v. <■ NATIONAL LIBRARY OF MEDICINE Washington Founded 1836 U. S. Department of Health, Education, and Welfare Public Health Service PC ii-OH y6AMA INSTRUCCIÓN SOBRE EL REMEDIO DE LAS LAGARTIJAS Nuevamente descubierto para la curación del Cancro, y otras enfermedades, QUE PARA SU SEGURO USO DEDICA A ESTA NOBILÍSIMA, Y EXCELENTISSIM A CIUDAD DE MÉXICO DON ANTONIO BE LEÓN T GAMA Nativo^ y vezino de ella. DE ORDEN DE S. E. ;■ ^s= ' ■ =-----„ , ¿ v » EN MÉXICO, en la Imprenta de D. Felipe de Zúñiga y Ontiveros, calle del Espíritu Santo, año de de 1782. P'/ZO?? *•?■ OWíi i . •;< I. '*<„ N-. V¿ r.»V' V i. ■*- # -.■••».■■ ALA NOBILÍSIMA CIUDAD DE MÉXICO. Exmó, Señor. gjjL cuidado, y atención, conque háprocurado siempre V.Exc. man- tener la salud de su Publico, ya se manifestó bastantemente en lapasa- daPeste de viruelas, que se propagó por toda la Nueva España, socor- riendo su Piadoso Animo, con los mas eficaces arbitrios, á tantos infe- lices, que, sin ellos, tuvieran sido crueles viBimas de la necesidad, ó de el contagio. Consiguió V. Exc. cortar ^01x33 cortar este, no cesando su cuidadoso zeio de continuar el socorro á los pa- cientes, hasta el ultimo estado de su convalecencia. Hasta aqui- (aun siendo esto tanto) podrían algunos persua- dirse á que lo havia hecho V. Exc. por un efeño de su Piedad, y Reli- gión, viendo á toda su Ciudad heri- da de los mas crueles golpes de la Peste, sin entrar ala parte el mani- fiesto Amor, conque ha solicitadola conservación de sus vezinos. Pero esta vez, Señor Exmó. no se podrá ocultar á los ojos mas topos este amor, y deseo de la salud publica. Apenas salió á luz el especifico remedio, que se observó en el Rey no de Guatema- la, para el incurable mal de el Can- cro ero en ¡as Lagartijas del Pueblo de San Cristoval Amatitan; quiso V. Exc. (con una penetración particu- lar ) experimentar si en las enfer- medades mas frecuentes que se pa- decen en su Ciudad, comü es la Le- pra, y el Gálico, obrarian el mismo efeño que en el Cancro? Tsi serian de igual virtud las de este Reyno, que las de Goatemala? Para esto, comisionó V. Exc. dos de sus indi- viduos, que con asistencia délos Mé- dicos que nombrasen, se cerciora- ran délos efeños que producia este remedio en los Hospitales, y Casas particulares, donde se padeciese es- te genero de enfermedades: lo que asi se ha ida executando. . Pero para que con mas luz se pueda pueda proceder énia aplicación de este remedio, que no pocas vezes po- dría ser un tosigo mortal, me ha parecido, dar á V. Exc. esta Ins- trucción, á beneficio de su Publico, como igualmente obligado á el agra- decimiento que debe este tributar á V. Exc. por su amor^y deseo de su salud. La de V, Exc. guarde Dios Nró.Sór. en toda perfección, los muchos (¿ños que merece, > i Exmó. Señor. A los Pies de V. Exc. Sumas Mentó, y rendido Servidor Antonio de León, y Gama, r IN- Pag. i. INTRODUCCIÓN. UEGO que salió á luz un Papel, en que se nos comunica el admirable, y especifico remedio contra el incurable mal del Can- cro, y contra el Morbo Gálico, descu- bierto en las Lagartijas de algunos Pue- blos de el Reyno de Goatemala, que escri- bió el Dr.D* Joseph Flores, de el Gremio y Claustro de aquella Universidad, ydióá la luz publica un Espirita Patriótico; la común aclamación, la novedad, y el innato deseo, que tienen los-enfermos,de el restable- cimiento de su salud, comenzó- á violentar á muchos de esta Ciudad, á que (deponiendo el asco, ó natural horror, conque debe mirarse este genero de animales, aun por las personas menos escrupulosas) probasen, si el efecto que obraban las Lagartijas de estos países, eran los mis- mos que se havian experimentado en las de San Cristo- val Amatitan?. (*) Comenzaron á aplicárselas por sí mis- mos, en todo genero dé enfermedades, ebmiendo indis- tintamente de toda especie de Lagartijas, sin recelarse, que pudieran encontrarse entre ellas algunas, que les cait- sáran un lamentable estrago^ Por la descripción que nos hace el Dr. Flores, de las de Amatitan, se viene en conocimiento, ser de dife- rente especie de las que veemos en los pedregales, arbo- les, y paredes de los confines* de esta Ciudad, Aquellas, se dice, que tienen ocho, ó diez pulgadas de largo (que es mas de una quarta de nuestra vara castellana) y poco mas de media de ancho. Creo , que la longitud será, desde la boca, hasta la punta de la cola: la mayor de las nuestras no llega á seis pulgadas,, siendo ¡de. la media de ancho: el ■* color (■*■) Amatitan-es \orvMexicana corrompida,- y'debe ser Amatitlan, i|Ue significa: junto al papel. color de aquellas es., ó tornasolado de amarillo y verde, ó pardo, con manchas: en las nuestras no se halla este co- lor tornasolado. La desemejanza de unas y otras Lagarti- jas pudiera, y con razón, hazer pensar, que no fueran iguales sus efectos; pero no es assi; porque ya se van ex- perimentando en los enfermos que hasta el dia se han aplicado las nuestras, unos mui buenos prognosticos de sanidad. Pero este mismo buen efecto, que se vá observan- do en las de esta Ciudad, no obstante su desemejanza con las de Amatitan.; el deseo que todos tienen de la salud; y ser el remedio tan simple, que qualquiera, por sí mismo, puede tomarlo en todos los lugares del Reyno, donde abunda este genero de reptiles, entre cuya diversidad de especies se hallan algunas de las mas venenosas, princi- palmente en los paises calientes y húmedos, podrian ser causa de que muchos se tomasen la muerte por su 'mano: para impedir todo riesgo, y consultando al bien publico (á cuyo objeto se dirigió el Papel del Dr. Flores) me há parecido dar una idea de quales sean las Lagartijas, de que se debe usar para los expevimentos, y curación como inocentes; y de quales se deben abstener , como veneno- sas, por haver de estas varias especies muy semejantes á las de las otras. / Las Historias antiguas de los Indios nos aseguran, que, en el tiempo de su gentilidad , comían varios insec- tos, y entre ellos las Lagartijas; (a) y las tenían en tanta estimación los Chichimecas, que hacian de ellas sacrifi- cios al Sol, (b) como también de las Vivoras, ó Culebras. La supersticiosa religiosidad, con que preferían estos Gentiles las Lagartijas, y Vivoras á los animales perfec- tos , de que podían mas fácilmente valerse en sus sacrifi- cios; es una prueba cierta de las maravillosas virtudes, que (a) Tórquem. Monarq. Ind. tom. s.'Iib. i r. cap. 16. pag. 336. (b) Gomara Cronic. de la Nuev. Esp. cap. ij>j. pag, mihi 209. ó'" que, para la conservación de su salud, reconocieron en estos reptiles sus prácticos Médicos. La Medicina que usaban ellos pronta, y eficaz en todas las enfermedades, que se padecían en esta Nueva España, la reducían á solas dos clases de remedios, que hallaron.en los dos reinos, Animal, y Vegetal; pero está ya tan olvidada, que apenas han quedado algunas reliquias de ella en tres, ó quatro Herbolarias, que venden ya se- cas,^ y sin substancia mui pocas de las antiguas yervas co- nocidas, alteradas sus virtudes, como lo han hecho con sus nombres nuestros Españoles. Por las cartas del celebre Marqués del Valle D. Hernando Cortés, (a) que sacó nuevamente áluz el Señor Dr. D. Francisco Antonio Lorenzana, siendo Arzobispo de esta Diócesi, se nos dá á conocer el cuidado conque se cultivaba en aquellos tiempos, entre los Indios, la Medi- cina, y Botánica: pues solo de la Plaza mayor dice estas palabras: Hay calle de Arbolarios, donde hay todas las* raizes y yervas medicinales que en la tierra se hallan. Hay Casas, como de Boticarios, donde se véndenlas medi- cinas hechas, asi potables, como ungüentos,y emplastros. Aún todavía, hai memorias de esta Medicina, y Botánica entre los Indios de los Pueblos distantes de las Ciudades, donde no pueden ocurrir á nuestros Médicos: la carne del Zorrillo, comida. El caldo hecho de una ave nombrada Aura, son, entre los animales, sus frecuentes remedios anti-venereos. De las plantas, la yerva que por sus efectos, y por el ingrato olor que exhala, semejante al de aquel animal, le llaman vulgarmente, del Zorrillo: el guayacan; la zarza parrilla, nombrada por los Mexica- nos Mecapatli: la Quacihuitzpatli, y otras curan la misma enfermedad. ¿Quantas virtudes tendrán otros animales, y yervas conocidas por los Indios, que hasta ahora no han querido comunicarnos? B Pero, (a) Hist. de N. E. escr. por su Esciar. Conquist. pag. 103. Pero, á pesar de sus reservas, y secreto, descu- brió innumerables en los tres Reinos, Animal, Vegetal, y Mineral, el Sabio Medico del Sr. D. $hefifae IbOoctór Francisco Hernández, (*) que, con titulo o£ Prptomedico de esta Nueva España, lo embíóá ella, para que recono- ciera, é indagara las virtudes, y propriedades de las plan- tas, y demás producciones naturales de estos Rey nos: \p que executó á expensas del Real Erario, que según Acos- taba) reconoció, é hizo pintar mas de dos mil y docien- tas plantas, gastando emello: mucho tiempo, y mas de se- senta mil ducados. Este, pues, celebre Medico, en el Libro que escribió de los animales, y minerales, y Trata- do de la historia de los reptiles, hace mención de diez y seis especies de Lagartijas, unas ponzoñosas, y otras ino- centes, y medicinales, de las quales, y de algunas mas, de que se ha tenido noticiarse tratará en los párrafos siguien- tes. __________________________________________ S.I. (*) La Obra del Dr. Hernández no llegó á salir á luz, como él la escribió, pues componía muchos volúmenes, en que hizo pintar, con Jos mas vivos colores, todas las plantas que reconoció: y á mas de esto, hi- zo algunos tomos, en que sé contenían las mismas ojas, y flores natura- les, pegadas en el papel. En vista de lo volumoso de esta Obra, mandó el mismo Señor D. Felipe 11. á su Medico Nardo Antonio Receho> que extrañara de ella lo perteneciente á la Medicina: lo que asi executó, y se imprimió en varias ocasiones, y lugares, hasta que salió á luz última- mente reimpresa en Roma el año de 1651, aumentada de notas, imá- genes, fj descripciones de otras plantas, y animales, hechas por Juan Terrencio. Juan Fabro, y Fabio Columna Linceo, xjue dedicó al Señor D.Felipe IV. Alfonso Turriano Vemip. Esta es la Obra mas completa, que se sabe, de las que han salido á>luz. , (a) Hist. natur. de Ind. cap. 20. pag. 267. 5- 11. En qitt se da noticia de los nombres, y calidades de Lagartijas que se han reconocido en esta Nueva España, ENtre las desgracias que há padecido la Medicina her- baría de los Indios, no há sido la menor la variación que han tenido los nombres naturales de las plantas,y ani- males, que nuestros Españoles han alterado, ó mudado enteramente: de suerte que ya no se conocen, ni por el nombre que estos le dieron, ni por el que les daban an- tiguamente los Indios. ¿Quien, al presente, podrá cono- cer la yerva de Pedro de Osma, llamada asi, porque un Soldado de este nombre curaba con ella varias enfer- medades, por el ano de 1568, en que'escribió una Car- ta al Dr. Monardes, (a) dándole razón de sus virtudes? Le usurpó aquel con su nombre, el que tenia entre los Indios, y muerto él, quedaron los efectos sepultados, y la yerva desconocida: El descuido que ha havido en no mantener los nombres proprios de las cosas de estos Rey- nos, es causa de que carezcamos de innumerables reme- dios, que logran solamente los Indios, entre quienes se conserva su natural nomenclatura. Todas las especies que hai de Lagartijas en la America Septentrional las comprehendieron ellos bajo de dos nombres genéricos: el uno, que era Cue-tzpalin, servia para denotar todas aquellas que carecían de veneno, y por consiguiente, que se podía usar de ellas en la Medicina, ó para su sustento; y aun los Lagartos, y Caimanes por tener su misma figura, estaban comprehendídos; bajo de este, nombre, compuesto solamente con el que les|conve- nia, según sus propriedades; llamando al Lagarto, ó Cai- mán, que habitan en los Rios, Acuetzpalin; á los que vi- ven (a) Moriard. Histor. Medie, de las eos. de Iad. pag. 73. y sig. 6. ven en la tierra, y andan entre los arboles, Quauhcuetz- palin\ y al animal amphibío, que habita tanto en el agua, como en la tierra, conocido vulgarmente por Iguana, le daban el nombre compuesto de las dos especjes, llamán- dole Aquauhcuetzpalin, Los Tlaxcaltecas, y otras Nacio- nes conocían á las Lagartijas comunes con el nombre de Topitl; y á las que tenían las colas mas largas, que las co- munes, Jas llamaban Tecouixin, El otro nombre genérico, que contenia todas las especies venenosas, era Acaltetepon, bajo del qual se co- noce también el que impropriamente llamamos Escorpión, De las diez y seis especies, de que hace mención el Doctor Hernández, (a) (no incluyendo la Iguana, ni el Caimán, ó Largarto) cinco son de la clase de las veneno- sas, y once de Ta de las inocentes: de las quales tendrá el primer lugar la nombrada Tecouixin, cuya magnitud ex- cede á las demás comunes. Su longitud es de un palmo. romano, (*) grueso el cuerpo, y en el cuello tiene una cin- ta, ó collar blanco; por lo que la llama dicho Autor, Te- couixin torquata: el Ionio es pardo, y el vientre blan- quecino. Semejante á esta es la segunda especie, nombrada Iztaclecouixin, ó Lagartija blanca, y solo se diferencia, en que no tiene el collar; pero si, sobre lo pardo del lomo varias lineas blancas, que se dirigen según su longitud, atravesándole otras por los intervalos, con algunas man^ chas negras: habitan estas Lagartijas en los lugares frios, y su mordida no causa daño alguno. A esta sigue la tercera especie, nombrada tam- bién Tecouixin, que se cria entre las peñas, en lugares friQs, tiene el tamaño de las Lagartijas comunes, aunque un poco mas gruesa: lo inferior de la boca, y los lados. del vientre son azules, y el resto tira a blanco: lo demás ____________________________________________________del (a) Lib. unic. tract. 3. de histor. .reptil. (*) Qcho pulgadas, y poco mas de tres lineas del pie real de París. 7- del cuerpo es pardo: la cabeza semejante á la de la Tor- tuga, negra, y lo mismo el cuello, desde donde le bajan hasta las manos, dos fajas de manchas blancas, en forma de semicírculos: todo el cuerpo, y cola está cubierta de escamas. En las hembras es el color del vientre blanque- cino; pero en los machos es todo azul. La quarta especie es la que describe Juan Fabro Linceo en la pagina 744, donde estampa su figura; su nombre es, Tecbichicotl, El Dr. Hernández construye, Piedra inculta-, pero su legitimo significado es, Cosa man- chada-, y es lo que con propriedad le conviene. No se nos expresa el tamaño de este animalejo, pero se nos dan bas- tantes señas para conocerle: su color, desde la parte infe- rior de la boca, por todo el vientre, hasta lo inferior de las piernas es de un azul bajo; pero desde la cabeza hasta el nacimiento de la cola, es de un verde subido, matizado de manchas azules: tiene todo el cuerpo cubierto de escamas de estos colores: los pies con cinco dedos del mismo ver- de, aunque menos vivo, y la cola de un amarillo rojo, tam- bién manchada de verde. La longitud de la cola es igual á la del cuerpo, menos la cabeza: los ojos son prolonga- dos, el albumen azul, la órbita amarilla, y la pupila negra. Del mismo nombre Tecbichicotl es la quinta espe- cie, á la que también conviene con propriedad, por estar toda la parte superior de su cuerpo, y cola manchada de blanco, amarillo, y negro; el vientre es blanquecino, y lo inferior de la cola rojo. La sexta especie nombrada Tlilcuetzpalin com- prehende dos géneros de Lagartijas de una misma forma, y color, que solo se diferencian en la magnitud: ambas son negras (de donde tomaron el nombre) con dos lineas cenicientas que les bajan desde la cabeza hasta la cola,1 y otras del mismo color que les atraviesan sobre el lomo: la una especie en ambos sexos es mayor que la otra. La séptima es la que llaman Texixincoyotl, su co- lor es entre negro, y amarillo; el vientre, en partes es azul 8. azul, y en partes blanquecina; cabeza y cuello negro, y todo el cuerpo escamado. La octava especie,' que abunda mucho en el Pue^ blo de Tototépee, es la que aquellos Naturales, en su pa- trio idioma llaman Cuti, Es de mediana magnitud, y si cuerpo manchado de colores blanco, y negro: tiene la propriedad de pararse sobre sus dos pies, y silvar com*. las Vivoras. La nona especié es una Lagartija, que anda rmñ ^tardamente, y esta siempre como dormida; que tanto suen.i el nombre mexicano Cuetzpalcochiton, con que la distin- guen los Naturales. No dá mas señas de ella el Doctor Hernández. Talétec se nombra la decima especie de Lagarti- jas, de que dice este Autor, ser semejantes á las de Espa- ña, pardas, y con ojos negros, que se crian en los Plata- nares, y en las paredes; de las quales prefiere, como me- jores, para el uso medicinal, á las de los Platanares. La undécima especie, y bien diferente délas otras Lagartijas inocentes, es la que llaman Tapayaxin, Esta es de figura circular; su diámetro de quatro pulgadas; el cuerpo cartilaginoso, manchado de varios colores, y siem- pre frió al tacto: su cabeza durísima, armada de agudas puntas; es muy torpe para andar, por lo que se dexa co- ger fácilmente: abunda en los montes de las Regiones Trias. Tiene la propriedad, de que quando le comprimen la cabeza, ó los ojos, arroja de ellos gotas de sangre has- ta la distancia de tres pasos. El Padre Molina en su Vo- cabulario Mexicano, dice, ser este animal semejante al que nombran Salamanquesa-, pero es bien diferente: su fi- gura, asi en quanto á lo superior, como á lo inferior de su cuerpo está copiada por el Doctor Nardo Recho en las paginas 327, y 328. Algunos Indios de estos tiempos dan el nombre de Tapayaxin al Camaleón, quizá por ser se- mejante en su mansedumbre, aunque en su figura es. muy diverso, y le conocían antiguamente coa su peculiar nom- bre de Quatapalcatl, De , 9- De la clase de Lagartijas venenosas conocidas por los Indios bajo del nombre genérico Acáltetepon, es la primera la que vulgarmente llamamos nosotros Escor- pión, y ellos ia distinguen con el nombre especifico de Temalcuicahuia, que no significa otra cosa, que poner, y dexar podre: se cria en las tierras calientes, aunque no -faltan de ellas en las templadas; es muy conocida por su figura, y estraña magnitud, que excede en mucho á las mayores Lagartijas comunes, siendo su longitud de deis palmos romanos: .(*.) tiene la cola larga, y las piernas! cortas, tardo el paso, la cabeza horrible, la lengua roja, y partida, cubierto el cuerpo de una concha manchada de pintas amarillas, y blancas. Este animal, por su tamaño, -se distingue bastante de las Lagartijas vulgares; pero en lo que hay mucho riesgo, es, en los dos siguientes. El uno de ellos, que pondremos por segundo de este genero, es de la misma figura, y tamaño de las La- gartijas vulgares, y solo se distingue de ellas, en que so- bre su color pardo ceniciento, tiene varias manchas ama- rillas en forma circular. ¡ El tercero es semejante á este; pero se diferencia de él, en que está matizado de lineas .rectas amarillas, y blancas, con otras pardas, que le atraviesan. A uno, y á otro llaman los Indios absolutamente Acáltetepon, y no- sotros, Escorpión: la mordida de ambos es mortal, si nó se ocurre inmediatamente con el remedio. Estos anima- íes, según su tamaño, y veneno, parece ser las verdade- ras Salamandras de America, de que hace mención Seba, citado de Mons. Valmont de Bomare. (a) Aun mas ponzoñoso es el de la quarta especie, á _________________quien, (*) Diez y seis y media pulgadas francesas, ^uej Icoriesponderi á mas de media vara castellana. '. (a) Seba fait mentían de plus%irssortes de Salamandresd» A meñ- ique, dont il y en á qui poürroient bien étre des lezards pxoprement dits, Diftionaire d* bistoir, natur, tom. 5. _p. 450. ' , 10. quien, por sus funestos efectos, llaman los Indios Tetzauh coatí, nombre que dan á una venenosísima Serpiente. E menor que las Lagartijas comunes, su, color pardo, que tira á amarillo, y la mayor parte de la cola azul. La quinta especie es lá Lagartija nombrada Tequcf cuya magnitud es de mas de ocho pulgadas francesas, su color pardo, los ojos pequeños, negros, y relucientes. Tk ne este animal la propriedad de cantar, ó gorgear comw las aves* y quejarse después de haver cantado. No se di- tceenque países de la America se halla este animal tan particular, y solo que habita en las casas, y montes, en los huecos de los arboles, y cañas: preparaban de él los Indios un mortal veneno, con que inficionaban las flechas, punzándolo dentro de las mismas cañas, hasta que lo ha- cían morir irritado, y después untaban con su sangre las puntas de las flechas, cuya herida era incurable. De otro dice el Doctor Hernández (a) que cono- cen los Indios por Acáltetepon, cuya mordida no es ve- nenosa; y que por ser algo mayor que los otros Escorpio- nes semejantes á las Lagartijas vulgares, lo llaman con este nombre. Péró yo no asiento á ello: pues si no fuera de la naturaleza de aquellos, no lo caracterizarían los In- dios con el horroroso nombre de Acáltetepon, y le hu- . vieran dado otro peculiar; ó se contentarían con ponerlo en la clase de las Lagartijas vulgares, quando á otros mu- . cho mayores, y de horrible aspecto, les dexaron, para su conocimiento, el nombre cumun de Cuetzpalin, ó Tecoui- xin, que les conviene á las Lagartijas inocentes. Yo creo, que el Doctor Hernández no veeria animal alguno mordi- ; do de este reptil, ó que si lo vio, y no observó en él el fu- nesto efecto que demuestra su nombre, sería en tiempo, _^_______________ en (a) Loco citat. cap. 2. tn fine. Ubiait: Est & quartum genus ita vo- catum, non quod venenatum sit ^si entm innoxij morsus) sed quod venenatis majuscula corporis mole videatur responderé, cüm cañera vulgaribus lacertis ptorsus sint similia. II. en que no tendría toda la fuerza necesaria su veneno. Sabido es ya, por los experimentos que se han hecho en la Real Academia de las Ciencias de Paris, que las picadas, ó mordeduras de los animales ponzoñosos-no obran, en todos los tiempos del año, un mismo fatal efec- to: y aun en un corto intervalo de días observó M. de Maupertuis (a) dos muy contrarios efectos en la picada del Escorpión (no de los que acabamos de hablar, sino de los que llamamos Alacranes.) Este Sabio Académico hi- zo que uno de estos animalejos picara tres, ó quatro ve- ces á un perro, por la parte del vientre en que no tenia pelo: dentro de una hora se lo halló muy hinchado, y el perro con grandes ansias volviendo todo lo que tenia en él: de este modo estuvo por espacio de tres horas, cre- ciéndole mas las ansias, y arrojando una baba viscosa, hasta que á las cinco horas murió. A pocos días después repitió el mismo experimento, con iguales Alacranes, en otro perro, haciéndolo picar cinco, ó seis veces en la pro- pria parte; pero el perro no recibió daño alguno. Volvió a executar la operación con nuevos Alacranes de ambos sexos, en otros siete perros, y todos quedaron sin lesión alguna: y lo mismo aconteció con tres pollos despluma- dos, que hizo picar en varias partes de sus cuerpos. A vista de estos experimentos, ¿quien podrá ase- gurarse de la falta de ponzoña en un animal de que se ca- rece de noticia cierta? De lo que se deduce, que no se ex- . pongan fácilmente á hacer pruebas con Lagartijas que no ■ se tenga bien conocida su inocencia; no sean algunas de " las venenosas. Muchas habrá de este genero en la Nueva España, que no llegarían á la noticia del Doctor Hernán- dez, como también habrá otras muchas medicinales, de que tampoco tendría conocimiento; y siempre será con- veniente, antes de hacer experiencias, instruirse de los Indios, é indagar de ellos su nombre; y yo querría que el ___ ' _______C ____ Dr. (a) Memoires de 1' Acadetn. Royale des Scieñc. ann. 1731. p. 223. 12. Dr. Flores nos buviera dicho el que les daban á las de Acuitan* Ellas, siq duda,, son de diferente especie 'de to- das, las qua hasta aquí se ha tratado, como también de las délos lugares vecinos á esta Ciudad, que'son lascómu-' nes, no solo en e$tos Reyribs, sirio en toda la Europa, por tener el mismo, color-, tamaño, y figura las que aquí he re- conocido, que las que nos describe de allá M. Valmont $e Bomare (a) en su Diecionaríó de Historia natural; de las que dice ser de un color pardo ceruciento, y su tama- ño de cinco á seis pulgadas. ■'""•' (t A mas de las que se han referido, hay otrási cuya descripción omitió el Dr. Hernández, como no necesaria,,,. por ser muy semejantes á las qué tenia ya descritas, co^ mo la que nombra MilquaxMch. Pero todavía hay otras, que se diferencian bastante de ellas, por sus particulares circunstancias; entre las quales hay dos especies, que de-* berán colocarse en la, clase de las inocentes* la una se en^ euentra en el Pueblo de Tepexi deí Rio, y e-s semejante en todo á las Lagartijas vulgares; pero se distingue de estas, en que aquella tiene dos colas. Pudiera creerse que esto era una mostruósa producción de la naturaleza en es- ta especie de reptil,si, no. senos comunicara la noticia, como una invención frequente, por el citado M. Valmont:, (b) quien expresa, haverlas también de tres colas, atribu- yendo i estas; Lagartijas una cierta virtud reproductríz. muy análoga i la que tiene el polypo animal m.arino. i La otra, especie es la Lagartija volante, que se cria en 1a Canuda, y otros países déla America Septen-; trional: eadel tamaño, y color de las comunes, tiene unos; pellejos en forma de; alas, con que vuela de un-árbol á; otro: anida\\ en, los, tróncos% 4oridev porien sus. huevos det '.. ■ • ■■•. ■•:■-• ■' ■ ta- ————— nvi. ( ".' .vi" n » —T!—TVTT» "J ". »■!' * ' I' ■■ .1'.. 'i,~ ' ' «I ' '," " .' ■ ' .-■.' ■ (a) Tom..-3.- pag- 549;. ,(b) Loe. citat-. pag. 5 jo.. M y erkáq-ui ont doúbte & triple queue::::» h cause de la bifuication de la queqe du Iezard paroit ayoir une,; sorjts» d' analugie avec 1* ve.rtA re.ptoduílrice dq polypév tamaño de un garvanzo, ó arbejon, azules, y salpicados de manchas rojas. La figura.de este animalejo la delineó exactamente Nicolás Grímmio (a) citado dei Dr. Maiige- to, quien dice, gue se mantiene de hormigas, moscas, ma- riposas, y otros insectos, y que jamas ha hecho daño i viviente alguno. Otras diferentes Lagartijas hay en diversos luga- res asi de la America, como de las otras partes del Mun- do, de que hacen mención M. Valmont, y el referido I)r„ Mangote, en ios lugares citados^donde se podrán ver: de las quales, las que llaman comunes convienen cu todo con 3as que se hallan en México, y países inmediatos; de los que hice traer algunas, que reconocidas, observé k> sigmente. La mayor de todas tenia de largo, desde la boca-, fiasta la punta de la cola, cinco pulgadas, y tres lineas del pie real de París, y de ancho media pulgada, ó seis li- neas, á excepción de una, de que ya hablaré, que tenia diez lineas: el color de su cuerpo, por la parte superior, es pardo, con algunas manchitas negras; el vientre es por- ios lados amarillo, y acia enmedío tira á blanco: todo el cuerpo está cubierto de es-camas, las de ia parte superior son de diferentes figuras, y las del vientre son casi -circu-^ lares; todas están unidas auna película delgada, y trans- parente, que íe hice separar, debajo de la quaj queda el dermo, ó cutis con los mismos colores que tenia antes de quitarle la cutícula epidérmica: la cabeza es ancha, casi plana, y en forma triangular, de mas cerrado color, que tira á negro, y las escamas mas anchas, y abultadas; las orejas muy amplias, redondas, y pegadas al cuello; en la parte inferior de la boca, y á los lados del vientre tiene algunas escamas azules, y verdes: la cola, que es de un ______ • - 2' •■ •■ --•■•-- - pardo (a) Apud Mauger. BibliothecPharmaceui ico-Medie, tom. 2. verbo JLacertus. pag, Si. ubi ait: De Lacerta autem illa hsec annotavit prse- dictus Grimmius: Hsec in arborum, fruticumquerarnisí vitam comérvat suam, forrracís vescitur, muscis, & papilionibus, alijsque insectis mino- ..ribusj nec hominibus, nec animalibus unquam noxia. i4- pardo amarilloso, se vá formando de unos anillos de es camas, que rematan en punta, y acia enmedío parecen espinas: los pies, y manos, con cinco dedos largos, y si. uñas curvas. La que se distinguía entre, las demás, por su lati- tud, que constaba de diez lineas, era hembra; y aunqi. por lo abultado de ella, me persuadía á que estuviera g vida, me hacía dudar la común opinión apoyada en d>. trina de los Naturalistas, de que estas Lagartijas serian\.„- la clase de las ovíparas, como absolutamente lo asienta M. Valmont; pero hallé que no era asi: pues haviendola hecho abrir, encontré en ella quatro Lagartijillas forma- das ya en toda su perfección. Comparando, pues, todas las diferencias de La- gartijas inocentes, que * se han referido, con las de San Christoval Amatitan; hallamos ser estas, por su magni- tud, y color, distintas de las que observó el Dr. Hernán- dez, y de las que se conocen por comunes en México, y en la Europa; pero se asemejan mucho, en el color par- do, y tamaño de ocho pulgadas, á la Lagartija venenosa nombrada Teque, En una Nota que se ha añadido en la reimpresión de el Papel del Dr. Flores, se dice, que en la Hacienda de San Bartolomé, quatro leguas distante de la Ciudad de Valladoltd, hay Lagartijas idénticas basta en el tamaño, á las de San Christoval Amatitan:, y siendo estas del mismo tamaño, y color de la venenosa Te que ¡ se encarga, no se expongan ligeramente á hacer experien- cias Con ellas, hasta no estar ciertos de que carezcan las de San Bartolomé de la propriedad de cantar, y quexarse, que distingue á la nombrada Teque de las de Amatitan. En quanto á las comunes, que ciertamente son de la misma inocencia que las de San Cristoval, nos resta solo saber, si en el uso de la Medicina producirán los mis- mos efectos que aquellas? Sobre lo qual expondremos adelante lo que hasta ahora se sabe, asi de ellas, como-.de las demás nombradas en la clase de ias inocentes. £.11. De las virtudes, que se han descubierto en varias especies de Lagartijas. "V[0 solamente entre los Indios (de quienes se nos há ■^ derivado este secreto) se observaba el curar con las •Lagartijas las enfermedades, en que tenían conocido ser- les su eficaz remedio; usaron también de ellas los Médi- cos doctos de la Europa, según se nos refiere por M. Valmont, (a) diciendo, ser fortificantes, y resolutivas;,y que el azeite sacado de ellas por infusión, ó cocción, es bueno para quitar las manchas del cutis, y para hacer crecer los cabellos. Aqui se tenían también conocidas antes de ahora algunas de sus virtudes, aplicándolas inte- rior y exteriormente (no sé, si serian comunicadas por.los » Indios) lo cierto es, que á una Criada, que lo era de la Madre Mariana Cartagena, Religiosa, que fue del Con- vento de la Concepción de esta Ciudad, que adolecía de un accidente en el pecho, desque estaba ya sufocándo- se, hizo traer dicha Religiosa una Lagartija viva, y que abierta se la aplicaran al pecho: lo que asi se executó con tan buen efecto, que antes que se llegara á enfriar la La- gartija, ya estaba sana la enferma. Semejante efecto hace en los astmaticos, según el Dr. Hernández, (b) la Lagartija Taletec, si separadas las en- (a) En Medicine on regarde les lezards comme fórtifíants, & reso- lutifs: on en prepare une huile par infusión ou par'coclion, qui est bon- ne pour les taches de la peau, & pour.faire croure les cheveux. Eod. tom. 3. pag. 552. (b) De Taletec Lacerta = Parvulae sunt, vivuntque in PIatanis,aut asdibus, meiiores in Platanis: Hispanicis sunt formajsimiles, fusca?,. & ni- gris <- dolencias; se sabrían distinguir, las yervas nocivas, de Mas saludables; para que, aprovechándose de las virtudes de estas, y absteniéndose de el uso dañoso de aquellas, se consiguiera poseer una perfecta, y cierta Medicina. Qucegue jitvans monstrat,quceqüé sit herva nócens, Ovid. lib. II. Trist.Eleg. i. vers.^óa. ":,\ APÉNDICE. DESPUÉS de haver concluido la Instrucción antece*- denté, y estando para presentarla á esta^Nobilísi^ ma Ciudad, uno de sus Regidores Comisionados para este asunto, que lo es D. Felipe Antonio Teruel (cu- ya vigilancia, y empeño há manifestado el zelo con que procura el exafto cumplimiento de su Comisión) pasó á mi casa la noche del dia veinte y quatro del presente Ju- nio, manifestándome un Informe hecho á la Exma. Ciu- dad, con fecha de veinte del mismo mes, por un Medico de esta- Corte; para que le dixera- mi sentir sobre su gou- tenido. Luego que vi el papel, penetré el animo de el Br. Informante, que es desembarazarse de el encargo que le havia fiado el Real Tribunal del Proto-Medicato, por ser uno de jos que señaló para que observaran los efectos que producían las Lagartijas de estos Países; como ya se ma- nifestara. Redúcese solamente á suplicar á S. Exc. mande suspender el uso de las Lagartijas comunes, entre tanto no se averigüen las que el Dr, Flores recomienda. Y para fundar esto, supone dos falsísimas opiniones, que deihos- tra- 23" traremos en este Apéndice. La primera: qire nohái mas que una sola especie de Lagartijas en todo el Mundo, que tanto dan á entender sus palabras: » Las Lagartijas, ó La^ » gartos terrestres, en francés, Lesardes, son tan comil- ones en el Mundo, que casi no hay Edificios arruinados. » que no habiten; y las expresiones, que á lo último hace, diciendo, haverse engañado el Dr. Flores, y los de Ama- titan, creyendo ser Lagartijas los que son Estincos. La segunda opinión, es, el que son todas venenosas, cuyo ve- neno se origina de las sales fixas corrosivas de que abun- dan. Para asentar estas proposiciones se vale de otros, errores, de que nos iremos haciendo cargo por partes. En quanto á la primera, ya, á vista de la Instruc- ción antecedente, se viene en conocimiento de, la varie- dad de especies de Lagartijas que hay solo en la Nueva España; que por no ser de nuestro asunto tratar de otras,. no incluimos las demás de otros Reynos, de que hay ex- tensas noticias en los Autores que citamos; entre las qua- les se comprehenden los Estincos, .animales que supone. de distinto genero. No hai en la lengua latina otra voz que signifique á estos reptiles, que Lacertus, ó Lacerta; ni en la fran- cesa, otra, que Lezard, ó Lezards en plural, no Lezar- des, como impropriamente escribe el Br. Informante. El Diccionario de Historia natural, cuyo Autor trató de to- dos quantos descubrimientos se havian hecho en la Natu- raleza hasta el año de 1768, asi en la Francia, como en ■ todas las Provincias extrangeras, pertenecientes á los tres Reynos,. Animal, Vegetal, y Mineral, solo en el articulo Lezard comprehende treinta y cinco especies de estos reptiles, y ademas trae otros en sus artículos particulares, como el Estinco, que se nos cita; sin incluir algunos de los que trata el Dr. Hernández, conocidos en nuestra America^No hay duda, que el Informante se instruyó de .este Diccionario para producir la especie que en él se ci- ta de M. Nedham, que dice, tener la lengua biSda, y qu-í •24» , . vista al microscopio, parece dentada en forma de sierra- no á la simple vista, como lo supone; trayendo otra in- digna erudición, que ni viene al caso, ni conviene á las Lagartijas comunes, de que se está usando en esta Ciu- dad. Yo he hecho disección de ellas varias veces, y no he hallado lo uno, ni lo otro: pues la lengua está entera, sin tales dientecilíos, de un color blanco rosado; y en lo de- más tienen la misma perfección que qualquier otro animal. Tampoco son ovíparas, como se asienta: pues ya dixe en la antecedente Instrucción, haverle hallado á una quatro Lagartíji lias formadas en toda su perfección. Son de distinta especie de las nuestras las que ponen sus hue- vecillos; y ya está sabido mucho tiempo há, como lo ex- presa el Dr. Mangeto, (a) que las mas Lagartijas son vi- víparas. Este mismo Autor hace mención de treinta y dos especies, bajo de ia voz Lacertus, ó Lacerta, sin in- cluir entre ellas los Camaleones, ni las mas, de que trató el Dr. Hernández; pero si al Estinco: de que se deduce^ ser este especie de Lagartija. En las del Brasil, de que hace relación, distingue con el titulo de venenosas á la nombrada Americhna, cu- yo tamaño es de tres pulgadas; la Carapopeba, de cinco; pero la Taraguira, cuya magnitud no llega á un pie, no solamente la pone entre las mansas, é inocentes; sino que trae una particular propriedad de ella, que es, ser tan ami- ga del hombre, que quando está dormido, lo despierta, si vé alguna vivora, ú otro animal ponzoñoso, que pueda dañarle. . „ En (a"* Ovípara eso * intellige, ut cum Aristotele loquar, exo ** enim plerique lacerti Zootocoi %* sunt. Vera-sctlicet, ■& genuina ova intra se concipiunt, quae tamen ovorum specie non paíiunt,' nec pónunt avium more; sed in útero fovent, &l: excludunt, & vivos tándem foetus in lucem edunt. Plerique inquam, non omnes. Bibliotb. Fbarmaceuti' co-medic. torn. 2..pag. 77. in :fin. * intra. ** extra. *** vivipari. Son voces griegas, y no se escri- ben con sus proprios caracteres, como los pone el Autor, por carecer- se de ellos en la Imprenta. ■■ . ..... > . . -2$: En la Martinica, y otras Islas de las Antillas hay seis especies diferentes, y casi todas de igual tamaño á las comunes de Francia: de las quales, las cinco son ino- centes, y conocidas por los Franceses con los nombres de Anoles, Roquets, Maboujas, nombre Indiano, Gove-mou- ches, y Brochet de terre; pero la sexta,, cuyo nombre no pone el Autor es de siete pulgadas de largo, y su mordi- da tan mortal, como de la mas venenosa serpiente. Las propriedades, y descripción de todas estas, y de las de- más, de que trata, el citado Mangeto, podrá ver en él el curioso; donde también hallará, ser muchas mas las ino- centes, y mansas, que las venenosas; y asimismo en el ex- presado Diccionario de Historia natural. Luego el no dis- tinguir las especies de Lagartijas, pretendiendo persuadir á que son todas de una especie, y comunmente venenosas, es querer confundir, y sufocar un remedio tan simple, y experimentado por los Médicos doctos, contra el amor ú la sociedad, que dice haverle acabado de traer á esta Cor- te. Y esto, ¿porqué otro motivo puede ser, sino el de ex- onerarse del gravamen que le havia impuesto el Real Tribunal del Proto-medicato, en nombrarle por uno de los exploradores de este remedio^ . ,•' En quanto á la segunda opinión, pasemos ya a* examinar el tan exagerado veneno de las Lagartijas, y veamos, en que lo funda; para lo qual asentaremos á la le- tra sus razones. » En los consumados que se fabrican en » esta Corte, con todo el rigor del arte, se advierte, que » dichos caldos verdeguean, prueba de las sales corrosi-1 » vas de que abundan. En la reciente disección de sus » carnes, ¿excepción de la cola, no se nota aquella pe-; » rene pulsación,que es tan propriaen los reptiles, á quie- » nes animan las sales volátiles: de que se prueba, que los » efectos violentos que producen, los originan sus sales fixas corrosivas. ¿Quien ha visto esta nueva Filosofía, que enseña a definir las substancias por sus accidentes ? ¿El que vepdeguén los caldos es prueba de las sales cor- rosi- rosivas de que abundan*.Luego todos los extractos dejas yervas, y sus tinturas, que se sacan con menstruos espiri- tuosos, abundarán de sales corrosivas, porque verdeguean Luego,, al contrario, el sublimado corrosivo, el precipita- do rubio, el arsénico blanco, y el flavo, que son unos hor- ribles venenos corrosivos, carecerán de sales corrosivas porque no verdeguean. ]Buenas consequencias! ¿Y qué diremos de la otra prueba, sobre que en la reciente disec- ción de sus- carnes no se nota aquella perene pulsación propria de los reptiles? A mas dé que esto es falso; pues lo contrario se vé, y lo afirma Mangeto: en el lugar cita- do; (a) yo diría, que tampoco se nota en las partes qUe se separan de las aves, y demás animales de que nos nutri- mos: ¿luego por eso abundarán de sales fixas corrosivas? ¿Quien ignora, al menos, délos que profesan la'Medici- na, que en ningún viviente pueden darse sales fixas? La fixeza no concurre en otra sal que en la alcalina: pues las sales acidas, aunque sean de los fósiles, como el vitriolo, el nitro, la sal gemma, el alumbre, y otras, siempre, á la acción del fuego, pierden aquella intima unión que tenían con la tierra, en que estaban contenidas, exaltándose en auras, que recogidas en los recipientes, dan los espíritus de vitriolo, de nitro, de sal, &c. quedando en el fondo de la retorta la tierra, con muy poca: sal, ó ninguna; como se experimenta con el nitro, después de haverle extrahi- do el espíritu acido; lo que sabe, qualquiera, que huviere leído á Lemery, ó á Palacios. Véase aqui ya destruida, y .separada la sal acida de los tnineralesrluego ni aun en.es- tos se puede decir, que se halla la. sal fixa. Las sales alcalinas, donde solamente se encuentra esta fijeza, no .las, produce la naturaleza, sino el arte, prin- (a) Lacertus si disseétus fuerit, pars utraqüe movetur aliquarfidiu, ¿k si cqncurrerint, coalescuntrursum. Sunr, qui oculos, si éffüssi sint, re- • nasa dicunt, id quod'& de cauda si ámputetúr, Plínius' affírmát.' Id. zodrfom. "i. pag. 82. «7» principalmente en los vegetales: ¿y cerno? Después de.la ustión , incineración , lixiviación, y evaporación; y tanto es mas fija , mas acre, y mas ignea, quanto mas fuego hu- viere reci\ ido en su formación : por lo que la llama el ce- lebre Boerhaave, (a^hija del fuego; asentando artes, que no puede hallarse nativa en ninguno ¿e los tres reynos, (b) por depender su fijeza de la tierra, á que tsí^ i.n.da por el fuego, (c) Ni aun en los humores del cuerpo huma- no, ya .separados eje él, y tratados con teco el rígor-cíel arte , halló jamás este S¿b,'o Medico y Químico semejante sal: pues procurando extraerla de la orina , no consiguió sacar ni un grano; (d) ni de la de un hombre enfermo, re- tenida cinco dias dentro de el cuerpo , cerno lo asienta en otro lugar, (e) donde niega también la existencia de Ja sal acida en los anima es. Luego ya tenemos bastante- mente probado, ser una absurdísima expresión el decir, que las Lagartijas atundan de sales fi^as corrosivas. Para fundar su pretendido veneno, pudo haverlo 1 echo, sin negarles la existencia de sales volátiles., si hu- viera reflejado , que son mayores, y mas violentos los venenos que se comunican por los efluvios, que los que E. con- (a) Sal fixus vegetabilis solo igne nascitur, comburente plantas huic operi idóneas.::: Non est ergo alcalinus sal nativus planta fixus. Ele- ment.Chem. tom. z.proc. 13. pag. 40. {b) Hic sal talis nusquam apparet, nec in animali, ñeque yegetabiü, nec fossili materie. Sed nascitur ex solo vegetabili, per ignem violen- tum tantum. Eod. loc.proces. 12. p. 36. (c) Hinc etiam nullus sal in vegetabilibus simplex deprehendituf, qui fixus sit ex se, sed hanc suam fixitatem totam debet illi térra;, cura qua ignís salem illum colliquefecit. Id. tom. 1. pag. 343. (d) Tándem hinc scimus, salem fixum alcalinum non deprehendj in humoribüs nostris; quía numquam in máxima copia urinae sic tracla- tae.potui reperire vel granum. Eod. tom. 2. proc. 95. pag. 196, in'fine. (e) Ule vero fixus non est'repertus unquam::: Nerr.o hunc vidit aci- dum, nisi ab íngestis in eorum corpore. Sed & nullo experimento alca- licus visus fuit in animahbus sanisj quin nec in afgrotis; quum in lütio quinqué per dies ischurias vitio intra corpus retento, á me sedulo expío-* rato, needum alcalkum viderim. Eod. tom. 1. pag. 37. consisten en las sales fixas corrosivas. De utt golpe de vis ta de unos ojos facinantes, se experimenta inmediatamen- te el estrago en los objetos vistos. Solo con el aliento in*- festan el aire, y atraen hasta su boca las Vivoras, á los Conejos, y otros animales; llegando á tanto el facinante aliento de el Buío, bestia que habita las margenes del rio Orinoco, que desde la distancia hasta donde alcanza su vista, atrae á un hombre, y se lo traga, si por accidente no pasa otro, ó qualquiera animal, que interrumpa la vir- tud atrahente, conmoviendo el aire intermedio, (a) Estos mismos efluvios venenosos despiden de sí las Lagartijas^ que llamamos Escorpiones, de que se podían traer varios casos, que se omiten, por no alargar mas esta respuesta. Pero en nada se conoce mas la volatilidad de las sales de las comunes Lagartijas, que en un fenómeno tan particular, como sabido de todas las Mugeres que crian; y es, que pasando alguna Lagartija por encima de las ca- misas, ó pañales de las criaturas, estando tendidos al Sol, si se los ponen aún calientes, se les estampa en los cuer- pecitos la figura de la Lagartija, como si la tuvieran den- tro de el cutis ^formándose de la misma sangre, y con tanta viveza, que se mueve acia un lado y Otro: lo que las hace estar inquietas, y enfermas; hasta que con lo plano de un cuchillo les estregan y aprietan aquel lugar, para deshacerlas, la sangre extravasada. $Que diremos, pues, de esto, sino que tienen unos espíritus volatilísimos, muy análogos á la sangre humana,y unas sales, quebbran semejantes efectos que las de los polvos de codcotar, ó simpáticos? . . ;-/■::•" .-\: Muchos, y particulares efectos se producen por medio denlos efluvios^, de que se pudieraftacér una dila- tada Disertación. Quien quisiere instruirseag.B'3,/, ,....;; ' ; (b) 'lcm, i.jag. j ja. 3o- viera hallado, que en tiempo de su Gentilidad, sin reci- vir daño alguno, las comían sus Naturales. Con que no, solo en la Europa, sino también en la África, y America se há usado de ellas interiormente. ¿Y de donde le consta,*que ías comunes Lagartijas, tomadas interiormente, no pueden producir los efectos que las de Amatitan, qUando todavía no ha hecho la me-» uor tentativa de ellas? Al tercer día de nombrado (como h asienta él mismo) produce su informé, sin haver expe- rimentado suceso favorable, ni adverso de ellas. Si hu vie- ra, hasta ahora, administradolas á los enfermos que le tocaran, como lo há hecho con los suyos el Br. D. Fran- cisco Ferrar, y hüviera llevado, como éste, un exacto, y puntual Diario, en que huviera anotado las mutaciones, pulsaciones, orina, y demás circunstancias que se hallan en el de esté Medico, que nos há manifestado, huviera ad- vertido visiblemente el buen efecto de nuestras Lagarti- jas, sin ser necesario averiguar, como el dice, las que el Dr. Flores noá recomienda. Mas ya nos llama la atención este Docto Medico, en lo que escribe de las de Amatitan; de quien dice el In- formante , haverse engañado, creyendo ser Lagartijas ¡as que son Estincos, Buena producción! Yo diría, que el Informante se engañó, creyendo, que los Estincos son dé distinto genero del de las Lagartijas; y que, ó vio muí superficialmente el Diccionério de Historia natural, ó qué maliciosamente calló,el que este animal es una de las di- ferentes especies que hai de Lagartijas. En el articuló fdonde su Autor trata de ellos, (a) los llama con los nom- cres de Scinc, Scinqué, ó Stinc marin, y dice, ser una es- pecie de Lagarto pequeño, de cerca de nueye pulgadas , *; ' ' '"_________________, * qué (a) Scinc ou Scinque ou Stinc marin, Scincur. espece de petit Lé- zard de Y- Egypte & de 1' Arabie, Iong de neuf pouces ou environ. M, Valmont tom. 5. pag. 5 5:4. 3r- que habitan en el Egipto, y. en la Arabia, y dá de ellos una muy extensa noticia. No sé, que sea otra cosa la La- gartija, que una especie de Lagarto pequeño. Aun'lmas claro lo expresa el Dr. Mangeto , (a) llamándole {Croco- dilo terrestre, bastante conocido en las Boticas de Prusia, cuya magnitud es de una Lagartija vulgar,ó de seis pulga- das. Ambos Autores varían en quanto á su tamaño, y natu- raleza, haciéndolo uno, animal marino, y otro, terrestre; aunque adelante dice M. Valmont, que habitan en los lu- gares montuosos, entre el Egipto, y la Arabia; pero uno, y otro los ponen entre las especies de Lagartijas; y, según ambos, los paises,en que se crian, son la A'rabia,y el Egip- to : con que no sé, como puede haverlos en Amatitan; si no es, que los trageran muertos, desentrañados, salados, y envueltos en yervas, como'los llevan á Venecia, y Mar- sella, para hacer la triaca de los Venecianos; que es quan- do toman el color plateado, y reluciente, con que los des- cribe el Informante de vivos, teniéndolo bien diferente, como se puede ver en los citados Autores. A estos animales atribuye los buenos efectos que se han advertido en Amatitan, la sanacion perfecta de D. Joseph Ferrer, y del Cura de San Sebastian de Goatema- la D.Carlos Suncin. ¡Pero que facilidad de hablar! Y qué poca refleja, en querer confundir con la voz apbro- disiaco el veneno que encierran los Estincos! Se hace de ellos un remedio aphrodisiaco, es verdad; pero esto mis- mo los caracteriza de venenosos: al modo que se hace igual remedio de las Cantáridas, y no les quita el ser un venenosísimo caustico. Expliquémonos ya; usan de los polvos de estos animales secos los Árabes, y Egipcios, para varios antídotos, y hacen electuarios de ellos, que dan en corta cantidad, para excitar la venus á los viejos, o (a) Scincus, seu Crocodilusterrestris. A ni malculum officinis nos- tris non ignotum, parvam Lacertam magnitudine non superat, utpote pedem dimidium vix equans. ::: Locus Arabia, aut iEgyptus. Loe. ant. cit.pag. 8o, ó de naturalezas frías: formando también un caldo de los recien muertos, que aplican para el proprio fin. Así lo ex- presan los citados Autores, Mangeto (a) en su Biblioteca, y M. Valmont (o) en su Diccionario. Pues, si solo unos pocos polvos de. este animal ya seca, es un remedio aphro- disiaco, ésto es, un remedio venéreo, no anti-venéreo; ¿que fuera toda la carne de uno entero? Fuera mayor pa-, vulo para el morbo gálico, y causaría tal vez la muerte, con no pocas resultas en las almas. ¿Y podría haver Me- dico, ó Practico Christianó, que hiciera tomar, ó aconse- jara , que se tomara este medicamento? Yo pienso, que; ninguno. Y si estos tan malos efectos produciría un solo animalejo; ¿que huviera experimentado el Cura de S. Se- bastian de Goatemála, con tres, y Ferrer, con ocho Es- tincos, que se tomaron'? Ello solo salta á los ojos. Y en vista de estas resultas, ¿pudiera el Dr. Flores engañarse, llamando Lagartijas á estos Estincos, y recomendárnos- los como unos remedios anti-venéreos? El Informante es el que se há engañado, y pretendido engañarnos, querien- do confundir con,sus razones un medicamento tan especi- fico, quanto simple, que la Ingenuidad del Dr. Flores, su amor á la humanidad, y su Ingenio nada vulgar, nos há comunicado, para la publica utilidad, y beneficio de lo* que habitan la Nueva España, donde se padece con fre- cuencia el morbo gálico, y otras enfermedades semejan- tes. Porto qual, y mientras no se nos den doctrinas expre- .. •■; sas (a) Loeum obtinuit in varijs antidotis, &'ad venerem stimulandam pulvis ejüs efficacissimus habetur. Ídem eod. loe. (b) Ce lézard se trouve dans les lieux montueux entre 1' Egypté& l' Árabie, méme dans 1* Egypte, & dans 1' Arabie Pétrée: il se nourrit, d herbes aromatíques.' Les Árabes se servent assez souvent.du Scinc pour s* exciter á T amour: c' est un secret que les Egyptiens ne néglr- gent pas, maisque les Européens méprisent. On fait un électuaire avec la poudre de cet animal desséthé, & Íes Arabeá, quand il vient d' étre tué, en rirent une espece de jus oudebouillon, dont ils font usage. Voi- la apparetnment Ieur aphrodisiaque ou secret don,t se servent, pour s' ex- citer á T adíe véúérien}lesVieillard*ou les gens froids. Loe. cit.p.$<¡¿. óó' sás de Autores clasicos, que prohiban el uso interno de las Lagartijas, como las hai, que lo aconsejen ; soy de sentir, que, bajo de las advertencias contenidas en mi an- terior Instrucción, se prosiga usando de ellas, por ios buenos efectos, que se van ya, con tanta brevedad, expe- rimentando , no solo en esta Ciudad , sino en Tezcuco, y San Juan Teotihuacan^ con jas de aquellos Países, sin ser necesario valerse de las de Ayotla, que dice el Informan- te, parecerse á los Estincos. RESPUESTA á quanto se há dicho, y puede decirse contra las Lagartijas* NUNCA se han libertado las obras perfectas de ene- migos, que las procuren deslucir, y á sus Auto- res. La malicia, por una parte, y la ignorancia, por otra, han batallado siempre contra los inventos del arte, y producciones de la Naturaleza, negando á esta lo que descubrió la curiosa indagación de aquel; y "lo que es mas, queriendo persuadir lo contrario*de lo que se está entrando por los ojos. El uso de nuestras Lagartijas, que, ó fuese por el arte de los Indios, bastante observadores de la Naturaleza, ó por acaso descubierto para la cura- ción de sus enfermedades familiares; va teniendo tantos enemigos , que creo, se, volverá á dexar el Cáncer incura- ble, como ío aconsejó Hypocrates, si no se les corta á es- tos el que van difundiendo sus escritos. Entre varios pa- peles, que se han ya producido en contra dé estos inocen- tes' animales, sé nos han manifestado algunos por el zelqr, y amor de la hüníániclácl ,qneM propriárnente se baila en esta Exmá. Ciudad , y en5U.Comisionado D. Felipe An- tonio Teruel. En ellos se pretende suspender su uso; como nocivas y venenosas, confesándose al rnismO'tiempo, que de él ñó han resultado estragas notables, qué no hayan -;. . : po- podido fácilmente corregirse: que han obrado, a"n(3«e -lentamente, buenos- efectos: que una Sarnosa quedo del todo sana- y oué en una Cancrosa se iban ya despren- diendo los bordes, y se continuaban desprendiendo; pero que se volvían ya á reproducir. Se dice, que las relaciones medicas formadas por los que no profesan prácticamente la Medicina, están ex- puestas á mil equivocaciones. No sé á que venga esto; porque la relación de las Lagartijas de Amatitan está es- crita., y firmada por el Doctor Flores Profesor de Medi- cina, que la está prácticamente exercitando en el Real Hospital de Goatemala; y solo dada á luz por una Perso- na , que no lo es. Si se dice ; porque acaso se haya tenido noticia de este papel; fácil es la respuesta: un fiel Pintor copia bien un vestido, ó unos zapatos, tengan, ó no de- fecto los originales, sin. que para ello le sea embarazo no ha ver aprendido los oficios de Sastre, y Zapatero. Con- fieso, que nó soi Medico: hé sido solamente en este Pa- pel un Pintor, que ha copiado en él lo que los celebres Médicos que se han citado, y se citarán en adelante, de- jaron trabajado en sus perfectos originales : quantas. hu- viere en este equivocaciones, serán otros tantos defectos que aquellos cometieron en su arte. Pero pasemos ya á la substancia. Se nos presenta una analysis chimica hecha de las Lagartijas según el método de Lemery, Palacios,y otros -,y senos dice,haver dado su fiegma, espíritus, sal,y azeite fétido, lo mismo que dan todos los animales,como son Vivoras, Lombrizes, Cochinitas&c, pero'que haciendo la separación de las tres clases, se echó un poco del espíritu en un almirez de cobre, que inmediatamente se puso negro -, lo qué aconteció tam- bién con una moneda de plata, en la que se advirtió una leve efervecencia verdiosa', de donde se pretende concluir, tener las Lagartijas su principio corrosivo. Supongo que la operación estaria bien hecha, co- mo egecutada por un Practico, y según el methodo de Le- Lemery, y Palacios ( aunque todavía havia mucho que ver en esto) pues son tan delicadas las operaciones chimi- cas, que por unos ligeros ápices, por el mas, ó menos fue- ; go del que necesitan, por la .materia de los* vasos en que se egecutan , por el descuido en mudarlos, por el mayor, ó menor tiempo que tardan en el fuego, y por otras innu- merables causas, se pierden, ó destruyen las substancias: . y es n ucho mayor la dificultad que hai en la analysis de les animales, que en la de las plantas,y minerales; por lo que encarga Boerhaave, qué se examine primero el alirrento de que se nutren; sin cuya circunstancia, dice,, que errará siempre el Chimico en el conocimiento de sus cuerpos, (a) -Quien quisiere hacer una perfecta analysis chimica de las Lagartijas, lea á este Autor, ó á M. Mac- quer, (b) principalmente en las observaciones hechas por MM. Homberg, y de GeorFroi, donde,hallará mucho que aprender. Mas suponiendo, como dixe, una operación exac- tisimamente executada, nada se prueba contraías Lagar- tijas. Lo primero; porque conresandose que dieron estas la misma flegma, espíritus, sal, y azeite fétido que dan todos los animales, como son las Vivoras, Lombrizes,y Cochinitas; b les'hemos de conceder á estas el proprip veneno que á las Lagartijas, ó debemos usar de ellas in-* tetior, y exteriormente, atribuyéndoles la misma inocen- cia que á aquellas. Lo segundo, que asi como no esim>- pedimento el veneno de la Vivora, para el uso interno de su carne, asi tampoco lo sería el de la Lagartija, aun- que fuera venenosa, cortándola, como ala Vivora, la ca- F ■■ ■<" beza* (a) Chemicus examinaturus ahimalis corpus vegetáñtlbüs solis nii- tritum, seiat primo vegeta ntiaexplorata suam per artem. Id negligens, errabit in cognoscendo corpore animalium. Hinc & tanta in his confu* sio::: Animal fit ex mateiie quae non est id animal, sed quse per vires illius animalts mutabitur in iilud animal. Elem.Cbem. tom. 2.part.2.pag. 186. num. 6. & 7. (b) Éíem. de Chimié-practique tom. 2. cháp. 2. pag, 456. 'rjeza; Lo tercero, que aquella mancha negra qué se ob- servó en el cobre, y en la plata, no proviene de princi- pios corrosivos, sí de aquellas partículas suifureo-volati- les producidas por el fuego, y separadas por él mismo del azeite empiréumatico; las quales contenidas en el espíri- tu, manchan, ó tiñen de negro los metales, como lo hace qualquier azufre natural, ó facticio: pues todoChimico sabe, y lo refiere Le Mort, que el color, y olor de las cosas, provienen de su azufre, y solo el sabor, de sus sa- les, (a) También el aire que nos circunda ennegrece los metales, y'aun los corroe, sin que por esto se prive de él á ningún viviente: luego, ni porque verdegueólos caldos, como antes diximos, ni porque tiñan sus espíritus los me- tales, se pueden probar en las Lagartijas sales corrosivas. La efervecericia sí fuera una prueba suficiente, á no haverse ciertamente engañado la vista del Farmacéuti- co: pues saben bien, aun los qué-no profesan este arte, que no puede haver efervecencia en los metales, sino cau- sada por unos espíritus acidisimos sacados de los fósiles, como lo es el de nitro, vitriolo, y de sal, que son sus prO- : prios menstruos, que los destruyen y separan, ayudados con la acción del fuego; siendo proprio deja efervecen- cia producir un gran calor, que no deja mantener en los mistos la mano, por su intensidad, hasta prorrumpir mu- chas vezes en llamas; lo que seguramente no se notaría en la moneda: de que resulta, que fue esta una mera ilusión de la vista. Pero ya quiero no solo permitir, sino conceder", que los espíritus, y el azeite empyreumatico de las Lagar- tijas estén cargados de veneno; ¿qué se prueba con esto? ¿Porque sus sales, después de desudidas de sus cuerpos; porque su azeite, ya separado de su flegma, desprendido de sus espíritus animales, de sus jugos naturales, y de ..___________._______._____________________ aq^- (a> Chymiciodorem& colorem,á sulphure oriri status», saporem . -vero á sale. Cole&an. Chymic, Leydens.pag. 323. aquella contextura, ó complexión de sus carnes, á -la vio- lenta acción del fuego, sean venenosas, lo há de ser todo el concreto desús partes naturalmente unidas y combi- nadas ? i De donde se sabe, si en la separación,' y ustión se les comunicó este veneno? La Physica esperimental, y la Chimíca nos han llenado de luzes para poder conocer con claridad la mudanza que adquieren las obras deja Naturaleza, según el modo de tratarlas, y disposición que hallan en los sugetps. De una flor misma saca la aveja miel y cera, quando de su substancia fabrica la,araña su veneno. La planta mas común, mas saludable, y usual en nuestros alimentos es la Lechuga: en el tiempo de su sa- zón la tomamos, sin reconocer al gusto especie alguna de sal, ni daño en el estomago, ó vientre. Seqúese esta á un calor suave; enciéndase después al aire libre, hasta que se convierta en una ceniza blanca: ya aqui mudó del todo su substancia, perdiendo sus virtudes, y qualidad; y la que antes era una materia insulsa, ó de un acido impercepti- ble al gusto: está ya convertida en una tierra aCre alcali- na. Póngase á hervir esta ceniza en suficiente cantidad de agua, mudándola hasta que la ultima salga insípida, y cuélense estas legias: pónganse á evaporar hasta el grado de sequedad, y fundase al fuego la materia que queda [en el cazo: resultará de aquiuna sal fixa alcalina ignea, ro- dentisima;de la que puesta en la lengua una pequeña can- tidad, causaría tan grande ardor, como si fuera un carboa encendido, formando en el lugar una ardiente ulcera. ¿Y que produciría, tomada jinteriormentev sino la muerte? fcjemos, por esto, de decir, que la Lechuga, en su verdor, y sazón es un veneno mortal ?... , . . . i Mas.uuestra misma sangre, ó la orina, qué se pue- de tratar entre las manos, sin que.ofenda su calor natural, si evaporadas, y extraídos su flema, espíritus, y azeite fé- tido, se les dá un fuego fuerte, hasta cierto grado y tiem- po, queda en el fondo del recipiente una materia arenosa, intratable, que después de fría, si sé echa una pequeña 2 parte 3^. parte de ella en la mano, se enciende inmediatamente, formando mayor estrago, que el que haria un carbón, ó fierro ardiendo; como se experimenta con el ..Phosphoro de Kunkel, cuyo intensísimo dolor no se mitiga con reme- dio alguno, hasta que se mete la manoen la-Orina. Lo mis- mo acontece con la miel, harina, ó yemas de huevo, mez- clada qualquiera de estas cosas con otro tanto de alumbre, y practicadas al fuego las operaciones que previenen los Physicos para su composición, (a) Resultarán por ultimo unos polvos negros, que al salir al aire externo, del lugar donde están encerrados, se encienden, y queman toda ma- teria combustible. ¿A que, pues, se deben atribuirá estos efectos, sino á ia separación de sus partes, y á la violenta acción del fuego?, Ya tenemos aquí la razón porque se han vuelto á reproducir en la enferma Cancrosa que se cita, los bordes que se iban desprendiendo: no es otra la causa, que por haversela aplicado elazeite que se sacó de las Lagartijas; no porque ellas en sí sean venenosas, sino por haversela aplicado una sola parte de ellas, separada de las demás, alterada, y viciada por el fuego. Y aun también huviera sucedido lo mismo, untándola con otro qualquier azeite de los vejetales, aunque fuera hecho por expresión : pues bastaba que este lé huviera obstruido mas los poros, para que hiciera retroceso el humor que debiera transpirar. Las observaciones que deben hacerse de las Lagartijas, son, en su estado natural, sin desunirlas sus partes, sin dejarlas perder sus espiritus animales, y finalmente del modo que se hicieron con las de Amatitan, tomándose sus carnes re- cién muertas. Este es el obgeto de esta .Exmá. Ciudad ; esto lo que se ha mandado; y esto lo que se-solicita por _________ " ' ____[_________________"sus (a) Ñollet. Lecons dePhysiq. experim. tom. 4. pag. 228. & suiv. Oz_«tíf«. Recreat. Mathem. & Phys. tom. 4. pag. 232. PoJínierc. Ex- perieh. dePhysiq. tom. 2^exper. 3. Hanovius.*Bh\iosoph. natur. tom. t. pag. Ó7Q.&mulualij. sus Comisionados; y así tomadas, ver que efectos son los que producen. Y aunque permitamos, que con él fuego no se hifc- vieran alterado sus sales, espíritus, y azeite; sino que se mantuvieran en cada parte de estas la misma virtud,'que en todo el compuesto, (lo que es imposible) hay otra ra- zón mas fuerte para que se huvieran reproducido los bor- des en la Cancrosa, y no huviera hecho efecto en lps tu- mores de la Escrofulosa el azeite esencial de las Lagarti- jas, que suponemos gozar de toda su virtud. Este azeite no se há aplicado á esta$ enfermas por sí solo , sino mez- clado con el ungüento de raiz.de Brionia, ú otro resoluti- vo. ¿Pues á que deberemos atribuir la falta de efecto ? ¿A este ungüento, ó á aquel azeite esencial? Yo digo, qué á ambas cosas juntas. Y esta composición, ó qualquiera otra que se haga con las Lagartijas,.será siempre la causa de que no produzcan sus buenos efectos. Ya hemos dicho JO que Boerhaive advierte sobre estas mezclas; pero mucho mas enseña Boyle en su Tratado de los remedios especi- ficos, donde tiene bastante campo, para poderse instruir perfectamente qualquiera que fuere aplicado. En él pone .una amplia Advertencia (a) aconsejando el uso de los re- medios simples, comprobado con muchísimos experimen- tos, en los que demuestra la mudanza de qualidades que' padecen las materias componentes. Ni es necesario, como quieren algunos, que se' trai- ga) Primó itaque Simplicia composith remedijs anteponenda censeo, quod'longé fjcilius sit operationem simplícis,- quam composid conjice.re$ isto igitur tutius quarnhoc Medici uti poteturtti ac cené ni fallo'r, nos-. trx nimium sagacitati fidimus, cum c'redimus prxscire nos qúis futurus sit mixtionis é muitis ingredientibus effectus, cum plurima corpora tex- ti'r¿2 nrutatio:ve, qualitates etiam süás rnutent.:::. Insignes ejüsmodi muta- ciones, ope mixtionis saepe efifeci, non colorum modo, sed & odorum, $a- porum,&rc. cur amem ejüsmodi mutationés medtcarum etiam qualitajum tontingere íiequeant notisat intelligo. Tarcenetis ad usum simplir. me- diiúiv. quce exiut in tom. 4. ejur Operum. pag. 40. Vidéatur etiaín Tract. deüistoria qualitatum particularium,qui tom. 2. continetur. Jráigan las Lagartijas de Amatitan, para hacer con ellas los experimentos; pues á mas de que ya están hechos ana, y lo que se solicita es, ver si con las de estos Países se or> servábanlos mismos'efetfos; la distancia, é incomodida- des del camino, harían que no pudiesen llegar vivas: no jporque perdiesen aqui sus virtudes, como quieren otros, pues tal vez seles exaltarían mas, por serles quizá mas análoga esta tierra. Ni.es razón para persuadirse a que les faltara lá virtud en ella, el no criarse de $u especie; pues tampoco en tiempo de la gentilidad de los Indios se criaban en estos Reynos.Toros, Caballos-, y otros anima- les que se trageron de ía Europa; y los vemos ahora tan buenos, ó mejores que los de allá. Seda, tampoco se cono- cía; se trageron Morales de España, (a) que se plantaron en la Mixteca, dónde criaron tan buenos gusanos, que producían la seda de mejor calidad, de suerte, que se pre- fería á toda otra seda la que llamaban Mixteca. Se nos confiesa de buena fé, que del uso de las La- gartijas de aqui, no han resultado estragos notables, que no puedan fácilmente corregir ser pues ¿porqué se ha de suspender su uso? Consta ya por las deposiciones juradas de algunos enfermos inveterados, que han conseguido con ellas la perfecta sanidad de sus dolencias, en qué no ha- vian podido tener ni aun alivio en muchos" años, con otras medicinas (cuyas .declaraciones hechas ante Escribano, con otras,-en que se está entendiendo, publicará á su tiem- po esta Nobilísima Ciudad). Lo hará también un Medico qué está aplicándolas á cierta Religiosa qué tenia uña horrosa llaga cáncrosa en el pecho; y finalmente lo hará el Medico que las está administrando en San Lázaro. Latentitud en obrar, que se nota por algunos, es el mejor carácter con que se califica su inocencia. Un reme- dio violento destruye la naturaleza, y la vida. Ni obsta el oue (a) Acosta. Hist. natür. de Ind. lib. 4. cap. 3:. pag. 274. Gomara. Chronic. de la Nuev. Esp. cap. 236. pag. 242. 4i. que unos enfermos sientan dolores en el vientre; otros, ardores; otros, bochornos; y otros, demasiado sudor: pues el medicamento no obra de una misma. manera en todos los cuerpos, aunque padezcan una propria enfermedad, ni la sanidad entra de un golpe en el enfermo; se vá sucesi- vamente introduciendo por los miembros del cuerpo; y no á todos, por unos mismos, como ya lo advirtió doctamen* te Galeno, (a) La mayor, ó menor lentitud de obrar puede pro- venir también de muchas causas: ó por la complicidad de diversos humores pecantes en el paciente; ó por el modo de aplicar el medicamento; ó porque no esté este en todo su vigor, y fuerza; ó porque los alimentos con que se nu- tre el enfermo le sean contrarios; ó por las pasiones del animo; ó por los lugares en que habita; ó por las aguas; ó por los vientos; ó por las Estaciones del año en. que se aplica. Quanta verdad sea esto, lo está manifestando á ca- da paso la experiencia, y encargan que se sepa, los mejo- res Médicos. Hypocrates escribió un libro sobre los ay- res, aguas, y lugares, enseñando, como se deben instruir los Médicos de la naturaleza de los fluidos, de las altera- ciones de la Atmosphera, y del temperamento de las Re- giones donde huvieren de exercitar su facultad. E.1 Dr. Valles lo comprendió todo en su método de curar, (b)don- á- (a) Sanitas autem non consistit in indivisibili: id apparet primo indu- centibus in diversa membra, quorum non est eadem¿ sanitas, cum cons- tet habere diversas sanitatfes, quod ratioríi etiam convenit, ex quo há- bent diversas operationes: quae omnia arguunt diversam sanitatem.,. Siquidem sanitas dispositio est factiva aflús, atque hoc idem patet'in consideratíone diversitatis xtátum. Galtni 3. de Wlorho.. ■ {b) Quandoquidem in cibis non solum quantitas sps_tanda est, sed qualitas etiam/& quando-seu opportunitas, Se. utendi modus quae ad h^ec peninent adjicienda sunt. Quantitas (ut dictum est) definitur á fa- cúltate, & morbo, illa pétente,tioc permitiente. Qualitates cibi duplices sunt. quaedam enim illi ut cibo insunt mero: quajdam, ut habent aliquid medicamentosi. Cibo na.Ti.ue quatali accidit esse coctu facili, autdif- ficili: 42. de á mas de hablar sobre la facultad de los medicamen- tos, trata también de las qualidades, cantidad, y tiempo de usar de los alimentos. El mismo advierte el cuidado que se debe tener con las Estaciones del año, con las mu- taciones del tiempo, con los ayres, con sus qualidades, con los temperamedtos, y lugares, (a) Todo lo expresó también en sus dogmas, sentencias, y aphorismos, que en versos exámetros publicó, el Apolo de la Medicina, y Poesía, D. Diego Tenorio de León, Medico Gaditano, co- mo sé vé en los siguientes (b) Non solum qualis vidlus, sed quomodo dandus Sit, perpende priüs; nammorbo de bilis &ger, Cui simul humorum jam corruptela fatigat, Saepius, atque parum viclum donare coadli 'Adsumus................... .....Veluf, cum plus natura; morbus adsequat _Etati, vel temporibus labentibus anni. :::: Húmida tempestas hebetat velociter aures Austri-, tum caput ipsa gravat, calígine visum Implet, & ágrotos nimio languore molestat.:::: Laet hales morbi, vel magna ex parte vigescunt Autumno; est que malus cun&is qui tabe laborante • Saipe sed accedunt produSli in Veré, saluti. Sicca tamen producit Hyems, Aquilone vigente (Ver, quando pluviosum, sive Australe sequatur} Ingentes asíate febres, cumfliixibwsalvi. Húmida temperies quoniam putrescere suecos Cogit,prcecipue si juncia calore vigestat Veré tamen sicco, &c.:::: Frigoris ínsignis mmatio, sive caloris; JEtber fícili: tenuiá aut crasi: boni aut mali succi: multi aut pauci nutrimenti: facilis ant difficilis descensus, ¿Ve. Metho'd. medeni. lib. \. cap. 7. pa?. 39. S req. (a) Id. eod. Ice. cap. 17. per totum. (b) Opuscul. varia, lib. 4. pa¿. 39;, 403, 407, 408, *& 419. * - 4?- JEtHr ubi mr$usfriget,m*'M$qMe cakscity -.. Unus ei calor ex. alio vel jungittir ortus\ , //or, longum pariter morbum plerumque minar i Dic¿mus\hostes & plures id,corpu's babere; Tempere qu$s etiam longo vix vincere ■pQSsit.&f. -. :. . Pues ^qué diremosjahora,-si no se; lian experimen- tado en algunos .tan prontos los efectos, como se espera- ban? Diremos que iq havrá causado la Estacion.tan con- traria, la demasiada humedad,de,los ayres,.que junta con la que abunda en nuestro suelo, tiavrán impedido la trans- piración, y el sudor; debilitando, á las mismas Lagartijas su virtud, y qualidad, mayormente, si no se han tenido con amplitud, y libertad, sino encerradas en vasos tapaT dos. Y para que se forme algún concepto de los raros efec- tos que obra este ayre externo que nos circunda, mudan- do las qualidades, y propríed(ades de los cuerpos; de innu- merables phénomenos que nos presenta la Physica, ex- presaremos solamente uno que se nos manifiesta todos los años á la vista. Póngase dentro de un frasco de cristal una suficiente cantidad de agua, y ciérrese el frasco, herméti- camente: déjese en una noche serena del Invierno expues- to al ayre libre, de modo que le circunde por todas par- tes: tenemos aqui un cuerpo fluidísimo, transparente, po- table, y que no ocasiona daño alguno, aunque se beba, en- cerrado de tal manera en el frasco, que no le queda lugar al aire por donde pueda inmediatamente tocarlo. Tóme- se á la mañana, y se hallará la agua convertida en un tro- zo de nieve, coagulada por la acción del aire, cuyos cor- púsculos sutilísimos, penetrados por los cerrados poros del vidrio la tocaron, y mudaron al instante su qualidad, y propriedades, convirtiendola de fluida, y transparente en un cuerpo duro, y opaco; en separable, de indivisible y de saludable, en dañosa: pues á qualquiera que la co- miera causaría un vehemente dolor de estomago, ó otro accidentes. Pues ¿qué hay que admirarse, á vista'de este de que la mudanza de las Estaciones, de que un aire ex - G >* tem- 44- temporáneo solamente impidan, ó suspéndanlos buenos progresos del' medicamento? ¿Y hemos de atribuirlo á defecto de éste? Mucho es lo que hasta ahora,se ignora del elemento del aire, pues aun los mejores Physicos se han quedado sin conocerio ; (a) por lo que dice Boyle, no hallarse en la Naturaleza cuerpo alguno tan heterogé- neo, (b) . / ■ Hasta aqui hemos respondido alo que se ha dicho contra las Lagartijas; vamos,ahora á responder á lo que puedan decir. Dirán lo primero, que los Médicos anti- guos, como Hypocrates, y Galeno^ nunca usaron de las Lagartijas, siendo unos animales tan comunes en el Mun- do. Lo segundo, que para la enfermedad en que mas se ha conocido su virtud, que es el Cancro, antes aconseja aquel, que no se aplique medicamento. Lo tercero, que la carne cruda de la Lagartija, aun quando sea provechosa para el Cancro, y Gálico, puede causar una ríotable indi- gestión en el estomago, y originarse otros accidentes, mayormente á los que ya há tiempo que padecen la enfer- medad, y por eso están extenuados, y débiles. Lo quarto, que el horror,ó asco, que naturalmente causa este animal, y mas á personas delicadas, puede ocasionarlas, con unas continuas nauseas, y una viva aprensión, otras enferme- dades. En quanto á lo primero, se responde,' que no se ___ .- ___ .___________ ha- (a) Atqui tgnoramus quales sint in aere sales incogniti, quibusve dotibus praecliti, praeter eos quos nos cognoscimus. Nescimus quinam •spiritus in eo volitent, quxve olea. Cum interim á singulari hórum in- mole stupendi nascantur efféítus, ánullis alijs causis observan unquam. Boerbaave Elem. Chem. tom. i. pag. 264. (b1 -Hic(aér aimosphxrlcas, de quo loquitur) quippe non est ut mu':ti imaginantar, corpus simple* & elementare, sed confusum efflu- viorum aggregatum, ex corpuribus adeo discrepantibus emissorum ut licet illa omnia consentiant in constituenda, exiguitatis suae variorumque motuum beneficio^ una magna fluidas materias massá, forte tamen vis ullum adeo heterogeneum detur corpus in rerum natura. Suspicion, de Utentib. quibusd. qualitat.aént, qu»in tom..2. extant, pag.i. havian entonces descubierto sus virtudes, ni se pensó en aquel tiempo el que las pudieran tener. Asi la Medicina, como las demás Ciencias; se han ido enriqueciendo con el acaso, y tentativas. Los descubrimientos que hoy pose- mos no tuvieron su origen con el Mundo: lo fueron de- biendo succesivamente, y en diversos tiempos, á los acci- dentes, ó á la continua solicitud de los hombres. ¿Quien, en la Medicina, se acordaba del azogue para curar el gá- lico, y en la Metalurgia para beneficiar la plata y oro con él? La contingencia en esto, se lo dio á conocer al Licen- ciado Barba ( según él dice) el año de 1609. (a) ó á la so- licitud de Pedro Fernandez de Velasco, que según Acos- ta, (b) lo publicó en el Perú treinta y Ocho años antes, ha- viendo adquirido en México el secreto, donde se dice, que ya se beneficiaba la plata con este semi-metal. La Medi- cina lo debió al estudio de Carpo. El progreso que han tenido las Ciencias, há sido succesivo, y lo mas utü que en ellas se ha descubierto has- ta el día, no tiene mas antigüedad que un siglo. Desde la mitad del pasado se empezaron á perfeccionar la Physica, y Mathematicas. ¿Qué huviera dicho Aristóteles, si se le huviera preguntado por la Electricidad? ¿Qué, si huviera visto, que con una Maquina Pneumática exactamente fa- bricada se extraían de mil partes de aire, las novecientas noventa y nueve? En su tiempo, y en el de Ptolomeo, y hasta la mitad del décimo séptimo siglo se tuvieron por metheoros aéreos los Cometas, hasta que Hevelio los de- claró por Astros. El descubrió el movimiento de Libra- ción de la Luna, formó de ella una perfecta Selenografía, y dio otros descubrimientos útiles á la Astronomía. ¿Quien halló la succesiva propagación de la luz, sino Romer ? ¿Y como? Por accidente: observando los Eclipses de los Sa- télites de Júpiter; de lo que dedugeron Cassini, Halley,y 2 Brad- (a) Arte de los metales lib. 3. cap. 1. pag. 101. (q( .Histor. natur. lib. 4. cap. 11. pag; 225. Bradley el tiempo que tarda la del Sol én bajar ata tierra, que es el de ocho minutos. ¿La existencia de estos Plane- tas secundarios por tanto tiempo ignorada, sus eclipses, y el conocimiento de sus órbitas, á que se deben, sino al in- vento délos anteojos, que no há dos siglos que se halló, y que han llegado en el dia á la mayor perfección con el descubrimiento de los vidrios achromaticós ? ¿Las mate- rias luminosas, y ardientes conocidas con el nombre de Phosphoro, quantó tiempo estuvieron ocultas en la Physi- ca, hasta que á finés del siglo pasado las descubrió el aca- so de uno que buscaba en la orina la piedra filosofal ? Pues ¿que prueba el que no se huviera hallado en los tiempos de Hypocrates, y Galeno el uso interno de las Lagartijas, quando aquel floreció quatrocientos años antes del Naci- miento de nuestro Señor Jesu-Christo, y éste, ciento y cincuenta después ? En quanto á la segunda obgecion, se responde lo mismo que á la primera, y es, que en el tiempo de Hypo- crates, ni en mas de dos mil años después, se havia des- cubierto remedio especifico contra el Cancro; por lo qual aconseja, que no se cure. Pero una vez descubierto éste,.y experimentado, ¿hemos de crér, qUé si viviera, havia de dejar de usarlo, y de dar las'gracias al Doctor Flores, y al Editor dé su Papel, por haverlo comunicado? En quanto á la tercera obgecion, está ya bastante- mente experimentado, que la carne cruda de la Lagarti- ja, es de mui fácil digestión , y mas, si (como hemos ad- vertido) se toma en ayunas, sin que se mezcle con el ali- mento; por lo [que. no apruebo el que se administren por la tarde: pues saben mui bien los Médicos el tiempo que tardan los alimentos en ¡el vientre para su perfecta diges- tión. Ni se ha sabido hasta ahora, que hayan causado da- ño alguno: y por mas que se exagere su veneno, no se certificará por los Curas de esta Ciudad el |que se haya enterrado á alguno por haver comido Lagartijas. De el Sagrario de esta Santa Iglesia Cathedral, en que desde ía T£pi- Epidemia de viruelas se lleva la curiosidad de apuntar las enfermedades de que mueren sus feligreses, se sabe, que hasta el dia quince de Julio no se há apuntado alguno que haya muerto por haverlas tomado. A la quarta obgecion, sobre el asco que se preten- de, tengan á estos animales las personas delicadas, res- pondo preguntando: ¿á que se deberá tener mas asco ? A unos animales que se nutren con mosquitos, gusanillos , y aun con migajas de pan, como los Pichones; ó á las Ga- llinas, y Cerdos, que comen quantas inmundicias encuen- tran ? Si el horror es por razón de su figura, peor és la de los Axolotes, Ranas, Camarones, y otros pescados que se toman por sustento. Mas; si porque tiene el nombre de medicamento, ó por mejor decir , porque era un medica- mento inusitado, se le tiene este horror; ¿porque se toman tan fácilmente los polvos de cranio humano, el excremen- to del perro, el de otros animales, y el de las gentes, de que se forman varios medicamentos en las Boticas ? De todo lo dicho debemos concluir, ser las Lagar- tijas el remedio mas simple, mas inocente, y menos as- queroso: que se debe proseguir en su uso, examinándose las enfermedades en que se pueda administrar: que la apli- cación de él, asi interna, como exteriormente, sea en su natural estado, sin mezclarlo con otros simples, sin sepa- rarle sus partes, ni querer corregir, y dulcificar sus sales, espíritus, y azeite esencial; de los que no se usará sino en las enfermedades á que fueren á proposito, aplicando 'sus carnes casi vivas en las llagas cancrosas, como se está exe- cutando^en una enferma con mui feliz éxito. Y aunque he- mos ido huyendo de entrar en una Disertación physica de estos animales, pues solo fue nuestro animo hazer una sen- cilla narración de sus especies, nos vemos, ya precisados á dar una idea., y á establecer, aunque brevemente,.un sys- thema sobre sus qualidades. Todas las obras de la Naturaleza tienen una cier- ta, y determinada disposición entre sí, y con las partes de que 48. que se componen, que las unas á las otras se atraen, o se repelen mutuamente: esta virtud de acercarse unas, y re-, tirarse otras, por una especie de afección, ó repugnancia, llamaron los Filósofos antiguos con las voces griegas de Sympatbia,y Antypathia,que solo las reconocieron en los cuerpos sublunares; pero el Cavallero Newton descubrió estas mismas propriedades en los Planetas, en el Aire, y en la Luz, llamando á éste conato, ó propensión que tie- nen de juntarse, y separarse las materias amigas, y ene- migas, con los nombres de Atracción, é Impulso, (a) bajo de cuyos principios calculó en los cuerpos celestes y pe- sados la acción de sus movimientos, según las leyes de su gravedad, ó pesantez, llamando á la fuerza atractiva, Cen- trípeta, y á la repulsiva, Centrifuga: cuya investigación es propria de las Mathematicas. Pero pasando á la parte physica, está ya decidido por los mejores Autores, (b) que la Ley de la Atracción es universal en todos los cuerpos, causando en ellos tan particulares phenomenos, como la cohesión, ó adherencia de dos masas de igual materia, la subida de la agua en los tubos capilares, el choque de los cuerpos, la refracción de la luz, la reunión de las partes separadas de los fluidos, como la agua, y el mercurio, que atrayéndose unas á otras, vuelven á formar una mis- ma superficie. Esta fuerza atrahente, ó repelente se verifica no solo entre los cuerpos de una misma especie; tiene tam- bién lugar entre los de especies diferentes; y aun entre los _______________________________________de (a) Vocem atiraftionis hic generaliter usurpo pro corporum conatu quocumque accedendi ad invicem: sive conatus iste fiat ab adtione cor- porum vel se mutuo petentium, vel per spititus emissos se invicem agi- tantium; sive is ab aítione anheris, aut aeris, medüve cujuscumque seu corpórei, seu incorporei oriatur corpora innatantia in se invicem utcumque impellentis. Eodem sensu generali usurpo vocem Impulsui, Pbilosopb. Natur. Princip. Mathem. lib. i.prop. 69. m Schol. pag. a6Á. (b) Muschembroeck. Essat de Phys. tom. 1. Newton. Optic. lib. 2. Gravcsande. Phys. Element. Mathem. Uanovius, Philosoph. natur. & aiii plures recentioies. "-•'■- 49* de diversos géneros: para cuya comprobación hai innu- merables exem píos en los tres Reynos: hallándose esta virtud asi én los animales entre sí, y con los vegetales, co- mo entre éstos y con los fósiles. De todos iremos por su orden manifestando algunos phenomenos particulares: y comenzando por el Reyno animal: en él se han descubier- to varios, que tienen entre sí una amistad, ó alianza, con que viven juntos, y unidos, forzándoles la misma Natura- leza á que se busquen y asocien ; pero estos mismos tie- nen igual repugnancia con otros, de quienes huyen, ó les causan algún mal: de donde vino , que los Philosofos an- tiguos llamaran á esta especie de enemistad, antypatbia, y á aquella afección de los otros , sympathia. De muchos no se há descubierto todavía quales sean sus contrarios, ni sus amigos; pero de otros se han observado ya sus pro- priedades; de los quales refiere varios Ozanam en sus Re- creaciones Matheinaticas, y Physicas, (a) donde explica esta voz sympathia, diciendo, que es una conformidad de qualidades naturales de humores, ó temperamento; ó una conveniencia de virtudes ocultas,.que se hallan de tal ma- nera distribuidas entre dos cosas, qué se buscan la una á la otra, y se mantienen en quietud quando llegan á estar juntas: observándose todo lo contrarío en la antypathia. Esta se manifiesta entre el Sapo, y la Comadreja; entre ésta, y él Ratón; entre el Cuervo, y el Buho; entre eFElefante, y el Puerco; entre el Galio, y el León: entre el Escorpión,y el Crocodilo; entre el'CierVo, y la Ser- piente , y basta solo para que huya esta bestia de un lu- gar, con que se ponga en él una poca de manteca, ó un pedazo de cuerno de aquel animal; y finalmente se vé es- ta antypathia en un pescado llamado en latin Torpedo, que cogido del Pescador, se le 'hincha, y entorpéze el bra- zo. Pero la sympathia se halla entre la Perdiz, y el Cier- vo ; entre éste, y el Francoli; entre el Cuervo, y la Vulpe- ■ ^ - ' • ja »> i;.»4 {a) Recreáüons'Mathemat. & Physiq. tom. 3. pag, \%24 So- ja; entre esta, y la Serpiente, con quien vive junta; entre el Elefante, y el Carnero; entre la Golondrina, y el hom- bre; entre el hombre, y el perro; y entre la Lagartija , y el hombre: de tal manera, que, según Cardan, citado de Ózanam, tiene tal sympatia este reptil con el hombre, que se regocija de verle, y busca con gustó su saliva, deseoso de bebería, (a) Véase quanto tiempo há que se reconoció la propensión de la Lagartija, y lo amiga que es de los humores del cuerpo, humano. La misma amistad, y enemistad se halla en las plantas: la enemistad se observa entce la Parra, y la Col; entre la Cicuta, y la Ruda, de tal manera, que toman- do el zumo de la Ruda inmediatamente después de toma- do el de la Cicuta, no dañará el veneno de ésta. La amis- tad se manifiesta entre la Oliva, y la Parra, y entre la Hi- guera, y el Myrto. Pero en nada se conoce mas esta sym- pathia, ó antypathia de las plantas, que en los Engertos de los arboles, en los quales se unen bien aquellas esta- cas, que tienen con ellos cierta analogía, y conformidad; sucediendo lo contrario con aquellos á quienes ésta les falta, como se puede ver en la Physica de. los Arboles de M. Duhamel (b). En el Reyno mineral se nos manifiesta esta con- formidad, ó repugnancia, entre las materias metálicas con innumerables phenomenos. El Azogue, principio deque constan todos los metales, se amalgama con unos, yá otros los dexa libres, é ilesos: con ninguno tiene mas amis- tad que con el Oro, el que lo atrae tanto á sí, que no ne- cesita de tocarlo, basta solamente que estén á una pro- porcionada distancia, sin que haya impedimento en el medio, para que el Oro se halle penetrado de este semi- metal. Después de el Oro, tiene el segundo lugar la Plata' _____________________.____________________luego (a) Cardan dit que le Lezard a une telle sympathie avec 1' horñme qu' il se plaít á le voir, & á chercher sa salive, qu' il boit avec avidité! Loc.cit. pag. 226. (b) Tom. 2. ¿ib.'4. cap. 4. pag. 85. luego sigue el Plomo, y Estaño; con el Cobre sé amalga- ma difícilmente ; pero con el Fierro, nunca. Los metales impuros que se mezclan con el Oro, y la Plata, los desva- nece con facilidad, al fuego, el Plomo, llevándoselos en humo déla Copela; pero el Estañóse afianza de tal mane- ra, que se perderá inútilmente el tiempo, y faltará la pa- ciencia, si con algún instrumento no se abre, y retira la tela que le cria á la Plata en la afinación. La Agua fuerte absuerve en sí á la Plata, al Cobre* y á los demás metales, desuniéndoles sus partes; pero no al Oro, á quien sola- mente desune la Agua regia. Esta disuelve también al Es- taño; pero no á la Plata. En la solución hecha de este me- tal en la Agua fuerte nos advirtió Newton el efecto de la atracción de ella á los metales, y fuerza, con que unos á otros se impelen, (a) Disuelta, pues , la Plata en la Agua fuerte, si se meten en el vaso donde está esta solución unas laminas de cobre, se disolverá éste, precipitándose al fondo la Plata: si en la solución del Cobre se pone una lamina de fierro , se precipitará el Cobre, quedando el . Fierro disuelto: éste también se precipitará, si en su so- lución se echa un pedazo de Zink: éste ya disuelto baja- rá al fondo precipitado, infundiendo en su solución los polvos de ojos de Cangrejo; y finalmente éstos se precipi- tarán, disolviéndose en la mezcla una poca de sal de tár- taro, Entre el Reyno animal y vegetal hai también la misma conformidad , y repugnancia de unos cuerpos con otros. El Fresno es tan benéfico al hombre, que le cura de muchas enfermedades, aplicándolo interior, ó exterior- mente ; pero es tan contrario á la Serpiente, que no habi- ta este venenoso animal en todo el- espacio que ocupa su sombra: siendo tanta la aversión que tiene á este árbol, que si se cerca el lugar donde ella está, de algunas ojas, ó ramas, y por otro lado se le ponen leños encendicfbs, se '■'.■■■ H.-. arro- (a) Videatur in ejus Optic. qusest. 31.a pa^. 153. usqlfií ad 160",ubi innúmera attractionis largitur exempla. arroja primero á las llamas, que acercarse á donde está el Fresno. En varios lugares de la Nueva España, y no muy lejos de esta Ciudad, se encuentra una planta, que llaman vulgarmente la mala muger; porque acercándose a ella qualquier hombre, inmediatamente se le hincha todo el cuerpo , sintiendo en él ardor, y comezón, como si le hu- vieran puesto ortigas. En la Tintura de la Grana, ó Cochinilla ( que se sabe ser unos pequeños insectos ) se manifiesta tanto la conformidad que tiene con toda materia animal, que no distingue especie, sea la que fuere; con quien no se una in- timamente. Ella tiñe las lanas, la seda, las pieles, los cuer- nos, y las plumas; pero tiene tanta antypathia con los ve- getales, que dexa al algodón, y al lino con su misma blan- cura. Lo contrario se observa con la raiz nombrada Gran- za^ Rubia, que es tan amiga de los vegetales, como de los animales, y tiñe tanto la seda, y la lana, como el lino, y el algodón: lo que sucede también con el Añil, que es sacado de otro vegetal. Aunque todo terreno mineral, por lo regular, ca- rece de plantas, y yervas, impidiendo la producción de éstas los malignos vapores que exala; con todo hai montes donde se crian algunos arboles, cuyas figuras se han visto representadas en los metales. En muchas minas se han hallado éstos ramificados semejantemente á las plantas que tienen en sus contornos: en otras se han visto imágenes de algunos animales, y aun de hombres, Pero lo mas admira- blees lo que se observa en una mina de Guanajoato per- teneciente á D. Jacinto Madroñero, en cuya boca hai un árbol de Cedro, que sale perfectamente estampado en to- das las piedras que se sacan de ella; y tantas vezes se vé . de nuevo en una misma piedra esta figura, quantas se cor- ta, al hilo, de nuevo. Yo tengo una en mi poder, dividida en dos piezas, y en ambas superficies representado el ár- bol de una misma manera. Pero ninguna cosa nos dá masa conocer la virtud «tra- atrahente y repelente de los cuerpos, que el Imán, v las materias eléctricas: estas no solo atraen por sí mismas otras materias no ele£ricas; sino que también les comuni- can igual virtud, de que antes carecían. Sabida cosa es, que el cárabe, el azabache, la pez, el vidrio, el diamante, &c. son por su naturaleza eléctricos, es decir, que confri- cados contra qualquiera otra cosa, lucen en la oscuridad, atraen á sí los cabellos, las pajas, el polvo de cristal, las plumas, y otros cuerpos ligeros; pero la agua no solo no es eléctrica, sino que antes impide los efectos de la electri- cidad, como semanifiesta en las Maquinas, que movidas en un tiempo húmedo, no causan golpe, ni producen luz alguna: con todo, la agua puesta dentro de un vaso de cristal, ó de alguna otra materia eléctrica, y aplicada á la varilla de la Maquina, se electriza, y haze los mismos efec- tos que el cristal, ú otro cuerpo eléctrico. Y si se mete dentro de ella un arambre, y á este se le añade otro, y otros, se les comunicará, por medio de ella misma, la vir- tud eléctrica; de suerte, que llegando a tocar el último, se sentirá el mismo efecto que si no se huviera interpuesto la agua entre el arambre, y el globo. La causa de éstos, y otros phenomenos está todavía oculta en la Physica; por lo que tratando el mismo Newton de la Atracción, dice, que los refiere; pero no su causa, (a). La misma virtud comunicativa se observa en la Piedra Imán: el fierro no es por su naturaleza atrahente de otro fierro, ni se dirige por sí mismo á los polos del Mun- do; pero una vez tocado á el Imán, ya adquirió estas pro- prie<- (a) Satis enim notum est, corpora in se invicem agere per attraétio- nes gravitatis, virtutisque magnetic*, & eleírricse. Atque haéc quidem exempla, natura; ordinem,& rationem, qua: sit, ostendunt; ut adeo veri- • simillimum sit, alias etiam adhuc esseposséii^eSattrahenmhEtenim na- tura valde consi.milis & consentanea est sibi. Qua causa eficiente hae attracliones peragantur, in id vero hic non inquiro. Quam ego attraátio- nem appello fieri sané potest, ut ea efficiatur impul.su, vel alio aiiquo mo- do nobis ignoto. Optíc. íib. '3.pag. 153-" priedades, que son transcendentales á otros fierros, si se han unido al primero. Son innumerables los phenomenos que nos presenta á la vista esta piedra, y mas eficaces sus efluvios que los de los cuerpos eléctricos: estos no obran quando se les interponen otros cuerpos; pero el Imán h3ce sus efectos, penetrándose sus efluvios por los poros de otras materias heterogéneas, como son la madera, el vidrio, y aun el cobre, según refiere Hanovio, (a) quien trata de la semejanza , y desemejanza que hai entre la Electricidad, y.el Magnetismo (b) La mas común propriedad que tiene el Imán, es atraer á sí, por uno de sus polos, al fierro, y repelerlo por el otro: lo que se observa también entre dos piedras, de las quales una sea mayor, ó tenga mas virtud que la otra, atrayendo á esta la de mayor fuerza; pero esto no se en- tiende de qualquiera manera. Si se presenta v. g. el polo boreal de la mayor al polo también boreal de la menor; en lugar de atraer aquella á esta, la repelerá; y tanto mas, quanto fuere mayor la fuerza atractiva de ambas: lo pro- prio sucederá si se aplican los polos australes; pero si se presenta el un polo de la de mas fuerza acia el otro de contraria denominación de la menor, atraerá aquella á es- ta, uniéndose con ella intimamente, por ser como dice el citado Autor, (c) los polos de igual denominación, enemi- gos; y amigos los de diversa. Esta misma propensión, esta atracción, y repulsa, y esta especie de magnetismo se observa entre las Lagar- tijas, y los humores del cuerpo humano: aplicadas exte- riormente, atraen á sí estos humores; y comidas^ 1¿tre- pelen, como vamos ya á demostrar. Hemos dicho la amis- tad que tienen ellas con el hombre; pues á mas de que se _________________________________nos ■ | | Ml_.---- I BU I. ■■! ■■ ■*■ •■_—■■-—■-> I II «—I I _,l_«.ll ■■■—*PI ■.»«--__-■ (a) Philosoph. fratur. tom. i. §. 817. pag. 810. (b) Id. eod. tom. 1. pag. 919. (c) Itaque jungi inter se polos diverso nomine gaudentes (seu hete- ronymos) & fugare se invicem polos eodem nomine gaudentes (hotno- nymos). Loe. cit.pag.814» nos manifiesta á la vista por las acciones de alegría que muestran en su presencia, mientras él no las atemoriza con sus movimientos; los Philosophos modernos las dan el epíteto de amigas del hombre, y muchos años antes, desde el tiempo de Cardan, que florecióái principios del' siglo décimo sexto se tenia conocida esta amistad con él; pero nos falta ahora ver, como son atrahentes, y repelen^ tes de sus humores. La observación que hemos puesto, de que pasan- do una Lagartija por las camisas de las criaturas, que es-- tan secándose al sol, y que poniéndoselas calientes, se les hace una hinchazón encarnada movible dentro del cutis, y de figura casi semejante á la Lagartija, ó Tortuga (á cuya hinchazón llaman las Indias Ayomeme) es una de las pruebas decisivas de su virtud atractiva: pues no puede provenir de otra caUsa este phenomeno, sino de que aque- llos espíritus que se imprimieron en la camisa, á la acción del Sol, le atraen la'sangre á la eriutura, y se la dejan ex- travasada en aquel lugar, donde le comunican el movi- miento los espíritus animales de la Lagartija, por si solos% ó unidos con los de la misma saílgre. ■■■'.< Confirmase esto con otro no menos vulgar experi- mento qué practican regularmente los Indios, y lo refiere unonue tengo.en mi Casa (de quien he procurado indagar el uso que de estos animales hacen en su Patria, que es Yan- huitlan). Dice pues, que quando se clavan alguna hasti- 11a, ó espina, y está muy interna, de modo que no se pue- de sacar sin abrir la carne, no necesitan de hacer esta do- lorosa operecion, sino aplicar á el lugar los sesos (que asi dice) de la Lagartija; y ellos extraen la espina, ó hastiila, junta con la podre, si ya se ha criado: lo que expresa, ha- ver experimentado en sí mismo. Esta declaración, junta con lo que se ha dicho que se observa cpn las criáfyraS, bastaba para comprobar la virtud atrahente de las Lagar- tijas; pero hay otros testigos de mayor excepción que la . publican como descubierta en tiempos mas remotos; de los los quales solo nos contentaremos con decir lo que re- fiere el Dr. Mangeto, (a) y es, que atraen por fuerza (que tanto significa el verbo elido) de los cuerpos, las puntas,- vidrios, y demás: que secas, convertidas en polvos, y un- tadas de ellos las encías, extraen los dientes sin dificul- tad, ni dolor, y sin ser necesario instrumento alguno. Con la que queda ya bastantemente probada la atracción del Imán en estos animales. Sigúese ahora que veamos, como tienen la virtud repelente propria también del Imán. Todos los que hasta aqui han pretendido examinar sus virtudes, aun aquellos que no las quieren crér, afirman uniformemente, que pro- ducen, ó sudor, ó baba, ú orina, que no se observaban an- tes;, pero esto es repeler, y echar fuera los humores que antes estaban quietos, ó carecían de movimiento expulsi- vo, dentro del cuer