose con el oxí- jeno, uno o muchos óxidos o bases capaces de neutralizar los ácidos. Propiedades jenerale» de los metales. 202. Propiedades de los metales.—Las propiedades de los me- tales se dividen en físicas i químicas. l.° Propiedades físicas.—Las propiedades físicas délos metales son : la densidad, la tenacidad, la maleabilidad, la ductilidad, la fu- sibilidad, la conductibilidad para el calórico i para la electricidad, el brillo, el color i la forma cristalina. Densidad.—La densidad de los metales es jeneralmente mui consi- derable. Todos, a escepcion del potasio i del sodio, mas densos que el agua. La tabla siguiente indica la densidad de los principales metales, comparada con la del agua tomada en sumáximun de den- sidad. TABLA DE LAS DENSIDADES DE LOS PRINCIPALES METALES, Platino laminado 22,069 Oro fundido 19,301 Mercurio 13,548 Plomo fundido 11,352 Plata fundida 10,474 Bismuto fundido 9,822 Cobre fundido 8,788 Cadmio 8,604 Niquel. 8,279 Cobalto 7,811 Hierro en barra 7,788 Hierro fundido 7,207 Zinc.... 6,861 Manganeso 7,500 Antimonio 6,712 Cromo 5,900 Sodio 0,972 Potasio 0,865 Tenacidad.—La tenacidad es la propiedad que tienen los hilos me- tálicos de resistir a atracciones mas o ménos considerables ejercidas en el sentido de su lonjitud. Esta propiedad varía mucho según los metales, i para un mismo metal varía igualmente según su estado de pureza i su estado molecular. El hierro es el metal mas tenaz de todos; después de él vienen, en el orden de tenacidades decrecientes, el cobre, el platino, la plata, el oro, el zinc, el estaño i el plomo. Maleabilidad.—Se llama así la propiedad que tienen algunos me- tales de dejarse reducir a hojas o láminas mui delgadas bajo la ac- ción del martillo o del laminador. El oro es el mas maleable de todos los metales; siguen después la plata, el cobre, el estaño, el platino, el plomo, el zinc i el hierro. Ductilidad.—Esta propiedad se refiere a la facilidad mas o ménos grande con que los metales se dejan reducir a hilos cuando se les es- tira pasándoles por la hilera. (*) El oro es también el metal mas dúc- til de todos; siguen después la plata, el platino, el hierro, el cobre, el zinc, el estaño i el plomo. Se vé que, a escepcion del oro i de la plata, los metales mas dúcti- les no son al mismo tiempo los mas maleables. Así hierro, que ocu- pa el 4.* lugar en el orden de ductilidad, es mui poeo maleable. Fusibilidad. —Todos los metales se funden por la acción del calor i aun algunos se volatilizan. La tabla siguiente dará una idea de los diferentes grados de temperatura que necesitan, para fundirse, los di- ferentes metales. (*) Este instrumento consiste en una placa de acero en la cual se han abierto varios agujeros de diámetros diferentes i cuyo* bordes están adelgasados. TABLA DE LA FUSIBILIDAD DE LOS DIFERENTES METALES. Mercurio —39° Potasio .. -j-58 50di0........ 90 Estaño... 228 Bismuto * 216 Plomo 335 Zinc 370 Antimonio 132 Plata 1022 Cobre 1092 Oro 1102 mqugeÍneS°| 2000° Hierro forjado 2118 Molibdeno... \ Cr0m0...... i Infusibles al fue- Tungsteno .. Igo de forja ; fu- Cerio \ siblesa la ternpe- Osmio /ratura del sople - Iridio ...... l.te.de bidrójeno i Rodio joxíjeno. Platino ] Conductibilidad jtjara el calórico i para la electricidad.—Hemos dicho que todos los metales son buenos conductores del calórico i de la electricidad. Según MM. Despretz i Becquerel, los principales me- tales pueden ser colocados, con relación a su conductibilidad para el calórico i la electricidad, en el orden que indica la tabla siguiente : TABLA DE LA CONDUCTIBILIDAD DE LOS PRINCIPALES METALES PARA EL CALORICO I LA ELECTRICIDAD. Conductibilidad para el calórico. Oro 10000 Platino 9810 Plata 9730 Cobre 8932 Hierro 3713 Zinc 3638 Estaño 3039 Plomo 1769 Conductibilidad para la electricidad. Cobre 10000 Oro 9360 Plata 7360 Zinc 2850 Platino 1880 Hierro 1580 Estaño.... 1550 Plomo 830 Mercurio 3 1 5 Potasio 133 Brillo i color.—Todos los metales, cuando se encuentran en masas mas o ménos voluminosas, reflejan la luz con mucha fuerza i presentan ese brillo particular que se llama brillo metálico. Reducidos a polvo fino, pierden su brillo i toman entóneos un color gris mas 0 ménos subido; pero basta frotarlos con un cuerpo duro i pulido para devol- verles inmediatamente su color i brillo primitivos. La mayor parte de los metales son blancos o lijeramente grises; sin embargo, hai algu- nos, como el oro i el cobre que presentan colores mas pronunciados. Estos colores dependen de las proporciones en las cuales se reflejan sobre la superficie de los metales ios diversos rayos simples del es- pectro. Formas cristalinas.—-Todos los metales pueden tomar formas cristalinas cuando se encuentran colocados en las condiciones favora- bles a su cristalización ; la forma cristalina que afectan jeneralmente esdcüboo el octaedro. Casi todos los metales cristalizan cuando se les deja enfriar lentamente después de su fusión. De este modo se bace cristalizar el bismuto, el antimonio, el [domo, el estaño, etc. Se determina también la cristalización de ciertos metales separándolos lentamente de sus disoluciones, sea por medio de fuerzas electroquí- micas débiles, o sea por la acción de otro metal. Si se sumerjen, por ejemplo, dos hilos de cobre que comuniquen con los dos polos de una pila de Daniel, en una disolución de sulfato de cobre, se vé mui pronto depositarse pequeños cristalitos de cobre en el hilo negativo miéntras que el hilo positivo se disuelve poco a poco. De la misma manera, si se vierte una disolución de nitrato de plata sobre el mer- curio, se vé casi al mismo tiempo formarse sobre la superficie de es- te metal numerosos cristales de plata metálicos qne se agrupan for- mando figuras de ramos de árboles [árbol de Diana). De esta manera se obtiene también la cristalización de plomo conocida con el nombre de árbol de Saturno; basta sumerjir en una disolución de acetato de plomo un trozo de zinc suspendido por un hilo de cobre; el plomo separado de la disolución por el zinc que le reemplaza, se depo- sita sobre este metal en láminas brillantes que presentan el aspecto de hojas de helécho. Los metales que se encuentran en la natu- raleza al estado nativo, tales como el oro, la plata, el cobre, etc., son siempre cristalizados. 2.° Propiedades químicas.—Las propiedades químicas de los mé- teles descansan sobre la manera como se comportan estos cuerpos con los metaloides i sus compuestos. Estas propiedades las estudiare- mos en los números siguientes, en que trataremos de la acción del oxíjeno, del azufre, del cloro, etc., sobre los metales. íünslfiCßelon de íot metale*. 203 Principios en que se apoya la clasificación de los metales. —La clasificación de los metales, tal como ha sido propuesta por Thénard, se apoya escíusivaraente sobre los diferentes grados de afinidad de estos cuerpos con el oxíjeno. Esta afinidad puede ser apre- ciada: 1. Por la acción que el oxíjeno seco ejerce directamente sobre los metales a diversas temperaturas. 2. Por la acción del calor sobre los óxidos metálicos; 3. Por la acción descomponente de los metales sobre el agua, ya sea directamente o en presencia de ácidos enérjicos. Fundándose en estas consid ¡raciones Thénard dividió los metales en 6 secciones o gru- pos. Daremos aquí esta clasificación con las modificaciones que le ha hecho M. Regnault. 1/ Sección.—Metales que absorben oxíjeno a toda temperatura, aun a las mas elevadas, i que descomponen el agua a la temperatu- ra ordinaria, produciendo un gran desprendimiento de hidrójeno. Estos son; El potasio, El sodio, El litio, El bario, El estroncio, El calcio. Los tres primeros llevan el nombre de metales alcalinos, los tres últimos el de metales alcalinos-terrosos. 2.* Sección.—Metales que absorben el oxíjeno a temperaturas mas elevadas i cuyos óxidos no son reductlbles por el calor. Estos meta- les no descomponen el agua ala temperatura ordinaria, pero lo ha- cen fácilmente a temperaturas superiores a 50°. Estos son; El magnesio, El manganeso, El aluminio, (*) El glucinio, El circonio, El itrio, El torio, El cerio, El lantano, El didimo, El erbio. El terbio. 5.* Sección.—Metales que absorben el oxíjeno al calor rojo, cuyos óxidos no son reductibles por el calor i que no descomponen el agua sino a temperaturas superiores a 100% pero inferiores al calor rojo. Estos metales descomponen el agua a la temperatura ordinaria me- diante un ácido enérjico. Estos son: (•) Este metal debía colocarse, según M. Saiote-Claire Deville, en la tercera sección, al lado del hierro i del níquel. El hierro, El niquel. El cobalto, El cromo, El vanadio, El zinc, El cadmio, El urano. /{.* Seccioji.—Metales que absorben el oxíjeno al calor rojo i cuyos óxidos no se reducen por el calor. Estos metales descomponen fá- cilmente el agua al calor rojo; pero se distinguen de los pertene- cientes ala tercera sección, en que no descomponen el agua en pre- sencia de ácidos enérjicos, pero lo hacen en presencia de bases enér- gicas. Esta circunstancia depende de que estos metales forman bases mui débiles con el oxíjeno i ácidos poderosos con respecto a las ba- ses enérjicas. Estos son: El tungsteno, El molibdeno. El osmio, El tántalo, El titano, El tungsteno, El molibdeno. El osmio, El tántalo, El titano, El estaño, El antimonio, El niobio, El pelopio. El ilmenio. 5.* Sección.—'Metales que absorben el oxijeno al calor rojo> cu- yos óxidos no se reducen por el calor; no descomponen el agua hasta temperaturas mui elevadas, i en este caso lo verifican débilmente: tampoco descomponen el agua en presencia de ácidos fuertes, ni de bases poderosas. Estos son; El cobre, El plomo, El bismuto. 6.* Sección.—Metales cuyos óxidos se reducen, por la sola acción del calor, a una temperatura mas o menos elevada ; estos metales no descomponen el agua en ninguna circunstancia para apoderarse de su oxíjeno. Estos son: El mercurio, La plata, Elrodio, El iridio, El paladio, El platino, El rutenio. El oro. Esta clasificación tan sencilla i tan fácil de retener, es la que se sigue jeneralmente h: > dia; los metales están agrupados en ella, como se yé, según el órden de afinidad decreciente para con el oxíjeno. Algunos químicos han propuesto otra clasificación en la cual los metales se dividen en cuatro grupos o ciases, a saber: Primera clase.—Metales alcalinos: potasio, sodio, litio. Segunda clase.—Metales alcalino-terrosos: calcio, bario, estron- cio. Tercera clase.—Metales terrosos: aluminio, magnesio, glucinio, circonio, itrio, erbio, terbio, torio, pelopio, niobio, ceño, lantano, didimo. Cuarta clase.—Metales propiamente dichos: manganeso, hierro, cromo, zinc, cadmio, cobalto, niquel, estaño, titano, antimonio, bis- muto, plomo, cobre, urano, molükleno, vanadio, tungsteno, tántalo, mercurio, plata, oro, platino, osmio, iridio, rodio, paladio, rutenio. 20A. Estado natural i estracgion de los metales.—Los metales se encuentran en la naturaleza bajo diversos estados. Algunos existen en estado nativo, es decir al estado de pureza a causa de su débil afi- nidad con el oxíjeno ; tales son el oro, platino, plata, mercurio, etc. La mayor parte se encuentra en combinaciones con el oxíjeno, el azu- fre i el arsénico: también con el cloro, pero en menor número, lo mismo con el bromo, flúor, iodo, selenio i teluro ; algunas veces se les encuentra en estado de carbonates i silicatos. Los metales i sus minerales se encuentran jeneralmente en los te- rrenos primitivos o en los terrenos de transición, en donde se encuen- tran en masas mas oménos considerables, o bien diseminado en venas i en riñones ; muchas veces se les encuentra en los filones que atraviesan las capas mas antiguas del globo, en las montañas, en la arena de los ríos, en el fondo de los lagos, etc. Los diversos procedimientos de estraccion de los metales se redu- cen, de una manera jeneral, a las cuatro operaciones siguientes: 1.a Si el metal se encuentra en estado de óxido, se le trata por el carbón a una temperatura elevada ; su oxíjeno se une al carbono que pasa así al estado de óxido de carbono o de ácido carbónico, i el metal queda en libertad. Si se trata de un carbonato, se procede de la mis- ma manera; el metal es puesto en libertad ise obtiene un desprendi- miento de óxido de carbono. 2. a Si el metal se encuentra en estado de súlfuro o de arseniuro, se le tuesta ; el oxíjeno del aire trasforma el azufre o el arsénico en ácido sulfuroso o arsenioso, i convierte el metal en un óxido que se trata en seguida por el carbón. 3. a Si el metal se encuentra al estado de una sal que no pueda des- componerse por el calor, tal como un silicato, por ejemplo, se le cal- cina con una base i con carbón. La base, que ordinariamente es la cal, se apodera del ácido silícico para formarun silicato, i el carbón reduce al óxido. A" Si el metal se encuentra en estado nativo o de pureza perfecta, Su estraccion solo exije medios mecánicos. Si se encuentra mezclado con otros metales mas 'oxidables, se le separa de estos últimos por me- dio de la tostion, que los trasfonn* en óxidos. Acción del oxíjeno sobre los metales.—Acción del «ír« seco i húmedo.—Anclo» del azufre, del cloro, del bromo, del iodo i del arsénico sobre los metales.—Aleaciones.—Sus propiedades jenerales.—Utilidad de las aleaciones. Acción del oxíjeno, del aire reeo i del aire húmedo «obre 100 metale*. 205. Acción DEL OXÍJENO SOBRE LOS METALES.-—Todos lOS metale»* a escepcion do la plata, del oro, del platino, del paladio, del rodio i del iridio, se combinan directamente con el oxíjeno seco. El potasio, el sodio, i quizá algunos otros metales de la primera sección, son los únicos que pueden combinarse directamente con este cuerpo a la tem- peratura ordinaria; los demas no lo absorben sino a una temperatura mas o ménos elevada. Esta combinación directa de un metal con el oxíjeno, es una verda- dera combustión que tiene lugar ton desprendimiento de calor, a veces considerable. Así, sabernos que cuando se inflama en un frasco lleno de oxíjeno un hilo de hierro enrollado en espiral, la- enerjía de la combustión es tal, que el metal hace saltar en todas direcciones numerosas i vivas chispas. El zinc, calentado hasta el calor rojo, se Volatiliza i arde en el oxíjéno con una llama mui luminosa. La combustión de los metales en el oxíjeno es mucho mas viva i mas rápida cuando están mui divididos; liai algunos que en este estado pueden inflamarse espontáneament® en contacto del aire, tal es el hierro reducido por el hidrójeno. Cuando los metales están, por el contrario, en masas voluminosas, su combustión es mas lenta i mas difícil. No tenemos necesidad de agregar que el resultado de la combustión de un metal en el oxíjeno es siempre la formación de un óxido. 206. Acción del aire seco.—Esta acción es exactamente la mis- ma que la del oxíjeno seco; solo se diferencia en la intensidad, que es menor. 207. Acción del aire húmedo.—El aire húmedo obra en frió sobre casi iodos los metales pertenecientes a las cinco primeras secciones. Así el hierro, que en el oxíjeno seco puede preservarse indefinida- mente sin alteración, se oxida rá,pídamete en el aire húmedo. Muchos otros metales se encuentran en el mismo caso. Se puede pues, decir de un modo jeneral que, la presencia del vapor de agua en el aire favorece la oxidación de los metales. Esta influencia de la humedad se ejerce de dos maneras diferentes: por una parte el vapor de agua tiende a combinarse con el óxido para formar uu hidrato, lo que faci- lita la formación de este óxido; por otra parte, al condensarse sobre la superficie del metal, contiene oxíjeno en disolución, es decir, en el estado mas favorable para su combinación. Muchos metales, tales como el zinc, el cobre, el plomo, etc., no esperimentan en contacto del aire húmedo mas que una oxidación superficial; la película de óxido que se forma en su superficie, proteje contra la acción del oxíjeno las partes interiores. Otros metales por el contrario, esperimentan una oxidación profunda i completa. Así, una vara de hierro espuesta al aire húmedo se destruye enteramente por el orin. Se observa también que la oxidación marcha mucho mas lijero, cuando se ha formado una cierta cantidad de óxido sobre la superficie del metal. Este fenómeno depende de una influencia eléc- trica que surje durante la oxidación. Hé aquí lo que sucede : la pri- mera capa de óxido que cubre el metal, forma con él un par voltaico, del cual el hierro es el elemento electro-positivo; el metal es entóneos atacado, no solamente por el oxíjeno del aire, sino también por el oxí- jeno del agua que la electricidad descompone; de aquí proviene la marcha mas i mas rápida de la oxidación. Por el contrario, si se pone el hierro en contacto con un cuerpo que sea el elemento electro-posi- sitivo del par voltaico, el oxíjeno se fija sobre este cuerpo i el hierro cesa de oxidarse: tal es el hierro cuya superficie está cubierta con una capa de zinc i que lleva el nombre de hierro galvanizado. El aire atmosférico obra también sobre los metales por su ácido carbónico, el cual favorece la oxidación por su tendencia a unirse con los óxidos formados. Así, las estátuas de bronce se cubren con el tiempo de una capa de carbonato de cobre ; de la misma manera, el plomo i el zinc, espuestos al aire, se trasforman superficialmente en carbonato de plomo o de zinc. Tal es la acción del aire sobre los metales. Se vé que esta acción es compleja i depende a la vez del oxíjeno, del vapor de agua i del ácido carbónico. Los metales de la última sección son los únicos sobre los cuales el aire no tiene acción, esceptuando el mercurio, que a una temperatura próxima a su ebullición, se oxida en contacto del aire. _ 208. Acción del azufre sobre los metales.—-El azufre se combina directamente con todos los metales bajo la influencia de una tempera- tura mas o ménos elevada. Algunos metales pueden combinarse con este cuerpo aun a la temperatura ordinaria, si están bajo la influencia del agua. La combinación del azufre con los metales es, como la del oxíjeno, una verdadera combustión que muchas veces se efectúa con despren- dimiento de calórico i luz. Así el cobre i el hierro arden en el vapor de azufre con una viva incandescencia. Bajo este aspecto, como bajo muchos otros, se vé la analojía que existe entre el azufre i le oxíjeno. 269. Acción del cloro sobre los metales.—El cloro se combina directamente con la mayor parte de los metales, ya sea a la tempe- ratura ordinaria o a una mas elevada. Esta combinación da muchas veces lugar a un desprendimiento de calor i luz. Así, el potasio i el sodio arden en el cloro con una viva luz. Lo mismo sucede al antimo- nio reducido a polvo. Un hilo de hierro o de cobre calentado hasta el calor rojo i sumerjido en un frasco lleno de cloro, se pone incandes- cente i da lugar a un cloruro que cae gota a gota al fondo del frasco. Este ejemplo basta para hacernos ver lo poderosas de las afinidades del cloro para los metales. 210. Acción del bromo i iodo sobre los metales.—La acción del bromo i iodo sobre los metales es casi siempre igual a la del cloro * pero sus afinidades son mas débiles. 211. Acción del fosforo sobre los metales.—Los metales de la primera sección se combinan fácilmente con el fósforo, cuando se les calienta en unión con este cuerpo; pero los metales de las otras sec- ciones no se alteran en igual caso: el fósforo se volatiliza ántes que la temperatura haya aumentado lo suficiente para producir una reac- ción. Algunos metales de la tercera i quinta sección pueden combi- narse con cierta cantidad de fósforo, cuando se les calienta hasta una temperatura elevada en medio del vapor de este metaloide. 212. Acción del arsénico sobre los metales.—El arsénico se combina con los metales mucho mas fácilmente que el fósforo. Mu- chos arseniuros se obtienen directamente calentando una mezcla pul- verulenta de metal i arsénico. 213. Aleaciones.—Se designa bajo el nombre de aleación la combinación o la simple mezcla de dos o mas metales. Ciertas alea- ciones deben ser, en efecto, consideradas como verdaderas combina- ciones químicas, cuyos elementos están en proporciones definidas: ta- les son las aleaciones cristalizadas. Pero hai otras, i son en mayor número, en las cuales los metales pueden estar unidos en proporcio- nes variables e indeterminadas. Estas aleaciones no son mas que sim- ples mezclas. Algunos químicos, sin embargo, las miran como un conjunto de muchas combinaciones diversas, que forman un todo de apariencia homojénea. 21 h. Propiedades de las aleaciones.—Las aleaciones ofrecen jené- ralmente caractéres análogos a los metales que entran en su compo- sicion : asi, son opacas, brillantes, buenos conductores del calórico i la electricidad, etc.; pero se distinguen por muchas propiedades es- peciales que es importante conocer, i sobre las cuales se apoya su utilidad en las artes. Estas propiedades son la fusibilidad, la dureza i la densidad. Fusibilidad. —Las aleaciones son siempre mas fusibles que el mé- nos fusible délos metales que entran en su composición; algunas veces son mas fusibles que cada uno de ellos tomados separadamen- te. Así, El plomo se funde a 335® El estaño a 228° La aleación formada de \ma parte de plomo i una parte de estaño se funde a 241°, es decir, a una temperatura mucho mas baja que el metal ménos fusible. La aleación formada de una parte de plomo i de dos partes de esta- ño se funde a 196°, es decir a una temperatura mas baja que cada uno de los dos metales. Mezclando 5 partes de plomo, 3 de estaño i 8 de bismuto, se ob- tiene una aleación que se funde en el agua hirviendo, cuya tempe- ratura es mucho menor que el grado de fusión de cada metal se- parado. Guando una aleación está formada por metales cuyos grados de fu- sión están mui distantes unos de otros, puede descomponérsela, ca- lentándola hasta una temperatura suficiente para fundir el metal mas fusible, e insuficiente para fundir el segundo metal; este fenómeno co- nocido bajo el nombre de licuación, se utiliza en metalurjia para se- parar ciertos metales mezclados, por ejemplo, la plata iel piorno. Una aleación compuesta de estos dos metales de los cuales uno es volátil i el otro fijo, se descompone igualmente cuando se le somete a la acción del calor; de este modo se separa el mercurio del oro i la plata; el zinc del cobre, etc. Dureza.—Las aleaciones son feneralmente mas duras, ménos dúcti- les i mas quebradizas que lo son en término medio los elementos que la constituyen. El oro, que es mas dúctil de todos los metales, se hace duro i quebradizo cuando se le mezcla con una pequeña can- tidad de plomo ido antimonio. El cobre pierde su duclibilidad cuan- do entra en combinación con el estaño, aun en pequeña propor- ción. Ciertas aleaciones presentan la singular propiedad de perder su dureza a consecuencia del temple, que es lo inverso de lo que esta Operación produce en el acero. Así la aleación compuesta de 80 par- tes de cobre i 20 de estaño es mui dura i quebradiza cuando ha sido enfriada lentamente, mientras que se hace dúctil i tan maleable como el cobre puro si se le t'empla, es decir, si despu is de haberla calentado hasta el calorf rojo, se le sumerje en un vaso lleno de agua fila. Densidad.—La densidad de las aleaciones puede ser mayor o me- HO’ que la densidad media de los metales que la constituyen. Así, las densidades de las aleaciones de oro i estaño, de plata i plomo, de cobre i zinc, de antimonio i bismuto, etc., son mayores que las densidades me- dias de los metales que las componen ; por el contrario, las densidades de las aleaciones de oro i plata, de cobre i plomo, de hierro i antimonio, etc., son siempre menores. Es de notar que las aleaciones cuya densi- dad es superior a la de sus elementos constituyentes, son siempre aquéllas que resultan de la unión de metales que tienen mucha afini- dad entre sí; lo contrario tiene lugar para los metales cuyas afinidades entre sí son débiles. 215. Utilidad de las aleaciones.—Las aleaciones tienen por ob- jeto modificar las propiedades de ciertos metales que no pueden, en su estado de dureza, prestarse a los diferentes usos de la industria. Los metales que sirven para fabricar las principales aleaciones son doce, a saber: Hierro, Estataño, Cobre, Zinc, Plomo, Antimonio, Bismuto, Níquel, Oro, Plata, Platino, Mercurio. A estos metales es necesario agregar el arsénico que entra en la composición d 3 algunas aleaciones, aun cuando este cuerpo pertenezca ala clase de los metaloides. Las aleaciones mas usuales son las de hierro i estaño: de hierro i zinc; de cobre i zinc; de cobre, de zinc ide níquel; de cobre i estaño; de plomo i estaño ; de plomo i antimonio; de bismuto, de plomo i estaño ;de plata i cobre; amalgama de estaño (mercurio i estaño;) amalgama de bismuto i amalgama de oro. Oxidos metálicos en jeneral, Sus propiedades físicas i químicas.—Acción del calor, del agua, del hidrójeno, del azufre, del cloro, del carbono, etc, sobre los óxidos. Oxido* metálicos en jeneral. Ins propiedades físicas I químicas. 216. Clasificación de los oxidos metálicos.—Los óxidos metá- licos son compuestos binarios formados por la combinación de un me- tal con el oxíjeno. Se les divide en cinco clases,a saber: Primera clase. Los oxidos básicos.—Estos óxidos tienen por carác- ter esencial el combinarse fácilmente con los ácidos para formar sales cristalizabas. Ejemplos: los protóxidos de potasio KO, de sodio NaO, de hierro FeO, de plomo PbO\ los bióxidos de cobre CuQ2 i de mer- curio HgO2. Segunda clase. Los oxidos agidos—Son los óxidos que, a semejanza de ácidos propiamente dichos, se combinan con las bases para formar sales. Estos óxidos son en jeneral mui ricos en oxíjeno. Ejem- plos: el ácido estánico SnO2, el ácido mangánico MnO3, el ácido cró- mico CrOs, etc. Tercera clase. Los oxidos indiferentes.—Los óxidos que perte- encen a esta clase pueden hacer a la vez el papel de ácido i el de base: con una base poderosa como la potasa o sosa, son ácidos; con un ácido enérjico tal como el ácido sulfúrico o azótico, son bases. Ejemplo; la alúmina u óxido de aluminio AFCP, el óxido de zinc ZnO, etc. Cuarta clase. Los oxidos singulares.—Estos óxidos no se combi- nan ni con los ácidos ni con las bases. Ejemplos: los bióxidos de bario jBaO2, de calcio CaO2, de manganeso MnO2. Cada uno de es- tos óxidos, puesto en presencia de un ácido poderoso, abandona una parte de su oxíjeno i se transforma en protóxido, el cual se combina con el ácido. Quinta clase. Los oxidos salinos.—Se colocan en esta clase algu- nos óxidos que resultan de la combinación de dos óxidos del mismo metal, de los cuales uno hace el papel de ácido iel otro el de base. Así, el óxido pardo de manganeso A/w304 puede ser considerado co- mo una combinación de 1 equi. de protóxido MnO que hace las ve- ces de base, i de 1 equi. de bióxido MnO2 que hace de ácido. Lo mismo sucede con el minio u óxido rojo de plomo PlnOz, cuya fór- mula puede escribirse PbO, PbQ2. 217. Propiedades físicas.—-Los óxidos metálicos son cuerpos só- lidos, jeneralmente sin lustre, quebradizos i de diferentes colores. Todos son insolubles en el agua, a escepcion de los óxidos pertene- cientes a los metales déla primera sección. Estos últimos tienen un sabor acre i cáustico,‘hacen tomar color verde al jarabe de violetas, i restablecen el color azul a la tintura de tornasol enrojecida por los ácidos; los demas óxidos son insípidos, i, con escepcion del óxido de magnesio i del bióxido de mercurio, no tienen acción sobre los colores vejetales. La densidad de los óxidos es mayor que la del agua, pero jeneralmente es menor que la del metal correspondiente. 218 Propiedades químicas. —Las propiedades químicas de los óxi- dos metálicos son mui notables; dependen de la acción que e jerzan so- bre ellos el calor la electricidad, el agua i b's principales metaloides, tales como el oxíjeno, elhidrójeno, el azufre, el cloro, el fósforo i e 1 carbono. Estudiemos estas acciones. Acción del calor, del agua, del bidrójeno, del azufre, del cloro, del enrbo» uo, etc., sobre los óxidos. 219. Acción del calor.—Los óxidos de los metales pertenecien- tes a las cinco primeras secciones permanecen inalterables bajo la ac- ción del calor cuando están al estado de protóxido; pero el mayor número abandona una parte de su oxíjeno cuando se encuentran al estado de un óxido superior: así, el bióxido de manganeso, calenta- do hasta el calor rojo, pierde una parte de su oxíjeno, i por esta pro- piedad es que se emplea este cuerpo para preparar aquel gas. Sucede igual cosa con el peróxido de cobre, con los ácidos crómicos, férrico, mangánico, etc. Los únicos óxidos que se reducen compleiamentepor el calor son los correspondientes a los metales de la sesta sección; el oxíjeno se desprende i el metal queda en libertad. Los óxidos metálicos se funden a una temperatura mui elevada. Casi todo» son fijos. 220.—Acción de la electricidad.—La pila descompone todos los óxidos, con escepcion de los óxidos de la segunda sección. El oxíjeno se dirije al polo positivo, i el metal reducido se deposita en el polo negativo. 22i. Acción del agua.—Hemos dicho que todos los óxidos me- tálicos, a escepcion ae los óxidos que pertenecen a los metales de la primera sección, son insolubles en el agua, i aun los óxidos de calcio ide litio son mui poco solubles. Pero la mayor parte de los óxidos pueden combinarse con el agua, en proporciones definidas, i formar verdaderas sales que llevan e! nombre de hidratos, en las cuales el oxíjeno del agua, que hace el papel de ácido, es igual en peso al oxí- jeno del óxido. Ejemplo: hidrato de potasa KO, HO, hidrato de alú- mina A/203,3Z70. EÍ calor descompone todos ios hidratos i los tras- forma en óxidos anhidros, con escepcion de los hidratos de"potasa i sosa que no pueden ser descompuestos. Algunos óxidos, tales como los protóxidos de hierro, de manganeso i de estaño descomponen el agua a una temperatura elevada ; se apoderan de su oxíjeno para pa- sar a un mayor grado de oxidación. El agua, por el contrario, des- compone los bióxidos de los metales alcalinos i ios convierte en pro- íóxidos hidratados. 222. Acción del oxijeno.—La mayor parte de los óxidos que no están en su máximun de oxidación, pueden combinarse directamente con una nueva proporción de oxijeno, ya sea ala temperatura ordina- ria o a una temperatura elevada. De esta manera los protóxidos de potasio, de sodio i de bario, calentados en contacto del aire, se tras- forman en bióxidos ; los protóxidos de hierro i de manganeso se con- vierten en sesquióxidos. Estos últimos absorben aun en frío el oxí- jeno, cuando se encuentran en estado de hidratos o simplemente hú- medos. Se puede decir de un modo jeneral, que el oxijeno tiende a debilitar el poder básico de los óxidos i a darles las propiedades de los ácidos. 223. Acción del hidrojeno.—El hidrójeno no ejerce acción algu- na sobre los óxidos correspondientes a los metales de las dos prime- ras secciones. Descompone por el contrario, bajo la influencia del ca- lor, a todos los óxidos de las cuatro últimas secciones: se combina con el oxíjeno para formar agua i deja libre al metal. 22h. Acción del azufre.—Todos los óxidos, escepto los corres- pondientes a los metales de la segunda sección, se descomponen por el azufre a una temperatura elevada. Los óxidos de los metales de la primera sección se írasforaían en súlfuros i en sulfatos. AMO+4S=SMS-fMO,S05. Los óxidos de los metales de las cuatro últimas secciones producen súlfuros i ácido sulfuroso : 2MO+3S--=2MS-}-S02. 225. Acción del cxoro.—El cloro obra sobre los óxidos metáli- cos de dos modos diferentes, segim que se encuentre seco q húmedo. E! cloro seco, bajo la influencia del calor, descompone a todos los óxidos, escepío los de los metales de la segunda sección. Se apodera del metal para formar un cloruro i deja el oxijeno en libertad: Mo4{-CI—MCI4-0. El cloro húmedo, que obra en frió sobre un óxido en disolución o en suspensión en el agua, se comporta de diversas maneras según la naturaleza del óxido. ' I.* Los óxidos de la primera sección se trasforman en cloruros i en hipocloritos, si la disolución no está concentrada i si la temperatura no se eleva durante la acción del cloro. Si la disolución es concentra- da i se deja elevar la temperatura, se convierten en cloruros i en clo- ratos. Así, si se trata de una disolución de potasa a la cual se hace llegar una corriente de cloro, se tendrá; En el primer caso: 2RO-j-2Cl==RCl-{-KO,C10; En el segundo caso: 6RO-f 6GI=SKGI-j-RO,CI00, 2. Los óxidos de los metales de la segunda sección, escepto los de aluminio i manganeso, no se descomponen. 3. Los óxidos de los metales de la tercera sección se descompo- nen si se encuentran en estado de protóx:do, pero resisten la acción del cloro si están a mayor grado de oxidación. En el primer caso pa- san en parte al estado de cloruros i en parte al estado de peróxido. Si se trata, por ejemplo, del protóxido de hierro, contenido en sus- pensión en ei agua, i al cual se hace llegar una corriente de cloro, se tendrá : 6FeO+3Gl-=Fe2Cl3_|-2Fe203. h.° Los óxidos de los metales de las tres últimas secciones se cam- bian simplemente en cloruros. La acción del bromo i del iodo sobre los óxidos es la misma que la del cloro. - 226. Acción del fosforo.—El fósforo, bajo la influencia del ca- lor, descompone todos los óxidos, raénos los de la segunda sección. Los productos de esta descomposición varian según la naturaleza de los óxidos; jeneralmente son fosfuros, fosfatos o hipofosfitos. 227. Acción del carbono.—El carbono reduce, a una tempera- tura mas o ménos elevada, todos los óxidos metálicos, a escepcion de los óxidos de calcio, de bario, de estroncio, i los correspondientes a los metales de !a segunda sección. Cuando el carbono descompone un óxido metálico, produce, apo- derándose de su oxíjeao, ácido carbónico o bien óxido de carbono. Si el óxido, como el de cobre, de mercurio o de plata, es fácil de redu- cir i se encuentra en proporción suficiente, se obtiene siempre ácido carbónico : porque en este caso, el carbono puede tomar todo el oxí- jeno que le sea necesario para quemarse completamente; pero si el óxido es difícil de reducir i si el carbono está en exceso, se desprende óxido de carbono. Las fórmulas siguientes dejan ver lo que sucede en ámbos casos: I.' .. 2MO-f-C==C02-f-2M. 2.° MO+C=±GO-f-M. M representa un metal cualquiera. Ciertos óxidos producen ala vez ácido carbónico i óxido de carbono. 228. Acción de los metales.—Se puede decir de una manera je- neral que los metales que tienen mayor afinidad con el oxíjeno redu- cen a los óxidos de los metales cuya afinidad con el mismo cuerpo es menor. Así, el potasio reduce todos los óxidos, ménos los de la se- gunda sección ; los metajes de la tercera sección reducen los óxidos de las siguientes. Esta acción descomponente de ciertos metales so- bre los óxidos es muchas veces utilizada en metalurjia. Observación.—Resulta de los hechos que acabamos de esponer, que los óxidos de los metales de la segunda sección tienen por carác- ter esencial el ser rebeldes a todos los ajentes de reducción. A escep- cion de los óxidos de magnesio i de manganeso, todos resisten a la acción aislada de ios cuerpos simples ; pero se consigue descompo- nerlos atacándolos simultáneamente por dos de estos cuerpos, de los cuales uno, como el azufre o el cobre, se apodera del metal, i el otro, como el carbono, se apodera del oxíjeno. 229. Preparación de los oxidos.—Los óxidos se preparan de di- ferentes modos ; los principales son : !.• Por la calcinación del metal en contacto del aire o del oxíjeno. 2.° Por la'descomposición de una .sal en disolución por una base alcalina tal como la potasa, la sosa o el amoniaco. ?.° Por k descomposición de un carbonato o de un nitrato median- te la acción del fuego. Caractéres de los súlfaros.—Acción del calor, del aire frió i c líente, del agua, del bidró jeno, del cloro, del carbono, de los metales sobre los súlfuros. 230. Caracteres físicos de los sulfuros.—Los sidfuros metáli~ Heos son compuestos binarios que resultan de la combinación del azu- fre con los metales. Estos cuerpos son mui análogos a los óxidos por su composición i por sus propiedades. Como los óxidos, pueden ser básicos, ácidos, indiferentes o salinos. Se les distingue en mono sulfu- ras, bisúlfuros i polisúlfuros, según que contengan uno, dos o mas equivalentes de azufre. Muchos súlfuros se combinan con el ácido sul- fhídrico para formar sulfhidratos de súlfuros, compuestos que tienen mucha analojía con los óxidos hidratados. Los súlfuros son todos salidos, quebradizos i de colores mui varia- dos. Algunos, como los súlfuros de hierro, de plomo, de cobre, de antimonio, son cristalizados i poseen brillo metálico. 23 J. Propiedades químicas.—Para conocer sus propiedades quí- micas, examinaremos, del mismo modo que en los óxidos, la acción del calor i de los diferentes cuerpos sobre los súlfuros. Acción del calor.—Todos los súlfuros, cuando están en su míni- mun de sulfuración, resisten a la acción del calor sin descomponerse, escepto los de oro i platino. Los súlfuros que contienen mayor núme- ro de equivalentes de azufre, pueden perder una parte de él cuando se les calienta, i ser así reducidos a un grado menor de sulfuración. Acción del aire sobre los sulfuros.—El aire o el oxíjeno seco no obran sóbrelos súlfuros sino a una temperatura elevada. Hé aquí cual es la reacción. Los súlfuros de los metales de la primera sección i el súlfuro de magnesio, que pertenece a la segunda, se trasforman en sulfates. El oxíjeno se combina a la vez con el azufre i con el metal i forma ácido sulfúrico i óxido que quedan combinados. Los súlfuros de los metales de la tercera i quinta sección, así como el súlfuro de manganeso, que pertenece a la segunda, se convierten en ácido sulfuroso i en un exido, cuando la temperatura es mui ele- vada. Si la temperatura es un peco mas baja, se forma ademas una cierta cantioad ue sulfata que queda mezclado con el óxido. Los súlfuros de la cu".rta sección no dan jamas otra cosa que ácido sulfuroso i un óxiao, cualquiera que sea la temperatura. En fin, los súlfuros de los metales de la sesta sección, ménos el de plata, se reducen completamente en ácido sulfuroso que se desprende i en un metal que queda puro. Cuando el aire o el oxíjeno están húmedos, obran sobre ciertos súl- furos a la temperatura ordinaria, el azufre i el metal absorben poco a poco el oxíjeno: se forma desde luego un hiposulfito que sucesiva- mente se trasforma en súbito i luego en sulfato. Tal es el caso, por ejemplo, de una disolución de sulfuro de potasio espuesia al contacto del aire. Acción del agua.—Los súlfurns de los metales de la primera sec- ción son todos solubles en el agua. Los que pertenecen a la segunda sección descomponen este líquido a la temperatura ordinaria: el azu- fre se apodera del hidrójeno para formar ácido sulfhídrico que se des- prende, i el metal se combina con el oxíjeno para producir un óxido. En cuanto a los súlfuros de las cuatro últimas secciones son todos di- solubles en el agua; algunos se combinan con ella formando hidratos. Acción del hidrojeno.—El hidrójeno no tiene acción sobre los súl- furos de las tres primeras secciones, pero reduce a la mayor parte de los pertenecientes a las otras secciones, produciendo ácido sulfhí- drico. Acción del cloro.—El cloro descompone todos los súlfuros ala temperatura ordinaria o a una’temperatura mas elevada : de esta ac- ción resulta siempre un cloruro metálico i cloruro de azufre, si el súl- furoes anhidro, o simplemente un cloruro metálico i un depósito de azufre, si el súlfuro está disuelto en el agua. Acción del carbono.—El carbono solo descompone un pequeño número de súlfuros ; se apodera de su azufre ise convierte en súlfu- ro de carbono. Acción de los metales.—Los metales mas sulfurables reducen ios súlfuros de los metales ménos sulfurables. Cuando se calienta un sulfuro con ácido sulfúrico diluido o con ácido clorhídrico, se obtiene un desprendimiento de ácido sulfhídrico fácil de reconocer por su olor, i se forma un sulfato o un cloruro; MS+SO3,HO=HS+MO,SOS; MS-f-HGI—HS-|- MCI. Esta propiedad permite reconocer fácilmente un súlfuro. Observación.— Los óxidos i los súlfuros metálicos que, como ya lo hemos dicho, tienen entre sí tanta analojía, pueden combinarse mu- tuamente i dar orijen a ia formación de compuestos que han recibido el nombre de oxisúlfuros. 232. Preparación.—Se preparan los súlfuros metálicos por me- dio de los cuatro procedimientos principales siguientes: 1. Calentando directamente el azufre con el metal. 2. Descomponiendo los sulfates por el carbón. 3/ Haciendo pasar una corriente de ácido sulfhídrico seco sobre un óxido. h.° Vertiendo sobre una sal metálica en disolución ácido sulfhídri- co o bien un sulfuro alcalino. Propiedades de los cloruro*.—Acción del agua i de los metales sobre los cloruros. 233. Propiedades físicas i químicas de los cloruros.—Los clo- ruros metálicos son compuestos binarios que resultan de la combina- ción de un metal con el cloro. Casi todos son sólidos i cristalizables ; solamente algunos, entre los cuales citaremos los perdonaros de man- ganeso i de estaño, son líquidos. El calor no descompone a los cloruros, espepto a los de oro i de platino, que reduce al estado metálico. Todos los cloruros son fácil- mente fusibles, i muchos de ellos son volátiles. El oxíjeno no tiene acción sobre los cloruros de los metales de la primera i de la sesta sección ; pero descomponen todos los demas: desaloja el cloro i los convierte en óxidos. El hidrójeno i el azufre no tienen acción sobre los cloruros de las dos primeras secciones ; pero descomponen, a una temperatura ele- vada, los cloruros de las cuatro últimas. El hidrójeno produce ácido clorhídrico i deja el metal en libertad; el azufre da lugar ala forma- ción de sülfuros i cloruro de azufre. El carbono no ejerce acción alguna sobre los cloruros. Los cloruros tratados por el ácido sulfúrico hidratado a la tempe- ratura ordinaria, o bien a una temperatura mas elevada, producen abundantes vapores de ácido clorhídrico i se trasforman en sulfates; MCI-|-S03,HO=HGI-fMO,S03. Calentados con bióxido de manganeso i ácido sulfúrico dan cloro: MGI-j-Mn02-f-2S03=Gl-fMO,SO3-fMnO,S03< El nitrato de plata precipita toáoslos cloruros de sus disoluciones. El precipitado, que es cloruro de plata, es blanco, cuajado, comple- tamente disoluble en el agua i soluble en el amoniaco; espuesto ala luz toma pronto un color violado que poco a poco se ponemegro. 28/ i. Acción del agua sobre los cloruros.—Todos los cloraros son solubles en el agua, ménos el cloruro de plata i el protocloruro de mercurio. Muchos cloruros, entre los cuales citaremos Jos de bismuto, de estaño i de antimonio, se descompone en frío por un exceso de agua. Se forma, en este caso, ácido clorhídrico, un óxido o un oxicloruro, es decir, un compuesto de cloruro i de óxido. Así, si se vierte en una disolución mui concentrada de protocloruro de antimonio, una cierta cantidad de agua, se obtiene ácido clorhídrico que queda disuelto, i un precipitado blanco de oxicloruro de antimonio, que tiene por fór- mula SVCP^SfcOMiO. Ciertos cloruros se trasforman en hidratos en contacto del agua i no pueden volver mas al estado anhidro ; otros, al contrario, abando- nan fácilmente, cuando se les calienta, el agua que han absorbido. En este paso del estado hidratado al estado anhidro, muchos cloruros cambian de color. Así, el cloruro de níquel, que es verde en disolu- ción en el agua, se pone amarillo cuando se le seca; el cloruro de co- balto que es de un color rosa pálido cuando está disuelto, toma color azul cuando está anhidro. Se ha aprovechado esta propiedad para componer lo que se llama tinta simpática, que obra del modo guíente: si se escribe sobre un papel con una disolución mui diluida de cloruro de níquel o de cobalto, estos caractéres quedan invisibles, porque el color de la disolución que ha servido de tinta es mui páli-* do; pero calienta el papel, aparece la escritura amarilla o azul, para desaparecer nuevamente tan pronto como el papel se enfria i absorbe la humedad; por consiguiente, podemos de esta manera ha- cer visible o invisible la escritura a voluntad. 255. Acción de los metales.—La acción de los metales sobre lo* cloruros es sumamente sencilla; puede formularse así: Un metal descompone siempre ¿os cloruros de las secciones que siguen a aquélla ala cual pertenece. Así, el potasio que pertenece a la primera sección, descompone todos los cloruros de los metales pertenecientes a las cinco últimas secciones. Se sigue de este principio, que es sin escep- cion, que el órden de afinidad del cloro para los metales es el mismo que el del oxíjeno. Los metales de la segunda sección se han obteni- do en estado metálico descomponiendo sus cloruros por el potasio. 236. Preparación.—Se preparan los cloruros metálicos por los tres procedimientos principales siguientes; l.° Tratando directamente los metales por el cloro, por el ácido clorhídrico o por el agua réjia. 2. Descomponiendo los óxidos metálicos o los carbonates por el ácido clorhídrico. 3. Haciendo obrar los cloruros sobre ciertas sales bajo la influen- cia del agua o del calor. Sales en jeneral.—Leyei de Berthollet. Sale» en Jeneral. 237. Definición.—Los químicos no están acordes sobre lo que se debe entender por la palabra sal. Sin entrar aquí en una discusión ajena de esta obra, diremos que se debe llamar sal, toda combinación de un ácido con una base, ode una manera mas jeneral, toda combi- nación de dos cuerpos compuestos, de los cuales uno hace el papel de elemento electro-negativo o de ácido, i el otro el de elemento electro- positivo o de base. Se pueden dividir las sales en dos categorías; I.* Aquellas que son formadas por la combinación de un ácido oxijenado, tal como el ácido carbónico, el ácido sulfúrico, el ácido ní- trico, etc., con un óxido o cualquier otro cuerpo oxijenado que haga el papel de base. Estas son las oxisales. 2.* Las que resultan de la combinación de dos compuestos bina- rios i que tienen un elemento común diferente del oxíjeno. Así, la combinación dedos súlfuros, de dos cloruros, de dos seleniuros, etc., de los cuales uno hace el papel de ácido i el otro el de base, da lugar a la formación de esta especie de sales, las cuales han recibido los nombres desulfosales, clorosales, selemsales, etc. Las sulfosales son las únicas bien conocidas en la actualidad. Como ejemplo de una sal perteneciente a esta categoría, citaremos el sulfocarbonato de potasio KS, CS2, compuesto de un equivalente de súlíúro de carbono CSt, que hace el papel de ácido, ide 1 equi. de monosúlfuro de potasio KS, que forma la base. Muchos químicos colocan entre las sales los compuestos binarios que resultan de la reacción de los hidrácidos, tales como los ácidos clo- rhídrico, bromihídrico, iodhídrico, cianhídrico, etc., sobre un óxido. En esta reacción, el hidrójeno del hidrácido se combina con el oxíje- no del óxido para formar agua, i el metal se une directamente al clo- ro, al bromo, al iodo, etc., para formar un cloruro, un bromuro, un ioduro etc. Éstos compuestos hau sido designados por Berzélius con el nombre dq sales haloideas. Las sales de la primera categoría, o las oxisales, son las mas"nu- merosas i las mas importantes, son también las mas antiguamente conocidas ide las que mas se han ocupado los químicos. ralides en que vamos a entrar, se aplicarán mas particularmente a esta clase de sales. 238. Propiedades físicas.—Casi todas las sales son sólidas ala temperatura ordinaria i son susceptibles de cristalizar. Son incoloras cuando están formadas por un ácido i uñábase incoloros; en el caso contrario, presentan una coloración que varia según el color de sus principios constituyentes. Su sabor es ordinariamente determinado por el de la base: así las sales de plomo son azucaradas, las de mag- nesia son amargas, las de alúmina i de hierro son astrinjentes, etc. Ninguna sal tiene olor, a escepcion de algunas sales amoniacales con exceso de base, que exhalan un olor amoniacal. 259, Acción del agua sobre las sales.—El agua disuelve un gran número de sales ; algunas, tales como el sulfato de barita, el cloruro de plata, el protocloruro de mercurio, etc., son completa- mente insolubles en este líquido. La solubilidad de las sales en el agua varia con la temperatura : en jeneral, es tanto mayor, cuanto mas elevada sea la temperatura; sin embargo, algunas sales hacen escep- cion a esta regla ; así el sulfato de sosa es mas soluble en el agua a 33* que a ninguna otra temperatura. Guando el agua se encuentra cargada de toda la cantidad de sal que puede disolver, se dice que está saturada; en este caso no puede tomar una nueva porción de la misma sal, pero, cosa notable, puede aun disolver una nueva sal ; así el agua saturada de salitre, disuelve una cantidad considerable de sal marina. Esta propiedad se utiliza en muchas operaciones indus- triales. El agua no obra sobre las sales solo como disolvente, puede tam- bién combinarse con ellas en proporciones definidas. La mayor parte de las sales solubles retienen, al depositarse de sus disoluciones, una cierta cantidad de agua con la cual quedan combinadas ; esta agua es llamada agua de cristalización, i se encuentra siempre en proporcio- nes tales, que el número de sus equivalentes presenta una relación simple con los equivalentes del ácido ide la base que forman la sal ; sin embargo, la cantidad de agua que retiene una sal al cristalizar, varía con la temperatura. Así, el sulfato de manganeso cristalizado en una disolución acuosa, a la temperatura de 10*, retiene 6 equi. de agua, miéntras que, ala temperatura de 25°, solo toma h. Las sales que contienen agua de cristalización se llaman sales hidratadas ; las que no la contiene se llaman sales anhidras. Apesar de su estado de combinación con las sales, el agua de cris- talización no debe considerarse como uno de sus elementos constituti- vos, porque puede ser desalojada por el calor sin que la sal se altere. No sucede lo mismo con el agua que contienen ciertas sales, que no pueden perderla sin descomponerse o modificarse profundamente; ésta hace realmente parte de sus elementos constitutivos, i es llamada por esta razón agua de combinación. El fosfato de sosa ordinario, por ejemplo, tiene por fórmula (2NaO) ; si se le quita por el calor su equi. de agua, HO, su constitución, i por consiguiente sus propiedades, cambian completamente. Algunas sales anhidras, puestas en contacto del agua, se combinan inmediatamente con cierta cantidad de este líquido i producen calor; lo que sucede, por ejemplo, al sulfato de sosa i al sulfato de cal redu- cidos a polvo i privados de su agua por la calcinación : la producción del calórico es el resultado de la combinación que se efectúa éntrela sal i el agua. Las sales hidratadas por el contrario, producen, cuando se les disuelve en el agua, una baja notable de temperatura, que es debida al pasaje rápido del estado sólido al líquido. Se obtiene una baja de temperatura mucho mas considerable, cuando se reemplaza el agua por el hielo. Sobre esta propiedad están fundadas las prepa- raciones de las mezclas frigoríficas. 240. Acción higromeirica del aire sobre las sales.—Las sales anhidras espuestas al contacto del aire no esperimentan alteración al- guna ; pero no sucede lo mismo con las sales hidratadas. Entre estas últimas, unas abandonan al aire una parte de su agua de cristaliza- ción, pierden poco a poco su trasparencia i se convierten en polvo : estas son las sales es flavescentes ¡ otras, por el contrario, atraen la humedad del aire i se disuelven : estas son las sales delicuescentes. Con todo, estas dos propiedades opuestas no son absolutas, porque una misma sal puede ser sucesivamente eílorescente i,delicuescente, según que el aire esté seco o húmedo : tal es, por ejemplo, la sal marina. 241. Acción del calor.—'Todas las sales que no son descom- puestas por el calor son susceptibles de entrar en fusión a una tem- peratura suficientemente elevada ; algunas aun pueden volatili- zarse* Guando se calienta una sal que contenga mucha agua de cristaliza» cion, principia por esperiraentar lo que se llama la fusión acuosa, la cual no es realmente mas que una simple disolución de la sal en su agua de cristalización ; pero, elevando la temperatura, esta agua se evapora, la sal se convierte en anhidra, se seca i en seguida esperi- menta una nueva fusión que se llama fusión ígnea. Guando se calientan ciertas sales, o se las proyecta sobre carbones incandescentes, producen un ruido particular que se llama decrepi- tación. Este fenómeno es producido por la vaporización brusca de una pequeña cantidad de agua interpuesta entre las láminas cristali- nas. Puede ser también el resultado de la ruptura de los cristales. cuyas partes se dilatan desigualmente a causa de su mala conductibi lidad para el calórico. 2A2. Acción de la electricidad.—Todas las sales son descom- puestas por la pila. Si la corriente eléctrica es débil, i si la sal goza de una grande estabilidad, el ácido i la base son simplemente sepa- rados : el ácido se dirije al polo positivo i la base al negativo. Para poner este fenómeno en evidencia, se toma un tubo encorvado en ¿7, el cual se llena con una disolución concentrada de una sal neutra, de sulfato de sosa, por ejemplo ; se colora la disolución con un poco de jarabe de violeta, qué goza de la propiedad de enrojecerse en contac- to de los ácidos i de ponerse verde en contacto de los óxidos. Hecho esto, se sumerjen en las dos ramas del tubo, los dos polos de una pila, terminados en dos hilos de platino. La corriente, al pasar al tra- vés de la disolución, descompone al sulfato de sosa, i casi al mismo tiempo se vé que el líquido de la rama en que se encuentra el polo po- sitivo se enrojece, miéntras que en la otra se pone verde, lo que indica que el ácido se ha dirijido al polo positivo ila base al negativo. Esta separación del ácido ide la base se mantiene miéntras está pasando la corriente, pero si se quitan los hilos, el sulfato de sosa vuelve poco a poco a formarse, i la disolución vuelve a tomar su color primitivo de violeta. Cuando la pila es enérjica, o la sal sobre la que se hace obrar es compuesta de un ácido i una base poco estable, la descomposición no se limita solamente a la separación del ácido i de la base ; estos mis- mos son descompuestos, su oxíjeno se dirije al polo positivo i los ra- dicales al negativo. Sucede con bastante frecuencia que solo la base es reducida; en este caso, su oxíjeno se dirije al polo positivo con el ácido no descompuesto, miéntras que el metal se deposita en el polo negativo. Sobre este último principio descansa la galvanoplástica i los nuevos procedimientos para dorar i platear. 2á3. /Acción de los metales.—Una lámina de hierro sumerjida en una disolución de sulfato de cobre, se cubre inmediatamente de cobre metálico, i el sulfato de cobre se cambia en sulfato de hierro. Del mismo modo, una lámina de cobre sumerjida en una disolución de nitrato de plata, se cubre también de plata metálica, i el nitrato dé plata se convierte en nitrato de cobre. 1." CuO.S03+Fe=Feo,S0s+Cu. 2.0 AgO, Az05-|-Cu=CuO, Az05-j-Ag. En lá primera esperiencia, el hierro se sustituye al cobre en la di- solución salina ; en la segunda, el cobre toma el lugar de la plata. Estos dos ejemplos nos dan una idea mui completa de la acción de los metales sobre las sales. Esta acción puede formularse de una ma- nera jeneral del modo siguiente : Un metal oxidable, descompone siempre una sal cuyo metal es rnénos oxidable que él. Así, en los dos ejemplos que hemos escojido, el hierro, pertenece a la tercera sec- ción,- desaloja al cobre que pertenece a la quinta, i éste desaloja ala plata que pertenece a la sesta.fEl potasio i el sodio, a una tempera- tura elevada i en seco, desalojan de sus combinaciones salinas a todos los metales de las cinco últimas secciones. Esta sustitución de un metal por otro en las disoluciones salinas, se hace jeneralmente en proporciones tales, que 1 cqui. del metal precipitante, reemplaza a i equi. del metal precipitado. Se vé, por ejemplo, para el hierro i el cobre que son necesarios 350 del prime- ro para reemplazar 396,60 del segundo. 244. Composición de las sales.—Sabemos ya que los ácidos en- rojecen la tintura azul de tornasol, i que los álcalis, tales como la po- tasa, la sosa, la barita, etc., hacen tomar el color verde al jarabe de violeta, o restablecen el color azul de la tintura de tornasol enrojecida por un ácido (*). Ahora, si se vierte con precaución una disolución de potasa en otra diluida de ácido sulfúrico, llega un momento en que el líquido no manifiesta ninguna reacción, ni ácida, ni alcalina sobre la tintura de tornasol o el jarabe de violetas. Entónces se dice que el áci- do sulfúrico i la potasa se han neutralizado mútuamente. Evaporan- do el licor hasta la sequedad, se obtiene una sal cristalina, el sulfata de potasa, en la cual las cantidades de ácido sulfúrico i de potasa son tales, que el ácido encierra tres veces mas oxíjeno que la base. Si se combina de la misma manera, es decir directamente, ácido sulfúrico con sosa, con cal, con barita, con estronciana i con todos los óxidos básicos de los metales de las otras secciones, se obtienen aun sulfates, en los cuales el análisis demuestra que, la cantidad de oxi~ jneo contenida en el ácido sulfúrico, es exactamente triple de la can- tidad de oxíjeno que está contenida en la base. Reemplazando el ácido sulfúrico por el ácido nítrico, i combinando este último ácido con la potasa, la sosa, i todas las demas bases salifi-* cables, se forma entónces una nueva serie de sales llamadas nitratos en las cuales el análisis demuestra que, la cantidad de oxíjeno conte- nido en el ácido nítrico, es cinco veces mayor que la que se contiene en la base. (*) Para espíicar el cambio de color que los ácidos hacen sufrir a la tintura azul de tornasol, se considera a ésta como una verdadera sal, compuesta de una base minen 1 i de un ácido vejetal (ácido lítmico), que es rojo en estado Übre. Cuando se trata esta l n- tura por un ácido fuerte, se le quita si> base, el ácido lítmico queda libre i colora de rojo toda 5a masa : es simplemente un ácido que desaloja a otro menos enérjico. Pero si se vierte sobre la tintura, así, enrojecida, una base soluble, ésta se apodera al punto del ácida libre i reproduce una sal azul. Del mismo modo se puede esplicar la reacciou de los íXD dos i los álcalis sobre el jarabe de violetas. Continuando del mismo modo el estudio analítico de las demas sa- les se llega a esta lei notable: En todas las sales existe una relación simple i constante entre la cantidad de oxijeno que contiene el ácido, ila cantidad de oxijeno que contiene la base. De esta lei fundamental se deducen las dos consecuencias siguien- es: 1. a Las cantidades ponderables de las diversas bases que se cora- oinan con un mismo peso de ácido, encierran la misma cantidad de oxíjeno; 2. a Las diferentes cantidades de base que se unen a un ácido para formar un jénero de sales, se encuentran en la misma relación que las que se unen a otro ácido para formar otro jénero de sales, i recípro- camente. La tabla siguiente indica las relaciones entre el oxíjeno de la base iel oxíjeno del ácido de los principales jéneros de sales. (*) TABLA DE LA COMPOSICION DE LOS PRINCIPALES JENEROS DE SALES, NOMBRE DE LOS JENEROS, Cantidad de oxíjeno de la base., Cantidad de oxíjeno del ácido. FORMULAS. Carbonates....... 1 2 M0,C02 Boratos.......... i 3 M0,B03 Silicatos......... 1 3 ■ M0,S¡0 Fosfatos 3 5 (3MO),PM)5 Sulíitos. i 2 M0,S02 Hiposnlfatos i 5 M0,S2O5 Sulfates 1 3 M0,S05 Nitratos.......... 1 5 M0,Az05 Cloratos 1 5 M0,G105 Percloratos 1 7 M0,G107 Cromatos 1 3 M0,Cr03 245, Sales neutras, sales acidas, sales básicas.—Acabamos de ver que combinando el ácido sulfúrico con la potasa o la sosa en pro- porciones tales que el oxíjeno del ácido i el de la base se encuentren (*) Se da el nombre de jénero, a cada grupo de sales que tienen el mismo ácido oel misino elemento electro-negativo. Así |todas las sales que tienen por ácido al ácido sulfú- rico, forman el Jénero de los sal falos’ los que tienen por ácido al ácido carbónico, el Jé" ñero de los carbonatas. Las especies te que se compone cada jénero 56 distinguen por SU base. Ejemplo; spífalo-de hierro, de cobre, de plomo, etc. en la relación de 3 a í, se obtienen sales que no ejercen acción algu- na sobre los reactivos coloreados. Estas sales son verdaderamente neutras, puesto que las propiedades de su ácido i las de su base es- tán completamente destruidas o neutralizadas. Pero, si en lugar de combinar con el ácido sulfúrico una base poderosa, como la potasa o la sosa, se toma una base débil, como el óxido de zinc, el bióxido de cobre, i en jeneral, los óxidos básicos de las cuatro últimas secciones, se obtienen sulfates que casi todos enrojecen la tintura de tornasol. Estos sulfates están sinembargo constituidos de la misma manera que los sulfates neutros de potasa o de sosa, puesto que la cantidad de oxíjeno de su ácido es siempre triple de la de su base. ¿Debe conside- rárseles como suífatos ácidos o como sulfates neutros? Si se atiende a la acción que estos suífatos ejercen sóbrelos reacti- vos coloreados, es evidente que se les debe considerar como suífatos ácidos, puesto que enrojecen la tintura de tornasol. Pero no es así co- mo proceden los químicos para determinar el carácter neutro o ácido de una sal. Para ellos, la neutralidad de una sal depende únicamente de su composición. Así, miran como suífatos neutros, a todos los sul- fates en los cuales el oxíjeno del ácido es triple del de la base, cual- quiera que sea por otra parte su reacción sobre los colores vejetales. Por ejemplo el sulfato de zinc, ZnO,SO3 , es un sulfato neutro, aun cuando enrojece la tinrura de tornasol. Esto supuesto, deberán considerarse como meutras todas las sales en las que el oxíjeno del ácido i de la base se encuentren en las relacio- nes indicadas,en la tabla que precede. Así, llamaremos neutro todo carbonato, todo silicato, todo nitrato, etc., en los cuales las relaciones del oxíjeno de la base al oxíjeno del ácido sean 1 a 2,1 a 3,1 a 5, etc., i esto independientemente de la acción que estas sales puedan ejercer sobre los reactivos coloreados. Por ejemplo, el carbonato de potasa RO,C02, es un carbonato neutro, apesar que posee una reacción alcalina de las mas pronunciadas. Pero puede suceder que una misma cantidad de base se combine con proporciones diferentes de un mismo ácido. Así, el sulfato neutro de potasa KO,SOz, puede tomar 1 equi. mas de ácido sulfúrico, i formar otra sal que tiene por fórmula KO,^SOz* Esta sal se llama sal acida, i se le designa bajo el nombre de sulfato ácido de potasa, o mejor bisulfato de potasa. Recíprocamente, puede suceder que una misma cantidad de ácido, se combine con proporciones diferentes de una misma base. Por ejem- plo, el nitrato neutro de plomo PbQ,AzO'i, puede tomar un equi. mas de óxido de plomo, i formar otra sal cuya fórmula es (2PbO), AzO*. Esta sal se llama sal básica, i se le designa con el nombre de subnitrato de plomo, o mejor de nitrato básico de plomo. Observación.—La mayor parte de las sales ácidas encierran siem- pre por lo menos un equi. de agua, que no pueden perder sin descom- ponerse. Así, la fórmula real del bisulfato de potasa cristalizado es KO¿SO*,HO. Según esto, muchos químicos miran hoi diaesta sal, no como una sal ácida, sino como una verdadera sal doble, formada de un equi. de sulfato neutro de potasa, KO,SO5, i de un equi. de ácido sulfúrico hidratado, HO,SO3, que consideran como un sulfato de agua ode protóxido de hidrójeno. Esta manera de considerar el ácido sulfúrico, así como los demas ácidos hidratados, no carece de fundamento. El agua, en muchas circunstancias, funciona como un óxido metálico, i puede asimilarse perfectamente a las bases. En esta hipótesis, las sales acidas no son mas que sales dobles del mismo jé- nero, i la fórmula del bisulfato de potasa debe escribirse KO, SO*+HO, SOK leyc* «le Beríhollct. 2/i6. Leyes de berthollet.—Las leyes que'presiden a las reaccio- nes de los ácidos i las bases sobre las sales, así como a las acciones de las sales unas sobre otras, se llaman leyes de Berthollet, del nombre del químico francés que las descubrió a principios de este siglo»' l.# Acción de las ácidos sobre los sales.—Esta acción está so- metida a las tres leyes siguientes: Primera lei: Un ácido cualquiera descompone completamente una sal cuyo ácido es mas volátil que él.—Ejemplo: Si se vierte ácido sulfúrico sobre nitrato de potasa, el ácido sulfúrico que es ménos vo- látil que el nítrico, se apodera de la potasa i deja al ácido nítrico en libertad; KO,Az05-j-S0s—Az05-j-KO,S03» En virtud de esta lei es que los carbonates, cuyo ácido es gaseoso a la temperatura ordinaria, son descompuestos por casi todos ios ácidos. Segunda lei: Un ácido puede descomponer completamente una sal cuyo ácido es insoluble o poco soluble.—Eje'mplo: Si en una disolución de borato de sosa concentrada, se vierte ácido sulfúrico o ácido nítri- co, se forma al instante sulfato o nitrato de sosa, i el ácido bórico, que es insoluble, se precipita en pequeñas agujas cristalinas. NaO ,B03-j- S03~805~1-NaO,S03. Tercera lei; Un ácido descompone siempre una sal cuando puede 151 formar con su base otra sal insoluble. —Ejemplo: Si en una disolución de nitrato de barita se vierte ácido sulfúrico, se forma inmediatamen- te un precipitado blanco de sulfato de barita, i el ácido nítrico queda libre en el licor, , BaO,AzO5+SOs=AzOS+BaO,S0s. Observación.—Cuando una sales puesta en presencia de un ácido idéntico del que ella contiene, la acción es casi siempre nula ; en al- gunos casos se forma una sal ácida ; así, el sulfato de potasa i el ácido sulfúrico forman bisulfato de potasa. KO,S0SH-S03,H0=K0,2S0S,HO. Otras veces una sal básica es transformada en sal neutra; es lo que sucede con el subsulfato de cobre puesto en presencia del ácido sul- fúrico. • (3CuO) ,S03-f-2S03=3CuO,S05. 2.° Acción de las bases sobre las sales.—Esta acción está so- metida igualmente a tres leyes que r son análogas a las precedentes. Primera lei: Una base fija descompone siempre una sal cuya base es volátil. Ejemplo: Si se calienta lijeramente una mezcla de cal ide sulfato de amoniaco, se forma sulfato de cal iel amoniaco se des- prende : AzH3HO,SO-|- CaO—Cao,So3-{-AzH:5-]-HO. Segunda lei: Una base soluble descompone completamente una sal cuya base es insoluble. Ejemplo: Si se vierte una disolución de po- tasa en otra de sulfato de cobre, el óxido de cobre se precipita bajo la forma de copos azules, i se forma sulfato dejpotasa que queda en ef líquido: CuO,S03+Ko=Cuo,4-K0,503. Tercera lei: Una base descompone siempre una sal, cuando puede formar con su ácido una sál insoluble* Ejemplo: Si se vierte una di- solución de barita en otra de sulfato de potasa, se obtiene al instante un precipitado blanco de sulfato de barita, ila potasa queda libre en el liquicfo: KO,S03-j-Bao=Ko-]-Bao, SO3, 152 Observación.—Cuándo una sal se encuentra en presencia de una tase idéntica a la que contiene, la acción es casi siempre nula. En algunos casos se forma una sal básica; ejemplo; el óxido de plomo i el nitrato de plomo, PbO-f PbO, AzO5—2 (PbO), AzO5 3.* Acción de las sales unas sobre oteas.—Las leyes que presi- den las acciones mutuas de las sales son tres: Primera lei: Dos sales solubles se descomponen mutuamente cuándo pueden formar por el cambio de sus ácidos i sus bases una sal insolu- ble, Ejemplo : Si se vierte una disolución de sulfato de sosa en otra de nitrato de barita, se forma al instante sulfato de barita que preci- pita, i nitrato de sosa que queda en el liquido : NaO,S03-|-Bao,Az0s=Bso,S05-fNaO,Az05. Segunda lei; Dos sales se descomponen mutuamente cuando, ca- lcinados juntas, pueden dar por el cambio de sus ácidos i de sus bases, una sal fija i una sal mas volátil que cada una de ellas. Ejemplo: Sise calienta en una retorta una mezcla de sulfato de amoniaco i de carbonato de cal, se forma carbonato de amoniaco que se volatiliza i sulfato de cal que queda en la retorta : AzH3HO,S03-f CaO,C02=AzHBHO,G02-j-CaO,S03. Tercera lei: Dos sales se descomponen mutuamente, cuando calen- tadas juntas pueden formar, por el cambio de sus ácidos i de sus ba- ses, una sal infusible o mucho menos fusible que cada una de ellas. Ejem- plo: Si se calienta una mezcla de sulfato de barita i de cloruro de cal- cio, se obtiene cloruro de bario i sulfato de cal infusible: BaO,S03-f CaCl=;BaGl-|-CaO,S03. Observación.—Cuando dos sales tienen un principio común, ya sea el ácido o bien la base, no se descomponen ; pero en algunos casos pueden combinarse i formar sales dobles ; por ejemplo, el sulfato de alúmina i el sulfato de potasa ; estas dos sales puestas en presencia una de oirá, forman un sulfato doble de alúmina i potasa. Como se vé, las leyes que acabamos de indicar solo se apoyan en propiedades físicas de las sales, tales como la insolubilidad, la fijeza, la volatilidad; pero hai también otra condición qué es preciso tener en cuenta si se quieren esplicar todos ios fenómenos i reacciones de las bases ide los ácidos sobre las sales, ode las sales entre sí; esta es la enerjía química de los cuerpos puestos en presencia unos de otros, 153 o en otros términos, su grado de afinidad recíproco Así, el óxido de zinc calentado en una disolución de una sal cuya base sea el peróxido de hierro, desaloja completamente a esta base. La reacción no podria esplicarse por la insolubilidad, pues que el óxido de zinc es tan inso- luble como el peróxido de hierro; es necesario, pues, admitir que la descomposición ha tenido lugar, porque el óxido de zinc tiene mayor afinidad con los ácidos que el peróxido de hierro. Por la misma razón, el óxido de plata desaloja al óxido de cobre de sus combinaciones sa- linas. Problemas.—4.° Se preguntó iqué cantidad de potasa será necesaria \para convertir 100 gr. de ácido 'nítrico en nitrato neutro de potasa, sabiendo que 100 gramos de ácido nítrico contienen 74sr-, 07 de oxíge- no i que el equi. KO de la pstasa es 590? En todos los nitratos, el oxíjeno de la base es al oxíjeno del ácido como 1 es a 5; por consiguiente, la cantidad de potasa necesaria pa- ra saturar 100 gramos de ácido nítrico contendrá la quinta parte 74,07 del oxíjeno que encierra este ácido, es decir . Resta ahora 5 determinar el peso X de potasa que coresponde a esta cantidad de oxíjeno: por consiguiente X 74,07 590 sxloo 590 X 74,07 X~— =87^,4051. "sxloo de donde 2.° Se pregunta iqué peso de ácido sulfúrico será, necesario para descomponer completamente 180 gr. de carbonato neutro de potasa, sabiendo que el ácido carbónico contenido en esta cantidad de sal en- cierra /|0 gr., 16 de oxijeno, i que el equi. del ácido sulfúrico es 500? En los carbonates, la relación entre el oxijeno de la base i el oxijeno del ácido es de 1a 2; en los sulfates esta relación es de 1 a 3; por consiguiente la cantidad de ácido sulfúrico que reem- place al ácido carbónico deberá tener 40,16x3 gr. de oxíjeno. 2 Raciocinando como en el problema anterior tendremos; 154 X 40,16x3 500 2x300 ¿0,16x3x500 X= ~loogr.,¿o. 2x300 de donde 3.* Se pregunta ¿qué cantidad de sulfato de sosa será necesario verter en 124 gramos de nitrato de barita en disolución en el agua, para que la doble descomposición sea completa ? 1 equi. de nitrato de barita BaO^AzO’0—1633, A ; 1 equi. de sulfato de sosa NaO,SOz—887,2. Si llamamos Xla cantidad de sosa que se pide, tendre- mos X 887,2 124 1633,4 124X887,2 donde X— =67sr,35. 1633,4 Carbonato*.—Sulfato*.—Nitratos.—Leyes de composición de estos tres jcneros.—Acción del calor, del carbono, del azufre, del agua, de las bases i de los ácidos usuales sobre cada una de ellas. Carbonato». 247. Composición.—Los carbonates neutros son todos compues- tos de un equi. de ácido carbónico i un equi. de base, de manera que el oxíjeno de su ácido es doble del de su base; ejemplo : el carbonato neutro de potasa KO,CO2. Acción del calor.—El calor descompone todos los carbonates, con escepcion de los carbonates de potasa, de sosa i de litina. El ácido carbónico se desprende i la base queda en libertad. 155 Acción del agua.—Todos los carbonates son insolubles en el aguas toónos los de potasa, sosa, litina i amoniaco. Acción del azufre i del carbón.—El azufre ji el carbón descompo- nen todos los carbonates a una temperatura elevada. Con el azufre, el ácido carbónico se desprende i se forma un súlfuro o un sulfato. Con el carbón se obtiene óxido de carbono, la base que queda se re- duce o queda en estado de óxido según la sección a que pertenezca. Acción de los ácidos.—Todos los ácidos, a escepcion de algunos toui débiles, descomponen los carbonates produciendo una viva efer- vescencia, debida al desprendimiento del ácido carbónico. Esta reac- ción es característica para este jénero de sales. Acción de las bases.—La acción de las bases como la de los áci- dos, sobre los carbonates, está sometida a las leyes de Bertholíet, Así, la cal, la barita i la estronciana descomponen los carbonates de potasa o de sosa en disolución en el agua, porque forman con el ácido Carbónico carbonatos insolubles. Hulfatos. 2áß. Composición.—Los sulfates neutros son formados por mt Cqui. de ácido sulfúrico i por una cantidad de base que contienen 1 cqui.de oxíjeno, de manera que el oxíjeno del ácido es siempre triple üel de la base ; por ejemplo, el sulfato neutro de potasa KO,SQ3. Acción del calor.—Los sulfaíos alcalinos i los terreo-alcalinos (de cal, de barita i estronciana), los sulfates de magnesia i de plomo, no se descomponen por el calor ; todos los demas se descomponen i dan en jeneral una mezcla gaseosa de oxíjeno i ácido sulfuroso. Algunos sulfates, como el de hierro por ejemplo, se descomponen a una tem- peratura bastante baja para que una parte de su ácido sulfúrico, pueda separarse en estado anhidro. Acción del agua.—El agua disuelve todos los sulfates, ménos los de barita, de estaño, de antimonio, de plomo i de bismuto. Los sulfa- tes de cal, de estronciana, de mercurio i de plata, solo son mui poco solubles. Acción del azufre’i del carbono.—El azufre solo obra sobre los sulfates que se descomponen por el calor; su acción es la misma que si el ácido i el oxíjeno estuviesen libres. El carbón, por el contrario, descompone todos los sulfates a una temperatura elevada, pero los productos de la descomposición varían con la naturaleza de la base i con el grado de la temperatura. Los sulfates alcalinos i los terreo-alca- linos, calentados con carbón hasta el calor rojo blanco, dan un mono- súlfuro: a un calor ménos fuerte, dejan por residuo una mezcla de polisúlfuro i carbonato. Todos los demas sulfatos producen sul- fures, óxidos o metales, si su base es fácilmente reductible ila temperatura bastante elevada. Calentando en un crisol un sulfato cualquiera con una mezcla de carbón i carbonato de potasa, se obtie- ne siempre un súlfuro por residuo. 156 Acción de los ácidos.—Los ácidos sulfúricos, nítrico i clorhídri- co no ejercen acción alguna sobre los sulfatos ; pero, al calor rojo, es- tas sales son descompuestas por los ácidos fosfórico, bórico i silícico, que son mas fijos que el ácido sulfúrico a esta temperatura. Resulta fosfato, borato o silicato i un desprendimiento de oxíjeno i de ácido sulfuroso. Acción de las bases.—La barita i la estronciana descomponen todos los sulfatos solubles ; se forman precipitados de sulfato de barita o de estronciana i la base queda libre. El precipitado de sulfato de ba- rita es insoluble en un exceso de ácido nítrico, lo que permite distin- guir los sulfatos de todos ios demas jéneros de sales. Mitrato*. 2á9. Composición.—Los nitratos neutros son formados por un equi. de ácido nítrico i 1 equi. de base ; su ácido encierra, por con- siguiente, 5 veces mas oxíjeno que su base ; por ejemplo, el nitrato neutro de potasa }{o,Az05. Acción del calor—El calor descompone todos los nitratos. Los ni- tratos alcalinos, calentados gradualmente hasta el calor rojo, dan des- de luego oxíjeno puro i se cambian en nitritos ; en seguida se descom- ponen completamente en ázoe i en oxíjeno que se desprenden i en un óxido que queda en la retorta. Los demas nitratos dan, cuando seles calienta, una mezcla de oxíjeno, de bióxido de ázoe o de ácido hipo- nítrico, i dejan por resultado un óxido metálico. Si este óxido es re- ductibie por la acción del calor, solo quedará el metal. Acción del agua.—Todos ios nitratos neutros son solubles en el agua. 157 Acción del azufre i del carbono.—El azufre i el carbono des- componen todos los nitratos a una temperatura elevada. Con el azu- fre se obtiene ázoe, ácido sulfuroso i un sulfato o un súlfuro. Con el carbono se forma ázoe, ácido carbónico u óxido de carbono que se desprende, i queda un carbonato, un óxido o un metal, según la na- turaleza de Ja sal empleada. La descomposición de ios nitratos por el ázoe o por el carbono se hace con mucha rapidez i con desprendimiento de luz. La fabricación de la pólvora, de que hablaremos mas adelante, está fundada en esta propiedad. Los nitratos deflagran cuando se les proyecta sobre carbón encen- dido. Este fenómeno es debido al desprendimiento de oxíjeno que, combinándose con el carbón, hace mas enérjica la combustión. Acción de los agidos.—El ácido sulfúrico, bajo la influencia de una temperatura poco elevada, i aun a la temperatura ordinaria, des- compone todos los nitratos ; el ácido nítrico se desprende en estado de vapor i se forman sulfatos. El ácido clorhídrico los descompone igualmente ; forma con sus bases agua i un cloruro metálico i se com- bina con el ácido que ha quedado libre para formar agua réjia. El áci- do fosfórico, ala temperatura de la ebullición del agua, cambia todos los nitratos en fosfatos. Acción de las bases.—La potasa, la sosa i el amoniaco descom- ponen todos los nitratos cuyas bases son insolubles. La base se preci- pita! se forma un nitrato de potasa, de sosa o de amoniaco. Potasio,—Potasa.—Salitre de potasa.—Pólvora. Potasio, EQUIVALENTE K=Á9oo 200. Propiedades.—El potasio, que perteiíece ala primera sec- ción de los metales, fué obtenido por primera vez en 1807, por Hura- phry Davy, descomponiendo por una fuerte pila voltaica el hidrato de potasa. Este metal, a la temperatura ordinaria, es mas blando i mas maleable que la cera ; cuando está recien cortado presenta el co- lor i brillo de la plata; se funde a 58° ise volatiliza a una temperatu- ra poco superior al calor rojo. Su densidad es ==0,865 ; es por con- siguiente ménos denso que el agua. El potasio es uno de los cuerpos que posee 'mayor afinidad con el oxíjeno; se oxida rápidamente al aire ise convierte desde luego en hidrato ien seguida en carbonato de potasa. Este metal, como todos los correspondientes a la primera sección, descompone el agua a la temperatura ordinaria; se apodera del oxíjeno i deja el hidrójeno en libertad. Esta descomposición va acompañada de fenómenos que es necesario estudiar. 158 Guando se proyecta un pequeño fragmento de potasio sobre el agua, se enciende al instante i corre en todas direcciones sobre la su- perficie del líquido, arde así durante algunos instantes con una llama purpurina, en seguida se apaga produciendo una pequeña esplosion. Hé aquí lo que sucede en esta esperiencia: el potasio se apodera del oxíjeno del agua i deja al hidrójeno en libertad; este último gas, al desprenderse, levanta el fragmento de metal i le imprime un movi- miento jiratorio, al mismo tiempo que se inflama en contacto del aire, a causa del calor que desarrolla la combustión del potasio. El color purpurino que toma en esta circunstancia la llama del hidrójeno es debida a una pequeña cantidad de vapor de potasio que es arrastrada por el gas. En fio, cuando la combustión se detiene, qneda un peque- ño glóbulo de potasa a una temperatura mui elevada, i no encontrán- dose suspendida por el hidrójeno, cae sobre el agua i se rompe al en- friarse repentinamente ; el vapor de agua que se produce en este mo- mento, obra entonces por su fuerza espansiva sobre los fragmentos de potasa i los proyecta léjos del vaso. El potasio puede combinarse directamente con la mayor parte de los metaloides, de manera que para mantenerlo puro, es necesario po- nerlo al abrigo del contacto del aire, del agua i cualquier cuerpo oxi- genado ; hé aquí por que se le conserva en aceite de nafta, que se compone únicamente de carbono e hidrójeno. El potasio solo se encuentra en la naturaleza en estado de combina- ciones con los otros cuerpos. Se le encuentra en las aguas del mar i en la costra sólida del globo en estado de cloruro, de bromuro, de iodu- ro, de silicato, de sulfato, de nitrato, etc. Todos los vejetales terres- tres contienen sales de potasa, las cuales parecen ser necesarias a su desarrollo. 251. Estraccion.—El potasio puede obtenerse por dos procedi- mientos diferentes: l.° descomponiendo el hidrato de potasa por la pila o por el hierro calentado hasta el calor rojo ; 2.* descomponiendo el carbonato de potasa por el carbón a una temperatura mui elevada. Primer método.—Para obtener el potasio por este procedimiento se emplea el hidrato de potasa; se hace pasar el vapor de potasa por el hierro enrojecido hasta el calor albo, el cual se descompone en Oxíjeno, que se fija sobre el hierro, i en vapor de potasio, que se ha- ce condensar en un recipiente que contenga aceite de nafta. 159 El aparato que se emplea, se compone (fíg. 59} de un cañón de fu- sil c ba, el cual se encorva en la parte ib, según lo muestra la figura, a su estremidad c se adapta perfectamente bien un recipiente com- puesto de dos piezas edifg, que se ajustan a rozamiento; en la par- te fg se coloca aceite de nafta para que se condense en él el potasio ; en la parte encorvada bi, se colocan virutas de hierro limpias i bri- llantes, ien la parte a b se coloca la potasa; el aparato se coloca en un horno de reverbero que ha de ser alimentado por una corriente mui activa de aire, lo que daria lugar a la destrucción del hierro de que se compone el cañón; para evitar esto, se cubre esta parte con una capa bastante gruesa de lodo inalterable compuesto de arena i arcilla, la cual libra al hierro del contacto del aire i por consiguiente de su destrucción. Colocado el aparato en el horno, (íig. 59 bis.) se introduce en la parte a 6 la potasa i en el recipiente de cobre g e el aceite denafta ; se adapta a la estremidad a un tubo que se sumerjo en una probeta E con mercurio, i al estremo g se adapta otro tubo t que sirve para dar salida a los gases que se formen ; en seguida se pega fuego al horno i se aviva la combustión hasta que el hierro contenido en el cañón tome la tempe- ratura del calor rojo blanco, se calienta entónces, por medio de una rejilla G G\ la parte a b en que está la potasa, de manera que ésta se' funda lentamente; la potasa fundida corre por el tubo i se pone en contacto con el hierro ala temperatura que éste se encuentra: la des- composición del agua i de la potasa se efectúa a la vez ; el oxíjeno se fija sobre el hierro i pasa el hidrójeno junto con el vapor de potasio; este último se condensa en el recipiente eg i el hidrójeno se desprende por el tubo que está en la estremidad g. Durante el esperimento suele obstruirse la estremidad c del tubo, i con el objeto de que en este caso el hidrójeno encuentre fácil salida, se ha dispuesto un tubo en la estremidad a, que sirve a la vez para preservar el aparato i para advertir cuando se ha obstruido el tubo. Segundo método.—La figura 50 representa la disposición jeneral del aparato; A es un cilindro de hierro forjado que descansa sobre dos ladrillos refractarios en medio de un horno rectangular F; este cilin- dro comunica por medio de un tubo de hierro t con el interior de un recipiente de cobre R, formado por dos piezas superpuestas i encaja- das una en otra. Se adaptan ademas al recipiente otros dos tubos t’ i t” *, el primero lleva un corcho que puede ser atravesado por una va- rilla de hierro T destinada a destapar el cuello del cilindro; el segun- do lleva un tubo de vidrio por el cual se desprenden los gases que se forman durante la operación. La parte inferior del recipiente R con- tiene una capa de aceite de nafta de 5a 6 centímetros de espesor: la parte superior que sirve de cubierta está dividida en dos partes C i D por una división vertical m n que llega hasta mui cerca del fondo del aparato 5 esta división tiene por objeto el preservar el aparato del con- 160 tacto del aire esterior. Por fin, un vaso de tierra cocida V sirve pa- ra recibir el agua fría que hai necesidad de verter constantemente sobre el recipiente para impedir que se caliente durante la opera- ción. Estando dispuesto de este modo el aparato, se introduce en el cilin- dro A una mezcla de carbón groseramente pulverizado i de carbona- to de potasa, obtenido por la calcinación del bitartrato de potasa im- puro o tartrato en bruto ; en seguida se calienta hasta el rojo blanco. El carbonato de potasa es descompuesto por el carbón ; se forma óxi- do de carbono i el potasio queda en libertad. El metal llega en estado de vapor al compartimiento C del recipiente, en donde se condensa i cae en el aceite de nafta, miéntras que el óxido de carbono pasa al compartimiento D de donde se escapa por el tubo t”. La teoría de esta operación es fácil de comprender. El carbón, ba- jo la influencia del calor, trasforma en óxido de carbono al ácido car- bónico del carbonato de potasa ; en seguida descompone a la potasa apoderándose de su oxíjeno para formar una nueva cantidad de óxido de carbono, i el potasio queda libre : K0,C02-f-2G=3GO+K. Al fin de la operación se encuentra el potasio condensado bajo la forma de glóbulos irregulares. Se le purifica filtrándolo al través de un lienzo en el aceite de nafta mantenido a una temperatura de cin- cuenta grados. El potasio solo tiene uso en los laboratorios de química. Se le em- plea principalmente en la preparación ds muchos cuerpos simples, tales como el boro, el silicio, el magnesio i la mayor parte de los me- tales de la segunda sección. su» propiedades 1 estraoclou» 252 Potasa.—El potasio forma con eí oxíjeno dos combinaciones t un protóxido que tiene por fórmula KO, i un peróxido que contiene tres veces mas oxíjeno i cuya fórmula es por consiguiente KOs. Ej protóxido combinado con 1 equi. de agua, forma lo que se llama hi' áralo de potasa o simplemente potasa cáustica KO,HO. La que se llamapotasa del comercio se compone en gran parte de carbonate neutro de potasa mezclado con materias estrañas. 253 Propiedades.—La potasa cáustica se presenta bajo la forma de pequeñas masas blancas i opacas de fractura cristalina. Se funde a- una temperatura poco inferior al calor rojo i se volatiliza sin altera* clon al calor blanco. Esta sustancia es cáustica, delicuescente i mui soluble en el agua; hace tomar un color verde subido al jarabe de violeta i restablece el color azul a la tintura de tornasol enrojecida por un ácido ;es la base mas enérjica que se conoce: actúa sobre la mayor parte de los tejidos vejetales o animales modificándolos o des- truyéndolos, su disolución ataca al vidrio, disuelve las vasijas de ar- cilla cuando se funde dentro de ellas ; absorbe rápidamente el ácido carbónico del aire al propio tiempo que la humedad. 161 25h. Estracgion.—Se prepara la potasa descomponiendo el car- bonato de potasa por medio de la cal. Para esto, se disuelve 1 parte de carbonato de potasa en 10 partes de agua; se hace hervir la diso- lución en una basija de hierro fundido, i se le agrega una parte de cal. La cal descompone poco a poco al carbonato de potasa ; se apo- dera de su ácido carbónico para formar carbonato de cal insoluble que queda en suspensión en el líquido, i la potasa, puesta en libertad, queda disuelta: KO,G02-f CaO+HO=GaO,CC -j-KO,HO. Cuando ha terminado la operación, cosa que se conoce en que el licor filtrado no hace efervescencia con el ácido clorhídrico, se retira la caldera del fuego ise deja el líquido clarificar por el reposo; se de- canta en seguida por medio de un sifón, i se hace evaporar rápida- mente la disolución en una basija de cobre o de plata. La potasa así obtenida se llama en el comercio potasa por la cal o piedra de cauterio. Es casi siempre impura, sobre todo si para pre- pararla se emplea el carbonato de potasa del comercio; contiene or- dinariamente, en este caso, sulfato de potasa i cloruro de potasio. Se la purifica por medio del alcohol concentrado, el cual disuélvela potasa i precipita las sales estradas ; decantando el líquido i hacién- dolo evaporar en seguida, se obtiene la potasa pura llamada potasa por el alcohol. La potasa pura se emplea frecuentemente como reactivo en los la- boratorios químicos. En medicina se emplea la potasa por la cal para cauterizar. La potasa del comercio se compone, como hemos dicho, de carbo- nato neutro de potasa mezclado con ciertas materias estrañas. Estas materias son jeneralmente sulfato de potasa, fosfato de cal i de mag- nesia, cloruro de potasio, sílice i alúmina. La potasa del comercio se estrae déla cenizas de las maderas. El jugo de los vejetales encierra muchas sales solubles compuestas principalmente de potasa combina- da con ios ácidos orgánicos (ácidos oxálicos, acético, tártrico etc.) Cuando se queman las plantas, estos ácidos, que son todos compues- tos de carbón, de oxíjeno i de hidrójeno, se destruyen ise transí or- inan en áciclp carbónico, que queda en las cenizas ea estado de carbQ** 162 nato de potasa. Basta entónces tratar estas cenizas por el agua i ha- cer en seguida evaporar el líquido para obtener la potasa del comer- cio : de este modo es como se prepara este producto en Paisia i en América, en donde la madera es mui abundante i de poco valor. La potasa del comercio se emplea en las artes para la fabricación del salitre, del vidrio, del jabón blando, del alumbre i del azul de Prusia, Se le emplea también para blanquear el lienzo. Salltre'de potasa. Pólvora. 255. Propiedades.—El nitro o salitre es el nitrato de potasa, cuya fórmula es KO,Az(P. Es una sal blanca de un sabor fresco i un poco amargo; cristaliza en largos prismas de seis caras. Estos cristales no contienen jamas agua de cristalización. Sometido a la acción del calor, el nitrato de potasa se funde a 350° i se descompone a una tempera- tura mas elevada. Esta sai es mucho mas soluble en caliente que en frió; así, 100 partes de agua pueden disolver cerca de 150 partes a la temperatura de la ebullición, miéntras que solo disuelve 15 020 ala temperatura ordinaria. El nitrato de potasa es un cuerpo oxidante mui enérjico. Deflagra sobre el carbón incandescente del cual activa la combustión sumi- nistrándole una gran cantidad de oxíjeno. Mezclado con el azufre i calentado en un crisol hasta el calor rojo, arde con una viva luz i se írasforma en sulfato de potasa. 256. Estado natural i este acción. —EI salitre se encuentra abun- dantemente en la|naturaleza. En los paises cálidos, principalmen- te en la India, en Ejipto i en algunas localidades de España i de Italia, se vé formarse en la superficie del suelo eflorescencias crista- linas que son casi enteramente compuestas de nitrato de potasa. Se supone que la formación de esta sal se debe al ácido nítrico que se produce en la atmósfera durante las tempestades, i que, arrastrado por las lluvias, se combina con las bases que encuentra en el suelo. Para recojer este salitre, basta cabar la tierra en una profundidad de algunos centímetros, tratarla por el agua i hacer en seguida eva- porar. En los paises frios o templados, se encuentra aun el salitre for- mado en el pavimento de los caminos, de las caballerizas, en la parte inferior de los muros viejos, por todas partes en fin, en donde se encuentran materias animales azoadas. Para esplicar la presencia de esta sal, se admite que el amoniaco resultante de la descomposición de las materias animales, se trasforma en ácido nítrico bajo la influen- cia de las materias porosas (calcáreas, arcillas, restos orgánicos, etc.) 163 Algunos químicos piensan que el oxíjeno i el ázoe pueden combinarse directamente en contacto de estas materias porosas i de los carbona- tes alcalinos. Cualquiera que sea su formación, hé aquí el procedi- miento empleado en Francia para la estraccion del salitre. Se recojen todas las materias que provienen de la demolición de la parte inferior de los muros antiguos, i se les lejía con cuidado ; la disolución que así se obtiene, contiene no solo nitrato de potasa, sino también nitrato de cal i de magnesia que con tenia igualmen- te el material empleado. Para trasformar estos últimos nitratos en salitre, se agregan la disolución una cantidad conveniente de car- bonato de potasa que produce una doble descomposición; resulta de ello carbonato de cal i carbonato de magnesia que se precipitan, i ni- trato de potasa que queda en disolución. Solo resta decantar el lí- quido, después de haberlo dejado reposar, i evaporarlo. El salitre así obtenido lleva el nombre de salitre en bruto ; con- tiene aun cerca de 15 por ciento de su peso de cloruros de sodio i de potasio. Se le purifica sometiéndolo a una segunda operación llama- da refinación, cuya ejecución es mui sencilla. El salitre bruto se in- troduce en una gran caldera de cobre con cerca de un tercio de su peso de agua. -Esta cantidad de agua calentada basta la ebullición, es suficiente para disolver el salitre, pero no lo es para disolver los cloruros de sodio i de potasio, que, a esta temperatura, son mucho menos solubles que el nitrato de potasa. Estas dos sales se precipi- tan al fondo de la caldera. Se clarifica el licor con sangre de buel o con cola, en seguida se le introduce en un gran vaso en don- de se le hace cristalizar. El salitre que así se obtiene es perfectamen- te puro i se le seca por medio del fuego. El nitrato de potasa se emplea en medicina iemnuchas operaciones industriales ; pero su principal uso es para la fabricación de la pól- vora. 257. Pólvora.—La pólvora es una mezcla íntima de salitre, de azufre i de carbón, que, cuando se inflama, produce súbitamente un Volumen considerable de gas, cuya fuerza elástica se emplea para lanzar los proyectiles, o para romper o levantar grandes masas. La pólvora de guerra es formada de 75 partes de salitre, de 12,5 de azufre ide 12,5 de carbón, composición que corresponde poco mas o ménos a 1 equi. de salitre, 1 equi. de azufre i 3 equi. de car- bono. Esta mezcla, inflamándose, se trasforma en ázoe, en ácido carbónico i en súlfuro de potasio: KO,Az05-j-S-}-3G=Az-f-3C02-|-KS. Siendo el ázoe i el ácido carbónico gaseosos ala temperatura or- dinaria, toman necesariamente un volúmen mucho mayor que el de la pólvora empleada, i este volúmen es aun considerablemente au** mentado por el calor intenso que se desarrolla en el momento de la esplosion; de ahí resulta la fuerza enorme de proyección de que esta pólvora está dotada. La pólvora de caza contiene un poco ménos azufre i un poco mas salitre i carbón que la de guerra; la pólvora de minas contiene ménos salitre i un poco mas carbón i azufre que la de guerra. Para hacer el análisis de la pólvora, se toma un peso determinado de ella i se traía por el agua caliente, la que disuelve el nitrato de potasa; el residuo compuesto de azufre i carbón, se recoje en segui- da sobre un filtro, se seca ise pesa: la diferencia entre su peso iel peso de la pólvora empleada da el peso de nitrato de potasa. Se se- para en seguida el azufre del carbono tratando el residuo por el sul- furo de carbono que disuelve el azufre i deja el carbón intacto: se recoje este último sobre un segundo filtro ise pesa; la diferencia en- tre este peso i el del residuo hace conocer el peso del azufre. 164 Problema.—Se pide determinar aproximativamente el volumen de gas que producirán, al detonar, 100 gramos de pólvora de querrá. 100 gramos de pólvora de guerra contienen 75 gr. de nitrato de potasa, 12,5 de azufre i 12,5 de carbón, o teóricamente : i equi. de salitre 12Qh 7&,8 i id. de azufre, 200 11,9 3 Id. de carbono. 225 13,3 1689 100,0 Un equi. de salitre (1261) contiene 1 equi. de ázoe (175), 6 equi. de oxíjeno (600) i i equi. de potasio (áB9) ; por consiguiente 7á8r,B de salitre contienen 10§r,3 de ázoe i 35gr,s de oxíjeno, ios cuales ai combinarse con 13sr,3 de carbono, forman /¡8sr,B de ácido carbónico; por un cálculo mui sencillo se encuentra que 10sr,3 de ázoe = 81ic,23 i que á8sr,B de ácido carbónico = 2/f1,60 ala temperatura de 0o i bajo la presión ordinaria. El volumen total de la mezcla gaseosa des- prendida por 100 gr. de pólvora es por consiguiente = 32!i ,83 o 32830 centímetros cúbicos, a la temperatura de 0o i bajo la presión de 0m,76. Pero en el momento de la esplosion, este volúmen es ea realidad mucho mas considerable, porque los gases se dilatan nota- blemente por el calor que se desarrolla. 165 Sodio, sus propiedades i estraccion.—Sosa, sosa cáustica.—Carbonato de sosa.’—Sosá artificial del comercio.—Sal marina.—Salitre de sosa. Sodio. EQUIVALENTE Na—287,2. 258. Propiedades.—El sodio es mui parecido al potasio en sus propiedades físicas. Como el potasio, es un metal blando, maleable i cuando recien cortado, tiene el color i brillo de la plata ; se funde a 90° ise volatiliza al rojo sombrío, su densidad es 0,97 : es por consiguiente un poco mas liviano que el agua. El aire obra rápidamente sobre el sodio convirtiéndole desde luego en hidrato i en seguida en carbonato de sosa. Gomo el potasio, este metal descompone el agua a la temperatura ordinaria, pero produ- ciendo menos calor. Así, Cuando se proyecta sobre el agua un frag- mento de sodio i se le deja mover libremente sobre la superficie, el hidrójeno que se desprende no se inflama por no ser la temperatura suficiente. Este hecho prueba que el sodio tiene ménos afinidad con el oxíjeno que el tpotasio, i permite distinguir fácilmente un metal del otro. 259. Estado natural i estraccion.—El sodio se encuentra mas esparcido en la naturaleza que el potasio. Combinado con el clorofor- ma el cloruro de sodio o sal marina, que se encuentra en disolución en las aguas del mar, i también en grandes masas en algunos terre- nos, El sodio existe aun en la naturaleza en estado de silicato, de fos- fato, de carbonato, de sulfato i de nitrato de sosa. Todas las plantas marinas contienen sales de sosa en gran proporción. El sodio fué descubierto al mismo tiempo que el potasio por H. Da- vy. Se le prepara de la misma manera que el potasio, ya sea atacando el hidrato de sosa por la pila o por el hierro calentado hasta el calor albo, ya sea descomponiendo el carbonato de sosa por el carbón. Es- te último procedimiento es el que se emplea hoi dia en la estraccion del sodio, el cual sirve como ájente reductivo en la fabricación en grande del aluminio (véase eln.* 251). 260. Sosa.—El sodio forma con el oxíjeno dos combinaciones que corresponden a las del potasio. El protóxido de sodio combinado con 1 equi. de agua, constituye el hidrato de sosa o simplemente la sosa cáustica, 166 £6l. Sosa caustica.—Fórmase esta combinación, siempre que el sodio se oxida en contacto del agua. Para prepararla en los labora- torios, se descompone el carbonato de sosa en disolución por el hi- drato de cal, procediendo exactamente i con las mismas precaucio- nes que para obtener el hidrato de potasa (véase n.° 25á). Convendrá sin embargo emplear doble proporción de cal, a fin de que la reacción sea completa i marche rápidamente ; i así, deben to- marse pesos próximamente iguales de cal i carbonato de sosa. Se decántala disolución cáustica para separarla del depósito que se for- ma, se la evapora con prontitud hasta la sequedad del residuo, que después de fundido se vierte sobre una plancha de cobre, en la cual se solidifica por enfriamiento. Se obtiene de este modo la sosa cáus- tica por la cal, que puede purificarse disolviéndola en alcohol, como lo hemos dicho respecto de la potasa. El hidrato de sosa ofrece el mismo aspecto que el de potasa, i en- cierra, como este último, 1 equi. de agua. El hidrato de sosa no pierde su agua, cualquiera quesea la temperatura a que se le some- ta, i destila sin alteración esponiéndole a un fuerte calor rojo. La so- sa cáustica tiene los mismos usos que la potasa, i es ventajoso darle la preferencia por ser mas barata i fácil de preparar en estado de pureza, pues el carbonato de sosa se encuentra mui puro en el comercio. El hidrato de sosa sólido, espuesto al aire húmedo, pasa pronta- mente al estado de delicuescencia, porque se combina con el agua de la atmósfera, convirtiéndose al poco tiempo en un líquido viscoso, con la consistencia de un jarabe. Continuando indefinidamente la esposi- cion al aire, este líquido forma cristales de carbonato de sosa, que ofrecen el aspecto de una sustancia eílorescente. Nada parecido nos presenta la potasa, por ser delicuescente el carbonato de este ál- cali. Para distinguir la sosa de la potasa, se hace uso del cloruro de platino. La sosa en disolución en el agua no forma precipitado algu- no con este reactivo, miéntras que la potasa da un precipitado amari- llo de cloruro doble de potasio i platino. Carbonato de soso. Sosa artificial del comercio. 262. Propiedades.—El carbonato de sosa es una sal blanca, ino- dora! de un sabor ácre i lijeramente cáustico. Cristaliza en frió, for- mando gruesos cristales que contienen 62,9 por 100 de agua, i cuya fórmula es NaO, Son mui eflorescentes al aire, i mas solubles en caliente que en frió. El agua hirviendo disuelve un peso de estos cristales próximamente igual al suyo, i cuando está frió solo disuelve la mitad. Esta sal puede cristalizar con proporciones ménos considerables de agua, cuando se forma en una disolución ca- liente : los pequeños cristales granulosos que precipita una disolu- ción concentrada por ebullición, solo contienen un 18 por 100 de agua con corta diferencia. El carbonato de sosa pierde fácilmente su agua por la acción del fuego, i se funde al calor rojo formando un lí- quido mui fluido que cristaliza por enfriamiento. 167 263. Preparación.—El carbonato neutro de sosa se prepara por procedimientos mni -variados. Durante largo tiempo se ha obtenido evaporando las lejías procedentes de las cenizas de plantas que cre- cen en las orillas del mar. Los vejetales que crecen en el interior de ios continentes dan cenizas mui cargadas de sales de potasa, miéntras que los que crecen en las costas o rocas bañadas por las aguas del mar, contienen principalmente sales de sosa. Son mui variables las propor- ciones de carbonato de sosa que rinden las diferentes plantas mari- nas, siendo las mas ricas, la salsola soda i la salicornia europea. Los varechs, poco ricos en carbonato de sosa, contienen mucho sul- fato i cloruro. España ha suministrado en otro tiempo la mayor parte del carbo- nato de sosa que se consumía en Europa. Este carbonato procede de las barrillas, especie de salsola que se cria abundantemente en las costas de Alicante, Cartajena i Málaga, i ha formado uno de los ar- tículos principales de su comercio. Estas plantas después de secas se incineran al aire libre en ollas practicadas al efecto : terminada la combustión, que dura muchos dias, se obtienen, en vez de cenizas, masas duras, compactas i a medio fundir. En este estado se intro- ducían en el comercio i se espertaban con el nombre de sosas de Ali- cante i Málaga. En Francia se recojia también cierta cantidad de esta sal en las costas del Mediterráneo, llamándola sosa de Narbona. 2Qh. Sosa artificial.—En el dia se obtiene el carbonato de sosa de una manera mucho mas ventajosa, por medio de un procedimiento artificial imajinado al principio de este siglo por un médico francés llamado Leblanc. Este procedimiento consiste en descomponer el sulfato de sosa, bajo la influencia del calor, por una mezcla de carbo- nato de cal i de carbón. Resulta de la descomposición carbonato de sosa, un oxisúlfuro de calcio completamente insoluble i óxido de car- bono que se desprende. , > Se hace una mezcla de IODO partes de sulfato de sosa, 10á0 de creta blanca o carbonato de cal i 530 de carbón. Se introduce todo en un horno elíptico de ladrillos refractarios (fig. 51) por las aberturas C i C’ hechas en la bóveda. La llama que sale del hogar F atraviesa el horno en toda su lonjitud, i calienta la mezcla estendida sobre su suelo. A medida que se eleva la temperatura, la materia se reblan- dece i deja escapar gran cantidad de óxido de carbono. La operación se concluye cuando este gas deja de producirse. Se saca entonces la ma- teria del fuego i se la trata por el agua, para separar el carbonato de sosa del oxisúlfuro insoluble; en seguida se hace evaporar la disolu- ción i se obtiene el carbonato de sosa cristalizad,o. Hé aquí lo que sucede en esta operación: el sulfato de sosa i el carbonato de cal se descomponen mútuamente: se forma carbonato de sosa i sulfato de cal; pero este sulfato de cal es descompuesto a su vez por el carbón a medida que se produce, i se forma óxido de carbono que se desprende i súlfuro de calcio CaS, el cual se combina con una cierta proporción de cal no descompuesta, para formar oxisúl- furo de calcio 2CaS,CaO: 2 (NaO,S05) +3 (CaO.CO2) +9C —2 (NaO,C02) -\- 2CaS,CaO-flo€O. El consumo de la sosa del comercio, es anualmente en Francia, do mas de sesenta millones de kilogramos. Se le emplea para fabricar el jabón duro, el vidrio de botellas, en las lejías i en muchas operaciones de tinturas. Salitre «Je sosa. Sal marina. 262. Nitrato de sosa. —EI ácido nítrico ila sosa no forman mas que una sola combinación, el nitrato de sosa, el cual se obtiene des- componiendo el carbonato de sosa por el ácido nítrico. El nitrato de sosa se cristaliza en romboedros que no difieren mucho del cubo, cuya propiedad ha hecho que se dé a esta sal el nombre de nitro cú- bico. El salitre de sosa forma en el Perú una capa de espesor variable i cuya estension es de mas de 100 leguas cuadradas; esta capa solo está cubierta por otra de arcilla. La sal se envia a Europa tai como se estrae de la tierra i allá la purifican fácilmente, disolviéndola en el agua i sometiéndola a la evaporación. Empléase con ventaja el nitrato de sosa, a causa de su bajo precio, para la fabricación del ácido nítrico, siempre que pueda beneficiarse fácilmente el sulfato de sosa que resulta como producto secundario de esta fabricación. El nitrato de sosa da, en igualdad de peso, mayor cantidad de ácido nítrico que el nitrato de potasa, porque el equiva- lente de la sosa es menor que el de la potasa. Se ha tratado igual- mente de emplear esta sal para la fabricación de la pólvora, pero no es conveniente para este ob jeto, i ha sido forzoso desecharla, porque la pólvora que produce atrae la humedad del aire con mucha mas facili- dad que la pólvora ordinaria, i su inflamación es ménos rápida. Se emplea entre tanto esta sal para fabricar el nitrato de potasa por do- ble descomposición ; para esto, basta tratar el nitrato de sosa por el carbonato de potasa; evaporados los líquidos i abandonados a la cris- talización, a una baja temperatura, depositan el nitrato de potasa. Puede igualmente operarse esta descomposición por el cloruro de potasio; el líquido, concentrado por ebullición, deposita mucha sal marina que se separa; enfriándose, abandona en seguida el nitrato de potasa. 266. Sal marina. Sus propiedades.—La sal marina o cloruro de sodio NaCl, es blanca, sin olor i de un sabor característico. Su so- lubilidad en el agua, varia poco con la temperatura ; 100 partes de agua disuelven cerca de 37 de sal. Cuando se hace evaporar rápida- mente una disolución de sal marina, se obtienen pequeños cristales cúbicos, agregados unos a otros formando pirámides cuadran guiares, huecas i cuyas paredes están dispuestas en forma de gradas. Estos cristales no contienen agua en su composición, pero encierran una cierta cantidad de este líquido interpuesto entre las capas cristalinas, lo que hace que decrepiten cuando se les echa sobre el fuego. La sal marina se funde al calor rojo, se volatiliza a una temperatura mas ele- vada i es delicuescente cuando el aire está húmedo. 267. Estado natural.—El cloruro de sodio se encuentra mui es- parcido en la naturaleza. Existe en gran cantidad en las aguas del mar ien un gran número de fuentes saladas. Se le encuentra también en estado sólido en muchos lugares dei globo, en donde forma masas considerables, intercaladas las mas veces en capas de yeso pertene- cientes a Jos terrenos de sedimento medio. En este estado lleva el nombre de sal gemma. Estraccion.—El cloruro de sodio se estrae directamente de las minas que lo contienen, o por evaporación de las aguas del mar o de las aguas saladas. Las principales minas de sal gemma son las de Córdoba en Espa- ña i las de Yieliczka en Polonia.; estas últimas se estienden en una superficie inmensa comprendida entre Cracovia i la cadena de los Crapacks. Cuando la sal gemina es pura, se la estrae simplemente de la mina, se pulveriza i se entrega al comercio. Cuando contiene ma- terias estradas, se la purifica disolviéndola en el agua i evaporando despees la disolución. Esta operación se hace en las mismas minas. La mayor parte de la sal que se consume es suministrada por el agua del mar. Estas aguas encierran, en término medio, 2,7 por 100 de cloruro de sodio, a mas una pequeña proporción de cloruro i bro- muro de magnesio, de sulfato de magnesia, de sulfato i carbonato de cal. Para estraer de ellas el cloruro de sodio, que toma entonces el nombre de sal marina, se fabrican a la orilla del mar grandes estan- ques llamados marismas. Estos estanques, mui largos i poco profun- dos, se dividen en una serie de compartimientos o receptáculos, en los cuales se introduce sucesivamente el agua del mar, por medio de canales, para sufrir una evaporación espontánea. El agua abandona desde luego el carbonato i el sulfato de caique se depositan en los primeros receptáculos ; en seguida pasa a los otros compartimientos en donde se concentra mas i mas, hasta que abandona la sal que cris- taliza en los últimos receptáculos que se llaman tablas. Debe dese- charse una parte de las aguas madres antes que deposite la totalidad de la sal que contiene, para impedir que las sales de magnesia, que aun mantiene en disolución, se cristalicen i se mezclen con la sal ma- rina. El procedimiento que acabamos de describir se emplea en Francia sobre las costas del Océano i del Mediterráneo. La operación se hace todos los años desde el mes de abril hasta setiembre, es decir, du- rante el verano i la primavera. En el norte de Europa se emplea un procedimiento mui diferente, que consiste en concentrar el agua del mar por la conjelacion : una gran parte del agua ss separa en estado de hielo, i el líquido que queda contiene entonces bastante sal para poder ser evaporado con ventaja por el fuego. Existen en Alemania, en Prusia, en Savoya i en algunos otros la- gares, fuentes saladas que se esplotanpara estraer de ellas el cloruro de sodio. Como las aguas de estas fuentes no son jeneralmente mui concentradas, es necesario, ántes de evaporarlas por el fuego, some- terlas aúna primera evaporación al aire libre. Esta operación se eje- cuta por medio de grandes aparatos llamados edificios de graduación, los cuales consisten en una armazón de madera que descansa sobre pilares de manipostería i cuyos intervalos se llenan con haces de es- pino u otros ramajes. Este edificio está colocado sobre un gran estan- que que recibe las aguas concentradas por la evaporación ; en la par- te superior existe un canal al cual se conducen, por medio de una bomba, las aguas de la fuente. Estas se escapan del canal por peque- ñas aberturas practicadas a lo largo desús paredes laterales, i des- cienden lentamente ai través de las ramas, sobre las cuales se estien- den en capas delgadas, de manera que presentan al viento una gran superficie de contacto. Se repite varias veces la misma operación, hasta que el agua salada haya adquirido un grado suficiente de con- centración, después délo cual ss concluye la evaporación en calderas. Usos.—Los usos de la sal marina son mui numerosos; hace parte del alimento del hombre ide un gran número de animales; se le em- plea para conservar las viandas, para mejorar las tierras, para prepa- rar el cloro, el ácido clorhídrico, el sulfato de sosa, el sal amoniaco i muchos otros productos químicos. Ca Icio.—Calcáreas. Cal grasa e hidráulica.—Mortero.—Sales amoniacales. Calcio. EQUIVALENTE, Ca=2so. 260. Propiedades.—Este metal pertenece ala primera sección ; fué descubierto al mismo tiempo que el potasio i el sodio por H. Da- vy. Es sólido i presenta el color i brillo de la plata. Descompone el agua ala temperatura ordinaria i absorbe rápidamente el oxíjeno del aire para formar cal (protóxido de calcio). Se funde ai calor rojo. El calcio es uno de los metales mas abundantes en la naturaleza, pues existe en estado de carbonato de cal formando inmensas cor- dilleras. Existe también en cantidad considerable en el sulfato de cal (yeso) i en una multitud de combinaciones que son mui abundantes. Estraccion.—Se prepara este metal descomponiendo por la pilá la cal: el oxíjeno se dirije al polo positivo, i el metal se recoje en el polo negativo en una pequeña cápsula de platino que contenga un poco de mercurio. Calcáreas, cal grasa e hislcáuilíca. 270 Calcáreas.—Se da el nombre de calcáreas a todas las rocas compuestas de carbonato de cal CaO,C02. Estas rocas forman la ma- yor parte de los terrenos de sedimento i presentan numerosas espe- cies o variedades, de las cuales las principales son la calcárea tosca o piedra de edificar, que se encuentra a los alrededores de París, la calcárea litográfica, la calcárea eolítica, el mármol, la creta, los alabastros, etc. El carbonato de cal se encuentra en la naturaleza cristalizado ba- jo dos formas diferentes e incompatibles; es el primer caso de dimor- fismo que se h;> conocido. La mayor parte de las fuentes naturales contienen carbonato de cal disuelto a causa de un exceso de ácido carbónico, i estas aguas, filtrándose al través de las rocas, forman en las bóvedas i sobre el suelo de ciertas grutas, depósitos cristalinos de estructura elegante que se conocen con el nombre de stalagmitas i stalacíitas. Estas aguas producen también, al evaporarse al aire, las incrustaciones calcáreas, semejantes a las petrificaciones, de que se cubren los objetos espuestos a su influencia. Sometido a la acción del calor, el carbonato de cal se descompone en ácido carbónico ien cal viva; pero si en lugar de calcinarlo al aire libre, se le calienta en un canon de fusil cerrado herméticamen- te para impedir el desprendimiento de ácido carbónico, el carbonato de cal entra en fusión sin descomponerse, i toma al enfriarse una tex- tura cristalina, lo que le hace tomar el aspecto del mármol blanco o sacaroideo. El carbonato de cal es casi insoluble en agua pura, pero se disuel- ve en gran proporción en el agua cargada de ácido carbónico. Es pro- bable que entónces pase al estado de bicarbonato de cal. 271. Cales ; cal grasa e hidráulica.—La cal o prolóxido de calcio CaO (*) es una materia blanca, amorfa i de un sabor cáus- tico ; su densidad es =2,3 próximamente. Hace tornar el color verde al jarabe de violetas i restablece el color azul a la tintura de tornasol enrojecida por un ácido ; es infusible i no puede descomponerse por el calor. La cal tiene una grande afinidad con el agua ; cuando se combina con este líquido, aumenta considerablemente de volumen i produce una elevación de temperatura que se avalúa en 300°, la cual es .sufi- ciente para inflamar la pólvora ; en este caso se forma un hidrato de cal CaOJIO que es pulverulento, liviano i suave al tacto. La cal hi- dratada ha perdido en gran parte su propiedad cáustica; se la designa vulgarmente bajo el nombre de cal apagada, para distinguirla de la cal anhidra que se llama cal viva. El agua solo disuelve una pequeña porción' de cal, cerca de un milésimo. Esta disolución, llamada agua de cal, se empléa frecuente- mente como reactivo en los laboratorios. La cal viva, espuesta ai aire, se desagrega i se reduce a polvo ; es- te fenómeno es producido por el ácido carbónico i el vapor de agua que absorbe rápidamente la cal, trasformándose en una mezcla de car- bonato ide hidrato de cal CaO, C02-\-CaO,HO. Se preparala cal descomponiendo por el calor el carbonato de cal natural. Esta operación se efectúa en hornos de ladrillos de tres o cuatro metros de altura, llamados hornos de cal (fig. 52). Para car- gare! horno, se principia por formar sobre la reja del hogar una es- pecie de bóveda con gruesas piedras calcáreas, en seguida se llena la cuba con estas mismas piedras divididas en fragmentos mas i mas pe- queños a partir desde la bóveda, sobre la cual descansa toda ia car- ga, hasta el orificio superior. Se enciende en seguida sobre la reja del (*) existe un sega nao óxido éc calcio, el bióxido Cao 2, que se obtiene vertiendo agua oxijenada sobre ia cal. hogar el combustible, que jeneralmente es turba o leña, i se mantiene a combustión hasta que toda la piedra calcárea se haya calcinado completamente, lo que demanda un tiempo mas o ménos largo, se- gún la naturaleza de la piedra que se emplee. Guando la cocción ha concluido, se saca la cal por aberturas practicadas en la parte infe- rior del horno, i se comienza nuevamente la operación. Este horno es de calcinación intermitente, p. es hai que suspender la operación cada vez que ha sido calcinada toda la carga del horno. En algunas partes usan hornos de calcinación continua, en los cuales se aprovecha mejor el calor. La piedra calcárea se introduce por la parte superior del horno mezclada con el combustible, que jeneral- mente es la hulla. A medida que la carga desciende, se saca por aberturas inferiores la cal i se reemplaza al instante por nueva carga de calcárea i combustible : de esta manera, la operación no se inte- rrumpe en mucho tiempo. Las propiedades de la cal así preparada varían según el grado de pureza de Ja piedra calcárea que se emplee. Guando estas piedras no contienen mas que carbonato de cal casi puro, la cal que se obtiene goza de todas las propiedades que hemos indicado anteriormente; se calienta fácilmente i aumenta mucho de volumen en contacto del agua : sede llama cal grasa. Pero si la piedra calcárea, en lugar de ser pura, contiene cantidades un poco considerables de materias es- tradas, tales como el cuarzo, la magnesia, el óxido de hierro, etc,, la cal que produce no posee las mismas propiedades ; no se calienta si- no mui débilmente, aumenta mui poco de volúmen en contacto del agua i no forma pasta con este líquido : se la llama entóneos cal ma- gra. En fin, cuando las piedras calcáreas contienen arcilla en la proporción de 10 a 25 por 100 de su peso, dan una especie de cal 'que goza de la propiedad notable de solidificarse debajo del agua al cabo de cierto tiempo, i a la cual se llama por esta razón cal hi- dráulica. La cal tiene muchos usos : sirve para preparar la potasa i la sosa i para purificar el gas de alumbrado ; se le emplea también en la fa- bricación de las velas de estearina, en el estañado de los cobres, para el abono de las tierras, etc. 272. Morteros.—Se da el nombre de morteros a las sustancias destinadas a unir entre sí los materiales empleados en las construc- ciones. Existen dos clases de morteros: el mortero ordinario iel mor- tero hidráulico. El mortero ordinario es una mezcla de cal apagada i arena * es- puesta al aire durante cierto tiempo, esta mezcla adquiere gran du- reza i puede así servir para ligar entre sí las piedras, los ladrillos i otros materiales que se usan en albañilería. Se ha creido durante mucho tiempo que la solidificación del mor- tero ordinario se debia a una combinacign química de la cal cop ejl ácido silícico de que se compone la arena; pero no es así: el mortero se solidifica porque el agua en exceso se evapora i la cal, en contacto del aire, se trasforma en una mezcla de carbonato i de hidrato de cal que posee una gran consistencia ; la arena no hace, pues, mas que un rol mecánico i secundario, cuyo objeto es aumentar la dureza del mor- tero i facilitar la adherencia de las diferentes partes de su masa con los materiales que debe unir. Lo que prueba que la arena no ejerce aquí acción química sobre la cal, es que, tratando por un ácido débil un mortero después de mucho tiempo de solidificado, no se obtiene síli- ce jelatinosa, como sucederá si la arena hubiese entrado en combi- nación con la cal para formar un silicato. El mortero hidráulico no esotra cosa que la cal hidráulica emplea- da sola o mezclada con arena. Este mortero goza de la propiedad de solidificarse debajo del agua ; se le emplea por consiguiente en la construcción de los canales, de las esclusas, de los puentes, acue- ductos, etc. Hemos dicho que la cal hidráulica resulta de la calcinación de las piedras calcáreas que contienen arcilla, en proporciones que varian entre 15 i 25 por 100. Cuando la proporción de arcilla es de 30 aAO por i 00, la cal toma el nombre de cimento remano. El tiempo que se necesita para que la cal hidráulica se solidifique debajo del agua es tanto menor cuanto mayor sea la proporción de arcilla : en jeneral, se necesitan de 10 a 15 dias para una cal que contenga 15 por 100; tres o cuatro d'- s bastan para i a que contenga 25 por 100 i el cimen- to romano se solidifica algunas horas después de su inmersión. También se preparan los morteros hidráulicos mezclando la cal grasa con materias arcillosas, tales como ladrillo molido ( ciertas ro- cas de oríjen volcánico llamadas puzzolanas. (lon estas últimas ro- cas era con las que los romanos fabricaban su cimento, cuya estrema- da solidez puede comprobarse sobre las ruinas de los monumentos que nos han dejado. £1 endurecimiento de la cal i de los morteros hidráulicos en contacto del agua, se debe a una causa diferente de la que produce la solidifi- cación del mortero ordinario en el aire atmosférico ; una acción quími- ca interviene aquí entre la cal i los principios de la arcilla (sílice i alú- mina) ; resulta de ello la formación de un silicato de cal i de alúmina, que, hidratándose, se hace excesivamente duro i completamente inso- luble. Lo que prueba la acción química entre la cal i la arcilla, es que, tratando por un ácido débil un mortero hidráulico, se obtiene la sílice en estado jelatinoso, lo que no tendría lugar sin la presencia del sili- cato de cal, puesto que la arcilla, eu su estado primitivo, es inatacable por estos ácidos. Se da el nombre de hormigón a una mezcla de mortero hidráulico x cascajo o pequeñas piedras angulosas. Aplicando una capa de hor- migón sobre un terreno húmedo o arenoso, se le trasforma en terreno impermeable, sobre el cual pueden establecerse sólidas fundaciones. El hormigón se emplea particularmente en las construcciones de esclusas, canales i otros receptáculos de agua. Salea aiuoniaealc». 273. Composición de las sales amoniacales.—El amoniaco AzH$, combinándose con los ácidos, forma sales que presentan una analojía completa con las sales correspondientes de potasa i de sosa. Se com- ponen, en estado neutro, de 1 equi. de ácido i de 1 equi. de base. Es importante observar que las sales amoniacales cuyo ácido es oxijenado, contienen siempre 1 equi. de agua HO, que hace parte de su consti- tución i que no puede quitársele sin descomponerla. Así, Sulfato de amoniaco=AzR3,S03-pHO Nitrato de amoniaco=AzE°,Az05-|-HO Carbonato de amomaco=Azfí3,C02-f--HO, etc. Resulta de este hecho, que no es el amoniaco AzEz el que hace el papel de base con respecto a los oxácidos, sino el amoniaco combina- do con i equi. de agua AzfPfíO, de consiguiente, el amoniaco básico lo represen ti remos de esta manera, i en lugar de las fórmulas prece- dentes escribiremos Sulfato de amoniaco=AzH3HO,S03 Nitrato de amoniaco=AzH3HO,Az05 Carbonato de amoDÍacü=Azíi3HO,C02. etc. No sucede lo mismo en las sales amoniacales formadas por los hidrá- cidos. En estos compuestos, el amoniaco AzE3, se combina simple- mente con el ácido para dar oríjen a una sal anhidra. Así, Clorhidrato de amoniaco=AzH3,ECI lodhidrato de amoniaco=AzH3,Hí Bromhidrato de amoniaco=AzHsHBr, etc. Estas sales no contienen por consiguiente el equi. de agua necesario a la constitución de las sales amoniacales cuyo ácido es oxijenado; no contienen mas que los elementos simples del ácido i de la base. Algu- nos químicos consideran de otro modo la composición de las sales amoniacales. Suponen que el amoniaco básico AzH?,HO es un verda- dero óxido metálico, compuesto de 1 equi. decxíjeno, O, i de un radi- cal particular, AzHque miran como un metal i el cual designan bajo el nombre de amonio. En esta hipótesis, el sulfato de amoniaco==AzH5H0,503 se convierte en sulfato de amonio=AzKZIO,SO:s; el clorhidrato de amonia co=AzH3,1íG1 eu cloruro deamonio=AzH4,G1. Esta manera de considerar las sales amoniacales es mui injeniosa i tiene todas las apariencias de la realidad : esplica las propiedades básicas i alcalinas del amoniaco i la analojía perfecta de sus diversos compuestos con las sales metálicas. Pero como el amonio no ha podido ser aislado hasta el presente, continuaremos mirando las sales amonia- cales, como lo hacen la mayor parte de los químicos, como formadas de amoniaco hidratado AxíPHO en combinación con los oxácidos; o de amoniaco simple AzH3 en combinación con los hidrácidos. 27A. Caracteres de las sales amoniacales. —Las sales amoniaca- les tienen la misma forma cristalina que las sales correspondientes de potasa; son incoloras, de un sabor picante i solubles en el agua. El calor las volatiliza o las descompone ; aquéllas cuyo ácido es gaseoso ala temperatura ordinaria se volatilizan sin alteración; todas las demas son mas o ménos completamente descompuestas. Todas las sales amoniacales desprenden amoniaco cuando se les calienta lijeramente con una base alcalina, como la potasa, la sosa, la cal, etc.; este desprendimiento de amoniaco tan fácil de reconocer por su olor vivo i penetrante, es característico ds estas sales. Vertiendo una disolución de percloruro de platino en otra de una sal amoniacal, se produce un precipitado amarillo de cloruro doble de platino i amoniaco, semejante al que se forma con las sales de potasa; pero estos dos precipitados se distinguen fácilmente uno de otro por el olor a amoniaco que se desprende del primero cuando se le calienta con un óxido alcalino. Las sales amoniacales mas importantes por sus usos son el sesqui- carbonalo, el sulfato, el fosfato, el nitrato i el clorhidrato. 275. Sesquigarronato de amoniaco.—Esta sal que vulgarmente se designa con el nombre de sal volátil de Inglaterra, tiene por fór- mula I{AzHiHO),%C02. Algunos químicos lo consideran como una combinación de carbonato neutro i de bicarbonato de amoniaco (.AzHiHO,C01-\-Azlhllo,tCo'í). La esperiehcia parece confirmar esta manera de ver, porque cuando se trata esta sal por el alcohol, se des- compone en carbonato neutro que se disuelve i en bicarbonato que se deposita en el líquido. El sesquicarbonato de amoniaco tiene un sabor cáustico i un olor amoniacal mui pronunciado ; cristaliza en octaedros que contienen 5 equi. de agua: espuesío al aire espide amoniaco i se trasforma poco a poco en bicarbonato! su reacciones fuertemente alcalina. Esta sal se forma en la destilación de todas las materias animales azoadas. Se le prepara calentando una mezcla de carbonato de cal (creta) ide sulfato de amoniaco; se forma sulfato de cal i el sesqui- carbonato se volatiliza con una cierta cantidad de gas amoniaco i de vapor de agua que se desprende al mismo tiempo. 3(AzH3HO,S03)-}-3 (CaO,C02) =2(AzH3HO), 3C02-f SGaO.SO^Az^-fHO. El sesquicarbonato de amoniaco se emplea en medicina i en los laboratorios. 276. Sulfato de amoniaco. —EI sulfato de amoniaco SOi, es una sal incolora, de un sabor amargo i picante ; es mui soluble en el agua i cristaliza en prisma de 6 caras. El calor lo descompone i lo trasforma en sulfito de amoniaco. Se prepara esta sal en los laboratorios, saturando una disolución de amoniaco por el ácido sulfúrico ordinario. En las artes se obtiene calentando las materias animales con la cal, i recojiendo en el ácido sulfúrico diluido el amoniaco que se desprende. Esta sal se emplea en la fabricación del alambre amoniacal. 277. Fosfato de amoniaco.—El fosfato neutro de amoniaco %{AzH¿HO),PHOb,HO es una sal incolora, sin olor i cristalizada en prismas de Acaras. Hace tomar mui fácilmente el color verde al ja- rabe de violetas i restablece el color azul a la tinturado tornasol enro- jecida por un ácido. El calor le descompone completamente: desaloja al amoniaco con los dos tercios del agua que contiene, i deja por re- siduo al ácido fosfórico monohidratado PHOb,HQ, que toma el aspec- to de una masa de vidrio fundida. Se obtiene el fosfato neutro de amoniaco vertiendo un lijero exceso de amoniaco líquido en el fosfato ácido de cal; se precipita un fosfato de cal insoluble i el fosfato de amoniaco queda disuelto en el líquido. Esta sal existe formada en la orina, en combinación con los fosfatos de sosa ide magnesia. Se ha propuesto el empleo del fosfato de amoniaco para hacer in- combustibles los jéneros. tina gasa impregnada de una disolución de esta sal i espuesta ala acción del fuego, se carboniza sin dar llama, porque el ácido fosfórico que resulta de la descomposición de la sal amoniacal, cubre el tejido coh una capá vitrea que le preserva del con- tacto del aire. Es probable que el borato de amoniaco, el silicato de potasa i todas las sales fácilmente fusibles produzcan el mismo efecto. NítiUto de amoniaco.— El nitrato de amoniaco AzH*EO, AzOb> es una sal incolora, lijeramente delicuescente, de un sabor agrio i picante; es mui soluble en el agua i cristaliza en largas agujas prismáticas. El calor la descompone enteramente en protóxido de ázoe i agua. AzH3HO,Az0s=2Azo-t-4HO. Deflagra con mucha vivacidad sobre el carbón incandescente. Esta sal se obtiene directamente, vertiendo un lijero exceso de amoniaco líquido sobre el ácido nítrico diluido. Sirve para la preparación del protóxido de ázoe. 279. Clorhidrato de amoniaco.—“El clorhidrato de amoniaco, AzHi,HCI, es vulgarmente llamado salamoniaco ; es incoloro, de un sabor picante i sin olor sensible; cristaliza en agujas que se agrupan en forma de barbas de pluma ¿que se componen deunj sinnúmero de pequeños octaedros regulares; esta sal es soluble en el alcohol i en el agua; calentada hasta el rojo sombrío se volatiliza sin descom- nerse. El clorhidrato de amoniaco|ha sido largo tiempo fabricado en Ejip- to; se le estraia del escremento de los camellos, en donde existe for- mado en gran proporción. Se queman estos escrementos en una chimenea, en seguida se recoje el hollín i se calcina en grandes matraces de vidrio. La sal se sublimá poco a poco i forma una cos- tra hemisférica en Ja parte superior del matraz. Se prepara actual- mente el salamoniaco, calentando una mezcla de sulfato de amoniaco ide sal marina; se forma por doble descomposición, clorhidrato de amoniaco que se volatiliza, i queda sulfato de sosa: AzHSHO,S03+NaCl=AzH3,HGI+NaO,S03. El salamoniaco sirve en los laboratorios para preparar el amoniaco. Se le emplea principalmente en las artes para desoxidar los metales, cuyos óxidos trasforma en cloruros volátiles. Se le utiliza igualmen- te para algunas operaciones de tintura. Magnesio.—Msgnesia-—Garbenato de magnesia* Mftßítoaio. EQÜiVAtENTE, Mg=lso. 280. Propiedades-«“ Este metal pertenece ala segunda sección i es sólido, maleable, posee cierta ductilidad i presenta el color i brillo de la plata; se funde al calor rojo isu densidad es =¿1,87. Es ménos alterable al aire que los metales precedentes ino descomponen sen- siblemente el agua fria; pero si la temperatura de este líquido pasa de 30°, su descomposición principia al instante, siendo mui viva há.^ cía los 100°. Cuando se le calienta hasta el calor rojo sombrío, al aire o en el oxíjeno, se enciende.] Lo verifica igualmente en una at- mósfera de cloro. 3Bi. Preparación.—Obtiénese el magnesio descomponiendo el clo- ruro de magnesio anhidro por el potasio o por el sodio. Se colocan en el fondo de un crisol de platino algunos glóbulos de potasio o sodio, i so- bre éstos, fragmentos de cloruro de magnesio. Se cubre el crisol con su tapadera, que se sujeta con un alambre de hierro, i se somete a la acción del calor producido por una lámpara de alcohol. La reacción se produce al calor rojo, con tan viva deflagración, que proyectaría con fuerza la tapadera del crisol, a no hallarse ésta sólidamente fija. El potasio se combina con el cloro, i el magnesio queda libre. Se deja enfriar el crisol i se trata la materia por el agua tan fría como sea posible; el cloruro de potasio iel de magnesio no descompuesto se disuelven en el agua, iel magnesio queda en forma de glóbulos me- tálicos. Magnesia, AKgOa 282. Propiedades.—Solo se conoce nna combinación del magne- sio con eloxíjeno, es la magnesia cáustica o anhidra. La magnesia es un polvo blanco, infusibles a las temperaturas mas elevadas de nuestros hornos; mui poco soluble en el agua, pues requiere unas 5000 partes de este líquido para disolverse. Sinem- bargo, esta solubilidad es suficiente para que la magnesia humedecida, restablezca el color azul de la tintura de tornasol enrojecida por un ácido. Es una base poderosa i satura bien los ácidos. La cal la precipita de sus disoluciones, lo cual es debido principalmente a que la magne- sia es aun ménos soluble que la cal. La magnesia anhidra se combina con el agua, pero con tal lentitud, que apénas es sensible el desprendimiento de calor: forma en este caso un monobidrato MgO-á-HO, que la acción del calor reduce fá- cilmente al estado anhidro. Fórmase también este hidrato cuando se trata por la potasa la disolución de una sal magnesiana. La magnesia cáustica es antídoto mui eficaz del ácido arsenioso, pues se combina con éste i forma un compuesto insoluble, que no tiene acción venenosa. Conviene tomar en estos casos la magnesia hidratada, o mui jpoco calcinada; su carbonato no podría servir para este objeto. 283, Preparación.—Para preparar el pvotóxido do magnesio, q magnesia cáustica, no liai mas que calcinar el hidrocarbonato de magnesia, o la magnesia blanca o alba de los farmacéuticos. Como este hidrocarbonato es mui lijero, la magnesia que de él se saca es también mui lijera, i hai que emplearlo en volumen considerable pa- ra obtener un peso algo notable de esta materia. Esta circunstancia es un verdadero inconveniente en muchas reacciones químicas, sobre todo cuando éstas se producen por via seca en vasos de cortas di- mensiones. Para tales casos se prepara la magnesia por la calcinación del nitrato de esta base, pues se obtiene un óxido mucho mas denso. i'ftrbtniU» <í« mtgseltt; MgO.fíi2 28h. Estado natural. —Este carbonato se encuentra en la natura- leza por lo regular en masas compactas, i a veces también cristalizado en romboedros. Existe también combinado con el carbonato de cal que le es isomorfo, hallándose ademas en corta cantidad en casi todas las ca- lizas. La dolomía de los mineralojistas, que forma rocas considera- bles en muchos parajes, señaladamente en los Alpes, es un carbonato doble de cal i magesia, de la fórmula CaO,CO2-\-MgO,C02. 285. Preparación.—Cuando se vierte un carbonato alcalino en la disolución de una sal magnesiana, se forma un precipitado jelatinoso blanco, que es un hidrocarbonato de magnesia, es decir, una combi- nación de hidrato i carbonato de magnesia. Las proporciones de estos dos compuestos son variables: dependen de la cantidad de carbonato alcalino que se emplee, del estado de concentración de los líquidos ide la temperatura. Este producto se. prepara en grande para los usos de la medicina, i los farmacéuticos le dan el nombre de magnesia blanca 0 magnesia alba. Tratan siempre de obtenerlo lo mas lijero posible, 1 con este objeto mezclan disoluciones dilatadas i calientes de sulfato de magnesia i carbonato de sosa. Se filtra el líquido por cestos de forma rectangular, cubiertos interiormente de una tela bastante fina para retener el precipitado, que es de hidrocarbonato de magnesia. Después de bien lavado i seco forma masas rectangulares porosas i de estremada lijereza. La magnesia blanca se disuelve en proporción notable en el agua cargada de ácido carbónico .- abandonada al aire esta disolución, pierde su ácido carbónico i deposita carbonato de magnesia hidratado MgO,CO*~\~ZffO. Al umiiiio,—Arcillas. —Vidrios, Aluminio.' EQUIVALENTE, A1=170,98. 286. Historia.—El descubrimiento del aluminio data desde el año 1827. Pertenece al químico Wcehler, que fué el primero que lle- gó a aislar este metal, descomponiendo el cloruro de aluminio por el potasio. Pero las verdaderas propiedades del aluminio solo han sido conocidas después de los recientes trabajos de M. Deville. Estas pro- piedades son de tal manera notables i diferentes de las que habían encontrado los antiguos químicos, que el aluminio puede ser consi- derado como un metal nuevo i de los mas útiles. 287. Propiedades.—Ei aluminio presenta poco mas o menos el color i brillo de la plata: es dúctil, maleable, mui tenaz ino se fun- de sino a una temperatura mui elevada (un poco superior al punto de fusión del zinc). Es tan sonoro como el bronce i es mui buen conduc- tor del calórico i la electricidad. Pero lo que distingue sobre todo al aluminio de los otros metales, es su gran lijereza : su densidad es so- lo —2,52, pesa por consiguiente, en volúmenes iguales, cerca de k veces ménos que la plata. Léjos de ser, como anteriormente se creia, un metal mui oxidable, el aluminio resiste a la acción del aire i del oxíjeno, no solo en frió sino también a mui altas temperaturas. Medallas, hilos i láminas del- gadas de este metal espuestos al aire durante muchos meses, no han sufrido alteración alguna. Los ácidos sulfúrico i nítrico diluidos no tienen acción sobre el aluminio a la temperatura ordinaria, pero ca- lentando, le disuelven ; el ácido clorhídrico le disuelve, pero solo a la temperatura ordinaria; los óxidos alcalinos, la potasa i la sosa, le atacan mui fácilmente, lo que se esplica por la afinidad que tiene la alúmina con estos óxidos. El agua hirviendo no ejerce acción alguna sobre él. El aluminio, según sus propiedades químicas, se aleja de la segunda sección a que ha pertenecido hasta el presente. Según M. Deville, debe colocarse en la tercera sección al lado del cromo, hie- rro, niquel i cobalto. El aluminio solo forma un óxido con el oxíjeno, la alúmina A/2O3, el cual es uu óxido indiferente, que hace el papel de base con los áci- dos poderosos, i el de ácido con las bases enérjicas tales como la po- tasa, la sosa, etc. El aluminio se encuentra muí esparcido en lamaturaleza ; las arci- llas mas ordinarias contienen mas de 25 por ciento de su peso, i sa- bemos que las arcillas forman una parte considerable de la corteza del globo, de manera que se encuentra en gran cantidad en todas par- tes. El dia que se descubra un procedimiento de estraccion tan fácil como el que sirve para el hierro, el aluminio se hará mas común que este último metal, 288. Preparación.—Para preparar el aluminio se calcina fuerte- mente el alumbre amoniacal (sulfato doble de alúmina i amoniaco) ; resulta alúmina pura, la cual se mezcla con carbón i sal marina; se somete esta mezcla a la acción del cloro i se obtiene un cloruro doble de aluminio i de sodio. Este cloruro doble es el que sirve para es- traerel aluminio, reduciéndolo por medio del sodio. Para esto, se mezcla el cloruro doble con fragmentos de sodio i se introduce todo en un horno de reverbero incandescente; en ménos de una hora la reacción ha concluido: el sodio se apodera del cloro ise forma cloru- ro de sodio i aluminio metálico. Se abre un orificio inferior practica- do en el horno; el aluminio fundido se escapa arrastrando consigo al cloruro de sodio, del cual se le separa en seguida por la acción disol- vente del agua; se le funde de nuevo ise le da la forma de barras. Por este procedimiento, debido a M. Deville, se obtiene el alumi- nio puro o casi puro, lo que no sucede con el procedimiento de M. Wcehler, por el cual solo se obtiene una aleación de aluminio i de po- tasio, por cuya razón los químicos han estado por tanto tiempo igno- rando las verdaderas propiedades de este metal. 289. Esos.—El uso del aluminio no está todavía mui jeneraliza- do, pero es fácil prever que este metal está destinado a muchas apli- caciones. Su color, su brillo, su inalterabilidad al aire, su maleabili- dad, su ductilidad i sobre todo su gran lijereza le dan una gran im- portancia para muchas industrias. En el estado actual de su fabrica- ción i según sus propiedades, se puede decir que el aluminio es un metal intermedio entre los usuales i los metales preciosos. Su precio, en volúmenes iguales, es tres veces menor que el de la plata, i todo hace esperar que bajará mas i mas a medida que los,procedimientos de estraccion se simplifiquen i sean mas ventajosos. Arelllas. Knalln. 290. Arcillas.—-Las arcillas son materias terrosas compuesta* esencialmente de sílice i alúmina en proporciones variables; se en- cuentran mui esparcidas en Ja naturaleza, i la mayor parte provienen de las rocas siliceosas pulverizadas, descompuestas i reducidas a limo por las aguas. Son jeneralmente blandas, suaves al tacto, algunas ve- ces blancas, pero por lo regular son verdes, amarillas o rojas a causa de los silicatos u óxidos de hierro que contienen. Poseen la propie- dad de mezclarse con el agua, i forman con este líquido una pasta mas o ménos elástica, según su grado de pureza. Esta pasta, al se- carse, se contrae i resquebraja; sometida a la acción del calor espe- rimenta una contracción considerable i se pone excesivamente dura, razón por la cual se ie emplea para la fabricación de vasos i otros úti- les domésticos. Las principales especies de arcillas son : la arcilla plática o grasa, que tiene la propiedad dé formar pasta trabajada con el agua, suscep- tible de amasarse i capaz de recibir toda especie de formas ; la arci- lla magra, que es la que contiene proporciones notables de materias estrañas ; las margas calizas, que son las que contienen cantidades considerable de carbonato de cal; el Kaolín o tierra de porcelana ; la tierra de bataneros que se emplea para desengrasar los paños; i los opres o tierras ocreosas, que son mezclas íntimas de arcilla e hidrato de peróxido de hierro. Las propiedades químicas de las arcillas son alteradas profunda- mente por la mezcla de'las materias estrañasi así la arcilla pura, i aun mezclada con arena es completamente infusible al calor mas ele- vado de nuestros hornos, pero Se hace mui fusible cuando contiene proporciones notables de óxido de hierro o de carbonato de cal. Los ocres se emplean en la pintura, i presentan colores variados se- guirla proporción de óxido de hierro que contengan. 291 Kaolín.—El Kaolín o tierra de porcelana, es una arcilla mui pura, formada completamente de silicato de alúmitik hidratado'AllOl, SiO?J. Esta materia es blanca, compacta, infusible/ forma pasta con el agua. ‘ ' ijf «KoiAnília «í ‘k * •" El Kaolín proviene de la descomposición del feldspato (silicato do- ble de alúmina i potasa), el cual se transforma lentamente, en el lugar mismo en que se encuentra, en silicato de potasa que es disuelto por las aguas i en silicato de alúmina insoluble. Se encuentran grandes depósitos de Kaolín en Sáint-Yrieix, cefea.de Limoges, i en Sajonia, El Koalin se emplea para la fabricación’ de la porcelana. 184 Vidrios. 592. Vinmos,-~Se da el nombre de vidrios a ciertas materias du- ras i trasparentes que ofrecen una fractura particular denominada fractura vitrea. Por lo jeneral son silicatos dobles de potasa o sosa í de otra base terrosa o metálica. Se distinguen tres especies principa- les de vidrios? el vidrio ordinaria, % 1 vidrio común o vidrio de botella i el cristal, i.‘ Vidrio ordinario.—El vidrio ordinario que se emplea para las vidrieras i espejos comunes, es un silicato doble de potasa i de cal o bien de sosa i de cal. En Alemania, en donde la potasa es mas abundante que la sosa, se fabrican vidrios de una trasparencia perfecta, fundiendo en un crisol de arcilla refractario, una mezcla de 12 partes de cuarzo hialino pulveri- zado, 6 partes de carbonato de potasa i dos partes de cal cáustica. Ob- tiénese de esta manera un silicato doble de potasa i de cal perfectamen- te incoloro, conocido bajo el nombre de vidrio de Bohemia. Este vidrió es mui estimado ise emplea para vasos, copas, frascos i otros objetos análogos. En Francia, en donde la sosa es mas barata que la potasa, se hace uso del carbonato de sosa para la fabricación del vidrio; pero el vi- drio que se obtiene de este modo posee un color amarillo verdoso, po- co sensible en masas delgadas, pero mui marcado cuando éstas tienen cierto espesor, por ejemplo, cuando se mira por el canto una lá- mina de vidrio. Hé aquí el procedimiento seguido: se hace una mezcla de 10 par- tes de arena blanca, de 4 partes de creta blanca i de 3 partes de carbo- nato de sosa; se agrega a esta mezcla una cierta cantidad de vidrios viejos e inútiles, i todo se somete a una calcinación preliminar llamada frita, cuyo objeto es determinar un principio de combinación entre los elementos de la mezcla; en seguida se coloca la materia en crisoles de arcilla, i se le somete a la fundición, esponiéndola aúna temperatura mui elevada en hornos apropósiío. 2.* Vidrio de botella. —EI color verde que posee el vidrio da bote- lla es debido aúna gran proporción de silicato de hierro que contiene* ios materiales que se emplean en esta fabricación son: Arena ferrujinosa .. 10 partes. Arcilla ferrujinosá 10 » Sosa de Yarech............ 6 » Cenizas lavadas ........ 18 » Fragmentos de botellas^.... 10 » Todas estas materias mezcladas se someten a la fundición en los hor- nos construidos i se obtiene un vidrio verde del cual se ha- cen ias botellas. 3.* Cristal.—El cristal no es mas que un silicato doble de potas8- i de plomo, el cual se obtiene fundiendo una mezcla de 30 partes d © arena pura, 20 partes de minio i 10 partes de carbonato de potasa- purificado. Resulta un vidrio perfectamente trasparente e incoloro i cuya dureza, densidad i poder refrinjente, son mucho mayores que en el vidrio ordinario. Se le emplea solamente para la fabricación dé ob- jetos de lujo. ‘ r f‘: .noirui n.3 lailna o¿& Él esmalte es una especie de cristal a que se da opacidad interpo- niendo ciertos óxidos metálicos; por lo regular es el peróxido de es- taño, o ácido estánico el que se emplea con este objeto. Por consi- guiente, el esmalte es una mezcla d'e_silicato i estanato de potasa i de plomo. 293. Vidrios coloreados. —La"fabricación de los vidrios colorea- dos está fundada en la propiedad que posee el vidrio de disolver la mayor parte de los óxidos metálicos sin perder su trasparencia. Bas- ta agregara la mezcla que debe producir el vidrio, cierta cantidad de un óxido metálico, para obtener por fusión un vidrio de color; El color varia con el óxido empleado; así. El óxido de cobalto da un vidrio azul. El peróxido de manganeso, violado, El óxido de cromo, verde, El protóxido de cobre, rojo, El negro de humo en pequeña proporción, amarillo. El cloruro de oro, rosado, La mezcla de óxido de cobalto i óxido de hierro, negro. Hierro, fundiciones, acero. Oxidos de hierro.—Súlfuros de hierro.—Sulfato de hierro. Hierro, equivalente, Fe==3so, 294. Propiedades físicas.—El hierro es un metal gris azulejo, dúctil, maleable i mui tenaz: un hilo de Qm,002 de diámetro no se rompe sino bajo una carga de 250 kilógramos, Su densidad varia de 7,7 a 7,9. Es el cuerpo que posee en mas alto grado la propiedad magnética. Sometido a la acción del calor, el hierro se reblandece pero no entra en fusión sino a una temperatura excesivamente ele- vada i por mucho tiempo sostenida. Al calor rojo blanco se ablan- da lo bastante para poder darle la forma que se desee por medio del martillo, i para soldarse consigo mismo sin necesitar de otro metal. El hierro tiene textura granuda, la cual puede cambiarse en fibro- sa golpeándolo con el martillo. Cuando se le funde i se le enfria bruscamente, cristaliza en cubos o en octaedros; también puede cris- talizar sin entrar en fusión, como sucede cuando se somete a fre- cuente» vibraciones una bárra de hierro forjado; se produce en la masa de esta barra un movimiento molecular que tiende a darle, al fin del tiempo, una estructura laminar i cristalina. Esta modificación que espérimenta el hierro en su estructura, le hace perder una gran parte de su tenacidad, i es la causa a que debe atribuirse la ruptu- ra tan frecuente de los ejes de carruajes, locomotoras, etc. 186 295. Propiedades químicas.—El hierro puede conservar indefi- nidamente en el aire i en el- oxíjeno seco a la ordina- ria ; pero en el aire húmedo se altera rápidamenl e produce un hidrato de peróxido de hierro que lleva el nombre de orín. Ante- riormente hemos indicado Li, manera como se produce la oxidación del hiena) en el aire húmedo, solo agregaremos que el oi in contie- ne siempre una pequeña cantidad de amoniaco, que proviene de la combinación del ázoe con el hidrójenó que se encuentra en estado naciente en la humedad que oxida al hierro. Puede impedirse la oxi- dación del hierro, cubriéndolo con una capa delgada de zinc, i en- tonces toma el nombre de hierro galvanizado. El mismo resultado se consigue manteniendo el hierro en una disolución mui débil de pota- sa, sosa, cal, o de otra cualquiera sustancia alcalina. Cuando se calienta el hierro basta el calor rojo en el aire o en el oxíjeno, arde con mucho brillo i se cubre rápidamente de una pelí- cula negrade óxido, que se desprende i salta en vivas chispas bajo el golpe del martillo. Este óxido es una mezcla, en ciertas proporciones, de protóxido i de sesquióxidó de hierro. Las 'chispas que saltan golpeando un pedernal con un pedazo de hiero se deben a peque- ñas partículas que se desprenden del metal, i que calentadas fuer- temente por el choque, se ponen incandescentes al combinarse con el oxíjeno del aire. El hierro reducido a polvo impalpable, co- mo el que se obtiene reduciendo por el hidrójenó el óxido de hierro, se inflama espontáneamente en contacto del aire a la temperatura ordinaria. Este hierro lleva el nombre de hierro pirofórico. . El hierro descompone el vapor de agua al calor rojo: el hidrójenó se desprende ise forma un óxido que tiene por fórmula Fe3O4, es de- cir, la misma composición que el óxido magnético. Los ácidos sulfúrico, nítrico i clorhídrico obran con mucha ener- jía sobre este metal. El ácido sulfúrico diluido determínala descomposición del agua a la temperatura ordinaria; se forma sulfato de hierro ise desprende hidrójeno; Fe+S0S,HO=:H+FeO,SOS. El ácido sulfúrico concentrado i caliente forma también con el hierro un sulfato, pero en lugar de desprenderse hidrójeno, se desprende ácido sulfuroso: Fe~}-2S05=S02-f-FeO,S03. El ácido nítrico ordinario convierte al hierro en nitrato de sesquióxi- do, produciendo al mismo tiempo un desarrollo de vapores nitrosos. Si el ácido está mui diluido en agua, el metal se disuelve, pero sin despren- dimiento visible de gas : en este caso se forma nitrato de protóxido de hierro i nitrato de amoniaco. En fin, cuando el ácido nítrico está en su máximun de concentración, no ataca al hierro i entonces este metal se vuelve pasivo. El ácido clorhídrico obra con enerjía sobre el hierro a la tempera- tura ordinaria; de la reacción resulta proíocloruro de hierro e hidró- jeno que se desprende. Fe-fHGI^FeCI-fH. El hierro es el metal mas abundante en la naturaleza. Se le encuen- tra principalmente en estado de súlfuro, de óxido i de carbonato. Los aerólitos contienen el hierro en estado nativo, asociado con el cromo, con el níquel i con un poco de azuíre. El hierro se estrae de sus óxidos i de sus carbonates, los cuales se descomponen por medio del carbón. El hierro combinado en ciertas proporciones con el carbono i con el silicio, constituye la fundición i el acero. 296. Fundiciones. —Existen muchas variedades de fundición, las cuales pueden referirse a dos tipos : la blanca i la gris. La fundición blanca es brillante, de color arjentino, dura i mui quebradiza • su densidad es =7,85. La fundición gris tiene un color que varia desde el negro hasta el gris claro ; es ménos dura que la anterior i posee cierto grado de duc- tilidad. Su densidad rara vez pasa de 7. Esta sustancia es la que se emplea para la fabricación de los aparatos i útiles de fundición que se usa en la industria i en la economía doméstica. Estas dos especies de fundición tienen poco mas o ménos la misma Composición: una i otra contienen cercá de 5 por 100 de carbono e indicios de silicio. Las diferencias que se observan en sus propie- dades físicas, no dependen mas que de su estado molecular, lo que se infiere de que, fundiendo la fundición blanca, i dejándola enfriar lentamente, se convierte en fundición gris; i esta última, fundida i enfriada bruscamente, se convierte en fundición blanca. 297. Aceros.—Del mismo modo que la fundición, el acero es un carburo de hierro que, en lugar de tener 5 por 100 de carbón, so- lo contiene de 6 a 7 milésimas. Es blanco, brillante i es susceptible de tomar un hermoso pulido ; su densiüad es poco diferente de la del hierro. Cuando se calienta el acero hasta una alta temperatura i se de- ja enfriar lentamente, adquiere la maleabilidad i ductilidad del hierro ; pero si se le enfria repentinamente sumerjiéndole en una gran masa de agua o de mercurio, adquiere propiedades diferentes : se hace du- ro, quebradizo i mui elástico ; en este caso lleva el nombre de acero templado. Se distinguen tres especies de acero: el acero natural ode forja, el acero de cementación i el acero fundido. l.° El acero natural o de forja se prepara quitando a la fundición una parte de su carbono en un horno de reverbero, alimentado-du- rante muchas horas por una corriente activa de aire. 2.a El acero de cementación se prepara calentando el hierro en ba- rras en medio de un cemento compuesto de carbón de leña pulverizado, de hollín i de sal marina. Esta operación se practica colocando al- ternativamente capas de cemento i de hierro en barras en grandes ca- jas de ladrillos refractarios, las cuales se mantienen durante muchos dias en hornos calentados hasta el calor rojo. Poco a poco el hierro se combina con el carbón i sé trasforma en acero. 3.° El acero fundido no es otra cosa que el acero natural o el de ce- mento, al cual se le ha hecho esperimeníar una fusión completa. El acero fundido posee una homojeneidad perfecta, lo que le hace mui superior al acero natural i al acero de cementación, pues estos últi- mos tienen siempre una textura irregular. Todos los instrumentos de- licados de cuchillería i decirujía se fabrican con esta especie de acero. 298. Oxidos de hierbo.—Las combinaciones del hierro con el oxíjeno son varias; las principales son : el protóxido de hierro FeO, el sesquióxido Fe203, el óxido magnético iel ácido férrico FeO?\ i.9 El protóxido de hierro FeO, es el óxido ménos oxijenado del hierro. Se le obtiene en estado de hidrato, cuand® se precipita por ía potasa una sal de hieiro disuelta en el agua. Este hidrato recien obtenido tiene color blanco, pero dejándplo en contacto del aire, ab- sorbí rápidamente el oxíjeno i se pone de un color verde i en segui- da amarillo, porque se trasforma en hidrato de sesquióxido. 2.® El sesquióxido o peróxido de hierro Fe1 O* es una base débil* Se le encuentra en mucha abundancia en la naturaleza, pues consti- tuye uno de los minerales de hierro. Artificialmente se le prepara calcinando en un crisol el sulfato de proíóxido de hierro. 2(FeO,SO3HSO2+SO4-Fe208. Cuando se prepara de esta manera lleva el nombre de colcótar i se emplea en la pintura a causa de su hermoso color rojo. Puede tam- bién obtenerse el sesquióxido de hierro en estado hidratado, precipi- tando por el amoniaco una disolución salina de peróxido de hierro* Este hidrato es amarillo i tiene por fórmula EI orín de que se cubre el hierro espuesto al aire húmedo, no es otra cosa que hidrato de sesquióxido. ■ 3.° El óxido mágnético de hierro es un compuesto intermediario entre el protóxido i el sesquióxido. Existe en abundancia en, la na- turaleza,; amorfo i cristalizado en octaedros regulares. Se hadado a esta combinación el nombre de óxido magnético, por poseer en grado eminente las propiedades magnéticas. El imán natural no esotra cosa que el óxido de esta especie. El óxido magnético no se presenta como un óxido particular, sino como una combinación de protóxido i peróxido de hierro. Su fórmula es Fe30'\ o bien FeO, Fe?03. Guando se disuelve óxido magnético en un ácido, la disolución posee las mismas propiedades que una mez- cla de salde protóxido i saldo sesquióxido. Sise vierte en ella un álcali gota a gota, se precipita primero el peróxido i luego el pro- tóxido. Para precipitar los dos óxidos en combinación, es necesario echarla disolución de la sal de hierro en el líquido alcalino. El óxi- do magnético de hierro se forma cuando el hierro arde en el óxijeno o cuando se calientan hilos de este metal hasta una alta temperatu- ra en un tubo de porcelana por el cual pasa una corriente de vapor de agua. El óxido que se forma tiene la misma composición que el óxido magnético natural. También puede obtenerse este óxido hidratado, para lo cnalse di- suelve el anhidro en ácido clorhídrico, i se agrega a la disolución un grande exceso de amoniaco : se forma un precipitado verde oscuro, que se pone negro por la desecación. Este hidrato es magnético co- mo el óxido anhidro. &,* El ácido férrico FcO3 solo existe en estado de combinación con 190 las bases; cuando se le quiere aislar, se descompone en sesquióxido i en oxíjeno. v •úlfui'o* de hierra. 299. Se conocen muchas combinaciones del hierro con el azufre ; las principales son : el protosúlfuro FeS, el bisúlfuro FeS2 i la pirita magnética Fe1Si. l.° El protosúlfuro de hierro se obtiene combinando directamente hierro con azufre. Se calienta una barra de hierro hasta el rojo blan- co i se sumerje en azufre derretido. La combinación se efectúa con gran desprendimiento de calor ; la barra de hierro queda corroída prontamente, i el sulfuro de hierro fundido se precipita al fondo del crisol. Pero es mas sencillo, para obtener este producto, calentar en un crisol una mezcla de azufre i de limaduras de hierro. El protosúlfuro de hierro se combina fácilmente con un exceso de hierro i produce subsúlfuros, como se observa en muchas operaciones metalúrgicas. Se obtiene este súlfuro hidratado bajo la forma de un polvo negro, cuando se precipita una sal de protóxido de hierro por la disolución de un sulfhidrato alcalino. El azufre i el hierro se combinan entre sí, en presencia del agua, aun a la temperatura ordinaria. Se mezclan íntimamente, en un ba- rreño o cuenco, limaduras de hierro i flores de azufre, i se rocíala mezcla con un poco de agua. La temperatura aumenta al poco tiem- po, el color de la pasta se oscurece, i al cabo de algunas horas las dos sustancias quedan combinadas enteramente. Suele ejecutarse esta preparación en los laboratorios, con el objeto de aprovechar el pro- ducto para obtener hidrójeno sulfurado. Cuando se opera sobre una masa algo considerable de materia, la reacción es a veces sumamente viva, i con frecuencia hace saltar materia fuera del vaso; es pues in- dispensable proceder con el mayor cuidado. 2/ El bisúlfuro de hierro, Fe-S2, que no corresponde a ningún óxi- do conocido de hierro, es mui abundante en la naturaleza. Se le en- cuentra en forma de cristales cúbicos, brillantes i de un color amarillo de latón. Los mineralojistas le dan el nombre d& pirita marcial o sim- plemente de pirita. Este mineral suele ser bastante duro para dar chispas con el eslabón. Puede obtenerse el mismo producto en los laboratorios, calentando protosúlfuro de hierro mui dividido, junta- mente con la mitad de su peso de azufre, hasta que el exceso de éste se haya volatilizado ; resulta así un polvo amarillo. Su densidad es á,9B. Los ácidos diluidos no le atacan, siendo así que en igual cir- cunstancia, el protosúlfuro desprende abundantemente hidrójeno sul- furado. La pirita de hierro pierde por la acción del calor una parte de su azufre que destila, i queda un sulfuro compuesto de 100 par- tes de hierro! 68 de azufre, que puede considerarse como un súlfuro particular. 3. * La pirita magnética es un súlfuro de hierro que se encuentra en la naturaleza en masas cristalinas, con color de bronce, i cuya forma es un prisma exaedro regular. (lontiene ménos azufre que el bisúlfu- ro o pirita ordinaria ; los mineralojistas le dan el nombre de pirita magnética, porque tiene acción sobre la aguja imantada. Su compo- sición corresponde en jeneral ala fórmula FéIS%= 5 FeS-{-Fe2St, Sulfato de hierro, Feo,«08 ,911®. 300. Propiedades físicas.—-El ácido sulfúrico se combina con el protóxido de hierro en una sola proporción, i forma un sulfato neu- tro, el cual se conoce en el comercio con los nombres de vitriolo ver- de o caparrosa verde. Esta sal tiene un sabor estíptico, no es venenosa i es soluble en 2 veces su peso de agua íria i en tres cuartos de su peso de agua a 100* Cristaliza en prismas romboidales oblicuos que contienen á5,5 por 100 de agua, o 7 equi. _ Si el sullato de hierro cristaliza a la temperatura de 80° en presen- cia de un exceso de ácido, los cristales que se forman solo contienen 3 equi. de agua, 301. Propiedades químicas.—Calentando el sulfato de hierro hasta la temperatura de 100% pierde 6 equi. de agua, pero el 7.° solo se le puede quitar por un calor mucho mas subido ; la sal se pone entónces de un color azul verdoso, pero si se la introduce en el agua, Vuelye a tomar su color verde primitivo. El sulfato de hierro calentado hasta el calor rojo, se descompone 6n peróxido de hierro, en ácido sulfuroso i en ácido sulfúrico anhi- dro : 2(FeO,S'05)^F«20H-Sf>4-¿’03. , Los cristales de sulfato dehieiro espuestos al aire absorben el oxí- jeno, pierden su trasparencia i se cubren de una capa ocreosa i pul- verulenta de subsulfato de peróxido de hierro 2(Fe20*) SO . Toáoslos cuerpos oxidantes, tales como el cloro, el ácido nítrico, etc., le trasforman en sulfato de peróxido. 302. Preparación.—Esta sal se prepara en los laboratorios tando directamente el hierro por el ácido sulfúrico diluido : Fe-}-S03,HO=FeO,S03-f-H. En las artes se obtiene este producto, sometiendo a la acción del aire húmedo, ciertas piritas o sulfures naturales de hierro, los cuales absorben poco a poco el oxíjeno i se trasforman en sulfates de pfotó- xido de hierro, el cual se purifica por una o muchas cristaliza- ciones. 303. Usos.—El sulfato de hierro se emplea principalmente en las tinturas. Se emplea para disolver el indigo, para fabricar el azul de Prusia, la tinta i todos los colores negros o grises. Calcinándolo se obtiene el colcótar o sesquióxido de hierro. En medicina se le emplea como astrinjente. Cobalto.‘—Protóxido de cobalto.—Níquel.—Protóxido de níquel.—Aleación de níquel i cobre. EQUIVALENTE, Co 369,0. Cobalto. Soú. Propiedades.—El cobalto es un metal de color blanco gris, a veces presenta el color de la plata i es susceptible de tomar un hermoso pulido. Su estructura es de grano mui fino i parecida a la del acero; su densidad es = 8,6. El cobalto se funde tan difícilmente como el hierro i es tan fijo co- mo este último metal. Del mismo modo que el hierro, el cobalto es magnético. Este metal se conserva sin alteración en el aire i en el agua ala temperatura ordinaria; pero se oxida rápidamente a una temperatu- ra un poco elevada. Los ácidos sulfúrico i clorhídrico le atacan mui lentamente i con desprendimiento de oxíjeno ; por el contrario, el ácido nítrico le ataca con mucha enerjía. El cobalto se combina directamente con el cloro, con el azufre, con el fósforo i con el arsénico. Con el oxíjeno forma cuatro compuestos, de los cuales dos son bien determinados, el protóxido i el sesquióxi- do ; los otros dos son intermediarios. 305. Preparación.—Es mui difícil el obtener este metal en es- tado de pureza, a causa de que siempre se encuentra asociado con el níquel, con el arsénico i con el hierro, de cuyos cuerpos es mui cos- toso el separarlo. Se le obtiene en estado de pureza, reduciendo por el hidrójeno uno de sus óxidos; pero el metal se presenta entóncesbajo la forma de un polvo negro, que se enciende en cuanto se le arroja al aire, es decir que es pirofórico, del mismo modo que el hierro preparado en igua- les circunstancias. Puede obtenerse el cobalto metálico puro, redu- ciendo por el hidrójeno, a la temperatura del calor rojo, el cloruro de cobalto : se obtiene ácido clorhídrico i cobalto metálico. Puede obtenerse también el cobalto metálico, reduciendo por el car- bón el óxido de cobalto, en cuyo caso el metal queda algo carburado, o bien calcinando a una temperatura elevada el oxalato de cobalto ; el cual se descompone con desprendimiento de ácido carbónico : CoO, C 203=CO4-2C02. Para preparar el metal por este último procedimiento, se hace uso de un tubo de porcelana cerrado por un estremo, en el cual se intro- duce el oxalato de cobalto, comprimiéndole bien afín de hacer en- trar la mayor cantidad posible; se coloca este tubo, después de ce- rrado con una tapadera la estremidad abierta, en un crisol de barro ; se llenan los intervalos con arcilla, i se sujeta el todo aun fuego fuerte de forja. El oxalato de cobalto se descompone i el metal queda solo, el cual se funde en forma de un boton metálico si la temperatura es suficientemente elevada. IPr6íóxldo de eotatte, (Dod< 306. Propiedades.—El protóxido de cobalto puede ser anhidro 5 hidratado ; en el primer caso tiene un color verde oliva mui oscuro, en el segundo su colores rosado. El óxido de cobalto calentado en contacto del aire, absorbe el oxí- jeno ise trasforma en óxido intermediario (7o304. Si se deja el hidra- to de cobalto por algún tiempo en contacto con agua que contenga aire disuelto, se cambia en un cuerpo de color verde sucio, que pare- ce ser un hidrato de óxido intermediario. Calentando el protóxido de cobalto con vidrio o con borato de sosa, produce un color azul mui puro, que resiste a las temperaturas mas elevadas que pueden producirse en los hornos de porcelana. Basta una Cantidad mui pequeña de este óxido, para producir un color azul mui sensible. El borato de sosa, coloreado por el óxido de cobalto i tratado por el agua, da precipitado azul subido. El óxido do cobalto se combina con los álcalis i los óxidos metálicos: fcüando se le callenta con potasa en un crisol de plata, se obtiene una combinación de un color azul mui hermoso, que se descompone en contacto del agua. Se disuelve en el amoniaco i en una disolución de carbonato de amoniaco, produciendo un líquido que absorbe el oxí- jeno del aire i toma un color amarillo rojizo. El óxido de cobalto se combina, bajo la influencia del calor, con la magnesia, la alúmina i el óxido de zinc : la combinación con la mag- nesia es rosada; con la alúmina es azul hermoso i con el zinc es verde mui bonito. 307. Preparación. —Se obtiene el protóxido de cobalto hidratado, cuando se trata por la potasa cáustica la disolución de una sal Je co- balto ; por ejemplo, la de un sulfato o de un nitrato. Se lava bien el precipitado que se obtiene, para separar completamente la potasa, i se calcina después fuera del contacto del aire. El precipitado azul que se forma cuando se descomponen las sales de cobalto por una corta cantidad de potasa, no es óxido de cobalto, como se ha creído por mucho tiempo, sino una sal básica. El protóxido anhidro de cobalto se obtiene calcinando hasta el ca- lor rojo, i al abrigo del aire, el protóxido hidratado o el carbonato de cobalto. 308. Usos.—La propiedad que tiene el óxido de cobalto de for- mar con los silicatos fusibles vidrios de un color azul mui hermoso, hace que este cuerpo sea mui usado en las fábricas de cristales ide porcelana; el color azul que produce no se descompone a ninguna temperatura. Se le emplea también en Jas artes para azular el papel i en muchos otros casos como materia colorante. Itlquel. EQivalente, Ni—369,75. 300. Propiedades.4—-El níquel es de un color blanco dé plata Cuando no contiene cobalto; es dúctil, maleable i casi tan refracta- rio como el manganeso. Cuando está combinado con el carbón, su fusibilidad es mayor. Su densidad es = 8,279, la cual aumenta a 8,666 cuando el metal ha sido forjado. Es magnético del mismo mo- do que el hierro i el cobalto, pero pierde esta propiedad cuando se le calienta hasta 350*. El níquel permanece inalterado en el aire, pero calentado previa- mente i sumerjido en el oxíjeno, arde del mismo modo que el hierro, Los ácidos sulfúrico, nítrico i clorhídrico le atacan í disuelven íentá* mente. Si las minas de níquel fuesen mas abundantes, este metal sería empleado en la industria, pues goza de todas las propiedades necesa- rias para ser un metal útil. 310. Preparación.—El níquel metálico se prepara del mismo modo que el cobalto. El óxido de níquel, reducido por el hidrójeno a baja temperatura, da un metal pulverulento que se enciende al aire. Si la reducción se verifica en un crisol con brasca, al fuego de forja, se obtiene un metal carburado bien fundido. Protóxldo de níquel, ¡Sí®. Aleacien de lüyucl I cobre. 311. Propiedades.—El niquel forma con el oxíjenoun protóxido, un sesquióxido i un peróxido cuya composición no es conocida. Nos' ocuparemos del protóxido. El protóxido puede ser anhidro o hidratado. El protóxido anhidro es de un color gris ceniciento. El óxido hi~ dratado tiene siempre un color verde manzana, es insoluble en la po- tasa i la sosa pero se disuelve en el amoniaco, dando una disolución azul. La potasa, la sosa, la barita i la estronciana precipitan el óxido de niquel de esta disolución. 312. Preparación.—Se obtiene el protóxido de niquelen estado de hidrato, precipitando una disolución de sulfato de niquel por la potasa cáustica; el precipitado verde manzana que se obtiene, bien lavado con agua hirviendo i calcinado fuera del contacto del aire, da un polvo gris ceniciento, que es óxido anhidro. Se le prepara tam- bién por la calcinación del hidrocarbonato. 313. Aleación de níquel i cobre.—Emplean el niquelen las ar- tes para preparar una aleación susceptible de hermoso pulimiento i capaz de adquirir el brillo de lá plata. Esta aleación se compone de 100 partes de cobre 60 de zinc AO de niquel. En el comercio la designan con los diferentes nombres de pacfongi plata alemana, etc. Se fabrican con ella diferentes objetos de adorno* especialmente para loe carruajes, arneces, etc* Se ha propuesto em- plearla pará utensilios de cocina; pero este empleo sería peligro- so, por ser la aleación fácilmente oxidable, sobre todo en contacto de líquidos ácidos, i susceptible de formar sales venenosas. Zinc. Oxido de zinc.—Sulfuro 1 sulfato de zinc. Sime. equivalente, Zn 406, G. 314. Propiedades.—El zinc es un metal blanco azulejo de textura laminar.'Es quebradizo ala temperatura ordinaria, pero se pone dúc- til i maleable a la temperatura de 100*. Si se le calienta hasta 200% se hace nuevamente quebradizo i puede reducírsele a polvo en un mortero. Se funde a 500* ise volatiliza al calor rojo blanco; su densi- dad varía de 6,86 a 7,21, según que haya sido fundido o laminado. El zinc puede conservarse sin alteración en el oxíjeno o en el aire seco; pero se oxida prontamente en el aire húmedo. Su superficie se cubre entonces de una capa blanquizca i mui delgada de óxido de zinc, que es en parte carbonatada i que preserva de la oxidación el interior del metal. Calentado en contacto del aire a una temperatura un poco superior a su punto de fusión, el zinc.se inflama i arde con una llama blanca mui brillante; se convierte enteramente en este ca- so en óxido de zinc que se esparce en el aire bajo la forma de copos esponjosos. El zinc descompone el agua bajo la influencia del calor ; se disuel- ve rápidamente en frió en los ácidos sulfúrico i clorhídrico, con des- prendimiento de bidrójeno i formación de un sulfato o de un cloruro. El ácido nítrico le disuelve igualmente i le trasforma en nitrato de zinc. El zinc se encuentra en la naturaleza en estado de súlfuro [blen- da), de carbonato {calamina) i de silicato. La blenda ila calamina son los dos minerales de que se estrae todo el zinc que se consume en las artes. 315. Usos.—El zinc tiene muchos usos. Se le emplea para pre- parar el hidrójeno i para construirlas pilas voltaicas. Se le emplea para la fabricación de techos, de canales, de cañerías, de puentes, de baños, etc. No se le debe emplear para la fabricación de utensi- lios de cocina, porque las sales que podría formar con los ácidos que contienen ciertos alimentos serian venenosas. 197 Oxido de zinc, ZnO. 316. Propiedades.—Este óxido, cuya fórmula es ZnO, se cono- cía anteriormente con los nombres de (lares de zinc, lana filosófica, etc. Es blanca, pulverulento i suave al tacto. Es fijo e irreductible por el calor; pero el hidrójeno i el carbono le descomponen fácilmente. Espuesto al aire, absorbe poco a poco el ácido carbónico i se trasfor- ma en carbonato de zinc. 317. Preparación.—El óxido de zinc se prepara quemando el zinc en contacto del aire, o bien descomponiendo por el calor el nitra- to o el carbonato de zinc. Se le puede obtener también en estado de hidrato, precipitando una sal de zinc por la potasa cáustica. 318. Usos.—El uso principal que se hace de este producto es en la pintura. Mezclando el óxido de zinc con aceites secantes, se forma un color blanco que puede sustituir al blanco de plomo o albayalde, teniendo sobre éste la gran ventaja de no ennegrecerse por las ema- naciones sulfurosas, i de no esponer a tantas enfermedades a las per- sonas que lo manejan. Es mui reciente la fabricación en grande de este producto, a que se da el nombre de blanco de zinc. Sulfuro I «ulfato de ziue. 319. Sulfuro ds zinc.—El sulfuro de zinc constituye un mineral abundante, la blenda, de color amarillo pardo, traslúcido i cristaliza- do en octaedros regulares, o en cubo-octaedros. Puede obtenerse ar- tificialmente este súlfuro, calentando limaduras de zinc con flores de azufre; pero es difícil obtener así una sulfuración completa, i es me- jor calentar una mezcla mui íntima de óxido de zinc i flores de azu- fre, con lo cual se desprende ácido sulfuroso i queda un súlfuro de zinc ZnS, bajo la forma de un polvo blanco amarillento. 520. Sulfato de zinc.—El sulfato es la mas importante de todas las sales de zinc. Cristaliza a la temperatura ordinaria con 7 equi. de agua, de los cuales 6 se desprenden con facilidad cuando se somete la sal a una temperatura poco superior a 100°. El sulfato de zinc crista- lizado se disuelve en dos o tres veces su peso de agua a la tempera- tura ordinaria. A 100° su solubilidad es infinita, puesto que se fun- de, a esta temperatura, en su agua de cristalización. Este sulfato se prepara en los laboratorios disolviendo el zinc me- tal ico en ácido sulfúrico diluido. La preparación en grande, se bace tostando al aíre libre 1 en forma de montones el mineral de zinc lla- mado blenda. Una porción del azufre se desprende en estado de ácido sulfuroso, pero gran parte de la blenda se convierte eu sulfato de zinc, si la temperatura no pasa de cierto grado. Se trata por el agua la materia tostada, i se evapora la disolución hasta que cristalice. A fin de facilitar el trasporte de la sal, se acostumbra fundirla en su agua de cristalización,! echar la masa líquida en moldes para darles la forma de ladrillos cuadrados. Esta es la sal que corre en el comercio pon el nombre de vitriolo blanco. jhtufio, fus óxidos.—Aleaciones de estaño. JEitano. EQÜIVAMNTE, Sn “735,3. 321, Propiedades.—El estaño es un metal casi tan blanco como la plata. Frotado entre los dedos esparce olor sensible i característico. Es mui maleable, pero su ductilidad i tenacidad Son débiles. Cuando se dobla una vara de estaño, produce un ruido particular que se lla- ma grito del estaño; este ruido es causado por la textura cristalina del metal, cuyas diferentes partes frotan unas contra otras en el mo- mento en que se hace el esfuerzo sobre ellas. La densidad del estaño es =7,29: se funde a 228° i se volatiliza, pero no de un modo sensi- ble, al calor blanco. Puede obtenérsele cristalizado bajo dos formas diferentes: el cubo i el prisma de base cuadrada. El estaño no se altera sensiblemente al aire a la temperatura or- dinaria, pero a una temperatura elevada, se oxida rápidamente i se convierte en una mezcla de protóxido de estaño i de ácido estánico. Descompone el agua al calor rojo con desprendimiento de hidrójeno i formación de ácido estánico. El ácido sulfúrico concentrado i caliente ataca vivamente al estaño; se desprende ácido sulfuroso i se forma sulfato de protóxido de esta- ño. El ácido clorhídrico le disuelve rápidamente i le trasforma en protocloruro con desprendimiento de hidrójeno. El ácido nítrico le convierte en ácido estánico. El estaño se encuentra en la naturaleza en estado de protosúlfuro ide bióxido o ácido estánico. Este último compuesto es el que su- ministra el estaño, desconponiéndolo por el carbón, Los usos del estaño son mui numerosos; hace parte de varías aleaciones que luego veremos. 199 322. Oxido de estaño.—El estaño forma con el oxíjeno dos com- binaciones bien definidas. El protóxido de estaño SnO, que puede obtenerse en estado de hi- drato precipitando por el amoniaco una disolución de protocloruro de estaño. El bióxido de estaño SnO2, o ácido esténico, que existe en la natu- raleza, i que se prepara artificialmente descomponiendo por el agua el percloruro de estaño. Estos dos óxidos pueden combinarse entre sí i formar varios óxidos intermediarios, por ejemplo, el estanato de estaño SnO}SnO . «Ilcaeloue* del ratauo. 323. Aleación de hierro i estaño. —Esta aleación conocida con el nombre de hojalata, no es otra cosa que una plancha de hierro cu- bierta con una lijera capa de estaño. Se le obtiene sumerjiendo, du- rante algún tiempo, en un baño de estaño fundido hojas delgadas de hierro previamente desoxidadas. Cuando se calienta suavemente una hoja de lata i se la frota en se- guida con una esponja humedecida con agua acidulada, adquiere un brillo particular conocido con el nombre de muaré metálico. Este efecto es producido por la cristalización de la aleación que ocupa la superficie de la hoja de hierro i que estaba oculta por una capa mui delgada de estaño puro. Quitando esta capa por medio dei ácido, se descubren los cristales, cuyos reflejos variados forman el muaré me- tálico. 32h. Aleaciones de estaño i cobre. —EI cobre i el estaño forman varias aleaciones mui importantes, de las cuales las principales son : el bronce de canon, el bronce de campana, el metal para espejos de telescopios i el bronce de medallas. El bronce de cañón contiene 100 partes de cobre i 11 de estaño. Esta aleación es de un color amarillo rojizo, mas dura i mas fusible que el cobre i un poco maleable. También se le emplea para cons- truir estatuas. Los antiguos, ántes de conocer el acero i el hierro, se servian de esta aleación para fabricar sus armas i sus instrumentos trinchantes. El bronce de campana es formado por 78 partes de cobre i 22 de IStaßo. Esta aleación tiene un color blanco gris, es dura 1 quebradiza \ su textura es granuda i es un poco mas fusible que el bronce de ca- ñón. El metal para espejos de telescopio se compone de 67 partes de co- bre i 33 de estaño. Suele agregarse a esto algunas veces un poco de arsénico para aumentar su dureza i su brillo. Ei bronce de medallas contiene jeneralraente 95 partes de cobre, 5 partes de estaño i úna mui pequeña cantidad de zinc. Todas estas aleaciones presentan la propiedad de ser duras i que- bradizas cuando se enfrian lentamente, miéntras que son maleables cuando se templan, Esta propiedad se utiliza en la fabricación de medallas. 325 Aleación de estaño i plomo.—Esta aleación conocida con el nombre de soldadura de plomeros, se compone de 2 partes de plo- mo i i de estaño. Esta aleación es de color blanco gris, maleable, mas dura i ménos fusible que el estaño; se le emplea para soldar plo- mo. Los hojalateros hacen uso, para soldar sus piezas, de otra alea- ción de plomo i estaño compuesto de 50 partes de plomo i 50 de es- taño. Esta aleación es notable por una gran combustibilidad : calen- tada hasta el calor rojo, se inflama i continúa ardiendo sola hasta convertirse enteramente en estanato de plomo. plomo,—Oxidos de plomo.—Súlfuro de Plomo. Plomo. EQUIVALENTE, Pb =129/i,5 326. Propiedades.—El plomo es un metal gris azulejo, dúctil, maleable, poco tenaz i tan blando que se puede rayar con la uña; de- ja sobre el papel una traza de color gris. Su densidad es = 11,35, se funde a 335° i se volatiliza al calor rojo. Cristaliza en octeadros regulares cuando se le somete a un enfriamento lento. El plomo recien cortado presenta mucho brillo en su superficie, pero se empaña mui pronto en contacto del aire, cubriéndose de una capa mui delgada de color gris, que se supone ser de subóxido de plomo PIPO, A una temperatura elevada, el plomo se combina rápida^ mente con el oxíjeno del aire i se convierte en protóxido de plomó," PbO, cuerpo de color amarillo. Cuando se mantiene el plomo en el agua destilada en contacto del aire, se trasforma en carbonato hi- dratado, el cual se deposita sobre la superficie del metal, formando una capa blanca i cristalina. Este fenómeno se nota frecuentemente en las láminas de plomo que están espuestas a las lluvias i al aire hú- medo. Los ácidos sulfúrico i clorhídrico atacan el plomo, pero mui débil- mente. Él ácido nítrico le disuelve en frió i le trasforma en nitrato con desprendimiento de vapores rojos. El plomo se encuentra en la naturaleza bajo diversos estados, prin- cipalmente en estado de sulfuro ide carbonato. El sulfuro de plomo, que lleva el nombre dq galena, es el mineral de donde se estrae la mayor parte del plomo que se consume en la industria. Los usos deí plomo son mui numerosos i bastante conocidos para indicarlos aquí, Este metal hace parte de muchas aleaciones impor- tantes. (Oxido» de piorno. 327 Oxidos de plomo.—El plomo forma con el oxíjeno tres com- binaciones definidas, a saber : el subóxido de plomo, PftQ, el pro- tóxido de plomo PbO, iel bióxido de plomo PbO1. Ademas forma un óxjido intermedio llamado minio. El subóxido de plomo Pb20, se obtiene ba jo la forma de un polvo negro, descomponiendo por el calor el oxalato de plomo. Este óxido es el que se forma en la oxidación del plomo al aire libre i a la tem- peratura ordinaria. Elprotóxido de plomo PbO, se prepara calcinando el nitrato oel car- bonato de plomo, o bien calentando en contacto del aire el plomo me- tálico. El color de este óxido varía desde el amarillo claro hasta el amarillo anaranjado ; se funde al calor rojo sombrío i cristaliza por enfriamiento. Cuando ba sido fundido i cristalizado, lleva el nombre de litarjirio, en el caso contrario, se llama vulgarmente massicnt. El protóxido de plomo forma con el agua un hidrato blanco, el cual se obtiene precipitando por la potasa o la sosa una sal de plomo. El bióxido de plomo PbO-, se obtiene tratando en caliente el minio por el ácido nítrico diluido; este ácido disuelve el protóxido de plo- mo i deja el bióxido bajo la forma de un polvo pardo. El calor le qui- ta la mitad de su oxíjeno ile hace pasar al estado de protóxido. El bióxido de plomo no se combina con los ácidos, pero Sí con las bases, con las cuales forma compuestos perfectamente definidos i cristaliza- bles. Por esta propiedad se le ha dado el nombre de ácido plúmbico, con el cual se le designa muchas veces. El minio es una combinación de protóxido i bióxido de plomo, de un color rojo mui hermoso, el cual se obtiene calentando en contacto del aire i a una temperatura que no pase de 300°, el protóxido de plomo o massicot. Este absorbe el oxíjeno del aire i se trasforma en minio, cuya composición es mui variable, pero que se aproxima ala fórmula 2[PbO).PbOz; de manera que el minio puede considerarse como un plumbato de protóxido de plomo. Este cuerpo es uno de los mejores ejemplos que podemos dár de un óxido salino. El minio se emplea, a causa de su bello color rojo, en la pintura. Se hace uso también de este cuerpo en la fabricación de los cristales de primera calidad. Siílfwro tíe plomo, PiiS. 328. Propiedades.—El súlfuro de plomo, PbS, existe en la na- turaleza bajo la forma de hermosos cristales cúbicos brillantes! de co- lor gris azulado, el cual se conoce con el nombre de galena. Es mas común de todos los minerales de plomo, i también el mas importante por ser el que suministra casi la totalidad del plomo que se em- plea en las artes. Este súlfuro se funde al calor rojo; si fundi- do se le deja enfriar mui lentamente, la masa solidificada presenta textura cristalina. Es algo volátil, i se le puede sublimar en un tubo de porcelana, en medio de una corriente de gas: las paredes mas Mas del tubo se cubren de una porción de pequeños cristales cúbicos de sulfuro, notables por el hermoso brillo que presentan. El súlfuro de plomo se deja tostar fácilmente, i los productos que da en este caso varían según la temperatura i según se practica la operación. Jeneralmente se forma gran cantidad de sulfato i óxido de plomo, pero también puede obtenerse mucho plomo metálico. Si se calienta un equi. de sulfato de plomo con un equi. de protosúlfuro PbS, se desprende ácido sulfuroso, i quedan dos equi. de plomo me- tálico. PbO,S03+PbS=2SOH-2Pb. Ademas, si se calienta un equi. de súlfuro de plomo con dos equi. de se desprende ácido sulfuroso, ise obtienen tres equi, de plomo metálico: PbS4-2PbO-=3Pb+S02. Concíbese, pues, que todas estas reacciones podrán verificarse du- rante Ja torrefacción del sulfuro de plomo, i que podemos obtener mucho plomo metálico. El súlfuro de plomo no se deja atacar sensiblemente, ni por el áci- do sulfúrico diluido ni por el clorhídrico. El ácido sulfúrico con- centrado e hirviendo le trasforma en sulfato de plomo, con des- prendimiento de ácido sulfuroso. El ácido nítrico le ataca fácilmente, aun cuando esté diluido, i si la cantidad de agua mezclada con el ácido es suficiente, el azufre del súlfuro se separa, i el plomo se disuelve en estado de nitrato. El ácido nítrico fumante trasforma al súlfuro de plomo en sulfato; ien fin, el mismo ácido medianamente concentrado hace pasar una gran parte del súlfuro al estado de sulfa- to : el súlfuro restante se descompone, da azufre libre i plomo que se disuelve en estado de nitrato. 329. Preparación.—El súlfuro de plomo puede obtenerse direc- tamente, fundiendo una mezcla de plomo en granalla i azufre, con lo cual se combinan estos dos cuerpos desprendiendo calor i luz. Pero es necesario, si se quiere obtener puro el súlfuro de plomo, reducir la materia a polvo i calentarla de nuevo con azufre. Guando se hace pa- sar una corriente de hidrójeno sulfurado por la disolución de una sal de plomo, se forma un precipitado negro de protosúlluro de plomo mui dividido. Antimonio,—Oxidos de antimonio.—Súlfuro de antimonio.—Aleaciones de antimonio. Antimonio. equivalente, 5b==806,45. 330. Propiedades físicas.—El antimonio es de color blanco de plata, lijeramente azulado i mui brillante. Su densidad es = 6,8 próximamente. Se funde a Úso°, i da vapores sensibles al calor blan- co,' pudiéndole destilar a esta temperatura en medio de una corrien- te de gas hidrójeno; pero la destilación es mui lenta por la débil ten- Sloti ile su vapor. Cristaliza fácilmente por vía de fusión. Es un me- tal mui quebradizo i se le reduce fácilmente a polvo fino en un mor- tero. 331. Propiedades químicas.—Espuesto al aire, no se altera sensi- blemente a la temperatura ordinaria; pero se oxida con prontitud cuando se le mantiene fundido en contacto del mismo fluido. Calen- tado hasta una temperatura elevada, arde con llama blanca i esparce humos abundantes. Reducido este metal a polvo fino se disuelve en el ácido clorhídrico concentrado e hirviendo, con desprendimiento de gas hidrójeno. Pe- ro no descompone el agua en presencia del ácido sulfúrico; ácido que solo le oxida cuando está concentrado i caliente, desprendiéndose entonces ácido sulfuroso. El ácido nítrico, aun cuando esté diluido, le ataca fácilmente i le reduce a un precipitado blanco insoluble. El agua réjia también le ataca, trasformándole en cloruro, que se di- suelve sin alteración en un exceso de ácido clorhídrico. 332. Preparación.-El antimonio se encuentra en el comercio, pero nunca puro; para obtenerlo en este estado es necesario separarlo del hierro, plomo, arsénico i azufre que por lo regular contiene ; lo que se consigue mezclándolo íntimamente con un décimo de su peso de nitro, i fundiendo la mezcla en un crisol de barro ; se obtiene así un boton metálico, que presenta laminitas cristalinas sumamente ténues, i tanto mas linas cuanto mayor sea el grado de pureza del metal, Olidas de imtlnumi». 333. Se conocen dos combinaciones bien definidas del antimonio con el oxíjeno. La combinación mas oxijenada hace las veces de ácido, i se llama ácido antímónico, siendo su fórmula Sb2o~°; el óxido mé- nos oxijenado, que se representa por la fórmula -$6203, es una base débil, i le daremos el nombre de sesquióxido de antimonio o simple- mente de óxido de antimonio. Algunos químicos admiten la existencia de un tercer óxido, que llaman ácido anlimonioso ;■ pero es mas conveniente consi- derar este compuesto como un aotimoniato de óxido de antimonio Sb*o*,Sb2 05. 334, Oxido de antimonio,—El óxido de antimonio se obtiene ca- lentando el metal en un crisol imperfectamente tapado; se deposi- tan sobre las paredes del crisol cristales mui brillantes de óxido de 205 antimonio. De este modo se obtiene siempre con una corta cantidad de ácido antimonioso; pero se le puede obtener perfectamente puro, Vertiendo una disolución de cloruro de antimonio Sb2C75, en otra disolución hirviendo de carbonato de sosa: el óxido de antimonio se separa en forma de pequeños cristales. El óxido de antimonio es de color blanco agrisado : se funde al ca- lor rojo, i a mayor temperatura se sublima. Absorbe fácilmente el oxíjeno cuando se calienta en contacto del aire, trasformándose en antimoniato de óxido de antimonio. La acción del calor por sí sola no lo descompone, pero con ausilio del hidrójeno o el carbón le reduce fácilmente. Precipitado en frío de la disolución del cloruro por el carbonato de sosa, es un hidrato de la fórmula Se disuelve fácilmen- te en los líquidos alcalinos, i forma verdaderas sales, en que hace de ácido. flúlíniro tíc andi'.’.süio, SS»’-®82 535. Propiedades.-—EI súlfuro de antimonio existe en la natura- leza! forma filones en los terrenos antiguos, siendo el mineral mas abundante de antimonio. Se presenta siempre cristalizado, pero sus cristales prismáticos se hallan tan agrupados i embutidos unos en otros, que suele ser difícil descubrir su verdadera forma. El sulfuro de antimonio tiene color gris oscuro con un brillo metálico mui mar- cado ; se funde a una temperatura inferior a la del rojo i cristaliza fácilmente por enfriamiento. Su densidad es = á,62. El súlfuro de antimonio se deja tostar fácilmente al aire libre, i no se forma en este caso sulfato, sino óxido de antimonio que se combina con el súlfuro no descompuesto, mayormente si la temperatura es elevada Resultan de este modo oxisúlfuros que se liquidan i producen por enfria mentó materias vitreas pardas, (pie corren en el comercio con los diferentes nombres de vidrio de antimonio, hígado de antimonio o crocus, según las proporciones de los dos compuestos que los cons- tituyen. El súlfuro de antimonio se descompone por el hidrójeno al calor rojo; se desprende hidrójeno sulfurado, i queda por residuo anti- monio metálico; pero es difícil evitar el desprendimiento de una cor- ta cantidad de antimonio en estado de hidrójeno antimoniado. El car- bón le descompone igualmente a temperaturas elevadas, formando súlfuro de carbono que se desprende, i el antimonio queda en esta- do metálico; aunque no es fácil obtenerlo por este medio privado eU” toramente do azufre, 206 tí hierro,’ el zinc i el cobre descomponen el súlfuro de antimonio al calor rojo; pero el antimonio metálico obtenido retiene siempre cierta cantidad de estos metales. El ácido clorhídrico concentrado lo disuelve fácilmente con desprendimiento de hidrójeno sulfurado: en los laboratorios se saca partido de esta reacción para preparar el áci- do sulfhídrico. El ácido clorhídrico concentrado e hirviendo ataca también al súlfuro de antimonio con desprendimiento de ácido sulfu- roso. El ácido nítrico le trasforma en antimouiato de óxido de anti- monio insoluble i en ácido sulfúrico. 336. Preparación.—Puede prepararse este sulfuro por la combi- nación directa del antimonio con el azufre, áunque se necesita para ello fundir repetidas veces la materia con azufre. Puede prepararse también el sulfuro de antimonio 5'¿2S3, por via húmeda, haciendo pasar una corriente de gas ácido sulfhídrico por una disolución de cloruro de antimonio, Sb2CP, en agua cargada de ácido clorhídrico. Se forma un precipitado anaranjado que es sulfuro hidratado, fácilmente soluble en los súlfuros alcalinos ; en esta di- solución desempeña el papel de un ácido. Este súlfuro pierde fácil- mente su agua por la acción del calor, i se convierte en súlfuro gris anhidro. El súlfuro hidratado se emplea en medicina, mezclado o combina- do con el óxido de antimonio. 337. Aleación de antimonio i plomo.—Esta aleación es la que se emplea para la fabricación de los caractéres de imprenta. Se compo- ne de 80 partes de plomo 20 id de antimonio* Esta aleación tiene la ventaja de ser ménos quebradiza que el an- timonio i mas dura que el plomo, de manera que no corre el peligro de romperse o aplastarse por efecto de la presión ejercida sobre ella por la prensa. Ademas posee una fusibilidad mui grande, lo que permite construir caractéres sin defecto, pues se ajusta perfectamen- te a] molde de la letra, 207 Cobre,—Oxidos de cobre.—Sulfures i sulfato de cobre Cobre, EQUIVALENTE, Cu 395,6 338. Propiedades físicas.—El cobre esun metal de color rojo, bri- llante, mui dúctil i mui maleable. Reducido a hojas mui finas, se po- ne trasparente, i hace tomar a la luz trasmitida un hermoso color ver- de. Por el frotamiento adquiere un olor desagradable i característico. Se funde al calor rojo ; a una temperatura mas elevada se volatiliza, i sus vapores arden en el aire con una llama verde. Su densidad va- lla de 8,78 a 8,96. El cobre cristaliza con bastante facilidad en pe- queños octaedros regulares. 339. Propiedades químicas.—El cobre se conserva sin alteración en el aire i en el oxíjeno seco a la temperatura ordinaria ; pero se oxida rápidamente en el aire húmedo, i se cubre de una capa verde de carbonato de cobre hidratado. A una temperatura elevada, absor- be rápidamente el oxíjeno del aire i se trasforma en bióxido de cobre cuyo color es casi negro. El cobre no descompone el agua sino al ca- lor rojo blanco. El ácido sulfúrico concentrado i caliente disuelve el cobre con des- prendimiento de ácido sulfuroso i formación de un sulfato ; Ca+2S03=S0J-|-CuO,S03. . Él ácido nítrico le ataca igualmente, aun a la temperatura ordina* ria, i le trasformá en nitrato de cobre con desprendimiento de deuió- sido de ázoe ; 3Cu4-Mz0s=áz5=áz024-B(CuP,Az05). El ácido clorhídrico ataca al cobre pero mui difícilmente i solo Cuando el metal está mui dividido ; se forma un protocloruro de cobré 1 se desprende hidrójeno : Cu-\-HCI~CuCI-\-H. 340. Estado natural.—El cobre se encuentra mui abundante en la naturaleza en estado de súlfuro, de óxido, de carbonato, de si- licato, etc. Se le encuentra también en estado nativo, bajo la forma tfe pequeñas masas irregulares, o cristalizado en octaedros, 208 Él cobre es, tlespues del hierro, el metal mas importante a causa de los numerosos usos a que se le destina en la industria. Se le emplea en estado metálico puro ien aleaciones. Oxido« do cobre. 341. Oxidos de cobre.—El cobre forma con el oxíjeno tres com- binaciones definidas, a saber :el subóxido de cobre, Cu20, elprotó- xido de cobre, CuO, i el bióxido de cobre CuO2. El subóxido de cobre CuO2, existe en la naturaleza en masas de her- moso color rojo, i a veces con lustre vitreo o en forma de cristales ro- jos. Los mineralojislas le designan bajo el nombre de oxídulo de cobre. Puede obtenerse artificialmente este óxido, calentando en un crisol una mezcla, en partes iguales, de cobre metálico i de proíóxido de cobre. Los ácidos, concentrados i calientes, descomponen el subóxido de cobre en protóxido que se disuelve, i en cobre metálico que se se- para. El protóxido de cobre, CuO es la base que entra en la composición de las sales ordinarias de cobre. Es amorfo, pulverulento i de un color paido oscuro, casi negro. Se le prepara calentando fuertemente el cobre metálico en contacto del aire, o calcinando el nitrato de cobre. Forma con el agua un hidrato de color azul, CuO,H(), que se obtiene vertiendo un exceso de potasa o de sosa cáustica en una disolución de una sal de cobre. Este hidrato es mui poco estable ; una lijera ebullición basta para deshidratarle i convertirle en óxido negro an- hidro. El hidrato de protóxido de cobre se disuelve en el amoniaco, i da una disolución de hermoso color azul, lijerameníe purpurino, que se llama agua celeste. Sulfuro* i sulfato de cobro. BA2. Sulfüros de cobre.—El cobre se combina con el azufre fot- mando un subsúlfuro, CiPS i un protosúlfuro Ci¿S. El subsúlfui o, Cv?S¡ corresponde al subóxido, Cu20, i existe cris- talizado en la naturaleza. Se obtiene artificialmente, calentando una mezcla de 3 partes de azufre i 8 de torneaduras de cobre; la combi- Cion se efectúa con desprendimiento de calórico i luz. Éste súlfuro es de color gris de plomo, blando i mui fusible 5 forma con el sulfuro de hierro un compuesto conocido con el nombre de pirita cobriza, que es un mineral de cobre bastante abundante i por consiguiente mui esplotido. El color de este mineral es amarillo de latón. El protosúlfuro de cobre CuS, no se ha encontrado todavia en la naturaleza, según la opinión de algunos naturalistas, por lo ménos en estado puro. Puede obtenerse por via húmeda, haciendo pasar al través de una disolución de cobre, una corriente de hidrójeno sulfura- do, en cuyo caso se presenta bajo la forma de un precipitado negro, algo rojizo, que calentado convenientemente pierde la mitad de su azufre i se convierte en subsúlfuro. 343. Sulfato de cobre.—Esta es la sal que corre en el comercio con el nombre de vitriolo de cobre o vitriolo azul, ien tal estado suele contener cantidades variables de sulfato de hierro. El sulfato de cobre es soluble en cuatro partes de agua fría, ien 2 de agua hirviendo. Cristaliza ala temperatura ordinaria en forma de hermosos cristales azules, cuya fórmula es CuO,SOs~\-hHO. Por la acción del calor, este sulfato pierde fácilmente 4 equi. de agua, pero retiene el último i no le suelta hasta una temperatura mas eleva- da, descomponiéndose entonces en óxido de cobre que queda, i en una mezcla de ácido sulfuroso i oxíjeno que se desprende. El sulfato de cobre forma con los sulfates alcalinos sulfates dobles que cristalizan fácilmente. Da también sulfates dobles, pero en pro- porciones variables, con el sulfato de magnesia! con los de protóxido de hierro, de zinc, de níquel, etc. Cristalizados ala temperatura or- dinaria, contienen 5 equi. de agua cuando predomina el sulfato de cobre, i 7 equi. si el otro sulfato es el que existe en mayor cantidad. El sulfato de cobre tiene varios usos. Se emplea en medicina pa- ra cauterizar, en agricultura para la conservación de los cereales, en las tintorerías para teñir de negro, lila i violeta la lana i la seda. Se emplea también para azular el papel ien fin para Ja preparación de ciertos colores verdes. Para obtener el sulfato de cobre puro, es preciso atacar al cobre de primera calidad por eljácido sulfúrico diluido en la mitad de su peso de agua :?se desprende ácido sulfurosa! se forma sulfato de cobre, que solo contiene lijeras señales de sulfato de hierro. Se evapora hasta se- quedad, ial terminarse la evaporación, se agregan algunas gotas de ácido nítrico, que hacen pasar el hierro al estado de sesquióxido. Tra- tando la materia por el agua, gran parte del hierro queda en estado de subsulfate anhidro de sesquióxido. Se hace hervir el líquido con un poco de hidrato o de carbonato de protóxido de cobre, que precipi- ta los últimos restos del hierro, i en seguidá se somete a la cristali- zación. En la industria preparan el sulfato de cobre en gran cantidad, aprovechando las láminas, de cobre rrue han servido nara forro de bu- 210 ques, i han quedado deterioradas por la acción corrosiva de las aguas del mar. Se calientan estas láminas hasta el rojo sombrío en un hor- no de reverbero, i después de cerradas las puertas de éste, se arroja en su interior cierta cantidad de azufre. La superficie del cobre es atacada enéticamente por e! azufre, cubriéndose de un sulfuro Cu2S; en tal es- tado se abren las puertas del horno, para que penetrando el aire, se va- yan tostando las láminas. Por esta torrefacción, parte del azúfrese des- prende en estado de ácido sulfuroso, otra parte se convierte en ácido sulfúrico i se forma un subsidíalo de protóxido de cobre. Se introducen en seguida las láminas en grandes calderas llenas de agua acidulada con ácido sulfúrico : el sulfato de protóxido de cobre se disuelve, i cuando el líquido llega a tener la cantidad necesaria de esta sal* se le evapora para que cristalice. Se repiten estas operaciones hasta que las láminas de cobre desaparezcan completamente. Mercurio.'—Oxidos, cloruros i súlfuros de mercurio.—Amalgamas. Merendó. EQUIVALENTE, Hg=l2so. 3/i/ju Propiedades físicas.—El mercurio es el único metal líquido ala temperatura ordinaria ; es blanco, brillante, sin olor ni sabor sensible. Hierve i se volatiliza completamente a 350°. Sometido aun enfriamiento de —áo°, se solidifica i toma el aspecto de la plata. En este estado es dúctil i maleable. La densidad del mercurio liquidó es —13,596 ala temperatura de 0o; la del mercurio sólido es—l/jX. El mercurio da vapores sensibles a la temperatura ordinaria, pero sus vapores carecen de la fuerza espansiva que caracteriza los Huidos elásticos:. Este hecho se demuestra suspendiendo una hoja de oro en un frasco en cuyo fondo se coloca una pequeña cantidad de mercurio. Al fin de algunos dias; se conoce que la hoja de oro se ha puesto blan- ca, pero solo eu la estension de algunos centímetros por encima de la superficie del baño metálico. 3/i5. Propiedades químicas.—El mercurio espuesto al aire, ab- sorbe-lentamente nna pequeña cantidad de oxijenoala temperatura ordinaria ; su superficie se cubre con una película gris, formada de óxido de mei curio disimilo en un exceso de metal. A la temperatura de 350% la oxidación del mercurio en contacto del aire se hace mu- cho mas rápidamente. El metal se convierte ¿monees en óxido rojo. BgO, que se deposita bajo la forma de pequeños cristales prismáti- cos. Hemos visto que el primer análisis del aire lo hizo Lavoisier oxidando el mercurio, mantenido durante muchos dias en ebullición en un volúmen determinado de aire, sil mercurio no descompone el agua a ninguna temperatura. El ácido sulfúrico concentrado é hirviendo trasforma el mercurio en sulfato, con desprendimiento de ácido sulfuroso. El ácido nítrico le convierte, en frió, en'nitrato, con desoíendimiento de deutóxidode ázoe. El ácido clorhídrico concentrado no tiene acción sensible so- bre este metal, aun cuando intervenga el calor. El mercurio se encuentra en la naturaleza en estado nativo, i prin- cipalmente en estado de súlfuro, llamado comunmente cinabrio B.\iil«Sj clorures* i su lísteos ilc mercurio. 3bQ Oxidos de mercurio.—El mercurio forma con el oxíjeno dos combinaciones, a saber; el subóxido, Hg20, iel protóxido HgO. El subóxido de mercurio, Hg20, se obtiene bajo la forma de un pol- vo negro, precipitando por la potasa, o por la sosa, el nitrato de su- bóxido de mercurio. Este óxido es poco estable ; se descompone bajo la influencia de la luz solar, o de una temperatura de 100°, en óxido rojo i en mercurio metálico. El protóxido de mercurio HgO, se prepara haciendo hervir el mer- curio en contacto del aire o bien calcinando aun calor moderado el nitrato de subóxido o de p* otóxido de mercurio. Obtenido de este mo- do, el óxido se presenta bajo la forma de laminitas cristalinas de un hermoso color rojo. El calor rojo le descompone completamente en oxíjeno i en mercurio metálico, l’uede también obtenerse este óxido en estado anhidro, precipitando por la potasa o por la sosa "una sal doble de protóxido cíe mercurio. Guando se prepara por este último medio, es siempre amarillo i amorfo. 3/i7 Cloruros de mercurio.—Se conocen dos combinaciones del mercurio con él cloro, a saber :e! subcloruro Hg2CI, iel pr oto cloruro HgQl. El subcloruro fíg2Cl, llamado también calomolano, es blanco, sin sabor, sin olor i es insoluble en el agua. Es volátil i cristaliza por su- blimación en prismas de h caras. La luz le descompone lentamente i le hace tomar un color gris: se desprende cloro i una cierta cantidad de mercurio queda libre. La densidad de este cuerpo es = 0,5. El subcloruro de mercurio se tranforma en protocloruro en presen- cia de cloruros alcalinos i de sustancias orgánicas. Esta reacción es mui importante para los médicos. Se comprende que no se debe ad- ministrar el calomelano asociado con cloraros alcalino?, o poco tit ñi- po después de haber tomado bebidas o alimentos salados. El calomelano se prepara por dos procedimientos; 1? Vertiendo una disolución de sal marina en otra de nitrato de subóxido de mercurio; hai doble descomposición, i el calomelano se precipita bajo la forma de un polvo blanco : NaCl-j-Hg20,Az0r’=Hg2CI-|-Nao,Az05. 2.° Calentando una mezcla de sulfato de subóxido de mercurio i sal marina. Hai también en este caso doble descomposición ; el calo- melano se desprende bajo la forma de vapor, el cual se recibe en un recipiente bastante grande para que pueda condensarse en él antes que pueda tocar sus paredes. De esta manera se obtiene el calomela- no mui dividido i mui propio para ios usos farmacéuticos: NaCl+Hg20,S05=Hg2CI+NaO,S03. El calomelano se emplea muchas veces en medicina como vermí- fugo i como purgativo. El protocloruro dé mercurio, HgCl, llamado también sublimado corrosivo, es blanco, sin olor i de un sabor acre i estíptico ; 6 partes de este cuerpo se disuelven en 100 partes de agua a 10° i en 5S de agua hirviendo. Es volátil i cristaliza por sublimación en octaedros rectangulares. . El protocloruro de mercurio se prepara calentando en un baño de arena en una retorta, una mezcla de sal marina i de sulfato de pro- tóxido de mercurio. Este compuesto se forma por doble descomposi- ción, i se sublima sobre las paredes superiores de la vasija en que destila: NaGi-fHgO,S03=HgCl-|-iNaO,S03. El sublimado corrosivo es sumamente venenoso ; se disuelve en 16 partes de agua fria i en 3 de agua caliente ; se funde a 265° i se vola- tiliza a 295° bajo la presión ordinaria ; su vapor es incoloro. En el alcohol se disuelve mas que en el agua i mas todavía en el éter. Orfila ha propuesto como antídoto de este veneno la albúmina de clara de huevo, que forma con él un compuesto insoluble i sin acción sobre la economía. Los médicos emplean a veces el sublimado corro- sivo, pero en dosis mui pequeña. 3 AS. Sulfüros de mercurio.—El azufre forma con el mercurio dos compn estos cuyas fórmulas son : Hq2S i HgS. El subsúlfuro de mercurio, Hg2S, es poco estable ;se descompone con gran facilidad en mercurio metálico i en protosúifuro. Este cuer- 213 po es negro, insolnble en el agua; por el calor se descompone en mer- curio i en protosúlfuro. Se le prepara vertiendo gota a gota el nitra- to de subóxido de mercurio en una disolución de sulfuro de potasio. Se le receje i se le lava, secándole después en el vacío para no em- plear el calor. YA protosúlfuro de mercurio, HgS se conoce con el nombre de ci- nabrio cuando es cristalizado, i con el de bermellón cuando se en- cuentra reducido a polvo mui fino. El protosúlfuro de mercurio puede ser cíe color rojo o negro, pero en ámbos casos presenta la misma composición. El cinabrio es de un color rojo violáceo cuando está en masas, i de un rojo claro mui vivo cuando está reducido a polvo. Es insoluble en el agua, se volatiliza sin entrar en fusión a una temperatura poco elé- vada i cristaliza por sublimación. Cuando se le calienta en contacto del aire se inflama! se desprende ácido sulfuroso i vapores de mercurio. Es reductible por el bidrójeno i por el carbono i cede su azufre a un gran número de metales, tales como el hierro, el cobre, el antimonio, el zinc, etc. Los ácidos le ata- can difícilmente : su mejor disolvente es el agua réjia. El súlfuro negro se obtiene haciendo pasar una corriente de hidró- jeno sulfurado al través de una disolución de mercurio hasta la satu- ración. Para preparar el cinabrio, se prepara primero un súlfuro negro, calentando, a una temperatura moderada, 150 partes de azufre con 950 de mercurio. Basta someter en seguida el producto que resulta a la sublimación para obtener el cinabrio. El cinabrio se encuentra en la naturaleza ies el mineral mas impor- tante de mercurio ; forma por lo regular masas compactas de color rojo oscuro, i a veces también cristales trasparentes de hermoso co- lor rojo. Aleaciones de mercurio o antalgamas. SA9. El mercurio puede combinarse con un gran número de me- tales i formar aleaciones llamadas amalgamas, que son líquidas o sólidas, según sean las proporciones en que entre este metal. Las amalgamas mas importantes son las de estaño i de oro. Amalgama, de estaño.—Esta amalgama se compone de h partes de estaño i una de mercurio. Se emplea para el azogado de los espejos. Esta operación se ejecuta de la manera siguiente : sobre una mesa de mármol que esté bien horizontal, lisa i rodeada de zanjitas, se estien- de una hoja de estaño del tamaño del espejo que se quiere hacer; en- 214 seguida se la cubre con una capa de mercurio de 3 a A milímetros de espesor. Hecho ésto, se sumerje el canto de la lámina de vidrio en la capa de mercurio, i teniéndola horizontal, se lava empujando en este sentido, de manera que refluya delante de sí al mercurio excedente, i le haga caer en las canales laterales. En seguida se ponen pesos sobre Ja lámina, i se le deja así 15 o 20 dias, para que la adherencia de la lámina de vidrio i la amalgama sea completa. Amalgamada oro.—Anteriormente se empleaba para dorar el co- bre i la plata una amalgama de oro compuesta de 2 partes de oro i una de mercurio. Esta industria, tan nociva para los obreros que se dedicaban a ella a causa de los vapores mercuriales a que siempre estaban espuestos, se reemplaza hoi dia en casi todas partes por el dorado galvánico. Por la propiedad que tiene el mercurio de amalgamarse con el oro i la plata, se le emplea en la estraccion de estos metales. Plata.—Cloruro i sulfuro de plata.—Nitrato de plata.—Aleaciones de piala. Pliitn. EQUIVALENTE, Ag = 1350. 350. Propiedades físicas.— La plata es el metal mas blanco de todos i el que posee mas brillo cuando pulido. Es mui dúctil, mui maleable i mui tenaz. Se funde al calor blanco i se volatiliza entre los dos polos de una pila mui enérjica. Su densidad es = 10,5. Cristali- za por fusión en cubos o en octaedros voluminosos. 351. Propiedades químicas.—La plata no tiene acción sobre el aire ni sobre el oxíjeno a la temperatura ordinaria; pero cuantióse le mantiene en fusión por largo tiempo en contacto del aire, absorbe cerca de 22 veces su volumen do oxíjeno, el cual abandona en el ins- tante de solidificarse. El gas, al desprenderse, proyecta muchas ve- ces una parte del metal fuera del crisol etique está contenido. Esta singular propiedad no ha recibido todavía un espjicacion satisfac- toria. El ácido sulfúrico concentrado e hirviendo, ataca la plata i la con- vierte en sulfato con desprendimiento de ácido sulfuroso. El ácido nítrico, ala temperatura ordinaria, la disuelve fácilmente ; se forma nitrato de plata ise desprende deutóxido de ázoe. El ácido clorhídri- drico solo ataca la plata cuando ostá mui dividida i a la temperatura de la ebullición. El azufre, el fósforo, el seleuio, el cloro, el bromo i el iodo pueden combinarse directamente con la plata. 352. Estado natural.—La plata existe en la naturaleza bajo di- versos estados, pero principalmente en estado nativo, cristalizada en cubos o en octaedros, i en estado de súlfuro i de cloruro. Cloruro 5 ss'ili'jirn «Jo pinto. 353. Cloruro de plata. AgGL—EI cloruro de plata, se prepara en los laboratorios descomponiendo el nitrato de plata por una disolu- ción de sal marina*, Hai doble descomposición i el cloruro de plata se precipita. AgO, AzOs-j-NaCl=AgCl-f-NaO, AzOs. De este modo se obtiene el cloruro de plata bajo la forma de una masa blanca, coagulada i mui densa, completamente insoluble en el agua. Bicloruro de plata es igualmente insoluble en el Acido nítrico ; pero se disuelve mui fácilmente en el amoniaco, en los biposulfitos i súbitos alcalinos. El cloruro de plata se altera mui rápidamente ala luz; se ennegre- ce ise trasforma en un subcloruro Ay2CI. Al calor no se descompone, pero a una temperatura de 260°, se funde en un líquido amarillo que se solidifica en una materia traslúcida, parecida al cuerno, que se deja cortar con el cuchillo. Da vapores sensibles al calor rojo, pero no es bastante volátil para destilar. E! cloruro de plata se reduce fácilmente por el hidrójeno ; hai for- mación de ácido clorhídrico ila plata queda en libertad: AgClJ\-H= HC¿-\-Ag. El hierro, el zinc, el estaño i muchos otros cuerpos le reducen igualmente. Lo mismo sucede con ios óxidos i carbonates alcalinos i terrosos. En los laboratorios se emplea el cloruro de pla- ta para obtener la plata metálica en estado de pureza absoluta: basta para esto reducirlo por una corriente de hidrójeno, o bien por una mezcla de creta i de carbón. El cloruro de plata se encuentra en la naturaleza cristalizado en cubos : es gris o violado, lijeramente traslúcido: su composición es idéntica a la del cloruro artificial. 35/ i. Sulfuro de plata.—La plata iel azufre se combinan direc- tamente cuando se calienta una mezcla de estos dos cuerpos. El exceso 216 de azufre destila, i si se activa la temperatura hasta el rojo, el súlfti- ro de plata se funde 5 se solidifica luego en una masa cristalina. Este sul- furo de plata tiene por fórmula AgS. Existe cristalizado en la natura- leza bajo la forma cíe octaedros regulares. Obtiénese el mismo súlfuro de plata, por vía húmeda, cuando se precipita una sal de plata por hidrójeno sulfurado o por un sulfbidrato alcalino. La plata descompone al ácido sulfhídrico, aun en frió, ma- yormente en presencia del agua, i su superficie se cubre de una pelí- cula negra de sulfuro. Por esta razón la plata se ennegrece tan fácil- mente en los sitios donde hai emanaciones sulfúreas, i la vajilla de plata se pone negra cuando se calienta en ella o se sirven calientes ciertos alimentos que puedan desprender hidrójeno sulfurado, como huevos o pescados, sobre todo si no están mui frescos. El sulfuro de plata se combina con gran número de súlluros metáli- cos, especialmente con los saltaros electronegativos, tales como los de arsénico i antimonio. La naturaleza nos presenta cristalizados muchos de estos sulfures dobles. Nitrato íc plata. 355. Nitrato de plata, AgO, AzO5. —EI nitrato de plata es la úni- ca sal de este metal que merece ser estudiada particularmente. Es blanco, soluble en el agua i cristaliza en láminas romboidales. Se funde sin descomponerse ala temperatura del calor rojo sombrío; pero a una temperatura mas elevada, se descompone como todos los nitratos, i deja por residuo plata metálica. El nitrato de plata es mui cáustico ; corroe fuertemente la piel i la mancha de negro, cuyas manchas desaparecen por medio del ioduro de potasio; fundido i amoldado en forma de silindros, constituye el cáustico que usan por lo jeneral los médicos con el nombre de piedra infernal El nitrato de plata se prepara disolviendo en el ácido nítrico dilui- do la plata pura, ausiliando Ja reacción con un calor suave. Evapo- rándola disolución se obtiene la sal cristalizada. Alcaeioracs i3c nial ». 356. Aleación de plata i corre. —La plata es un metal demasía do blando para poder emplearlo en estado puro en Ja fabricación de las monedas, de las medallas, de las vajillas i otros objetos. Las piezas fabricadas con la plata pura no tardarían en gastarse i en per- derla pureza de sus contornos. Si se agrega a este metal una peque- ña cantidad de cobre, se aumenta considerablemente su dureza sin alterar notablemente su color. Las aleaciones de plata i cobré deben tener cantidades determinadas de estos metales, lo cual está garanti- do por la lei. Según la leí, las aleaciones que se hacen en Francia deben componerse: Plata. Cobre. Moneda de p1ata....... 900 100 Medallas . 950 50 Vajillas 950 50 Alhajas. ........... 800 200 La lei acuerda para estas cantidades un permiso de algunos milé- simos a causa de la dificultad de obtenerlas por la fundición directa de os dos metales. El permiso para las monedas i medallas es de 3 mi- ésiinos de diferencia por exceso o por defecto ; para las vajillas i alha- jases de 5 milésimos. En Chile, la lei de la moneda de plata es la misma. Oro, sus cloruros i sus aleaciones.—Platino, estado natural i estraccion. íí>ro. EQUIVALENTE, All = 1227,8. 357. Propiedades.—El oro tiene un color amarillo característico ; es el mas maleable i el mas dúctil de todos los metales. Reducido a hojas mui delgadas se pone trasluciente, haciendo tomar un color verde ala luz trasmitida. Se funde al calor blanco i, como la plata, se volatiliza a una temperatura mas elevada o bajo la acción de una corriente galvánica mui intensa. Su densidad es —19,5; puede cristalizar por fusión bajo diferentes formas. El oro no se oxida en contacto del aire ni del oxíjeno a ninguna temperatura. Los ácidos sulfúrico, nítrico i clorhídrico no tienen acción sobre este metal. El agua réjia le disuelve i le trasforma en sesquicloruro AvzCP. Los únicos metaloides que atacan en frió al oro son el cloro i el bromo. El oro se encuentra siempre en la naturaleza en estado nativo, en pequeñas masas o en cristales diseminados en las arenas o en los te- rrenos de aluvión antiguo. 358. Cloruros de oro.—El oro forma con el cloro dos combina- ciones: un Subcloruro, Au-Cl, i un sesquicloruro Au2 Cls. El subcloruro, AuACI, se obtiene descomponiendo por el calor el sesquicloruro. El exceso de cloro se desprende i se obtiene por resi- duo un polvo verdoso insoluble en el agua. El sesquicloruro de'oro, Au2CP, es la sal de oro por excelencia. Se obtiene bajo la forma de una masa cristalina,de un color rojo pardo, mui delicuescente al aire, mui soluble en el agua, en el alcohol i en el éter. Se descompone por el calor i por la luz solar. Se le prepara disolviendo el oro en agua réjia i evaporando la disoluciona un calor moderado. El sesquicloruro de oro, disuélto en el éter, se empleaba antiguamente en medicina bajo el nombre de oro potable. El sesquicloruro de oro hace el papel de ácido. Se íé podría llamar ácido cloro-áurico. Se combina, en efecto, con los cloruros alcalinos i con otros muchos cloruros metálicos, para formar cloruros dobles o clorosales cristalizables. Ejemplo: el cloruro doble de oro i de potasio, KCI,Au2CP. 359. Aleaciones de oro.—El oro puro es demasiado blando para emplearlo en la fabricación de monedas, vajillas, joyas, etc., i hai que alearlo con un poco de cobre o plata, a fin de obtener un metal mas duro i fusible que el oro puro. Las leyes de las aleaciones-de oro i co- bre empleados en Francia son las siguientes: Oro Cobre Monedada oro.. 900 100 Medallas 916 ..,. 84 Joyas (1.a lei) 920 80 (2.a lei) 840 160 (3.a lei)... 750 250 Esta última lei es la que emplean con preferencia los joyeros. Las aleaciones de oro i de plata, se someten, antes de entregarlas al co- mercio, a ensayes que tienen por objeto comprobar la lei. l'lníino. EQUIVALENTE, Pt=l232. 360. Propiedades. —EI platino forjado es blanco gris, dúctil, maleable i mui tenaz. Es infusible al luego de forja,, pero se funde al calor producido por un soplete de hidrójeno i oxíjeno, o entre los polos de una pila enérjica. Posee, como el hierro, la propiedad de ablandarse al calor blanco i dejarse forjar i soldar consigo mismo, sin la interposición de otro metal. Su densidad es = 22,5. El platino no se oxida en contanto del aire o del oxíjeno a ninguna temperatura. Los ácidos sulfúrico, nítrico i clorhídrco no tienen ac- ción sobre este metal. Como el oro, se disuelve en el agua réjia i pa- sa al estado de bicloruro, PtCl2. El azufre, el fósforo, el silicio i al- gunos otros metaloides pueden combinarse directamente con el pla- tino bajo la influencia del calor. El cloro puede atacarle igualmente, pero de una manera mui lenta; el iodo i el bromo no tienen acción sobre él. La facilidad con que el silicio ataca el platino, es la causa de la des- trucción de los crisoles de platino que se calientan a fuego desnudo sobre carbones incandescentes. La sílice que siempre contiene el car- bón ordinario, se reduce bajo la triple influencia del carbono, el ca- lor i el platino, i el silicio que queda libre, se combina con este úl- timo metal. Se evita este inconveniente, colocando el crisol de pla- tino en otro crisol de arcilla, en el fondo del cual se coloca una lije- ra capa de magnesia o de cal viva. El platino puede obtenerse bajo la forma de una masa esponjosa, tierna i de color gris, llamada esponja deplatino, o bajó la forma de un polvo negro, excesivamente fino, llamado negro de platino. Bajo estos dos estados, el platino goza de la propiedad de condensar los gases con desprendimiento de calor, i de determinar, en contacto del aire i del oxíjeno, la inflamación de los gases ide los vapores combusti- bles, Así, si se proyecta un fragmento de esponja de platino en una campana que contenga una mezcla detonante de oxíjeno i de hidró- geno, la esplosioñ se verifica inmediatamente. Del mismo modo, si se dirije una corriente de hidrójeno sobre un pedazo de esponja de pla- tino sumerjido en el aire, éstese pone incandescente i el gas se infla- ma. El platino forjado no presenta esta propiedad a la temperatura ordinaria, pero puede adquirirla bajo la influencia del calor. Todos estos fenómenos se deben a una fuerza particular, comple- tamente desconocida, i que se designa bajo el nombre de cataliptica. 361. Estado natural i estraggion.—El platino existe en estado nativo diseminado, como el oro, en la arena i en los terrenas de aluvión antiguo. Se le encuentra principalmente en Colombia, Bra- sil ien los montes Urales en Siberia. Se le encuentra mezclado cos- tantemente con otros metales, tales como el paladio, el rodio, el iri- dio, etc. El procedimiento que se emplea para la estraccion del platino es mui sencillo. Se trata el mineral por elaguaréjia, que disuelve el pla- tino i los demas metales que le acompañan. Se,agrega agua al líqui- do i'se vierte eu él una disolución concentrada de clorhidrato de amo- niaco, que forma al instante un precipitado amarillo de cloruro do- ble do platino i amoniaco. Este precipitado, seco i calcinado al rojo sombrío, deja por residuo una masa porosa que no es sino esponja de platino. Se reduce esta masa a polvo, i se agrega agua para for- mar una pasta homojénea, la cual se introduce en un cilindro de la- tón cc (fig 53), cuya parte inferior se introduce en una cápsula de acero C. Cuando el cilindro esta lleno basta la mitad, se comprime la masa con un pistón de acero P. El agua se separa del metal, i al fin de cierto tiempo, el metal se encuentra unido en un disco bastan- te compacto. Se calienta entónces este disco al calor blanco en un crisol de barro, i se le golpea sobre un yunque con un martillo pe- sado, hasta que el platino baya adquirido bastante cohesión para poder ser forjado i pueda tomar todas las formas que se quiera darle. • QUIMICA ORGANICA. Naturaleza de las materias orgánicas; sus análisis.—Caracteres de los ácidos orgánicos mas usuales: oxálico, acético, láctico, tártrico, tánico.—Alcalis orgánicos. Quinina. Saíuraieza tic las laaicrias orgnaka»: «as análisis. 362, Naturaleza de las materias orgánicas.—La química or- gánica tiene por objeto el estudio de las sustancias vejetales o anima- les. Estas sustancias se componen, unas de carbono e liidrójeno, otras, en mayor número, de carbono, liidrójeno i oxíjeno; otras, en fin, particularmente las que provienen de la organización animal, de car- bono, liidrójeno, oxí jeno i ázoe. Mui raramente se encuentra en su composición azufre, fósforo, cloro, indo, hierro, etc, Se llama principio inmediato, toda sustancia que ofrece siempre las mismas propiedades, cualquiera que sea el ve je tal o el animal que la suministre, i de la cual no pueden separarse muchas especies de materias sin alterar evidentemente su naturaleza i su constitución ; tales son, por ejemplo, la quinina, la morfina, etc. Todas las materias orgánicas se descomponen por el calor ; a una temperatura moderada, destilan algunas sin alteración, como pel" ejemplo el alcohol, el éter, etc. ; otras se volatilizan i se descompo- nen en parte, como el ácido oxálico ; otras, en fin, se destruyen com- pletamente, como el almidón, el azúcar, etc. Las sustancias n° azoadas sometidas a la acción del calor dan en jeneral agua, ácido acético, cuerpos alquitranados i dejan un residuo de carbón ; las sus- tancias azoadas suministran, ademas de estas materias, carbonato de amoniaco. 393. Análisis elemental de las materias orgánicas.—El anális elemental de las materias orgánicas tiene por ob jeto el hacer conocer la naturaleza i las proporciones de los cuerpos simples que las cons- tituyen. El procedimiento que mas jeneralmente se emplea es el de M. Liébig. Por este procedimiento, la materia orgánica se quema en un tubo de vidrio con un cuerpo rico en oxíjeno, como el óxido de cobre oel cromato de plomo; se forma ácido carbónico que se absor- be por medio de una disolución de potasa colocada en el aparato de bolas, i agua que se absorbe en otro tubo que contenga cloruro de calcio. El peso del ácido carbónico indica el peso del carbono conte- nido en la materia orgánica ; el del agua sirve para calcular el peso del hidrójeno. Si el peso del hidrójeno agregado al del'carbono re- presenta exactamente el peso de la sustancia analizada, es que ésta no contiene mas que esos dos elementos ; en el caso contrario, la dife- rencia entre el peso de la sustancia i el de estos dos cuerpos repre- senta el peso del oxíjeno. Si la materia contiene ázoe, se recoje este gas en una probeta i se aprecia su peso por la medida de su volu- men. Se puede también medir el peso del azoo trasformándole en amoniaco; basta para esto calentar la materia orgánica en presen- cia de un exceso de álcali. Caracteres tic lo.* úeiilos orgánicas ma» usuales. Aaido o válico, acético láctico, tártrico, tánico. 36/ i. Caracteres jenerat.es de los agidos orgánicos.—Estos áci- dos se encuentran repartidos abundantemente en la organización ve- jetal; algunos, tales como los ácidos fórmico, úrico, etc., existen for- mados en los animales. La química no solo puede reproducir un corto número de ellos, sino también formar otros nuevos. Son por lo.jene- ral compuestos de carbono, hidrójeno i oxíjeno en proporciones mui variables. Casi todos son sin color, sólidos i cristalizables, esceptoan- do algunos que son líquidos, tales como los ácidos fórmico, láctico, etc. ; son solubles o disolubles en el agua. Sometidos a la acción del calor, algunos ácidos orgánicos se volatilizan sin alteración, como el ácido acético; otros se descompo- nen enteramente. Cuando se destilan estos últimos en un baño ele aceite, es decir, a una temperatura de cerca do 230 ’, se formn áci- dos pirogenados que difieren de los ácidos primitivos por el agua i el ácido carbónico, o por vno u otro de estos dos compuestos se com- prueba durante esta destilación un desprendimiento de vapor de agua i ácido carbónico puro ; ejemplo: el ácido i ártico //O-—áci- do piroiárlico C'>ílA(J\lí()ár ácido carbónico i agpa, 2COi i 2HO, que se desprenden. Estos ácidos pirojenados, una vez formados, no pueden reproducir los ácidos de que provienen. El cloro ataca ciertos ácidos orgánicos i produce ácidos clorados ; de esta manera el ácido acético C^fPCP,HO se trasforma en ácido cloroacético CdCftQdFÍO. Se vé aquí que el cloro lia sostituido al hi- drójeno equivalente por equivalente. El ácido nítrico los descompone casi todos i forma, cediéndoles,oxíjenp, agua, ácido carbónico i mu- chas veces ácido oxálico. El ácido sulfúrico los descompone mui a menudo también apodenándose de su agua. Ejemplo : el ácido oxálico se descompone en óxido de carbono i en acido carbónico. El calor i las fermentaciones desarrollan muchos ácidos orgánicos ; por ejemplo, iodos ios ácidos pirojenados; el ácido acético que se forma en la destilación de ia leña ; los ácidos láctico, tánico, pép- tico, etc. Las sustancias que ordinariamente se emplean para produ- cir ácidos orgánicos son ajenies de oxidación, a los cuales se hace obrar sobre las materias vejetales o animales; tales son el ácido ní- trico, el ácido crónico, la mezcla de ácido sulfúrico i bióxido de manganeso, etc. Se emplean muchas veces también para producir estos ácidos, los álcalis, i en particular ia potasa : de esta manera se obtienen los ácidos grasos por la acción de la potasa sobre la es- tearina, la' margarina, la oleína, etc. 365. Agido oxálico.—El ácido oxálico es un cuerpo sóiido, incoloro, cristalizado en prismas de h caras, soluble en el agua, de un sabor agrio i picante, venenoso cuando se torna en do- sis de 15 a 20 gramos. El calor’ le descompone en agua, en óxido de carbono, en ácido carbónico i en una pequeña porción de ácido fórmico. El ácido sulfúrico le quita su agua i- le descompone ente- ramente en óxido de carbono ien ácido carbónico: C¿o:>,Ho-\-C 0'¿==-CO-\-C0-l-\rS03,H0. El ácido azóticolecedeun eqni.de ox'- jeno i le trasforma en ácido carbónico ; igual reacción tiene lugal' con el bióxido de manganeso 2C2OKHO-\- ‘dn02=HC o^^-\-Mno,C20J -J-2//0. El ácido oxálico se encuentra-en estado libre en los fila- mentos de los garbanzos, en estado de bioxalato do potasa en la ace- dera. Se le obtiene artificialmente, tratando una parte de almidón o de azúcar por 8 partes de ácido nítrico diluido. En Suiza se le es- trae del bioxalato de potasa que contiene la acedera ; se trasforma des- de luego esta sal por medio del acetato de plomo, en oxalato de plomo, el cual se descompone en seguida por el ácido sulfúrico dilui- do, Este ácido se emplea en la fabricación de las teias pintadas, para limpiar el cobre i quitar las manchas de herrumbre. El ácido oxálico forma con las bases sales llamadas oxalatos. To- dos los oxalatos se descomponen por el calor en una mezcla de óxido de carbono i ácido carbónico que se desprende i en óxidos metálicos o en metales. Así, el oxalato de zinc da óxido de zinc i volúmenes iguales de óxido de carbono i ácido carbónico ZnO,C20%—Co~\~ C0lArZn(j. El oxalato de plata da plata metálica i ácido carbónico: AgO,C203=2C02 El ácido sulfúrico descompone todos ios oxa- latos tranformándolos en sulfatos, en óxidos de carbono i en ácido carbónico : KO,C203-\~SOá==--CO-\-C02 Todas las disolu- ciones de oxaiatos dan, por la cal, un precipitado blanco de oxalato de cal. Si se descompone por el calor el oxalato de amoniaco, se obtiene una sustancia blanca, sin sabor, sin olor i soluble en el agua hirvien- do. Esta sustancia, que lleva el nombre de oxánidb, tiene por fórmu- la C 202,AzH2, i no difiere del oxalato de amoniaco AzIPIIO ,C2OA, mas que en dos equi. de agua; dándole estos dos equi. de agua, vuelve a pasar ai estado de oxalato de amoniaco. El oxámido tiene una grande importancia teórica. M. Dura as lo considera como una combinación de dos equi. de óxido de carbono, C 202, con un radi- cal hipotético, AzlP, que ba' recibido el nombre de amidójmo»■ 360. Agido acético.—El ácido acético (PIPfpJIO es un cuerpo sólido basta la temperatura de -J- 17°. A esta teinpertura, se funde i forma un líquido incoloro, de un olor característico (olor a vinagre fuerte), de un sabor ácre i mui cáustico. Su vapor arde en contacto del aire con una llama azul. Este ácido se descompone al calor rojo en ácido carbónico i en un cuerpo líquido, incoloro, volátil i mui com- bustible llamado acetona o espíritu piroacético, cuya fórmula es CGH6O2. El cloro irasforma el ácido acético en un ácido llamado clo- r oacético, en el cual, los tres equivalentes de hidrojeno se hallan reemplazados por 3 equi. de coloro CICPC/\HO El ácido acético existe en estado de acetato de potasa, de sosa o de cal, en la sávia de todas las plantas. Se ferina en la destilación de las maderas ide otras-muchas sustancias orgánicas. El vino, en pre- sencia del oxijeno del aire i de una materia orgánica azoada que exci- te la fermentación, se trasforma en vinagre o ácido acético diluido. La teoría de esta trasforinacion es mui sencilla: el alcohol contenido en el vino, absorbe á equi. de oxijeno i forma ácido acético i agua; C^O2 (alcohol)+/¡i/0=p/P03,f/0 (ácido acético) +2HO. El vinagre de madera, o ácido piro leñoso, se prepara en grande, cal- cinando la madera en cilindros de hierro; se produce agua, alqui- trán, ácido acético i un líquido análago al alcohol mui volátil, in- flamable, llamado espíritu de madera, cuya fórmula es (PIPO2- El ácido acético se separa de estos diversos productos, convirtiéndole, por medio del carbonato de sosa, en acetato de sosa, sal que se des- compone en seguida por el ácido sulfúrico. En fin, puedo obtenerse también el ácido acético por Ja destilación de los acetatos metálicos: de este modo es como prepara, valiéndose dd, acetato de cobre, el ácido acético puro, llamado vinagre radical. 224 El ácido acético forma con las bases sales llamadas acetatos. Es- tas sales se descomponen al calor rojo, i dan por lo jeneral ácido acé- tico iun residuo metálico; algunas veces dan acciona i dejan un car- bonato ; por ejemplo, el acetato de barita. Todos los acetatos son so- lubles en el agua; puestos en contacto con un ácido poderoso, dejan desprenderse el ácido acético, el cual se reconoce fácilmente por su olor, que es característico. 367. Acido lactigo.—El ácido láctico C^H:,O\HO es un líquido de consistencia de jarabe, incoloro, inodoro i de uu sabor fuertemen- te ácido. Es mui soluble en el agua, en el alcohol i en el éter. So- metido a la acción de un calor moderado, pierde su equivalente de agua i pasa al estado anhidro; aúna temperatura mas elevada, se descompone completamente. El ácido nítrico le trasforma en ácido oxálico. El ácido láctico existe formado en los sueros, en el jugo avinagrado de las betarragas, de las hortalizas, de las lentejas, en la berza ácida, etc. Se le encuentra igualmente en ciertos humores de la economía animal, en la sangre, en la orina, etc. Se le estrae jeneralmeníe de ios sueros, a los cuales se agrega cal, que satura al ácido láctico i le convierte en lactato de cal. Se descompone en seguida esta sal por el ácido oxálico, el cual se apodera de la cal i deja libre al ácido láctico, 368. Acido tártrico.—El ácido tártrico sun cuerpo sólido, de un sabor ácido agradable, soluble en el agua i cristaliza en gruesos prismas oblicuos de base rombal. Pierde por el calor sus dos equi. de agua ise convierte en anhidro (ácido pirolátrico); el ácido nítrico le trasforma en ácido oxálico. El ácido tártico se encuentra en gran número de frutas, hojas i raices. Se le estrae del tai trato áci- do de potasa que se deposita en el interior de los toneles que contie- nen vino. Este tartrato ácido, tratado por el carbonato de cal, cede la mitad de su ácido a la cal, i se trasforma en tartrato neutro de po- tasa i en tartrato de cal; este último descompuesto por el ácido sul- fúrico diluido, forma sulfato de cal i ácido tártrico que queda disuelto en el líquido: filtrando para separar el sulfato de cal, i evaporando ten- dremos el ácido tártrico cristalizado. El ácido tártrico forma con las bases sales llamadas tartratos, de las cuales las mas importantes son el bitrartrato de potasa o crémor tártaro, i el tartrato doble de antimonio ide potasa conocido con el nombre de emético 369. ácido tánico.—El ácido tánico o tonino ClBHJo°,3lío es un cuerpo sólido, blanco amarilloso sin olor, de un sabor mui astrinjen- te, soluble en el agua, en el alcohol i en el étej¿. Disuelto en el agua i espuesto al contacto del aire, absorbe fácilmente el oxíjeno i se tras- forma en ácido gálico, con desprendimiento de ácido carbónico. El ácido tánico se combina con la piel animal i forma un compuesto in- soluble, imputrescible e impermeable que se conoce bajo el nom- bre de cuero. El tanino precipita completamente la jelatina de sus disoluciones. El ácido tánico existe formado en la nuez de agalla, en la corteza cielos árboles i en casi todos los vejetales. Se le estrae de la nuez de agalla reducida a polvo i tratada por el éter, el cual disuelve el ácido tánico i le abandona en seguida por evaporación. La tinta ordinaria se prepara con el ácido tánico. Se mezcla una infusión de nuez de agallas con una disolución de sulfato de protóxido de hierro. Se forma tanaío de protóxido de hierro, que es de un co- lor gris azulejo, pero que ennegrece en contacto del aire, porque se trasforma en tanaío de peróxido de hierro. Se agrega ordinariamen- te a la tinta una pequeña cantidad de azúcar o de goma arábiga, a fin de darle mayor consistencia. Alcalis orgánicas. @jaií»iiaa. 370. Alcalis orgánicos.—Se designan bajo este nombre, los compuestos que, del mismo modo que Jos óxidos metálicos, pueden combinarse con los ácidos para formar verdaderas sales. Estos cuer- pos son por lo jeneral inodoros i fijos, poco solubles en el agua i so- lubles en el alcohol o en el éter; la mayor parte cristalizan regular- mente, tienen un sabor acre i amargo i constituyen venenos mui ac- tivos. Del mismo modo que los álcalis minerales, hacen tomar el co- lor verde al jarabe de violetas i restablecen el color azul a la tintura de tornasol enrojecida por un ácido. Se descomponen por el calor con desprendimiento de vapores amoniacales, lo que prueba que estos cuerpos contienen ázoe. Existen ordinariamente en las plantas, don- de se les encuentra combinados con diversos ácidos, tales como los ácidos láctico, mecónico, etc. Los principales álcalis vejetales son : la morfina, la narcoíina, la estricnina, la quinina i la cinconina. 371. Quinina.—La quinina 6110, es una sustancia blanca, amarga, mui poco soluble en el agua, soluble en el alcohol i en el éter. Su disolución acuosa, restablece el color azul ala tintura de tornasol enrojecida por un ácido. Calentada la quinina hasta 120% pierde sus G equi. de agua ise trasforma en anhidra. A una tempe- ratura mas elevada se descompone completamente dando un des- prendimiento de amoniaco. La quinina existe en las cortezas de las quinas combinada con el ácido quínico, i por lo regular asociada con otro álcali orgánico llamado cinconina.. Para prepararla, se emplea con preferencia la quina amarilla que la contiene en mayor cantidad. Se pulveriza la corteza i se le trata por el agua hirviendo cargada de ácido sulfúrico, que disuelve la quinina ila trasforma en sulfato. Se filtra la disolu- ción, se la descolora por el carbón animal i se le agrega amoniaco. Estábase se apodera inmediatamente del ácido sulfúrico para for- mar sulfato de amoniaco, i la quinina precipita bajóla forma de un polvo blanco. La quinina se combina con casi todos los ácidos formando sales cristalizables, de las cuales la mas importante es el sulfato neutro de quinina, que se emplea en medicina como febrífugo. Esta sal es blan- ca, cristalizada en agujas finas i sedosas; es mui poco soluble en el agua fría, pero se disuelve fácilmente en el agua hirviendo. Se le obtiene combinando directamente la quinina con el ácido sulfúrico. El descubrimiento de la quinina i su sulfato, fué hecho en el año 1820 por MM. Pelletier i Caventou. Celulosa.] Maderas.—Féculas. Déxtriua. Glucosa.—Harinas. Almidón de trigo.—Gluten. Panificación. Celulosa. Madera#. 372. Celulosa.—La celulosa es la sustancia mas esparcida en la organización vejetal; en efecto, esta sustancia es la que constituye las paredes de las células i de los vasos de todas las plantas. Se en- cuentra casi pura en el algodón, en el cáñamo, en el lino i en la mé- dula de saúco. El papel, los lienzos viejos i todas las fibras vejetales que han sufrido numerosos lavados, contienen igualmente la celulosa en estado de pureza. La celulosa es blanca, sólida i diáfana; es insoluble en el agua, en el alcohol, en el éter i en los aceites fijos i volátiles. Los ácidos i los álcalis mui diluidos tienen poca acción sobre ella ; pero cuando están concentrados, la destruyen ila trasforman en varios productos. Así, los ácidos sulfúrico i fosfórico la convierten desde luego en una sus- tancia soluble llamda dexlrina, en seguida, en una sustancia azuca- rada llamada glucosa. El ácido nítrico fumante se combina con ella i la cambia, sin alterar su forma, en un producto insoluble, eminente- mente inflamable i esplosivo, conocido íoajo los nombres de piro xi- lina, algodón nítrico o pólvora de algodón. La potasa i la sosa, a una temperatura elevada, trasforman la celulosa en un ácido par- ticular [ácido úlmieo), con el cual se combinan, La celulosa se compone de carbono, oxijeno e hldrójeno *, su fórmu- la es C'12//10O10. Se ve que el oxijeno i el hidrójeno se encuentran en esta sustancia en las proporciones necesarias para formar el agua. 373. Maderas.—La madera es un cuerpo formado por la celu- losa i por otra sustancia llamada leñosa o materia incrustante, que cubre interiormente las paredes de las celdillas o tubos fibrosos que la componen. Esta materia incrustante tiene por lo regular un color amarillo o pardo. Se encuentra mui abundantemente en las made- ras duras i en los* huesos de las frutas. Contiene mas carbono e hidro- jeno que la celulosa, por cuya razón en su combustión desarrolla mayor cantidad de calor que esta última. La madera es mas densa que el agua ; si flota sobre este líquido, es en razón del aire que contiene en sus poros. Sometida ala acción del calor en vasos cerrados, la madera se carboniza i da oréjen a diversos productos volátiles, de los cuales los mas importantes son, el ácido acético, el alquitrán i el espíritu de madera. Calentada en contacto del aire, la madera arde con llama i deja por residuo la ceniza, compuesta en gran parte de carbonato de potasa, sílice i alúmina. 374. Alteración i conservación de las maderas ;su coloración. —La madera sometida a la influencia simultánea del aire i de la humedad, se descompone al fin del tiempo i se trasforma en una materia parda o negra, llamada humus o mantillo. Esta alteración de la madera es el resultado de una fermentación lenta, producida por las materias azoadas que la savia ha depositado en su tejido. Muchas ve- ces la madera se destruye a causa de que varios insectos u otros ani- males se alojan en ella i concluyen, ahuecándola en todos sentidos, por desagregarla completamente i reducirla a polvo. Para protejerla madera contra estas dos causas de destrucción, basta introducir en su tejido materias antisépticas que la hagan im- putrescible i venenosa. Las sustancias preservadoras de que se hace mas frecuentemente uso son : el acetato de hierro, el sulfato de co- bre, el bicloruro de mercurio, el cloruro de zinc i el alquitrán. Se utiliza jeneralmente la aspiración vital para introducir estas materias en los árboles en pié, o recien cortados. Guando el árbol está aun en pié, se practica en su base una incisión circular, la cual se hace que comunique con un recipiente lleno de la disolución antiséptica. Po- co a poco el líquido sube al través de los canales conductores de la savia i se reparte por todas las partes del tronco i de las ramas. Cuan- do los árboles están recien cortados, se les coloca horizontalmente so- bre el suelo i se rodea el tronco, cerca de la estremidad inferior, con un saco impermeable que contiene el líquido preservado!’. La absor- ción se apodera pronto de éste ile hace penetrar en toda la masa del yejetal, en donde ¿-eempto a la sayia, M. Boucherie, por un procedimiento semejante, ha llegado en los últimos tiempos a teñir interiormente la madera. Así, con una di- solución de acetato de cobre, se obtiene madera vetada de verde; el nitrato de cobre, la tinturado campeche i la tintura de tornasol dan colores azules ; el sulfato de hierro i la nuez de agalla producen color negro, etc. PécnliU. Síexíriiaa. Ciíueosß. 375. Fécula.—La fécula o almidón Cl 2 es un cuerpo mui esparcido en la organización vejetal. Se le encuentra en las células de un gran número de plantas, bajo la forma de pequeños granos ovalados, compuestos de capas concéntricas, i que presentaneo un punto de su superficie un pequeño agujero llamado hilo (fíig sü). Las dimensiones de estos granos varían según la naturaleza de la planta que ios ha producido ; jeneralmente están comprendidos entre 2 mi- lésimos i 8 décimos de milímetro. El almidón puesto en contacto con el agua a una temperatura de 60. a 100°, se hincha considerablemente i se trasforma en engrudo ; una temperatura de 10° bajo cero hace perder al engrudo su consis- tencia i vuelve al líquido su fluidez primitiva. El iodo forma con el almidón un compuesto llamado ioduro de al- midón, de un color azul característico; si se tiene este ioduro de almidón clisuelío en el agua, i a una temperatura de 66°, pierde su co- lor, pero lo vuelve a tomar por enfriamento. Los ácidos diluidos, i particularmente el ácido sulfúrico, trasfor- man al almidón en dextrina ien glucosa o azúcar de fécula. Esta trasformacion se comprende fácilmente, considerando que el almidón i la dextrina tienen exactamente la misma composición, CI2H°O9,HO, i que el azúcar de fécula solo se diferencia de estos compuestos, en que tiene úequi. mas de agua, CridßOr),bHO. La potasa i la sosa for- man con el almidón compuestos solubles en el agua, en los cuales el almidón parece hacer el papel de ácido. 376. Estraccion. de la fécula de las patatas.—Los tubérculos de las patatas contienen en sus células gran cantidad de fécula, la cual se emplea corno sustancia alimenticia. Para estraer esta fécula, cuyos granos son mui voluminosos (cerca de 2 décimos de milímetro), se comienza por lavar los tubérculos, para quitarles la tierra que está adherida a su superficie, en seguida, se les reduce a pulpa por medio de un rallador, que rompe las celdillas, i se lava esta pulpa en ceda- zos bajo un chorrito de agua que arrastra la fécula i la trasporta a un ¡recipiente colocado debajo, en cuyo fondo se deposita. 377. Almidón de trigo.—-El trigo contiene también fécula ence- rrada en una especie de red cuyas mallas están formadas por una ma- teria azoada que se designa bajo el nombre de glúlen. La fécula del trigo, mas jeneralmente llamada almidón, se compone de granos mu- cho mas pequeños que los de la fécula de patatas; su diámetro es cerca de 4 centesimos de milímetro. Esta fécula se obtiene bajo la forma de un polvo mui blanco, casi cristalino, insípido, sin olor, in- soluble en el agua, en el alcohol i en el éter. Se le emplea jeneral- mente para almidonar los jéneros. Asociado con el gluten i sometido a la cocción, constituye el principal alimento del hombre, es decir, el pan. El almidón se estrae del trigo por un procedimiento análogo al que se emplea para sacar la fécula de las patatas. Se hace una pasta de harina ise amasa esta pasta bajo un chorrito de agua que arrastra la fécula i deja por residuo el gluten. El agua cargada de fécula se recibe en un recipiente, en donde esta sustancia se deposita por el reposo. 378. Dextrina.—La dextrina, cuya composición es idéntica ala del almidón iC12H¿Od JIO), es una sustancia sólida, amarillosa, fria- ble, parecida por sus propiedades físicas a la goma arábiga ; pero se distingue de esta última en que, tratada por el ácido nítrico ordina- rio, se trasforma en ácido oxálico i no en ácido múcico como lo hacen las gomas. La dextrina lleva este nombre a causa de la propiedad que tiene de desviar ala derecha el piano de polarización de la luz ; es mui soluble en el agua e insoluble en el alcohol puro. Ba- jo la influencia de los ácidos diluidos se apodera de h equi. de agua ise convierte en glucosa. Esta propiedad constituye su princi- pal carácter distintivo. Hemos visto que los ácidos diluidos trasforman el almidón en dex- trina. Esta trasformacion se opera por un simple cambio molecular, puesto que los dos cuerpos tienen la misma composición química. Se prepara la dextrina, manteniendo durante dos horas a la tempe- ratura de 100° una mezcla de almidón i ácido nítrico mui diluido en agua ; el ácido se evapora i el almidón se convierte en dextrina. La dextrina se emplea en las artes en la preparación de las telas ; en medicina i en cirujía, para preparar bebidas mucilajinosas i las fajas con que se forman los aparatos inamovibles en el tratamiento de las fracturas. 379. Glucosa.—La glucosa o azúcar de almidón (712H909,5HC), es una sustancia amarillosa, blanda, difícilmente cristalizable, de un sabor menos azucarado que el azúcar de caña, soluble en el agua i lijeramente soluble en el alcohol. El calor le descompone i le trasfor- ma en caramelo. El ácido nítrico forma con este cuerpo ácido oxálico i un ácido particular llamado ácido sacárico. En presencia de las ba- ses, como la potasa, la cal, el óxido de plomo, etc., la glucosa hace el papel de ácido i da oríjen a compuestos análogos a las sales. Bajo la influencia de los fermentos, la glucosa esperimenta la fermenta- ción alcohólica i se trasforma enteramente en alcohol, en ácido car- bónico i en agua: Gl2H90g,5H0=2CfiH602 (alcohol) + 4C02+2HO. La glucosa no es el solo cuerpo que goza de esta propiedad. El azú- car de frataso de uvas [Ci 2Hí2012), que se encuentra en los jugos ácidos de los vejetales, i principalmente en las frutas, se cambia tam- bién, bajo la influencia de los fermentos, en alcohol i en ácido car- bónico; Cl 2H12012- C 4Hfl02-|- /iCO2. Se prepara la glucosa haciendo obrar el ácido sulfúrico diluido so- bre el almidón, a la temperatura de la ebullición. El almidón se tras- forma desde luego en dex'trina, después en glucosa. Para separar ésta del ácido sulfúrico, se le agrega una cierta cantidad de creta i se hace pasar la disolución al través de un filtro de carbón animal. El sulfato de cal queda en el filtro i el líquido pasa clarificado i sin color ; se evapora este líquido i se obtiene la glucosa. La glucosa se emplea en la fabricación de la cerbeza i para componer los vinos poco azucara- dos o poco alcohólicos. El azúcar que contienen los orines de las per- sonas afectadas de la enfermedad llamada diabetis, es idéntica a la glucosa por su composición i por sus propiedades. Harinas. íilósfen. Panificación. 380. Harinas.—Las harinas de cereales se componen principal- mente de almidón i degluten, a los cuales se asocian en pequeña pro- porción algunos otros principios, tales como la glucosa, la dextrina, las materias grasas, la celulosa i sales. La tabla siguiente indica la composición de las diversas harinas, según los análisis de M. Péligot. TABLA DE LA COMPOSICION DE DIVERSAS HARINAS HARINAS. Almidón. Gluten. Glucosa i Dextrina. Materias grasas. Celulosa. Sales. De trigo.... 58,12 22,75 9,50 2,61 A,00 3,02 De centeno . 65,61 13,50 12,00 2,15 A,10 2,60 De cebada.. 65,A3 13,96 10,00 2,76 A,75 3,10 De avena... 60,59 ih ,39 9,25 5,50 7,06 3,25 De maiz.... 67,55 12,50 A,00 8,80 9,90 1,25 De arro z. .. 89,15 7,05 1,00 0,80 1,10 0,90 Se vé que la harina de trigo es laque tiene mayor cantidad de glú- teo, i por consiguiente mayor cantidad de materia nutritiva animal o plástica. Por esta razón, en casi todos los paises se empléala harina de trigo para la fabricación del pan. Esta harina es con frecuencia alterada fraudulentamente, pues la mezclan con otras harinas o con féculas que provienen de diversas plantas. Estas alteraciones se co- nocen jeneralmente por medio del microscopio. 381. Gluten.—El gluten, que forma, según hemos dicho, la materia nutritiva animal o plástica de los cereales, es una sustancia azoada, análoga por su composición a la fibrina, a la albúmina i a otros principios de la organización de los animales. Esta sustancia es blanda, de un color blanco azulejo, viscosa, elástica, insípida i de un olor desagradable ; es insoluble en el agua i en el alcohol, pero soluble en el ácido acético ; por el calor se descompone, i como todas las materias azoadas, da un desprendimiento de amoniaco. Espuesto al aire húmedo, el gluten se hincha, se ablanda i se pudre mui rápi- damente. Elglúten se obtiene amasando bajo un chorlito de agua una pasta de harina de trigo candeal. El agua arrastra la fécula i deja entre las manos el glúteo. Algunos químicos consideran este cuerpo como una mezcla de muchos principios grasos i azoados. 382. Panificación.—La harina de trigo, contiene como se aca- ba de ver, fécula, glúteo, glucosa, dextrina i algunas sales en peque- ña proporción. Para fabricar el pan, se hace una pasta con esta hari- na i con levadura fresca diluida en agua fria ; se amasa esta pasta i se la deja abandonada a sí misma a una temperatura de 15° a 20°. Bajóla influencia de la levadura, (‘"juna pequeña parte de almidón se tranfor- ma en glucosa, que, agregándose a laque ya existe en la harina, espe- rimenta la fermentación alcohólica, i se convierte bien pronto en al- cohol i ácido carbónico. Este ácido, queriendo desprenderse, dilata las células del gluten, lo que hace que la pasta se ponga lijera i espon- jada. Se dice entonces que la pasta está levantada i se la somete a la coc- ción en el horno. Se vé por lo que precede, que la fermentación que tiene lugar en este caso, no es una fermentación especial sino simple- monte la fermentación alcohólica, que estudiaremos un poco mas ade- lante. Azúcar de eaaa o de betarraga.—Fermentación alcohólica.—Bebidas alcohólicas. Vino Cerveza. Sidra. Azúenr de caña © de betarraga. 383. Azúcar de caña ode betarraga ; sus caracteres. —EI azú- car de caña o de betarraga, Ci2íluOu, es un cuerpo sólido, blanco i cristalizado en prismas romboidales ; cristalizado lleva el nombre de azúcar candía. A la temperatura de 180°, el azúcar de caña se fun- de en un líquido viscoso e incoloro que se trasforma por enfriamiento, en una masa sólida, trasparente i de fractura vitrea, conocida con el nombre de azúcar vitrea ; hacia 220°, pierde dos equi. de agua, i se trasforma en un cuerpo pardo, el caramelo, Cl2//'J09, en fin, si se eleva mas la temperatura, se descompone enteramente i deja por re- siduo un carbón mui negro, liviano e hinchado. El azúcar de caña es mui soluble en el agua e insolubie en el al- cohol. Los ácidos diluidos le trasforman inmediatamente en azúcar de uvas CI2//12()12; el ácido nítrico concentrado le cambia en ácido oxálico. El azúcar de caña no fermenta inmediatamente ; pero, bajo la influencia de los ácidos vejetales que contienen fermenta o se tras- forma en azúcar de uvas, i solo en este caso esperimenta la fermenta- ción. Este cuerpo se une fácilmente a las bases tales como la potasa, la sosa, la barita, la cal i el óxido de plomo, i forma con ellos compues- tos mui análogos a las sales. Así si se vierte agua de barita en una diso- lución concentrada e hirviendo de azúcar, se obtiene por enfriamien- (*) La levadura no es otra cosa que pasta fermentada hasta ponerse agria i en la cual el gluten alterado ha adquirido la naturaleza i propiedades de un fer- mento. Algunas veces se reemplaza la levadura por el fermento de cerveza. to nn depósito cristalino, el cual puede considerarse como un sacara- to de barita i cuya fórmula es BaO,Ci 2 A la temperatura de la ebullición, el azúcar reduce muchas sales metálicas. Esta propiedad se aprovecha para reconocer la presencia del azúcar en un líquido, aun en pequeña proporción. Con este obje- to se hace uso de un líquido azul, conocido bajo el nombre de reac~ tiw de frommherz, el cual no es otra cosa que una disolución de sul- lato de proíóxido de cobre, de potasa i de tartrato de potasa. Calen- tando esta disolución con una pequeña cantidad de azúcar de caña, previamente trasformada en azúcar de uvas por medio de un ácido, se enturbia inmediatamente, toma un color rojo, en seguida se descolo- ra i da un precipitado mas o ménos abundante de subóxido de cobre Cu2 O. El azúcar de caña se encuentra formado en la caña de azúcar, en la betarraga i en jeneral, en todos los jugos de las plantas que no con- tienen ácidos libres, puesto que, según hemos dicho, los ácidos le trasforman en azúcar de uvas. Se le estrae principalmente de la caña i de la betarraga. 38/j. Estragcion del azúcar de betarraga.—La betarraga es una raiz carnuda i suculenta, perteneciente a una planta bisánua que per- tenece ala familia de las quenopódeas. Estas raicee contienen cerca de 10 por ciento de su peso de azúcar asociado con diversas materias orgánicas. El procedimiento que se emplea para estraer el azúcar es el siguiente: Cuando las beterragas han adquirido todo su desarrollo, se las arranca, i después de haberlas lavado se les somete a la acción de un rallador mecánico que despedaza sus células i la reduce a una pulpa mui fina. Esta pulpa se introduce en sacos de lana i se comprime por medio da una prensa hidráulica a fin de esprimir la mayor canti- dad del jugo que contiene. Como este jugo tiende a descomponerse con mucha rapidez, se le coloca inmediatamente en una caldera i se le callenta hasta 60 o 70°, Se le agrega en seguida una pequeña can- tidad de cal hidratada, i se calienta hasta que principie la ebullición. La cal se combina entonces con las materias albuminosas i colorantes que contiene el jugo i forma diversos productos insolubles que se ele- van a la superficie del líquido bajo la forma de espumas espesas. Esta primera operación lleva el nombre de defecación. Guando ha terminado la defecación, se decanta el líquido ise le filtra al través de carbón animal, haciéndole pasar por unos cilindros de hierro llenos de este carbón i cuyos fondos están agujereados del mis- mo modo que un espumador. Por esta filtración, el líquido se clarifi- ca i descolora. Se recibe en nuevos calderos calentados por el vapor a una alta presión, i se le hace hervir hasta que forme un jarabe sufi- cientemente concentrado para cristalizar. Se quita entónces el vapor i se deja enfriar. Cuando la temperatura del jarabe ha descendido a cerca de 50°, se le vierte en moldes de forma cónica, de tierra o de metal, que descansan por su cúspide, en la cual hai un agujero que se lia tenido cuidado de tapar con lienzo mojado. La cristalización dura 24 o 36 horas ; al fin de este tiempo, se quita el tapón i se deja co- rrer las melazas ; en seguida se da vuelta al molde i por lijaros sacu- dimientos, se saca el pan de azúcar, que se coloca en los almacenes al abrigo de la humedad. La estraccion del azúcar de betarraga es una de las industrias mas importantes. Se estrae el azúcar de la caña de azúcar por un procedimiento poco diferente del anterior. Se comprimen las cañas por medio de molinos puestos en movimiento por una rueda hidráulica o por una máquina de vapor. El jugo que se recoje se coloca en una primera caldera en donde se le purifica por una pequeña cantidad de cal hidratada. Se le concentra en seguida en otros calderos i se le hace cristalizar. Se ob- tiene de este modo el azúcar bruto o azúcar negro que se consume en gran parte en este estado. Las melazas, es decir, la porción de jarabe que no cristaliza, sir- ve para fabricar los licores alcohólicos, i principalmente el ron. Tanto el azúcar de caña como el de betarraga se somete ántes de ser entregado al comercio, a una operación conocida con el nombre de refinación. Esta operación consiste en disolver nuevamente el azú- car en una cierta cantidad de agua, a la cual se agrega carbón ani- mal i sangre de buei. Después de una ebullición suficientemente pro- longada, se hace pasar el jarabe al través de un filtro de carbón, i se le recibe en los moldes en que se le deja cristalizar. Fermentación alcohólica. 385. Fermentación alcohólica.—La glucosa o azúcar de almi- dón ((712//909,5//0) i el azúcar de uvas (C12//12012), disueltos en el agua destilada i colocados al abrigo del contacto del aire, se conser- van sin alteración durante un tiempo indefinido. Pero si se agrega a la disolución una cierta cantidad de levadura de cerveza i se ca- lienta la mezcla hasta 25 o 30f), se vé desaparecer poco apoco el azúcar i trasformarse en ácido carbónico, CO2. que se desprende i en alcohol C'-'FFO2, que queda en el líquido : Cl 2H909,5H0=/i GO2 -f 2 C,lH°02-j- 2HO Cl 2H12012==ZlG02_|_2G4H(i02. Este fenómeno lleva el nombre de fermentación alcohólica. La levadura de cerveza que en esta circunstancia hace el papel activo de fermento, es una especie de vejetal microscópico compuesto de célu- las ovoides (fig 55) llenas de granos excesivamente pequeños suspendi- dos en un líquido mucilajinoso. Miéntras el trabajo de la fermenta- ción se efectúa, se ven todas estas células en un continuo movimiento : salen a la superficie del líquido, en seguida bajan para volvei a su- bir arrastrados por las burbujas de ácido carbónico que se despren- den de todos los puntos de su superficie. Pero poco a poco disminuye su volumen, se altera su forma i concluyen por desaparecer, o mejor, por convertirse en otra materia gris e inerte. Así, el fermento es un ser organizado i vivo que, puesto en contacto con una disolución de azúcar se desorganiza i perece, produciendo una fuerza por la cual el azúcar se descompone i se traslóenla en alcohol i en ácido caí bonico. Si en lugar de agregar levadura de cerveza a una disolución de azú- car, se le agrega una materia orgánica azoada de oríjen animal o ve- jeta!, como clara de huevo, sangre, jetalina, gluten, etc., la fer- mentación se produce también; pero es necesario que intervenga el oxí- jeno del aire para que dé principio. El fermento se desarrolla entonces espontáneamente. Se organiza la primera célula i produce bien pron- to la segunda por una especie de desarrollo en un punto de su su- perficie esterna: ésta enjendra una tercera, i así en seguida, hasta que se haya agotado la materia orgánica necesaria para esta jenera- cion. El fermento, desarrollado de este modo, obra entónces sobre el azúcar i reproduce la serie de fenómenos que acabamos de indicar. Se ha visto de que manera se destruye el fermento a medida que obra sobre el azúcar para convertirle en alcohol i en ácido carbónico; se ha visto también como se forma. Ahora, si se agrega a una diso- lución de azúcar que contenga lavadura de cerveza (fermento) una materia orgánica azoada, el fermentóse destruirá por una parte i se formará por otra : de manera que concluida la fermentación, podrá quedar en el líquido una cantidad de levadura mayor que laque se ha- bía introducido. Esto es lo que precisamente sucede en la fabricación de la cerveza, la levadura aumenta poco mas o ménos en la razón de 1 a 7, porque la infusión de cebada jerminada con la cual se pre- para esta bebida, contiene una gran cantidad de materias azoadas que, organizándose, producen mucho mas fermento que el que se ne- cesita para destruir todo el azúcar que se encuentre en la infusión. La azúcar de caña no fermenta sino después de haber sido tras- formado en azúcar de uvas, bajo la influencia de los ácidos débiles. Sinembargo, una disolución de azúcar de caña mezclada con levaduia de cerveza, sufre la fermentación ; porque la levadura contiene siem- pre ácidos vejetales en proporciones suficientes para operar la tras- forrnacion de este azúcar en azúcar de uva. Solamente en este caso la fermentación es mas lenta. Casi todos los jugos de ios vejetales contienen materias azucaradas o amiláceas, asociadas con sustancias albuminosas susceptibles de fot' mar fermentos. La fabricación del vino, de la cerveza, de la sidra i demas bebidas alcohólicas, se apoyan sobre este beciio. SBe&lílas a'e»“«óticas; ylnoj sidra. 386. Vino.—El jugo de las uvas contiene azúcar, materias albu- minosas, materias colorantes, tanino i sales, principalmente bitartra- to de potasa. Este jugo, abandonado a sí mismo bajo la influencia del aire i de una temperatura de 15 a 20°, fermenta rápidamente i se trasforma en un líquido alcohólico llamado vino. Para hacer el vino se comienza por estrujar la uva i esprimir el mosto, lo que se ejecuta comunmente pisando hombres sobre ellas en los lagares. (*) Las uvas, así esprimidas, entran mui pronto en fermen- tación : el azúcar que contienen se cambia en alcohol que queda en el líquido, i en ácido carbónico, cuyo rápido desprendimiento es causa de que las materias sólidas se levanten i se reúnan en la super- ficie bajo la forma de una capa que se llama el sombrero. Al fin de seisu ocho dias, cuando la fermentación está para concluir, se proce- de ala trasiega; se saca desde luego el vino por una llave situada cerca del fondo de la cuba, i se espióme en seguida el orujo por me- dio de una prensa. El líquido se recibe en toneles que se tiene cuida- do de no tapar completamente pues la fermentación continúa en ellas durante cierto tiempo, produciendo un desarrollo de ácido car- bónico. Poco a poco el vino se aclara i cuando cesa la fermentación, suele trasegarse por segunda vez, i en los meses de agosto o setiem- bre se cuela o clarifica si es necesario. Para clarificar los vinos tintos se emplean claras de huevo, sangre de buei o jelatina. Estas sustancias se combinan con el tan i no, con una parte del principio colorante, i al coagularse arrastran las ma- terias en suspensión. Los vinos blancos, que contienen mui poco ta- nino, se clarifican con cola de pescado, porque se coagulan mucho mas fácilmente. Jeneralrnente se cree que los vinos blancos se fabrican con uvas blancas : este es un error. Muchos vinos blancos se obtienen de uva negra. La materia colorante de la uva que se encuentra en la corteza» no puede disolverse mas que en el alcohol, por consiguiente, solo después de haber fermentado el caldo de la uva puede tomar color» Se comprende, pues, que, si en lugar de pisar la uva, se le compri- me antes de la fermentación, se obtendrá un caldo incoloro que, se- (*) Es absolutamente indispensable para el desarrollo de la fermentación, desgarrar la uva con el objeto de poner el mosto en contacto con el aire. En efecto, se sabe que las uvas enteras abandonadas así mismas se secan i n° fermentan jamas. parado de las pequeñas partes de corteza que han quedado en la pren- sa o lagar dará vino blanco. Los vinos espumosos, como el champaña, se hacen con uva negra, cuyo zumo es jeneralmente mas azucarado que el de la uva blanca ; pero a fin de que el mosto no tome color, se evita en lo posible desga- rrar el tejido de la piel de los granos ode las raspas. Se recolecta la uva en el tiempo mas templado de la estación, se trasporta con cuidado a las prensas, i por una primera presión no mui fuerte se espióme el mosto, que debe dar el vino de primera calidad ; la masa esprirnida se pisa i prensa de nuevo fuertemente, i se obtiene un mosto coloreado, que se trasforma después en vino rosáceo. Se deja que fermente cuanto sea necesario i se le cuela dos o tres veces con- secutivas, se le agrega 3 a 5 por ciento de azúcar candia i se le coloca en botellas cuyas tapas se sujetan bien con alambres de hierro. El azúcar, bajo la influencia del fermento que todavía existe en el vino, esperimenta la fermentación alcohólica, pero el ácido carbónico que se forma, no pudiendo desprenderse, queda disuelto en el vino bajo la presión de muchas atmósferas i le hace espumoso. 387. Cerveza.—La cerveza es un bebida lijeramente alcohólica, preparada con granos de cereales, principalmente con la cebada cu- yo precio es poco subido. Para fabricar la cerveza, se principia por introducir la cebada en depósitos o-estanques de manipostería con A o 5 veces su volumen de agua, a fin de hacerla jerminar mas fácilmente. Cuando los granos se han hinchado suficientemente, lo que exije un tiempo que varia entre 12 a 3(5 horas, según sea la estación, se le trasporta al jermina- dor, especie de cueva sobre cuyo suelo se le esíiende en una capa de hO a 50 centímetros de espesor. La jerminacion demora de 15 a 20 dias. El jérmen adquiere entónces una lonjitud igual a los dos tercios de la del grano, i con él se forma una sustancia particular, la días- tasa, (*) que goza de la propiedad de trasformar en glucosa todo el almidón que contengan aun los granos de cebada. Para detener la jerminacion, se saca la cebada del jerminador i se la seca desde luego en un granero al aire libre, i luego en una estufa de corriente de aire caliente. Por efecto de la desecación, las raicillas se vuelven quebradizas, ise separan con mucha facilidad por una especie de tamización en aparatos a propósito. La cebada jerminada i privada de raicillas se deja espuesta por algún tiempo al aire libre, (*) La diastasa es una sustancia azoada, blanca, amorfa, soluble en el agua e insoluble en el alcohol puro. Esta sustancia se desarrolla siempre en torno del jérmen durante la jerminacion de los granos. Su oíicio es convertir en dex- trina i en azúcar la materia amilácea, con el objeto de que esta materia pueda disolverse i dar nacimiento al jérmen. La acción de la diastasa es mui enérji- ca : una parle basta para trasformar en dcxlrina i ¡tjego en azúcar 2QOQ par- tes de almidón. donde adquiere un poco de humedad i puede ser molida mas fácil- mente. Esta operación se fabrica entre muelas horizontales de piedra, mantenidas con tal separación, que ios granos queden rotos i estru- jados, pero no reducidos a harina. El producto es lo que se lla- ma malt. Se procede entóneesa la sacarificación del malt. Esta operación se efectúa en cubas grandes de madera, con doble fondo lleno de agu- jeros, de manera que pueda retener la cebada i facilite la introduc- ción i salida del líqfiido. En el espacio comprendido entre ámbos fon- dos, hai un tubo provisto de su llave para dirijir el agua calien- te. Puesto el malt en la cuba, se introduce en ella agua a (30° i en cantidad vez i media mayor que el malt; se remueve vivamente la mezcla con unas especies de horquillas, i se deja en reposo durante media hora para que el malt se hidrate lo conveniente; luego se introdu- ce agua a 90° hasta que la temperatura de la mezcla haya llegado a 75°, pues esta es Jamas favorable para la sacarificación ; después de re- mover de nuevo, se cubre la cuba i se deja reposar durante 3 horas. En este tiempo, la diastasa obra sobre el almidón i lo trasforma en glucosa que se disuelve en el agua. El líquido toma entonces el nombre de mosto. Se le saca i traspasa a unos calderos en donde se le hace hervir con oblon. Esta decocción tiene por objeto el comunicar a la cerveza un principio amargo i aromático que le da sabor iun olor agradable. La proporción de oblon debe ser de 1 a 2 'kilogramos por hectolitro de cerveza. Cuando el mosto ha sido oblonado se le traspasa a receptáculos en donde se le hace enfriar lo mas rápidamente posible. Se le vierte en seguida en una gran cuba i se le agrega levadura en la propor- ción ele 2 aá kilógraraos por cada 1000 litros. La fermentación prin- cipia mui pronto i dura de 2/j a ú8 horas : Ja glucosa se cambia en al- cohol que queda disuelto en el líquido i en ácido carbónico que se des- prende en gran parte. Cuando ha concluido esta fermentación, se pa- sa la cerveza a unos toneles cubiertos en donde mui luego se estable- ce una nueva fermentación ; se forma entonces una espuma abun- dante i espesa, que comprimida en sacos de telas, constituye la le- vadura de cerveza. Cuando esta segunda fermentación ha concluido, se clarifica la cerveza con cola de pescado i se tapan los toneles. BBA. Sidra.—La sidra se prepara con el zumo fermentado de las manzanas. (*) La fabricación de la sidra es muí sencilla; se machacan las man- zanas por medio de una muela vertical de madera o de piedra, i se deja la pulpa en infusión durante 2/t horas en contacto del aire. Es- ta infusión tiene por objeto el desarrollar en la pulpa un principio CO- CO En la provincia de Valdivia se prepara en gran cantidad una especie de sidra conocida con el nombre de chicha de manzana; lorante pardo que da a la pulpa un color amarillo. Se somete en se- guida la pulpa ala acción de la prensa i se recoje el zumo que es~ prime. La fermentación no tarda en producirse: cuando se juzga su- ficientemente fermentada, se traspasa la sidra a grandes toneles que no se tapan completamente para que la fermentación pueda concluir lentamente. En este estado, la sidra posee aun un sabor azucarado ; embotellada se vuelve espumosa. Pero a medida que la fermentación se concluye, toma un sabor ácido i lijeramente amargo. 239 Alcohol.—Eter sulfúrico.—Eter clorhídrico.—Eter acético. Alcohol. 385. Alcohol.—El alcohol (7*.//0O2, es un líquido incoloro, mui fluido, de un sabor quemante ide un olor aromático agradable. Su densidad es = 0,79 ; la de su vapor comparada con la densidad del aire es = 1,589. Hierve a 78° i resiste sin solidificarse hasta —9o°. Arde al aire con una llama azuleja produciendo ácido carbó- nico i agua. G4H602-j-120=áC02-f OHO El alcohol, puesto en presencia del aire i de ciertas sustancias po- rosas, tales como la esponja de platino, absorbe rápidamente el oxí- jeno i se trasforma en ácido acético : CkW02-\-Ii0=:CuW0k (ácido acético) -f2HO. La mayor parte de las materias azoadas de orí jen vojetal producen igualmente la oxidación del alcohol en contacto del aire. Hé aquí por que el vino, la cerveza, la sidra i otras bebidas alcohólicas, se avina- gran tan pronto en contacto del aire. El alcohol puro és mui ávido de agua; quita este líquido a todas las materias con las cuales se le pone en contacto. Al instante de combinarse el alcohol puro con el agua se produce calórico, i el volú- men total es menor que la suma de Jos volúmenes de los dos líquidos. El alcohol se deja descomponer fácilmente por el cloro : este gas principia por quitarle dos equivalentes de bidrójeno i le convierte en un líquido mui volátil, de un olor etéreo que lleva el nombre de al- dehida, CWO2; continuando su acción se sustituye a los 3 equi, d$ hklrójeno ida oríjen a un producty líquido, de un aspecto aceitoso, susceptible de cristalizar, de un olor penetrante particular i conocido bajo el nombre de doral C^HCPOi. El ácido sulfúrico ejerce sobre el alcohol una acción mui notable i que varía con la temperatura: í.° Si la temperatura no pasa de 709, el ácido sulfúrico se combina directamente con el alcohol i da oríjen a la formación de un ácido par- ticular que lleva el nombre de ácido sulfovínico, i cuya composición espresa la fórmula HO,ChIPO,2S'03. 5.° Si la temperatura se eleva hasta 140°, el ácido sulfúrico sepa- ra del alcohol un equi. de agua i le trasforma en un líquido volátil lla- mado éter sulfúrico: C 4HG02-f-S03,HO=C4H50 (eter) -fHO-f SGB,HO. 3.° Si la temperatura se eleva a 250 o 300°, el ácido sulfúrico sepa- ra del alcohol dos equi. de agua i le trasforma en hidrójeno bicarbo- nado: C 4H602-f SOs,HO===CftHft (hidroj. bicarbonado)+2HO+S03,H0. En ambos casos, el ácido sulfúrico no esperimenta ninguna modifi- cación. Obra por su sola presencia, sin apoderarse de ninguno cielos productos de la descomposición del alcohol. Para comprobarlo, se su- man los pesos de estos productos i se encuentra siempre igual al peso del alcohol descompuesto. El alcohol se prepara'sometiendo a la destilación el vino, la sidra i todos los licores fermentados que provienen de materias vejetales azu- caradas o feculentas. El alcohol, obtenido do esta manera, contiene siempre una cierta cantidad de agua: el líquido conocido bajo el nom- bre de aguardiente contiene 50 o 52 por 100 de su peso de agua; el alcohol ordinario o espíritu de vino, contiene 30 035 por 100. Des- tilando el alcohol ordinario sobre la cal viva, se obtiene el alcohol an- hidro abosoluío. Eter sulíáráeo? éter cJsrísMrié®, éter acético* 386. Eter sulfúrico.-—EI éter ordinario o sulfúrico, CdPO, es un líquido incoloro, mui fluido, mui volátil, de un olor fuerte i carac- terístico, i su sabor es quemante; su densidad es=o,72. Hierve a 35°,6; enfriado a—3o°, cristaliza en láminas incoloras i brillantes. El éter sulfúrico arde en el aire con llama dotada de cierto brillo i produ- ce ácido carbónico i vapor de agua, Es soluble en cerca de dos veces su peso de agua ien todas proporciones en el alcohol. El calor rojo le trasforma en aldehida i en carburos de hidrójeno: el azufre i el fósfo- ro se disuelven lijeramente en este liquido. El éter sulfúrico se altera mui rápidamente en contacto del aire: absorbe el oxíjeno ise trasforma en ácido acético. El cloro le descom- pone: se apodera de su hidrójeno para formar ácido clorhídrico i le hace pasar al estado de éter perdurado, CACPO. El ácido nítrico, ba- jo la influencia del calor, le cambia en aldehida, en ácido oxálico i en ácido carbónico. El éter sulfúrico se prepara calentando, en una retorta tubulada, a 140°, una mezcla de 5 partes de alcohol i 9 de ácido sulfúrico. El cuello de la retorta enchufa en un recipíente enfriado en donde se con- densan los vapores de éter; el otro gollete de Ja retorta comunica con un frasco lleno de alcohol, para reemplazar a cada instante el líquido que destila: C4H(i02-j-SO3,HO=G4HJO-l- Hü +S(r,HO. Sustituyendo el ácido sulfúrico, en la preparación del éter ordina- rio, por otro ácido oxijenado, como el ácido nítrico, el ácido acético, el ácido oxálico, etc.* se obtienen éteres particulares, en los cuales Ja molécula de éter ordinario se encuentra' combinada con un equi. de ácido: así, el éter nítrico tiene por fórmula, CiH'o,AzOb: el éter acético, CMPO^C^IPO3; el éter oxálico, C 4/750,C203; etc. (mando se trata el alcohol por los bidrácidos, se produce otra va- riedad de éteres, en los cuales el equi. de oxíjeno del éter ordinario se encuentra reemplazado por un equi. del radical del iiidiácido; ejem- plo: el éter clorhídrico, el éter iodhidrico CHPT. Para esplicar estas diversas combinaciones, consideran algunos quí- micos al éter sulfúrico, ChlPO, como óxido de un radical hipotético llamado etilo, cuya fórmula seria C'4/P. En esta hipótesis, el éter nítrico, C4Z/sO,Az05, es un nitrato de óxido de etilo; el éter clorhí- drico, un cloruro de etilo, etc. 387. Eter clorhídrico.—El éter clorhídrico, C*HbCI, es un lí- quido incoloro, de un olor vivo i algo aliáceo. Hierve a 12°,5; por consiguiente, para conservar este cuerpo líquido a la temperatura or- dinaria, es necesario encerrarlo en frascos sólidamente tapados. Su densidad a 0o e5=0,921, la de su vapor e5=2,235. El éter clorhí- drico se disuelve en 50 partes de agua ien todas proporciones en el alcohol. La potasa i la sosa le descomponen inmediatamente en alco- hol ien ácido clorhídrico; el ácido sulfúrico anhidro le absorbe i for- ma con él un líquido fumante al aire. Para obtener el éter clorhídrico, basta destilar, a una baja tempe- ratura, una mezcla de alcohol i ácido clorhídrico, i recojer los vapo- res en un recipiente rodeado de hielo: M 602+HCI=C*HSCI4-2HO. Aliado del éter clorhídrico se coloca un cuerpo que tiene cierta analojía con él aunque no pertenece a la clase de los éteres. Este cuer- po conocido bajo el nombre de cloroformo, es un líquido incoloro, mas denso que el agua, su sabor es azucarado, de un olor vivo que se parece al olor de manzanas. Hierve a 60% es insoluble en el agua i mui soluble en el alcohol i en el éter sulfúrico. El cloroformo se prepara destilando litro i medio de alcohol sobre 10 quilogramos de cloruro de calcio i 5 de cal viva préviamente des- leída en 30 o ZiO litros de agua. La destilación se hace en el baño-maria i ala temperatura de h0o. El cloroformo se emplea para adormecer i quitar la sensibilidad a los individuos que deben sufrir alguna opera- ción quirúrjica. 388. Eter acético.—El éter acético, C^HoO^Jl^O0, es un líqui- do incoloro, de un olor agradable i su densidad a 15° es =0,89. Se disuelve en 7 partes de agua i en todas proporciones en el alcohol i en el éter sulfúrico. El éter acético se obtiene calentando en una retorta una mezcla de 10 partes de acetato de sosa, de 15 partes de ácido sulfúrico i de 0 partes de alcohol. Se forma sulfato de sosa que queda en la retorta, éter acético i vapor de agua que destilan : Nao,C4H303-fSÜ3-f(:4H«02=NaO,S03-f C 4H50, CH3ü3-|-HO. El éter acético se emplea en medicina para combatir las neuráljias. Aceites i grasas. Su jabonificacion. Jabones usuales.—Acidos grasos. Velas estearinas.— Aceites esenciales, resinas, bálsamos, barnices,—Materias colorantes. Nociones sobre la tintura ila impresión de los jéneros. Aceites i grasas. 389. Cuerpos grasos.—Las mate lias grasas conocidas bajo los nombres de aceite, grasa, sebo, etc., están formadas por una mezcla de varios principios inmediatos en proporciones variables de los cua- les los principales son: la estearina, la margarina ila oleína, bajo la influencia de los álcalis, estos principios se separan i dan oríjen a la formación de ácidos grasos, que quedan combinados con los álcalis, ia un principio particular llamado glicerina C’W^O3. Así, la estearina produce ácido esteárico i glicerina; la margarina produce ácido mar- gárico i glicerina ; la oleína,ácido oléico i glicerina. La estearina es una sustancia blanca mui combustible, sin olor ni 243 sabor; se funde a 62,° Es insoluble en el agua i soluble en el alcohol hirviendo ; pero solo se disuelve en mqi pequeña cantidad en el al- cohol i en el éter frío. Bajo la influencia de las bases, particularmen- te déla potasa, la sosai la cal, ide una ebullición prolongada en el agua, absorbe dos equivalentes de este líquido i se j abonifica, es decir, se trasforma en ácido esteárico, que forma con la base un estearato al- calino, i en glicerina que queda libre. La estearina existe en casi tedas Jas grasas sólidas i en muchos aceites vejetales, mezclada con margarina i oleína ; se le obtiene ca- lentando sebo de carnero con 8 o 10 veces su peso de éter. La oleína i la estearina que componen en su mayor partee! sebo, se disuelven al mismo tiempo ; pero dejando enfriar, la estearina se precipita, mién- tras que la oleína queda en disolución. La margarina es una sustancia blanca i sólida; en presencia de ios ácalis se trasforma, como la estearina, enácidomargánico ien gliceri- na. Se diferencia de la estearina en su punto de fusión, que es Zj7,° i por su mayor solubilidad en el éter. La margarina se encuen- tra en la grasa humana, esclusivamente compuesta de margarato de oleína; se encuentra también en el aceite de olivas ien muchas otras materias grasas. Para obtener este cuerpo, se hace obrar el alcohol hirviendo sobre la grasa humana, dejando enfriar el líquido, la margarina se preci- pita en hojas micáceas. La oleiva es una sustancia líquida, lijeramente amarillosa, insolu- ble en el agua, soluble en el alcohol frió i soluble en todas propor- ciones en el éter. En contacto de los álcalis se comporta del mismo mo- do que los dos cuerpos anteriores, es decir, que se trasforma en ácido oléico i en glicerina. La oleína existe en los aceites i en las grasas : tratando éstas por el alcohol hirviendo, la estearina i la margarina se separan por enfriamiento, miéntras que la oleína queda disuelta; se la separa en seguida del alcohol por evaporación. Los cuerpos grasos de oríjen vejetal o animal se componen, como ya hemos dicho, en su mayor parte de estos tres principios mezcla- dos: la oleína predomina en los aceites, la estearina i la margarina en las grasas. La acción de los álcalis sobre estos principios, permi- te el considerarlos como combinaciones anhidras de los ácidos esteá- rico, margárico i oleico con la glicerina. Así, muchos químicos consi- deran la estearina como un estearato de glicerina, la margarina, co- mo un margarato de glicerina ila oleína, como un oléalo de glice- rina. J Los cuerpos grasos, i particularmente los aceites, absorben el oxíjeno del aire, pero con una actividad variable. Entre los aceites hai algunos que solo se combinan con una canti- dad mui pequeña de este gasino cambian sensiblemente de aspecto ; toman un olor desagradable i se dice entonces que se enrancian : tales son los aceites de olivas, de nabos, de colza, etc. Otros absorben una cantidad mayor de oxíjeno, se ponen espesos i concluyen por solidi- ficarse, tomando un aspecto parecido a las resinas; se les emplea en la pintura bajo el nombre de aceites secantes : tales son los aceita de linaza, de nueces, de cañamones, etc. Jabonificacion, Jabones usuales. 390. JabóniFicAGiON. Los jabones son verdaderas sales forma- das por la combinación de los ácidos grasos, esteárico, margáricoi oléico, con los óxidos metálicos. Los jabones que se emplean mas ordinariamente tienen por base la potasa ola sosa; son, por consecuencia, estearatos, margaratosi olea- tos de potasa o sosa. Los jabones de potasa de sosa o de amoniaco son los únicos solubles en el agua, también lo son en el alcohol i en el éter. Los jabones de base de potasa son blandos, los de base de so- sa, por el contrario, son duros. La disolución acuosa de los jabones se descompone por los ácidos, algunos se apoderan de la base i precipitan los ácidos esteárico, margárico i oléico, bajo la forma de una orchata. Sucede idéntica cosa con todas las sales solubles que no sean de sosa, potasa o amoniaco: estas diferentes sales, vertidas en una disolución de jabón, producen precipitados insolubles de ácido esteárico, margárico i oléico combinados con sus bases: lié aquí por que las aguas de pozo, cargadas de sulfato de cal, no pueden disolver el jabón. Se prepara el jabón uniendo directamente los cuerpos grasos con la potasa o la sosa. Para Jos jabones blandos se emplean los aceites de cañamones, de linaza, de colza, etc., los que se combinan con la po- tasa ; para los jabones duros, se emplean con preferencia el aceite de olivas, el sebo, etc., que se combinan con la sosa. El emplasto o jabón de plomo, se prepara sometiendo a la ebullición una mezcla de acei- te, de litarjirio o protóxido de plomo i agua. trillos ¡(tusos, velas rslrarimis. 391. Agidos grasos.—Los principales ácidos grasos son: los áci- dos esteárico, margárico i oléico. Muchos cuerpos grasos, tales como la manteca, la grasa de cabra, etc., contienen ademas ciertos ácidos volátiles, denominados, según su oríjen, ácido butírico, cúprico, hírci- co, etc., pero que están mui léjos de tener la importancia de los pri- meros. Acido esteárico, CmHxO\2HO. El ácido esteárico es un cuerpo só- lido, blanco i cristalizado en agujas brillantes ; insoluble en el agua, pero soluble en todas proporciones en el alcohol ien el éter. Se fun- de a 70° i arde en el aire con una llama blanca i brillante, producien- do ácido carbónico i agua. Por la destilación se trasforma en ácido margárico; el ácido nítrico le hace esperimentar la misma modifica- ción. Se le obtiene descomponiendo por un ácido una disolución de estearato de potasa: el ácido esteárico, que es insoluble en el agua, se precipita bajo la forma de laminitas cristalinas. Acido margárico, C?ATP?'O\ UO. Este ácido es casi idéntico al ante- rior. No difiere mas que en su punto de fusión, pues éste se funde a 60°, i en su composición molecular. Se le obtiene, haciendo hervir, durante algunos minutos, ácido esteárico con su peso de ácido nítrico, o descomponiendo por un ácido el margarato de potasa. Acido oléico, El ácido oléico es un líquido incoloro, insípido, insoluble en el agua, mui soluble en el alcohol ien el éter; se solidifica a—l 2°. Se le prepara tratando el aceite de olivas por la potasa; se forma oleato i margarato de potasa, el cual se descompo- ne en seguida por medio del ácido tártrico. De este modo se obtiene una mezcla de ácido oléico i ácido margárico que se separan por medio del óxido de plomo i del éter. 392. Glicerina.—La glicerina, é’;i/7403, es un líquido incoloro o amarilloso, de una consistencia mui espesa, i de un sabor azucarado; es soluble en el agua i en el alcohol en todas proporciones e insoluble en el éter. Su densidad es=2,2B ; arde en el aire con una llama mui luminosa. Esta sustancia presenta alguna analojía con el alcohol en sus propiedades químicas. La glicerina se forma siempre que se haga obrar las bases sobre los cuerpos grasos que la contienen combinada con los ácidos esteá- rico, margárico u oléico. Para obtenerla pura, se trata el aceite de olivas por el óxido de plomo ; este óxido se combina con los ácidos grasos, margárico i oléico, i deja la glicerina en libertad. 393. Velas estearinas.—Las veias estearinas, cuyo uso es lioi día tan coman, se componen enteramente de ácido estéarico prepara- do con el sebo de busi o de carnero. Para fabricar estas velas, se principia por fundir el sebo en una gran cuba de madera que contenga agua calentada por medio del va- por. Cuando la fusión del sebo es completa, se le agrega cal i se ajita la mezcla durante 6 a 7 horas. Como sabemos, el sebo se com- pone de estearina i de oleína; bajo la influencia de la cal, estos dos principios se descompon en ácido esteárico i oléico que se combinan con la cal para formar un jabón calcáreo, i en glicerina que se disuelve en el agua. Se saca de la cuba la parte líquida que contiene la glicerina disuelta ise estrae el jabón de cal. En seguida no bai mas que des- componer este jabón i separar los ácidos grasos. Para esto, se pulveriza el jabón calcáreo ; se le coloca en una cu- ba semejante a la anterior i se vierte por encima ácido sulfúrico di- luido. Se calienta lijeramente : el ácido sulfúrico se apodera de la cal para formar sulfato de cal que se deposita en el fondo de la cuba, i los ácidos grasos, puestos en libertad forman una capa aceitosa en la superficie del líquido. Se decanta esta capa aceitosa, i después de haberla lavado, primero con agua acidulada que le quita las últi- mas porciones de cal, i en seguida con agua pura, se le introduce en moldes de hierro en donde se solidifica en panes de 3 a 6 kilógra- mos. La materia que se obtiene de este modo, no es mas que una mez- cla de ácido esteárico i oléico. Para estraer el ácido esteárico, que es el que debe entrar en la composición de las velas, se envuelven los pa- nes en una sargal se le somete a la acción de una prensa hidráulica. El ácido oléico se escapa, i queda bajo la prensa una torta sólida com- puesta enteramente de ácido esteárico. Se funde nuevamente este áci- do, i después de haberlo purificado por muchas locciones con agua hirviendo, se le vierte en moldes cilindricos de piorno, de los cuales cada uno lleva en su eje una mecha trenzada de algodón. Cuando se sacan las velas de sus moldes se les blanquea esponiéndo- las algún tiempo aJa luz i ala humedad, i se pule la superficie frotándolas con un paño. Aceite» esenciales, resina», barnices. 394. Aceites volátiles.—Los aceites volátiles o esencias, son sustancias aceitosas i volátiles que, o bien existen formadas en las plantas, o bien no se producen sino por influencia de una especie de fermentación que esperimentan ciertos principios vejetales en pre- sencia del agua. Son incoloros o lijeramente coloreados, mas lijeros o mas densos que el agua; de un olor vivo, muchas veces agradable; de un sabor quemante. Sometidas ala acción del calor, las esencias se volatilizan a una temperatura que varia entre 100 i 200a; arden con una llama poco luminosa. Espuestas al aire, absorben poco a poco el oxíjeno i se trasforman en materias resinosas. El ácido nítrico obra con mu- cha enerjía sobre ellas i determina muchas veces su inflamación ; el ácido clorhídrico es absorbido por algunas esencias, resultando' de esta absorción, cuerpos sólidos, blancos i cristalizados, conocidos bajo el nombre de alcanfor artificial. Los aceites volátiles son en jeneral solubles en todas proporciones en el alcohol, el éter i los aceites grasos ; ei agua solo los disuelve en mui corta proporción. Algunas esencias pueden disolver el azufre i el fósforo. La composición de los aceites volátiles es mui variable. Algunos no contienen mas que carbón e hidrójeno, tal es la esencia de tre- bentina; otros contienen carbón, hidrójeno r oxíjeno ; algunos, en fin, contienen, ademas de estos tres elementos, ázoe i azufre: de aquí se deducen tres categorías de aceites volátiles. Las esencias se eslraen comprimiendo simplemente las sustancias vejetales que las contienen, o bien destilando con el agua estas sus- tancias, Las principales esencias son ; la de trebentina i de limón, el alcanfor, la esencia de almendra amarga i la esencia de mostaza. La esencia de trebentina C2O//16, es un líquido incoloro, mui flui- do, de un olor fuerte, de un sabor acre i ardiente. Su densidad es =0,86; hierve 156° i arde en el aire con una llama poco brillante. Es insoluble en el agua, mui soluble en el alcohol i en el éter. Es- puesto al aire, absorbe oxíjeno i se trasforma en una resina análoga a la coloíauia. Forma con el ácido clorhídrico, el alcanfor artificial C2OHIS,HCL Se le obtiene destilando la trebentina sacada del pinas marítima, la cual es una mezcla de colofania ide esencia de treben- tina. La esencia de limón ClO/7S, es un líquido lijeramente teñido de amarillo i de olor agradable. Tiene la mayor anolojía con la esen- cia de trebentina ise comporta como ésta con los reactivos. So le estrae por compresión de la corteza dellimon i se le purifica en segui- da por la destilación. El alcanfor C'°/71002, es un cuerpo sólido, blanco, quebradizo i de un olor característico. Su densidad e5=0,996 ; se funde a 175° i hierve a 204°. Se volatiliza a la temperatura ordinaria i arde con lla- ma en contacto del aire ; casi insoluble en el agua, se disuelve mui bien en el alcohol i en el éter. Se le prepara destilando con una pe- quena cantidad de agua, las ramas i hojas del laurns camphora, en donde existe formado. La esencia de almendras amargas, CiUHr>oes un líquido incolo- ro, mui venenoso, de un olor c are te cístico ; su densidad es==l,o43. Hierve a :180 ’; se disuelve en 30 partes de agua, i arde con una lla- ma oscurecida. Espuesta al aire absorbe dos equivalentes de oxíjeno, i se trasforraa en ácido benzoico. La esencia de almendras amargas no preexiste en las almendras ; se forma cuando se destila el agua sobre las almendras, a consecuencia de una especie de fermen- tación que esperimenta un principio que contiene i que se designa con el nombre de amigdalina. La esencia de mostaza líquida, incolora, trasparente, de un olor vivo i penetrante ; es excesivamente cáustica. Su densidad es-=l,olo ; hierve a 1¿8°; disuelve en caliente al azufre i al fósforo. Esta esencia no existe formada en la semilla de mostaza; resulta, como la anterior, de una especie de fermentación que se opera en es- ta semilla cuando se destila con el agua. Esta fermentación puede ser impedida por una temperatura mui elevada, por los ácidos i por los álcalis; por esta razón se debe evitar el empleo de estos ajentes en la preparación de sinapismos o baños con mostaza. 395. Resinas.—Las resinas son cuerpos sólidos, fijos, mas o ménos trasparentes i muchas veces de color amarillo o pardo. Pro- vienen casi todas de los jugos espesos de ciertos veje tales, principal- mente de la familia de los coniferos, en donde existen en estado de disolución en las esencias. Todos estos cuerpos se componen de car- bono, hidrójeno i oxíjeno ; arden en contacto del aire con una lla- ma amarilla, espesa i poco brillante, i dan por la destilación en va- sos cerrados, carburos de hidrójeno, de los cuales se hace uso como gas de alumbrado. Todas las resinas son insolubles en el agua; se disuelven fácil- mente en el alcohol, algunas en el éter i en los aceites fijos o voláti- les. En presencia de los álcalis, hacen el papel de ácidos débiles i forman con ellos combinaciones definidas que se consideran como verdaderos jabones de resina. El ácido nítrico las trasforma en ácido oxálico i en diversos productos oxijenados. Las principales resinas son :la colofania, la resina copal, la goma guita, la goma laca, etc. Se designan mas particularmente bajo el nombre de bálsamos, ciertas resinas que contienen ácido benzoico o cinámico que puede omraerse por destilación, tales son : el bálsamo de Tulu, el bálsamo del Perú i otros. 390. Barnices.—Los barnices no son otra co obre.—Súlfuros i sulfato de cobre... 207 XXXIV. Mercurio.—uxiüos, Cloruros i sumiros de mercurio.— Ama'gamas 210 XXXV. P ata.—Cloruro i sulfuro de plata.—Nitrato de plata.— Aleaciones de plata 214 XXXVI Oro, sus cloruros i sus aleaciones.—Platino, estado natu- ral i es tracción 217 XXXVII. Química orgánica.—Naturaleza de las materias orgáni- cas; sus análisis.—Ca' acléies de los ácidos orgánicos mas usuales: oxálico, acé ico, láctico, tártrico, tánico.—Alca- lis orgánicos. Quinina 220 XXXVIII. Celulosa. Maderas.—Féculas. Dextrina. Glucosa.—Hari- nas.—Almidón de trigo.—Gluten.—Panificación 226 XXXIX. Azúcar de caña o de betarraga.—Fermentación alcohóli- ca.—Bebidas alcohólicas. Vino. Cerveza. Sidra 232 XL. Alcohol.—Eter sulfúrico.—Eter acético 239 XLI. Aceites i grasas. Su jabonificacion. Jabones usuales.—Aci- dos grasos. Velas estearinas.—Aceites esenciales, resinas, bálsamos, barnices.—Materias colorantes. Nociones sobre la tintura i la impresión de los Jéneros 242 XLIÍ. Materias animales neutras: albúmina,“fibrina,'cáseo, jelali- na.—Urea. Acido úrico.—Fermentación pútrida. Conser- vación de las materias animales 251 260 /a s/e s'&/, ? <■&:' —y'/vs/s.. ■ '^b¿^n¿£as ' /ss s/s' s/r s//s///y / s/s ////ra. a '//Vs/'/s//' s/s s ////r-a. /V* a Ó. TRATADO ELEMENTAL QUIMICA ARREGLADO AL CURSO DE HUMANIDADES INSTITUTO NACIONAL POR MES® &ÍTBIIO TOMSB. SANTIAGO. IMPRENTA DEL INDEPENDIENTE, CALLE DE LOS HUERFANOS, NÜM. 64- 1866.