^ NATIONAL LIBRARY OF MEDICINE Bethesda, Maryland Agosto 19 de \ 774. ' ^ INSTRUCCION PA&4 EL BUEN USO DE LAS PASTILLAS MARCIALES 6 FIERRO SUTiL. ,4l Medicamento comunicado al Publico por el Dr. D. Joseph Tgtiacio Bartolac.be, Medico aprobado, Cctedrdtico profesor de Medicina en la Real Universidad de Mexico, y Socio de la Real .SociedadVascongada de los Amigos del Pais. Ju^N las tres tardes consecutivas de ios dias 28, 29 y 30 del pro- ximo Juiio tuvo el Dr. Bartolache el honor de disputar con los Senores Protomedicos, y con los Catedriticqs de Medicina en la Real Universidad, de'ame de casi todos los Facultativos y .de un numerosolucidoconcurso, en idioma vulgar,, a* teatro abierto, y franqueando 2 quien quisiese honrarle con su replica, una ocasion bien proporcionada. El Doctor disputante dio r3zon e hizo ver quanto podia desearse y habia prometido en asunto de este medi- camento, anunciado por Noticia impresa desde el dia 15 del mismo. De todo tiene certificacion autentica eo que largamente se contiene lo aftuado en dichos tres dias. Resulta, pues, que no hallaron les Senores Protomedicos incon- veniente ni reparo propio de su inspeccion y facultades ( como publicamente se sirvieron declararlo alii) contra el uso libre y co- mun de estas Pastillas para curar muchos y diversos accidentes; gates bien convinieron todos a" una voz y protestaron reconocer las excelentes virtudes medicinales del Fierro, conocidas y experi- roentadas en todos tiempos. Y acerca de esta particular prepara- cion de las Pastillas Marciales quedaron liquidas dos cosas, que deber^n tenerse por de piiblica notoriedad. La primera, que el unico principio atfivo de este medicamento es el putofierro en su real y verdadera substancia, examioado yreconocido por peritos e inteligentes alii mismo en el ado de la tercera conferencia: la segunda, que nadie dixo ni reclamo en ninguna de las tres tardes, proponiendo el que ya se supiese, ni que se hallase en algun li- bro este nuevo modo de preparar el fierro; dntes por el contrario, todos quaatos hablaron en el asunto se dieron £ entender que era cosa nueva, llamandole .con el norrbie de secrcto. B3X0 de los quales presupuestos y advertencies s^ did ;ra zz 1. En primer lugar, que estas Pastillas no son on remedio uni- versal contra todos los males y d.mncins de qu? es capaz el cuer- po humano. Y r.unque es verdad qtu- el mtdicamento es generoso y de mucha extension, quizls como ningnno, con todo eso se en- ganaria mucho quien se figurase en el una panacca\ quiero de- cir, una medicina para todos y para todo. Semejantes prome- sas son propias de charlatanes; y el Publico siempre hara bien de ofrlas con siiroa desconfianza, y burlarse de ellas antes que dexarse sorprender y burlar. 2. Asi, pues, para tomar sus precauciones y que no se atri- buya al Doctor Bartolache lo que no ha dlcho (como ya le ha acontecido en esta ocasion con sugetos de quienes no se podia esperar nada mal entendido, ni siniestramente interpretado), sera" bien decir ante todas cosas qu^ndo y £ quienes no con- vehdra" este medicamento, dexando para despues el 'decir £ quienes y qu^tido conviene. 3. No lo tome nadie que padezca enfermedad aguda, ahora sfea acompanada con fiebre, 6 sin ella. Entiendese por enferme- dad aguda lo mismo que por enfermedad violenta y executiva, que en cierto tiempo pasa, 6 dentro del mismo mata ; como apoplexia, dolor de costado, viriie.las, pulmonia, tabardillo, &c. Las que no son asi se 11aman enfermedades crdnicas; esto es, de mas largo e incierto tiempo. 4. Tampoco lo tomen los que padecen epilepsia, alferecia, disenteria, esputo de sangre 6 de podre, herbor de sangre, 6 qualquiera otra irritacion: ni las prenadas, ni las que estan en la a&ualidad mestruanfkren buena corriente: y hablando en termi- nos generates, nadie las tome que sea de temperamento sangui- neo, robusto, calido, ni que renga sii cuerpo macilento, enjuto y endurecido con un recio y continuo trabajo. Las excepciones, liinitaciones y ampliaciones de estas reglas necesitan indispen- sablemente la asistencia y direccion de un Medico doclo y bien iriformado, cuyo diclimen sera siempre la mejor regla; no porque sea este un medicamento violentb, ni purgante, ni vomitivo, ni de ninguna manera arriesgado, sino por ser un medicamento. El solo nombre basta para echar menos al Medico, y procurarse eada uno para si el mejor y mas acreditadb. $. No obstante; bien poddn los que viven en paises remo- tos v mnl p-nveidos, v los que di^r?n/Pn la mania de procu- rarse su saiud sin sujeiarse a visitas ni recetas, tomar de quan do en qua.ido algunas de estas Pastillas. como dicen, extra- judicialmente, sin consulta ni dufldmen de Medico, atenidos £ sola esta instruccion. Y oxal3 tuvies°n alguna que les alumbrase para otras cien cosas de este g£nero , £ que se atreven por mero capricho, 6 por consejo de gentes ignorantisimas en asun- to de medicina y medicamemos, corriendo el riesgo que aqui no hay ni puede haber; porque ya se ha dicho que el fierro es una medicina muy .segura £ inocente. 6. Valen, pues, las Pastillas Mar dales contra los abortos que proceden de debilidad ^rContra la inapetencia.—Hidropesia anasarca.—sfgrios de estdmago.zzPalidez con extenuation.—Do- lores de vientrey estdmago con indigestiones.zzDiarreas invetera- das.—Fluxos blancosy de sangre.—Fiebres intermitentes rebel- dcs.~ Dolores gotosos y reumaticos.—Hipocon-dria, mal bisterico, ohstruccior.ess escorbuto.zz. V generalmente hablando contra toda enfermedad que procede de una const itucion lax a y debil en las fibras , cuyo conocimiento y inaduro ex&men es propio de un Medico atento, doclo, circunspeclo y bun observador. 7. Siempre sera bueno tomar cada y quando se tomen las Pastillas previamente una 6 dos cucharadas de aceyte de al- mendras dulce, el mas elaro y reciente que se hallare; pero esto no es ahsoiut imente necesario, y pueden omitirlo los enfermos meliruirosoy, mal acostumbrados £ tener 3prehensiones de horror y asco a" tcda clase de medicamentos sin excepcion. 8. Este de que ahcra se trata no puede ser mas comodo y grato para su administration. Color, olor y sabor todo se ha pro- curado conciliarle con respeclo £ los sentidos mas delicados, y sin perjuicio de la uti'idad. No es expues:o £ resultas formida- bles, aunque se continue por largo tiempo. El Medico Genoves Jacinto Gibelli, que lo ha ordetiado con fama y reputacion, y lo que es mas, con provecho de sus enfermos en la Europa, por mas de veinte aiio>, tcstifica publicamente en unimpresode rr.olde haber despachado para el uso de un mismo sugeto, que alii nombra, cantidad dc libras de sus Pastillas 6 Oonfituras. (Conf'ettini, Tjvolette di Marie.) 9. El Do£k r Bartolache pretende haber adelantado y mejo- rado comiderafremente la preparation del Medico Genoves en las Pastillas 6 T&blillas Marciales. Esta novedad ha excitado, con ocasion de las Conferencias publicas, £ muchos Facuttati- vos, y aun £ los Boticarios, para que se pongan Je iiUento £ ■estudiar y trabajar en semejante obra. Verdaderamcnte es lau- dable su curiosidad si solo se reduce la competencia £ servir al Publico. Pero es de advertir, que este Publico solo se debe- ri oar por bien servido y satisf. cho, quando la cosa se le haga ver con solemnidad, y oyendo a todos en concurrencia dc pe- ritos inteligentes, como lo ha hecho el Doctor Bartolache; por- que no son estos negocios para tratarse ciandestinamente en las rec^maras de Ios enfermos, y que r,e crea a cada uno sobre su paiabra. Despues de la qual advertencia, eng^hese quien qui- siere, y crea todo quanto 3e parezca. 10. Ladosis de nusstras Pastillas Americanas puede ser de una, 6 dos, 6 tres de ellas csda dos 6 tres dias, hablando por ]q comun y mas ordinario. Su precio para Espafioles y ge-ote que pueda indemnizar los costos, a peso la onza: para los po- bres Indios aun sera m£nos. n. Por liitimo gu£rde;e una dieta regular de enfermos, cada uno Begun el mal-de que adolece y segun sus propias observa- cioncs: y sobre todo, nadie crea que esias Pastillas resucitaa ranertos, ni que deben tomarse como ultimo remedio para acci- dentes desesperados. Si en tales circuostancias no apiovecha-. ren, nada perdera per eso de su reput<:cion este celebre y u- moso medicamento. Y si algun Facultative (6 quien no lo es) tuviese sus reparos^ objeciones, impngnaciones, 6 hallare mo- tivo de contradceir £ qualquiera cosa que sea de las-tocantes £ este asunto, el Do&or Bartolache queda pronto y responsa- ble £ todo, procediendose debidamente ya sea en la disputa piabiica, 6 por medio de la prensa, NOT A. Estas Pastillas son excelentes para conservar la salud, y por cohsiguiente para retardar la vejez, cuya antici- pacioo debQ atribuirse a las freqiie'ntes enfermedades: con que puede decirse que son aun todavia de mas uso para los sanos que para los enfermos, siendoio tanto para- estos. Se bace notorio que se vende en Mexico en la Botica ESQUINA DE SANTA INES,donde siempre ha est ado y esta la verdadera Receta\ y no en otra parte. 270 , 'BzrJj <<-