CONTRIBUCION AL ESTUDIO DEL RIÑO - ESCLEROMA TESIS QUE PARA LA OPOSICION A LA CATEDRA DE MICROBIOLOGIA EN LA FACULTAD DE MEDICINA PRESENTA EL DOCTOR ERNESTO CERVERA MEXICO IMPRENTA FRANCO-MEXICANA, S. A. I* ACADEMIA NÚM. 10 1920 CONTRIBUCION AL ESTUDIO DEL RINO-ESCLEROMA TESIS QUE PARA. LA OPOSICION A LA CATEDRA DE MICROBIOLOGIA EN LA FACULTAD DE MEDICINA PRESENTA EL DR. ERNESTO CERVERA PREFACIO No ha sido nuestro objeto hacer una descripción detallada del Rino-escleroma. Quien tal desee conocer puede consultar los trabajos de Kaposi, Hebra, Mikulics, Frisch, Pellisari, Cornil, Alvares, Guevara, Dreschfeld, Parlo ff y Stepanow, Giovanni, Me- lle, Wolkowitsch, Jaequet, Gutierres, Stepanow, Baumgarten y otros más que se encontrarán citados en la Bibliografía que ha reunido A. Castex al final de su artículo "Rino-escleroma" del Tratado de Dermatología aplicada, publicado bajo la dirección de M. M. Ernest Besnier, L. Brooq y L. Jaequet. A esta lista de importantísimos estudios debemos añadir dos bellísimos artícu- los del sabio Doctor don Manuel Toussaint: "Algunos casos de Rino-escleroma", memoria presentada en la sección de Cirugía del ler. Congreso Médico Mexicano, verificado en 1892 y publica- da en el Boletín del Instituto Patológico. Segunda Epoca. Tomo IV. No. 12. México, Marzo de 1907. "Las formas anómalas del Rino-escleroma", publicado en el Boletín del Instituto Patoló- gico, Segunda Epoca. Tomo I. No. 3. México, Mayo de 1903. ; En la presente memoria sólo nos proponemos relatar las 4 particularidades (pie liemos encontrado al hacer el estudio meto dico del bacilo de Frisch y las reflexiones (pie ellas nos sugieren. Quizá algunas ya estén señaladas en otra publicación que no co- nocemos, pues bien sabido es con qué dificultades se tropieza en nuestro medio para documentarse en este género de trabajos. Si es así, válgame entonces esta disculpa. No quiero terminar este prólogo sin hacer presentes mis agra- decimientos al sabio Profesor y Micrógrafo don Isaac Ochotere- na, ventajosamente Conocido en el mundo científico por sus tra- bajos de Histología Comparada, quien me lia auxiliado con su irreprochable técnica histológica y ha tomado un empeño gran- dísimo en la impresión de mi humilde trabajo. A mi querido maes- tro el distinguido Neurologista doctor don José Mesa y Gutiérrez, por haberme proporcionado el caso clínico, ilustrándome con sus consejos y poniendo a mi disposición su excelente biblioteca. A los competentes facultativos don Ricardo E. Cicero y don Miguel Estrada Cerrera, por haberme proporcionado indicaciones biblio- gráficas muy interesantes y al reputado hombre de ciencia doc- tor don Manuel Toussaint (pie con modestia suma me habló de sus trabajos y en cuyos artículos no sé (pié admirar más, si el riguroso método de investigación científica o la belleza de la forma en que están escritos. Introducción A nuestro laboratorio llegó un enfermo que nos enviaba nuestro estimado maestro el doctor don José Mesa y Gutiérrez, con el diagnóstico clínico y microscópico de Rino-escleroma y con el cual deseaba (pie hiciéramos un ensayo de bacterioterapia autógena, yá que esta enfermedad es tan renuente a las distintas formas de tratamiento que hasta hoy se han seguido. El caso nos interesó bastante y procedimos a una serie de investigaciones que hoy aprovechamos para esta Tesis. Breve Historia Clínica El paciente, de 38 años de edad, presenta un tumor que ocu- pa toda la nariz, habiendo destruido su ala derecha y el labio superior hasta dejar descubiertos los incisivos. La superficie de la neoplasia es roja, lisa y brillante en unas partes; en otras, tiene un aspecto cicatricial y en otras en fin, está cubierta de es- camas blancas y pequeñas (véase las figuras No. 1 y 1 bis). Toda la producción tiene esa consistencia (pie Hebra ha comparado 5 a la del marfil y Mikülics a la del yeso. El surco gingivo-labíal está ocupado por dos nodulos situados a uno y otro lado de la línea inedia. Hay una ulceración de bordes sinuosos y fondo gris, liso Fg. li y brillante, situada en la cara superior de la lengua, muy cerca de la punta del órgano y a la derecha de la línea inedia. La úvula no existe; todo el istmo de la garganta tiene consistencia cartila- ginosa y en la pared posterior de la faringe existen nodulos du- ros. En la región suprahioidea se sienten dos ganglios elásticos, del tamaño de un garbanzo, y sin adherencias. El principio de la enfermedad fue hace ocho años, siendo el mismo (pie se observa en la mayoría de los casos, es decir, catarro nasal crónico y rebelde al tratamiento, con expulsión de mucosi- dades amarillentas, epistaxis (pie se presentaban frecuentemen- 6 te al tiempo de lavarse la cara, y sordera. Después se formó un nodulo del lado derecho, a la entrada de las fosas nasales, lo que hizo creer a un médico que se trataba de un pólipo. El proceso se Fig. ] bis extendió más tarde invadiendo el ala de la nariz, el labio supe- rior y el surco gíngivo-labial. No se ha dado ningún otro caso de Bino-escleroma en la fami- lia del paciente. Aislamiento del Bacilo de Frisch El cultivo fué muy fácil de lograr. Esterilizamos la piel con tintura de yodo sobre uno de los nodulos del dorso de la nariz, hicimos una pequeña incisión, raspamos los tejidos con el asa 7 de platino, sembramos un tubo inclinado de gelosa y lo pusimos en la estufa a 37° C. Al día siguiente el cultivo estaba comple- tamente desarrollado, parecía como si se hubiera extendido una capa de moco en la superficie inclinada de la gelosa y había Un líquido turbio y viscoso en el ángulo formado por esta superficie con la pared del tubo. Una pequeña cantidad del cultivo de 24 horas fué emulsio- nada en suero artificial estéril y una gota se extendió en la su- perficie de una placa de agar para obtener colonias aisladas, una de las cuales sembramos en otro tubo de gelosa, para hacer con un cultivo puro, todos los estudios que vamos a relatar. Caracteres Bacteriológicos En gota suspendida se ven bastoneitos inmóviles, de extre- midades arredondadas, no esporulados. En una preparación hecha por el método de Gram se obser- Fig. 2 MicrofOtografía del profesor Ochoterena van bacilos que por término medio miden tres mieras de largo y seis décimos de miera de ancho; pero en la misma preparación, por más que el cultivo sea puro, existen también elementos pe- queños esféricos y formas largas de siete mieras o más (véase la figura No. 2). Estos bastoneitos tienen, como ya dijimos, las ex- tremidades arredondadas, están aislados o reunidos por pares, se encuentran rodeados de una cápsula de la cual se tiene una 8 imagen negativa en esta preparación y no toman el Gram. Es por defecto de técnica seguramente que algunos autores dicen que toman el Gram. Para hacer la coloración de cápsulas en las bacterias de un cultivo de 24 horas sobre agar, empleamos dos procedimientos: el de Hiss (1) y el de Muir (2). Procedimiento de Hiss.-Es muy fácil de ejecutar. Se dilu- yen 5 cc. de solución alcohólica saturada de violeta de genciana en 95 cc. de agua destilada, se cubre el frotis con este colorante, se calienta por algunos segundos hasta emisión de vapores, se lava con una solución de sulfato de cobre al 20% y se seca con papel filtro. Las bacterias quedan teñidas en violeta y las cáp- sulas en lila (véase la figura No. 3). Fig. 3 ^aerofotografía del Profesor Ochoterena Procedimiento de Muir.-Requiere mayor número de reac- tivos y por lo tanto es un poco más complicado. Se seca el frotis, se colora con Ziehl por medio minuto calentando hasta emisión de vapores, se lava rápidamente con alcohol metílico y luego con bastante agua, se pone el mordente por diez segundos (solución acuosa saturada de bicloruro de mercurio: dos partes, solución de tanino al 20% : dos partes, solución acuosa saturada de alum- [1] Hiss, Jr. P. lí. A. Contribution to the Physiological Differentiation of Pneumococus and Strep- tocoecus, and to Methods of Staining Capsules- The Journal of Experimental Medicine. Volume 6. Núm. 4. 1P01-Ó5. [2] Mallory and TFright. Pathological Techuique. Seventh Edit. 9 bre de potasa : cinco partes), se lava bien con agua y después con alcohol metílico hasta color rojo pálido, para lo cual basta ge- neralmente un minuto, se vuelve a lavar con agua, se da el color de contraste tiñendo con solución acuosa de azul de metileno durante un minuto, se lava por última vez con agua y se exa- mina. Las cápsulas están teñidas en azul y las bacterias en rojo. Siguiendo el consejo de Cajal, hicimos con el Profesor Ocho- terena la coloración de los cortes con tionina fenicada. En el interior de las células de líikulics y también fuera de estas célu- las encontramos numerosas bacterias con sus cápsulas teñidas. Caracteres de los Cultivos En caldo, después de 24 horas de incubación a 37° C., hay en- turbiamiento uniforme y depósito en el fondo del tubo, que se in- corpora fácilmente. Además se forma en las paredes del tubo y encima del caldo, un anillo gris, de dos milímetros de altura, di- fícil de desprender por agitación del cultivo, y (pie nos ha pare- cido muy constante, pues lo hemos observado cuantas veces he- mos hecho la siembra en caldo. En gelatina se desarrolla a la temperatura de laboratorio un cultivo en forma de clavo perfectamente característico (véa- se la figura núm. 4). El medio de cultivo no es licuado. En gelosa la estría es mucosa y se extiende rápidamente a toda la superficie del medio de cultivo. Al tomar una partí rula con el asa de platino, muchas veces es hilante. Las colonias de 48 horas son redondas, transparentes, de dos a tres milímetros y muy pronto entran en confluencia. (Figura 5). Estos cultivos en gelosa vistos por transparencia, presentan irisaciones, siendo el fenómeno más marcado con luz artificial. Las emulsiones en suero artificial forman por agitación ondas moirces como las del bacilo tífico. Después de diez días a 37° C. la leche no es coagulada. Reacciones Bioquímicas Se admite en la mayor parte de los tratados de Microbiolo- gía que este bacilo no hace fermentar los azúcares. Nosotros hi- cimos un estudio detenido de este asunto empleando el tubo diag- nóstico (pie recomienda Resson (1) en la última edición de su [1] Dr- Albcrt Besson. Tec'.iniaue Microbiologiaue et Sérothérapique, Te. Edition. 1920. 10 Técnica Microbiológica y Seroterápica, para distinguir los gér- menes del grupo Coli-tífico. En un litro de caldo sin peptona (agua de carne) se disuel- ven cuatro gramos de glucosa y 3 cc. de solución acuosa de rojo Fig, 4 Fig 5 neutro al 1 %. Se reparte en cantidades de 15 cc. en tubos de ensaye que contienen un tubo de hemolisis invertido para que sirva de campana de fermentación (Tubo de Durham} y se este- riliza al 110° C. En estos cultivos puede apreciarse la reducción del rojo neutro, los cambios de reacción y la producción de gases. Además, preparamos otros tubos con esta misma fórmula, pero substituyendo la glucosa por lactosa en unos y maltosa en otros. Por último, dispusimos series que contenían uno de estos 11 azúcares, substituyendo el rojo neutro por el indicador de Andra- de, que se prepara mezclando 100 cc. de una solución acuosa de fucsina ácida al 0.5 % con 16 cc. de solución normal de sosa cáus- tica. Después de 40 horas a 37° C., pudimos apreciar que había producción de ácido en los tubos que contenían glucosa, un poco menos en los de maltosa y casi nada en los de lactosa. En estos últimos, se notaba una ligera fluorescencia, especialmente en el interior de la campana, lo cual estaba indicando un principio de reducción del rojo neutro. La acidez fué acentuándose y a los cinco días el tubo de glucosa tenía el color amaranto de un cul- tivo de bacilo tífico de 24 horas en el mismo medio. En ningún caso hubo producción de gases. Esta descripción se puede seguir en las láminas a colores, donde además de los tubos sembrados con bacilo del Bino-escleroma, están representados dos tubos tes- tigos para mostrar el color de los indicadores antes de hacer las siembras, y cultivos de colibacilo, germen que hace fermentar los tres: azúcares que estudiamos con producción de gases y reduc- ción del rojo neutro. Para demostrar mejor la fluorescencia, una de las acuarelas fué hecha viendo el tubo por reflexión sobre un fondo negro. (Véanse las láminas I, II, III, IV y V.) Culti- vando el bacilo en agua peptonada al 1 y 5 7° no hubo producción de indol. Inoculaciones El bacilo de Frisch es generalmente considerado como des- provisto de virulencia para los animales de laboratorio. Sin em- bargo Parlo ff y Stepanow (1) en lugar de hacer la inoculación en la mucosa nasal o la piel de los labios, que no había dado re- sultado en manos de otros experimentadores, la hicieron en la cámara anterior del ojo del cuy, unas veces con fragmentos del neoplasma y otras con cultivos puros. Dos meses después en- contraron detrás de la córnea una masa amarillenta, de la cual pudieron obtener cultivos puros de bacilos de Frisch. Nosotros hicimos una inoculación intravenosa en el conejo y una inyección intraperitoneal en el cuy y la rata blanca. El ma- terial empleado en los tres casos fué 1 asa (de 2 milímetros) de cultivo de 24 horas sobre agar, emulsionada con 1 Ce. de suero artificial estéril. La rata blanca amaneció muerta. Cuando examinamos la serosidad peritoneal encontramos algunos bacilos solamente en [ 11 Parloff ¡i Stepanow, Medicenkois Obozrenic, N? 20. Huljetin pieflipal, 16 dec. 1888, 12 el interior de los fagocitos. La sangre y las visceras no conte- nían gérmenes. Es de suponerse (pie la desintegración de las bac- terias puso en libertad algunas substancias tóxicas (pie determi- naron la muerte. El cuy inyectado en la cavidad peritoneal y el conejo inocu- lado en la vena auricular, no han presentado ningún síntoma, aumpie los gérmenes empleados eran de la primera generación (pie se obtuvo después de aislarlos del enfermo. El tiempo no nos ha alcanzado para repetir los experimen- tos de Parloff y Stepanow. Estudio Suerológico Teniendo un cultivo puro de bacilos de Frisch, procedimos a estudiar la aglutinación y la fijación del complemento con el sue- ro del paciente. El resultado de la aglutinación fue nulo, puesto <pie el suero del enfermo, no aglutinó a los bacilos de un cultivo de 24 horas, ni al 1X25, en baño-maría a 55° C. dos horas y de- jando los tubos toda la noche en el refrigerador. Más afortuna- dos fuimos con la fijación del complemento (pie se hizo emplean de un antígeno preparado emulsionando una asa de 2 milímetros) de cultivo de 24 horas sobre agar, con 1 cc. de suero artificial estéril y calentando la emulsión de hora 58" C. Los otros ele- mentos empleados (complengento, amboceptor bemol ítico y gló- bulos de carnero) fueron los mismos (pie acabamos de usar para la reacción de Wassermann. Además, pusimos como testigos un suero positivo y otro negativo al Wassermann. Como se verá en el siguiente cuadro, el suero del enfermo fijó parcialmente el complemento con 0.1 cc. de antígeno y totalmen- te con 0.2 cc., mientras (pie los otros dos sueros, (pie como ya dijimos, habían sido uno positivo y otro negativo al Wassermann, no fijaron el complemento, ni con 0.5 cc. del mismo antígeno. 13 Fijación del complemento usando como antígeno bacilos de Frisch. w W CO C r > ü o 8 £ p C» 3 C3 05 3 'C o 2' y (P 3- p; cp 2 ?' 500 (Dos unida- des) CP 3 3 2 cp 2 - CP o '5- p; O X ? ce so a 3 a « S JP S P O Suero pasivo al Wassermann mo de Rino-es- cleroma. í 8 c 21 o> x (T> P-o - £0 ¿.P- O p c 5 •o CP 5 CP 3 O > W 3 2 o^'ó 3 O e+ 5 rí. E Hemolisis parcial 1 p LO c w F-' No hubo hemolisis CD LO < 1 LO p O LO P* 1 1 ( No hubo hemolisis LO o 1 1 LO CC 00 No hubo hemolisis w t-1 LO ¡O C3 p No hubo hemolisis o LO ^5 o 1 LO 07 Hemolisis total CD 3 ' LO O P 1 Oí Hemolisis total CT £ P CD i LO i p o LO Hemolisis total o M O P i O 1 o o LO Pí 1 LO Hemolisis total O o 1 o o LO -- X lo LO o< &5 Hemolisis total - o o 1 O JO LO Ox en Hemolisis total ►-i o o | o o LO LO 1 o < r-' Hemolisis total ►-A o o 1 o P 5^ l c ¡o 1 1 07 LO O Hemolisis total o o o p LO ! Lw O t co óo Hemolisis total >-• o o 1 o p to LO LO 1 07 ►4- - 7 Hemolisis total o o o O LO lo 1 en c< O En vista de estos resultados, emulsión amos 4 asas (de 2 mi- límetros) de cultivo de 24 horas sobre agar en 10 cc. de suero ar- tificial, calentamos una hora a 60° C. y le pusimos a un conejo 4 inyecciones de esta emulsión, en la vena marginal de la oreja, con intervalos de 8 días y a las dosis de % cc., y2 cc-? % cc-, 1 y i % cc- Ocho días después de la cuarta inyección se recogieron 5 cc. de sangre de la vena auricular y lo mismo (pie con el suero del en- fermo, se procedió a investigar si existían aglutininas y sensibi- lizadora. Aglutinación no hubo ni en dilución al 4 X25 en cam- bio, el suero del conejo en cantidad de 0.2 cc. fijó el complemento hasta con 0.4 cc. de antígeno de bacilos de Frisch. Inútil repro- ducir el protocolo de esta investigación, porque es exactamente igual a la que hicimos con el suero del paciente. Bástenos decir tan sólo (pie en una serie de tubos (pie contenían 0.2 cc. de suero de un conejo normal, y en otra sin suero de conejo, no hubo fija- ción del complemento ni con 0.5 cc. del mismo antígeno. También hicimos la reacción de Wassermann con el suero del paciente empleando el antígeno de Noguchi purificado por la acetona (lipoides insolubles en la acetona) y obtuvimos una reac- 14 ción intensamente positiva. Instituimos entonces un tratamien- to con Neosalvarsán a las dosis de gr. 0.45, gr. 0.60, gr. 0.75, gr. 0.90 y gr. 0.90, con intervalos de 8 días. Una semana después de la última inyección de gr. 0.90, y antes de aplicar otra inyección de la misma cantidad de Neosalvarsán, recogimos una muestra de sangre y repetimos las reacciones de Wassermann, Ilecht- Weimberg y Jacobstlial. El resultado fue tan intensamente po- sitivo como antes del tratamiento. Estas mismas reacciones practicadas con 0.2 cc. del suero de conejo que había adquirido la propiedad de fijar el complemento con bacilos de Frisch, fueron completamente negativas. Baterioterapia Con una bacterina preparada emulsionando en suero ar- tificial cultivos de 24 horas de los bacilos aislados del mismo en- fermo, esterilizada a 60° C. una hora y conteniendo 1,000 millo- nes de bacterias por centímetro cúbico, le inyectamos dosis de X2, M, 1 y 1 U cc. a intervalos de ocho días, sin obtener ningu- na mejoría. El suero después del tratamiento tampoco era aglu- tinante y los cultivos podían lograrse de las lesiones con la mis- ma facilidad que antes. Discusión El suero del paciente que no es aglutinante para los bacilos de Frisch, tiene sin embargo la propiedad de fijar el complemen- to con estos bacilos. Se sabe que el poder aglutinante de un sue- ro no siempre es paralelo a su poder Utico. Así los sueros do convalecientes de liebre tifoidea usados, por Bordet Gengou en 1901 en sus investigaciones sobre la fijación del complemento, y que provocaban activamente este fenómeno, eran poco aglutinan- tes. Como según Bordet (1) la producción de aglutininas en los animales que se inmunizan es un fenómeno general y éstas se hacen aparecer hasta con microbios desprovistos de virulencia, debemos suponer que la falta de aglutinación es debida a los ba- cilos y no al suero. El neumobacilo de Friedlander, con el cual tiene tanto parecido el bacilo del Rino-escleroma, y otras bacte- rias encapsuladas, son muy difíciles de aglutinar. La experi- mentación en el conejo nos ha permitido reproducir en este caso, lo que ya habíamos observado en el enfermo, puesto que hemos (1) Jales Bordet. Traité de L'inmunité dans les Maladies ihfectíeus:s,-1920, página 289, 15 obtenido un suero que aunque no aglutina los bacilos de Frisch fija sin embargo el complemento sobre estos mismos bacilos. He aquí un ejemplo en (pie la existencia de anticuerpos no se ha po- dido demostrar por la aglutinación, y sí por el método de la des- viación del complemento. Además de esta fijación específica, el suero del paciente tie- ne la propiedad de fijar el complemento con antígeno de lipoides. La fijación específica, según leemos en la Bacteriología de Dopter y Sacquepée (1), ya había sido obtenida por (Joldzieher y Neu- ber; pero la fijación no específica, con lipoides, no la hemos visto señalada en los libros que hemos podido consultar. Kolmer (2), Craig (3), Ronchóse (4), Joltrain (5) y Kolle (6), al tratar de las enfermedades, distintas de la sífilis, que pueden dar la reac- ción de Wassermann positiva, mencionan la framboesia (yaws), la lepra, especialmente de forma nodular, el paludismo durante los accesos, la fiebre recurrente, la escarlatina, la pelagra, las tri- panosomiasis, las esplenomegalias crónicas, la icteria y la tu- berculosis; pero no citan el Rino-escleroma. Tampoco veo ano- tado algún trabajo relativo a este asunto en la copiosa biblio- grafía que trae Joltrain al final de su libro a que nos hemos re- ferido. Con los perfeccionamientos de la técnica el número de enfer- medades distintas de la sífilis, en las cuales la reacción de Was- sermann es positiva, se ha reducido considerablemente; pero has- ta los más ardientes defensores de la especificidad de esta reac- ción, aceptan que puede observarse en la framboesia, enfermedad que tiene tantas analogías con la sífilis, y en la lepra nodular. Según Jeanselme (7), el tratamiento apropiado que hace desaparecer la reacción de Wassermann en los sifilíticos, la deja intacta en los leprosos, permitiendo distinguir éstos de aquéllos. Aceptando que la reacción de Wassermann puede presentar- se en otras enfermedades, además de la sífilis, nos preguntamos si nuestro enfermo da esta reacción porque es sifilítico, o si el Rino-escleroma puede darla también, y debe figurar por tal mo- tivo en el grupo W assermanni de Azua. Sabemos qué difícil es excluir completamente una infección sifilítica, pues aunque fal- ten los antecedentes y los signos de esta enfermedad, si la reac- ¡1] Doptery Sacauepée. Bacteriología. |2] Kolmer Infectión Inmunity and Specific Therapy, 1917. [3] Craig. The Wassermann Test. 1918, [4] La Reacción de Bordrdet-Wasserinann, 1919 Rónchese, [5] Joltrain, Nouvelles Methodes de Sero-diagnostic, [6] Kolle u Hetshc. La Bacteriologie Experiméntale, 1916, 16 ción (le Wassermann es positiva, la sífilis siempre debe buscarse por el tratamiento de prueba. Comprendemos también (pie en los casos antiguos algunas veces es imposible hacer variar la reacción. Por esto es (pie aunque en nuestro enfermo se hayan reunido todas las circunstancias que hacen pensar (pie no es si- filítico, inclusive el resultado negativo de las investigaciones he- chas con líquido céfalo-raquídeo, antes de afirmar que ha dado la reacción por su padecimiento nasal, y que el Rino-escleroma, co- mo la lepra, puede dar la reacción de Wassermann, debemos estu- diar mayor número de casos. Conclusiones 7. Creemos haber demostrado que el bacilo de Frisch produ- ce ácido con glucosa y maltosa, y que reduce ligeramente el rojo neutro, sobre todo en presencia de lactosa. II. Hemos confirmado los trabajos de Coldzieher y Neuber, demostrando que el suero de los enfermos de Rino-e sel croma con- tiene una sensibilizador a específica para el bacilo de Frisch. III. Hemos demostrado tanto con el suero del paciente, como con el suero de un conejo inyectado, que el bacilo de Frisch, lo mismo que el de Friedlander, y otras bacterias encapsuladas, es poco aglutinable. IV. Probablemente el Rino-escleroma es de las enfermedades que, como la lepra, pueden dar una reacción de Wasscrmann po- sitiva, en la ausencia de la sífilis. NOTA: Estando ya en prensa este trabajo he tenido ocasión de estudiar una enferma de rino-escleroma que bondadosamente me proporcionó el Sr. Dr. Guillermo Parra y que dió la reacción de AVassermann posit'- va sin ser sifilítica. Bacilo del Rinoescleroma CULTIVOS DE CINCO DIAS A 37° GLUCOSA MALTOSA Rojo neutro Andrade Rojo neutro Andrade LAM. I. BACILO DEL RINOESCLEROMA TUBOS TESTIGOS CULTIVOS DE CINCO DIAS A 37° Rojo neutro LACTOSA Andrade Rojo neutro Andrade LAM. II. COLIBACILO. Cultivos de 24 horas a 37° Rojo neutro GLUCOSA Andrade LAM. III. COLIBACILO, Cultivos de 24 horas a 37° Rojo neutro LACTOSA Andrade LAM. IV. COLIBACILO. Cultivos de 24 horas a 37° MALTOSA Rojo neutro Rojo neutro Andrade LAM. V.