VIRTUDES" || DE LAS AGUAS || ¥ DEL PEÑOL, IS $j> RECONOCIDAS, Y EXAMINADAS %¿ 31 DE ORDEN || £ i DE LA REAL AUDIENCIA, ..-£¿ If POR EL REAL: ¿% DEL M PROTHO-MEDICATGfe: «■ES* . ■ . ^-■•^, j^Cuyo difamen fe publica, para que los quc^*^ * «padecen las enfermedades, que con citas £ % ¿C2& Aguas pueden curarfe, gozen de fu ^jl H betiefiCͰ- 4% IMPRESSAS EN MÉXICO, j£ **£ Con las licencias neceíTarias, en la Imprenta de la J¡¿*> £>^ Bibiiotheca Mexicana, junto á las Reverendas í«i b * Madres Capuchinas. Año de i7p¿. ^k^> /r <7<--? Pag. i. DEL Dr. D. NICOLÁS DE TORRES. M. P. S. NTIMASEME DE ORDEN DE V. A. EX- ponga mi parecer fobre los Baños Thermales> y el Therma del Peñol, rednciendofe fu pru- dente inquiíicion á eftas concifas palabras. Si es útil, (i neceííaria, y para qué enfermeda- des ? Y ciñendo mi parecer á lo experimen- tado de efta Agua, en mi practica, á las inípecciones, y re- foluciones chi micas, que tengo executadas, manifeftaré lo que fiemo de efta Agua; pues de los Thermas, que goza nueftra America, feria tocar los términos de una infTnidadi fundado, en que los principios, que en cada Therma variamente conf- truidos fe hallan, fupera la diligencia mas perfpicaz del huma- no entendimiento, fiendo tan diferentes fus combinaciones, quantas admira el Eruditiflimo Juan Jacobo Mangeti, que fe- 1 ñala, fegun los principios activos, que pueden palfar en fus diferencias, quatrocientos, fetenta, y nueve millones, mil, y fetenta efpecies; mas conftriñendofe á reglas menos indife- rentes, y á convínaciones mas generales , de fales con falcs, las que en lo general fon quatro Minerales; conviene á faber: Sal, Nitro, Alumbre, y Vitriolo; de las quales refultan vein- te y quatro commixtiones, ha averiguado mi diligencia en el precitado Therma los principios, que manifeftaré á V. A, fu- poniendo lo primero, que hay un Sal fe rainal, que fertiliza la tierra, y que como principal agente efta impregnada toda de dicho Sal, mas, ó menos energético, por lo que fe hallan unas tierras más fecundas, que otras, mas benéficas para cftos, y aquellos fru&os, para unas, y otras plantas , correfpondiendo analógicamente los principios activos de los vegetables, á el feminal adivo de la tierra; y familiarizandofe, efta tal tierra mas proficua para aquellos vegetables, en quien fon recíprocos fus principios : Efte mifmo principio feminal falino, fe halla en las Aguas (tanto, que en la mas pura, y ufual, la curiofa in- dagación de la Chimica , la ha inquirido, y hallado) por lo que fegun la convinacion de fus principios, unas fon frías, otras calientes, tepidas muchas, unas accidas, nitrofas ocras; felfas , y amaras íe manifieftan muchas á el gufto, y con tan varia, y exquiíita fapidez, que entre las mifmas accidas mar- ciales, y vitriolicas, &c. no íe advierte un gradual (aun con- getural) fabor; motivo que ha promovido á los mas egregios prácticos á anatomizarlas con diligentes operaciones chimi- cas, para manifeftar fu analifis, como lo ha hecho la Acade- mia Real de tas Ciencias en París; mas no pidiendo V. A. di* fertacion integra, y dilatada, que la materia pide, refpondo á las preguntas, incluyendofe la primera en la fegunda : Si es atil, y neceffario efte Therma.1' Y aífentada por inconcufa la utilidad genérica de eftos Baños; pues no haciendo Dios, ni la na- turaleza, cofa alguna fuperflua, hemos conftantementc de creer que para utilidad de los mortales, hizo brotar eftos líquidosj paífo 3 paíTo á la utilidad, y neceífídad particular, que es lo que V. A. folicita tener prcfentc; y fiendo efta pieciífameme relati- va á algunas enfermedades particulares, demonftrando fer di- chos Baños, no folo utiliífimos para muchas enfermedades, fino tan netcífarios, que muchas de ellas rebeldes á las mas eficaces medicinas, folo con ellos fe han vencido, ó fe han exterminado con mas promptitud, feguridad, y confuelo de los dolientes; he procurado fatisfacer, fegun mi rudeza, á la prudentiífima averiguación de V. A. Digo, pues, que no fiendo de los Minerales efte Ther- ma, menos de los vituminofos, y fulfureos, fi de los falfos, entre las veinte y quatro conjugaciones de fales, que de los qua- tro cardinales, Sal, Nitro, Alumbre, y Vitriolo, queenfeña el citado Mangeti, por mis obfervaciones, experimentos, y dif- tilacioncs, que he practicado, he formado el dictamen de fer un Therma Salfeo-Terreo, fiendo el Salfo Nitrofo de un ocul- to accido, pues á el gufto no reluce; y muchos de los que han habitado aquel Parage, careciendo de Agua de fuente pura, cryftalina, y fincera, han ufado efta Agua privándola con el ambiente de fu actual calor, originado por laefervefcencia del accido Nitrofo con la tierra ( que fi no es Efpondio, lo que creo, fegun mis experimentos) es análoga á la tierra Efpon- dio; fiendo eftos los principios que fe exaltan en efta Agua, fe deduce á priori, como dicen los Philofophos, ó por fu caufa, que fon útiles, y necefTarias en todas enfermedades excitadas, ó de liquores vifeofos, tenaces, y lentos, ó demafiadamente acres, y corrofivos, ó por folidos, irritados, y endurecidos; pues prefeindiendo del principio liquido, común á toda Agua, con el Elemento Salfo Nitrofo, inciden, y atenúan qualefquic- ra concreciones, que en varios tubulos, y colatorios fe fue- len formar, aumentándola elafticidad délos vafos de nueftro cuerpo, aceleran el circulo de los humores, y con el princi- pio terreo, abíorven, y embeben en si mifmas qualefquiera fales acres nocivos, ios quales, quando en efta convinacion mas 4 mas pondcrofos, gravitan mas fobre los colatorios, y fe preci- pitan ya por orin3, ya por cámaras, ó finalmente, á beneficio de la mas acelerada circulación, dichas partículas girantes por los vafos cutáneos fe expelen por fudor, o infenfible tranfpi- racion, y aífi fon abfterfivas, catárticas, laxativas, por Jo que per tntrus fumptionem fon útiles, como lo demueftra, a pOjtc- riori, la experiencia, á la Cachcxia, á la piedra de ríñones, pa- ra enfermedades de nervios, deftilaciones, enfermedades cutá- neas, cfcabics, herpes, aun con experiencia, muchos iniciados de una lepra, han fañado, no pocos de fibílos, ó zumbidos de oídos, echado en ellos fu Agua, he obfervado, fecundizarfe ef- tcriles, que en la larga carrera de doce, y catorce años de ma- trimonio, no avian confeguidofu defeado fruto, hafta fer aque- lla efteril tierra, no regada, fino bañada, como fuprcífiones Lu- nares, que efte fexo ha recuperado á fu antiguo menfal tribu- to, libertandofe del cruel captiverio de las priííiones, con que ía falud fe hallaba ligada; pues el principio Salfo Nitrofo, in* producido en el honefto feno, con fu virtud defecante, confu- men aquellas redundantes humedades, ó aííociandofe con hu- mor anthagonifta, mediante fermentación, lo extingue, ó con- virtiendofe en una fubftancia lixivial xaponaria, abfterge aque- llas impuridades, ó con fus agudas puntas, infínuandofe en los vafos, que ocelufos con la vifeidez, y crafitud de los líquidos congeftados, eran repágulo á el flaxo;losque difueltos exter- minaban las obftrucciones, que caufaban; y por eíTo penetran- dofe por la periferia del cuerpo humano, vifitando todas lasvifce- ras internas, y pugnando contra los obftaculos del fixthema glandulofo, caufa de infinitas enfermedades, abriendofe fus con* ductos excretorios, penetrandofe por tubulos, poros, é interf-' ticios, es neceíTario, que ceíTen los efectos, ignoradas muchas veces dichas caufas, aun del mas fagaz Medico. No me admira, que el Principe de los Araves Avicenay So excrutinio tan exacto, como fe ha entre los Modernos procu- rado, fabricando futheorica, y practica, fobre los rudos cimien- tos tos de las qoalidades, obfervando los efectos de los Thermas, prorrumpiente en efta notable Sentécia: Quoniam balnea natu- rAha>>qu¿ecumcjue ea fint KLneci\ férrea^ faifa, mtrofa> vitumino- fa jttbant m dolonbus articularme (jp podagra. Dio aqui la cau- fal en particular, por los marabillofos efectos, que en lo general experimento fu obfervacion. Y por ultimo, filos Medicamen- tos hydroticos, diaforéticos, ó fudorificos, debelan enferme- dades, que fe han reffiftidoá las mas methodicas Medicinas, por fer efte auxilio el mayor purificante de la fangre,haciendo equi- ibrio en excreciones, y feereciones, fiendo la Agua del Peñol, hydrotico tan activo, que con entrar en fu clauftro, ó aproxi- marle á fus margenes, promueve dicha evaquacion, quanto mayor ferá fu efecto, por un Baño, methodicamente executado* A lo afíentado hafta aqui, fe me puede objecionar, que fi confta de los principios, en mi paradoxa eftablecidos, como a los que la han ufado, y ufan por común bebida, no les es un continua catártico» y fatal enemigo, caufandoles una frequente diarrea? Fácil es la folucion de efte argumento, ñ fe advierte, cj el principio Salfo Nitrofo, que hé eftablecido, aver eftrahidoen la« operaciones por mí executadas, es volátil, por lo que con el ambiente, que las refrigera, fe diflipa la virtud cathartica, lo confirma la experiencia, quando traíladado del manantial á efta Ciudad, para Religiofas, no aver tenido aquel efecto, que en íu origen, aun confervando algún calor. Ni fe argumente, como puede ícr útil efta Agua, en enfermedades de nervios, igualmente en efpafmos, que en ate- nías» pues en aquellas, fí velicados nervios de partículas accidas, acres, fe introducen partículas del Sal Nitro de la Agua; y mo- viendo fus elateres con mayor ímpetu, facuden las partículas nocivas, y las fegregan por la diaforefís> que admira, que no folo fe -¿aitígen, fino que terminen los movimientos expafti- cos, juntandofe la humedad elemental del Agua, cuya natu- raleza es ablandar, fi la athonia es caufada de una copia de l ¡mpha, eftancada, vifcofa> y crafa, no ay que admirar, que ate- 6 atenuada, dcíleida, y reducida á mayor flúor fe prepare^ para fu eliminación, para la diafanefís: Y a todo lo dicho fe añade, que la Columna dieftra déla Medicina, que es la expe- riencia, eftá firme, fofteniendo la utilidad, y neccífidad de cftas Aguas; y fiendo el Arte, el imitador de la naturaleza, en fu defe&o, fabe el Docto Medico difponer las artificiales, en beneficio de fus enfermos. Ni faltará quien argumente, que muchos fanos, que por delicia, ü ocafion, han ufado de efte Therma, han gran- geado algunos fymptomas nocivos, v. g. (y es lo general) uua efeabies, ó eflerecencias cutáneas, á que fatisfago, lo primero, no tener neceífidad de tal baño, pues la eftencia del medicamen- to, es alterar, y aífi dañará, á quien como tal lo ufare. Es doc- trina de Hypocrates, que fiendo tan egregia medicina el Ele- boro, eníeña aífi: Carnes fanas habenübus Eleborus periculofus: facitenim convulfionem. Luego no fe opone á la bondad del Therma, quando exercitó fu virtud: Lo fegundo, que faltaron los requintos predifpofítivos, que fe neceífitan para executar, aun en cafo de medicamento, un auxilio, que tiene lugar en- tre los Magnos. Lo tercero, que dichas eflorencias, á. muchos han fido tan proííquas, que los han prefervado de imminentes enfermedades, cuya razón dá el citado Principe en fus aforif- tnos: EriJIpelas Vert'h ab interiortbus, ad exteriora bomm\ con* tra vero, malum. Los Commentadores eftablecen por buena toda excreción del centro, á la circunferencia; por lo que que- da á la fagacidad dirigida del Arte, fabricar con proporcionada1 diftancia, baños de placer, y ferán el: Omne tuüit punEtum., fui mifcuit utile dulcí. Efto es, Señor, lo que brevemente he podido infinuar á V. A. por no interpelar curiofa, y vanamente fu atención, por loque omito hacer cathalogo, á que atenta la naturaleza de aque- lla tierra, en fus profundos fenos, es faludable, como también de las cautelas, preparaciones, individuos, y circunftancias, con que fe deben practicar; pues efto folo puede determinarlo el Me- 7 Medico, con la prefencía del enfermo, porque fiendo todas las virtudes de los medicamentos, á los individuos, la naturaleza de eftos, es el ultimo determinativo de fu recto ufo, en el qual confifte tanto el feliz éxito de los medicamentos, que de todos nos aflegura Hypocrates, que: Qua profuemnt, ob reftum ufum profuerunt\ qu Febrero 22. de 17ja. Dr. D, Nicolás fofepb de Torres. OTRO DEL Dr. D. JOSEPH DUMONT. M. P. S. OBedeciendo con el mayor rendimiento el Auto de V. A. en que me ordena exponga mi parecer fobre la calidad, virtudes, y utilidad de las Aguas del Peñol en las enfermedades. Digo, que fí en todas fus producciones an- da admirable la Divina Providencia, con efpecialidad manifies- ta fus marabillas en el Elemento de las Aguas; fin ellas yace cadavérica la naturaleza, fin fu riego no crecen las plantas, no fe multiplican las femillas, no fruaifíca la tierra, no fe pro- pagan los minerales , y fé hace impoífible la confervacion de los vivientes. Eftas, y otras prerrogativas movieron el animo del Padre Athanaílo Kírquero, para afirmar en el Libro quin- to del Mundo fubterraneo, que fi en algún mixto natural ref- plandece la mageftad de la naturaleza, ciertamente es en el rcyno de las Aguas, donde tiene colocado fu folio; y folo aquel', J B que s que nunca las huviere yifto, podrá ignorarlo: Si in uille natura* li mixto, natura ellufcectt majcflas, cerú tllam in aqueo regn$ fohum poffuifse : lile folus nefare poterit, cjm ea nufquam intuí. tus fuit, Y porqué lo hemos de extrañar, quando en el Libro del Genefís, cap, i. f. 2. leemos, que las Aguas eftaban abri- gadas, vifiradas, y fomentadas del Efpiritufanto¡> Spiritus Dei ftrebatur fuper aquasi y por fin, la palabra .latina Aqua, figni- fie a lo mií'mo que a. quafunt omnia\ porque la Agua entra en la producción de todas las cofas; y muchos Philofophos, co» mo tales, y el Elmoncio, han discurrido, que los mixtos fa* caban toda fu nutrición, y crecimiento de la Agua, Siendo tan prodigiofa la virtud de la Agua pura, y fim* pie, con quanta mayor razón fe puede decir, fer incompara- ble la eficacia de las Aguas Therinales, ó Minerales calientes? Pues el Criador del Univerfo, fiempre vigilante á la confer- vacion de los hombres, y á el alivio de fus dolencias las pu- fo íbbre la tierra, como á otra probatica Pifcina, a donde acu- diendo los enfermos, puedan íanar de los males inveterados, é incurables: Y aun fin exageración me atrevo á proferir, fer las Aguas Minerales en lo general mas proficuas para la falud, cjue las de la Pifcina; pues en eftas fanaban fólamente los pa- ciernes, quando el Ángel bajaba, y la movía, y no fanaba maj ¿que el primero que entraba, lo que fucedia por tiempos, y en el Invierno, fegun el Expofítor Duhamel: Ángelus autem Do* rnim defeendebat^ fecundum tempus tn Pifcmam, &* movebat aquas, &qm prior defcendijfet, fanus fiebat, a quacumque de- tinebatur infirmitate. Evangelio de San Juan, cap. j. f. 4. Las Aguas Thermales, en todo tiempo manifieftanfu movimiento, en todas las eilaciones del año fanan en ellas lo* enfermos que acuden: Y es tan aíTentado lo faludable de ful efectos, que en todos los Reynos, y partes del Mundo fe ef« meran los Monarchas, zelofos de la falud publica, en fomen- tarlas, y encargan fu cuidado, y confervacion, por las repetí» das, y diarias expenedas?de que alli reilauran la fanidad los qoi cííái eftán deplorados por otros auxilios: De fuerte, que fon una Botica natural, tan rica, y aprcciable, como difpuctta por la ma- no poderofa, fabia, y liberal del Divino Artífice, de quien di- ce el Padre Cornelio a Lapide en fu Commentarío, fobre el Eclefiaftico, cap. 38. que affi como es proprio del Architecto el fabricar una cafa, y el repararla quando amenaza ruina; del mifmo modo, perteneciendo á Dios la formación, y tempe- ramento del cuerpo humano, es indifpenfable, que le perte- nezca fu confervacion, y reparo; pues de Dios viene toda la Medicina: Nam [icuti ejufdem ArchiteEti ejU domum faceré, efr labentem reficere, fie pariter, cum ad Deum fpettet ¡oumani corporis formatio^ c> temperies* ad eundem quoque fpeBet oppor- tet, ejufdem confervatio, & refeclio : A Deo emm eft omnis Medicina. Y el citado Eclefiaftico, en el referido capitulo, f. 4. aífegura, que el Altiífimo crió de la tierra los medicamen- tos: Ahifsimus creavit de térra medicamenta. Y fiendo afsi, que las Aguas Thermales nacen immediatamente de tierra, porqué debemos negarles la virtud de fer medicinales; prin- cipalmente, fi atendemos, que fin otro deftino, que el de las enfermedades, parece que Dios las ha criado? Pues ni ellas fir- ven para fertilizar la tierra,ni para la bebida común de los hom- bres, ni de los brutos, ni para el domicilio de los Pezes, ni para el tranfporte de los Navegantes: Por configuiente, el fin folo de Dios en fu generación, fué el que ílrvieífen á el con- fuso de los enfermos, y á la purificación de ios cuerpos, co- mo la Pifcma de Jerufalcn. AíTentado el Sagrado Texto, como prueba fundamen- tal de mi aíTumpto, veamos fi encuentro algún patrocinio en- tre los Peritos : Friderico Hofman, celebérrimo Medico del Rey de Prufia, y el Author mas aplaudido entre los Moder- nos, en la obfervacion treinta y dos, fóbre el Examen délas Aeuas Minerales, fe explica con eftas voces: Qukm mmhc* vis.& incomparabilis eficacia ad per fanandas graves, eaftue tongas papiones aqmsinfu calidus^ qu* Thermx vocaniur fres •I o impropatulo atque extra omnem dubitationem pofsita eft, qutppe quam wjinitis experimentis longiori ufu, & experienna fatis, fuperque confirmatum habemus. Y no es de admirar, que afli lo publique, quando celebra la Agua (imple por medicina uni- verfal; pues á la Mineral fe le agregan las virtudes de los Ele- mentos, é ingredientes, de que fe compone; y affimifmo , la circunftancia del calor natural, que imita el de nueftro cuer» po, qualidad ncceíTaria para la vida. Pudiera citar otros infi- nitos á favor de las Aguas Thermales; pero valga el citado por todos, en atención á fu efpecial crédito en el Orbe Medico, y valga principalmente en una materia tan clara, y auténti- camente recibida, que no neceífita de prueba, por cuyo mo- tivo fe contentó Arnobio, con decir, que las Aguas Minera- jes eran una imponderable regalía de la Divina Mifericordia: Ingens domum Divina Afafericcbdia funt aqu¿e minerales me- dícate. De todo lo dicho, y coacurfo de los antecedentes, fe convence, quan proficuas fon las Thermales á la falud huma- ría; y fiendo legitima la confequencia, que de lo univerfal fe facó para lo particular, concluiremos juftamente , gozar las Aguas calientes del Peñol de los mifmos privilegios, fer de fumma utilidad, y aun neceftários para la mas breve curación de innumerables accidentes, que por otro qualquiera medica- mento fueran infanables. Efte es mi alTumpto, y mi encargo; para cuyo defem- peño pudieran baftar las aclamaciones del Pueblo , las quoti- dianas felicidades, que fe obfervan de todos tiempos en fu ufo, y las tradiciones antiguas tan favorables, que nos aífegu* ran, que dcfde fu defeubrimiento, las llaman el Sánalo todos pero como la prueba facada de la experiencia, aunque mas convincente, es empírica, y vulgar,- veamos fi en lo Medico Chimico encontramos fundamentos, que convenzan la razón? El que fon faludables las Aguas del Peñol, faben to- dos; pero el porqué,, perciben pocos : Y -el modo de falir de la II la ignorancia, es indagar, por medio de la analyfis chimica, los minerales, y principios, que forman fu compoficion, de donde dimana fu virtud; aífi como para conocer el cuerpo hummo, y fus operaciones, íe hace preciífo el hacer de él anathomia, y difecarlo ; como también para explorar el modo con que fe mueve una machina, es neceíTario desbaratarla, y reconocer cada uno de los refortes, y muelles, de que fe compone; de la mifma fuerte es menefter, para averiguar con acierto las virtudes, y el modo de operar de las Aguas del Peñol, acu- dir á la feparacion de fus partes. En efta atención , y acordándome del divino confejo de Hyppocrates, en el Libro de los ayres, aguas, y lugares, en que previene, que el que quifiere exercer la Medicina con perfección, debe primero inftruirfe de las Eftaciones del año, de los vientos propríos á cada región, y que conviene no fea nada negligente en conocer las facultades de las Aguas que tiene^ la Ciudad, defconocida donde va á practicar; apenas lle- gué á México el año de quarenta, quando mi primera dili- gencia fué el examen de las Aguas del Peñoí, para cuyo fin, haviendome valido del reconocimiento de las tierras que cf« tan en las cercanías, del methodo de la evaporación, cryftali- zacion, díftilacion, diverfidad de mixturas, he hallado conftar dichas Aguas de partes falinas, terreas, y aereo-ethereas, de naturaleza volátil, y elaftica. La exiftencia de fales, quien la podrá negar, quando varias razones la fundan. La primera es,que no ay Agua, por pura que fea,en fen» tir del P. Kirquero,que no participa de fal. La fegunda, que las tierras circunvecinas fon falóbres, y tequeíquitofas. La tercera, que la Agua del Peñol corta el xa!>on, á el modo de todas las aguas faladas. Laquarta, y potiflima, es, que evaporada, ó dif- tilada, hafta fequedad, la parte aquea, queda en el fondo del cazo, ó de la retorta una materia folida, friable, fapida, blan- ca, fútil, como harina, cuya porción fe difuelve con facilidad en en la Agua, fe fiínde en el fuego, y fria, fe congela en cry ftalesr Y fiendo aquellas las propriedades que caracterizan la Sal,es pa- tente el argumento, de que las Aguas del Peñol fe hallan car- gadas de dicha fubftancia. Pero qué Sales íean, hemos de indi- vidualizar, y no contentarnos con el nombre general de Sal, que comprehende en si varias efpecies, quales fon el Alumbre, el Vitriolo, ó Caparrofa, el Nitro, ó Salitre, la Sal de Armo- niaco, la Gemma, el Marino, y el Tequefquite. Muchos del vulgo, y no pocos entre los Médicos, viven alucinados con la fé de que es alumbre. Si lo fuera, difolviendo dicha Sal en agua caliente, y mezclándola con el azeite de tár- taro por deliquio, fermentara, como fucede á los accidos, quan- do fe unen con los Alcalinos; nada de efto fe obferva. Siendo Alumbre, echándolo á el fuego, y diífipada la humedad, fe convirtiera en un cuerpo efponjofo, y fe hinchara, á modo de la piedra pómez; efto no acontece, por configuiente no es Alum- bre; fí lo fuera, gozarían las Aguas del Peñol de virtud abftrin- gente, y no aperitiva, fu gufto feria accido, auftero, fe obferva- rian en las cercanías á algunas Minas de dicho Alumbre: Todo lo contrario fe experimenta, de donde fe deduce fer fantaftica la exiftencia de Sal Aluminofa en las Aguas del Peñol. No fon tampoco Vitriolicas,ó de Caparrofa; pues mez- cladas con la infufion de agallas, de huifache, de la cafcara de granada, fe convirtieran en un color negro, como fucede en la formación de la tinta con la mixtura dc—hrCaparrofa, y alguna de las dichasinfufiones; efto no fe vé en las Aguas del Peñol,por configuiente la Sal de ellas no es de Vitriolo. Mucho menos es Nitro, ó Salitre; pues echada en el fuego, no arde, metida en la lengua, no es amarga, ni exita una efparie de frefeura, deftilada, no larga el Agua fuerte, la figura de fus cryftales no es piramidal, circunftancias todas, que diftinguen al Nitro de las demás Sales. También es ilufion el penfar, que la Sal del Peñol fea armoniacal; la una la fabrica naturaleza en las entrañas de la ier- tierra; la otra fe forma, f? es nativa, en los defíertos de la Li- bia, y en la Arabia, de la orina de los Camellos, derramada fo- bre las ardientes arenas de aquellos Paifes;fi es facticia, fe com- pone con orina, fal de la Mar, y ollin. Aífimiímo, no ay razón, que eftablesca fer Sal gem« ma, ni Sal, que fe llama Marina; fi lo fuera fus cryftales goza- ran de la figura cubica,y tronaran en el fuego,lo que no acontece. Algunos, poco amigos de quebrarfe la cabeza, invefti- gando las cofas por encima, fundados en que todos los alrede* dores fon Salinas Tequefquítofas, difamen, que la Sal de las Aguas del Peñol, es Tequefquite, pero la conjetura va errada; porque las entrañas de la tierra no fon como la fuperficie, ni lo interior correfponde fiempre á loque fe vé: Los mas VoU canes fon coronados de nieve, y fu concabidad fe abrafa en fue- go; la tierra, que parece mas árida, cabandola profundamente, arroja manantiales de agua: La mifma fuperficie manifíefta dif- tíntas Sales á poca diftancia; pues en el punto A. fe vé el Sali- tre, y á poco trecho el Tequefquite: De donde íe infiere muy errónea la confequencia de ier las Aguas del Peñol cargadas de Tequefquite, por fer Tequefquitofa la fuperficie. Y la prueba de que no es Tequefquite fe funda, fobre que dicha Sal fe forma en la fuperficie de las tierras, que han eftado mucho tiempo á el ayre, y fu Sal las ha penetrado* é íncorporadofe con ellas. Fuera de efto, tomando el Tequefqui- te, difolviendolo en agua caliente, y evaporándola, queda en el fondo del cazo un cuerpo duro, y unos cryftales defiguales, áf- peros, grumofos; y á el contrario en la evaporación de las Aguas del Peñol, queda un polvo fubtii, igual, fuave á el tac- to, como harina, el que no corroe la lengua, como elTequef- quíte¿ pues efte es mucho mas activo., y penetrante, como lo dcmueftra la experiencia decozerfe con él mexor, y mas bre-* ve, lasfemillas, que con qualquiera Salde otra efpecie: Tam- bién el Tequefquite fermenta con el eípiritu de Vitriolo, y la Sal del Peñol, no. So- Supuefto todo-lo referido, y examinado lo que no es, veamos, que genero de Sal ferá efta del Peñol? Defpues de un maduro examen, y exactos experimentos, he averiguado fer una Sal compuefta de accido, y álcali; de cuya intima unión, y copula, refulta una Sal, que los Chimicos llaman Salfa neu- tra, de naturaleza media, y una tercera entidad, fimil a el Tár- taro fulfurado, á el Arcano duplicado de Minfich, á la tierra foliada de Tartaro,á la Sal febrífuga de Sylvio, á la Sal admirable de Glaovero, y á el Policrefto de Señete, con la difcriencia, de que eftas Sales fon artificiales, y fabricadas por la pericia de los Chimicos, en fus hornos; y a el contrario la del Peñol, es na- tural, y originada por arte de la naturaleza del concurfo de el accido fulfureo, y de una tierra calcaría, y gypfea, que es de ca- lidad alcalina. Todas las Sales fe dividen en accidas, alcalinas, y faifas, 6 neutras: Efta del Peñol, ni es accida, ni alcalina, pues ni con uno, ni con otro fermenta, ni muda el color del Xarabe viola- do, ni de la tintura de malvas, por configuiente es Sal neutra, y compuefta de los" dos, los quales, con fu unión adquiriendo varia figura, textura, y convinacion, degeneran en una diferen- te efpecie, aunque compuefta de accido de azufre, y de una tierra alcalina, de cal, y de yeíTo. Para fundar efte Sixtema, fe hace preciífo el faber, que del centro de la tierra, con el vehículo de la Agua, no fale otra Sal, que la común, análoga á la marina, ó una neutra, de calidad Vitriolica, ó fulfarofa, formada del accido de azufre, ó de Vitriolo, y de cierta Sai, ó tierra alcalina; hemos probado en lo antecedente, que la Sal del Peñol no es Sal de la Mar, ni tampoco Vitriolica,por configuiente refulta necelTariamente, formarfe efta del accido de azufre;y el modo de conocerlo es efte. Tomenfe dos partes del fedimento que dexó el Agua del Peñol defpues de la evaporación, y diftilacion, una parte de Sal de Tártaro, y otra de carbón pulverizado, mezclefe todo en un cryfol, y á fuego fuerte de fundición coligefe: Re- 15 faltara una mafa de color morado, de fabor acre fiílfureo, pare- cida á el hepar de azufre, y no por eíío debe decirfe fer azufre, porque le falta la parte- principal, que es la vituminofa, pues ñ la tuviera,para hacer el hepar de azufre,baftára la Sal de Tartaro,fin la mixtura del carbón. También fuerainflamable,obfcureciera,y fobre fus Aguas nadara una parte oleofa grueífa; nada de efto fe obferva,de donde fe deduce fer la Sal del Peñol cargada del acci- do folo de azufre, y de una tierra calcaría, y gypfea alcalina. La exiftencia de dicha cal, ó yeífo, fe prueba con la di- folucion de la mafa que quedó defpues de la evaporación; pues el Agua meneándola, luego fe pone como leche, y aíTentada precipita á el fondo una materia blanca indifoluble, friable, fua- ve á el tacto, blanca, y con todas las propriedades de cal, la que fe diftíngue por fu efervefeencia con el accido, y por la fum- ma acrimonia, que adquiere en la uftion. Fuera de efto, ó dicha tierra es de ocle, ó de barro, ó 1 de cal: No es lo primero, porque el ocle es amarillo, y calci- nándolo, es encarnado; el barro es, ó colorado, ó zeniciento: 1 Por configuiente, la tierra que queda fobre el papel de eftra- za, en la filtración, ó que fe precipita, refpecto á fer blanca, y las demás referidas circurftancias* no puede fer fino calcaría. N o fe me objete, que dicha cal repugna hallar fe en el feno de la tierra, refpecto á que fe forma de ciertas piedras calcinadas j'já fuego violento en hornos hechos á propofitoj y aífimifmo el ¿yefo. Efta objeción fuera de algún peío, fino huviera fuegos 'Subterráneos, cuya exiftencia es incontrovertible, y fi en mu- chos Paifes, cabando la tierra, no fe hallara cal natural, como Realmente fe encuentra, fegun el teftimonio del Dr. D. Nico- ás de Lemeri, en fu infigne tratado de los medicamentos fim- "fíles, y á eftos fuegos fubterraneos, como también á la cal na- ural atribuyen tos Phyficos modernos el calor de las Aguas ^dinerales; y fegun Moreri, fe halla en las Aguas de los Baños frfe Leulc, en la Provincia de Valois. ' Pero fin embargo de las razones alegadas, penfarán al- t C 8*- l6 gunos fer fantaftico el fiftema de la Sal neutra, que reconocí en las Aguas del Peñol; pero breve fe defengañarán, fi oyen á Hofman, quien aftegura, que en Alemania, cerca de Egra, en Bohemia, en Francia, y en Inglaterra , ay mas de cincuenta Fuentes cargadas de dicha Sal, y el primero que hizo mención de ella, es Liftero, en el Libro de Aquis medicatis AngUa* y la llama ^al calcaría; fus palabras en el principio del capitulo pri- mero, fon eftas: Ad h¿cc Salia¡ quintum adjicundum eft, qvtanu vis é minus cognitus\ tamen quod ommum copiofifsimum efl> ni* mirum Sal calcarium, & hujus Salís minus cogniti, etíamfi orn- nium fofsilium certe apud nos frequentifsimi chrifialli tenues, longxque funt, &c. No ay que eftrañar la abundancia de la expreíTada Sal neutra,en la qual, la naturaleza ha andado provida; pues es la Sal mas temperada, mas amiga, y proporcionada á nueftra ma- china, y la que imita las Sales de nueftro cuerpo, como conf- tadelfabor falfo de la orina, y del fudor : Lo contrario paila con los accidos, y alcalinos puros, y feparados; pues es conf- tante obfervacion, que fi fe inyecta en las venas de un ani- mal el efpiritu de Nitro, ó de Vitrio o, fe coagula la fangre, y fe fígue fu muerte repentina : Del mífmo modo, fi fe in- yecta algún álcali , como es el azeite de Tártaro por deli- quio., ó el efpiritu de Sal armoniaco, fe enrarece con hnperu la fangre, y el pobre animal acaba fu vida con efpantofas con- vulfiones; y en las inyecciones de la Sal neutra, como es el tártaro fulfurado, ó el arcano duplicado, no fe experimenta mutación alguna, á excepción de una evacuación copiofa de orina, como lo.certifica Malpifi, en el Libro de Pólipo cordis. Prefupueftos los referidos antecedentes, y hecha la ana- lyfis chimica de las Aguas del Peñol, que es la norma de las Reales Academias de París, y de Londres, para conocer los mixtos; fe llegan á tocar, como con la mano, las virtudes me- dicinales del Peñol. \ Eftas fe manifíeftan, ó bañandofe en ellas, ó bebiem dOf 17 dolas. Sus Baños, aunque todos nacidos de el mifmo engiro, fon tres: El primero por fu calor intenfo, es intolerable; los otros dos, por fer mas templados, fon los útiles; y tanto por fu calor natural, como por el mineral que encierran, fon fu* dorifícos, y refolutivos: Las Aguas bebidas, fon eíthomacales, defoftructivas, diuréticas, y algo laxantes del vientre, por fu Sal calcaría, y por el elemento efpiritaofo aéreo, que'contie- nen, el que fe hace patente por el vapor fútil, que pica el ol- fato, por las ampollas, qne forman, quando fe paíTan de un va- fo á otro, por el herbor, y evolución que contraríen en la ma- quina pneumática; y affimiímo, porque tranfportadas las Aguas á otro parage, no producen los efectos faludables, que fe expe- rimentan en la mifma Fuente: Lo que no puede atribuirfe á otra caufa, que á la diífipacion del efpiritu aéreo-elaftico en el vía- ge: Y efte conjunto prueba, fer las Aguas del Peñol una maqui- na Hydraulicopneumatica; por configuiente fímbolas á el cuer- po humano, para producir en él efectos faludables. De todo lo referido fe deduce, que los Baños del Peñol ferán muy proficuos en los reumatifmos,en la ceática,en la gota,en la hydropefia ana- farca,en las hernias, en las quebraduras completas, é incópletas, en las deícompofturasde hueííos,cn la prociden. ia de laMadre,en la debilidad de los nervios,en las perlefias,que figuen á un inful- to, á una contuíion, ó á una herida de fuego, ó de arma blanca. También firven para acabar de vencer qualquiera reliquia del humor ga!ico,defpues de las unciones mercuriales?Y fon capaces refolver" los tumores duros, y efehirrofos, como lobanillos, lam- parones, encordios, &c. Son eíTencialiífimos en la fama, en el herpes, en la tina, en el mal de S.Lazaro,y en el fuego de S. An- tón: Pues todo el conjunto de las enfermedades relatadas, y cada una de por si, depende de la laxidad en las fibras,y de unas lim- phas crafas, tenaces, y vífcidas, que eftán eftancadas, ó en los poros cutáneos, ó en las glándulas miliares, ó en los mufculos, 5 entre las articulaciones; y fiendo proprio de los Baños del Pe- lol el eftimular el folido, por fu efpiritu elaftico, atenuar las imphas, por medio de fu¿4Üí}ci"wa> V diífiparlas por medio Y >-*-----"" 02,__________dcL del fudor; noayque admirar, que un folo medicamento firva para tantas enfermedades: Y en efto, como en todo, fe ha por. tado admirable la Divina Poteftad, y amor, pues fiendo aquellos los accidentes, que mas comunmente reynan en México, por la demafiada abundancia de humedades, por la inconftañcia, é in- temperie de los tiempos, ha puefto á fus puertas, con los Baños del Peñol, el remedio, proprio para ptobrar, que á donde per- mite el daño acude fu Benignidad con el antidoto: Y fi algún enfermo, por defgracia, no ha experimentado el efecto favora- ble, que aqui fe ha pintado, no debe echarfe la culpa á los in- nocentes Baños, folo ñ^ á la falta del abrigo, que fe hace pre- ciíTo en el fudor: De cuya inclemencia fe figue una conftipadon, y en confequencia un accidente grave, el que folo puede preca- verfe, edificándolos con las conveniencias correfpondíentes. También bebidas dichas Aguas firven para ayudar la digeítion, para abrir el apetito contra las acedías, contra los do- lores inveterados del eftomago, contra las cardialgías, tomadas en bailante cantidad, mueven el vientre; fon admirables para todas las enfermedades, q proceden de obftrucciones, como fon la ictericia, la caquexia, las fiebres intermitentes, los afectos hipocondriacos, provocan los menftruos de las mugeres, y las hacen fecundas, abren las vías óc la orina, y de la camr.ra, á modo de la leche de tierra, matan con eficaefa las lombrices, como todas las Sales incifivas, y la experiencia lo demueftra; pues fiendo tan abundantes las Sanguijuelas en las Aguas cer- canas á el Peñol, en eftas, ni una fe cria; y aun echada alguna dentro, immediatamente fe muere. Todos los nombrados efectos los confeííará fin reparo, el que fe hiciere cargo, que dependen todos del poco reforte de los folidos, de la crafitud de los humores, que con lentitud, y torpeza circulan por el mefenrerio, por los hypocondrios, por el útero, por los conductos de la orina, y por las membra- nas del eftomago: Refpedtode lo qual, confiando las A^uas del Peñol de Sales, y tierras alcalinas, que por fu naturaleza fon cor- 19 corroborantes,incifibas^ abfcrventesde los accidos coagulantes, aííimifmo fiendo dichas Aguas calientes, y proprio del calor, fer penetrante, y dilucnte, falta á los ojos del mas ciego, el cono- cimiento de fu utilidad,, en tanto numero de dolencias. Y es digno de admiración, y de agradecimiento a la Suprema Bon- dad, el que con un folo pincel fe blanqnén tantas paredes. Defde luego fe me argüirá, que conteniendo en sí las Aguas del Peñol cal, y ycíTo, y fiendo eftos de naturaleza cauf- tica, mas ferán nocivas dichas Aguas que no útiles: A lo que rcfpondo, que la cal, mezclada con el accido fulfureo para for- mar una Sal neutra, degenera en una tercera entidad mas fua- ve, de menos acrimonia, como fucede en la mixtura del azei- te de Tártaro, con el efpiritu de Vitriolo: De losquales, fien- do cada uno de por sí de una accidez, y acrimonia fuerte, re- fulta un compuefto fuave, y benigno aperitivo, como es el Tártaro Vitriolado: Y la razón es, que luego, que fe mezclan, entran en fermentación el accido, y el álcali, luchan uno con Otro, rompenfe algo fus puntas, fus partes fe enredan unas con otras, fe interrumpe la libertad de fu movimiento, fus mo- léculas fe ponen mas grueíTas, y a (TI no penetran los interfti- oios délas fibras del órgano del gufto, por configuiente no fon tan picantes unidos, como cada uno de por si. Y efta paridad juftamente puede apíicarfe á la c3l, que fe halla en las Aguas del Peñol, para la exclufíon de fu acrimonia, y caufticidad, ref- pecto á aver probado en lo antecédeme, hailarfe unida con un accido de azufre; de cuya unión refultaba una Sal neutra de calidad tan fegura, como qualquiera otra Sal, que íe compo- ne artificialmente en las Oficinas de los Chimicos. Fuera de efto, aunque dicha cal eftuviera en las del Peñol fola, y fin la intimidad del accido, no fe debiera repu* tar en ellas, como cauftica; porque folo loes la cal viva, pero la que efta labada, y relabada, apagada por el torrente de tanta Agua, ha perdido toda acritud, y depuefto las partículas ig.ieis, que en el tiempo de la calfinacion fuerte recibió en fus poros, de 20 de cuya loción refulta una tierra meramente alcalina, que yá no hace hcrbir a la Agua, y folo fermenta con los accidos, y fe cuenta entonces entre las tierras abforventes, defecantes, y anodinas: De tal fuerte, que con ella fe forma un ungüento llamado de cal, que es efpecifico contra las quemaduras, y pa- ra lo interior, fe gafta en agua de cal, para impedir el que la leche fe coagule, y es el mayor corectitivo que hafta ahora fe ha defcubierto. También los mejores prácticos ufan de ella in- teriormente para fecar las llagas, para cuya confirmación leafe el limó. Morthon, en fu infigne Tratado de la Ptifís pulmonar, y en el fe encontrará la Recepta de un cocimiento hecho de zar- za, pafas, y cal, que fe celebra, como el medicamento mayor para vencer la prifis, y fecar la llaga, que la produce: De don* de fe colige, no fer cauftica la cal, que entra en las Aguas de el Peñol; ni por configuiente refulta impedimento alguno pa- ra fu adminiftracion: Antes bien la objeción que fe nos ha he- cho, fírve de nueva iluftrácion, para authorizar con mas evi- dencia la opinión de que fon útiles, y provechofas en innume- rables enfermedades. No por eífo fe debe concluir, que fin excepción firvan para todos los males, como pretenden los Empíricos* quienes de un remedio folo pretenden hacer una medicina univerfal, atributo refervado al Omnipotente; pues las juzgo nocivas á los Ecticos, á los que efeupen fangre, á los diíTentericos, á los que padecen difoluciones colicuativas, corrió fon las diarrheas, los fu dores profufíbs., los fluxos i mmoderados de orina. Tam- bién ferán dañofas á los eícorbuticos, y en los cancros: Y la razón es, que rodos eftos accidentes neceffitan de dulcificantes de los humores, que fe hallan demafíadamente falados; y fien- do la Sal el principio, que domina en las Aguas del Peñol, es clara la conféquencia del daño. Eftablecido efte principio, fe figuc, que los enfermos defeofos de fanar, no deben tomarlas, ni bañarfe en ellas, fin confultar á un Medico Docto, que les aconfeje, fi convienen, ó no, y el régimen, que en ellas han de tener, y de lo contrario fe dirá de fu ufo, lo que dixo Efopo de la lengua, que na Ja era mexor, ni peor, íi fe empleaba mal. Y para el feliz éxito de dichas Aguas, debe el enfermo purgarfe antes, y defpues paífearfe en parage feco,donde no fe moje los pies,por cófiguien- te, fin fu edificación, le hace fofpechoío fu ufo5y á el contra- rio, componiéndolos con las conveniencias neceftarias, ferán un theforo del mayor aprecio para la falud: Y el concurfo á ellas íe aumentará; y entonces los Paralyticos, que hafta aqui han carecido de dicho beneficio, no tendrán lugar de exclamar,co- mo el de la Pyfcina: Non babeo hominems pues no folo logran de hombre, fino también de hombres de la primera authoridad, quales fon el Ecxmó. Sr. Virrey, Conde de Revillagigedo, los Señores, que por fehVidadde efta República Mexicana com- ponen el refpectable Tribunal de la Real Audiencia, y el No- biliffimo Ayuntamiento, quienes, fin embargo de fus innume- rables ocupaciones, dirigiendo fu viftá á todas partes,como Lin- ces, fe haó dignado promover la Fabrica, con todo efmero, mi- rando la falud publica, como affumpto principal de la feriedad del Gobieri o, fin la qual, ni los Reyes tienen Vafallos, ni fírven los honores,, ni Jas riquezas. Y era tanta la veneración, que al- - gunas gente^\ fegun Lsctancio) tenían á la falud, que idola- traban en el a; y fiendo digna de tanta eftimauon, qué agrade- cimientos no merecerá quien la protexe? En cíCa atención, lie— nenfe de jubilo los Mexicanos, erijan Eftatuas, á quien tanto los atiende; firva la providencia de la compofLion del Peñol, de nuevo monumento á fu gloria, y los Vezinos de efta Nuc- va-Efp^ña proclamen á Juezes tan íntegros, y vigilantes con el Nobiliffimo titulo de Padres de la Patria, y Médicos de la Medicina, pues remedian á el Peñol, que es entre las Medici- nas la mas eficaz, y fin la vo untad de fus Protectores, ociofa, é inútil: Qu# nifi tu velis> non efl habitura falutem. Efte es mi parecer: Salvo meliori. México, y Diciembre aS.de i7J2« Dr. D. fofeph Dumont. Z). Manuel García Caballero a^ue da á luz> ejle Q^iaderno. DEI Peñol en los Thermas, excelentes ./ Sus Aguas defcubrio, Torres muy Sabio, Dumont con la elegancia de fu labio Remedio en ellas dio a mil accidentes: Uno, y otro, experiencias conducentes Chimicas practicaron (fin refabio) Y folo merecieron el agravio Del olvido, a. trabajos diligentes*' Mas tú, refucitando a la memoria Eftudiofas tareas, eres eco De aquellas vozes, dignas de la hiítoria; Y haciendo de la fombra a la luz trueco. De Obra tan útil, lograrás la glo'ria * De fer nuevo Galeno, ó gran Pach$£«! TOH,0 r-C>^ mié ¿•I * * ARMY * * MEDICAL LIBRARY Cl«w»fr?nrf fírnnrh _