QUINTO CONGRESO MÉDICO LATINO AMERICANO (SEXTO PAN AMERICANO) tima, 9 - 16 de noDiembre de 1913 ACTAS y TRABAJOS SEGCIOD QUinTfl 5IGIE11E VIII Publicación Oficial del Comité Ejecuiiuc del Congreso Encargado de la publicación Or= ENRIQUE L.EON GARCIA 7/ ir ' secretario del congreso /S L.IIVI A IMPRENTA Y FABRICA DE FOTOGRABADOS SANMARTI Y CA. Calle de San Pedro 388 y 392 1914 QUINTO CONGRESO MÉDICO LATINO AMERICANO (Sexto Pan Americano) LIMM, 9 -16 DE NOVIEMBRE DC ¡913 QUINTO CONGRESO MÉDICO LATINO AMERICANO t (SEXTO PAN AMERICANO) tima, 9 - 16 de noüiembre de 1913 ACTAS y TRABAJOS 5EGC10D QUinTfl 5IGIEHE TOMO VIII Publicación Oficial del Comité Ejecutiuo del Congreso Encargado de la publicación DR ENRIQUE LEON GARCIA Secretario del Congreso i_irvi a IMPRENTA Y FABRICA DE FOTOGRABADOS SANMARTI Y OIA. Calle de San Pedro, 388 y 392 191A ACTAS y TRABAJOS del Quinto Congreso Médico Latino Americano Sexto Pan-Americano SECCION QUINTA HIGIENE ORGANIZACION DE LA SECCION Presidentes honorarios: Dr. Nicolás Lozano (República Argentina) Dr. Placido Barboza (Brasil) Dr. Justo L. Castro Gutiérrez (United States of A ) Dr. Tomas Bello (Paraguay) Dr. Genaro Trama (Uruguay) Presidente: Prof. Lauro A. Curletti (Perú, Secretarios: Prof. Daniel Ed. Lavoreria (Perú). Prof. Abel S. Olaechea Dr. Juan Cipriani Dr. Mariano García Godos Dr. Alfonso Pasquel Ingeniero Julio Ribeyro SESION DEL LUNES 10 DE NOVIEMBRE DE 1913. Presidencia sucesiva de los Doctores Lauro A. Curletti (Perú) v Nicolás Lozano (Argentina). SUMARIO.-Dr. Lauro A. Curletti (Lima)-Discurso de apertura-Dr. Jenaro Trama (Uruguay) «Intervención de la Higiene en los métodos de educación» - Dr. Jenaro Trama (Uruguay) Organización de los consultorios de lactantes y gota de leche-Dr. Jenaro Trama (Uruguay) Estudio délas defunciones y nacimiento de la ciudad de Rivera-Dr. Carlos Al- berto García (Lima) « La economía del agua potable en las ciudades- Autohidrostato»-Dr. Carlos'Alberto García (Lima) El desarrollo de huevos y larvas de moscas en la mantequilla»- Dr Carlos Alberto Gar- cía (Lima). «La Acidez total délas leches en relación con el mouillaje- Dr. Carlos Alberto García y Mariano García Godos (Lima) Contribución al estudio déla composición química de las Aguas del Perú-Dr. Adolfo Durand (Bolivia) «Resúmen déla organización Sanitaria de Bolivia». Encontrándose reunidos los adherentes á la 5a. Sección del Congreso, en uno de los salones de la Facultad de Medicina, el Dr. Curletti, Director de Salubridad del Perú, abrió la sesión con el siguiente discurso: 8 Discurso de apertura Gran honor es para mí declarar inauguradas las labores de la Sección de Higiene del V. Congreso Médico Latino-Americano, (VI Pan Americano); Sección que, sin duda, ha de ser una de las más fecundas en resultados provechosos, tanto por la importancia que sus conclusiones puedan alcanzar para la conservación de la sa- lud y para el vigor de la raza de cada país, cuanto, especialmente, por la alta trascendencia que ellas pueden tener en la solidaridad de los pueblos de América, sea para facilitar el intercambio entre és- tos, sea para defenderse contra peligros que son aún extraños á nuestro Continente. La intensidad y rapidez del tráfico internacional ha acentuado el peligro bacteriano en los países cuyo intercambio con los luga- res infectados, hacen posible, y aún fácil, la importanción de epide- mias exóticas; pero en cambio ha creado un nuevo concepto en las relaciones internacionales, una especie de tácito convenio, adverti- do por las naciones del orbe civilizado, para no ocasionar daño á los demás por causa de la propia insalubridad. Se estima, pues ya,como un compromiso entre los países,el cui- dado y fomento de la higiene pública, consideración que, además de otras de órden interno, relacionadas con el mejoramiento de la raza en vigorización, han inducido al Gobierno del Perú á realizar el es- tudio de un ámplio proyecto de saneamiento de la costa y zonas li- mítrofes, cuya ejecución ha de favorecer no solo á las poblaciones si- tuadas en esas regiones, sino que, sin duda alguna, contribuirá efi- cazmente á intensificar el tráfico humano y mercantil, sobre todo en un futuro muy próximo en que será entregada al servicio mundial, la gigantezca arteria de navegación marítima á través del itsmo de Panamá, que ha de traer indiscutiblemente corrientes de inmigra- ción, de capitales, de industrias y de ideas. La higiene no es pues solamente interés particular de cada país, sino medio de favorecer el comercio y el tráfico mundial, y, si- tuándose en un punto de vista más ámplio, puede estimarse que cuanto se hace á su favor denuncia un alto sentimiento de solidari- dad y cortesía para los demás pueblos del orbe y, en especial, para los limítrofes. Tiene el Perú organizado un servicio de sanidad marítima, que obedece al propósito no solo de defendernos contra enfermedades que le sean extrañas, sino también, y especialmente, destinado á sanear el tráfico, volviéndolo fácil,garantido y no expuesto, como en otros tiempos, á bruscas interrupciones, que no siempre son eficaces para la defensa contra el peligro que amenaza y si enormemente perjudiciales para los intereses de los países que las adoptan. Sin embargo, la policía sanitaria internacional puede estimarse únicamente, como la vanguardia de la defensa, cuyo cuerpo princi- pal está en el saneamiento radical de las poblaciones, sobre todo de por el Dr. Lauro A. Curletti (Lima). 9 las que se hallan situadas en la zona vulnerable al contagio. En las ciudades y poblaciones donde no se permite agrupaciones humanas en proporción mayor que las toleradas por la higiene, donde la habi- tación y la vía pública son ventiladas y limpias, donde las aguas ex- cluidas y las basuras son convenientemente alejadas y depuradas, donde la dotación de agua potable es abundante y sana, y donde se hace campaña contra la extirpación de los insectos,no hay inminen- te peligro de que se produzcan epidemias que alcancen extenso ra- dio de acción, porque en las localidades que reunan estos requisitos, tan necesarios para la vida individual y colectiva, los gérmenes pa- tógenos no encuentran medios adecuados de vida ni vehículos de propagación. Por esta razón poderosa,ha sido constante y primor- dial empeño del Gobierno encaminar las funciones de la salubridad comunal al cumplido ejercicio de tres factores fundamentales, el agua potable, los desagües y la baja policía; y habremos de conti- nuar en el empeño de desligar á los municipios de las variadas y múltiples funciones en las que hasta hoy gasta sus energías y re- cursos. para que se contraigan, preferentemente, á los servicios ce saneamiento que hemos indicado. La Dirección de Salubridad Pública ha dirigido empeñosa cam- paña contra las viviendas insalubres, que no solamente ocasionan daño por cuanto ofrecen desventajosas condiciones para la vida or- gánica del hombre y medio propicio para la propagación de roedo- res, de insectos y gérmenes infecciosos, sino también porque tienen una nociva y eficaz influencia en las costumbres y en la moral de hombre y de la familia. En la habitación más pobre y humilde, pero aseada, puede hacerse vida sencilla y feliz,constantemente embelle- cida y alimentada por los dones que Dios puso en los sentimientos del hombre para que se bastara ásu bienestar y dignificara su raza. El problema de la habitación es,pues, uno de los que más interesa a la salubridad pública, y por esto ha reclamado siempre nuestra prc ferente atención. Algunos críticos parciales han pretendido ver en las labores de la Salubridad un celo excesivo á favor de la colectividad con detri- mento de los intereses del individuo, entidades que ellos suponen an- tagónicas. Nuestra doctrina es absolutamente opuesta á este crite- rio. Profesamos el convencimiento de que el individuo y la sociedad no se excluyen en su campo de acción, ni se estorban en su desen- volvimiento, sino que, antes bien, se armonizan, se sostienen y se complementan;el fin que se persigue en la vida colectiva no es otro que alcanzar la mayor suma de bienestar y perfeccionamiento pa- ra el individuo, que se aprovecha del medio y de los recursos que ella le proporciona, y aún,desde el punto de vista del derecho, la mejor garantía para el ejercicio del derecho individual, está en la sociedad, pues, de otro modo, para la defensa del derecho de cada uno no ha- bría sino la fuerza.La Dirección de Salubridad Pública ha manteni- do invariablemente el principio que la ley no garantiza ni ampara la propiedad sucia y peligrosa; por que la ley, que es el arma que el Estado pone en manos de la autoridad para organizar las discipli- nas sociales en forma que el perfeccionamiento de la colectividad facilite la cura y la vida del individuo, no pueda aceptar que el mal 10 uso de la libertad por éste, puede ocasionar daño á los demás. Es 16 gico aceptar que el propietario que por su culpa ó decidía convierte al inmueble en foco peligroso, comete delito que la autoridad sanita ria está en el deber de reprimir y castigar. Sin embargo, el Gobierno inspirándose en razones de equidad ha indemnizado á los damnifi- cados por el saneamiento, y para abreviar trámites en la consecu- ción de los procesos contencioso-administrativos, que se suscitaron en tal ocasión, nombró un tribunal especial, presidido por un probo magistrado de la Excma. Corte Suprema,que debía conocer de todos dichos procesos. La Higiene industrial tiene palpitante interés en la América y especialmente en el Perú, por sus estrechas vinculacio- nes con el problema obrero, y quizás sea la higiene la única ciencia que pueda dar acertada y definitiva solución á este importante asun- to social. Cuando el industral adquiera el convencimiento que para •obtener el mayor rendimiento y la mejor calidad de los productos de la industria, necesita obreros sanos vigorosos y felices,que no por ser ingenuos y sencillos dejan de sentir el calor y los entusiasmos de la vida, cuando se hallen considerados y vean sus esfuerzos compensa- dos en justicia, entonces hará suya la causa del obrero y el conflic- to entre el capital y el trabajo dejará de producirse. Yo he vivido en el seno de las agrupaciones obreras de Europa y América, y de re- greso á mi patria con los conocimientos y experiencias adquiridas en estos centros, me he interesado siempre vivamente por la suerte de las clases populares en mi país, á las que creo dotadas del instinto, de la grandeza de la patria, y en las que. con intensa fé abrigo espe- ranzas de grandes hechos por venir; y debo confesar, con honrada, franqueza, que,en el mayor número de las rebeldías obreras,la razón y la justicia ha estado siempre de su parte. La Asistencia Pública en el Perú está organizada en los depar- tamentos y provincias de conformidad con un plán uniforme, de- pendiendo el número y extensión de sus ramificaciones de la densi- dad de la población y de los recursos con que cuenta cada circuns- cripción territorial, siendo tendencia general de los servicios de asis- tencia, estimarla como una rama de la Administración,que toma de las rentas del estado los fondos necesarios para su sostenimiento. Los principios de solidaridad social, que deben inspirar las funcio- nes públicas de la administración del Estado y más aún,los ideales socialistas discreta y oportunamente aplicados á la protección y me- joramiento délas clases particulares, dan especial importancia y han han requerido la pronta organización de este servicio en el Perú, en que la falta de distribución científica del trabajo, los escasos conoci- mientos de economía doméstica y de hábitos de higiene, han sido causas muy eficaces, que contribuyeron á producir en Lima y en to- do el país una crecida mortalidad, al mismo tiempo que ocasionaron en la población, y especialmente en la clase obrera, considerable proporción de enfermos, de desvalidos y de necesitados. La crecida mortalidad infantil ha requerido preferente aten- ción no solo para los niños enfermos, para los cuales se han creado hospitales especiales sino también de los normales, abandona- dos, que la suerte parece predestinar, para engrosar más tarde las fi- las de la delincuencia.La«Casa de la Infancia» se ha creado con el ob- 11 jeto de proteger á los niños desvalidos, sin padres ni hogar en que puedan formar sentimientos honestos, á los que pasan el tiempo va- gando,á los que viven de la mendicidadó de la rapiña,y que entrega- dos á todo genero de peligros, perecen en gran número prematura- mente; y podemos decir que los que tienen este triste fin son los más afortunados,por que los que sobreviven se convierten,, por lo general, en delincuentes precoces, factores de inmoralidad y de de- sorden. He visto con frecuencia á gente de valimento conmoverse sinceramente al escuchar los relatos del cruel destino que está depa- rado á gran número de niños abandonados de la India y de la China, protegidos hoy, en buena parte, por las misiones católicas que la pie dad del orbe entero contribuye á sostener; la impresión más doloro- sa recibirían estas personas íntimamente buenas, si vieran la multi- tud de criaturas abandonadas, entregadas á la vagancia y al vicio en los suburbios de las ciudades, en las pocilgas, en las casas chinas de tolerancia. Bien se ha dicho que los países tienen los criminales que se merecen, por que no han sabido dictar las medidas, necesa- rias para corregir las causas que los producen. El Gobierno al crear este Asilo, ha tenido en' mira ejercer la profilaxia física y moral de la infancia, convencido de que uno de los medios más eficaces que puede poner en práctica para corregir la delincuencia y los vi- cios que corroen á la sociedad, es actuar sobre los niños sustrayéndo- les del medio peligroso y fortaleciendo en ellos los sentimientos y hábitos de higiene moral y física, que les permita seguir la buena sen- da de la vida. Nos asiste el convencimiento de que la infancia des- graciada es el prólogo de la adolescencia criminal, y por esta razón, para salvar y asistir á la primera hemos dedicado preferente aten- ción á la Casa de la Infancia que, ante todo, es una gran clínica para el cultivo de los niños desvalidos. Fué el Perú, en los tiempos vireynales y en las primeras épocas de la República,uno de los países más sanos. Su escasa población es- taba esparcida en sus fértiles valles ó reunida en ciudades de área desmesuradamente extensa en relación con su reducido número de habitantes;la enorme riqueza pública se infiltraba por todos los res- quicios del organismo social, facilitando las funciones de asistencia en todos sus aspectos y reduciéndo al menor númeroálos desvalidos,, los indigentes y los enfermos. Las costumbres de las masas popula- res eran entonces alegres y sencillas; quizás menos instruidas y menos iniciadas que en los tiempos que corren, pero también más in- genuas, y vivían felices con los beneficios que les prodigaban sus hi- dalgos patrones, que fueron los nobilísimos señores de la florecien- te colonia del Perú. Esta existencia, vivida en medio más amplio,, con costumbres más sencillas,con las mayores facilidades para sub- sistir, nos explica la menor mortalidad de aquellos tiempos, su cre- cida natalidad que alcanzó á cerca de 44 nacimientos por cada 1000 habitantes, y la delincuencia y el alienismo reducidos á su propor- ción mínima y de carácter leve, de que habla la pretérita literatura científica del país. Pero sobrevino el periodo de las guerras, que si bien es cierto dejó la herencia bonancible de un intenso vigor mo- ral, en cambio diezmó á los hombres más fuertes, á los que van siempre á la vanguardia de las luchas, á los capaces de producir 12 en el armónico conjunto de las actividades todas, á los que dejan generaciones más fuertes: y diezmó también la riqueza pública, produciéndose una dolorosa crisis en su población y en su bienestar de la que dan clara idea la demografía y la historia financiera del Perú. Dominó entonces el concepto utilitario de la vida, el concep- to que supone equivocadamente como esfuerzo útil el que produce más inmediatos beneficios,y lo que fue solidaridad para la vida, tro- cóse en lucha por la existencia; las antiguas y amplias casas solarie- gas se cambiaron en la estrecha cuartería de ahora, para aprove- char en su máximo el terreno; los alimentos sanos y abundantes se sofistificaron y encarecieron;el trabajo más largo,más rudo y menos bien remunerado y fué necesario limitar voluntariamente la nata- lidad en relación con los recursos de que se disponía para sostener á la prolejdesarrollósela prostitución,las amarguras buscaron su alivio en el alcohol, y, consecuencia fatal, la delincuencia y la insania ofrecieron desgarradores aspectos; la sobre-población y los defectuo- sos servicios higiénicos acentuaron la virulencia de los gérmenes pa- tógenos y facilitaron el contagio délas enfermedades transmisibles, especialmente de la tuberculosis y,en algunas ocasiones,de la fiebre amarilla, que han hecho estragos verdaderamente pavorosos; y aunque la natalidad nunca disminuyó lo bastante para dejar de ser siempre muy elevada, la mortalidad opuso cifra igual sino mayor, interrumpiendo así el progreso de la población vegetativa del país. Pero estos males sociales hallaron felizmente eficaz remedio en la higiene social. Llegó un momento en que en la opinión pública se •cristalizó el concepto de que si la vida colectiva había de tener por objeto facilitar la existencia del individuo, deber imperioso del Esta- do era contribuir á garantizar, hasta donde las fuerzas humanas pudieran permitirlo, el sagrado interés de la propiedad.de la vida y de la integridad personal. Tal fué el ideal que debía marcar rumbos á la Dirección de Salubridad Pública,creada en noviembre de 1903, y tal fué también el origen de la autoridad puesta en sus manos para acercarse á la realización de este ideal. La aparición de esta nueva rama de la Administración Pú- blica había tenido sus precursores en sabios maestros y entusiastas propagandistas nacionales, que habían seguido con el mayor empeño la evolución maravillosa de la higiene á medida que el perfeccio- namiento de los medios científicos de investigación permitieron crear las nuevas teorías, apoyadas en audaces hipótesis admira- blemente bien comprobadas por la observación y la experimenta- ción y tan fecundas en bellísimas conclusiones á que la salubri- dad dá práctica aplicación para propender al perfeccionamiento de la vida individual y colectiva. La Facultad de Medicina de Lima, siempre docta y tradicio- nalmente ilustre.no solo había formado profesionales expertos en el ■ejercicio de la medicina, sino que les había inculcado la elevada fun- ción social que corresponde al médico sabio y honesto, siendo el pru- dente consejero de la vida intima del hogar y el infatigable propaga- dor de las aplicaciones de la higiene, en sus diversos aspectos, á los usos y costumbres de la vida. Dotado de un espíritu altamente uni- versitario jamás limitó sus enseñanzas á los conocimientos útiles de 13 aplicación inmediata, sino que presintiendo la multiplicación rapidí- sima en4os descubrimientos de detalle,comprendió que la mejor ma- nera de abarcarlos todos, sin perder la visión del conjunto era dar índole filosófica á su educación, la que remontándose á las generali- zaciones fecundas, suministran al profesional la amplitud científica necesaria para la solución de cualquiera problema, de los muchos y variados que se presentan en cada situación de la vida. Es así como podemos comprender por que nuestros maestros,queseiniciaron en ■épocas en que las doctrinas fundamentales de la ciencia médica y aún el detalle en la practica profesional eran distintos y en veces di- vergentes á los que reinan en los tiempos contemporáneos, pudieran seguir las vertiginosas transformaciones de la ciencia de los últimos cincuenta años, y los hemos visto alcanzar la recompensa de un bien merecido descanso, en plena posesión de las nuevas ideas, perfecta- mente asimiladas en sus fecundas mentalidades y enriquecidas por larga y serena experiencia. Es así como se presentan siempre grandes las personalidades •científicas de Hipólito Unanue fundador de de la Facultad de Me- dicina de Lima; de Manuel Odriozola, que fué Decano de ella, á cuyo patriotismo y celo se debequenoseinterrumpierala consecución de los estudios médicos en el país, durante época de amarga recor- dación; de Casimiro Ulloa, mentalidad inagotable; la de Leo- nardo Villar y Celso Bambaren, los maestros ejemplares; la de Lino Alarco, el genial maestro y cirujano, que grababa los conoci- mientos, por arte incomparable, en la memoria de sus oyentes y au- tor de varios métodos quirúrgicos que sobrepasaron los límites de la patria y de América y fueron á aclimatarse en las clínicas europeas •en las que se les aplica hasta hoy; de Manuel A. Muñiz, autor, pre- miado del proyecto del Asilo Nacional de Insanos y el primero que nos hablara de la necesidad y conveniencia de cambiar el régimen •carcelario en la asistencia de los alienados por el de colonias agríco- las, régimen más eficaz en sus resultados, más humano y productivo que los antiguos sistemas;y sería largo enumerar á los que como J u- lio Becerra,D.Juan Cancio Castillo y otros más han contribuido áacentuar el prestigio de la Facultad de Medicina.Debemos recordar también al grupo de sabios naturalistas y expertos químicos, como Antonio Reymondi, José Anselmo de los Ríos, José Sebas- tian Barranca que con sus originales estudios acerca de la flora fauna y reino mineral peruanos, han contribuido enormemente al progreso de la higiene en el país,dejando un grupo de discípulos,que han continuado su obra y entre los que debemos recordar al Dr. Mi- guel F. Colunga, profesor de Historia Natural de la Facultad de Medicina, al Dr. Manuel A. Velasquez, profesor de Química en la Facultad,al Dr. Carlos Alberto García, Director del Instituto de Higiene y otros más. No es posible olvidar que todos estos maestros y otros muchos que los acompañaban en las nobles funciones del profesorado, con- tribuyeron á formar el espíritu científico en nuestros hombres de estudio, y por un fenómeno de sugestión, que expontaneamente se produce en la juventud, elevaron hácia ellos á sus discípulos, despertándoles, á la vez, sentimientos de consideración y de res- 14 peto para las generaciones que les han precedido; sentimientos que tanton dignifica á los jóvenes y que les dan ejemplo claro de lo que deben hacer con las generaciones por venir. Fueron también estos maestros los que prestigiaron los dic- tados de la ciencias en todas las clases sociales del país y aún en las masas populares, y así comenzó á germinar en todos los espíri- tus cultos la necesidad de aplicar á nuestro medio todos los prin- cipios higiénicos que tan brillantes resultados venían produciendo en otros países. El año 1885, á consecuencia de la epidemia de có- lera que grasó en la vecina República de Chile había sido comisio- nado por el Gobierno el Dr. David Matto para que estudiara en- el foco mismo de la epidemia esa terrible enfermedad y los medios profilácticos que habían de ponerse en práctica en caso de que el país fuera invadido por la epidemia. A su regreso,el Dr. Matto fun- dó la cátedra de Bacteriología que tan útiles servicios ha presta- do y de la que han salido verdaderos experimentadores, como Ios- doctores Hercelles, Barton, Olaechea, Ribeyro, Rebagliati, Gastiaburu y otros,que tienen ya realizados interesantes estudios microbiológicos. En 1903,1a peste bubónica había sido importada al país, y el pánico que produjo, brindó la ocasión propicia para crear la Direc- ción de Salubridad. Uno de los primeros actos del Gobierno de D. ManuelCandamo y de su primer Ministro de Fomento, Dr.Manuel C. Barrios fué la creación de este reparto administrativo,encomen- dándose la difícil tarea de organizarlo al ilustrado y probo faculta- tivo Dr.Julián Arce,quien la tuvoásu cargo desde el año citado has- ta 1911. Su labor silenciosa,á la par que tranquila y metódica, ha- pasado hasta hoy inadvertida quizá para la mayoría del país; pe- ro es deber nuestro, que deseamos cumplir honradamente, en es- ta ocasión solemne, dejar constancia, del valioso arsenal de infor- maciones y de estudio acerca del estado sanitario del país acumula- do por él, así como de la inobjetable organización que supo darle y que halláramos en todos los repartos de la Dirección, cuando tuve el honor de sucederle; además de muchas importantes obras sanitarias realizadas durante su gestión y otras que hallamos en determinarse; todas las que hemos conservado cuidadosamente en beneficio del país y en prueba de la consideración que nos ha me- recido su meritoria labor. Le secundaron empeñosamente el Doc- tor Lavoreria, higienista, el Dr. Eyzaguirre, demógrafo; los doctores Grana, Olaechea, Casimiro Medina, Ramón Ribey- ro, Eleodoro de la Lama y otros muchos que han contribuido eficazmente á elevar el prestigio en esta rama importante de la Administración Pública. Esta Asamblea Científica que cuenta en su seno á higienistas de universal prestigio, va á tener pues honda repercusión en el Perú empeñado hoy en sanear su territorio como uno de los medios de intensificar la vida nacional y de contribuir á la solidaridad ameri- cana. II Intervención de la Higiene en los métodos de educación el Dr Jenaro Trama (Uruguay) Baso mi trabajo en la difinición de la palabra educación, sinó- nimo, de fuerza. Considero la educación en su amplitud total, co- mo la primera, la más sana y más hermosa fuente, generadora de fuerzas, de energías, de vida, en una palabra. Donde la obra educativa es severamente científica, real, ahí ■el trabajo rinde el máximo de esfuerzo, el máximo de provecho, con utilidad evidente,tanto material, como intelectual y moral, para el individuo, como para la colectividad. Ahora bien, los distintos factores educativos se pueden agru- par así: l.° Educación que fluye de los padres. 2.° Educación que emana de parte de la colectividad. 3.° Educación que señalan las generaciones fenecidas. La obra educativa toda, en su totalidad, debe converger hácia las nuevas generaciones, hácia las generaciones que regirán el desti- no de las colectividades. En esta obra maestra del espíritu humano conciente, que en conjunto forja al sér inconciente, dotándolo de los mejores atribu- tos, de fuerza de belleza y de amor, la Higiene tiene uno de los más elevados deberes y la más hermosa intromisión, pero nó, el primero. Qué es entonces la Higiene en el campo ilimitado de la educa- ción, en esa creación conciente y útil de energías, en una palabra? Antes de desarrollar el tema, debo á manera de introducción, bosquejar, el ideal educativo, en la hora actual, tal cual lo concibo para la vida. Muchos autores han tratado el tema, los mejores, que sabemos, .son: Rousseau, en el Emilio Spencer, La Educación. De Amicis, en sus Recuerdos de la Infancia y de la Escuela.El Libro de mi Amigo de Anatole Frange; pero muy por encima de todos estos, á mi mo- do de ver, y como verdadero ideal de Educación, es el que señala Marcel Prevost en su libro de 1912, titulado «Cartas á una Madre» Nada mejor que ese libro, que en ideal y sistema pedagógico, dá la clave de lo que debemos convenir como educación en la infancia. Vamos á fijar con precisión, las más importantes verdades se- ñaladas por Prevost. 16 «CARTA PRIMERA» Debemos empezar por convenir con Emerson, que la vida es. una conversación. El ideal es efectuar una conversación, lo más prolongada que sea posible, en las mejores condiciones de vida, y con personas que nos sean muy estimadas. Y he aquí, pues, porque Prevost, señala,ante todo, la hermosa relación que existe entre el placer físico, corporal, y el placer metafí- sico, superior, especulativo, apoyándose en el luminoso apotegmq de Pascal «Ni ángel, ni bestia.» «De la influencia que ejerce el bienestar corporal en nuestras ideas y sentimientos, resulta que los manjares suculentos y los vi- nos escogidos, consumidos sin exceso, nos incitan al altruismo y á las teorías. Luego señala, con mucha precisión las cualidades que hacen de una joven, una hermosa señora del hogar.» « tu ingenio prevée muchos detalles que pasan inadver- tidos para las mujeres, qué importa una comida suntuosa, si apenas dispongo de sitio, si las flores despiden un olor mareante, si me sir- ven demasiado de prisa ?» «Tu, ouerida sobrina, congregas un pequeño número de invita- dos: diez, doce á lo sumo. La mesa está adornada con gusto: jamás, el ramillete traído apresuradamente de casa de la florista vecina: tus ojos y tus dedos han combinado el hechizo.» «Tres platos,y nunca más,entre la sopa, y los entremeses. Siem- pre alguna novedad gastronómica, que dispierta la curiosidad de la cena, y en fin, una elección meditada de invitados » «Tu sabes reunir personas que se conocen bien, que experimen- tan placer viéndose; pero que, sin embargo, su conocimiento mútuo, no es tan íntimo, que les impida comunicarse algo nuevo.» «Para oue la cena resulte animada, hace falta con seguridad, alguna cosilla inesperada, ver caras amigas, y una ó dos nuevas que nos sean simpáticas.» Debemos convenir con Prevost, lo nocivo que resulta para la infancia, la educación sometida extrictamente á las leyes científicas abstractas, objetivas, y nó á las psicológicas moderadas. Prevost basa su sistema de educación en la realidad, enten- diéndose por realidad, el mundo de las cosas reales, visibles, tangi- bles y sensibles. Y en esta realidad, una de las cosas que existe, es un alma infantil, que lenta, gradual y progresiva, vá evolucionando sus coatributos esenciales. La puericultura, los métodos de higiene en el desarrollo de la in- fancia, tienen su gran importancia,como todos sabemos, y en éste trabajo me detendré en señalar hasta que punto, pues, cuidan esas formas delicadas y frágiles, que encierran en sí todo un mundo futu- ro,intelectual y moral.Si la puericultura y la higiene,señalan un pro- grama para la educación de la infancia, la psicología, la realidad, se- ñalan,á su vez otro,que se desarrollarán de acuerdo,y con sus proce- dimientos adecuados, dando preponderancia, ya á un orden de ideas ó al otro,según las condiciones innatas,y al medio en que se desen- vuelve la niñez. 17 Continuando en el desarrollo de esta parte del programa, de- acuerdo con las ideas de Prevost,llamaré la atención,ante todo, so- bre la definición de la palabra Educación. Me he decidido á escribir este modesto trabajo, «Intervención de la Higiene en los métodos de Educación», basándome en la defi- nición de la palabra educación, sinónimo de fuerza. Y bien, Prevost en las distintas acepciones que dá á esta palabra, está de acuerdo con esta sinonimia. He aquí otras definiciones: La educación es una ciencia objetiva. Mala definición puesto que no tiene en cuenta una de las realidades imprescindibles, que es el estudio del mundo especial é íntimo del niño. Para otros, la Educación es la instrucción, la formación del es- píritu. Definición ambigua, pues la instrucción no es sino la aplica- ción del espíritu; ahora bien, si la educación debe visar solamente la instrucción es una mala definición, y si en la formación del espíritu se tiene en cuenta sus cualidades esenciales de espíritu puro,del ser en sí, y no de aplicación, es una buena definición, pero no la verda- dera. Para otros, es «la cultura de los buenos modales, y,en fin, para muchos, es el azar, el niño confiado á administradores, como una propiedad». Estas distintas definiciones, inexactas por cierto, se comprue- ban en el mal que hacen en la vida diaria, desviando la intimidad de la infancia del verdadero,recto, y sano camino que debe seguir. La prueba sensible de esta deficiencia de energías en la vida, por falta de adaptabilidad de la educación á la realidad, la encontramos en el sentimiento que expresa todo un grupo especial de personas cuyos conocimientos, son el exponente más elevado de cultura y de vida de un pueblo, literatos, médicos y juristas. Termina la primera carta, señalando la deficiencia de los libros sobre educación, adaptables á la media de las inteligencias huma- nas, y la deficiencia más séria aún de la voluntad ideal de educa- ción en las madres, debida, en parte,á la falta previa de prepara- ción práctica, real. Estas deficiencias reconocen la falta de una voluntad, que haya recojido las incertidumbres de las Madres, ó haya gobernado la forma ción de la niñez.Ninguno de los que han tratado sobre educación en el siglo XIX,ninguno ha querido ser-«el amigo de la casa»-un poco co médico, un poco confesor, un poco., . nodriza; el amigo fiel, razo- nable,documentado, reflexivo, á quien se le interroga,á la vez, sobre las cuestiones higiénicas, y sobre los problemas, de instrucción,que no se interesa menos por las faltas que por las gentilezas de los ni- ños; al que se confían los proyectos del porvenir; á quien se confiesa mejor que al marido, las tristezas ó desánimos pasajeros, en una pa- labra el tío consejero que desea toda Francisca Madre » «Faltas de este consejo,las Madres modernas,se sienten menos inclinadas, por adelantado á la obra apasionada de ser educado- ras; y después, cuando los hijos llegan carecen de toda idea directo- ra sobre la manera de educar.» «Resultado: el desarreglo, ó mejor dicho,la anarquía que pertur- ba la educación hace un centenar de años, y que se agrava á medi- 18 da que las ideas religiosas ejercen sobre la mayoría una influencia menos imperativa. «La precisión actual de la Ciencia, ha sido tomada en su prove- cho, y define un ideal práctico de la educación.» La infancia es una pequeña vida,que tiene tres- periodos: infan- cia madurez y vejez,y que corre desde el nacimiento á los siete años, de los siete á los doce, y de los doce á los diez y seis. Creo,también con Prevost, que, un observador que carezca de hijos, se encuentra en mejores condiciones para hablar de educa- ción, que un padre de familia. Observa imparcialmente,y sin limitarse á tal ó cual grupo. Desin- teresado, su critica ensancha, todo lo que es posible el campo de sus in- vestigaciones. II. Marcel Prevost, en su segunda carta,desarrolla estos, temas: «Porqué hay niños?-La Felicidad del niño-Puericultura- La elección del Médico.-Cambios operados después de Rousseau --Como ayuda la ciencia moderna á la joven madre-» Escribe á su sobrina Francisca, embarazada. «Para ese pequeño ser que se elabora en ti,tienes, deberes excep- cionales, que no pueden compararse á ningún otro, ni siquiera á los que tienes con tu esposo.» «El niño,más que el esposo,merece más que le protejas, que le sirvas; porque no ha podido nacer,en tanto que tu marido te ha que- rido por mujer.» En esto se funda la responsabilidad de los padres. No hay na- da más evidente y formidable, hasta el punto de que ni la ingrati- tud ó indignidad del niño, anulan este principio. Aún siendo ingrato é indigno, el niño, no existe sino por nues- tra voluntad. La responsabilidad empieza en el momento de for- mar una familia. Gozáis de buena salud? Y he aquí como el médico de la familia, este tipo precioso de quien habla Grasset, que conoce á fondo, desde algunas generacio- nes^ la familia deda cual es consejero y amigo desde largos años, de- be intervenir (lo más discreta y lo más completamente) y hacer el estudio biológico, médico y normal de los futurosesposos. Continúa Prevost: «La maternidad,función normal de la espo- sa, no tiene necesidad de ostentarse; pero mucho menos de ser disi- mulada ó tenida por algo sin inmportancia». Es una verdad fundamental, que bien comprendida por las ma- dres les permitirá instruirse en el primer capítulo de Puericultura, la concepcional,y cuyas líneas principales serán expuestas como hi- giene del embarazo. Una idea séria,que señala Prevost, y que debe ser explicada al pueblo, en sus distintas modalidades, base sin duda alguna de una buena educación de la madre, principio de una buena higiene del hi- jo, y preludio, á su vez,de la educación de la infancia, es hacer inter- 19 pretar concisamente á la mujer su verdadera finalidad, que es la de ser una madre candente, no una ciega fuerza generadora. Esta idea cuyas aplicaciones son: 1.° buena educación de la ma- dre. 2.° sana higiene del hijo. 3.° seria educación de la infancia, de- be ser repito, explicada en sus distintos acepciones á las jóvenes, fu- turas esposas y madres. Y he aquí pues, como la verdadera educación del hombre, debe converger hácia esa idea-fuerza. La mujer no es una ciega fuerza generadora, sino una fuerza cons- ciente y bienhechora. Comprendiendo por entero este principio de vitalidad, veamos cuales son los deberes ú obligaciones que el higienista ó el médico tiene para con la educación del pueblo, y cuales son los deberes de los padres para con sus hijos Prevost desarrolla su ideal de educación á una joven sobrina unida á un joven industrial, ex-militar,residente en París, y dice: «Le van muy bien los negocios y aunque su tren de vida, como el de casi todos los jóvenes matrimonios actuales, no es muy prudente preveo que mi sobrinito Pedro,de cinco años de edad, llegará á ser un día ricamente dotado.» «La cena festejaba la inauguración de la nueva residencia, que Francisca ha arreglado con bastante buen gusto.» Esta carta á una madre tiene por finalidad indicar el ideal edu- cativo, que es colocar al hijo en condiciones de ser lo más feliz po- sible, y es muy justo que esta sea la tendencia práctica en vista que ellos han deseado ese hijo para ser felices ellos. No es menester detenerse en otras explicaciones. Se tiene hijos y se desean por egoísmo, egoísmo, superior, pero egoísmo al fin. «Si yo deseo un hijo para aumentar mi felicidad,es porque el ni- ño es un muñeco delicioso; porque la familia crece,prolonga su in- fluencia social, porque el hijo es el huésped más alegre de la casa.» No se debe ignorar los deberes y penas, que trae consigo esa feli- cidad, como se debe conocer todas las leyes de la naturaleza, que rije, y por adelantado someterseáellas. Úna vez que reflexivamen- te se haya comprendido estas determinadas leyes, el deber de los padres consistirá en formar su cuerpo de acuerdo con todas las leyes de la Higiene, su sensibilidad relacionada al cariño reflexivo de sus semejantes, su voluntad adaptable á la realidad, su inteligencia des- pierta y apta para la comprensión de las sanas verdades. Esta formación es lo que, en suma, se llama educación. Observando el estado actual de la enseñanza de la Puericultu- ra, ya sea en el hogar, ya en la escuela,Prevost, dice «careciendo de nociones que habría podido aprender jugando, con una tierna y útil emoción, la joven moderna, ya madre, se vé obligada á entregarse y á entregar á su hijo á la discreción del augur moderno: el Médico». En tanto que la puericultura no se enseñe corrientemente á las jóvenes, en tanto que la madre no llegue á ser preparada por una educación especial, el consejo más útil que pueda dársela, es el saber elegir á su Médico.» Cómo hacer la elección y señala su fórmula, que es justa: «Un Médico vale ante todo lo que vale el hombre.» 20 Indudablemente que Marcee Prevost exageraba algo al di- bujar su tipo de médico, el Dr. Tasque, y más,al generalizar y ma- nifestar su criterio científico en el momento actual. - Veo en eso un triple error- Ante todo la naturaleza humana,y menos aún la naturaleza médica, no se puede esquematizar en fórmulas vagas. Proteiforme como es, debe decirse á las jóvenes madres la ver- dad tal cual es: es cierto que hay médicos con exceso de medicamen- tos, no se puede negar, es cierto,que hay sabios del tipo del Dr. Tas- que, pero podemos decir que tales cosas son la excepción, y no la re- gla. Lo común, lo corriente en el cuerpo médico es poseer, además de la honradez profesional, la conciencia individual de su valor cien- tífico. Me permito objetar áPREVOST,que al educar á las jóvenes ma- dres, dándoles los preceptos elementales de la buena psicología, y las nociones indispensables de Higiene, es un segundo error, darles una verdad á medias, enseñándoles la duda sobre el criterio médico cuando,sin querer decir que el criterio médico sea absoluto, no de- ja por eso de ser un criterio real y positivo tanto en su parte téc- nica cuanto en su intimidad. Tercer error, de amplia proyección, y que debo señalar á gran- des rasgos, en este modesto trabajo, es decir que la certidumbre cien- tífica médica se basa «en algunos principios de terapéutica, viejos co- mo el mundo, algunos descubrimientos recientes de la física y química lo demás no es sino curiosa teoría, pero incierta, tan variable casi, co- mo la moda de los peluqueros». Desconoce Prevost los millones de observaciones clínicas acu- muladas por miles de trabajadores, que nos dan una síntesis bas- tante clara y concisa de los cuadros mórbidos. No son conocidos por todos, acaso, los trabajos de Golgi, de RAMONyCAjAL y de Luciani, sobre Anatomía y Fisiología? Y los hermosos trabajos de Metchnikoff, Erlich y los de Bouchard que nos dan un inmenso apoyo con sus leyes sobre in- munidad? El perfeccionamiento é invención de nuevos apara- tos, que perfeccionan la técnica médica, como los progresos de la» Bacteriología y del Microscopio que nos permiten mejores inter- pretaciones. Los trabajos y publicaciones de Dejerine y Gaukler, sobre manifestaciones funcionales, trabajos basados en veinte años de experiencia, aquellos de Dubois, la interpretación de Babiski so- bre capítulos difíciles del sistema nervioso, han enriquecido nues- tros conocimientos de una manera positiva. Y en Terapéutica, todo un nuevo arsenal desconocido por los antiguos. La seroterapia, al orden del dia y con éxito. La vacuna, ya sin discusión y perfeccionada, introducida co- mo obligatoria en todos los paises. La Radio, radium, y helio-terapia,el medicamento de Erlich, los fermentos metálicos, los trabajos de Combes de Lusana, como la medicación hipodérmica, y tantas otras adquisiciones moder- nas, reales, positivas, de indiscutible valor, no deben ser descono- 21 cidas á un escritor de la talla de Prevost, y si me permito recor- dar esto á los Srs. médicos, es para señalar la necesidad de instruir al pueblo, demostrando lo que es el criterio médico en la hora ac- tual, que todos reconocen que nunca se ha visto más poderoso, más firme. Y no es acaso esto lo que permite,(y no señalo sino los tres que nos son más familiares) á Landouzy, Renon y Grasset, sellar una ciencia nueva, la Higiene Social, que se edifica sobre verdades indiscutibles y aceptadas,previas serias confirmaciones, por todos los sabios de las distintas naciones civilizadas? Y además ese primer capítulo de higiene, la Puericultura,que Marcel Prevost, reconoce como ciencia constituida, no está ba- sada además de descubrimientos químicos, y físicos, en el criterio clínico y en miles y miles de observaciones concienzudas? Más adelante,en este trabajo,recordaré la intervención prácti- ca de los higienistas en este primer capítulo de Educación. En resúmen y para terminar este primer capítulo, sobre Educa- cación de la madre, creo que podemos convenir con Prevost, que es necesario llamar la atención sobre los inconvenientes de los ex- cesos ó extremos, verdad que debe ser aplicada á todas las cosas de la vida, y nó, sólo á la Medicina. Termina esta segunda carta, preconizando la lactancia ma- terna, y los serios peligros de la alimentación artificial. III. En las dos cartas siguientes Prevost desarrolla los siguien- tes temas: «Pereza educadora-Higiene de la lactancia-El hábito-Som- bra de pensamiento-deseos-- Sombras de voluntad-medios FARA SATISFACERLO. Relación entre las fuerzas innatas (herencia) y las fuerzas de- sarrolladas por la Educación-Alimentación de la primera infancia. Vida de los miembros-Limpieza». Hábito, no conocimientos. Que pretende el Higienista de la Educación física? Las tres etapas que recorre la infancia son: infancia de la in- fancia, madurez de la infancia y vejez de la infancia. De cero á siete años el niño'descubre la existencia de un mun- do exterior,aprende á ser fuerte. De los siete á los doce años,al poner- se en contacto con las cosas, se acostumbra á resistir. Después de los doce aprende á obrar. Uno de los primeros cuidados que debe tener la jóven madre es saber elejir la niñera, que debe ser sana, limpia y despierta. Ahora bien,en todo el período que vá de cero á siete años, la educación debe visar el lado físico, y el lado intelectual, y las dos le- yes inviolables que rijen este primer período de la vida son: Io. En educación física--El ideal está en someter al niño en todo á los principios de limpieza y de higiene. 2o. En educación intelectual, la cultura de la atención, es el principio que rije la educación de la infancia, hasta los siete años 22 Someter al niño en todo á los principios de limpieza y de hi- giene, es el desiderátum de la educación física-Para poder reali- zar este deseo.es menester conocer de una manera precisa y prác- tica, los preceptos elementales de la crianza á los niños. Selañaré,á grandes rasgos,las verdades que se reconocen como tales. Prevost insiste en una reforma insignificante, pero que en- cierra una granenseñanza.Las cunas usuales no deben permitir me- cérselas. En realidad mecer á los niños para impedirles gritar,pa- ra calmarlos, es un acto que,de acuerdo con Prevost, podemos lla- mar como el PRIMER ACTO DE LA PEREZA EDUCADORA. Las Causas por que llora un niño son múltiples, y han sido ya expuestas por mi en el 1er. capítulo de Higiene Infantil, publicado el año 1912, en el periódico «Rivera», de la ciudad del mismo nombre, y á fin de completar el desarrollo del tema transcribo aquí: «Después de señalar la imperiosa necesidad de regularizar las horas de las Jactadas del recien nacido (cada tres horas) con su- presión de la correspondiente á la de las tres a. m., indicaba un horario de la lactancia: la.lacteada á las 6 a. m.; 2a.Jactada á las 9 a.m. y así hasta las 12 p.m. Al principio el niño gritará,pero la fir- meza de la. madre terminará por acostumbrarlo, y su despertar será á las horas establecidas por su alimentación. La madre no debe intimidarse por los gritos del hijo, y sin más trámites darle el pecho.-Esa práctica es dañosa, y veremos por- qué. Ante todo, analicemos por que causas grita un recién nacido El chico grita por una serie de causas que la madre debe tener pre- sentes para subsanarlas antes que llevarlo al pecho,como panacea universal de sus gritos. Esa práctica diaria y general.es la forma de hacerles mal. El niño grita 1. porque está mojado; 2. porque tiene frió; 3. porque un alfiler lo pincha; 4. porque está mal vestido y molesto; 5. por algún dolor en el vientre; 6. porque es exigente; y 7. por- que tiene necesidad de gritar, como la madre tiene necesidad de hablar. Lo justo es, ante todo, tratar de encontrar y alejar la causa de sus gritos. Si á cada grito se le da el pecho, sucederá al niño lo que sucedería á un adulto que á cada instante se le diera de comer:, una indigestión, una dispepsia, ó alguna otra alteración digestiva. Además,dándole el pecho sin la regularidad establecida, al ca- bo de cierto tiempo, qué leche tendrá la madre? No dejando re- posará la glándula mamaria suficientementeá fin de que forme una leche nutritiva y buena, se obtiene como resultado la secreción de un líquido claro, aguado, sin poder nutritivo alguno». Si Jas jóvenes madres,que reconocen justas las prescripciones de la Higiene, no tienen suficiente valor para realizarlas en la prác- tica, es porque ignoran los peligros serios de una educación falsea- da desde su comienzo. «La educación del niño debe comenzar desde el momento en que viene al mundo. Es su minúsculo lecho de bordes bastante altos, para que no pueda caerse (siempre que un niño se cae de la cama tienen la culpa los padres);sobre el colchón y la almohada de crin, una bola caliente á los piés, bien cubierta, pero sin cortinas,. 23 acostado de lado á fin de que la «regurgitación» no pueda asfixiarle, Francisca II, reposa». La pereza de los educadores es la causa más frecuente y gra- ve de las educaciones defectuosas. Qué es ese pequeño sér que reposa en su cuna? Ese sér es una irreflexiva conciencia volitiva, demostrándolo: Io porque quiere la luz, 2o quiere alimentos, 3o quiere no estar molesto, 4o quiere que lo acaricien. En esas distintas manifestaciones de ese minúsculo sér, se nota destellos de inteligencia, y sus resortes de voluntad, que son tantos contactos concientes, aunque discontinuos con el mundo exterior. He ahi expuestos los principales elementos,factores de educa- ción, y que formarán por repetición de actos, el hábito ó costumbre, buenos si resistidos y forjados de acuerdo con nuestras leyes, malos si favorecidos por la pereza educadora, son librados al ins- tinto. « siguiendo mis consejos has dejado llorar á Francisca II durante las primeras noches, tanto como ha querido, sin darle de mamar. Después de una lucha bastante larga, has conseguido que duerma casi toda la noche, y comienza también á disciplinar los há- bitos de la complementarios de la nutrición». Las madres adquie- ren la práctica educadora de sus hijos ácosta del primero, y sólo aquellas reflexivas, que llegan á comprender como laeducacion es disciplina conciente de fuerzas innatas para el mayor bien indivi- dual y de la sociedad, solicitarán explicaciones que le permitan compenetrarse de las le-yes que rijen el desenvolvimiento de las fuerzas de su sér, y aquellas más serias y difíciles que dirijen las conciencias de las sociedades modernas. Bien interpretado este principio, que es real, y que contiene en sí todo el sentido de la oalabra educación, nos permitirá salir de vaguedades y conven- cionalismos que actualmente envuelven las más hermosas y sanas fuerzas de los pueblos: la infancia. El carácter del niño es un sistema de hábitos (innatos unos y adquiridos los otros). Prevost estudia, con muy buen criterio, un problema vital en la educación, y es aquel de las fuerzas innatas (herencia). Señala un hermoso ejemplo demostrativo donde ambas fuer- zas, las innatas y las adquiridas, entran en conflicto. Como se alimenta el ser humano? Veamos lo que pasa con este pequeño sér, que vá evolucionan- do sus atributos naturales-« Se debate con la cuchara, cie- rra obstinadamente los labios,y restituye inmediatamente la cuchara que ha aceptado por milagro'? ¡Que admirable violencia se ha opuesto á la naturaleza humana tan evidentemente inclinada á coger los alimentos con la boca, como los animales, ó á lo sumo con las manos! He aquí explicado en ese ejemplo práctico todo lo que la edu- cación puede. De acuerdo con las leyes de civilización se ha acepta- do la cuchara como medio indispensable en la alimentación,los há- bitos innatos,todos los atributos de las especies, acumulados en el pequeño sér que vá forjándose lentamente al medio, la rechazan co- 24 mo innecesaria.Su placer sería coger los alimentos con la boca,co- mo los animales, ó,á lo sumo,con las manos. La educación, las cos- tumbres ya adquiridas, y cimentadas en nuestra sociedad, obligan á ese minúcsulo sér á obedecer,y áaceptar la cuchara como interme- diario entre los alimentos y sus aparatos de prehensión.-Y he ahí, pues, como los hábitos innatos (hereditarios) apenas señalan su presencia en el campo de una actividad son seriamente combati- dos, y guiados á la normal, á aquello que todos reconocemos como equilibrado. Problema serio para las jóvenes madres, inclinadas más á la contemplación y al cariño, que á la acción fecunda. Si el pequeño sér al cual nos sentimos obligados por entero, nos señala la más mínima de sus fuerzas negativas, que son las nues- tras, es nuestro deber contrariarlo seriamente, por los procedimien- tos que ya estudiaremos en otros capéítulos, y borrar así de sus ma- nifestaciones los hábitos innatos. El conjunto de este trabajo, sobre higiene y educación, tiene esa finalidad práctica:señalar el camino de la educación lógica, real respetuosa y obediente á las leyes ó fuerzas, que rijen nuestra mar- cha en el seno de las actividades humanas, para el mayor bien in- dividual y de la sociedad-Prevost presenta un ejemplo de cómo es más difícil imponer costumbres á los cinco años, que á los doce me- ses, pero no imposible. Prueba: Pedrito es un invitado caprichoso, frecuentemente agradable, y molesto algunas veces.-Este mismo niño, insoportable en casa de sus padres, lo vemos muy prudente apenas lo llevan á casa de una tia un poco hosca,pero he aquí como razonablemente el niño se adviene al recto camino. Decirle: «Serás muy formal en la mesa, no hablarás á no ser para responder, no co- merás sino lo que te sirvan, no turbarás más las comidas con tus extravagancias». Bien,todo este discurso no conduce á nada. Si pro- mete, es para no cumplir; salvo que el educador, encare el asunto de otra manera y es esta: «Si prometes estar correcto en la mesa, el Domingo te llevaré al circo á ver una cosa». Esta promesa despier- ta la atención del niño y disminuye su resistencia. Llevándolo á ver al elefante, continua Prevost, se verá cuán ciegos están, ó qué estúpidos son, los que niegan el poder de la educa- ción . Se observa al joven paquidermo, que además de comportarse como un invitado, se entrega á ejercicios difíciles, equilibrios sobre botellas, traslado de la mesa en la punta de la trompa, limpieza metó- dica y arreglo del servicio-En la educación de la infancia es menes- ter la imposición de hábitos en armonía con su naturaleza,y conforme á sus hábitos innatos «Si preguntas al domador, como ha llegado al fin que se propusiera, te contestará que ha sufrido mucho, que ha pasado mucho tiempo, pero que el procedimiento es infalible». Fuerzas reflexivas y concientes que.visando un alto ideal, se apli- can con tezón á fuerzas irreflexivas, y,por lo tanto,no aun concientesi tal es el principio rígido para educar los hábitos innatos. 25 ALIMENTACION Y EJERCICIO DEL NIÑO Spencer ha lapidado esta hermosa parte educativa de la in- fancia, que es todo un capítulo de Higiene, en la frase,por demás conocida, pero nunca bastante desarrollada y adaptada en la prác- tica: Para ser' un buen hombre, ante todo, es necesario ser un buen ani- mal. Mosso ha escrito varios libros muy útiles:«Mens Sana in corpo- re Sana», «Educación física de la mujer», «Educación física de la ju- ventud». En mis artículos sobre la Higiene de la infancia, é Higiene es- colar,he reunido lo mejor que me ha sido dable,los preceptos más serios é importantes que deben dirigir esta faz de la infancia. Un idea en que Prevost insiste, y en la que todos los higienistas de- ben estar de acuerdo es la superioridad del campo á la ciudad para la formación de la primera parte de la infancia, guiados siempre por buenos educadores. Antes de traducir la idea de Prevost, me permito indicar cual es el desiderátum de la Higiene, en la Educación física. EDUCACION FISICA Erróneamente,se puede entender por educación física, la edu- cación gimnástica, ó los de ejercicios físicos particulares: El higienista mira bajo un punto de vista más amplio, lo con- cerniente á la educación del músculo. La unidad del sér humano es tal, que no se puede separar el perfeccionamiento físico del desa- rrollo de la personalidad mental; no se puede aumentar la fuerza física, sin tocar á la totalidad del individuo, y á la actividad de to- das sus funciones. El que desea verdaderamente educar físicamente á la juventud debe tratar de desarrollar estas cuatro cualidades esenciales: Io. Vigor, fuerza ó salud, por armonía de todas las funciones, inclusive la muscular. 2o. La destreza ó agilidad. 3o. La belleza corporal y la iniciativa. 4o. El coraje, la audacia, la voluntad perseverante. Para ob- tener ese resultado, la cultura física no debe basarse en el trabajo aislado de un órgano, ó de un grupo de músculos; obtiénese más exigiendo la participación armoniosa del cuerpo humano todo en- tero. La primera y más hermosa forma de educación física la en- contramos en los juegos infantiles: ahí el niño pone en actividad todo su ser. Ahora bien, Prevost manifiesta la superioridad del campo afirmando: En una ciudad hay que pensar que el peligro de un con- tagio acecha en todas las esquinas, en todos los coches, en las ca- 26 ricias, y en los rozamientos de unos con otros. Por otra parte, como en el campo todo se efectúa en un medio más favorable, el desenvolvimiento del niño se realiza más libremente. Cierto que un niño de ocho meses, no está oprimido aún por la vida social de la ciudad, pero su joven hermano,de cinco años, y medio, lo está ya: no se le permite revolcarse en la hierba del bosque, ni patear en el barro, ni batallar con sus compañeros. Si riñe, si se hace un rasguño, ó se dá un golpe, se le reprende. Todo, en una palabra le limita ó gradúa los movimientos, facultad esencial para su desarrollo físico y hasta para su felicidad. En tanto que «el rústico Clemente Martin» privilegiado por la calidad de aire que respira, se revuelca en la hierba, rompe sus pantalones, monta cualquier caballo, trepa á los árboles, hace que sus miembros se desarrollen mejor, respira mejor, corre más, es más fuerte y más atrevido que el habitante de la ciudad. Tercera superioridad de «Clemente Martin» sobre Pedrito», Clemente está rodeado de objetos más apropiados para la facultad de la visión y comprensión, como el aire y el sol, así las plantas y los animales, son los accesorios naturales del niño. Lo que han inven- tado los hombres, lo que ban añadido á la naturaleza humana,ha sido con el propósito de excitar el interés ó el placer de los séres humanos desarrollados, formados ya,pero los niños no saben apro- piarse nada de eso, porque no lo comprenden bien. Hasta aquello que los hombres fabrican para distraerlos, los juguetes, no lo comprenden bien. El niño reconoce en su vida libre, ardiente, instintiva, los ca- racteres de su propia vida, y en el campo nada excede á su inteli- gencia y todas las imágenes agradan á la vista. Repetir que á los hijos debe querérseles, ante todo por ellos, y no por uno mismo, no es redundancia,y ese cariño debe consistir muy frecuentemente en contrariárseles y contrariarse á si mismo. Concedido y de acuerdo que á veces «la cabra ciudadana se vé obligada á pasar el cesped allá donde el destino la ata», pero eso no impide encarar la educación de la niñez de un modo franca- mente real y sano. Preceptos dignos de nota,y que complementan la aplicación de esas verdades de psicología infantil, que hemos desarrollado.«Acos- tumbra á tu hijo á que se lave el cuerpo, después de haberlo ensu- ciado: el niño juzga tolerable la suciedad, hasta agradable, y en este caso, el hábito adquirido debe corregir la tendencia animal. Vigila sus miembros, sus ojos, sus dientes, su alegría, su ali- mentación y su sueño. Finaliza su cuarta carta con este buen consejo: compra, si no lo has heredado de tus padres, el rincón de tierra, y los muros donde tus pequeñuelos guardarán sus recuerdos, echarán raíces, crecerán sanos, almacenarán oxigeno, harán ejercicio, se criarán alegres, equilibrados, moralmente, y se formarán una base más sólida para su cultura intelectual. 27 IV EDUCACION QUE EMANA DE PARTE DE LA COLECTIVIDAD. TESIS GENERAL Debemos reconocer que la educación en la forma que la encara- mos, como fuerza y como cultura superior del espíritu, es un privi- legio. Es nuestro deber, difundir los conocimientos, á fin de que ese privilegio se extienda, al mayor número posible de séres. Nuestro guía debe ser. pues, al mismo tiempo que señalar los métodos que sentimos como mejores, indicar los detalles y procedi- mientos prácticos que hagan más factible su aplicación. En los tres primeros capítulos de este modesto trabajo, hemos desarrollado el significado práctico de la palabra educación, y las condiciones y conocimientos indispensables que, á mi modo de ver,de- ben reunir los padres para hacer factible, en los primeros años de la infancia, la aplicación de las verdades reconocidas como tales por los psicólogos y los higienistas. Corrientemente,después de los siete años, el niño es entregado á la colectividad. Veamos un instante los que debemos pretender délos educado- res, á quienes se confía habitualmente la infancia. Señalaremos, ante todo, un principio fundamental: «La edu- cación debe ser real, es decir,que ha de calcarse en la realidad, aproxi- marse á la vida,preparar los niños á ser hombres y mujeres vivos, y no candidatos á examenes,fenómenos morales,abstracciones» (Prevost pag. 143). Y entonces podemos convenir que la educación en común es buena, que el colegio,externado ó internado, señala una triple ven- taja, los divierte, forma el carácter y excita la emulación, este sentimiento nada despreciable en la vida. Sin embargo, es necesario saber elegir buenos educadores,maes- tros reconocidos y muy competentes en sus conocimientos prácticos, y además instruidos en psicología é Higiene, eso siempre que los pa- dres tengan un alto ideal para la formación de sus hijos. Sobre la educación física, ó formación del cuerpo humano, ya hemos señalado las líneas fundamentales en el capítulo anterior. Cuanto á la educación ó formación del espíritu, debemos te- ner presente un hecho comprobado por muchos, y es que la precoci- dad intelectual en los niños no prejuzga nada en favor del grado de inteligencia, que alcanzarán más adelante. Oswald ha escrito un libro titulado «Grandes Hombres», muy ilustrativo á este respecto, y es el estudio científico de ciertos séres que han señalado camino en el mundo científico. Personalmente, puedo afirmar el hecho de haber conocido en Italia, jóvenes que á la edad de 14 años no sabían leer ni escribir, y 28 a los 22 ó 23, terminaban el Liceo; en 8 6 9 años habían efectua- do un trabajo intelectual que generalmente se efectúa en 12 ó 13 años. Precepto digno de nota para los educadores, además del indi- cado, es el siguiente: El educador debe expiar con precaución el desper- tar del pensamiento infantil, y debe dirigirlo á medida que se desenvuel- va, recordando la ley ya establecida, que lo fundamental son hábitos, y nó conocimientos. En un principio, la educación del niño, no es más que la dirección de sus sentidos. Aprender á oir,á ver, á tocar. Las nociones de tiempo y espacio, sin las cuales ningún conocimiento es posible, se instalan en su cere- bro, gracias á las experiencias personales. Allí, donde uno de los sentidos del niño es impresionado, donde se despierta un estado de conciencia es donde el educador debe, obligato- riamente, si siente su responsabilidad, hacer de tal modo, que ese es- tado de conciencia, despertado en el niño, sea satisfactoriamente aclarado, completado, forjado. Además el verdadero educador, y los padres más que otros, de- ben guiar la atención de los hijos, hasta el punto que constituya un hábito moderado del niño. Colocado este precepto educativo en el corazón de los padres, qué principio práctico debe exigirseles al entregar sus hijos á la educación colectiva? La primera y más importante de las recomendaciones, es la de no darles libros hasta después de los ocho años. (1) Marcel Prevost señala con buenas razones lo nocivo que re- sulta el libro á esa edad. El niño que lée á esa edad, lée la naturaleza reflejada previa- mente en otro cerebro. El pensamiento de las cosas,séres, (mundo ex- terior) no es original,y muy fácilmente conserva esas impresiones ajenas, y así no desarrolla una de las cualidades esenciales de su es- píritu, y es el valor de su mirada. El libro debe intervenir más tarde, y enriquecer las adquisicio- nes personales, agregando á su experiencia, la esperiencia ajena. Felizmente,en nuestro medio,se está exento de un mal que Pre- vost señala, y es la enseñanza prematura de los idiomas extranje- ros. No es mi tarea analizar los inconvenientes de esa educación. He aquí unas serias verdades que deben recordarse en este pe- ríodo preparatorio de la educación del niño, en que se graban los métodos de trabajo. 1. «La cultura de la atención, prepara la de la sensibilidad (tar- día en cimentarse en el niño, debido á que el niño no aplica mu- cho tiempo su atención al mismo objeto). La cultura de la sensibilidad, activa la de la voluntad, y ésta la inteligencia. «La novedad de los lugares,casa,parque,jardines,granja, anexos á la propiedad y al pueblo vecino, han bastado para distraer á mis discípulos durante los primeros días». (1) Lo que no excluye al silabario desde los seis años, 29 En este periodo educativo, efectivo, efectuado el trabajo edu- cativo en la forma expresada, la ley de Higiene más importante,es la distracción de la atención,esto es, dejar bastante horas sin educar. Otro precepto digno de practicarse, es vigilar que los cuartos donde duermen los niños,hayan sido aereados y asoleados,durante el día, que su cubaje sea justo, que se duerma con la ventana abierta ó la puerta del cuarto contiguo entreabierta. Agua abundante, lim- pieza del cabello, dientes, uñas y órganos genitales. Una buena ablución tibia todas las mañanas, haciendo uso además de agua de Colonia, ó alcohol bueno, es un precepto ele- mental de higiene.En casos de niños excitables fácilmente, con sue- ño intranquilo, agitado, es menester un baño nocturno, momentos antes de ir á la cama, ó una ablución tibia. Estos preceptos deben gravarse en el espíritu, hasta el punto que constituyan un hábito, de los más hermosos y que sirve como ejercicio de la voluntad. Y entonces, educando de modo tal que se desarrolle lenta y concisa, la facultad llamada atención, y viviendo desde niño higié- , nicamente en su cuerpo, el espíritu se hace apto para aprender, y para vivir más adelante higiénicamente en cada uno de sus órganos ó aparatos animales. En corroboración de lo expuesto, he aquí el pensamiento que Edmundo de Amicis, señala en su libro «Recuerdos de la Infancia». «Estoy persuadido de que existe menos peligro en dejar á los muchachos una cierta libertad, y aún una más amplia libertad, que en en tenerlos encadenados, porque he llegado á comprender que los encadenados que son almas comprimidas, no sólo no resultan mejo- res, sino peores que los libres, aún cuando no sea por otra causa que por el arte más fino del disimulo, que suele ser causa para los padres, de grandes desengaños». Estoy persuadido de que no hay nada más dañoso á la inteligen- cia, y á la fibra de los muchachos, que el obligarles, con objeto de que adelanten mucho, á que hagan estudios prematuros, por que aún cuando al principio puedan sostenerse, más tarde infaliblemente tie- nen que pagar el esfuerzo, saliendo de él, con sus facultades enfla- quecidas y embotadas,penetradas deuna sorda adversión por la es- cuela, y sin que la necesidad de leer y estudiar por sí, por curiosidad y por placer, los excite. Estoy persuadido de que el espectáculo más nocivo á su educación, el más funesto para su corazón es el de la dis- cordia, el de los choques, aún los más ligeros, entre el padre y la ma- dre, por los cuales la autoridad de los dos se deshace, dañando en el muchacho el concepto de santidad de la familia,y dejándole recuer- dos imborrable que ofuscan más tarde en su alma sus imágenes, y son en él raíces inextirpables de escepticismo. No tengo duda que es una sacrosanta verdad la sentencia de Capponi que las cosas oídas, no las enseñadas, forman el alma de los niños ó sea todo lo que de bueno y noble oyen, lo que se dice en su pre- sencia expontaneamente, sin pensar en ellos, por impulso instintivo de la conciencia; y que, precisamente .por esto, las reprensiones, los consejos, las predicaciones y aún los castigos, todas son palabras y rigor desperdiciados,si ellos no ven que sus padres corresponden 30 perfectamente á los preceptos, al carácter, á la vida, al espíritu de las conversaciones impremeditadas y habituales. He visto á mi ma- dre atenta siempre por completo á los cuidados de la familia, libre de toda vanidad femenina, aborreciendo las pequeneces, compade- ciendo toda desventura ajena, caritativa con todos;he visto á mi pa- dre trabajando de la mañana á la noche con un celo de empleado «jemplar, ocupándose en todos los huecos libres, de sus hijos, estu- diando, cuando le era posible, y toda la vida, para cultivar su pro- pio espíritu. Por intuición, he comprendido,desde niño,que mi ma- dre era una señora buena y honrada, y que mi padre era un hombre recto y generoso; estas han sido las enseñanzas más eficaces que yo he adquirido de ellos. Fué el ejemplo que me dieron, lo que me man- tuvo en el buen camino; siempre que estuve en peligro de salir de él, fué el recurerdo desús obrasloque hizo arrepentirme siempre y co- rregirme de cualquier hecho insensato.Todo lo demás,en el campo de la educación es charla hueca ó huera y vejación inútil. No sirve fin- gir con los hijos, y hacer dos partes, una para ellos y otra según el gusto propio; es al contrario, menos malo dejarnos ver tal como so- mos, con nuestros defectos y con nuestras debilidades; que, ya que no es otra cosa, mostrándonos de esa suerte,somos estimados como sinceros. Solo hay un modo de educar: vivir dignamente Es difícil, cierto, pero no hay otro.» v HIGIENE COLECTIVA DE LOS ALUMNOS La higiene colectiva del alumno comprende: l.° La higiene del cuerpo y la higiene del vestido. 2.° La higiene alimenticia y el estudio de cantinas escolares. 3.° La educación física. HIGIENE DEL CUERPO Y DEL VESTIDO Una de las más modestas obligaciones del médico escolar, es ve- rificar personalmente,de tiempo en tiempo, la limpieza de los alum- nos. Diariamente,los alumnos deben ser examinados por los maestros al menos á grandes rasgos, y cuando se llegue á dudar sobre la lim- pieza de un alumno, previa constatación directa, debe enviársele á casa de sus padres, señalándole con claridad el porqué de la no ad- misión en clase. Esta lucha directa á favor de la higiene en la vida escolar, efec- tuada con perseverancia, por los maestros, vigilados é instruidos 31 muy de cerca por los médicos especialistas, es de una vital impor- tancia no solo para el presente, sino para el futuro. El alumno que sale de la casa de los padres, para entrar en el colegio,queda durante esas horas de instrucción bajo la salvaguardia de los maestros educadores y médicos, todos delegados de la Admi- nistración Pública, Si el cometido de estos funcionarios públicos es velar por la educación de la infancia, su primera obligación, es señalarles con el ejemplo primero, y luego obligando á los alumnos, á una limpieza escrupulosa, sin afectación, indicio y prelu- dio á la vez de una vida sana, volitiva, intelectual y moral. A mi modo de ver, los conocimientos prácticos de los primeros años de estudio, tienen una gran importancia para los estudios con- secutivos pero fuera de toda duda, tiene aún más importancia que la adquisición de conocimientos, la adquisición de costumbres. Sembrando un acto y perseverando en él, llegamos á una cos- tumbre, á un hábito; sembrando un hábito ó costumbre llegamos á la formación de un carácter; y sí unimos un buen porcentaje de ver- daderos caracteres en cada nacionalidad, formados en las distintas ge- neraciones, la resultante será la grandeza de una nación, q.ue se impo- ne nó por el número de sus habitantes,sino por el número de sus ha- bitantes-caracteres. Esas medias horas ú hora que diariamente deberían invertir los maestros en constatar la verdadera limpieza de sus alumnos, perjudicando así á las explicaciones teórico-prácticas sobre los programasporllenar,daríanporresultado unadosis de voluntad ma- yor á cada alumno,que viéndose diariamente objeto de estudio di- recto por parte del maestro,y de vez en cuando del Médico Inspector duplicará las atenciones de limpieza de su cuerpo y llegará á sentir cierto orgullo de su victoria, cuando efectúe,instintivamente y sin ma- yor fatiga,el cuidado completo é íntimo de su cuerpo. Indudablemente que, hoy por hoy, no es factible una aplicación extricta y general de ese legítimo deseo de la Higiene. Los legisladores dan á los educadores un puesto secundario en nuestra sociedad y,al mismo tiempo,dan la instrucción primaria al mismo precio para los descendientes de personas pudientes, como para los descendientes de menesterosos. Este hecho perjudica evi- dentemente á la misma sociedad, pues los maestros faltos de estí- mulo,, y remunerados medianamente,hacen un trabajo,con amor mu- chos de ellos pero sin la libertad de espíritu, que les permitiría una posición más desahogada, adquirida aún á costa de más horas de trabajo. Por otro lado,la instrucción primaria,base de la educación é ins- trucción secundarias,no debe ser efectuada con una apariencia de se- riedad,sino con una seriedad de hecho, y no contentarse con la instruc- ción como en la higiene, con la victoria aparente, sino desear obte- ner la victoria real. En esto mismo las personas pudientes, deben ver la propia con- veniencia: y solicitarse asi mismo que la educación sea día á día más intensa y más de acuerdo con la vida, aunque pierda en algo la exten- sión y erudicción de conocimientos. Ellos deben observar, como en la vida, los primeros puestos y los mejores frutos, los recojen quienes 32 con tesón se largan á la lucha, y entre obstáculos, golpes y caídas, llegan. La defensa de los pudientes está en municionar mejor y más especialmente á sus descendientes, para que continúen la ruta traza- da por ellos,sin perderse en el laberinto de conocimientos teórico- prácticos que forman las distintas ciencias modernas, y que sólo te- rrenos vírgenes, no cargados de instrucciones ancestrales, volunta- des bien templadas y conciencias rectamente dirigidas podrán asi- milar y así obtener en la vida al lado de la remuneración material y social, la tranquilidad de conciencia, por la prolijidad y seriedad intima que guía cada uno de sus actos. Esta parte déla higiene toca muy^de cerca á la Economía Política y á la Sociología. Las ventajas reales en la vida de las ciudades, por medio de esa rigurosidad de la vida escolar higiénica, son incalculables. Frecuentemente se encuentra en los arrabales de las ciudades,á los alumnos provenientes de viviendas sucias, y de padres descui- dados, con caras, manos y pies sucios, vestidos inadecuados y nada prolijos, con el cabello largo, y, á veces, con parásitos. Los médicos, maestros y municipales, deben velar inteligentemente, en vista de que los padres no lo hacen, á fin de que en plena civilización, no vea- mos á la niñez entregada así y por que sí, al peor de los enemigos: á la enfermedad. El médico debe ser ante todo higienista, en nuestra nueva civi- lización. y ya demostraré, como sin ser yo quien lo señale primero, lo siento con todas mis fuerzas,y mi finalidad de médico sería equivo- cada, sino luchara al mismo tiempo de sentirlo, con todas las fuerzas de mi alma y de mi juventud, por la difusión práctica de la higiene individual y colectiva, como cimiento de la grandeza de nuestra raza. Los pueblos,á su vez,deben corresponder, comprendiendo que en su interés está la vida higiénica. Hoy no se obtiene el producto del trabajo de los otros, esgrimiendo un arma y señalando «la vida ó la bolsa». Eso ya no asusta á los hombres, pero el temor debe estar, en la ausencia total ó parcial de los preceptos sencillos,reales y efica- ces del bien vivir y es ahí donde se indica implícitamente «La higie- ne ó la bolsa» cuando no vá con ella, la vida también....»- A los maestros y á los alumnos de más edad, el médico debe ex- plicar la necesidad de los cuidados de limpieza. Sobre la piel,se recordará que es un muro contra las infecciones, traduciéndose estas, corrientemente por enfermedades que dan fie- bre, y por lo tanto no deben existir en la piel soluciones de continui- dad, como heridas, ó grietas (pequeñas heridas ó descamaciones superficiales.) Como á través un muro, que no está completamente unido en todas sus partes, se pueden penetrar, ya ensanchándolo por la bre- cha abierta,ó ya disminuyendo el volúmen del cuerpo por penetrar, así la piel que tiene heridas ó grietas deja penetrar en el interior (por los vasos sanguíneos y linfáticos) á los gérmenes ó semillas de las enfermedades. Así pues, además de impedir que en la piel se formen heridas ó que^estas no sean atendidas,como se hace corrientemente, por per- sonas de conocimientos especiales,debe vigilarse que esa piel se con- 33 serve limpia, merced al uso del agua y jabón, pues en los productos, que se acumulan en la piel por la falta de limpieza, es donde anidan los enemigos corrientes de la salud y son los que se llaman microbios Al estudiar la vida de Pasteur, los alumnos y aún las personas ma- yores no técnicas, sabrán ver al mismo tiempo que la grandeza de aquel Hombre, la necesidad de ser limpios, comprendiendo el poder malsano de los séres invisibles. Es necesario recordar aquí algunos datos preciosos: l.° Al mismo tiempo que se respira por los pulmones, se respira por la piel, aunque por esta 8 á 9 veces menos que por el pulmón. De ahí nace la necesidad de las abluciones ó baños diarios, á fin de ejercitar normalmente la respiración cutánea; al mismo tiempo, la influencia saludable del agua sobre las terminaciones nerviosas, lle- va un estímulo hacía los centros superiores, médula y encéfalo,, que permite efectuar el trabajo en mejores condiciones. No se debe objetar por ninguna persona la dificultad económi- ca ó imposibilidad material de tomar baños ó abluciones diarias, pues con un litro ó dos de agua tibia ó fría,y una sábana ó tohalla embebida en el agua, puede con toda facilidad y muy cómodamen- te, la persona desprovista de comodidades, tomar su ablución dia- ria, envolviéndose en la sábana húmeda, por un sólo minuto y lue- go frotar ó secar la piel con una toalla seca,completando la toilette- ó el vestido, según sus costumbres de trabajo.Las personas más cui- dadosas, pueden enseñar á sus hijos el uso diario de la esponja de caucho, mojada en alcohol bueno ó en agua de Colonia. Claro está, que los buenos colegios, como verdadero ejemplo y sana compresión de la vida higiénica deberían tener, además de los lababos anexos á las letrinas, cuartos de baño y de duchas tibias. Las niñas deben evitar el abuso y hasta, el uso de polvos de arroz,, cosméticos ú otros elementos llamados á favorecer la belleza, y cu- yo resultado final, es aminorar la fuerza de la piel, y, por lo tanto,, la verdadera belleza. Cabellos. Los maestros deben vigilar á fin de que los niños ten- gan su cabellera, no solamente limpia, sino llevada con estética, y á los alumnos más adultos enseñarles á afeitarse por si mismos,prác- tica corriente en ciertos jóvenes, y muy útil en la vida de trabajo. Las maestras deben constatar el buen estado de la cabellera de sus alumnas, sin indicarles procedimientos de toilette sino de lim- pieza, si ven la necesidad de ellos. Evítanse así conflictos entre los. padres y maestros, pues si se debe ser escrupuloso en el orden hi- giénico puro, base sin duda de toda belleza, debe serse tolerante con las ideas de estética que los padres profesen, pues en ello vá el amor propio, cosa delicada si se roza simplemente,y que no beneficia al orden de ideas en que debemos colocarnos. Esto tocante á las ideas generales. Al estudiar la higiene indi- vidual del adulto, lo haré de una manera práctica y concisa, dete- niendo la atención órgano por órgano, lo que será provechoso consultar tanto por los maestros, como por los padres quienes más bien que con palabras, hablarán con el ejemplo á sus alumnos ó hi- jos. 34 VI ENSEÑANZA MORAL La enseñanza moral á los niños sólo tiene dos procedimientos eficaces: Primero.-El ejemplo. Segundo.-La educación. En Moral, como en Higiene, lo eficaz sobre el alma del niño son las afirmaciones precisas. El niño respeta y quiere la fuerza física, desde que percibe que esta fuerza proteje su debilidad. En el dominio moral, el niño apre- cia la precisión, la firmeza, la decisión, la fuerza de quienes le diri- jen. Los dos preceptos esenciales que contienen toda la moral infan- til, son l.° Obedecerás. 2.° No mentirás. Estos dos preceptos abarcan toda la moral infantil, son la con- dición esencial, es decir el perfeccionamiento moral del niño. En rea- lidad, siendo la moral la práctica del bien, sólo la conciencia- cono- •cimiento del adulto, podrá dictar las leyes practicas que deben regir los actos de sus hijos. Ahora bien, la desobediencia, como la menti- ra, una forma especial de desobediencia, paralizan los medios de ac- ción del adulto. Faltas, que deben conceptuarse como graves son pues,la mentira ó la desobediencia: faltas, que deben ir constante- mente acompañadas por su correspondiente castigo. En Moral práctica los padres deben velar por el cumplimien- to de estas dos leyes fundamentales: l.° El niño debe siempre tener con sus padres la franqueza de sus actos. Esto desarrolla su valor íntimo, permite aclarar y completar la educación en gérmen, ver los puntos débiles en las acciones diarias •del niño, y concentrar entonces el poder reflexivo, y el poder de co- rrección sobre las deficiencias que el niño vá señalando. 2.° Ley, que los padres deben expiar con precaución, alentar con medida, y educar con elevación, es la ley que yo llamo «franque- za de opinión». En esta parte de la educación, toda moderación, prudencia, y tolerancia que se exija de los padres, es poca. Debe recordarse bien oue la opinión que emitimos sobre un asunto, cosa ó persona, no hiere ó eleva tal persona, no da la imajen nítida de la cosa, no pre- senta el asunto tal cual es; nó, sólo señala, una síntesis, que es la de nuestra mentalidad. Esta síntesis, esta opinión, este juicio, será tanto más exacto, más de acuerdo con la realidad, cuanto más mentalidades reconoci- das, elevadas, criterios provocados, afirmen lo idéntico, ó lo similar. Todos los impulsos de pensamiento ó de acción, todas las ener- gías potenciales que impulsan el pensamiento y la acción en el seno 35 de nuestra vida actual, están regidos por un móvil: perpetuidad del' pensamiento y perpetuidad de la acción fecundadora; esto es, crear sin pérdida ó aminoramiento de energías, sin dolor en una palabra. Ahora bien, sentado este criterio de vida como absoluto, el buen educador debe moderar, guiar, interpretar el juicio que los niños- emiten, y, al tiempo de modelar sus acciones, modelar sus mentali- dades. , Cincelar un mármol, es borrar lo que de grotesco la Naturaleza tiene: cincelar un cerebro, es redondear su visión. Las fuerzas educadoras, sean del hogar, sean de los maestros,, sean de la colectividad en general, son fuerzas coherentes, intima- mente entrelazadas, de modo tal, que debemos mirar á los distin- tos agentes educativos de moral, la afirmación precisa y el ejem- plo, en una sola mirada. Ambos deben siempre llevar en los labios, todo aquello que en sus sucesivas faces de vida han sentido ó com- prendido. Héme aquí en una tésis seria, pero fácil de resolver: Comparati- vamente, que exponente educativo tienen los preceptos, y cual el ejem- plo! Los preceptos en moral como en higiene, educativamente se reconocen mejores cuando son sentidos, cuando son previamente puestos en practica, cuando es el ejemplo quien los señala. Indudablemente que este segundo agente educativo, es por lo tanto más enérgico, sin que por eso deje de reconocer el gran valor y eficacia que tiene la enseñanza de los preceptos claros y eleva- dos. Por lo demás, he aquí á continuación, mi opinión sobre la en- señanza de la Moral, que concuerda con la de Farre, de la Real Academia de Madrid, ya expuesta al tratar sobre Higiene Escolar.- El Comercio--Rivera-1.° Abril 1913. «La buena higiene escolar no solamente debe tratar de evitar con sus prácticas, el mayor número de enfermedades de los rubros- correspondientes,sino que es menester que señale con el ejemplo edu- cativo, como se puede vivir una mejor vida higiénica físicamente, preludio de una vida higiénica moralmente». «Creo que la verdadera educación moral,debe conseguirse por, una serie de maniobras envolventes, si se me permite la expresión, y nó de frente. Las buenas prácticas higiénicas de un pueblo, previa enseñanza generalizada, el amor al trabajo, guiados y protegidos por la honradez y buena dirección publica, la fe en algo, la conciencia indivi- dual, conciente de sus deberes y derechos como ciudadano todas esas verdades y sentimientos elementales, dirigidos prolijamente desde la in- fancia, permitirá á un pueblo elevar su nivel moral. Por esto creo, que la Higiene escolar, ocupa, en su más amplia acepción, un puesto elevado en la educación moral de un pueblo. 36 VII EDUCACION DEL SENTIMIENTO La educación de la infancia trascurre feliz, sometida á una re- glamentación inteligente: de higiene, de ejercicio físico, de alimen- tación, de ejercicio del espíritu, de regla moral. Toda falta á esta reglamantación, vá acompañada por su co- rrespondiente castigo. El niño vá sintiendo la ley inviolable del «to- <do se paga», principio de justicia universal. En lo relativo á los castigos, el higienista debe solicitar la abo- lición de los castigos corporales, sin una afectación romántica. Más cuidado debe pedirse á los padres por los castigos de humi- llación: El peligro más grande que se corre con esta última clase de castigos, es ulcerar á un niño delicado, ó á que, con el tiempo, el •castigo no le cause efecto. La inteligencia y severidad de los padres, sabrán encontrar en •el estudio gradual de su psicología, los castigos apropiados á las fal- tas de los niños. El educador en primer plano, acompañado por un higienista, dirijen los métodos de educación expuestos, sin establecer diferen- cia alguna entre el niño y la niña. La naturaleza nos enseña que no hay necesidad de establecerla. ¿En plena madurez de la infancia, de los 8 á los 12 años, con el sistema que,unidos á Marcel Prevost, idealizamos, que ha forja- do la educación de un niño y una niña? Veamos: 1er. punto-Ambos tienen buenos músculos para su edad-Saben correr, educando la respiración-Saltar una zanja, vadear un río. Diestros en los juegos, montan un caballo, reman. Gestos segu- ros, elegantes. No son fatuos, ni miedosos. Ambos bailan bastante bien, y los ejercicios gimnásticos le son familiares. De la limpieza, hacen una virtud. La niña ejercita especialmente los músculos del abdomen, de acuerdo con los principios fisiológicos establecidos. Segundo punto.-Que peculio intelectual han adquirido ya, y puesto en reserva estos dos niños? Que saben en el sentido extricto de la palabra? En primer lugar hablan, comprenden y analizan nuestra lengua materna. Poseen un vocabulario bastante extendido,indicio de buenas observaciones en todos los puntos que se les ha llamado la atención para estudiar. Los elementos de las distintas ciencias le son familiares, siem- pre en el plano de la realidad-no tienen conocimientos en el aire, ó de los libros. De Historia saben un número limitado de fechas, que marcan los puntos culminantes de la vida de las naciones 37 De Geografía, han aprendido á sentir su belleza, su interés por los viajes imaginativos completados por ejercicios prácticos. Saben trabajar utilizando parte de sus horas en ejercicios ma- nuales; la niña en costura, el niño en su taller de carpintero. La memoria está metódicamente dirigida, son ordenados en sus deberes. Tienen nociones elementales, pero precisas sobre los cuerpos usuales y sobre las fuerzas de la Naturaleza. El educador tiene bastante inteligencia además,para hacerles admiraren conjunto las fuerzas naturales, que analiza. Y á pesar de que el tema es restrictivo, pues trata sólo de la Higiene en los Métodos de Educación, creo que debo bosquejar la Educación del corazón. El Higienista de pensamiento y sentimiento, debe velar no sólo por la fuerza ó salud física de su pueblo, sino que es su deber contri- buir á que la idea de Patria, de Nacionalidad sea engrandecida con la vida moral, volitiva y sensitiva de sus hijos. EDUCACION DEL CORAZON La primera fuente de sensibilidad ó de sentimiento de los hijos son las madres. Las madres inteligentes, vitales, sérias, enseñan á sus hijos á conquistar sus caricias, sus alegrías, recompensas su- periores de sus horas de trabajo, señalándoles, al mismo tiempo, como también posée bastante valor para castigarles para privarse del placer de verles contentos. Esto, en la vida del niño,es el principio de la verdadera forma- ción del corazón, del sentimiento, del carácter. Es, pues, á las madres á quienes el Educador é Higienista de- ben hablar previamente. Sólo hallo tres puntos fundamentales en esta disciplina del sen- timiento. l.° Los libros y las biografías. 2.° El arte en general y la Naturaleza. 3.° El ejemplo de la vida vivida por el esposo. LOS LIBROS Y LAS BIOGRAFIAS Son una de las tres formas de elocuencia sentimental. Personalmente,me encantan las vidas consagradas á un ideal; admiro y quiero los héroes, llámense Ammiel, o La Tour D'Au- VERGNE. Los educadores corrientes, no deben finalizar un determinado orden de estudios, sin señalar una biografía sintética de todo lo ex- puesto en el curso. En Geografía: Marco Polo, Colon, Humboldt. En Ciencias Naturales-Pasteur. En el Idioma Castellano-Cervantes. 38 EL ARTE EN GENERAL Y LA NATURALEZA Si, las biografías despiertan poderosamente la atención sobre sentimientos hondos, dolores intensos de toda una vida, altruismo magnífico, penetración robusta (sentimientos, que la joven madre sabe valorar, respetar), es eso ya bastante para desear un corazón de hijo sensible, simpático á las ideas ó fuerzas bienhechoras. La contemplación de una obra de arte, como la de un cuadro déla Na- turaleza, se hará entonces bajo el influjo de esa delicadeza de senti- mientos, que dá el aprecio á una vida que sentimos, en el espacio y el tiempo unida á nuestro mundo íntimo. Este sentimiento que se forja así, ese corazón que vá pulsando sus facultades de querer y vivir, vá trazando su felicidad. La vida, que excluye de sí el amor y el arte, es poco sensible al dolor,sin duda, pero las más intensas alegrías humanas le están ve- dadas. Hay peligros muy serios en la educación del sentimiento, es donde real y poderosamente se necesita mayor penetración de la in- teligencia, mayor dosis de voluntad. Los dos extremos de esta educación, están señalados por senti- mientos que entran en el orden patológico; el sensual, y el senti- mentalismo. El término medio de esta escala de sentimientos, es el senti- miento educado: es la Bondad estricta,reglamentaria cariñosa,es la Firmeza en los actos difíciles del sentimiento y de acción, firmeza sin pedantería, valor sin jactancia, es la Paciencia y la sangre fría para contemplar lo desagradable, para provocar la reacción, para esperar el triunfo. Sin duda alguna que una educación del sentimiento en esta for- ma,requiere una gran dedicación de la inteligencia, un mayor cari- ño al hijo. Pero no vale un firme corazón de hijo, un elevado cora- zón de madre? El ejemplo de vida del esposo es lo que,diariamente, habla más á la joven madre. Es esa transfusión de simpatías diarias,naci- das al calor de un mismo ideal, que hará del sentimiento del hijo, un sér elevado o una personalidad mediocre. Y para corroborar mi idea he aquí la de Prevost <<Mi ideal es formar séres humanos que sean no solamente séres sociales útiles, sino reflejos momentáneos de la belleza universal, de la be- lleza de las cosas, de la belleza moral y del espíritu. Importa que sus facultades de sentir y comprender hayan sido desarrolladas para contener y fijar tales imágenes. Yo tiendo á que los niños, reciban una amplia y profunda cultura, convencido de que así les aseguro los medios de ensanchar y enriquecer su vida». Por esta razón,les enseñaré las lenguas antiguas, el estudio de los clásicos; principio y finalidad del espíritu humano. Manera, acento, elegancia, completarán y adornarán un espíri- tu recto equilibrado y sensible á las elevadas manifestaciones hu- manas. á . ¡ 39 Y á la joven madre, nos permitiremos indicarle, que en cada una de sus enseñanzas,mire siempre de excitar en el hijo,la esperan- za, la sana curiosidad, la alegría de vivir,anidando eternamente en sí la juventud, acariciando con voluptuosidad las hermosuras eternas de la vida, para trasmitirlas á sus pequeños. Es la forma de ver niños firmes, de espíritu amplio, de concien- cia disciplinada: jóvenes plantas bien arraigadas, bien dirigidas, bien alimentadas, bien podadas. Ya verá llegar la Primavera. Pri- mavera de la vida, y época de florecer. VIII EDUCACION DE LA VOLUNTAD Los padres y la colectividad en general,al educar deben visar que al finalizar sus estudios preparatorios, ó primarios, los jóvenes se encuentren: l.° En condiciones tales que puedan con facilidad abordar los estudios de un oficio, profesión, arte, ó conocimiento práctico indispensable para obtener,con esfuerzo propio,la renume- ración material indispensable para la vida propia, y para todos aquellos séres que por ley natural les corresponde. 3.° Que posean una dosis tal de voluntad, ó poder de latencia, que en las múltiples faces de la vida puedan imprimir una dirección útil á sus actos, de tal modo que resulten sus acciones suficientes á sí mismos,decorosos á los suyos, y, al final, benéficos, al conjunto. Todos los puntos desarrollados en este trabajo, y especialmen- te el último, además del sentimiento, desarrollan la voluntad, por adquisición de hábitos, más bien que de conocimientos. La educación del sentimiento, generando ideas fuerzas, dá el máximo de poder volitivo á los séres. Nadie mejor que Payot ha desarrollado esta tésis; su libro es digno de conocerse por todas aquellas personas que aspiran á edu- car con elevación, y elegancia á sus hijos. Muchos otros libros pue- den consultarse á este respecto. Aquellos que, á mi modo de ver, mejor tratan este tema, son: Rodo-en Ariel. Roosevelt-En vigor de vida. Levi-La Educación Racional de la Voluntad. Ahora bien, como Higienista, debo concretarme al desarrollar este tema, á señalar todos aquellos puntos que, en los diversos mé- todos de educación, no son adecuados y que, por lo tanto,son facto- res de aminoramiento del valor, fuerza ó voluntad en la infancia, y, por consiguiente, del futuro Ciudadano. He aquí el programa por desarrollar en este capítulo: l.° Higiene del embarazo. 2.° Vida física de los padres. 40 3.° Higiene de la habitación y de la colectividad. 4.° Higiene Escolar-Médicos escolares. 5.° Elección de profesión. 6.° Educación práctica de la mujer. 7.° Higiene de las diversiones. HIGIENE DEL EMBARAZO Y ENSEÑANZA DE LA PUERICULTURA Las familias pudientes , y las no pudientes, recurren al médico' en los casos de enfermedad,ó estado tal que no les permite el desem- peño de sus obligaciones ó quehaceres. Se consulta una opinión es- pecial toda vez que el caso lo requiera, y dada esta generalidad de costumbre, la casi totalidad de las personas ignoran un sin número de conocimientos que les permitiría ahorrarse todo un renglón de molestias, las evitables, prolongar la media de la vida humana, y sobre todo, lo que más nos interesa en este capítulo, evitar muchas enfermedades de la infancia presentándolos en la lucha vital con el máximo de poder, y con el mínimo de fuerzas contrarias. Distamos mucho de una buena educación para los padres de familia, la sociedad no exige conocimientos de clase alguna á los que deciden formar un hogar. Constituida la familia,raras sen aquellas personas que,compene- tradas de la responsabilidad que asumen, tratan de ilustrarse y me- jorar sus condiciones de vida,á fin de no sentir mañana los dolores ó remordimientos, que les causará su falta de preparación ó de ilus- tración Por último, aún no hemos hecho comprender á la gran mayo- ría que existe todo un capítulo de Medicina,que todo buen médico posée, todo un orden elevado de conocimientos, que utilizados con anterioridad evitan, en gran parte, intranquilidades de espíritu, ero- gaciones mayores de dinero, y,muy posiblemente, la muerte á séres que les son ó deberían serles queridos. Esos conocimientos especia- les, esa Alta medicina, como la ha llamado con muy buen criterio el Dr. Soca, se llama Higiene. Los médicos que hacen de la higiene una especialidad,en la prác- tica son raros aún. Creo que es una de las más hermosas especialidades, y laque más bienestar debe difundir en nuestra sociedad. Estos Congresos, deberían llamar la atención á las Adminis- traciones Públicas sobre la necesidad de que los higienistas de cada país, previo estudio de sus estadísticas,señalen al pueblo meneste- roso sus obligaciones, deberes,derechos en materia de Higiene prácti- ca, como alimentación, vestidos, habitación, aire, agua, trabajo, empezando por ahí el cimiento de los Institutos ó Consejos de Higiene y continuando luego á los servicios de asistencia y de hospitalización, sin olvidar que la enseñanza en este orden de conocimientos, de uti- lidad evidente para el buen vivir, debe empezar en la escuela. Dificultades enormes se oponen á esta hermosa tendencia del. espíritu médico. Sin duda alguna, mucho de esto parece lirismo, teoría, abstracción, y sin embargo estudiando las estadísticas hos- 41 pitalarias de varios años en conjunto, estudiando todos los medios actuales de profilaxia, se nota la poca relación que existe entre las erogaciones y los resultados. Además, á manera de introducción, y como base,á fin de que las autoridades correspondientes dirijan la atención hacia la ense- ñanza de la Higiene en las distintas etapas educativas de la juven- tud, y señalen la necesidad deque los métodos educativos de la infan- cia sean amalgamados por principios prácticos y de salud, dictados por personas competentes en Higiene,débese en este Congreso recor- dar, que la Higiene Pública en la mayoría de las grandes ciudades Sud-Americanas está por efectuarse en su totalidad y aun por concebir el plan para higienizar el interior de dichas repúblicas. Ahora bien, la educación de las personas llamadas á dirigir esos trabajos ó prestarles apoyo, debe ser dirigida en sentido tal que se compenetren del alcance de este principio: «Sólo la práctica estricta y razonada de la higiene, tanto social como privada, permitirá á las democracias proseguir su marcha, asegurando la perpetuidad de sus conquistas». Cómo puede y debe el higienista, intervenir en los distintos mé- todos educativos del ciudadano? 1.° Al ciudadano, ya entrado en años, padre de familia, llamán- dole la atención sobre los primeros problemas de Higiene, por los medios siguientes: Para las personas altamente colocadas, ilustra- das, bastan que estos Congresos, publiquen, señalen su existencia, despertando un estado de conciencia ajeno á su orden habitual de trabajo ó estudios, y hará que esa voluntad saneada y probada en otro terreno, dirija la visión hacia puntos que habían pasado de- sapercibido en su sana educación, y no será menester más. Para las clases medias, para las inteligencias medianamente preparadas, para las voluntades semi-dormidas, los métodos edu- cativos de la colectividad deben ser enérgicamente dirijidos por las personas competentes. Y una de las elementales enseñanzas debidas á la joven espo- sa,será la de que comprenda bien los distintos estados fisiológicos á que la Naturaleza la obliga antes de ser madre. Su médico deberá ilustrarla en todo lo relativo al capítulo de higiene del embarazo, y vigilancia de la presentación del feto. Los conocimientos de Puericultura, que le han sido enseñados en la escuela del hogar, como el producto de buenas lecturas, y las opiniones de su esposo, y de su médico,tendrán muy pronto oportu- nidad en ser puestas en práctica. La sana educación de la infancia se completa: l.° por el buen cuidado de la salud de los padres, permitiéndoles por lo tanto dedi- car atenciones y energías á sus hijos. 2.° por cumplimiento de todos aquellos preceptos de Higiene relativos á la habitación, alimentación y vestidos, que todo buen libro de esta asignatura, explica concisamente. Indudablemente, que si los primeros años de la vida infantil, deben ser vividos en el campo, como ya hemos expuesto en los primeros capítulos de este trabajo, creo que la educación racional elevada, el temple de la voluntad, como final de la cultura, la dá la 42 vida de ciudad, la vida de labor moderada. Es allí donde el joven, af contacto de sus buenos profesores, al mismo tiempo que almacenará con orden y con selección los conocimientos indispensables para la vida brotarán en su corazón sentimientos cariñosos para los suyos y pa- ra todos aquellos séres que dedican fuerzas nobles al perfecciona- miento humano. IX ENSEÑANZA OBLIGATORIA Es un deber de todo higienista, como de todo pedagogo, solici- tar de los Gobiernos de las naciones Latino-americanas, la ense- ñanza obligatoria, como virtud elemental de su pueblo. He aquí las razones que señalaba en la prensa,como fundamen- tales, para solicitar la enseñanza obligatoria en el Uruguay. Si aspiramos á vivir en relación con buenos obreros,con buenos- ciudadanos y con buenos hombres, debemos preocuparnos por que se exija á la totalidad de los niños la asistencia á las escuelas durante un numero determinado de años. Esta exigencia por parte de la Sociedad, no es pretensión, ba- jo ningún punto de vista: l.° La enseñanza obligatoria es efectiva en los pueblos más adelantados; 2.° La única forma posible de ha- cer verdadera profilaxia social, es educar sanamente á los niños; á fin de que en la lucha diaria, puedan, más tarde, ocupar su puesto concientemente,y buscar el bien explotando en sus fuerzas personales y nó aprovechándose del esfuerzo ajeno. Carezco en este momento de una estadística seria, que nos in- dique la cantidad de niños mayores de seis años, que en la Repúbli- ca no reciben instrucción alguna; como de la cantidad de niños que han recibido instrucción defectuosa ó insuficiente. Estos datos son de importancia capital, pero sin desconocer el valor del número, podemos remitirnos á la observación diaria en nuestro departamento, para afirmar que son numerosos los niños sin instrucción alguna. Llegará el momento en que las cifras expresarán con más claridad este concepto. Lo más corrientemente observado, es que los niños procedentes de las clases pobres no frecuenten ó frecuenten insuficiente tiempo las clases, ya en las capitales departamentales, ya en pleno campo, á veces en la misma capital, y esto .sobre todo, por que en los hogares menesterosos das manos improductivas son consideradas como materia de lujo, y se crée indispensable convertirlas en instrumen_ 43 tos de inmediato ingreso, que refuercen el haber del presupuesto económico. (Farre). Esto es lo observable corrientemente en las clases menesterosas de las grandes ciudades, pero en el interior, sin desconocer que muchas personas apegadas á la extricta ganancia material,/ en nuestra República,que proceden en aquella forma, los vemos á veces en las clases inmigrantes, la ausencia de los niños en las escuelas procede de otras causas más de acuerdo con nuestro modo de ser. En pleno campo, muy frecuentemente,se encuentran disculpas en «lo lejos que queda la escuela», lo que frecuentemente señala una verdadera verdad. Otras veces y desgraciadamente justificadas «la maestra ó el maestro no se preocupan», razón que vá desa- pareciendo merced á las autoridades celosas é inteligentes. En ciertos rincones apartados de los Departamentos y en los arrabales de las ciudades del interior, muy frecuentemente no van los niños al colegio por que para ciertos padres tanto «dá saber como no saber» y creen que lo mismo se podrá llegar á ser un buen obrero y un buen hombre sin tener los conocimientos de colegio. El criterio expresado encierra un profundo error,y un descono- cimiento completo de las más elementales verdades que rigen la vida de las personas y que, por lo tanto,nunca será combatido tan poderosamente como se debe. El saber leer , escribir y contar ya no es saber, sino sólo poseer las armas rudimentarias indispensables, con las cuales se podrá aprender y ejercitándolas aún frecuentemente en un oficio cualquie- ra, podrá permitir obtener relaciones provechosas para su trabajo y su vida en general,y poder construirse una defensa individual para muchas faces de la vida social, lo que no sería factible sin esas no- ciones elementales. En la época actual, de evolución asombrosa en todas las ramas de las actividades humanas, entrar en la vida careciendo de conoci- mientos generales, ó sabiendo apenas leer y escribir, es entrar muy mal municionado. Permanecer inactivo como asimilador, es verifi- car en el desarrollo de nuestro sistema de relaciones, lo que ocurre en toda otra faz de la orgánica. Esos años perdidos en aprender en los colegios los elementos de las distintas ciencias,son los años que dan un real valor á la lucha fu- tura, en que el hombre habiendo notado que posée un .capital de conocimiento teórico-práctico abordará el trabajo elegido con más conciencia, y dispuesto á progresar sus condiciones materiales o in- dividuales, como elementales factores de su felicidad personal. ¿Si carece de instrucción, qué situación va á ocupar un mu- chacho ó un hombre en la vida? Delante de él habrá tres soluciones posibles: O se resigna á formar en retaguardia, viviendo de las sobras que no puedan ó no quieran consumir los de vanguardia y los del centro, ó procurará adaptarse, haciendo tarde y fuera de tiempo, lo que debía hacer antes en condiciones más ventajosas, ó perecer en- tre protestas y privaciones.-Estas serían las soluciones naturales, pero no siempre el que no puede adaptarse perece entre protestas y privaciones. A veces, y esto ya atañe más directamente á la sociedad 44 hecho observado frecuentemente, ese hombre mal equipado para la lucha y falto de recursos para vivir, encauza sus energías hacia el mal; y no encontrando dentro de sí potencia salvadora, se aprove- chará del esfuerzo de los demás: vemos así aparecer una forma del tipo delincuente. Muchos padres no envían sus hijos al colegio porque son posi- tivistas infantiles. Carecen de la facultad llamada previsión, que consiste en la visión de lo futuro, y aún de la facultad de perci- bir que ese futuro para ellos, es el presente para otros bajo sus dis- tintas modalidades. Es ahí donde las autoridades directoras deben ejercer su papel tutelar con firmeza. Otras veces son niños abandonados,mantenidos por personas extrañas, á veces huérfanos, cuyos protectores miran más en el provecho inmediato del trabajo de esos organismos en formación que la formación de un sér fuerte é instruido, y que mañana se bas- te á si mismo, pudiendo obtener, merced á ese trabajo preliminar una sana y completa independencia;premiando á su protector con el interés más elevadoá que se cotizan las buenas acciones humanas, la gratitud expontánea. Cuando por abandono ó ignorancia no ván los niños á la escuela, las autoridades deben obligar su concurren- cia, corrigiendo esos factores de retroceso de un pueblo que no quiere civilizarse por completo. En resúmen, estos factores estudiados son los principales, dig- nos por cierto de ser más detenidamente analizados á fin de precisar con nitidez las causas y sus grados, que impiden que la enseñanza obligatoria y general sea una hermosa realidad. Creemos,por otro lado,que difundir en el pueblo todos los con- ceptos tendentes á hacer extensiva y expontánea la educación na- cional, es hacer obra buena. Y para esa misma niñez ¿que cosa de más valor, de más provecho, de más vida se puede desear? Y ella, ¿que cosa más agradable puede solicitar? Por el contrario,qué serie de desventajas repercuten sobre toda la sociedad cuando no se educa gradualmente á la infancia, y se la deja librada á sus instintos! Ese instinto de libertadle movimiento ydevida que con exhu- berancia manifiesta la niñez, no encauzado normalmente, aparta- do sistemáticamente de todo malo, que con extremada frecuencia se pone á su alcance ó hace séres desventajosos para todos. De ahí que la calle sin control, sin guía, y sin protección sea,en la mayoría de los casos, el vestíbulo del hospital ó de la cárcel. Cuántas ocasiones de malgastarse fisica, moral ó intelectual- mente, encuentran esos organismos débiles,esas conciencias en for- mación y esos cerebros en pañales, en muchos espetáculos públicos, sobre todo en las grandes ciudades, en las conversaciones con mu- chachos de más edad y de vida más callejera y la serie de tentacio- nes malsanas que no podrán dominarse más, que se inician en la calle!! Deslizándome en este terreno, entraría á analizar los factores de delincuencia en la infancia, que no es el problema propuesto. 45 X INTERVENCION DEL MEDICO ESCOLAR EN LA ENSEÑANZA Transcribo el artículo sobre la Higiene Escolar, ya publicado en «El Comercio» de Rivera en Marzo de 1913. El pueblo que tiene las mejores escuelas es el primer pueblo. Si no lo es hoy, lo será mañana. (J ulio Simón). Es necesario explicar ante todo, que se debe entender por las mejores escuelas. Los distintos factores que intervienen en el colegio, son l.° los alumnos, 2.° los maestros y 3.° los programas por llenar. La mayoría de los alumnos tienen una capacidad mediana, para quienes se confeccionan los programas, de acuerdo con la edad y sexo. Los profesores, á su vez, deben llenar ciertas formalidades y practicas antesdeocupar el puesto,hechos queledanel título de com- petencia á que debe responder su actuación. Los programas, á su vez, se confeccionan de acuerdo con la raza, tendencia nacional, edad de los alumnos, y avanzando un grado de instrucción, los pro- gramas á veces y en ciertas naciones, tienen en cuenta el futuro me- dio de acción de los alumnos y necesidades nacionales y locales. Co- mo elemento' de unión entre los alumnos, maestros, y programas,,, está lo que se llama Pedagogía, que es el arte, métodos, medios ó prácticas, que deben utilizar los profesores, a fin de que los conoci- mientos correspondientes sean aprendidos de una manera racional completa y vital por las inteligencias especiales que dirijen. Y esto esáloquese reducelapedagogía corriente,en la mayoría délos casos iluminar el cerebro metódicamente. Muy raros programas tratan de que el pedagogo haga psicología de la voluntad del alumno, y menos aún de las almas que tienen en contacto, afín de dirijirlas en el sen- tido que cada una de ellas reclama,y y como finalidad total, al ins- truir cerebros, fortalecer ó fojar voluntades, modificar o templar espíri- tus, forjaran en el conjunto de los estudios, un sér, cuya totalidad de modalidades hayan sido educadas seriamente, todo cristaliza al exterior, en lo oue comunmente se llama un carácter. Esto que difícilmente se hace en nuestro medio, tratan de ha- cerlo y lo hacen otras naciones que no desean descender de los pues- tos que han sabido conquistarse, merced al esfuerzo tezonero rea- lizado por sus hijos en todas las esferas. Es que la pedagogía se limita, hoy por hoy, en su más amplia aplicación, á desempeñar su cometido, como el médico desempeña el propio. Es más cómodo dár una receta, que corregir ó señalar fal- tas de regímenes, cuyas practicas desviadas, hacen perdurar el de- 46 ^equilibrio fisiológico, y, por lo tanto, crece la imposibilidad de llevar ese organismo á la normal. La pedagogía nada hace psicológicamente, afin de que se tem- ple una voluntad que no cumple, y menos para que encuentre en el colegio, lo que sus padres no pueden suministrar, que es frecuente- mente alegría para almas tristes. Es que también los maestros, como los médicos necesitan sus maestros y sus médicos. Lo fundamental es que la nacionalidad toda, debe protestar dignamente con hechos paulatinos que mejoren ciertas rutinas, que no engrandecen nuestra civilización y que no satisfacen á los espí- ritus pensadores y sanamente intencionados. Indudablemente, que el dirigir de una manera completa, y la vez,especial, tantas naturalezas, en conjunto ó aisladamente, re- sulta, de tales dificultades, que son insuperables,hoy por hoy, en el terreno práctico. Más, creo que abrazando la lucha, en distintos te- rrenos,se llegará muy bien á pretender un día, no colocado en el in- finito, que la educación, como la medicina, se efectúen como con- cientemente se debe. Actualmente vemos mejoras que hasta no hace mucho, apenas se vislumbraban como posibles. Una serie de estudios realizados por médicos especialistas, han ayudado poderosamente á fijar los distintos programas para aquellos alumnos que no pueden compren- derse en el promedio de intelectualidad adaptable por sus años á tales clases.Se estudia álos débiles mentales, sus programas de estudios se estudia á los sordo-mudos, á quienes se instruye especialmente, como á los ciegos. Los anormales, en una palabra, han sido y son tenazmen- te defendidos, por competencias tales que hoy pueden pretender una vitalidad en la sociedad,si no de tantas proyecciones como los nor- males, al menos ponerse alado, y recibir el tributo de respeto á que una labor consciente, los hace acreedores, utilizando todo lo que científicamente se ha podido labrar para ellos. Pero la práctica diaria escolar se reduce á instruir inteligen- cias, y esto, debe efectuarse de un modo gradual, de acuerdo con toda una serie de principios como base, que al mismo tiempo, que protejen la salud del pueblo, hagan verdaderamente .factible la sana asimilación de los conocimientos adecuados. Esos"' principios ya reconocidos con el nombre de Higiene escolar son. los que ex- pondré suscintamente. Una de las primeras necesidades á fin de hacer verdadera Hi- giene escolar, es anexar á cada serie de alumnos (mil por ejemplo)un médico instruido en Medicina infantil, Higiene escolar y en Pedago- gía fisiológica,de conciencia recta en el cumplimiento de sus deberes y de corazón amoroso para la infancia. Esto,que ya es práctica co- rriente en muchas ciudades, es deseable que sea extensivo para to- das las escuelas y alumnos de la Republica,que deben ser visitadas periódicamente por el médico,cuyas funciones se llenan de acuerdo con un programa, que no podrá ser para él, sino lo que es un índice para un libro: su saber, conciencia y corazón le dictarán los medios prácticos para desempeñar su cometido en forma tal que sea un verdadero colaborador de la nacionalidad. Estos programas se encuadran en la doble finalidad social del médico escolar. l.° Preservación de la salud colectiva. a) Enfermedades contagiosas escolares. b) Prácticas concernientes á las enfermedades epidémicas. c) Higiene general de la escuela. d) Higiene colectiva de los alumnos. e) Higiene física. f) Nociones de Pedagogía fisiológica. g) Medidas de preservación escolar. 2.° Medidas y preservación del alumno. a) Exámen antropométrico. b) ,, fisiológico, ó patológico. c) „ médico-psíquico. Lecciones ó conferencias teórico-prácticas sobre Higiene, á los maestros y alumnos. 47 xi PROFILAXIA DE LAS ENFERMEDADES CONTAGIOSAS SARAMPION Y ESCARLATINA Se observa frecuentemente en la infancia,que ciertas enferme- dades son adquiridas por contagio en las escuelas, debido al contac- to que tiene entre sí los alumnos, ya en las horas de recreo, ya en las clases, ó á la comunidad de ciertos objetos, vehículos de gérmenes nocivos. Las enfermedades más comunmente adqui- ridas por contagio se subdividen así l.° Por imitación: Epilepsia (?) corea, histeria. 2.° Infecciosas.-Sarampión,rubéola,(forma semejante á la an- terior) escarlatina, rara vez,viruela, varicela, difteria, tos convulsi- va, paperas ó fiebre ourliana, bacilosis, tifoidea, meningitis cere- bro-espinal, conjuntivitis, otitis. 3.° Por parásitos-Pitiriasis,sarna, tricoficias, tiñas,peladera (?) El estudio como la aplicación del tema, que tratamos compren- de dos faces. La primera en importancia y en aplicación, es aquella que mira la forma de impedir que aparezca cualquiera de las en - fermedades señaladas, sobretodo, por contagio escolar. 48 Este estudio corresponde, por entero,al higienista, y su aplica- ción á todas aquellas personas que,interpretando bien las ideas se- ñaladas,quieran más bien en su trabajo diario y relacionado, impe- dir las enfermedades del rubro. La segunda faz del tema, es aquella que mira la enfermedad declarada, ya para hacer profilaxia, ya para asistirla en su evolución. Es la parte médica propiamente dicha. Atrincherándonos en la parte que nos corresponde, que es la de indicar los medios de impedirla propagación délas enfermedades es- colares, podemos decir que su estudio no es sino una parte del gran capítulo relativo á la verdadera profilaxia de las enfermedades in- fecto-contagiosas, en general, ya tratado anteriormente. La sociedad toda, en su conjunto y aisladamente, debe defen- der su salud, verificando un tácito acuerdo y una de las formas de defensa,indudablemente,es impedir que los niños lleven una enfer- medad contagiosa á otros. Todas las familias cuidadosas de la salud de sus hijos é inteli- gentemente favorecidas, hasta el punto de comprender el inmenso mal que ocasionan á la sociedad toda y así mismos, deben impe- dir que un niño simplemente indispuesto ó resfriado concurra al cole- gio, hasta que una alegría sana y continuada revele una salud exce- lente. Este es el precepto elemental que deben adoptar los padres, co- mo salvaguardia de la salud de la niñez.La instrucción del niño no perderá nada. La buena disposición, que acompaña á la armonía plena de todas las funciones,hace factible la mejor y completa asi- milación de los conocimientos. Indudablemente que si este precepto elemental de enviar á la escuela diariamente sóloáaquellos niñosquerevelan una franca ale- gría, y, por lo tanto,una salud excelente, fuera aplicado universal- mente, se evitarían la casi totalidad de las enfermedades contagio- sas en los colegios. Pero es que todos conocemos que en la practica debemos tener en cuenta la bilateralidad de la vida, que coloca al la- do de una madre inteligente buena y prolija, otras que son abando- nadas torpes y á veces hasta perversas, y también que hay niños es- tudiosos, que carecen de una madre ó de un padre que vele por ellos. Teniendo en cuenta estos diversos factores inherentes á las es- cuelas, debemos pensar que son indispensables,en el mismo colegio, barreras fuertes,severas y constantes para impedir que un mal avan- ce y haga serios perjuicios, ya en la salud de los demás alumnos, ya en la instrucción de los mismos. Pero,como trabajo preliminar de las que deben ser constantes, severas, medidas escolares,no debe omitirse tratar de ilustrar á to- das aquellas madres ó padres que se viera con claridad que son re- ductibles á mejores prácticas. Hay madres pobres ó,mejor, despro- vistas de conocimientos, solamente porque jamás nadie en el mun- do pensó en educarlas, pero que conservan íntegro el placer de la vi- da y más el de la vida de sus hijos. Estas, tal cual deberían ser todas las madres, comprenderían fácilmente porqué el ca- riño ilumina, como el dolor embrutece, todas las prácticas elemen- tales del buen cuidado de la salud de sus hijos,y una vez que vieran 49 el peligro de un resfrío, de la tos que persiste, del decaimiento, de la falta de alegría en el niño,que siempre jugaba, ya mirarían bien no solo de no clasificarlo de perezoso, y obligarlo á marchar al cole- gio, sino por el contrario, consultarían con personas competentes al respecto. Este trabajo preliminar difundiría en las verdaderas madres, tales conocimientos, que serían la vanguardia de la lucha por desa- rrollar contra las prácticas que provocan infinidad de epidemias escolares, con sus correspondientes víctimas y con serios retrazos.. Por ahora, la corriente educadora, la defensa por los maestros y maestras, previamente educados en este tema, debe ser severa y vigilada muy de cerca por el médico Inspector. El Dr. Schiaffino, distinguido y estimado compatriota, pu- blicó hace poco un trabajo relacionado con el tema que tratamos donde hacía notar la necesidad no sólo de aislar á aquellos niños que tuvieran una enfermedad contagiosa escolar,sarampión,por ejemplo, que es la más común, y clausurar las escuelas si continuara el desa- rrollo de la enfermedad, sino que viendo más alto, demostró clara- mente que la única forma de hacer verdadera profilaxia, es impedir que algún niño simplemente resfriado, ó con tos, ó con lijero decai- miento, entrára en el colegio y esto, hasta tanto que hubieran pasado los días que correspondan como incubación á cualquiera de las enfer- medades contagiosas comunes. Y esa es la única práctica deseable,si se quiere real y positivamente la salud del pueblo y de los alumnos. Los maestros, en una palabra, no deben dar lecciones sino á ni- ños en excelente estado de salud cuyas demostraciones debe ser dadas por la alegría neta, por la ausencia del más mínimo res- frío, tos y decaimiento y por la limpieza escrupolosa del organismo. Como prácticas elementales los maestros examinarán diaria- mente á cada alumno, aunque no sea más de una manera amplia,, bastando para eso una mirada detenida. Aún suponiendo que en eso empleara una media hora, siempre perderíase menos, que si en el año escolar permaneciera diez días clausurada la clase, sin contar- los otros perjuicios que ocasiona toda epidemia. En resúmenoste primer capítulo de Higiene Escolar se puede sintetizar en esto: 1,° Que las madres envíen al colegio solamente á los niños en excelente estado de salud. 2.° «Que los maestros constaten diariamente que se verifica esa sanidad en sus alumnos, y que no permanezca en la clase ningún niño con los más lijeros signos de malestar». Los médicos Inspecto- res instruirán á los maestros á fin de que sus observaciones sean real y positivamente provechosas, para los alumnos y para la co- lectividad. 50 XII ELECCION DE PROFESION- EDUCACION PRACTICA DE LA MUJER La vocación es la conciencia de una aptitud determinada. (Rodo). Uno de los problemas más importantes en la vida del hombre es la elección de su profesión, oficio, arte, ó conocimiento equiva- lente. La mayoría de las veces es el azar quien lo dispone. Ahora bien, la educación racional, completa, debe des- pertar las aptitudes especiales en cada joven, con el determinado fin de que sus tendencias sean intensificadas por la misma educa- ción, y no contrariadas. Por lo tanto, los médicos inspectores, de acuerdo con los profesores, en sus periódicas observaciones, deben reflexionar sobre la naturaleza y grado de originalidad que presen- ta ó oue puede presentar cada alumno. Los educadores harán obra buena, ilustrando á los padres, á fin de que esas determinadas fuerzas no sean dirijidas con suma li- jereza hácia un orden especial de estudios, sin consultar las aptitu- des íntimas, condición elemental de buen éxito. Me permito llamar la atención sobre una verdad, que se des- prende del estudio de las aptitudes que se van haciendo concientes '(vocación) ó de las manifestaciones de trabajo que van perdiendo sus matices en la conciencia (falta de vocación). La observación siguiente sirve como ejemplo: En una amplia sala,llena de niños,atentos al sonido déla música deteniendo la reflexión, podremos con facilidad señalar que dife- riencia de impresión ejerce en cada uno de ellos. Mientras unos se distraen en vagas miradas, otros fijan la atención en los músicos, uno acompasa displicente su exterior á los sonidos. Ha sido im- presionado por ellos en una forma distinta de las otras personas, y en el conjunto se nota la manifestación musical, poética, artística de ese minúsculo sér, sin participación alguna de su voluntad ó po- der de modificación. Ahora bien en la generalidad de las veces ese sér,no contrariado en su voluntad,manifestará su tendencia porloarmonioso,lo superior, lo elevado y la educación por lo tanto, puede muy bien, favorecien- do sus aptitudes, forjar una conciencia recta y elevada en una de- terminada manifestación humana. Ahora bien, el hecho señalado como ejemplo, y que se muestra con mucha frecuencia en las biografías, me permite formular una ley, y es la siguiente: «El ESPIRITU SE MANIFESTARA SIEMPRE POR UNA MISMA TEN- DENCIA, TODA VEZ QUE VOLUNTADES EXTRAÑAS NO IMPIDAN SU MANIFESTACION, O QUE EL PENSAMIENTO NO INTERVENGA». Los señores padres, como los educadores están, pues,en la obli- gación de no contrariar la tendencia especial de la infancia, cuando 51 esas tendencias no sean de orden inferior y,por el contrario,obser- var si toda tendencia elevada, útil á la sociedad, es persistente, y persevera en el espíritu,á fin de constituir una vocación; fácil es fa- vorecerla, y señalarla al exterior. Si reflexionamos un instante sobre la biografía ó auto-biografía de determinada inteligencia,vemos que,muy frecuentemente,su edu- cación ha sido equivocada en sus cimientos,y sólo la voluntad intrín- seca la ha hecho seguir su camino. Oswald cita varios ejemplos. Napoleón, según su profesor, tenía cualidades para ser un excelente marino. Muy frecuentemente,oímos confesiones de personas que ejercen sin ningún cariño su profesión, otros que sienten no haber sido diri- jidas sus aptitudes hacia determinado orden de estudios,y contadas son las personas que real é intimamente sienten amor á su clase de trabajo. En relación á la educación práctica déla mujer,mucho se ha he- cho ya con crear en las capitales principales la «Escuela del Hogar». Mosso en su libro «Mens Sana» señala los programas de las escuelas Norte-Americanas dedicadas á los jóvenes. Meditando sobre esos programas se nota que ellos deben desa- rrollar una sólida cultura en la mujer. Para finalizar este capítulo, creo que preste verdadera utili- dad la colaboración de elevados corazones en la Prensa diaria, señalando á las personas de su sexo, la utilidad sobre todos los pro- blemas prácticos del hogar. Dignas de recordarse entre nosotros son las señoras Bosh, y Carril,que bajo los pseudónimos de Fabio- la y Gala Placida, en el «Diario del Plata» y en «El Siglo» dedican parte de sus actividades á tratar problemas de vital interés para las señoras dueñas de casa. XIII AUTO-EDUCACION O CONTRA EDUCACION. EDUCACION QUE SEÑA- LAN LAS GENERACIONES PASADAS. En la vida, con su oficio, ó profesión, el joven vá á formar,mer- ced á la experiencia diaria, por el desempeño y calidad de sus tra- bajos, con el trato de los diferentes grupos de personas, por su ma- nera especial de ver y sentir las cosas, una educación complementa- ria, lo que Michelet llama la «contra-educación». En este vastísimo capítulo individual además de señalarlo, de- bo manifestar que la primera educación, aquella de las padres, y aquella del colegio, colectiva, desinteresada, ván á desempeñar una función pri miordial en cada acto, en cada manifestación de contac- 52 lo con la colectividad, cuando en el cuidado de sus intereses mate- riales haga aparición su conciencia. Adquirida una cultura sólida, cuyas líneas principales he ex- puesto en este trabajo, intervendrá la reflexión conciente, la vida interior,para forjar la «contra-educación», el verdadero complemento 'del sér; solo la voluntad templada por la educación, la rigidez de principios grabados en su conducta diaria, el sentimiento altamen- te colocado,le dará la sana tonicidad y armonía plena de sus funcio- nes. Como verdadero apoyo, y elevación de carácter debe interve- nir en todo sér educativo, de acuerdo con lo expuesto, el respeto y ■cultivo de las obras maestras del espíritu humano, cuya presencia, se haya manifestado por acciones elevadamente altruistas ó patrió- ticas. Estas obras maestras son guías poderosos, son ejemplos per- manentes para la recta y dura conducta de cada día;son quienes nos dirijen, como decía el gran cirujano francés, Lepine. «Los Muertos son quienes nos dirijen». Y al lado de esa evidente verdad, debemos recordar como «La vida de los pueblos es unidad,la vida de las generaciones es una sola vida, y como todos nos sentimos ligados en el tiempo y en el espacio, y responsables de los depósitos recibidos» He aquí,pues, que mediante nuestras vidas rendimos homena- je á aquellos seres que forjaron nuestra Patria, nuestra riqueza de principio, nuestra alma. Para finalizar este trabajo, sobre Higiene y Educación, me que- da solo agradecer la atención que los señores congresales,represen- tantes intelectuales de nacionalidades hermanas, han tenido la amabilidad dispensarle. A ellos, que continúan los derroteros tra- zados por sus bravos, un saludo. III Organización de los consultorios de lactantes y gota de leche el Dr Jenaro Trama (Uruguay) Tres años de ejercicio profesional en el interior de la República del Uruguay, en el límite Norte con la República del Brasil, me han permitido aquilatar,día á día,las serias deficiencias de los métodos de vida en los habitantes de nuestra campaña. 53 Con datos serios como base, me atrevo á afirmar que el ver- dadero pueblo, el núcleo,que forma la mayoría en el interior de nues- tra nación, desconoce las prácticas más elementales de las leyes que rijen el destino humano. Nuestras autoridades técnicas administrativas, se preocupan seriamente de una buena organización higiénica, profiláctica y mé- dica en el interior de la República. Ellas solicitan muy frecuente- mente délas autoridades que dirijennuestra Nación,que adopten to- das aquellas mejoras científicas,que emanan del estudio detenido de los distintos factores de vida observados en sus funcionamientos anormales, y que se aconsejan como únicos medios de llevar los di- versos engranajes á un mejor estado de funcionalidad; modo prác- tico de aumentar la potencia nacional. Habiendo pasado la casi totalidad de mi vida en grandes ciuda- desytodos mis años de estudios médicos en Montevideo,conozco per- fectamente y en la práctica, la buena organización y el excelente funcionamiento de los servicios de Asistencia y de Higiene. Dada la particular amistad que me une á mi ex-profesor, el Director Ge- neral de la Asistencia Pública, conozco las serias dificultades con que se lucha en toda organización de esta índole; motivos serios pa- ra estudiar el mismo tema en el Interior. No hace un año recorría los Hospitales é institutos de Higiene de Chile y Perú; y tanto aquí (Lima) como en Valparaíso y Santiago, encontraba la más simpáti- ca de las acojidas. Colegas como Gastiaburú, Voto Bernales ó Her- ■celles, Pasquel, como Escalante y Vascones, tuvieron la gentil de- ferencia de mostrarme al desnudo los distintos servicios hospitala- rios é higiénicos: hecho que honra mucho á una juventud de traba- jo, y conciente en el terreno científico. Saben que algo se ha hecho, pero que mucho queda aún por hacer. Deseo de nuevo, y en el prefacio de este modesto trabajo, seña- lar mi agradecimiento, y serio respeto á mis colegas y amigos perua- nos. La finalidad que me guía al atreverme presentar al Honorable Congreso, este trabajo, basado en la organización de un consultorio, «Gota de Leche», muy modesto por cierto en todas sus partes cons- titutivas, como en su ejercicio enconómico, es la siguiente: Señalar, aunque esto sea hecho solo á grandes líneas, las serias y positivas deficiencias higiénicas en el Interior de una pequeña. Re- blica Sud-Americana, demostrará como hay intereses económicos de importancia que tutelar; y dedicar atención y energía á las po- blaciones rurales, coadyuvando á hacer más comprensiva la'vida en general, entre los habitantes, que son núcleo y fuerza de la Nación, es un deber de los gobiernos y de los médicos de Asistencia. El idear, á la vez, mejores prácticas requeridas por las circuns- tancia de medio, y ejecutarlas de acuerdo con las Autoridades Téc- nicas Superiores, á fin de que toda ilación entre los servicios simi- lares sean constante y firmemente sostenida, demostrará, como modestas fuerzas encauzadas en una sola dirección, son fuente de- economía para la Nación,y base de estímulo y placer para su intér- prete. Todos los que llevamos el uniforme médico, sabemos, que no hay capital económicamente hablando, no digo más sagrado, eso lo 54 sentimos al unísono con la humanidad, sino de más valor real,. que una vida humana. He ahí,en donde se debe ver las innumerables reservas de re- verencia á que está destinada la Higiene en lo futuro: campo ilimi- tado que todo lo abarca,y que todo lo rije con leyes positivas invio- lables. El adelanto positivo en nuestra vida contemporánea, seña- la los hermosos trabajos de Pasteur, Lister, como todos aque- llos cerebros de la misma éra,que entusiastas de los geniales descu- brimientos de Pasteur, dieron un formidable impulso á la ciencia médica y sobre todo quirúrgica en el terreno práctico,midiendo sus resultados por millones de vidas prolongadas, por caudales de bie- nestar, distribuidos, por series infinitas, en horas de alegría y de felicidad. Yo creo firmemente que nuestra hora es también buena para continuarla obra de aquel hombre, y creo más, que es un deber. Nuestra hora es buena, y es deber este trabajo, por una razón que el gran clínico Murri ya ha señalado «Más que acumular saber, de- bemos nivelar el saber actual». ¿Qué médico no ha sentido un choque, en ciertas horas de clí- nica, en que el espíritu más apto para la reflexión del filósofo, que para la del Clínico, oye las respuestas é ideación de séres semejan- tes viviendo á nuestro lado, teniendo nuestro mismo amor á la vida detestando en la misma forma el dolor, deseando también el bienes- tar y la alegría^ Todo clínico debe haber sentido ese disgusto, que es amor, ese choque evidente entre el desnivel de ideas positivas,, reales por él conocidas, y la magnitud de ignorancia de su semejan- te. Quien no ha protestado desde el primer día de su ejercicio pro- fesional contra los prejuicios que gobiernan muchas vidas? He aquí,pues,la gran obra del futuro, reservada,sin duda,á los. más doctos: á los clínicos é higienistas, á la vez. El pueblo vive en una atmósfera de prejuicios, y no solo el que yo diariamente observo, sino el de las grandes ciudades, el pue- blo altamente colocado á veces. Esos conceptos erróneos,esos prejuicios, torcidas interpretacio- nes de la vida,que arrastran consigo un sinnúmero de desventajas para los habitantes se van lenta, gradual y progresivamente tan- to en extensión como en intensidad, corrijiendo, mejorando. Prueba de ello, es la difusión de todas las ramas relacionadas, asistencia, previsión é higiene social, las corrientes enciclopédicas de estos temas al alcance de los médicos, las estadísticas mejor or- ganizadas y bien estudiadas. Enérgicamente eficaces en esta obra de nivelación, resultan to- dos aquellos servicios públicos que miran el lado higiénico de la in- fancia! En concreto, he aquí lo que puedo decir: Con agrado he visto la organización de la Puericultura en San- tiago de Chile y Valparaíso, donde médicos como los señores Rome- ro Aguirre, David Pulido, Aldunati, Sánchez Cruz, y Alci- 55 biades Vicenzio, atienden una excelente repartición para los lac- tantes de madres menesterosas, que complementan ese trabajo con una buena organización de asistencia de embarazadas. En Valparaí- so, el Dr. Díaz Vargas tuvo la deferencia de señalarme las reparti- ciones de la Asistencia Pública, como la organización que los Drs. Manterola y Deformes han dado á la sección de puericultura. En el Uruguay, el Dr. Augusto Turenda, luchador infatiga- ble y entusiasta de su obra,de las hermosas por cierto,ha vigorizado el respeto por la maternidad, enseñando en su policlínica el primer capítulo de Puericultura, la Concepcional, llamando,á su vez, la atención de los poderes públicos sobre la necesidad de difundir esos ■conocimientos. Publicó ha poco, un folleto con los conocimientos últimos so- bre cuidado de las embarazadas, de acuerdo con las enseñanzas de las buenas escuelas europeas. En Montevideo, el Dr. Bauza, Director del consultorio de «Gota de Leche», los Drs. Martirine y Morquio, como el actual Di- rector del Asilo, Dr. Larrañaga Vidal Cuervo, han desarrollado una actividad digna de la causa que defienden, difundiendo, ense- ñando, luchando con vigor para mejorar las condiciones de las ma- dres y de la infancia. Es deber manifestar que toda iniciativa que pa- ra el bien público y especialmente para la infancia se haya esplaya- do con buenas razones, apesar de las dificultades económicas,siem- pre han encontrado acojida tanto de parte del Director General de la Asistencia Pública, como de parte del Consejo de Asistencia y de las Autoridades, atestiguando la bondad de este determinado tra- bajo la cifra de mortalidad, infantil de 0 a 5 años, en Montevideo que es 14,65 por mil. En Buenos Aires, el Dr. Coni, en 1892, fué el iniciador de la lu- cha á favor de la infancia. A fines de 1897,con recursos obtenidos por •medio de donaciones y beneficios teatrales, se instaló la primera sala-cuna argentina,y se imprimieron 20.000 ejemplares contenien- do instrucciones dirijidas á las madres y nodrizas sobre la manera de alimentar y cuidar al niño desde la primera edad.La nueva sala- cuna inaugurada en 1903,puede asilar 200 niños. Los Doctores Mag- nanini Sres. Figueroa Videla y Rabuffo atendían los consulto- rios gratuitos para niños. Actualmente, Buenos Aires cuenta con una decena de consul- torios para lactantes. Conoozco el servicio del Dr. Foster en el Hospital de Niños y del Dr. Avila Mendez en el Hospital Busaud. En Bolivia (Cochabamba), las estadísticas arrojaban, según el «Heraldo», un porcentaje de mortalidad muy elevado. Las cau- sas primordiales de esas defunciones elevadas son atribuidas á la falta de conocimientos higiénicos en el bajo pueblo,y el «Tiempo» periódico déla Paz,analizando el hecho aconsejaba á los Poderes pú- blicos. para conjurar el mal, que difundieran los conocimientos de ■las leyes y prácticas higiénicas. La Municipalidad de Cochabamba, 56 siguiendo el ejemplo del Inspector de Higiene, Dr. SalMON, dice el «Tiempo» de la Paz, debería repartir en las escuelas municipales, pe- queños folletos conteniendo las principales reglas de Higiene, re- dactadas en una forma sencilla y fácil para acostumbrarse desde la infancia á su cumplimiento,llevando después al seno de sus hogares las practicas que tanto necesitan para el mantenimiento de su sa- lud y de su vida. Sabemos que en Rio Janeiro existen notables establecimientos de Puericultura á cargo délos Drs. Arturo Moncorvo (hijo) y Fernando Figueira. En Lima, he visitado la repartición que está á cargo del Dr. Gastiaburu, y mi impresión, tanto en la disposición general, como en el cuidado de la infancia fué de las más favorables. Ignoro en absoluto en este momento el estado de la Puericultu- ra en los países del Norte, y del Paraguay. Lo expuesto indica el desarrollo actual de uno de los capítulos primordiales de Higiene Social en La América del Sur. En cuanto á la lucha contra la tuberculosis y el alcoholismo, hay serios trabajadores que hacen profesión de fé. Entre nosotros señalan el más alto exponente en esos terrenos, los Drs. Joaquín de Salterain, y el Dr. Bernardo Etchefare. No es menester que insista en temas tan bien conocidos por todos, y sólo baste decir que aún los que actuamos en campos di- versos, no dejamos de agregar nuestro contingente de energías á los motores fundamentales en esos terrenos. Digno de todo elogio,que al reconocerle se le tributa justicia, es la seria atención que tanto el cuerpo Legislativo como la Prensa de las distintas naciones americanas prestan á las mejoras higiéni- cas y á la difusión de los conocimientos elementales. El «Mercurio» de Chile me impresionó agradablemente, durante mi breve estadía en Santiago,pues casi diariamente aparecía un ar- tículo sobre Higiene, ó llamando la atención de los Poderes públi- cos, sobre necesidades reales para la vida de la población. Entre nosotros, el «Siglo» y la «Razón» dedican fuertemente su atención á los problemas de Higiene, interpretados por personas técnicas. «La Prensa» y «El Comercio» de Lima, no dejan de ocuparse de estos asuntos,y es para mí un deber, hacer público mi agradecimien- to al Señor Varela y Orbegoso por su deferencia al brindarme las columnas de su periódico. De mi parte,puedo decir que,en la medida de mis fuerzas,he ser- vido á la población donde resido con un artículo semanal sobre Hi- giene Pública, publicando actualmente en «El Comercio» de Rivera artículos sobre «Alimentación». En la Cámara del Uruguay, hace pocos meses,el Diputado por Montevideo y profesor de Clínica médica, Dr. Soca, llamaba la aten- ción del poder Ejecutivo, sobre la necesidad de hacer estudiar, de una manera metódica y rigurosamente científica, los elementos di- 57 versos de la higiene de los campesinos, como la habitación, el aire y los alimentos; determinando si es posible, la frecuencia ó el predo- minio de ciertas enfermedades y la respectiva mortalidad, hacien- do votar hasta diez mil pesos para los gastos que reclaman esos es- tudios. Por lo pronto, asistimos á una faz nueva de la Medicina, en la cual vemos energías desbordando hácia el altruismo completo,hacia la verdadera forma de lucha científica: educar, prevenir, ayudar,, antes que asistir médicamente. Este impulso, que señalamos en nuestra sociedad actual, está tan bien encauzado, es de tanto vigor, y de tal idealidad, que nada será capaz de desvirtuarlo en lo más mínimo; y todo hace preveer que,con la seriedad y graduación que todo lo que es Ciencia solici- ta, irá esparciéndose á otras formas. Desde ahora vemos la cooperación de los médicos en las es- cuelas, punto delicado y de positiva importancia, para cuyo tema he solicitado atención de la amabilidad de los señores Congresales, en otro trabajo presentado á la Sección de Higiene. La cooperación de los médicos en los Bancos de Seguros, su in- tromisión en los accidentes de trabajo, como en los ferrocarriles, señalan un progreso. Como colaborador de los ejércitos y marinas, al lado de las- fuerzas vigorosas de la nación,el médico higienista revestirá formas nuevas y de trascendental importancia. Al lado de los administradores técnicos, el higienista, día á día, tendrá un lugar preponderante, señalando las economías de di- nero y salud en el gran capítulo de alimentación y vestidos. Quién no reconoce hoy la importancia de los médicos inspecto- res de higiene, tanto terrestres como marítimos? Pues toda esa nue- va etapa de civilización y de bienestar general la señalan los mé- dicos dedicados á la aplicación de los principios - dictados por la Clínica.- El verdadero higienista debe ser un profundo clínico ante todo. El pueblo también debe sufrir una seria transformación en su educación si quiere mayor felicidad Este nuevo y hermoso impulso de las nuevas civilizaciones, es una de las más sabias y grandiosas aplicaciones de la obra del in- mortal Pasteur. La generación expontánea terminó al ser conocidas las riguro- sas experiencias y claras explicaciones de Pasteur, iniciándose la era científica de nuestra profesión. Lister y los cirujanos aplica- ron con vigor en el terreno enfermo las más sabias deducciones. Nuestra era debe aplicar con tezón y sin tregua las más lógicas inducciones en el terreno virgen. Esa debe ser la grandeza de nuestra época y de nuestras vidas Visar pura y exclusivamente la Higiene en cada una de las manifes- taciones de la vida de un pueblo. 58 Veamos, en el momento actual y bajo el punto de vista expues to, que balance puedo ofrecer del interior de mi República. IV Estudio de las defunciones y nacimientos de la ciudad de Rivera COMPUTANDOSE EL NUMERO TOTAL DE SUS HABITANTES EN 12,000 (1913) por el Dr. Jenaro Trama (Uruguay) ESTUDIO DIFERENCIAL El Dr. Commentz, de Santiago de Chile, en un folleto publica- do en 1912, {Primer Congreso Nacional de Protección á la Infancia), señala los datos estadísticos de diferentes naciones. A fin de aclarar mis expresiones, transcribiré algunas cifras ci- tadas por el Dr. Commentz. Calculadas sobre 10,000 habitantes, he aquí la mortalidad gene- ral en algunos países. El Chile, en 1908, la mortalidad general, sobre 10,000 habitan- tes, ascendía á TRESCIENTOS QUINCE (315). En los países Europeos citados por Commentz he aquí algunas cifras.: España 233 Italia 266 Austria 223 Francia 190 Dinamarca 145 Prusia 179 Bélgica 165 Inglaterra 147 Noruega 143 Suiza 162 Calculados sobre 1,000 niños nacidos vivos, he aquí la mortali- dad infantil, en las respectivas naciones. En Chile, en 1908, la mortalidad infantil ascendía á 317. De los países Europeos citados por Commetz, he aquí las prin- cipales cifras: España 173 Italia 153 Austria 204 Bélgica 147 Inglaterra 120 Noruega 76 59 Francia 135 Prusia 173 Suiza 108 Dinamarca 123 Mortalidad en algunas Ciudades sobre 10,000 nacidos vivos Londres 114 París 156 Berlín 112 Viena 144 Moscou 263 San Petersburgo 266 Rio Janeiro 159 Santiago 439 NATALIDAD Chile 393 España 332 Italia 334 Austria 335 Francia 202 Dinamarca 283 Prusia 328 Bélgica 249 Inglaterra 265 Suiza 226 En 1912, en el Uruguay, cuyo número de habitantes, se calcula en un millón doscientos mil habitantes, dá estas cifras rela- tivas: Nacimientos 38.193 Defunciones 16.696 Matrimonios 7.541 Mortalidad sobrelO.OOO 139 Nacimientos » » 318 La ciudad de Montevideo presenta-sobre 10,000 habitantes- 180 defunciones, el 18 %0. ESTUDIO SANITARIO DE LA CIUDAD DE RIVERA La ciudad de Rivera, capital del Departamento del mismo nombre, á 567 kilómetros de la ciudad de Montevideo, en el límite Norte con el Brasil, está situada entre las sinuosidades de dos cu- chillas, alejada de corriente buena de agua, su estado sanitario deja mucho que desear. 60 Se calcula el número de sus habitantes en 12.000 A continuación transcribo sus datos estadísticos más dignos de ■atención. DEFUNCIONES DE LOS TRES ULTIMOS AÑOS 1911 Sobre 10.000 habitantes 479 defunciones. El 149.7 por mil. 1912 Sobre 11.000 habitantes 375. El 35 por mil. 19.13 En los nueve meses trascurridos,el registro de estado civil,arro- ja 337 defunciones sobre 226 nacimientos. DEFUNCIONES COMPARATIVAMENTE EN LOS TRES ULTIMOS AÑOS 1911 1912 1913 Enero 41 29 37 Febrero 30 34 38 Marzo 39 34 42 Abril 49 32 44 Mayo 40 30 43 Junio 51 26 37 Julio 40 30 30 Agosto 38 30 41 Setiembre 25 Es menester recordar que estas cifras aparecen aumentadas ■este último año,debido á la Instalación de la Sala de Asistencia rela- cionada á todos los habitantes del Departamento. Al mismo tiempo, grava las defunciones de esta sección el he- cho de que no se envíe enfermos á Montevideo. ESTUDIO DE LA MORTALIDAD INFANTIL SOBRE EL CONJUNTO DE LAS CIFRAS SEÑALADAS En este rubro están comprendidas las defunciones de menores de 14 años. Al mismo tiempo, hago notar las defunciones producidas y autorizados sin ASISTENCIA REGULAR MEDICA, compren- diéndose en esas cifras, los nacidos sin vida, por ausencia completa ■de asistencia del embarazo y del parto. MORTALIDAD INFANTIL 1.a SECCION. RIVERA Enero,sobre 37 defunciones- 19 Infancia--13 sin asistencia médica Febrero,sobre 38 defunciones-26 Infancia -11 sin asistencia mé- dica. Marzo,sobre 42 defunciones-23 Infancia-15 sin asistencia medica. Abril,sobre 44 defunciones -26 Infancia-13 sin asistencia médica. Mayo, sobre 43 defunciones-26 Infancia-9 sin asistencia médica. Junio,sobre 37 defunciones-21 Infancia-18 sin asistencia médica. Julio,sobre 30 defunciones-15 Infancia-3 sin asistencia médica. 61 Agosto, sobre 41 defunciones-16 Infancia 13 sin asistencia médica. Setiembre, sobre 25 defunciones-13 Infancia- 6 sin asistencia mé- dica. -Defunciones en total 337. Defunciones en la infancia 179 (| de las defunciones). Sin asistencia medica, 101 (| sin asistencia médica) Esta estadística arroja un porcentaje de 342 defunciones por 10.000 habitantes. Nuestra mortalidad infantil es,pues,muy próxima á la de Chile. Sin asistencia Médica 101 - 113 sobre las defunciones totales. Reflexionando sobre estos datos, es que creo obra útil «Los con- sultorios «Gota de Leche» y más aún la profusa difusión de princi- pios de Higiene,como también la Instalación de «Dispensarios para tuberculosos». El Consejo de Higiene, como la Asistencia Pública, en sus me- joras, se preocupan actualmente de organizar en la práctica la ver- dadera Asistencia Departamental, que,á mi modo de ver, en cada capital de Departamento debe verificarse-así: 1. Consultorio «GOTA DE LECHE» 2. Dispensario para tuberculosos. 3. Sala ú Hospital de Asistencia. 4. Policlínica General, especial y de vacuna. 5. Policlínica para embarazadas y puericultura. 6. Inspección y protección de las prostitutas. 7. Sala, ó casa de aislamiento. 8. Chácara ó colonia de convalecencia. Protección á la infan- cia y jornaleros sin trabajo. Ademas, el médico domiciliario, como la partera de Asistencia para aquellas personas menesterosas, que en el seno de los suyos puedan contar con energías tales que sean útiles en bien del enfer- mo y de la Asistencia Naconal. El conocimiento de los expuesto en la primera parte de este tra- bajo y el estudio de los datos que acompaño,me decidieron á insta- lar un dispensario para lactantes, de acuerdo con las observaciones tomadas en mis viajes, y previa autorización de las autoridades su- periores correspondientes. La asistencia Pública ha aprobado su instalación y lo ha incor- porado á la Sala de Asistencia, que funciona hace dos años en esta Capital Departamental. MOVIMIENTO DE LACTANTES La «Gota de Leche» en Rivera fué inaugurada en la Policlínica de la Sala de Asistencia, el 17 de Septiembre 1912. Cuenta ya 13 me- ses de funcionamiento regular. Las madres menesterosas ampara- das por el consultorio asciende al escribir estas líneas, a 85. Concurren diariamente á proveerse de la leche ó del alimento señalado, en número de treinta y cinco. Los lactantes fallecidos son 7. Las madres que han abandonado la protección suministra- da, 34. Lactantes á pecho 9. 62 CLASE DE ALIMENTACION Alimentación artificial 35 „ mixta 5 ,, materna 4 Esta última clase de lactantes, á pecho excluisivamente, son traidos por las madres con bastante parsimonia. La falta de comprensibilidad, de la enseñanza médica ó higiénica^ como la proyección de esa enseñanza, explica porqué las madres que no necesitan ser auxiliadas materialmente,no concurran al con- sultorio. La falta de difusión de las ventajas que acarreia el con- tacto de medio elevado, y la conversación con personas compe- tentes complementar el concepto expuesto. Este es uno de los puntos más importantes por desarrollar ne las poblaciones rurales y urbanas: difundir el concepto y respeto á todo lo que actualmente se llama conocimiento científico. Las Sociedades de Beneficencia demostrarrían amor real á la Humanidad, si predicaran la utilidad de los conocimientos que favo- recen la conservación directa ó indirectamente, sin enseñar ó mezclarse en asuntos de orden de especialidad. ALTERACIONES FISIOLOGICAS Y ENFERMEDADES OBSERVADAS EN «Consultorio de Lactantes» Lijera bronquitis, 8 Bronquitis capilar, (2 fallecidos) Ezcemas, 3. Vicios digestivos, 6 Gastro-Entero-Colitis,6 (1 Fallecido) Colitis, 6 Sífilis hereditaria, 3 Conjuntivitis purulenta- Granuloma, 1 Muguet, 2 Corizas, 2 Imperforación anal incompleta, 1 Operado-Fallecido. Debilidad Congénita. 4 Fallecidos. Hernia inguinal, 2 Raquitismo, 1. ALIMENTO Cantidad de leche suministrada diariamente- 23 litros. (Tér- mino medio). Harina Kufeke- 9 latas semanales. OTROS ALIMENTOS USUALES Caldo de verdura. -Leche de yegua.-Babeurre. La leche es suministrada esterilizada en frascos graduados- especiales, adicionados de lactosas y de agua en proporción ade- cuada. 63 ESTADO ECONOMICO Y DOMICILIARIO DE LAS MADRES PROTEGIDAS POR EL CONSULTORIO «GOTA DE LECHE». Estudio limitado á 15 madres, que forman el primer grupo. De ese estudio se desprende lo siguiente: Sobre 15 madre, [ 8 tienen maridos i7 viven solas (7 tienen un hijo solo ¡2 tienen dos hijos. (6 con más de tres hijos Número de hijos Habitación '8 en ranchos de terrón 5 ,, ladrillo. 2 en casillas de madera Profesión 5 cocineras *5 lavanderas 15 jornaleras 3 tipógrafos 4 ganan 3 b. 1 „ 4 „ U „ 5 ,, 3 „ 6 „ 2 „ 10 ,, /I „ 15 ,, 1 „ 25 ,, 2 „ 30 „ Remuneración LECCIONES EXPLICATIVAS CURSO COMPLETO 1. Alimentación materna. 2. ,, mixta y artificial. 3. Baños. 4. Lavados.-Modo de observar las evacuaciones. 5. Cataplasmas y ventosas-Observaciones sobre enfermeda des del pecho. 6. Vestido-Paseo. 7. Vacunación-Cuidados que requiere. 8. Limpieza de la boca, cabellos y uñas. 9. Afecciones de origen dentario-Cuidados especiales. 10. Marcha-gateo y andador. 11. Peradas- (observaciones y cambio de alimentos de acuer- do con los datos suministrados en el Consultorio). 12. Preparación de harinas y caldos de verduras. Para completar este trabajo sería menester una policlínica á ella anexada, para Embarazadas y enseñanza de la puericultura. La economía del agua potable en las ciudades autohidrostato porelDr. C. Alberto García (Lima). (^siempre la escasés de agua potable en las ciudades es de ca- I " rácter absoluto. Depende muchas veces de la ínfima economía con que ella es manejada por el público consumidor. Sin poder fijar cifras exactas lo positiva es que la cantidad de agua que se pier- de en Lima es enorme. Y no pude ser de otra manera, desde que no siendo suministrada por medidor,el consumidor no tiene ningún in- terés en economizarla. De otro lado, este sistema de sumistrar el agua por medi- dor presenta tantos obstáculos é inconvenientes que no ha podido ser contemplado entre nosotrosápesar de la escasés de este elemento más y más grande en relación con el desarrollo de la población. Probablemente no se implantará en mucho tiempo,- y mejor será así- puesto que que higiénicamente no se debe aceptar un sis- tema que tiene el grave inconveniente de obligar al consumidor á ahorrar el agua; es decir, á ir en contra de lo que preceptúa la ciencia y hasta el buen sentido: agua abundante para satisfacer amplia- mente todas las necesidades de limpieza é higiene. A la hora presente todas las espectativas de mejoramiento de la dotación de agua potable para la ciudad se dirigen á perfeccionar los servicios de la actual «Atarjea», perforando nuevos pozos etc., y á captar nuevas aguas en otros lugares; pero mientres esto se rea- liza, la población sufre y continuará sufriendo no se sabe hasta cuan- do por la carencia de este precioso elemento en la proporción de- bida para las necesidades del consumo. Tan indispensable como aumentar-la dotación, y tal vez más á. la hora presente,es economizarla. Los sistemas que se han propuesto- para el objeto como limitadores lo intercalamos en la tubería de la entrada para no dejar pasar sino una cantidad fija; las llaves ó ro- binets,que solo se mantienen abiertas mientras actúa la presión de la mano ó del pié , etc. etc, se dirigen todas á economizar el agua que entra y no la que,5e va. Estos sistemas han hecho malas pruebas en la práctica,ya porque limitan la dotación, lo que,como hemos dicho, no es higiénicamente satisfactiorio:ya porque son molestos se destru- yen ó son destruidos fácilmente por las comunidades para evitarse de esa molestia. 65 Economizar el agua que se va al albañal y que no sirve á nadier es cosa distinta. Pero esto es posible?, Si,pero con la condición de no quererlo hacer en todos los desagües préstense ó nó se presten para ello. Hay que economizarla donde se pueda,donde convenga, donde no moleste, con tal de que esta economía dé un buen margen de aho- rro. Los desagües de las-tinas, tanques, depósitos de agua etc, pre- sentan estas condiciones. Sin poder citar cifras exactas, careciendo de la base indispen- sable,que sería el número de tinas,tanques.etc,existentes en Lima- en el último censo solo figuran las llaves deagua-se puede hacer un raciocinio, un cálculo aproximado, y por más fuertes que sea del error en que se incurra, deja siempre una fabulosa cantidad de agua perdida de esta manera. Refiriéndonos solo á las tinas, como la llegada de agua no se suspende inmediatamente que están llenas, y además es sumamen- te frecuente que se dejen llenando de un día para otro, el cálculo sería el siguiente: Sí una tina tiene una capacidad de 500 litros, que es el término medio, y demora un cuarto de hora en llenarse; una hora de retardo en cerrar la llave significa 2, 000 litros, y de la noche á la mañana, digamos 10 horas, serían 20, 000 litros. Ahora, supongamos cualquiera cifra, por pequeña que sea, 2, 000 tinas para una población de 150, 000 habitantes; que en 200 se deje la llave abierta en la noche: serían 4, 000, 000 de litros diarios de agua perdida. Supongamos que una sola vez al día, en las otras mil ochocientos tinas, no se cierre la llave sino un cuarto de hora después de llenas sería 1,800-500 5; 900, 000. Total, en números re- dondos,cinco millones de litros. Es decir,que si se economiza esta agua,habría la suficiente para 25, 000 personas, á razón de 200 litros diarios por habitante. Repito,estos cálculos son sumamente vagos pero los creo muy inferiores á la realidad. Hay,p uesmárgen para hacer una economíá sustancial, segura- mente suficiente para suplir la deficencia de agua en Lima Penetrado de estas ideas, me puse de acuerdo con el Ing. técni- co Sr. Rembert Esteve y hemos construido una llave,á la que llama- mos autohidrostato, que permite detener automáticaménte la llega- da de agua aprovechando el exceso de este elemento que al irse por los reboces actúa por su peso en la extremidad de una palanca, que cierra la llave de entrada del agua. Un ejemplar de este aparato construido, como prueba, sin la so- solidez ni perfección en el material que podrá emplearse fabricándo- los para la explotación industrial, funciona con la mayor perfección y sin la menor interrupción desde hace, dos años en el «Instituto Municipal de Higiene». La adoptación del autohidrostato puede satisfacer el interés de las Empresas de agua potable,economizándoles su producto, el de las. Municipalidades, contribuyendo al mejoramiento higiénico de la lo- calidad y el del consumidor, que sin ninguna molestia economiza e de todos para beneficiar á todos y á él mismo 66 Estas tres entidades mancomunadas por un interés único, ase- rguran la realización de nuestro sistema. Estructura.-Se compone de una llave de interrupción Ll ma- niobrada por una palanca P que en un extremo,por la unión U me- diante la cadena C obedece al balde b que cursa verticalmente por el interior del tubo T. El otro extremo de la palanca P es contra res- tado por el contra peso cp que tiene ademas un mango M.E1 conjun- to está protejido por el envolvente T' y el tubo T. Funcionamiento.-Cuando una corriente de agua atravieza el tubo AA' con el objeto de llenar un recipiente P por ejemplo, una vez realizado esto, el agua sobrante se perdería por el desagüe en- trando por B llena el balde d. Aumentando el peso de este por el agua recibida desciende al fondo del tubo T, arrastrando mediante la cadena C á la palanca P y cerrando la llave Ll, por lo que se para- liza la circulación por los tubos A A; cesando de llegar agua á P. El agua que llenó b se escapa lentamente por el orificio o par- ser conducida por B al desagüe D', quedando el balde b vacío coloca- do después de algunos minutos y por consiguiente en condición de serar en su primera posición por medio del mango M que se mane con la mano. El contra peso cp solo tiene por objeto contrapesar el balde b y asegurar á este la estabilidad en la posición de partida. En el dibujo las lineas de trazo indican la posición de partida; ■esto es cuando está abierta la llave ¿Z; las líneas de punto indican la segunda posición ó sea cuando está cerrada la llave Ll DESCRIPCION VI Cl desarrollo de los huevos y larvas de moscas en la mantequilla el Dr. Alberto García (Lima). En los últimos tiempos ha quedado completamente evidencia- do el papel de las moscas en la trasmisión de ciertas enferme- dades, muy especialmente de la fiebre tifoidea. Pero aparte de este papel de vehiculadores de ciertos gérme- nes patógenos, las moscas pueden poner sus huevos sobre las sus- 67 tancias alimenticias y en algunas de ellas como en la mantequilla encontrar un medio apropiado para su incubación, desarrollo y trasformación en insecto perfecto. Tal me ha sido dado observar en una muestra de esta sus- tancia, que me fué presentada por un industrial,que alarmado por la rápida y profunda alteración de su producto, dentro del mes de elaborado, no encontraba la explicación del fenómeno. Examinada la mantequilla en cuestión,presentaba-una modi- ficación profunda de sus caracteres físicos y químicos, muy distin- ta, á la simple vista, para el que está habituado á observarlo, de la alteración producida por el simple enranciamiento ó por las fer- mentaciones banales, tan frecuentes en las mantequillas mal prepa- radas ó mal ensebadas. Debía ser otra la causa, En efecto, el poco tiempo de observa- ción se llegó á comprobar la existencia de cierto número de huevos y larvas, de las que obtuvimos después fácilmente varios ejempla- res del insecto perfecto, la mosca común que presentamos al in- dustrial como verdadero «cuerpo de delito». En posesión de este hecho, se vino en conocimiento de que vecina á esta fábrica de mantequilla -una de las mas reputadas y valiosas de la Sierra del Perú-existía un establo para el ganado y que las puertas y ventanas de las salas de trabajo permanecían abiertas constantemente sin ninguna defensa contra los insectos. Lo protección con rejilla metálica, de dichas puertas y venta- nas y la desaparición del establo, sugerida por nosotros al indus- trial, dió fácilmente cuenta de esta'contaminación de la mantequi- lla por las moscas. Habiendo trascurrido ya tres años, hasta la fe- cha no se ha repetido el acccidente. No tengo noticia de que un caso semejante-cuya importancia desde el doble punto de vista industrial é higiénico, es saltante- haya sido hasta ahora señalado por lo menos en el Perú; por lo que he creído de interés comunicarlo en la presente nota. VII ¡La acidez total de las leches en relación con el "Mouillage" por los Drs' ¿liberto García y Mariano Sarcia Godos (Lima). Del estudio comparativo del extracto seco y de la acidéz total de más de dos mil muestras de la leche, que se consume en Li- ma, hemos podido llegar á la conclusión siguiente: que la acidéz total puede suministrar indicaciones importantes para la determi- nación de la adición de agua (mouillage). En los alrededores de Lima,de donde proviene la leche que se consume en la ciudad, el ordeñe tiene lugar de tres á cuatro de la mañana, y en el Instituto de Higiene , se practica la determi- nación de la acidéz siempre á una misma hora, á las 4 p. m., sobre muestras tomadas en frascos esterilizados, destinados igualmente al ■examen bacteriológico. Empleamos la fenoltaleina como indicador. Hemos estudiado nuestros cuadros de análisis en un período de dos años. En estos cuadros se nota la relación existente entre la acidéz total y el extracto seco. Admitiendo como extracto mínimo en una leche normal,'115 gramos por 1000 (cifra del Comité de Higiene del departamento del Sena) se deduce que las leches cuya acidéz total es igual ó inferior á 0 gr: 600 por 1000 son leches aguadas. Entre 0 gr. 600 y 0 gr. 700 Serían sospechosas. Sin querer darle mayor valor que el que tiene, la determina- ción de la acidéz total, dada la sencillez y la rapidez de la operación puede ser un dato más para comprobar la adición de agua; y como tal nos ha servido y nos sirve siempre en la investigación del «moui- llage». VIH Contribución al estudio de la composición química de las aguas del Perú por el Dr. C. Alberto García en colaboración con el Dr. Mariano García Godos. Gomo contribución al conocimiento de la composición química délas aguas del Perú, presentamos á continuación el resultado del análisis de muestras de agua de la República,procedentes en su mayor número de Lima y sus alrededores. Aparte de su interés higiénico, la composición química de las aguas de una localidad puede suministrar elementos importantes para el conocimiento de la naturaleza de los terrenos atravesados por las aguas en su curso subterráneo, contribuyendo así á com- plementar los estudios geológicos, ó debiendo formar parte de ellos. Desde este punto de vista, es digno, por ejemplo, de observar en nuestros análisis lo que sucede con los sulfatos en las aguas prove- nientes de la fusión de las nieves de los Andes, del Río Rimac, y de las provenientes de las filtraciones al través del terreno. Mien- tras que en las aguas de origen del rio Rimac en las lagunas de Es- padacocha la cifra de sulfatos es de grs. 0,004, todas las aguas de Lima contienen una cifra relativamente alta,como se ve por los si- guientes resultados: SULFATOS CONTENIDOS EN LAS MUESTRAS DE AGUA QUE SE INDICA (EXP. EN SO3) CON LA FECHA EN QUE SE PRACTICARON Pozo de la Avenida Breña. . . . mgrs. p. lit. 75,44-Junio 1908 ,, del nuevo Colegio de Gua- dalupe ,, ,, ,, 88.03-Agosto 1908 ,, de la Magdalena ,, ,, ,, 82.30-Enero 1909 ,, del Chivato (Callao) N.° 1 ,, ,, ,, 78.87-Enero 1909 ,, ,, „ „ N.° 4 ,, „ ,, 78.87-Enero 1909 ,, de la calle de León de An- drade ,, „ ,, 68.50-Marzo 1909 ,, de la Victoria „ ,, 61.70-Mayo 1909 ,, de Chorrillos (Casa del Sr. Billinghurst) „ „ ,, 72.01-Junio 1910 70 Pozo del Lazareto de Guía. . . . mgrs. p. lit. 65.75-Febrero 1912 ,, del Barranco (Avenida Chorrillos)..... ,, ,, •„ 51.40-Marzo 1906 ,, de la Plaza Bolognesi.. . . ,, ,, ,, 78.46-Mayo 1906 ,, de la Nueva Cárcel ,, ,, ,, 82.15-Mayo 1906 ,, de la fábrica de Backus y Jhonston ,, „ ,, 65.10-Junio 1907 Pero no solo estas sino las aguas de Chosica (68.00 feb. 1910 y 63.00-marzo 1912) y las deMatucana (Agua potable 68.00 y agua de Río 97.00) subiendo hácia la cordillera, contienen también una ci- fra alta de este elemento; lo que nos ha permitido: l.° descartar por completo la idea de que lapresencia de cifras relativamente al- tas de sulfatos en las Aguas de Lima tengan ninguna relación con contaminaciones por orinas, materias fecales, etc. y 2.° establecer que dichas aguas deben lavar más arriba de Matucana terrenos .sulfatados á muy grande distancia de Lima. Creemos finalmente que la exposición de los resultados de nuestros análisis, pueden, aparte de lo indicado, tener por si so- los importancia á título documentario. 71 AGUA DEL CALLAO POZO SITUADO EN «LA PUNTA» (Febrero-1905) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.30 Nitratos (exp. enN2O5) ,, ,, ,, 0.40 Nitritos (exp. enN2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. enNH3) ,, ,, „ 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 6.00 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 270.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 200.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 70.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 53.00 Alúmina (exp. en A12O3)I,, , . . . m nn Fierro (eVen Fe = O^(dosados^^ '> " " 10'00 Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 40.00 Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 44.00 Sulfatos (exp. en SO3) Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DEL CALLAO-POZO DE LA FACTORIA DE GUADALUPE (Febrero-1905) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.68 Nitratos (exp. enN2O5) ,, ,, ,, 0.40 Nitritos (exp. en N2O3) t„ ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,. ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH5).. Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 412.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 326.00 Pérdida al rojo sombra..: ,, ,, ,, 86.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 68.00 Alúmina (exp. en APOS)Ld d j ) j 00 Fierro (exp. en Fe2O3)p J ' " " " ■Cal (exp. en CaO) ,, „ ,, 222.00 Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, „ 30.00 Sulfatos (exp. en SO3)................. Acido fosfórico (exp. enP2O5) 72 AGUA DEL CALLAO-POZO DE LA EMPRESA DEL FERROCARRIL CENTRAL. (Febrero-1905) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1 .12 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, „ 0.45 Nitritos (exp. en N2O3) „ ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, „ vestigios Amoniaco albuminoideo (exp.enNH3) .. Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, „ „ 5.70 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 334.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 250.00 Pérdida al rojo sombra ,, „ „ 84.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 29.00 Alúmina (exp. en A12O3) H. , . , x n nn Fierro (exp en Fe>O>)¡jWadosjuntos) „ „ ., 13.00 Cal (exp. en CaO) ,, „ „ 98.00 Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (expíen Cl") ,, ,, ,, 37.00' Sulfates (exp. en SO3) Acido fosfórico(exp. en P2O5) AGUA DEL CALLAO-POZOS DEL «CHIVATO» (Pozo N.° 1-1905) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.72 Nitratos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 1.50 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, „ 0.00 Amoniaco salino (exp. en NHs).. . .... . ,, ,, ,, 0.00' Amoniaco albuminoideo (exp. en NH 3). . ,, ,, ,, 0.04 Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 8.00 Residuo fijo á 105° C., . . ,, ,, ,, 496.00' Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 398.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 98.00 Sílice (exp. en SiO-) ,, ,, ,, 25.00 Alúmina (exp. enAl2O3)L, , . . 5 0Q. Fierro (exp. en Fe2O3) Pdosados juntos) " " " Cal (exp. en CaO) , ,, „ ,, 91.37 Magnesia (exp. en MgO) ' Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 35.00' Sulfates (exp. en SO3).. . ...... .. Acido fosfórico (exp. en P2O5) Acido carbónico total (exp. en CO2) ,, ,, ,, 98.56 73 AGUA DEL CALLAO-POZOS DEL «CHIVATO» (Pozo N.o 3-1905) Materia orgánica (exp. en O") mgrs p. lit. 0.64 Nitratos (exp. en N205) ,, ,, ,, 1.30 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0 00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, .,, 8.40 Residuo fijo á 105° C.. ,, ,, ,, 490.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 354.00' Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 136.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, 32.00 Alúmina (exp. en A12O3) | ,, , . , . in Fierro (exp en Fe'O.)PdosadosJuntos) " " " 10'00 Cal (exp. en CaO) ' ,, ,, ,, 85.61 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 15.50- Soda (exp. en Na2O) , Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, 42.00- Sulfatos (exp. en SO3) Acido fosfórico exp. en P2O3) Acido carbónico total (exp. CO2) ,, ,, ,, 99.44 AGUA DEL CALLAO-POZOS DEL «CHIVATO» (Pozo N.° 4-1905) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.72' Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 1.30- Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 8.00 Residuo fijo á 105° C , ,, ,, ,, 446.00' Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 364.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 82.00- Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 28.00 Alúmina (exp. en A12O3) ) x o ™ Fierro (exp. en Fe = O>)f(dosa^^ " •• " 8'00 Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 133.18 Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, 35.50- Sulfatos (exp. en SO3) Acido fosfórico (exp. en P2O3) Acido carbónico total (exp. en CO2) ,, ,, „ 100.32: 74 AGUA DE TARMA-«EL POZO» (Julio-1905) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 4.32 Nitratos (exp. en N2O3) „ „ „ 0.00 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NHS) ,, ,, ,, 0.30 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). 'Oxígeno disuelto (exp. enO") ,, ,, ,, 1.30 Residuo fijo á 105° C ,, „ ,, 638.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 442.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, „ 196.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") Sulfatos (exp. en SO3) Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DE TARMA «UCUCHPA» (julio-1905) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 3.60 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 0.15 Nitritos (exp. en N2O3) „ ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, „ 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, „ 1.70 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 896.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 580.00 Pérdida al rojo sombra.. ,, ,, ,, 316.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en Al2O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") Sulfatos (exp. en SO3) Acido fosfórico (exp. en P2O5) 75 AGUA DE LA HACIENDA «ESQUIVEL» (Muestra N.° 1-Octubre, 1905) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 3.36- Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, „ 0.10' Nitritos (exp. en N2O3) „ , 0.00 Amoniaco salino (ep. en NH3) ,, ,, 0.00' Amoniaco albuminoideo (exp. enNH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, ,, „ 432.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 305.00 Pérdida al rojo sombra „ ,, ,, 127.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 34.40' Sulfato (exp. en SO3) Acido fosfórico (exp. en P2O3) AGUA DE LA HACIENDA «ESQUIVEL» (Muestra N.° 2-Octubre, 1905) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 2.80- Nitratos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.10 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3)....... ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 408.00 Residuo después de calcinación ,, 280.00 Pérdida al rojo sombra „ ,, ,, 128.00' Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, », 34.00 Sulfatos (exp. en SO3) Acido fosfórico exp. en P2O5) 76 AGUA de LA «HACIENDA TALLA» ((Pozo de 5 metros de profundidad escavado en el fondo de un barranco-Octubre, 1905) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.72 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 1.40 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, vestigios Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 421.00 Residuo después de calcinación ,, ,, , 371.00 Pérdida al rojo sombra ,, „ ,, 50.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 26.00 Alúmina (exp. en Al2O3) i zj , . , x Fierro (exp. en Fe = O3) PdosadosJunt°s) '-00 Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 130.88 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 13.08 Soda (exp. en Na2O Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 28.32 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 8.57 Aeido fosfórico (exp. en P2O3) AGUA DE PIURA-AGUA DE LA CANALIZACIÓN (Noviembre-1905) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.96 Nitratos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 6.40 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 864.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 714.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 150.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 18.00 Alúmina(eXp.enAl = O>)| d d 38.00 Fierro (exp. en Fe2O3)p J ' Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 34.19 Magnesia (exp. en MgO) „ ,, ,, 15.20 Soda exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 382.32 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 37.70 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 77 AGUA DE PIURA-AGUA DE LA GALERIA FILTRANTE (Noviembre-1905) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.14 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 0.00 Nitritos (exp. en N2O3) . ,, „ ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, ,, 3.52 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 880.00 Residuo después de calcinación ,, ,, 733.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 147.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 24.00 Alúmina (exp. en Al'O = ) j Fierro (exp. en Fe2O3)p J 7 Cal (exp. en CaO) ,, ,, 54.67 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 20.60 Soda (exp. en Na2O)................. Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, „ ,, 382.32 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 37,70 Acido fosfórico exp. en P2O5) AGUA DE YAULI MINERAL (Enero-1906) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.92 Nitratos (exp. en N2O5) ,, „ ,, 0.00 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. . Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, , 1,646.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 1,272.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 374.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en Ál2O3) .. Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, „ 21.24 Sulfatos (exp. en SO3) Acido fosfórico exp. en P2O5) 78 AGUA DE LA OROYA--MINERAL (Enero-1906) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.72' Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 0.00 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NHS) ,, „ ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NHS) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, ,, 1,372.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 1,213.00 Pérdida al rojo sombra „ ,, ,, ■ 159.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, , ,, 675.00 Alúmina (exp. en ANO3) L, , . 47 Fierro (exp. en Fe2O3)/(dosadosJunt°s) „ „ " 4/.UH Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 54.30 Magnesia (exp. en MgO ,, ,, ,, 54.00 Soda (exp. en Na2O ,, ,, ,, 75.00 Potasa (exp. en K2O) ,, ,, ,, 0.00 Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 17.70 Sulfatos (exp. en SO3) 65.00 Acido fosfórico (exp. en P2O5) ,, ,, ,, 0.00 Ac. carbónico semicombinado (exp. CO2) ,, ,, ,, 116.16 AGUA DE LIMA-POZO DE LA EMPRESA DEL TRANVIA NACIONAL (Marzo-1906) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.04 Nitratos (exp. en N-O5) ,, „ ,, 0.85 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 9.90' Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 390.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 328.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 62.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 75.00' Alúmina (exp. en Al 2O3) . c Fierro (exp en Fe2O3) ) (dosadosjuntos) „ „ „ 55.00 Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 98.60 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, „ 27.30' Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 24.70 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, 30.80' Acido fosfórico exp. en P2O5) Ac. carbónico semicombinado (exp. CO2) ,, ,, ,, 105.60 79 AGUA DEL BARRANCO (Febrero-1906) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.20 Nitratos (exp. enN2O5) ,, ,, „ 0.65 Nitritos (exp. enN2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. enNH3) ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. -Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 9.20 Residuo fijo á 105° C ,, ,, „ 472.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 402.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 70.00 Sílice (exp. en SiO2) „ „ ,, 49.00 Alúmina (exp. en A12O3) 1, . , . nn Fierro (exp en Fe,O,j)(dosados juntos) „ „ 37.00 Cal (exp. en CaO) - „ ,, ,, 168.00 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 19.86 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. enK;O) Cloruros (exp. en Cl") „ „ „ 31.86 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 51.40 Acido fosfórico (exp. en P2O5) Acido carbónico total (exp. en CO2) ,, ,, ,, 131.20 472.00 AGUA DE LIMA-POZO DE LA CASA DEL DOCTOR MERKEL (Plaza Bolognesi.-Mayo, 1906) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.20 Nitratos (exp. enN2Os) „ ,, „ 0.60 Nitritos (exp. en N2O3) , ,, ,, „ 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, „ 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH5).. -Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, „ ,, 9.40 Residuo fijo á 105° C „ ,, ,, 536.00 Residuo después de calcinación • ,, ,, 412.00 Pérdida al rojo sombra ,, „ ,, 124.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, „ „ 54.00 Alúmina (exp.-enAl>O>)j(d d j t ) 30.00 Fierro (exp. en Fe2O3)p J " ■Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 156.30 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, „ 7.80 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2Ó) Cloruros (exp. en Cl") . „ ,, ,9 48.50 Sulfates (exp. en SO3) ,, ,, ,, 78.46 Acido fosfórico (exp. en P2O5).; 80 AGUA DE LIMA POZO DE LA NUEVA CARCEL (Mayo-1906) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1 .60 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 1.00 Nitritos (exp. en N2O3) „ „ 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, . ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp.enNH3) .. Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, „ „ 8.60 Residuo fijo á 105° C „ „ „ 475.00 Residuo después de calcinación ,, „ ,, 390.00 Pérdida al rojo sombra ,, „ ,, • 85.00 Sílice (exp. en SiO2) , ,, ,, ,, 43.00 Alúmina (exp. en Al 2O3) Ni , . .. x ™ Fierro (exp en Fe¡0.) | <dosados Juntos> 22.00 Cal (exp. en CaO) ................... ,, „ „ 92.42 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 2.54 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") „ ,, 41.00- Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, 82.15 Acido fosfórico(exp. en P2O5) Acido carbónico total (exp. en CO2) ,, ,, ,, 144.80- AGUA DE MOLLENDO (Muestra N.° 1.-Octubre, 1906) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.96- Nitratos (exp. en N2O5) '. . . ,, ,, ,, trazas. Nitratos (exp. en N2O3) ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3).. ,, ,, ,, 0.00- Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, „ ,, 12.16 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 460.00 Residuo después de calcinación. ,, ,, ,, 396.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 64.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 84.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, trazas Fierro (exp. en Fe2O3) ,, • ,, trazas- Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 60.00 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, trazas- Soda (exp. en Na2O) ,, ,, ,, 61.00 Potasa (exp. en K2O) ,, ,, ,, 0.00- Cloruros (exp. en Cl") ...., „ ,, 77.80 Sulfatos (exp. en SO3) . ,, ,, 7.20- Acido fosfórico (exp. en P2O5) Ac. carbónico semicombinado (exp. CO2) ,, ,, . 79.20- 81 AGUA DE MOLLENDO (Muestra N.o 2-Octubre, 1906) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.04 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, trazas Nitritos (exp. en N2O3) , 0.00 Amoniaco salino (ep. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 11.84 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 463.00 Residuo después de calcinación ,, ,, 404.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 59.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 89.00 Alúmina (exp. en ARO3) ,, ,, ,, trazas Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO ,, ,, ,, 67.00 Magnesia (exp. en MgO) , ,, ,, ,, trazas Soda (exp. en Na2O) „ ,, ,, 61.00 Potasa (exp. en K2O) „ ,, „ 0.00 Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 77.80 Sulfato (exp. en SO3) ,, ,, ,, 7.20 Acido fosfórico (exp. en P2O5) Ac. carbónico semicombm^do (exp. CO2) ,, ,, , 79.20 AGUA DE UN POZO DE LA CERVECERIA DE BACKUS Y JOHNSTON's (LIMA) (J unió-1907) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.24 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 0.10 Nitritos (exp. en N-O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 12.80 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 378.00 Residuo después de calcinación - ,, ,, ,, 304.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 74.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 88.00 Alúmina (exp. en ARO3) ,, ,, ,, 18.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, vestigios Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 73.60 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, trazas Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 21.20 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 65.10 Acido fosfórico exp. en P-O5) 82 AGUA DEL DEPARTAMENTO DE JUNIN.-MINERAL (REMITIDA POR EL PREFECTO) (Julio-1907) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) K Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp.enNH3) . . Oxígeno disuelto (exp. en O'') Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 5,680.00 Residuo después de calcinación Pérdida al rojo sombra Sílice (exp. en SiO2) „ ,, ,, 368.00 Alúmina (exp. en AhO3) ,, ,, ,, 292.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, „ ,, vestigios Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 474.10 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 26.00 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 1,770.00 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 1,001.00' Acido fosfórico(exp. en P2O3) AGUA DEL DEPARTAMENTO DE JUNIN.---MINERAL (remitida por el señor pelegro) (J ulio-1907) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N 2O3) Nitratos (exp. en N 2OS) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH :i). . Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 1,430.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 1,180.00 Pérdida al rojo sombra „ ,, ,, 250.00- Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en Al2O3) '. Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 113.20 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 535.80- Acido fosfórico (exp. en P2O5) 83 AGUA DE GUAYAQUIL (Agosto-1907) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.36 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 0.20 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.04 Oxígeno disuelto (exp. enO").. ,, „ ,, 13.76 Residuo fijo á 105° C „ ,, „ 105.00 Residuo después de calcinación • „ ,, „ 79.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, 36.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, , ,, 29.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 15.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, „ ,, vestigios Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 12,30 Magnesia (exp. en MgO ,, ,, r, vestigios Soda (exp. en Na2O ,, „ 6.70 Potasa (exp. en K2O) ,, ,, ,, 1.90 Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, trazas Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, trazas Acido fosfórico (exp. en P2OS) ,, ,, ,, 0.00 Acido carbónico total (exp. en CO2) ,, „ ,, 39.60 agua del barranco (Agosto-1907) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.20 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 0.30 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) „ ,, ,, 0.05 Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 11.84 Residuo fijo á 105° C ,, „ ,, 424.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 372.00 Pérdida al rojo sombra ,, 52.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 44.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, „ ,, 82.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 98.00 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 12.00 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 24.70 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 13.71 Acido fosfórico exp. en P2O5) Acido carbónico total (exp. CO2) ,, ,, ,, 156.80 372.00 trazas 84 AGUA DE HUACHO-«PUQUIO CANO» (Noviembre-1907) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.88 Nitratos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.20 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). ,, ,, ,, 0.02 Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 8.90 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 485.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 411.00 Pérdida al rojo sombra 74.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 88.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, „ ,, 27.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, vestigios Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 129.30 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 7.00 Soda (exp.-(en Na = O) | cloruros)... „ „ „ 25.00 Potasa (exp. enK2O) [ ' ' Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 28.32 Sulfatos (exp. en SO3)................ r. ,, ,, ,, 29.14 Acido fosfórico (exp. en P2O5) Acido carbónico total (exp. en CO2) • ,, ,, „ 247.50 AGUA DE HUACHO-«PLAYA CHORRILLOS» (Noviembre-1907) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.88 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 0.20 Nitritos (exp. en N2O3) ,, „ ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ., ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). . ,, ,, ,, 0.02 Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, 8.90 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 455.00 Residuo después de calcinación ,, ,, 397.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 58.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 75.00 Alúmina (exp. en ANO3)..., ,, ,, „ 25.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, vestigios Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 128.80 Magnesia (exp. en MgO „ „ ,, 7.00 Soda (exp. en Na>O) | cloruros) 19.00 Potasa (exp. en K2O) ( v ' Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, „ 28.32 Sulfatos (exp. en SO3) „ „ 26.74 Acido fosfórico (exp. en P2O3) Acido carbónico (exp. en CO2) „ ,, „ 214.50 85 AGUA DE HUARAZ-«RIO AUQUI» (Enero-1908) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.80 Nitratos (exp. enN2O5) ,, „ „ 0.03. Nitritos (exp. enN2O3) ,, „ „ 0.00 Amoniaco salino (exp. enNH3) „ ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH 3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, „ „ 12.16 Residuo fijo á 105° C..., ,, „ ,, 47.00 Residuo después de calcinación ,, „ „ 37.00 Pérdida al rojo sombra „ „ „ 10.00 Sílice (exp. en SiO2) „ ,, n 13.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, „ vestigios Fierro (exp. en Fe2O3) ,, „ ,, vestigios Cal (exp. en CaO) „ ,, „ 9.00 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 0.00 Soda (exp. en Na2O) Pptasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, „ trazas Sulfatos (exp. en SO3) ,, „ „ trazas Acido fosfórico (exp. en P2O5) . . AGUA DE HUARAZ «RIO PARIA» (Enero-1908) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.32 Nitratos (exp. enN2O5) ,, „ „ 0.02 Nitritos (exp. en N2O3) ,, „ „ 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, „ „ 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH5).. Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, „ „ 12.16 Residuo fijo á 105° C „ „ 53.00 Residuo después de calcinación ,, „ „ 39.00 Pérdida al rojo sombra ■ ,, „ „ 14.00 Sílice (exp. en SiO2) „ „ „ 17.00 Alúmina (exp. en ANO3) „ „ ,, vestigios Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, vestigios Cal (exp. en CaO) „ „ 7.00 Magnesia (exp. en MgO) ,, „ ,, 0.00 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") „ „ „ trazas Sulfatos (exp. en SO3) „ ,, trazas Acido fosfórico (exp. en P2O5) 86 AGUA DEL BARRANCO (Enero-1908) Materia orgánica (exp. en O'') mgrs p. lit. 0.72 •Nitratos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.25 Nitritos (exp. en N2O3) ,, „ „ 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) ,, „ ,, 0.03 'Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 9.20 .Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 418.00 •Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 359.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 59.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 42.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, 63.00 Fierro (exp. en Fe2O3) „ „ „ trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 91.54 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 7.00 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 23.32 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 15.74 Acido fosfórico exp. en P2O3) Acido carbónico total (exp. CO2) ,, ,, ,, 143.20 AGUA DE CHORRILLOS.-(MUESTRA TOMADA EN LA CIUDAD) (Marzo-1908) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.20 Nitratos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.30 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 11.84 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 422.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 332.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 90.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 58.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, „ 20.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas ■Cal (exp. en CaO) „ „ 111.72 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 5.00 Soda (exp. en Na2 O) I , cloruros! 23 00 Potasa (exp. en K2O) j (en cloruros)-- " -> " Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 21.24 Sulfatos (exp. en SO3) „ ,, ., 23.72 Acido fosfórico (exp. en P2O3) 87 AGUA de CHORRILLOS.-MUESTRA TOMADA EN LOS DEPOSITOS DE AGUA (Marzo-1908) Materia orgánica (exp. en O'') mgrs. p. lit. 0.80 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 0.30 Nitritos (exp. en N2O3) „ ,, „ 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disueltó (exp. en O") ,, ,, , 11.84 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 409.00 Residuo después de calcinación ,, ,, 336.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 73.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 42.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 20.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 113.46 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 8.00 Soda (exp. en Na2O) ( , cloruros! 27 00 Potasa (exp. en K2O) ) (en cloruros).. „ „ „ Al ,uu Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 21.24 Sulfates (exp.. en SO3) „ ,, ,, 24.86- Aeido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DE LA LAGUNA DE HUACACHINA (1908) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). Oxígeno disuelto (exp. en O") mgrs. p. lit. 0,000.46 Residuo fijo á 105° C Residuo después de calcinación Pérdida al rojo sombra Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 0,475.00- Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 0,215.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, 0,000.60' Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda exp. en Na2O) ,, ,, ,, 13,358.00 Potasa (exp. en K2O) ,, „ „ 1,630.00 Cloruros (exp. en Cl") „ „ ,, 3,717.00 Sulfates (-exp. en SO3) „ ,, ,, 3,017.00 Acido fosfórico (exp. en P2O5) Acido carbónico (exp. en CO2) „ „ ,, 3,850.00 Acido hiposulfuroso (exp. en S2O3) „ ,, „ 0,024.00' Sulfuros (exp. en S") „ „ ,, 0,004.00- 88 AGUA DEL POZO DEL «GRAN HOTEL» DE HUACACHINA (1908) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 1,226.00 Residuo después de calcinación ., ,, ,, 1,088.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 138.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 58.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 63.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, 72.00 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 12.00 Soda (exp. en Na2O) ,, ,, ,, 590.00 Potasa (exp. en K2O) ...... v Cloruros (exp. en Cl")...." ,, ,, ,, 155.00 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 349.00 Acido fosfórico exp. en P2O3) Ac. carb. (comb. y semicombinado) (CO2) ,, ,, ,, 241.00 AGUA DE HUACACHINA. (TOMADA DEL POCITO VECINO AL RANCHO DEL SEÑOR FORERO) (1908) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3)... Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 2,104.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 1,436.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 668.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 62.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, 19.50 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, , 0.50 Cal (exp. en CaO) ,, , ,, 76.20 Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) •,, ,, ,, 939.40 Potasa (exp. en K2O) ,, ,, ,, 45.70 Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 265.50 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 411.50 Acido fosfórico exp. en P2O3) Ac. carb. (comb. y semicombinado) (CO2) ,, , ,, 393.50 89 AGUA DE HUACACHINA. «POZO DEL FIERRO» (1908) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp.enNH3) .. Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C Residuo después de calcinación Pérdida al rojo sombra Sílice (exp. en SiO2) mgrs. p. lit. 111.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, 4.20 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, „ ,, 0.70 Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) ,, ,, ,, 1,300.00 Potasa (exp. en K2O) ,, ,, ,, 19.00 Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 318.60 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, „ 349.00 Acido fosfórico(exp. en P2O5) Acido carbónico combinado (exp. en CO2) ,, ,, ,, 197.20 AGUA DE LIMA POZO DE LA EMPRESA DEL TRANVIA URBANO (TRUST ELECTRICO) (Marzo-1908) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. * 1.20 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 0.30 Nitratos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH 3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C „ ,, ,, 408.00 Residuo después de calcinación „ ., ,, 380.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 28.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en Al2O3) Fierro (exp. en Fe3O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") Sulfatos (exp. en SO3) Acido fosfórico (exp. en P2O5) 90 AGUA DE LA CIUDAD DE LIMA.-POZO DE LA CASA DEL DOCTOR A. LUNA-PLAZA BOLOGNESI (J unió--1908) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1 .20 Nitratos (exp. en N2O3)..« ,, ,, „ 0.05 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3). „ ,. ,, vestigios Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 10.50 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 418.00 Residuo después de calcinación ,, „ ,, 340.00 Pérdida al rojo sombra ,, .. „ 78.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 26.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 16.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, 0.30 Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,. 115.24 Magnesia (exp. en MgO) „ ,, ,. 7.00 Soda exp. en Na2 O) * Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 21.24 Sulfatos (exp. en SO3) : ,. ,, ,, 75.44 Acido fosfórico (exp. en P2O5) ,, ,, ,, 0.00 • * AGUA DEL COLEGIO DE GUADALUPE (LIMA).--POZO DE 35 METROS DEL NUEVO COLEGIO (Agosto 28-1908) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.96 Nitratos (exp. en N2O5) „ ,, 1.20 Nitritos (exp. en N2O3) .. ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NHS) „ ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,. „ , 8.32 Residuo fijo á 105° C ,, ,, 458.00 Residuo después de calcinación ,, 360.00 Pérdida al rojo sombra „ ,, ,, 98.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, „ 30.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, 19.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, 0.30 Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 109.48 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, „ 5.00 Soda (exp. en Na;O) ) ( f 68.00 Potasa (exp. en K:O) i ' ' Cloruros (exp. en Cl") ,. ,, ,, 31.86 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 88.03 Acido fosfórico (exp. en P2O5) ,, ,, „ 0.00 91 AGUA DE AYACUCHO (POTABLE). QU EBRADA D E «HAMBRAS-HU AICO» (Octubre-1908) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O3) mgrs. p. lit. 0.02 Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C „ ,, „ 152.00 Residuo después de calcinación „ „ 94.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 58.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, „ „ 5.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, „ ,, 3-.00 Fierro (exp. en Fe = O3) „ „ ,, vestigios Cal (exp. en CaO) ,, „ ,, 14.23 Magnesia (exp. en MgO) „ „ ,, indosable Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K-'O) Cloruros (exp. en Cl"). „ ,, indosable Sulfates (exp. en SO3) * „ ,, indosable Acido fosfórico exp. en P2O5) AGUA DE AYaCUCHO (POTABLE) DE LOS DESAGUES DE LAS LAGUNAS de «totoracocha» y «champaccocha» en la puna (1908) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O3) mgrs. p. lit. 0.04 Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. . Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, „ ,, 147.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 63.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 84.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, , 2.50 Alúmina (exp. en Ál2O3) ,, ,, ,, vestigios Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, vestigios Cal (exp. en CaO) „ , ,, 6.32 Magnesia (exp. en MgO) ,, „ ,, indosable Soda (exp. en Na2O)... Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, indosable Sulfates (exp. en SO3) ,, ,, indosable Acido fosfórico exp. en P2O5) 92 AGUA DE AY ACUCHO (POTABLE).-QUEBRADA DE «CHIL1CUEZ»; (Octubre-1908) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. enN2OB) mgrs. p. lit. 0.08 Nitritos (exp. enN2O3) Amoniaco salino (exp. enNH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, „ ,, 144.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 96.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 48.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) Fierro (exp. en Fe2O5) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en KSO) Cloruros (exp.'en Cl") ,, ,, ,, vestigios Sulfates (exp. en SO3) ,, „ ,, vestigios Acido fosfórico (exp. enP2O6) AGUA DE SALAVERRY (POTABLE) (Muestra N.° 1. -Octubre, 1908) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. enN2O5) mgrs. p. lit. 40.00 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en N H3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NHC).. Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 692.00 Residuo después de calcinación „ ,, ,, 560.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 132.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 40.00 Alúmina (exp. en AlaO5) ,, ,, ,, 36.00 Fierro (exp. en Fe2O3j ,, ,, ,, vestigios Cal (exp. en CaO) ,, ,, „ 131.70 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 11.59 Soda (exp. en Na20) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 184.08 Sulfates (exp. en SO3) ,, ,, ,, 78.87 Acido fosfórico (exp. enP2O5) 93 AGUA DE SALAVERRY (POTABLE) (Muestra N.° 2.)-(Octubre, 1908) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) mgrs. p. lit. 25.00 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (ep. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NHS) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C „ „ ,, 472.00 Residuo después de calcinación ,, ,, 384.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 88.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 20.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 16.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, vestigios Cal (exp. en CaO „ ,, ,, 52.68 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 7.32 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 145.14 Sulfato (exp. en SO3) ,, ,, 27.43 Acido fosfórico (exp. en P!O5) AGUA DE SALAVERRY (POTABLE) (Muestra N.° 3.)-.(Octubre, 1908) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) mgrs. p. lit. 70.00 Nitritos (exp. en N2O8) „ ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 476.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 402.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, „ 74.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, „ „ 42.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, „ 15.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, „ ,, vestigios Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 111.95 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 6.50 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, „ ,, 38.94 Sulfatos (exp. en SO3) „ ,, ,, 89.16 Acido fosfórico exp. en P2O5) 94 AGUA DE MOLLENDO (Agosto-1908) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 4,420.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ., 3,792.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 628.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, trazas Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 18.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 107.01 Magnesia (exp. en MgO Soda (exp. en Na2O Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 1,037.22 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, „ 829.69 Acido fosfórico (exp. en P2O3) AGUA DE LA MAGDALENA.-POZO De 22 METROS SITUADO A INME- DIACIONES DEL NUEVO MANICOMIO.-ALTURA DE LA CAPA DE AGUA: 4 METROS (Enero-1909) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.32 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 10.00 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, vestigios Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.16 Oxígeno disuelto (exp. en O").....-... ,, ,, ,, 4.70 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 450.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 346.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 104.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 22.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, 6.00 Fierro (exp. en Fe2O3).' . ,, „ vestigios Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 123.47 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 2.50 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 31.86 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 82.30 Acido fosfórico exp. en P2O5) 95 AGUA DE SALAVERRY.-POZO DE 25 PIES (Febrero-1909) Materia orgánica (exp. en O'') Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 652.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 534.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 118.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 37.00 Alúmina (exp. en AI2O3) ,, ,, ,, 24.00 Fierro (exp. en Fe2O3) „ ,, ,, vestigios Cal (exp. en CaO) „ ,, „ 81.49 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 7.31 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 155.70 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 65.50 Acido fosfórico (exp. en P2O6) AGUA DE SALAVERRY-POZO DE 40 PIES (Febrero-1909) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O3) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH:) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 428.00 Residuo después de calcinación „ ,, ,, 332.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 96.00 Sílice (exp. en SiO2) „ „ ,, 28.00 Alúmina (exp. en AI2O3) ,, ,, ,, 18.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, vestigios Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 52.68 Magnesia (exp. en MgO ,, ,, ,, 5.83 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, „ 116.80 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, „ 54.86 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 96 AGUA DEL CALLAO. POZOS DEL CHIVATO (Pozo N.° 1.)-(Diciembre, 1908) Materia orgánica (exp. en O") mgrs p. lit. 0.48 Nitratos (exp. en N205 ) ,, ,, ,, 1.28 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 3.01 Residuo fijo á 105° C „ ,, ,, 449-00 Residuo después de calcinación „ ,, ,, 318.00 Pérdida al rojo sombra * ,, ,, ,, 131.00 Sílice (exp. en SiO2) „ ,, ,, 26.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, 6.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, „ ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 127.59 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 3.26 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 31.86 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 78.87 Acido fosfórico exp. en P2O5) ,, ,, ,, 0.00 AGUA DEL CALLAO.-POZOS DEL CHIVATO (Pozo N.° 4.)-(Diciembre, 1908) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.56 Nitratos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 1.32 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 3.20 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 416.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 302.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, 114.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, „ 28.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 6.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 118.23 Magnesia (exp. en MgO) „ „ „ 32.61 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 31.86 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 78.87 Acido fosfórico (exp. en P2O3) ,, ,, „ 0.00 97 AGUA DEL COLEGIO DE SAN PEDRO (LIMA) AGUA DE POZO (Marzo-1909) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.35 Nitratos (exp. en N2O5) „ ,, ,, 36.25 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, trazas Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). ,, ,, ,, 0.30 Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, „ „ 14.68 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 463.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 350.00 Pérdida al rojo sombra ,, „ ,, 113.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 20.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, 6.00 Fierro (exp, en Fe2O3) ,, ,, vestigios Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 83.96 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, trazas Soda exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 46.00 Sulfates (exp. en SO3) ,, ,, „ 68.50 Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DE CHACARILLA (SR. ALCALDE) (Mayo-1909) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 3.26 Nitratos (exp. en N2O°) ,, ,, ,, 0.14 Nitritos (exp. en N2O3) ,, „ ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, „ ,, 0.56 Amoniaco albuminoideo (exp. en NHS) ,, ,, ,, 0.40 Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, , 8.90 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 336.00 Residuo después de calcinación ,, 275.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 61.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 58.00 Alúmina (exp. en ABO3) ,, ,, ,, 6.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, „ trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 84.78 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 2.17 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) . Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 17.70 Sulfates (exp. en SO3) ,, ,, ,, 44.50 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 98 AGUA DE LA VICTORIA (SR. CARBONE).-POZO DE 30 METROS CAPA DE AGUA 5 METROS. RINDE 6 A 7 TONELADAS (Mayo-1909) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.64 Nitratos (exp. en N2O5) „ ,, „ 9.40 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,. ,, trazas Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.28 Oxígeno disuelto (exp. en O") „ „ ,, 13.44 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 348.00 Residuo después de calcinación ,, „ „ 262.00 Pérdida al rojo sombra „ ,, ,, 86.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 40.00 Alúmina (exp. en A12O3) „ ,, ,, 5.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) . „ ,, ,, 84.78 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, 1 -34 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en KSO) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 21.20 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 61.70 Acido fosfórico exp. en P2O5) AGUA DE «LA MOLINA» (la. MUESTRA) (Mayo-1909) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 3.60 Nitratos (exp. en N2O3) ,, ,, , 0.05 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, trazas Amoniaco salino (exp. en NH3) ,,,,,, 0.10 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3)... ,, ,, 0.20 Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, trazas Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 602.00 Residuo después de calcinación ,, „ ,, 472.0J Pérdida al rojo sombra ,, , 130.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en Al2O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, 56.64 Sulfatos (exp. en SO3) , 44.58 Acido fosfórico exp. en P2O5) 99 AGUA DE LA MOLINA (2a. MUESTRA) (J unió-1909) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.48 Nitratos (exp. enN:O5) ,, „ „ 0.40 Nitritos (exp. enN2Os) ,, „ ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. enNH3) ,, ,, ,, trazas Amoniaco albuminoideo (exp. en NH').. Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 16.00 Residuo fijo á 105° C • • •., ,, „ ,, 548.00 Residuo después de calcinación.. .• ,, „ ,, 482.00 Pérdida al rojo sombra ,. ,, ,, 66.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) Fierro (exp. en Fe2O3)... Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en KSÓ) Cloruros (exp. en Cl") „ ,, ,, 109.74 Sulfates (exp. en SO3) ,, ,, ,, 65.15 Acido fosfórico (exp. en P2O6) AGUA DEL COLEGIO DE GUADALUPE (LIMA) POZO DEL NUEVO COLEGIO (Junio 16, 1909) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.08 Nitratos (exp. enN2O5) 'Á ú ,. 9.00 Nitritos (exp. en N2O3) ; ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) • „ trazas Amoniaco albuminoideo (exp. en NH5).. „ 0.06 Oxígeno disuelto (exp. en O"). ■ M „ 14.40 •Residuo fijo á 105° C „416.00 Residuo después de calcinación ,, „ 318.00 Pérdida al rojo sombra.. ,, V» „ 98.00 Sílice (exp. en SiOs) ,, : „ 16.00 Alúmina (exp. en A12OS) „ ,, 6.00 Fierro (exp. en FeaO3) " v ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, 96.31 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 1.44 Soda (exp. en Na2 O) Potasa (exp. en K2O) . . Cloruros (exp.- en Cl") „ ,, . 28.32 Sulfatos (exp. en SO3). . . ,, 51.43 Acido fosfórico (exp. en P2O5). ........ 100 AGUA DE LOCUMBA (RIO SALADO) (J ulio-1909) Materia orgánica (exp. en O") mgrs p. lit: 3.20 Nitratos (exp. en N203 ) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 4.80 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 1,500.00 Residuo después de calcinación ,, ,, „ 1,275.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 225.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 325.60 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 329.21 Acido fosfórico exp. en P2O5) AGUA DELQCUMBA (AGUA DULCE) (Julio-1909) Materia orgánica, (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH') Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 496.00 Residuo después de calcinación ,, ,, „ 394.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, 102.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O') Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 14.10 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, , 41.15 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 101 AGUA DE LOCUMBA (QUEBRADA DE «LOS YAÑES») (J ulio-1909) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O3) ... Nitritos (exp. enN2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C... mgrs. p. lit. 820.00 Residuo después de calcinación „ ,, ,, 672.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 148.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, 24.70 Sulfato (exp. en SO3) ,, ,, ,, 75.44 Acido fosfórico (exp. en P2O3) AGUA DE HUACHO (PUQUIO CANO).-(TERCERAS MUESTRAS) (Octubre, 1909) Materia orgánica (exp. en O") .. mgrs. p. lit. 0.72 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 0.30 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp.. en NH3) ,, „ ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 4.80 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 392.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 316.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 76.00 Sílice (exp. en SiO2) 18.00 Alúmina (exp. en A12O3) „ „ „ 16.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, vestigios Cal (exp. en CaO) ,, 111.29 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 0.82 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K = O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 21.24 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 72.01 Acido fosfórico exp. en PSOS) ........ 102 AGUA DE HUACHO (PLAYA CHORRILLOS). - (TERCERAS MUESTRAS) (Octubre-1909) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.48 Nitratos (exp. en N2O6) ,, ,, . 0.38 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH») „ ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 456.00 Residuo después de calcinación ,, „ ,, 382.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, 74.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 20.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 18.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, „ „ vestigios Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 82.21 Magnesia (exp. en MgO ,, ,, ,, 1,25 Soda (exp. en Na2O Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,. , ,, 21.24 Sulfates (exp. en SO3) ,, ,, ,, 82.34 Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DE PIURA (GALERIÁ FILTRANTE- a TRAVES DEL Río) (Octubre-1909) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) . . Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en. NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O")..' Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 964.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 740.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, „ 224.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 655.00 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, 20/57 Acido fosfórico exp. en P2O3) 103 AGUA DE PIURA (AGUA DE LOS DEPOSITOS) (Octubre-1909) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N'2O = ) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp.enNH3) .. Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C. mgrs. p. lit. 802.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 720.00 Pérdida al rojo sombra , 82.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en ANO3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 620.00 Sulfatos (exp. en SO3) ,, „ ,, 20.57 Acido fosfórico(exp. en P2O5) AGUA DE PIURA (DE UN CAÑO DE LA POBLACION) (Octubre-1909) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O3) Nitratos (exp. en N2 O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 820.00 Residuo después de calcinación „ ,, ,, 704.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, 116.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en Al2O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, „ ,, 632.00 Sulfatos (exp. en SO3) „ ,, „ 17.14 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 104 AGUA DE PIURA (POZO ESCAVADO EN EL RIO) (Octubre-1909) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoríiaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 982.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 712.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 270.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) .- Fierro (exp. en Fe2O3') Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 152.00 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 133.74 Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DE PIURA (POZO ESCAVADO EN EL RIO A 200 METROS, AGUAS ARRIBA DE LA GALERIA FILTRANTE (Octubre-1909) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NHS) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH'). . Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 336.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 264.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 72.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, „ ,, 9.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, „ 4.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, „ 65.85 Magnesia (exp. en MgO ,, ,, ,, indosable Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, „ 53.00 Sulfates (exp. en SO3) ,, ,, „ 1.71 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 105 AGUA DE PIURA «CHACRA JIBACA». - (POZO ESCAVADO A 100 METROS DE LA ORILLA DEL RIO) (Octubre-1909) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. enN2O5) Nitritos (exp.enN2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 316.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 252.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 64.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, 9.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, „ 2.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, indosable Cal (exp. en CaO) „ ,, ,, 68.39 Magnesia (exp. en MgO) „ ,, ,, indosable Soda ($xp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") „ ,, „ 35.00 Sulfato (exp. en SO3) „ ,, ,, 51.43 Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DEL POZO DE LA MAGDALENA. POZO QUE SURTE A LA POBLACION (Noviembre-1909) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.02 Nitratos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 5.00 Nitritos (exp. en N2O3) ,, „ ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NHS) ,, „ ,, vestigios Amoniaco albuminoideo (exp. en NH!) ,, „ ,, 0.44 Oxígeno disuelto (exp. en Ó") ,, ,, ,, 14.00 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 465.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 318.00 Pérdida al rojo sombra ,, 147.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, „ 24.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, trazas Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, „ trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 13.17 Magnesia (exp. en MgO) „ ,, ,, trazas Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K = O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 21.24 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, „ 68.58 Acido fosfórico exp. en P2O5) 106 AGUA DE PIURA (AGUA DE POZO, REMITIDA POR EL SR. OLIVA) (Enero-1910) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). Oxígeno disuelto (exp. enO") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 1,280.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 890.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 390.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 187.60 Sulfatos (exp. en SO3) „ ,, ,, 158.10 Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DE PIURA (AGUA DEL POZO DE LA CARCEL) (Enero-1910) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 355.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 265.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 90.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, „ 24.70 Sulfates (exp. en SO3) ,, ,, ,, 20.50 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 107 AGUA DE PIURA (POZO DEL CAUCE DEL Río) (Enero-1910) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N 205 ) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH') Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs p. lit. 990.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 665.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 325.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 371.70 Sulfatos.(exp. en SO3) ,, „ ,, 24.00 Acido fosfórico exp. en P2O5) AGUA DE PIURA (DE LA GALERIA DE LA EMPRESA) (Enero-1910) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O6) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH') Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 920.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 760.00 Pérdida al rojo sombra „ ,, 160.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en Al2O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 371.00 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, , 24.00 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 108 AGUA DE LAS LOMAS DE MOLLENDO (N.0 1) (Enero-1910) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp.enNH3) .. Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 2,568.00 Residuo después de calcinación ,, ,, „ 2,262.00 Pérdida al rojo sombra ,, ., , 306.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en Al2O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) : Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, 991.20 Sulfatos (exp. en SO3) Acido fosfórico(exp. en P2O5) AGUA DE LAS LOMAS DE MOLLENDO (N. 0 2) (Enero-1910) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitratos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 4,316.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 3,850.00 Pérdida al rojo sombra ' ,, >, 466.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en Al 2O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 991.20 Sulfates (exp. en SO3) Acido fosfórico (exp. en P2O5) .. ,. .... 109 AGUA DE LAS LOMAS DE MOLLENDO (N.0 3) (Enero-1910) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O3) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 1,058.00 Residuo después de calcinación .' ,, ,, ,, 862.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 196.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO Soda (exp. en Na2O Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, , ,, 991.20 Sulfatos (exp. en SO3) Acido fosfórico (exp. en P2O5) agua de las lomas de mollendo (n.° 4) (Enero-1910) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 2,812.00 Residuo después de calcinación ,, ,, „ 2,064.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 748.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en Al2O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 991 .20 Sulfatos (exp. en SO3) Acido fosfórico exp. en P2O5) 110 AGUA DE LAS LOMAS DE MOLLENDO (N.0 5) (Enero-1910) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en Ó") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 3,268.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 2,504.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 764.00 Sílice (exp. en SiO2) Alúmina (exp. en A12O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 1,345.20 Sulfatos (exp. en SO3) Acido fosfórico exp. en P2O5) AGUA DE NUEVA CHOSICA (Febrero-1910) Materia orgánica (exp. en O") , mgrs. p. lit. 5.60 Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en N H3).. . Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, ,, , 518.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 392.0o Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 126.00 Sílice (exp. en SiO2) , , 48.00 Alúmina (exp. en ARO3) ,, ,, , 8.00 Fierro (exp. en Fe2O3) „ ,, ,, trazas Cal (exp.-en CaO) ,, ,, ,, 122.65 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, trazas Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, „ 24.28 Sulfates (exp. en SO3) „ ,, 68.93 Acido fosfórico exp. en P2O5) 111 AGUA DE CHICLAYQ (Febrero-1910) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 8.32 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, trazas Nitritos (exp. en N2O3) „ „ ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, „ „ 0.16 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 0.00 Residuo fijo á 105° C ,, ,, „ 308.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 218.00 Pérdida al rojo sombra ,, „ „ 90.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 32.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, „ „ 2.00 Fierro (exp. en Fe2O3) „ ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, „ ,, 71.60 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, „ trazas Soda exp. en Na2O) Potasa'(exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 24.28 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 37.72 Acido fosfórico (exp. en P2O3) AGUA DE CHOSICA («LA TOMA») (Marzo-1910) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.24 Nitratos (exp. en N2O5)./ ,, ,, 0.60 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, vestigios Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) ,, ,, „ 0.08 Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 9.60 Residuo fijo á 105° C ,, ,, 456.00 Residuo después de calcinación ,, ,, „ 292.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 164.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 14.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 6.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, „ ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 123.78 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, „ trazas Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 24.28 Sulfatos (exp. en SO3) „ ,, ,, 63.12 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 112 AGUA DE UN POZO DE CHACARILLA (Marzo-1910) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.56 Nitratos (exp. en N2O5). ,, ,, ,, 2.20 Nitritos (exp. enN2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. enNH3) ,, ,, ,, vestigios Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). . ,, ,, ,, 0.08 Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, , 8.20 Residuo fijo á 105° C ,, „ ,, 496.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 354.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, „ 142.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,} 16.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, 4.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 92.40 Magnesia (exp. en MgO) „ „ „ 1.50 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") 24.28 Sulfatos (exp. en SO3) „ ,, ,, 78.87 Acido fosfórico (exp. en,P2O5) AGUA DE ANCON (POTABLE) (Abril-1909) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.88 Nitratos (exp. enN2O5) ,, ,, 2.00 Nitritos (exp. en N2O3) ., ,, „ 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH5).. Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 7.04 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 214.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 169.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 45.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 27.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, 8.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, indosable Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 51.03 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 1.37 Soda (exp. en Na2 O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 11.00 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 24.00 Acido fosfórico (exp. enP2O5) 113 AGUA DE CHORRILLOS (POZO DEL RANCHO DEL SR. BILLINGHUrSt) (Muestra N.° 1)-Junio-1909) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 2.00 Nitratos (exp. enN2O5) ,, „ ,, 0.60 Nitritos (exp. enN2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp.enNH3) ,, ,, ,, trazas Amoniaco albuminoideo (exp. en NH').. ,, ,, ,, 0.04 Oxígeno disuelto (exp. en O") „ ,, ,, 1.28 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 588.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 444.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 144.00 Sílice (exp. en SiO2) • ,, ,, ,, 18.00 Alúmina (exp. en ARO3) ,, ,, ,, 4.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, „ 144.87 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 15.94 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, 42.48 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 72.01 Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DE CHORRILLOS (POZO DEL RANCHO DEL SR. BILLINGHURST) (Muestra N.° 2)-(Junio-1909) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 3.20 Nitratos (exp. enN2O5) ,, ,, ,, 4.25 Nitritos (exp. en N-2O3) „ „ ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, vestigios Amoniaco albuminoideo (exp. en NH5).. ,, ,, ,, 0.06 Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 8.00 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 468.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 344.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, 124.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 18.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, 4.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) „ ,, ,, 65.87 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 9.16 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 81.42 Sulfatos (exp. en SO3) ,, „ „ 41.15 Acido fosfórico (exp. enP2O5) 114 AGUA DE LIMA (AGUA DE POZO REMITIDA POR EL SR. LAVAGGl) (Noviembre-1910) Materia orgánica (exp. en O"). Nitratos (exp. enN2O5) Nitritos (exp.enN2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 460.00 Residuo después de calcinación 380.00 Pérdida al rojo sombra „ ,, ,, 80.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 34.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, trazas Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 100.42 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, trazas Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, 20.24 Sulfato (exp. en SO3) ,, ,, ,, 54.86 Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DE LIMA (AGUA DE POZO REMITIDA POR EL SR. GODOY) (Diciembre--1910) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 348.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 327.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 21.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, „ ,, 56.00 Alúmina (exp. en A12O3) 4.00 Fierro (exp. en Fe2O3) „ ,, „ trazas Cal (exp. en CaO) ,. ,, ,, 103.72 Magnesia (exp. en MgO) „ ,, ,, trazas Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K = O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, „ 24.70 Sulfates (exp. en SO3) „ ,, „ 54.86 Acido fosfórico exp. en P2O5) 115 AGUA de ANCON (DE UN POZO) (Marzo-1911) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.20 Nitratos (exp. en N!O5) ,, ,, ,, 6.60 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, „ ,, 7.36 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 1,640.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 1,548.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, . 92.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, „ 26.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, trazas Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 59.27 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 25.37 Soda exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 417.70 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 423.20 Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DE ICA (REMITIDA POR EL SR. POWELt) (Muestra N.° 1)-(Marzo-1911) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.80 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, „ 0.15 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 5.76 Residuo fijo á 105° C ,, ,, „ 380.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 276.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 104.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 48.80 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 22.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, „ trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 82.30 Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 28.32 Sulfatos (exp. en SO3)....' ,, ,, „ 95.74 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 116 AGUA DE ICA (REMITIDA POR EL SR. POWEL) (Muestra N.o 2)-(Marzo-1911) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 2.30 Nitratos (exp. en N2O5) ,, „ ,, 1.05 Nitritos (exp. en N2O3) ,, „ ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). Oxígeno disuelto (exp. enO") ,, ,, ,, 3.70 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 822.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 618.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 204.00 Sílice (éxp. en SiO2) ,, ,, ,, 122.00 Alúmina (exp. en A12O2) ,, ,, 36.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 134.17 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 13.13 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 84.96 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 163.30 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 122.00 AGUA DE AYAVIRI (MINERAL «VERTIENTE ANTIGUA») (Julio-1911) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2 O5).. .. . Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 8,272.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 7,712.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, 560.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 66.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, „ 21.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 526.83 Magnesia (exp. en MgO ,, ,, ,, 133.37 Soda (exp. en Na2O) ,, ,, ,, 4,763.00 Potasa (exp. en K2O) ,, ,, ,, 873.00 Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 2,920.50 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 795.59 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 117 AGUA DE AYAVIRI (MINERAL «BAÑO ACTUAL») (J ulio-1911) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs p. lit. 8,092.00 Residuo después de calcinación ,, ,, 7,524.00 Pérdida al rojo sombra ,; ,, ,, 568.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, „ „ 58.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, 14.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 409.12 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 102.63 Soda (exp. en Na2O) ,, ,, ,, 4,246.00 Potasa (exp. en K2O) ,, ,, ,, 728.00 Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 2,814.30 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 771.59 Acido fosfórico exp. en P2O5) AGUA DEL CERRO DE PASCO (Agosto-1911) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O5) mgrs. p. lit. 2.56 Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH') Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C „ ,, 153.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 110.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 43.00 Sílice (exp. en SiO2) ,,,,,, 3.80 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, trazas Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 28.31 Magnesia (exp. en MgO) „ ,, ,, trazas Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 10.62 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, „ 37.72 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 118 AGUA DE UN POZO DE CHORRILLOS (N.0 1) (Diciembre-1911) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 2.00 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 2.50 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 4.00 Residuo fijo á 105° C ,, ,, , 452.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 377.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 75.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 17.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 8.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 48.26 Magnesia (exp. en MgO ,, ,, ,, 9.70 Soda (exp. en Na2O Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, „ 35.40 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 84.31 Acido fosfórico (exp. en P2O5) agua de un pozo de chorrillos (n. 0 2) (Diciembre-1911) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.36 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 2.50 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 4.00 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 558.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 468.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 90.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, „ 24.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, 11.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 51.32 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 12.30 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, , ,, 28.32 Sulfatos (exp. en SO3) , ,, 92.47 Acido fosfórico exp. en P2O3) 119 AGUA DEL LAZARETO DE VARIOLOSOS (POZO) (Febrero-1912) Materia orgánica (exp. en O'') mgrs. p. lit. 2.96 Nitratos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 4.00 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,,,,,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp.enNH3) .. Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 6.40 Residuo fijo á 105° C „ ,, ,, 452.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 372.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, „ 80.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, , 12.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, 7.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, „ ,, vestigios Cal (exp. en CaO) ,, „ ,, 89.14 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 7.40 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ., ,, ,, 42.48 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 65.15 Acido fosfórico(exp. en P2O5) AGUA DE LIMA «CAJA REAL» (ATARJEA) (Marzo-1912) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.12 Nitratos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 2.00 Nitratos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) „ ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, * 896.00 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 358.00 Residuo después de calcinación ,, „ ,, 312.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 46.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, „ „ 28.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, „ ,, 18.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 114.42 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 9.20 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, „ 24.78 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 85.73 Acido fosfórico (exp. en P2O3) .... .... „ ,, ,, 0.00 120 AGUA DE LIMA «ANSIETA» (ATARJEA (Marzo-1912) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.80 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 1.80 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 8.00 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 376.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 286.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 90.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ., , 34.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,. ,, 10.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 98.78 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 6.42 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 21.24 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 85.73 Acido fosfórico exp. en P2O5) ,, „ „ 0.00 AGUA DE LIMA «SANTA ROSA» (ATARJEA) (Marzo-1912) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.70 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 1.60 Nitritos (exp. en N2O3) ,, „ ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH!) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en N H3).. . Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, , 8.00 Residuo fijo á 105° C ,, ,, , 374.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 306.0o Pérdida al rojo sombra , , , 68.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 22.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, 14.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, 104.16 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 8.52 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 21.24 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 85.73 Acido fosfórico exp. en P2O5) ,, ,, „ 0.00 121 AGUA DE LIMA «POZO REDONDO» (ATARJEA) (Marzo-1912) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.80 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 2.00 Nitritos (exp. en N2OS) ,, ,, „ 0.00 Amoniaco salino (exp. en NHJ) ,, „ ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 8.96 Residuo fijo á 105° C ,, „ „ 316.00 Residuo después de calcinación ,, ,, 268.00 Pérdida al rojo sombra . ,, 48.00 Sílice (exp. en SiO2) 26.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,. 11.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, „ ,, trazas Cal (exp. en CaO) 96.32 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 6.50 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, 24.78 Sulfates (exp. en SO3) ,, ,, ,, 78.87 Acido fosfórico exp. en P2O5) ,, ,, ,, 0.00 AGUA DE LA HACIENDA NARANJAL (PUCHITO) (Abril-1912) Materia orgánica (exp. en O") Nitratos (exp. en N2O3) mgrs. p. lit. • vestiglos Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, „ vestigios Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. . Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, ,, 815.CO Residuo después de calcinación ,,,,,, 595-.00 Pérdida al rojo sombra , , . 22; .00 Sílice (exp. en SiO2) „ ,, ,, 65.00 Alúmina (exp. en Ál2O3) Fierro (exp. en Fe2O3) ' Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, „ 21.24 Sulfatos (exp. en SO3) Acido fosfórico exp. en P-'O5) 122 agua de la hacienda naranjal (fabrica) (Abril-1912) Materia orgánica (exp. en O'') mgrs. p. lit. 3.20 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, vestigios Nitritos (exp. en N2O3) ,, „ ,, vestigios Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp.enNH3) .. Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, „ ,, 635.00 Residuo después de calcinación ,, , 512.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 123.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, „ ,, 54.00 Alúmina (exp. en Al2O3) Fierro (exp. en Fe2O3) Cal (exp. en CaO) Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na20) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, „ „ 21.24 Sulfates (exp. en SO3) Acido fosfórico(exp. en P2O5) AGUA DE MATUCANA (Muestra N.° 1)-(Abril.-1912) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1 .74 Nitratos (exp. en N 2O5) ,, ,, ,, 1-96 Nitratos (exp. en N2O3) ,, ., ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH') ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") -... ,, ,, ,, 3.20 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 269.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 178.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 91.00 Sílice (exp. en SiO2) „ ,, ,, 10.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, , ,, 7.00 Fierro (exp. en Fe2O3) : „ ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ..... ,, ,, ,, 49.39 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 5.47 Soda (exp. en Na2O) . Potasa (exp. en K2O) .. Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 31.86 Sulfatos (exp. en SO3) „ „ ,, 44.58 Acido fosfórico (exp. en P2O5) . 123 AGUA DE MATUCANA (Muestra N.° 2)-(Abril-1912) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.50 Nitratos (exp. en N2O5). ,, ,, ,, 2.00 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. enNH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3).. Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 4.60 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 344-00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 271.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, „ 73.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, 26.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, , 6.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,. ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 112.00 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, „ 7.20 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K = O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 31.86 Sulfatos (exp. en SO3) „ ,, ,, 97.46 Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DE LA MAGDALENA «CASA DE LA INFANCIA» (POZO) (Diciembre-1912) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.52 Nitratos (exp. enN2O5) ., ,, ,, 2.10 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH 3) ,, „ ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH5). . Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 464.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 366.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 98.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 54.00 Alúmina (exp. en Al2O3) ,, ,, ,, 7.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 124.30 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 6.31 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 31.86 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 106.30 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 124 AGUA DE MIRAFLORES (Diciembre-1912) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.02 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, . 1.80 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NHS) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 300.00 Residuo después de calcinación ,, , 206.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 94.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, „ ,, 18.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 4.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 96.30 Magnesia (exp. en MgO ,, ,, ,, 7.10 Soda (exp. en Na2O Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, „ ,, 24.78 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 85.73 Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DE LIMA (POZO DEL NUEVO COLEGIO DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE (Marzo-1913) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 2.72 Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 9.92 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 448.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 332.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 126.00 Sílice (exp. en SiO2) ■ ,, ,, ,, 30.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 60.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 77.17 Magnesia (exp. en MgO) „ ,, ,, 4.00 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") 35.40 Sulfates (exp. en SO3) , , 99.44 Acido fosfórico exp. en P2O3) 125 AGUA DE JAUJA (Marzo-1913) Materia orgánica (exp. en O'J) Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) , Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C mgrs. p. lit. 2,068.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 1,806.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 262.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 16.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ., ,, 96.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 82.31 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 5.79 Soda exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 261.96 Sulfatos (exp. en SO3) ., ,, ,, 322.35 Acido fosfórico (exp. en P2O3) AGUA DE LA CIUDAD DE MOQUEGUA (Abril-1913) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 0.90 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 1.25 Nitritos (exp. en N2O5) 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH1) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 12.00 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 196.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 165.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 31.00 Sílice (exp. en SiO2).... ,, ,, „ 57.00 Alúmina (exp. en A12O3) „ ,, ,, 50.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 19.88 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 8.69 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 2.83 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, ,, 14.40 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 126 AGUA DE MIRAFLORES (REMITIDA POR EL DIRECTOR DE SALUBRIDAD) (Abril-1913) Materia orgánica (exp. en O'') mgrs. p. lit. 18.56 Nitratos (exp. en N2O5) Nitritos (exp. en N2O3) Amoniaco salino (exp. en NH3) Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, „ ,, 9.60 Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 212.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 163.00 Pérdida al rojo sombra 49.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 52.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, „ 34.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 60.09 Magnesia (exp. en MgO) Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 35.40 Sulfates (exp. en SO3) ,, ,, ,, 126.88 Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DEL RIO DE CAÑETE TOMADA EN LA ACEQUIA «DIVIDIDOS» .(Julio-1913) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 11.20 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 1.00 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3). . Oxígeno disuelto (exp. en O") Residuo fijo á 105° C ,, ,, ,, 364.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 258.00 Pérdida al rojo sombra ., ,, 106.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 12.00 Alúmina (exp. en AI2O3) ,, ,, ,, 42.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 64.14 Magnesia (exp. en MgO.., ,, ,, ,, 13.04 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 46.02 Sulfates (exp. en SO3) ,, ,, 86.54 Acido fosfórico (exp. en P2O5) 127 AGUA DE CAÑETE (POZO RENWICK PERFORADO DETRAS DEL CERRO ORO). (J ulio-1913) Materia orgánica (exp. en O") mgrs p. lit. 1.76 Nitratos (exp. en N205) ,, ,, ,, 1.25 Nitritos (exp. en N2O3) ,, „ „ 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 8.64 Residuo fijo á 105° C ,, ,, 630.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 560.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 70.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 24.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 22.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,. ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, „ ,, 42.80 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 6.52 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, „ 116.82 Sulfatos (exp. en SO3) ,, ,, 120.02 Acido fosfórico exp. en P2O5) AGUA DE CAÑETE (pOZO DE LA HACIENDA SANTA BARBARA) (Julio-1913) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.12 Nitratos (exp. en N2O5) ,, ,, ,, 1.50 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 8.96 Residuo fijo á 105° C „ ,, ,, 482.00 Residuo después de calcinación ,, ,, 398.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 84.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, 26.00 Alúmina (exp. en Al-'O3) ,, „ „ 32.00 Fierro (exp. en Fe2O3) ,, ,, ,, trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 144.87 Magnesia (exp. en MgO) „ „ ,, 10.14 Soda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) ....' Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ,, 42.48 Sulfates (exp. .en SO3) „ „ ,, 75.44 Acido fosfórico (exp. en P2O5) . .. 128 AGUA DE CAÑETE (POZO DE LA HACIENDA «CASA BLANCA») (Julio-1913) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.12 Nitratos (exp. enN2O3) ,, „ ,, 1.00 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, ,, ,, 8.64 Residuo fijo á 105° C ,, ,, „ 720.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 618.00 Pérdida al rojo sombra „ ,, 102.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 92.00 Alúmina (exp. en A12O3) ,, ,, ,, 82.00 Fierro (exp. en Fe2Os) ,, ,, ,, .trazas Cal (exp. en CaO) ,, ,, ,, 130.06 Magnesia (exp. en MgO) ,, „ ,, 7.34 Soda (exp. en Na20) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, ,, ■ , 88.50 Sulfato (exp. en SO3) ,, ,, ,, 106.30 Acido fosfórico (exp. en P2O5) AGUA DE CAÑETE (POZO DE LA RANCHERIA DE LA HACIENDA SANTA BARBARA) (J UÜO;-1913) Materia orgánica (exp. en O") mgrs. p. lit. 1.20 Nitratos (exp. en N2Ó3) ,, , 1.25 Nitritos (exp. en N2O3) ,, ,, 0.00 Amoniaco salino (exp. en NH3) ,, ,, ,, 0.00 Amoniaco albuminoideo (exp. en NH3) Oxígeno disuelto (exp. en O") ,, 9.60 Residuo fijo á 105° C 426.00 Residuo después de calcinación ,, ,, ,, 352.00 Pérdida al rojo sombra ,, ,, ,, 74.00 Sílice (exp. en SiO2) ,, ,, ,, 40.00 Alúmina (exp. en AI2O3) . ,, ,, ,, 80.00 Fierro (exp. en Fe2O3) trazas Cal (exp. en CaO/ ,, ,, 77.37 Magnesia (exp. en MgO) ,, ,, ,, 5.02 Seda (exp. en Na2O) Potasa (exp. en K2O) Cloruros (exp. en Cl") ,, , . 2.4.78 Sulfatos (exp. en SO3) ., ,, ,, 41.15 Acido fosfórico exp. en P2O6) IX F^esúmen de la organización sanitaria de Solivia el Dr. Adolfo Durán (Solivia). Creo mi deber presentar ante esta docta Corporación, unre- súmen lijero, respecto á la Organización Sanitaria, Higiene y otros, tópicos de interés médico que se relacionan con la República de Bo- livia con cuya honrosa representación he sido favorecido. ORGANIZACION SANITARIA. La Ley orgánica de las Municipalidades acordaba á estas corpo- raciones todas las atribuciones para afrontar y resolver los proble- mas de salubridad pública; pero en general resultaban insuficientes. En vista de esto, en las cámaras legislativas se presentó un proyec- to en virtud del cual, sin tratar de cancelar la acción edilicia, se de- bía crear en la República una administración especial sanitaria bajo la dependencia del Poder Ejecutivo, con amplias facultades y sub- dividida en Direcciones de Sanidad Departamentales, provistas de personal científico apropiado. Asi fué como bajo este plan,se aprobó y suscribió por losPode- res del Estado, como ley del Estado, cuya trascripción literal me es grato hacer. PROYECTO DE LEY. El Congreso Nacional, decreta la siguiente Ley General de Sa- nidad Pública. Art°. Io.- Créase una Oficina Nacional, dependiente directa- mente del Gobierno denominada «Dirección General de Sanidad Pú- blica», que tendrá á su cargo la Suprerintendencia de los servicios nacionales de Higiene.Salubridad y Asistencia Públicas; y que será desempeñada por un médico con el título de Director General y el número suficiente de empleados; teniendo por principales atribu- ciones las siguientes: 1.-Velar por todo cuanto se refiera á la sanidad pública en ge- neral del país y á la defensa nacional contra la importación de en- fermedades exóticas y contra las endo-edpidémias y enfermeda- des trasmisibles ó evitables. II.-Entender en todo lo que se relaciona con el ejercicio legal de la medicina y farmacia en todos sus ramos. III.-Formular los reglamentos sanitarios y administrativos que sean precisos. 130 IV.-Informar ante el Ministerio de Gobierno, en todo lo rela- tivo á asuntos de sanidad é higiene; y ante el de Instrucción en lo re- ferente al ejercicio de la medicina y farmacia con todos sus ramos. V.-Promover la vulgarización de los conocimientos higiéni- cos, mediante publicaciones, conferencias, exposiciones, etc. VI.-Comunicar á los médicos de sanidad departamentales y provinciales todas las instrucciones que fueren indispensables para el mejor cumplimiento de sus funciones. VII.-Vigilar y propender á la propagación de la vacunación y revacunación contra la viruela. VIII.-Dictar todas las prescripciones profilácticas que se hi- ciesen necesarias. IX.-Velar por la higiene urbana general; por la de los esta- blecimientos de instrucción, de las oficinas industriales, de las igle- sias, teatros, mercados, hoteles, posadas, casas de tolerancia y de- más lugares de reuniones públicas, de las cárceles, hospitales, mata- deros, establecimientos sanitarios, cementerios, etc. X.-Hacer prácticas las medidas que se dicte sobre la policía sanitaria en general y especialmente en los puertos, radas y embarca- ciones; en los ferrocarriles, mensajerías y demás medios de tras- porte. XI.-Suministrar las bases de los Convenios sanitarios que ha- yan de celebrarse con las naciones extranjeras. XII.-Proveer al estudio de las condiciones sanitarias del país, á fin de determinar las zonas insalubres y las obras y medidas de sa- neamiento que fuese necesario ejecutar; á la organización de la es- tadística sanitaria, al estudio de la demografía y climatología médi- cas, de las aguas potables, termales y minerales, etc. XIII.-Establecer cuando fuere preciso, inspecciones de higie- ne general ó especial y de profilaxia. XIV.-Auxiliar á .las Municipalidades á combatir las enfer- medades infecciosas que aparecieren en el territorio de su jurisdic- ción; y tomar á su cargo los servicios de profilaxis y de desinfección públicas,cuando la difusión de la epidemia amenace convertirse ó se convirtiere en un peligro general y XV.-Elevar anualmente al Ministerio respectivo, un informe sobre el servicio de sanidad en toda la República, teniendo en vista los informes de los funcionarios de su dependencia y proponiendo todas las reformas y medidas que juzgue convenientes. Art°. 2o.-Se crea en la Capital de cada Departamento un fun- cionario especial, rentado, que se denominará Director de Sanidad Departamental; y en la capital de cada provincia, un médico de Sa- nidad, igualmente rentado; siendo sus principales atribuciones las siguientes: I.-Velar por la sanidad pública en general del Departamento ó Provincia de su jurisdicción respectivamente; II.-Cuidar de que la medicina y la farmacia en todos sus ra- mos no sean ejercidas por personas que carezcan de título legal. III.-Visitar periódicamente las boticas y vigilar su correcto f uncionamiento. 131 IV.-Cumplir y hacer cumplir las instrucciones que recibiesen de la Dirección General de Sanidad Pública ó de la Dirección Depar- tamental, en su caso; y ' V.-Los médicos de sanidad provinciales ejercerán además, las funciones de Médico Forense, sin renumeración alguna,siempre que sea á requerimiento de autoridad competente; y gozando de un viá- tico diario de diez bolivianos cuando tuvieren que ausentarse á más de una legua de los límites urbanos de la capital en que residen. Art°. 3o.-El nombramiento de los funcionarios de Sanidad Pública se hará por el Poder Ejecutivo, debiendo elegir á los directo- res de sanidad departamentales y á los médicos provinciales, de las ternas que para el efecto elevará el cuerpo médico de la Capital del Departamento respectivo. Art°. 4.-Los directores de Sanidad departamentales estarán subordinados inmediata y directamente á la Dirección General:; y los médicos de Sanidad provinciales al Director del Departamen en cuya circunscripción territorial presten sus servicios. Árt°. 5o.-Para el mejor cumplimiento de las medidas sanita- rias que se dictaren, los Jefes de sanidad podrán requerir el auxilio de la fuerza pública, con cargo de cuenta y responsabilidad ante sus superiores. Art°. 6o.-La Dirección General de Sanidad Pública podrá esta- blecer, en sus ordenanzas sanitarias, multas que no excedan de dos- cientos bolivianos, con la facultad de percibir y destinar su importe para las diversas necesidades del servicio, con cargo de cuenta al Supremo Gobierno. Art°. 7o.-Quedan derogadas la ley de 4 de Diciembre de 1893, ,que creó y organizó los Tribunales Médicos en la República y todas las disposiciones que le sean referentes. Art°. 8o.-En los presupuestos respectivos para cada gestión económica, se consignará las partidas necesarias para el servicio de sanidad. Art°. 9o.-El Poder Ejecutivo reglamentará esta Ley á la brevedad posible. LEY DE VACUNACION Y REVACUNACION OBLIGATORIA En Bolivia, en años pasados, la viruela ha hecho sus víctimas sobre todo en los niños; felizmente, los esfuerzos sanitarios de las autoridades, de los médicos encargados de vigilar su propaga- ción, la han llegado á contener y reducir á un mínimun consolador; así en la Paz, Cochabamba, y particularmente en Sucre, capital de la República, se ha podido decir que ha desaparecido esta temi- ble enfermedad ya con el cumplimiento extricto de la ley de Sani- dad por la excelente calidad de vacuna elaborada en aquellos centros que ha merecido calurosos elogios del cuerpo médico. Creo también oportuno citar una Ley del EstadOj que dice: 132 EL CONGRESO NACIONAL decreta: art°. Io.-La vacunación y revacunación son obligatorias pa- ra los habitantes de la República, según las condiciones determina- >das en los siguientes artículos: Art°. 2o.-Los Concejos y Juntas Municipales quedan encar- dados del extricto cumplimiento de la presente Ley, y distará las .ordenanzas respectivas. Decreto Supremo de 26 de Julio de 1909. Ismael Montes Presidente de la República. En el ejercicio de la facultad conferida por el Art°. 4o de la Ley de 21 de Octubre de 1912 decreto: Art° Io.-La vacunación y revacunación son obligatorias pa- ra todos los habitantes de la República. Art°. 2°.-Para el cumplimiento de esta obligación, la Direc- ción General de Sanidad, las Direcciones Departamentales, los Con- cejos y Juntas Municipales dictarán las ordenanzas respectivas, fi- jando el tiempo y forma en que se harán las inoculaciones, los casos de excepción, las medidas compulsorias y demás disposiciones con- venientes, Art°. 3o.-En las capitales de Departamento y en las de pro- vincias se establecerán oficinas especiales de vacunación por las Di- recciones de Sanidad Departamental, por los Concejos y Juntas Mucicipales, las que serán dotadas del personal correspondiente. Pa- ra la vacunación en la campaña, constituirán comisiones especiales. Art°. 4o.-Las oficinas de vacunación llevarán cuidadosamen- te registros especiales en los que se anotarán las vacunaciones y re- vacunaciones que se practiquen, especificando el nombre, edad, na- cionalidad y domicilio de la persona inoculada. Art°. 5o.-Las personas que no puedan concurrir á las oficinas públicas de vacunación, podrán ser vacunadas ó revacunadas por los médicos particulares, los que expedirán certificados de haberse practicado la operación, á fin de que se anote en el registro de la ofi- cina respectiva. Art°. 6o.-Las personas obligadas á la vacunación en cuyo do- micilio se hubiere producido un caso de enfermedad infecciosa, no concurrirán á las oficinas de vacunación. Art°. 7o.-Las oficinas de vacunación franquearán gratuita- mente á quienes lo soliciten, certificados de las anotaciones de vacu- nación ó revacunación constantes en sus registros. 133 Art°. 8o.-Los Directores de Sanidad Departamental,los Conce- jos y Juntas Municipales entregarán á las oficinas de vacunación libretas talonarias para que franqueen los certificados á los que se refiere el artículo anterior. Art°. 9o.-En las facultades, colegios y escuelas no se acepta- rán alunnos, sin la previa presentación del certificado de vacunación Igual certificado exigirán los maestros de taller y jefes de estableci- mientos industriales á sus dependientes. Art°. 10o.-Los jefes de cuerpos de Ejército y los directores de establecimientos de beneficencia y penales, cuidarán de que sus su- bordinados cumplan con las ordenanzas municipales relativas á la vacunación y revacunación obligatorias. Art°. 1 Io.-Las autoridades políticas, militares y eclesiásticas, en sus respectivas jurisdicciones procurarán difundir las ventajas de la vacunación. Art°. 12o.- Los Directores de Sanidad Departamental, los Concejos y Juntas Municipales impondrán á los infractores de las ordenanzas, que dicten para la ejecución de la ley de vacunación y revacunación obligatorias,una multa de Bs. 0.50 á Bs. 1.00. por cada mes de retardación en el cumplimiento de las disposiciones esta- blecidas. Art°. 14o.-En el Presupuesto Nacional se subvencionará anualmente á la sección «Vacuna Nacional» del Instituto Médico «Sucre», siendo obligación de éste, remitir constantemente y en su oportunidad á la Dirección General de Sanidad, á las Direcciones Departamentales y á las Municipalidades, la cantidad de fluido in- dispensable mientras dure la indicada su bvención. Art°. 15o.-Para la vacunación y revacunación antivariolosa, solo deberá emplearse la linfa animal, recomendándose para este ob- jeto las instrucciones publicadas por el Instituto Médico «Sucre». Art°. 16o.-Para el cultivo y preparación de la linfa nacional, aprueba la técnica seguida por esa corporación. Art° 17°.-La Dirección General de Sanidad reunirá todos los documentos relativos á las vacunaciones y revacunaciones que se practiquen en la República, siendo obligación de todas las autorida- des ó personas que reciban vacuna, comunicar el resultado que ha- yan producido las inoculaciones. AdT°. 18°.-Una copia de estos documentos se pasará á la Ofi- cina Nacional de Estadística para los fines consiguientes. Art°. 19°.-La Dirección General de Sanidad y los Directores Departamentales, las Municipalidades y el Instituto Médico «Sucre» vulgarizarán por todos los medios que estén á su alcance, los cono- cimientos relativos á la vacunación antivariolosa y sus beneficios. El Sr. Ministro de Gobierno queda encargado de la ejecución del presente decreto. Dado en el Palacio de Gobierno de la ciudad de La Paz, á los veintiséis días del mes de Julio de 1909. Ismael Montes. José Carrasco. 134 Vacunadores ambulantes.-Los establece para el Beni y Territorio de Colonias, el Supremo Decreto de l.° de Mayo de 1905- Fuera de esto,se han dictado disposiciones posteriores para vacunar obligatoriamente á los pasajeros provenientes de Antofagasta, don- de la viruela hace continuas víctimas año por año. Para el cumplimiento de la Ley, los encargados recorren vacu- nando casa por casa; y ordinariamente funcionan oficinas para este objeto en determinados días de la semana. Poseemos en Bolivia en el Instituto Médico de Sucre» una sección de vacuna fundada el año de 1898 y que desde esa época ha alcanzado progreso muy sa- tisfactorio, llegando á producir un virus vaccinal de gran eficacia y éxito en el país y el extranjero y la mejor prueba de esto es que, re- pito, en Sucre es desconocida la viruela en la hora actúa. La producción de dicho fluido es el siguiente: En 1905 cantidad para 30, 000 personas; en 1906, para 83,000; y para 35, 000 remitido á Chile por orden del Gobierno; el año 1907, cantidad para 81,000; personas; en 1908, para 85,000; el de 1909, para 87,000; en 1910, pa- ra 88, 000; en 191 l,para 137,000; además se ha remitido á Antofa- gasta para 20, 000 y 2, 000 á particulares de Iquique. Por lo referido se confirma el éxito por todas partes. El cultivo y la técnica son más ó menos iguales á los que se usan aquí y en to- das partes, pero con tubos de envase cerrados á la lámpara. El mismo éxito y casi la misma producción se efectúa en el cé- lebre Instituto de Bacteriología é Higiene de la Paz y del que nos. ocupamos inmediatamente. INSTITUTO NACIONAL DE BACTERIOLOGIA Este Instituto, de reciente creación, debido á la iniciativa del progresista Presidente Excmo. Sr. Ismael Montes, durante su pri- mera administración, funciona actualmente en la Ciudad de la Paz con éxito sorprendente, bajo la dirección del Dr. Dr. Néstor Mora- les Villazón, profesional de mérito sobresaliente, quien fué á Euro- pa, comisionado por el Gobierno para hacer los estudios especiales, del caso. Sus primeros trabajos se dedicaron al estudio bacteriológico de las aguas potables de la Paz, oue sirvieron de partida para mejo- rar las condiciones higiénicas de dichas aguas con la construcción de- cañerías y filtros nuevos. Los estudios de Dr.Morales sobre el bacilo de Koch en las gran- des alturasó,lo que es lo mismo,«La tuberculosis experimental á ma- yores alturas de 3, 000 métros sobre el nivel del mar», han llamado- justamente la atención de los centros científicos de Estados Unidos y Europa. En la conferencia leída el 24 de Setiempre de 1912 ante el Congreso de Higiene y Demografía, como Delegado Nacional de Washington, demostró con una copio de datos y pruebas concluyen- tes: que las especies más virulentas del bacilo de Koch, transpor- tadas á la región de las nieves perpétuas ó sus inmediaciones, sufren degeneración biológica, produciendo lesiones cada vez más be- nignas y aún negativas, habiéndose limitado las manifestaciones. 135 de defensa orgánica á fenómenos de muy poca importancia; y bajo otra faz no menos importante de la cuestión, ha demostrado que los bacilos que se nacionalizan, es decir, que se adaptan al medio de las alturas, recobran una virulencia excepcional dando lugar á las manifestaciones muy graves de la tuberculosis pulmonar ú otra; por lo quz la tuberculosis de los indígenas es siempre de un pronósti- co sombrío. Esta demostración en los citados centros científicos, le valió muy justos elogios. PREPARACION DE LA VACUNA ANTI-TIFICA Por procedimientos propios y cuidadosa selección de cultivos y medios, ha logrado el mismo científico Sr. Morales, preparar una vacuna anti-tífica nacional, de propiedades altamente inmunizan- tes y aún curativas en pleno recorrido de la enfermedad. Después de buenas pruebas en los animales, ha tenido la auda- cia de llevar su experimentación al terreno de la clínica, y en pre- sencia de distinguidos y culminantes facultativos de la ciudad de la Paz, ya en los hospitales, en lazaretos y servicios particulares y con el testimonio de los jefes de servicio, ha llegado á comprobar la eficacia de su fluido profiláctico-curativo. Existe un hecho digno de comunicarse á esta ilustrada Asamblea y es la reacción aglutinante de Widal produciéndose con la vacuna boliviana.Hechas las preparaciones se pudo comprobar,que el suero de los vacunados, era aglutinante en la proporción de 1 X 100 y 1 X 150 proporción que se puede decir sin temor de equivocarse, supe- ra á lo exigióle; una vez que, en la práctica, los institutos europeos solo exigen una potencialidad aglutinativa de 1 x 150. Hay todavía un hecho ocurrido. Hacen dos meses más ó menos que en el Departamento de Cochabamba se presentó una grave epi- demia de fiebre tifoidea, según consta en las relaciones de la prensa local y periódica. Un distinguido facultativo de aduella ciudad, fué comisionado á combatir aquella epidemia, al que se le envió una competente cantidad de vacuna; la que la aplicó con éxito más bri- llante aun en plena evolución de la infección, quedando dominada la enfermedad en cada caso en seis ú ocho escasos días; y en la pro- vincia de Arque, en sus pueblos de Colcha, Paria, Berenguela, etc. ha desaparecido la tifoidea en menos de un mes, lo que fué comuni- cado á la autoridad respectiva, pero no es del caso relatar el texto de las notas oficiales. Debo también hacer constar, en cumplimiento del deber, que ésta es la primera vacuna anti-tífica elaborada en Sud-América; y que las experiencias del profesor Thiroloix en París, con la vacuna original de Vincentson en pocos días anteriores á las del Dr. Mora- l es Villazón de La Paz. CLIMATOLOGIA DE LA PAZ. La ciudad de La Paz, histórica y esforzada en el progreso, está situada entre las más altas cimas del Continente, bajo la blanca luz 136 que reflejan las nieves eternas del Illimani y del Sorata, en una at- mósfera límpida y vivificadora; y á 3, 630 métros sobre el nivel del mar. La temperatura media anual es de 10°, 23 y á pesar de su posi- ción geográfica y por su considerable altura, goza de un clima tem- plado con una temperatura media de 12°-36 en verano y de 7°-33 en la estación fría, rara vez llega el termómetro á 20° en verano; y en el mayor rigor del frío, se recuerda como una rareza que baje á 3a (centígrado) bajo cero. La irradiación nocturna es intensa de Junio á Agosto y el cielo siempre limpio y sereno en esta época del año. Los promedios de las presiones barométricas son las siguientes: Primavera 495 .; Invierno 495 ; Verano 494 .; Otoño 494 66. La curva de la onda barométrica es, pues, casi recta durante el año. La temperatura sigue su curso opuesto á las ligeras oscilacio- nes del barómetro cuando la separación es máxima como en Octu- bre y Marzo, según el profesor Marchand, coincide con el mayor nú- mero de mortalidad y nacimientos. El promedio anual de la humedad relativa en centécimos es de 45. 79; el de humedad absoluta es el % de 3. 91. Rara vez el grado higrométrico llega á la saturación, en la época más lluviosa que es el verano; y siendo el invierno el mas seco. Hay que advertir que la atmósfera en La Paz está sujeta á transiciones en cada estación, á grandes variaciones que tienen lu- gar de un día á otro y aún en algunas horas del día, variaciones que- impresionan fuertemente el organismo y producen afecciones cata- rrales y congestivas Para terminar esta parte, debo añadir, que existe un servicio metereológico á cargo del inteligente profesor Sr. Víctor Marchand, y y bajo la dependencia del Ministro de Instrucción y Agricultura. Respecto á los datos climatológicos de la República en general es tarea compleja precisarlos, me contentaré con decir que es el país, privilegiado por la Naturaleza: son los climas fríos ya benignos ó bien intensos en las regiones agrestes en que solo el cóndor se mece majestuoso, hasta los llanos de la altiplanicie gigantesca que co- mienza en la meseta del Titicaca y termina en las llanuras elevadas de Lipez, en que corren las vicuñas y las avestruces á 3, 000 y 4, 000- metros de altura. En la región de los valles templados, como los de Cochabamba, Vallegrande, Tarija, etc. se nota un clima templado delicioso, con las estaciones bien marcadas y propias para una agri- cultura rica y activa. También existe en Bolivia una zona muy extensa, que podríamos llamar tropical por su semejanza á los cli- mas próximos á la línea equinoxial. Estas inmensas regiones corres- ponden por el norte desde los yungas de la Paz, hasta las confluen- cias de las principales arterias amazónicas del Acre, Madre de Dios,, el Mamoré, etc. Al oriente, hasta los límites con el Brasil y al sud-este hasta el río del Paraguay son extensas zonas ya de infran- queables selvas, ya de inmensas praderas como las del Chaco, en que encontramos climas que se agrupan como tropicales, con todas sus consecuencias en el orden biológi co y patológico. 137 AGUAS POTABLES ALCANTARILLADO. Este es el tema de mayor importancia que preocupa al Gobier- no boliviano y á sus Municipios departamentales, puesto que para la vida y la higiene de una ciudad, constituyen estos grandes pro- blemas un desiderátum de progreso evidente. Con este fin no se va- cila en invertir sumas respetables para la dotación de aguas potables superiores. Aguas potables de la Paz.- Esta ciudad cuenta actual- mente con abundante cantidad de agua, aunque s?gún los informes dé los técnicos, no llenan las exigencias de la Higiene- La H. Municipalidad de aquella capital, se preocupa intensamente por mejorar el sistema de filtraciones y la obturación perfec- ta de los canales, modificar su sistema de tubería, etc. Lo mis- mo podemos decir sobre la canalización de las aguas excluidas ó al- cantarillado en general, que muy pronto será una realidad debido al esfuerzo comunal. Una prusba de ello es el Empréstito Municipal. Hace pocos días la H. Municipalidad de La Paz se ha ocupado de discutir y aceptar el proyecto de un empréstito propuesto por un banquero norte americano,Mr. Cassius M. Clay. La cantidad ofreci- da por aquél capitalista asciende á la suma de Bs. 7,500, 000 al tipo del 90 por ciento de emisión, 5 por ciento de interés y 1 por ciento de amortización; debiendo,por tanto,recibir el Ayuntamiento la su- ma líquida de Bs. 6, 750, 000. La aceptación de este empréstito, tiene por objeto emprender valiosas obras de higiene y saneamiento. El mismo capitalista proponente, tomando la calidad de con- tratista, se hará cargo de la colocación de filtros y cañerías para las aguas potables déla ciudad á cuyo objeto está destinada la suma de Bs. 1,00000, 000. Además, se encargará de la construcción de un mercado que llene las condiciones de comodidad é higiene; así como la creación de hornos para la cremación de basuras. El capitalista indicado se propone también colocar 100,000 me- tros cuadrados de pavimiento de asfalto en las principales calles por la suma de Bs. 1, 562, 000. Además de esto, se han votado ingentes sumas con las que se ha realizado ya el estudio de los alcantarillados de La Paz, Oruro y Cochabamba, debiéndo hacerse también,en breve,los deSucre y de- más capitales de Departamento. Ocúpase de estos trabajos el Inge- niero hidráulico Sr. J. Bingham Powell. quien ha sido expresamen- te contratado para tal objeto. La obra de drenaje de la ciudad de La Paz empezará seguramente en 1914 y se aprovecharán para ella las aguas que S3 han estancado al pié del nevadoHuaina-Potosí,forman- do una extensa y hermosa laguna;aguas que después de recorrer por una cañería de 16 kilómetros de largo, y de bajar unos mil metros, van á derramarse en el Choqueyapu que atraviesa la ciudad. El cau- dal de dichas aguas no solamente llevará la salud á los habitantes de la Metrópoli boliviana, sino que la beneficiará también en sus 138 industrias, poniendo en movimiento las instalaciones de la «Empresa de Luz y Fuerza», que pueden generar una potencia de 4, 000 caba- llos. LAS AGUAS POTABLES DE SUCRE La aristocrática ciudad de Sucre con su clima ideal de bondad, está'provista también de agua potable de la mejor calidad debida á grandes trabajos técnicos sobre la materia para conducir el líquido necesario desde un punto denominado «Cajamarca», á 28 kilómetros de la ciudad y á 3, 400 metros de elevación; siendo de notar que las hermosas vertientes salen de la falda Sud-este de la Sierra de Chata- quilla en un terreno devoniano y el centro del maciso por donde de- ben atravezar está formado por arenisca porosa,lo que constituye un verdadero filtro natural. De allí parte una canaleta abovedada de 9, 954 métros de largo por donde recorre el agua de 5 cabeceras de arroyos con un caudal mínumum de 80 litros por segundo. Las aguas de Cajamarca al franquear el Divortium-Aquarum en Silvico son detenidas en una gran caja de fierro, dentro de edifi- cio cerrado y donde se puede inspeccionarla en cualquier momento antes de introducirla en una cañería de acero. Son aguas cristalinas de óptima calidad con temperatura de 12 grados centígrado, de es- caso contenido de sales y casi desprovistas de materias orgánicas de origen vegetal. AGUAS POTABLES DE COCHABAMBA La ciudad de Cochabamba, situada en un valle fertilísmo y de aspecto pintoresco, tenía escasa dotación de agua, aunque de muy buena calidad; pero sea que sus vertientes eran inundadas por los rebalses del río Rocha que las circundaba, ó por las medidas higié- nicas deficientes en los surtidores, no llenaban bien su objeto en el servicio de la ciudad. Los gobiernos se han ocupado del asunto y desde hace dos años á esta parte, se ha surtido á aquella laboriosa ciudad, de de una cantidad de agua suficiente y de la mejor calidad como sana y potable. Ha sido conducida desde los arroyos y vertientes de Aro- cagua, á muchas leguas de la Capital, por medio de canales, tubos y túneles practicados al travez de las serranías de Sacaba y San Pe- dro, para distribuir por la ciudad, que cuenta con numerosas fuen- tes públicas y de servicio doméstico que gozan de provervial calidad y frescor. AGUAS POTABLES DE ORURO. La ciudad de Oruro, que por la riqueza de sus minerales es so- lo comparable con Potosí, carecía de agua hasta el tercer tercio del siglo XIX, teniendo que recurrir á un pozo denominado «Agua de Castilla» situado á cinco kilómetros para preveerse de ¡a potable; y usando una agua salada que la extraían los habitantes de la ciudad de otros pozos que perforaban en el interior de sus casas, para los demás usos domésticos. Hacia el año 1880, captaron las aguas de 139 «Jalapueri»por medio de cañerías imperfectas obteniendo una can- tidad tan escasa, que no permitía establecer el desagüe. Actual- mente,se preocupan de allegar las aguas de «Calacala», tomándolas de un distancia de 20 kilómetros. AGUA DE SANTA CRUZ Y TARIJA Por su proximidad á dos rios pueden establecer su sistema de drenaje con muy pequeño esfuerzo. AGUAS POTABLES DE POTOSÍ La ciudad de Potosí tiene un servicio de aguas desde la época del Coloniaje.que á pesar de ser imperfecto,ha prestado importantes beneficios. Se fabricaron en la parte alta de la ciudad grandes lagu- nas en las que se acumula el agua, llegando á la ciudad per- fectamente decantada, porque recorre una extensión enorme de te- rreno. En breve, ese sistema se cambiará por otro, que será estudia- do por el técnico contratado por el Gobierno. El Beni.-Trinidad, Capital del Departamento del Beni, tie- ne un río que le permitiría ser una de las ciudades más sanas de!, mundo, pero que actualmente, solo sirve,por falta de canalización, para dejar en sus crecientes grandes pantanos que fomentan las fiebres palúdicas y otras enfermedades. El temor de fatigar vuestra ilustrada atención hará que evite entrar en más detalles respecto á la organización sanitaria estable- cida en Bolivia. Solo diré que mi gobierno,en su ardiente deseo de encarrilar la marcha metódica del país, tiene el propósito de acometer obras de gran aliento,que tienden á la mejora sanitaria; lleva el ánimo deci- dido de contener el alcoholismo, que amenaza á la clase indígena restando de la minería, la agricultura, etc. los infatigables brazos del peón americano. En general, en todo el pais se nota una sólida reacción hácia el mejoramiento de los métodos y sistemas de conservación. Se prepa- ran las emprezas de canalización en las principales ciudades, se cons- truyen calzadas adecuadas para el mejor aseo; y'se perfeccionan las vías de comunicación rápida y cómoda; y si hay algún obstácu- lo contra esta halagadora actividades solamente la desproporción entre los medios disponibles con la magnitud de las obras por rea- lizar; pero ya se ha entrado en la via y esperamos que el desarro- llo natural del trabajo honrado proporcionará con seguridad las mejoras científicas que anhelamos. SESION DEL MARTES 11 DE NOVIEMBRE DE 1913 Presidencia sucesiva de los señores Dr. Nicolás Lozano (Argenti- na) Plácido Barboza (Brasil) SUMARIO.-Dr. Placido Barboza (Brasil) «Profilaxia Prática da tuberculose».--Dr. Julián Arce (Lima). «Estudio Sardtario del Agua de Lima»-Dr. Ricar- do P. Sauri «Ensayo de clasificación délas enfermedades» I Profilaxia pratica da tuberculoso Pelo Dr. Placido Barboza (Brasil) Muito se tem escripto sobiea profilaxia da tuberculoso e de va- ria forma. O assumpto tem sido tratado por todas as suas fa- ces, segu ido todos os planos possiveis de apao e segundo to- dos os possiveis pontos de vista. Mas as condipoes de cada paiz sao diversas, e o plano da luta profiláctica tem que se adaptar nelles ás suas particularidades e possibilidades. Rigorosamente, todo o plano de profilaxia da tuberculose ha de visar os tres factores essenciais á infecpáo: l.°) o animal receptivo, 2.°) o bacilo virulento, 3.°) a oportunidade infectuo.sa. Praticamente, faltando um destes tres elementos, a infecpáo tuberculosa nao se pode afectuar.. Contra o animal receptivo as medidas a empregar sao todas as capazos de robustecer o organismo humano, diminuindo-lhe a re- ceptividade mórbida: a puericultura, a viricultura, a higiene domi- ciliaria, a higiene individual, o combate ao alcoolismo, á sífilis, á va- rióla, ao pauperismo, etc. E a parte mais difícil do problema. Contra o bacilo virulento oporemos o isolamente e a cura do doente e a desinfecpáo. Contra a oportunidade infectuosa, procuraremos baldar todas as ocasióesecondipóes materiais que tornem pcsivel o contacto da materia virulenta com as portas de entrada do organismo humano: poeiras, moscas, contaminacáo dos alimentos, hábitos favorece- dores da contaminapáo tuberculosa, etc. Mas a execupáo da profilaxia anti-tuberculosa raramente po- de ser levada a efeito abrangendo de modo completo todas essas tres ordens de factores, o que exigiría urna legislapáo sanitaria adiantadissima e um armamento dispendiossissimo, que seriam justificados, mas que os governos actuáis julgam aínda fóra de proposito. O bacilo virulento, é sem duvida o, factor mais importante da infecpáo tuberculosa: sem elle nao ha tuberculose. Concordantemen- te, o combate á tuberculose nessa direpáo é o principal,© mais eficaz e, alem de tudo, por fortuna nossa, o mais fácil. 141 Molestia infectuosa, como a peste, a varióla, a difteria a fe- bre tifoide, o beriberi, a lepra etc., e incomparavelmente.mais le- tal que todas ellas, a tuberculose nao deve ficar sujeita a trata- mentó higiénico menos rigoroso. Nao se compreende que essa dife- renqa persista. O seu carácter excepcional de doenpa infectuosa ao mesmo tem- po crónica, o que faz é modificar adequadamente, para Ihe serem aplicaveis, os principios de profilaxia das molestias infectuosas, mas sem excluil-os ou substituil-os. Como qualquer outra molestia infectuosa, diz o Prof. Moeller, de Berhm, «a tuberculose é para ser combatida segundo os princi- pios de Koch contra as molestias contagiosas.» O fim da profilaxia infectuosa é o de impedir novas infecpóes e para conseguil-o se deve: l.°) isolar o doente, isto é, colocal-o em condicoes de nao ser perigoso para as pessoas sans.; 2.°) destruir os germens que tenhan sahido já do corpo do doente. Sao estes dous os preceitos essenciais de toda profilaxia infec- tuosa e tambem, portanto, da da tuberculose, preceitos que, exe- cutados, anulam o contagio derivante do homem tuberculoso, fon- te principal desta infecpáo. Mas a tuberculose pode tambem derivar do leite e da carne dos animaes tuberculosos, de onde a outra regra profilatica. 3.°) praticar a higiene do gado, da carne, do leite e da mantei- ga, por meio das que Knopf chama leis bovinas. Nestas tres regras se resume a profilaxia propriamente da tu- berculose. A cura dos tuberculosos é apenas meio indirecto de profilaxia que actúa pela destruiqáo dos bacilos ou pela inhibipáo do desenvol- vimento delles e dentro do corpo humano, como sao igualmente meios indirectos de profilaxia o avigoramento dos debeis e a proteqao dos saos. Estes meios sómente poderáo produzir efeito quando aplicados concomitantemente com aquellas tres regras da verdadei- ra profilaxia da.tuberculose, que essas sao suficientes por si sós. Da Alemanha se diz que a diminuicáo da sua mortalidade tu- berculose foi conseguida pelo regimen da cura dos doentes nos sa- natorios e da protepáo aossáos; mas a verdade é que esse regimen compreendendo o isolamente dos doentes nos sanatorios, hospitais, estabelecimentos de repouso, estabelecimentos de convalescenqa, co- lonias agrícolas e asilos,compreendendo a destruiqao dos bacilos pe- la desinfecpáo, commpreendendo o ensino multiplicado das regras da profilaxia anti-tuberculose, que, executadas, isolam o doente cor que ó torna innocuo para os seus semelhantes, compreendendo a fiscalisapáo dos tuberculosos por médicos, enfermemos, inspecto- res e agentes, esse tal regimen representa a melhor forma de execu- pác que se poderla dar aqueles dou" preceitos essenciais da profila- xia anti-tuberculosa: -isolar o doente e destruitr o germen infectante A verdade é que o tratamento terapéutico da tuberculose só po- de actuar na profilaxia como meio de isolamento. Semelhante manei- 142 ra de entender a profilaxia da tuberculoso d,corre lógicamente do estudo da biología do bacilo tuberculoso e da patología da tu- berculoso e nao é nossa sómente, sináo que tambem do Prof. Pan- witz, de Berlín, que no eschema das medidas de profilaxia anti- tubercusa enumera como «meios de isolamento: 1) o tratamento domiciliario, 2) os hosptiais,3) as casas de convalescenja, 4) as ca- sas de repouso, 5) os sanatorios, 6) as colonias campestres, 7) os asilos para invahdos. O avigor amento dos debeis e a protejo aos saos, quer dizer apli- cajáo de todos os preceitos que constituem a higiene, desdobrada na higiene da habitado, na higiene'individual, na higiene da ali- mentado, na higiene das industrias, na higiene das cidades, na higie- ne das escotas; ora isso sao elementos de profilaxia de todas asdoen- jas que pódem por em risco a vitalidade do organismo humano, que embora de grande alcance,nao pertencem,em proprio,a profila- xia da tuberculoso-, e a obrigajáo de prover a pratica dessas medi- das incumbe ao Estado, nao por motivo especial da tuberculose, sináo porque ellas sao necessarias á mesma saúde do corpo e da es- pecie humana. Por outro lado, é absolutamente impossivel cercar completamente o contagio tuberculoso em todas as suas vias de en- trada no corpo humano, desde que as fontes de produjáo e disse- minajáo desse contagio ficam livres. Derramar-se na discussáo do problema da profilaxia da tu- berculose por todos os dominios que constituem a higiene, é mer- gulhar no vago e no imprevisto, abandonando a verdadeira feijáo do problema. Ponhamos em pratica toda a higiene, si possivel, mas nao nos esquejamos que tratando da profilaxia da tubercu- loso o problema é esse:- isolar o doente e destruir o bacilo quais- quer que sejam as dificuldades a vencer. Ora, isolar o tuberculoso nao importa em segregal-o sómente em hospital ou sanatorio, porque está ñas máos do proprio doente evitar em absoluto a disseminajáo dos germens que elle elimina, bastando para isso urna parcela insignificante de trabalho e a obe- diencia a preceitos, muito poucos e facieis de cumprir. De for- ma que o tuberculoso educado na higiene anti-tuberculosa pode constituir o seu isolamento higiénico de modo completo e fácil. Contribuirá para o mesmo fim a educajáo higiénica da sua fami- lia ou companheiros de casa. Os sanatorios sao um recurso de conseguimento dificilimo, os hospitaes de tuberculosos nao logram edificar-se senáo muito lentamente, e táo cédo nao pederemos tel-os em numero suficiente para que seja influenciada a mortalidade tuberculosa, como aín- da nao os tem a Inglaterra, nem os Estados Unidos, nem a Franja. A propria extensáo e natureza epidémica da tuberculose es- táo mostrando que a sua profilaxia precisa repartir-se, disseminar- se, indivídulizar-se, pela imposibilidade de se poder agir sobre os doentes infectantes em conjuncto, pois que elles sao quasi todo o mundo. Já é licito apregoar hoje a falencia dos sanatorios como arma de combate á tuberculose considerada como molestia social. 143 O futuro da profilaxia amf-mterculosa está -ente nos dispensarios bem organisados e bem dirimios na en- to domiciliario, na profilaxia fndivM-:á~ O dispensario descobrindo o tuberculoso atraindo-c. diagnos- ticando, dírigíndo-o. prestando- le ■ asrisiemfa -a-emta- cáo anti-tubemulosa vigiando- o. cara me nao tramvrica as me- didas prescritas, tratando-o, destruindo os hamos está fañado a ser a arma completa cara o combate a oeste brama. Cortamente oue os dis temarios cara ;~m~ o máxima do seu efeito. devem conjugados mm os immm. cara os incuraveis, e com os sanatorios. cara os cura veis. me es tres constituem a unidade estratégica ña mema a---bemol osa más onde os sanatorios e os hospitais nác ccderem ser mmmrmdm em numero suficientes (e é e será cor mura temea a msse mm ac- tual). os dispensarios sao o recurso mr si se cacan de cradumr re- sultados eficaces. Julgamos, corém que sem esmorecen a mimativí cauri miar antes, ao mesmo tempo, enriarfo-a e crcvccandc-a a mstala- cáo dos dispensarios anti-mberculosts de ve ser feria celas renami- coes de higiene publica de cada oí dañe. fe acorde mm a i _a exten- sa© e populadlo. e a sua acáo deve ser combinada mm as cm cu- tros servicos sanitarias normáis: isa lamente destmemat. mglan- cias medicas, melhoramemos domfcñiarim. Tem sido um erro considerar es dimemarms asmo aparemm de uso exclusivo da iniciativa canicular.. ellos devem ser ai mn- trario, o primeiro passo das administrares samtanas na ma p ra- tica do combate á tubermñose. devem facer same integrante dm servicos de saúde publica, da nesms firma me es pastos vm-ri- nicos. as estacoes de desinfeccoes e os -ais de rnumm. A tuberculoso e molestia trediminantemence de mntamc do- miciliario e familial. que sámeme se desenvmve na trmmcmt sát a casta de sucessivas penetracoes neue m batuc ~mm:. mnm- páo que so se encentra na habitacáo e na familia- -m ahí neme meio. que é o óptima cara o contagia cuiemuimc é me a dupen- sario pode agir com beneficie cromo ven d-i o -mrnmem domici- liario do tuberculoso celo ensme e ñmalmaiác das pracicai da higiene anti- tuberculosa, facen do a dmm.femát cemcmoa do ñm micílio. determinando os melhcramemm que o mesme dcm.mfo requer. A primeira candigao para a execjfac iesze piase ó que a zc tificagáo da tubercuiose sera obugatona ~ efecr.ua Nao cremas que baja azasizáo zo zevo a essa mezm. zeuze que ella signifique um auxilio. um zznze'za e una guzae nao veza- mes e imposigaes. A maia- abjeccáo a nataíficagat cor. gata na za zuzemumue e a de que ella que seria a viclagáa za oes-rezo medios días em 'e_a- gáo aa daente essesegreda é zm mal. zea que o 'tuzerauksz zara curar-se. precisa saber que a é alem de quena generas zaze coz ta- 144 sos elle proprio nao ignora a sua doenpa , e em relaqáo aos estran- hos a notificaqáo nao impedirá que o segredo necessario seja guar- dado. Só ao tuberculoso desengañado nao convirá dizer a sua doenqa, se elle nao a sabe; que se nao diga, mas a notificaqáo será motivo para que a sua familia fique instruida do perigo e dos meios de evital-o, sem vexame para o pobre doente. Pelos dispensarios e pelas assistencia e vigilancia dos tuber- culosos em seus domicilios far-se-ia, assim, a profilaxia individual da tuberculose, isto é, a aplicacáo per parte dos proprios doen- tes dos preceitos destinados a cohibir a disseminaqáo do contagio genero de profilaxia que é da maior eficacia e importancia. Quanto á destruiqáo do bacilo, ella será fácilmente conse- guida pelo proprio doente ou pelos que o tratam, de acordo com as instruqoes que tiverem recebido do medico,' e pela desinfec- cáo periódica a que as administraqoes sanitarias mandarao proce- der na residencia do doente. Esta desinfecqáo, cuja extensáo, intensidade e frecuencia seráo reguladas pelo gráo de contami- naqáo observada, deverá, sempre, ser executada de modo a nao constituir urna causa de vexame ou de prejuizo, para o que os recursos da desinfecqáo moderna nos fornecem ampios meios. Homens praticos e sabidos, es inglezes, americanos e euro- peus, compreenderam desde logo que um mal táo generalisado co- mo a tuberculose nao poderia ser combatido sináo por processos que estivessem ao alcance dos recursos dos governos e das associa- qoes e fossem fácilmente aceitos por aqueles a quem elles devesem ser aplicados. Na Inglaterra, recentemente, o Governo adoptou oficialmente o dispensario como base da campanha nacional con- tra a tuberculose, tomando por tipo o Dispensario Victoria, de Edimburgo, fundado em 1887 por Philip, o pioneiro do sistema do dispensario naquele paiz. Nos Estados Unidos, o regimen des dispensarios anti-tuber- culosos tem se desenvolvido de modo extraordinario, merecendo especial menqáo o Estado de Pensylvania, onde o respectivo governador os instituiu oficialmente, tendo sido votada em 1908 para a instalaqáo delles, a quantia de 600.000 dollars, e tendo sido incalados logo 67. O Dispensario Victoria, de Edimburgo, que é o typo a aconse- Ihar, compreende: 1 sala de espera, 1 sala de registro dos doentes, 2 vestiarios ( para homens, 1 para mulheres), 2 salas de consulta, 1 laboratorio, 1 gabinete para laryngoscopia, 1 deposito de drogas e alimentos. Especificadamente, as suas funqoes sao: l.°) Receber e examinar os doentes, colher e manter em dia a observacáo medica de cada um. 2.°) Proceder aos exames bacteriológicos necessarios. 145 3.°) Instruir os doentessobre o melhor modo de se tratarem e sobre os meios de impedir ou reduzir ao minimo os riscos de in- fecpáo para os outros. 4.°) Fornecer medicamentos, escarradores, desinfectantes, e, quando as condjpoes do doente o exigirem, alimentos e roupas 5.°) Fazer visitar os doentes em suas residencias por medi- co e por enfermeira habilitada, para instituir e acompanharo tratamento delles, ver quais os seus meios e modo de vida e observar as condipóes higiénicas do predio. 6.°) Escolher os doentes mais proprios para o internamento nos hospitais e tratamento nos sanatorios. 7.°) Orientar e informar os doentes, suas familias ou compa nheiros e todas as pessoas interessadas, em geral, sobre qualquer questáo relativa á tuberculose. A esses fins, devemos acrescentar, a desinfecpáo periódica das habitapoes e das roupas dos doentes, conforme já dissemos. Os norte-americanos empregam aínda, nos dispensarios, com muito bons resultados o chamado método da classe (the class method), inaugurado em Boston, em 1904, pelo Dr. Joseph H. Pratt. Consiste elle em dividir os doentes em classes ou gru- pos que semanalmente ou quinquenalmente se reunem no dis- pensario para receberem instrupáo higiénica do medico,darem con- ta da marcha da sua doenpa e comunicarem as duvidas que ten- ham. A cada doente, para isso, é fornecida urna caderneta na qual elle deve registrar dia a dia a sua temperatura, os incómodos que sentiu, o numero de horas de repouso ao ar livre, o alimento que tomou, o somo, etc. O medico, instruindo-os anima-os e es- tabelece entre elles certa emulapáo de ver quem melhorou mais o que resulta em esforpos salutares. Alguns médicos, como o Prof. Solis Cohén, de Philadelphia, para estimular aínda os doentes variar a monotomía que, com o seu repetir, podem ter estas pa- lestras, faz cóm que ellas sejam feitas as vezes pelos proprios doentes, escolhidos entre os mais inteligentes. Ao regimen dos dispensarios liga-se a do tratamento domiciliario da tuberculose, entendendo-se por isto o emprego, em casa, dos processos e do regimen dos sanatorios. Os sanataorios sao, certamente, a instalapáo ideal para a cu- ra de tuberculose, mas em toda a parte do mundo tem sido impo- ssivel tel-os em numero bastante, alem de que as condipoes da maior parte dos doentes nao Ihes permite a entrada nelles. Do exame de estatisticas cuidadosas, Knopf tirou a conclusáo de que a cada obito por tuberculose correspondem 8 tuberculosos vivos diseminadores de bacilos; por esse processo podemos avaliar o numero de tuberculosos do Rio de Janeiro erri 24.000. Aínda mesmo tomando-se nesses números apenas os tuberculosos nos periodos e ñas formas da doenpa propicios á cura, aínda mesmo tomando-se sómente aqueles em condipoes de poderem ficar nos 146 sanatorios o tempo preciso, aínda assim as possibilidades financei- ras ficariam muito aquem das necessidades, se se tratase de con- truir sanatorios para todos elles. A maioria dos tuberculosos já se trata em casa, mesmo nos paizes que tem sanatorios; mas a regra é que se tratem mal, ou por ignorancia, ou por desidia, ou por pobreza, ou por abandono do medico. Ora, raramente haverá obstáculo insuperavel que impida a aplicapáo, em domicilio, do regimen e dos processos de cura dos sanatorios. A questáo está em ensinar o doente, dirigil-o, animal-o, ajudal-o. A base do regimen sanatorial é o ar puro, o ar livre; mas em toda casa é posivel ter a janela aberta noite e dia, é possivel instalar locáis de cura nosjardins, nos pateos ñas varandas, nos balcoes, nos telhados. Nao seráo instalapbes luxuosas, mas seráo eficazes. Assim, pelo isolamento e tratamento do tuberculoso, atacare- mos a tuberculose na sua fonte principal de contagio. Restará a de origen bovina, menos importante. Esta poderá ser pratica e seguramente evitada pela obriga- toriedade da esterilissapáo do leite e do créme para a fabricapáo da manteiga, a menos que certificadamente puros. Com a organisagáo que modernamente sao obrigadas a ter as administrapóes sanitarias, nao nos parece inexequivel o pla- no que tragamos. Via de regra, fóra de lances epidémicos, hoje ca- da vez mais raros com as defesas que se Ihe opoem, a situapáo das administragoes de higiene publica é a de urna paz armada que deixa aos funcionarios tempo suficiente para que se ocupem um pouco mais da tuberculoso, a epidemia endémica de todos os paizes. Na execugáo de um programa como este, numerosos detalhes teráo que ser resovidos, que náosáoaqui tratados, mas pensan- do em todos elles com espirito pratico, nao vemos nenhum que constitua impedimento sério. As relapoes, por exemplo, entre as aoutoridades sanitarias eos médicos assistentes. A este respeito deverá ser rigorosamen- te estabelecido que a intervencáo da autoridade sanitaria nao concorrerá de modo algum para se substituir á do medico as- sistente, privando-o de ganhar os seus honorarios; devendo li- mitar-se, com os doentes que tiverem medico assistente, a acom- panhar e a guiar o isolamento do doente e as desinfecpoes nece- ssarias. Haverá a condsiderar igualmente que os doentes instruidos 147 e cuidadosos nao precisaráo ser visitados táo a miúdo, como os ignorantes e os pobres, junto dos quais a aqáo higiénica deve ser mais solicita e mais repetida. Tal é, em suas linhas gerais, a profilaxia pratica da tubercu- loso que reputamos de mais fácil conseguimento e aplicagáOe Ao mesmo tempo devemos ir perdíante no esforqo de conseguir todos os outros'elementos de combate á tuberculoso, segundo o tri- plico objetivo: animal receptivo, bacilo virulento oportunidade in- fectuosa. Em relaqao ao primeiro, devem ser destacados a cultura física de crianga e da mocidade e as escolas ao ar livre; em relapáo ao ultimo, a diminuigao da poeira, a extingao das moscas e a educagao do escarro. As vidas que se poupem ou que se prolonguem activas com 'aplicaqáo de semelhante profilaxia compensaráo de cento por cen- ío as despezas que se fizerem por conseguil-a. CONCLUSOES I) O isolamento do doente e a destruido do bacilo sao os princi- páis elementos do combate á tubrculose. 2) O isolamento do tuberculoso, isto é a impossibilidade delle disseminar os bacilos que elimina, pode ser seguramente obiida sem a sua segregaqao da sociedade, pela pratica de alguns preceitos higiénicos, poucos e facéis. 3) Reconhecendo a utilidade e necessidade dos hospitais e sana- torios para tuberculosos, pensamos que a profilaxia da tuberculoso pode ser levada a efeito pelos dispensarios e pelo tratamento domici- liario, coadyuvados por urna legislaqao satnitaria adequada. 4) A notificaqao da tuberculoso deve ser obrigatoria. 5) Sem exclusao da iniciativa particular, antes promovendo-a o incitando-a; julgamos que os dispensarios devem ser instalados, e dirigidos pelas administracqoes de higiene publica, em numero proporcionado ao de tuberculose de cada localidade. 6) Só deverá ser permitida a venda do leite esterilisada e a da manteiga feita com créme esterilisado. 148 discusión El Dr. Enrique León García aplaude calurosamente el trabajo del señor Delegado por el Brasil, doctor Barboza, y pide la aprobación de la Sección para las cinco primeras conclusiones sin mayor discusión; pero extrema que la restricción contenida en la 69 conclusión referente a la prohibición de la venta de leche que no sea esterilizada, debe ser materia de estudio mas detenido. La esterilización industrial de todas las leches para el consumo de adultos y niños ofrecería en la práctica serios inconvenientes: Io.-Elevación del precio de venta y, por corsiguiente, dificultad de su adquisición para los tuberculosos pobres, que son los más; 2o.-Falsa seguridad para el consumidor, ya que el comerciante puede suministrarle un producto no estéril diciéndole que lo es; 3°.-En muchas ciudades americanas no sería económicamente posible hacer instalaciones suficientes para su consumo; y 4°.-La aprobación incondicional de esta restricción se opera al ideal hi- giénico del establecimiento de lecherías-modelo, que suministran leche estéril sin la intervención del calor. Hicieron también uso de la palabra combatiendo la sexta conclusión los señores doctores Carlos A. García, Domingo Rey, Rómulo Eyzaguirre, D. E. Lavoreira y el doctor Nicolás Lozano, quien propuso la siguiente fórmula que fué aprobada; «Es indispensable que la leche de consumo sea estéril ó este- rilizada; los poderes públicos deben traducir en hechos esta reso- lución de la Sección de Higiene del Congreso Médico Latino Ame- ricano en sustitución de la última conclusión del doctor Barboza y acetada por éste, fué aprobada por la asamblea, El doctor Lozano cedió entonces la presidencia al doctor Barboza, delegado del Brasil, el que agradeció la designación en frases adecuadas. Estudio sanitario del agua potable de Lima el Dr. Julián Arce (Lima). I* L agua que corre por las cañerías de Lima, procede de dos L^fuentes distintas: la.el agua subterránea de diversosestratos per- meables, captada á distintas profundidas (manantial de la Caja Real, galerías ó socavones filtrantes y pozos tubulares); y 2a. agua del río Surco la. El agua subterránea tiene su origen en las infiltraciones del Rimac, á través de los aluviones del delta y su pureza depende prin- cipalmente: Io de la distancia que recorre desde el punto de su des- prendimiento del río; 2o. de la naturaleza de los terrenos que atra- viesa; y 3o. de su profundidad. Es indudable que los canales y ace- quias, derivados del Rimac, que cruzan el valle, lo mismo que las irrigaciones, influyen en el régimen de las aguas subterráneas, así co- como en su composición y calidad. «Si el hombre, dice el ingeniero Adams, (1) no hubiera intervenido en la distribución de las aguas del río, construyendo acequias y canales de regadío, serían mucho menos complejos los problemas relativos al agua subterránea del delta, desde que ésta sola podría provenir de las infiltraciones laterales del río;mas las irrigaciones vienen á agregar otro elemento, esto es,las filtraciones verticales de las acequias y de las tierras irri- gadas». Si á esta circunstancia, se agrega la posibilidad de la conta- minación de las aguas por el hombre y los animales, ya sea en su área de captación ó en algún punto de su trayecto dentro de cierto perímetro, se comprende fácilmente, que para mantener su pureza es indispensable, á la vez que obras de defensa y seguridad, la mas esmerada vigilancia higiénica. Por desgracia,el servicio de agua potable de Lima no llena esos requisitos, de donde resulta que la calidad de las aguas que se ex- traen del subsuelo no es satisfactoria. Considero innecesario, por el momento, discutir los defectos de técnica sanitaria de que adolecen las obras de la atargea, debidos quizá, en gran parte,á que ellas no fueron estudiadas y proyectadas desde el principio, siguiendo un plan general que permitiera dotar á la ciudad de agua potable abundante y de buena calidad. Limitada primitivamente la provisión al manantial de la Caja Real y á los «cuatro riegos» del río Surco, las necesidades crecientes de la población exigieron la cons- trucción sucesiva de nuevas obras, que se hicieron sin cambiar la an- tigua y mala instalación que, infortunadamente, se conserva hasta el día. Como es natural,se aprovechó primero de las aguas subterrá- 't) Censo de la provincia constitucional del Callao. 1905-pag. 80. 150 neas mas superficiales,cuya simple captación no ofrecía dificulta- des ni exigía desembolsos considerables y cuando mas tarde no bastaron esas obras para atender á las demandas de los vecinos de Lima,se procedió á extraer de estratos acuíferos relativamente pro- fundos, la cantidad de líquido que faltaba. De este modo, preocu- pándose únicamente de aumentar el volumen del agua sin cuidarse de mejorar su calidad, se ha cometido el error higiénico de mezclar aguas superficiales (freáticas) de-mala calidad, con aguas surgen- tes, indiscutiblemente superiores, recojidas por los pozos tubulares á 40 metros más ó menos de la superficie del suelo. A priori, se podía pues asegurar, que la potabilidad de esas aguas reunidas de- bía ser enteramente aleatoria y en efecto, los trabajos del Instituto Municipal de Higiene confirman por completo esa aseveración.Así, los análisis bacteriológicos practicados en dicho Instituto por el doc- tor Manuel O. Tamayo, «poniendo en práctica los mas perfectos procedimientos», demuestran que «el agua délas galerías filtran- tes y de la Caja Real es potable, pero está constantemente expuesta á dej ar de serlo accidentalmente, por su imperfecta protección con- tra las contaminaciones» (1); es decir, que las aguas subterráneas de la atargea, son actualmente peligrosas para la salud de los habitan- tes de Lima, peligro que subsiste, aún en ausencia del bacilo de Eberth, si se tiene en cuenta que los bacilos del grupo tifo-coli,que hacen parte de su flora microbiana, son capaces de engendrar infec- ciones epidémicas (fiebres paratifoides). La verdadera significación higiénica de la presencia de los baci- los coli en las aguas de bebida, ha sido y es aún muy debatida. Para algunos, las aguas que contienen esos gérmenes deben ser considera- das como sospechosas y, por consiguiente, rechazadas del consu- mo, si no se las purifica préviamente. Fúndase esta opinión en el he- cho de que encontrándose habitualmente el bacilo coli en el intesti- no del hombre, su presencia en el agua acusa una contaminación por materias fecales, que muy bien pueden contener también el ba- cilo de la fiebre tifoidea, circunstancia que hace al agua bacterioló- gica é higiénicamente impotable.No siendo,pues,fácil,descubrir el ba- cilo de Eberth en el agua y no existiendo medio de distinguir el bacilo coli procedente del tubo digestivo del hombre sano, de aquel que procede del intestino de un enfermo de fiebre tifoidea, basta, se dice, la constatación del bacilo coli para declarar que el agua es sos- pechosa. Para otros,la presencia del bacilo coli no tiene significación alguna, desde que él existe abundantemente en la naturaleza, no so- lo en el tubo digestivo del hombre y de muchos animales, sino también en los terrenos sin cultivo, donde se multiplica libremente y de donde puede ser arrastrado por las aguas y por los vientos, de tal modo que es un gérmen ubicuitario, un saprofito banal y sin significación particular; más aún, Duclaux estima (2), «que se puede considerar á las aguas como la habitación natural del bacilo coli, con el mismo título que el tubo digestivo del hombre y (1) Caracteres bacteriológicos del agua potable de Lima-Manuel O. Tama- yo. 1908-pag. 7. (2) Citado por M. H. Vincent-Sur la signification du «bacillus coli» dans les eaux potables. Annales del; instituí Pasceur-Tomo XIX-pag. 124. 151 de los animales». De aquí deducen los partidarios de esta doctrina, que no hay derecho para asegurar que las aguas que contienen coli-bacilos, están manchadas, forzosamente, porexcretos humanos. Entre estas dos opiniones contradictorias é igualmente exageradas, dicen otros, hay lugar para una tercera que expresa sin duda la verdad y que debe ser aceptada por los bacteriólogos. Según esta nueva doctrina, la sola presencia del bacilo coli en el agua no signi- fica un peligro, sino en el caso de que se encuentre en número considerable, de modo, pues, que lo mas importante en el análi- sis bacteriológico de las aguas, no es ciertamente la comproba- ción de la existencia del bacilo coli, sino la determinación de su número en relación con el volúmen del líquido. Las aguas manchadas contienen el colibacilo en proporción elevada, en tanto que las aguas puras, cuando lo contienen, es en cantidad muy pequeña. Para el efecto, se ha fijado, arbitrariamente, la proporción de esos gérmenes compatible con la potabilidad, proporción que, como es natural, varía según el criterio de los investigadores. Pero surje ahora una nueva dificultad y es que los bacilos del grupo tifo-coli, son capaces de originar las llamadas impropiamente fiebres paratifoides (1), que si bien no tienen la gravedad de la ver- dadera fiebre tifoidea,constituyen sin embargo un factor incontes- table de insalubridad y un nuevo elemento en la epidemiología de las colectividades que hacen uso de las aguas que los contienen. Ha- ce mas de diéz años que se estudia con todo interés en los laborato- rios,la biología de los bacilos paratíficos pertenecientes al grupo tifo- coli y patógenos para el hombre. Se ha descrito y caracterizado dos tipos: A y B,de esos microbios y se ha comprobado su intervención directa en la etiología de las fiebres paratifoides, que son entidades morbosas completamente independientes de la fiebre tifoidea y sus- ceptibles como ésta de desarrollarse epidémicamente por medio del agua contaminada. En efecto, Sacquepee y Chevrel (2), estu- diando los bacilos paratíficos, dicen lo siguiente: «En primer lugar, si es cierto que los bacilos paratíficos son patógenos para el hombre, las reacciones morbosas que ellos provocan no presentan ningún carácter de originalidad; aparte de ciertos hechos excepcio- nales (icteria, abcesos, etc), las infecciones paratíficas revisten, se- gún su gravedad, ya el aspecto de la fiebre tifoidea ó del embarazo gástrico simple; clínicamente, se confunden pues con estas dos afecciones y el término de infección paratifoide expresa un diag- nóstico de orden biológico mas bien que' clínico. En segundo lu- gar, las grandes líneas de la etiología son las mismas que dominan la génesis de la dotienentaria, pues las contaminaciones de origen hídrico son las mas numerosas». Pero aún en el caso de que solo se tratara del colibacilo clásico, su presencia en el agua de bebida no es asunto baladí y sin significa- (1) Les bacilles dits «Paratyphiques» et les maladies dites «Paratyphoides». Par M. M. J. Courmont et Ch. Lesieur-La Presse Médicale. 1908-pag. 35. (2) Etudes sur les bacilles paratyphiques-Annales de 1'institut Pasteur-To- me XX-pag. 2. 152 ción higiénica, desde que está perfectamente comprobado que la virulencia de ese gérmen, como la de todos los demás, es susceptible de adquirir proporciones peligrosas. Así,Sanarelli (1) ha demostra- do que «el colibacilo extraído de los excretos de enfermos de fiebre ti- foidea, es mucho mas virulento que el colibacilo extraído de los ex- cretos de personas sanas» y, es muy posible que ocurra lo mismo en otros estados patológicos del hombre y de los animales. «Se recono- ce generalmente, dice Savage, que la virulencia del colibacilo in- testinal aumenta de un modo notable en los estados inflamatorios y anormales del intestino, inclusive la fiebre tifoidea». Fundándose en la virulencia ó mas bien patogenicidad del colibacilo tífico, algu- nos bacteriólogos han creído que ella podría servir para determinar el valor higiénico de las aguas de alimentación. Según esta hipóte- sis, las aguas que contienen bacilos coli patógenos para los animales, son de mala calidad,porque ellos revelan una contaminación fecal,en tanto que las que contienen bacilos coli nó patógenos, son de buena calidad y pueden ser usadas sin peligro. Levy y Bruns (2) sostie- nen, que solo el verdadero bacilo coli intestinal es patógeno. Desgra- ciadamente los hechos no confirman esta teoría,pues los experimen- tos de Savage demuestran que la patogenicidad del bacilo coli es una propiedad variable, que no puede servir, por consiguiente, de criterio seguro para la determinación de la calidad de las aguas. Hay, sin embargo, otros elementos bacteriológicos que permi- ten apreciar mejor la significación higiénica de la presencia del ba- cilo coli en el agua, independientemente de su número. Me refiero á la presencia simultánea de los microbios satélites, ó sea, de aque- llos gérmenes que acompañan al bacilo coli en el tubo digestivo del hombre y que se muestran con él en el agua contaminada. Tales son: Io. « las bacterias del grupo de las fluorescentes de Flugge» que pu- pulan en las materias fecales, en las orinas fermentadas, en las ma- terias orgánicas en descomposición, en los muladares, etc; 2o. los microbios anaerobios estrictos y muy especialmente el bacillus ente- ritides sporogenes de Klein, que para Thresh tiene una significa- ción de primer orden. « Los resultados de mi experiencia, dice este autor, (3) me autorizan á sostener que la presencia del bacilo coli en el agua solo es prueba absoluta de contaminación por materias fecales, cuando se descubre á la vez esporos del bacillus enteritides». Algunos investigadores dan igualmente gran importancia al estrep- tococo, que para Houston (4) constituye prueba cierta de la conta- minación reciente del agua: otros al proteus vulgaris que según las ob- servaciones de Terni (5), es el verdadero espión del bacilo tífico en las aguas de pozo. (1) Citado por R. Muir and J. Ritchic-Manual oí Bacteriology. 1899- pag. 341. (2) Citados por J. C. Thresh-The Examination oí Water and Water supplies 1904-pag. 144. (3) Ibid-pag. 149. (4) Ibid-pag. 154. (5) XIV Internationaler Kongress fur hygicne und demographie. IVBand- pag. 30. 153 El análisis bacteriológico de las aguas es, pues, una operación muy delicada, sobre todo cuando se trata de fundar en sus resulta- dos la aceptación ó el rechazo de una fuente de abastecimiento. Aparte de las grandes dificultades que ofrece la identificación del bacilo de la fiebre tifoidea, lo que hace que no tenga valor probatorio el resultado negativo del exámen en lo que se refiere á su constata- ción en el agua,acabamos de ver que es igualmente difícil y muy deba- tida lainterpretaciónquesedebe darálapresencia del bacilo coli,cuya identificación ofrece también dificultades, tanto por las modifica- ciones que puede experimentar en los diferentes medios donde habi- ta, cuanto por la falta de un procedimiento uniforme de investiga- ción que permita comparar los resultados. Así, Savage concluye de su estudio sobre «el exámen bacteriológico délos pozos superficiales» (11 que el bacilo coli típico implantado en el suelo, sufre algunas al- teraciones de carácter aunque no considerables y que los organis- mos mas cercanos á él, pero diferenciándose por uno ó mas caracté- res, tienen también significación como indicadores de contamina- ción fecal, de tal modo que su valor en ese orden está en razón di- recta de su grado de parentezco con el tipo clásico y por consiguien- te el número de esos gérmenes suficiente para condenar el agua que los contiene, es tanto menor cuanto mas se aproximan por sus carac- téres bacteriológicos al verdadero bacilo coli. Todos los investigadores reconocen las dificultades que existen para dar una definición precisa del bacilo coli, así como la necesidad de fijar, una vez por todas, los caractéres distintivos de esta especie vegetal, cuyas variedades, según Gordon y Houston, son muy nu- merosas. Con este fin, Houston propone como patrón el tipo flaginac, ó sea un microbio que: fl.-produce fluorescencia de color verde, en el caldo rojo neu- tro; ag.-desarrolla ácido y gas, en peptona lactcsada; in.-forma indol en el caldo; ac.-produce ácido y coagula la leche adicionada con tornasol (2). Por último, la relación entre el número délos bacilos coli y el volumen del agua, no es tampoco un criterio tan exacto que per- mita, por si solo, afirmar la buena ó mala calidad de las fuentes de abastecimiento. Así , por una parte, se ha dado el caso de aguas malas con muy pocos bacilos coli, y por otra, Thresh ha compro- bado la presencia de un gran número de esos gérmenes,en aguas de bebida libres de toda sospecha de contaminación fecal. Los hechos expuestos dejan, pues, en el ánimo, la duda acer- ca de la verdadera significación higiénica del bacilo coli, ya sea que se le considere como indicador de la contaminación del agua por materias fecales, ó como agente patógeno directo, y demuestran una vez mas, que el análisis bacteriológico no es concluyente sino (1) The Journal oí Hygiene. (2) Public Health, vol. XXI-pag. 260. 154 cuando sus resultados son perfectamente positivos;en cualquier otro caso, estos deben ser interpretados en armonía con los datos obtenidos por otros medios de investigación. Tal es lo que ocurre con el agua de Lima, como lo veremos mas adelante. 2a.-El agua del río Surco, que constituye la segunda fuente de abastecimiento, corre por una acequia descubierta y sin revesti- miento alguno, que atraviesa terrenos de cultivo y parte del ca- mino real. Dicha acequia recibe los desagües de las tierras cultiva- das vecinas y con el los las inmundicias déla superficie que las aguas de riego lavan y arrastran, así como las deyecciones del hombre y de los animales. A fin de que se aprecie con la mayor exactitud posible, el gra- do decontaminación de las aguas del rio Surco antes de su ingreso á la atarjea, llamo la atención hacia los siguientes puntos del trayec- to de la acequia,marcados en el plano adjunto: Io el punto a, donde existe un puente de palos y tablas mal unidos,recubierto de una espe- sa capa de tierrra;2° el punto b, donde hay un portillo abierto en la tapia que circunda la acequia por el lado del camino y que sirve á lecheros y transeúntes, para proveerse de agua, lavar vasijas, dar ■agua á las bestias, etc.etc.; 3o el punto c,en que el canal recibe el desagüe del potrero inmediato sembrado de papas y donde el agua ■cargada de detritos se cubre de una espuma verdosa que alcanza hasta 15 centímetros de altura (como se pudo observar el 24 de oc- tubre de 1908); y 4o. el punto d, en que la linea del ferrocarril cen- tral cruza la acequia. Siguiendo ahora el curso de este canal en los terrenos de la atargea,se vé que está destinado á llenar los dos fines siguientes: Io. regar los montes de la atarjea, cuyas filtraciones incrementan el caudal de las galerías; y 2o. alimentar el están- nue de «cuatro riegos». El ramal mas importante, desde el punto de vista sanitario, es, sin duda, el que conduce, casi directamente, el agua de la acequia al pozo A,que recibe á la vez las aguas subterrá- neas de las zonas norte y este; y digo casi directamente, porque el estanque llamado de decantación ó sedimentación y que es, al mis- mo tiempo, un reservorio de las aguas de la Caja Real en las épo- cas de abundancia, no reune, ni en cuanto á su construcción, ni en cuanto al tiempo que las aguas permanecen en él, los requisitos que la ciencia sanitaria prescribe para los estanques de sedimenta- ción . Vienen en seguida, en orden de importancia , los ramales oue riegan el monte que está hácia el ladodeQuiróz y el monte de la«Ca- ja nueva» frente al cerro Santa Rosa. El primero,alimenta con sus filtraciones los socavones H y G, que forman con el «pozo grande» un resorvorio de agua filtrada; el pozo H1 abierto á pocos metros de distancia del socavón H, recibe las aguas excedentes que corren por la superficie. El segundo ramal, contribuye también á aumen- tar las filtraciones del « socavón central». Independientemente de la acequia de los « cuatro riegos» exis- ten otros canales, derivados del mismo origen , que corren por los terrenos cultivados y montuosos de la atarjea , situados hácia el norte y este, respectivamente. Considero innecesario tratar del valor higiénico de las aguas que circulan por la red de canales déla atarjea, desde que su impo- 155 labilidad es, á todas luces, manifiesta. A la circunstancia, por de- más desfavorable,de tener su origen en el río Surco, que es un sim- ple canal de irrigación, se agrega el hecho'gravísimo de su contami- nación intensiva á lo largo del trayecto que recorren, hasta que se mezclan con las aguas subterráneas; basta en este caso el simple exámen físico, para condenar su empleo como aguas de bebi- da. Descritas someramente las fuentes de abastecimiento de Lima, ha llegado el momento de exponer nuestra opinión acerca de la cali- dad de las aguas que consumen los habitantes de la capital. Pocos asuntos hay en higiéne pública mas difíciles y delicados, que la determinación de la calidad del agua de bebida, no obstante el valiosísimo concurso de la microscopía y de la bacteriología apli- cadas á la higiéne. I la razón es muy sencilla: el agua es un líquido complejo, de composición variable,dependiente de las condiciones del medio y cuyos componentes minerales, así como su fauna y su flora, oscilan en límites considerables, sin que tal variación signi- fique forzosamente un cambio en el valor higiénico de ella. En otros términos,no hay una fórmulaprecisa: química,bacteriológica obioló- gica, que permita, por si sola,afirmar categóricamente la buena calidad delagua;mas aún,los resultados combinados de los análisis químico bacteriológico y micrográfico, con ser tam importantes como son, no bastan para llegar álaseguridad completa,tal como la exigen los más vitales intereses de la colectividad, respecto de la buena calidad del agua destinada á la alimentación. Así, en lo que se refiere al exá- men químico, el agua puede resultar excelente y sin embargo ser impotable, por contener gérmenes patógenos como el de la fiebre ti- foidea, por ejemplo; el exámen micrográfico, puede demostrar la ausencia de materias ó partículas extrañas y de especies vegetales ( distintas de las bacterias ) ó animales sospechosas y sin embargo, ser el agua impotable por contener el bacilo tifógeno; y por último, el exámen bacteriológico puede dar los resultados mas satisfacto- rios y probar que las bacterias presentes no son peligrosas, ni por su número, ni por su calidad, y con todo, el exámen de la fuente, la ins- pección topográfica del terreno que le sirve de lecho y que le rodea, el análisis sanitario del agua en una palabra, puede revelar la exis- tencia de un peligro inminente de contaminación grave, que la hace, por este solo hecho,inadecuada para el consumo del hombre. Es decir, que el agua puede ser inmaculada, ó sea, exenta de gérmenes nocivos y sin embargo no ser inmaculable o sea, libre de todo peli- gro de contaminación fecal. El análisis sanitario es, pues, el comple- mento obligado de los otros análisis y sus resultados deben servir para confirmar ó interpretar acertadamente,los resultados obtenidos por los demás medios deinvestigación.La importancia y utilidad del exámen sanitario se hacen mas evidentes y palpables, cuando se tra- ta de calificar las aguas que contienen bacilos coli en pequeña canti- dad, en cuyo caso la significación higiénica de la presencia de este gérmen, depende, esencialmente, del resultado del estudio sanitario de la fuente, practicado en toda la extensión de ésta, inauirien- do con el mayor cuidado los datos que pueden servir para formar- se un concepto claro del verdadero origen de la contaminación. 156 Este examen debe ser practicado,siempre, por el ingeniero que estudia la dotación de agua potable, especialmente cuando no existe estudio hidrogeológico de la región, y,por consiguiente, le afecta a él solo la responsabilidad de la elección de la fuente. Los datos así obtenidos deben formar parte de la memoria explicativa del proyec- to y deben ser enviados, íntegramente, con las muestras respectivas del agua,al laboratorio encargado del análisis.Solo con estas condicio- nes se puede esperar del bacteriólogo un fallo acertado, que inspi- re plena confianza y permita adoptar el plan mas conveniente. Por idéntico razonamiento, el bacteriólogo á quien se pide opinión acerca de la calidad del agua de un servicio público que contiene ba- cilos coli, no debe asegurar que es potable si no ha practicado el exá- men sanitario de la fuente y averiguado, con toda certidumbre, que esos gérmenes no tienen procedencia peligrosa aunque su núme- ro sea muy pequeño. En estos casos la presencia del bacilo coli es un síntoma, un fenómeno anormal,puesto que las aguas perfectamente puras no lo contienen, cuya patogenia es indispensable dilucidar por medio del examen clínico de la fuente, que permitirá, sin duda, interpretar correctamente el síntoma, y por consiguiente, formular, con toda presición, el diagnóstico sanitario del agua. Es conveniente advertir, por más que parezca innecesario, des- pués dolo dicho anteriormente, que el exámen ó análisis sanitario, á pesar de su gran importancia,no basta tampoco por si solo para esta- blecer la potabilidad del agua, aunque si es bastante para demostrar su impotabilidad. La determinación de la potabilidad, hay que re- petirlo, debe ser siempre función de todos los medios de análisis. «So- lo después del estudio en conjunto de los resultados obtenidos por el exámen de las propiedades físicas del agua, por el análisis químico, bacteriológico y micrográfico; después del estudio geológico de los terrenos que ella atraviesa, del exámen topográfico de la región, de la crítica de las causas de polución, etc., se llega á decidir,no sin difi- cultad en muchos casos, si el agua puede servir al consumo». Ogier y Bonjean. (1). Ahora bien, el exámen sanitario de la atarjea y de sus inme- diaciones, demuestra,á la vez que la ímpotabilidad del agua del río Surco, la mala calidad de las aguas subterráneas superficiales, debi- da tanto á la intensa polución de las aguas corrientes, como á las malas condiciones del filtro encargado de purificarlas. En efecto, las aguas oue saturan el primer estrato permeable proceden, como ya se ha dicho, de las filtraciones laterales del Ri- mac y de las filtraciones verticales de las acequias y riegos que co- rren por la superficie. «Las filtraciones que alimentan la atar- gea de Lima, dice el señor ingeniero doctor T. Elmore, en su notable trabajo sobre el «Régimen de las aguas filtrantes del Rimac», dependen en gran parte de las cangrejeras y riegos del río Surco» (2). Admitiendo pues,oue las filtraciones laterales del Rimac llegan pu- ras á las galerías de captación, en virtud de la distancia que reco- (1) Traite dT.ygiene-Le sol et 1'eau. P. Brouardel et E. Mosny-pag. 217. (2) Boletín del cuerpo de ingenieros de minas del Perú. No. 13-pag. 24. 157 rren á través del cascajo, es evidente que la mala calidad del agua de la primera capa, se debe á las filtraciones verticales que atravie- san el suelo poroso de la atargea, llevando consigo gran parte de sus impurezas. En efecto, las aguas de riego, de suyo impuras, lavan y arras- tran los detritos é inmundicias que cubren el suelo y que ellas depo- sitan después en las diversas capas del terreno que les sirve de fil- tro, engrasándolo é inutilizándolo para la función depuradora.Para formarse idea del grado de suciedad de esas aguas, basta ver en el plano adjunto, las áreas ocupadas por los montes, pastos y de- más tierras cubiertas de guano, que ellas inundan y saturan.En es- tas condiciones de impureza, realmente insuperables, llegan las aguas corrientes á lasuperficie del filtro encargado de purificarlas. Ahora bien, el filtro, es decir, el terreno que ellas deben atravesar para llegar á la primera napa,carece de todos los requisitos que de- ben tener los buenos filtros. En primer lugar,carece de homogenei- dad y continuidad, especialmente en las zonas montuosas y panta- nosas de la atarjea;en segundo lugar,no tiene espesor uniforme,dan- dose el caso del monte de la Caja Real, donde el agua subterránea está á menos de dos metros de la superficie; y en tercer lugar, para no extenderme demasiado, carece de valor higiénico, porque, ade- más de las consideraciones anteriores, hay la circunstancia de que las capas filtrantes no se limpian ni renuevan, á pesar del engrasa- miento continuo que sufren por las impurezas que las aguas dejan en ellas. Si se comparan, pues, las condiciones en que se realiza la filtra- ción en los terrenos de la atarjea,con las que se observan en las ins- talaciones destinadas a la filtración artificial; si se recuerda que en éstas las aguas del río no ván á los filtros sino después de sufrir diversas operaciones preliminares (sedimentación,prefiltración, coagulación, etc.) que las despoja de gran parte de sús impurezas, lo que facilita la acción depuradora y aumenta la duración de los lechos filtrantes; si se considera por último, que en la atarjea de Lima, lejos de preocu- parse de disminuir precautoriamente las impurezas del agua del río, se la derrama, á mayor abundamiento, en terrenos de monte y de pastos, ricos en estiércol-como los que existen en la Caja Real á los lados del socavón filtrante que'vá de ese manantial al pozo «A» y los que existen también á los lados de la acequia de cuatro riegos- para que se filtre y purifique, hay que concluir, sin necesidad de más pruebas, que el agua que pasa á través de ese filtro inmundo no pue- de ser de buena calidad y por consiguiente que el agua de la primera napa.formadaengran parte por aquella,esigualmente mala e impota- ble. Asi se explica el resultado del análisis bacteriológico, que de- muestra ,1a presencia de bacilos coli y de bacterias del grupo de las fluorescentes de FLUGGE.en el agua de esa procedencia, lo que ya hacía sospechar una contaminación fecal,que el exámen sanitario de la atarjea ha permitido comprobar del modo mas concluyente;la significación higiénica del bacilo coli, en este caso, no admite pués ninguna duda, desde que se ha podido descubrir su origen fecal,he- cho que basta por si solo para declarar impotable el agua del estra- 158 to superficial, aunque no contenga sino un número relativamente pequeño de esos gérmenes. Juzgo importante insistir en la mala calidad del agua subterrá- nea superficial de la atarjea,porque hay la creencia en el público y aún en los profesionales, de que lo único que daña la dotación del agua de Lima,es la cantidad de ese líquido que se toma directamen- te del río Surco.Suprimiendo los cuatro riegos y limitando el abas- tecimiento á las aguas del manantial de la Caja Real y de las gale- rías y pozos tubulares,se cree que Lima disfrutará de una provisión de agua perfectamente potable. El problema se reduce, pues, para las personas que así piensan, á construir nuevos socavones filtran- tes ó á aumentar el número délos pozos tubulares,á fin de reempla- zar el agua de los cuatro riegos, sin alterar las obras actuales de la atarjea. Así, el señor H. J. B. Powell, ex-ingeniero sanitario del Concejo Provincial,sostiene en el estudio que presentó á esa corpo- ración el 13 de setiembre de 1904 sobre «La reforma y mejora del agua potable de la ciudad»,que estas consisten esencialmente en la supresión del agua del río Surco. Presenta, para el efecto, dos pro- yectos de aumento déla dotación,partiendo déla base de cuarenta millones de litros por veinticuatro horas que deben suministrar las galerías y pozos de la atarjea,inclusive el manantial de la Caja Real, más veinte millones que propone tomar délos manantiales de Cha- carilla, cantidad que él considera«como auxiliar de la actual dota- ción.á fin de hacerla llegar á sesenta millones de litros diarios,que- dando suprimida la del río Surco». Agrega después: «Respecto á la atarjea misma será, por supuesto, necesario abolir por completo la dotación proveniente de los «Cuatro riegos» del río Surco, como ya se ha manifestado;pues el hacer servir esa dotación como agua po- table,es una verdadera abominación y una constante amenaza pa- ra la salubridad pública.Por lo demás,no nos proponemos introducir ninguna otra alteración en las actuales obras de la atarjea» Las pala- bras del señor Powel, que he subrayado, demuestran oue, en su concepto, las galerías y socavones de la atarjea están bien cons- truidos y protejidos y que la calidad del agua subterránea, cual- ouiera que sea la profundidad del estrato que la suministra, es inobjetable, opinión que, como se acaba de ver, es inexacta. Comprobada la mala calidad del agua potable de Lima tanto desde el.punto de vista bacteriológico,como sanitario, asi como las deficiencias e imperfecciones d? las obras y servicios de la atarjea, punto este último oue no he querido agotar réstame exponer la deplorable influencia que ella ejerce en la salubridad de la ciu- dad. Al lado de los reactivos químicos y bacteriológicos, que deter- minan el valor higiénico de las aguas, hay otro reactivo de mayor importancia y significación, que revela con exactitud matemática la calidad sanitaria de aquellas. Ese reactivo es el hombre, ó mejor dicho, la colectividad que consume esas aguas y cuya mortalidad y morbosidad denuncian,seguramente, la contaminación específica de la fuente de abastecimiento.En el caso presente,la cifra de lasde- funcionesproducidas porlafiebretifoidea,ya que noes.posible conocer la de los casos de esa enfermedad por falta de ley que haga obli- CURVA DEL DESARROLLO DE LA FIEBRE TIFOIDEA EN LIMA DESDE EL AÑO 1901 A 1910 Coeficiente por cada 10000 habitantes 159 gatería la declaración de las enfermedades infecto contagiosas, de- muestra ó confirma mas bien, la mala calidad del agua que be- ben los habitantes de Lima. En efecto, estudiando año por año la marcha de la fiebre tifoidea apreciada por la mortalidad que produ- ce, se vé que ella grasa endémica y epidémicamente en la ciudad, es decir, que actúa como factor permanente de letalidad que mul- tiplica sus ataques y aumenta el número de sus víctimas, en cier- tas épocas del año. La gráfica que acompaño y que representa en conjunto, las oscilaciones de la mortalidad tífica desde 1901 hasta 1910 inclusive, revela: Io que la fiebre tifoidea alcanza su ci- fra máxima de letalidad en marzo,en cuyo mes la gráfica presenta un ángulo agudo muy pronunciado; 2o que la cifra mínima corres- ponde á setiembre; 3o que el aumento de la mortalidad, á par- tir de setiembre, está representado por una línea ascendente bastante pronunciada, apenas interrumpida por un platillo que co- rresponde á noviembre; 4o que el descenso de la mortalidad está re- presentado por una línea regular firmemente descendente.hasta el vértice del ángulo que marca la cifra de julio.continuándose por un platillo hasta setiembre; y 5o que la curva en su totalidad recuerda ó corresponde, mejor dicho, á las gráficas de las enfermedades ende- mo-epidémicas. Ahora bien, si se analiza desapasionadamente, los diversos medios que la ciencia reconoce como susceptibles de trasportar y trasmitir la fiebre tifoidea, y se estudia la participación que ellos pueden tener en la marcha de esa enfermedad en Lima,se llega á la conclusión deque el primer factor de tifogenesis en esta capital es el agua potable.Reconozco la importancia del contagio,el peligro real y evidente que constituyen para a colectividad los portadores provisorios y sobre todo los portadores crónicos del bacilo tífico, la influencia de los alimentos contaminados, de las ropas manchadas por las excre- ciones dé los enfermos, etc. etc.; pero sostengo a pesar de todo, que ninguno de estos factores, ya sea que se les considere aislada ó colectivamente, pueden explicar la endemo-epidemia tífica de Li- ma: ellos contribuyen sin duda, en buena parte, á elevar el guaris- mo de las infecciones eberthianas, pero su participación en la insalubridad urbana es inferior á la que corresponde al agua po- table;con el trascurso del tiempo y si persisten las condiciones actua- les,la influencia nociva de los portadores crónicos del bacilo,alcanza- rá, sin duda, proporciones alarmantes, porque el agua de la atarjea continuará aumentando su número. La comparacian de las curvas que representan las epidemias de origen hídrico,como las de Lima, con las que representan las epidemias producidas por el contagio.es asimismo muy demostrativa, pues en las primeras,la curva presen- ta fuertes ondulaciones, que en las últimas, están remplazadas por un platillo bajo y muy prolongado. «La contaminación continua del agua,dicen Brouardel y Thoinot origina en la colectividad una endemo-epidemia tífica, es decir, casos llamados esporádicos, aisla- dos, mas ó menos numerosos, y de tiempo en tiempo un brote (pou- sée) epidémico más ó menos violento». Esto es precisamente lo que ocurre en Lima con la fiebre tifoidea y el agua potable, como tuve ocasión de manifestarlo en 1908 al Consejo Nacional de Higiene, 160 cuando afirmé que: siempre que en una ciudad grasa la fiebre ti- foidea revistiendo los caracteres de una endemo-epidemia, se puede asegurar que el agua potable es de mala calidad. CONCLUSIONES. la.-La fiebre tifoidea es endemo-epidémica en Lima; 2a.-El agua potable, tanto desde el punto de vista bacteriológico como sanitario, es de mala calidad 3a.-La causa principal de la endemo-epidemia tífica, es el agua de bebida ; y 4a.-Las obras de la atarjea adolecen de graves defectos de técni- ca sanitaria, que dañan la calidad del agua, independientemente de los cuatro riegos del río Surco. DISCUSION Terminada la lectura de este trabajo el doctor Barboza pro- puso y la asamblea aprobó la siguiente moción: «La Sección de Higiene del 5o Congreso Médico Latino Ame- ricano formula un voto para que los poderes públicos tengan en consideración las conclusiones del trabajo del doctor Arce para el efecto de las modificaciones que deben realizarse en el servicio de abastecimiento del agua potable de Lima». Algunas palabras sobre el ensayo de clasifica- ción de las enfermedades Porel Dr; f^. P. Sauri (de Lima) Hace 6 años aproximadamente,que se estableció, de manera obli- gatoria, el uso de la clasificación del Prof.BERTiLLON en nues- tras estadísticas hospitalarias. Generalizado su empleo, se compren- dió inmediatamente la importancia primordial que una clasificación encierra tanto para las poblaciones y hospitales como para los facul- tativos en particular. Desde esa época hasta el presente, todas las ramas del arte médico, la Etiología, la Fisiología patológica y la Patogenia, han su- frido una verdadera revolución. Los modernos conceptos sobre la Anafilaxia,el papel cada vez creciente que desempeñan las glándulas de secreción interna,el enorme adelanto de la Parasitología,todo ha contribuido á una mejor diferenciación de las enfermedades bajo el punto de vista etiológico;dando como resultado que la clasificación del Dr. Bertillon sea insuficiente. Basada en un sistema de numeración continua, que llega hasta el número 179, se vé que solo las enfermedades generalizadas hoy conocidas abarcan mas de la tercera parte del número total. Analizando someramente los diversos grupos de dicha clasifica- ción vemos, en el Io.-«Enfermedades generalizadas».-en íntima agrupación, las intoxicaciones con las enfermedades del tejido san- guíneo; las enfermedades de etiología y patogenia conocidas Enfer- medad de Adison,Bocio exoftálmico,con aquellas que hasta hoy las tienen en completa obscuridad, como la Diabetes, el reumatismo crónico. Los Tumores blancos y el mal de Pott lesiones que, en la gran mayoría de los casos, son enteramente locales y, por último, bajo el número 19.-todas las otras enfermedades epidémicas, sin denominación, cuando tienen interés primordial para la Demogra- fía. En el grupo 2o.-«Enfermedades del sistema nervioso» se en- cuentran el Tétanos y la Meningitis cerebral epidémica, enfermeda- des infecciosas, con gérmen conocido. Las múltiples enfermedades del sistema nervioso, que constituyen hoy entidades mórbidas in- destructibles y, por consiguiente, inágrupables bajo una sola cifra, faltan en totalidad. Entre las enfermedades del Aparato respiratorio, encontramos las de la Glándula tiroides y entre las del aparato digestivo, las del 162 Bazo, órganos que no pertenecen á estos ao'aratos ni com anexos y cuya fisiología patológica ha avanzado en forma tal, que sus lesiones merecen ocupar lugar aparte. No queremos prolongar este examen,, pero al recorrer la clasificación Bertillon,s6 comprende que si ella fué importante en épocas pasadas, en la actualidad resulta deficiente. Estas razones nos han impulsado á emprender el ensayo de una clasificación,que.para ser de verdadera utilidad, debe llenar los si- guientes requisitos: Io.-Comprender todas las enfermedades y lesiones, suscepti- bles de presentarse. 2o-Tener sus agrupaciones ajustadas al estado actual de nues- tros conocimientos; 3o.-Ser clara y rápida en su manejo. Hemos pasado en revista todos los sistemas posibles,, el alfabé- tico, el numérico, el decimal, obteniendo únicamente fracasos. Basar una clasificación, en la etiología y patogenia puras, es al- go imposible de ejecutar, pues apesar de todo lo adelantado en esta materia,quedan infinito número de enfermedades de patogenia obs- cura y etiología desconocida. Anatómicamente no pusde hacerse clasificación, pues, añn agrupando los órganos por aparatos, se encontrarían gran número, de enfermedades, que por atacar órganos de distintos aparatos no- podrían ser clasificadas. No nos queda sino un solo camino; el eléctrico y tomando bajo, esta base todo lo que puede ser útil, todo lo que la etiología,,1a ana- tomía y la fisiología pueden darnos, hemos formado nuestras agru- paciones. En cada una de ellas empleamos el sistema de numeración cou- tínua, para determinar las enfermedades ó lesiones y rstas se en- cuentren colocadas siguiendo un orden alfabético, no olvidando tener en consideración para las denominaciones de ellas las leyes dictadas por la costumbre, así decimos: Parálisis infantil; y entre paréntesis: Poliomielitis anterior aguda del niño. Bajo este punto de vista,la clasificación es alfabeto-numérica designándose cada grupo por una letra mayúscula y cada enferme- dad de él por un número. Existe en muchos casos verdadero interés, en conocer las diver- sas formas de una enfermedad, para poder determinar la frecuencia de ellas y con tal objeto agregamos a cada una las formas en que puede presentarse, señaladas por una letra minúscula. Reasumiendo tendremos, una agrupación señalada con su letra mayúscula; dentro de ella las diversas enfermedades que compren- de, por orden alfabético, señaladas con un número; y en cada una de ellas las formas con las que se presenta, indicadas con una letra minúscula, constituyendo el conjunto para cada enfermedad, lo que desde este momento podríamos llamar su fórmula patológica. Por ejemplo: Septicemia pestosa A 32-d Tiña tundente peladoide C 22-d 163 Parálisis radial D 55-o Pericarditis tuberculosa E 47-c Oclusión intestinal por invaginación F 65-c Rinitis espasmódica G 39-d Se comprende con facilidad, que siendo muy grande el número de enfermedades y todavía más, el de lesiones seria imposible indi- car cada lesión en cada órgano por un número, pues estos se multi- plicarían al infinito. Para salvar esta dificu;tad dentro del marco de la fórmula patológica establecida, empleamos un sistema de progre- siones, cuyo mecanismo puede apreciarse con facilidad, revisando el grupo de enfermedades y lesiones del Aparato locomotor, en el cual, las lesiones están señaladas por un número de orden y la región, parte blanda, articulación, hueso, con una letra minúscula. Por ejemplo: Herida contusa del antebrazo M3-a " brazo M3-e " cuero cabelludo M3-f pié M3-1 Entórsis del hombro M3-i " pié M23-j " puño M23-k Osteo-periostitis del maxilar inferior M34-n radio M34-S En los otros grandes grupos, la reunión en progresiones es, en el fondo, semejante, pero como no presentan las ventajas del aparato locomotor, que puede dividirse en diferentes secciones, los núme- ros de orden corresponden á los órganos y las letras minúsculas á las lesiones comunes. Abceso cerebral Dl-a Abceso cerebeloso D2-a Hemorragia medular D4-1 Hemorragia cerebral DI-1 Hemorragia cerebelosa D2-1 Entremos ahora, en el estudio de los grandes grupos en que se haya dividida la clasificación y en los cuales,justo es reconocerlo, se encontrarán graves defectos y podrán hacerse varias objeciones. Comprende 18 grupos de enfermedades y 3 grupos auxiliares que son: Grupo A.-Enfermedades infecciosas, infecto-contagiosas, epi- démicas y eruptivas y exóticas, generalizadas. Grupo B.-Enfermedades prodúcidas por parásitos animales. Grupo C.-Enfermedades producidas por parásitos vegetales. Grupo D.- Enfermedades y lesiones del sistema nervioso cen- tral y periférico. Grupo E.-Enfermedades y lesiones del aparato cardio-arte- rio-venoso, de la sangre y del mediastino. Grupo F.-Enfermedades y lesiones del aparato digestivo y glándulas anexas. 164 Grupo G.-Enfermedades y lesiones del aparato respiratorio. Anexos y tórax. Grupo H.-Enfermedades y lesiones del aparato urinario.- Orina. Grupo I.-Enfermedades y lesiones de los órganos genitales del hombre. Grupo J.-Enfermedades y lesiones de los órganos genitales de la mujer. Grupo K.-Enfermedades de la nutrición.-Sistema linfo-gan- glionar.-Organos de secreción interna y Bazo. Grupo L.- Enfermedades y lesiones del ojo. oído y anexos. Grupo M.-Enfermedades y lesiones del sistema locomotor y anexos.-Lesiones localizadas producidas por agentes mecánicos, físicos y químicos. Grupo N.- Enfermedades de la madreen estado puerperal y del niño hasta los dos años. Grupo O.-Enfermedades y lesiones de la piel.-Tejido celular y anexos. Grupo P.-Intoxicaciones por sustancias minerales, orgánicas, vegetales, alimenticias y ponzoñosas. Grupo R.-Algunos accidentes terminales y causas de muerte involuntaria ó voluntaria. Grupo S.-Vicios de conformación y lesiones congénitas. Los tres grupos auxiliares son los siguientes: Grupo T.-Neoplasmas. Grupo U.-Animales parásitos patógenos para el hombre. Grupo V.-Vegetales parásitos patógenos para el hombre. Grupo A.-Al lado de enfermedades que son inconmovibles en este grupo, existen otras para las cuales nuestras dudas no han desa- parecido y vamos á dar ligeramente las razones que tenemos para su colocación. La Disentería microbiana, si bien tiene su localización exclusi- va en el intestino grueso, es epidémica y contagiosa en alto grado, presentando fenómenos generales graves. Ciertas enfermedades de lesiones localizadas, como: la Diarrea crónica de los países cálidos, el Ekirí disenteriforme epidémico, Hidropesia epidémica, la Rectitis epidémica gangrenosa, han sido colocadas aquí, unas por su carácter exótico y otras, por su carác- ter epidémico. La Podredumbre de hospital y la Ulcera fagedénica de los paí- ses cálidos, continuamos considerándolas como dos enfermedades enteramente distintas, por no ser suficiente todavía para su fusión, las pocas opiniones aue hacen de las dos una sola enfermedad. El Pénfigus contagioso, sea considerado como tal ó como una lesión impetiginosa, por su carácter contagioso marcado lo hemos sacado de las enfermedades de la piel para colocarlo en este grupo La Púrpura infecciosa,por sus síntomas tifoides y sus trastor- nos gastro-intestinales entra en el mismo grupo. Pero,para ambos,nos preguntamos hasta hoy, si son estas razo- nes suficientes para separarlas del grupo de enfermedades de la piel? 165 •Grupos B y C.-El desarrollo importante que merced al microscopio ha tomado la Parasitología, contribuyendo al descu- brimiento de un gran número de lesiones parasitarias,por una parte, y á aclarar las dudas que sobre la etiología de otras existia, nos han conducido, por razones simplemente etiológicas á hacer dos agrupaciones independientes, la de los parásitos animales y la de los parásitos vegetales. El Paludismo, la Sífilis, los Quistes hidáticos, la Fiebre recu- rrente, tienen que ser necesariamente colocados en la agrupación (B); muchas lesiones de la piel, Sarna, Eczema marginado de Hebra; Herpes circinado, Pitiriasis versicolor, &, & entran en la grupa- ción (C). El grupo D.-Comprende, al lado de enfermedades de etiolo- gía y patogenia perfectamente conocidas, lesiones mentales y sin- dromas, que tienen carta de ciudadanía unas y que otras permane- cen en la obscuridad etiológica mas completa, habiéndonos someti- do únicamente á la opinión de la mayoría, cono son la Parálisis bul- bar asténica; la Gangrena simétrica de las extremidades; la Neuro- fibromatosis generalizada; el Zona, colocado por muchos entre las lesiones de la piel. El Grupo E.-Nada ofrece de particular. En el Grupo F.-Solo podrían presentarse objeciones respecto á las Dispepsias y á las Cirrosis. Nada de notable presenta el grupo G; habiéndolo considerado como anatómica y fisiológicamente es de rigor, entre los anexos, las fosas nasales y los senos de la cara. Existe una diferencia esencial entre los tres aparatos Urinario común al hombre y la mujer y Genital diferenciado en ambos sexos y formando tres agrupaciones distintas H, I, J. El grupo K, es de gran importancia; incliuidas en él, todas las enfermedades calificadas por retardo de la nutrición, comprende además las enfermedades distrofiantes y todas aquellas que hoy re- conocen como origen los trastornos de las glándulas de secreción in- terna, apesar de lo cual no es posible hacer delimitaciones precisas, pues son capítulos en estudio y hay órganos como el ovario, el híga- do que poseen también este género de secreciones. Los grupos L. y M. no ofrecen nada de particular. El grupo N, encuentra su justificación, en los hechos mismos; existen enfermedades y lesiones propias de la mujer en estado puer- peral,que no se ven en otras épocas de la vida; así como se ven en- fermedades del niño, que no se presentan en otras épocas de su exis- tencia. Merecen, pues, estar todas estas en una agrupación aparte. Pero como á la vez que estas enfermedades propias,pueden pre- sentarse otras comunes á la mujer normal ó al individuo adulto y en muchos casos puede ser de interés indicar el estado de la mujer ó la edad en el niño, en este caso al lado de la fórmula patológica co- rriente y entre paréntesis, se colocaría una (p) que indicaría puérpe- ra ó una (n) que indicaría niño hasta los dos años. Por ejemplo. Fiebre tifoidea en mujer puérpera .... A 48-(p) Pénfigus contagioso en el niño A 31-(n) 166 El grupo O.-es el que mayores oposiciones puede tener. Hoy por hoy, juzgamos imposible hacer una clasificación exacta de es- te grupo de enfermedades. Separadas de él todas las de origen parasitario, quitando algu- nas de origen contagioso ó infeccioso, queda todavía un número enorme, de etiología y patogenia obscuras, que provocan, ádiario, discuciones en todas las sociedades dermatológicas. Consideradas por unos como entidades mórbidas perfectas, por otros como sim- ples variedades de otra lesión ó enfermedad; llevadas hoy á un gru- po etiquetado particularmente,sacadas mañana á otra agrupación, como pasa con los Eczemas,las Eritrodérmias,losPénfigus, los Acnés &, &, pudiendo decirse que en estos casos de la dermatología no pue- de uno formarse una idea definida, ni hacerse una clasificación ra- cional, estando seguros de que en esta agrupación se encontrarán grandes errores. Los grupos P y R no presentan nada que indicar. El grupo S, ofrece algunas lesiones que se encuentran en agru- paciones anteriores pero que en él se diferencian por su carácter con- génito. Tenemos, por último los grupos auxiliares, T, U, V,. Si revisa- mos las agrupaciones anteriores, D, E, F, &, &, veremos en sus en- cabezamientos los sistemas de progresiones de que ya nos hemos ocupado, y en ellas una etiqueta que dice Neoplasma. Sería materialmente imposible señalar, en cada órgano con una cifra, la naturaleza del neoplasma que lo ataca pues las cifras se multiplicarían enormemente. El grupo T,viene á llenar esta difi- cultad de una manera sencida. La fórmula patológica indica simple- mente la existencia de un neoplasma en una región y agregando á esta fórmula la que corresponde al tumor en el grupo T tendremos indicada la naturaleza del neoplasma. Por ejemplo. Neoplasma del cerebro-Dl-j-T15 Goma cerebral Neoplasma de la lengua--F12-j-T10 Epitelioma de la Neoplasma del útero-J5-g-Tll Fibroma del útero. Las otras dos agrupaciones U y V, presentan importancia en determinados casos, cuando hay interés en determinar el parásito productor de una enfermedad ó lesión. Tenemos como ejemplo el Paludismo. Paludismo agudo -B30-a puede revestir la forma tercia, cuarta, continua, &. Paludismo agudo--B30-a-U28a Fiebre cuarta Paludismo agudo-B30-a-U28b Fiebre cuotidiana Paludismo agudo-B30-a-U28c Fiebre tercia Admitiendo nosotros la teoría italiana, que solo reconoce tres variedades de hematozooario. Son estas las bases y organización de la clasificación, que cree- mos que llenan las condiciones impuestas al comienzo de nuestro es- tudio. 167 No pretendemos, por un momento, haber creado una obra perfecta, la Ciencia médica en constante y rápida evolución no per- mite estas perfecciones, muchas dudas existen en todos sus ramos, muchas discusiones se originan, á cada paso, y ellas no permiten agrupaciones bien delimitadas. Nuestro objeto ha sido llenar,en la medida de lo posible,un va- cío que se dejaba sentir, la existencia de una clasificación que, de acuerdo con los conocimientos modernos, prestase servicios reales á á la Estadística y la Demografía, factores muy importantes para el estudio de la Medicina, para los profesionales, las colectividades y los países. Si, siouiera, nos hubiéramos acercado á la realidad de estos de- seos y la obra resultára útil, nos causaría una satisfección eterna, pues habríamos pagado la deuda contraída con la Ciencia y con nues- tros maestros. Este trabajo fué oido con gran complascencia por la Sección, aplaudiendo su originalidad y el esfuerzo que significaba; pero atendiendo a su misma importancia y trascendencia que exigían un estudio detenido y calmoso, acordó nombrar una comisión que informe sobre él en la próxima reunión reglamentaria del Congreso. INDICE LA CLASIFICACION DE LAS ENFERMEDADES Accidentes causa de muerte R Accidentes terminales ' R Agentes físicos M Agentes mecánicos M Agentes químicos M Aparato circulatorio E Aparato digestivo F Aparato respiratorio G Aparato urinario H Articulaciones ; M Aponeurosis M Bazo K Bolsas serosas M Enfermedades de la primera infancia N Enfermedades epidémicas A Enfermedades exóticas A Enfermedades eruptivas A Enfermedades generalizadas A Enfermedades infecciosas A Enfermedades por parásitos animales B Enfermedades por parásitos vegetales C Enfermedades per retardo de la nutrición K Estado puerperal N Gánglios linfáticos K Glándula tiroides K Glándula supra-renal K Glándulas salivares F Hígado F intoxicaciones P Lesiones congénitas S Mediastino E Músculos M 169 Nariz y fosas nasales G Neoplasmas T Niño .. n Oido L Ojo : L Organos de secreción interna K Organos genitales del hombre I Organos genitales de la mujer J Orina H Parásitos animales U Parásitos vegetales V Páncreas , F Piel O Sangre E Senos de la cara G Sistema nervioso.. D Tejido celular sub-cutánec O' Timo N Tórax G Vicios de conformación S 11 Ensayo de clasificación de las enfermedades el Dr. R. R, ¿auri (de Lima) A ENFERMEDADES INFECCIOSAS, INFECTO-CONTAGIOSAS, EPIDEMICAS, ERUPTIVAS Y EXOTICAS GENERALIZADAS 1.-Beri-Beri (Kakke) '2.-Carbón: Edema maligno (a Interno (b Pulmonar (c Pústula maligna (d 3.-Cólera asiático 4.-Colibacilosis 5.-Coqueluche 6.-Dengue 7.-Diarrea crónica de los países cálidos (Cochinchina) 8.-Difteria 9.-Disentería microbiana 10.-Ekirí disenteriforme epidémico (Japón) 11.-Enfermedad de Carrión 12.-Enfermedad del suero 13.-Erisipela y estreptococia 14.-Escarlatina 15.-Escorbuto 16.-Fiebre amarilla 171 17.-Fiebre hiperpirética 18.-Fiebre japonesa de Rio (Japón) 19.-Fiebre de Malta (Melitococia) 20.-Fiebre de las montañas rocallosas (Spotted fever) 21.-Fiebre Nasha 22.-Fiebre urliana (Paperas) 23.-Grippe 24.-Gonococia 25.-Hidropesía epidémica 26.-Lepra 27.-Meningitis cerebro-espinal epidémica 28.-Muermo 29.-Neumococia 30.-Paratifus 31.-Pénfigo contagioso 32.-Peste Bubónica (a Gastro-intestinal (b neumónica (c septicémica (d 33.-Piohemia 34.-Podredumbre de hospital 35.-Púrpura infecciosa 36.-Quinta enfermedad (Eritema agudo infeccioso) 37.-Rabia 38.-Rectitis epidémica gangrenosa (Venezuela) 39.-Reumatismo articular agudo 40.-Roséola 41.-Roséola escarlatinosa (Cuarta enfermedad) 42.-Sarampión 43.-Septicemia y gangrena séptica 44.- Sitacosis 45.-Stafilococia 46.-Sudor miliar 47.-Tétanos 48.-Tifoidea 49.-Tifus exantemático 50.-Tuberculosis generalizada 51.-Ulcera fagedénica de los países cálidos 52.-Vacuna 53.-Varicela 54.--Viruela 172 B ENFERMEDADES RPRODUCIDAS POR PARASITOS ANIMALES 1.-Anguilulosis 2.-Anquilostomosis abdominal aguda (a abdominal crónica (b anormal (c caquéctica (d incompleta (e 3,-Ascaradiosis tifoidea (a coleriforme (b incompleta (c 4.-Botriocephalosis anémica (a 5.-Botriomicosis 6.-Bilharziosis arterio-venosa(Enfermedad de Katayama) (a vesical (b 7.-Boton de Oriente 8.-Coccidiosis hepática (a intestinal (b 9.-Disentería amibiana (a balantidiana (b bilharziana (c 10.-Distomatosis buco-faringea (a hepática (b pulmonar (c 11.-Dracunculosis 12.-Elefantiasis escroto (a labios (b miembros (c pene (d 13.-Enfermedad del sueño 14.-Equinocosis multilocular 15.-Fiebre de los tiques 173 16.-Fiebre recurrente americana (a de la india (b europea (c 17.-Filariosis 18.-Quiste hidatídico: del abdomen (a bazo (b cerebro (c piel (d pleura (e pulmón (f hígado (g riñón (h 19.-Lengua negra pilosa 20.-Ladrería (Cisticercosis) Aparato circulatorio (a Aparato digestivo (b aparato-genito urinario (c Aparato respiratorio (d Ojo {e Sistema nervioso (f :21.-Miasis auricular (a de las heridas (b del ojo (c forunculosa (d generalizada (e sub-cutánea á tumores ambulatorio (f sub-cutánea progresiva (g nasal (h intestinal (i 22.-Micosis 23.-Kala-azar (Fiebre dum-dum) 24.-Leishmaniosis esplénica infantil 25.-Nudosidades yuxta-articulares por discomises 26.-Oxiurosis 27.-Paludismo agudo (a crónico (b caquexia palúdica (c 28.-Pediculosis 29.-Pian 30.-Sarna escabieica (a de Noruega , (b 31.-Sífilis adquirida (a hereditaria (b 32.-Teniasis 3.-Tricocephalosis 174 34.-Triquinosis 35.-Tripanosomasis 36.-Espundia C ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR PARASITOS VEGETALES 1.-Actinomicosis abdominal (a cérvico-facial (b cutánea (c generalizada (d torácica (e 2.-Aspergillosis cutánea (a de] oído (b naso-faríngea (c pulmonar (d 3.-Blastomicosis cutánea (a múltiple (b 4.-Carates 5.-Dermatitis cancerosa (a por coccidiodes (b 6.-Eczema marginado de Hebra 7.-Eritrasma 8.-Foliculitis agminada de la piel desnuda 9.-Hemisporosis 10.-Herpes circinado 11.-Kerion de Celso 12.-Micetoma (Pie de Madura) actinomicósico (a aspergilar (b blanco de Bouffard (c blanco de Brumt (d blanco de Nicolle (e blanco de Reynier (f blanco de Vincent (g negro de Bouffard (h negro clásico (i 13.-Mentagra 14.-Micosis auricular (a generalizada (b naso-faríngea (c pulmonar (d 175 15.-Muget 16.-Pitiriasis versicolor 17.-Rizomucormicosis pulmonar 18.-Sporotricosis de localizaciones extra-cutáneas (a gomosa diseminada de Beurmann (b de Shenk (c 19.-Sacaromicosis buco-faringea (a gomosa diseminada (b peritoneal (c tumoral (d vertebral (e 20.-Sicosis 21.-Tinea albígena (a imbricata (Tokelau) (b intersecta (c nigro-circinata (d Sabouraudi (c 22.-Tiña favosa (Favus) (a tundente á gruesos esporos (b tundente á pequeños esporos (c tundente peladoide (d tundente tricophitica (e 23.-Tricophitia circinada negra de Panamá 24.-Tricosporia piedra de Colombia (a piedra nostras (b D ENFERMEDADES Y LESIONES DEL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL Y PERIFERICO Abceso (a Comoción (b Compresión (c Contusión (d f Hemorragia (e Herida (f Reblandecimiento (g Ruptura (h Tuberculosis (i Neoplasma (j 1.-Cerebro 2.-Cerebelo 3.-Bulbo 4.-Médula 5.-Meninges 6.-Nervios 7.-Pedúnculos 8.-Acroparestesia 176 9.-Afasia afemia (a Agrafía (b Ceguera verbal (d Sordera verbal (d 10.-Anemia cerebral 11.-Atrofia muscular progresiva Tipo Aran-Duchenne (a ,, Charcot-Marie (b ,, Wernig-Hoffmann (c 12.-Catalepsia 13.-Corea de Sydenhan (a de Huntington (b blanda (c eléctrica (d 14.-Calambres profesionales 15.-Confusión mental 16.-Congestión cerebral 17.-Delirio sistematizado 18.-Demencia Precoz (a Senil (b 19.-Dipsomanía 20.-Encefalitis aguda 21 .-Enfermedad de Friedreich 22.- Enfermedad de Little (Tabes dorsal espasmódica) 23.-Enfermedad de Thomsen 24.-Embolia cerebral 25.-Epilepsia 26.-Eritromelálgia 27.-Esclerodermia 28.-Esclerosis en placas 29.-Esclerosis lateral amiotrófica (Charcot) 30.-Flebitis de los senos craneanos 31.-Gangrena simétrica de las extremidades 32.-Hemiatrofia facial (Enfermedad de Romberg) 33.-Hemicraneosis 34.-Hemiplegia espasmódica de la infancia 35.-Heredo-atáxia cerebelosa 36.-Hidrocefalia esencial 37.-Hipocrondría 38.-Histeria 39.-I diotia 40.-I diotia amaurótica familiar. 41.-Melancolía 42.-Meningitis Aguda (a Crónica b) 43.-Meningo-encefalitis 44.-Meningo-mielitis 177 45.-Meralgia parestésica 46.-Mielitis Aguda trasnsversa (a Difusa ascendente (Landry) (b Diseminada (c Crónica (d 47 -Migraina Simple (a Oftálmica (b Oftalmoplégica (c 48.-Mongolismo 49.-Neurastenia 50.-Neurál gia Cérvico-braquial (a Cérvico-occipital (b Ciática ■ (c Crural (d Facial (e Frénica (f Intercostal (g Lumbo-abdominal (h Obturatriz (i Trigémino (j 51.-Neuritis simple 52.-Neurofibromatosis generalizada (Recklinghausen) 53.-Obseciones Fóbicas (a Ideativas (b 54.-Paquimeningitis cervical hipertrófica 55.-Parálisis Circunflejo (a Ciático (b Crural (c Cubital (d Espinal (e Facial (f Gran serrato (g Hipogloso (h Mediano (i Motor-ocular-comun (j Motor-ocular-externo (k Obturador (1 Patético (m Plexo braquial (n Radial (o Recurrente (p Trigémino (q 56.-Parálisis agitante (Enf. de Parkinson) 57.-Parálisis bulbar asténica 58.-Parálisis general 178 59.-Parálisis infantil (Polio-mielitis anterior aguda) 60.-Parálisis labio-gloso-laríngea. 61.-Parálisis pseudo bulbar. '62.-Pereversión sexual 63.-Polineuritis 64.-Polioencefalitis Superior aguda hemorrágica de Wernick Inferior aguda (Leyden) ■65.--Siringomielia 66.-Tabes dorsalis (Atáxia locomotriz progresiva) 67.-Tetánia •68.- Tic Doloroso (a Indoloro (b 69.-Trof oedema 70.-Zona Simple (a Oftálmico (b E ENFERMEDADES Y LESIONES DEL APARATO CARDIO-ARTERIO-VE NO SO DE LA SANGRE Y DEL MEDIASTINO 1.-Aorta (cayado) 2.-Aorta torácica 3.-Aorta abdominal 4.-Carótida primitiva 5.-Carótida interna 6.-Carótida externa 7.-Corazón 8.-Cubital 9.-Femoral 1 0.-Humeral 11.-Iliaca 12.-Poplítea 13.-Radial 14.-Sub-clavia 15.-Tronco braquio-cefálico 16.-Tibial 17.-Yugulares. Aneurisma de la arteria (a ^Aneurisma arterio venoso (b Contusión de la arteria (c 'Herida de la arteria (d Herida de la vena (e 18.-Anemia 19.-Anemia perniciosa progresiva protopática 20.-Angina p'éctoris 21.-Aortitis Aguda (a Crónica (b 22.-Arteritis aguda 179 23.-Ar ferio-esclerosis 24.-Clorosis 25.-Dilatación cardiaca (Aneurisma del corazón) 26.-Degeneración grasosa del corazón 27.-Endocarditis. Crónica (a Simple (b Ulcerosa (c 28.-Extrechez aórtica 29.-Extrechez é insuficiencia aórtica 30.-Extrechez mitral 31.-Extrechez é insuficiencia mitral 32.-Extrechez pulmonar 33.-Extrechez tricúspide 34.-Flebitis simple 35.-Flegmasía alba dolens 36.-Herida del mediastino 37.-Hemofilia 38.-Hemopericardio 39.-Hidropericardio 40.-Insuficiencia aórtica 41.-Insuficiencia mitral 42.,-Insuficiencia pulmonar 43.-Insuficiencia tricúspide 44.-Leucocitemia aguda Atípica (a Linfoide (b Mieloide (c 45.-Miocarditis Aguda (a Crónica (b Supurada (c 46.-Neumo-pericardio 47.-Pericarditis Aguda (a Crónica (b Tuberculosa (c 48.-Pulso lento permanente 49.-Ruptura del corazón 50.-Ruptura expontánea de la aorta 51.-Sínfisis cardiaca 52.-Taquicardia paroxística esencial 53.-Trombosis cardiaca 54.-Várices 180 F Enfermedades y lesiones del aparato digestivo y glándulas ANEXAS 1.-Ano 2.-Ano-recto 3.-Amígdala 4.-Bóveda palatina 5.-Esófago 6.-Estómago 7.-Faringe 8.-Hígado 9.-Intestino delgado 10.-Intestino grueso 11.-Labios 12.-Lengua 13.-Mesenterio 14.-Parótida 15.-Páncreas 16.-Peritoneo 17.-Recto 18.--Sub-maxilar 19..-Suelo de la boca 20.-Vías biliares Contusión (a Cálculo (b Cuerpos extraños (c Dilatación (d .Estrechamiento (e ^Fístula (f Herida (g Hemorragia (h .Litiasis (i (Neoplasma (j Perforación (k Ptosis (1 Quemadura (m Tuberculosis (n 21-Abceso hepático 22.-Abceso retro-faríngeo 23.--Amigdalitis palatina crónica 24.-Amigdalitis faríngea crónica (Vegetaciones adenoides) 25.-Angina de Ludwig (Flegmon del suelo de la boca) 26.-Angina. Catarral (a Catarral crónica difusa (b Chancriforme de Vincent (c . Diftérica (d Flegmonosa (e Gangrenosa (f Granulosa(Granulaciones faríngeas (g Herpética (h Instersticial crónica difusa (i Pultácea (j Ulcerosa (k 27.-Angiocolitis 28.-Apendicitis Agnda (a Crónica (b 29.-Atrofia del estómago 30.-Blenorraagia ano-rectal 181 31.-Cirrosis Atrófica alcohólica (Láenuec) (a Atrófica biliar (b Biliar común infecciosa (c Biliar hipertrófica (Hanot) (d Diabética (e De los dispépticos (Budd) (f Hipertrófica alcohólica (g Hiper-esplenomegálica (h Milotóxica (i Pigmentaria alcohólica (j Saturnina (k 32.-Colecistitis. 33.-Cólera nostras (Colerina). 34.-Congestión hepática 35.--Constipación intestinal Atónica (a Espasmódica (b 36.-Degeneración amiloide del hígado 37.-Degeneración grasosa del hígado 38--Disentería microbiana 39.-Divertículo del esófago 40.-Embarazo gástrico Apirético (a Febril (b 41 .-Enteritis aguda. 42.-Entero-colitis mucino-membranosa 43.-Esofagitis 44.-Estenosis pilórica 45.-Estomatitis Aftosa (a Catarral (b Herpética (c Impetiginosa (d Mercurial (e Ulcero-menbranosa (f 46.-Faringitis folicular hipertrófica 47.-Flegmon peri-anal 48.-Fisura de ano 49.-Gastritis Catarral aguda (a Crónica (b Flegmonosa (c Tóxica (d 50.-Dispesia gástrica hiperesténica Hipersecreción digestiva (a Gastrosucorrea (enf. de Reichmann) (b Hiperclorhidria simple (c 51.-Dispepsia gástrica asténica 32.-Gingivitis 182 53.-Giositis 54.-Gastralgia 55.-Hipertrofia de las amígdalas 56.-Hemorroides 57.-Hepatitis 58.-Herida de la pared abdominal No penetrante (a Penetrante (b 59.-Hernia Crural (a Epigástrica (b Inguinal (c Isquiática (d Lumbar (e Obturatriz (f Perineal (g Umbilical (h Ventral (i 60.--Icteria Acolúrica simple (Colemia familiar. Gilbert) (a Catarral (b Grave primitiva (c Infecciosa benigna á recaídas (Enf. de Weill) (d 61.-Quiste del suelo de la boca 62.-Leucoplasia bucal 63.-Lóbulo aberrante del hígado 64.-Noma (Gangrena de la boca) 65.-Oclusión intestinal. Compresión (a Extrechamiento (b Invaginación (c Obturación (d Sin obstáculo mecánico(e Vólvulus (f 66.-Parálisis del velo del paladar 67.-Parotiditis 68.-Pancreatitis aguda 69.-Perihepatitis primitiva 70.-Peritonitis Aguda generalizada (a Circunscrita (b Neumocócica (c Pútrida (d Tuberculosa aguda (e Tuberculosa crónica (f 71.-Prolapso ano-rectal. 72.-Ránula sub-lingual 73.-Rectitis aguda 74.-Ulcera péptica del yeyuno 75.-Ulcera redonda del estómago (Enf. de Cruveilhier) 76.-Ulcera simple del esófago. 77.-Ulcera simple del duodeno. 183 G ENFERMEDADES Y LESIONES DEL APARATO RESPIRATOEIO ANEXOS Y TORAX 1.-Bronquio-pulmones 2.-Diafragma 3.--Fosas nasales 4.-Hioydes 5.-Laringe 6.-Pleura 7.-Pulmón 8.-Rino-faringe 9.-Seno esfenoidal 10.--Seno etmoidal 11.-Seno frontal 12.-Seno maxilar 13.-Tórax 14.-Tráquea Abceso (a Cálculos (b Contusión (c ^Cuerpos extraños (d Fístula (e Fractura (f ^Herida (g Herida prenetrante (h Neoplasma (i Tuberculosis (j 15.-Antracosis 16.-Asma 17.-Bronco-neumonia 18.-Bronquitis Aguda (a Crónica (b Fétida (c Pseudo-membranosa (d 19.-Cráneo-hidrorrea 20.-Catarro naso-faríngeo Atrófico (a ■ Hipertrófico (b 21.-Dilatación de los bronquios 22.-Edema de la glotis 23.-Edema pulmonar agudo 24.-Embolia pulmonar 25.-Enfisema pulmonar 26.-Empihema 27.-Espasmo de la glotis 28.-Etmoiditis 29.-Gangrena pulmonar 30.-Hemotorax 31.-Hernia del pulmón. 32.-Laringitis. Aguda (a Diftérica (Crup) (b Estridulosa (Falso crup ) (c Crónica (d 33.-Litiasis bronco-pulmonar .34.-Neumokoniosis 184 35.-Neumonía lobar 36.-Neumotarax 37.-Ozena 38.-Pleuresía Aguda (a Hemorrágica (b Quiliforme (c Purulenta (d Seca (e Sera-fibrinosa simple (f Sero-fibrinosa tuberculosa (g 39.-Rinitis Aguda simple (Coriza) (a Crónica simple (b Diftérica (c Espasmódica (d Hipertrófica (e 40.-Rino-hidrorrea 41.-Ruptura del diafragma 42.-Sínfisis pleural 43.-Sinusitis esfenoidal Aguda (a Crónica (b 44.-Sinusitis maxilar Aguda (a Crónica (b 45.-Sinuso-hidrorrea 46.-Traqueitis 47.-Trombosis pulmonar H ENFERMEDADES Y LESIONES DEL APARATO URINARIO.--ORINA Cálculos (a Contusión (b Cuerpos extraños (c -Fístulas (d Herida (e /Neoplasma (f Ruptura (g Tuberculosis (h 1 .-Próstata 2.-Riñón 3.-Ureter 4.-Uretra 5.-Vejiga 6.-Abceso urinoso 7.-Albuminuria Esencial (a Orthostática (b 8.-Cistitis Aguda (a Crónica (b 185 9.-Degeneración amiloide del riñón 10.-Degeneración grasosa del riñón 11.-Degeneración quística (Grueso riñón poliquístico) 12.-Ectopia renal 13.-Estrechez de la uretra 14.-Flegmón perinefrítico 15.-Fosfaturia 16.-Hematuria 17.-Hemoglobinuria paroxística esencial. 18.-Hidronefrosis 19.-Hipertrofia prostática 20.-Incontinencia de orina 21.-Infiltración de orina 22.-Nefritis Aguda (a Crónica atrófica (Intersticial) (b Crónica difusa (Parenquimatosa) (c 23.-Pielo-nefritis 24.-Pio-nefrosis 25.-Poliuria esencial 26.-Prolapso vesical 27.-Prostatitis 28.-Uretritis Aguda (a Crónica (b 29.-Ureteritis I ENFERMEDADES Y LESIONES DE LOS ORGANOS GENITALES- DEL HOMBRE 1.-Cordón espermático 2.-Epidídimo 3.-Escroto 4.-Pene 5.-Testículo 6.-Vaginal 7.-Vesículas seminales Chancro blando Contusión ^Gangrena ^Herida Neoplasma .Tuberculosis 8.-Balanitis 9.-Balano-postitis 10.-Ectopia testicular 11.-Epididimitis Aguda (a Crónica (b 12.-Espermatorrea 186 13.-Estrangulamiento del pene 14.-Fimosis 15.-Flegmón Escroto (a Pene (b 16.-Fractura del pene 17.-Hematocele vaginal 18.-Hematocele funicular 19.-Hematoma del escroto 20.-Hidrocele Vaginal (a Funicular (b 21.-Orquitis Traumática (a Blenorragica (b Infecciosa (c 22.-Penitis 23.-Postitis 24.-Varicocele 25.-Vesiculitis 26.-Vaginalitis aguda. J ENFERMEDADES Y LESIONES DE LOS ORGANOS GENITALES DE LA MUJER Chancro blando (a Contusión (b ¡Cuerpo extraño (c 'Fístula (d Herida (e Quiste (f Neoplasma (g Tuberculosis (h L-Ligamento ancho 2.-Ligamento redondo 3.-Ovarios 4.- Trompas '5.-Utero 6.-Vagina 7.-Vulva 8.-Amenorrea 9.-Anteflexión uterina 10.-Atresia del cuello uterino. 12.-Coccigodínea 13.-Dismenorrea 14.-Estiomene de la vulva 15.-Flegmón del ligamento ancho 16.-Flegmón pelviano 17.-Gangrena de la vulva 18.-Hematocele Intra-peritoneal (a Extra-peritoneal (b 187 19.-Hematocolpos 20.-Hamatosalpinx 21.-Hematoma de la vulva 22.-Hi drosalpinx 23.-Inversión uterina 24.-Leucorrea 2 .-Menorragia 26.-Metritis Aguda (a Catarral (b Hemorrágica (c 27.-Ovaritis 28.-Peí vi-peritonitis 29.-Prolapso Uterino (a Vaginal (b Genital (c 30.-Prurito vulgar 31.-Retro-flexión uterina 32.-Retroversión uterina 33.-Salpingitis Aguda (a Crónica ' (b 34.-Salpingo ovaritis 35.-Stenosis del cuello 36.-Rasgadura del periné 37.-Vaginismo 38.-Vaginitis 39.-Vulvitis Superficial (a Profunda (Bartolinitis) (b K ENFERMEDADES DE LA NUTRICION. SISTEMA LINFO-GANGLIONAR. ORGANOS DE SECRECION INTERNA Y BAZO Herida (a Neoplasma (b Ruptura (c Tuberculosis (d 1.-Bazo 2.-Ganglios 3.-Tiroides 4.-Abceso del bazo 5.-Acondroplasia 188 6.-Adenitis Aguda (a Crónica (b 7.-Adeno-lipomatosis simétrica 8.-Adenopatia traqueo-brónquica 9.-Acromegalia 10.-Adiposis dolorosa (Enf. de Dercum) 11.-Ainhum 12.-Bocio exoftálmico (Enf. de Basedow) 13.-Bocio benigno 14.-Degeneración amiloide del bazo 15.-Diabetes Azucarada (a Insípida (b Pacreatica (c Constitucional (d Nerviosa (e 16.-Disostosis cleido-craneana hereditaria 17.-Ectopia del bazo 18.-Enfermedad de Adison (Enf. bronceada) 19.-Enfermedad ósea de Paget 20.-Gerodermia génito-distrófica 21.-Gigantismo 22.-Gota Aguda (a Crónica (b 23.-Infantilismo 24.-Linfangitis aguda 25.-Mixedema 26.-Nanismo ó Enanismo 27.-Obesidad 28.-Osteo-artropatia hipertrofiante neúmica 29.-Osteo malacia 30.-Reumatismo crónico Fibroso (a Nudoso (b 31.-Splenomegalia 32.-Supra-renalitis Aguda (a Crónica (b 33.-Tiroiditis 34.-Tuberculosis de los ganglios mesentéricos (Carreau) 189 L ENFERMEDADES Y LESIONES DEL OJO,OIDO Y ANEXOS 1.- Apófisis mastoides 2.-Conjuntiva 3.-Coroides 4.-Glándula lagrimal 5.-Iris 6.-Laberinto 7.-Nervio optico 8.-Oído externo 9.-Oido medio 10.-Orbita 11.-Membrana del tímpano 12.-Pabellón 13.-Párpados 14.-Trompa de Eustaquio Blenorragia (a Contusión (b Cuerpo extraño (c (Difteria (d 'Herida (e Neoplasma (f (Quemadura (g Traumatismo (h Tuberculosis (i Deformación (j 15.-Abceso sub-perióstico de la apófisis mastoides 16.-Agorafobia auricular. 17.-Anémia del laberinto 18.-Anomalia de tensión de la membrana timpánica 19.-Ankiloblefaron 20.-Astenopia 21.-Astigmatismo 22.-Atrofia de los huecesillos 23.-Blefaritis 24.-Bléfaro-fimosis 25.-Blefarospasmo 26.-Caries del peñasco 27.-Catarata 28.-Celulitis mastoidea 29.-Chalazión 30.-Ciclitis 31.-Colesteatoma 32.-Coloboma 33.-Conjuntivitis Catarral (a Flictenular (b 34.-Coroiditis .35.- Dacrio-adenitis 36.-Dacriocistitis 37.7-Daltonismo 38.-Dilatación de la trompa 39.-Ectropion 40.-Entropion 41.-Estafiloma 42.-Estrechamiento de la trompa 190 43.-Flegrnón de la órbita 44.-Glaucoma Agudo (a Crónico (b 45.-Hemorragia del laberinto 46.-Hiperhemia del laberinto 47.- Hipertrofia de los Huesecillos 48.-Iritis 49.-Irido-coroiditis 50.-Keratitis 51.-Miringitis Aguda (a Crónica (b 52.-Laberintitis Aguda (a Crónica (b 53.-Neuritis óptica 54.-Obstrucción de la trompa 55.--Otalgia 56.-Otitis . Externa circunscrita (Forúnculo) (a id difusa (b id crónica (c Media catarral (d ■ id aguda simple (e id aguda supurada (f id crónica simple (g id crónica seca (Esclerorosis) (h id crónica supurada (Otorrea) (i 57.-Pan ñus 58.- Perforación del tímoano 59.-Pólipos del oído medio 60.-Pterigion 61.-Retinitis 62.-Retino-coroiditis 63.-Salpingitis Aguda (a crónica (b 64.-Sordera Traumática (a Refleja (b Central (c Nerviosa (d Psíquica (e Tóxica (f ' 65.-Sordo-mudez 66.-Supuración del ático Aguda (a Crónica (b 67.-Tracoma 68.-Vértigo de Meniere 191 M ENFERMEDADES DEL SISTEMA LOCOMOTOR Y ANEXOS. LESIONES LOCALIZADAS PRODUCIDAS POR AGENTES MECANICOS FISICOS Y QUIMICOS 1.-Contusión 2.-Flegmón profundo 3.-Herida contusa 4.- ,, inst. cortante 5.- ,, ins. punzante 6.- ,, por arrancamiento 7.- ,, por mordedura 8.- ,, por arma de fuego 9.-Neoplasma 10.-Quemadura por fuego .11.- id por electricidad 12.- id por sólido incand. 13.- id por liq. en ebullica 14.-- id substancia cáustic. 15.-Ruptura Antebrazo (a Bolsa serosa (b Brazo (c Cara (d Cuello (e Lesio- .Cuero cabelludo (f nesco- 'Hombro (g muñes Mano (h de las Muslo (i partes .Músculos (j blan-- ¡Pelvis (k das Pié (1 Pierna (m Región glútea (n Sinoviales (o (Tendones (p Cadera (a Clavicula (b Codo (c Colum. vertebral (d Falange del carpo (e Falange del tarso (fLesiones co- Falango-matacarpo (g muñes de Falango-metatarso (h las articu- Hombro (i laciones Pié (j Puño (k Rodilla (I Rótula (m Tarso (n Temporo-maxilar (o 16.-Anquilosis 17.-Artritis aguda 18.- ,, blenorrágica 19.- ,, crónica 20.- ,, deformante 21.- ,, reumática 22.- ,, tuberculosa 23.-Entorsis 24.-Hidrartrosis 25.-Hemartrosis 26.-Luxación 27.-Neoplasma 192 Carpo (a Cráneo (b Clavícula (c Colum. vertebral (d Costillas (e Cúbito (f Esternón (g ।Falange carpiana (h Lesiones (Falange tarsiana (i comunes de 'Fémur (j los huesos Húmero (k Hueso iliaco (1 .Maxilar superior (m Maxilar inferior (n Metacarpianos (o Metatarsianos (p Omóplato (q Peroné (r Radio (s Rótula (t 'Tarso (u Tibia (v 28.-Fractura 29.-Necrosis 30.-Neoplasma 31.-Osteítis infecciosa 32.- ,, traumática 33.- ,, tuberculosa 34.-Osteo-periostitis 35.-Osteo-mielitis 36.-Pseudo-artrosis 37.-Coxa-vara 38.-Cifosis 39.-Cifosis heredo traumática 40.-Escoliosis 41.-Frotamiento sub-escapular 42.-Genu-valgum 43.-Genu-varum 44.-Goundou (Anakréa) 45.-Higroma Agudo (a Crónico (b 46.-Lordosis 47.-Lumbago 48.-Miositis Aguda (a Crónico (b 49.-Peri-artritis escápulo humeral 50.-Periartritis coxo-femoral 51.-Pie-bot adquirido 52.-Psoitis 53.-Retracción de la apponeurosis palmar (Dupuytren) 54.-Ruptura del tendón rotuliano 55.-Sinovitis aguda 56.-Tortícolis Agudo (a Crónico (b 193 N ENFERMEDADES DE LA MADRE EN ESTADO PUERPERAL Y DEL NIÑO HASTA LOS DOS AÑOS (1) 1. - Abceso mamario 2.-Aborto Ovular (a Fetal (b 3.-Anemia aguda post-hemorrágica 4.-Eclamsia puerperal 5.-Embarazo extra-uterino 6.-Flegmasía alba-dolens puerperal 7.-Galacto-foritis 8.-Hemorragias en el parto Primitivas (a Secundarias (b 9.-Hemorragias post-partum 10.-Inercia uterina (Madre) 11.-Infección puerperal Generalizada (a Localizada (b 12.-Linfangitis del mamelón 13.-Muerte súbita de la embarazada 14.-Placenta previa 15.-Ptialismo 16.-Retención placentaria 17.-Ruptura del útero grávido 18.-Ulceración del mamelón 19.-Vómitos incoercibles de la embarazada ■ 20.-Atrepsia 21.-Cefalohematoma 22.-Esclerema 23.-Fiebre ganglionar 24.-Gastro-enteritis de los niños. Forma dispéptica (a Forma pirética (b Forma álgida (Cólera infantil) (e Forma disentérica (d 25.-Hemorragias del recien nacido (Niño) 26.-Hipertrofia del timo 27.-Infección del cordón umbilical 28.-Muerte aparente del crecien nacido 29.-Raquitismo (1) Las enfermedades ó lesiones comunes á la mujer normal ó en estado puerperal se indican con una p después de la fórmula; las comunes á la primera infancia y al resto da la vida con una n después de la fórmula. 194 30.-Escorbuto (Enfermedad de Barlow) 31.-Sub-glositis difteroide (enf. de Riga) 32.-Terrores nocturnos 33.-Icteria acolúrica del recien nacido O enfermedades y lesiones de la piel.-tejido celular y anexos 1.-Piel Contusión (a Herida (b Neoplasma (c 2.-Abceso Caliente (a Frió (b 3.-Acantosis nigricans 4.-Acné Córneo Hipertrófico Necrótico Pustuado (Comedón) Puntuloso Queloidiano Rosáceo (Cuperosis) 5.-Alopecia prematura ideopxtica 6.-Angiokeratoma 7.-Atrofia cutánea 8.-Atrofia maculosa circunscrita de la piel (Arrugas redondas) 9.-Acnitis 10.-Bromidrosis 11.-Cheloide 12.-Cromidrosis 13.-Cuernos Juveniles (a Seniles (b 14.-Degeneración coloide miliar del dermis 15.-Dermatitis polimorfa dolorosa Aguda (a Crónica (b Recidivante del embarazo (c 16.-Dermatolisia Cervical (a Facial (b Genital (c Palpebral (d Ventral (e 17.-Dermitis infantil 18.-Diabétides 19.-Dishidrosis 20. -Ectima 21.-Eczema Simple (a Seborreico de Unna (b 22.-Efélides 23.-Elefantiasis congénita y estados elefantiásicos 24.-Eritrodermia exfoliante generalizada primitiva Dermatitis exfoliativa (a ,, ,, epidémica (b ,, ,, infantil (o Eritema escarlatiforme (d Pitiriasis rubra (e 25.-Enfermedad de Paget. 26.-Flictenosis recidivante de las extremidades 27.-Foliculitis pustulosa orificia! (Porofoliculitis) 28.-Hematidrosis 29.-Herpes 30.-Hidroa vacciniforme 31.-Hiperhidrosis 32.-Hipertricosis 33.-Flegmón difuso sub-cutáneo 34.-Gangrena Embólica (a Senil (b Trófica (c 35.-Icthiosis Simple (a Fetal (b 36.-Impétigo 37.-Impétigc herpetiforme 38.-Intértrigo 39.-Keratodérmia simétrica Arsenical (a De los Adultos (b Hereditaria (c Keratósica (Broock) (d Sintomática (e 40.-Keratósis pilar 41.-Léntigo. 42.-Liquen escrofulosorum 43.-Liquen plano 44.-Lupus Plano (a Ulceroso (b Eritematoso (c 45.-Melanosiá cutánea progresiva 46.-Micosis fungoide 47.-Milium 48.-Moluscum contagiosum 49.-Noevi Molluscoides ' (a Vascularis (b Verrucoso blando (c Verrucoso duro (d 195 196 50.-Neurodermitis Crónica circunscrita (Liquen simplecrónico Vidal (a Difusa (b 51.-Osmidrosis 52.-Peladera En areas circunscritas (a Generalizada (b Marginal simétrica(c 53.-Pénfigus Foliáceo (a Crónico (b Traumático hereditario (c Vegetante (d Agudo febril grave (e ■54.-Pitiriasis Rosa (a Rubra pilaris (b 55.-Porokeratosis 56.-Prurigo Agudo infantil (Estrófulus) (a Agudo del adulto (b Crónico tipo Besnier (c Crónico tipo Hebra (d 57.-Púrpura primitiva A petequias diseminadas (a Equimótica (Enf. de Werlhoff) (b Exantemática (c 58.-Psoriasis 59.--Psorospermosis folicular vegetante 60.--Ulcera varicosa 61.-Urticaria Dermográfica (a Edematosa (b Hemorrágica (c Papulosa (d Tuberosa (e 62.-Tubérculo anatómico 63.-Verruga Plana juvenil (a Senil (b Vulgar (c 64.-VitÍligo 65.-Xantoma Elástico (a Glicosúrico (b Vulgar (c 66.-Xeroderma pigmentosum 67.-Uta 197 INTOXICACIONES POR SUSTANCIAS MINERALES, ORGANICAS, VEGETA- LES, ALIMENTICIAS Y PONZOÑOSAS 1.-Acido carbónico 2.- ,, cianhídrico y cyanuros 3.- ,, clorhídrico 4.- ,, fénico 5.- ,, nítrico 6.- ,, oxálico y oxalatos 7.- ,, pícrico 8.- ,, sulfúrico y sulfatos 9.-Absintia y bebidas aromáticas (Absintismo)' 10.-Alcohol y bebidas alcohólicas (Alcoholismo) 11.-Amoniaco 12.-Anilina 13.-Antimonio 14.-Antipirina 15.-Arsénico (Arsenicismo) 16.-Atropina 17.-Benzina 18.-Bromuros 19.-Cafeína 20.-Cantáridas 21.-Cicuta 22.-Cloral 23.-Cloroformo 24.-Cocaína (Cocainismo) 25.-Cobre 26.- Cólchico 27.-Curare 28.-Digital y alcaloides 29.-Ergotina 30.-Esencias volátiles (Perfumes) 31.-Estricnina 32.-Eter y eteromania 33.-Fósforo 34.-Gaz de alumbrado 35.-Harina de arbejas y otras (Latirismo) 36.-Haschisch 37.-Hongos 38.-Mercurio y sus compuestos 39.-Mordeduras de serpientes 40.-Opio y alcaloides (Morfinomania) 41.-Oxido de carbono 42.--Pilocarpina 43.-Plomo (Saturnismo) 44.-Potasa cáustica Accidental (a Criminal (b Medicamen- tosa (c Profesional aguda (d Profesional crónica (e Por suicidio (f 198 45.-Quinina 46.-Santonina 47.-Substancias alimenticias 48.-Substancias en conservas(Botulismo) 49.-Sulfuro de carbono 50.-Tabaco y nicotina 51.-Trementina 52.-Vino (Enolismo) 53.-Veratrina 54.-Yodo y ioduros 55.-Y odoformo 56.-Zinc y compuestos. Accidental (a Criminal (b Medicamentosa (c Profesional aguda (d Profesional crónica (e Por suicidio (f R ALGUNOS ACCIDENTES TERMINALES Y CAUSAS DE MUERTE INVO- LUNTARIA O VOLUNTARIA 1.-Anafilaxia 2.-Asistolia 3.-Caquexia Cancerosa (a diabética (b Estrummípriva (c 4.-Enterrorragia 5.-Epíxtasis' 6.-Hematemésis 7.-Hemorragias diversas 8.-Muerte por aplastamiento 9.- ,, arma de fuego 10.- ,, carbonización 11.- ,, congelación 12.- „ compresión 13.- ,, decompresión 14.- ,, extrangulación 15.- ,, fulguración 16.- ,, inanición 17.- instrumento púnzate 18.- ,, instrumento cortante 19.- ,, precipitación 20.-• ,, pendasión 21.- ,, sofocación 22.- „ submersión 23.- ,, vapor irrespirable Accidental (a Criminal (b Suicidio (c 24.-Síncope 25.-Uremia 199 5 VICIOS DE CONFORMACION Y LESIONES CONGENITAS L-Aplasia ú osificación incompleta 2.-Atresia bucal ■3.-Braquidactilia 4.-Cifosis 5.-Ectromeüa 6.-Ectrodactilia 7.-Encefalocele 8.-Escoliosis 9.-Espina bífida 10.-Extrechez nasal 11.-Fisura facial 12.-Focomelia 13.-Fístula branquial 14.-Epidermolisis bulosa hereditaria 15.-Hemimelia 16.-Hidrocefalia Meníngea (a Ventricular (b 17.-Lordosis 18.-Luxación congénita de la cadera 19.-Mano-bot 20.-Oclusión de las fosas nasales 21.-Pico de liebre 22.-Pie-bot 23.-Pié-plano 24.-Polidactilia 25.- Polimastia 26.-Sindactilia Cabeza-Cara-T ronco Miembros y Piel 27.-Abocamiento anormal del ano y del recto 28.-Ausencia congénita del ano y del recto 29.-Comunicación interventricular del corazón 30.-División de la bóveda palatina 31.-División del velo del paladar .32.-Enfermedad azul (Cianosis congénita) 33.-Estrechamiento del Ano (a Esófago (b Recto (c Pilero (d .34.-Imperforación del Ano (a Esófago (b Recto (c Aparatos respi torario y cir culatorio 200 35.-Ausencia de la caja del tímpano 36.-Catarata congénita 37.-Ectopia congénita del cristalino 39.-Extrechez del Conducto auditivo (a La trompa (b 40.-Oclusión del conducto auditivo Ojo y oido 41.-Anorquidia 42.-Atrofia del pene 43.-Ausencia de Ovarios Pene Utero Vagina Vulva 44.-Bolsa serosa congénita 45.-Ectopia testicular 46.-Epispadias 47.-Extrofia vesical 48.-Fimosis congénita 49.-Hermafrodismo Androginoide (a Ginandroide (b 50.-Hidrocele congénito 51.-Hipospadias 52.-Imperforación del himen 53.-Inversión anterior del testículo 54.-Oclusión de la uretra 55.-Palmadura del pene 56.-Parafimosis congénita 57.-Poliorquidia 58.-Utero Bicórneo (a Bilocular (b Didelfo (c Fetal (d (a (b (c (d (e Aparato uro-genital del hom- bre y de la mujer NEOPLASMAS 1.-Adenoma 2.-Adenoma-fibroma 3.-Angioma 4.-Angio-lipoma 201 5.-Carcinoma 6.-Condiloma 7.-Condroma 8.-Deciduoma maligno 9.-Endotelioma 10.-Epitelioma 11.-Fibroma 12.-Fibro-mioma 13.-Fibro-mixoma 14.-Glioma 15.-Goma 16.-Kiste dermoide 17.-Kiste Folicular 18.-Kiste hemático 19.-Kiste mucoide 20.-Kiste sebáceo 21.-Linfadenoma 22.-Linfo-sarcoma 23. - Linfangioma 24.-Lipoma 25.-Melanoma 26.-Melano-sarcoma 27.-Mioma 28 -Mixoma 29.-Mixo-sarcoma 30.-Mixo-lipoma 31.-Moluscum 32.-Neuroma 33.-Nevus 34.-Osteoma 35.-Osteo-sarcoma 36.-Papiloma 37.-Sarcoma U ANIMALES PARASITOS PATOGENOS PARA EL HOMBRE 1.-Amceba coli (a disenterice (b gingivalis (c tetrágena (d 2.-Anguilula intestinalis (Strongiloides stercoralis) 3.-Ankilostomum duodenalce 4.-Ascaris lumbricoides 5.-Balantidium coli 202 6.-Bilharsia hce-matobia (Shistosomum) 7.-Botriocephalus latus 8.-Cladorchis Watsoni 9.-Cisticercus celulosos 10.-Clcnorchis sinensis 11.-Coccidium cuniculi 12.-Demodex foliculorum 13.-Distomum giganteum (a hepáticum (b 14.-Fasciolopsis Buski (a Ilocana (b 15.-Filaría loa (a medinensis (b perstans (c sanguinis hóminis (Brancrofti) (d volvulus (e 16.-Gastrodiscus hóminis 17.--Gastrophilus hemorroidalis (a nasalis (b . ' 18.-Hoe monchus contortus 19.-Ixodes ricinus 20.-Lamblia intestinalis 21.-Leishmania Donovani (a furunculosa (b infantum (c 22.-Musca macellaria 23.-Necator americanus 24.-Oxiurus vermicularis 25.-Paragonimus Westermanni 26.-Pediculus capitis (a vestimenti (b 27.-Phtirius inguinalis 28.-Plasmodium malarice (a falciparum (b vivax (c 29.-Pulex penetrans 30.-Porocephalus armillatus 31.-Khinosporidium Kinealyi 32.-Sarcophaga magnifica 33.-Sarcoptes scabiei var. hóminis (a var. crustosce (b 34. -Schistosomum Mansoni (a japónicum (b 203 35.-Spiroqueta Carteri (a Duttoni (b Novyi (c recurrenti (d 36.-Tenia canina (Diplydium caninum) (a diminuta (Himenolepis diminuta) (b equinococcus (c madagascarensis (Davainea madagascarensis) (d multilocularis (e nana (Himenolepis murina) (f saginata (g solium (h 37.-Treponema pállidum (a pallidulum (b 38.-Tricocephalus dispar 39.-Triconomas vaginalis 40.-Triquina spiralis 41.-Tripanosoma Cruzi (a gambiensi (b V VEGETALES PARASITOS PATOGENOS PARA EL HOMBRE 1.-Achorion Schcenleini 2.-Aspergillus Bouffardi (a bronquialis (b fumigatus (c pictor (d 3 -Coccidiodes immites 4.-Criptoccocus dermatitis (a hóminis (b linguoe pilosce (c 5.-Discomices bovis (a Carougeaui (b Israeli (c maduroe (d 6.-Epidermophiton cruris (a repens (b 7.-Hemispora stellata 204 •8.-I ndiella Mansoni (a Reynieri (b Somaliensis (c 9.-Lichteimia ccrimbífera .10.-Microscoporom. Audouini (a furfur (b 11.-Madurella mycetomi 12.-Oidium albicans ó Endomices albincans 13.--Penicillum brevícaule var. hominis 14.-Rhizomucor parasiticus 15.-Sporotricum Beurmanni (a Schenki (b 16.-Sterigmatocistis nidulans 17.-Tricophiton albiciscans (a Blanchardi (b Castellani (c ceilanense (d concentricum (e felineum (f mentagrophites (g radiolatum (h Sabouraudi (i sulfureum (j tonsurans (k violaceum (1 18.-Tricosporum Beigeli (a giganteum (b SESION DEL VIERNES 14 DE NOVIEMBRE DE 1913 Presidencia delDr. Plácido Barboza (Brasil) y del Dr. Tomás Bello (Paraguay) SUMARIO.--Dr. Julio A. Bauza (Montevideo) «La Tuberculosis en la priméra infan- cia y su profilaxia en la ciudad de Montevideo- Ingeniero Agrónomo Alejandro A. Guevara: «Saneamiento de la Ciudad de Iquitos»-Dr. Neves da Rocha (Brasil) «Exámen de la agudeza visual en las escuelas -Dr. Meves da Rocha (Brasil) «La agudeza visual de los Chauffeurs.»- Dr. A. R. Perez Aranibar (Lima) «Profilaxia Moral-Educación sexual» -Dr. Domingo Cabred (Argentina)-Dr. Enrique León García (Lima) «La creación de una oficina de demografía internacional latino america- na»- Dr. Plácido Barboza (Brasil) y Samprio Vianna «Nosología e Mor- talidade de cida de do Rio de Janeiro»-Dr. Enrique León García(Lima) «Edad Media»- «Vida Media- Vida probable en Lima. I La tuberculosis en la primera infancia, y su profilaxia en la ciudad de TTÍontevideo por el [)r. Julio A. Bauza (Montevideo) Director del Consultorio Gota de Leche No. 1 Si se consulta la estadística en lo referente á la mortalidad por tuberculosis en los primeros años, no dejará de producir sorpre- sa observar el número tan reducido de defunciones que esta enfer- medad produce. Se engañaría quien creyese, fundándose en estos datos, que la tuberculosis es excepcional en la primera infancia. En primer tér- mino, debe considerarse las dificultades que el diagnóstico clínico de la tuberculosis infantil ofrece al práctico. Si bien son reconocibles las formas crónicas de esta enfermedad, que es análoga á la tisis del adulto, es difícil el diagnóstico en la primera etapa ganglionar,así como en la bronconeumonía tubercu- losa aguda, y en la meningitis tuberculosa de evolución rápida. Es indudable que un buen número de bronco-neumonias, de convul- siones y de meningitis clasificadas como simples son de naturaleza tuberculosa no constando en el certificado de defunción, por no te- ner el médico la certeza de la causa de la enfermedad ó por conser- var el secreto profesional. Es indudable, por tanto, que la mortalidad por tuberculosis es mucho mayor de lo que afirma la estadística y que igualmente la mortalidad tuberculosa es también mayor de lo que juzga el clínico. ¡Cuantas tuberculosis ganglionares ignoradas se revelan bru- talmente por el estallido de una bronco-neumonia tuberculosa ó por una meningitis de la misma naturaleza! Y siempre, en todos es- tos casos, la autopsia revela claramente la existencia de algún foco tuberculoso antiguo, que existía ignorado en los ganglios del medias- tino, en la inmensa mayoria de los casos é infinidad de veces, son ni- ños de apariencia excelente, de panículo adiposo espeso, de consti- tución completamente sana, los que presentan ante el asombro 206 los casos se encuentra algún tuberculoso en los padres ó personas que rodean al niño. Nosotros nos hemos encontrado en casos análogos, pero la in- vestigación cuiadosa nos ha enseñado cue el abuelo ó un pariente, ó hermano ó sirviente ó vecino tuberculoso han frecuentado la so- ciedad del niño ó la han besado un buen número de veces. Y enton- ces no nos extrañamos tanto, pues, no ignoramos que basta un con- tacto de horas o de minutos con un tuberculoso contagioso, para que un niño adquiera esta enfermedad. Hemos examinado, desde el punto de vista de la tuberculosis, mas de mil niños de la clase pobre que concurren al consultorio Gota de Leche N° 1. Si consideramos los primeros mil niños, tomados al azar sin elec- ción previa, nos encontramos con que 129 reaccionan á la tuberculi- na, verificada la reacción por el procedimiento de Pirquet, esto es, con tuberculina vieja de Kóch al 25 %. Conociendo la importancia que tiene este procedimiento de in- vestigación de la tuberculosis, especialmente en los primeros años, en los cuales no existe sino tuberculosis activa, no pudiendo hallarse la tuberculosis latente sino después de un largo periodo de actividad se comprenderá que el coeficiente, por 100 de niños sanos, es bas- tante alto. Si bien no decimos como decía, antes Noegeli que tuberculosis- diagnosticada en el primer año equivale á enfermo fallecido, es in- dudable que nuestra estadística nos demuestra que la tuberculosis de la primera infancia, aún la menos apreciadla y solo revelable por la reacción de Pirquet,constituye una enfermedad realmente grave que debe combatirse por una profilaxia severísima.. De 85 niños,que dieron reacción positiva á la inoculación de la tuberculina y cuyo destino conocemos hasta el presente, 37 fallecie- ron casi en su totalidad por afecciones tuberculosas. Esta cifra que representa el 43. 5% es de una elocuecia aterradora. La tuberculosis mata casi en el 50 % de los casos, cuando la enfermedad es adquirida antes del 2o año. La mortalidad es tanto mayor, cuanto á mas tierna edad se ad- quiere la tuberculosis. Felizmente en los niños en los primeros me- ses, la tuberculosis es rarísima. En los 115 niño de 0 a 3 meses de edad, solo reaccionaron posi- tivamente 6, lo que representa un 5, 2 %. De estos 6, 5 fallecieron al poco tiempo se ignora el destino del resto. La mortalidad á esta edad es de 100 %. De 189 niños mayores de tres meses y hasta seis meses cumplidos, reaccionaron positivamente 13, lo que representa un 6. 3%. De seis se ignora datos, de los siete restantes, tres fallecieron. Mortalidad 43 % De 344 niños mayores de 6 meses, hasta el año cumplido, reac- cionaron positivamente 48, lo que represnta ya un 14 %. De estos 48 se ignora cual ha sido el destino de 14. De los 34 restantes falle- cieron 19 lo que da un cociente de 56 % de mortalidad En 352 niños que tenían cuando se les practicó la cutireacción. de 1 á 2 años, dieron positiva 62, ó sea el 18%. De estos se ignora el 207 del médico y la incredulidad del padre el cuadro de la mortífera me- ningitis tuberculosa. No es, por cierto, nuestra ciudad excesivamente populosa (300 a 350, 000 habitantes) ni se conoce en ella la miseria extrema. Pero existe en ella el tugurio, el hacinamiento de 6, 8, 10 y hasta 12 per- sonas en una pieza, que si nó pasan en ella todo el día, lo hacen por la noche. La promiscuidad, que existe en los inquilinatos, es todavía muy ■grande, á pesar de los esfuerzos que se hacen por reducirla. La esca- sez de las habitaciones económicas, limpias, por falta de casas espe- ciales para obreros y sus familias generalmente numerosas, produ- cen como resultante una vida de condiciones higiénicas deplorables. Existen muchas habitaciones mal ventiladas, que solo disponen pa- ra su ventilación, de la puerta que dá al patio, que permanece por la noche herméticamente cerrada. Secomprende que en medios de esta naturaleza si la tuberculosis franquea la entrada, no se retira sin ha- ber hecho algunas víctimas,casi siempre niños. Es á veces el padre el enfermo; en este caso, si la enfermedad está avanzada, y no le per- mite trabajar, es la madre quien debe ganar para sostener á su pa- dre é hijos. Entonces sucede precisamente lo que habría que evitar. El padre pasa todo el día al lado de sus.hijos, dispone su alimentación, lo be- sa, lo tiene en las rodillas. Mientrasesto sucede, el padre tose y espectora bacillus de Koch en todas direcciones. En estas condiciones es imposible que no adquiera el niño la tuberculosis á la que es siempre muy sensible. El niño aspira el polvo de la habitación cargado de bacillus de la tuberculosis, -o ingiere el bacillus por el beso ó por el chupete ó el biberón, que se tiene la desgraciada costumbre de mojar en la sa- liva antes de pasarlo á la boca del niño. Si la enferma es la madre, el peligro es todavía mayor, pues á los peligros que determina la vida común, debe agregarse la posibi- lidad de que el niño adquiérala tuberculosis por ingestión de la le- che de la madre. Es, en efecto, un hecho demostrado, que no siempre la leche de una mujer tuberculosa puede producir tuberculosis del cobayo. Pe- ro sino siempre ingiere el bacillus porlalecche, es indudable que in- giere sus toxinas. También existe la posibilidad de que el niño nazca ya tubercu- loso, con focos constituidos, en cuyo caso la tuberculosis es congéni- ta, forma muy rara, ó que el niño nazca con bacillus de Koch en la sangre, es decir, que sea no un tuberculoso, pero si un bacilémico. Ahora bien, si el niño no se libra de estos bacillus, cosa posible,pue- den estos constituir una lesión anatómica, y entonces transformar- se en un tuberculoso verdadero. Resulta á veces desconcertado hallar un niño tuberculoso en un medio aparentemente es sano ó que realente sea sano. La investigación del médico debe ser llevada hasta el último ex- tremo. Si existe un niño tuberculoso en una familia, en el 80 % de 208 destino de 23. De los 39 restantes fallecieron 1C, el cociente de mor- talidad desciende á 25, 6 por 100. Encontramos, por tanto, que de 1.000, tomados en su casi tota- lidad sin seleccionar, encontramos 129 casos positivos, esto es, casi un 13% de niños tuberculosos. Esta cifra, que ya es altísima y que debiera preocupar á los que están empeñados en la lucha antitu- berculosa, se elevaría con toda seguridad al 20%, si investigásemos la tuberculosis en todos los niños al cumplir los dos años. Puede asegurarse, sin temor de equivocarse , que á los dos años el 20% de los niños de la clase proletaria de Montevideo, ya están contaminados por la tuberculosis. Estas cifras son mucho mas eleva- vadas que las que Hamburger ha encontrado en Viena, ciudad que es conocida por su elevado porcentaje de tuberculosis. ¿De donde proviene la tuberculosis del niño! El factor casi exlusivo que determina la aparición de la tuber- culosis en el niño es el contagio familiar. Délos 129 casos positivos que hemos encontrado, la tubercu- losis pudo ser comprobada en el padre, madre ó personas que tienen al cuidado al niño, 79 veces, en 8 casos los antecedentes solo dejaban sospechar la tuberculosis, lo que se comprende que casi equivale á afirmarla. Puede calcularse en un 60% los casos en los que existía un antecedente tuberculoso familiar. En el 40% restante los datos eran negativos ó desconocidos. En ninguno de estos casos se llevó la investigación hasta el exámen médico de las personas que asilaban al niño,y no está demás hacer esta observación, cuando sabemos que muchas personas aparentemente sanas, son. en realidad, tuberculosas bacilares. ¿Como se manifiesta la tuberculosis en Is niños chicos! El examen de los 129 casos referidos en este trabajo nos de- muestra que en 55 pudo ser reconocida por los signos clínicos la existencia de una adenopatía taqueobrónquica,lo que representa el 42, 6%. De manera que nos creemos autorizados para afirmar que en casi la mitad de los casos, la adenopatía traqueobrónquica puede ser reconocida por sus signos clínicos. La forma de la tuberculosis pulmonar de evolución lenta, aná- loga á la tisis del adulto, la encontramos en 12 casos, esto es, un 9, 3 %. La tuberculosis aguda de forma broncopneumónica se nos pre- sentó en ocho casos, 6, 2%. La forma iniciada por meningitis tuber- culosa en ocho casos, 6, 2%. La tuberculosis ósea en 10 casos, 7,8%. La tuberculosis genital en 2 casos, 1, 6% y la cutánea y del te- jido celular subcutáneo en 3 casos, ó sea 2, 3%. En 31 casos el exá- men clínico no reveló la existencia de focos tuberculosos, ó sea el 24 %. Es cosa sabida que el foco tuberculoso puede ser tan pequeño que resulte inaccesible á nuestros medios clínicos de investigación y solo la especifidad de la cutireacción lo ponga en evidencia. 209 Es interesante hacer notar que de los 19 casos positivos que he- mos hallado, en 12 casos la primera cutireacción dió resultado nega- tivo y la segunda realizada varios meses después, dando resultados, positivos, reveló que han sido en el trascurso entre las reacciones, que se ha producido la infección tuberculosa. Seguramente estos niños no habrían adquirido la tubercu- losis de haber sido separados del medio en que vivían después de la primera reacción negativa. Tampoco debe pasar sin mencionar, lo frecuente que es obser- var que casi todos los niños que dan reacción positiva, han tenido una ó varias bronquitis ó broncopneumonias, lo mismo debe men- cionarse que en 18 casos hemos observado complicaciones oculares keratitis ó keratoconjuntitis. El eczema ó el impétigo son también frecuentes y, en algunos casos es muy probable que constituyan la puerta de entrada de- la infección tuberculosa. De los 85 niños tuberculosos, cuyo destino conocemos, decía- mos que vivían 48 ó sea 56, 5%,que hemos observado durante un tiempo mas ó menos largo. De estos viven 6, que tienen más de 5 años de su primera cutireacción positiva, 4 llevan más de cuatro años, 7 más de tres años, 21 más de dos años, 5 más de un año y otros 5 menos de un año. En ningún caso hemos visto desapare- cer la reacción de la tuberculina, aún en casos de curación demos- trables clínicamente. El tratamiento que hemos aconsejado, ha sido, salvo en 3 ó 4 casos en losque hemos usado la inyección de tuberculina con mal re- sultado, el tratamiento general alimentación sustancial, aceite de bacalao, jarabe yodotánico, tiocol ó crosotal, vida higiénica etc. etc. A pesar de estos cuidados la tuberculosis de la primera infancia constituye siempre una enfermedad muy grave, que, dá un 50% de mortalidad. Esta mortalidad se debe el 40% de las veces á la meningitis tu- berculosa y un 50% á la broncopneumonia tuberculosa y á la tuber- culosis pulmonar crónica; en el 10% restante están las causas ajenas, á la tuberculosis (por ejemplo: Sarampión 2 casos, lo que demuestra que el sarampión no es mas grave en los niños con lesiones tubercu- losas que en los niños asnos). Escarlatina 1 caso, difteria 1 caso y en el resto de los casos se ignora la causa del fallecimiento. PROFILAXIA ANTI-TUBERCULOSA La exposición precedente demuestra bien hasta la evidencia, que cuando aparece un niño tuberculoso en una casa debe investi- garse minuciosamente el origen del contagio, en la seguridad de que casi siempre es posible hallarlo. Una vez hallado el agente tuberculizador, debe prevenirse á la familia para preservar á los niños sanos, á los que nazcan en lo suce- sivo de un contagio que resulta casi innevitable. La separación del niño sano del padre ó de la madre tuberculosa, procedimiento acon- sejado y puesto en práctica en París con el nombre de «Obra de Grancher», por una asociación filantrópica, es el único medio que- 210 puede salvar al niño sano de un contagio, que de no proceder así, es casi fatal. Se dirá que,en la práctica, esta separación es imposible, porque violenta leyes naturales mas poderosas que las razones de higiene social que pueda aducir el médico. Soy un convencido de lo contrario. La tuberculosis es desgra- ciadamente una enfermedad de la clase obrera proletaria. Cuando el jefe de la familia ó la madre se enferman de tuberculosis es un alivio para la familia, que alguien se preocupe de cuidar y alimentar á sus pequeñuelos. Del mismo modo que, entre nosotros muchas madres se separan momentáneamente de sus hijos dejándo- los un cierto tiempo en Asilo, en caso de enfermedad ó de situación económica difícil, no tendrían reparo en hacerlo igualmente en caso de producirse algún caso de tuberculosis contagiosa en la familia, y esto hasta que el tuberculoso se elimine por curación ó falleci- miento. Se aducirá que sería muy difícil en nuestro medio colo- car niños sanos, hijos de tuberculosos en un medio familiar sano; pero creo que si un ensayo de este sistema no diese resultado, la Asistencia Pública, que debe hacer obra de profilaxia social, debiera edificar construcciones ligeras en los alrededores de los gran- des centros de población, donde esos niños puedan ser manteni- dos, criados y educados hasta que,sin peligro para su salud, puedan volver al medio en el cual vivían. ¡Que costaría decidir á algunas madres á realizar esta separa- ción! Es indudable que,al principio, podrá suceder, pero este fenó- meno será solo transitorio: la educación y la enseñanza de este mé- todo de profilaxia á las madres del presente y del porvenir, por in- termedio de los Consultorios «Gotas de Leche» Dispensarios Antitu- berculosos y Escuelas del Estado,inculcaría en el ánimo popular los beneficios que produciría á la sociedad, la adopción del procedimien- to señalado. Hasta ahora puede decirse que las Ligas Antituberculo- sas no han dado los resultados que era lógico esperar. La manutención y asistencia de los tuberculosos adultos cons- tituyen una carga gravosa y que no dá resultados positivos en la lu- cha contra la tuberculosis. La lucha anti-tuberculosa debe orientarse de otra manera, es en la infancia donde debe empezarse; sus resultados serán lentos pero seguros. Poco importa que á un árbol se le corten las ramas, si la raíz se deja, el árbol crecerá de nuevo al año siguiente. Costará mas trabajo derribarlo y arrancarlo de raíz,pero indudablemente será el procedimiento más eficaz para destruirlo. En el Uruguay, la Asistencia Pública está bien organizada,es ri- ca y poderosa. La liga Uruguaya contra la tuberculosis no carece de fondos. La acción conjunta de ambas instituciones puede produ- cir el resultado deseado. La liga contra la tuberculosis por interme- dio, de sus dispensarios estratégicamente, distribuidos, debe remitir á los Consultorios «Gota de Leche» á los hijos de sus protejidos, pa- ra su alimentación y su vigilancia. Debe propender á que, en caso de que la tuberculosis no exista en los hijos de los tuberculosos, se resuelva la separación inmediata 211 colocando al niño en un medio familiar sano ó en un Establecimien- to adecuado. Los Consultorios, «Gotas de Leche» investigarán la existencia de la tuberculosis en sus protejidos y una vez reconocida aconseja- rán á la madre el exámen minucioso en el Dispensario mas cercano de la familia y con el objeto de investigar el origen del contagio y de asistir y curar, si fuere posible, al enfermo.' El Consultorio Gota de Leche N.° 1 á mi cargo, distribuye pro- fusamente en el Consultorio y en la Ciudad, carteles y prospectos de los cuales adjunto uno , que tienen por objeto educar á las madres y enseñarles los medios que deben poner en práctica para evitar el contagio tuberculoso. Esta enseñanza,que realiza la Gota de Leche, debiera extenderse, y espero que así sucederá, á los Dispensarios Antituberculosos y á las Escuelas del Estado. No se debe dejar, de aconsejar, para hacer mas eficiente esta profilaxia, la necesidad urgente é imperiosa de la construcción de casas higiénicas para obreros, obras de interés general que ya han iniciado los Municipios de algunas ciudades, inspirados por la pro- paganda recia y universal de los últimos años. En resúmen, propon- go como conclusiones que se declare: 1°.-Que para hacer verdadera profilaxia antituberculosa, debe- propenderse á la educación del pueblo sobre los peligros del contagio tu- berculoso en los niños chicos. 2o.-Que la forma práctica de realizar esta educación es por- medio de la Escuela,de los Consultorios Gota de Leche y los Dispensa- rios antituberculosos. 3o.-Que sobre los consultorios Gotas de leche y los dispensarios antituberculosos deben realizar una acción conjunta. 4o. -Que la separación de los niños sanos del medio tuberculoso en que viven es un desiderátum de la profilaxia antituberculosa y que, por lo tanto, las Ligas contra la Tuberculosis y la Asistencia Publica, de- ben propender á su realización, en la forma más práctica posible. OBSERVACIONES CLINICAS 1. Protocolo 60.-Adenopatia traqueobrónquica. Meningitis tu- berculosa. Magdalena Toz 17 meses, padre tuberculoso y madre- sospechosa; ingresa en marzo de 1908.-Pesa 7 kilos 925 gramos. Sufre de bronquitis.-En J ulio,Pirquet negativo.-En noviembre, pesa 9 kilos 775 gramos.-Pirquet, positivo.-Fallece 20 días des- pués de meningitis tuberculosa. 2. Protocolo 19.-Adenopatia traqueobrónquica.--Tuberculosis, pulmonar. Eulogio Yer 16 meses (negro) madre tuberculosa.-To- mó pecho solo un mes.-Ingresa en Febrero de 1908.-Pesa 8 kilos. -Tiene fenómenos de bronquitis é infección digestiva.-En Marzo aparece un foco congestivo en la base del pulmón derecho; hay fie- bre continua; soplo, estertores y algunos roces.-Se aprecia respira- ción soplante en la región traqueobrónquica.-Pirquet positiva.- 212 En Abril, después de dos meses, apirexia;elfococongestivo ha regre- sado, hay estertores húmeos y roces.-Pesa 7 kilos 500 gramos.-En Agosto todavía se aprecia la disminución de la sonoridad en la ba- se del pulmón derecho; estertores húmedos. Poliadenopatia.-Pesa 7 kilos 800 gramos.-No tiene fiebre.-En diciembre todavía la ba- se derecha suena mal y respira poco; pesa 9 kilos 175 gramos. En Agosto de 1909, Pirquet positivo.-Pesa 10 kilos 125 gramos.-En Marzo de 1910 pesa 10 kilos 675 gramos.-En Mayo de 1913 tiene seis años y medio y pesa 11 kilos y 400 gramos.-Estado general bastante bueno.-Ha vivido siempre en el campo.-Persiste el sig- no de adenopatía traqueobrónquica. 3. Protocolo 16.--Tuberculosis ganglionar latente. Máximo Haed 16 meses, padres sanos, pesa 6 kilos 150 gramos, Ingresó en Febrero de 1908, con bronquitis y ganglios cer- vicales y axilares ligeramente hipertrofiados. -En Julio bro- neumonia; pesa 8 kilos 200 gramos.-Después de la apirexia persis- te el soplo algún tiempo; tiene 20 meses.-Pirquet positivo.-A los 2 años pesa 11 kilos 925 gramos.-Estado general bueno.-En No- viembre de 1909, congestión pulmonar, tiene 3 años.-Pesa 11 ki- los 275 gramos.-En Junio de 1908, Pirquet positivo.-En Febrero de 1913 tiene 6 años y medio,pesa 16 kilos 500 gramos.-Caries den- taria.-Estado General excelente. 4. Protocolo 88.-Tuberculosis latente.-Queratoconjuntivitis María C. Rodríguez, madre tuberculosa, 7 meses alimentada á pecho, ingresa en Marzo de 1908.-Pesa 6 kilos 160 gramos.-En Julio pesa 6 kilos 825 gramos.-Pirquet positiva intensa.- En Julio de 1909, 2 años, pesa 9 kilos 525 gramos.-En Setiembre de 1910 pesa 11 kilos 275 gramos.-Tiene 3 años.-Estado general satisfactorio, no se aprecia signos de adenopatia traquebrónquica. 5. Protocolo 40.-Tuberculosis pulmonar.-Meningitis tubercu- losa. Tomas L.Roderi padre y madre tuberculosos,dos meses, ingresa en Febrero de 1908.-Alimentado á pecho.-Pesa 5 kilos. En Marzo, bronquitis al nivel del ilio pulmón.-Pirquet positivo,si- guió mal.-Aparecen signos congestivos.-Fallece en Abril. 6. Protocolo 355.- Tuberculosis latente. María E. Canep 8 meses, padre tuberculoso, madre epi- léptica, alimentado á pecho, 7 meses, pesa 7 kilos 450 gramos.-In- gresa en Julio 1908.-Pirquet positivo, reacción en forma de peque- ños vesículas y pápulas-Movo también positivo.-Siguió alimen- tándose con leche de vaca.-En Marzo de 1909 pesaba ya 8 kilos 650 gramos. Se enferma de escarlatina y fallece. 7. Protocolo 155.-Adenopatía traqueobrónquica y bronquitis. María Aurora Botar 12 meses, color negro, madre tuber- culosa, alimentada exclusivamente á pecho, pesa 7 kilos.-Ingresa en Marzo de 1908.-Congestión pulmonar y bronquitis.-Mejor aunque conserva estertores y ronquidos en los dos pulmones.-En Agosto pesa 7 kilos 625 gramos.-Pirquet positivo.-Presenta res- piración soplante traqueobrónquica; pocos días después bronco- neumonia con 40 grados 2 quintos de fiebre y estado grave.-La 213 bronco-neumonia dura un mes y medio.-Mejora pero presenta dis- minución de sonoridad en el vértice derecho y en el ilio pulmonar- En Agosto de 1909 pesa 11 kilos.-Signos de adenopatia traqueo- broquica.-Pirque! positivo.-En febrero de 1913 tiene seis años y pesa 16 kilos.-Pirquet siempre positivo.-Estado general bueno.- Tiene siempre signos de adenopatia traqueobrónquica.-Se resfría á menudo. 8. Protocolo 289.-Adenopatia traqueobrónquica. Danir 2 meses, padres sanos, ingresa en Mayo de 1908; pesa 5 klos 225 gramos.-En Junio de 1909 congestión pulmonar. -Pesa 8 kilos 775, gramos.-Alimentación,pecho y leche de vaca. -En Marzo de 1910 los 23 meses de edad pesa 10 kilos 625 gramos -Pirquet positivo.-En Julio de 1911 pesa 15 kilos, se aprecian signos de adenopatia traqueobrónquica.-En febrero de 1913 á los 5 años de edad, pesa 18 kilos.-Pirquet positivo-Estado general excelente. -Broncofonia interescapular. 9. Protoclo. Abceso frió de la región glútea. Mercedes Rod laño, padre sano, la madre cuidabaá una niña tuberculosa que falleció.-Ingresa en Octubre de 1908.-• Pesa 8 kilos 725 gramos.-Presenta un abceso frío en la región glú- tea.-Pirquet positivo.-En Octubre de 1909 tiene 2 años y pesa 11 kilos 075 gramos.-En Junio de 1911 pesa 13 kilos 195 gramos. Sufre bronquitis á repetición.-El Abceso frío está curado. 10. Protocolo 695.-Adenlopatía traqueobrónquica. A. Faca 2 meses, ingresa en Enero de 1909; pesa Ski- Ios 775 gramos.-Madre tuberculosa, alimentada á pecho y leche de- vaca.-En Junio de 1910 pesa 12 kilos 425 gramos.-Tiene 20 me- ses. Pirquet positivo.-En Junio de 1911 pesa 12 kilos 500 gramos. -Presenta signos de adenopatia traqueobrónquica. 11 .Protocolo 688.-Adenopatia traqueobrónquica, broncopneu- monia. Vicente Olf 8 meses, padre tuberculoso, color negro, pe- sa 7 kilos 550 gramos,ingresa en Enero de 1909, con bronquitis. Pir- quet negativo..-En Octubre broncopneumonia.-Pesa 8 klos 325 gramos. En Diciembre Pirquet positivo-Se pasa á la alimenta- ción artificial.-Presenta signos congestivos en el vértice izquierdo Temperatura 38 grados.-Sigue siempre con fiebre durante 3 meses Aparece un soplo en la vértice derecho con estertores.-La regre- sión se hace muy lenta.-En Abril de 1910 apirexia, pesa 10 kilos 50 gramos, estado general satisfactorio.- A los 2 años pesa 11 kilos.-Solo presenta signos de adenopatia traqueobrónquica.- En Enero de 1911 pesa 11 kilos 225 gramos.-Aspecto regular, vientre muy abultado, se palpan algunos ganglios.-En Abril de 1913 pesa 15 kilos 475 gramos.-Tiene 5 años de edad, persisten los signos de adenopatia traqueobrónquica. 12. Protocolo 961.- Broncopneumonia tuberculosa. Julián Am 2 meses y medio, alimentación artificial, in- gresa en Junio de 1909, antecedentes hereditarios buenos, á los 9 meses Pirquet positivo.-Tiene bronquitis.-Aparecen poco después signos congestivos y más tarde fallece de broncopneumonia. 214 13. Protocolo 446.-Adenopatía traqueobrónquica.-Pleuriti- seca.-Enfermedad de Roger. María A. Pin 11 meses, padre tuberculoso, ingresa el 8 de Setiembre de 1908, pesa 8 kilos 750 gramos.-Soplo de Roger en el tercer espacio,costado izquierdo. Pirquet positivo.-En Marzo de 1909 tos convulsa. - En Noviembre broncopneumonia.-Que toconjuntivitis flictenular,enj unió de 1911 pesa 13 kilos 750 gramos -Signos de adenopatía traqueobrónquica.-Estertores y roces pleurales.--Junio de 1913, estado general bueno, pesa 16 kilos 350 gramos, tiene siete años, persisten signos de adenopatía traqueo brónquíca. 14-Protocolo 190.-Adenopatía traqueobrónquica. Justo Pa padre demente fallecido, madre tuberculosa, 15 meses, ingresa en Abril de 1908.-Pesa 7 kilos 775 gramos.-Sü fre ataques convulsivos.-En Junio, congestión pulmonar.-Pesa 9 kilos 225 gramos.-En Octubra tiene 22 meses.-Pirquet positiva. -Reacción intensa.-En Diciem'bre cmple 2 años, pesa 11 kilos 825 gramos, en Agosto de 1909 cutireacción positiva intensa, pesa 15 kilos 150 gramos.-En Setiembre y Octubre fiebre irregular casi constante.-Signos de adenopatía traqueobrónquica.-En Junio de 1913 pesa 20 kilos 500 gramos.-Tiene fiebre por la tarde hasta 38o grados rectal.-Estado general excelente.--Vive en los alrededores. 15. Protocolo 194.-Adenopatía Traqueobrónquica bronquitis as- mática. Oscar Pin 18 meses, madre sospechosa de tuberculosis, ingresó en Abril de 1908, pesa 10 kilos 125 gramos.-Bronquitis si- bilante (asmatiforme). En Junio congestión pulmonar.-En Julio persisten lijeros signos de bronquitis.-Tienen 22 meses.-Pirquet positivo.-En Agosto broncopneumonia.-Curación en 10 días.-En Setiembre tiene 2 años, pesa 11 kilos 475 gramos.--En Enero de 1909 bronquitis aguda.-En Julio de 1909 nueva bronquitis aguda. ■-En Agosto de 1910 Pirquet positiva intensa.-Pesa 15 kilos 350 gramos.-En Junio de 1913. Bronquitis, pesa 19 kilos 900 gramos. -Signos adenopáticos traqueobrónquica. Pirquet positiva débil. 16. Protocolo 215.-Broncopneumonia tuberculosa. Zulema Laro padre fallecido tuberculoso, 11. meses, in- gresó en Abril de 1908.-Pesa 6 kilos 175 gramos.-no tiene fiebre pero tiene signos de adenopatía traqueobrónquica y bronquitis de los dos vértices.-Pirquet positiva. Pocos días después los signos congestivos se extienden.-Fiebre.-Soplo en el pulmón derecho.- Estertores.-Aparecen signos congestivos dellado izquierdo.-Sigue mal.-Después de tres meses fallece con signos de tuberculosis avanzada. 17. Protocolo 131.-Adenopatía traqueobrónquica. Teresa Med 11 meses, el padre falleció de tuberculosis la- ríngea, ingresa en Marzo de 1908.-Pesa 6 kilos 50 gramos, alimen- mentación artificial; tiene bronquitis.-En Mayo de 1908 tiene 17 meses, se aprecian signos de adenopatía traqueobrónquica.-Pir- quet positivo.-Pesa 9 kilos 800 gramos.-En Julio de 1911 tiene 4 años, pesa 13 kilos 750 gramos.-En Abril de 1913 Pirquet positivo 215 pesa 16 kilos.-No se aprecian signos de adenopatía traqueobrón- quica. 18. Protocolo 751.-Adenopatía traqueobrónquica. JoséCo 5 | meses, padre tuberculoso.-Ingresa en Fe- brero de 1909.-Alimentación á pecho.-Presenta una erupción de tuberculides papulosas, en el mes de Julio.-Pirquet positivo.-Pe- sa 6 kilos.-Presenta poliadenopatía generalizada.-En Diciembre de 1909, queratoconjuntivitis, caries dentaria de todos los incisi- vos.-Hígado y bazo muy engrosados.-En Junio de 1910 persis- ten los signos de adenopatía traqueobrónquica, pesa 7 kilos 900 gra- mos.-En octubre cumple 2 años.-En Enero de 1913 pesa 13 ki- los.-Pirquet positivo.-Persisten signos de adenopatía traqueo- brónquica.-Estado general bueno. 19.Protocolo 932.-Adenopatía traqueobrónquica. M. Baza 15 meses, padre sospechoso de tuberculosis.- Pesa 8 kilos 75 gramos;Ingresa en Mayo de 1909.-Tiene querato- conjuntivitis, signos de adenopatía traqueobrónquica.-Bronqui- tis asmática.-En Agosto tiene 18 meses.-Síguelo mismo; Pirquet positivo. -En Noviembre 9 kilos 100 gramos. - Sigue algo mejor. 20. Protocolo 585.-Tuberculosis latente. A. Fever 4| meses.-Pesa 5 kilos 275 gramos.-Antece- dentes ignorados.-Ingresa en Noviembre de 1908.-En Setiem- bre de 109*queratoconjuntivitis flitenular.-Pesa 9 kilos 25 gramos En Octubre, Pirquet positivo.-Tiene 15 meses.-En Mayo de 1910 pesa 11 kilos, aspecto bueno. 21. Protocolo 850.-Tuberculosis pulmonar. S. Per 7| meses.-La madre falleció tuberculosa.-In- gresa en Abril de 1909, pesa 7 kilos 225 gramos.-En Mayo bron- quitis, pesa 7 kilos 950 gramos.-Pirquet negativo.-En Julio de 1909, congestión pulmonar, pesa 7 kilos 325 gramos.-En Enero de 1910 presenta signos de infiltración tuberculosa. En la base del pulmón derecho.--Pirquet positivo.-En Agosto de 1910 pesa 8 ki- los 500 gramos.--Los signos pulmonares regresan. 22. Protocolo 383.-Tuberculosis pulmonar. A. Dennec 3 meses,ingresó el 6 de Agosto de 1908.-Pa- dres parecen sanos.-Pesa 4 kilos 735 gramos.-Presenta signos de congestión pulmonar.-Pirquet positivo.-Fallece en Diciembre de tuberculosis pulmonar.-Forma ulcerosa. 23. Protocolo 712.-Broncopneumonía tuberculosa. Erna Lar 18 meses, está al cuidado de la abuela, que es tuberculosa. Ingresa en Enero de 1909.-Alimentación artificial. Tomó pecho 9 meses.-Pesa 8 kilos, tiene fiebre, signos de adenopa- tía traqueobrónquica.-Signos de brocopneumonía en las dos vérti- ces.-Micropoliadenopatía.-Pirquet positivo.-En Marzo sigue peor.-Siempre tiene fiebre.-Pesa 6 kilos 800 gramos.-Persisten los signos.-Los focos de broncopneumonía se han propagado á las ■dos bases.-Fallece á los 22 meses, de broncopneumonía. 24. Protocolo 416.-Espondilitis tuberculosa dorso-lumbar 216 Domingo Vene 22 meses, hermano del número 383, pa- dres aparentemente sanos, ingresa en Agosto de 1908, pesa 9 kilos 975 gramos.-Tiene bronquitis.-Pirquet positivo. En Noviembre pesa 10 kilos 600 gramos.-Bronquitis localizada al vértice izquier- do. En Octubre de 1908 la criatura tiene 3 años.-Pesa 12 kilos 600 gramos.-Se aprecia la existencia de espondilitis vertebral, dorso- lumbar.-Se le aplica un aparato enyesado.-En Mayo de 1913 pe- sa 18 kilos 900 gramos con el aparato.-Estado general bueno. 25. Protocolo 706.-Meningitis tuberculosa. Jacinta Mart padres aparentemente sanos, 16meses-In- gresa en Enero de 1909.-Pesa 6 kilos 725 gramos, atrofia por vicio de alimentación.-En Marzo vómitos, rigidez de la nuca, pulso len- to.-Pirquet positivo.-Fallece el 30 de Abril de meningitis tuber- culosa. 26. .. Protocolo 345.-Adenopatía traqueobrónquica. Luis Mar padre tuberculoso, 12 meses, ingresa en Ju- lio de 1908, pesa 7 kilos 950 gramos.-Tomó pecho 4 meses.-En Setiembre 1908,Pirquet positivo.-En Marzo 1909, congestión pleu- ro pulmonar.-Pirquet por segunda vez positivo. Pesa 10 kilos 750 gramos.-En Julio tiene 2 años.--Pesa 11 kilos 775 gramos.-Esta- do general bueno.-No tiene fiebre. En Agosto de 1910 pesa 13 ki- los 200 gramos.-Pirquet positivo. En Abril de 1913 positivo, pesa 15 kilos 800 gramos.-Signos de adenopatia traqueobrónquica.- En J ulio de 1913 tiene 6 años, pesa 16 kilos 60 gramos. Tuvo saram- pión.'-Estado general regular, Constitución débil. 27. Protocolo ^2.-Broncopneumcnia tuberculosa. María Peí padres en apariencia sanos, 16 meses, tomó pe- cho 5 meses, pesa 7 kilos 200 gramos.-Glositis exfoliatriz. Pirquet positivo.-Tiene fiebre.-Signos congestivos en los dos pulmones.- Ingresa en Agosto de 1908.-En Setiembre falleció por broncopneu- monia y meningitis. 28. Protocolo 292.-Adenopatia traqueobrónquica. Pantaleón Ru madre tuberculosa, 8 meses, ingresa en Mayo de 1906, pesa 7 kilos 300 gramos.-Tomó pecho solo 2 meses -El niño tiñe tos desde poco después del nacimiento.-En Junio, Pirquet positivo.-Signos bronquiales y disminución de la sonori- dad en el vértice derecho, en Marzo de 1909 pesa 10 kilos 275 gra- mos. Pirquet nuevamente positivo, en Octubre cumple 2 años, pesa entonces 11 kilos 500 gramos.-En Marzo de 1910 pesa 12 kilos 600 gramos.-Estado general bueno.-Presenta signos de adeno- patía traqueobrónquica 29 Protocolo 228 - Adenopatía traqueobrónquica Rodolfo Rej madre tuberculosa, 5 meses y medio, ali- mentado á pecho, pesa 7 kilos 700 gramos -Estado general exce- lente -Ingresa en Abril de 1908 -En Agosto pesa 9 kilos 825 gra- mos -Tiene 9 meses-Pirquet positivo -En J ulio de 1909 Pirquet positivo -Pesa 12 kilos 175 gramos --Signos de adenopatía tra- queobrónquica 30 Protocolo 580 -Adenopatía traqueobrónquica Isalimo Schi padre sospechoso de tuberculosis, 3 meses, ingresa en Noviembre de 1908, pesa 4 kilos 850 gramos -Alimenta- 217 ción mixta -En Abril de 1909 congestión pulmonar Pesa 6 kilos 650 gramos En Diciembre bronquitis En Mayo de 1910 tiene 21 meses Pesa 9 kilos 950 gramos, Pirquet positivo-En Agosto tiene 2 años, pesa 9 kilos 400 gramos Respiración soplante en la región traqueobrónquica -En Junio de 191 1 bronquitis, pesa 12 kilos 250 gramos En Octubre, otra vez, bronquitis Pesa 12 kilos 325 gramos -En Noviembre de 1911 «Coqueluche» y congestión pulmonar Pe- sa 12 kilos 150 gramos. En Marzo de 1912 pesa 12 kilos 850 gramos- -En Marzo de 1913 Pirquet positivo Pesa 14 kilos 600 gramos - Tiene 4 años y medio; estado general bueno. Resfría fácilmente. 31. Protocolo. 223.-Adenopatía traqueobrónquica. A. Canel 15 meses, ingresa en Mayo de 1908, padre sano, á los 23 meses Pirquet positivo, no tiene signos de adenopatía tra- queobrónquica. En Mayo de 1913, á los 5 años,pesa 21 kilos.-Res- tos de queratoconiuntivitis. Se constatan signos de adenopatía tra- queobrónquica. 32. Protocolo 546.-Adenopatía traqueobrónquica. Broncopneu- monia tuberculosa. Leopoldo Ro padres sanos, 13 meses, ingresa en Noviem- bre de 1908.-Pesa 8 kilos 525 gramos. Tiene fiebre ligera. Signos de adenopatía traqueobrónquica. Pirquet positivo. Alimentación á pe- cho durante 10 meses. En Julio de 1909 pesa 9 kilos 250 gramos. Broncopneumonia. En Agosto tiene infiltración de toda la base del pulmón derecho. En Setiembre continúa lo mismo. Soplo en todo el pulmón derecho, macicez y soplo en la región traqueobrónquica. Fallece después de 2| meses de enfermedad. 33. Protocolo 180.-Brncopneumonia tuberculosa. Peritonitis- tuberculosa. Pablo Sil padre tuberculoso, 14 meses, alimentado á pe- cho 7 meses. Ingresa en Abril de 1908.-Pesa 10 kilos 425 gramos Tiene glositis exfoliatrix.-Signos de bronquitis. En Junio pesa 9 kilos 900 gramos.-Tiene fiebre vesperal.-Queratoconjuntivitis. Pirquet positivo. Tos intensa, se aprecian signos de adenopatía tra- queobrónquica.-En Noviembre de 1908 pesa 9 kilos 350 gramos. Sigue siempre con fiebre. Adenitis cervical. En Agosto de 1909 pesa 9 kilos 525 gramos. Soplo intenso y rales en la base del pulmón dere- cho. En Noviembre sigue muy mal.-Pesa 8 kilos 725 gramos.-Fa- llece poco después con signos de peritonitis tuberculosa y tuberculo- sis pulmonar cavitaria. 34. Protocolo 1790.-Espondilitis dorsal tuberculosa. Pedro Pie padres sanos, 19 meses, ingresa en Marzo de 1910, pesa 13 kilos 625 gramos.-Reacción de Pirquet positiva.-El niño claudica.-En Julio se constata la existencia de una espondi- litis dorsal.-Se le aplica yeso.-En J ulio de 1913 sigue bien. Existe ligera gibosidad no dolorosa. Estado general bueno.-Pesa 16 kilos- 75 gramos. 35. Protocolo 1067.-Adenopatía traqueobrónquica. Elida Gra padre y madre tuberculosos, 5 meses, ingresa en Julio de 1910.-Pesa 5 kilos 75 gramos. Pirouet negativo.-En Diciembre glositis exfoliatriz.-En Junio de 1910, broncopneumo- nia. En Setiembre tiene 19 meses.-Pesa 9 kilos 725 gramos.-Pir- 218 quet positivo. En Diciembre pesa 9 kilos 500 gramos.-Signos de adenopatía traqueobrónquica. 36. Protocolo 1182.-Tuberculosis pulmonar. Carlos Gad madre tuberculosa, 2| meses, pesa 4 kilos 325 gramos, ingresa en Setiembre de 1909, Pirquet positivo. Signos de infiltración en las dos bases.-En Enero de 1910 pesa 5 kilos 600 gramos.-Diarrea, resfriados, estertores en las bases. En Mayo fa? llece sin saberse por qué causa. 37. Protocolo 1718.-Meningitis tuberculosa. Ce. Faca Padre tuberculoso, ingresa en Febrero de 1910, pesa 6 kilos 500 gramos, tiene 7 meses, ingresó con bronco- neumonia. En Marzo está curada.-En Abril tos convulsa, pesa 8 kilos 400 gramos.-En Diciembre, sarampión, pesa 8 kilos 600 gra- mos. Después del sarampión, Pirquet positivo.-Fallece por menin- gitis tuberculosa. 38. Protocolo 1282.-Tuberculosis pulmonar. María A. Fernandez.-Padre tuberculoso, ingresa en Noviem- bre de 1909, edad 18 días; pesa 3 kilos 675 gramos.--A los 9 meses, Pirquet positivo; signos de adenopatía traqueobrónquica y de infil- tración del vértice derecho.-Pesa 5 kilos 650 gramos.-Desde en- tonces siguió la niña cada vez peor, extendiéndose los fenómenos de infiltración tuberculosa con reblandecimiento. Fallece 2 meses mas tarde. 39. Protocolo 528.-Tuberculosis cutánea. Angela Cros padres aparentemente sanos, á pecho, in- gresa de 2 meses.-A los 10 meses pesa 6 kilos 100 gramos.-Pre- senta una erupción de tuberculides en casi todo el cuerpo.-Tra- tamiento por inyecciones de tuberculina con éxito.-Pirquet posi- tivo.-Dejó de existir y se puso que falleció varios meses mas tar- de sin saber por que causa. 40. Protocolo 1240.-Adenopatía traqueobrónquica. Marcelino Mar madre tuberculosa, 6 meses, ingresa en Octubre de 1909.-Pesa 4 kilos 225 gramos, alimentación artificial hace un mes-Pirquet positivo;signos de adenopatía traqueo-brón- quica.-En Noviembre de 1919 pesa 10 kilos 225 gramos.-Quera- toconjuntivitis.-En Diciembre pesa 10 kilos 200 gramos. 41. Protocolo 1279.-Adenopatía traqueobrónquica. Sara Mans padre y madre tuberculosos, 6 meses, ingre- sa en Octubre de 1909, pesa 5 kilos 750 gramos; alimentación á pe- cho.-En Diciembre broncopneumonia, pesa 6 kilos 25 gramos.- Alimentación mixta.-En Junio de 1910 tiene 15 meses, pesa 7 ki- los 650 gramos.-Lengua geográfica.-Respiración brónquica muy acentuada en el espacio inter-escapular. -Pirquet positivo. En Marzo de 1911 tiene 2 años, pesa 10 kilos 525 gramos . Estado gene- ral bueno. 42. Protocolo.-1104.-Osteocardítis tuberculosa Meningitis. Rogelio Igle 2 meses, padres sanos, ingresa en Agosto de 1909, pesa 3 kilos 400 gramos, alimentación mixta; en Marzo de 1910 alimentación artificial.-Pirquet positivo, no se observan sig- nos de foco.-Pesa 7 kilos 725 gramos.-Tiene 9 meses.-En Agos- to de 1910 se aprecia asteo-artritis tibiotersiana.-Pesa 9 kilos 219 775 gramos.-Se aplica el tratamiento de inyecciones de tuberculi- na á dosis crecientes.-En Setiembre se practica la incisión al ni- vel de la articulación.-Se sigue con el mismo tratamiento; en Oc- tubre pesa 10 kilos 225 gramos. Fallece de Meningitis tuberculosa á fines de Octubre. 43. Protocolo 1220.-Osteítis y orqueoepidimitis tuberculosa Sífilis hereditaria. Barnardo J. Gar madre tuberculosa y sifilítica, 1 mes, ingresa en Setiembre de 1909 con signos claros de sífilis congénita.- Pesa 4 kilos 25 gramos. -En Marzo de 1910 pesa 6 kilos 275 gramos .-Pirquet negativo.-En Setiembre Pirquet positivo.--En No- viembre se aprecia una orqueoepidimitis,que á pesar del trata- miento mercurial se abre y se fistuliza.-En Marzo de 1911 osteítis delcúbito.-En Mayo broncopneumonia. En J unió fallece por difte- ria y y crup.-El testículo estaba curado. 44. Protocolo 1414.--Tuberculosis latente. L. Fer padre tuberculoso, 1 mes y medio, ingresa en Noviembre de 1909. Alimentación á pecho, pesa 5 kilos 425-Pir- quet positvo intenso.-Al año 11 kilos 750 gramos.-A los 2 años pesa 12 kilos 450 gramos.-No tiene tos ni signos físicos; en Febre- ro de 1913 Pirquet positivo; signos de adenopatía traqueobrónqui- ca, pesa 16 kilos 375 gramos. 45. Protoco.lo 1109.-Adenpopatía traqueobrónquica. R. Gonza 6 meses, padre fallecido se ignora de qué.-In- gresa en Agosto de 1909 pesa 5 kilos 550 gramos.-Alimentación mixta.-En Mayo de 1910 pesa 7 kilos 750 gramos.-En Diciembre pesa 9 kilos 200 gramos.-Tuvo sarampión.-Pirquet positivo in- tenso. -En J unió se aprecian signos de adenopatía traqueo bronqui- na.--En Febrero de 1913,Pirquet positivo.-Pesa 12 kilos 275 gra- mos.-Tiene 4 años. 46. Protocolo 1147.-Adenopatía traqueobrónquica. A. Bad vive en la casa de otras personas tuberculosas- 2 meses de edad, ingresa en Agosto de 1909,pesa 3 kilos 750 gramos. Alimentación mixta; en Noviembre pesa 4 kilos 850 gramos.-En J ulio de 1910 tiene 1 año, pesa 6 kilos 325 gramos, Pirquet positivo; alimentación artificial. En Diciembre, sarampión. Otitis y conjun- tivitis.-Signes de adenopatía inter-espacapular.-En Abril de 1911 queratoconjuntivitis, pesa 8 kilos 600 gramos; estado general regu- lar, en Junio de 1913 pesa 15 kilos 475 gramos.-Estado general excelente, tiene 4 años; no consigna signos especiales de adenopatía traqueobróncuica.-Pirquet positievo. 47. Protocolo 1243.-Adenopatía traqueobrónquica. C. Quin 4 J meses, un hermano falleció tuberculoso, in- gresó en Octubre de 1909; pesa 4 kilos 350 gramos;Pirquet negativo, alimento á pecho; En Abril de 1910 glositis exfoliatriz. Alimenta- ción mixta, pesa 6 kilos 350 gramos; En Agosto broncopneumonia, pesa 8 kilos 385 gramos; en Mayo de 1911, 2 años, pesa 10 kilos 65 gramos. Tos convulsiva. Pirquet positivo. 48. Protocolo 1672.-Adenopatía traqueobrónquica. M. Sil 1 | mes, un hermano falleció de meningitis, padre sospechoso de tuberculosis, pesa 3 kilos 700 gramos, ingresa en Di- 220 ciembre de 1909.-Alimentación á pecho.-En Octubre de 1911.- Pirquet positivo.- Tiene 11 meses. - En Diciembre tiene sa- rampión, pesa 7 kilos 75 gramos.-En Junio de 1911 se aprecian signos de adenopatía traqueobrónquica. Pesa 8 kilos 125 gramos 49. Protocolo.-Osteítis tuberculosa. H. Stor 1 mes, padres sanos, ingresa en Diciembre de 1908, pesa 4 kilos 650 gramos, alimentación artificial; tos convul- sa, En Diciembre de 1910 , pesa 7 kilos 580 gramos; en Marzo de 1911 á los 16 meses, Pirquet positivo; Osteítis tuberculosa falangia- na.-Presenta la faciesescrofulosa característica..En Noviembre de 1911 pesa 9 kilos 775 gramos.-Cumplió 2 años. 50. Protocolo 1432.- Adenopatía traqueobrónquica, sarampión broncopneumonia. Rosa Bar madre tuberculosa, 3 meses, alimentación ar- tificial desde el nacimiento, ingresa en Diciembre de 1909.-Pesa 4 kilos 325 gramos.-Signos de raquitismo, craneotabes.- En Julio de 1910, tiene 10 meses, pesa 5 kilos 775 gramos.-Pirquet positi- vo.-Adenopatía traqueobrónquica.-En Octubre fallece por sa- rampión y broncopneumonia. 51. Protocolo 1764.-Tuberculosis latente... Elsa Bon madre tuberculosa, 8 meses, ingresa en Marzo -de 1910, pesa 5 kilos 400 gramos, alimentación artificial desde hace 2 meses. En Mayo tiene 11 meses, pesa 7 kilos 774 gramos.-Pirquet positivo, poco después falleció la madre de tuberculosis. En Julio, de 1911 tiene 2 años, pesa 11 kilos 170 gramos. 52. Protocolo 1855.- Tuberculosis nodular.-(Goma}. Tubercu- losis de los ganglios traqueobrónquicos. Delfor Bond 4 meses, tiene una hermana tuberculosa, in- gresó en Marzo de 1910, alimentado á pecho 5 meses.-En Octubre tiene 10 meses. Pirquet positivo, en Noviembre tuberculo- sis nodular (Goma) en la pierna.-En Febrero de 1911 ectima tere- brante. En Mayo el nodulo tuberculoso de la pierna persiste lo mis- mo.-En Agosto este foco se abre expontáneamente.- En Marzo de 1913, pesa 14 kilos 800 gramos, el foco nodular curado.-Pirquet positivo intenso.-En Mayo de 1913 tiene 3 I años , pesa 14 kilos 800 gramos.-Signos de adenopatía traqueobrónquica. 53. Protocolo .-Adenopatía traqueobrónquica. Margarita D. Cor padre tuberculoso, falleció cuando la niña tenía 13 meses.--Ingresó en Diciembre de 1909 cuando la niña tenía 4 | meses. Pesa 5 kilos 225 gramos.-En Noviembre de 1910 tiene 16 meses.-Pirquet positivo.-pesa 7 kilos 675 gramos -A los 2 años, pesa 9 kilos 700 gramos, en Mayo de 1913 tiene 4 años, pesa 12 kilos 850 gramos, los signos de adenopatía que se apre- cian en Noviembre de 1910 no son mas apreciables. 54. Protocolo 1974.-Adenopatía traqueobrónquica, espondilitis tuberculosa. H. Loac ... .9 meses, padre tuberculoso, ingresa en Mayo de, 1910. pesa 4 kilos 850 gramos; alimentación á pecho hasta los 10 me- ses. En Agosto otitis supurada; pesa 9 kilos 450 gramos. En Noviem- bre tiene 15 meses, Pirquet positivo.-Signos de adenopatía traqueobrónquica, pesa 9 kilos 675 gramos.-En Mayo de 1911 ade- 221 noflemón de cuello; en Junio pesa 10 kilos 950 gramos. En Julio de 1913 pesa 13 kilos 150 gramos.-Persisten signos de adenopatía tra- queobrónquica, espondilitis lumbar.-Abceso osifluente, fosa iliaca izquierda. 55. Protocolo. 1125.-Adenopatía traqueobrónquica. Angélica Ma padre tuberculoso, ingresa de 20 días en Agosto de 1909, pesa 3 kilos 250 gramos; alimentación á pecho; en Octubre,Pirquet negativo; pesa 5 kilos.-En Enero de 1911 tos con- vulsa, pesa 6 kilos 400 gramos.-En Abril tiene sarampión y adeni- tis sub-maxilar.-Se pasa á la alimentación artificial.---En Mayo tiene 9 meses. Pirquet positivo.-Pesa 8 kilos 200 gramos; en Julio de 1911 tiene 2 años, pesa 10 kilos 400 gramos.-En Marzo de 1913, 4 años, pesa 13 kilos 600 gramos.-Se aprecia signos de adenopatía qu traqueobrónquica. 56. Protocolo 1097.-Adenopatía traqueobrónquica. Hugo Mos madre tuberculosa, 2 meses, ingresa en Agosto de 1909; alimentación á pecho, pesa 4 kilos 275 gramos.- En Noviembre de 1910 tiene 18 meses, pesa 9 kilos 800 gramos. Ali- mentación artificial hace 6 meses.-Pirquet positivo; en Mayo de 1911 tiene 2 años, pesa 12 kilos 100 gramos; se observa signos de adenopatía traqueobrónquica.-En Marzo de 1913, pesa 13 kilos 800 gramos .Tiene 4 años, persisten los signos de adenopatía tra- queobrónquica. Estado general bueno. 57. Protocolo 1407.-Bronquitis asmática. Victoria Flei 8 meses,pesa 8 kilos 275 gramos, alimenta- ción á pecho, 13 meses. Aesta edad bronquitis asmática. Pirquet po- sitivo.-10 días mas tarde falleció de broncopneumonia. 58. Protocolo 1243.-Adenopatía traqueobrónquica. Clara Qui padres sanos, ingresó en Octubre de 1909, edad 4| meses.-Un hermano falleció de tuberculosis á los 7 años, pesa 4 kilos 350 gramos.-A los 5 meses Pirquet negativo.- A los 10 meses glositis exfoliatriz.-Pesa 7 kilos 25 gramos.-Ali- mentación mixta.-En Agosto de 1910 congestión pulmonar.-En Mayo de 1911 tiene 2 años.-Tos convulsa y Pirquet positivo.-Pe- sa 10 kilos 650 gramos.-En Agosto de 1911 se aprecian signos de adenopatía traqueobrónquica.-Pesa 10 kilos 775 gramos. • 59. Protocolo 1712.-Meningitis tuberculosa. Nepomuceno Ri padres sanos, ingresó en Febrero de 1910.--Tomó pecho cuatro meses, pesa 5 kilos 675 gramos.-Ra- quitismo lijero.-En Abril después de una broncopneumonia, Pirquet positivo. Tiene 11 meses, pesa 5 kilos 500 gramos.-En Se- tiembre de 1910 tiene 16 meses,.-Pesa 8 kilos 650 gramos.-Estado general bueno. No volvió mas al Consultorio.-Falleció 4 meses des- pués de meningitis tuberculosa. 60 Protocolo 1336.-Adenopatía traqueobrónquica.- Tuberculo- sis pulmonar. Antonio Schi 3 meses, padre tuberculoso, ingresó en No- viembre de 1909.-Signos de adenopatía traqueobrónquica, -Tos ■coqueluchoide.-Infiltración tuberculosa del vértice izquierdo.- 222 Pirquet positivo.-Fallece 2 meses mas tarde por tuberculosis pul- monar. 61. Protocolo 1927.-Tuberculosis latente. Ofelia Morga padre asmático, 10 meses, alimentada á pe- cho 8 meses, pesa 7 kilos 400 gramos.-Ingresa en Abril de 1910 con broncopneumonia.-En Octubre de 1910, á los 16 meses, Pirquet positivo, muy intenso. - Pesa 8 kilos 675 gramos.-En Enero de 1911 pesa 9 kilos 200 gramos. 62. Protocolo 1257. Broncopneumonia. Oscar F 7 meses, se ignoran antecedentes, ingresó en Octubre de 1909.-Pesa 5 kilos 650 gramos.-Signo de adenopa- tía traqueobrónouica.-Pircuet positivo.-En Noviembre, bron- copneumonia..-En Febrero fallece,al parecer, de broncopneumonia tuberculosa. 63. Protocolo 1768. Orquiepidimitis tuberculosa. R. Camp 1 mes, ingresa en Marzo de 1910, padres sanos. -Pesa 4 kilos 400 gramos.-En Noviembre tiene 9 meses. Pirquet positivo.-Pesa 10 kilos 575 gramos.-Tumefacción del testículo y epididimitis.-Engrosamiento y endurecimiento.-Ligera mejoría después de 6 meses de tratamiento de inyecciones de tuberculina á dosis crecientes (Método de Scholosman).-En Mayo de 1911 pesa 11 kilos 500 gramos.-En Noviembre 12 kilos 565 gramos.-Sigue bien.-En 1913., espondilitis tuberculosa.-Aparato de yeso.-Es- tado general regular. 64. Protocolo 1872.-Adenopatia traqueobrónquica. Antonio Bian . . . .no hay antecedentes de tugerculosis. Tie- ne 21 meses.--Pesa 3 kilos 425 gramos.-Ingresa en Abril de 1910. -Pirquet negativo.-En Octubre de 1910 congestión pulmonar y enterocolitis.-8 meses, pesa 7 kilos 125 gramos.-En Diciembre bronquitis, pesa 6 kilos 625 gramos.-En Febrero de 1911, 13 meses, Pirquet positivo, pesa 6 kilos 200 gramos.-Signos de infiltración tuberculosa y de adenopapatía traqueobrónquica.- En Setiembre de 1911, pesa 8 kilos 500 gramos.-Tiene fiebre frecuente.-En Marzo de 1913, tiene fiebre, pesa 12 kilos 500 gra- mos.-Signos congestivos en el vértice izquierdo. 65. Protocolo 2209.-Tuberculosis latente. Carmen La un tío tuberculoso, ingresa en Agosto de 1910, pesa 7 kilos 550 gramos, edad 1 año, Pirquet positivo, á los 13- meses.-En Agosto de 1911,pesa 10 kilos 175 gramos.-Estado ge- neral bueno. 66. Protocolo 2717.-Adenopatia traqueobrónquica. María Mazz padre sospechoso de tuberculosis, 16 meses, pesa 7 kilos 650 gramos.-Ingresa en Enero de 1911, se aprecian signos de adenopatia traqueobrónquica.-Pirquet positivo.-En Junio pesa 8 kilos 825 gramos.-Sigue lo mismo. 67. Protocola 2545.-Adenopatia traqueobrónquica. Arturo Bo abuela tuberculosa, madre débil, 18 meses,, ingresa en Diciembre de 1910.-Pesa 9 kilos 975 gramos.-Tuvo sa- rampión, tiene conjuntivitis.-Signos de adenopatia traqueobron- quica.-Pirquet positivo.-Asistió solo un mes al Consultorio 223 68. Protocolo 2922.-Tuberculosis latente. Rosa Bo padres sanos, 1| mes, ingresa en Abril de 1911. -Pesa 3 kilos 350 gramos, Queratoconjuntivitis.-En Marzo de 1912, 13 meses, pesa 5 kilos 275 gramos. 69. Protocolo 2799.-Adenopatía traqueobrónquica. Adriano Per madre tuberculosa, 12 meses, ingresó en Fe- brero de 1911.-Pesa 6 kilos.-Signos de adenopatía traqueobrón- quica.-Pirquet positivo. Miguel P madre tuberculosa, 1 mes, ingresa en Enero de 1911, pesa 3 kilos 350 gramos.-En Agosto pesa 6 kilos 575 gramos. Tiene 8 meses.-Después de dos meses de ausencia vuelve al Con- sultorio con signos de adenopatía traqueobrónquica é infiltración tuberculosa en el vértice izquierdo.-Pirquet positivo. En Setiem- bre sigue mal.-Se constatan signos de reblandecimiento y de ca- verna en el pulmón izquierdo.-Falleció poco después. 71. Protocolo 12133.-Tuberculosis latente. Blanca. A. Pin madre tuberculosa , 6 meses, ingresó en Julio de 1910 pesa 7 kilos 300 gramos.I-Pirquet positivo. En Oc- tubre pesa 7 kilos 475 gramos .-Pirquet positivo, por segunda vez. En Diciembre pesa 8 kilos gramos. 72. Protocolo 2359.-Meningitis tubercuulosa. María A. Per madre tuberculosa, 6| meses, pesa 75 kilos 25 gramos.-Ingresa en Octubre de 1910.-Signos de adenopatía traqueobrónquica.-Pirquet positivo.-En Noviembre de 1910, fa- llece de meningitis tuberculota. 73. Protocolo 2905.-Adenoppatía traqueobrónquica. Arturo Per 13 meses, tuvo sarampión. Signos de adeno- patía traqueobrónquica. - Pirquet positivo.-Pesa 9 kilos 325 gramos. Ingresó en Febrero de 1911.--En Febrero de 1912, tiene 2 años. Pesa 12 kilos 50 gramos.-En Setiembre de 1913, está bien. -Aspecto excelente. 74. Protocolo 2232.-Adenopatía traqueobrónquica. Servando Pon padres sanos , ingresa en Agosto de 1910, tiene 1| mes .-Pesa 4 kilos 600 gramos.-En Setiembre de 1911 sarampión. En Noviembre Pirquet positivo.-Tiene tos y signos de adenopatía traqueobrónquica.-Tiene 16 meses y pesa 8 kilos 550 gramos.-En Julio de 1912 se constatan los mismos síntomas.-Pe- sa, 10 kilos 200 gramos.-Tiene 2 años.-En Marzo de 1913, pesa 11 kilos 850 gramos. Estado general bueno. 75. Protocolo 2725. Bronquitis del vértice. Ismael Per padres sanos, 2 meses, pesa 5 kilos 325 gra- mos.-Ingresa en Enero de 1911.-En Febrero Pirquet negativo.- En Julio inpétigo del cuero cabelludo.-En Octubre,Pirquet positi- vo. Bronquitis del vértice derecho, pesa 9 kilos 725 gramos. En Agosto de 1912, pesa 11 kilos 550 gramos.-En Mayo de 1913, pesa 13 kilos 495 gramos.-Estado general excelente. 76. Protocolo 2917. Adenopatía traqueobrónquica. Eduardo Ro padre tuberculoso, 9 meses, ingresa en Abril de 1911.-Pesa 7 kilos 200 gramos. Pirquet positivo. En Junio pesa 7 kilos 725 gramos.-Signos de adenopatía traqueobrónquica. 224 77. Protocolo 2016.-Adenopatía traqueobrónquica. Sarampión. -Broncopneumonia. Armando Ro padres sanos, 13 meses, ingresa en Mayo de 1910. Pesa 9 kilos 650 gramos. Alimentado á pecho 1 año.-En Agosto, á los 16 meses,Pirquet positivo. Signos de adenopatía tra- queobrónquica.-20 días después sarampión.-Fallece de bron- copneumonia en Setiembre. 78. Protocolo 2865.-Adenopatía traqueobrónquica. Teresa Sill padre sanos, 18 meses, ingresa en Marzo de 1911.-Tiene fiebre.-Signos de adenopatía traqueobrónquica.-- Pesa 9 kilos 125 gramos.-Pirquet positivo.-En Marzo de 1913 pe- sa 13 kilos 800 gramos. Pirquet positivo, débil.-Aspecto general satisfactorio. 79. Protocolo 2382.-Adenopatía traqueobrónquica. Pedro Ramón Santos, negro, padres parecen sanos, 11 meses, pesa 7 kilos 800 gramos.-Ingresa en Octubre de 1910.-Tiene tos coqueluchoide.-Pirquet positivo intenso.-En Noviembre de 1911 cumple 2 años, pesa 12 kilos.-En Junio de 1913 tiene 4 años.-Pir- quet positivo, pesa 15 kilos 100 gramos.-No se aprecian signos de adenopatía traqueobrónquica. 80. Protocolo 2205.-Osteítis tuberculosa. Gualberto Gon padre tuberculoso, 14 meses, tomó pecho' 2 meses, ingresó en Junió de 1910, pesa 6 kilos 450 gramos.-En Ju- lio los 15 meses osteoartritis del metacarpo y del pulgar.-Pir- quet positivo, pesa 6 kilos 900 gramos.-Osteítis del primer meta- tarsiano.-15 días mas tarde, Osteoartritis del codo y de las dos ar- ticulaciones tibio-tarsianas, pesa 7 kilos 275 gramos. Tuberculosis nodular de lamejilla.-(Goma)-Se inicia el tratamiento por latuber- culina á dosis crecientes.-Método de Schlosman.-En Agosto al mes de tratamiento pesa.7 kilos 900 gramos.-Se aprecia mejoría. -Reacción intensa local'en el sitio de la inyección.-Se llega hasta inyectar J de cent, de tuberculina.-1:10.-Un mes mas tarde en Setiembre pesa 8 kilos 400 gramos.-Recibe ahora cada tres ó cua- tro días lee. de tuberculina.-1:10.-En Octubre se aprecia inquie- tud, vómitos después de la inyección.-Tolera un } de cc. de tuber- culina.-1:2 Pesa 8 kilos 400 gramos.-Pocos días después saram- pión,signos de adenopatía traqueobrónouica.-Sesuspendeeltrata- miento por la tuberculina.-En Noviembre pesa 7 kilos 425 gramos. -Se vuelve á iniciar el tratamiento al mes. En Diciembre pesa 8 kilos 175 gramos.-En Enero de 1911 pesa 8 kilos 400 gramos.-Si- gue el tratamiento.-Los focos de osteítis y osteoartritis mejorados, pero fistulizados.-En Febrero pesa 8 kilos 900 gramos.-Se sus- pende el tratamiento poroue tiene fiebre continua.-Otitis supura- da.-En Marzo 9 kilos 25 gramos.-Tuberculoides cutánea.-En Abril 9 kilos 425 gramos. En Mayo 2 años.-Gánglios caseosos del cuello.-Ingresa el Hospital de Niños.-Se asiste actualmente en el «Hospital Fermín Ferreyra». 81.-Protocolo 2380.-Tuberculosis latente. Angelina Apar padres sanos, 7 meses pesa 7 kilos 150 gramos.-Ingresa en Octubre de 1910.-En Mayo de 1911, bron- 225 quitis.-Pirquet positivo, 14 meses, pesa 8 kilos 325 gramos.--En Febrero de 1913 pesa 11 kilos 725 gramos.-Tiene 3 años.-Pirquet positivo. No tiene signos físicos de tuberculosis. 82. Protocolo 2957.-Tuberculosis latente. María Ac 11 meses, tuvo sarampión, ingresa en Abril de 1911 pesa 7 kilos 370 gramos, en Junio 14 meses, Pirquet positivo.. -Pesa 6 kilos 300 gramos. 83. Protocolo 2903.-Adenopatía traqueobrónquica. Americo Buzz madre tuberculosa, 6 meses, pesa 5 kilos 225. Ingresa en Abril de 1911.-Pirquet negativo.-En Junio con- gestión pulmonar.-En Julio de 1912 queratoconjuntivitis; pesa 9' kilos 250 gramos.-Tiene 21 meses.-Pirquet positivo.-Signos de adenopatía traqueobrónquica.-En Marzo de 1913, tiene fiebre, tos, pesa 10 kilos y tiene 2| años. 84. Protocolo 2743.-Tuberculosis latente. Luis Agade madre tuberculosa, 2J meses, 5 kilos, ingre- sa en Febrero de 1911.-Pirquet positivo.-Én Marzo de 1912 pesa 8 kilos 150 gramos. 85. Protocolo 2390.-Tuberculosis latente. Héctor Fi padre tuberculoso, 3 meses, pesa 3 kilos 450 gramos.-Ingresa en Setiembre de 1910.-En Agosto de 1911, 14 meses, pesa 6 kilos 350 gramos.-Tiene bronquitis. Pirquet positivo. -En Junio de 1912 queratitis, pesa 10 kilos 250 gramos.-Tiene 2 años En Setiembre de 1913, pesa 12 kilos 390 gramos.-Estado general bueno. 86. Protocolo 2777.-Meningitis tuberculosa. Eloísa Betta.-Hermano tuberculoso, 10 meses, pesa 6 kilos 975 gramos, ingresa en Febrero de 1911.-Pirquet positivo. Pocos días después signos de meningitis tuberculosa.-Falleció en Marzo. 87. Protocolo 2376.-Tuberculosis latente. María S. Cas no hay antecedentes de tuberculosis, 9 me- ses, 5 kilos 525 gramos.-Ingresa en Octubre de 1910.-En Febrero de 1911,Pirquet positivo.-Tiene 13 meses, pesa 6 kilos 800 gramos. -En Mayo de 1912 pesa 10 kilos 250 gramos. 88. Protocolo 2238. - Coxitis tuberculosa. José Cot madre tuberculosa, 1| meses, 4 kilos 250 gra- mos.-Ingresa en Agosto de 1910, en Enero de 1911, 6 meses, Pir- quet positivo.-Bronquitis.--Pesa 5 kilos 575 gramos.-En Setiem- bre de 1911 coxalgia del lado derecho.-En Marzo de 1911, pesa 9 kilos 750 gramos.-En Febrero de 1913, tiene todavía coxálgia en tratamiento.-Pesa 10 kilos 100 gramos. 89. Protocolo 2047.-Adenopatía- traqueobrónquica. Eduardo Ger 2 meses, padre tuberculoso, 5 kilos 175 gra- mos. Ingresa en Julio de 1910.-En Agosto 3| meses.-Pirquet po- sitivo.-Eczema impetiginoso.-En Junio adenopatía traqueobrón- quica.-Queratitis.-En Noviembre de 1911, pesa 10 kilos 50 gra- mos.-En 1913, Pirauet positiva. Estado general regular. 90. Protocolo 2531 .-Tuberculosis latente. Gregoria Centur padres sanos, 1 mes, ingresa en Diciem- bre de 1910, pesa 4 kilos 600 gramos.-En Junio de 1911 tiene 7 226 meses pesa 7 kilos 200 gramos.-Pirquet positivo.-No tiene signos de foco tuberculoso.-En J ulio pesa 7 kilos 600 gramos. 91. Protocolo 244.-Adenopatía traqueobrónquica. Luisa Sar no hay antecedentes de tuberculosis, 6 meses, ingresó en Noviembre de 1910.-Pesa 5 kilos 400 gramos.-Pirquet negativo.-En Noviembre de 1911, pesa 8 kilos 150 gramos.-Tie- ne 18 meses.-Signos de adenopatía traqueobrónquica.-Pirquet positivo.-En Enero de 1912, gastro - enteritis.-Pesa 7 kilos 325 gramos. 92. Protocolo 2673.-Broncopneumonia tuberculosa. Julieta Ta madre tuberculosa,7 meses, ingresa en Enero de 1911, pesa 4 kilos 50 gramos.-En Marzo de 1911, tiene 9 meses pesa 4 kilos 575 gramos.-Pirquet positivo.-Congestión y bronco- neumonia pocos días después.-En Abril fallece al parecer de bron- coneumonia tuberculosa. 93. Protocolo 2445.- Tuberculosis latente. María J ulia Mo padre y madre tuberculosos, 4 meses, in- gresa en Noviembre de 1910, pesa 6 kilos 850 gramos.-Pirquet ne- gativo. -En Mayo de 1911, tiene 10 meses, pesa 6 kilos 475 gramos. -Pirquet positivo.-En Setiembre de 1913, se sabe que está bien. Vive en el campo. 94. Protocolo 2227.-Adenopatía traqueobrónquica. Natalia Men madre tuberculosa, 5 meses, 6 kilos 75 gra- mos de peso.--Ingresó en Setiembre de 1910.-En Noviembre 7 meses, 6 kilos 125 gramos.-Pirquet positivo.-Falleció poco des- pués. 95. Protocolo 2331.-Adenopatía traqueobrónquica. Abel Niet padre fallecido tuberculoso, 1 mes, pesa 3 ki- los 750 gramos.-Ingresó en Diciembre de 1910.--En Febrero de 1912 bronquitis, pesa 6 kilos 450 gramos, tiene 6 meses,-Pirquet positivo.-En Diciembre de 1912, 11 kilos 450 gramos.-En Febre- ro de 1913, 12 kilos 100 gramos.-Signos de adenopatía traqueo^ brónquica. 96. Protocolo 3060.-Adenopatía traqueobrónquica, queratitis. Nélida Per padres sanos, tuvo tos convulsiva,ingresa de 16 meses, en J unió de 1911.-Pesa 10 kilos 150 gramos. Pirquet po- sitivo.-Signos de adenopatia traqueobrónquica.-En Agosto pe- sa 11 kilos 225 gramos. 97. Protocolo 3301.-Tuberculosis pulmonar. Isabel Ca 10 meses, ingresa en Agosto de 1911, pesa 5 ki- los 175 gramos.-No hay antecedentes de tuberculosis.-Pirquet positivo.-Atrofia intensa.-Falleció tuberculosa poco después. 98. Protocolo 3255.-Tuberculosis pulmonar. María Val tuvo tos convulsiva y bronco-neumonia.-18 meses, pesa 8 kilos 800 gramos.-Ingresa en Agosto de 1911.-Pir- quet positivo.-Signos de infiltración del pulmón derecho.-En Se- tiembre de 1913, su estado general es regular. 99. Protocolo 3079.-Coxitis tuberculosa. Elvira Var no hay antecedentes de tuberculosis, tiene 7 meses, ingresa en Junio de 1911.-En Agosto de 1912, tiene 21 me- ses, ingresa en Junio de 1911.-En Agosto de 1912, tiene 21 meses. 227 -Coxitis.-Pirquet positivo.-Pesa 10 kilos 600 gramos.-En Fe- brero de 1913,pesa 11 kilos 275 gramos.-Estado general excelente. 100. Protocolo 3142.- Tuberculosis latente. Isabel Lor padre fallecido de pulmonía tuberculosa, 12 meses, pesa 6 kilos 400 gramos; eczema de la cara.-Pirquet positi- vo.-En Setiembre de 1913 la niña está bien. Aspecto sano. 101. Protocolo.-Adenopatía traqueobrónquica. María Delia Mig 13 meses, padre tuberculoso, pesa 10 ki- los 300 gramos.-Ingresa en Junió de 1911.-Signos de adenopatía traqueobrónquica.-Pirquet positivo. -En Setiembre de 1913, 18 kilos 100 gramos.-Estado general excelente. 102. Protocolo 3138.-Meningitis tuberculosa. Manuel Mur viven tuberculosos en la casa. 31 meses, 4 kilos 200 gramos de peso; ingresa en Julio de 1911.-En Agosto de 1912,15 meses,nodulo tuberculoso en el lado derecho.-Pirquetposi- tivo. Pesa 8 kilos 150 gramos. Bronconeumonia. En Octubre saram- pión.-Los fénómenos pulmonaresseexageran,falleció demeningitis 103. Protocolo.-Adenopatía traqueobrónquica. Alberto Alón madre tuberculosa fallecida. 16 meses, in- gresó en Noviembre de 1911.-Pesa 10 kilos 275 gramos.-Eczema impetiginoso del cuero cabelludo.-Signos de adenopatía traqueo- brónquica.--Pirquet positivo.--En Enero de 1913 pesa 10 kilos 325 gramos.-En Setiembre de 1913, está bien, vive en el campo. 104. Protocolo 3062.-Adenopatía traqueobrónquica. Zora Al no hay antecedentes de tuberculosis, 6 meses, 7 kilos 425 gramos.-Ingresó en Junio de 1911.--Pirquet positivo. -En Febrero de 1913 pesa 12 kilos 100 gramos.-Signos de adeno- patía traqueobrónquica. 105. Protocolo 3306.-Adenopatía traqueobrónquica. María Blanca Ceb madre asmática, 6 meses, 6 kilos 75 gramos. Ingresa en Agosto de 1911.-En Noviembre Pirquet nega- tivo. Tiene 9 meses, pesa 6 kilos 800 gramos.-En J unió de 1912, 16 meses, Pirquet negativo. Pesa 7 kilos 500 gramos.--Signos de ade- nopatía traqueobrónquica.--En Agosto de 1912 pesa 9 killos 25 gramos. 106. Protocolo 3250.-Abceso frío de la región frontal. Espondi- tis tuberculosa. Ismael Car no hay antecedentes de tuberculosis , 10 me- ses, 8 kilos 550 gramos de peso, ingresa en Agosto de 1911.-En Fe- brero de 1912, se aprecia un mal de Patt dorsal.-En Abril falleció de broncopneumonia tuberculosa. 107 Protocolo 3045.-Tuberculosis de forma escrofulosa. María A. de los San padre y madre tuberculosos, 12 me- ses, ingresa en Junio de 1911, pesa 8 kilos 925 gramos.-Pirquet po- sitivo.-Otitis supurada.-En Enero de 1912, queratitis.-En Abril de 1912 , pesa 10 kilos 975 gramos.-Facies escrofulosa, eczema de la cara. 108. Protocolo 3247.-Adenopatía traqueobrónquica. Justo Ferr 12 meses, no hay antecedentes de tuberculo- sis. Signos de adenopatía traqueobrónquica.-Pirquet positivo.- Pesa 8 kilos. 228 109. Protocolo 3240.-Tuberculosis latente. Antonio Azu padres sanos, 5 meses, ingresa en Agosto de 1911.-Pesa 7 kilos 750 gramos.-Eczema impetiginosa en el cuero ■cabelludo.-En Junio de 1912, 16 meses, pesa 10 kilos, tiene tos ■convulsiva.-Pirquet positivo. 110. Protocolo 3354.-Tuberculosis pulmonar. Pablo Ma tiene un tío tuberculoso, ingresa en Setiembre de 1911, de 22 días.-Pesa 3 kilos 300 gramos.--A los 14 meses en Octubre de 1912, pesa 6 kilos 725 gramos.-Pirquet positivo.-Tie- ne fiebre.-Estertores en los des vértices y al nivel del ilio pulmo- nar.-Respiración soplante en el vértice izquierdo. Hígado grueso. -Falleció poco después. 111. Protocolo 3147.-Adenopatía traqueobrónquica. Ramona Ro abuelo fallecido de tuberculosis.-Hay tu- berculosis en lacasa donde vive.-Ingresa en Julio de 1911 con 3 kilos 825 gramos.-22 días de edad.-En Noviembre otitis supura- da.--En Febrero de 1913, 20 meses, pesa 14 kilos 925 gramos. Esta- dogeneral excelente.- Ligeros signos congestivos en los dos vértices Fiebre elevada que dura 1-j mes.-En Abril apirexia casi completa -Pirquet positivo intenso.-Tiene 22 meses.-Pesa 14 kilos 150 gramos.-Se aprecian signos de adenopatía traqueobrónquica.-En Setiembre de 1913, pesa 15 kilos 850 gramos.-Estado general exce- lente.-Tiene fiebre ligera casi constantemente. 112. Protocolo 3560.-Osteítis múltiples tuberculosas. Carlota Fer tío tuberculoso, ingresa de 9 días, en No- viembre de 1911.-Pesa 2 kilos 750 gramos.-Alimentación artifi- cial. En Enero gastro-enteritis gravísima.-Tiene 2 meses, pesa 2 kilos 525 gramos.-Mejora lentamente gracias á la leche albuminoi- dea.-En J unió pesa 4 kilos 950 gramos. -En J ulio pesa 5 kilos 250 gramos.-Osteítis de las dos m anos.-Tiene 8 meses.-Pirquet positivo.-En Agosto las osteítis se multiplican, tiene ahora en el pié y en elcúbito.-Se abren algunas expontáneamente. Heliotera- pía y tratamiento conservador.-Pesa 5 kilos 875 gramos.-En Se- tiembre tiene sarampión.-En Noviembre otitis supurada.-Tie- ne 1 año.-Pesa 7 kilos 775 gramos.-En Diciembre de 1912 infec- ción digestiva lijera.--En Agosto de 1913 tiene 21 meses, pesa 9 ki- los 975 gramos.-Estado general excelente.-Las osteítis están cu- radas, otras en vía de curación. 113. Protocolo 3423.-Tuberculosis latente. Emilia Sper madre tuberculosa, 5 meses, pesa 7 kilos 750 gramos, ingresa en Setiembre de 1911. -En Abril de 1912, tiene 11 meses.-Pirquet positivo. Pesa 8 kilos 675 gramos.-En Mayo de 1913 tiene 2 años, pesa 12 kilos.-En Agosto de 1911, 12 kilos 800 gramos. 114. Protocolo 3624.-Meningitis tunberculosa. Josefa Sua 9 meses, ingresa en Diciembre de 1911.-Pe- sa 5 kilos 525 gramos.-Tiene tos convulsiva.-Congestión pulmo- nar.-No tiene fiebre.-Pirquet positivo.-En Febrero de 1912, fa- llece de meningitis tuberculosa. 115. Protocolo 3114.-Tuberculosis pulmonar. 229 Atlántida Pap 5 meses, ingresó pesando 5 kilos 650 gra- mos.-En Junio de 1911, Pirquet positivo.-En Julio, congestión pulmonar.-En Agosto de 1911 se aprecian signos de sífilis heredi- taria.-Sigue la congestión pulmonar. El peso disminuye.-En Di- ciembre de 1911, pesa 3 kilos 850 gramos.-Fallece en caquexia, probablemente por sífilis hereditaria y tuberculosis pulmonar. 116. Protocolo 3716.-Artritis tuberculosa. El vira J os tío tuberculoso de la laringe que besaba al ni- ño, falleció hace poco (9 meses), ingresó en Diciembre de 1912.- Pesa 7 kilos 375 gramos.-Pirquet positivo.-Artritis tuberculosa tibio tarsiana.-En Noviembre de 1912 tiene 23 meses,-Pesa 9 ki- los.-La artritis ha mejorado algo.-Falleció de meningitis tuber- culosa. 117. Protocolo 4486.-Tuberculosis latente. Josefa Cur un hermano falleció tuberculoso.-12 meses, 7 kilos 425 gramos.-Ingresa en Octubre de 1912.-Pirquet positi- vo. En Febrero de 1913, entero-cclitis grave, pesa 5 kilos 800 gra- mos.-Queratitis. 118. Protocolo 4953.-Adenopatia traqueobrónquica. Elida Tes 22 meses, 10 kilos 175 gramos de peso, ingresa en Octubre de 1912.-Pirquet positivo.-Setiembre de 1913,estado general excelente. 119. Protocolo 4964.-Bronquitis. Pedro Abal. . . .padre fallecido tuberculoso-4 meses, ingresa -en Octubre de 1912.-Pirquet positivo.-Setiembre de 1913.-Tie- ne signos de adenopatia traqueobrónquica. 120. Protocolo 820.-Tuberculosis latente. Domingo Ans una hermana falleció tuberculosa.-4 me- ses, pesa 4 kilos, 750 gramos.-Ingresa en Setiembre de 1912.-En Enero de 1913, 6| meses, Pirquet positivo.-Pesa 5 kilos 500 gra- mos.-En Agosto de 1913, 4 kilos 600 gramos. 121. Protocolo 4142.-Queratitis doble. Carmen Mac se ignoran antecedentes, 8 meses, 8 kilos 425 gramos de peso.-Ingresó en Marzo de 1912.-Pirquet positivo. Queratitis doble.-Tuberculosis en la cara.-En Octubre,sarampión ..-En Agosto de 1913, pesa 11 kilos 250 gramos. 122. Protocolo 4677.-Adenopatia traqueobrónquica. Blanca León un mes, padres sanos, 4 kilos, ingresa en Abril de 1912, tiene eczema del cuero cabelludo.-En Febrero de 1913, 7 meses,signos de adenopatia traqueobrónquica.-Pirquet po- sitivo. Pesa 6 kilos 325 gramos.-En Agoste de 1913, pesa 8 kilos ■645 gramos. 123. Protocolo 4388.-Adenopatia traqueobrónquica. Alba Sor un hermano tuberculoso, 1 mes, 4 kilos 250 gra- mos de peso. Ingresa en Mayo de 1912.-En Setiembre, 5 meses, Pirquet positivo.Signos de adenopatia traqueobrónquica.-Bron- quitis.-Pesa 5 kilos.-En Junio de 1913 fallece de meningitis tu- berculosa. 124. Protocolo 4888.-Meningitis tuberculosa. María Igl 9 meses. Se ignoran antecedentes. Pirquet posi- tivo. Después de la cutireacción, meningitis tuberculosa. 230 125. Protocolo 2686.-Tuberculosis latente. Vilerbo Zur tío tuberculoso, tuvo sarampión, ingresa en Enero de 1911.-Pirquet positivo.-Pesa 8 kilos 790 gramos. Tiene 13 meses, en Marzo de 1911, pesa 8 kilos 750 gramos. 126. Protocolo 2726.-Adenopatía traqueobrónquica. Rafael Bla hermano tuberculoso, 15 meses, ingresó en Enero de 1911.-Pirquet positivo.-Pesa 7 kilos 225 gramos.-Ade- nopatía traqueobrónquica.-En Febrero de 1911 pesa 6 kilos 425 gramos. 127. Protocolo 2534.-Tuberculosis latente. María C. Bor 16 meses, tía tuberculosa, pesa 7 kilos 125 gramos. Ingresó en Noviembre de 1910.-A los 19 meses, Pirquet positivo.-Pesa 9 kilos 525 gramos.-En Mayo de 1911, pesa 10 ki- los 250 gramos. 128. Protocolo. 2823.-Tuberculosis latente. Ester Cas padre tuberculoso, 13 meses, en Marzo de 1911 9 kilos 900 gramos.-Pirquet positivo.-En Julio de 1911 pesa 10- kilos 775 gramos. 129. Protocolo 334.-Adenopatía traqueobrónquica. Yolanda Go 22 meses, ingresó en Marzo de 1912, Pirquet positivo.-Signos de adenopatía traqueobrónquica. 231 se adquiere por contagio, KTO SE TUBERCULOSO: la tCLtoerocilcsis ASISTENCIA PUBLICA NACIONAL sobre tocto S2ST JZID^ZD Consultorio Gota de Leche 1 Como se evita la tuberculosis en el niño Io. No se bese ni se permita besar á los niños en la boca ni en las manos. 2o. No se tosa jamás en la cara del niño. 3o. No se moje el chupete con saliva, límpiesele cuando cae al suelo con agua hirviendo. 4o. No se pruebe la mamadera con la boca para saber si está caliente o fría. 5o. No se permita que el niño juegue en la sucie- dad, ni que se chupe los dedos. 6o. No se olvide que siendo la tuberculosis una enfermedad contagiosa, bastan horas y hasta minu- tos de contacto entre un tuberculoso y un niño sano, para que este se contagie y se vuelva tuberculoso. 7o. En caso de tuberculosis del padre ó de la madre, ó de cualquier otra persona, que viva en la habitación del niño, sepáresele inmediatamente de la persona enferma y, á ser posible, llévesele á otra casa donde todos sean sanos. De otra manera, el contagio es inevitable. 8o. No se dé al niño el pecho de madres ó nodri- zas con tuberculosis avanzada, ni leche de vaca que no haya sido bien hervida. 9o. Edúquese á los niños á la limpieza, láven- sele las manos y la cara varias veces al día y no se olvide que la tuberculosis es diez veces más frecuen- te en las personas débiles y sucias, que en las asea- das y fuertes. 10°. Acostúmbrese á los niños al aire libre, eví- tese el polvo, y déjese que entren el sol y el aire en su habitación. II Nota-resúmen del estudio y proyecto de saneamiento de la ciudad de Iquitos el Ing. 5r. Alejandro Guevara (Lima). La ciudad de Iquitos se encuentra sobre la margen izquierda del río Amazonas, á 2,000 millas de su desembocadura en el Atlán- tico, centro de recolección y de exportación de las gomas peruanas. Su población es de cerca de 10,000 habitantes, con tendencia pronun- ciada al aumento. El estudio se hizo por contrato entre la Cámara de Comercio de Iquitos y el ingeniero Guevara; y se presenta im- preso en cuatro folletos, cada uno de los que se refiere á partes dife- rentes del estudio general: En el l.°se discute y justifica el plan adoptado, teniendo en cuenta las condiciones locales; llegando á fijar el autor del proyecto las características de las soluciones que adopta para los tres problemas, el del agua potable, el de las aguas excluidas y el de las aguas de lluvia. En el segundo desarrolla el Sr. Guevara con todos los cálculos y condiciones especiales que carac- terizan la solución adoptada, y con los planos más necesarios á es- calas reducidas, su proyecto de Agua potable; que completa con metrado y presupuesto. En el 3.° desarrolla en igual forma y se- paradamente sus proyectos de aguas excluidas y de aguas de lluvia; y en el 4.° presenta el análisis completo de sus precios, y hace un resúmen general del Proyecto y de los presupuestos. La colección de planos originales existe en las oficinas de Gobierno, y especialmen- te los perfiles de todos los canales de aguas excluidas y de aguas de lluvia. Las siguientes indicaciones resumen las condiciones principales de las soluciones del ingeniero Guevara: Agua potable.--No hay fuente de agua superficial recomenda- ble ni suficiente; ni hay tampoco agua aprovechable á nivel superior á la población. Es, pues, indispensable, como casi en toda la región amazónica, elevar mecánicamente el agua para todos los usos. Y se ha adoptado covaQ fuente el río Itaya, cuyo nivel varia según la épo- ca del año entre las cotas 7 m. y 18 m. El proyecto se ha estudiado como para una población de 25 mil habitantes, á razón de 200 litros por cabeza y por día, sea para 5 mil metros cúbicos de agua diarios. La oficina mecánica elevadora está proyectada á la cota 21 m; ha- biéndose dado preferencia,como en las más recientes instalaciones,á las bombas centrífugas. Se resume una toma de agua por galerías filtrantes, que no serán definitivamente adoptadas sino después de los estudios complementarios que recomienda el Sr. Guevara; pre- viéndose como probablemente necesarios, aunque aun no definiti- 233 vamente, el uso de filtros rápidos americanos. La oficina compren- dería tres calderos de vapor con sus dos motores correspondientes- de alta y baja presión; pero la fuerza motriz podría también obte- nerse, aunque para la región con menos sencillez, por máquinas Diesel. La regulación en la provisión de agua se consigue con dos de- pósitos altos de acero, de 550 metros cúbicos cada uno, á nivel sufi- ciente para obtener en cualquiera parte de la ciudad, presión bastante para hacer subir el agua 20 m. sobre el nivel de la calle. Las cañerías que van de la oficina á los reservorios y de éstos á la ciudad, son dobles, para facilitar la instalación y tener garantía con- tra posibles accidentes. Hay previstos 10 pilones para uso público y 20 grifos de incendio. Las Aguas excluidas están estudiadas sobre el plano á curvas de nivel muy preciso levantado por el Sr. Guevara. El sistema adop- tado es el de Waring ligeramente modificado, con tuberías de gres de diámetro no menor que 20 cms. el colector de albañilería hidráu- lica, de 85 cms. de diámetro, desagüe a 600 m. aguas abajo de Iqui- tos, en el Amazonas. Las pendientes han sido mui prolijamente es- tudiadas para que en todas partes la velocidad del agua sea sufi- ciente para el arrastre automático, (self cleansing), de los depósi- tos, pero nunca tan grande que pueda desagregar el material del al- bañal; pero como un complemento de seguridad, se prevée el uso de estanques de golpe de agua. Las Aguas de lluvia, que en ciertos días del año pueden hacer pasar al colector general hasta un volúmen de 6 metros cúbicos por segundo, deben desaguar al lado Morona. Los colectores secunda- rios son subterráneos, pero el general,que recoge las aguas á la salida de la población y atraviesa el campo, es descubierto. El presupuesto general, de Lp. 154,068, se descompone así: Servicio de agua potable Lp. 67,178 ,, aguas excluidas ,, 56,220 ,, aguas de lluvia ,, 30,670 A primera vista el presupuesto parece elevado, pero en reali- dad no lo es desde que en la región amazónica, por diversas causas explicables, las cosas y los servicios valen dos veces ó aún dos ve- ces y media más de lo que valen en las costas del Pacífico. Discusión: Después de ligera discusión, el Dr. Bello propuso que la sección otor- gara un voto de aplauso al Sr. ingeniero Guevara por su importante tra- bajo que le fué otorgado por unanimidad. III O exame da agudeza visual ñas escolas Dr, Heves da Rocha (Brasil) Eindispensavel exercer ñas escolas urna vigilancia systemati- ca sobre a visáo dos alumnos. Effectivamente é a partir de 7 a 8 annos que comepamos a exigir delles um esforpo de acommodapáo ao qual nao estavam habituados. A leitura e a escrita vém crearlhes condicoes novas. O exame da visáo , feito periódicamente todos os annos, asse- gurará por um lado a prophylaxia das molestias oculares contagio- sas, por outro lado determinando a visáo, assegurará a correpáo das anomalías dependentes de um vicio de refracpáo; em terceiro lugar apresentará urna grande importancia em pedagogía; finalmen- te, trará elementos preciosos quando surgir a questáo da escolha de urna carreira. Geralmente os professores ignoram quaes sáo numa classe os meninos que tém a vista defeitousa. Succese que alumnos myopes sáo collocados ñas ultimas filas de urna classe e náo vém o que o mestre escreve na pedra. Perdem estas crianpas, portanto, toda a parte graphica do ensino. Esta perda é especialmente grande para os «visuaes», isto é, para aquelles que conservam melhor as cousas que viram que as ouvidas. Os seus progressos sáo embaracados. A- lém disso, as crianzas que náo vém bem, acabam por náo tomar in- teresse pelas lipbes que Ihes dáo e deixam de ter a sua attenpáo em exercicio. Ha casos verificados, de crianpas muito intelligentes, mas myopes, serem classificadas entre os anormaes! Pode-se reservar-lhes o nome de «anormaes da visáo» sem con- fundir esta denominapáo com a dos anormaes da intelligencia. O exame da agudeza visual deve ser feito ñas escolas. O inspec- tor oculistico fará o exame dos alumnos na propria escola e repetirá as mensurapoes todos os annos. Os alumnos, que náo tenham a vista normal, seráo examinados pela keratoscopia, optalmoscopia e chro- matopsia e o resultado deste exame será remitido em carta aos país ou pessoas interessadas, pela direcpáo da escola. O exame pode ser feito por pequeños grupos de alumnos. Cada olho será examinado separadamente, comepando-se ordinariamen- te pelo olho direito. Convida-se o alumno a ler as lettras da prímei- ra íinha: se náo as percebe, convida-se a ler da segunda, terceira, etc. A escala deve ser collocada na parede na vertical, na altura da cabepa dos alumnos: mede-se depois no soalho, a partir da parede, urna distancia de cinco metros e neste ponto marca-se a giz urna Iinha, sobre a qual se collocam os alumnos. 235 Distingue-se a myopia em que o alumno vé mais ou menos mal á distancia e muito bem de perto. Quando, porém, a myopia é iraca, o myope pode nao ter consciencia da sua enfermidade. Só o exame ocular revela- a geralmente. Ora é esta myopia que devemos desco- brir «para dar a tempo as instrucpoes necessarias sobre as precau- póes que se deve tomar, afim de parar seus progressos». Quando a myopia é muito forte, o escolar, toma urna posipáo especial: debrupa-se sobre os objectos que Ihe interessam: deita-se sobre ó libro, os olhos parecendo salientes e afasta as palpebras. A myopia é corrigida com os vidros cóncavos. A incapacidade de ver bem á distancia nao reconhece, porem únicamente a myopia como causa; depende tambem de astigmatis-' mo. Pode-se verificar este facto com a prova chamada da- «fenda stenopeica». Colloca-se diante dos olhos do escolar um cartáo de visitas tendo um orificio feito por alfinete; a visáo para o longe do myope torna- se melhor, voltando á normal. A visáo nao é modificada quando existem lesoes materiaes. A hypermetropia manifesta-se mais tardiamente que a myopia. Isto é devido a que, contrariamente ao que se dá no myope. A aco- modapáo encobre a hypermetropia e suppre a insufficiencia de re- fringencia dos olhos até um certo límite. Quando o músculo ci- liar fica fatigado, é entáo que a hypermetropia se manifesta. Sobre- vem verdadeira asthenopia. A crianpa queixa-se de ver os objec- tos confusos, lastima-se de urna fadiga de urna tensáo ocular, sus- pende continuamente o trabalho, os olhos ficam vermelhos e lacri- mejantes. O individuo muito hypermetrope tem má visáo tanto para lon- ge como para perto. Os escolares que sofrem desta forte hypermetropia sáo ordina- riamente considerados por seus pais e professores como myopes. Corrige-se a hypermetropia com vidros convexos. As crianzas hypermetropes fogem inconscientemente á fadiga do apparelho visual; tornam-se distraídas e sáo classificadas entre os máos estudantes, E de todas vantagem procurar-se conhecer a causa da falta de applicapáo dos alumnos aos seus estudos. A visáo do astigmata é defeituosa, tambem, tanto de longe como de perto. A leitura da pedra revela confusoes de lettras de urna mes- ma linha. A crianpa distingue alguns caracteres ao passo que náo recon- hece outros que seguem ou os confunde entre si. Corrige-se o astig- matismo, usando-se os vidros cylindricos. Estas crianpas, com o augmento da idade, tornam-se myopes por falta de cuidados. Se náo procurar verificar a agudeza visual das crianzpas, mui- tas perturbapoes da vista passaráo despercebidas. A myopia fraca, por exemplo, náo é mesmo suspeitada pelo pro- fessor se a crianpa está sentada nos primeiros bancos; os que estáo collocados no fim da classe sáo considerados preguiposos; outros soffrem de dores de cabepa e seu desenvolvimento tanto physico. 236 como intelectual é por essa falta de exame embarazado. Quando a myopia só affecta um dos olhos passa ordinariamente desconhe- cida e muitas vezes é preciso urna causa accidental para revelal-a. Ora grande numero de molestias dos olhos detém as crianpas longe das escolas, resultando dahi parada em seu desenvolvimento inte- llectual. A ophtalmia purulenta dos recemnascidos, esta causa táo fre- cuente da cegueira, está hoje quasi completamente vencida na Europa, grapas ao progresso da hygiene ocular. As regras desta hygiene devem ser applicadas desde o nasci- mento da crianpa, continuadas no seio da familia e seguida até o -meio escolar. A myopia diminuirá ñas escolas, quando for verifica- da por um exame methodico, quando as escolas tiverem illumina- páo sufficiente, quando os caracteres typographicos tiverem urna dimensáo regular e quando se fiscalizar as crianpas de modo a nao deixar que se inclinem muito para diante ñas carteiras e que se ap- proximem muito dos livros. O exame da agudeza visual feita na escola, proporcionando ve- rificar as perturbapoes oculares da infancia com precisáo sufficiente para fazel-as conhecidas em tempo útil dos pais ou tutores dos esco- lares, afim de cuidarem destes accidentes oculares, que mais tarde os impediría de se habilitarem para as carreiras que queiram abra- par é um assumpto digno da attenpáo dos poderes públicos. IV A agudeza visual dos "chaffeurs" Dr. Neves da Rocha (Río Janeiro) L> m todas as cidades adiantadas se estudam meios para evitar e ■^diminuir ó numero consideravel dos accidentes produzidos dia- riamente pelos automoveis. Entre nós, porém, nada se procura fazer a este respeito e os desastres repetem-se diariamente, em proporpáo muito grande. Ur- ge que a policía tome medidas enérgicas para seguranza deste ser- vipo e tenha o maior rigor no exame da capacídade dos candidatos» «chaffeurs» e «wattmen», tendo em grande considerapáo a prudencia, o sangue frió, a destreza e o criterio dos candidatos. , Ha urna grande exigencia de que nao se tem cogitado e que, en- tretanto, é imprescindivel; refiro-me á necessidade de verificar-se as aptidées physicas des que dirigem estas machinas. Compete a nós oculistas chamar a attenpáo dos poderes públi- cos e do povo para este assumpto em relapáo á vista e demonstrar- 237 Ihes a importancia de urna boa visáo, necessaria aos condiuctores de automoveis. A velocidade usada hoje exige que se possa distinguir á urna grande distancia os obstáculos innúmeros e muitas vezes imprevis- tos, que possam apparecer no caminho: nao sómente os obstáculos volumosos, que sao fácilmente vistos, como tambem os menores que estáo espalhados pelas rúas. Muitas vezes, estes carros precipi- tam-se directamente sobre objectos de que nao puderam desemba- rapár-se; as mais das vezes, porém, os accidentes sao produzidos por desvios bruscos impressos na machina que se acha em frente de um obstáculo nao observado a tempo. Sabemos que no homen todos os movimentos nao sao mecáni- camente combinados, de modo a manobrar-se mathematicamente comprecisáo e regularidade; os organismos sao excessivamente va- riaveis neste ponte. Physiologicamente deve decorrer algum tempo entre a percepcáo, a adoppáo e a execupáo. Sem duvida alguma chega-se, pelo exercicio ou pela necessida- de, a estabelecerem-se as relapbes necessarias, indispensavels; a me- nor hesitapáo, porem, ou a menor inercia de urna fibra de associapáo ou de transmissáo pode anniquillar a harmonía e o conjuncto dos movimentos e causar assim desastres graves. Quasi todas as administrapoes de caminhos de ferro, sob exa- me de homens competentes e depois de provas severas, exigem para admissáo de seus agentes o máximum de exigencias visuaes, em re- lapáo ás differentes necessidades do servipo. Estas administrapoes sao especialmente severas para os agentes de trens e os guardas de linha; exigem, geralmente, para estes urna agudeza visual normal para um olho e dous terpos para o outro, no momento da admissáo. Fóra dos exames periódicos da revisáo, admittem algarismo mui variavel, mas nunca descendó a mais de um terpo para um olho. Hoje, que a velocidade dos automoveis é táo grande como a das locomotivas dos caminhos de ferro, deve-se collocar seus conducto- res no mesmo pé no que diz respeito ás exigencias visuaes. Parece mesmo que se devía exigir mais dos «chauffeurs» dos automoveis, que em velocidade igual correm pelas rúas no meio de urna circula- pao intensa do que dos conductores de trens de ferro que sem ter a dar signaes sobre perigos que sobrevenham, encontram, entretanto, obstáculos múltiplos que sao da natureza a atrazar a marcha e for- pám-n'o constantemente a urna prudente attenepáo. Ha tambem urna classe que precisa ter para o seu servipo um certificado de exame da vista. Refiro-me aos candidatos aos cargos de conductores de «tramways» eléctricos. Estes carros circulam com grande velocidade na nossa cidade. Os accidentes destes «tramways» sao diarios e com urna frequencia desoladora. Entretanto, aínda nao ó exigido, para admissáo destes motorneiros o attestado medico de urna boa agudeza visual. Estou certo que estas condipoes váo ser exigidas pelas Compan- hias de Carris, visto que estas exigencias ser-lhe-háo favoraveis e li- bertal-as-háo de muitos accidentes em seus «tramways» e das indem- nizapoes que delles decorrem. 238 Convencido da necessidade de exigir-se dos candidatos «chau- ffeurs» e dos «wattemen», além das garantías de capacidade profi- ssional, as de boa agudeza visual, medida esta que se legitima pela urgencia de restituir ao transito de nossas rúas a seguranza que ac- tualmente nao tem. Proponho se represente juncto da auctoridade competente no sentido de exigir um exame severo das qualidades physicas e mora- raes para os candidatos a chaffeurs de automoveis, sendo indispen- savel o certificado de agudeza visual. Este trabajo y su conclusión fueron aprobados sin discusión. V "Profilaxia moral" "Educación sexual'' el £)r. Augusto E. Pérez Piran i bar La educación de la juventud es el problema social de más alta importancia, por que de él se derivan el bienestar, el progreso y la felicidad de los pueblos. Para llenar tan altos fines la educación debe perseguir simultá- neamente el desarrollo de las facultades físicas, morales é intelectua- les, contemplando, al mismo tiempo que la cultura de la inteligen- cia, otros problemas de mayor importancia que son muy descui- dados. La Pedagogía moderna tiene un poderoso auxiliar en la Higie- ne, y gracias á las nuevas orientaciones que ella le imprime va in- troduciendo en la educación saludables reformas, que tienden á ha- cerla más humana y más eficaz; pero hay que reprocharle un gran vacío: la resistencia á introducir en los programas de enseñanza la instrucción sexual, no obstante los esfuerzos que hacen para conse- guirlo los que sinceramente se interesan por la juventud y toman en su verdadero concepto la moral. Generalmente, no se concede á la educación toda la importancia que merece; la mayor parte de los padres creen cumplir su deber mandando á sus hijos al colegio y procurando darles una carrera; pero se preocupan poco de lo demás y nada del problema sexual. 239 que es la faz más importante de la educación, porque ejerce influen- cia decisiva en la salud, en el desarrollo del organismo y en el por- venir de los niños. No solo los padres están obligados á preocuparse de la educa- ción, todos tenemos ese deber porque hay interés público en prepa- rar á las nuevas generaciones para continuar la obra de mejoramien- to social y de engrandecimiento de la patria. Los niños son los renuevos de la raza humana, llamados á darle nuevo vigor, á reemplazar á los caídos en la lucha, á mantener siem- pre izada la bandera del progreso aportando la savia de la vida, el esfuerzo generoso, la audacia de los primeros años, el impulso de los músculos jóvenes; pero independientemente de estos sentimientos egoístas, su misma debilidad los hace acreedores al amparo y á la protección de todos; y, finalmente, ¿á quién no inspiran interés los niños? ¿quién no se siente cautivado por el candor, la inocencia, la ingenuidad de su palabra? Ellos nos reconcilian con la humanidad porque en su pecho no encuentra albergue el engaño y en sus labios todo es sencillez, pureza, verdad; parece que asoma á sus ojos el alma y deja ver la sinceridad. Para no interesarse por ellos sería ne- cesario no tener sentimientos. La educación bien entendida debe tener por principal objeto, en los primeros tiempos de la vida, prolongar la niñez, procurar que piensen y sientan como niños, el mayor tiempo posible, y que se dén cuenta que dejan de serlo solo cuando ya no haya medio de evitar- lo; retardar el despertar dé las pasiones, alejarles de todo aque- llo que directa ó indirectamente contribuya á la excitación de los sentidos antes que el organismo haya adquirido su total desenvolvi- miento; no solo por razones de moralidad, muy respetables desde luego, sino porque un organismo en evolución debe utilizar íntegra- mente todas sus energías en las necesidades del desarrollo. Los niños son esencialmente curiosos, tienen avidez por verlo todo, por conocerlo todo, escudriñan los más minuciosos detalles de la vida. A medida que avanzan en edad se van dando cuenta de las impresiones que reciben sus sentidos, van de sorpresa en sorpresa y llegan generalmente, con precocidad perjudicial, á conocer lo que se- ría de desear que ignoren el mayor tiempo posible; y como su ima- ginación es impresionable y no tienen dicernimiento para apreciar las cosas, interpretan á su modo lo que ven ú oyen, y van gravando en su mente impresiones más ó menos mal comprendidas que les hacen formar concepto erróneo de las cosas. Exitada su curiosidad hacen preguntas á las personas que les inspiran más confianza, que generalmente són las menos á propó- sito para dar respuestas discretas, porque se dirigen á otros niños ó á los sirvientes; las contestaciones que reciben despiertan su malicia 240 y los inducen á buscar nuevas informaciones y á observar todo lo que creen en relación con los hechos que motivan su curiosidad, lle- gando por este medio á conocer por sí mismos y en fuente impura lo que se ha tenido interés en conservarles oculto. De este modo, aprenden seguramente mucho malo y como la vi- da moderna es tan perjudicial para la educación de la juventud por la libertad de las costumbres, y por la influencia de los espectáculos y de la mala literatura; vá poco á poco infiltrándose el veneno sutil del mal ejemplo que se encuentra inevitablemente en todas partes sin buscarlo; porque hasta en el propio hogar se dá mal ejemplo in- concientemente á los niños, permitiéndoles oír conversaciones que jamás debían escuchar, ó haciendo en su presencia comentarios de acontecimientos sociales más ó menos inconvenientes ó de re- presentaciones teatrales, que bien pueden no tener nada de malo en el fondo, y ser, sin embargo, inadecuados para esa edad. Se cree generalmente que los niños no entienden esas cosas ó no ponen atención en ellas; pero es un gran error, porque todo les ins- pira gran curiosidad y especialmente las conversaciones de las per- sonas mayores. ¡Y que responsabilidad tan grande en la que incurren los que por inadvertencia ó por ligereza de carácter originan un mal de tan- ta trascendencia destruyendo la inocencia de esos tiernos séres, ha- ciendo que se infiltre en su alma la malicia, despertando prematura- mente sus sentidos, impidiéndoles que sigan siendo niños y dañando irreparablemente su presente y su porvenir. Y si esto sucede en el propio hogar, donde es de suponer que hay el mayor interés en guiar á los niños por el buen camino, ya se puede imaginar los peligros de todo género que á cada paso encuen- tran por donde quiera que vayan; su imaginación, siempre despier- ta y ansiosa de nuevas impresiones, interpreta cuanto vé,preguntan lo quenoentienden y en el mayor número de casos las respuestas que obtienen estimulan más su curiosidad y los llevan, de pregunta en pregunta, á adquirir conocimientos que no convienen á su edad y que van despertando prematuramente instintos que debían perma- necer dormidos el mayor tiempo posible; y si ésto pasa en la casa ó' en el colegio, ya se puede imaginar lo que sucede cuando se lleva á los niños á sociedad ó á espectáculos públicos. Es fácil compren- der el gran daño que se hace á su inocencia, permitiéndoles ver co- sas que no son para su edad, y que por lo mismo que no comprenden bien las interpretan á su modo, y guardan impresiones, de las que hablan después, siendo raro que no encuentren personas indiscre- tas que les den explicaciones inconvenientes; y de este modo sin oue sus padres lo perciban van despertando sus pasiones en hora temprana con gran perjuicio en todo sentido. 241 Avanzando un poco más en el camino de la vida, el niño se transforma en adolescente, dispone ya de cierta libertad que le per- mite leer novelas, perjudiciales en el mayor número de casos si nó siempre, y asistir con autorización de sus padres ó sin ella á cinema- tógrafos ú otros espectáculos, que desarrollan rápidamente la obra de desmoralización tan precozmente comenzada. El cinematógrafo, que debería ser utilizado en la educación co- mo elemento de enseñanza se vá convirtiéndo en escuela de corrup- ción para los niños y para las clases populares, que reciben allí lec- ciones gráficas de inmoralidad presenciando exhibiciones con fre- cuencia indecentes, muchas veces corruptoras y no pocas soeces. Es verdaderamente asombroso, por decir lo menos, el modo como se razona en este orden de ideas: se habla en presencia de los niños de temas inconvenientes, se deja en sus manos periódicos que con frecuencia registran crónicas escandalosas, se les permite pre- senciar espectáculos adecuados para despertar su malicia; y sin em- bargo se encuentra malo instruirlos oportunamente y con la pru- dencia necesaria en un tema, que forzosamente han de aprender ellos por su cuenta y probablemente en fuente impura. Fere ha dicho: «La ignorancia es el terreno más favorable para el desarrollo' del vicio» (1) La humanidad camina al abismo: la novela, el periódico ilus- trado, el cinema, el teatro, parece que tuvieran por objeto hacer propaganda de inmoralidad, y no cabe duda que lo consiguen; por- que en virtud de la ley de la adaptación, hasta las personas más se- veras van acostumbrándose á tolerar lo que antes censuraban. Así como los buenos espectáculos son necesarios y útiles, los es- pectáculos demasiados libres tienen influencia desastrosa en las costumbres y son especialmenté nocivos para los jóvenes, que por razón de su edad tienen la imaginación más impresionable. Las personas de sentimientos delicados se retraen de asistir á es- pectáculos poco decentes; pero viendo que se repiten incesantemen- te con la concurrencia de personas á quienes tienen en buen concep- to, van acostumbrándose á hacertransacciones con el pudor y llegan á aceptar lo que antes repudiaban y considerarlo si nó bueno, por lo menos inofensivo. El recato de la mujer rechaza instintivamente les espectáculos poco limpios, que ofenden la moral, ó que de alguna manera hieren su decoro; pero la corriente de la época impone costumbres más li- bres, á despecho de la débil resistencia que le oponen los pocos que se preocupan de la necesidad de reglamentar eficazmente los espec- táculos en defensa de la dignidad déla mujer y de la educación de los niños. (1) Ch. Fcré L' Instinct Sexuel. 242 Lo cierto es que ya nada se encuentra censurable, la tolerancia de los que están obligados á velar por la moral, ha llegado á educar al público en esa escuela, induciéndolo á considerar bueno lo que no es condenado por quién debe hacerlo; y hasta las mismas personas que rechazaban indignadas los espectáculos poco decorosos los aceptan resignadamente. Es incomprensible que las autoridades llamadas á preocuparse de la educación de la juventud, ijo se dén cuenta de que su labor se esteriliza ó, por lo menos, se dificulta por la acción corruptora de los negociantes inescrupulosos que ponen al alcance de los niños litera- tura inmunda ó espectáculos inconvenientes,que destruyen el pudor dando á conocer de la manera más descarnada y grotesca misterios de la vida cuyo velo debe descorrerse discretamente cuando el or- ganismo esté preparado física y moralmente para recibir esas reve- laciones. Y esta ola de corrupción, cada día más amenazadora, se propaga y crece incesantemente ante la mirada indiferente (permítaseme la franqueza) de los padres, de los maestros y de los que están obliga- dos á reglamentar los estectáculos públicos y á velar por la moral. ¿De que sirve que los padres, que tienen noción clara de sus de- beres se preocupen de educar á sus hijos con severidad y esmero, si la influencia del medio en que viven anula sus esfuerzos? ¿De que sirve que en la casa y en el colegio se siembre la buena semilla y se ejercite la más escrupulosa vigilancia si llegan á las ma- nos de los niños libros inmorales ó ven en las vidrieras de las tiendas estampas indecorosas, que hieren su inocencia y despiertan una cu- riosidad malsana? ¿Si asisten á funciones cinematográficas, titula- das infantiles, que excitan sus sentidos é intranquilizan su espíritu con la brusca revelación de cosas que deben ignorar, y que por lo mismo que les son reveladas de esa manera, los obligan á la reserva con sus padres, quedando entregados á si mismos y expuestos á las consecuencias del daño moral que han sufrido? Una vez excitada la curiosidad no es fácil detenerse; por buenas que sean las inclinaciones de los niños, lo desconocido los atrae, bus- can las ocasiones de adquirir nuevos conocimientos, sus preguntas estimulan las confidencias de los amigos, y el mal ejemplo les con- duce á la excitación precoz de las pasiones. Llegadas las cosas á este punto, el terreno está preparado ya para todo lo malo, y es fácil descender á las transacciones con la de- cencia, á la pérdida del pudor y á las costumbres más vergonzosas. Con mucha facilidad adquieren los niños malos hábitos sexua- les; basta un mal compañero para que el vicio se propague, y una vez dado el primer paso ya es difícil detenerse; el hábito se impone, si no se descubre el mal á tiempo. 243 Nada más pernicioso para la juventud que los abusos sexuales, y sus efectos son tanto más desastrosos cuanto menor es la edad en que se cometen; por eso son tan graves las consecuencias del onanis- mo, por la frecuencia con que se adquiere en la infancia ese vicio humillante, que destruye el cuerpo y envilece el espíritu, que reba- ja al hombre al nivel de los irracionales, haciéndole olvidar hasta el el instinto de conservación; que impide el desarrollo, que destruye- la salud, que aniquila las más nobles facultades, que quita la loza- nía de los primeros años, que imprime en la fisonomía la vergonzosa huella del vicio, el indicio de la depravación de las costumbres. Para vergüenza de la humanidad esa desastrosa plaga es muy común en ambos sexos y sus funestas consecuencias van mucho, más lejos de lo que pudiera imaginarse á primera vista. «Se puede colocar el onanismo como causa de degeneración de la especie en el mismo rango que la sífilis y el álcoholismo.-No hay tema de hi- giene pedagógica que ofrezca un interes más grande» (1). Desgraciadamente, en la primera época de la vida es muy fre- cuente ese malhadado vicio, no siendo raro encontrarlo hasta en ni- ños tan tiernos, que parecería temerario imaginar siquiera semejan- te cosa. Fournier y Begin citan el caso de una niña que se en- tregó al onanismo desde los cuatro años y sucumbió á los doce víctima de tan repugnante vicio; y Fonsagrives cita otro que fué cu- rado gracias á la severa vigilancia con que^e le trató (2). El niño que tiene la desgracia de llegar á situación tan dolorosa es más temible que un leproso, contamina cuanto toca, parece que encontrara placer en propagar su vicio, hay que aislarlo para impe- dir que sea perjudicial á sus compañeros; pero desgraciadamente no es tan fácil conocer oportunamente el mal. Los niños que conservan los atributos de su edad,son sencillos,, candorosos, inocentes; en sus ojos está pintada la ingenuidad por- que dejan ver á través de su cuerpo la pureza de su alma; y si hablan se dan cita la verdad y la inocencia; pero todos estos tesoros desa- parecen como por encanto bajo el soplo del vicio; la conciencia dé- la culpa los hace disimulados, hipócritas mentirosos para ocultar mejor la vergüenza en que han caído. Basta que se introduzca uno solo de estos perniciosos elemen- tos en un colegio para que se infecte el medio y se produzcan ver- daderas epidemias de esa peste moral más perniciosa que todas las. conocidas. Y qué espectáculo tan triste el que ofrece un joven en la pri- mavera de la vida lleno de aptitudes y de esperanzas, que lo sacrifi- ca todo inconscientemente á causa de una defectuosa educación que no supo darle energía para resistir las sugestiones del mal, ni hacerle conocer los peligros á que estaba expuesto para que pudiera defen- derse de ellos, un organismo que no ha alcanzado todo su desarrollo, detenido en medio de su evolución no llega á su completa madurez, sus órganos no adquieren el vigor natural, su espíritu se deprime, su inteligencia 'anguidece; pierde la energía moral, humillado, aver- (1) Fonsagrives-Higiene Infantile. (2) Id. id. id. 244 gonzado de sí mismo se hace esquivo, indolente, perezoso, pierde to- do estímulo, descuida el trabajo y acaba por desalentarse y abando- nar el estudio. Cubro con el velo de la vergüenza otras perverciones del ins- tinto sexual, tan humillantes como perniciosas; que por desgracia azotan á la humanidad con harta frecuencia; tan degradantes mi- serias no son para descritas, su sólo nombre mancha el papel en que se estampan. Me limito á hacer alusión á ellas por no dejar de seña- lar todas las consecuencias que puede tener la falta de instrucción sexual; y porque abrigo la esperanza de que una educación bien di- rigida y la enseñanza de la higiene sexual, pueden redimir á la hu- manidad de ese oprobio ó limitarlo, por lo menos. Los médicos tenemos oportunidad de conocer esas miserias y estamos acostumbrados á escuchar las quejas de los jóvenes que se lamentan de no haber conocido el peligro para poder evitarlo. Y ese triste privilegio nos permite apreciaren toda su dolorosa desnudez,la gravedad que entraña para la higiene, para la moral y para el progreso del país. Por mi parte, no sé si tengo la mala suerte de tropezar con más frecuencia que otros con los estragos de esa plaga; pero si he de juz- gar por el gran número de jóvenes de ambos sexos en los que descu- bro las consecuencias de esa humillante desdicha, puedo afirmar que el mal es mucho más grave de lo que parece á primera vista y que es alarmante la gran extensión que adquiere. Ya es una tierna niña, fresca y lozana como una flor, que en la plenitud de la vida y de la salud languidece y se marchita sin causa conocida. En vano se interroga á su organismo para diagnosticar la dolencia; no hay enfermedad ostensible, el mal está muy oculto porque cohibida por el pudor y la vergüenza esconde sigilosamente su secreto y procura desviar la atención del observador de todo lo que pueda relacionarse con el origen de su estado; mientras tanto el mal progresa, vá minando el organismo y acaba por producir enfer- medades graves, que la medicina es impotente para combatir por- que persiste la causa que las produce. Ya es un joven,lleno de esperanzas, que desde la niñez demos- tró gran brillantez intelectual; y, con gran sospresa de sus padres y de sus maestros.se opera en él un cambio que lo transforma radical- mente; pierde la memoria.su inteligencia decae, le es difícil fijar la 245 atención; por mucho que se esfuerce no logra mantenerse en el mis- mo nivel de sus compañeros de estudio; convencido de su impoten- cia intelectual, se siente humillado, se desalienta y acaba por renun- ciar al estudio. Otros, más desgraciados aún, sufren al mismo tiempo que el nau- fragio de la inteligencia, la pérdida de la salud y el aniquilamiento de las fuerzas, sin que sea fácil remediar ni lo uno ni lo otro, porque se ignora la causa ó porque no se puede conseguir evitarla. Stall dice: «Si los padres leyeran las cartas que de todas par- tes me escriben niños y jóvenes que me han leído apreciarían segu- ramente en toda su magnitud la responsabilidad que con sus hijos contraen dejándolos en la ignorancia, el deber que tienen de hablar- les con pureza y con tacto de materias que les han de preocupar más tarde; lo que todos ellos dicen puede resumirse en estas frases. ¿Porqué no me lo advirtieron?. Nadie me habló de esos peligros. Mis padres, que seguramente los conocían no me los mencionaron si- quiera. Un joven me escribía así. Mis padres me previnieron contra los peligros del tabaco y de los licores, ni una palabra me dijeron del escollo contra el cuál se ha estrellado mi vida; ni un consejo me die- ron acerca de lo que después ha causado mi ruina (1). La más elemental prudencia aconseja hacerles conocer el peli- gro; y ésto no puede conseguirse sino por medio de la enseñanzagra- dual y metódica de la higiene sexual, que debe empezar en el mo- mento oportuno para cada caso y continuarse poco á poco según la edad y las condiciones morales é intelectuales de cada niño, y com- plementarla después por medio de conferencias discretamente con- cebidas que permitan apreciar en detalle las diversas fases del pro- blema sexual y los grandes peligros que envuelve para ambos sexos. «En mi opinión el deber sagrado, tanto de los padres como de los educadores, es prevenir á la juventud. Hablemos pues abierta- mente á nuestros hijos, á nuestros hermanos, á nuestros dicípulos. Acabemos con la vergüenza hipócrita que no sirve sino para ocul- tar una de las más grandes desgracias: la perversión del estado na- tural del hombre. (2) Al aproximarse la época de la pubertad es cuando más sagaci- dad se necesita para observar á los niñosy estudiar el momento opor- tuno para iniciar la instrucción sexual, por que ya la ignorancia pue- de resultar perjudicial; tanto por el temor de que se anticipen las revelaciones indiscretas, cuanto porque los cambios que se operan en esa época en el organismo, dán lugar á nuevas sensaciones que ac- túan sobre la imaginación imprimiéndole rumbos menos inocentes. Cabanis dice: «El desarrollo de los órganos de la generación ejerce una gran influencia sobre el estado mental; es el momento en que la imaginación ejerce el mayor imperio; es la edad de todos las ideas romanezcas de todas las ilusiones.» (3) (1) Silvano Stall-«Lo que debe saber el niño». (2) S. Steriam- L' Education Sexuelle. (3) Cabanis.--Déla influencia de las edades sobre las ideas y las afecciones morales. 246 No hay plaga cuyos efectos pueda compararse á los que produ- cen directa ó indirectamente los excesos sexuales. A primera vista no es fácil apreciar toda la magnitud de sus estragos, porque se vé solo los efectos inmediatos; pero las consecuencias indirectas no siempre pueden apreciarse ó se atribuyen á otras causas. Siendo tan grande la resonancia de las funciones sexuales sobre la inervación, el organismo todo sufre las consecuencias de los ex- cesos; y si esto sucede en la edad adulta, con cuanta mayor razón en la adolescencia, cuando todas las energías del organismo están desti- nadas á las exigencias del desarrollo. No se puede confiar en que la juventud tenga como único freno la moral y la censura social; á más de estos estímulos, muy poderosos por cierto, y que deben fomentarse todo lo posible hay que hacer co- nocer á los jóvenes los grandes peligros que traen consigo las malas costumbres para que no pequen por ignorancia. «La ignoracia pue- de ser la excusa del mal pero no el remedio» (1) Las imprudencias de la primera edad rompen el equilibrio de la salud, conducen á la decadencia física y moral, á la pérdida de las energías, matan todo estímulo y acaban por hacer perder la confian za en si mismo. La experiencia prueba que los jóvenes, que cometen excesos sexuales antes de haber alcanzado su completo desarrollo, degeneran en todo sentido. Adolescentes, que no han llegado aún á la plenitud de la vida, que no han dejado á su organismo ni siquiera el tiempo necesario para alcanzar su completo desarrollo; degenerados al dar sus prime- ros pasos en la vida, llevan consigo los estigmas del envejecimiento prematuro; y si en lo físico exhiben las apariencias de la caducidad, en lo moral no son menos desgraciados, porque el libertinaje no so- lo destruye las energías del cuerpo, no solo detiene el desarrollo de las facultades intelectuales, degrada el espíritu, impide que broten en el corazón sentimientos nobles, extingue toda idea de pureza, de bondad, de ternura. «Todos los hombres y en particular los jóvenes pueden hacer la experiencia de los beneficios inmediatos de la castidad. La me- moria es rápida y tenaz, el pensamiento vivo y fértil, la voluntad enérgica, el carácter adquiere una firmeza de que los libertinos no tienen ninguna idea» (2). Se propala maliciosamente la falsa teoría de que la continencia es nociva para la salud; tan original afirmación es una estravagan- cia que no puede tomarse más que como fruto de la ignorancia ó co- mo excusa de los libertinos para disculpar sus malas costumbres. Esa absurda propaganda es sumamente perjudicial, por que están- (1) Georges Surbled-Lavie de Jeune-Homme. (2) Prof. Mantegazza-La Phisologie de L'Amour. 247 do las funciones sexuales destinadas á la reproducción de la especie no deben ejercitarse hasta que el organismo haya adquirido su com- pleto desarrollo y tenga todo el vigor que puede alcanzar. Hasta los animales dan el ejemplo al hombre, porque no se en- tregan á esas funciones sino cuando han llegado á la edad adulta. Los negociantes en caballos destinan á la reproducción solo á los animales que han adquirido su completo desarrollo, porque cuando los buscan muy jóvenes obtienen productos degenerados y se malo- gran muy pronto; pero el hombre, cuando intervienen las pasiones, suele ser menos racional que los animales; convierte esas funciones en causa de destrucción y de muerte, quitándoles su verdadero ca- rácter y haciendo de ellas únicamente elemento de placer. «En el hombre se observa frecuentemente que el adolescente que cede muy temprano,aún en legítimo matrimonio,á la inclinación que lo arrastra á la reproducción de la especie no tarda en soportar las consecuencias de su imprudencia, y en pagar un pesado tributo á la enfermedad y á la muerte, para él mismo, y para los hijos que pueda contribuir á lanzar al mundo en condiciones imperfectas» (1). Y no es eso todo, las uniones precoces dan por resultado hijos raquíticos, escrofulosos y suministran á la mortalidad infantil un contingente de más de 30 %. Puede haber pruebas más elocuentes en contra de la precocidad sexual? El doctor Proust dice: «El matrimonio á condición de no ser prematuro, tiene en los dos sexos una acción saludable sobre-la via- bilidad, pero si se realiza prematuramente es peligroso, y la morta- lidad representada por la cifra de 14 %0 en el hombre se eleva á 100%o en los que se casan antes de los 20 años.» (2) Los estudios estadísticos de Bertillon ponen también de ma- nifiesto que el matrimonio antes de los 21 años aumenta considera- blemente la mortalidad. Y, finalmente, la Conferencia Internacional celebrada en Bru- selas en Setiembre de 1902 con el concurso de las más grandes nota- bilidades de Europa aprobó por unanimidad el siguiente voto: «Esne- cesario enseñar á la juventud masculina que la castidad y la conti- nencia no solamente no son nocivas, sino que son las virtudes más recomendables bajo el punto de vista médico é higiénico». Ante la opinión de tan respetables autoridades sería inoficioso agregar una palabra más sobre ese tema. La primera manifestación de los excesos sexuales es el debilita- miento general del organismo, y si el terreno está preparado por in- fluencias hereditarias ó de otra índole, puede conducir hasta latuber- (1) Paul Good-Hygiene et Morale. (2) A. Proust-Traité d'Hygiene. 248 culosis. El sistema nervioso se deprime tanto que llega á producir verdaderos estados neurasténicos, que son la desesperación de los desgraciados que los padecen. A consecuencia de la depresión de la inervación las funciones digestivas se perturban de tal manera que hacen muy difícil la digestión de los alimentos más simples, origi- nando sufrimientos, y contribuyendo la falta de asimilación al ani- quilamiento del organismo. La memoria decae, la inteligencia lan- guidece, y como esto pasa en los momentos en que más necesarias son las energías para afrontar el esfuerzo que reclama el estudio, se establece una verdadera lucha entre el amor propio que aconseja perseverar para alcanzar una posición y la deficiencia de las fuerzas que no permite continuar la tarea. El Dr. Hufeland dice: «De todas las causas capaces de acortar la vida no conozco ninguna cuya acción sea más destructiva y que reuna en su mas alto grado las propiedades antivitales que los exce- sos venereos; se les puede considerar la quinta esencia de todo lo que puede abreviar la vida». (1) Es necesario que los jóvenes conozcan toda la gravedad de los múltiples peligros á que expone la precocidad sexual y la relaja- ción de costumbres para que procedan con conocimiento de causa, porque el instinto de conservación á veces puede más que todo otro sentimiento. Que sepan que la precocidad sexual no solo ejerce desastrosa influencia sobre el desarrollo, no solo destruye la salud y las ener- gías físicas y morales, no solo deprime las facultades intelectuales y rebaja el nivel moral; origina males muchos más graves y de con- secuencias más trascendentales: expone á adquirir ciertas enferme- dades que son consecuencia del vicio y cuya excesiva difusión hace que tropiecen fatalmente con ellas los que se entregan á excesos. Se les debe hacer conocer detalladamente las graves proyecciones de las dos grandes plagas, Gonorrea y Sífilis con todas sus temibles con- secuencias. Que no ignoren que la gonorrea á más de ser una enfermedad tan repugnante, origina con frecuencia graves complicaciones, algu- nas de las cuales dejan consecuencias irreparables y hasta suelen producir la muerte. Que sepan que entre esas complicaciones,la oftalmía purulenta puede originar la ceguera, la orquitis doble puede conducir á la obli- teración de los canalículos espermáticos y á la infecundidad; las estrecheces de la uretra, la cistitis, la prostatitis, son enfermedades muy penosas y que se curan mediante operaciones quirúrgicas; el reumatismo blenorrágico puede producir la anquilosis, la nefritis puede llegar á ser mortal; y finalmente es tan contagiosa la bleno- rragia, que hace peligroso á quien la padece, y fatal para el matri- monio, por las graves trascendencias que puede tener para la mu- jer y para el fruto de la concepción; para la primera por que una vez contagiada se infecta fácilmente la matriz y los anexos, creando situaciones muy graves, que pueden llegar á ser mortales y recia- (1) Hufeland-L' Art de Prolonger la Vie. 249 mar grandes operaciones y mutilaciones; y para los hijos, porque contagiada la madre, es muy fácil que adquieren al nacer la oftal- mía purulenta, enfermedad implacable, á la que deben la ceguera la mayor parte de los desgraciados que pueblan los asilos de cie- gos. Los estudios de Barthelemy demuestran que sobre 1,000 ciegos 800 lo son de nacimiento á consecuencia de oftalmía puru- lenta blenorrágica (1). Y que decir de la sífilis? Que sepan que es la mas temible de las enfermedades, la más espantosa de las plagas que azotan á la huma- nidad, el más aterrador de los males sociales, por sus desastrosas proyecciones sobre la familia, sobre la sociedad y hasta sobre el por- venir de la raza. Que sepan que un momento de irreflexión puede conducir á una existencia desgraciada para siempre,áarrastrardeporvida lacadena déla enfermedad. Y qué enfermedad! que hace sufrir como ninguna otra y en todas las formas imaginables: desde las más repugnan- tes lesiones cutáneas hasta las deformaciones de la cara producidas por la caries de los huesos; desde los trastornos nerviosos hasta la parálisis general progresiva y la locura; desde las pequeñas lesiones- arteriales hasta los grandes aneurismas: en una palabra las enferme- dades más graves de más larga duración y más difíciles de curar. Un médico célebre, Gueneau de Mussy ha dicho. «La sífilis- es un estercolero en el cual germinan todas las podredumbres» (2). Y, como si esto no fuera bastante, exhibe en pleno rostro el estig- ma de la vergüenza el Inri de la reprobación social; se propaga á la. mujer, á los hijos, á la familia toda, sin excluir ni á la servidumbre en muchos casos; mata á los hijos aún dentro del claustro materno- ó poco después de nacer, y,en caso de supervivencia, resultan heredo- sifilíticos,, raquíticos ó degenerados, y están condenados á arrastrar una existencia llena de amarguras, exhibiendo el testimonio per- petuo de la culpa del padre. Si es soltero no deberá pensar en casarse para no asumir la gra- vísima responsabilidad de formar un hogar desgraciado y lanzar al mundo inocentes criaturas heridas de muerte ó condenadas á la más amarga existencia. Si es casado vivirá con el supremo dolor de ser un gravísimo peligro para los suyos porque sus caricias matan; sus hijcs recibirán como patrimonio la muerte, ó, por lo menos, la herencia maldita que los condena á toda clase de amarguras; y su mujer si no ha sido ya directamente infectada por él lo será seguramente per interme- dio del producto de la concepción. (1) F. Labit et II. Polín-Le Peril Vénérien. (2) Prof. AlfrecI Fonrnier-Pour nos fils. 250 Si es un hombre honrado, si tiene el corazón bien puesto estará condenado á ser una especie de paria, para no correr el riesgo de ser nocivo á los demás, porque su sociedad es una amenaza. En la vida íntima de familia nada estará á cubierto de su in- munda enfermedad: ni las canas de su madre, ni la pureza de su hermanas, ni la inocencia de los niños; hasta las más sencillas ex- pansiones de familia le son vedadas porque su contacto mancha con la más sucia de las manchas, sus besos esconden la muerte; y hasta en las relaciones sociales será peligroso su trato, por que puede traicionar la amistad contaminando la mano que lo estrecha con- fiadamente. Para apreciar toda la magnitud del peligro es necesario que se- pan que la sífilis y la gonorrea están derramadas en el mundo en proporción muy alarmante y que se extienden cada día más en con- cepto del Prof. Fournier, que es la más alta autoridad en la ma- teria. Las cifras que arroja la estadística son aterradoras. Los estu- dios hechos en la mayor parte de los países de Europa, demuestran que la Sífilis existe en la proporción de quince á veinte por ciento de la población masculina adulta; y tratándose de la Gonorrea las cifras son más alarmantes aún; varían de treinta á cincuenta por ciento. Y si se considera la frecuencia con que la sífilis se adquiere por herencia y la facilidad con que puede contraerse por contagio extra-genital: por medio de los alimentos, de las bebidas, de los úti- les de mesa, de toilette de escritorio, de los cigarros, de las cartas de juego, de los juguetes de los niños; en la peluquería, en el baño, en todas partes y hasta en los más pequeños detalles de la vida. La herencia sifilítica produce una mortalidad de 28 % cuando procede del padre, de 60 % cuando viene de la madre y de 68% cuando es doble; siendo aún mayores las proporciones en la sífilis reciente. El Prf. Fournier dice: «Yo he visto con mis propios ojos,lo si- guiente: noventa mujeres contagiadas por sus maridos y que conci- bieron desde el primer año de su sífilis. A que resultado llegaron esas noventa preñeces?: cincuenta terminaron por aborto ó por alum- bramiento de niños muertos, treinta y ocho por nacimiento de niños que murieron poco después de nacer y dos ¡sólo dos! por nacimiento de niños que sobrevivieron» (1). Barthelemy calcula que en París sobre 1' 130.000 mujeres hay 150,000 sifilíticas, y sobre el mismo número de hombres 300,000 si- filíticos; es decir un total de 450,000 (2) Se comprende con facilidad el enorme peligro social que envuel- ve la Sífilis y la obligación moral que hay de hacer conocer ese pe- ligro á la juventud para que sepa evitarlo. «Se puede contar por millares los casos de contagio directo ó indirecto debidos á las más inocentes intimidades de la vida de fa- (1) Prof. Fournier.-Syphilis et Mariage. (2) F. Labit et H. Polín-Le Peril Vénérien. 251 milia, y ésto no solo en las familias pobres sino en todos los niveles sociales» (1). Y para completar el cuadro, que sepan que las graves conse- cuencias de la relajación de costumbres no se limitan sólo á dañar al individuo y á la sociedad en la forma indicada anteriormente: la costumbre de atropellarlo todo por la satisfacción brutal de las pa- siones hace olvidar los sentimientos de honradez y de nobleza á per- sonas que serían incapaces de la menor incorrección en otro orden de ideas, y los inducen á cometer,sin escrúpulos,las más graves fal- tas, á mirar con desprecio la honra ajena, amargando para siempre una existencia, destruyendo un porvenir, llevando la desolación y el deshonor á un hogar honrado. Y que decir de la mujer! Si en el hombre origina tan dolorosas consecuencias el grave error de educar á las jóvenes en la ignorancia de tan importante problema; mantener esa ignorancia en la mujer es cruel,por decir lo menos; y la sociedad se hace responsable de las graves trascendencias de tan pernicioso sistema. «La ignorancia no es la virtud es á veces su escollo, y la ciencia cuando se hace cono- cer con tacto y mesura, y respetando todas las conveniencias hace que sea práctica, sólida é inquebrantable la virtud». (2) La mujer,por su debilidad física y moral, por las condiciones es- peciales de su organismo, por el papel que le ha señalado la Natura- leza en la reproducción de la especie, está en situación mucho más delicada que el hombre. En ella,un momento de debilidad, una falta inconciente, cuyas consecuencias quizá ignora,puede ejercer influen- cia decisiva en su vida, perderla para siempre. Y de quien la repon- sabilidad?. De las madres que no han sabido instruir oportunamen- te á sus hijas, hacerles conocer el peligro, armarlas para defenderse; de las maestras que dominadas por un prejuicio arcaico, no han comprendido el imperioso deber en que están de complementar la educación con esa enseñanza; de las autoridades de instrucción,que no se han detenido á estudiar maduramente el punto, para darse cuenta de que la educación sexual es para la mujer una necesidad más imperiosa aún que la instrucción general. Mme. Lerroy Allais dice: «Es deplorable que las niñas lleguen al matrimonio no conocien- do nada de sus obligaciones futuras y cue dispongan de su persona, de su vida entera sin saber á oue se obligan; pues las explicaciones dadas la víspera, precipitadamente y en block, no sirven más que para asustarlas ó para inquietarlas según su carácter; en todo caso para perturbarlas» (3). (1) Emile Duclaux-L'Hygiene Socialc. (2) Dr. Georges Surbled-La Vie de Jeune Filie. (3) Jeanne Leroy Aliáis-Comment j'ai instruit mes Filies. 252 Y si ésto es aplicable á la mujer cualquiera que sea el medio so- cial á que pertenezca, en las capas inferiores de la sociedad, por ra- zones fáciles de comprender, está llamada á prestar importantísi- mos servicios, á ser la salvaguardia de la virtud en esa peligrosa época de la vida en que la niña se transforma bruscamente en mu- jer, sin tener la edad, ni el juicio necesario para proceder como tal. La historia de todas las niñas,en este orden de cosas, es más ó menos la misma: el secreto de la generación les inspira viva curiosi- dad; preguntan á sus padres, se les dá una respuesta engañosa, ó se les impone silencio, diciéndoles que las niñas no hablan de esas co- sas; en uno ú otro caso se dan cuenta de que se les oculta la verdad, comprenden que hay un misterio, y se proponen penetrarlo; como se creen engañadas, ya no preguntan más á sus padres, pero se diri- gen á otras personas seguramente menos discretas; se ponen en ob- servación, cojen un dato aquí, otro allá; ya escuchando furtivamente una conversación, ya leyendo las noticias de los periódicos, ya por otros medios; y de esta manera llenan su cabeza de ideas erróneas, mal recogidas y peor comprendidas, que ofenden su pudor é intran- quilizan su espíritu haciéndoles conocer en forma inconveniente, un problema cuya enseñanza exige tanta discreción y mesura. Los órganos evolucionan lentamente hasta adquirir el desarro- llo necesario para desempeñar la más elevada de las funciones del organismo femenino; la maternidad. Apenas los ovarios comienzan á dar muestras de su actividad se opera un cambio radical en el es- tado físico y me ral de las niñas: se desarrollan rápidamente sus for- mas, adquiere mayor amplitud la pelvis, se abultan los senos, pier- de su expresión infantil la fisonomía; la niña se trasforma rápida- mente en mujer. En medio de la sorpresa que le produce la meta- morfosis que vé operarse en su organismo, viene á turbar su tran- quilidad un acontecimiento inesperado; nota con alarma una man- cha de sangre, se asusta creyendo que le ocurre algo grave; después de muchas vacilaciones, si tiene suficiente confianza con su madre, le comunica sus temores, y encuentra en ella la explicación del fenó- meno y la tranquilidad perdida; pero no siempre pasan las cosas de esta manera; sea por la natural timidez de las niñas ó porque las ma- dres no han sabido inspirarles la confianza sin límites que debe ha- ber entre madre é hija: desconcertada, avergonzada, llena de temo- 253 res, no sabe que hacer, procura ocultar su alarma y la lucha que sos- tiene consigo misma excita su sistemanervioso creando un estado de ánimo muy perjudicial para la nueva'función, que reclama tranqui- lidad de espíritu y reposo físico; condiciones que no puede realizar la pobre niña, porque ignora que sean necesarias, y porque oculta su estado como una falta. Mientras tanto la trasformación que se ha operado en su orga- nismo, el desarrollo rápido de sus formas, la nueva faz de su belleza, el inesperado suceso que tanto la ha impresionado, ejercen influen- cia muy sugestiva, excitan su imaginación, y hacen surgir nuevas ideas en relación con la situación creada. Beaunis en su obra titu- lada sensaciones internas dice: «Los órganos de la generación y sus anexos bruscamente desarrollados, se hacen el punto de partida de sensaciones absolutamente nuevas, sensaciones desconocidas hasta entonces que resuenan sobre todo el sistema nervioso y modifican profundamente la inteligencia, los sentimientos, los hábitos, el ca- rácter» (1) Todo está ya preparado para hacer brotar el sentimiento del amor: la irresistible atracción de los dos sexos se cumple fatalmente y llegado ese caso ¿es posible preveer hasta donde puede arrastrar la alucinación de la pasión á una niña de pocos años,que no ha reci- bido instrucción que le permita conocer el problema sexual y apre- ciar todas sus consecuencias? El amor es trato íntimo, es familiari- dad; la familiaridad entre dos jóvenes de distinto sexo es difícil que no imponga algún sacrificio al pudor y en la mujer, si el pudor fla- quea, no es fácil defender la castidad. La primera manifestación de la función menstrual es un acon- tecimiento de gran importancia en la vida de las niñas, para el que deben estar preparadas, á fin de evitar que pueda ser perturbado por alguna imprudencia inconciente ó para facilitar su aparición en caso de retardo. La ignorancia acerca de esta función y la vergüenza de hacer conocer sus manifestaciones, suele inducir á la niñas á cometer erro- res que resultan muy nocivos para la salud y pueden tener graves consecuencias. «No se debe dejar ignorar á la niña por tonta gazmo- ñería lo que debe saber de los órganos y de las funciones de los sexos (2). Si se les prepara oportunamente haciéndoles conocer, antes de la época de la pubertad, los fenómenos que preceden á la función menstrual, la manera como se inicia, la alta significación que tiene y la gran importancia del papel que ha señalado la naturaleza á la (1) Dr. Roux-L' Instinct D' Amour. (2) Gabriel Gompayré-La Adoleseence. 254 mujer, se les pondrá á cubierto de ese peligro y de otros más tras- cendentales. Aunque generalmente en esa época las niñas no han hecho to- davía su ingreso oficial en sociedad,frecuenta ya ciertos espectácu- los y reuniones de niñas de su edad ó leen novelas que por muy ino- centes que parezcan son siempre nocivas, porque excitan la imagina- ción y generan sentimientos impropios de esa edad y perjudiciales para la salud. Las influencias morales de esa índole, acelerando el proceso de la ovulación,hacen más precoz la pubertad y perturban el desarro- llo normal del organismo. Monín ha dicho: «El flirt, el baile, el tea- tro, la lectura exagerada, son también poderosas razones de exci- tación neuro-genital.» (1). Si nos remontamos un poco más lejos, desde edad más tempra- na, se vá preparando el terreno desfavorablemente, y aglomerando elementos capaces de producir el desarrollo prematuro de los ova- rios; parece que las costumbres estuvieran en pugna con la higiene, y se inspiraran en el propósito de crear dificultades al buen funciona- miento del organismo; porque de otra manera no se explica que se aparte á los niños de los juegos infantiles, de los entretenimientos inocentes y se les induzca á parodiar los bailes y demás distraciones propias de otra edad. El instinto de imitación lleva á los niños á desear para sí todo lo que ven en las personas grandes y no es extraño que quieran diver- tirse también como ellas, imitando sus bailes, paseos, etc., pero lo que llama la atención es que los padres fomenten esas ideas, y no se den cuenta del daño que les hacen en todo sentido, arrancándoles de los goces inocentes de la niñez, fomentando el desarrollo prematuro de las pasiones, sembrando la semilla de graves males, cuyas con- secuencias pueden ir mucho más lejos de lo que parece á primera vista. Cualquiera oue observe con detención lo que pasa en las reu- niones de niños de ambos sexos, se dará cuenta de que no todo es tan infantil como sería de desear; observará la inclinación más ó menos inconciente de los niños de un sexo hácia los del otro,la fre- cuencia con que ese sentimiento inocente toma otras apariencias y llega á provocar rivalidades, hijas de los celos, reveladores de na- cientes pasiones muy perjudiciales para ambos sexos, y, de una manera especial, para las niñas, por la influencia que ejercen sobre el desarrollo prematuro de los ovarios y la precocidad de la puber- tad con todas sus consecuencias. (1) Dr. E. Monin-Les Troubles Nervaux de cause Sexuelle. 255 Podría creerse que en esa edad los ovarios están todavía lejos de haber adquirido el desarrollo necesario para entrar en actividad; pero la repetición de esas impresiones vá excitando los referidos órganos hasta llegar á producir artificialmente la pubertad prema- tura. Generalmente con la pubertad termina el crecimiento y el de- sarrollo de los órganos; de manera que se debe procurar que el orga- nismo haya adquirido antes de esa época todo el vigor posible; y con ese fin conviene alejar toda clase de influencias morales capaces de adelantar esa época, «quien no ha tenido ocasión de notar las mo- dificaciones que la pubertad introduce en la constitución física del hombre y de la mujer. El sér,todavía imperfecto,se pronuncia defi- nitivamente cuando la importante función que examinamos se pro- nuncia á su vez» (1). Las niñas, que excitan su imaginación con lecturas inadecuadas ó concurriendo en temprana edad á sociedad ó á espectáculos públi- cos,aceleran la evolución de sus órganos y llegan á la pubertad an- tes que el organismo haya adquirido el necesario desarrollo para que puedan pasar sin inconveniente de niñas á mujeres. Por eso sería de desear que las niñas permanezcan en el colegio el mayor tiempo posible y comierícen su vida social cuando física y moralmente sean ya mujeres completas, con lo cual ganarán mucho no solo ellas sino la sociedad en que viven y su prole, si llega el caso de que la forme. La influencia que ejercen en el proceso de la ovulación las cos- tumbres y las impresiones morales que de ellas se derivan, está de- mostrada en el hecho de que la pubertad es más precoz en las gran- des ciudades que en los campos; porque en los primeros el estímulo de las relaciones sociales, la influencia de la imaginación y otras mu- chas causas de excitación moral despiertan prematuramente el ins- tinto sexual; y en consecuencia son menos frecuentes en el campo los desórdenes menstruales, los abortos, las enfermedades de la matriz y sus anexos, las afecciones nerviosas, etc., porque verificándose oportunamente la crisis de la pubertad, y no habiendo causa de per- turbación de las funciones menstruales, no existe uno de los princi- pales factores de esas enfermedades. (1) Dr. Antoine Wilm-La Morale Sexuelle. 256 Otra prueba de esa influencia es que en algunos países de Oriente en que los jóvenes de ambos sexos viven en promiscuidad y no hay muchas travas para el trato entre ellos, las funciones genésicas son más precoces y los matrimonios muy prematuros. Por consiguiente, pues,si por medio de exitaciones morales se apresura artificialmente el desarrollo de los ovarios antes que el or- ganismo esté preparado para hacer una transición tan trascenden- tal, al adelantarse la pubertad, la nueva función se apodera de las energías vitales con detrimento de los demás órganos que sufren una paralización en su desarrollo nociva para el equilibrio del organismo y para cada función en particular. La función menstrual no solo actúa sobre la imaginación de la mujer, ejerce poderosa influencia en su salud. La especial irritabilidad del sistema nervioso durante la época menstrual dá la explicación de ciertos trastornos de la salud, de los cambios que se operan en su carácter, de la exageración de sus sim- patías y antipatías y de las rarezas que suelen notarse aún en las mujeres mejor equilibradas; de allí que sean,por lo general, nervio- sas y que se les juzgue variables por que se muestran unas veces tristes, otras exageradamente alegres, á veces muy exitables, otras apacibles y condescendientes hasta la exageración; y como el origen de estos cambios de carácter es desconocido de los demás, se les ta- cha injustamente de versátiles ó caprichosas, no siendo más que en- fermas, puesto que se trata de verdaderos estados patológicos más ó menos pasajeros y sintomáticos de una perturbación de la función menstrual, que ellas mismas ignoran, y que las hace considerarse muy desgraciadas. La salud de la mujer está estrechamente ligada á las funciones del aparato generador, y los trastornos de esas funciones de tal ma- nera repercuten sobre el sistema nervioso, que su más ligera pertur- bación suele originar serias dolencias, debidas al desorden de la inervación. Muchas enfermedades aparentemente extrañas á esos órganos son producidas por trastornos menstruales ó por afecciones de la matriz ó de los ovarios: la dispepsia, la jaqueca, las congestiones pulmonares y de otros órganos, el insomnio, los fenómenos convul- sivos, etc., son,con frecuencia,imputables á esos trastornos y ceden como por encanto combatiendo las irregularidades menstruales ó las enfermedades del útero y de sus anexos. La función menstrual y su corolario la concepción, de tal ma- nera absorbe las fuerzas vitales de la mujer,que se puede afirmar, sin exageración, que todas las demás funciones están destinadas á llevarla á cabo; y con razón se ha dicho que desde la pubertad hasta la menopausia, la vida de la mujer tiene por exclusivo objeto ase- gurar la reproducción. Este ligero bosquejo de la función menstrual y de su profunda resonancia en el organismo de la mujer y en su estado de ánimo dá idea de la gran significación que para ella tiene la instrucción se- xual, y de los importantes servicios aue está llamada á prestarle es- pecialmente en esa peligrosa época de la vida en oue todo conspira para crear situaciones difíciles á las jóvenes: la exaltación de la ima- 257 ginación, la falta de experiencia, las ideas fantánsticas propias de esa edad, la crisis periódica, más ó menos patológica, que tanto con- mueve su sistema nervioso haciéndola más accesible á la sugestión. Si la salud de la mujer es tributaria de la función sexual, si esa función resuena tan profundamente en sus centros nerviosos, si ejerce tan poderosa influencia en su vida; se comprende fácilmente que los esfuerzos de la educación y de la higiene deben dirigirse á proteger esa función, á preparar al organismo para ejercerla oportu- namente, apartando todas las causas que de alguna manera pueden influir para perturbarla. Francois Harmel dice «Prevenir á tiem- po á las niñas sobre los temibles peligros que amenazan su virtud es para las madres una grave obligación. Por mucho tiempo madres é hijas han sido víctimas de un prejuicio funesto, la ignorancia siste- mática. Parece que se hubiese hecho todo para proteger la virtud ocultando los peligros á aue estaba expuesta. La pureza que es la virtud por excelencia es una fuerza; pero esa fuerza consiste en do- minar el mal y no en ignorarlo» (1) Se vé.pues, oue la enseñanza de la higiene sexual es una necesi- dad ineludible reclamada imperiosamente por la higiene, por la mo- ral y por las conveniencias sociales. El único modo de evitar tan graves males es la educación sexual y para que sea eficaz es necesario que vaya precedida de la educa- ción de la voluntad porque solo así adquirirá la juventud dominio1 sobre sí misma y estará preparada para afrontar la lucha con las. pasiones. Pero si se quiere conseguir buen resultado hay que emprender la tarea muy temprano y no perder de vista ese propósito ni un mo- mento hasta que se dé por terminada la educación y se pueda dejar- á los jovenes en libertad de proceder por cuenta propia. Es necesario, pues, hacer comprender á los padres y á los maes- tros que desde el instante en que se inicia la educación el 1er. obje- tivo debe ser preparar á los niños para defenderse de los peligros que fatalmente han de amenazarlos cuando llegue la época de la puber- tad y aún antes si, como sucede ordinariamente,intervienen influen- cias perturbadoras que hagan despertar precozmente les sentidos. Esto no quiere decir que se les hable prematuramente de cosas que no están en edad de comprender y que resultarían más perjudi- ciales que útiles; la labor debe ser otra,preparar el terreno desde la primera edad acostumbrando á los niños á dejarse guiar por la ra- zón á tener dominio sobre si mismos, á vencer sus inclinaciones, á sacrificar sus deseos en todo orden de cosas cuando así convenga. (i) Francois Hannei-Une grave, question de L' Education des Jeunes Filies. 258 Se debe cultivar con esmero el sentimiento de la delicadeza personal, imbuirles el más elevado concepto del respeto á sí mismos y á la opinión pública, formarles el carácter en la escuela del cumpli- miento austero del deber por que solo así aprenderán á dominarse y podrán más tarde luchar consigo mismos en las batallas de la vida. Pero desgraciadamente la educación es muy defectuosa; pare- ce que se hiciera lo posible por cultivar en los niños el sentimiento de la vanidad ó despertarlo si aún no existe: se les dá gusto en cuan- to desean, se satisface sus caprichos, se les mima, se les prodiga las más exageradas palabras de cariño, se les envanece acostumbrán- dolos al lujo. ¿Que persona sensata no censura el exagerado lujo con que se viste generalmente á los niños? y, sin embargo, las madres más juiciosas incurren en ese error, se sienten felices si ven á sus hi- jos lujosamente engalanados, hablan de su hermosura en presencia de ellos y los colman de los más exagerados elogios. ¿Esto no es cul- tivar la vanidad y preparar en los niños el germen del orgullo y de precoces pretensiones que han de dificultar su educación? ¿Como se les puede exigir más tarde el sacrificio de sus deseos y los esfuerzos enojosos que reclama la educación, si por medio de la complacencia y del mimo se les ha hecho adquirir alta idea de sí mismos y se les ha convertido en pequeños tiranos? Si se quiere alcanzar buen éxito hay que comenzar por el prin- cipio: acostumbrar bien á los niños para poder exigir de ellos lo que convenga, y no crear malos hábitos primero, para escollar en ellos y luchar después con las consecuencias. Nada hay más perjudicial para los niños que el engreimiento: si se les acostumbra á hacer siempre su voluntad,á darles gusto en cuanto desean, á satisfacer todos sus caprichos, á no privarse de na- da. ¿Cómo se les puede exigir después que tengan energía para resistir las tentaciones de que se verán rodeados y que sacrifiquen sus inclinaciones ó sus deseos? Las buenas costumbres son el triunfo de la educación, se deri- van lógicamente de ella, pero de la educación bien entendida, que debe consistir no solo en enseñar sino en dirigir á los niñosy vigilar- los constantemente en todos los momentos de su vida hasta que sean capaces de guiarse por si mismos; pero desgraciadamente las cosas no pasan así la educación es muy defectuosa y la vigilancia casi siempre nula; y si además se les acostumbra á oír las conversaciones 259 de la sociedad en que viven sus padres, á ser partícipes ó testigos,por lo menos, de la vida agitada que llevan, á presenciar las fiestas so- ciales que se dan en su casa, á escuchar los comentarios de los bai- les ó espactáculos á que concurran aquellos; si reciben el mal ejem- plo de sus hermanos mayores ó de sus parientes y amigos. ¿Cómo puede estrañar que estando entregados á si mismos, acostumbrados á hacer su voluntad y sujetos á tantas influencias nocivas sean víc- timas de la mala educación que han recibido y de la incuria ó de la demasiada confianza de sus padres? Mientras estos viven tranquilos el mal acecha á sus hijos aún en su propio hogar dispuesto á apode- rarse de ellos. Así como hay en la naturaleza humana nobles instintos, sen- timientos elevados, hay también malas inclinaciones que suelen im- ponerse con tenacidad tiránica; y contra las cuales no siempre puede mucho la razón. Cuando la educación hace adquirir suficiente domi- nio sobre si mismo, triunfan los nobles impulsos, pero si no se deja sentir el freno de la educación se sobreponen las pasiones. Las costumbres modernas hacen desarrollar artificialmente los. sentidos antes que la razón haya adquirido el vigor suficiente para dominarlos y la manera como se educa á los niños contribuye pode- rosamente á ese resultado. Los padres tienen el deber imperioso, ineludible de velar por las buenas costumbres de sus hijos, y están obligados á llenar este deber á conciencia, hasta en los menores detalles, comenzando por inspirarles desde la más tierna edad hábitos de decencia, de pudor, de respeto á sí mismos; y para que esta labor sea eficaz tienen que- comenzar por ser severos consigo mismos teniendo cuidado de no darles mal ejemplo jamás en nada ni de palabra ni de obra, no deben cometer el error de creer á sus hijos incapaces de nada malo; por el contrario deben ser desconfiados y llevar la vigilancia hasta la exa- geración; si puede haber exageración en la vigilancia de los niños. Deben procurar que tengan el tiempo siempre ocupado y metó- dicamente dispuesto, ya para el trabajo ya para las recreaciones, ya para el paseo á fin de que no se acostumbren á la ociosidad. Fene- nelon dice: «La ociosidad hace caer en los más vergonzosos desór- denes aún á las personas más resueltas á practicar la virtud y que tienen más horror por el vicio.» El hábito de estar siempre ocupado es la mejor defensa, la ocio- sidad es mala consejera. Habituando á los jóvenes al trabajo inte- 260 lectual, fomentando en ellos la afición á los estudios científicos ó li- terarios se les aparta la imaginación de la sugestión de las pasiones; y se les hace comprender fácilmente que el trabajo intelectual digni- fica, y que la esclavitud de las pasiones embrutece y degrada. Ruiz Amado dice. «Si se llega á apoderar de un adolescente el interés científico, si llega á posesionarse de su alma una noble ambición de cualquier fin elevado recibe de ello un poderoso auxilio para evitar los riesgos de la castidad» (1) Deben ser muy escrupulosos en las relaciones de sus hijos procu- rando rodearlos de la compañía de niños juiciosos, muy escogidos con los cuales se entretengan, á fin de que no sientan la necesidad de buscar otras diversiones tal vez inconvenientes. Pero por mucha confianza que inspire la severidad con que se ha elegido los amigos la vigilancia es siempre necesaria y jamás se debe permitir que estén solos. La amistad estrecha entre dos niños es siempre un indicio sospechoso, que debe inducir á redoblar la vigilancia, teniendo pre- sente el axioma pedagógico. «Nunquam dúo, raro unus, semper tres». Este precepto tiene importancia capital porque basta un mal compañero para echar por tierra todo el esfuerzo de mucho tiempo. Son tan nocivas las malas compañías como la soledad, y por ningún motivo se debe permitir que un niño esté solo, ni á título de castigo ni por razón alguna; nada más absurdo y peligroso que cas- tigar á los niños encerrándolos ó haciéndolos acostarse fuera de hora; esa costumbre insensata puede tener funestas consecuencias. A pesar de la inocencia que se puede suponer en la primera edad, hay que estar siempre alerta teniendo en consideración que de esa severidad dependen no solo las buenas costumbres de los niños sino su salud presente y futura, su educación, su carrera, su porve- nir, hasta su vida misma en muchos casos. Es necesario, pues, pro- ceder con energía y perseverancia, no omitir nada, vigilar siem- pre, desconfiar de los amigos, de los parientes, de la servidumbre, de cuantos rodean á los niños. Dupanloup dice: «¡Madres! madres de familia, vigilad, vigilad á vuestros hijos, en vuestra casa, á vuestro lado, allí mismo cerca de vosotras y, por decirlo así, bajo la sombra de vuestras alas el mal puede cogerlos y devorarlos. Cerca de uste- des, alrededor de ustedes, en vuestras casa hay peligros!» (2). Y si en la propia casa son necesarias tantas precauciones, éstas deben ser mayores aún en el colegio, por que en una numerosa co- lectividad es difícil que no se introduzcan malos elementos; basta un solo niño de malos hábitos para contaminar á los demás si no hay la más rigurosa y constante vigilancia. (1) Ruiz Amado-La Educación de la Castidad. (2) Dupanloup-L' Education. 261 Al iniciarse los adolescentes en el camino de la vida, deslumbra- dos por el espectáculo que se ofrece á su vista, seducidos por el atrac- tivo del placer, curiosos de saborear las nuevas emociones que les prometen las enseñanzas adquiridas en el cinema, en el teatro, en las novelas, etc., impulsados por el ejemplo, solicitados por las se- ducciones de la belleza, es difícil que resistan á la tentación; y si no están preparados para la lucha, si ignoran las espinas que ocultan las flores; si no saben que el camino que se les presenta tan lleno de atractivos puede conducir al vicio, á las enfermedades, á la degene- ración física y moral, á la ruina; es muy fácil que peonen por igno- rancia, y que sean víctimas inconcientes del error de los que es- tando obligados á guiarlos los abandonan á sus propias fuerzas, de- jándolos vagar errantes con los ojos cerrados por el borde de un precipicio, cuya existencia ignoran y en el que es muy fácil que caigan. El camino del deber es duro y penoso, el del placer es fácil y lleno de atractivos. ¿Que tiene de extraño que la ignorancia déla primera edad lleve de preferencia al segundo?. En la época de las ilusiones y de la inexperiencia no se puede esperar que haya el dicernimiento necesario para apreciar los peli- gros que envuelven ciertas cosas, si se ignora todo lo que con ellas se relaciona. No es posible desconocer la inmensa ventaja que tiene el que conoce el peligro y está preparado para defenderse, sobre el ignoran- te que lo arrostra á ciegas y sin ningún medio de defensa; su situa- ción puede compararse á la de un náufrago á merced de las olas; si sabe nadar se mantiene á flote y puede salvar su vida, si no es nada- dor está perdido. Cuando termina la instrucción preparatoria y pasan los jóvenes á la Universidad ó á las escuelas especiales creen generalmente los padres que su tarea ha terminado ó poco menos, y que ya pueden dar rienda suelta á sus hijos y dejarlos en libertad de lanzarse en el torbellino de la vida; pero ese es un grave error que puede originar penosas consecuencias; justamente es el momento en que el peligro es mayor y cuando más necesitan los jóvenes del apoyo y la direc- ción de sus padres, porque entran en la escuela práctica de la vida, comienza la lucha con las pasiones que tantos escollos ofrece á los corazones juveniles. En esa época de la vida es cuando los padres necesitan mayor sa- gacidad, prudencia y tino para ejercer su autoridad sin dejarla sentir, de manera que los jóvenes sólo se dén cuenta de la vigilancia que se 262 ejerce sobre ellos cuando haya necesidad declamarlos al orden, porque se aparten del buen camino; que tengan suficiente libertad, pero no demasiada; de modo que ellos mismos, aparentemente ai menos se marquen la ruta, utilizando el derrotero que se les ha he- cho conocer de antemano; en una palabra, que se acostumbren á an- dar solos, pero teniendo á su alcance quién los sostenga en caso ne- cesario,como se hace con los niños cuando comienzan áandar; tienen cerca las manos cariñosas de su madre que les sirven de apoyo en caso necesario. Pero este procedimiento no puede ser el mismo para todos; hay jóvenes á los cuales se podrá dar más libertad, y en cam- bio con otros habrá que ser muy severos. En todo caso,es conveniente que se les conceda la libertad muy gradualmente á fin de que vayan acostumbrándose poco á poco á usar de ella, porque las bruscas transiciones son siempre peligrosas. Si de la sujección del colegio pasan rápidamente á la independencia, es fácil que se sientan inclinados á abusar de ella, y que las brisas de la libertad exciten su imaginación hasta conducirlos á los excesos. El hombre que ha estado largo tiempo en la oscuridad no pue- de resistir la impresión brusca de la luz, se deslumbra, y se encuen- tra en condición parecida á la de un ciego; así el joven que ha sido educado en la ignorancia de todo lo que se refiere á la función sexual cuando comienza á darse cuenta de esas cosas, se encuentra deslum- brado, ciego en una palabra, y por consiguiente expuesto á dar un paso en falso y caer, por mucho que quisiera evitarlo. Esta es la parte más seria y más difícil de los deberes de los pa- dres, la que reclama más discresión y tino para proceder con sagaci- dad y energía al mismo tiempo, so pena de asumir la responsabili- dad de las consecuencias, que pueden ser graves y hasta irrepara- bles en ciertos casos, Plutarco dice. «He condenado siempre á esos padres que dan primero institutores á sus hijos y, luego los aban- donan á sí mismos en esa edad, turbulenta y ardorosa, que demanda más precaución y cuidado que la primera edad». En esa edad de ensueños y de ilusiones, en oue la vida se vé bajo un prisma color de rosa, la imaginación ávida de impresiones se de- ja arrastrar por el atractivo del placer; el aturdimiento de los pocos años no permite ver el peligro y como no se piensa mucho ni se re- flexiona lo que se hace, es difícil resistir las tentaciones oue ofrece el mundo y sustraerse á la influencia de las sugestiones malsanas, si no interviene la tierna solicitud de la madre ó la prudente energía del padre. Sin esa influencia salvadora es muy fácil apartarse del buen ca- mino y una vez dado el primer paso ¿quien puede responder del por- venir? 263 Y si llegan esos momentos supremos en que todas las puertas parecen cerrarse á la esperanza, la única influencia capaz de disipar la tormenta es la intervención de los padres; su papel en esos casos es tan elevado, que nadie más que ellos es capaz de proceder con la abnegación, la sagacidad, la ternura y la indulgencia necesarias pa- ra conseguir que se restablezca el imperio de la razón. Y que papel más hermoso y más noble!; levantar al caído, arrancarlo del fango en que se sumerje, reconquistarlo, devolverlo á la sociedad y á la pa- tria; pero este sublime deber no pueden desempeñarlo á conciencia sino los padres que han sabido serlo, los que han sabido penetrar en el corazón de sus hijos, los que han mantenido su ascendiente sobre ellos y se han preocupado seriamente de su educación sin descuidarla un momento y procediendo con bondad y firmeza al mismo tiempo. Los jóvenes que excitan prematuramente sus pasiones detie- nen el desarrollo de su inteligencia y asimilan mucho menos de lo que prometían sus facultades intelectuales demostradas en los pri- meros años. Y si se considera las incitaciones de que es objeto la ju- ventud por el ejemplo y por las influencias de todo orden que actúan constantemente sobre su imaginación, se comprenderá fácilmente la magnitud del mal; porque si se detiene el desarrollo físico y moral y se estorba la cultura de la inteligencia, es fácil calcular hasta don- de pueden ir las consecuencias individuales y colectivas. Basta reflexionar un momento en las tentaciones de todo géne- ro que encuentran los adolescentes por donde quiera que vayan: en los periódicos, en las novelas, en los espectáculos públicos, en los balnearios, y porqué no decirlo hasta en la manera de vestir de la mujer. Hericourt dice. «El vestido de la mujer parece un verdadero desafío al buen sentido higiénico; es un adorno pero un adorno de naturaleza especial; un adorno expresivo; y lo que tiende siempre á expresar ese adorno es la supremacia de todas las partes del cuerpo femenino que tienen alguna relación con la función sexual.» (1) Efectivamente, en todos los países y desde los tiempos más re- motos parece que el vestido femenino se hubiera inspirado en ese criterio; que tuviera por principal objeto llamar la atención hacía los órganos que de alguna mañera se relacionan con las funciones ge- nésicas. Cambian las modas, se adoptan nuevos estilos y sobrevive siempre la propensión á hacer resaltar las formas ó dejar entrever regiones del cuerpo de la mujer, que no son para contemplarlas tran- quilamente. (1) Dr. J. Hericourt-L' Hygiene Moderne. 264 Hasta las mujeres más cultas y recatadas aceptan inconcien- temente esas modas sin darse cuenta,por cierto,del criterio que las inspiró á sus inventores. En alguno de estos casos, cuando se trata del escote, por ejem- plo, á más de los inconvenientes que se deducen de lo dicho anterior- mente, es un atentado contra la salud, por que expone á la humedad y al frío parte del tórax y de la espalda con grave peligro para los órganos contenidos en la cavidad toráxica. La higiene y la moral protestan al mismo tiempo y ambas son igualmente desdeñadas; pero se debe hacer ruda campaña para tra- tar de extirpar tan perniciosas costumbres, poniendo en evidencia el peligro que envuelven para la salud de la mujer y sus graves in- convenientes en otro orden de ideas. Sin pecar de exageración se puede decir que es incalculable el número de víctimas de la precocidad sexual: por la perdida de la sa- lud, por el decaimiento de la inteligencia, por la degradación moral por el abandono de la instrucción por el sacrificio de las espectativas del porvenir y hasta por la pérdida de la vida. ¡Cuántas energías perdidas! ¡Cuantas inteligencias agostadas! ¡Cuántas existencias segadas en flor! Y si el origen de tantas desgracias es conocido; si se percibe cla- ramente que la ignorancia es su factor principal, hay el deber ine- ludible, la obligación moral de cortar el mal de raíz empleando el único medio capaz de conseguirlo: la educación sexual. Para convencerse de la necesidad de hacer conocer oportuna- mente á los jóvenes el problema sexual basta invocar los propios recuerdos. ¿Quién no recuerda haber oído en la niñez conversaciones so- bre ese tema, que no comprendía bien y que le dejaron penosa im- presión, mezcla de curiosidad y de desagrado? ¿Quien no recuerda el susto, la intranquilidad de espíritu que le produjeron esas revelacio- nes sorpresivas? Cualquiera que repase en la imaginación sus lejanos recuerdos encontrará que aprendió á conocer el mal ó por la candorosa confi- dencia de otro niño que descubrió algo inconveniente, ó por la con- versación desvergonzada de algún cínico irrespetuoso de los fueros de la niñez, ó por la enseñanza malévola de algún compañero ya maleado; y por último ¿quién no tiene grabado en la memoria el re- cuerdo de alguno ó algunos compañeros que sufrieron la influencia desastroza de esas revelaciones mal comprendidas y peor interpre- tadas? Todos hemos sido niños, todos conservamos el recuerdo cariño- so de las dulces emociones de esa tierna edad, y en medio de la blan- cura inmaculada de esas inocentes impresiones aparece como un 265 punto negro al amargo recuerdo de la inquietud, de la alarma pro- ducida en la imaginación infantil por esas furtivas enseñanzas y por los comentarios que originaban entre los niños de más edad. Es un deber de conciencia poner estos recuerdos al servicio de la reforma, á fin de evitar, si es posible, á las nuevas generaciones un escollo en que tantos tropiezan. No se puede poner en duda la necesidad de abordar tan impor- tante problema, y por poco que se medite en el asunto se com- prende, sin esfuerzo,la trascendental importancia que tiene y sus grandes proyecciones sociales y patrióticas. No es honrado ahogar los impulsos de la conciencia que protes- ta indignada de la culpable ceguedad en que se hace vivir á los ado- lescentes de ambos sexos acerca de la más importante de las funcio- nes del organismo. No es posible permitir que salgan del colegio con los ojos ven- dados, y que se instruyan por su cuenta acerca de tan delicado pro- blema, sin control alguno y casi siempre en mala fuente; entregán- dolos indefensos á los peligros que se derivan de la ignorancia en que viven. Es necesario hacer frente al peligro y luchar con las mismas ar- mas; á la propaganda desmoralizadora cada día creciente, empren- dida conciente ó inconcientemente por algunos espectáculos públi- cos, por la mala literatura y por la mala prensa, es necesario opo- ner la propaganda de la instrucción discretamente dirigida que ha- ga conocer á los adolescentes de ambos sexos, en la medida marca- da por la prudencia, los problemas que se relacionan con las funcio- nes sexuales, á fin de ponerlos en condición de apreciar la verdad, de distinguir el bien del mal, y de conocer el peligro para que sepan evitarlo; porque si no se conoce más que una de las fases del asunto la que explotan los espectáculas y ias novelas para cautivar al pú- blico y hacer negocio, el peligro es muy grande. La juventud, por razón natural, se siente inclinada al placer, todo lo nuevo, lo desconocido la atrae, con mayor razón lo que se le presenta revestido de formas fantásticas que excitan su imagina- ción y le hacen perder el poco dominio que hay sobre si mismo en esa edad. 266 Los padres están obligados á iniciar la educación sexual de sus hijos absolviendo con tino las preguntas que les hacen sobre ese te- ma; pero sin emplear el engaño, ni apelar á romances más ó menos ridiculos, é ineficaces, y hasta perjudiciales, porque los inducen á .buscar en otras fuentes, explicaciones más satisfactorias. Tiempo es ya de reaccionar contra la indiscreta y ridicula le- yenda de los encargos á Europa, con que se pretende engañar la cre- dulidad de los niños, sin conseguirlo en el mayor número de casos: por cada niño que la acepta candorosamente hay un centenar que finge creerlo, y estimulada su curiosidad por el misterio, procura buscar la verdadera explicación si no la conoce ya. Esa estratagema está buena para los niños pequeños, pero pasados los diez años, se les debe dar una explicación que se aproxime más á la verdad. Nada más inconveniente y peligroso que engañar á los niños cuando se trata de instruirlos, y con mayor razón en un asunto que excita tan vivamente su curiosidad; porque descubierto el engaño pierden la confianza en sus padres ó en sus maestros, y por que el mismo engaño los induce á buscar otras fuentes de información, que en el mayor número de casos,si no en todos, resultan nocivas. Es necesario tener el valor moral de afrontar la reforma y en- trar de lleno en la educación sexual de los adolescentes de ambos sexos, porque mantener la ignorancia es hacer á la juventud el más grande de los males. Vale más ir con los ojos abiertos para huir del precipicio, que caer en él por llevarlos cerrados. La instrucción sexual no puede ser colectiva, porque no todos los niños pueden ser tratados de igual modo ni en el mismo momen- to; tiene que ser individual ó cuando más por grupos bien clasifica- dos; porque cada niño debe conocer únicamente la parte que corres- ponde á sus condiciones individuales de actualidad, y solo gradual- mente y en el momento oportuno llevar la enseñanza hasta donde la prudencia aconseje. El ideal sería que solo los padres se encargasen de esa instruc- ción, porque nadie puedeconocor tan intimamente á losniños, ynadie lo haría con tanto interés y prudencia como ellos; pero la mayor par- te de los padres prefieren no entrar en ese terreno, sea porque no en- cuentran la manera de hacerlo, ó porque se sobreponen los prejui- cios, ó los consejos oficiosos de personas que les dicen no haber he- 267 cho tal cosa con sus hijos,ni haber notado la necesidad de esa ense- ñanza. Y si esta tarea resulta difícil en las familias de un medio so- cial elevado ó mediano, es completamente imposible en el pueblo por razones fáciles de comprender; y, de otro lado, ¿como se puede pretender que enseñen lo que no saben? ¿como exigir sentimientos, delicados en ese orden de ideas, y respeto á si mismos en quienes no han tenido oportunidad de adquirir esos sentimientos ni hacer vida á propósito para fomentarlos? Pero aún sin descender á ese medio no es tan fácil que los pa- dres de familia, sobre todo las madres, que son las que más general- mente toman sobre sí la tarea de educar á los hijos, se decidan á ocuparse de asunto tan escabroso y, que reclama tanta sagacidad,, prudencia y tino para tratarlo con fruto. Cuando por una razón ú otra los padres no creen oportuno ocu- parse de la educación sexual de sus hijos deben ser muy severos en la elección de la persona cue se encargue de tan delicada función; porque se necesita no solo competencia, sino buen juicio, circuns- pección y moralidad bien probadas. De preferencia debe ser un médico, porque sus conocimientos especiales lo hacen más adecuado, para el objeto. Para que esa instrucción llene su fin altamente moralizador es necesario que el maestro conozca profundamente á sus alumnos y que proceda con mucho tacto al apreciar el momento oportuno pa- ra cada uno, teniendo en consideración su desarrollo físico y moral, su mayor ó menor precocidad, el medio en que vive, y la clase so- cial á que pertenece. De ese modo no se corre el riesgo de intervenir ni tan temprano que se hiera la inocencia de los niños y se les haga más daño que bien, ni tan tarde que se llegue después de iniciada la lucha entre la sensualidad y la razón porque ya entonces hay espí- ritu preconcebido, intervienen las pasiones y se hace difícil hacer aceptar la buena doctrina. Como el asunto es tan delicado debe ser expuesto con gran dis- creción y tino, sin apartarse de los límites marcados por la prudencia á fin de que esa enseñanza sea siempre provechosa y no haya que reprocharle nunca nada. Se les va iniciando gradualmente en los se- cretos de la generación, procediendo con la madurez necesaria para llegar solo hasta donde sea estrictamente preciso, y cuidando de de- jar en los niños impresiones bien claras y de hacerles comprender la alta significación de las funciones genésicas, el respeto con que de- ben mirarse y el deber de asegurar su conservación. También se les debe hacer conocer, hasta donde lo permita el miramiento que su edad inspirados peligros á que exponen la precocidad y los abusos y los graves daños que se derivan de ellas. 268 En igualdad de circunstancias por lo que se refiere á la edad va- rían mucho las condiciones morales de los niños, por cuya razón no se les puede abordar á todos de la misma manera. Los niños dóciles bien inclinados, sanos de cuerpo y espíritu, y que no han tenido ocasión de recibir malos ejemplos, podrán ser instruidos sin reser- vas y con mayor amplitud; en cambio los de mala índole, precoces para el mal, y que por el medio en que viven y la libertad de que disfrutan hay motivo para temer que puedan adquirir malas cos- tumbres, deberán ser tratados con cierta reserva, pero abordando más prematuramente esa tema, á fin de hacerles conocer temprano y con toda amplitud los peligros de todo orden que traen consigo la precocidad y los excesos. Tanto el hombre como la mujer al llegar á la época de la pu- bertad, deben estar ya instruidos (discretamente se entiende) acerca del objeto y fin de las funciones sexuales y de los diversos problemas que con ellas se relacionan; porque solo así podrá la mujer tener con- ciencia plena del respeto que debe á su sexo y de la escrupulosidad con que debe guardar y hacerse guardar ese respeto, comprender la gran importancia de la función que le ha sido encomendada por la naturaleza, puesto que mediante ella se vá á asegurar la reproduc- ción y conservación de la especie; y las gravísimas consecuencias que puede tener para sí y para los suyos una falta cometida quizás inconcientemente ó por ignorancia de las grandes proyecciones que puede alcanzar y de la influencia decisiva que forzosamente ha de tener en toda su vida; y el hombre conocer todos los problemas que se relacionan con esa función, los peligros que envuelve su ejercicio precoz, y darse cuenta del respeto que está obligado á guardar á la mujer y de las grandes responsabilidades que puede traer consigo una indiscreción; deberá inculcársele de una manera especial res- peto religioso á la mujer, vigorizando en él el sentimiento de la hi- dalguía, que debe apartarlo de todo lo que pueda significar abuso de un sér débil; haciéndole fijar la atención desde los primeros mo- mentos en la gravedad especial que reviste todo lo que se relaciona con la función sexual en la mujer; en las grandes proyecciones que puede tener en su presente y su porvenir, y en las enormes responsa- bilidades que asume quien la induce á apartarse del buen ca- mino 269 Bien entendido que escribo en tesis general, para todas las cla- ses sociales y para ninguna; en el supuesto de que, llegado el caso de particularizar, la discreción del maestro sabrá adaptarse á las con- diciones del medio en que actúa y de cada caso ó de cada grupo de casos, por que bien se comprende que no se puede ni se debe emplear el mismo procedimiento, ni tratar de igual manera á las niñas de las clases elevadas que á las del pueblo; porque las primeras requieren en general sólo alguna instrucción especial á grandes rasgos, que las oriente acerca de ese arduo problema; mientras que á las segundas hay que prepararlas para afrontar los inconvenientes y peligros del medio en que tendrán que actuar á fin de ponerlas á cubierto de la perniciosa influencia del ejemplo y de las asechanzas que pueden amenazarlas. Para conseguir buen éxito en la educación sexual no basta el esfuerzo de los padres y de los maestros; la enseñanza por si sola es insuficiente se necesita la acción combinada de ellos y de las autori- dades llamadas á secundar su empeño, para evitar que sea neutrali- zada por influencias perturbadoras; y con ese fin se debe exigir la más severa censura de los espectáculos públicos y la prohibición ó fiscalización de cierto género de literatura; no por cierto con el ob- jeto de poner limitación á la libertad bien entendida, sino con un fin eminentemente social y humanitario: proteger á los niños y adoles- centes que por su poca edad sufren grave daño con lecturas y espec- táculos indecorosos, que despiertan precozmente los sentidos, ale- jan el pensamiento de las tareas del estudio é influyen de manera decisiva en el presente y en el porvenir. Si se quiere pues cosechar resultados prácticos, hay que comen- zar por sanear el medio, reformar las costumbres, moralizar la socie- dad, evitar la influencia del mal ejemplo; y con ese poderoso auxi- lio será más eficáz y segura la acción de los padres y de los maes- tros, para evitar que el prematuro despertar de las pasiones, detenga el desarrollo físico y moral y perturbe la tranquilidad de espíritu necesaria para el buen éxito de la educación. En Estados Unidos armonizando la libertad bien entendida, con la higiene y con la moral, hay verdadera reglamentación de .los es- pectáculos públicos, con el fin de evitar la inmorabilidad en los tea- tros, en los cinemas y en todos los espectáculos análogos y no se li- mitan sólo á ésto; la acción privada por medio de sociedades de se- ñoras y caballeros estimula y secunda de modo muy eficaz á los po- deres públicos en la reglamentación y vigilancia de los espectácu- los; y seguramente es ese uno de los mas importantes factores del éxito que allí se alcanza en la educación moral. La juventud norteamericana es menos precoz en ese orden de ideas, que la de los países latinos; el internado en los colegios de am- bos sexos se prolonga sin esfuerzo hasta los 18 y 20 años, y los jóve- 270 nes no se dan prisa por disfrutar de libertad antes de esa edad; lo que es ya un indicio del estado de su ánimo y de la sencillez de sus costumbres. Procuremos imitar ese ejemplo; reglamentando prácticamente los espectáculos por medio de la intervención oficial enérgicamen- te sostenida y asesorada por la acción privada. Por las razones expuestas, tengo el honor de proponer al Con- greso las siguientes conclusiones: La instrucción sexual es necesaria para evitar graves peligros á la juventud de ambos sexos. El Congreso recomienda la enseñanza oficial de la higiene sexual. discusión: Al terminar la lectura de su trabajo el autor fué muy aplaudido y felici- tado por los miembros de la sección. Puestas al voto las conclusiones se aprobó por unanimidad la primera,, motivándose una discusión sobre la segunda, en la que tomaron parte los doc- tores García (C. A.), Pasquel, Cabred, Trama, Castro, Gutiérrez, La- voreria, Barboza y Perez Aranibar. siendo también aprobada. VI ¿obre la creación de una Oficina de Demografía Internacional Latino-Americana por los Dres. Ljomingo Cabree! (Relegado de la Argentina) y Enrique León García (Delegado del Perú) En casi todas las naciones de América, se aprecia distintamente y se lleva á efecto de distinto modo, la estadística demográ- fica. En unas, el servicio informativo y las deducciones á que dá margen, son satisfactorias y proficuas; en otras, las informaciones son escasas ó mal orientadas, estorbando la posibilidad de poder llegar á conclusiones formalesy definidas. Mientras que en los Esta- dos Unidos de Norte América, República Argentina, en ciudades de Méjico, Brasil, Uruguay etc. se recoje prolijamente toda clase de da- tos relativos á la demografía; en otros paises, y aún en ciudades del ■Continente, no se conoce exactamente ni aún el monto global de la población. Sensibles es, pero es también indispensable confesarlo, que en algunos paises no se han dado cuenta todavía los gobiernos de la importancia de las investigaciones demográficas llevadas á cabo se- riada y metódicamente, y analizadas desde el punto de vista local y desde el punto de vista comparativo con otras naciones. Si los go- biernos de las naciones americanas, que se encuentran en esta se- gunda condición, escuchan, como lo harán seguramente, dado su carácter progresista y el honrado espíritu que informa sus actos, el sano consejo de una institución sabia,constituida por los represen- tantes de la ciencia americana, como es la ilustre Asamblea congre- gada en Lima, se habrá dado un gran paso en favor de los estudios demográficos americanos, luego que las investigaciones que pro- ponemos se extiendan y uniformen en todo el Continente. La sabiduría de esta Asamblea, nos exime de la obligación de extender más nuestros comentarios á este propósito, y de la necesi- dad de justificar, detalladamente las medidas adoptables para re- mediar tal situación. Las que proponemos, son entregadas á su dis- cusión y sanción sin necesidad de más antecedentes. PROYECTO PARA DISCUTIR Y SANCIONAR Créase una oficina central de colección, despojo, clasificación é información demográficas neta y exclusivamente latino-americana. La Oficina central tendrá su sede en la ciudad de 272 Será instalada y mantenida por los gobiernos de las naciones americanas. La Oficina central podrá y deberá dirijirse á todas las oficinas nacionales, departamentales, provinciales, comunales, etc. de cual- quiera de las naciones de América, pidiéndole datos, enviándoles cuestionarios é indicándoles las disposiciones conducentes á la uni- formación de las clasificaciones. Se dirijirá á los gobiernos, pbr conducto regular, recordándoles con anticipación, las fechas en que sería conveniente que se proce- diese al levantamiento de les censos de las poblaciones y los datos de necesidad que se debe recojer en ellos, con el objeto de conseguir la uniformidad en las fechas y en la información general de los em- padr mamientos. La Oficina central mantendrá una publicación mensual exclu- sivamente destinada á registrar los datos demográficas de América latina. Por ahora, hasta nueva resolución, las informaciones que reco- ja, clasifique y publique la oficina serán de orden elemental, el indis- pensable para hacer apreciaciones de conjunto acerca de la demo- grafía americana. Se referirán cuando se trate de nacimientos: al sexo, la raza, condición civil, ubicación, nacionalidad, jemelidad, de los nacidos y, si es posible, á la nacionalidad de los padres. Se referirán,cuando se trate de defunciones, al sexo, raza, edad, estado civil, ubicación, causa de muerte, nacionalidad de los falle- cidos. Se referirán, cuando se trate de matrimonios, á las razas, edades, estado civil anterior, nacionalidad de los cónyuges. Las clasificaciones derivadas de estos datos serán simples. La Oficina central enviará, obligatoriamente, sus publicaciones é informaciones á los gobiernos americanos, á todas las oficinas de- mográficas, á las facultades médicas y á los centros oficiales de estadística (aún cuando no sea demográfica) de América; y,faculta- tivamente, á las sociedades sabias y á los centros científicos de América ó de Europa. Los particulares pueden adquirir estas publicaciones por sus- cripción, cuyo valor será fijado con la mayor moderación por la Ofi- cina central. discusión: Se aprobó la moción fundada por sus autores, acompañada de un pro- yecto de organización para la oficina propuesta. A pedido de uno de los miembros de la sección, la moción fué aprobada por aclamación, acordándose, en seguida, que la sede de dicha oficina fuera la ciudad de Buenos Aires. VII Hosologia e mortalidade da cidade do Río de Janeiro pelos Drs. Plácido Barbosa e ¿ampaio Vianna (Brasil) A historia sanitaria da cidade do Rio de Janeiro, para os fins do seu estudo, pode ser dividida em quatro periodos: um que cha- meremos primitivo e comprehendendo as primeiras épocas da sua fundapáo, outro que denominaremos colonial, abrangendo as épo- cas do seu desenvolviento sob o dominio dos co'onisadores e as immediatamente subsequentes á independencia, quando aínda pa- decíamos dos vicios coloniais- o terceiro que diremos moderno, in- cluindo as épocas da sua evolucao hygienica progresiva; e o último, oue é o actual, partindo da extinccáo da febre amarella, e da appli- capáo de um regulamento sanitario mais scientifico. O primeiro periodo é o da térra virgem e salubre, que a máo do, homen ignorante nao chegara aínda a empeiorar. Nao existem esta- tisticas desse remoto tempo, más a narraccáo dos chronistas fide- dignos de entáo nao deixa duvida sobre a excellencia do clima da cidade e a saúde dos seus habitantes. Dos íncolas, é conhecída a in- formacao que dá em 1600 o francez Jean de Lery, que veio ajudar Villegaignon na conquista do Rio do Janeiro: «bien sont lis plus forts, plus rogbustes et replets, plus dispos, moins sujets á maladie et méme il n'y a presque point de goiteux, de borgnes, contrefaits, ni maleficies entr'eux:» «Davantage, combien que plusieur parviennent jusque á l'age de cent ou six vingt ans (car ils savent bien ainsi reteñir et conter leur ages par lunes}, peu y en a qui en leur-viei- llesse ayent les cheveux blancs ni gris.» «Choses qui pour certains mon- trent non seulement le bon air et bonne temperature de leur pays, au- quel comme j'ai dit ailleurs sans gelées ni froidures, lesbois, herbes et champs sont toujours verdoyants » Era a mesma rapa forte e bella que os descobridores encomtra- ram no primeiro ponto do Brasil, a que aportaram, a Bahía, e que mais tarde destruirán! sem piedade. Os centenarios abundavam na cidade que até foi chamada por um escriptor do tempo de «berco dos velhos>>. Este periodo, pórem, foi curto, nao nodemos suppol-o alem de 1808. 274 A incuria do nosso colonísador bronco é cupido, que nao esti- mava a térra nem a sua gente, que so vinha pelo ouro, e nem mesmo a propria vida tinha em muita conta, foi tornando insalubre a cida- de que crescia, pela incuria da hygiene domiciliaria e urbana, e dentro em pouco era ella um viveiro de infeccoes. O hedoiondo tra- fico de negros africanos contrmbuia para a maior insalubridade da cidade, determinando a importacáo de molestias que nao tinhamos e o desenvolvimento intensivo debas pelas condíqóes antihygiem- cas e deshumanas com que esses escravos eram tratados e guarda- dos. Predominaban entao: as febres ínfectuosas de natureza mala- rica ou typhoide, o macúlo (doenca do bicho ou rectite grangrenosa epidémica) e as ophtalmias contagiosas, trazidas pelos negros a es- carlatina importada das provincias do Prata; as lymphangites fila- ricas (erysipela branca do Rio de Janeiro), e urna forma gravísisma e epidémica de lymphatite perniciosa, que deve ser identificada com a peste bubónica; a dengue, que o povo denominava fegre polka', a grippe epidémica, a varióla, que bem cé do penetrou no paiz. O no^so colonizador nada fazia pela hygiene da cidade que pó- ssuia, de accordo com o seu plano de por todos os modos impedir o surto da nova térra para o progresso. Dos brasileiros de entao, es- crevia o Dr. José Reretra Regó, depois Barao do Lavradio, o no- sso melhor historiador sanitario: «V¡vendo sob o regimen de un governo colonial, que nao olhava com bons olhos para o futuro grandioso que se antolhava a este paiz pela grandeza de seus recursos n atur ais, privados de exprimir com li- berdade o pensamento, e de vulgarisar seus irabalhos pela falta de im- prensa, vigiados constantemente por urna política de intrigas e diadas, hmitavam-se ao exercicio de seu sacerdocio e aos cuidados da familia, na esperanza de que melhores tempos viriam, em que as geracoes pos- isras fizessem fructificar a arvore que Ihes nao era dado cultivar con es- mero. atientas as condicoes do regimen sob que viviam, e do obstáculo que a todas as aspíracoes generosas tendentes ao engrandecimiento do paiz oppunha a mai patria, que só procurava tirar todo o partido dos dominios coloniais, afastando de sua gouernanqa os homens, Que pro- cuiavam, por urna adminis+racao sabia e iusta, desenvolver os elemen- tos moráis e maieriais que a Providencia Ihe conceden em largas pro- porqoes e os quais, forqa é conjessar, apezar do grande fado de nossa emancipacao política em 1822, nem por isso tem sido convenientemen- te aproveit adoso Este periodo colonial da historia sanitaria da cidade do Rio do Janeiro devemos considerar como se alongando alem da época da nossa independencia (1822), porque muito tempo depois della aínda perduraran! os effeitos do regimen retrogrado de que nos libertára- mos, occupado o paiz como se achava, com a tarefa laboriosa da sua nova organizaqáo política. Foi verdadeiramente depois da invasao da febre amarella em 1850, que os administradores da cidade puzeram maos diligentes na sua organisaqáo hygienica e viram claro, pelas perdas entao soffri- das, que o capital humano devia tambem ser estimado e protegido. 275 Datam dessa época as providencias mais systematicas em reía- ■gao á saúde publica e ahi comeca o periodo moderno da historia sanitaria da cidade. Aínda assim foram lentos os progressos realisados. Perduravam aínda defeitos herbados, os maleficios acumulados; as preoccupa- poes políticas eram grandes, as obras de saneamento demoradas, e os germens infectuosos tinham feito da cidade o seu habitáculo: a febre amarella, com desesperadora alternancia fazia destrozos que cifravam por hecatombes; a varióla, com regularidade cruel explo- dia em calamitosos surtos epidemicos;o paludismo nao parava na sua lenta destruipáo; e, por fundo do quadro, os destrozos incessan- tes da tuberculose. Mas o exame dos coefficient.es de mortalidade mostra como palmo a palmo fomos conquistando esse terreno dif- ficil d? protecqáo da vida humana contra as causas de destriu^áo que a natureza creou ao redor della. (Diagr N.° 1 e cuadros ns. 1 e 2). Esse coefificiente era, em 1859, de 63.45 por 1.000, em 1860 de 71 .47 por 1.000; 20 annos depois (1880) elle era de 35.86 por 1.000; 30 annos mais tarde (1890), de 29.78 por 1.000; 40 annos adiante (1900) de 25.63 por 1.000, e actualmente (1912) nao passa de 20.02 por 1.000 habitantes. A.s maiores quédas desses coeficientes, isto é, os maiores surtos para a salubridade, seg'uiram-se as reformas sanitarias de 1897 e de 1904. Esta ultima que é a de Oswaldo Cruz, e a actualmente em vi- gor, foi a que nos proporcinou a extincpáo da febre amarella, o fla- gello secular que nos perseguía, e cuio desapparecimento por mais que tapamos, nunca poderemos agradecer bastante aquelle sabio hygienista e ousado administrador. Fizemos partir daqui o periodo da historia sanitaria da cidade que denominamos actual. Elle se caracterisa por urna comprehen- sáo mais nítida do valor da vida humana e pos urna applicapáo- scientifica dos modernos progresos da medicina preventiva. Nao estamos aínda collocados na escala dos coefficientes de mortalidade naquella situapáo que a bondade do nosso clima auto- risa, mas chegaremos lá, como chegámos até aquí. O nosso actual regulamento sanitario-defeito de todos os regula- mentos em toda a parte-nao poude aínda ser cumprído enm roda a suaextensáo. Nao conseguimos aínda actuar sobre tres das maiores causas mortuarias da cidade, a tuberculose, a varióla e as molestias do apparelho digestivo, cujo combate implica a resoluqáo de quatro problemas difficies, ó universal da tuberculose,o da vaccinaqáo obri- gatoria, ó da fiscabsagáo dos géneros alimenticios e o da assistencia á infancia, para os quais só nos vamos preparando vagarosa- mente. Estudando, porem, o capítulo das molestias transmíssiveis an- tes e depois deo melhor emprego das medidas hygienicas autorisa- das pela reforma sanitaria de 1904, verifica-se, depois della, a queda gradual das porcentagens das molestias transmíssiveis sobre a mor- tandade geral e dos coefficientes das mesmas por mil habitantes, o quemostra a influencia benéfica daquella reforma sobre a nossa sa- lubridade (Quadros ns. 3 e 4). 276 Outro indice da lalubridade do Rio de Janeiro podemos ter na observapao da marcha da febre typhoide, doenca que pelos seus mo- dos de contagio denuncia com seguranza a boa ou má hygiene das aglomerapoes humanas. Rois o declinio dó febre typhoide, dos tempos antigos para os de hoje, tem sido accentuado e rápido (diagramma N.° 2 e quadros ns. 5 e 6) e a esse respeito achamo-nos collocados em posipao inveja- vel (diagramm n.° 3 e quadro n° 7), ao lado das cidades de mortali- dade typhoide mais baixa. Com o desapparecimento das epidemias coloniais, com a ex- tincpao recente da febre amarella, com a ausencia ou insignificancia deoutras infecpoes como a escarlatina, a febre typhoide, a diphte- ria, a peste, etc., a nosología infectuosa do Rio de Janeiro se carac- teriza apenas por tres mortalidades que podemos reputar importan- tes: a da tuberculose, a da grippe e a do paludismo, e pelas do sa- rampo, e periódicamente, da varióla. (Quadro n.° 8). O paludismo, porem, tem decrescido de modo extraordinario (quadros n.° 9 e diagramma n.° 4) e actualmente só existe por bem dizer ñas freguezias suburbanas e rurais da cidade, onde existem aín- da aguas estagnadas propicias ao anópheles e a guerra aos mosqui- tos nao pode ser too proficua. Este declinio do paludismo tornou-se especialmente notavel depois que foi iniciado, em 1903, o combate á febre amarella, o que quer dizer combate ao mosquito. A grippe, depois de ter grassado periódicamente, com grave carácter epidémico, nos tempos antigos (1835. 1837, 1841, 1852,1862 1863, 1867), voltou modernamente a figurar no obtuario por cifras avultadas (quadro n.° 10 e diagramma n.° 5). Mas o observapao da marcha da molestia nos diversos mezes do anno e o conhecimento da nosología da cidade autorisam a affirmapáo de que nem tudo pode ser ser grippe que apparece com essa rubrica, a que esse caeitu'o da grippe é entre nós o caput mortuum dos diagnósticos nao sabidos, in- certos ou mal feitos. Ñas suas tres formas clínicas principais-pulmo- nar, intestinal e nervosa-a grippe presta-se adnrravelmente a este papel de acobertadora das ignorancias de diagnostico. E nossa opinao que á maior parte desses casos de grippe sao verdadeira- mente de tuberculose, e a regularidade com que ella ocorre em to- dos os mezes do anno po cifras pouco differentes é mais urna razáo deste modo de ver. Quanto á tuberculose, se bem que a sua mortalidade tenha bai- xado estes últimos annos, ella aínda se mantem elevadissima, cons- tituindo a mais importante causa de morte do nosso obtuario (qua- dros ns. 11 e 12 e diagramma n° 6.) Nenhum plano systematico de combate a essa endemia poude aínda ser adoptado, mas cuidamos ininterruptamente do assumpto, e actualmente a Directoría Geral de Saúde Publica, grapas ao seu operoso e filustre director Dr. Car- los Pinto Seidl, está em v;as de por em execupáo medidas que se rao de utilidade manifesta, como a installapáo de numerosos dispen- sarios, disseminados pela cidade, para educacáo e assistencia do en- fermo, e o arranjo apropriado de novas acommodapbes hospitalares Náe nos consola o ser a tuberculose um mal de muitos paizes e porfiamos em organizar a campanha efficaz contra ella A difficul- 277 dade tem sido que no nosso meio toda a acgáo precisa vir do Gover- no nao estando o povo educado na alta conveniencia da pratica do mutualismo, para assegurar-se os m'eios necessarios de lutar contra a doenqa A varióla, tambem, figura, periodicamenté, no nosso obtua- rio por algarismos elevados e o estudo da sua mortalidade quinquen- nal mostra que o seu decrescimento é diminuto (diagramma n 0 7 e quadros ns. 13 e 14.) Este é devido a que nao se consequiu ainda fazer adoptar urna lei de vaccinaqáo obrigatoria, medida que o exa- ggerado instincto de liberdade do povo difficulta. Mas a varióla nao é molestia que sirva de medida das condi- coes sanitarias de urna cidade, porque praticamente independe de- llas; devendo ser antes considerada como dependente de urna falta de hygiene individual, cuja culpa deve recahir sobre as pessoas, que se nao immunnisam pela vaccina. Quanto ao saranmpo (diagramma n.° 8, quadros ns. 15 e 16) se sabe é urna doenqa praticamente endémica em todos os centros popu- loso e contra a quel nao se conseguiu ainda descobrir um meio ou plano efficaz de prophylaxia. Ainda assim comparada com as das outras cidades, a mortali- dade pelo sarampo, no Rio de Janeiro, é das menores sendo inferior as de Berlín, París, Nova-York, Haya, Munich, Dublin, Edimburgo, Budapeste, Amsterdam, Vienna Londres, Moscow, Glasgow, S. Pe- ters burgo (diagramma n.° 9 e quadro n° 17.) Pensamos entretanto, que a profhylax;a do sarampo deve me- recer maior attencqao das autoridades publicas, em todo o mundo pois a sua elevada mortalidade assim o está exigindo. A experien- tem provado que a desinfecpáo dos locáis e dosfómites é inútil con- tra a marcha epidémica do sarampo, e que o seu contagio é predomi- nantemente individual; a sua prohylaxia, portanto, deve ser feita pela desinfecqáo do doente feita (bocea, garganta, nariz, olhos) e pelo seu isolamento táo completo e táo precoce quanto possi vel. Quanto as outras molestias infectuosas, a peste nao a temos mais corno forma epidémica, permanecendo á infecqáo dominada e em via de desapparecimento, (diagramma n° 10 e quadro n.° 18), a fe- bre amarelia foi extincta (diagramma n° 11 e quadros ns. 19 e 20), a lepra c diminuta (diagramma n° 12 e quadros ns. 21 e 22), o beri beri decresceu enormemente (diagramma n° 13 e quadros ns. 23 e 24),e diphteria é escassa (diagramma n° 14 e quadros ns. 25, 26 e 27) a escarlatina nao existe quasi (diagramma n° 15 e quadros ns. 28, 29 e 30), e a mortalidade da dysenteria é pequeña (diagramma n° 16 e quadros ns. 31 e 32). Assim que, caminhamos seguramente embora nao táo rápida- mente como desejamos, para o melhoramento máximo da nossa sa- lubridadde, aproximando-mos dos melhores coeficientes de morta- lidade das outras cidades do mundo (quadro n° 33). Quanto ás doenqas comuns ou chronicas, a cidade do Rio de Ja- neiro nao se distingue por nenhum característico especial dos ou- tros grandes centros de populapáo (quadro n° 34). Padece do que elles oadecem. 278 Falando destas doengas, vem a proposito lembrar que a morta- lidade causada por ellas parece ter augmentado no mundo civilisa- do, com a necessidade da vida mais intensa a maior susceptibilidade do homem ás variacpoes do meio, as suas mais complexas exigen- cias alimentares. De tacto, o homem, com ser o animal mais alta- mente differenciado é por isso mesmo o mais sujeito ás influencias maléficas do meio externo, e as condicoes artificiáis da vida civili- sada que elle creou para si tornaram-o aínda mais vulneravel. Es- tamos longe da vida, sá do homem primitivo, animal como os o tros vivendo ao ar livre, «como aves ou alimañas montazes que Ihes faz o ár melhor penna e melhor cabello», na plenitude da sua liberdade e do seu vigor; o homen moderno, animal de estufa, tcrna-se cada vez vez menos resistente as causas da morte. O campo da prophylaxia apparece, assim, muito mais ampio; é o to- do o problema da viricultura e da engenia que se impoe e exige so- lupao. Quanto estorbo ponhamos nessa tarefa de economisar o capital humano e de augmentar-lhe o valor será pouco. Nós, povos sul americanos, precisamos applicar-nos poifiada- mente a esse fim, que redunda na profecía© e melhoramento da nossa rapa, que os conquistadores encontraram forte e bella, e que devemos reerguer á sua forqa e belleza dentro do luminoso mundo moderno. O que temos conseguido assegura-nos o éxito. E querermos. 279 QUADRO N.° 1 VARIAQÓES ANNUAES DA MORTALIDADE NO RIO DE JANEIRO (zona urbana) de 1859 a 1912 ANNOS Obitos Goefficientes em 1,000 Populagao habitantes Annuaes Quinquennacs 1859 9.609 151.415 63.45 1860 11.061 154.764 71.47 1861 8.551 158.205 54.05 1862 8.485 161.741 52.46 1863 8.395 165.376 50.76 1864 7.858 169.115 46.46 1865 9.600 172.962 55.50 50.40 1866 8.735 176.921 49.37 1867 9.030 180.999 49.88 1868 8.142 185.200 43.96 1869 8.294 189.529 43.76 1870 9.786 191.002 51 .23 45.21 1871 9.047 213.713 42.33 1872 10.029 222.313 45.11 1873 14.804 233.473 63.40 1874 9.695 241.691 40.11 1875 10.920 250.212 43.64 46.76 1876 13.623 259.051 52.58 1877 9.533 268.228 35.54 1878.. .. ., 13.931 277.761 50.15 1879 10.395 287.672 36.13 1880 10.686 297.983 35.86 36.25 1881 9.270 308.721 30.02 1882 9.807 319.910 30.65 1883 13.574 331.582 40.93 1884 9.426 343.767 27.41 1885 9.458 356.500 26.53 33.18 1886 12.508 369.820 33.82 1887 14.286 383.766 37.22 280 ANNOS Obitos ■ Populagao Coefficientes em 1,000 habitantes Annaues Quinquennaes 1888 10.775 398.386 27.04 1889 17 728 413 728 42.84 1890 12.804 429.848 29.78 38.45 1891 22.776 440.118 51.74 1892 17.933 450.636 39.79 1893 12.398 161.411 26.86 1894 18.386 472.454 38.91 1895 17.079 483.773 35.30 32.84 1896 18 .445 495.380 37.23 1897 13.181 507.286 25.98 1898 14.747 519.503 28.38 1899 15.600 532.042 29.32 1900 13.971 544.917 25.63 27.96 1901 15.409 558.140 27.60 1902 16.505 571.728 28.86 1903 16.343 585.695 27.90 1904 18.666 600.057 31.10 1905 14.663 614.831 23.84 25.08 1906 13.960 625.756 22.30 1907 13.205 636.018 20.76 1908 20.658 637.089 32.42 1909 13.084 649.362 20.14 1910 13.935 669.781 20.80 22.83 1911 14.277 708.669 20.14 1912 15.009 749.376 20.02 281 QUADRO N.° 2 MORTALIDADE QUINQUENNAL NO RIO DE JANEIRO DE 1863 A 1912 (Zona urbana) ANNOS Media dos Obitos Média da populacao Coefficientes em 1,000 habi- tantes 1863 a 1867 8.723,6 173.074,6 50,40 1868 a 1872 9.059,6 200.351,4 45,21 1873 a 1877 11.715,0 250.531,0 46,76 1878 a 1882 10.817,8 298.409,4 36,25 1883 a 1887 11 .849,2 257.087,0 33,18 1888 a 1892 16.403,2 426.543,2 38,45 1893 a 1897 15.897,8 484.060,8 32,84 1898 a 1902 15.246,4 545.266,0 27,96 1903 a 1907 15.367,4 612.471,4 25,08 1908 a 1912 15.392,6 682.855,4 22,83 VARIACOES ANNUAES DE MORTALIDADE NO RIO DE JANEIRO de 1903 a 1912 (Districto Federal) Goeffieientes em ANNOS Populagao Obitos 1,000 habi- tantes I 1903 749.18G 19.308 25,77 1904 771.276 ¡ 21.980 (*) 28,49 1905 794.266 | 17.386 21,88 1906 811.443 16.832 20.74 1907 824.040 16.045 19,47 1908 825.812 26.826 (*) 32,48 1909 842.822 16.468 19,53 1910 870.475 17.914 20,57 1911 921.987 18.832 20.42 1912 975.818 20.117 20,61 (*) Epidemia de varióla. 282 QUADRO N.° 3 MORTANDADE DAS PRINCIPAES MOLESTIAS Porcentagem sobre a mortandade geral 1893 1 894 1895 189G Febre amarella • 825 4.852 818 2.929 Varióla 54 86 1 .865 422 Peste - - - - Sarampo 54 6 55 15 Escarlatina - - 4 4 Coqueluche 20 22 27 26 Diphteria e crup 16 31 27 14 Beriberi 81 363 128 273 Febre typhoide 76 144 90 142 Dysenteria 134 107 56 85 Grippe 4 23 4 9 Paludismo 1.175 1 .889 1 .749 2.294 Tuberculose 2.121 2.127 2.441 2.661 Lepra 20 18 18 19 Somma 4.580 9.668 7.282 8.893 Mortandade %eral . . 12.398 18.386 17.079 18.445 Porcentagem das molestias transmissiveis sobre a mortandade geral ..... 36.94 52.58 42.63 48.21 Coefficiente dasmesmasem 1,000 habitantes 9.92 20.46 15.05 17.95 283 TRANSMISSIVEIS (ZONA URBANA) 1893-1902 e coeficientes em 1,000 habitantes 1897 1898 1899 1900 1901 1902 TOTAL 159 1 .078 731 344 ' 299 984 13.019 36 65 1 .395 590 1 .414 580 6.507 - - - 295 199 215 709 21 10 62 42 42 42 349 2 - 1 3 5 19 8 21 26 3 43 34 230 17 7 21 15 36 35 219 302 276 149 152 94 99 1.917 80 95 126 105 115 184 1.157 61 118 68 64 91 76 860 10 4 36 88 163 201 542 1 .151 1 .607 1 .336 1 .019 932 1 .217 14.369 2.448 2.593 2.645 2.726 2.743 2.744 25.249 18 13 22 10 16 19 173 4.313 5.887 6.618 5.453 6.190 6.435 65.319 13.181 14.747 15.600 13.971 15.409 16.505 155.721 32.72 39.91 42.42 39.03 40.17 38.98 41 .94 8.50 11 .33 12.42 10.00 11.09 11 .25 12.68 284 QUADRO N.° 4 MORTANDADE DAS PRINCIPAES MOLESTIAS Forcentagem sobre a mortandade geral 1903 1904 1905 190G Febre amarella . 584 48 289 42 Varióla 805 3.566 256 9 Peste 360 275 142 115 Sarampo 73 50 217 18 Escarlatina 4 7 4 - Coqueluche.... . . ... 19 55 28 39 Dipheria e crup 51 51 48 41 Beriberi 109 120 67 69 Febre typhoide ' 109 69 51 65 Dysenteria 60 61 38 60 Grippe ' 492 484 558 453 Paludismo 772 433 295 266 Tuberculose 2.947 2.752 2.822 2.782 Lepra 20 23 25 22 Somma 6.405 7.994 4.840 3.981 Mortandade geral.. : 16.343 18.666 14.663 13.960 Porcentagem das molestias transmissiveis sobre a mortandade geral 39.19 42.82 33.00 28.51 Coeficiente das mesmas em । 1,000 habitantes 10.93 13.32 7.87, 6.36 (*) Os dous obitos de 1911 e os tres de 1912 referem-se a e foram isolados no Rio de Janeiro. K 285 TRANSMISSIVEIS (ZONA URBANA) 1903-1912 e coeficientes em 1,000 habitantes 1907 1908 1009 1910 1911 1912 TOTAL 39 4 (*) 2 (*) 3 1.011 125 6.545 274 1 6 8 11.595 73 54 15 18 20 8 1 .080 42 109 53 207 69 288 1.126 1 6 2 - - - 24 57 41 46 71 128 93 577 36 48 31 36 35 48 425 31 31 29 19 10 12 497 54 56 48 37 40 42 571 65 70 48 53 123 141 719 482 481 484 502 576 500 5.012 239 277 227 187 176 137 3.009 2.762 3.099 2.884 3.080 3.002 3.044 29.174 34 20 14 11 29 25 223 4.040 10.841 4. 155 4.222 4.216 4.349 55.043 13.205 20.658 13.084 13.935 14.277 15.009 153.800 30.59 52.47 31 .75 30.29 29.53 28.97 35.78% 6.35 17.01 6.39 6.30 5.94 5.80 8.49 %0 doentes que vieram inficionados de portos do norte da Republica, 286 QUADRO N.o 5 MORTALIDADE DA FEBRE TYPHOIDE NO RIO DE JANEIRO (districto federal) 1903-1912 ANNOS Popnlasao Obitos Goefficientes em 1,000 habi- tantes 1903 749.180 135 18.01 1904 771.276 80 10.37 1905 794.266 58 7.30 1906 811.443 71 8.74 1907 824.040 58 7.03 1908 825.812 58 7.02 1909 842.822 54 6.40 1910 870.475 42 4.82 1911 921.987 47 5.09 1912 975.818 54 5.53 Diagramma n°. 2 ^OmiDADB DA PEBRE TYPHDIDE NO RlO DE JANEIRO [ZONA URBANA] /ÍW¿& 1868-1912 287 QUADRO N.° 6 COEFICIENTES MORTUARIOS DA FEBRE TYPHOIDE NO RIO DE JANEIRO (zona urbana) 1868-1912 ANNOS Populacoes Obitos Coefficientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1868 185.200 321 173.32 1869 189.529 180 94.97 1870 191.002 268 140.31 116.49 1871 213.713 192 89.84 1872 222.313 206 92.66 1873 233.473 627 268.55 1874 241.691 149 61 .64 1875 250.212 167 66.74 106.57 1876 259.051 239 92.25 1877 268.228 153 57.04 1878 277.761 208 74.88 1879 287.672 168 58.39 1880 297.983 178 59.73 58.97 1881 308.721 186 60.24 1882 319.910 140 43.76 1883 331.582 160 48.25 1884 343.767 154 44.79 1885 356.500 189 53.01 40.60 1886 369.820 132 35.69 1887 383.766 90 23.45 1888 398.386 104 26.10 1889 413.728 144 34.80 1890 429.848 97 22.56 26.80 1891 440.118 110 24.99 1892 450.636 117 25.96 288 ANNOS Populagoes (*) Obitos Coefficientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1893 461.411 76 16.47 1894 472.454 144 30 47 1895 483.773 90 18.60 21.98 1896 495.380 142 28.66 1997 507.286 80 15 77 1898 519.503 95 18.28 1899 532.042 126 23.68 1900 544.917 105 19.26 22 92 1901 558.140 115 20.60 1902 571.728 184 32.18 1903 585.695 109 18.61 1904 600.057 69 11.49 1905 614.831 51 8.29 11.33 1906 625.756 65 13.38 1907 636.018 54 8.49 1908 637.089 56 8.78 1909 649.362 48 7.39 1910 669.781 37 5.52 6.53 1911 708.669 40 5.64 1912 749.376 42 5.60 (*) As populares dos annos anteriores a 1906 foram calcu- ladas pela Repartipáo Geral de Estatística, segundo o processo de Wappoeus. 289 QUADRO N.° 7 MORTALIDADE DA FEBRE NO RIO DE JANEIRO COMPRARADA COM A DE DIFFERENTES CIDADES CIDADES Annos Coeficientes em 100,000 habi- tantes México 191 1 315 %ooo Bogotá 1911 212 „ Caracas 191 1 63 „ Callao 1 1911 46 „ Miláo 1911 38 „ Sao Petersburgo 1911 35 „ Buenos Aires 1911 25 „ Veneza 1911 25 „ Dublin 1911 20 ,, 'Budapeste 1911 17 „ Montevidéo 1911 16 „ Trieste 1911 14 „ Moscow 1911 14 Philadelphia 1911 14 „ París .... 1911 13 „ Nova York 1911 11 „ Chicago 1911 1 I „ Boston . 1911 9 ,, Bruxellas 1911 8 ,, Praga 191 1 7 „ Hamburgo 1911 5 „ Rio de J aneiro 191 1 5 ,, Londres 1911 3 „ Berlin 1911 3 „ Vienna . 1911 2 „ Copenhagen 1911 • 2 „ Stockholmo 1911 2 „ Christiania . 1911 1 „ Haya 1911 1 „ 290 QUADRO N.° 8 COEFFICIENTES MORTUARIOS DAS PRINCIPAES MOLESTIAS TRANS- MISSIVEIS NO RIO DE JANEIRO (DISTRICTO FEDERAL) Media do quinquennio 1908-1912.-Taxas calculadas en 100,000 habitantes Tuberculose 403.35 Varióla ¡ 212.35 Grippe 78.20 Paludismo 51.99 Cáncer 36.03 Sarampo 23.14 Dysenteria 14.40 Coqueluche 13.79 Febre typhoide 5.74 Diphteria e crup 5.07 Peste 2.63 Beriberi 2.61 Lepra 2.32 Febre amarella 0.20 Escarlatina 0 291 QUADRO N.° 8 a COEFFICIENTES MORTUARIOS DAS PRINCIPAES MOLESTIAS TRANS - MISSIVEIS NO RIO DE JANEIRO (DISTRICTO FEDERAL) Taxas calculadas em 100,000 habitantes,-Anno de 1912 Tuberculose 383.88 Grippe 77.47 Paludismo 40.17 Sarampo 37.40 Cáncer 32.58 Dysenteria 21.93 Coqueluche 15.47 Diphteria e crup 5.84 Febre typhoide 5.53 Lepra 2.66 Beriberi 1.43 Varióla 1.22 Peste 0.81 Febre amarella 0.30 Escarlatina 292 QUADRO N.° 9 MORTALIDADE DO PALUDISMO NO RIO DE JANEIRO (DISTRICTO FEDERAL).-1903-1912 ANNOS Populagao Obitos Gocfficientes em 100,000 habi- tantes 1903 749.180 1 .036 138.28 1904 771.276 671 86.99 1905 794.266 484 60.93 1906 . 811.443 527 64.94 1907 824.040 554 67.22 1908 825.812 564 68.29 1909 842.822 525 62.29 1910 870.475 448 51 .46 1911 ; . 921.987 378 40.99 1912 ■. 1 975.818 392 40.17 Diagramma n° 4 Mortalidade do paludismo no Río de Janeiro [zona urbana] 1868-1912 293 QUADRO N.° 9 a COEFICIENTES MORTUARIOS DO PALUDISMO NO RIO DE JANEIRO (zona urbana) 1868-1912 ANNOS Populagao Obitos Coeffieientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1868 185.200 453 244.60 1869 189.529 461 243.23 1870 191.002 601 314.65 290.48 1871 213.713 788 368.71 1872 222.313 607 273.03 1873 233.473 I .049 449.30 1874 241.691 596 246.59 1875 250.212 908 362.89 326.90 1876 259.051 805 310.74 1877 268.228 737 274.76 1878 277.761 953 343.10 1879 287.672 766 266.27 1880 297.983 763 256.05 250.19 1881 308.721 642 207.09 1882 319.910 609 190.36 1883 331.582 952 287.10 1884 343.767 ' 557 162.02 1885 356.500 755 211.78 244.42 1886 369.820 1 .160 313.66 1887 383.766 940 244.94 1888 398.386 958 240.47 1889 413.728 2.056 496.94 1890 429.848 1 .237 287.77 401.17 1891 440.118 2.235 507.81 1892 450.636 2.070 459.35 294 i Obitos Coefficientes em 100,000 habitantes ANNOS Populagao (*) Annuaes Quinqnennaes 1893 461.411 1.175 254.65 1894 472.454 1.889 399.82 1895 483.773 1 .749 361.53 341.19 1896 495.380 2.294 463.07 1997 507.286 1 .151 226.89 1898 519.503 1 .607 309.33 1899 532.042 1 .336 251.10 1900 544.917 1 .019 187.00 220.18 1901 558.140 932 166.98 1902 571.728 i 1 .217 212.86 1903 i 585.695 772 131.80 1904 600.057 433 72.15 1905 614.831 295 47.98 65.47 1906 ¡ 625.756 266 42.50 1907 | 636.018 239 37.57 1908 | 637.089 277 43.47 1909 1 649.362 227 34.95 1910 | 669.781 187 27.91 22.40 1911 1 708.669 176 24.83 1912 ! 749.376 137 18.28 1 (*) As populapoes anteriores a 1906 íoram calculadas pela Repartipáo Geral de Estatística, segundo o processo de Wappoeus. 295 CUADRO N.° 10 MORTALIDADE DA GRIPPE NO RIO DE JANEIRO (DISTRICTO FEDERAL) 1903-1912 AÑNOS Populado Obitos íGoeeficiente annual por 100,000 habi- tantes 1903 749.180 539 ¡ 71 .94 1904 771.276 51 1 66.25 1905 794.266 648 81 .58 1906 811.443 530 65.31 1907 824.040 589 71.47 1908 825.812 597 72.29 1909 842.822 609 72.25 1910 1 870.475 684 78.57 1911 921.987 824 89.37 1912 1 975.818 756 77.47 296 VARIAfOES ANNUAES DA MORTALIDADE DA GRIPPE NO RIO DE JANEIRO (zona urbana) 1893 -1912 ANNOS Popnlacao Obitos Coeficientes em 100,000 habi- tantes 1893. 461.411 4 0.86 1894 472.454 23 4.86 1895 483.773 4 0.82 2.06 1896 495.380 9 1 .81 1897 507.286 10 1 .97 1898 519.503 4 V ■ 0.76 1899 532.042 36 6.76 1900 544.917 88 16.14 18.04 1901 558.140 163 29.20 1902 571.728 201 35.15 1903 585.695 492 84.00 1904 600.057 484 80.65 1905 614.831 558 90.75 80.62 ] 906 625.756 453 72.39 1907 636.018 482 75.78 1908 637.089 481 ■ 75.49 1909 649.362 484 74.53 1910 669.781 502 74.94 74.48 1911 708.669 576 81 .27 1912 749.376 500 66.72 Diagramma n° 5 Mortalidade la lrippe ndRid de Janeiro [zona urbana] 1893^1912 f 297 QUADRO N.° 11 MORTALIFDADE DA TUBERCULOSE NO RIO DE JANEIRO (districto federal).-1903-1912 ' Coefficientes em ANNOS Popnlagao Obitos 1,000 habí- tant es 1903 749.180 3.321 4.43 1904 771.276 3.075 3.98 1905 794 266 3 164 3 98 1906 811 443 3 140 3 86 1907 824.040 3 098 3 67 1908 825.812 3 616 4 15 1909 842.822 3.346 3.96 1910 870.475 3.640 4. 18 1911 921.987 3.566 3.86 1912 975.818 ' 3.746 3.83 298 QUADRO N.° 11 a > COEFFICIENTES MORTUARIOS DA TUBERCULOSE NO RIO DE JANEIRO (zona urbana).-1860-1912 ANNOS Populagáo • Obitos i Coefficientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1860 154.764 1 .891 12.21 1861 158.205 1 .679 10.61 1862 161.741 1 .844 11.40 1 1863 165.376 1.731 10.46 1874 169.115 1.563 9.24 9 90 1865 172.962 1.659 9.59 1866 176.921 1.694 9.57 1867 180.999 1 .925 10.63 1868 185.200 1 .780 9.61 1869 189.529 1.889 9.96 1870 191.002 1 .861 9.74 9.28 1871 213.713 2.003 9.37 1872 222.313 1.770 7.96 1873 233.473 1.900 7.13 1874 241.691 1 .888 7.81 1875 250.212 1 .998 7.98 7.83 1876 259.051 1 .968 7.59 1877 268.228 2.055 7.66 1878 277.761 2.197 7.90 1879 287.672 2.145 7.45 1880 297.983 2.131 7.15 7.09 1881 308.721 2.032 6.58 1882 319.910 2.080 6.50 1883 331.582 2.072 6.24 1884 343.767 1 .943 5.65 1885 356.500 1 .884 5.28 5.60 1886 369.820 2.077 5.61 1887 383.766 | 2.025 5.27 Diagramma n° 6 Mqrtalieade da tuberoulose no Rio de Janeiro [zona urbana] 1863 - 1912 299 ANNOS Populacao (*) Obitos Coefficientes em 1,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1888 398.386 1 .990 4.99 1889 413.728 2.177 5.26 1890 429.848 2.202 5.12 5 12 1891 440.118 2.378 5.40 1892 450.636 2.188 4.85 1893 461.411 2.121 4.59 1894 . 472.454 2. 127 4.50 1895 483.773 2.441 5.04. 4.87 1896 495.380 2.661 5.37 1897 507.286 2.448 4.82 1898 519.503 2.593 4.99 1899 532.042 2.645 4.97 1900 544.917 2.726 5.00 4.93 1901 558.140 2.743 4.91 1902. 571.728 2.744 4.80 1903 585.695 2.947 5.03 1904 600.057 2.752 4.59 1905 614.831 2.822 4.57 4.59 1906 625.756 2.782 4.44 1907 636.018 2.762 4.34 1908 637.089 3.099 4.86 1909 649.362 2.884 4.44 1910 669.781 3.080 4.59 4.42 1911 708.669 3.002 4.23 1912 749.376 3.044 4.06 (*) As populapóes dos annos anteriores a 1906 foram calcula- dos pela Repartipáo Geral de Estadística, segundo o processo de Wappoeus. 300 QUADRO N.° 12 MORTALIDADE DA TUBERCULOSE PULMONAR NO RIO DE JANEIRO COMPARADA COM A DE DIFFERENTES CIDADES CIDADES ANNOS Coeficientes em 1.000 habi- tantes Callao 1911 9 32 Caracas 1911 4 92 Havre 1909 4 23 Rio de J aneiro 1911 3 66 Paris 1911 3 43 Trieste 1911 3 37 Budapeste 1911 3 32 Praga 1911 3 02 Sao Petersburgo 1911 2 67 Vienna 1911 2 66 México 1911 2 50 Dublin 1911 2 47 Moscow 1911 2 47 Breslau 1911 2 42 Montevidéo 1911 2 13 Veneza 1911 2 11 Belfast 1911 2 08 Miláo 1911 2 03 Stockholmo 1911 1.96 . 'Munich 1911 1.93 Philadelphia 1911 1 .83 Nova York 1911 1.80 Dresde 1911 1 .77 Buenos Aires 1911 1 .70 Sao José da Costa Rica 1911 1 .70 Chicago 1911 1 68 Berlim 1911 1 68 Turim 1910 1 66 Boston 1911 1 55 Londres 1911 1 35 Amsterdam 1911 1 35 Copenhagen 1911 1 31 Bogotá 1911 1 30 Hamburgo 1911 1 25 Haya 1911 1.05 301 QUADRO N.° 13 COEFFICIENTES MORTUARIOS DA VARIOLA NO RIO DE JANEIRO (ZONA urbana) De 1869 a 1912 ANNOS Obitos Populaqao Coefficientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1869 34 189 529 17 9 1870 338 191 002 176 9 1871 120 213 713 56 1 1872 921 222 313 414 28 1873 1 629 233 473 697 7 1874 576 241 691 238 3 1875 363 250 212 145 0 226.71 1876. 169 259 051 65 2 1877 103 268 228 38 4 1878 2 175 277 761 783 0 1879 197 287 672 68 4 1880 27 297 983 9 0 232.09 1881. 127 308 721 41 1 1882 ..... 937 319910 292 8 1883. . 1 366 331 582 411 9 1884 90 343 767 26 1 1885 4 356 500 1 i 279.53 1886 164 369 820 44 3 1887 3.357 383 766 874 7 1888 171 398.386 42 9 1889 609 413 728 147 1 1890 361 429.848 83 9 255.73 1891 3.944 440.118 896 1 1892 369 450.636 81 .8 302 ANNOS Obitos Populagao Goeffieientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes- 1893 54 461.411 11.7 1894 86 472.454 18.2 1895 1 .865 483.773 385.5 101.76 1896 422 495.380 85.1 1897 36 507.286 7.0 1898 65 519.503 12.5 1899 1.395 532.042 262.1 1900 590 544.917 108.2 148.33 1901 1.414 558.140 253.3 1902 580 571.728 101 .4 1903 805 585.695 137.4 1904 3.566 600.057 594.2 1905 256 614.831 41.6 155.46 1906 9 625.756 1 .4 1907 125 636.018 19.6 1908 6.545 637.089 1027.3 1909 274 649.362 42.1 1910 1 669.781 0.1 200.15 . 1911 6. 708.669 0.8 1912 8 749.376 1.0 303 QUADRO N.° 14 MORTALIDADE DA VARIOLA NO RIO DE JANEIRO (districto federal) de 1903 a 1912 ANNOS Populagao Obitos' Coefficientos em 100,000 habi- tantes 1903 749.180 1.000 133.47 1904 771.276 4.201 544.68 1905 794.266 295 37.14 1906 811.443 10 1 .23 1907 824.040 130 15.77 1908 825.812 9.046 1095.40 1909 842.822 355 42.12 1910 870.475 1 0.11 1911 921.987 8 0.86 1912 975.818 12 1 .22 304 QUADRO N.° 15 MORTALIDADE DO SARAMPO NO RIO DE JANEIRO (ZONA URBANA) 1859-1912 Coeficientes annuaes e quinquenna.es Goefficientes em 100,000 habitantes ANNOS Obitos Populagao Annuaes Quinquennaes 1859 3 151.415 1 .9 1860. 5 154.764 3.2 1861 11 158.205 6.9 1862. 13 161.741 8.0 1863. 27 165.376 16.3 1864 213 169.115 125.9 1865 172.962 27.73 1866 176.921 1867 180.999 7 1868 10 185.200 5.3 1869. 24 189.529 12.6 1870 22 191.002 11 .5 13.47 1871 31 213.713 14.5 1872 48 222.313 21 .5 1873 26 233.473 11.1 1874. 30 241.691 12.4 1875 45 250.212 17.9 12.69 1876. .' 24 259.051 9.2 1877 34 268.228 12.6 1878 52 277.761 18.7 1879. 42 287.672 14.5 1880. 17 297.983 5.7 9.38- 1881 . 4 308.721 1 .2 1882. 25 319.910 7.8 Diagrarrima ir 8 Mortalidade do earampo no Rio de Janeiro [zona urrana] 1863-1912 305 ANNOS Obitos Populagao Coeffieientes em i 00,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1883 139 331 582 41 9 1884. . 13 343 767 3 7 1885 13 356 500 3 6 26.04 1886 26 369 820 7 0 1887 274 383 766 71 3 1888 51 398.386 12.8 1889 59 413 728 14 2 1890 18 429 848 4 1 9.70 1891 64 440 118 15 5 1892 15 450 636 3 3 1893 54 461 411 11 7 1894 6 472 454 1 2 1895 55 483 773 11 3 6.23 1896 15 495 380 3 0 1897. . . 21 507 286 4 1 1898 10 519 503 1 9 1899 62 532.042 11 'ó 1900 42 544.917 7.7 7.26 1901 42 558.140 7.5 1902 42 571.728 7.3 1903 73 585.695 12.4 1904 50 600.057 8.3 1905 217 614.831 35.2 13.06 1906 18 625.756 2.8 1907 42 636.018 6.6 1908 109 637.089 17.1 1909 53 649.362 8.1 1910 207 669.781 30.8 21 .2 1911 69 708.669 9.7 1912 288 749.376 38.4 306 QUADRO N.° 16 MORTALIDADE DO SARAMPO^NO RIO DE JANEIRO (districto federal) de 1903 a 1912 ANNOS Populagao Obitos Goefficiente annual por 100,000 habi- tantes 1903. 749.180 86 11.47 1904. 771.276 62 8.03 1905. 794.266 270 33.99 1906. 811.443 22 2.71 1907. 824.040 49 5.94 1908. 825.812 149 18.04 1909. 842.822 57 6.76 1910. 870.475 312 35.84 1911 . > 921.987 144 15.61 1912. 975.818 365 37.40 307 QUADRO N.° 17 MORTALIDADE DO SARAMPO NO RIO DE JANEIRO COMPARADA COM A DE DIFFERENTES CIDADES CIDADES ANNOS Goefficientes em 100,000 habi- tantes Sao Petersburgo 1911 64 °/>nOo Moscow 1911 64 ' , Londres 1911 57 Dublin 1911 51 Glasgow 1911 39 Trieste .• 1911 37 ,, Budapeste 1911 35 Amsterdam 1911 29 ,, Miláo 1911 28 parís 1911 28 , México 1911 25 Philadelphia 1911 19 Dresde 1911 17 ,, Vienna 1911 16 Rio de Janeiro 191 1 16 Nova York 1911 13 ,, Breslau 1911 13 Hamburgo 1911 13 ,, Calláo. .7 1991 12 „ Boston 1911 11 Bruxellas 1911 11 Munich 1911 10 Berlim 1911 9 Copenhagen 1911 9 Praga 1911 8 „ Melbourne 1911 7 „ Buenos Aires 1911 6 ,, Chicago 1911 6 „ Montevideo 1911 4 ,, Caracas 1911 1 Bogotá 191 1 0 ,, 308 ANNOS Janeiro Fevereiro M argo i Abril l Maío i ! Junho 1 omnf !! Agosto Setembro 1 caquino Novembro Dezembro Total Goefficiente por loo,ooo habitan- tes 1900 1 - 2 15 78 76 50 19 21 21 12 295 54.13 1901 9 4 1 9 14 24 61 47 30 199 35.65 1902 36 2 1 - - - 7 33 51 43 42 215 37.60 1903 16 7 6 3 5 5 7 23 50 87 99 52 360 61 .46 1904 22 10 4 5 4 8 16 30 63 54 59 275 45.82 1905 29 11 2 3 - 3 2 9 22 14 33 14 142 23.09 1906 12 5 4 1 1 2 2 6 10 18 24 30 115 18.37 1907 20 7 6 2 1 2 2 3 4 10 5 H 73 11.47 1908 - 1 2 1 1 4 13 14 18 54 8.47 1909 4 5 1 1 - 1 1 2 15 2.30 1910 4 - 1 1 2 1 1 4 3 18 2.68 1911 8 1 2 - - 2 2 1 2 2 20 2.82 1912 -• - - - 1 5 2 8 1.06 MORTANDADE MENSUAL E COEFFICI ENTES ANNUAES DA PESTE NO RIO DE JANEIRO (ZONA URBANA) DE 1900 a 1912 QUADRO N.° 18 Diagramma n° 10 Wtalidade da Peste no Rio de Janeiro [zona urbana] 4900 - 1912 309 MORTALIDADE DA PESTE NO RIO DE JANEIRO (DISTRICTO FEDERAL) DE 1903 A 1912 ANNOS Populagao Obitos Coefficiente por 100,C00 habi- tantes 1903 749.180 360 48.05 1904 771.276 275 35.65 1905 794.266 144 18.12 1906 811.443 115 14.17 1907 824.040 73 8.85 1908 825.812 54 6.53 1909 842.822 15 1 .77 1910 870.475 18 2.06 1911 921.987 22 2.38 1912 975.818 8 0.81 310 QUADRO N.° 19 CASOS E OBITOS DE FEBRE AMARELLA MEZES 1903 1904 1905 1906 Casos Obitos Casos Obitos Casos Obitos Casos Obitos Jan0 249 133 15 2 16 3 17 6 Fev° 268 142 19 7 34 13 13 9 Margo 305 151 18 7 48 23 17 6 Abril 188 99 12 8 107 59 12 8 Malo 44 24 18 10 163 64 2 2 J unho 21 10 11 4 113 61 1 1 J ulho 16 9 12 4 57 26 4 2 Agosto 8 4 1 1 21 9 Set0 7 4 6 1 7 6 1 1 Out° 6 2 10 5 3 3 Nov° 2 2 4 3 13 8 2 1 Dez° 4 4 2 1 19 12 3 3 Total 1118 584 118 48 608 289 75 42 Observado.-Os dous casos de 1911 e os quatro de 1912 referem-se e foram isolados no Rio de Janeiro. Diagramma n° 11 Mortalidade da pebre amarilla, no Rio he Janeiro ¡ZONA URBANA| f$53 - 1912 311 de 1903 a 1912 (zona urbana) 1907 1908 1909 _ - 1 ■■•-•-•■•-zz:: .•• •■ 7.-. -rTT" L_.zr; 1910 1911 1912 •Casos Obitos Casos Obitos Casos Obitos Casos Obitos Casos Obitos Casos Obitos 2 1 1 - - - - - 3 1 - - - - - - - - 6 6 1 1 - - 1 1 2 2 21 14 - - 1 - - - 2 1 10 6 1 - - - - - - - 4 4 2 3 - - - - - - 7 4 - - - - - - - - 3 1 - - - - - - 1 1 - - - - 1 1 - - - - - - - - - 4 1 - - - - - - - 1 - - 1 1 -• - - - - - - - - - 61 39 5 4 1 - - 2 2 4 3 .a doentes que vieram inficionados de portos do norte da Republica, QUADRO N.° 20 MORTANDADE DA FEBRE AMARELLA NO RIO DE JANEIRO DE 1850 a 1912 (ZONA URBANA) ANNOS Janeiro Fevereiro Margo Abril Maio Junho Julho i Agosto Setembro Outubro Novcmbro Dezembro | Total Coefficientes quinquennaes por lo,ooo habi- tantes 1850 4.160 475 1 .943 1851 1852 14 243 37 70 60 303 165 403 98 325 28 189 9 93 7 62 4 62 19 37 26 47 8 109 1853 150 176 142 153 2 82 4 73 l 26 29 1 7 1 7 1 6 1 853 22 3 101 1 .868 1854 2 6 4 2 1855 - 40.98 1856 2 I 20 23 1 33 9 80 6 27 5 7 2 5 - 13 17 21 1857 226 421 615 298 6 33 1858 1859 163 ' 34 654 1Q9 412 i 128 319 47 141 98 92 48 35 32 96 11 23 9 47 5 1 9 11 21 i 4 2 16 2 5 19 2 8 11 2 1 8 16 31 1 .545 500 1 .249 247 12 1860 1861 32 47 ) 1 108 72 340 37 2 209 25 45.88 1862... . 2 1 4 1863 1 1 1 1 1 2 7 5 1864 1 2 2 1865 0.13 1866 1867 1868 1 1 si 1 16 3 272 1.118 8 1869 1 _ i 6 13 67 39 33 17 14 2 54 2 1870 1871 203 2 402 1 273 1 81 2 98 11 2 7 15.00 1872 1 1 3 1 - 1 _ 8 16 71 102 1873 1874 1875 1876 1877 949 16 23 122 3 1 . 168 51 168 319 10 953 168 385 1 .405 74 281 297 301 1 .019 35 180 165 244 395 40 83 69 104 147 12 20 25 37 41 4 3 5 7 12 15 2 4 5 6 7 5 6 4 4 8 2 10 3 4 18 13 13 11 2 56 3.659 829 1 .292 3.476 282 76.14 1878 156 420 331 130 60 23 54 58 18 4 8 10 3 13 1 .176 1879 1880 102 138 227 496 226 471 169 273 81 115 43 18 26 9 11 5 8 5 9 13 18 24 974 1 .625 27.61 1881 1882 50 3 67 13 46 23 26 27 25 12 14 8 13 1 6 1 1 I 2 4 3 257 89 ■ 1883 8 91 335- 598 300 111 69 34 6 12 6 15 29 1 .608 1884 79 208 253 210 68 15 12 2 6 4 863 1885 15 28 58 51 65 57 44 20 18 2 10 21 58 445 25.21 1886 1887 201 6 351 18 483 28 304 37 74 18 23 8 9 1 2 3 1 2 1 13 1 .449 137 1888 1889 1890.... 1891 1892 30 510 57 51 1 .006 39 719 103 357 1.290 89 539 187 1 .026 1 .404 128 142 169 960 410 116 97 109 600 147 89 38 421 35 50 27 22 190 14 18 15 6 106 1 15 8 4 62 1 16 8 5 105 1 49 10 9 195 2 108 20 10 383 1 747 2.156 719 4.456 4.312 58.09 1893 4 57 108 135 695 141 445 30 172 141 114 73 14 51 48 28 3 9 13 37 825 1894 371 1.351 1.978 86 305 1 2 2 7 4.852 1895 27 41 104 77 29 9 23 4 17 56 166 818 39.59 1896 524 731 1 .002 37 136 37 6 20 4 9 8 2.929 1897 28 33 17 3 1 1 3 159 1898 22 90 255 287 91 1 61 64 186 48 78 25 28 17 65 34 10 7 9 50 4 19 11 5 10 27 4 i 13 8 21 1 .078 1899 99 170 204 78 i i 14 14 34 731 1900 42 64 36 37 154 24 9 4 4 344 12.60 1901 13 41 69 14 D 13 10 8 4 299 1902 32 64 165 178 131 10 79 9 18 76 984 1903 133 142 151 fe 9 9 2 4 584 1904 2 7 7 18 10 4 4 1 9 1 1 | lOcO - 3 . 1 48 3.27 1905 1906 1907 6 1 13 9 1 23 6 6 59 8 14 64 2 6 61 1 4 26 2 1 4 6 1 1 8 1 1 289 39 1 1 1908 1 3 4 ; 1909 1910 1 - 0.02 1911 1 2 1 2 1912 i 1 ' 3 Somma. . 5.953 ; 11.018 14.972 | 9.632 1 5.364 2.829 | 1.354 715 440 426 687 1.521 1 59.074 Observa^ao. -Os dos casos de 1911 e os 3 de 1912 referem-se a doentes que vieram inficionados de portos do norte da Republica, e loram isolado no Rio de J aneiro. 313 QUADRO N.° 21 MORTALIDADE DA LEPRA NO RIO DE JANEIRO (DISTRICTO FEDERAL) DE 1903 A 1912 ANNOS Populagao Obitos Coefficiente annual em 100,C00 habi- tantes 1903 749.180 20 2.66 1904 771.276 24 3.11 1905 794.266 29 3.65 1906 811.443 24 2.95 1907 824.040 35 4.24 1908 825.812 22 2.66 1909 842.822 14 1 .66 1910 ^870.475 12 1 .37 1911 921.987 29 3.14 1912 975.818 26 2.66 314 QUADRO N.° 22 COEFFICI ENTES MORTUARIOS DA LEPRA NO RIO DE JANEIRO (zona urbana) de 1890 a 1912 ANNOS Obitos Populagao Coeffieientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1890 9 429.848 2.09 1891 13 440.118 2.95 1892 14 450.636 3.10 1893 20 461.411 4.33 1894 18 472.454 3.80 1895 18 483.773 3.72 3.84 1896 19 495.380 3.83 1897 18 507.286 3.54 1898 13 519.502 2.50 1899 22 532.042 4.13 1900 10 544.917 1.83 2.93 ' 1901 16 558.140 2.86 1902 19 571.728 3.32 1903 20 585.695 3.41 1904 23 600.057 3.83 1905 25 614.831 4.06 4.40 1906 22 625.756 3.51 1907 34 636.018 5.34 1908 20 637.098 3.13 1909 14 649.362 2.15 1910 11 669.781 1 .64 2.89 1911 29 708.669 4.09 1912 25 749.376 3.33 315 QUADRO N.° 23 MORTALIDADE DA BERIBERI NO RIO DE JANEIRO (DISTRICTO FEDERAL} DE 1903 A 1912 ANNOS Populagao Obitos Coefficiente em 100,000 habi- tantes 1903 749.180 120 16.01 1904 771.276 124 16.07 1905 794.266 73 9.19 1906 811.443 77 9.48 1907 824.040 34 4.12 1908 825.912 33 3.99' 1909 842.822 32 3.79 1910 870.475 25 2.87 1911 . . 921.987 12 1 .30 1912 975.818 14 1 .43 316 QUADRO N.° 24 COEFFICIENTES MORTUARIOS DO BERIBERI NO RIO DE JANEIRO (zona urbana) de 1874 a 1912 ANNOS Obitos Populagao Coeffieientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1874 2 241.691 0.8 1875 2 250.212 0.7 1876 6 259.051 2.3 1877 6 268.228 2.2 1878 12 277.761 4.3 1879 12 287.672 4.1 1880 13 297.983 4.3 4.69 1881 15 308.721 4.8 1882 18 319.910 5.6 1883 18 331.582 5.4 1884.. . 14 343.767 4.0 1885 36 556.500 10.0 11.14 1886 67 369.820 18.1 1887 64 383.766 16.6 1888 61 398.386 15.3 1889 498 413.728 120.1 1890 332 429.848 77.2 58.04 1891 156 440.118 35.4 1892 191 450.636 42.3 1893 81 461.411 17.5 1894 363 472.454 76.8 1895 128 483.773 26.4 47.39 1896 273 495.380 55.1 1897 302 507.286 59.5 Viagramma n° 13 MflRTALIDADE □ □ BERIBERI NO RlO DE JaNEIRD [ZONA URBANA] 18ZS- 1912; 317 ANNOS Obitos Populagao Coefficientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1898 276 519.503 53.1 1899 149 532.042 28.0 1900 152 544.917 27.8 28.24 1901 94 558.140 16.8 1902 99 571.728 17.3 1903 109 585.695 18.6 1904 120 600.057 19.9 1905 67 614.831 10.8 12.93 1906 69 625.756 10.9 1907 31 636.018 4.8 1908 ...:.. 31 637.089 4.8 1909 29 649.362 4.4 1910 19 669.781 2.8 2.95 1911 10 708.669 1 .4 1912 12 749.376 1 .6 318 QUADRO NA 25 MORTALIDADE DA DISPHTERIA NO RIO DE JANEIRO (districto federal) de 1903 a 1912 ANNOS Populagao Obitos Coefficiente annual por 100,000 habi- tantes 1903 749.180 52 6.94 1904 771.276 55 7.13 1905 794.266 51 6.42 1906 811.443 46 5.66 1907 824.040 39 4.73 1908 825.812 52 6.29 1909 842.822 34 4.03 1910 870.475 39 . 4.48 1911 921.987 43 4.66 1912 975.818 57 5.84 Diagramma n° 14 MbRTALIDADE OA ÜIPHTERLñ. líOÁRjÓ DE JÁNEIRD [ZONA URBANA] 319 QUADRO N.° 26 COEFFICIENTES MORTUARIOS DA DIPHTERIA NO RIO DE JANEIRO (zona urbana) de 1868 a 1912 ANNOS Obitos Populagao Goefficientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1868 17 185.200 ,, 1869 25 189.529 13.1 11.47 1970 11 191.002 5.7 1871 32 213.713 14.9 1872 30 222.313 13.4 1873 17 233.473 7.2 1874 32 241.691 13.2 10.93 1875 26 250.212 10.3 1876 34 259.051 13.1 1877 28 268.228 10.4 1878 25 277.761 9.0 1879 18 287.672 6.2 1880 9 297.983 3.0 10.25 1881 7 308.721 2.2 1882. 94 319.910 29.3 1883. 144 331.582 43.4 1884 89 343.767 25.8 29.34 1885. 126 356.500 35.3 1886. 45 369.820 12.1 1887 120 383.766 31 .2 1888. 118 398.386 29.6 1889 64 413.728 15.4 1890 28 429.848 6.5 13.45 1891 42 440.118 9.5 1892. 35 450.636 7.7 320 ANNOS Obitos Populagao Goefficientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1893 16 461.411 3.4 1894. . 31 472.454 6.5 1895 27 483.773 5.5 4.33 1896 14 495.380 2.8 1897 17 507.286 3.3 1898 7 519.503 1 .3 1899 21 532.042 3.9 1900 15 544.917 2.7 4. 18 1901 36 558.140 6.4 1902 35 571.728 6.1 1903 51 585.695 8.7 1904 51 600.057 8.4 1905 48 614.831 7.8 7.41 1906 41 625.756 6.5 1907 36 636.018 5.6 1908 48 637.089 7.5 1909 31 649.362 4.7 1910 36 669.781 5.3 5.79 1911 35 708.669 4.9 1912 48 749.376 6.4 321 QUADRO N.° 27 MORTALIDADE DA DIPHTERIA NO RIO DE JANEIRO COMPARADA COM A DE DIFFERENTES CIDADES CiDADES Anuos Coeficientes ein 100,000 habi- tantes Hamburgo ■ 1911 68 %ooo Moscow 1911 54 Berlim 1911 42 Chicago 1911 39 Philadelphia 1911 32 Bogotá 1911 28 Nova York 191 1 26 Dublin 1911 24 " Dresde 1911 23 Sao Petersburgo 1911 23 „ Glasgow 1911 23 „ Melbourne 1911 22 „ Buenos Aires 1911 20 „ Budapeste 1911 20 ,, Christiania 1911 19 „ Boston 1911 18 ,, Praga 1911 16 „ Londres 1911 14 „ Munich 1911 14 „ México 1911 14 „ Trieste 1911 13 ,, Breslau 1911 13 " Stockholmo 191 1 13 „ Vienna 1911 1 I ,, Copenhagen 1911 10 „ Paris 1911 9 „ Bruxellas 1911 9 „ Montevideo 1911 9 ,, Caracas 1911 7 „ Haya 1911 6 ,, Rio de J aneiro 191 1 5 ,, Callao 1911 0 ,, 322 QUADRO N.° 28 MORTALIDADE DA ESCARLATINA NO RIO DE JANEIRO (ZONA URBANA) DE 1859 A 1912 ANNOS Obitos Populagao Coefficientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1859 4 151.415 2.6 1860 1 154.764 0.6 1861 - 158.205 - 1862 3 161.741 1.8 1863 1 165.376 0.6 1864 ? 169.115 > 1865 ? 172.962 ? 0.11 1866 ? 176.921 ? 1867 ? 180.999 1868 - 185.200 - 1869 1 189.529 0.5 1870 2 191.002 1 .0 8.58 1871 56 213.713 26.2 1872 27 222.313 12.1 1873 20 233.473 8.5 1874 9 241.691 3.7 1875 3 250.212 1 .1 3.27 1876 4 259.051 1 .5 1877 5 268.228 1 .8 1878 18 277.761 6.4 1879 6 287.672 2.0 1880 - 297.983 - 2.01 1881 6 308.721 1 .6 1882 - 319.910 - 1883.. ■ - 331.582 - 1884 - 343.767 - 1885 - 356.500 - 0.28 1886 3 369.820 0.8 1887 2 383.766 0.5 323 ANNOS Obitos Populagao Coefficientes em 100,000 habitantes Annüaes Quinquennaes 1888 - 398.386 ~- 1889 2 413.728 0.4 1890 2 429.848 0.4 1 .03 1891 9 440.118 2.0 1892 9 450.636 1.9 1893 - 461.411 - 1894 - 472.454 1895 4 483.773 0.8 0.41 1896 4 495.380 0.8 1897 2 507.286 0.3 1898 - 519.503 - 1899 1 532.042 0.1 1900 - 544.917 - 0.33 1901 3 558.140 0.5 1902 5 571.728 0.8 1903 4 585.695 0.6 1904 7 600.057 1 .1 1905 4 614.831 0.6 0.52 1906 - 625.756 - 1907 1 636.018 0. 1 1908 6 637.089 0.9 1909 2 649.362 0.3 1910 - 669.781 - 0.23 1911 - 708.669 - 1912 - 749.376 - 324 QUADRO N.° 29 MORTALIDADE ANNUAL DA ESCARLATINA NO RIO DE JANEIRO (districto federal) de 1903 a 1912 ANNOS Populagao Obitos Coeficiente annual por 100,000 habi- tantes i 1903 749.180 4 0.53 1904 771.276 7 0.90 1905 794.266 4 0.50 1906 811.443 - 1907 824.040 1 0.12 1908 825.812 6 0.72 1909 842.822 2 0.23 1910 870.475 1911 921.987 1912 975.818 - 325 QUADRO N.° 30 MORTALIDADE DA ESCARLATINA NO RIO DE JANEIRO COMPARADA COM A DE DIFFERENTES CIDADES CIDADES ANNOS Coefficientes em 100.000 habi- tantes Moscow 1911 52%ooo Budapeste 1911 40 ' 7, Sao Petersburgo 1911 31 „ Chicago 1911 21 „ Berlim ... 1911 20 „ Dublin 1911 18 „ Praga 1911 18 ,, Nova York 1911 15 ,, Hamburgo 1911 15 „ Copenhagen 1911 15 „ Glasgow 1911 12 ,, Philadelphia 1911 11 „ Boston . 1911 11 ,, Vienna 1911 8 „ Dresde 1911 8 „ México 1911 8 ,, Stockholmo ... 1911 8 „ Buenos Aires 1911 5 ,, Bruxellas 1911 5 „ París 1911 4 „ Londres 1911 4 „ Montevidéo 1911 1 ,, Rio de J aneiro 1911 0 „ Calláo 1911 0 „ Caracas 1911 0 ,, Bogotá 1911 o „ 326 QUADRO N.O31 MORTALIDADE DA DYSENTERIA NO RIO DE JANEIRO (districto feqeral) de 1903 a 1912 ANNOS Populagao Obitos Coefficientes em 100,000 habi- tantes 1903 749.180 74 9.87 1904 771.276 78 10.11 1905 794.266 45 5.66 1906 811.443 69 8.50 1907 824.040 77 9.34 1908 825.812 81 9.79 1909 842.822 60 7.11 1910 870.475 62 7.12 1911 921.987 222 24.07 1912 972.818 214 21 .93 Diagramma n° 16 Mortalidade da dysenteria no Rio de Janeiro [zona urbana) 187.3-012 327 QUADRO N.° 32 COEFFICIENTES MORTUARIOS DA DYSENTERIA NO RIO DE JANEIRO (zona urbana) de 1869 A 1912 ANNOS Obitos Populagao Coeffieientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1869 79 189.529 41 .68 1870 63 191.002 32.98 1871 47 213.713 21.99 1872 46 222.313 20.69 1873 81 233.473 34.69 1874 70 241.691 28.96 1875 76 250.212 30.37 28.73 1876 65 259.051 25.09 1877 68 268.228 25.35 1878 114 277.761 41 .04 1879 69 287.672 23.98 1880 99 297.983 33.22 27.88 1881 73 308.721 23.64 1882 61 319.910 19.06 1883 34 331.582 10.25 1884 27 343.767 7.85 1885 40 356.500 11 .22 9.12 1886 31 369.820 8.38 1887 31 383.766 8.07 1888 31 398.386 7.78 1889 128 413.728 30.93 1890 73 429.848 16.98 22.41 1891 71 440.118 16.13 1892 175 450.636 38.83 328 ANNOS Obitos Populacao Coefficientes em 100,000 habitantes Annuaes Quinquennaes 1893 134 461.411 29.04 1894 107 472.454 22.64 1895 56 483.773 11.57 18.30 1896 85 495.380 17.15 1897 61 507.286 12.02 1898 118 519.503 22.71 1899 68 532.042 12.78 1900 64 544.917 11.74 15.29 1901 91 558.140 16.30 1902 76 571.728 13.29 1903 60 585.695 10.24 1904 61 600.057 10.16 1905 38 614.831 6.18 9.27 1906 60 625.756 9.58 1907 65 636.018 10.21 1908 70 637.089 10.98 1909 48 649.362 7.39 1910 53 669.781 7.91 12.74 1911 123 708.669 17.35 1912 141 749.376 18.81 329 QUADRO N.° 33 MORTALIDADE DO RIO DE JANEIRO (DISTRlCTO FEDERAL) COMPARADA COM A DE DIVERSAS CIDADES CIDADES Annos Populagao Obitos Coefficien- tcs par 1,000 habitantes México 1911 471 066 20 012 42 48 Madrasta 1911 21 603 41 65 Cairo 1911 693 806 27 981 40 32 Calláo (Perú) 1911 34 436 1 381 40 10 Manilla 1911 234 409 8 767 37 41 Caracas (Venezuela). 1911 72 429 2 613 36 08 Bombaim 1911 979 445 34 961 35 69 Alexandria 1911 394.485 12.476 31 .62 Bogotá (Columbia) 1911 121.877 3.346 27.45 Calcuttá 1911 896.067 24.396 27.22 Sao José da Costa Rica 1911 31.668 859 27.13 Moscow 1911 1.580.100 41.855 26.48 Madrid 1911 582.117 14.092 24.20 Trieste 1911 230.525 5.503 23.87 Ñapóles 1911 721.632 16.567 22.96 Veneza 1911 160.727 3.653 22.73 Matanzas (Cuba) 1911 37.911 814 21 .47 Sao Petersburgo 1911 1.661.500 34.646 20.85 Rio de Janeiro (Dist. Federal) 1911 921.987 18.832 20.42 Tokio 1908 2.681.400 53.830 20.07 Havana 1910 319.884 6.331 19.79 Breslau 1911 518.807 10.128 19.52 Budapeste 1911 890.430 17.261 19.38 Miláo 1911 609.099 12.062 18.80 Nova Orteans 1911 373.000 7.055 18.71 Montevidéo 1911 338.353 5.829 17.23 Paris 1911 2.847.229 48.942 17.19 Boston 1911 688.912 11.766 17.07 330 CIDADES Annos Populagao Obitos Coeíficien- tcs por i,000 habitantes Buenos Aires 1911 1.360.406 22.869 16.81 Philadelphia 1911 1.580.250 26.092 16.51 Vienna 1911 2.047.968 33.684 16.44 Praga 1911 477.692 7.792 16.31 Roma 1911 522.144 8.464 16.21 Munich 1911 604.000 9.551 15.81 Berlim 1911 2.071.940 32.306 15.59 Nova York 1911 4.983.385 75.423 15.13 Londres (Parte urbana) 1911 4.52.1 .301 67.826 15.00 Copenhagen. 1911 465.000 6.868 14.76 Hamburgo 191 1 953.080 13.972 14.65 Chicago 1911 2.244.835 32.672 14.55 Antuerpia 1911 313.221 4.485 14.31 Bruxellas 1911 705.295 9.827 13.93 Christiania 1911 247.488 3.332 13.46 Stokolmo 1911 346.599 4.395 12.68 Haya 1911 284.546 3.566 12.53 Amsterdam 1911 580.962 7.143 12.30 Berne 1911 85.651 1 .021 11.92 Zurich 1911 194.000 2.292 11.81 331 QUADRO N.° 34 CAUSAS DOS OBITOS OCCORRIDOS NO RIO DE JANEIRO (districto federal) em 1912 Febre typhoide 54 Paludismo (agudo e chronico) 392 Varióla .• 12 Sarampo. . . 365 Escarlatina : Coqueluche 151 Diphteria e crup 57 Grippe 756 Cholera morbus Cholera nostras Dysenteria 214 Peste 8 Febre amarella (todos importados) (*) 3 Lepra 26 Erysipela 65 Outras molestias epidémicas 5 Infecpáo purulenta septicemia 208 Pústula maligna e carbúnculo - Raiva 3 Tétano 177 Mycoses 2 Beriberi 14 Tuberculoso 3.746 Syphilis 171 Cancro molle. Gonococcia * . 1 Cáncer e outros tumores malignos - 318 Outros tumores 6 Alcoolismo agudo ou chronico 85 Outras molestias geraes 156 (*) Os tres obitos de 1912 occorreram em doentes que vieram inficionados do norte da Republica e que foram isolados no Rio de J aneiro. 332 Affecpóes do systema nervoso : . . . . 1 .407 Affecpóes do apparelho circulatorio 2.349 Affecpoes do apparelho respiratorio 2.079 Affecpoes do apparelho digestivo 4.203 Affecpóes do apparelho genito-urinario 659 Estado puerperal ' 166 Affecpoes da pelle e do tecido cellular 67 Affecpoes dos orgáos da locomopáo 6 Debilidade congenita, vicios de conformapáo e outras mo- lestias da primeira edade 765 Debilidade senil 195 Suicidios 166 Outras mortes violentas 803 Molestias ignoradas ou mal definidas 257 Total .• 20.117 Este trabaje mereció el franco aplauso de la Sección y una felicitación particular del Sr. Dr. Domingo Cabred (delegado argentino) al Dr. Plácido Barboza (delegado brasilero) que lo presentó en colaboración con el Dr. Sampeio Vienna. VIII Edad media, vida media, vida probable en Lima el Dr. Enrique León García (Lima) Gomo regla general, la duración de la vida en Lima es corta. Se oye decir comunmente: «nuestros padres vivían más que nosotros; hoy no se alcanza la longevidad de otros tiempos»; lo mis- mo se dice ó escribe en otras partes, pero sin afirmar estas opiniones en documentos comprobatorios fehacientes. Se invoca razones de orden económico ó social, se habla de condiciones físicas ó morales superiores á las actuales, más provechosas para la prolongación de la existencia que las ganadas por la ciencia y la civilización moder- nas; en ambos platillos de la balanza, una y otra de esas situaciones, quedaría favorecida la de los tiempos viejos. Pero estas son buenas palabras á las que no puede asentir, sin más análisis, un espíritu se- rio. En Lima, quizá contengan una parte de verdad en lo que se re- fiere á la prolongación individual de la vejez; pero, de ninguna manera, en el sentido de que fuera, en otros tiempos, mayor el tér- mino medio de la duración de la vida en la comunidad. Fallecieron en Lima, en el primer año de la existencia, el año 1857 el 55% de los nacidos; de 1871 á 1876, en promedio, el 34%; en .1877, el 31%; en 1884, el 30%; de 1903 á 1908, el 25%, y en 1910, el 24%. No dispongo de informaciones acerca de la mortalidad por eda- des en los años citados, pero ya se vé que en el primer año de la exis- tencia, el de más extrema fragilidad de la vida, se ha hecho el ade- lanto considerable--aunque no suficiente todavía-de reducir á la mitad el coeficiente de muerte en el curso de medio siglo. Estehecho y la disminución cierta de la cifra de mortalidad general (disminu- ción mayor que la producida por la rebaja de la mortalidad infantil) permiten asegurar que los promedio de la duración de la vida en Li- ma, son, en el conjunto, superiores á los de otras épocas. Pero esta afirmación, que puede ser formulada sin contradic- ción séria en vista de la exposición que la precede, no tiene, cierta- mente, como fundamento el rigor numérico que exige la estadística. La conclusión debe derivarse de la comparación de una ó mas ta- blas de supervivencia y de la mayor cantidad de informaciones se- riadas de la mortalidad por edades en Lima, por el mayor número de años. 334 En este pequeño trabajo no puedo llegar, pues, á conclusiones definitivas por la carencia de suficiente material informativo: nadie ha construido aquí, hasta ahora, estas tablas y las series de morta- lidad por edades son, con frecuencia interrumpidas ó incompletas pero tiene un fin preparatorio, sin duda, interesante: Ofrecer mate- terial para estudios posteriores. Está llamado, además á prestar otro servicio: presentar términos de comparación á las informacio- nes de la misma índole recojidas ya en otras ciudades. En 1908 levanté, por encargo del Supremo Gobierno, el censo de la población de Lima. Comparando la población según las edades á las defunciones distribuidas según esta misma circunstancia, ob- tuve el siguiente cuadro: 335 EDADES Defunciones Población Mortalidad %o y. M. T. V. M. T. V. M, T. 0-1 año 610 567 1 178 1,844 1,816 3 690 331 312 319 1-2 " 175 188 363 1 488 1 435 2,923 1 17 131 125 2-3 " 107 80 187 1 439 1,403 2,842 74 57 66 3-4 " 47 55 102 1,430 1,413 2,483 32 39 35 5-9 " 99 107 206 6,875 6,659 13,534 14 16 15 10-14 " 64 71 135 7,177 7,195 14,372 9 10 9 15-19 " 146 128 274 8,856 7,942 16798 16 16 16 20-24' " 128 118 246 10,226 7,763 17,999 12 15 14 25-29 " 124 108 232 7,117 7,907 14,024 17 16 17 30-34 " 89 86 175 5'308 4,991 10,229 17 17 17 35-39 " 113 101 214 4,429 4,799 9'228 23 21 23 40-44 " 74 77 151 3'440 3,920 7,360 21 20 20 45-49 " 90 86 176 2 436 2'957 5,393 37 29 33 50-54 " 69 63 132 2059 2 863 4,912 31 22 27 55-59 " 131 99 230 1607 1 666 3'273 83 60 70 60-64 " 84 44 123 1744 1 848 3'592 48 23 35 65-69 " 86 88 174 946 875 1,821 91 105 95 70-79 " 109 122 231 964 1,032 1,996 113 118 116 80-99 " 44 70 1 14 290 449 739 152 156 154 100 y más 4 ■ 4 3 13 16 372 250 2,456 2,302 4,758 71,388 69,496 140,884 34.4 3.1 33.6 336 Del estudio comparativo de las mortalidades según las edades, contenidas en el cuadro que precede, y del exámen de los porcenta- jes de las defunciones correspondientes á cinco años, se deduce que las mortalidades máximas corresponden en orden decreciente, á las siguientes edades: Io.-Entre 0 y 1 año; 2o.-Más de 100 años (1) 3o.-Entre 80 y 99 años; 4o.-Entre 1 y 2 años; 5o.-Entre 70 y 79 años; 6o.--Entre 65 y 70 años; 7o.-Entre 55 y 59 años; y 8o.-Entre 2 y 3 años. Las mortalidades mínimas se encuentran en orden creciente: Io.-Entre 10 y 14 años; 2o.-Entre 20 y 24 años; 3o.-Entre 5 y 9 años; 4o.-Entre 15 y 20 años; y 5o.-Entre 25 y 35 años. Luego las edades óptimas de la muerte, en Lima, corresponden, como es natural, á los términos extremos de la vida; y las edades fa- vorecidas son las comprendidas entre los 5 y los 35 años, es decir, la gran infancia y la juventud. Los coeficientes de la mortalidad se reparten desigualmente en- tre los sexos: en el primer año de la vida fallecen más los hombres de una manera absoluta y relativa; en el segundo año y siguientes, la mortalidad femenina excede á la masculina, de una manera general, hasta los quince años, edad á partir del cual se conserva cierto para- lelismo en la duración de las vidas de ambos sexos hasta los 45 y 65 años en que vuelve á predominar la mortalidad masculina para dejar, desde entonces, alcanzar al otro sexo la mayor mortalidad. La supervivencia, año por año, es expresada en el.siguiente cua- dro ó tabla calculada ateniéndome á los principios establecidos por Nicolás Bernouillli. Por «vida media» se entiende, en estos cálculos «La esperanza matemática de la vida en el momento de na- cer» (Bertillon, hijo) . Para obtenerla, he multiplicado cada uno de los términos de la tabla de supervivencia por el número de años correspondientes, he sumado los productos obtenidos, dividiéndo- los después por la suma de los índices de supervivencia.. (1) No se ha podido verificar la edad de los longevos; si se les aparta del cua- dro, la segunda mortalidad máxima corresponde á la edad de 1 á 2 anos. 337 He aquí el resultado de estos cálculos: Edades A Defunciones D Población (1) P Mortalidad Superviven- D P cia á 1,000 S SXA 1 año .... 1,048 4, 050 0. 259 741 741 2 años .... 254 3, 002 0. 084 679 1, 358 3 " 109 2, 748 0. 040 652 1, 956 4 " .... 68 2, 639 0. 026 635 2, 540 5 " . . .. 61 2, 571 0. 024 620 3, 100 6 " 34 2, 584 0. 013 612 3, 672 7 " 57 2, 653 0. 021 599 4, 193 8 " 31 2, 819 0. 017 589 4, 712 9 " 17 2, 631 0. 006 586 5, 274 10 " 27 2, 943 0. 009 581 5, 810 11" 24 2, 493 0. 010 575 6, 325 12 " 20 3, 094 0. 006 572 6, 864 13 " 25 2, 887 0. 009 568 7, 384 14 " .... 30 2, 955 0. 010 562 7, 868 15 " 37 2, 969 0. 012 555 8, 325 16 " .... 30 2, 923 0. 010 550 8, 800 17 " 48 2, 879 0. 016 541 9, 197 18 " .... 66 3, 581 0. 010 536 9, 648 19 " .... 831 4, 446 0. 019 526 9, 994 20 " 63 4, 709 0. 013 519 10, 380 21 " .... 49 2, 968 0. 016 511 0, 731 22 " . . . ._ 56 3, 836 0. 014 503 11, 066 23 " 40 3, 206 0. 012. 497 11, 431 24 " .... 60 3, 280 0. 018 488 11, 712 25 " 65 3, 513 0. 018 480 12, 000 26 " 56 2, 593 0. 021 470 12, 220 27 " 47 2, 470 0. 019 466 12, 582 28 " 63 3, 431 0. 018 458 12, 842 29 " 29 2, 017 0. 011 453 13, 137 30 " 90 3, 681 0. 024 442 13, 260 31 " 25 4, 124 0. 020 434 13, 454 32 " 50 2, 020 0. 025 424 13, 568 33 " 45 1, 596 0. 029 416 13, 728 34 " .... 41 1, 758 0. 023 406 13, 804 35 " 70 2, 345 0. 030 394 13, 790 36 " .... 44 1, 376 0. 024 385 13, 860 37 " 29 1, 354 0. 021 377 13, 949 (1( Para los cinco primeros años de la vida, se ha obtenido P délos nacimien- tos y nó del censo, según la fórmula S.- D.., 1; Si-DI.., y la de supervivencia de Su l =SnxCn. . n_|_l. 338 Edades Defunciones Población Mortalidad Superviven (1) cia á 1,000 SXA * D A D P - s • p 38 años 71 2, 430 0. 029 366 13, 908 39 " 46 1, 663 0. 027 356 13, 884 40 " 111 3, 445 0. 032 345 13, 800 41 " 23 729 0. 031 335 13, 735 42 " 44 1, 464 0. 036 323 13, 566 43 " 21 777 0. 027 314 13, 502 44 " 30 945 0. 031 304 13, 376 45 " 63 1, 594 0. 038 292 13, 140 46 " 27 923 0. 029 284 13, 064 47 " 22 716 0. 030 276 12, 972 48 " 47 1, 421 0. 033 267 12, 816 49 " 18 739 0. 024 261 12, 789 50 " 87 2, 439 0. 035 252 2, 600 51 " 15 397 0. 038 243 12, 393 52 " 26 783 0. 033 235 12, 222 53 " 14 556 0. 025 229 12, 137 54 " 41 737 0. 055 217 11, 718 55 " 41 790 0. 052 206 11, 550 56 " 36 650 0. 054 195 10, 920 57 " 18 403 0. 044 187 10, 659 58 " 47 ■ 953 0. 049 178 10, 324 59 " 27 471 0. 057 168 9, 912 60 " 111 1, 976 0. 055 159 9, 540 61 " 17 267 0. 063 142 8, 662 62 " 33 565 0. 058 134 8, 308 63 " 28 358 0. 078 123 7, 812 64 " 30 426 0. 070 115 7, 424 65 " 45 578 0. 077 106 6, 890 66 " 30 349 0. 085 99 6, 534 67 " 24 267 0. 090 91 6, 097 68 " 49 445 0. 110 81 5, 508 69 " 19 182 0. 104 73 5, 037 70 " 72 721 0. 100 66 4, 620 71 " 19 109 0. 174 55 3, 905 72 " 35 218 0. 160 46 3, 312 73 " 14 134 0. 104 41 2, 993 74 " 25 160 0. 156 35 2, 590 75 " 33 208 0. 158 30 2, 250 76 " 22 141 0. 156 26 1, 976 77 " 5 89 0. 056 25 1, 925 78 " 41 136 0. 301 18 1, 404 79 " 18 80 0. 225 14 1, 106 80 " 44 302 0. 145 12 960 339 Edades Defunciones Población P Mortalidad Superviven- D P cia á 1,000 S sxa A D 81 años 9 34 0. 264 9 729 82 " 12 61 0. 196 8 856 83 " 4 32 0. 125 7 581 84 " 15 49 0. 306 5 420 85 " 35 43 0. 814 1 85 86 " 8 38 0. 210 0. 79 68 87 " 4 26 0. 153 0. 67 58. 29 88 " 8 30 0. 233 0. 51 44. 88 89 " 9 19 0. 474 0. 27 32. 93 90 " 12 45 0. 266 0. 20 18. 00 91 " 1 9 0. 111 0. 18 16. 38 92 " 1 9 0. 111 0. 16 14. 72 93 " 1 5 0. 200 0. 13 12. 09 94 " 2 3 0. 666 0. 04 3. 76 95 " 7 8 0. 875 0. 01 0. 95 96 " 4 8 0. 500 0. 005 0. 48 97 " 2 4 0. 500 0. 0025 0. 24 98 " 2 9 0. 222 0. 0020 0. 20 99 " 1 6 0. 166 0. 0017 0. 17 100 y más 5 6 0. 833 0. 0003 0. 03 » 26,778.22 711,818.44 El cuociente: 711, 818. 44 = 26 años, 6 meses, 2 días 26, 778. 22 expresa lo que se llama «la vida media» en Lima. Repitiendo estos cálculos, nó ya sobre la columna de supervi- vencia, sino sobre la población en relación con las edades, ( A X P en lugar de A X S ), se llega al siguiente cuociente: 3. 175, 107 =27 años, 1 mes, 2 días, que sería la «edad media» 136, 815 de los censados en Lima en 1908. Los dos términos «Edad media» y «Vida media» difieren, pues, solo en siete meses; pero ambos índices son, por cierto, bien bajos. 340 La probabilidad de la vida en Lima, en el momento de nacer y la vida media encontrada en el empadronamiento (confirmando la primera) indican un desgaste vital prematuro que agobia el desarro- llo de la masa pobladora total, sujetándola á un crecimiento genéti- co á penas perceptible. Estos índices son influenciados ó gobernados, principalmente, por la excesiva letalidad infantil. Recórrase la columna de supervi- vencia del cuadro anterior y se encontrará qua: Subsisten al año siguiente del nacimiento. . ..74% de los nacidos á los dos años " " ....68% á los cinco años " " ....62% á los diez años " " ....58%. á los quince años " " ....55% á los 22 á 23 años " " ... .50% Este plazo dentro del que fallecen la mitad de los nacidos es lo que se llama «vida probable», cantidad inferior á las encontradas pa- ra la «vida media» y para la «edad media». Dá la medida de la inten- sa despoblación por muerte prematura, en Lima. La mortalidad infantil en Lima gobierna todos los índices, re- bajándolos; como está averiguado que la letalidad de los niños era inmensamente mayor en épocas pasadas, hay derecho para concluir que son, hoy, esos índices muy superiores á los de aquellos tiempos, por más que se hallen todavía lejos de ser satisfactorios. Los bajos índices encontrados no contradicen la afirmación, ba- sada en la experiencia de que hay en Lima bastantes viejos. Los hay, pero precisamente parecen más por la escasés de representante jo- venes, que son producidos abundantemente (natalidad fuerte) y destruidos en idéntica proporción (letalidad infantil exagerada)- Los nacidos que luchan victoriosamente en la infancia y la juventud vén disminuir los riesgos de muerte á medida que avanzan en el ca- mino de la vida, alcanzando las edades provectas, triunfo natural, no solo porque son séres seleccionados en la lucha por la existencia sino porque actúan sobre ellos menos ofensas mortíferas, en las con- diciones ordinarias, dentro de límites determinados de las edades. Cual es este límite, la edad óptima de muerte de los adultos en Lima? No me ha sido posible calcular este término en Lima, que es conocido en estadística con la denominación de «vida normal», esta- blecida por Lexis mediante la asimilación de la obra de la muerte al caso de un tirador disparando sobre un blanco y teniendo en cuenta la ley de los errores accidentales. El valor de este término, deducido de las tablas de defunciones y supervivencias, comprendidas en los cuadros que contiene este trabajo, no sería exacto á causa de que en ellos se observa recargadas las cifras correspondientes á las edades terminadas en cero ó cinco. En el concepto de Lexis, sobre esos pun- tos recargaría la obra de la muerte; tal determinación sería falsa aquí porque estos recargos no son ciertos sino debidos á la ignorancia de los declarantes acerca de la edad exacta de los inscritos; en la 341 apreciación aproximada de la edad á que se ven obligados , decla- ran los números terminados en cero ó en cinco por la disposición na- tural del espíritu á detenerse en los «números redondos». Este error afecta menos sensiblemente los cálculos anteriores, á los que se quisiera oponer esta tacha, porque es cometida, á la vez, en el censo y en la tabla mortuoria, los que mantienen la proporcio- nalidad de los cuocientes. Resumiendo lo expuesto hasta ahora, concluyo: Io.-La muerte prematura es la regla en Lima; 2o.-La vida media es 26 años, 6 meses, 2 días; 3o.-La edad media de los censados es 27 años, 1 mes, 2 días; 4o.-La vida probable es de 22 á 23 años. 5o.-La mortalidad general, la muerte prematura, la vida media, la edad media y la vida probable puede decirse, casi seguramente, son expresadas hoy por índices mas satisfactorios que en otras épocas en Lima. DISCUSION El Dr. Genaro Trama (de Montevideo) se sosprende ante los coefi- cientes encontrados en Lima porelDr. García acerca de la duración de la vida. Refiere los progresos qne se ha hecho en esta materia en Montevi- deo, recuerda las medidas de protección á la infancia adoptables en estos casos y hace votos por que Lima ponga pronto remedio á esta situación de- mográfica. El Dr. León García.--Ratifica la exactitud de las aseveraciones delDr. Trama, deplorando los hechos que han sido motivo de su comunicación; pero piensa qúe esa deplorable situación no sea exclusiva á Lima. Por las infor- maciones que él tiene piensa que muchas ciudades americanas se hallan en parecida condición. Sería importante determinar exactamente cuales son esas ciudades y cual los coeficientes de la duración de la vida en ellas. Pro- pone que una comisión de este Congreso informe al próximo Congreso Médi- co á este respecto. Se acordó que este informe fuera presentado por la Oficina internacio- nal de Demografía Latino Americano cuya creación proponían los doctores Domingo Cabred y Enrique León García' SESION DEL VIERNES 14 DE NOVIEMBRE DE 1913 Presidencia de los señores Dr. Tomas Bello (Paraguay) y Dr. Genaro Trama(Uruguay) SUMARIO:-Dr. Fabio Mier y Proaño (Lima) «El establecimiento de dispensarios co- mo el mejor medio de disminuir la mortalidad por la tuberculosis-Dr. Werncek Machado (Rio Janeiro) «Profilaxia da syphilis e das do en^as veneraas-Dr. Romulo Eyzaguirre (Lima) «Retorno ála alimentación después de la dieta hídrica en los niños. I El establecimiento de dispensarios como e mejor medio de disminuir la mortalidad por la Tuberculosis. el Dr, F. Mier y Proaño (Lima) Una necesidad hace tiempo sentida en las poblaciones del Perú y sobre todo en la Capital, es la instalación metódica y conve- niente de Dispensarios, con el primordial objeto de atender á todas las personas tuberculosas y señalarles el mejor tratamiento. Al mismo tiempo son de indispensable necesidad, para instruir á todas las personas poco cuidadosas de la higiene, á los debilitados y á los preparados para esta terrible dolencia, suministrándoles los consejos y las indicaciones mas precisas, para que luchen con ven- taja contra sus peligros. La profilaxia de la tuberculosis, es tan importante, que cuanto se diga en su favor, será un débil afan para combatir ésta te- rrible plaga, que tantos estragos causa en el mundo entero; al ex- tremo que se puede decir, que es la enfermedad que más mortalidad produce. (7/000) 343 La lucha contra la tuberculosis debe, pues, ser tomada bajo su aspecto complejo, porque no solo se limita á combatir el mal en si, sino á prevenirlo con tiempo, utilizando todos los resortes que la ciencia aconseja y todas las obligaciones y derechos que la Constitu- ción acuerda, á las autoridades encargadas de velar por la Salubri- dad pública, entre las que debía considerarse, la declaración obligatoria de la tuberculosis, sin la cual será casi imposible hacer verdadera obra de profilaxia contra éste mal. Pasando al hecho concreto del establecimiento de Dispensarios, como uno de los medios mas felices para combatir la tuberculosis, debemos decir, que su realización es de una factibilidad inobjeta- ble y manifiesta, si tenemos en cuenta los grandes beneficios que ellos pueden producir y los miles de vidas que podrían salvar con una perfecta organización y con un personal idoneo y bien prepa- rado. Para darse cuenta cabal de como se debe combatir la tubercu- losis, y formarse un juicio completo de lo mucho que hay que hacer para detener sus estragos, se debe conocer primero, con suficiencia de detalles, como vive un tuberculoso, como se vuelve tuberculoso, como muere y como propaga su mal. En las grandes ciudades del mundo y aún en las pequeñas,co- mo Lima, en donde todo el mundo tiene que vivir de su trabajosos tuberculosos-como no hay declaración obligatoria de su estado-vi- ven diseminados en todas partes, en constante promiscuidad con sus semejantes; en los talleres, las fábricas, las oficinas públicas, los cuarteles,los conventos, los hospitales los colegios,etc. etc.; en todas partes hay un sin número de tuberculosos, viviendo en íntimo con- tacto con las personas sanas, que poco después tendrán que pagar su tributo, con la muerte ó la incapacidad para el trabajo como con- secuencia de su ignorancia ó su indiferencia ante los peligros á que éste mal les expuso. Los enfermos tuberculosos resisten sus dolencias hasta el fin, tanto por las resistencias que tienen á creerse enfermos, cuanto por que las necesidades de la vida los obligan á seguir trabajando para buscar asi el sustento de los suyos, ahondando de esta manera, cada vez mas sus dolencias. Figurémonos, cuantas víctimas van haciendo éstos sembra- dores de bacilos, cuando se dedican á ciertas ocupaciones ú oficios en que el contagio se hace más fácil; así por ejemplo, los panaderos que utilizan las manos y no pocas veces los piés, para la preparación del pan y en las que por tanto va dejando con el sudor una enor- me cantidad de bacilos, ¿cuan inmenso será el número de víctimas, que se ven obligadas á alimentarse con éste pan así elaborado? lo mismo podemos decir de los carniceros, verduleros asi como de la mayor parte de los víveres y menestras suministradas por los co- merciantes chinos, que tienen tan poco aseo y tanta predisposición á la tuberculosis; todos éstos son los mejores diseminadores del gérmen de Koch. Es humano,necesario y hasta patriótico detenerles el paso. 344 En las ciudades, como Lima, es algo difícil despistar al tubercu- loso que se inicia en sus males, y detenerlo en el camino á su muerte, evitando, al mismo tiempo, que vaya arrasando á su familia y á sus compañeros de trabajo, sobre todo, si no contamos con institu- ciones encargadas de buscarlos y de colocarlos en el lugar que le co- rresponde; pero en las grandes capitales de Europa, el asunto no es tan difícil como entre nosotros, porque aquellas grandes ciudades tienen sus dispensarios locales de asistencia pública, dotados de un personal competente y bien educado para ésta clase de funciones. Luego, pues, para luchar contra esta propagación tuberculóge- na, que debemos hacer? La respuesta es muy sencilla: establecer dis- pensarios antituberculosos por todas partes y de todos modos, el dispen- sario descubre al tuberculoso, sobre todo en las ciudades popu- losas, el dispensario salvará, en momento oportuno, muchas vidas útiles á la Patria y debemos establecerlo antes que el sanato- rio, antes que los Asilos para niños, antes que los Hospitales mari- nos y antes que los Asilos agrícolas, siendo todos completamente indispensables y de los que no podremos prescindir, una vez que tengamos establecidos algunos dispensarios. DISPENSARIO ANTITUBERCULOSO El dispensario antituberculoso es como la vanguardia del ejer- cito luchador contra la tuberculosis.es lo primero que debe entrar en acción. Su acción es activa, intensa; é inmejorables resultados nos dará, si es bien dirigida y cuenta con los elementos que la ciencia determina. El creador de éste tipo de establecimientos en la lucha contra la tuberculosis ha sido el profesor Calmette, quien fundó en Lila, el tipo mas acabado de lo que él llama «Preventorium», porque su fin es buscar, atraer y retener al tuberculoso. En éstos institutos,que constituyen hoy el arma preferida para combatir la tuberculosis, por los adelantos que ellos traen consigo, no se actúa como en los locales de asistencia pública en los dispen- sarios generales, con una función esclusivamente curativa,nó, todo lo contrario: se contrae á realizar una labor mas amplia, es una obra verdadera de profilaxia preventiva; se preocupa más de descu- brir al tuberculoso, enviarlo al lugar que mas conveniente es á la cu- ración de sus dolencias, después de prescribirle el tratamiento que le corresponde. Para realizar este plan de pesquiza, se dirige á los centros de trabajo, á los establecimientos públicos, etc. etc. para buscar al tuberculoso; encontrado que sea, se le hace saber que hay instituciones encargadas de darle los consejos necesarios para que lleve una vida higiénica, de examinarlo y tratarlo constantemente, á fin de que no caiga en los peligros que hay en que avance una en- fermedad destructora que se inicia en él; con éstos consejos y pre- venciones sobre sus males, so le trae al dispensario, adonde siem- pre vendrá á consultarse en el curso de sus dolencias, ocasiones que se aprovechará para hacerle comprenderlos peligros que corren su familia y él mismo, si no cambia su sistema de vida; se le hará ver 345 también las consecuencias que puede tener para sus compañeros de taller, su permanencia en esos locales, no siempre bien higienizados y en donde á cada momento suelen arrojar los esputos al suelo, sin fijarse en lo nocivos que son para la salud de todos. Para conseguir su objetivo, el personal del Dispensario se de- be poner en relación con los centros de trabajo, los jefes de talleres, de fábricas, empleados públicos, etc. á fin de obtener datos de las personas juzgadas como sospechosas de ser enfermas del pulmón, para darles enseguida los consejos convenientes á su salud, hacerles ver la serie de peligros que tienen, si no se someten á un tratamien- to médico gratuito en los dispensarios públicos. Lo que importa mucho en ésta investigación es saber qué vida lleva el enfermo, cuales son sus comodidades, la clase de domicilio en que vive,sus relaciones con los vecinos y familias enfermas y todo un sin número de detalles que es necesario conocer, para que sea frúctífera la obra de profilaxia antituberculosa y donde el médi- co encontrará, en cualquier momento, la historia completa del enfermo que trata, es decir, ésto constituye el expediente de un en- fermo cuyo éxito y defensa dependerá de la competencia del médico y de la fortaleza que aporte al individuo, como resultado de sus consejos. Este expediente, asi aparejado y con esa serie de datos recoji- dos, pondrá al médico en la condición de poder decir si el sujeto de que se trata, podrá curar ó nó; si es curable, el dispensario de- be encargarse de esta curación, por todos los medios de que pueda disponer y de los servicios de los institutos complementa- rios, como los Sanatorios, los Hospitales marinos, los Asilos para niños y los campos agrícolas; si es incurable, le servirá para indicar que se le debe recluir en las tuberculoserias ó en lugares perfecta- mente aislados. En su afán de buscar tuberculosos, el Dispensario destaca agentes, llamados pesquizadores, en todas las oficinas, fábricas, talleres, salones, conventos, colegios, etc. con el objeto de observar á los individuos debilitados ó pretuberculosos y atraerlos con bue- nos consejos al Dispensario; al mismo tiempo que se ocupan de es- tudiar el estado de los enfermos tratados si cumplen ó nó las pres- cripciones recomendadas. El dispensario antituberculoso preconizado por Calmette, prescinde por completo del tratamiento medicamentoso, basándose en que: «Vale mas transformar en socorros alimenticios confortan- tes, aquello que se gasta en drogas, muchas de las que son inútiles é inactivas, dada la poca docilidad del mal á la acción de los medi- camentos» opinión muy sensata y especial fruto de su experiencia; pero desgraciadamente aquí no lo podemos aplicar de manera tan absoluta, dadas nuestras ideas tan arraigadas: el pueblo confía la curación de cualquiera enfermedad, especialmente á los medica- mentos, y si no se les prescriben, cree que no se le cura. Para ellos la higiene es muy secundaria. Los dispensarios ideados por Calmette, son, pues, como lo ma- nifestamos, los organismos que permiten realizar el ideal de la cam- 346 paña contra la tuberculosis, puesto que luchan con ella en los focos mismos de origen, haciendo una verdadera obra de profilaxia, y de tan trascendental importancia, que apenas podemos apreciarla, ahora, pero cuyos primeros éxitos serán su mejor comprobación. Dada la forma alarmante, como se presenta la tuberculosis en Lima, diremos que es con los dispensarios con los que se debe iniciar la grandiosa obra humana de salvaguardar la vida de los demás, lle- vando la voz de alerta á los mismos hogares á donde ella se produce, son los dispensarios, indudablemente, los que deben formar el ba- luarte de la resistencia y organizar un ejército vigoroso y fuerte, para hacer frente, con ventaja, á las invasiones destructoras del potente enemigo bacilífero. Es innegable, que numerosos serán los obstáculos con que se tenga que tropezar, para que el Dispensario pueda llenar debida- mente la misión que le corresponde; siendo su principal papel la educación dentro de la profilaxia, los prejuicios y la ignorancia de las masas serán sus primeros y principales obstáculos al emprender su obra bienhechora; las dificultades para contar con una buena cantidad de dinero, para ampliar gradualmente su campo de acción á medida de sus necesidades, serán otros tantos inconvenientes que se le prresente; pero una organización bien meditada y la dota- ción de un personal bien preparado, mejor dicho bien educado para tales funciones, salvará todas las dificultades. Tratándose de los dispensarios y del papel principalísimo que tiene en lucha contra la tuberculosis, dice el competente médico pe- ruano Dr. Abel Olaechea en su obra «Estado actual de los estudios de la tuberculosis» y hablando de la inaplazabla necesidad de establecer los dispensarios, lo siguiente «Los resultados favora- bles que necesariamente han de producir en Lima los dispen- sarios, serán inmmensos, incomparablemente superiores á los que podrían obtenerse, fundando un sanatorio, aún en el supuesto de admitir la eficacia curativa de ésta clase de establecimientos». «El sanatorio, no beneficiaría en efecto, aún en el supuesto mas optimista,sino á un limitado número de enfermos mientras que los dispensarios, mejorando la condición de la vida de gran cantidad de ellos, lograrían aliviar á muchos y detener la marcha de la enferme- dad en otros, y merced á la misión profiláctica que le compete,con- seguirán ademas,impedir el avance del mal,disminuir el número de las personas que se infectan y dar educación higiénica á las masas, que es lo que importa sobre todo. En efecto: el dispensario es la primera obra que hay que hacer en favor de la lucha contra la tuberculosis, nada sacaríamos con es- tablecer sanatorios y prescribir tratamientos á los enfermos de la calle ó de los hospitales, cuando éstos mismos enfermos están diseminando y propagando sus males en sus hogares, en las ca- lles y aún en los mismos hospitales, en donde los vemos en consta- te comunicación con los demás enfermos, por el hecho de no existir aislamiento absoluto, como debiera haber en institutos de ésta clase; loe sanatorios tampoco podrían llenar debidamente su misión, pues' to que las enfermos salidos de éstos locales, volviendo á sus hogares, 347 á los talleres yálas fábricas,reanudarían esa vida antihigiénica qué había motivado su dolencias, puesto que no había recibido la educa- ción conveniente para curar y seguir curando sus males, ni podrían contar con los dispensarios que continuasen dándoles los consejos necesarios para que no reagraven sus lesiones con los hábitos de vi- da que siguieron y siguen después de su salida del sanatorio. Es cierto que los sanatorios auxilian poderosamente á los dis- pensarios, la existencia de ambos es indispensable, pero debe llevar la preferencia el dispensario, dado el carácter de agente de profilaxia preventiva que tiene, que es el que debe haber en la lucha antitu- berculosa; la idea de pensar en el sanatorio puede realizarse des- pués que se haya llenado otras necesidades mas premiosas en esa lu- cha. La necesidad de establecer la ley de la «Declaración obligato- ria de la tuberculosis» es de indiscutible conveniencia; se puede decir que no hay país civilizado que no trate de tenerla,y su promulgación entre nosotros contribuiría á ahorrarnos tiempo, di- nero y vidas. Cada individuo que se hospitalizace en los sanatorios, salas es- peciales de un Hospital ó se aislase en las tuberculoserías, significa- ría la desaparición de un nuevo foco tuberculógeno. Con mucha razón,el Dr. Hericourt, en su obseción por curar ésta enfermedad y aislar por completo á las personas atacadas de tuberculosis abiertas,tuvo con mucha sensatez y con espíritu de hu- manidad, la idea de los establecimientos llamados tuberculoserías: es decir, locales destinados á recibir á todas las personas atacadas de tuberculosis incurables, según el concepto actual de la ciencia, y que requieren un aislamiento absoluto casi indefinido, debido á que sus relaciones con las demás personas son nocivas y nefastas. El célebre médico decía: «Nuestros antepasados de la edad me- dia, fueron lo bastante sabios para suprimir la lepra, suprimiendo á los leprosos, encerrándolos en las leproserías; supieron así realizar, varios siglos antes de Pasteur y en una vasta escala práctica, la ex- periencia que mas tarde debía instituir en su propio laboratorio, es- te gran sabio, separando los gusanos de seda enfermos de las colo- nias sanas». «Hace quince años que me atreví á hablar, por primera vez, de tuberculoserías. Después la idea ha progresado y la voz se repite frecuentemente en los discursos. Esperemos el día que llegue á tra- ducirse en hechos». «La defensa contra la tuberculosis, puede, en efecto, condensar- se en ésta simple fórmula: sustraer á los tuberculosos de la circula- ción y encerrarlos en tuberculoserías, de donde no podrá salir el contagio». «Pero no estamos en la edad media y el respeto por las perso- nas asi como los sentimientos piadosos,son elementos con los cuales es necesario contar. Esto significa acaso que la fórmula que acaba- mos de enunciar, brutal en su concisión, no pueda encontrar su debi- do término de aplicación? 348 «El problema por ser mas complicado que el de la lepra, no es menos soluble, pero exige enormes sacrificios, que es necesario tener el valor de pedir y de imponer. Si nó, las sociedades que no las acep- ten perecerán por la tuberculosis». «Queda por saber como se podría realizar la secuestración de los tuberculosos, peligrosos por el contagio, teniendo en cuenta las exigencias de la vida moderna». Analizando estas palabras de Hericourt, vemos, que si bien es cierto que sería bastante costoso para el país, el establecimiento de tuberculoserías, porque no serían ciento y doscientos individuos los que fueran á ocuparlas, sino miles de miles de personas, dada la cantidad enorme que tenemos de ellos, aquí, donde á cada naso tropezamos con dos o tres tuberculosos y donde hay tanta predis- posición á contraería, vista la absoluta falta de higiene que hay en la ciudad, por descuido de los municipios, y en nuestro pueblo mismo por descuido propio, y no serían pocas las dificultades que habría en la sociedad, para lograr enclaustrar á sus parientes enfermos, Pero no serían tantos esos inconvenientes y dificultades, si comen- záramos por tener la ley de la declaración obligatoria de la tubercu- losis, si cumpliéramos con energía y decisión, las ordenanzas sobre tan importante tópico y contáramos con la buena voluntad y la in- tervención del Gobierno, para establecer las tuberculoserías más indispensables, en los lugares mas sobrepoblados y mas tuberculó- genos. Emprendiendo la obra en este sentido, con la colaboración de los poderes públicos, del cuerpo médico y de la sociedad en generale llegaremos, en breve tiempo,á disminuir nuestro gran porcentaje de mortalidad, causado en su mayor proporción por la tuberculosis. Recientemente, la Academia de Medicina de Francia acaba de adoptar una resolución de las mas trascendentales, tratándose de la profilaxia de la tuberculosis: su comisión de medicina, tomando en cuenta las opiniones al respecto de Duguet, que dice ser la medida inoportuna aunque deseable, la de Lareboulet y Laveran, que desean el statu-quo y la de Robín, que es su absoluto adversario, ha opinado apoyando decididamente la declaración obligatoria de la tuberculosis, cuyo dictámen ha merecido la aprobación déla «Acá demia de Medicina» por una mayoría de votos inmensa. Opina lo siguiente: Nuestra obra de aislamiento, debe ser objeto de la mayor preo- cupación del cuerpo médico,de los institutos de sanidad, de las socie- dades de Beneficencia, del gobierno y en general de toda la sociedad, ricos y pobres, todos deben prestar apoyo y contribuir en todo lo que sea posible á que se cumpla con la mayor estrictez las disposi- ciones de los dispensarios y de todas las demás ordenanzas que tien- den á que sea mas eficaz la labor de la lucha antituberculosa; á este respecto todos los enfermos pobres, es decir, aquellos que mas nece- sitan de una asistencia esmerada y de los conocimientos de la higiene y que no podrían tenerla en su casa, sin comprometer la vida de los demás miembros de familia, son los primeros que deben ser desti- nados á un aislamiento absoluto. 349 Actualmente existen en el Hospital «Dos de Mayo» dos salas para enfermos tuberculosos, de 24 camas cada una en un lugar reti- rado del mismo Hospital, con el objeto de aislarlos de los demás en- fermos ; pero por mas que se haya tenido este propósito, la manera como se realiza el aislamiento no llena en lo menor el objeto apeteci- do, antes bien, éstos enfermos se pasean tranquilamente por todo el Hospital, diseminando por todas partes y por todas las salas sus gérmenes. Para subsanar tal defecto, lo mejor sería que se establecie- ra un hospital para tuberculosos en la Magdalena del Mar, esco- giendo como emplazamiento la parte norte de este balneario; pero mi opinión sobre las ventajas de éste lugar, es que su bondad como Hospital marino, solo es utilizable con buen resultado, en los enfer- mos atacados de tuberculosis ganglionares ú oseas y las demás que se encuentren en su periodo inicial. Para éstos enfermos indudable- mente no hay mejor cura que la que se obtiene en la orilla del mar. Tratándose de los enfermos, que se encuentran en un periodo más avanzado de sus lesiones, lo mas conveniente sería fundar uno ó mas sanatorios en los climas de altura; desde luego los lugares pre- feridos y sobre todo los más estudiados científicamente son Tam- boraque, Jauja, Matucana y Chosica. De estos lugares Tambora- que debe ser preferido por las siguientes razones: Io,-Su clima es seco en todo tiempo, predominando laseque- dad aún mas en la estación de verano. 2°.--Las cantidades de ozono ó de oxígeno electrizado, que ha- ce tanto bien á los enfermos del pulmón, se produce mas en invier- no, 3o.-El agua que se consume para la bebida es una de las puras que se pueden desear. 4°.-Su cercanía á Lima, por medio del ferro-carril, le da inar- gumen bables ventajas, es tal esta facilidad, que en caso preciso los enfermos podrían recibir las visitas diarias de sus parientes ó amis- tades. 5o,-Las estaciones predominantes, que son las de verano y de invierno, varían tan poco, que se puede decir, hay una temperatura moderada y agradable en todo el año. 6o.-La elevación sobre el nivel del mar, es la recomendada por los fisiólogos como la mas apropiada para la cura de la tuberculosis. Otras muchas condiciones favorables podríamos agregar en fa- vor de Tamboraque, pero no es del caso tratar extensamente éste asunto. Entre sus defectos se ha notado como principal y únioo, el de existir en este lugar una oficina metalúrgica para el beneficio de mi- nerales de cobre y que por lo tanto despide un humo muy nocivo á los enfermos y en lugar de aliviarlos agrava sus males; pero esta ob- jección no tiene razón de ser, puesto que tal oficina no funciona, ni funcionará,por el estado de deterioro en que se encuentra; ademas la salud de los enfermos, obligaría su prohibición. Tratándose de Jauja, tiene las ventajas la, 2a y 3a de Tambo- raque y no la 4a, 5a y 6a y además tiene el defecto de los ventarro- 350 nes muy fuertes que á veces traen algunas complicaciones bronquia- les que agravan por tanto, las dolencias del enfermo. Matucana y Chosica, carecen de las ventajas de la altura, tan recomendada para los tuberculosos, y la del agua, pues la que se consume no es de las muy buenas; en cambio tienen la facilidad de la comunicación con Lima hasta dos veces al día. De lo dicho se deduce que es á Tamboraque ó á Jauja, adonde se debe mandar á los enfermos que estuvieran en un grado mas avan- zado de tuberculosis, tanto como lugar de cura, cuanto porque así se realiza un aislamiento mas perfecto y se salva del contagio á la familia ó á los compañeros de labor. Refiriéndonos ahora á las tuberculosis cavitarias y á aquellas en qne la ciencia por hoy no puede hacer una cura radical y en que ni siquiera puede intentar una mejoría, lo mas sabio y lo mas huma- no será encerrarlos en las tuberculoserias, en donde pueda tenerse con ellos un aislamiento absoluto; sn éstos lugares, en que si bien es cierto,van los individuos á perecer víctimas de sus males incura- bles, en cambio, por una vida perdida allí, se han economizado mi- les que habrían sido contagiados por éste. Además de la obra de profilaxia preventiva, el dispensario realizaría también ésta obra de clasificación, colocando á los mas peligrosos en lugares mas apartados é instruyendo á los menos pe- ligrosos sobre la manera de hacer frente á los avances de su enferme- dad. El establecimiento de los dispensarios reune un sin número de ventajas, comparado con las pequeñas mortificaciones que ha- brían para los médicos y el público doliente en llevar á cabo ésta la- bor. De tal modo que siendo Lima la ciudad de mas mortalidad por la tuberculosis y vistas las ventajas que ofrece el esta- blecimiento de los dispensarios, agregado á lo que habría de gasto en su instalación, debe emprenderse cuanto antes la obra; vemos que es una necesidad urgente y que el sin número de vidas que esta- mos perdiendo nos obliga a afrontar con tiempo y como es debido, á este terrible flaj elo. La gran empresa de la lucha antituberculosa la debíamos ini- ciar , contando como base el local de la Asistencia pública, como se ha hecho en Buenos Aires; allí la lucha antituberculosa se ha em- prendido con bastante vigor, y, además de que el público ayuda eficazmente á su mayor éxito, los poderes públicos le dispensan todo su apoyo moral y material, dedicándole una cuan- tiosa renta para afrontar sus gastos. En la Provincia de Mendoza de la República Argentina, existe un servicio de la Asistencia Pública, tan bien organizado que no deja nada que desear ; entre las diferen- tes dependencias que tiene,cuenta con un servicio de consultas pa- ra enfermos del pulmón, con una sección de bacteriología para todas las necesidades de la Asistencia; es decir existe un dispensario anti- tuberculoso como una sección de la Institución, como lo son las de Oftalmología, Piel y Venereas, Ginecología, Oto-ringología, Niños, Accidentes, con servicio diurno y nocturno y sus servicios especia- 351 les de Bacteriología, Farmacia y Odontología, además tiene su ser- vicio especial de Partos á domicilio. Nuestro servicio de Asistencia Pública, fundada en Febrero de 1912 por el Gobierno del Sr. Leguia, también cuenta con varias de- pendencias, que han prestado hasta la fecha muy importantes servi- cios, habiéndose atendido en un año largo, á mas de 10, 000 perso- nas en sus diferentes secciones. Hasta la fecha se han establecido en la Asistencia Pública las siguientes dependencias ó Dispensarios: Servicio de Ginecología á cargo del Dr. Luis de la Puente " enfermedades venereas á cargo del Dr. Ricardo Fazos Varela. Servicio de enfermedades de Niños á cargo del Dr. Enrique León García que, á la vez, es Director de la Asistencia. Servicio de Accidentes á cargo de cinco practicantes. Medicina en general á cargo del Dr. G. Jimenes. Además, el Dr. La Puente trata las enfermedades del oído garganta y nariz. Cuenta también con una sección de Bacteriología á cargo del Sr. Guillermo Almenara, estudiante del último año de Medicina. Falta establecer: un servicio de asistencia á domicilio, necesi- dad que se hace sentir cada vez mas, un servicio de Odontología, otro de Oftalmología, uno de Partos y,sobre todo,uno de Farmacia para la gente desvalida y para las necesidades de los distintos servi- cios. Pero lo que mas importa, y lo que con mas urgencia debe esta- blecerse, es un servicio para enfermos del pulmón; es decir un Dis- pensario antituberculoso modelo, que sirva de tipo á los que mas tarde deben establecerse en cada uno de los cuarteles en que está di- vidida la Ciudad. El dispensario modelo mas apropiado á nuestro medio y á nuestras necesidades y circunstancias debe componerse de los si- guientes compartimentos para que pueda llenar debidamente su cometido: Una salita de espera para enfermos Un gabinete de consultas Una habitación, que sirve de cámara oscura para exámenes la- ringoscópicos y nasales . Otra habitación para exámenes bacterioló- cos y pequeñas curaciones. Ademas,otra habitación para el Topiquero y su mujer quienes tendrán á su cargo funciones determinadas, siendo ambos perfec- tamente renumerados. En el dispensario central de la Asistencia Pública habrá una Farmacia bien provista para las necesidades de los distintos dispen- sarios y de la misma Asistencia en sus diferentes secciones. Tratándose del personal de cada dispensario, este estaria com- puesto asi: Un Médico jefe Dos practicantes de los últimos años de medicina Un topiquero 352 El médico jefe lleva todo el control y la responsabilidad de la buena marcha del dispensario, permanecerá en el local la mayor parte del tiempo, según acuerde su reglamento, atenderá en el local de preferencia á todas las personas que se consulten por primera vez destinando el tiempo que permanece en la calle á hacer sus visitas á los domicilios de las personas consultadas, para ver si se cumple con las prescripciones y las ordenanzas dadas para el mejor éxito de las curaciones; al mismo tiempo, observará en la casa de éstos enfer- mos, algunos otros que estuvieran también en condiciones desfavo- rables de salud ó que fueran sospechosas de estar enfermas del pul- món; estas visitas frecuentes á la casa de los enfermos son de una im- portancia incalculable, son en estas visitas domiciliarias que el mé- dico y los practicantes deben hacer derroche de enseñanzas higiéni- cas, tanto en lo que se refiere al aseo personal, como en el de la casa, en los alimentos, etc.; en los domicilios de los enfermos consulta- dos es donde desempeña su mas alta misión el dispensario. Por con- siguiente no se debe descuidar esa importante labor, si se quiere em- prender una verdadera cruzada contra la tuberculosis. Mientras uno de los practicantes realiza las visitas médicas que le ha indicado el médico jefe, el otro, en el dispensario, vá absol- viéndolas preguntas de los enfermos consultados y llevando la es- tadística de los enfermos atendidos y los demás libros concernien- tes al dispensario. Cada enfermo,que sea atendido,debe tener una pequeña histo- ria de la clase de vida que ha tenido y sobre todo la historia detalla- da de su enfermedad, con tal objeto se llevará dos libretas ó carti- llas: una que sea la historia médica del enfermo y otra su historia social. La historia médica comprenderá: Io.-El estudio de los antecedentes del enfermo, tanto heredi- tarios como personales. 2°.-La medida del perímetro toráxico. 3o.-La anotación del peso y de la talla. 4o.-La anotación gráfica de las lesiones pulmonares. 5o.-Los exámenes de las funciones de la respiración, circula- ción, digestión, renales y cutáneas. 6o.-Exámen laringóscópico y de la espectoración. Esas libretas tienen importancia, porque las indicaciones historiadas que ellas contienen, dan completa idea al médico del enfermo que trata y lo orienta para sujetar sus consejos hi- giénicos y su curación, según las variantes que presenta la enferme- dad, en vista de los efectos obtenidos con el regimen prescrito; un enfermo como el tuberculoso, que tiene larga duración, tiene tam- bién muchas alternativas en su enfermedad, ya sea en el camino de su mejoría ó de su gravedad, por tal razón estas libretas ó cuadros bien llevados, son bastante ilustrativos. Cuando el médico vaya á ver al enfermo consultado, debe dar las mayores enseñanzas posibles para el mayor éxito de la curación, así como también debe imbuir la idea de la curabilidad del mal, si se cumple con las prescripciones higiénicas, alimenticias y medicamentosas recomendadas; es decir que la tuberculosis es una 353 enfermedad muy contagiosa, pero evitable y curable, si hay buena higiéne en la persona y en el domicilio. r Uno de los puntos mas importantes de la enseñanza del médico será describir al enfermo todos los peligros que hay en los esputos, sobre todo si éstos son arrojados al suelo, la facilidad de propagarse por medio del polvo de las calles; hay que hacerles ver la necesidad y conveniencia de tener siempre una escupidera de bolsillo, que debe ser desinfectada todos los días con lejía de soda ó formol. Seles hará comprender á los enfermos los efectos del alcohol. Si les dá aveces más fuerzas, trae también otros trastornos más se- rios, que es necesario evitar, más les valiera emplear ese dinero en una buena alimentación. Otro punto muy importante que se recordará siempre á un tuberculoso, es la necesidad de que viva en una habitación más aseada, si la que tiene es deficiente, y adonde penetre la luz del sol; así como la inconveniencia de respirar el aire de una habita- ción donde duermen muchas personas. Otros muchos consejos de medicina preventiva le serán sumi- nistrados, por los encargados de ejercer una vigilancia inmediata en el domicilio de los enfermos. La libreta ó cartilla social es también un cooperador muy im- portante para la asistencia de los tuberculosos; un dispensario sin éstos datos tan importantes no pude llenar perfectamente su mi- sión. Con tal objeto, se cuenta con ciertos individuos que están en • cargados de tomar éstos datos; éstos individuos llamados pes- quizadores, están á la cabecera del enfermo, desempeñando la mejor obra de profilaxia antituberculosa con los datos que van obteniendo diaria y pacientemente, y por eso el personal que lo constituye debe ser el más competente y el más preparado para éstas cosas; deben ser personas casi educadas para este objeto y que estén précticas en la sagacidad y el buen método para arrancar datos de tanto valor para la eficacia del tratamiento; fué ésta la razón por la que el gran Calmette daba á éstos pesquizado- res la más grande importancia, al extremo de decir que era lo mejor que podía tener un dispensario. Este interrogador de domicilio debe no solo averiguar sobre la familia del obrero, sino también sobre los hábitos de sus miembros; en las fábricas ó talleres donde trabaje, averiguará cuales son sus costumbres ó hábitos, cuales son sus constantes amigos, qué cos- tumbres tiene, qué lugares frecuenta. Debe tomar datos minuciosos de las condiciones higiénicas de los locales donde trabaja y si la ocupación es ó nó nociva á la salud de estos; si el tiempo que trabaja es superior á las necesidades fisio- lógicas de la alternabilidad del descanso y del trabajo. En cuanto al enfermo, entre otros datos, debe averiguar; su profesión, su salario, si hay proporción entre el salario que percibe y los gastos que puede tener con su familia,si ésta es numerosa ó si tiene otras entradas más; sobre su alimentación conveniente, será bueno averiguar si ésta es abundante é higiénica y si la acompaña con mucha bebida alcohólica ú otras sustancias. 354 Debe también averiguarse las relaciones del enfermo con las so- ciedades mutualistas, las oficinas de beneficencia y las sociedades de caridad. Obtenidas éstas preguntas medico-sociales,el jefe del dispensa- rio formará su juicio sobre el enfermo que tiene y la clase de profi- laxia que habrá que emplear,asunto de gran interés para el enfermo, para su familia, para sus compañeros de trabajo y para toda la so- ciedad en general, porque la curación de un individuo tuberculoso, representa un peligro menospara la sociedad una vida más, utiliza- ble. Un punto importante para la profilaxia preventiva, es el exá- men minucioso de todos los miembros de la familia, pues entre ellos podrían haber algunos con tuberculosis incipientes, y que, por tanto, necesitan los auxilios del dispensario y muchos,tal vez,merecen un aislamiento mas completo; si no se toma ésta medida del exámen general, podría cometerse el error de creer sanas á personas que ya tienen el gérmen encima, y que, por lo tanto, son peligrosas para la sociedad; estas personas,á quienes se les permite que trafiquen en la calle, vayan á los talleres, fábricas, etc. teniendo el bacilo de Koch en su organismo, se les debe recluir en los sanatorios ó someterlos á una vigilancia inmediata y frecuente. Por estas razones, es que los jefes de los dispensarios deben estar instruidos sobre las enseñanzas y consejos que deben dar á estos enfermos; algunos podrán trabajar muchos nó, otros deberán cambiar de ocupación, todas estas so- luciones deben ser dadas por los jefes médicos, pues la mayoría de los enfermos procederían inconcientemente, agravando cada vez mas sus males. Condición indispensable para emprender una obra de ésta na- turaleza es contar con bastantes recursos, mucho más, tratándose de emprender verdaderamente la lucha antituberculosa, pero debe- mos decir, puede el Estado disponer de recursos para establecer dis- pensarios en los siete cuarteles de la ciudad como nos proponemos? Se puede decir que nó, si nos atenemos á nuestro presupuesto que no fija partida para estos gastos, pero también debemos decir, que tratándose de una reforma indispensable en bien de la salubridad pública y de disminuir la inmensa mortalidad que tenemos por tu- berculosis y que aumenta cada día, está obligada á emprender la instalación de esos institutos encargados de arrancar muchas vidas del borde de las tumbas. Por otra parte,es tan poco relativamente lo que habría que gas- tar para llevar á debido efecto el cumplimiento de una necesi- dad tan imperiosa, que no valdría la pena discutirla, si considera- mos los inmensos beneficios que traería para el público doliente y para la sociedad entera. Ofrezco á la consideración de las autoridades que velan por la sa- lud pública, un bosquejo de presupuesto de lo que costaría á la Na- ción la instalación de un dispensario. Por él podemos ver que muy pequeña sería la cantidad que desembolsaría el Estado para estable- cer les siete dispensarios que proyectamos en los distintos barrios del tan mortífero Lima. 355 El personal médico del dispensario podría estar compuesto de esta manera: Un médico, jefe del dispensario al mes Lp.20 Dos practicantes á Lp. 8c|u " 16 Un topiquero que en compañia de su mujer, formarían parte del personal auxiliar, siendo ambos rentados y ocu- pándose de la higiene y los servicios del dispensario, al mes " 10 Son Lp.46 A cuyo gasto habría que agregar: Alquiler del local. Lp. 5 Material de curación " 1 Alumbrado, agua y otros gastos " 1 Publicaciones, y útiles dados á los enfermos "7 Total Lp.60 No consideramos los gastos de instalación,que podríamos apre- ciar en una cantidad do 40 Lp. De tal modo que con un gasto total de Lp. 100 se habría salva- do el asunto económico para instalar un dispensario, que pudiera ser el tipo para todos los demás. Habilitando á cada uno de los cuarteles de la ciudad con un dispensario, tendríamos Lp. 700; y un gasto mensual de Lp. 60. por cada dispensario Establecidos los dispensarios en el número y forma propuestos y con el personal y gasto indicados, llenarían una necesidad hace tiempo sentida y constantemente reclamada en todo país mediana- mente civilizado; mas tarde cuando las condiciones del erario nacio- nal sean holgadas, se podrán ampliar estos .establecimientos, intro- duciendo, al mismo tiempo,otras mejoras indispensables y que estén en armonía con los adelantos de la profilaxia moderna; es de adver- tir que una de las primeras modificaciones que debe guiar toda re- forma, es el aumento del personal, con el objeto fundamental de ha- cer visitas domiciliares, á fin de sustraer de la circulación el mayor número de tuberculosos evitando, asi, una causa mayor de conta- gio; al mismo tiempo Con ese aumento de personal se intensificará la educación higiénica en las masas populares y se hará conocer la obra benéfica de los dispensarios á fin de que sepan también donde acudir cuando se crean acometidos por los primeros síntomas de la tuber- culosis. Pero es indudable que la mayor preocupación de las institucio- nes científicas, la Sociedad de Beneficencia, la Facultad de Medici- na, el Gobierno y los Legisladores debe ser, ante todo y sobre todo, que se dé la ley de la Declaración obligatoria de la tuberculosis, sin la cual, como hemos dicho repetidas veces, no puede haber profila- jaxia posible. 356 CONCLUSIONES Como conclusiones de éste trabajo debo exponer lo siguiente: 1°.-- Que es necesaria la instalación inmediata de dispensarios, como medio de disminuir la mortalidad por tuberculosis. 2o.-Que para que los dispensarios puedan llenar debidamente su misión, es indispensable dar la ley de la declaración obligatoria de la tuberculosis. 3o.-Que el mejor medio de disminuir el gran porcentaje que da la mortalidad por tuberculosis en Lima, es el de establecer una profilaxia activa é intensa. 4o.- Que para evitar, la propagación humana del bacilo de Koch es condición indispensable el enclaustr amiento de los tu- berculosos cavitarios, en tuberculoserías instaladas en una isla ó en cualquier otro lugar donde puedan haber un aislamiento absoluto. 5o.-Que para las otras formas de tuberculosis lo conveniente es enviar á ios enfermos á los sanatorios,hospitales marinos, asilos para niños y asilos agrícolas, según las exigencias de la enfermedad. 6o.-Que se establezca en la Asistencia Publica de Lima, y como una dependencia de ella, un dispensario antituberculoso modelo. , oh 10 ■ II Prophylaxia da Syphílis e das doencas venereas Por el Dr. Werneck Machado, de Rio de Janeiro (Brazil). . . I . Distinguido pelo 3.° Congreso Medico Latino-Americano reu- nido em Montevideo em 1907, com a nomeapáo de; vogal para os Estados Unidos do Brazil, da Liga latino-americano contra as doenpas venereas e a syphilis, apressei-me em enviar ao respectivo presidente, o distincto e benemérito Sr. Dr. Emilio R. Coni, a seu pedido, urna carta relatando o que se tem feito entre nós com o fim de combatir taes flagellos. Na referida carta, a proposito do que preceituam os nos- sos regulamentos militares, nesse particular, eu disse; 357 «Como em todos os paizes, no Brazíl nao tem faltado quem se haja batido, com mais ou menos ardor,contra os maleficios causa- dos por essas enfermidades, inscrevendose cheio de fé, entre os le- gionarios da santa cruzada. Com este intuito, projectos em grande numero tem servido de base para discussoes (apaixonadas sempre, como alias em toda a parte onde esse assumpto se apresenta), quer em associapóes e congressós médicos, quer no parlamento e na im- prensa. A descrippáo de todos elles e dos respectivos debates, me sería impossivel registrar neste momento. «Urna cousa, entretanto, tem sido patenteada nessas discussoes: a impossibilidade da adopp'áo de medidas geraes bascadas na cha- mada «Regularmentapáo»,per la difficuldade em harmonisar as leis necessarias á sua execupáo com a letra da nossa constituipáo, onde o principio das liberdades' individual e profissional constitue for- tissima barreira». «Por esse motivo e por outros de ordem moral, a regulamenta- pao da prostituipáo, como base de prophylaxia da syphilis e das doenpas venereas, poucos defensores convictos tem logrado arregi- mentar, entre nós;- sendo a sua minoría, nos encontros apontados sempre vencida pelos abolicionistas, apparelhados nao só daquelles argumentos, como .tambem de alguns de ordem scienrtifica e senti- mental já por demais condecidos para que eu aqui os reproduza. «Assim, nenhuma medida directa existe, entre nós, neste par- ticular, apezar da grita levantada de vez em quando por alguns membros da classe medica, que aínda no ultimo Congreso Scien- tffico Latino-Americano aqui realisado (Agosto de 1905) offereceu, por intermedio do Sr. Dr. Theophilo Torres, com approvapáo da Secpáo de Medicina Publica, um projecto cujas conclusoes se en- contrafn no tomo VII do Relatorio Geral, pag. 52». «A acpáo dos nossos dirigentes tem sido, por óra, toda indirec- ta pondo em execupáo a repressáo do trafico de mulheres brancas pela adhesáo ao accordo respectivo, assignado em 1904 em Paris, entre varias potencias, incluindo os caftens entre os criminosos pas- siveis de expulsa© do territorio nacional, e medidas policiaes rigoro- sas contra o proxenetismo, as casas de devassidáo, as hospedarias, etc. donde as menores, por ventura ahi surprehendidas, sao retira- das e internadas em asylos apropiados » E é nesta situapáo que ainda se encontra, na época actual, o nosso paiz, concernente ao magno problema. Descuidada por par- te dos poderes públicos, grapas a considerapóes da ordem das que referi,a prophylaxia da syphilis e das doenpás venereas, estou con- victo, nao será, entretanto, urna realidade sem urna accáo official e enérgica semelhante á exigida e posta em pratica paraos outros ma- les sociaes. Nao se poderá negar o valor que Ihe empresta a propaganda desenvolvida pelas Sociedades de Prophylaxia Santitaria e Moral Tenho, pórém, dessas associapóes, ja pratica bastante para Ihes po- der aquilatar a funcpáo a que se acham adstrictas no mais compli' cado e complexo dos problemas inscriptos ñas paginas da hygiene- social. Por muito cotados que eu reconhepa os seus beneficios, pen-, 358 so entretanto que jamais seus fins seráo preenchidos de urna forma cabal, positiva, pratioa, sem a collaborapáo directa e ostensiva da autoridade legislativa. Embora ausente, no programma da V Congreso Medico Latino- Americano, o thema da Prophylaxia da Syphilis e das doen^as ve- néreas, nao julgo descabida a provocapáo de urna discussáo nesse sentido e, offerecendo para tal fim, como base, estas modestas lin- has, pepo antecipadamente a sabia Assembléa desculpas pela ousa- dia em tal iniciativa. Provocada recentemente nova discussáo, na nossa Academia de Medicina, sobre esse assumpto, exhortei- a a que nao mais se per- mittisse urna contingencia de ver registrado em seus annaes um vo- to anodino e platónico, em meio da justa grita geral que, em estri- bilho unisono, reclama insistentemente providencias contra o pro- gressivo alastramento da syphilis e das doenpas venereas entre nós. Parte mínima nesse voto, inspirado ñas idéas entáo predomi- nantes, de um intransigente abolicionismo, pensó hoje que questoes como estas nao podem ser resolvidas sob um só e mesmo criterio em todas as épocas, sabidas como sao, por todos, as relapoes de depen- dencia que as fazem acompanhar de perto, como corollario, o movi- mento evolutivo das sociedades, para cujos rápidos progressos sao requeridos fatalmente meios de defeza correlatos. Ante o problema que nos preocupa, o qual contem no seu bojo a meu ver, o maior dos flagellos da humanidade, nao se me afigura descabido o simile com o que se observa na arte da guerra, onde as preoccupapoes de defeza, desenvolvendo armas de um poder des- truidor cada vez mais refinado, constituem o único meio capaz de evitar essas hecatombes estúpidas e inglorias, geradas, na maioria das vezes, por pretextos inconfessaveis. A syphilis e as doenqas venereas constituem um grupo de enti- dades nosologicas cujo poder nefasto, de dia para dia cada vez mais se accentuando, estáo exigindo hoje armas de defeza de accórdo com a tempera de seus meios offensivos e com os progressos da so- ciedade, cujas educapóes hygienica e moral nao se pautam hoje pe- los mesmos principios de éras em que noqóes outras, inteiramente primitivas, davam a nota. E ninguem pretenderá negar, n'este particular, os avanzos conquistados, cujo aquilatamento sente-se na submissáo passiva com que sao respeitadas leis as mais rigorosas e excepcionaes, desde que o «pela sáaude publica» as justifique. De longa data vem constituindo urna das minhas maiores preo- ccupaqoes o estudo deste problema; e o exercicio ininterrupto da especialidade , da qual constitue elle urna dependencia, por espado de um quarto de seculo, ao lado da observado e do estudo sobre o que se passa em outros centros, facultando-me acompanhar de per- to as diversas phases de sua marcha, collocam-me em situagáo de me julgar, sem pretenfáo, melhor orientado, para emittir hoje vo- tos que, contrariando alhguns dos anteriores, offerefo como a ex- pressáo de urna forpa evolutiva fatal. A resolucqáo do problema da prophylaxia da syphilis e da doenqas venereas depende, convem frisar, das tres entidades repre- sentadas pela medicina, pela jurisprudencia e pela moral. 359 Quanto a ultima, tanto pode ella ser exercida pela segunda co- mo pela primeira e aínda por corporapóes outras cuja incumbencia constitue a sua propria razáo de existencia. Discutir o que cabe exclusivamente aos cultores da segunda como médicos,. . . Jalemos com firmeza, sem preoccupapóes oppo- sionistas nem pretenpóes a polemista: Si urna autoridade policial julgar, para o conveniente exercicio de sua missáo, dever estabelecer urnas tantas leis destinadas a im- pedir o transvio de urna parte de seus jurisdicionados, em cujos ac- tos e modos de vida ella sente constante motivo de desordem mate- trial e moral, como nos poderá isto importar, a nós médicos? Como parte integrante da sociedade, certamente só louvores merecerá tal intenpáo, que a beneficiará, reprimindo a vagabunda- gem e a immoralidade. Em face, porém, dos principios cuja singu- laridade de designios só n'uma trapa deve firmar a execupáo de nos- sos compromissos missionarios, nao se me afigura descabido o en- sejo para, ao lado de taes louvores, algo offerecermos de nosso prestigio, na esperanpa de, assegurando táo elevados intuitos,mais um pretexto ahi descortinarmos para o exercicio de nosso sublime mandato. E o regimen, denominado regulamentapáo da prostituipáo, pensó nao dever, em absoluto, ser repellido pelo medico verdadeira- mente conscio de sua missáo cuja nobreza e cujo valor residem na obrigapáo de procurar exercel-a onde quer que encontré solicitapáo; e si ha inimigo que mais arreganhos justifique a multiplicapáo de seus esforpos,é sem duvida o representado pela syphilis e pelas doen- pas venereas, cujo maior centro de diffusáo é assás conhecido por todos, grapas a urna ostentapáo inilludivel. Sou de opiniao, hoje, de que todas as armas capazes de combatir os maleficios de taes doencas podem e devem ser aproveitadas. Os argumentos destinados a demonstarar a inexequibilidade de tal regimen, como meio prophylatico, só encontram justificativa na forma defeituosa de sua execupáo. E veso antigo d'aquelles que combatem á outrance tal regimen, bordarem seus argumentos em volta de tres principaes elementos, que, positivamente primordiaes, sáo apontados como inexequiveis, contraproducentes e injustos: a legalisapáo de urna profissáo de natureza degradante e immoral, a fallibilidade das medidas prophy- laticas e a unilateralidade da legislapáo. Eu tambem, como disse, já formei n'esse grupo, embora sem o exaggero de urna argumentapáo pretensamente irreductivel. Convicto hoje da impossibilidade de argumentos capazes de en- cobrir o que, de facto, á revelia da sociedade, já se Ihe impoe como real conquista, e cujas raizes cada vez mais se fortalecem, grapas ao valioso alimento fornecido por urna verdadeira mentira convencio- nal, prevejo para um futuro bem próximo a necessidade premente de urna legislapáo com os proventos e onus que Ihe couberem. Náo procedem os argumentos estribados no facto de alguns pai- zes terem supprimido taes leis após alguns annos de experiencia. A isso foram compellidos antes por defeito, incerteza ou dubiedade na fórma de execupáo, do que em real convicpáo de absoluta inutilida- de ante os fins coliimados. Assim como náo creio, de accórdo com 360 observares isnsuspeitas, melhor successo conseguir a libérrima Inglaterra, aventando formulas as mais rigorosas e draconianas, pu- ramente legistativas, em substituipáo ás abolidas, sob o rotulo de «policía de costumes» ou «repressao da immoralidade», visando a su- ppressao do ceboche e da prostituicao. N'esta questao de prophylaxn da syphillis e das docncas vene- reasé preciso, antes de tuda, áquelle que se dispuzer a estudal-a e algo desejar deduzir com o fito sanitario, enfrental-a desprovido completamente de qualquer sentimento de mal cabida e affectada ingenuidade ou de apparente pruderie. Nao vos tomarei tempo reproduzindo os últimos projectos apresentados ao Parlamento inglez sobre os porotectores de lupana- res (souteneurs, dos francezes),-a procurapáo e as casas de debo- che. Sem indagar como estas leis sao applicadas na Inglaterra, paiz onde dizem que as leis sao leis de verdade, transportemol-as para o nosso meio, onde urna verdadeira anarchia permitte, em toda luz, a mais desenfreada liberdade de deboche e de prosti- tuipáo, e é de vér os assomos de indignaqáo de urna opposiqáo cujo primeiro argumento baseiase na necessidade que para isso haveria da. . . . revelaqáo de profissóes impúdicas, vergonhosas e inqualifi- caveis e de desrespeitar o principio sagrado da liberdade individual! No emtanto, no intimo, ninguem ha que negue a necessidade de taes leis repressivas pois que todos reconhecem oriundo desse meio vergonhoso, impúdico e inqualificavel, o maior, sináo o princi- pal contingente para a propagaqáo da syphilis e das doenqas vene- reas. Deixemos, pois de mal cabidas ingenuidades e de fingidos pu- dores, si quizermos enfrentar seriamente o maior dos males que to- dos reconhecem directa e indirectamente constituir urna das pri- meiras causas de lethalidade e degenerapáo universal. Para isso, impossibilitados de encontrar n' urna só formula, que a complexidade do problema nao permitte, urna soluto cabal, absolu- ta, porque nao acceitarmos o pouco que cada urna dellas possa offerecer? Nao se me antolha total a carencia de elementos atribuidos á regulamentapáo para a prophylaxia que desejamos. E praxe velha, aqui como alhures, nestes momentos, buscar-se ñas leis regulamentares da Franpa documentos pró ou contra, para a discussáo do assumpto e, facto interessante, aquelles que assim o fazem, esquecendo a circumstancia de que taes leis foram organiza- das para aquelle paiz, cujo meio destaca-se, em todos os sentidos, de outros quaesquer, nao querem comprenhender a possibilidade de urna adaptaqáo sob moldes adequados aquelles em que vivem. Accresce a circumstancia d'esse regimen francez, táo malsina- do por grande numero, achar-se prestes a ser substituido por outro, moldado em principios mais liberaes, humanitarios e consentaneos com a época, e cuja execuqáo melhores promessas encerra. Sendo eu um dos primemos a reconhecer defeitos radicaes nelle como nao ha muito tive ensejo de escrever, nao poderei levar a minha critica a ponto de desconhecer que ñas «tendas» onde se acham encerradas aquellas cuja profissáo pode ser fiscalizada-ñas casas de tolerania, emf'm, nao pouco comsiga a medicina. 361 Com todos os seus defeitos, reconhecidos, alias, pelos, proprios regulamentaristas francezes, é fácil provar que nao é de taes casas que á populaqáo parisiense e á que, attrahida pelos deslumbramen- tos de tal centro, com elle concorre em numero talvez igual ao usu- fructo de sua vida maravilhosa, provem a maior quota nos desastres fornecidos pela «Avaria» ou a «Naisserose». Aquellos que se quizerem dar ao trabalho de percorrer as es- tatisticas, todos os annos organisadas pelo Sr. Dr. L. Butte, me- dico do Dispensario de Salubridade da Prefeitura de Policía de Pa- ris, torna-se facilima essa verificaqáo. Eu poderia transcrever esses dados completos, sobre a fiscali- zapáo medica das meretrizes nessa cidade, durante cerca de 20 an- nos, nao o fazendo para nao abusar de vossa generosidade. Limitó- me a resumir o que nos fornece o relatorio do referido clínico sobre o anno de 1911, ultimo publicado. De Janeiro a Dezembro foram feitas 15.783 visitas ás casas de tolerancia, onde se acha a primeira categoría das submissas: durante todo o anno nenhum caso de syphilis ou de doenqa venerea foi ob- servado ñas moradoras dessas casas. Ha dez annos, escreve o Dr.Bu- tte, esse resultado tem sido mais ou menos igual. Nao significa isto qu estas mulheres estejam ao abrigo do contagio. Seria absurdo. Prova apenas que quandos ellas se senten doentes deixam a casa antes da visita, cessam de se prostituir e váo se fazer tratar no Hospital ou em suas casas até o desapparecimento dos acciden- tes contagiosos. Nao se pode pedir mais sob o ponto de vista da prophylaxia! Em 5.339 submissas, da 2a. categoría, isto é, morando em casas isoladas, foram feitas 41.576 visitas, encontrando-se 38 syphiliticas e 55 com doenqás venereas e sarna. Ñas que foram presas por falta ao exame ou por infrappáo aos regulamentos policiaes,- 135 com syphilis. Cifras mais ou menos iguaes ás observadas ha urna dezena de annos. Morbilidade 3,2% em 1911 e desde 1909 oscillando entre 2 e 4% Foram presas durante o anno de 1911,3,201 insubmissas, ñas quae se fizeram 4.439 exames, dando em resultado a verificapáo de 220 com syphilis e 741 com outras doenqas venereas (7,4 %). (Nos 5 annos anteriores a 1910: 12, 2%, 11, 4%, 15,1 %, 22,4%, 18, 9%). E assim explicada a melhora da porcentagem observada em 1911: desde Julho de 1910 está em pleno vigor a lei de 11 de Abril de 1908, concernente á prostituiqáo de menores, que havía sido pro- rogada. As menores abaixo de 18 annos nao podem ser presas, só o podendo ser as maiores dessa idade, as únicas que sao actualmente •submettidas á fiscalisaqáo medica. A porcentagem, baseada táo só- mente nestas,nao pode dar o numero real de casos de syphilis ñas in- submissas,pois é sabido serem as menores de 18 annos as que, pela maior procura, e pela lei isentas de impecilio, as que mais propagam a syphilis e as doenpas venereas. Estas espalham ha dúos annos, taes molestias sem temor, sem obstáculo. A policía nao pode inter- vir para impedir tal cousa. E como se explica a melhora apparente Aerificada em 1911 no estado sanitario das insubmissas. 362 A melhora apparente, accrecenta o Sr. Dr. Butte, na porcenta- gem actual, trará como consequencia urna aggravaqáo correspon- dente do estado sanitario da populando parisiense. Tal vez seja por isso que a syphilis tenda a augmentar em 1911 na forpa militar (gouvernement) de París. De 6 ou 7 % no máximo, durante os últi- mos dez annos, subiu em 1911 a 8 | % De accórdo com a observando do Dr. Butte, estáo as do Sr. Dr. Le Pileur e de todos os médicos do Dispensario Toussaint-Bar- thelemy e do Hospital St. Lazare. Do que acabo de referir, deduz-se que nao procedem, em abso- tluto, os argumentos tendentes a apontar como improductivo o exa- me medico suystematico adoptado pela regulamentapáo franceza. Por mais defeituosa que ella seja,em seu conjuncto, nao se po- de, em consciencia, contestar o valor de taes exames systematica- mente instituidos para esse grupo de mulheres, ás quaes a posse de urna «carta de matricula ou profissao», espotaneamente adquirida (ninguem me convence que essa «carta» possa ser acceita violenta- mente),equivale ámelhor garantía contra as probabilidades de qual- quer dolo. Se nao ha duas opinióes em desaccórdo, desde que se procure encarar pelo lado moral ou social tal profissao, o seu progressivo desenvolvimento, que é um facto, ninguem tambem terá a vellei- dade de se suppór capaz de impedir ou mesmo deter. Si assim é, por- que nao se procurar formulas minoradoras de suas numerosos male- ficios, dentre os quaes, sem duvida, sao apontadas a syphilis e as doenqáas venereas, cujos resultados, desafiando concurrencia, ac- centuam-se através geragóes e geragbes inteiras, sob múltiplos estig- mas, cada qual mais grave e indelevel.? E triste, realmente, dentre as formulas aventadas, a que se traduz no estabelecimento desses centros denominados «casas de to- lerancia», únicos, entretanto, a meu ver, onde a medicina pode, com melhor seguranza, por em effectividade, directamente, os recursos offerecidos pela relativa prophylaxia, chamada publica. Mas, será possivel fazer desapparecer a «casa de tolerancia?» Nao é debalde que a praxe estabeleceu, neste estudo attinente á prophylaxia da syphilis e das doenpas venereas, a maior busca de elementos, no regimen adoptado pela Franqa. Nenhum paiz outro de tacto, com mais affinco e interesse, tem procurado aprofundal-o de sorte a nol-o apresentar sob todos os seus múltiplos aspectos, já esmiupando os pontos de vista relativos a seu meio,já procurando pe- netrar nos que se Ihe offerecem em térras alheias. A mésse enorme de documenrtos archivados, nos quaes se patenteiam os mais valio- sos intuitos elucidativos sobre o magno problema, justifica tal pra- xe. No que concerne á questao das «Casas de tolerancia», é impor- tantíssimo um documento apresentado á Commissáo extraparla- mentar presidida pelo Sr. Hennequin. 363 O Ministro, desejando saber qual era a opiniáo dos Maires das grandes cidades de Franca, relativamente a ellas, dirigiu-lhes (só- mente aos que funccionavam ñas cidades de mais de 10.000 almas) o seguinte questionario: I.- As «casas de tolerancia» sao uteis, necessarias, indispensa- veis? II-Sua supressáo acarretaria inconvenientes serios, e quaes? III-Que pensaes da liberdade concedida ás mulheres de se associarem, para o exercicio em commum da prostil-uipáo, em urna casa ou appartamento, «sans ten antier ressemblant, par quelque coté, ou tenancier actuel» e sem que subsista nenhum élo com a auctori- dade municipal ou policial? A esse questionario responderem 87 maires, representando cer- ca de 2.000.000 de almas, dos quaes,74 se manifestaram partidarios das casas de tolerancia e apenas 13 mais ou menos hostis, fazendo, porém acompanhar suas respostas de algumas reservas. l.° QUESITO As casas sao uteis 14 maires As casas sao necessarias 28 maires As casas sao indispensaveis 32 maires Total 74 maires 2.° QUESITO A supressáo das casas seria: funesta, deploravel, perigosa 66 maires Pelos seguintes motivos: Comprometteria a saúde publica • 35 maires Augmentaría a prostituipáo clandenstina 21 maires Favoreceria o augmento dos gastos de bebidas alcoolicas 19 maires Multiplicaría os caftens 15 maires Offenderia a moralidade publica 11 maires Desenvolvería o recrutamento 1 maires Prejudicaria as menores 4 maires 3.° QUESITO A liberdade de associapáo de mulheres, com fins de pros- tituipáo, é considerada como: desastrosa, inadmis- sivel, muito perigosa 71 maires Pelos seguintes motivos: Comprometteria a saúde publica, a moralidade a segu- ranpa publica 42 maires As casas se encontrariam reconstituidas, de tacto, sem as mesmas garantías, O mantenedor nao desappa- receria. A explorapáo da mulher nao cessaria, aug mentaría mesmo 24 maires 364 O numero de mantenedores augmentaría 11 m aire O trafico de brancas e sobretudo de menores seria favo- recido 9 maires O roubo se multiplicaría 7 maires Nao me parece de somenos valor tal documento e, como disse, si 13 Maires se manifestam hostis ás casas de tolerancia, todos elles offerecem reservas, reservas estas relativas á necessidade do exa- me medico obrigatorio, sob registro, ou matricula das mulheres que fbrem dadas ao meretricio! Com o Sr.Dr. Butte, eu pensó que «a casa publica merece repro- vapáo, o proxenetismo é urna cousa odiosa, porém como é táo im- possivel fazer desapparecer os logares onde se prostitue como a pro- pria prostituipáo, mais vale fiscalizar esses logares, para os tornar menos nocivos,'do que ignoral-os». «Espera-se que, punindo o proxenetismo, diz elle, chegarse-á a supprimir a casa de prostituipáo. Desgraciadamente os factos ahi estáo para provar o contrario. Na Allemanha, onde desde 1870 o proxenetismo é condemnado, as casas de tolerancia continuam a existir como no passado. «O Codigo Penal allemáo com effeito, desde 1870 acreditava poder supprimir as casas de prostituipáo pelo seu art. 180. seguinte: «Quem quer que, habitualmente, ou para d'ahi tirar proveito, facilite o deboche, seja nelle intervindo, seja o fornecendo ou Ihe fa- vorecendo occasioes, será punido com prisáo como proxeneta e po- derá, além d'isso, ser privado dos direitos civis e entregue á vigilan- cia da Policía». «Apezar desta lei, as casas de tolerancia persistem na Alleman- ha, como o prova a nota seguinte,dirigida pela policia de Berlim ao Sr. Hennequin, o distincto sub-director do Ministro do Interior: «De facto, as casas de tolerancia subsistem, com algumas modi- ficapoes, ñas diversas cidades da Allemanha, apezar da interdicpáo de que foram affectadas pela lei e ainda que sua existencia seja ne- gada algumas vezes officialmente. A Policia obriga as mulheres prostituidas a entrar para as casas de tolerancia e a morar ñas rúas especialmente destinadas á Prostituipáo». {Nota communicada aoSr. Hennequin.-12.aSessáo daCommissáo Extra-Parlamentar) «Na Inglaterra, o resultado é o mesmo, apezar da lei severa que interdiz estas camo (cosas já tive occasiaáo de referir), e, como o declarou o Sr. Hennequin á Commissáo Extra-Parlamentar, «in- dependentemente de numerosas casas de «rendez vous», chamadas «Accommodation», existem na Inglaterra muitas casas publicas de deboche». Li, algures, que nos paizes escandinavos, onde experimenta-se urna nova lei instituindo a notificapáo compulsoria dos casos de taes enfermidades, em Christiania, onde a regulamentapáo já havia sido abolida, a syphilis e as doenpas venereas tém diminuido, ao contra- rio do que se dá em Stockholmo, onde ainda existia aquella provi- dencia. Para que se posa bem ajuizar do estado de taes cousas na- quellas frígidas regióes, cujos progressos as collocam na vanguarda 365 dos paizes mais civilisados, eu ponho sob vossas vistas as palavras do Sr. Dr. Joston Vorberg, de HaNNovER, constantes de urna car- ta dirigida ao Sr. Dr. Butte de París. «A suppressáo da regualamentapáo na Dinamarca é, como sa- béis, a obra desse famoso Alberti, que se encontra agora em de- tenpáo preventiva, A visita sanitaria foi supprimida pela lei de 30 de Marpo de 1906, entrando em vigor em l.° de Octubro do mesmo anno. Resultado.- Casos de doenpas venereas assignaladas pelos mé- dicos: 1905 6.666 1906 7.065 1907 8.383 1908 10.249 Infecpdes syphiliticas. 1905 1.277 1908 2.484 Em Copenhague, 11 dispensarios com tratemento gratuito es- táo á disposipáo dos «Avariados». Resultado.-o numero de homens venereos que vém á consulta duplicou, ao passo que o numero de mulheres doentes que para elle se dirigem diminuiu demetade. O mesmo facto se produziu na Italia depois da «abolipáo» em 1888. Os homens doentes se fazem tratar, as sacerdotisas do amor semeiam por toda parte a syphilis, descui- dosas de seu estado de saúde. Por occasiáo de urna sessáo da Socie- dade dinamarqueza de Prophylaxia, o Sr. Cold, assessor do Tribu- nal Criminal, declarou que a lei de 30 de Marpo de 1906 era o mais de- sastrado compromisso que Alberti pode tomar; a prostituipáo flo- rescia em Copenhague peior do que nunca O inspector de policía Schopelem Larsen relata observapoes que illustram o estado ac- tual de Copenghague. Entre outras: tres irmas vém a Copenhague para procurar emprego. A mais velha com 20 annos, a segunda com 18, a mais mopa com 15. A mais velha e a segunda sao seduzidas e infeccionadas. A mais mopa se prostitue noite e dia para prover ás necessidades de suas irmas doentes; demais esta menina sus- tenta um protector (?)». Entre as opinioes de maior vulto nestes assumptos ninguem pode desconhecer a do venerando professor Fournier, que decla- ra, baseado em sua inegualavel experiencia, que «a casa de tolerancia offerece o que se pode chamar um mínimo de nocividades. Assim tam- bem muitos médicos militares, entre os quaes se destaca o Dr. Cot- tear (medico inspector), que diz: a prostituipáo constitue urna sal- vaguarda para o meio honesto das classes populares. Por toda par- te em que ella nao existe, o numero de raparigas seduzidas e casaes desorganizados augmenta. O facto é, sobretudo, posto em evidencia ñas pequeñas cidades providas de guarnipoes importantes. «Em igual caso, a casa de tolerancia bem fiscalizada parece, afi- nal, apezar de sua reputapáo vergonhosa, o meio o mais decente e menos perigoso, o que consegue melhor a garantía daquelles que a frequentam e os interesses moraes das populapoes operarías, espe- 366 cialmente das cidades de fraca importancia. (Dr. Cottear, medico inspector. Sessáo de 27 de Janeiro de 1906, da Commissáo Extra- Parlamentar dos costumes)». Resumindo esta primeira parte das minhas despretenciosas considerapóes, pensó que, no momento actual, do estudo desapaixo- nado da regulamentapáo, da prostitupáo, nem todas as deducpóes concorrem para concluir com aquelles que continuam a encaral-a falha, em absoluto, de elementos beneficiadores. A sua contribui- páo prophylatica, em consciencia, nao poderá ser contestada daque- 11a forma, desde que urna conveniente orientapáo seja firmada so- bre bases racionaes,de accórdo com principios e leis insophismaveis. Para isto basta entregar a sua execupáo a compeetencias, quer scientificas, quer moraes. Accuse-se antes aos desvíos oriundos da falta de tal observancia,por parte dos executores desse regimen, do que da inutilidade total delle. E a esses desvíos, por incompetencia profissional ou policial, sómente a elles, que o augmento da decantada prostituipáo clandes- tina (?), contrastando com a reducpáo do numero de casas de tole- rancia, apparece sempre como o argumento máximo contra a regu- lamentapáo. A regulamentapáo franceza ainda vigente, tomada como mode- lo, eu já o disse, em seu conjuncto, bem merece as censuras a ella irrogadas, nao sendo das menos rigorosas, bem ao contrario, as que ainda nao ha muito salientei ñas paginas dos nossos «Archivos de Medicina». Por isso mesmo mais sobresahe o facto que apontei, ba- seado nos relatorios do Sr. Dr. Butte. Dé-se-lhe outra conforma- pao, outras leis, e sobretudo outros executores, de urna idoneidade a toda prova, por sua vez sujeitos a leis de responsabilidade profi- ssional insophismaveis. estou certo, no vasto programa da prophy- laxia da syphilis e das doenpas venereas, a contribuipáo offerecida pela regulamentapáo nao será das mais despreziveis. A exitencia da casa de tolerancia, bordel, ou pensáo de mulhe- res, como se quieira, sem regulamentapáo ou com ella, é um facto in- conteste, inilludivel. E consequencia natural e forpada da prosti- tuipáo, que ninguem terá a velleidade, repito, de suppór capaz de ser extinguida, por mais rigorosas que sejam as leis imaginadas para tal fim. Assim sendo, e admittido que n'ella seja enxergado um dos principaes focos de propagapáo da syphilis e das doenpas venereas (e o accórdo é tambem unánime n'esse ponto), como classificar a posipáo da medicina, scientemente deixando correr á revelia a rea- lizapáo desse crime de lesa-prophylaxia? Crime de lesa-prophylaxia tanto mais flagrante quanto para a ignorancia dos meios defensivos nao pode ella appellar, ante as conquistas ostensiva e realmente apregoadas no terreno respectivo. Demais, do exame medico das moradoras desses centros, Jeito como deve ser, nao só a prophylaxia defensiva gozará proventos, egualmente offerecidos pelos socorros therapeuticos, e até moraes, a que fazem jus taes infelizes, cuja situapáo excepcional, creada_por 367 circumstancias que em nada adianta discutir, as torna merecedoras antes de compaixao do que de repressáo. Póde-se submettel-as a um regimen destinado a minorar os maleficios que Ihe sao attribuidos, alliando os principios prophyla- ticos aos da necessaria e bem comprehendida humanidade. Urna organisapáo de leis destinadas a auxiliar os intuitos me- icos, sob tal orientapáo se me afigura hoje difficil e inexequivel fórma capaz de collaborar com efficacia, com outras numerosas me- didas, que terei occasiáao de apontar como um élo a mais, fortalece- dor de urna longa cadeia em cujo entrelapamento harmónico deve- se procurar a chave do complicado problema. II Fazendo capital questáo em bem firmar o ponto de vista clí- nico como o guia exclusivo do presente trabalho, eu deveria me de- ter agóra na tecla correspondente ao exame medico das meretrizes, cuja difficultade, decorrente da propria natureza das doenpas que Ihe sao peculiares ou da «insufficiencia de meios para chegar-se ao conhecimento da infecpáo syphilitica ou bleunorrhagica» os antire- gulamentaristas salientam, con urna exemplificapáo numerosa, sob paternidade de alguns dos mais cotados mestres (?) da syphilo-ve- nereologia. Pepo permissáo, porém, para me eximir de tal proposito, con- victo que me sinto e commigo acredito estarem outras e muitas au- toridades mais justamente reputadas, de que nao só taes difficulda- des devem constituir limitadissimas exceppoes, desde que o respec- tivo servipo seja entregue a profissionaes, como disse, de comprova- da competencia, mas tambem que, ante as conquistas verificadas nos estudos respectivos, a firmapáo da conveniente diagnose,no mo- mento actual, cada vez mais se encontra amparada por elementos progressivamente mais apurados e que nao podem nem devem ser ignorados por quem se julgue apto para arcar com as responsabi- lidades inherentes a um sérvipo de semelhante monta. O raciocinio baseado no augmento da prostituipáo clandestina, como consequencia da regulamentapáo, agrupa-se tambem entre os que se podem denominar «classicos». Mas, Senhores, que se deve entender por-«prostituidas clan- destina?» Nao vos parece que, á forpa de muito martellado, este qua- lificativo já vae por demais abusando de urna significado precisada pela lexicología? Pelo menos é esta a convicd0 que me vae conquistando,ante a fórma por que vejo aproveitada hoje, como ha muitos lustros atraz, tal prova, buscada justamente nesse meio onde a clandestinidade é u ma ficdo.l 368 Insinuando-se subrepticiamente n'esse terreno, de tacto, fer- tilisado pelo abandono a que o tém reduzido as interminaveis e apai- xonadas discussoes partidarias, a expressáo «clandestina» logrou ar- vorar-se em enorme bandeira, sob cuja protecpáo acampa o mais numeroso, arrogante e ostensivo regimentó! Ha evidente confusáo da parte d'aquelles que, na preoccupa- fáo de amontoar argumentos contra a regulamentapáo, se esquecem de que a prosttituipáo clandestina é aquella que, dis farpada sobo manto de urna profissáo licita, honesta, ou de urna honrosa e reca- tada posipáo social, difficilmente se deixa deetacar e se permittir orno base para tal justificativa. Cortamente a culpa dessa confusáo encontramol-a aínda no ac- tual e infeliz regimen francez, principalmente no establecido em París (onde todos váo beber inspirapáo), cuja execupáo defeituosa dá motivo a que aos ingenuos, -e sómente a estes, - seja tomada a legiáo impudente e irrequieta das insubmissas boulevardeiras pelas avisadas e commedidas clandestinas. Diga-se que, dos defeitos da actual legislapáo franceza e de sua pessima execupáo, deriva o augmento da prostituipáo livre, das in- submissas, das franco-atiradoras, como se queira, mas nunca da prostituipáo clandestina, que nem sempre revela um exercicio pro- fissional, no seu real sentido. Essa observapáo, alias, já a déixei clara, no artigo citado, dos Archivos Brazileiros de Medicina, ao fazer o processo da actual re- gualamentaqáo franceza, ñas seguintes palavras: «A regulamenta- páo da prostituipáo, como éfeita, só consegue o augmento d'esta com a avolumap^o do numero das insubmissas, -irrisoriamente (faltou a expressáo- e erróneamente-) denominadas clandestinas, ante cujo indisciplinado regimentó esbarram, nullificadas, as melhores intenpbes, quer por parte do medico, quer por parte do legislador,. E, como consequencia natural e fatal, a multiplicapáo das celebres casas de rendez-vous, cuja preniciosidade a ninguem é licito descon- hecer». Dentre os argumentos apregoados pelos que nao querem ad- mittir a mínima possibilidade de urna regulamentapáo capaz de concorrer para a necessaria e desejada prophylaxia da syphilis e das doenpas venereas, aínda apparece um, sobre o qual as minhas cogi- tapóes de clínico nao permittem um juizo fundamentado. Aos cul- tores de outro ramo, que nao a medicina, pensó caber a responsabi- lidade de enfrental-o discutindo-o de accórdo com o seu carácter es- pecial. Refiro-me á imposipáo de urna lei visando táo sómente a mulher. E o argumento da unilateralida.de legislativa, do estabeleci- mento de urna desigualdade de situagao jurídica. Mas, meus Senhores, si me confesso,-como medico,-desloca- do nesse terreno, affecto á terceira das entidades a que me referí,- a jurisprudencia, nao me sinto, entretanto, inhibido a ponto de me negar o devido direito á urna pequeña parcella no gozo desta cou- sa a que costunamos denominar-o «senso commum». Com esta base, pois, eu poderia, por minha vez, dando largas ao que me tumultua no pensamento, enfileirar argumentos outros, 369 cujo valor tenho como dos mais razoavelmente capazes de desfazer quaesquer temores de urna injustipa em tal imposipáo. Esses temo- res, pepo se me perdoe a franqueza, creados e alimentados longamen- mente por um esterilisante puritanismo sentimental, constituem- ainda a revelapáo d'aquella mentira convencional á que já me referí' Sob o ponto de vista medico, é um argumento, aquelle, flagrante- mente inconsequente. Por mais accidentado e fatigante que parepa o terreno que pro- curamos aplainar , nao Ihe falham já, na realidade, consolaveis oásis revelados por um denodado grupo de obreiros, destacado jus- tamente desse lado que os anti-regulamentaristas ferrenhos,- mais realistas que o rei,-persistem em querer defender, como vic- timas de urna injustipa clamorosa, de um egoísmo prepotente! Sao de urna legionaria desse valoroso grupo as palavras segum- tes: « quer se deduzir delle (o tal argumento da unilateralida- de) a suppressáo da regulamentapáo, sob pretexto de que ou os dous sexos deveriam a ella ser submettidos ou nenhum. «O homem nao é menos culpavel do que a mulher, diz-se, por- que, si ella é a prostituida, elle é o prostituinte. Ha ahi urna confu- sáo de idéas, que eu quererla ensaiar demonstrar; e provarei minha imparcialidade, tomando o partido dos homens. O homem que se serve de urna mulher, para o fim que nós sabemos, commette urna falta, porque elle encoraja, por sua collaborapáo, um acto reprehen- sivel sob todos os pontos de vista, porém é injusto confundir as duas situapoes. Si me permittis urna comparapáo vulgar, porém clara: o individuo que se installa na prapa publica para vender bastonetes de assucar {sucres d'orgeY nao se encontra na mesma situapáo que o que passa todos os oito días e Ihe compra um pedapo. Nao se poderia assimilar o negociante ao cliente, ou inversamente!. «Antes de tudo, eu nao comprehendo porque as feministas, ás quaes me honro de pertencer, se julgam obrigadas a se collocar, qua- si todas, entre os anti-regulamentaristas. Ellas allegam que seu sexo inteiro é atacado pela regulamentapáo que se inflige ás prostitu- tas. Este ponto de vista é erróneo; nós nao somos, felizmente, soli- darias com os vicios e crimes commettidos pelas pessoas do nosso sexo. Nosso codigo penal trata, bascado n'uma tocante egualdade as mulheres e os homens; e nós, feministas, nunca nos insurgimos, porque as ladras sejam condemnadas, porque as assassinas e outras criminosas tenham soffrido penas. «Nao devemos, pois, nos offuscar porque haja mulheres que, por um genero de vida excepcional, particularmente perigoso para outrem, se expóem a que,por determinadas leis, a auctoridade pu- blica se introduza em sua vida e fiscalize seus actos. «No que me concerne, eu estou em opposipáo com a mór parte de minhas co-irmans feministas: nao comprehendo por que ellas sintam nosso sexo lesado, rebaixado, por urna regulamentapáo, que náo se destina sináo a mulheres que escolheram ou acceitaram, com conhecimento de causa, o tratamento que soffrem. O páo é duro de ganhar para as mulheres, é facto; entretanto, náo é impossivel lá chegar por meios honestos». Estas palavras,cujo valor náo permitte contestapáo quer pelo cunho de sensatez que revelam, quer pelo sentimento de imparciali 370 dade de que se revestem,partem dos labios de urna dicstincta sen- hora das mais respeitaveis e que é sccia da Sociedade Franceza de Prophylaxia Sanitaria e Moral, residente em Paris, em cujo meio goza dos melhores conceitos-Mme. Oddo-Deflou. Discutindo, naquella sociedade , o assumpto que ora nos preo- ccupa, ella o fez com urna elevapáo de vistas táo rara, pela franque- za e sinceridade de sua palavra, que mereceu do venerando profe- ssor Fournier,¡presidente, um caluroso agradecimento, votado pela unanimidade dos socios «pelas bellas e sensatas cousas que disse». Mas, meus Senhores, a prohylaxia da syphilis e das doenpas ve- néreas nao é a regulamentacáo da prostituipáo. A profissáo de me- dico, e, principalmente, o longo exercicio da especialidade mais di- rectamente ligada a tal assumpto, nao me permittiam fugir ao appe- 11o com que fui honrado para, vos dando conta do que pensó sobre elle, merecer de táo sabia Assembléa um voto capaz de attender ás suas exigencias actuaes. Termo obrigado de um problema, dos mais complexos da pathologia medica e social, a regulamentacáo é sem- pre posta, á frente dos debates, sob a apparencia de urna prova eli- minatoria. De accbrdo com o meu obscuro, porém, sincero pensar, procurei sustental-a n'aquillo que me paréceu razoavel, acceitando- a sob moldes liberaes e humanitarios,náo como base de urna prophy- laxia, porém como «um élo a mais, fortalecedor de urna longa cadeia em cujo entrelapamento harmónico deve-se procurar a chave do complicado problema». Como tal, náo pode ella ser prescindida, estou convicto, em qual quer plano de prophylaxia da syphilis e das doenpas venereas, plano este para cujo éxito, como termos de boa grandeza, devem merecer os melhores conceitos,os representados pela chamada, mais propriamente, prophylaxia individual-Sanitaria e Moral. E, a proposito, convem pregoar que injusta será qualquer accu- sapáo de improficuidade lanzada ás duas celebres conferencias de Bruxellas, de cujas discussbes, apparentemente anodynas, resulta, de facto, o melhor da orientapáo que váo tendo os estudos tenden- tes á solupáo do maior problema sanitario da épocá. «Foi d'essas assembléas internacionaes, com effeito (já tive occasiáo de escrever) que se originou a fundapáo das sociedades de- nomidadas de Prophylaxia Sanitaria e Moral, a cujos esforpos, su- jeitos embora ás difficuldades inherentes a taes emprehendimentos, nao se poderá negar o conseguimento já de grande numero de idéas lá vencedoras ou esbozadas Encarada a questáo, n'aquelles certamens, sob um prisma in- teiramente novo, é natural que ainda se náo tenha podido conse- guir, em táo curto espapo de tempo, realizar todas as idéas lá lan- zadas, mas é facto incontestavel que algumas das que mais pro- testos provocaram váo sendo encaradas com menos repugnan- cia, amadurecidas, aos poucos, grapas ao poder persuasorio de urna propaganda tenaz e intelligen+e, apparentemente sorrateira, feita pelas sociedades nacionaes de Prophylaxia Sanitaria e Moral. Ao benemérito promotor das duas conferencias de Bruxellas,- o eminente Dr. Dubois Anvenith, que com tanto tino e intelli- gencia conseguiu assim collocar a questáo no verdadeiro terreno en 371 que ella deve ser con efficacia debatida, e a seus dignos collaborado- res, entre os quaes é de justija citar o venerando Prof. Blasckho, de Berlim, nunca seráo demasiados os maiores louvores. Comprehendendo o Dr. Dubois Avenith que o meio social na- da mais é do que a «synthese dos caracteres, dos costumes, das re- gras administrativas, das leis civis e das leis penaes de um povo», patenteou, com a sua iniciativa feliz, a inexequibilidade dos metho- dos até aqui tentados, grabas á inexistencia da necessaria harmo- nía com aquelle conjuncto revelada por cada um dos respectivos in- ventores. Abalado, pois, como se acha, em seus alicerces, o actual regimen da regulamentad0 da prostituido, como base da propylaxia sani- taria, sente-se, ante a necessidade, cada vez mais premente, de um golpe final em táo grave e irritante questáo , os signaes de prome- ttedoras concessoes entre partidos antes irreconciliaveis. Dentre os votos adoptados pelas referidas conferencias (com- postas de médicos, jurisconsultos, legistas, humanistas, professores de philosophia, moralistas e até mulheres, em grande numero) e por ellas julgadas capazes de concorrer para o seu nobre desiderátum, destaquemos como principaes os referentes á obrigatoriedade do ensino da syphiligraphia e da venereologia ñas faculdades de me- dicina; reforma do tratamento hospitalar dos venereos e syphiliti- cos; cread0 de hospitaes, enfermarias e dispensarios especiaos para o tratamento gratuito d'essas doenpas; conferencias e distribuid0 larga-manu de impressos com conselhos relativos á propyhlaxia res pectiva, em termos os mais claros possiveis; protecdo ás orphans; e ensino moral da mocidade; repressáo dos protectores de lupanares (souteneurs); educad0 ínter sexual da populad0 e notavelmente dos jovens de ambos os sexos; respeito medico devido ás prostitutas doentes; educad0 intersexual dos jovens soldados; instrucd0 e edu- cad0 ínter-sexual da mocidade masculina; repressáo da prostitui- do das menores, que deveráo ser internadas em asylos especiaes, com punifáo dos que as arrastaram a tal posid°i lei contra o exer- cicio illegal da medicina e dos charlatáes para doenjas venereas; tra- tamento hospitalar gratuito das doen^as venereas; direitos e deve- res especiaes do Estado; transformad0 da policía dos costumes; leis relativas ao casamento de syphiliticos e venereos (certificado de saúde); instrucd0 e educad0 intersecual dos doentes venereos; de- veres dos médicos consultantes; abolid0 da vaccina humanisada responsabilidade civil e moral em casos de contaminadas venereas; protecd0 das amas e lactantes contra o contagio da syphilis; leis para combatir o trafico de brancas, etc., etc. Prolongaríamos por demais as presentes considerades, si n' ellas incluissemos todas as resolud°s adoptadas pelas duas Confe- rencias de Bruxellas. As que ahi ficam afiguram-senos sufficientes para justificar o seu utilissimo labor e as difficultades da empreza que constitue o maior e mais complexo problema de hygiene social. Pois bem, si alguma cousa já existe n'este terreno executada ou em via de execudo, deve-se ás Sociedades nacionaes de Prophylaxia Sanitaria e Moral, quer por intermedio de seus respectivos membros na paite propriamente medica, quer por intermedio dos poderes le- 372 gislativos, aos quaes as convenientes, opportunas e constantes in di - capóes relativas ás questóes moraes, náo tem sido regateadas» Destacando, dentre as questóces debatidas e votadas ñas con- ferencias de Bruxellas, as relativas á competencia medica, nao se pode negar a esta os melhores esforgos em bem cumprir os ocmpro- missos lá assumidos- Convictos, antes tudo, os especialistas da necesidade de urna propaganda destinada a destruir os tradicionaes prejuizos relativos á classificagao sociol da syphilis, encarada até entáo como molestia verghonhosa. a tal empreza seatiraram táo desassombradamente que náo Ihes tem sido difficil a execugao deoutros pontos doseuprogra- mma, decorrentes d'esse passo preliminar quasitotalmente vencido. Ninguem contestará os beneficios enormes que vemn'estes úl- timos tempos prestando á causa da prophylaxia da syphilis e das doengae venereas a propaganda feita por intermedio da palavra es- cripta ou oral, e destinada a familiarisar todas as classes sociaes, náo só com a sua gravidade, como tamben com os meios capazos de evitar o respectivo contagio e ccnsequente propagacáo.- Ao lado d'essa propaganda popular, de inestimavel valor, registremos a multiplicagao de hospitaes e dispensarios gratuitos, os quaes, como centros náo só destinados aos tratamento daquelias entidades nor- bidas, mas tambem como centros de educagao sexual e de pratica profissional, náo pouco conseguem concorrer para o escópo visado. Aindamáis! Como justificativa dos successos attribuidos aos esforgos da sciencia em prol do magno problema, consignemos, rela- tivamente ao tratamento da syphilis, o avango que n'este terreno se tem registrado n'estes últimos tempos, decorrente das grandes descobertas do seu parasita especifico e da respectiva inoculabilida- de em animaes. Si aínda na parte relativa a prevengáo nada mais se conseguiu avan5ar, além da pomada de Metchinikoff, assim mesmo muito falha, o mesmo náo se poderá dizer quanto á parte curativa, cujos progressos sáo parertes gragas aos modernos estudos sobre os com- postos orgánicos do arsénico. Deixando de lado a historia de taes estudos, destaquemos, pa- raos fins aquivisados, dentre es referidos compostos, os dous últi- mos como os que mais valerosamente tém conseguido resistir aos- embates de provas, cujo valor numérico deixa reconhecer n'elles vantagens até hoje nunca registradas com outros medicamentos. Eassumpto da actualidade, no seu máximo de incandescencia ainda, o referente ao tratamento da syphilis pelo dioxydiamidio arsenobenrol, «606» ou salvazsan, e, si duvivas ainda possam exis- tir quanto ao absolutismo do seu poder curader em todas as phases da grande infecgáo, a ninguem estamos certos, será lícito mais con- testar, hoje, os seus beneficios extraotdinarios, quando empregado no primeiro e segundo periodos, isto é, contra manifestagóes mais contagiosas, aquellas que, pela sua excessiva virulencia, constituem os elementos primeiros e mais notavejsde propagageáo. 373 Si é cédo aínda para ser garantido ao «606», bem como ao «914» ou neo-salvarsam, sen recente succedaneo, o poder esterilisnte da syphilis, apezar dos seus mais promettedores e numerosos documen- tos, já se náo Ihes pode negar, defacto, aquella vantagen, a qual, com a heneralisagao de seu emprego, sob technica mais simplifica e sob libertapáo dos inconvenientes decorrentes das respectivas contra indicapoes, em taes condípóes muito facilitará a prophylaxia respectiva.. Facilitado assim o tratamento da syphilis e vulgarisados ao mesmo tempo, os conhecimentos relativos aos meios de evitar o res- pectivo contagio e sua transmissao, resta ao juriscolsulto e ao mo- ralista meditarem sobre o alcance de taes elementos, para cujo su- cesso, certamente, náo poderáo concorrer- o «ferro e fogo» dos ac- tuaes regulamentos, e si na triplice collaborapáo aínda e sempre se deverá basear a conveniente defeza da sociedade contra os malefi- cios de semelhante peste, náo se deverá tambem sobre o valor das ar- mas com que cada qual poderá concorrer para a victoria final. conclusao Bascado ñas considerares que acabo de desenvolver, julgo a regu- lamentado medida capaz de offerecer boa ccollaboraqao no rrielhor dos planos destinados a combater a syphilis e as doenqas venereas. Conside- ro-a mesmo necessaria'e indispensavel. A administraqao publica' pode e deve pol-a em pratica. Recurso, porém, a serviqo simultaneo de vigilancia de costumes laborales de carácter, genuigamente scientifico, ja mais prescindirá o, seu éxito da mais completa e mutua harmonía entre os respectivos orga- nisadores, aos quaes incumbirá egualmente a necessaria execuqao. Sujeitando-as, embora, a leis exigidas pela nafureza especialissi- ma de sua profissao, a imposiqao de tal regimen ás meretrizes nao de- verá presupor um total trancamento dos commiuns direitos que Ihes assistem como parcella que sao da communhao social. D'ahi a confecqao de leis moldades nos mais justos principios de liberdade e nos devidos e insofismaveis sentimentos de humanidade. Patenteando-se nesta proposiqao exigencias de ordens jurídica e medica, tudo o mais, em face da discutida propylaxia (e que anterior- mente apontei como de inestimavel valor}, a nao serem os meios indi- rectos bascados na educaqao popular e a instruqao scientifica e moral, encontrase na sua dependencia. E assim que, essa repressao do trafico de brnancas, com expulsao dos caftens dos nossos territorios, bem como as medids policíaes contra o proxenetismo, as casas de devassidao, hospedarlas, etc. com a retira- da das menores ahi sorprenhdidas e internadas em asylos apropriados, que, sob os mais geraes e incondicionaes applausos, registramos, nao acredito offerecerem real efficacia sem a mao forte da regulamenta sao medidas ¡Ilusorias e cuja execuqáo apparatosa, com surtos esporá- dicos, tornam-nas necessar i amente contraproducentes. III Retorno á la alimentación, después de la dieta hidrica en los trastornos digestivos de los lactantes. el Dr. pómulo Eyzaquirre (Lima) Guando acontece una desproporción entre los alimentos inge- ridos, y los jugos que los digieren, se establece la dispep- sia, y como consecuencia forzosa, se produce la formación de un re- siduo alimenticio sin condiciones de digestión, y que inutilizado para el organismo, es presa de los microbios del tubo digestivo, con- tinuándose de allí, la producción de fermentaciones ó putrefaccio- nes que intoxican el organismo. Siendo este el proceso, el procedi- miento de curación, tiende á suprimir de la alimentación el elemen- to causa de la indigestión, y á reemplazarle por otro de un valor ca- lorígeno sensiblemente igual. Por supuesto, de aquí se derivan detalles de procedimiento, se- gún sea que las dispepsias tengan un origen alimenticio ó un origen orgánico. Tres condiciones quedan por cumplir en tal situación: Io.- exonerar el tubo digestivo donde en el momento se ve- rifican fermentaciones; 2o modificar el medio microbiano que allí se ha producido bajo la influencia de aquellas; y 3o impedir la presen- cia de nuevos elementos que tenderán á fomentar las fermenta- ciones. Es precisamente de la segunda condición de la que queremos ocuparnos, porque, de allí parte el procedimiento del retorno á la alimentación que habitualmente tenía el paciente; y porque la con- dición del procedimiento subsiste también cuando se trata de una intoxicación ó de una infección ó de ambos á la vez, en el cual caso la segunda condición del tratamiento se encuentra acompañada de procedimientos particulares que van á completar las tres condicio- nes señaladas antes. Y para modificar el medio que se ha establecido en el intestino, la acción que á ello conduzca, versa sobre dos puntos: la dieta ali- menticia y la desinfección del intestino. Nos ocupa de preferencia el primer punto, y nuestra preferencia por él,depende de las dificultades que ofrece, para.que la alimenta- ción completa puede ser permitida* Desde luego la dieta hidrica es la única que satisface la exigencia imperiosa de la sed, de la deshidratación del niño, y de no contener 375 ninguna sustancia fermentescible, puesto que es condición indispen- sable que el agua haya sido hervida. Instalada la dieta hídrica, no siempre se logia en poco tiempo que ceda la incomodidad del proceso patológico, que tiene por esce- nario las vias digestivas del niño. Es evidente que en los casos bo- nancibles, en aquellos en que el sindroma no ofrece ningún punto de alarma, ni es anunciador de días cuidadosos, es evidente, digo, que en tales casos, están muy indicadas 24 ó 48 horas de dieta hídrica absolusa; y en los mejores casos, la mitigada, bien puede po- ner al práctico y á la familia, fuera de cuidados mayores, y hay la esperanza agradable de que todo ha de entrar en orden á pocas ho- ras de establecido el tratamiento clásico del agua esterilizada. No voy á insistir ahora, en señalar las ventajas que se obtienen de este procedimiento, que hasta las horas que alcanzamos, queda como la más excelente de las medidas cuya acción participa déla tejapéuti- ca y de ía profilaxia, siendo su principal influencia, la de impediría repetición de las fermentaciones; impidiendo la llegada délas nue- vas cantidades de leche que vayan á servir de medio favorable á la continuación de los procesos ya establecidos. En muchísimas ocasio- nes, aún enalgunas délas poco inquietantes,no bastan 24 ó 48horas de la dieta hídrica, y la situación que-se engendra para el médico,le obliga á prolongar la dieta por más horas de acuerdo con Auvard, que admite un tiempo duplo de aquel. Es frecuente también que pa- sado el tiempo yaseñaladq que vuelto el niño-á su alimentación nor- mal aún cuando esta sea por etapas, el intestino no se halla aún bien restaurado, y el retroceso se verifica en veces con mucha facili- dad, de donde se sigue el establecimiento del? nueva dieta hidrica, según sea la intensidad del retroceso. Casos se hallan, en 1os que las recaídas son tan frecuentes como cada nuevo intento de realimen- tación, y en tales situaciones, en buenas cuentas, la dieta hídrica se prolongaría mucho, produciendo entonces un estado inquietante á causa de la pérdida de peso, y de la inminencia de inanición, pues las calorías proporcionadas por el azúcar del agua, de ningún modo pueden atender á las necesidades del lactante. Las dificultades pues estriban en el retorno á la alimentación, y durante este tiempo los peligros se hallan presentes, no solo por la intoxicación producida, si se halla en acción en toda su energía, si- no que aún existiendo ella con poca intensidad, 6 no existiendo ya, el niño, cuya vitalidad se halla seriamente comprometida, se halla en condiciones desfavorables de nutrición, y tal vez en las fronteras de la hípotrofia. Es aqui donde el caldo de Comby, sirve de un precioso auxiliar. Es verdad rambién que este caldo bien puede usarse desde los pri- meros momentos; en los casos en que la forma clínica del proceso,no dé lugar á rigores de tratamiento, pero desde luego cualquiera que sea la situación, el caldo de Comby. va á permitir alguna severidad todavía en la dieta, que ya con alguna tranquilidad puede llevarse á un total de cuatro días desde iniciada. En la gran mayoría de los casos este procedimiento permite que la síntomatología se reduzca, y la agresividad de las recaídas no amenace ya al lactante enfermo;pero se encuentran, á pesar de todo, 376 ocasiones en las que no obstante esta nueva etapa de regreso al uso de la leche, se vuelven á producir pequeños inconvenientes en un in- testino cuyas facultades no se han reintegrado aún seriamente, y á causa de esta languidez en la curación, el adelgazamiento se pro- nuncia, y aún la nutrición considerablemente restada, en sujeto que ha sido intoxicado,pueden colocarle en penosa convalescencia, que al menor trastorno nuevo, es posible produzca un cuadro mu- cho mas grave que el primitivo, puesto que el sujeto se halla con menos defensas naturales, y si esta recaída se repite, por una razón ú otra, entonces el niño puede perecer, menos por influjo morboso, que por incapacidad de vivir. Entonces es pues urgente, actuar de modo que el intestino se halle fuera de su medio adverso. Al establecerse el tratamiento,ya se había efectuado la limpieza de él.exonerándole de su carga dé heces, y de fermentaciones ó putrefacciones; ya se ha impedido la llegada de nuevos elementos que vayan á fomentar el trastorno producido, ya se ha empezado á luchar contra la toxi-infección, pero como la ac- ción de la limpieza del tubo intestinal se encuentra lejana de cuatro ó cinco días, bien puede decirse que el abandono del medio intesti- nal, provoca el restablecimiento de las putrefacciones y de ahí que el retorno á la alimentación sea no escaso de contratiempos. Si eso es así,la medicación consecuente,es apoderarse de la modificación de medio intestinal, y actuarallí constantemente,ganando por su pues- to todo el tiempo que sea permitidotener el niño con alimentación hídrica, sin que esta escasez le sea riesgosa. Es bien establecido el be- neficio del caldo de Cómby, y es conveniente que él siga á la dieta hí- drica absoluta de las primeras 24 ó 48 horas. De este modo la tran- sición á la leche pierde, ya mucho de su brusquedad. Pero como en muchos casos esto no basta, y siendonecesario hacer constantemen- te inhábil el medio intestinal, á nuevas fermentaciones, y pasado ya un sensato periodo de espera,es cuando tiene provecho la admi- nistración de las féculas. Las experimentaciones de todo género ha enseñado que las fé- culas impidan las putrefacciones intestinales y que ellas conviertan de ese modo el intestino, en un lugar adverso para las pululaciones, dejando por esta razón, de ser un excelente medio de cultivo para los gérmenes, huéspedes comunes del tubo digestivo. La ingestión de la fécula, mantiene pues,con mayor eficacia que la simple dieta hídrica inicial, la esterilización que en un principio se procuró, y de esta manera se puede actuar con mayores ventajas, dentro de los días máximos, que se señalan para la tolerancia de la separación del alimento. La razón de todo esto es bien clara. Habiéndose formado el re- siduo alimenticio á causa de un primer desequilibrio del proceso di- gestivo, la nueva cantidad de leche forma con el cuágulo anterior, un bloque concéntrico,el que remo consecuencia forzosa ha de difi- cultar mas la digestión, y por lo tanto, ha de contribuir á hacer mas serio el caso clínico, pues á parte de la formación de coágulos con- céntricos, la flora microbiana aumenta, y llega á convertir el bloque en un puré microbiano con todas sus desagradables consecuencias. 377 Por lo tanto, á más de la formal indicación de exonerar al intestino de huésped tan desagradable,existe la necesidad de cambiar, el me- diointestinal, es decir, procurar que á la flora que allí existe, se sus- tituya otra flora. lia acción se reduce á sitiar por hambre, permítase la frase,cortar los víveres, al medio intestinal establecido, y puesto que una flora sacarolítica en predominio, reemplazaría con ventaja á la flora proteolítica existente, la indicación consecutiva,seguramen- te estribará en buscar una alimentación que fomente este remplazo de una flora adversa, por otra flora favorable, la que, estableciendo todo un proceso de conversiones, produzca hasta las fermentacio- nes productoras del ácido láctico. La flora proteolítica habrá de este modo desaparecido y el proceso de curación desde este punto ya comienza. Una acción impediente verificada en contra de la flora proteolítica,se establece desde luego por un cierto número de bacte- rias,especialmente por eXbacillus bifidus,? entonces el proceso de la nueva digestión, va á encontrar su flora propia, hasta que desapare- cidas las condiciones del desequilibrio de la alimentación, permita la presencia de las proteolisis, sin que sus bacilos propios, ejerzan predominio. Las harinas tienen entonces su indicación, y sobre todo las ha- rinas malteadas; la sacarificación ha principiado en estas, y el pán- creas cuya función es tardía, no hace falta en los niños de los prime- ros meses, si bien de todos modos las harinas malteadas son preferi- bles, pues en este estado prestan gran favor al páncreas, aún cuando esta se halle en buen funcionamiento. Las féculas provenientes de la harina que se administra, se transforman en dextrina y en glucosa, y de allí en ácidos láctico y acético, y es á la presencia de estas últi- mas transformaciones, á la que se debe el aniquilamiento de la pu- trefacción. Las recaídas se hacen entonces difíciles, y hasta el niño mismo, bien puede aprovecharse de las féculas para su nutrición,según sea su edad. Es la opinión más acreditada que del 6o al 9o mes ya los lactantes pueden digerir pequeñas cantidades de harina, y que lo hacen con mayores seguridades desde el 9o mes en adelante ,si bien es cierto que en Alemania Heubner y Czerny aseguran que desde el 3er. mes de la vida ya se puede convertir las féculas, y por lo tan- to aprovecharlas. En tales casos es bueno añadir á la papilla de fé- cula, cuando se halla un tanto enfriada ,una pequeña cantidad de extracto de Malta de Kepler' ó de harina malteada, formando la mas elemental sopa de malta de Terrien, para que pueda ser apro- vechada sin tropiezos y sin errores por las familias. En este caso es mucho más manejable el extracto de Malta de Kepler. Así las cosas, laxsacarificación se halla asegurada, salvando el inconveniente ofrecido por la edad del paciente. De las harinas,es mas aprovechada la de arroz,que dá heces se- cas y pastosas de un color de gelatina turbia. Las demás harinas to- das son empleables, pero soy de opinión que puede separarse las de avena y de maíz, por ser harinas muy grasas. Me parece que las harinas no pueden ser empleadas indiferente- mente en el tratamiento de las dispepsias y en el retorno á la ali- mentación. Los elementos componentes de ellas, no son apropiados 378 á todas las circunstancias, y puesto que se trata de impedir la per- manencia de una flora proteolítica, queda indicado el uso de aque- llas harinas pobres en albuminoides, de modo pues que las harinas denominadas amiláceas y las mixtas son mas utilízabes que las lla- madas azoadas, y entre estas caben las provenientes de leguminosas Desde luego es mucho mejor-sobre todo en los niños de menos de nueve meses--emplear las correspondientes malteadas, es decir la aristosa, la bleosa, /a avenosa en lugar del arroz, el trigo y la avena. La harina de avena y la de maíz, son harinas cuyo título en grasas es de los mas elevados de entre ellas, su uso por lo tanto está desti- nado á casos muy particulares. No tengo experimentada la harina de mais malteada, lo que entre nosotros se llama jora ó uíñapo, pero deductivamente se puede considerar muy apropósito en las conva- lescencias. Vale bien el trabajo de hacer buenas series de observa- ciones. Creo también que la harina llamada Kufeke es la más reco- mendable, es una harina malteada. Dos ó tres cucharaditas de polvo por vez según la edad, y la época del tratamiento, conducen á me- joras bien decididas y ocasionan heces homogéneas de consistencia, de heces normales,de color ocre oscuro,es decir del mismo color del preparado que se ha de ingerir,y que tienen, á mi modo de ver, la ventaja de poder seguir de visu las etapas y los incidentes del proce- so que se trata de combatir, distinguiéndose con más facilidad que en el uso de las otras harinas, los cambios muy pequeños, que en su semiología microscópica, pueden ofrecer las heces. Durante este tiempo, la alimentación cambiada, ocasiona una alimentación reducida, y por lo tanto, una nutrición tabién redu- cida, es decir: habiendo una hipoalimentación, hay consecutiva- mente, y por ese solo hecho, una hiponutrición. Lo absolutamente necesario es dar en harina, las calorías que pierde en leche. La le- che de mujer proporciona de 70 á 72% de calorías; la leche de vaca dá un coeficiente de 76 á 78 % y las harinas arrojan un poder calorí- geno igual á 358 y también á 380%, según sea la harina emplea- da. La harina Kufeke dá 394 calorías por ciento. Mas á pe- sar de esta superioridad calorígena, el niño puede perder peso, pues si bien la isodinamia se puede hallar, la isotoquerdia no se puede ha- llarse entre la harina y la leche. Por esto es que la alimentación ex- clusivamente farinácea, aún durante la salud de niños normales, conduce al raquitismo con gran frecuencia. Durante esta segunda etapa de la alimentación, los días tras- curridos y aprovechados por la higiene y la terapéutica, han asegu- rado mayor suma de tranquilidades, la dieta no ha pasado de mucho tiempo, y los incidentes adversos han sido raros ó nulos. Ya por supuesto el estado del sujeto, invita á mejorar la alimentación, y la reacción de Triboulet efectuada á diario, puede muy bien ayu- darnos en las precauciones, y creo que también en la indicación de la oportunidad alimenticia, asi como la reacción de Lugol indica el grado de aprovechamiento de la harina suministrada. Es muy posi- ble que si se dá nuevamente la leche tal como la usaba el niño an- tes de enfermarse, la intolerancia digestiva se vuelva á presentar, y para alejar ó separar estas eventualidades, hay que proceder cau- telosamente mezclando la leche con la papilla de Kufeke, según sea 379 la edad del lactante, y valiéndose de la fórmula que Comby ha esta- blecido para hacer las mezclas, durante el primer año de la vida. En los niños Jactados por la madre, la mezcla se hace en el estó- mago, añadiéndoles después de cada mamada, una pequeña canti- dad de papilla. En este caso también es conveniente agregar cor- tas cantidades de extracto de malta, y merced á ésto se sacarifica desde luego, una parte del almidón, y parte de él, interponiendo sus granos en el coágulo de leche, que asi se forma mas pequeño, le ha- ce más fácil de ser disgregado, produciéndose por lo tanto mayor superficie para ser atacado por los jugos digestivos. Se obtiene también buenas ventajas, en caso de necesidad, usando al mismo tiempo una dosis de pegnina destinada, á digerirla leche, y de este modo se habrá aumentado el número de probabilidades de buen éxito. Según Erhlich y Wassermann confirmadores de las expe- riencias de Pawlow, el elemento alimenticio á causa del estímulo que produce, provoca la secreción de los jugos correspondientes. Como durante la dieta, la sub-alimentación ha producido una dis- minución creciente del límite de tolerancia, la presencia, brusca de una ración alimenticia completa provoca la reacción de la idio- sincracia anafiláctica que se ha establecido. Por lo tanto á fin de que el nuevo estímulo,obtenga, el resultado apetecido y suficiente, es necesario que la alimentación sea progresivamente creciente, asi en cantidad, como en calidad. Es sobre todo por esto que, salidos los dispépticos, ó los toxi-infectados de su tratamiento farináceo-cami- no efectivo de su retorno á la alimentación completa,- es indispen- sable mezclar á las papillas de harina, pequeñas cantidades de leche gradualmente crecientes, que provoquen, en gradación creciente también, la presencia de los jugos necesarios. Es también de práctica, en los casos de niños destetados,el em- pleo de la leche condensaba ó de la leche desecada, cuando se quiere volver á la alimentación láctea, orillando los inconvenientes. Es efectivo que bien puede hacerse uso de las leches condensabas y las desecadas, y su ventaja reside en ser menos grasas, así como tam- bién puede usarse el babeurre bien preparado cuyos fermentos lácti- cos frescos y su escasez de grasas, y mezcla de harina, bien puede conducir á resultados halagadores, pero aunque todo ésto es de al- gún beneficio, no tiene las cualidades de facilidad de administración que tiene la simple leche esterilizada, mezclada á la papilla maltea- da de Kufeke. El babeurre es de difícil preparación,y necesita de mu- cho cuidado y escrúpulo. Se le ha acusado á veces de producir movi- miento febril desagradable. Y en cuanto á las leches condensabas y besecadas, se hallan hasta hoy tachadas de ser escorbutigenas y pro- ductoras de la raquitis. Es verdad que para que así suceda es nece- sario que su uso sea prolongado y exclusivo,pero instalado su uso, las familias que ignoran la otra faz del uso inmoderado, continúan por su cuenta alimentado al niño con estas leches, leches peligrosas, y que por lo tanto no deben ser colocadas en manos inexpertas. Su gran usó en Inglaterra y Estados Unidos está bien averiguado que dá lugar al gran número de casos de enfermedades de Barlow, y de raquitismo, llamada esta última por los alemanes «enfermedad in- 380 glesa»,. Por lo tanto es prudente el uso de lo menos riesgoso, ó délo que no tenga ningún riesgo, por mi parte creo que el uso de la le- che esterilizada y la fécula malteada, es de lo más llano y seguro en el lactante destetado, así como esta misma fécula añadida á la le- che de mujer en los lactantes no destetados, porque de este modo la dieta hídricase hace menos prolongada, las recaídas son más raras, la leche se digiere mejor y unus berbis, el retorno á la alimentación después de la leche hídrica, se consigue con menos incidentes, que en cada vez van dejando al lactante con menos resistencias natu- rales, y aproximándolo á la incapacidad de vivir,-au cuando el intestino al fin de cosas se halle restaurado -y sin exponerse á verlo morir, cuando el pañal señala una digestión aceptable. SESION DEL SABADO 15 DE NOVIEMBRE DE 1913 Presidencia sucesiva de los señores Dr. Plácido Barboza (Brasil), Dr. Nicolás Lozano, (República Argentina) y Dr. Justo L. Castro Gutiérrez (Estados Unidos de Norte América) SUMARIO:-Dr. Nicolás Lozano (R. Argentina) «La higiene pública en la Argentina Dr. L. Izquieta Pérez (Ecuador) Inmunidad en la fiebre amarilla-Ing. Carlos Oyague Calderón (Lima) «Un nuevo matetial para la construc- ción de techos terrazas que reemplazan á los tejados de barro que se usan en Lima-Dr. Domingo Rey Alvarez Calderón (Lima) «El tampón higiénico--Dr. Domingo Rey Alvarez Calderón (Lima)-Necesidad de reglamentar higiénicamente la actuación de los exámenes orales en establecimientos de instrucción.-Dra. Laura E. Rodríguez Dulanto (Lima) Contribución á la curación de la tuberculosis-Dr. Pacífico Pe- ralta (Brasil) Necesidad un un convenio sanatorio entre las naciones americanas-Br. J. E. Deacon De la dietética en las enfermedades crónicas». I La higiene pública en la Argentina el Dr, Nicolás Lozano (Argentina) INTRODUCCION La higiene pública es de interés palpitante en todos los países. La legislación, las obras sanitarias y la cooperación ce la socie- dad que le sirven de base; carecen de uniformidad en los diversos medios, como que no se desarrollan conjuntamente, ni alcanzan su perfeccionamiento armónico sino después de una lenta y laboriosa evolución; por este motivo es de ¿ran utilidad conocer la manera como ha contribuido cada uno de los factores enunciados á mejoran los los servicios públicos, relacionados con ia conservación y cuida- do de la salud general. A medida que la etiología desvelaba sus misterios, en gran nú- mero de las enfermedades que más diezman á la humanidad, los Poderes del Estado, establecían su acción protectora y benéfica con mayor eficacia. Y la época moderna se caracteriza precisamen- te por !a dedicación y competencia con que, en las naciones que marchan ála cabeza déla civilización, los legisladores, los jefes de administración y el mismo pueblo, se preocupan de mejorar las con- 382 diciones de la vida colectiva, adaptando á cada ambiente propio el círculo de enseñanzas que la Biología, la Historia natural, la Demo- grafía, la Estadística, la Economía política y todas las ramas del sa- ber, les suministran. La ciencia es impersonal y se nutre de la observación metódicas de los hechos; fijando leyes y procedimientos, ha venido á sustituir en el presente á las doctrinas religiosas, filosóficas ó políticas que, en otros periodos de la historia hum.ma, sirvieron de guía á los pueblos, en su continuo avance hacia la conquista del bienestar y de la salud. Es ella la que cuida á la futura madre durante la gestación, la que proteje al niño desde su cuna, la que indica como se debe vivir en el hogar, en la escuela, en el taller, en el servicio militar y en todos los campos de la actividad física, intelectual y moral; en una palabra, la que prepara á las generaciones del porvenir, que estarán dotadas seguramente de un organismo mas robusto, por la evitación de las taras hereditarias, que actualmente constituyen flagelos inevitables, así como por la desaparición de las causas de insalubridad y conta- gio que aún nos rodean. El mejoramiento social y económico requiere,como primera me- dida, la difusión de las nociones higiénicas y que estas se infiltren en el alm i populan para que los sujetos estén preparados con armas mas útiles en la lucha diaria, única manera de que puedan llegar á un éxito fecundo, mediante un esfuerzo sano y coordinado. En esta tarea, no puede haber sistemas políticos ó clases de la sociedadque aspiren por si solos á realizar un programa de tal magnitud, que es un bién común que á todos nos pertenece por igual, tanto á los que gobiernan comoá los que obedecen, á los que educan y civilizan, ilu- minando el camino para seguir, como á los que solo disponen de la energía de sus músculos. Por esto, puede repetirse.con toda verdad, que la higiene es la ciencia que sirve mas á la democracia,indicando al débil el medio de llegar ileso á la meta y al fuerte lo que debe ejecutar en provecho propio y en el de sus semejantes, si no quiere perder lo que un conjunto de circunstancias favorables le ha orooorcionado. La salud colectiva está tan íntimamente ligada a la salud indi- vidual, como que es su expresión, que el cuidado de la primera ó sea la higiene pública, no puede nunca prosperar en un pueblo donde no se cumplan las prescripciones higiénicas y sanitarias, por deficien- cia educacional,que impida comprender los beneficios que ella com- porta. De allí ha nacido la necesidad de instruirlo y de inculcarle, desde los primeros pasos de la vida, las nociones científicas que tien- den á ese fin y que deben constituir un bagage obligatorio en la en- señanza primaria, secundaria y normal; principalmente en esta últi- ma clase de establecimientos destinados á formar álos profesores y maestros, es donde deben intensifica'' los conocimientos de la biolo- gía, de las ciencias naturales y de la higiene, para que los futuros educadores puedan comunicar las enseñanzas generales que están encargados de trasmitir, saturados de nociones útiles y prácticas que lleguen á dar por resultado la creación de una conciencia sanita- ria efectiva en la tierna alma del niño, fácil de plasmar con ese ca- rácter. 383 A este respecto, es necesario modificar los programas, para que esta instrucción científica de verdadera extensión universitaria, ocupe lugar preferente, como que de ella dependerá, en gran parte el valor étnico de las poblaciones futuras. El conocimiento exacto de la manera como se efectúa la tras- misión de las enfermedades infecto-contagiosas y la formación de focos epidémicos, asi como la tarea de combatirlos eficazmente, por medios conocidos y universales, ha puesto en evidencia la solidari- dad que existe entre los individuos y los pueblos en la defensa de la salud y de la lucha para destruir y contrarrestar las causas perma- nentes de insalubridad de las localidades. No hay en efecto sino di- ferencias de lugar y tiempo en esta vinculación sanitaria. Las estre- chas relaciones que existen entre los habitantes de un mismo barrio, no se modifican sino en cuanto á extensión cuando se trata de ba- rrios diferentes ó de ciudades distintas, de países próximos ó leja- nos, pero unidos entre sí por los lazos del comercio y del intercambio de personas,que cada día son mas íntimos y frecuentes por la facili- dad y rapidez de las comunicaciones marítimas ó terrestres. Las an- tiguas fronteras han desaparecido; los pueblos,por las necesidades de la civilización,viven mas unidos y se cambian continuamente sus productos; unos destinados á la alimentación,y que,por consiguiente, requieren una vigilancia sanitaria en el país que los produce y en el que los consume; otros, que aún siendo utilizables en las indústrias, es conveniente también inspeccionarlos porque pueden ser vehiculi- zadores de gérmenes morbosos. Estas múltiples relaciones, que ha establecido el progreso ac- tual y que, por su naturaleza, tienen un carácter de defensa social contra las enfermedades epidémicas y aún contra las comunes, cuando se trata sobre todo de grupos que viven en un mismo medio, sean educados, conscriptos, detenidos, etc., han dado lugar á una le- gislación variada y compleja, que frecuentemente se modifica para incorporarse las nociones que surgen de nuevas observaciones ó de hechos señalados por la ciencia, que vienen á acrecentar el mejora- miento gremial ó colectivo. Las medidas legislativas tienen una importancia capital en el cuidado de la salud del pueblo. Los gobiernos se ven,por esta causa, obligados á formular tratados ó convenciones que fijen procedi- mientos profilácticos destinados a evitarla propagación de las enfer- medades epidémicas ó de cualquier causa que puedan afectar la sa- lud y el bienestar general,medidas que tienen por base siempre, re- ducir las prohibiciones ó restricciones á lo absolutamente indispen- sable en garantía de lo que se trata de salvaguardar. En cuanto á la legislación sanitaria propia de cada país, ella forma un conjunto de disposiciones que rigen en toda administración, en armonía siempre con las funciones á que están destinadas; solamente se llevan á la práctica por técnicos dependientes de un organismo especialmente creado, cuando, para la garantía de los servicios públicos, es indis- pensable una dirección competente, que no puede obtenerse en las diversas ramas de la administración general. La intervención del Estado en materia de higiéne pública, ha tomado, por todas las razones enunciadas, un incremento poderoso 384 en este último tiempo, á raíz de los adelantos de las ciencias que han señalado rumbos precisos, allí donde anteriormente existían investi- gaciones discutidas, que no era posible traducir en reglas sanitarias invariables como las que se ha conseguido establecer en la actuali- dad. Esta acción se desarrolla ante las autoridades distintas, por- que desde el predio rural á la pequeña comuna y de la ciudad,capi- tal de una entidad política hasta la metrópoli, que concentra en su seno las principales actividades y fuerzas de un país, todas las pobla- ciones, dispersas ó condensadas, chicas ó grandes, necesitan leyes y reglamentaciones sanitarias que son naturalmente simples ó com- plejas, según la importancia del centro en que se dicten, de las cos- tumbres de sus habitantes, sus intercambios comerciales y demás relaciones que ligan á los individuos entre si y con la sociedad en que viven. Se ha hecho crítica por algunos defensores á ountrance de los de- rechos personales de que en nombre de la higiene se absorbían en de- demasía la funciones públicas,con detrimento de la libertad indivi- dual. Nada más infundado. Los higienistas no han pensado jamás en actuar en la sociedad como sumos sacerdotes de una nueva reli- gión, porque esto sería un absurdo. Cuando ellos han pedido la crea- ción de un organismo propio en el cual se concentre cierta clase de funciones, ha sido porque la naturaleza de las mismas exigía una preparación técnica especial y una dirección y control igualmente técnicos y para esto no han pretendido formar un ejército burocráti- co que haga cumplir autoritariamente sus indicaciones. No. Ellos proceden por persuación fundando más el éxito en la acción indivi- dual, expontánea, fruto de una educación higiénica bien dirigida, que en la obligación reglamentaria impuesta, que es resistida cuan- do se ignora el beneficio que comporta; y para ello hacen conocer las enseñanzas de la ciencia, aprovechando todo descubrimiento que se realice en cualquier orden de conocimientos y sea cual fuere la zona del globo donde hubiere tenido lugar. Comunican en todos los momentos las condiciones á llenar para que la vida se desarrolle con mas amplitud y puedan las energías individuales llegar al ideal que hayan propuesto. En esta tarea de de instrucción y de perfecciona- miento humanos, que encierra la síntesis de la verdadera moral cien- tífica, no desesperan tampoco del éxito final, porque tienen el ínti- mo convencimiento de que lo útil y lo verdadero se abre camino al travez, de todas las preocupaciones y doctrinas que pueden momen- táneamente obstaculizarles el paso. Es un compás de espera hasta que llegue el momento oportuno,que puede ser más ó menos tardío, pero que es seguro, siendo, en esto, solidarios los maestros con sus disípulos en todas las sociedades álas que hacen el legado de bene- ficios que presintieron. No es posible que resurjan en esta época cuestiones relativas á la restricción de la libertad individual, hecha en nombre de la higié- ne. Si toda libertad termina donde principia el derecho de un terce- ro,no se puede, en nombre de un concepto absoluto, herir é sacrificar la salud de los vecinos, como sucedería si cada sujeto,usando de una libertad ilimitada, llegare á perjudicar á la comunidad. 385 Hoy la intervención del poder central en defensa de la salud pública, está ampliamente aceptada aún en los países que han tenido por base de su engrandecimiento el individualismo sostenido por Spencer. Y no podía suceder de otro modo desde que el objetivo de todas las sociedades, sea cual fuere su forma de gobierno, es ase- gurar para sus asociados la mayor suma de bienestar, de justicia y de libertad dentro del orden. Esta trípode que enforma la declara- ción de principios en todas las constituciones, basta para asegurar al cuidado de la salud pública el lugar que le corresponde ocupar en los pueblos bien organizados. Es necesario reconocer que los progresos de la higiene pública se deben, en gran parte, á los estadistas ingleses, que han sabido en- carar los problemas relativos al cuidado de la salud pública y bien- estar general, Con un criterio útil y práctico, promoviendo leyes y ejecutando las obras que era indispensable llevar á cabo. Desde Dis- raeli á Gladstone y lord Rosebery, para no citar sino á los más eminentes, la acción que han desarrollado no ha podido ser mas pro- vechosa para aquel gran pueblo, heredero directo de la grandeza de {a Roma antigua en materia de obras sanitarias. Al estudiar la higiéne pública en la Argentina, en los capítulos que siguen, me propongo dar á conocer el concepto con que se ha encarado la cuestión relativa á la higiéne internacional, las leyes y obras sanitarias de carácter nacional, provincial ó comunal, hacien- do ver,al mismo tiempo,que el camino recorrido, las dificultades que han surgido para armonizar la acción de estos tres poderes reconoci- dos por la carta fundamental del Estado; las deficiencias,que por es- ta causa, existen; la manera de remediarlas, y como síntesis final aquello que, en la legislación ó en las obras públicas, debe ser de ca- rácter eminentemente nacional como garantía de la eficacia que re- sulta de la unidad de acción. Entiendo que un trabajo de esta clase encuadra en el progra- ma de los congresos científicos, porque es allí, donde,sin temor de herir susceptibilidades propias á toda entidad política que lucha por su autonomía, pueden discutirse cuestiones que afectan al bienestar general de los pueblos. Si de este exámen resultáre que hemos dado mayor valor á la ejecución de obras sanitarias que á la promulgación de leyes que formen un todo armónico,que garantice la suma de intereses crea- dos entre el individuo y la sociedad, se llegaría al convencimiento de que nos encontramos todavía en un periodo evolutivo,necesitándose una sedimentación mayor para que la ley ó código sanitario pueda tener un verdadero arraigo en la conciencia pública, ya que es un principio indiscutido que toda ley requiere su ambiente especial pa- ra hacerse efectiva y que surjan de ella los beneficios que inspiraron sanción. CAPITULO I. PROFILAXIS EXTERNA. Antecedentes.-Conferencias sanitarias internacionales. Sus resultados. Las medidas sanitarias, que los diferentes países han establesci- do para precaverse de las enfermedades exóticas, han debido, natu- ralmente, obedecer á los acontecimientos de cada época sobre sus modos de trasmisión. Durante los siglos que Europa tuvo que vigilar la importación de la peste, primero,y del cólera después, por los navios del Oriente, que llegaban á sus puertos, las medidas profilácticas se limitaban á detener las corrientes humanas y las mercaderías por un plazo ma- yor ó menor, según las circunstancias, ocasionándose,con este moti- vo,entorpecimientos de todo género, que dificultaban las comunica- ciones y el intercambio comercial. Fué,precisamente para mejorar en lo que fuera posible semejante situación, que se hacía intolerable para las relaciones de todo orden de los pueblos entre sí, que surgió la idea de reunir una Conferencia Internacional de Higiéne Pública, que discutiera los problemas de la profilaxis exterior. Después de muchas dificultades para reunirla, tuvo lugar, al fin,' en París en el año 1852;á ésta sucedió otra en 1859,en París,también; luego vieron las de Constantinopla en 1866; la de Viena en 1874; la de Washington en 1881. En estas primeras reuniones no podía haber una dilucidación completa de los temas propuestos, por cuanto no lo permitía la va- guedad de las teorías que dominaban respecto á la manera como se efectúaba la propagación y difusión de las epidemias. El único medio profiláctico de que podía echarse mano, era el aislamiento por un tiempo determinado, puesto que la desinfección ó purifica- ción era muy deficiente. Pesaba en aquellas asambleas la influencia de las terribles pandemias que asolaron á los pueblos de Europa y para las cuales no encontraban otro recurso que el mencionado, co- mo una reminiscencia de las medidas impuestas por las viejas reli- giones, para todo lo impuro ó infectado; de manera, pues, que los re- glamentos sanitarios que se adoptaron á raíz de esas Conferencias, no., no podían tener un carácter preciso, por faltarles una noción clara de los puntos que trataban. La ciencia se encontraba en sus albores todavía. Posteriormente se reunió una nueva Conferencia en Roma en 1885, la cual pudo incorporar á sus secciones conocimientos más completos sobre el desarrollo del cólera. Se sucedieron otras en Ve- necia, 1892; en Dresde, 1893; París, 1894; Venecia, 1897; París,1903; y París, 1912, 387 Paulatinamente, en cada una de estas asambleas fueron abor- dándose, con mayor suma de datos científicos sobre la biología de los gémenes patógenos y de los vehículos de contagio, todos los pro- blemas de la profilaxis internacional, habiéndose llegado á determi- nar en las dos últimas reuniones, de una manera mas completadas medidas por tomarse sobre el aislamiento del enfermo,sobre la desin- fección de los objetos contaminados ó susceptibles de serlo y sobre la observación á que deben someterse las personas sanas expuestas al contagio, por un periodo de tiempo limitado ala incubación de la enfermedad que se trataba de precaver. En la Conferencia de París del año próximo pasado, se ha dis- cutido una nueva cuestión -la relativa á los portadores de gérme- nes-sobre la cual no ha recaído la resolución que era de esperarse, teniendo en cuentaía sabia discusión sostenida y apoyada con nu- merosos casos prácticos, señalados por ilustres observadores. En esta larga labor internacional, que indica el esfuerzo de los higienistas por mejorar las condiciones de la defensa sanitaria entre los diferentes países, de acuerdo con los principios que emanan del laboratorio y de la experiencia clínica, se vé, desde luego, que no guardan relación alguna las conclusiones de aquellas asambleas, con los resultados obtenidos en la aplicación de sus leyes y reglamenta- ciones, cuando ha llegado el caso de ponerlas á prueba. Y esto,á pe- sar de que todas las cuestiones han sido objeto de una ámplia discu- sión, excesiva quizá á veces, á raíz de numerosos y concienzudos in- formes de relatores de fama reconocida, en los cuales se encuentran acumulado todo un precioso caudal de conocimientos profilácti- cos. No se requiere mayor sutilidad de análisis para comprender que las razones de esta discrepancia, emergen de que al discutirse los problemas de la higiene internacional, no se han considerado los factores en que ella descansa, dándose por sentado que sobre estos puntos existe un perfecto acuerdo entre las diversas naciones, cuan- do la naturaleza de los hechos nos enseña, que no se han querido tocar, quizá por no despertar rozamientos ó por temerse desinte- iigencias. La Higiene Internacional no difiere en sus reglamentos de los que rigen las relaciones sanitarias de los diversos estados ó comuna5 de un mismo país entre sí. Son análogos, agrandados por las diferen- cias étnicas,políticas ó económicas que separan á las nacionalidades! y así como no es posible asegurar la salud pública de un país, cuando faltan los órganos informativos y los medios de acción pro- filáctica, así también habrá graves peligros en el tráfico internacio- nal, bajo el punto de vista sanitario, cuando esos medios y elemen- tos sean deficientes. En efecto, la defensa contra las enfermedades epidémicas, sean internas ó externas, exige dos factores esenciales: 1°.-una organi- zación de la higiene pública que permita acudir rápidamente á cir- cunscribir y extinguir cualquier foco que se produzca, por medio de unipersonal técnico competente y leyes y reglamentos en los cua- cuales pueda este apoyarse, en un caso dado, para desarrollar su 388 acción; 2o.-un arsenal sanitario convenientemente distribuido y adaptado, para servir eficientemente á la susodicha organización. La deficiencia de uno ú otro de estos fectores, trae aparejado el fracaso de las medidas profilácticas. Si hubiese sido posible someter á discusión en estas Conferen- cias Internacionales, la defensa sanitaria interna de los diferentes paises, seguramente se habría facilitado la solución de la profilaxis interna. Quiza habríase puesto en evidencia la incapacidad relativa de algunos naciones para desarrollarse una política sanitaria exte- rior, fundada en la facilidad de las comunicaciones; quizá habría servido también para estimular la creación, allí donde no existiera, de este organismo propio de la Higiene pública,conunsuarsenal co- rrespondiente. Porque, ¿como es posible pretender que se hagan efectivas las disposiciones de los tratados,sin que se llenen preeviamente las con- diciones necesarias para su funcionamiento? Tal propósito equival- dría á sostener que no se tiene derecho á la defensa propia sino me- diante las cláusulas estipuladas, lo que no es exacto;pero los paises se defienden como pueden cuando llega el momento del peligro.Con medios adecuados,si los tienen,ó supliéndolos en la esfera que les es posible obtenerlos: de allí que sea necesario primeramente resolver con anticipación estos problemas de higiene interna, antes de sus- cribir tratados que obligan á un liberalismo imposible de apli- car. Las enfermedades epidémicas se propagan según el medio. Si este les es desfavorable, difícilmente se formarán focos susceptibles de difusión, de la misma manera que un sujeto atacado de gérme- nes infecciosos, reaccionará con energía y tendencia á la curación, siempre que sus defensas orgánicas y emuntorios naturales funcio- nen normalmente. La defensa sanitaria de las diferentes naciones, varía según un conjunto de circunstancias. Para no citar sino las principales, seña- laremos la situación geográfica respectiva, la extensión de cada te- rritorio, su progreso económico y político, la densidad de las pobla- ciones, la facilidad de comunicaciones entre las mismas y el grado de cultura, etc., que son tan desemejantes, sobre todo en los pueblos que están en formación y que tienen como principal programa por resolver,atraer habitantes á tierras desiertas é incultas.Secomprende muy bien que los problemas de la Higiene internacional,á pesar de la existencia de principios y procedimientos completamente acepta- dos, no pueden tener igual solución en cada país y que los pactos fallen por su base. MEDICOS DE LOS BUQUES Existe otro importante factor relativo á las informaciones sa- nitarias que no se han tomado en cuenta cuando se ha discutido la profilaxis exterior. Al abordarse el estudio de los buques,que pueden ser portadores del contagio á los diversos paises, no se ha considerado la situación 389 actual del personal médico de los mismos, que indudablemente no ofrece las garantías necesarias que los nuevos medios profilácticos exigen. Hace 39 años, en la Conferencia de Viena (1874), que Proust indicó la conveniencia de que cuando existiese un estado epidémico -por enfermedades exóticas,se comprende- los buques debían te- ner un médico, que fuese un funcionario del Estado y que, en tal ca- rácter, se reconociera en todos los países que tuvieran que recorrer con el objeto de que pudiera tomar medidas en los puertos de parti- da,deescala y de destino y durante la travesía.Hizo esta indicación convencido de que los médicos propios de las compañías de navega- ción, no podían tener la independencia necesaria para ser los infor- mantes oficiales, subordinados como estaban á servir los intereses de las susodichas compañías, opuestos casi siempre á los de la salud pública en general. Desde esa época á la fecha, la medicina ha evo- lucionado completamente, sustituyendo á las viejas doctrinas, nue- vas nociones que han dado á la ciencia profiláctica el carácter preci- so que antes no poseía; sin embargo, la cuestión subsiste en el mis- mo pié en que Proust la colocó. El médico de un buque requiere en la actualidad poseer una su- ma de conocimientos especiales, si es que se desea sirva eficazmente al cuidado de la salud de los que viajan y á los intereses sanitarios de los puertos. Necesita haber estudiado bién la Bacteriología, tener dotes de clínico, conocer especialmente las enfermedades epidémi- cas y los medios profilácticos; y,para esto, le es indispensable un pe- queño laboratorio para ilustrar sus diagnósticos, que no podrán te- ner un verdadero carácter técnico, sin este requisito. Si le falta esta preparación y si,además,carece de los elementos señalados como necesarios, no solo para formarse en cada caso un buen juicio clínico, sino también para adoptar las medidas de pre- servación oportunas, ¿como es posible que sus informes puedan ins- pirar fé á las autoridades sanitarias de los puertos?. Actualmente, no existe en las reglamentaciones de la marina mercante de ningún país, una exigencia sobre este punto. Las com- pañías que cuidan con todo esmero la dotación del personal que ne- cesitan para navegar y satisfacer los diferentes servicios que se rela- cionan con la atención y confort de los pasajeros, tienen amplia fa- cultad para tomar sus médicos donde y como les parezca; lo único que piden á los candidatos es un título universitario y aún este mis- mo es sostituido por certificados de estudiantes de medicina que no han terminado su carrera, como hemos tenido ocasión de observar- lo. ¿No habrá llegado ya el momento de que, en cada país, se obten- ga,como medida reglamentaria permanente, que sea colocado el fa- cultativo embarcado en condicions tales que se asegure la eficacia de los cuidados profesionales que está obligado á prestar á los pasa- jeros y que,al mismo tiempo,sean una garantía para los intereses sa- nitarios de los puertos?. ¿Que dificultad habría para que estos mé- dicos, en vez de ser nombrados por las compañías, fueran designa- dos por las autoridades respectivas en cada nación, previas las prue- bas de pericia indispensables,como funcionarios del Estado, al cual 390 ^eben rendir cuenta de sus servicios al término de cada viaje? ¿No existe realmente una incongruencia grande en que al médico de cualquier comuna,en los países que poseen marina mercante próspe- ra, se le exija una competencia especial, y hasta un examen de con- curso, como sucede en muchos de ellos, y que se tengan una comple- ta indiferencia respecto á los facultativos de los buques?. ¿Acaso los millares de personas que viajan y se transportan de uno á otro continente, no necesitan también la alta protección del Estado en esta clase de funciones profesionales? Las respuestas huelgan por lo sencillas.Bastaría un acuerdo de las naciones para que en cada país se exigiera, por ejemplo,una suma dada, bajo la forma de un impues- to,que podría ser tomada sin dificultad alguna y de una manera di- recta sobre los pasajes, si no se encontrara otro medio, para formar un fondo común, con el cual se pudiera atender debidamente este servicio, que requiere también elementos accesorios, sueros, medi- camentos, instrumental quirúrgico perfeccionado, etc. y,sobre todo, un laboratorio portátil con tocio lo necesario para el diagnóstico preciso de las enfermedades trasmisibles, sean exóticas ó comunes. Entonces el médico, bien renumerado é independiente, porque estas son condiciones esenciales, sería el funcionario que los higienis- tas han indicado; es decir, aquel que no está abocado á vivir en con- flicto permanente, como ahora sucede,entre sus intereses personales, por depender de las compañias de navegación que le pagan y sus obligaciones de profesional honesto, que se debe ante todo, á la ver- dad científica de sus diagnósticos y á las consecuencias que de ellos se desprenden. Seguramente no faltarían candidatos, porque la ta- rea de prestar servicios médico-sanitarios á bordo, dejaría de ser una función insignificante, un puesto de paso, que coloca al que lo desempaña, en una situación precaria y de inferioridad en el concep- to profesional, como acontece hoy en todas las marinas mercantes del mundo, para convertirse en un cargo importante del Estado,que se adquiriría y quedaría sujeto, como es natural, á exigencias que le aseguren esa preponderancia en bien de la salud pública de los puer- tos. Esta cuestión de los médicos embarcados fué ya señalada,como tema de discusión,en el Comité Internacional deHigiéne Pública de París, y no cabe explicación sobre el silencio que la ha rodeado hasta la fecha, á pesar de contestaciones categóricas y expresas que aquel Comité debe haber recibido, como fué la que se envió de la Re- pública Argentina, en el sentido de que era necesario tratar ese pun- to y considerarlo en todas sus faces, si se quería resolver una de las dificultades mayores en las relaciones sanitarias de los pueblos y que más obstan á la libertad del tráfico internacional, en caso de epidemias exóticas. Las conferencias sanitarias internacionales han tenido una hon- da repercusión como centros ilustrativos, cada vez .que se han discu- tido las grandes cuestiones de la Higiene pública y,á este respecto, nadie puede negar la utihuad y conveniencia de dichas asambleas científicas. Es verdad,que no han podido traducirse hasta la fecha en un perfeccionamiento de los órganos internos y externos de defensa sanitaria,como acabamos de esbozarlo. Para eso es necesario que en 391 cada país se realice un programa mínimo de defensa contra las en- fermedades trasmisibles, porque si no se combate las infecciones lla- madas comunes, con los elementos modernos de la profilaxis, no es posible esperar éxitos en la lucha contra las exóticas. La profilaxis que debe practicarse diariamente en todo puerto ó ciudad para ha- cer desaparecer las primeras, es la única escuela en la que debe edu- carse el personal técnico que detendrá á unas y otros en sus per- niciosos efectos. Por otra parte,si analizamos las medidas por tomar contra cada una de las enfermedades exóticas, veremos,primero, que respecto á la peste del oriente, la tarea se circunscribe a una desratización con- tinua y sistemática en los puertos y ciudades, y á la desinfección de todo lo que puede constituir un foco, porque felizmente las forma graves de esta afección, como la pulmonar y septicémica, llegan á producirse tan solo cuando no se ha practicado la profilaxis mencio- nada y pasan desapercibidos los primeros enfermos, así como las epizootias de ratas,que siempre lo acompañan; segundo, sobre la fie- bre amarilla las medidas no varían de las que deben efectuarse para combatir el paludismo,endemia que es común en casi todos los paí- ses de la tierra, por consiguiente debe ser una tarea habitual tam- bién esta profilaxis; tercero, las medidas para combatir el cólera son muy semejantes á las empleadas en la lucha contra la fiebre tifoi- dea, otro padecimiento que es universal y que exige sus medios propios de acción profiláctica. El Comité Internacional de Higiene de París,después de haber dedicado el primer tiempo á las tareas de organización y á dar á co- nocer en sus boletines las leyes y reglamentaciones sanitarias de las diferentes naciones, podría ocuparse también de hacer el balance de los medios y elementos de este carácter de que disponen los Estados, anotándose sus deficiencias y estimulando la acción de los gobiernos para subsanarlas, en la seguridad de que al proceder así, respondería al fin primordial que se tuvo en cuenta al establecerlo. Es de supo- ner que no podrían presentarse mayores dificultades para ello, pero cuando las defensas sanitarias, de un país, no deben permanecer des- conocidas para los demás; no se trata de la defensa territorial que cada uno oculta, sino todo lo contrario; es indispensable inspirar ga- rantías para facilitar las comunicaciones, porque la solidaridad sa- nitaria de los pueblos entre si, exige una acción común, preservado- ra y útil, para luchar ventajosamente contra las causas de insalubri- dad y de infección en cualquier zona del globo donde estas constitu- yen una amenaza permanente para los vecinos, ó para los países le- janos con los cuales mantenga dicha zona relaciones comercia- les. Hay una cuestión importante que ha sido considerada en to- das las Conferencias anteriores á la de París de 1912. Es la relativa á la clase de categoría de los pasageros que hacen el viaje de un país infectado á otro indemne. Siempre se ha pensado en las anteriores asambleas científicas, y con toda razón, que había una diferencia fundam-ental bajo el punto de vista sanitario entre los viajeros que tienen una noción más ó menos exacta de lo que significan los cuidados higiénicos y 392 poseen,al mismo tiempo.medios propios para realizar estos cuidados y aquellos quese transportan en gran número,constituyendo las ma- sas de emigrantes, que viven de una manera diferente y que no es- tán por lo tanto en condiciones de ofrecer las mismas garantías sa- nitarias á los países que las reciben en su seno. Todas las Conferencias Sanitarias anteriores á la de 1912 conte- nían cláusulas, que permitían establecer estas diferencias. La últi- ma Convención las ha suprimido en la vía marítima, dajándolas subsistentes en las comunicaciones de las fronteras terrestres. Se vé claramente el propósito de facilitar las corrientes emigratorias de Europa hacia América, aun en tiempo de epidemia en la primera, y, á la vez, de impedir la aplicación de medios profilácticos necesarios muchas veces, en los países que las reciben. El hecho de obtener el gran beneficio que comporta la incorpo- ración de brazos para el desarrollo de las indústrias, no significa que pueda privarse á los países mencionados del derecho, muy legíti- mo,por cierto, de evitar la importación de enfermedades epidémi- cas. La cuestión ha sido tratada con un criterio unilateral y que no corresponden á los intereses de las naciones que necesitan de inmi- gración. Esta faz de la última asamblea no está de acuerdo con la defen- sa sanitaria que requieren los países americanos. Es conveniente también señalar, de paso,la diferencia funda- mental que existe en esta clasede intercambio de personas y produc- tosdelasdiferentesnaciones entre si,ya se trate délos situados en un mismo continente á distancias próximas ó remotas, ó bien de conti- nentes distintos separados por una larga navegación. Así, por ejem- plo, no pueden ser iguales las relaciones sanitarias de los pueblos de Europa cuando deben adoptarse medidas profilácticas, unos res- pecto de otros, que en el caso de que la defensa se implante en Eu- ropa para América, ó en esta última en relación á la primera. Lo más que se ha podido efectuar en las Conferencias es fijar reglas de procedimientos generales, que por las circunstancias apun- tadas no pueden tener el caracrter de principios absolutos. Europa no puede considerarse solidaria en su sistema de de- fensa, tanto por la proximidad de los paises que la forman, cuanto por las facilidades de las comunicaciones y la naturaleza de las co- rrientes humanas, no existiendo, como no existen masas compactas emigradoras de uno á otro país. Muy diferente es la situación de la America en general, llamada á recibir en su seno á las clases trabajadoras del viejo Continente. Las conferencias sanitarias de Europa no han tomado en cuen- ta todos estos factores,que intervienen en las mútuas relaciones de los pueblos, para dar las verdaderas orientaciones á las cuestiones sanitarias. Ha primado, lo que podría llamarse el interés europeo á los intereses americanos; de ahí, aparte de otfas razones, que noso- tros no hayamos adherido á ias dos últimas Connvenciones de París. Tales son, brevemente señaladas, las principales cuestiones que la Higiene internacional ha discutido y que debe aún discutirse en beneficio de los intereses sanitarios. 393 PROFILAXIS EXTERIOR EN LA REPUBLICA ARGENTINA En la América Latina se han adoptado en muchos casos entre las diferentes nacionalidades que la forman, procedimientos espe- ciales, emanados del conjunto de circunstancias que era necesario considerar para llegar á soluciones satisfactorias. Veamos lo que ha pasado entre nosotros. ZONAS DE CULTIVO La extensión de la República Argentina es de 2, 952, 551 kiló- metros cuadrados. Con relación á sus cultivos,se puede dividir en tres zonas prin- cipales: la de cereales, la de vid y la de productos intertropicales. La primera zona, en una extensión de más de 100.000,000 de hectáreas, sin contar los valles del Chubut y Rio negro, se encuen- tran situada entre los grados 30 y 45 de latitud y sus productos son trigo, maíz, cebada, avena, lino, patatas, legumbres, alfalfa y otros varios. La segunda zona, ó región de la vid, comprende las provincias de Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Salta y la parte occi- dental de Córdoba, San Luis y gobernación del Neuquén, con una superficie media cultivable de 4. 100, 000 hectáreas y 45, 610 sem- bradas de viña. La tercera zona ó región de los productos intertropicales, se ex- tiende entre los grados 22 y 30 de latitud Sud, correspondiendo las tierras á propósito para el cultivo de las plantas de la zona tórrida, á las provincias de Tucumán, Jujuy, Santiago del Estero, Salta y los territorios del Chaco, Formosa y Misiones, con una superfi- cie apta para el cultivo de la caña de azúcar de 2. 830,060 hectáreas, de las que se cultivan en la actualidad 41, 586. El territorio, argentino,en su estado actual y desde el punto de vista de la explotación de sus riquezas, puede ser dividido en las si- guientes proporciones: 104. 000, 000 de hectáreas de tierra arable que podrían ser in- mediatamente cultivadas. 100, 000. 000 de hectáreas que solo pueden destinarse, por aho- ra, á la cria de ganados. 90, 820. 000 hectáreas que comprenden por una parte bosques y montañas con abundantes riquezas, florestales y mineras y, por otra parte, la ocupada por ríos, lagunas, salinas, regiones áridas, ciudades, etc. Délas 104,300.000 hectáreas de tierra arable, solo se hallan cultivadas en la actualidad, unos veintitrés millones de hectáreas aproximadamente, según los cálculos hechos hasta fines de 1913. La Argentina poseé 2, 952. 551 kilómetros cuadrados con una 394 población aproximada de 7, 000.000 de habitantes, según los cálcu- los menos optimistas Estas cifras indican por si solas la necesidad de aumentar la po- blación, comprendiéndose perfectamente que este problema haya sido,desde los comienzos de su organización como entidad indepen- diente, el que más ha absorvido la atención del pueblo y de los go- bernantes y de que se haya aceptado como una verdad indiscutida la célebre frase de Alberdi, «gobernar es poblar» Si es exacto que la expansión y desarrollo délas fuentes de ri- queza argentinas, exigen prerentoriamente brazos y capitales, no lo es menos que la cohesión y armonía que deben poseer las fuerzas vi- vas de un país para que resulte dotado de condiciones vigorosas pro- pias, requieren también, homogeneidad en sus componentes, dedu- ciéndose de esto que es indispensable seleccionar la inmigración á fin de que solo ingrese lo útil y benéfico, es decir, elementos sanos fí- sica y moralmente. A este respecto cabe afirmar que ha habido un exceso de liberalismo y que es tiempo ya de ejercer mayor vigilancia en todo sentido. La República, en su política sanitaria exterior, ha procurado, por todos los medios, evitar las medidas restrictivas que podían lle- gar á perturbar el movimiento de las corrientes humanas que se in- corporan á su suelo; y esto es aún en las épocas en que se carecía de procedimientos profilácticos precisos por defectos de las doctrinas reinantes. En las primeras importaciones epidémicas que el país sufrió, no estaba este preparado para una defensa eficaz por la falta de organi- zación sanitaria y de elementos apropiados. Asi se explican las duras lecciones recibidas, con la difusión que alcanzó el cólera del 67 y 64, y,principalmente,con la terrible epidemia de fiebre amarilla que azo- tó á Buenos Aires en 1871. Estas grandes calamidades públicas influyeron para que se formulára el primer pacto internacional con la República Oriental del Uruguay y el Brasil, en 1873. Antes de esa época, desde los tiempos coloniales hubo epide- mias introducidas al puerto de Buenos Aires, que nos es del momen- to- señalar, y que no dieron márgen á medidas profilácticas de im- portancia, lo que se explica por las restricciones á que estaba some- tido el comercio con España en el Río de la Plata. Tanto el pacto de 1873, como otro firmado en el mismo año con el Uruguay solamente para el establecimiento de lazaretos, no se cumplieron en cuanto á la dotación de estos últimos elementos, que era la condición indispensable para que aquellos pudieran dar resul- tados. El primero fué firmado casi exclusivamente teniendo en cuenta la endemia de fiebre amarilla existente en ese tiempo en Rio Janeiro. Años después, en 1887, se firmó otra Convención entre los mis- mos paisesy el Brasil,cuyo fin principal fué poner término á las difi- cultades que habían sobrevenido por causa de las medidas sanitarias impuestas en el Uruguay y la Argentina ocasionadas por esta mis- ma endemia. 395 Debe consignarse que la uniformidad de procedimientos profi- lácticos en los países ribereños del Plata, ha sido un hecho impuesto por las necesidades de la defensa común; de manera que siempre ha habido un perfecto acuerdo para encarar los problemas de la profi- lalaxis exterior. La Convención del87tuvo también por objeto evitar las dificul- tades del tráfico cuando reine algún estado epidémico en uno de los paises contratantes. Habíase fijado como condiciones necesarias para su funciona- miento, que se establecieran hospitales y lazaretos flotantes en los puertos donde se aplicaran las medidas; y que, en el caso de epide- mia en Río, Montevideo ó Buenos Aires, debía existir un pontón donde los buques desembarcáraná los pasajeros y descargaran la co- rrespondencia y las mercaderías, con tal que dichas operaciones se practicasen en condiciones satisfactorias de aislamiento y bajo la vigilancia de la autoridad sanitaria creada por la Convención, que era el inspector del navio, funcionario del que luego hablaré. Tales condiciones, necesarias para las franquicias sanitarias del tratado, no se llenaron nunca en ninguno de los tres paises; y de alli que se originaran frecuentes diferenccias en el cumplimiento de las cláusulas, que solo se salvaban por la buena voluntad de las autori- dades encargadas de la dirección sanitaria. Esta convención marca la primera aparición de los médicos em- barcados en esta parte de Sud América como una necesidad impues- ta á las relaciones sanitarias de los pueblos que trataban de defen- derse de una enfermedad exótica, evitando con este funcionario las medidas restrictivas que,según el criterio de aquel tiempo,debían es- tablecerse para los buques que no los llevaban. La institución de este cuerpo que se llama inspectores sanitarios de navio, que debía formarse en cada país, tuvo su origen en las ne- cesidades de que en los puertos las autoridades respectivas poseyé- ran informes sanitarios precisos, convencidos de que los médicos co- munes de los buques no podían cumplir debidamente estas funcio- nes, por motivos ya señalados en los antecedentes europeos. Nuestro pasado epidemiológico de todas las invasiones de cóle- ra y fiebre amarilla, llevó á los técnicos que formularon la citada Convención por nuestra parte, los Dres. Astigueta y Susini, á pro- piciar la creación de este cuerpo, aceptándose por los representan- tes de los otros paises esta manera de ver. En efecto,puede afirmarse que todas las importaciones de pestes exóticas en las naciones signa- tarias, han sido ocasionadas por la falta de conocimiento de la exis- tencia de enfermos, sea durante la travesía ó á la llegada de los bu- ques á los puertos; de allí que casi siempre hayan pasado inadverti- dos los primeros casos. La institución de los inspectores de navio, permitió á los nego- ciadores de este tratado, implantar,por primera vez, el principio de la calificación de los buques,para la aplicación de las medidas profi- lácticas,que debía depender del estado sanitario que estos presentaran en el momento de su llegada y nó del estado de los puertos de proce- dencia. Este criterio fué aceptado después por las Convenciones de Dresde, de París,y de las subsiguientes, como consecuencia del pos- 396 tulado de Proust, quien en 1874,propuso que todas las medidas por aplicarse debían derivar de la acción del médico embarcado como funcionario del Estado, quien quedaba obligado á informar á las autoridades de los puertos sobre los medios de preservación que hu- biera adoptado en ejercicio de su misión y de acuerdo con una regla- mentación precisa, tal como ya lo dejamos sentado. Lo curioso ha sido que sin llenarse la condición fundamental que se estableció respecto á los médicos, se adoptó la franqui- cia. La Convención del 87 duró cuatro años, siendo denunciada á su término por el gobierno del Brasil. Diez y siete años mas tarde se formuló en 1894 otra Convención entre el Brasil Uruguay , Paraguay y la Argentina. El intercambio comercial de estos países tan común y frecuente, exigía no interrumpirlo en el caso de que en alguno de ellos se desa- rrollara una epidemia exótica. Esta necesidad fué la que llevó á uniformar el tratamiento sa- nitario que debía observarse entre los mismos. La base de este tratado fué también la institución de inspecto- res viajeros. Incorporó á sus cláusulas los descubrimientos que aca- baban de verificarse en el modo de propagación de la fiebre amarilla por medio del stegomya fasciata y de la peste por las ratas como ve- hiculizadoras de sus gérmenes. Durante el tiempo que estuvo en vigencia esta Convención, no llegó el momento de aplicarla de una manera directa, entre los paí- ses signatarios, por la falta de estados epidémicos. La República Argentina se guió por sus principios, de acuerdo con'los términos del Art°. 49, para la defensa del cólera que reinó en Europa de 1910 a 1912. Precisamente, esa fué una causa para po- ner en evidencia que no podía aceptarse entre nosotros una deter- minación relativa á que las medidas de desinfección y profilaxis adoptadas en algunos de los puertos de tránsito, debían hacer fé en el nuestro y eximir por lo tanto de nuevos procedimientos sanita- rios de los buques. Tal concepto,contrario por completo á las prác- ticas que deben seguirse en los países de destino debía ofrecer real- mente dificultades. No es concebible, en efecto, que al término del viaje, es decir,en las mejores condiciones de aplicación de las medi- das profilácticas, por haber desembarcado pasajeros y aquipajes, los navios infectados, no sean sujetos á tales prácticas, en garantía de los nuevos pasajeros, de la misma tripulación y de los puertos en cuyas aguas deben fondear. Como nosotros nos habíamos adherido á la Convención de París de 1903, nuestra única ley nacional era el tratado en cuestión en la profilaxis exterior y como tal la aplicamos con toda sinceridad aca- tándolo como una ley de la nación. El Brasil se guiaba por la primera en la defensa del cólera eu- ropeo y de allí naturalmente surgía una verdadera y completa diver- gencia de procedimientos.-La República del Uruguay, debemos se- ñalarlo, ha seguido en todo tiempo la misma línea de conducta nues- tra, convencida de que el plan de defensa de las Capitales de las már- genes del río de la Plata, formamos dos unidades solidarias comple- 397 tamente en sus intereses sanitarios. El acuerdo, entre ambas auto- ridades directivas ha sido, pues, siempre, perfecto, como lo acredi- tan los diversos convenios para uniformar procedimientos. En 1912 fué denunciado este tratado por el Gobierno Argen- tino. En el mismo año se ha celebrado una Convención con Italia, aceptando, por nuestra parte, á los médicos italianos, titulados co- misarios regios en el mismo carácter y con iguales prerrogativas que el gobierno Argentino había fijado anteriormente para sus inspecto- res embarcados. La Convención con Italia marca un enorme progreso en la pro- filaxis internacional, por cuanto quedan suprimidas todas las prác- ticas que se han seguido hasta la fecha y que significan dificultades para que los buques que llegaban con enfermos á bordo ó que los ha- bían tenido durante el viaje.Este criterio se ha adoptado en vista de que el comisario regio debe poseer la preparación suficiente para for- mular sus diagnósticos apoyado en la bacteriología cuando el caso lo requiefa y además se deberá aplicar las necesarias medidas pro- filácticas,de acuerdo con los principios que la ciencia ha aceptado ya como definitivos respecto al aislamiento del enfermo, á la desin- fección de los objetos contaminados y á las medidas de preservación para los sospechosos de contagio. La conducta de la Argentina ha puesto de relieve el convenci- miento con que,en todo tiempo, ha defendido el principio de que el concepto sanitario de un buque debe formarse de acuerdo con la pre- paración técnica de sus médicos y su grado de independencia de las compañías da navegación. El llamado conflicto sanitario Italo-argentino, tuvo su origen precisamente en la defensa de este principio. Entre nosotros, en la tramitación de este tratado, no se hacía 'cuestión de facultativos de nuestra nacionalidad para desempeñar las delicadas funciones de médico inspector; se exigía únicamente la idoneidad y preparación de que ya hemos hablado,garantizadas por el Estado; y como Italia.de tiempo atrás y en cumplimiento de sus leyes de emigración,poseía funcionarios encargados de vigilar y cui- dar la salud y el trato que recibían abordo los pasajeros de 3a. clase, que anualmente salen de sus puertos en busca de trabjo, fácil le fué hacer que á estas condiciones del funcionamiento se agregáran otras relativas á la profilaxis de las enfermedades exóticas y á los de- beres que deben cumplir en garantía de la salud pública de los paí- ses visitados por sus buques. CONCLUSIONES Las consideraciones hechas sobre la Higiene internacional,tanto en Europa como en Sud América,demuestran acabadamente que las fór- mulas y reglas que ella ha trazado para evitar la importación délas en- fermedades exóticas, requieren organismos sanitarios propios que la sirvan como elementos y material adecuados, tanto en los buques, como en cada puerto. 398 Y aun así mismo, dadas las nuevas nociones sobre los individuos sanos portadores de gérmenes colerígenos, todas estas medidas profilác- ticas pueden muy bien en un momento dado semejaráuñared de mallas finísimas al travez de las cuales es posible la filtración de los infinita- mente pequeños. Se deduce desde luego, que la única garantía que puede tener un país para evitar epidemias exóticas ó comunes es un buen sis- tema propio de defensa sanitaria el cual debe ser objeto de estudio y atención preferentes,por parte de sus autoridades. Y esto viene á confir- mar la tesis de que, en lo que respecta al desarrollo de las enfermedades infecciosas es principalmente el medio lo que se debe preparar para co- locarlo en estado de inmunidad. Con obras sanitarias, con una organi- zación higiénica adecuada, á la cual lógicamente debe seguir la educa- ción del pueblo , y á su cooperación efectiva, con un arsenal de defensa completo, no puede temerse importaciones exóticas.Es necesario sobre esto rendir homenaje á Inglaterra, que muchísimo tiempo antes del conoci- miento de la forma de trasmisión del cólera, fiebre amarilla y peste, se ocupó de sanear sus puertos y ciudades con un criterio esencialmente práctico,que tendía á la conservación de la salud humana como base de todo progreso. El ejemplo fué benéfico á las demás naciones, porque to- das ellas, se han dedicado,en estos últimos tiempos, á sanear sus ciuda- des y puertos. Podemos en América enorgullecemos con los ejemplos de Panamá de la Habana y de Rio Janeiro, hermosas ciudades,exponentes de los esfuerzos que han realizado sus higienistas y gobernantes en tal sen- tido. CAPITULO II LEGISLACION SANITARIA NACIONAL No se ha dictado todavía en la República Argentina una ley de sanidad nacional sobre la intervención del poder federal en materia de higiene pública, que comprenda las múltiples relaciones sanita- rias que debe mantener con las provincias y aún, dentro de la mis- ma administración, en sus diversos órganos, en beneficio del bien es- tar y de la salud general del País. Parecería á primera vista que la atención de los legisladores, tan amplia y fecunda en la tarea de desarrollar la riqueza pública, no se hubiese concentrado á considerar también todos los proble- mas inherentes á la conservación y vigor de las fuerzas vivas, indis- pensables para el desarrollo de esa misma riqueza. Un exámen detenido demuestra que si bien no se han abarcado, hasta la fecha,en una legislación de conjunto todos los factores por considerar para darles una solución acertada, se han ido discutiendo algunas cuestiones relativas á la salud pública á medida que las ne- cesidades lo solicitan. Y si se reflexiona sobre la causa de este olvido, se encuentra la principal de ellas radicada en el convencimiento general de que gozamos de condiciones sanitarias favorables en todo el territorio y de que no existe una exigencia premiosa para discutir estas cuestiones higiénicas, cuando tantas otras de orden económi- co, social ó político, ocupan el primer lugar en el medio ambiente. No sucede lo mismo cuando un país se vé apremiado para com- batir enfermedades endémicas que constituyen una barrera para su progreso. La forma fragmentaria conque se ha procedido hasta ahora en esta materia,hace esperar queles llegará pronto su turno, cuando voces autorizadas hagan ver la conveniencia de que no de- bemos quedar rezagados en esta clase de legislación. Por otra parte, para dictar un código sanitario que produzca efectos duraderos y benéficos, se requiere,primeramente,crear órga- nos de defensa interna que aseguren la salud y eviten la difusión de las enfermedades trasmisibles. Sin estos medios de acción, las leyes están condenadas, de antemano, á no poderse cumplir. Veremos en el capítulo de la obras sanitarias de carácter na- cional, que hemos encarado en una forma práctica el problema de salvaguardar la salud de los habitantes del país y cuando trate el proyecto de defensa sanitaria externa é interna, se observará tam- bién, que él viene á completar este servicio en su parte mas esencial procurándose la disminución de la mortalidad para las enfermeda- des evitables. 400 Me limitaré,por ahora,á señalar cronológicamente las diversas medidas legislativas y administrativas que se han tomado en ma- teria de higiene pública. ANTECEDENTES Según lo hacen notar los Doctores Penna y Madero, en la im- portante obra que publicaron en 1910 sobre la administración Sani- taria y Asistencia Pública de la Ciudad de Buenos Aires, el primer paso dado para ejercer funciones sanitarias en lo que hoy constituye la República Argentina, se remonta al decreto del 2 de Marzo de 1778, dado por el Virrey Vertiz, creando el Protomedicato que los desligaba de la jurisdicción que hasta entonces había ejercido desde el Perú la autoridad que allí existía. Este tribunal dió origen, más tarde, á la formación de universi- dades y de la Escuela de Medicina; se ocupó de la asistencia de los enfermos y de combatir algunas enfermedades,que,en aquella época, constituian ya calamidades públicas, como la lepra, la viruela y la tuberculosis con las medidas que la ciencia de entonces creía del ca- so aplicar. Después de nuestra emancipación política Rivadavia, Minis- tro de Gobierdo del general Rodríguez, se ocupó de la higiéne pú- blica estableciendo el servicio regular de la visita de los buques, de la vacunación y otras medidas sanitarias para el mejoramiento hi- giénico de la ciudad. Mas tarde, caída la tiranía y después de la epidemia de fiebre amarilla del año 58, se organizó un Consejo de Higiene en la provin- cia de Buenos Aires, el cual absorbió todas las facultades relaciona- das con el cuidado de la salud. En el año 1877 se dictó una ley que reglamentaba su jurisdicción y atribuciones. En el resto de la República la organización en esos tiempos ha sido sumamente rudimentaria y no merece tomarse en considera- ción. La falta de un gobierno adecuado de la higiene pública explica el desarrollo que alcanzaron las epidemias de cólera del 56, del 67 y del 68, del 73 y 74,y del 86 y 87.Las epidemias de 1894 y 95 nos en- contró ya mas armados. En cuanto á la grave pandemia de fiebre amarilla del 71 se explican también sus estragos por la misma falta de organización. Al federalizarse la ciudad de Buenos Aires en 1880, se creó el Departamento Nacional de Higiene, que venía á reasumir las fun- ciones del antiguo Consejo y que hasta el año 1891 ha carecido de una ley propia que le diera existencia, fijándose recien, por la que se dictó en esa época la adaptación de la del 77 de la provincia de Bue- nos Aires que rige hasta la fecha, en lo que se refiere al ejercicio de la medicina y demás ramas del arte de curar, al mismo tiempo que le señalaba atribuciones como «Asesor del P. Ejecutivo, de sus de- pendencias y de los gobiernos de provincias que lo requieren en las 401 cuestiones relativas ala higiene y salud públicas,siendo el encargado de proponer las medidas conducentesparasusalvaguardiaydeproce- der á las investigaciones científicas ó administrativas que favorez- can los propósitos de la institución». La ley del 91, que consta solamente de cuatro artículos, no dió una organización completa del gobierno de la higiéne pública,de allí que las funciones del Departamento Nacional de Higiene careciérán de los medios legales y de los elementos necesarios para desarrollar, una acción completa y eficaz.Por esta causa, fueron segmentados di- versos servicios que con el tiempo han constituido organismos diferentes, que si bien contribuyen en su esfera al mejoramiento hi- giénico del país, hubiese sido mas conveniente no disvincularlos de una autoridad central capaz de orientarlos y dirigirlos con un crite- rio único. Hasta el año de 1910, fecha en la cual se hizo cargo el Dr. Pen- na de la Repartición, puede decirse que las etapas recorridas en las diferentes presidencias no llegaron á darle el carácter de una institu- ción completa con órganos propios, que sirvieran para tomar á su cargo exclusivo la defensa sanitaria de la Nación. El primer cuidado de la Presidencia actual fué, llamar la aten- ción del Gobierno sobre este asunto y proyectar una organización que es la que rige, susceptible de ser ampliada en el futuro á medida que nuevas funciones la exijan. Se ha dividido el Departamento en dos ramas, una ejecutiva y otra consu.ltiva, ó sea, los diferentes órganos de ejecución reunidos en siete Divisiones y servicios auxiliares á cargo déla Presidencia y un Consejo Consultivo, encargado de dictaminar, en última instan- cia,sobre las cuestiones sometidas á su estudio. Esta medida era in- dispensable para que la Repartición quedara encuadrada dentro de los propósitos de la ley de su creación. Las Divisiones comprenden lo siguiente: la.-Sanidad Marítima, visita sanitaria de los buques y servi- cios auxiliares. Como su título lo indica, tiene á su cargo la vigilan- cia, inspección y profilaxis de los puertos, debiendo estudiar y pro- yectar los mejoramientos que deban introducirse en esta clase de servicios á medida que el desarrollo de los mismos lo exijan. 2a.-Sanidad y profilaxis terrestre, que abarca todo lo referen- te á las medidas á aplicarse para combatir las enfermedades infecto- contagiosas. Se ocupa de estudiar la geografía médica, la demogra- fía nacional, de efectuar la inspección higiénica y desinfección de los ferrocarriles. Posée secciones especiales encargadas de combatir la viruela y el paludismo, que per si solos constituyen servicios impor- tantes con numeroso personal. Esta división,la mas vasta de todas, por el desarrollo sucesivo que tomarán seguramente las medidas de profilaxis contra cada una de las enfermedades como la tuberculosis y la. lepra, por ejemplo, que requieren medios propios de acción de parte del poder central, estajllamada á ampliar grandemente sus ser- vicios en el futuro. 3a.-La Tercera División encierra la Higiene escolar, Infantil, Industrial y Social. En cada una de estas ramas se ha comenzado á m plantar un plan de estudios é investigaciones, que dará por resul- 402 tado el conocimiento de todo lo que á la higiene del niño se refiera ya sea en la la.y 2a.infancia,ó en su carácter de educando ó de asis- tente á las fábricas ó talleres. Igualmente está encargada de velar por la higiéne y salud de los obreros,prácticando las visitas de ins- pección higiénica á los establecimientos industriales en cumplimien- to de las leyes de protección á la mujer y al niño.Al mismo tiempo, efectúa los estudios de las enfermedades llamadas profesionales, cu- yos resultados deben comunicarse al Departamento Nacional del Trabajo para que esta institución pueda proyectar las leyes ó regla- mentaciones especiales tendentes á salvaguardar la salud del obre- ro. Correspóndele también á esta división el estudio de las enfer- medades sociales, alcoholismo, sífilis, miseria fisiológica, etc. La higiene escolar,que es objeto en todos los paises de una gran dedicación en sus diversas ramas, ha sido entre nosotros igualmente cultivada por distinguidos profesionales, contándose con dos orga- nismos independientes. Uno adscripto al Consejo Nacional de Edu- cación, entidad autónoma, que se dirige por leyes propias y que cuida de la salud de la población escolar, de la instrucción primaria y normal; otro, adaptado á la instrucción secundaria y dependiente del Departamento Nacional de Higiene. Este último se ocupa de la vigilancia é inspección de higiene de los establecimientos de ense- ñanza;de vigilar y cuidar de la salud de los educandos para los fines profilácticos y para justificar las inasistencias á la clase por causa de enfermedad, lo mismo que respecto de los profesores. 4a.-La cuarta división está encargada del estudio relativo á la deontología médica y á la vigilancia del ejercicio de la medicina y demás ramas del arte de curar, entre las cuales se encuentra la far- macia que se rige por una ley propia, la 4687. Interviene como tribu- nal de primera instancia en las regulaciones de honorarios. Se ocupa de la persecución del curanderismo y de la inspección y vigilancia de los establecimientos de asistencia, especialmente de aquellos de carácter particular, como sanatorios y casas de partos. La venta de los específicos y la inspección regular y metódica de todas las farma- cias de la capital ocupan un lugar importante en las tareas de esta división. Existe también una sección encargada del reconocimiento mé- dico de los empleados nacionales y de todos aquellos que solicitan acogerse á la ley de jubilaciones por imposibilidad física. 5a.-La quinta División es la de los laboratorios. El Instituto bacteriológico,que hasta el presente no se ha podido desarollar de acuerdo con las necesidades del país, por falta de un local apropiado, está en vísperas de entrar en una nueva vida. Se ha contratado en Europa un sabio eminente para dirigirlo, el profesor de Patología General de la Universidad de Viena y adjunto al Insti- tuto de Sueroterapia de aquel Estado, Dr. Rodolfo Krauss, el cual podrá disponer,dentro de breve plazo.de un edificio adecuado, que está terminándose. El profesor Krauss se dedicará á preparar los sueros y vacunas conocidos y tendrá la amplia libertad de acción para los estudios que quiera emprender, debiendo formar un perso- nal especializado en cada rama de bacteriología y parasitología. 403 El segunto Instituto es el de Química, donde se practican los análisis de los específicos y aguas minerales, sin cuyo requisito no pueden expenderse, asi como también todo lo relativo á la química legal pór ser el asesor de la justicia en los asuntos que requieren in- formes periciales. Interviene en las investigaciones de orden quí- mico relativas á la higiene industrial y, en una palabra, en todas las cuestiones que requieren la cooperación de esta rama de la ciencia. El tercer instituto comprende el Conservatorio Nacional de Va- cuna a'ntivaríólica, que prepara el virus que se distribuye en todo el país en forma apropiada y aún á las naciones vecinas que lo solici- tanhy á las compañías de navegación que deben cuidar de que to- dos los inmigrantes sean vacunados durante el viaje. 6a.-La Sexta División abarca los servicios de desinfección y saneamiento,que cuenta con un parque sanitario en el cual están de- positados todos los elementos y material que tiene la repartición, como barracas-hospitales, aparatos de esterilización de agua, estufas "de desinfección, pulverizadores, aparatos raticidas, desin- fectanteé, etc. Esta División posée un cuerpo de guardias sanitarios, diplo- mados y además capataces y peones instruidos en las prácticas de la profilaxis, para lo cual existe una escuela donde se les dá la ense- ñanza necesaria. Los guardas sanitarios especialmente, siguen un curso de un año, que les permite adquirir una preparación teórico- práctica, que los habilita para ser los colaboradores indispensables en toda medida profiláctica. Anexa á estas divisiones,se ha establecido un servicio de Asisten- cia Pública y Administración Sanitaria en nueve territorios nacio- nales, donde las necesidades de la población lo exigían. Comprende en cada uno de ellos-Chao-Formosa-Misiones- Pampa Central ,- Ríe Negro - Neuquen - Chubut - Santa Cruz - y Tierra del Fuego, la profiláxis de las enfermedades infecto-contagiosas; la atención de los enfermos pobres y de urgencia; el asesoramiento á las autoridades del territorio en lo relativo á la higiene y salubridad pública, así como el desempeño de todas las comisiones que se les ponfíe por el Departamento. Cuenta con un personal médico auxi- iar adecuado, con un pequeño hospital, medios de locomoción y úti- les y demás elementos para efectuar .la profilaxis. Este servicio, recientemente instalado, era de suma necesidad para los habitantes de aquellas apartadas regiones que no cesaban de pedirlo cada vez que una enfermedad cualquiera llegaba á desa- rrollarse ó cuando se producían accidentes que requerían la inter- vención facultativa. Con esta medida, adoptada por la iniciativa del actual Presidente del Departamento, se ha llevado la acción protectora del poder central á aquellos valientes pobladores de co- marcas lejanas que contribuyen al desarrollo de la riqueza pública y que ahtqs carecían de toda clase de recursos médicos y profilácti- cos sintiéndose ya el eco de voces agradecidas,que llegan á la Repar- tición desde diversos puntos por las atenciones recibidas. * Se va también á proveer de botiquines á todas las comisarias de campaña, dotádolas de medicamentos apropiados para que pue- dá~ el personal inferior hacer la administración sin peligro alguno, 404 guiándose por instrucciones precisas. Contendrán igualmente en abundancia paquetes de curación individual, que vienen preparados ya asépticamente para ser aplicados á los heridos, de la misma ma- nera que se usan en los ejércitos y que se adaptan muy bien á la vi- da accidentada de la campaña. 7a.-La Séptima División comprende los servicios administra- tivos. Hay, además, un cuerpo auxiliar de los servicios sanitarios á cargo del director de la Presidencia y de un servicio controlador téc- nico compuesto de un médico, un químico y un higienista bacterió- logo, con cuyos elementos la rama ejecutiva está en aptitud de acu- dir inmediatamente donde su acción sea necesaria, sea para adop- tar algún procedimiento sanitario ó para conocer la manera como se efectúan los servicios en cada una de las divisiones ejerciendo la ac- ción de control necesaria para su mejor funcionamiento. La Repartición posée una Asesoría á cargo de un letrado para que intervenga en todos los asuntos legales. Posée igualmente una rama de Ingeniería sanitaria, encargada de intervenir en todos los asuntos que requieren su estudio y acción. Otro servicio, llamado por su importancia á formar otra división con el tiempo, es el de la Inspección de los Productos Ali- menticios de origen animal que entran al país por los diferentes puertos. Todos estos productos son inspeccionados y analizados por veterinarios y químicos, sin cuyo requisito no pueden despacharse por las Aduanas. Las substancias alimenticias pertenecientes al reino vegetal escapan, por ahora, á la inspección y sería lógico in- cluirles, por cuanto todo lo que se utiliza en la alimentación, asi co- mo en las substancias medicamentosas, debe ser objeto de análisis por parte de las autoridades sanitarias. Las divisiones que hemos señalado convergen á dos secretarias, una técnica y otra administrativa, que constituyen los órganos directos de la Presidencia. Los núcleos higiénicos formados con este plan son suficientes, por ahora para las funciones que tiene á su cargo la Repartición y pueden ser aumentadas ó agrandarse las existentes en cualquier mo- mento á medida que las exigencias lo requieran. El plan del Dr. Penna es el primer caso paso dado en la organi- zación de la higiene pública,que no puede tardar en discutirse en el Honorable Congreso, por cuanto existen intereses de todo orden que requieren una legislación conveniente. LEY N°. 4202 DE VACUNACION Y REVACUNACION OBLIGATORIAS Esta ley, sancionada el 27 de agosto de 1903, establece la vacu- nación y revacunación obligatorias en la Capital de la República y en los territorios nacionales,en el trascurso del primero y del décimo año de la existencia respectivamente. En la Capital,esta profiláxis está recomendada,por decreto de fecha 19 de Diciembre de 1904,á la Mu- nicipalidad, la cuál posée nueve oficinas que la practican á domici- 405 lio y en los locales de las mismas, bajo la dirección de la Asistencia Pública. La Inspección de Sanidad del Ejército y de la Armada, la efectúa también en los conscriptos y dotaciones correspondientes. Está dispuesto por decreto de Junio 21 de 1906 que todos los inmigrantes y pasajeros de 3a. clase, sean vacunados antes de su in- greso al país, ya sea en los puntos de donde procedan, por certifica- dos expedidos por las autoridades respectivas, ó bien durante el via- je, por los médicos de los buques ó á la llegada de estos á nuestros puertos, por el personal facultativo correspondiente. Todos los establecimientos de primera y segunda enseñanza exigen como requisito indispensable el certificado de vacunación para el ingreso de los alumnos. Además de esta acción Nacional, en varias de las provincias existen servicios propios de vacunación y revacunación. Entre es- tos deben mencionarse,en primer término,el de la Provincia de Bue- nos Aires, que es completo. La lucha contra la viruela en todo el país no había tomado el desarrollo déla ley ha señalado,por falta de los medios propios para llevarla a cabo. Cuando el Dr. Penna se hizo cargo del Departamen- to Nacional de Higiene procuró ampliar este servicio á todalaRepú- blica, y.con este fin, dirigió una circular á todos los Consejos de Hi- giene Provinciales, ofreciéndoles personal para efectuarlo, aceptán- dose por la mayoría de estas autoridades la proposición. Obtuvo además que en el Presupuesto Nacional figurase una partida destina- da al sostenimiento de cuarenta vacunadores para el año de 1911, habiéndose aumentado en el 1913 á cincuenta y ocho. Con este per- sonal se pudo extender el servicio á las Provincias y Territorio Na- cional. Los resultados no han podido ser mas halagadores,como era de proveerse y lo demuestran los siguientes datos, en los cuales se puede ver que en el año 1911 las defunciones por viruela alcanzaron á 3, 688 con 238 localidades infectadas. En el año 1912, después de ha- berse iniciado la profilaxis, las defunciones quedaron reducidas á 259 y las localidades donde hubo viruela á 44. En el año 1913 sola- mente se han anotado en el primer semestre, 25 defunciones y 13 lo- calidades con viruela. Fecha cd § S o A i> p Oí rQ Ti 'S 3 tn se cd £ tn cd Tí cd p tí w 3 32 o cd ce a g > tí ° 5 * £ >» 0.1 a, a> 3 Cd tí 2 O P s 2 Td O o tn cd "tí cd tí 3 O cd > tn OJ TJ cd 2 cd O tn cd 2 S cd cd .tí en tí O tí O Q Abril 1°. á Diciembre de 1911 1.363.633 830.209 238 522 3.638 Año 1912. 1.259.347 848.521 44 936 259 1er. semestre del año 1913 544.691 424.964 13 249 25 406 Como se vé la viruela ha disminuido enormemente en todo el territorio y se espera llegar á cifras mínimas en el futuro con el siste- ma implantado hasta su definitiva extinción. El control de la ley 4202 se efectúa por la Sección de Vacu- na de la Repartición á cargo del Dr. Fernando Alvarez. la cu,al lleva la estadística de los inoculados; efectúa la distribución del vitus en todo el País y envía á los vacunadores mencionados á la? provinoias y territorios, según las necesidades, manteniendo la dirección y el control del funcionamiento. Existen,como complemento de este servicio y para que sea efi- caz, varias disposiciones. Todo empleado nacional debe poseer su certificado de vacunación y revacunación. El Ministerio de la Guerra y el de Marina, por intermedio de sus secciones de sanidad res- pectivamente, comunican la estadística de los conscriptos y demás empleados vacunados y revacunados. El Ministerio de Instrucción Pública envía también una estadística igual de los diferentes esta- blecimientos escolares de la República, Colegios Nacionales, Univer- sidades y escuelas particulares que están bajo su jurisdicción. El Dr. Penna ha presentado un proyecto de Ley á la Cámara de Diputados extendiéndo este servicio á todo el País en forma obli- gatoria, con el objeto de que esta profilaxis tenga en todas las ju- risdicciones luerza legal. Además ha establecido en dicho proyecto una modificación de la ley que consiste en que la vacunación se efec- túe en los cuatro primeros meses de la vida, por cuanto se ha observado que hay mortalidad de viruela en el primer año de la vi- da á causa de que los padres no cumplen con este requisito, atenién- dose á los términos de la ley actual que fija el primer año para la va- cunación y el décimo para la revacunación. Es de esperar que este proyecto se convierta en ley brevemente, porque viene á llenar ne- cesidades muy sentidas en la lucha contra la viruela. El Dr. Penna,al fundar esta ley en la Honorable Cámara de Di- putados, entró en extensas consideraciones que demostraban la ne- cesidad de extender sus beneficios á todo el territorio. En efecto, pa- ra que una ley de esta clase pueda llevarse á la práctica y dé los re- sultados que de ella se esperan, es necesario dotarla de fondos propios, única manera de hacerla efectiva y de que no sea una sim- ple fórmula escrita. Así ha pasado que en muchas provincias donde existen leyes de vacunación obligatoria, nada se ha hecho en el sentido de contribuir á esta profiláxis por falta de medios adecua- dos. Esta ley de cultura, que beneficiará altamente la profilaxis de una enfermedad, que ya ha desaparecido de los cuadros estadísticos de varios países, no ha ofrecer seguramente dificultades de aplica- ción entre nosotros, por cuanto es satisfactorio constatar que las po- blaciones no se han resistido jamás á la vacunación y revacunación. PROFILAXIS ANTIPALUDICA.-LEY 5195. La Argentina posée desde el 9 de Octubre de 1907 una ley, que ^rmitelalucha contra la endémia malárica extendida en las provin- 407 cías del Norte: 1 ucuman, Salta, Jujuy,Catamarca y parte de la Rio- ja En una zona limitada de Córdoba y de San Luís, se han observa- do pequeños avances de la endemia, lo mismo que en Santiago del Estero, pero pueden considerarse estas tres provincias inmunes. En los territori -s del Chaco, de Formosa y de Misiones, se han notado también casos esporádicos de paludismo oue, por su poca extensión, no pueden considerarse como focos endémicos. Hasta el año 1911 la profiláxis del paludismo quedó limitada á la asistencia médica. Los recursos votados por la ley no permitían sino el establecimiento de un servicio médico destinado á atender á los esfuerzos y practicar la distribución de la quinina por medio de empleados auxiliares. En la fecha señalada,el Dr. Fenna proyectó una organización de la defensa antipalúdica, abarcando en conjunto todo el proble- ma para no dejar de lado ninguno de los factores que han sido utili- zados con éxito en el extranjero. Tuvo en cuenta la asistencia de los enfermos y la distribución de la quinina á los sanos como método preventivo. Procuró también que se hiciera práctica la lucha contra las larvas y los mosquitos y que se practicara el saneamiento délos terrenos susceptibles de facilitar el desarrollo de estos insectos. Estos dos últimos métodos exigían la creación de un personal especial,que fué objeto de una preparación adecuada á los fines que se perseguían, creándose así una nueva rama,.la ingeniería sanita- ria á cargo de un técnico,el cual debía formular en las zonas malári- cas las planillas de trabajos por realizarse en las comunas. Además, parte de este personal quedaba encargado de la lucha antilarvária en las principales poblaciones susceptibles de beneficiarse con este procedimiento profiláctico. No se decuidó la propaganda educativa por medio de la escuela habiéndose gestionado que el Consejo Nacional de Educación im- plantara con carácter permanente en las zonas palúdicas una ense- ñanza especial. Con este fin, se le enviaron por el Departamento car- teles ilustrativos de enseñanza gráfica en cuadros de colores con- feccionados por la Sección Central de Paludismo. Se difundió profu- samente, en las estaciones, establecimientos industriales y todos los los lugares públicos esta clase de carteles juntamente con la ley y su reglamentación. Se obtuvo que los señores Obispos encomendaran á los curas párrocos, en sus diósesis respectivas, la divulgación en el pueblo de los conocimientos especiales para que éste cooperára con éxito en la campaña y se distribuyeron profusamente instrucciones populares. Se inició también, en este último, la publicación de avi- sos en las provincias endémicas, dando máximas profilácticas contra la malaria.Se establecieron laboratorilos regionales de bacteriología, destinados á facilitar la mejor asistencia de los enfermos por la de- terminación de los parásitos causantes de las fiebres y también con el objeto de que dichos institutos cooperaran á la ilustración gene- ral en las zonas endémicas, ya sea practicando estudios técnicos, re- lacionados con la salubridad local, ó dando conferencias á los nú- cleos intelectuales y capaces de aprovechar de las nociones profilác- ticas. 408 Ultimamente se han preparado diapositivos con el propósito de facilitar las conferencias que estarán encargadas de dar las direccio- nes regionales, por medio del personal técnico. Se hará también la propaganda por la publicación dé máximas educativas, en los cinematógrafos. El índice endémico en cada provincia ha sido objeto de una de- dicación especial, encomendándose se efectúe por los análisis de san- gre parasitada en los niños y por el exámen del bazo, que, como es sabido, se desarrolla mas ó menos en las regiones de endemia, sin que pueda determinarse á que causa obedece este predominio mór- bido. La asistencia médica se practica en dispensarios conveniente- mente ubicados en cada circunscripción. Los médicos tienen á sus órdenes guardias sanitarios que recorren la campiña á caba- llo, distribuyen quinina é indican á los enfermos que deben concu- rrir á hacerse examinar por los facultativos. Esta medida era in- dispensable por tratarse de zonas extensas con núcleos de población completamente diseminados. Los establecimientos industriales que ocupan mas de cincuen- ta personas, están obligados por ley á poseer servicio médico pro- pio encargado de la asistencia de los enfermos. El Departamento los provée de quinina gratuitamente, con la única ob.ligación de dar cuenta de los enfermos asistidos. En los Dispensarios además de la quinina se administra purgantes, todo á título gratuito: de manera que son verdaderos servicios de asistencia pública. Tal como se ha emprendido la lucha contra la endemia en la Argentina, tomando en consideración cuanto factor podía ser utili- zado en beneficio de la profilaxis, sin descuidarse ninguno, puede constituir un modelo para aplicarse en cualquiera otra región que se encuentre en idénticas condiciones sanitarias. La ley fué objeto de una nueva reglamentación, que permite una acción mas directa del Departamento, de la que se había desa- rrollado hasta la época señalada. Todos los servicios, aún los mas elementales, están sometidos á una serie de disposiciones,estudiadas de antemano,y que la prácti- ca ha contribuido á perfeccionar. Se efectúa también el control de los reglamentos y demás dis- posiciones á que está sujeto el personal de un cuerpo de inspectores que recorren las provincias endémicas; de esta manera se tiene siem- pre á mano un conjunto de datos necesarios para imprimir la direc- ción de la campaña y apreciar sus resultados inmediatos. La Sección central de la Profilaxis antipalúdica que asesora á la Presidencia y á cargo del Dr. Antonio Antonio Barbieri desde su iniciación,tiene concentrados los elementos de juicio respecto á la parte técnica y administrativa, de manera que,en cualquier momen- to,puede conocerse lo que suceda en cada provincia. ■' El criterio con que se he encarado la profiláxis antimalárica en- tre nosotros, tenía forzosamente que diferir en algunos puntos de todos los métodos seguidos cuando se ha efectuado la campaña en regiones limitadas. Debe recordarse que la profiláxis se desarrolla en una extensión de 347, 509 kilómetros, con poblaciones de densi- 409 dad diferente y situadas á largas disrancias unas de otras, muchas de ellas casi desiertas y con grandes dificultades en sus comunica- ciones, por tratarse de zonas montañosas. Allí existen aproximada- mente 600.000 habitantes que el Departamento nacional de Higiene se ha propuesto proteger del paludismo é ilustrarlos en las nociones de la profilaxis; del grado de cooperación que ellos presten, depen- derá en gran parte el éxito de las medidas. La Ley 8195 adjudica 500. 000 pesos por año paralaprofi- láxis.El Dr.PENNA dióse cuenta de que con esta suma nose podía de- sarollar un plan completo. Obtuvo que se elevara en los presupues- tos de 1912 y 1913 á un millón de pesos y últimamente ha solicitado dos millones para 1914. Se comprende muy bien que para llevar á la práctica un conjunto de medidas de tan alto significado para la Hi- giene pública en aquellas regiones,todo el dinero que se dé es poco, si se compara la abundancia de recursos con que se ha combatido el paludismo en otras partes de América, como Panamá, Cuba y el Brasil y que solamente procediendo de ese modo se ha llegado á ob- tener éxitos contra la endemia secular, que ha originado,desde épo- cas remotas, desembolsos considerables. Una de las primeras preocupaciones del actual Presidente del Departamento, fué obtener preparados de quinina que, por su dosi- ficación y envase, facilitara su distribución á los enfermos y á los sanos que necesiten usar el específico como profiláctico, fueran adultos ó niños. Después de algunos ensayos,v se ha conseguido poseer tres tipos de sales; uno de cincuenta centigramos y otro de venticinco de clorhidrato de de quinina, la sal mas rica en substan- cia activa, Estas dos fórmulas están preparadas en comprimidos azucarados de distinto color y envase. Son para los adultos. El ter- cer tipo lo constituye el tanato de quinina en chocolatines de veinti- cinco centigramos cada uno destinados á los niños y contenido en cajas que facilitan la administración á cada familia. El sabor agra- dable de este preparado ha tenido un grán éxito en la medicación infantil. Los frascos de comprimidos y las cajas de chocolatines contie- nen cinco gramos cada uno. Estos preparados pueden competir con ventaja con los que se usan en otros países. Se emplean ampollas esterilizadas de clorhidrato de quinina para inyecciones hipodérmicas y,como auxiliares,medicamentos pur- gantes y tónicos, sales arseniacales y ferruginosas,que principiarán también á distribuirse, para combatir las fiebres estivo-otoñales y las formas caquécticas, que, por suerte, son muy raras. La organización que se ha dado en cada provincia es la siguien- te: existe un jefe, llamado Director Regional, el cual tiene á sus ór- denes todo el personal técnico y administrativo, dividido en circuns- cripciones. Los trabajos de saneamiento están á cargo de un ingeniero,que los dirige y orienta formulando planillas de ejecución en cada loca- lidad, bajo el control del ingeniero jefe que reside en la Capital y efectúa giras frecuentes de inspección. 410 La ley establece la cooperación que deben prestar las líneas fé- rreas en las zonas de endemia, así como también la obligación, por parte de los establecimientos industriales, de efectur la asistenciaa de los enfermos y la profilaxis de los sanos. Las direcciones regionales están encargadas de hacer cumplir estas disposiciones. Los cuadros que siguen especifican la labor realizada desde que se inició la campaña hasta la fecha. DEPARTAMENTO NACIONAL DE HIGIENE PROVINCIA DE TUCUMAN CIRCUNSCRIPCIONES -DEPARTAMENTOS Y POBLACIONES EN QUE HA INTERVENIDO LA DEFENSA ANTIPALUDICA 1 ¿z. Circunscripción: Capital- Villa Luján-El Colmenar- Yerba Buena-Ojo de Agua-Chacras al Oeste-Talitas. 2<7. Circunscripción : Trancas y Tafi viejo: 3a. " : Simoca y Bella Vista; Rio Dulce-Los Ta- las-Bella Vista-Rio Colorado-Simoca--Monteagudo-La Ma- drid-Villa Carolina-Alto Los Lechuzos-Balderrama. 4a. circunscripción : Cruz Alta y Leales; 5a. " : Famailla y Lules: Fronteritas-Campo los Herreras-Monte Grande-Santa Clara-Manchal!-Sauce Guascho-San José de Buena Vista-San Gabriel-San Pablo-Pa- dilla-San Rafael-San José de Lules-Reducción-Agua Blan- ca. 6a. circunscripción: Monteros y Chicligasta: 7a. " : Rio Chico y Granaderos provincia de salta la. circunscripción: Capital. 2a. " : Cerrillos-Caldera y Rosario de Lerma; Calderilla-Despensa-Peñones-Chalchani-Augusta- Porongos Vaqueros-Colón-La Merced-La Candelaria-San Miguel-Su- malao-Quíjano-La Florida-Carabajal-El Timbó-El Carmen- La Silleta-El Mollar. 3a. circunscripción: Chicoana-Guachipas y La Viña; Carril -Chivilme-Parroquia-San Joaquín-Potrero de Díaz-Tala- pampa-Santa Ana-E. F. C. C. Norte-Puerta de Díaz-Acheral -Ampascachi. 4a.circunscripción: Campo Santo y Guemes: San Isidro-Bor- do-Ramada-Florida-El Cármen-Viña-Betanea- Cobos- Mojotoro-San Bernardo-Palomitas-J uramento-Saladillo- Cabeza de Buey-Pampa Vieja-La Bajada. 411 5a. circunscripción: Metan y Río Piedras; Buena Vista-Gal pón-Cachi-Pozo del Tala--Conchas-La Ovejería-Lumbreras. 6a. circunscripción: Rosario de la Frontera y Candelaria; La Pulga-La Banda-Duraznito-Los Baños-Cantón-San Juan - El Porvenir-San Martín-Pocitos-La Palata-Ruiz de los Lla- nos-Brete-El Dátil--Jardín. 7a. circunscripción; Oran; Embarcación-Pichanales-Mi- siones. PROVINCIA DE JUJUY la. circunscripción: Capital; La Viña-Reyes-Guerreros- Almona-Rio Blanco-El Carmen-Palpalá-Zapla-Pongo-La Torre-Brete-Duraños-Remate-La Tiñe-Vertiente-La Ban- da-Tablada-Molinos-Quebrada Honda-Jala- Lozano-León -Banda de Castañeda-Perales. 2a. circunscripción: El Carmen; Chamical-San Antonio - Pampa Blanca-Estación Perico-Pampitas-M. Rico-Ciénaga- Chucupal-Sunchal--Pircas-San Vicente-Ceibal-Santo Domin- go-San Carlos--Puerta-Cañadas-Lapachos- Aserradero- Ma- nantiales- Slila. 3a circunscripción: San Pedro; Arrayanal-Calilegna-Mi- raflores-La Posta-La Mendieta-Soledad-S. Lucas-Providen- cia-Fraile Pintado-La Urbana-Esperanza-El Quemado- Monte Alto-La Bajada-Sauzalito-Parapeti. 4a. circunscripción: Ledesma; Lote Florencia-PuebloNuevo- -Lote Paulina. provincia de catamarca la. circunscripción: Capital-Valle Viejo y P aclin; San Isi- dro-Villa Dolores-Villa Cuba-Choyo-Chacarita-Banda Vá- rela-La Toma-Bajo Hondo-Ojo de Agua-Tiorco- San Martín -Chumbicha-La Falda-Santa Cruz-Polco-Portezuelo-Su- manpa-La Merced-Amadores-Palo Labrado-La Viña 2a circunscripción: Piedra Blanca y Ambato; San José-La Puerta-El Rodeo-Pomancillo- San Antonio-Hueco-Tercena -La Carrera-Coyagta-Guaycama-Las Juntas-Pucarillo- Singuil 3a circunscripción: Santa Rosa-El Ato y Ancasti; Bañado- Candelaria- Rosario- Tacana-C. De Paez- Bella Vista-C. Armada-Comedero-Las Chacras-Vilismano-Bañado--Puerta Grande-Manantiales-Las Cañas-Simogasta-Infifánsan- Yer- ba Buena-Quimilpa-Alijilan-Rio Burgos- Ipisca-Aquimnoi- la-Balcorna. 412 PROVINCIA DE LA RIOJA Capital: Aimogasta-Chamical-Tema-Alcázar-Malazan- Sitian-Tasquin-Loizon-Araujo-Sauces-Velez Sarsfield-Chi- lecito-Rivadavia-General Ocampo-General Belgrano UBICACION DE LOS DISPENSARIOS ANTIPALUDICOS ATENDIDOS POR MEDICOS O GUARDAS SANITARIOS PROVINCIA DE TUCUMAN la circunscripción: Ciudad de Tucumán con tres dispensa- rios; Yerba Buena: (además tres particulares) 2a circunscripción: Tafí Viejo-Trancas-San Pedro de Co- lalao-(además dos particulares gratuitos) 3a. circunscripción; Simoca-La Madrid. 4a. circunscripción: Alderetes-El Bracho-Colombres- Leles (Además trece particulares gratuitos).* 5a. crcunscripcion: Lules-Famailla-(Además siete parti- culares graituitos) 6a circunscripción: Monteros-Villa Quinteros-Concepción -(Además trece particulares) 7a. circunscripción; Rio Chico-Aguilares-• (Además dos particulares gratuitos). PROVINCIA DE SALTA la circunscripción: Ciudad de Salta- 2a- circunscripción; Rosario de Lerma-Cerrillos-Caldera» 3a- circunscripción: Chicaona-La Viña y Guachipas 4a- circunscripción: Campo Santo-Quemes* 5a, circunscripción: Metan y Rio Piedras 6a. circunscripción: Rosario de la Frontera-Candelaria. 7a. circunscripción: Oran-Embarcación. PROVINCIA DE JUJUY la, circunscripción: En la,Ciudad de Jujuy 2a. circunscripción; El Carmen-San Antonio. 3a. circunscripción: San Pedro-(Además dos gratuitos en «La Mendieta» y «La Esperanza»). 4a. circunscripción: Ledesma-(Además uno particular gra- tuito en el Ingenio). 413 PROVINCIA DE CATAMARCA la. circunscripción: Capital- San Isidro-Villa Dolores- La Merced-Paclin-Amadores-La Viña. 2a. circunscripción: Piedra Blanca-San Antonio-La Puer- ta-Portezuela-San José-Guaycama-Pomancillo. 3a. circunscripción: El Alto-Ancasti-Bañado-Manantía les-Alij ilan-Balcorna-Sa nta Rosa. PROVINCIA DE RIOJA Capital-Aimogasta. PERSONAL DE LA DEFENSA ANTIPALUDICA EN LA PROVINCIAS PROVINCIA DE TUCUMAN D ¡rector Región al 1 Secretario > Ingeniero Asesor 1 Médicos de Circunscripción 7 Habilitado Pagador I Guarda Sanitario de Prof. Externa 1 Guardas Sanitarios de Prof. Interna 16 Auxiliares 7 Encargado de Depósitos 1 Capataces 13 Peones 140 Ordenanzas 5 PROVINCIA DE SALTA Director Región al 1 Secretario 1 Bacteriólogo 2 Ayudantes de Bacteriología 2 Médicos de Circunscripción 5 Habilitado Pagador 1 Guardas Sanitarios Prof. Externa 15 Guardas Sanitarios Prof. Interna 15 Auxiliares 5 Encargado de Depósitos 1 414 Capataces 9 Peones 85 Ordenanzas 2 PROVINCIA DE JIJJUY Director Regional 1 Secretario .. 1 Bacteriólogo 1 Ayudantes de Bacteriología . 2 Médicos de Circunscripción 3 Habilitado Pagador 1 Guardas Sanitarios Prof. Externa. . .. ., 7 Guardas Sanitarios Prof. Interna. . . -. 7 Auxiliares 3 Capataces 3 Peones 60. Ordenanzas 4 PROVINCIA DE CATAMARCA Director Regional 1 Secretario 1 Bacteriólogo 1 Ayudantes de Bacteriología 2 Habilitado Pagador 1 Médicos de Circunscripción 3 Guarda Sanitario Porf. Externa 1 Guardas Sanitarios Prof. Interna 9 Auxiliares 2 Encargado de Depósito 1 Capataces 3 Peones 35 Ordenanzas 3 PROVINCIA DE RIOJA Médico Jefe 1 Guardas Sanitarios Prof. Interna. . 2 Auxiliares 2 Peón v. .. . P?. . t 415 RESUMEN GENERAL DEL PERSONAL DE LA DEFENSA ANTIPALUDICA EN EL SERVICIO DE LAS PROVINCIAS Directores Regionales 4 Secretarios 4 Bacteriólogos 3 Ayudantes de Becteriología 6 Ingeniero Asesor 1 Médicos de Circunscripción 19 Guardas Sanitarios Prof. Externa 7 Guardas Sanitarios Prof. Interna 19 Habilitados Pagadores 3 Auxiliares , .... 19 Capataces 18 Engargado de Depósitos 4 Peones 321 Ordenanzas 14 416 PROVINCIAS Terci anas Cuartanas Mixta stivo- otoñal Positivos Negativos Totales Porcentaje Positivo Negativo Salta 662 400 - 79 1141 1817 2958 38,6% 61,4% Jujuy 707 379 21 140 1247 552 ' 1799 69,4% 30,6% Cata marca , 1138 465 50 5 1658 602 2260 733% 26,6% Totales 2507 1244 71 224 4046 2971 7017 57,7 % 42,3% ESTADISTICA DE ANALISIS PRACTICADOS EN LOS LABORATORIOS REGIONALES DURANTE EL AÑO 1913 Clasificación de las formas parasitarias encontradas en los exámenes de sangre PROFILAXIS ANTIPALUDICA DEPARTAMENTO NACIONAL DE HIGIENE 417 PROYECTOS DE LEY SOBRE EL EJERCICIO DE MEDICINA Y DEMAS RAMAS DEL ARTE DE CURAR. Sobre este punto existe una verdadera deficiencia. La ley vi- gente no puede ser mas anticuada é impropia para la época actual Data del año 1877, cuando Buenos Aires era Capital de la provincia del mismo nombre. Sin tomar en cuenta las varias iniciativas para modificarla mencionaremos únicamente las dos últimas,que corresponden á los proyectos presentados al Honorable Congreso Nacional, uno en el Senado,por el Dr. Malbran, ex-presidente del Departamento Na- cional de Higiene y otra en la Cámara de Diputados por el Dr. Sem- prúm, vocal del Consejo Consultivo. Ambos están inspirados en la necesidad de garantizar el buen ejercicio profesional de la medicina y dé sus ramas, con el propósito de evitar, en lo posible, que los auda- ces y sin títulos de competencia, invadan ese campo, que es el de la salud general del pueblo y cometan actos que redundan siempre en perjuicio de los pobres enfermos. LEGISLACION SANITARIA EN LAS PROVINCIAS Y EN LAS COMUNAS El análisis completo del estado actual de la higiene pública en las provincias y en las principales ciudades de la Argentina, exigiría un desarrollo impropio de es.e trabajo, que por su naturaleza debe ser sintético. Por otra parte, mi propósito principal ha sido dar á conocer esta materia en el orden nacional, señalando sus puntos de partida y los objetivos á que se debe llegar para que la organización sanitaria contribuya eficazmente á la defensa externa é interna de las enfer- medades trasmisibles. Todas las provincias poséen autoridades encargadas de velar por la higiene pública, pero, con una diferencia fundamental: unas tienen medios propios de acción, las más prósperas y ricas, y por consiguiente contribuyen de una manera directa á la solución de los problemas relacionados con la salud general, otras por deficiente capacidad económica, aunque se hayan dado leyes sanitarias, sus autoridades respectivas no pueden alcanzar estos resultados y re- quieren forzosamente del auxilio nacional. La Provincia de Buenos Aires, la más extensa, poblada y rica, ha conseguido dar á la higiene pública una organización adecuada, que solo necesita ampliación de funciones á todo su territorio, bajo un plan ya estudiado y puesto en ejecución en una extensa zona. La Ley de Setiembre 25 de 1897 estableció la actual Dirección General de Salubridad Pública refundiéndose en ella las atribucio- nes del antiguo Consejo de Higiene, que remonta al año 1852. Esta Dirección tiene su asiento en La Plata, Capital de la Pro- vincia y consta de ocho secciones: la.-Medicina Legal, vacuna- 418 ción; 2a.-Higiene Industrial; 3a.-Hospitales, Demografía; 4a.- Bacteriología, Instituto Bacteriológico; 5a.-Química, Laboratorio Químico; 6a.-Farmacias, ejercicio de esta profesión; 7a.-Veteri- naria, Conservatorio de Vacuna; 8a.-Profilaxis y Desinfección. Po- sée además, una estación de desinfección con su parque sanitario, y una escuela de parteras y maternidad, asistencia pública y un hospital de infecto-contagiosos. Por ley de 1909 se crearon ocho estaciones sanitarias ú oficinas regionales dependientes de la Dirección General con el fin de des- centralizar los servicios de profiláxis para atenderlos con mayor ra- pidez y eficacia. De estas estaciones están ya instaladas, además de la casa central de La Plata, las de Bahía Blanca, San Nicolás,- Mercedes y Mar del Plata. En el curso de este año quedará estable- cida otra en la ciudad de Junín, faltando aún por instalarse tres más, cuando se voten los recursos correspondientes. Cada una de estas estaciones tiene por misión, Io.-La vacuna- ción y revacunación de los partidos, que abarca su jurisdicción; 2o. -La desinfección tanto en el local donde funciona como á domicilio; 3o.-La inspección de establecimientos públicos: hospitales, cárce- les, casas industriales, etc.; 4o.-La provisión de suero antidiftéri- co y vacuna á quienes lo solicitan dentro de lo establecido en los reglamentos; 5o.-Captación de muestras de agua para su envío á la Dirección Central de Salubridad para los efectos de análisis quí- mico y bacteriológico. Además funcionarán igualmente anexos laboratorios que con- tribuyan á la realización de los trabajos científicos cuando jas cir- cunstancias lo permiten. Existen hospitales de infecciosos en San Nicolás y en Bahia Blanca y se tiene el propósito de dotar á cada estación de un servi- cio análogo. La Dirección general cuenta con un tren sanitario compuesto de tres vagones: N°. 1 destinado á transportar grandes aparatos de desinfección; el N° 2 para los primeros auxilios, con su dotación en la sala de operaciones de instrumental completo; y el N° 3 destinado á pequeño hospital. La estación ambulante de primeros auxilios y desinfección fué examinada por los concurrentes á la Exposición de Higiene de 1910, que se realizó en esta Capital, siendo objeto de una atención prefe- rente por su disposición que permite engancharla á cualquier tren ordinario y acudir rápidamente, cuando las circunstancias lo re- quieran, á los puntos más apartados y escasos de auxilios profilácti- cos de la provincia. El personal de las estaciones está compuesto de un médico,que habita en la localidad asiento de la oficina, un guarda sanitario, dos vacunadores, un maquinista mecánico, dos desinfectadores y un conductor de vehículos. El médico está obligado, por lo menos una vez por año, á dar conferencias sobre la tuberculosis en cada uno de los publos que abarca su jurisdicción.La Dirección General debe facilitarle con este fin, aparatos de proyección, folletos, y demás elementos que contri- b uyen á difundir los conocimientos de la lucha contra esta enferme- 419 dad. Debe también gestionar de las Intendencias Municipales, la instalación de hospitales de aislamiento y aparatos de desinfección, estando encargados de vigilar el cumplimiento de las disposiciones reglamentarias sobre la profilaxis formuladas por la Dirección. A este respecto ejerce una acción de estímulo ante las Munici- palidades, que mucho la necesitan por cierto, en tésis general; y por su dependencia de la autoridad central, es propiamente un agen - te dir.ecto de información sanitaria á la vez que un ejecutor de las medidas de profilaxis. Sobre el ejercicio de la medicina y demás ramas del arte de cu- rar, está en vigencia la ley del año 1877. El Art°. 6o. de la ley, que creó la Dirección General de Salubri- dad en el año 1897 declara obligatorio «el aislamiento en el domici- lio del enfermo ó en casas especiales, para las personas atacadas de enfermedades infecto-contagiosas ó pestilenciales exóticas. Igual- mente se declara obligatoria la desinfección de las habitaciones, pú- blicas ó particulares, ropas y demás objetos que la Dirección de Sa- lubridad sospeche contaminadas, ó que sean susceptibles de retener ó trasmitir contagio». Existe una ley de vacunación y un nuevo proyecto que está á despacho de la Cámara de Diputados, modificando alguna de sus cláusulas. Este proyecto establece la vacunación dentro del primer año de vida y la revacunación cada ocho años. La lucha contra la viruela durante cuatro años en que se ha practicado en forma intensiva ha tenido un completo éxito. En 1910 se anotaron 184 defunciones por esta enfermedad, en 1911, 77 y en 1912 solamente 6. Se vé el éxito obtenido con la profiláxis. El Conservatorio de Vacuna provincial que funciona en La Pla- ta ha provisto desde el año 1909 á 1913 de 907, 800 placas de vacuna En estos cuatro años se han inoculado por empleados de la Dirección de Salubridad 778, 868 individuos. Merece consignarse de una manera especial la campaña em- p lendida por e^ta autoridad san tara con el propósito de disminuir la mortalidad infantil. Las maternidades, les consultorios gratuitos de niños, la gota de leche y el consultorio de lactantes con su escuela de madres, asi como los servicios de asistencia pública,jhan[contri- buido á disminuir la mortalidad de cero á un año. ■ fe La difusión de instrucciones para combatir las enfermedades infecto-contagiosas y para inculcar a las madres los conocimientos necesarios para la buena crianza de sus hijos, constituye una labor constante de la Dirección General. Respecto al estado sanitario de la Provincia, el cuadro que si- gue tomado de la última memoria de aquella repartición, demues- tra que la mortalidad general de la provincia sigue un decrecimien- to paulatino. 420 Años Población total Mortalidad general Por mil 1906 1.566.415 24.340 16. 15 1907 1.577.166 25.994 16.48 1908 1.663.801 24.003 14.42 1909 1.730.232 .24.581 14.20 1910 1.918.333 25.710 13.40 1911 1.999.250 26.090 13.04 1912 2.089.479 26.412 12.64 Los esfuerzos realizados en pró de la higiene pública en esta provincia fueron iniciados por el Dr. Cesáreo Amenedo, sucedién- dole,por fallecimiento de esta facultativo, el Dr. Justo V.Garat en marzo 11 de 1909. Desde esa época hasta la fecha, este último fun- cionario,con una actividad encomiable, ha orientado los servicios profilácticos con la mejor dirección y competencia, como lo prueban sus memorias y el trabajo que presentó al Congreso de medicina é Higiene del Centenario de nuestro país, en 1910. sobre la mortalidad infantil. Ha bregado tenazmente por obtener mayores recursos pa- ra. aumentar los servicios expresando en una de sus notas el siguiente concepto, digno de ser auspiciado por los poderes públicos «nin- gún dinero es mas sabiamente aplicado que aquel que se destina á conservar la salud de un pueblo y son las naciones que mas gastan en este sentido las más prósperas y fuertes». De los 106 partidos en que se divide la provincia de Buenos Ai- res, comprendida la ciudad de La Plata, la gran mayoría posée hos- pitales á cargo de las comunas que contribuyen,como es natural, á la mejor asistencia de los enfermos pobres,é indirectamente influ- yen como centros educativos de profiíáxis. Las municipalidades,por su parte,tienen también, muchas de ellas, servicios higiénicos que completan la acción de la autoridad sanitaria provincial. CUERPO MEDICO ESCOLXR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES La Provincia de Buenos Aires con una superficie de 300, 000 ks. cuadrados en la que se encuentran distribuidas 2, 000 escuelas con 4, 000 maestros que educan á 190, 000 niños, tienen un Cuerpo Mé- dico Escolar constituido en la siguiente forma. EN LA CAPITAL Director (especialista en garganta, nariz y oído).-Un Sub Di- rector.-Un Secretario técnico.-Cuatro médicos inspectores.-• Una médica inspectora-Un oculista.-Un dentista.-Dos practi- cantes de dentista.-Un auxiliar.-Un desinfectador. 421 EN LA PROVINCIA Un médico escolar ad-honorem en cada uno de los 107 distritos. Esta institución está encargada de velar por la higiene de las escuelas, cuidar la salud de los alumnos que las frecuenten así co- mo de los maestros, apartando por medios higiénicos y sanitarios los peligros del medio escolar. Interviene en todo lo concerniente higiene escolar en la forma siguiente: a)-Estudia los planes y proyectos de los edificios escolares desde los puntos de vista de su ubicación, iluminación, ventilación, servicio de líquidos excrementicios, etc. b)-Informa sobre el estado higiénico de los edificios destina- dos á escuelas,tanto fiscales como particulares, aconsejando sus me- joras. c)-Dictamina respecto de la inspección de textos de enseñan- za, elección de los caracteres y, color del papel, así como la impre- sión de los planos murales. d)-Interviene igualmente en la elección de modelos de mobi- liario, aparatos gimnásticos y útiles escolares. e -Indica á la Dirección General todas aquellas medidas de orden higiénico y sanitario tendentes á la conservación de la salud de los niños y maestros dentro y fuera de las escuelas. f)-Da ilustraciones escritas ó impresas al personal docente respectivo de los síntomas mas importantes de las enfermedades contagiosas que pueden afectar á la colectividad escolar. g)-Asesora á la Dirección General en lo que respecta á la edu- cación física de los maestros y alumnos. Se ha precocupado de vulgarizar conocimientos especiales de higiene general é infantil bajo la forma de libros de lectura entre los niños de las escuelas primarias. Tiene la Dirección inmediata de la Escuela de Afásicos y Re- tardados y está á su cargo el reconocimiento délos alunnos antes y después del tratamiento, siendo por lo tanto un auxiliar necesario de que á menudo tienen que servirse los profesores de aquella en- señanza especial. Esta escuela consta de varias secciones: Io.-Sordo-mudos, sordos y afásicos 2o.-Tartamudos y defectuosos de pronunciación. 3o.-Mentalmente anormales (arrierées, asténicos, histéricos, epilépticos, sub-normales, con anomalías morales, etc) 4o-Cura especial para ortofonía. Además, los miembros del cuerpo médico tienen á su cargo un curso especial dictado á los maestros para instruirlos en la enseñan- za de estos anormales. El Cuerpo Médico provée á la educación y á la instrucción de aquellos niños que no presentan anomalías tan graves como para destinarlos á escuelas especiales sub-normales. Para esto se han ins- tituido en todas las escuelas fiscales de la provincia clases subsidia- 422 rias. La selección y clasificación de estos alunnos la hacen los facul- tativos del Cuerpo Médico en unión del Director de la Escuela de anormales, tomando como base los datos pertinentes que pueden suministrar los respectivos docentes. Sin perjuicio de toda esta tarea, el Cuerpo Médico examina anualmente á todos los aspirantes al magisterio de la provincia, exá- menes clínicos que oscilan alrededor de tres mil, separándose por tu- berculosis pulmonar varios docentes todos los años. En el consultorio central se asiste gratuitamente á todos los alunnos y maestros de la provincia para lo cual tiene médicos espe- cialistas. Estos últimos servicios á cargo del Dr. Quadri, eficazmente secundado por el Dr. Carlos S. Cometto como sub-director, han al- canzado una importancia y utilidad,que merecen ser imitados en las demás provincias, especialmente la escuela de Afácos y Retarta- dos, que hasta hoy, es única en su género en nuestro país. El Dr. Cometto ha publicado un libro interesante, adaptado á la lectura de las niñas para, las escuelas comunes de la provincia, que es un verdadero tratado de puericultura y que desearíamos ver ge- neralizado en toda la República. Su autor ha realizado un esfuerzo digno de todo encomio. LA HIGIENE PUBLICA EN LAS DEMAS PROVINCIAS. Después de la provincia de Buenos Aires, siguen en organiza- ción y elementos sanitarios, Santa Fé, Tucumán, Mendoza y Córdo- ba; en las restantes, los servicios son deficientes por falta de medios adecuados, sobre todo en las dilatadas campañas, cuyos departa- mentos son muy raros los que consiguen traer médicos, por falta de aliciente para los profesionales debido á lo diseminados que se ha- llan sus pequeños núcleos de población; por lo tanto no pueden ofrecer una retribución de cierta importancia por la asistencia fa- cultativa. Esta circunstancia hace que los servicios en dichas provincias, estén limitados á sus capitales; y que cuando ocurre alguna novedad sanitaria de importancia en una localidad apartada, sea un verdade- ro problema acudir rápidamente á prestar el auxilio solicitado que la autoridad respectiva no está en estado de hacerlo, sucediéndo con toda frecuencia que en tales casos haya necesidad de recurir á la Capital Federal,que queda á una distancia enorme, para obtener re- cién del Departamento Nacional de Higiene, lo que debía de ha- berse efectuado dentro de 1 misma jurisdicción provincial. Esta situación debe modificarse, como lo expondremos mas adelante, con una ley previsora que asegure el derecho á la salud y á la vida que tienen todos los habitantes de la República, y que es- labone de una manera regular, fácil y sin rozamientos, la acción 423 comunal, con la provincial y nacional, satisfaciendo justismos anhe los de los habitantes que viven lejos de los centros de cultura y de recursos generales, formando en su limitada esfera las bases de la ri- queza del país. SERVICIOS DE ASISTENCIA PUBLICA En la Capital Federal, la Administración Sanitaria y la Asisten- cia pública, se encuentran reunidos en una sola institución depen- diente de la Municipalidad y á cargo de la mayoría de las funciones higiénicas de la Comuna. Sus tareas son múltiples y,por consiguien- te, sus recursos para atender servicios tan diversos tienen que ser grandes en una ciudad que es el centro de la atracción de todo el país y que cuenta, con la llamada población flotante, con más de 1. 600. 000 personas dentro de sus límites naturales. Esta institución no comprende todos los servicios de asisten- cia médica y social, las hay también que pertenecen á otra muy im- portante sociedad de Beneficencia, cuyo origen se remonta á Rivada- via que la fundió y cuya acción en pró délos desvalidos es altamente recomendable y bién conocida en nuestro país; las colonias extran- geras.por su parte,sostienen espléndidos hospitales y asilos; el Pa- tronato de la Infancia, la Sociedad de Damas de Caridad y demás asociaciones filantrópicas nacionales ó extrangeras contribuyen, del mismo modo, á la asistencia y socorro de las clases menesterosas. Se comprende que no se puede fácilmente armonizar servicios que pertenecen á diferentes direcciones, á pesar de la íntima relación que debieran mantener entre sí y que convendría en alto grado para que los beneficios sean más abundantes y más aquitativamente dis- tribuidos, porque tratándose de aliviar las desgracias individuales en una ciudad cosmopolita como Buenos Aires, todos merecen igual protección, sin diferencia de nacionalidad. Esta es la tésis que se ha sostenido siempre por las autoridades sanitarias de la metrópoli. Entre nosotros no han tenido razón de ser las discusiones que sobre este punto se han suscitado en los Congresos de Asistencia Pública porque puede decirse con satisfacción que hemos resuelto el proble- ma socorriendo al enfermo ó al que ha sido víctima de un accidente, sin preguntar cual es su procedencia. Las sucesivas transformaciones que ha experimentado la ciu- dad en su crecimiento progresivo y fuera de todo cálculo con el con- curso del elemento extrangero, desde que comenzó con una pequeña población en tiempo de la colonia, para pasar á capital del Estado Federal de Buenos Aires hasta llegar finalmente en 1880 á ser la me- trópoli de la Nación, explican como han nacido y se han formado con personalidad propia, las diferentes instituciones de asistencia y beneficencia pública, por cuyos motivos no sería posible constituir un organismo único que orientara los servicios de esta naturaleza; pero, repito, es de desear que se relacionen entre sí, lo que podría efectuarse por medio de una ley, para que puedan favorecer con 424 más eficacia los intereses de las clases sociales que requieren el auxi- lio de las personas pudientes y la protección del Estado. La Asistencia Pública de Buenos Aires, es bien conocida por la importancia de los servicios que tiene á su cargo y por la forma como los desempaeña. Por otra parte, ha sido objeto de interesantes comunicaciones á los Congresos. Entre otros, el servicio de prime- ros auxilios que abarca todo el perímetro de la Capital, y que atien- de al público, sea rico ó pobre de día y de noche, ha llamado siem- pre la atención y es una característica favorable de la metrópoli argentina. Se ha publicado con motivo de nuestro Centenario por los Dres. Penna y Madero, una obra fundamental, amplimente documenta- da, que estudia esta institución y que constituye, por la autoridad científica de los que han llevado á cabo, un libro de consulta y de útiles indicaciones para conocer los procedimientos sanitarios, la técnica de la profiláxis y la asistencia de los enfermos. Buenos Aires posée servicios de higiene pública que pueden ser parangonados á los mejores exstablecidos en otras capitales. La ins- pección y vigilancia de las substancias alimenticias, en los matade- ros, mercados, carnicerías, lecherías, tambos, almacenes, etc.; de los establecimientos industriales peligrosos; la que lleva el registro de las habitaciones, bajo el punto de vista profiláctico, todos los fac- tores que intervienen en la compleja vida de la ciudad populosa, y de los cuales depende sus condiciones de aseo y limpieza, de confort y buen estado higiénico, son debidamente atendidos por un personal técnico ó simplemente administrativo, cuando los servicios lo exi- gen. La Plata, Paraná, Córdoba, Santa Fé, Mendoza, Salta, Tucu- man y Corrientes, tienen igual servicio de asistencias públicas. San Juan, San Luís, Santiago del Estero, Catamarca y La Rio- ja, efectúan únicamente la atención en los hospitales y sus consulto- rio s respectivos. La legislación sanitaria de los estados federales ó de las comu- nas, es, en las provincias, bastante uniforme y adelantada, porque siempre han tomado como modelo á la de Buenos Aires; pero, no es por ello que puede juzgarse la higiene pública, sino por los elemen- tos y medios de acción puestos en juego para cumplir sus prescrip- ciones. A este respecto se notan deficiencias muy grandes; de mane- ra que de nada sirve que exista, por ejemplo, una ordenanza que obligue la declaración de las enfermedades infecto-contagiosas, si la autoridad ante quien deba llevarse á cabo, tiene una existencia vir- tual porque desempeña el cargo ad-honorem; si no hay elementos y personal encargado de practicar la desinfección y mucho menos e 1 hospital correspondiente para aislar á los infectados. Los legisladores provinciales han procedido en este caso de una manera curiosa; establecieron las funciones pero se han olvidado de los órganos indispensables para que ellas se verifiquen. 425 OBRAS DE SALUBRIDAD-HOSPITALES I ASILOS REGIONALES Esta clase de obras, que aseguran, unas, el cumplimiento de las reglas más elementales de la higiene individual y colectiva en la vida y desarrollo de las ciudades, y, otras, la adecuada y eficaz pro- tección de los alienados y de los enfermos, han sido llevados á cabo en la Argentina por el gobierno nacional, cuando las comunas no po- dían emprenderlas, por los enormes recursos que ellas exigen. Si hubiese prevalecido el pensamiento de que cada provincia ó capital se atuviera á sus propias fuerzas para la atención de estos servicios, seguramente nos encontraríamos á la hora actual en una etapa de evolución muy inferior, con una fuerte mortalidad genera 1 y sin haber podido satisfacer las exigencias de los desvalidos que caen en la lucha por la vida y requieren el auxilio de la sociedad. En una nación que se precia de recibir bien y amparar á las fuertes corrientes emigratorias.que se incorporan á su seno,éste ha- bría sido un cargo serio, por cuanto, como lo acreditan los esta- distas y es natural que así sea, el predominio de los asilados extran- geros en los establecimientos de beneficencia es enorme, en relación á los nativos; así,pues, aunque por esta consideración, era muy justo que el Gobierno Federal, se preocupara de resolver directamente el problema. Este criterio de intervención directa del Estado con su tesoro y crédito propios en la realización de obras de salubridad y de alta be- neficencia pública, no puede ser mas armónico con los propósitos y fines de nuestra carta fundamental, que al adoptar el sistema fede- rativo de gobierno, lo ha hecho para fomentar el desarrollo y pro- greso general del país, el cual no puede ser alcanzado sin las garan- tías de la justicia, de la libertad y del bienestar; es decir, de la higie- ne moderna, que es previsión, confort, cuidados de la salud y de la vida, en todos los momentos y en todas las edades. El Congreso Argentino al votar las numerosas leyes,que se re- firieron á las obras mencionadas, ha interpretado fielmente el prin- cipio federal,que significa, protección, auxilio á los Estados que no pueden con sus recursos subvenir á las grandes necesidas de la higie- ne y de la beneficencia pública, que procuran como objetivos pri- mordiales, la conservación de las fuerzas vivas de la nación. Esta doctrina, es hoy inconmovible ante los ataques que pudie- ran llevarle los que predican la autonomía, cada vez que un pensa- miento elevado y netamente nacional, ha procurado que la acción del poder central á las provincias, en beneficio de la salud de sus ha- bitantes, sea amplia y duradera, sin restricciones de ninguna espe- cie y con el acuerdo de todas las autoridades nacionales, provincia- les y municipales. Los que creen que un estado federal sufre en sus privilegios y derechos porque el gobierno nacional concurre con sus elementos á extinguir un mal que le es propio, debieran re- fleccionar que el crédito general de un país,bajo el punto de vista sa- nitario, no se forma únicamente con él de las regiones salubres, sino 426 también con el de las zonas malsanas, sea por defectos de origen ó por carencia de las defensas adecuadas; y,en este case,es natural y perfectamente constitucional, que la Nación intervenga para comba- tir un estado de cosas perjudicial al nombre y al progreso argenti- nos. OBRAS DE SALUBRIDAD Existe una institución denominada «Obras Sanitarias de la Na- ción» reorganizada por la ley N° 8889 de J ulio 27 de 1912, que,al dar- le mayores atribuciones y la autonomía indispensable para su fun- cionamiento, de acuerdo con las facultades que requería para desa- rrollar su acción en todo el territotrio, ha fijado también los proce- dimientos que deberá observar en sus relaciones con las provincias. Tienen á su frente un directorio nombrado por el Poder Ejecutivo con acuerdo del H. Senado y compuesto de un presidente, un vice- presidente y cinco vocales, cuyos mandatos deben durar cuatro años. Esta reorganización no ha hecho sino confirmar lo que en la práctica venía ejerciendo la antigua «Dirección de Obras de Salubri- dad de la Capitai», á la que ha sustituido el directorio actual. En efecto: aunque su nombre parecía relacionar directamente su esfe- ra de tareas á la Metrópoli, en realidad, largos años hacía que aquella Dirección estudiaba, proyectaba y ejecutaba obras en las provincias y territorios, en cumplimiento de leyes especiales. La idea de proveer de aguas corrientes á la población, se remon- ta alaño 1827,época en laque Rivadavia hizo venir de Francia,por cuenta del Estado,al Ingeniero Señor Carlos Pellegrini, para que proyectara las obras necesarias, que seguramente se habrían lleva- do á la práctica si aquel estadista genial hubiese podido continuar actuando en la vida pública. Esta iniciativa,que se llegó á traducir en un proyecto presentado por el ingeniero Pellegrini en 1829, fracasó lo mismo que tantas otras que tuvo relacionadas con el me- joramiento higiénico, entre ellas, el ensanche de las calles, que hu- biesen cambiado completamente el aspecto de la ciudad, á la que él preveía un porvernir grandioso. En el año 1858 se presentaron varias propuestas para proveer de agua á una población de 40, 000 habitantes, en un radio de 150 manzanas. La Administración del Ferro-Carril del Oeste, que pertenecía á la Provincia de Buenos Aires, fué la mas empeñosa en que se efec- tuara este servicio que llegó á establecer con un caño directo desde la Recoleta á la Plaza Lavalle,surtiendo á la vez á un reducido nú- mero de casas. Esto pasaba el año 1869; pero ya desde el año ante- rior se había pedido un proyecto al ingeniero Coghlan que compren- diese también las cloacas y los desagües. En realidad, el principio de la dotación de las actuales obras de salubridad, alcanza al año 1870, época en el cual el Gobierno de 427 Buenos Aires las recomendó á la competencia reconocida del inge- niero J. F. Batemani. Debían comprender una abundante provi- sión de agua potable, una red completa de cloacas para los desagües de aguas servidas y los conductos de tormenta, para arrojar al rio las aguas pluviales. Los estudios se efectuaron en 1871, bajo el gobierno del Dr. Adolfo Alsina y las obras dieron comienzo en el gobierno de Don Emilio Castro en 1874. El contrato para la ejecu- ción se firmó el 21 de Enero de ese año con la casa Newman, Medici y Cia. El propósito de dotar á Buenos Aires de aguas corrientes, desa- gües y cloacas, era común á muchos hombres de estado de aquellos tiempos; pero seguramente lo que mas influyó en el concepto públi- co para precipitar una solución, fué el cólera del 67 y 68 y la espan- tosa epidemia de fiebre amarilla del 71, como que nada hay que vi- gorice mas la acción en el órden higiénico que las duras lecciones re- cibidas. La Capital Argentina tiene en su anchuroso río el factor mas eficiente de sus condiciones sanitarias. De allí que al estudiarse lo que en el lenguage profesional se conoce con el nombre de obras de salubridad, es decir,-una buena y abundante provisión de agua, desagües de aguas servidas,domésticas ó industriales,lo mismo que las de lluvia se pensará inmediatamente en utilizarlas para todos esos servicios: como fuente de provisión para alimentar á la ciudad y como depósito natural de lo que debe eliminarse por las cloacas y conductos pluviales. El ingeniero Bateman formuló el proyecto que. en un principio tuvo sus opositores, al saber que se arrojarían al río los productos de eliminación cloacal; pero bien pronto se reaccionó y las obras se lle- varon acabo bajo este sistema La experiencia de largos años, ha demostrado lo ilusorio de los peligros de contaminación, que,por otra parte,podían ser conteste- dos faicilmente, dado el enorme caudal de agua de un río que es un verdadero mar dulce. La autopurificación es tan completa, que á 300 metros del punto de desagüe, no se observan ya señales de di- cha procedencia. Además,en los análisis bacteriológicos del agua de consumo que se verifican todos los días, desde que existe librado al público ese servicio, jamás se han notado variaciones que pudieran relacionarse á un origen dudoso ó de polucionamiento. La fuente de provisión es inagotable y de la mejor calidad, después de haber su- frido los procedimientos de decantación y filtración que señalaremos. Por esta razón Buenos Aires es una de las ciudades que posée agua de bebida excelente. Cuando se federalizó esta Capital en 1880,las obras de salubri- dad pasaron á poder de la Nación haciéndose ella cargo de las deu- das contraídas por la provincia. En el año 1886, estaban casi termi- nadas y se arrendaron á una compañía, hecho que motivo una opo- sición sumamente fuerte, teniéndose mas tarde que rescindir el contrato por falta de cumplimiento de la citada compañía arrenda- taria .Fué entonces que el gobierno se hizo cargo de ellas nombrando un Directorio para que las administrara y vigilara la ejecución 428 de lo que taita para la habilitación completa de todos los servi- cios. En 1894 recién pudieron arreglar los constructores las obras que que comprendía el proyecto Bateman y que consistía en lo siguien- te: 1°.--«Torre de toma de agua en el tío frente á Belgrano; túnel para conducir el agua á la Recoleta; 2°.--Casa de bombas elevado- ras, con motores de poder total de 496 caballos de vapor; 3°.--De- pósito de asiento ó decantación con capacidad de 85, 188 metros cú- bicos; 4°.-Cuatro filtros, tres de ellos techados con una superficie filtrante total de 15, 371 metros cuadrados; 5o.-Tres cisternas ó reservas de agua filtrada, situadas debajo de los filtros cubiertos, con una capacidad total de 51, 208 metros cúbicos; 6o.-Tres cajas de bombas impelentes pudiendo las bombas elevar 163, 448 metros cúbicos de agua en trabajo continuo de 24 horas; 7o.-Cinco lineas de de caños de bombeo, para conducir el agua filtrada en las bombas impelentes á los tanques del grande depósito distribuidor; 8o.-- Gran depósito distribuidor de la Calle de Córdoba, que fué puesto en servicio den 1894; 9°.-Red de caños maestros y de distribución de agua, con una extensión total de 468, 524 metros y 10°.-Cloacas externas». Con estas obras se aseguró el desagüe de 21 distritos de la ciu- dad, parte de Boca y Barracas y otras dos ramas. El proyecto Bateman comprendía 30 distritos para servir una superficie de 2, 594 hectáreas. Mas tarde.se construyeron, bajo la administración de la C. D., las obras de salubridad del puerto y te- rrenos adyacentes ganados al río, con un espacio de 408 hectáreas más, llegándose á la suma de 3, 002 hectáreas que comprende lo que se ha designado bajo el nombre de radio antiguo, dividido en 31 dis- tritos con el que se ha habilitado últimamente y que corresponde al puerto. AGUAS CORRIENTES La dotación de agua á la ciudad en el radio señalado, fué calcu- lada para una población de 180, 000 habitantes cuando se formuló el proyecto por el ingeniero Bateman. A fines de 1912 dentro de este radio alcanzó á 900, 000; de manera que lógicamente las obras de provisión de agua y en parte de las cloacas á pesar de los agrega- dos que se le hicieron después, resultan en la actualidad insuficien- tes. Los distritos de Flores y Belgrano poséen un servicio de pozos semisurgentes, aumentado con agua del río. El resto de la población consume también agua de pozos semisurgentes de carácter particu- lar, cuyo número llegó á 10, 622 á fines de 1912, para una población calculada en 515,000 habitantes que carecen de los servicios de cloa- 429 cas y de los cuales solo 57, 000 tienen agua potable de los grandes depósitos de agua semisurgente de Flores y Belgrano. La provisión de agua á la ciudad en el radio antiguo compren- de: una torre de toma en el Rio de la Plata; un túnel sub-fluvial que la conduce hasta la orilla; un conducto subterráneo de mam- postería al cual se ha agregado mas tarde otro de fierro,que la lleva hasta Recoleta para aumentar la provisión; Una bomba para hacer- la llegar hasta los depósitos de decantación y los filtros; cisternas de reserva de agua filtrada; bombas impelentes que la levantan hasta el depósito distribuidor de la calle de Córdoba y cañería de distribu- ción á la ciudad. El agua del Rio de la Plata es sumamente turbia y sujeta á las crecientes del Paraná y Uruguay que la aumentan, motivo por el cual fué necesario disponer de filtros lentos de arena para clarificar- la y depurarla. • -A medida que la población crecía, se aumentaba el número de filtros, pero como este procedimiento no bastase, se proyectó por la oficina técnica el empleo de coagulantes usándose el alumbre férrico en proporción que varía según el grado de turbidez del agua y cuya cantidad oscila de tres á siete centigramos por litro. Buenos Aires ha sido la primera ciudad del mundo que ha usado coagulantes quí- micos para clarificar masas considerables de agua, con el mejor re- sultado, pues los reactivos mas enérgicos no han dado señales de la sustancia empleada en el agua que se distribuye en la ciudad. En cuanto al consumo por persona, se ha procurado siempre por la Dirección de Obras de Salubridad que fuera lo mas abundante posible, para facilitar la limpieza y los diversos usos higiénicos. A este respecto la citada Dirección se ha resistido siempre á estable- cer el medidor de agua, con excelente criterio, porque sin duda al- guna se habría restringido su empleo en las casas de inquilinato, en los establecimientos industriales y en todos los locales donde se ne- cesita una provisión abundante en garantía del aseo y limpieza per- sonal y de la ejecución de servicios públicos, como barrido,lavado de las calles, etc. El consumo ha llegado en este último verano hasta cerca de 300 litros diarios por habitante y para el futuro es esta can- tidad la que ha servido de base de cálculo para las obras de amplia- ción. CLOACAS Y CAÑOS DE TORMENTA Cada uno de los 31 distritos en que se divide la Ciudad com- prende: las cloacas domiciliarias, que reciben los materiales excre- menticios y aguas servidas de las casas y las de lluvia; las colectoras de las calles que se dirijen á un punto bajo del distrito, donde existe una cámara reguladora; de allí pasan á la cloaca interceptora las aguas serviles y de lluvia cuando estas no exceden de seis milímetros en las 24 horas. Si la lluvia es superior á esa cantidad, el exceso pasa al conducto de tormenta con el cual cada una de estas cámaras está 430 en comunicación. La cloaca interceptora desemboca en la cloaca máxima. Esta última atraviesa la ciudad desde la esquina Pueyrre- dón y Las Heras hasta su término, frente á Berazategui, con una longitud de 30 kilómetros. Al atravesar el lecho del Riachuelo pasa por un sifón y sigue después hasta la casa de bombas de Puente Chi- co, donde son levantadas las aguas servidas y arrojadas al río. Los caños de tormenta son en número'de 9 y desembocan direc- tamente en el Rio de la Plata,fuera del Puerto. Como el distrito de Boca y Barracas es muy bajo,con relación al nivel de las aguas del río,ha habido necesidad de separar las aguas servidas y materias excrementicias de las casas, de las aguas de llu- via, practicándose el sistema separado (sepárate systeme), lo mismo sucede en los distritos 24, 25, 27, 28, 29. En los demás , ambas clases de residuos y líquidos forman una sola corriente; es decir que se rea- liza el el tout a degaut ó desagüe integral. Estos son los distritos 1 - 2-3-4-5-6-7-8-9- 10-11-12-14- 15-16-19-20- 21 y 26. La extensión de cada distrito es variable; algunos contie- nen pocas manzanas por ser muy poblados y otros abarcan una gran superficie. El crecimiento de la ciudad y la necesidad de que los barrios, que carecen de Obras de Salubridad, lleguen á poseer estos in- dispensables servicios, que son la base de la higiene individual y colectiva, llevó al Jefe técnico en ésa época, actual Director Gene- ral, Sr. ingeniero Agustín Gonzales á proyectarlas en 1908 en una forma amplia y completa para servir á todo el perímetro de la Me- trópoli que alcanza á 19, 018 hectáreas. Como hemos dicho ya, las obras del antiguo radio comprenden 2, 594 hectáreas. Lo que se ha llamado el nuevo radio alcanzando una superficie de 16, 016 hectá- reas. La línea de separación entre los dos radios parte del Riachuelo, sigue la línea del F. C. del Sud hasta Constitución, calles Armonía, Jujuy, San Juan, Castro Barros, Medrano, Billinghurst, Avenida Alvear y Gallo, terminando en el Río de la Plata. Este proyecto, el mas grandioso que se haya efectuado hasta la fecha en una ciudad, comprende las obras necesarias para proveer de agua potable y de desagües de aguas servidas , tan- to domésticas como industriales, asi como aguas pluviales, á toda la parte del territorio que carece todavía de esos servicios. Ha sido formulado bajo las siguientes bases de cálculo: Io.-«La población máxima,que podrá utilizar esas obras en el «futuro será de 6, 000, 000 de habitantes, de los cuales corresponden «2, 000, 000 al antiguo radio y 4, 000, 000 al nuevo. 2o.-«Solamente se dará la capacidad total desde el principio á «aquellas obras que sería muy difícil y costoso aumentar en el fu- «turo, cuando las necesidades lo exigieren. Las que no se encuentren «en ese caso tendrán solamente una capacidad proporcional». 3o.-«Que la dotación de agua por habitante y por día será de 300 litros, de los cuales se supone llegarán 250 á las colectoras. Se «supone igualmente que en ambos casos, en la hora de mayor consu- «mo equivale á un décimo del consumo total en 24 horas», 431 Comprende el proyecto lo siguiente: Io.-En la provisión de agua: Io.-Nueva torre de toma de agua en el Rio de la Plata.-2o. Nuevo túnel de toma de 3 metros de diámetro y 1, 245 metros de lar- go, délos que mil metros quedarán bajo el lecho del río y que, en agua bajas ordinarias, puede dar un rendimiento de 1, 600, 000 me- tros cúbicos de agua en 24 horas. 3o.-Un establecimiento que con- tendrá depósitos de decantación, filtros, reservas de agua filtrada, bombas elevadoras y bombas impelentes,análogo al que existe en la Recoleta pero con todos los perfeccionamientos que los progresos de la mecánica permita introducir.Estas obras están ya casi termina- das, faltando solamente algunos detalles. Se ha puesto en funciona- miento el túnel; de manera que el aumento en la provisión de agua de la ciudad, que era una cuestión importante, se ha realizado antes de la época en que se creyó pudiera efectuarse. 4o.-Dos grandes de- pósitos de gravitación, ubicados uno en Villa Devoto y otro en Caba- llito, situados en terrenos altos lo que dará lugar á que el nivel del agua de los tanques superiores quede á diez metros mas arriba que en el Depósito de la calle de Córdoba, pudiéndose,por este medio' proveer á los pisos mas elevados de la Plaza y Avenida de Mayo, sin necesidad de hacer uso de las máquinas y cañerías de bombeo que se emplea actualmente. 5o.-Cañería de bombeo; cañería maestra y cañería de distribución de agua filtrada. En las cloacas-, Io.-una cloaca máxima y ramales; 2o.-un si- fon debajo del Riachuelo; 3°.-una estación de bombas en Puente Chico; 4o.-cloacas colectoras. La cloaca máxima, ya en construcc;ón, atravesará todo el municipio desde el extremo Nor-oeste, en Villa Devoto hasta Be- razategui, frente á la cloaca actual,desaguando á 600 metros de la costa donde siempre hay una profundidad de tres metros de agua en mareas ordinarias. Tendrá un diámetro de 2m. 80 centímetros y el paso á través del Riachuelo se hará por medio de un sifón de seis conductos de capacidad total para 22, 000 litros por segundo. Desde el punto de partida,en la interseción del Boulevard Exterior y calle Veneciano hasta Puente Chico tendrá una extensión de 27 kilóme- tros. Está calculado que los líquidos tardarán 7 horas y media en recorrerla. Además, como naturalmente aumentará la población dentro del antiguo radio, será necesario construir ciertas obras de refuerzo al actual servicio de provisión de agua, lo mismo que á los líquidos residuales, cuando la capacidad de la cloaca máxima lo exija, obras que están calculadas en 10, 870, 000 S. m/n. El costo de las nuevas obras proyectadas y en vías de ejecución importará la suma de 158, 332, 930 S. m¡n; de modo que el totál se- rá de 169,202,939 S. m/n. Esta suma representa para las obras de- nuevo radio relativamente una cantidad menor que lo que costaron las del radio antiguo, cuyo valor alcanzó á 115, 000, 000 de pesos oro Suponiendo que sirvan actualmente á una población de 800, 000 habitantes, resultaría una proporción de S. 143 m/n por persona, mientras que las del nuevo radio, que lo menos serán utilizadas por 2, 000, 000, dicha proporción vendría á ser de S. 79:50 m/n. En los considerandos presentados al superior Gobierno, para demostrar la conveniencia de emprender cuanto antes la realización de este proyecto, se hacia notar que su costo resultaba mucho me- nor que el de obras similares ejecutadas en Londres, Nueva York y París. Se demostraba también la conveniencia de realizarlas dentro délos términos señalados escalonándolas en'su ejecución en una serie de años hasta que queden terminadas en 1919, calculándose que se necesitaría como término medio una suma anual de S. 25 millones desde 1913 hasta 1918 inclusive, y una de S. 3, 880, 000 en 1912. Como factor higiénico estas obras vendrán á dar á la ciudad de Buenos Aires la más sólida base, porque es un hecho demostrado abundantemente por nuestra estadística que ellas intervienen de una manera directa para hacer disminuir la mortalidad general. Efectivamente esta cifra era de 33: 6 por mil habitantes,como térmi- no medio, en una serie de años anteriores, con la dotación de aguas corrientes y cloacas, llegó hasta 14: 61 por mil en 1904,1a mas baja mortalidad que hemos tenido habiéndose elevado después una pe- queña cifra hasta 16: 81 en el año 1911. Para poder apreciar la im- portancia de los datos que suministra la estadística citaremos que en el decenio de 1892 a 1901, el término medio fué de 20: 31 y en el de 1902 á 1911 de 15: 91. Es de esperar que cuando todo el períme- tro de la capital posea obras de salubridad la mortalidad disminui- rá también. Estudios importantes realizados sobre la fiebre tifoidea y su distribución en la Capital, relacionándolo con las obras de salubri- dad, han demostrado la disminución de la mortalidad por esta afec- ción y su desaparición en las zonas servidas por las mencionadas obras. Entre esos estudios los del Dr. Greccoy y los del ingeniero Evaristo Artaza ocupan un lugar preferente. Lo importante de este proyecto es que,según los cálculos reali- zados por el Directorio, estas obras serán una fuente de recursos dentro de unos años, pues se conseguirá con la renta que produzcan los servicios, atender el interés y la amortización acumulativa de las sumas que se adelanten para llevarlas á cabo. El aumento en la provisión de agua en la ciudad se efectuará este verano por el nuevo túnel y nuevos depósitos recientemente construidos, salvándose los inconvenientes que se señalaron en el año próximo pasado, en que el consumo llegó á la cifra más elevada que se había alcanzado hasta esa época, tanto que hubiese habido necesidad de hacer una distribución por zonas si los calores hubie- sen continuado. Un trabajo como el realizado por el ingeniero González repre- senta largos años de estudios y dedicación y es muy satisfactorio consignar que tanto él, como los ingenieros que lo han acompañado en sus tareas, han realizado la obra mas genuinamente nacional y mas importante de todas las que se han llevado á cabo en nuestro país. El señor ingeniero Gonzales es en esta materia la primera auto- ridad científica que tenemos y á su alta competencia se debe la for- 432 433 mación de un núcleo de técnicos distinguidos, que cultivan esta im- portante rama de la ingeniería sanitaria; por tal motivo es muy con- veniente que todas las obras de esta naturaleza sean fiscalizadas por aquella repartición nacional. En general, puede sostenerse como una tésis para nuestros paises americanos, que las obras de salubridad siendo como son de carácter fundamental é indispensable, para la vi- da higiénica de los pueblos, deben tener la dirección y el control del Estado en garantía de haber sido proyectadas y ejecutadas con la mayor exactitud y perfección posibles; porque de existir deficien- cias, sea en el estudio y preparación de los proyectos ó al llevarlas á cabo, se trata generalmente de defectos irremediables, que influ- yen, como es consiguiente, en el porvenir de las ciudades y en sus condiciones sanitarias, lo que es mucho mas grave. Entre nosotros, el Rosario, La Plata y Bahía Blanca han cons- truido sus obras por empresas particulares. En el primero que posée aguas corrientes y cloacas con desagüe al Paraná, la cuota que abo- nan los propietarios es doble de la que se paga en esta Capital;allí es del 10% sobre el monto del alquiler y acá del 5%; este solo dato es ya desfavorable, aparte de que se ha criticado el funcionamiento de las cloacas. En La Plata han sido costeadas por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, y en Bahía Blanca hay solamente provi- sión de agua corriente. Las comunas solo por excepción poseen un personal técnico ca- páz de estudiar con toda competencia la preparación de proyectos y de ejercer la dirección y vigilancia de obras que importan la salubri- dad de una población y que por eso llevan su nombre; de allí la ne- cesidad de que sea la Nación la que debe tener á su cargo esta tarea de garantía de la salud pública y del bienestar común. Córdoba, Santiago del Estero, Salta (1) y Tucuman posée aguas corrientes y cloacas colectoras generales con desagüe á los ríos previa depuración por medio de tanques sépticos y filtros. Santa Fé, Corrientes y Paraná tienen aguas corrientes y cloa- cas con cámaras sépticas solamente que desaguan en ríos. Mar del Plata está en las mismas condiciones, efectuando la descarga en el mar. Jujuy, Mendoza y San Juan poséen aguas corrientes y cloacas domiciliarias con cámaras sépticas,que descargan en pozos absor- bentes. Este procedimiento no puede compararse al primero y solo (1) «En el año 1897 fué nombrada una comisión compuesta del Dr, Adolfo Val- «déz cpmo presidente, del Ingeniero Sr, Garlos Nystromer y del que suscribe, como «secretario, para estudiar y proyectar obras de saneamiento para dicha ciudad, que «se encontraba en una situación especial por el grado de humedad de su suelo, del «cual filtraba eí agua subterránea debido á su mala ubicación en un punto bajo, ro~ «deada de colinas y por consiguiente con grandes dificultades para los desagües de «las aguas pluviales. La Comisión se expidió formulando un proyecto de obras de «salubridad que comprendía: la dotación de aguas corrientes, desagües superficiales, «cloacas y drenajes parala desecación del suelo, el cual se llevó acabo por la Nación, ♦y fue el punto de partida para que se dotara de obras déla misma naturaleza á tOr «das las provincias. Más tarde, el ingeniero Sr. Agustín Gonzaléz completó el pro- «yecto con el estudio de tanques sépticos y filtros jomo procedimientos de depura- «ción. para que pudiera hacerse el desagüe de las aguas servidas en el rio, sin peligro «alguno de contaminación.» 434 es aplicable en ciudades de poca densidad de población y que no pueden utilizar el agua subterránea como fuente de bebida, siendo condición indispensable que la capa esté á una buena profundidad de la superficie. En Jujuy costea el Gobierno de la Provincia las cámaras sépti- cas y los pozos absorbentes. San Luis, La Rioja y Catamarca no tienen cloacas; solamente aguas corrientes. Chilecito, Jesús María, Cosquin, Capilla del Monte y Alta Gra- cia, tienen este mismo servicio, estudiado por la Dirección de las Obras de Salubridad. En posadas se construyen las obras de provi- ción de agua; Formosa y Neuquen poseen esta dotación; en Viedma y Rawson se trata de ampliar los servicios provisorios establecidos por las comunas respectivas y en las demás ciudades de los territo- rios como Resistencia, Santa Cruz, Gallegos y Santa Rosa de Toay se practican los estudios correspondientes. Muchas comunas de la Provincia de Buenos Aires poseen tam- bién servicio de aguas corrientes costeadas por ellas mismas. Es pensamiento dominante dotar de buena clase de agua de bebida á todas las poblaciones de alguna importancia. Es justo mencionar el nombre del señor ingeniero Don Guiller- mo Villanueva,ya fallecido,que durante largos años ejerció la Direc- ción de las Obras de Salubridad, y que fué un organizador y admi- nistrador excelente por sus condiciones de energía y dedicación á las tareas que tuvo á su cargo. HOSPITALES I ASILOS REGIONALES La atención por el Estado de los enagenados y los enfermos pobres de todo el territorio nacional, está en vías de llevarse á ca- bo ampliamente. Era un hecho conocido que los gobiernos provinciales y las co- munas no podían, en la mayor parte de los casos, cumplir con estas exigencias, debido al crecimiento rápido del país que aumenta sus viejos núcleos de población con el elemento extrangero ó forma otros nuevos,que merecen ser protejidos; por esta razón, el Honora- ble Congreso, dándose cuenta de que aun para fomentar la inmigra- ción y colonización era conveniente llenar estas funciones de bene- ficencia pública, votó la ley N° 4953, que dispone la construcción de hospitales y asilos regionales, á cuyo efecto ordena retener el cinco por ciento del producto de la lotería nacional, exclusivamente para estos fines. La ley fué votada en Julio 28 de 1906 y por decreto de 31 del mismo mes y año se nombró una comisión asesora ad-honorem, en- cargada de estudiar y proyectar las obras que se conceptuaron ne- cesarias, constituyéndose en la siguiente forma: el Dr. Domingo Ca- breo, Director del Hospicio de las Mercedes y de la Colonia Nacio- nal de Alienados como presidente; el Dr, Gerónimo del Barco, Di- putado Nacional y el Dr. Jacinto Alvarez Senador Nacional, co- 435 mo vocales. Este último fue sustituido después por el Senador na- cional por Entre Ríos,Dr.Salvador Macia. Actualmente desempeñan estos cargos los Dres. Antonio C. Gandolfo y Marcelino Herre- ra Vegas. Esta comisión emprendió sus tareas con todo empeño formulando un vasto programa de obras para ser ejecutadas en una serie de años á medida que los fondos de la lotería lo permitieran.Su presidentejDr.CABRED,dedicó sus energías á esta nueva empresa y después de haber realizado el mejoramiento en la asistencia de los alienados y de la grandiosa colonia que con orgullo se muestra á los visitantes extrangeros como un verdadero modelo que merece imi- tarse por los excelentes resultados que se obtienen en el tratamiento de la engenación mental. Funcionan ya: Io.-un Hospital Regional en Resistencia, capi- tal del Territorio Nacional del Chaco, con capacidad para 60 enfer- mos y que va á aumentarse á 120. Su costo aproximado será alrede- dor de. 300,000 S. 2o.-El Sanatorio Nacional de Tuberculosos en Santa María, Provincia de Córdoba, con capacidad actual para 50 enfermos, pero que llega á tenerla para 400 y ademas para 50 pensionistas. Es un establecimiento mixto para hombres y mujeres que costará alrede- dor de 2, 000, 000. de pesos. 3o.-Un-Asilo Provisional nocturno en la Capital Federal, calle de Cangallo 2471, con capacidad para 60 asilados, que posée un ta- ller de escobería. 4o.-Está ya terminada y se habilitará próximamente la Colo- nia Regional Mixta de Alienados en Oliva (Córdoba) con capacidad para 1, 200 enfermos, cuyo costo es de 4, 000, 000 de pesos. 5o.-El Asilo para Niños retardados, en Torres, Provincia de Buenos Aires, con capacidad para 800 niños, se encuentra igualmen- te concluido y pronto á inaugurarse. Su costo es de 3, 000, 000 de pesos aproximadamente y será por su disposición un asilo modelo en su género. 6o.-Se encuentra en construcción el Hospital Regional Común del Centro en BelleVille (Córdoba) con capacidad para 400 camas y oue costará 1, 500, 000 pesos. 7o.-El Asilo Nacional nocturno del Puerto de Buenos Aires, ubicado en las calles Azopardo, Paseo Colón y Europa, con capa- cidad para 800 asilados, hombres y mujeres, está igualmente en construcción. 8°.-El Asilo Colonia Regional de Niños abandonados en Oli- vera, provincia de Bue os Aires, con capacidad para 1,200, costará aproximadamente 2,600,000 S. y las obras están ya contratadas. 9o.-El Hospital Común Regional del Territorio Nacional del Río Negro con capacidad para 60 enfermos/^costará '450, 000 S. está en construcción. 10°.-El Asilo para Ancianos desvalidos en la estación Heary, Provincia de Buenos Aires. Además, deben construirse hospitales: en Posadas capital del Territorio Nacional de Misiones con capacidad para ochenta enfer- mos; en la Prov;ncia de Salta, el Regional del Norte, para doscien- tos; en La Rioja cuyo terreno se ha adquirido ya, igual cantidad; en 436 Mendoza se construirá un Sanatorio para tuberculosos destinado á 400 enfermos. La Comisión ha propuesto en su programa de trabajos construir asilos para epilépticos, alcohólicos y cretinos, lo mismo que un hospital colonia de leprosos. La enumeración precedente demuestra que se han orientado bien los problemas déla protección que d§be el Estado á las clases menesterosas de la sociedad, de acuerdo con las-indicaciones de esta época en la cual se proponen á cada momento leyes y medidas para asegurar la salud y el bienestar del pueblo. El Dr. Manuel A. Montes de Oca que como ministro presen- tó la ley, el Dr. Gerónimo del Barco, que fué su leader en el Parla- mento y el Dr. Cabred que es su brazo ejecutor,con la constancia, actividad y firmeza que lo caracterizan, merecen ser recordados por esta gran obra de filantropía nacional. PROYECTO DE DOTACION DE ELEMENTOS DESTINADOS A LA DEFENSA SANITARIA EXTERNA E INTERNA (LEY 7, 444) PRESENTADA POR EL dr. Penna a la honorable camara de diputados El pensamiento de dotar á la República del material sanitario y demás elementos para combatir las enfermedades infecto-conta- giosas, por medio de estaciones de desinfección y profiláxis, ha teni- do en el Dr. Penna, actual Presidente del Departamento Nacional de Higiene, su portavoz en el Honorable Congreso, donde como Di- putado obtuvo que se votara la ley 7, 444 que se llamará seguramen- te en el futuro la ley Penna, por la trascendencia y el lugar promi- nente que ocupará en los anales de nuestra higiene pública, cuando- do se lleve completamente á práctica y se palpen los inmensos bene- ficios que ella ha de reportar á la salud general del País. Creo conveniente, por tales motivos, reproducir la comunica- ción dirigida por él, al superior Gobierno, para ilustrar suficiente- mente la materia la que no necesita comentarios. Buenos Aires, Octubre de 1913. A. S. E. el Señor Ministro del Interior, Dr. Indalecio Gómez. «Tengo el honor de elevar á V. E. el proyecto de adquisición de «aparatos y útiles de desinfección y profilaxis, para las estaciones «sanitarias terrestres á establecerse en el territorio de la República «y cuyo número ascenderá á ocho de la categoría A. y á veinte de «la B. «Aunque he tenido oportunidad de hacer presente á V. E. en di- «ferentes ocasiones, la necesidad impostergable de proveer los me- «dios que la Ciencia aconseja para la defensa sanitaria del país, sea 437 «ésta de carácter externo ó interno, considero conveniente una vez «más fundamentar los propósitos de estas dotaciones. «Desde que me hice cargo de la Repartición, el 13 de Agosto de «1910,fué mi primera tarea estudiar si el Departamento Nacional de «Higiene,con la organización que en aquella época tenía y los ele- «mentos con que contaba, podía satisfacer las exigencias relaciona- «das con el objeto principal de la Ley de su creación, que data de «1891. Fácilmente me convencí que no se encontraba en condicio- «nes de llenar las necesidades relacionadas con la salvaguarda de la salud general del país. Su organización era por demás deficiente; sus medios de acción demasiado primitivos y muchos de ellos ausentes en importantes ramas de la sanidad nacional. Así, por ejemplo, en materia de profiláxis marítima existía una carencia completa de ma- terial sanitario para poder atender debidamentelas exigencias de «los diferentes territorios y puertos de la república; en las provincias y «territorios, con pocas excepciones,como Buenos Aires, Santa Fé y «Tucuman, la situación era igual. Convencido de que era indispensa- «ble remediar estas deficiencias, proyecté la organización que V. E. «tuvo á bien aprobar por decreto de Marzo Io de 1911, mediante la «cual quedaba el Departamento constituido por núcleos higiénicos y «administrativos susceptibles de ampliarse en el futuro, para que ca- ¿da uno de ellos en su esfera, pudiese servir á los fines de su crea- «ción». «Al mismo tiempo proyecté en la Honorable Cámara de Dipu- tados, una ley destinada á proveer de los referidos medios profilácti- «cos que faltaban. La sanción que tuvo lugar,constituye la ley 7444: «provée de tres millones de pesos, de los cuales un millón figura en «elpresupuesto del corriente año y los dos restantes deberán ser in- «cluídos en el de 1914 y 1915. «Al hacer la exposición de motivos de este proyecto, demostré «que la mortalidad infecto-contagiosa del país era elevada en gene- «ral, comparada con las defunciones comunes. Mas tarde, el estudio «demográfico del año 1911 vino á reforzar los cálculos que yo había «hecho, poniendo en evidencia, con la exactitud de las cifras estadís- «ticas, la verdad de los expuesto. En la introducción del Anuario citado decía lo siguiente: «De todas estas causas las más inportantes de conocer son. sin «duda alguna, aquellas susceptibles de ser influenciadas por la higie- «ne y la profiláxis, y que pudiendo ser suprimidas en gran parte, son «designadas también con el nombre de enfermedades evitables. «Ellas constituyen, del punto de vista administrativo, un pro- grama de estudio siempre abierto, el cual todavía no ha podido ser «resuelto por la mayoría de las naciones, en términos tales, que se al- «cance á vislumbrar un éxito de una magnitud consiserable. Es ver- «dad que la viruela ha llegado en su descenso hasta marcar cero en la «mortalidad como pasa en Alemania; es verdad que el paludismo ha «podido ser extinguido en muchos paises, que han realizado obras «sanitarias de importancia; es cierto también que la fiebre amarilla «ha llegado á limitarse en la isla de Cuba y en la República del Bra- sil; es exacto, por último, que la lepra y algunas otras enfermedades «han visto reducir su campo de acción. 438 «Pero si todos estos hechos son exactas, y ponen de manifiesto «los esfuerzos realizados á fin de justificar los preceptos que la Hi- «giene pública proclama, no es menos verdader) que las enfermeda- des infecciosas subsisten y que, hasta el presente, muy pocos ejem- «plos pueden señalarse como de extinción total, absoluta y durable «de ninguna enfermedad de esta categoría;'y,como en la Argentina «es precisamente el predominio de estas enfermedades lo que levanta «mas alto que en otras naciones el nivel de su mortalidad, conviene «que estudiemos esta interesante cuestión,con objeto de señalarla á la «consideración del Gobierno, con el propósito de iniciar una campa- «ña seria y tenaz para combatirlas y contribuir de esta manera á de- «mostrar que nuestro progreso no debe limitarse solo á producir, á crear y multiplicar los bienes, sino que debe también dedicarse á re- ducir las pérdidas vitales que,del punto de vista en que ncs coloca- mos, resultan enormes». «Debemos declarar que nosotros incluimos entre las enferme- «medades infecciosas, no solamente las que comprenden general- «mente los estadígrafos, sino también que agrégameos, como lo de- «muestran nuestros cuadros, aquellas otras afecciones que, como ta- «les, son susceptibles de profilaxis y que de ordinario quedan se- «paradas». «Asi enunciada esta cuestión, debemos decir que sobre el total «de 125, 127 defunciones ocurridas en el año 1911, 43, 389 se deben «á las enfermedades infecciosas indicadas en el cuadro respectivo». «Esta masa de gente lesionada por padecimientos susceptibles «de limitación y hasta de extinción, representa para el país una pér- «dida considerable, no solo en vidas, que como se vé, alcanzan una «cifra respetable, sino también en dinero, que una simple conside- ración bastará para demostrar». «43, 389 fallecidos por enfermedades infecto contagiosas, equi- «valen á la cuarta parte del total de enfermos que han producido «esas víctimas, por cuanto la mortalidad de estas enfermedades, co- mo término medio, muy mínimo, corresponden á un veinticinco por ciento; pues no hay que olvidar que entre estas enfermedades debe «incluirse la tuberculosis que, por si sola, en las planillas adjuntas, «interviene con la suma de 98,985 defunciones; esto es sin contar «con el gran número de tuberculosos que al fallecer llevan falsificada «la verdadera clasificación nosográfica y van á la tumba con la de- nominación de cualquiera de las complicaciones ó asociaciones que acompañan á la enfermedad. «Resulta entonces, que la cifra de la mortalidad infecciosa es la «representación, por lo menos, de 173, 556 enfermos, lo que en el su- puesto de que gastaran ó perdieran, por los cuidados médicos, por «los jornales no aprovechados, por las erogaciones funerarias, so- lamente S. ICO m/n. por cada enfermo, se obtiene un total de S. 17, 355, 600, como suma invertida en la atención de este factor des- «favorable, susceptible, como he dicho, de limitarse, si la higiene, sabia previsora actuára sobre nuestro pueblo con el fin de darle el «bienestar y la salud que en sus preceptos enseña. 439 «Estas pérdidas han de ser proba blemente anuales y evidencian «perjuicios materiales y morales, que la nación, en conocimiento de «ello, debe apresurarse á subsanar. «Las consideraciones expuestas, demuestran superabundante- mente que no puede retardarse el momento de llevar á la práctica «un programa de profiláxis en toda la República. Hay ademas una circunstancia especial que ha de primar en el ánimo de los poderes «públicos; me refiero al desarrollo de la peste que tanto en este país «como en casi todas las naciones, ha tomado carta de ciudadanía, hasta convertirse en la actualidad en una enfermedad infecciosa co- «mún. Ño diré que continuamente, pero sí, con una periodicidad que «escapa á toda previsión, se producen casos de esta enfermedad en «diferentes puntos de nuestro territorio, llevando la alarma á las «poblaciones donde tiene lugar el hecho y donde,al mismo tiempo,dá «origen para que en las naciones con las cuales mantenemos un acti- «vo intercambio comercial, se crea que esta afección existe al estado «endémico, como ya V. E. ha podido informarse por las comunica- ciones recibidas de nuestra representación diplomática y consular en el extrangero.Esta situación es por demás grave,teniendo en cuenta «que nuestro país es esencialmente agrícola y que debe por todos los «medios á su alcance no solo sostener su crédito comercial bien gana- «do por la excelencia de sus productos, sino también su reputación de sano y de poseer climas adaptables en todo sentido á la inmigra- «ción y colonización. «El proyecto comprende dos categorías de estaciones sanitarias «las que estarán compuestas de los siguientes elementos: «CATEGORIAS DE LAS ESTACIONES DE DESINFECCION» A tí Total de aparatos «Estufa de desinfección á vapor 2 1 36 «Caldera á vapor 2 1 36 «Lavadero desinfectador 1 1 28 «Motor á vapor 1 1 28 Centrífuga escurridera 1 1 28 «Estufa á formol 1 1 28 «Secadora vapor 1 1 28 «Esterilizadores de agua hervida 1 1 28 «Etufa locomóvil (grande) 2 - 16 «Estufa locomóvil (chica) - 2 40 «Aparato Clayton transportable 1 1 28 «Pulverizadores á palanca. ; 6 3 108 «Formógenos 4 2 72 «Bombas blanqueadoras á palanca 4 2 72 «Carros filtros esterilizadores de agua .... 2 1 36 «Carros para trasporte de ropas (grandes). 2 - 16 « id id id id id (chicos)... - 2 40 «Coches para conducción de personal 1 1 28 440 «Aparatos destructores de ratas 40 20 720 «Pequeño taller mecánico y de carpintería. 1 1 28 «Desinfectantes - - - «Accesorios é implementos en general. ... - - «Oficina de Administración - «Libros y papeles .; .. ... «La ubicación de esta clase de estaciones será la categoría A. en «Bahía Blanca, Rosario de Santa Fé, Córdoba, Mendoza, San Juan, «Corrientes, Tucuman y Salta. Están calculadas, tanto la A. como la «B. para atender á las necesidades que pudieran presentarse en ca- «da provincia ó en las circunvecinas, si circunstancias de orden epi- «démico exigieran un auxilio rápido; por esta razón gran parte del material es transportable. Como las provincias y territorios tienen poblaciones en la campaña, sumamente alejadas unas de otras, en- tre las cuales puede ser dispensadle intervenir, se ha procurado do- «tar á las estaciones de elementos de cantidad suficiente para esta «clase de comisiones; por esta razón se tendrá un material fijo y otro «trasportable pronto para ser enviado donde precise. «Las categorías B. tendrán la siguiente ubicación: Puerto de la «La Plata, Santa Fé, Paraná, Concepción del Uruguay, Concordia, «San Nicolás, Posadas, Resistencia, Formosa, Jtijuy, Santiago del Estero, Cajamarca, La Rioja, San Luis, Santa Rosa de Toay, Neu- quen, Viedma, Trelew, Rio Gallegos y Ushuaia. Puede notarse que «la composición- de los elementos sanitarios, tanto en una como en otra clase de estaciones, es igual y que se diferencia únicamente por la mayor cantidad de elementos que contendrán las estaciones A. «Los aparatos de desinfección de que estarán dotadas serán de «las marcas mas conocidas, porque se exigirá que hayar sido aproba- dos por las autoridades sanitarias con el control técnico correspon- diente». «Se ha tomado como modelo á este respecto la estación de de- sinfección Des Recolletes, instalada en París últimamente? «Contendrá estufas á vapor de agua bajo presión, con sus regis- «tradcres Richat correspondientes,que dan la garantía de la desin- «fección practicada porque anotan la operación en todas sus faces »bajo las temperaturas y presiones á que deben realizarse. Además, «habrá un lavadero desinfectador para ropas sucias, con su secador; «esterilizadores de agua para la profiláxis de las enfermedades que «atacan las vías digestivas, por la mala clase de agua de consumo, «como la fiebre tifoidea, disentería, etc; Clayton con su respectivo «gas y aparatos destructores de ratas para combatir la peste; pulve- «rizadores y termógenos para la desinfección de locales. «Las estaciones estarán dotadas, las A. de un personal compues- «to de veinte individuos entre desinfectadores, peones y cocheros, y «las B. de diez y seis lo que dará un total de cuatrocientos ochenta «hombres. «Fuera de este servicio se formará un personal encargado de «efectuar el saneamiento de las localidades; es decir, de hacer siste- 441 «máticamente la matanza de ratas, en los puertos y poblaciones don- «de sea necesario, compuesto de 500 hombres. «Los edificios serán todos de fierro, revestidos interiormente «de madera, de tal modo que puedan ser fácilmente lavados y de- «sinfectados en sus paredes internas; la parte de material de ladrillo «y cal, será reducida á lo indispensable para las caballerizas. «El terreno ocupado por cada estación debe ser de 40 metros «como mímnimo de frente por 60 de fondo, con preferencia en una esquina, con objeto de que pueda tener acceso por dos calles distin- «tas; por una el lado infectado y por otra el limpio. «Cuando inicié el proyecto, dirijí una circular á los señores Go- «bernadores de las Provincias y Territorios Nacionales en Diciem- «bre de 1910, pidiéndoles tuvieran á bien indicarme si se podría con- «tar co.n un terreno en las condiciones señaladas, de propiedasd fiscal «que pudiera facilitarse para establecer en él las estaciones sanita- rias. Recibí contestaciones favorables ofreciendo terrenos en diez «provincias. La de Buenos Aires manifestó que con sus propios re- «cursos había desarrollado un programa de profiláxis; que la esta- «ción que poseía en La Plata, era suficiente para hacer frente á los «servicios de dicha ciudad y que en cambio serían muy útiles dichas «estaciones en terrenos nacionales en los puertos de Bahía Blanca, «San Nicolás y San Fernando; San Juan y Santa Fé no contestaron, «la Rioja manifestó que carecía de terrenos apropiados. «Este material debe ser adquirido de acuerdo con las leyes vi- «gentes, es decir, sacado á licitación en esta Capital, teniendo en «cuenta que todas las casas europeas que fabrican aparatos de de- «sinfección tienen representantes en esta plaza. «La descripción de las estaciones y los planos adjuntos servirán para ilustrar á V. E. del dispositivo que se ha adoptado en el in- «erior de estos establecimientos de profiláxis. Además, el pla- tno que se agrega con la distribución de las estaciones A. y B., así «como con los elementos y útiles que contendrán, demuestra de una «manera gráfica que este es un plan completo de desinfección y pro- «filáxis para toda la República. «Estas estaciones de profiláxis contendrán en lo futuro, labora- «torios bacteriológicos anexos, que servirán para el diagnóstico de «as enfermedades infecto-contagiosas y para distribuir los sueros y «Ivacunas, que prepara el laboratorio central de Bacteriología, que «pronto debe comenzar á funcionar en esta Capital, bajo la dirección «de un técnico de alta competencia y representación científica, co- «mo el Dr. Kraus, profesor de la Universidadad de Viena, contrata- do por el Supremo Gobierno. «Se agregará igualmente un servicio de vacunación, de mane- «ra que vendrán á ser dependencias regionales, que bien podría «calificárselas de Institutos de Diagnóstico y Estaciones de Profi- láxis. «Este programa de adquisiciones será aumentado el año próxi- «mo con el material destinado á la profiláxis marítima y que estará «constituido por lo siguiente: 442 RADA EXTERIOR «Un hospital flotante tipo A. «Un vapor desinfectador tipo A. «Un vapor para servicio de visita sanitaria tipo A. PUERTO INTERIOR. «Un hospital de primeros auxilios tipo B. «Dos lanchas á nafta ó á vapor tipo B. para el servicio de sani- «dad dentro del puerto. «Un automóvil terrestre para los mismos fines. «PUERTO DE LA PLATA. «Una lancha de desinfección tipo B. «Una lancha á nafta ó vapor tipo B. para el servicio de sanidad «PUERTO DEL ROSARIO. «Un hospital flotante tipo B. «Una lancha de desinfección tipo B. «Un vaporcito para la visita de sanidad. «PUERTO DE SANTA FE «Una lancha de desinfección tipo B. «PUERTO DE PARANA «Una lancha de desinfección tipo B. «PUERTO DE CORRIENTES «Un hospital, á la vez estación de desinfección tipo C. «Una lancha de desinfección tipo C. «PUERTO DE BAHIA BLANCA «Un hospital, á la vez estación de desinfección tipo C. «Un vaporcito para la visita de sanidad. «PUERTO DE LA CONCORDIA. «Una lancha de desinfección tipo C. «PUERTO DE CONCEPCION DEL URUGUAY. «Un hospital, á la vez estación de desinfección tipo C. «Una lancha de desinfección tipo B. 443 «Se efectuará también inmediatamente que se fije el local pa- «ra la estación sanitaria del puerto de la Capital, la construcción de «la misma de acuerdo con los planos presentados, que permitirán de- sinfectar las ropas y equipajes de los pasageros de 3a. clase, en caso «de necesidad, en poco tiempo, dado el dispositivo que se ha adopta- «do. «Este edificio, constará de planta baja y cuatro pisos altos. Es- «tá destinado á la desinfección de grandes grupos de inmigrantes «con todos sus equipajes correspondientes.. «La descripción, piso por piso, es la siguiente; «Planta baja: «Un vestíbulo de entrada donde se hallan las oficinas controla- «doras y clasificadoras, dá acceso á dos grandes salas de espera de <(300 metros cuadrados cada una,una para hombres y otra para mu- jeres y niños. «Ascensores y escaleras convenientemente colocados permiten «una comunicación fácil con los pisos superiores, destinados á baños. * • «En los pabellones extremos de esta planta, se hallan las gran- *«des estufas y demás aparatos para la desinfección de los equipajes y ropas del emigrante en la forma que se indica». . «Pabellón de la izquierda: un ámplio local de cinco metros de «ancho por treinta de largo por donde circulan vagonetas Decauvi- «Ile. Está destinado á la desinfección de baúles. Al costado de este local hay cuatro grandes estufas de desinfección y demás aparatos «convenientemente distribuidos y separada la parte sucia de la lim- «pia, con baños y guarda ropas para el personal etc». «Pabellón de la derecha. , «Igual al anterior reemplazándose los aparatos destinados á «desinfección en pequeños grupos por grandes estufas y cámaras «químicas. Estas son siete quedando espacios para dos estufas de ti- «po corriente» «Un dispositivo de monta cargas permite bajar las ropas de los pisos altos, pasar por los aparatos correspondientes y devolverla ya «desinfectada. «Primer piso alto: Destinado á mujeres y niños». «A la izquierda y derecha grandes salas de lluvia comunes y de- «partamentos de baño individuales con sus anexos correspondientes». «La salida se efectuará por la parte posterior simétrica á la an- «terior, lo que permite separar completamente los grupos ya higie- «n izad os». «Pisos altos.Destinados á hombres. Igual distribución á los an- «teriores habiéndose suprimido los baños individuales». «Esta estación permitirá desinfectar 1,200 individuos cada tres «horas, por término medio con sus ropas y equipajes, comprendién- dose una higienización individual completa por medio de baños con «agua caliente y fría, según la época del año». «Los planos adjuntos indican la distribución que se ha adopta- «do». «Cuando todos los servicios de desinfección y profiláxis funcio- «nen en los puertos y ciudades de la República, fácilmente se podrá «combatir las enfermedades infecto-contagiosas evitando la forma- 444 «ción de focos con la rápida intervención del personal que ha de diri- «girlos. No dudo que entonces se obtendrá beneficios inmensos en el «estado sanitario del país, por la disminución de mortalidad y de la «mortalidad por dichas afecciones. «Ruego á V. E. quiera disponer sean dadas las órdenes admi- «nistrativas para que se efectúe la licitación. El'pliego de condicio- nes estará á disposición de los interesados en este Departamento. En «cuanto al plazo de la lictación no podrá ser menor de dos meses «para que puedan consultar á Europa los representantes de las ca- «sas que fabrican los aparatos de desinfección». «Aprovecho la oportunidad para saludar á V. E. con mi más «distinguida consideración». José Penna. Nicolás Lozano. Este plan de profiláxis extendido en todo el país, constituirá una avanzada más para llegar á una organización de la higiene pú- blica sin que esto signifique de ninguna manera invasión á atribu- ciones en los estados federales. La acción del poder central en esta materia no puede ser objeto de controversia por cuanto las estaciones sanitarias en las provin- cias quedarán sujetas á las autoridades respectivas y para servir á las necesidades que pudieran presentarse. El erario nacional las sostendrá, bajo la dirección del Departamento Nacional de Higiene, el cual las someterá á reglamentaciones apropiadas que serán una garantía de la unidad del criterio en la técnica déla profiláxis, punto indispensable que no puede quedar librado á la voluntad de las di- ferentes personas que naturalmente tendrán que intervenir. Esto es de una importancia fundamental porque, en materia de lucha contra las enfermedades infecto-contagiosas, no caben procedimien- tos divergentes. El Dr. Penna con la ley 7444, ha colocado los primeros jalones que era necesario fijar en todo el territorio de la República, para lle- gar á establecer las relaciones sanitarias,que deben existir entre la Nación y las provincias. Ella servirá de base para la organización de la higiene pública en nuestro país, porque dá los medios de acción que faltaban y sin los cuales toda legislación habría estado conde- nada de antemano á un seguro fracaso. BASES PARA UNA LEY DE SANIDAD NACIONAL CONCLUSIONES. La descripción hecha de nuestro estado actual en materia de higie- ne publica, en los capítulos precedentes, pone en evidencia que es ne- 445 cesario fijar los puntos de contacto que deben existir en las relaciones sanitarias de las diferentes autoridades,para garantir la salud general. Por un lado tenemos comunas ricas y provincias con grandes re- cursos que se hallan en estado de subvenir á todas las exigencias de la defensa sanitaria; por otro, y son las más, que no pueden establecer ser- vicios completos,que,en el hecho, tienen que recurrir ála autoridad fede- ral para poder combatir con eficacia una epidemia que ha tomado cier- to desarrollo ó para hacer desaparecer las causas de la insalubridad. Las municipalidades cuyas funciones estaban íntimamente rela- cionadas con el cuidado directo de la salud humana, no siempre pue- den atender estas necesidades por falta de recursos. Y aunque dicten ordenanzas útiles para preservar al pueblo de tal ó cual peligro, quedan ellas como letra muerta por falta del órgano encargado de la ejecución, que no han podido crear. Asi estamos habituados á ver, en el interior del país, que la declaración obligatoria de las enfermedades infecto-con- tagiosas.y la desinfección,que es su consecuencia, existen como disposi- ciones en localidades determinadas,por espíritu imitativo de algún dili- gente; pero las autoridades encargadas de hacer cumplir tan útiles é imprecindibles medidas de profiláxis son puramente nominales; care- cen de todo medio de acción. El resultado, se comprende cual puede ser, completamente nulo. Hay también otro género de comunas,que poseen muy buenas ren- tas que sobran para sostener un personal burocrático abundante, pero que no alcanzan para comprar un solo aparato de desinfección. Este es un caso común en provincias adelantadas. Bien, todas estas idiosincracias propias de nuestra índole política, requieren ser tenidas en cuenta por el legislador, el cual debe encontrar el medio directo ó indirecto de conminar hasta cierto punto á que los dineros del pueblo se gasten, en primer término, en defensa de la salud y de la vida, por parte de las municipalidades que no se preocu- pan de servir los intereses primordiales de sus administrados. La auto- nomía de que están investidas, no pueden significar desorden, ni olvido de obligaciones fundamentales. El poder provincial, y la nación como entidad suprema, tienen medios propios señalados en sus constituciones para corregir defectos que redundan en perjuicio de la salud publica. Ademas de esta cuestión, que es de mucha importancia, formulare- mos otras consideraciones, concretándolas de la siguiente manera: la.-Que la profiláxis de las enfermedades infecto-contagiosas, sea que se efectúe por las autoridades comunales, provinciales ó naciona- les, debe ser objeto de un plan uniforme y sistematizado, bajo el control de la autoridad central; 2a.-Que el Gobierno, nacional á cuyo cargo debe estar el cui- dado de la salud publica general del país, pueda en cualquier mo- mento proceder á combatir una endemia ó una epidemia, con la acción concurrente de los estados federales. Si alguna provincia por su grado de prosperidad y de buena organización de la higiene publicare bastára así misma, como por ejemplo la de Buenos Aires, el gobierno central no tendrá necesidad de ejercer una acción directa, sucediendo lo contrario cuando alguna otra no pudiera por sus escasos recursos llevar á cabo tod o un sistema profiláctico. 446 Esta es la doctrina que debe existir en todos los países que poseen un régimen político como el nuestro. En el Congreso Médico Latino Americano que tuvo lugar en Ri° de Janeiro el año 1909, el Dr. Lessa, notable jurisconsulto del Brasil y Ministro del Supremo Tribunal Federal, sostuvo con todo brillo la tésis sobre la intervención del Estado en materia de higiene publica demos' tr ando que la solidaridad sanitaria,que forma el fundamento de la higie- ne moderna cabe perfectamente dentro de los conceptos constitucionales de los estados; que estos.así como aseguran la justicia, los derechos indi- viduales etc., deben también garantizar la defensa déla salud general, que es un bien de todos, correspondiéndo sostenerlo y defenderlo prin- cipalmente al poder central de una nación. Entre nosotros, tenemos mas de un precedente: la ley de educación, la de policía sanitaria animal, la de defensa agrícola, para no men- cionar sino las principales, dan al gobierno federal una intervención directa en las provincias. En materia de solidaridad sanitaria,como decía con toda verdad un elocuente diputado,el Dr. Carlos Carles, cuando una parte del orga- nismo sufre, es necesario acudir á curarlo para evitar que el mal se ge- neralice y se agrave. Igual cosa se puede decir de las enfermedades en- demo epidémicas,que pueden pasar de una provincia á otra si no se les opone una valla con la energía con que debe actuarse en estos casos. El Dr. Carles citó nueve leyes cuya aplicación no ha dado lugar al despertamiento de la susceptibilidad autonómica de las provincias; como preceptos constitucionales que señalaba el artículo 67 de nuestra Constitución, que facultaba al Honorable Congreso para promover el bienestar de las provincias y el Artículo 10 que atribuye las mismas facultades de proponer todo aquello que fomente ese bienestar. Hacía presente que las facultades del Gobierno de la Nación y de las provin- cias son concurrentes y no excluyentes cuando se trata de asegurar la defensa de la salud publica. El hecho de que el Gobierno de la Nación se encargóse de efectuar directamente la profilaxis de las enfermedades infecto-contagiosas en todo el país, traería como consecuencia legítima que pasáran á depender del poder central todos los servicios y establecimientos relacionados con esta defensa en la Capital Federal. Vendría así la municipalidad á quedar libertada de las erogaciones consiguientes, y podría entonces de- dicar sus recursos, con mayor amplitud, á fomentar la asistencia de los enfermos comunes en los hospitales y consultorios. Este organismo, el de la Asistencia Publica, requerirá igualmente en el futuro mayor autonomía económica, que le permita extender su acción y recibirla también del publico en general', el cual debe con- tribuir á su mantenimiento principalmente por parte de las clases aco- modadas, como sucede en los países donde la caridad constituye una fuente de recursos importantísima, por ejemplo en Inglaterra que con ellos solo se basta para atender á las necesidades de las poblaciones. Para llegar á esta acción mancomunada éntrela Nación, las pro- vincias y los municipios en pró de la higiene publica, y con el objeto de llegar á una completa armonía en la unidad de vistas y criterios, sería conveniente dar participación á las autoridades sanitarias provincia- 447 les en la dirección científica de la profiláxis, para lo cual, por ejemplo, constituir un Comité ó Consejo de higiene general en el cual tuvieran su representación todas las provincias, sea por medio de delegados,ó me- jor .concurriendo los presidentes de los Consejos de Higiene á las sesio- nes, las que no tendría objeto que fuesen continuas sino en una época determinada del año, durante el cual podrían reunirse aportando los datos de sus jurisdicciones respectivas á discutir los reglamentos ó dis- posiciones que se adoptáran. Sería esta la manera de evirtar discusio- nes sobre autonomías y de poder llegar al desiderátum de un acuerdo perfecto en las cuestiones de orden sanitario. 3a.-Que debe proveerse de asistencia médica á las poblaciones, que se hallen en la imposibilidad de establecerla, por la falta de medios cuando estén situadas en zonas alejadas de todo centro de recursos fa- cultativos. Para que tengan derecho á una subvención con ese fin, podría fi- jarse de cinco á tres mil el numero de personas que vivan dentro de una región determinada según las distancias, y facilidad de comunicacio- nes. Esta necesidad es imperiosa. Actualmente carecen de servicio, tan- to en las provincias como en los territorios, muchas poblaciones dise- minadas en extensas zonas. Cada vez que una enfermedad contagiosa las azota, hace numerosas víctimas, porque se hallan desprovistas de to- da clase de auxilios. En estas condiciones no hay garantías para la salud de los habi- tantes que requieren protección y viven solicitándola continuamente de ¡os poderes públicos. Como he dicho anteriormente, el Dr. Penna ha tratado de subsa- nar en los territorios nacionales estas deficiencias, instalando servicios de asistencia publica y centros de profiláxis en las Capitales ¡pero que- dan todavía muchos parajes que necesitan estos auxilios. La idea que aportamos de subvenir por parte del Estado á un servi- cio médico para comunas de núcleos de población que lo necesitan, tie- ne precedentes en todos los países que se han dado una organización sa- nitaria adecuada á sus exigencias. Entre nosotros, no puede encontrar opositores este propósito, si se piensa que se proteje á la ganadería y á la agricultura con todo el poder de la Nación, por medio de las leyes que no han sido discutidas. Sería fuera de lugar que solo para la defensa de la vida humana pudieran le- vantarse voces de autonomía, que dificultaran la realización de tan no- ble programa. Además, debe pensarse que todo esfuerzo en este sentido es,en verdad,un bien que se derrama á manos llenas, por cuanto donde falta el médico, está el curandero más ó menos audáz y peligroso, que constituye en nuestras dilatadas campañas otra epidemia, peor que las mórtíferas enfermedades, por los prejuicios y la ignorancia que cul- tivan con todo ahinco en el pueblo, para poder prosperar fácilmente á la sombra de estos árboles del mal. 4a.-Para que las funciones higiénico-administrativas se desen- vuelvan con toda libertad de acción, único modo de alcanzar resultados útiles, es indispensable que el Departamento Nacional de Higiene pue- 448 da disponer de un presupuesto de gastos mayor del que ahora se dis- fruta. Cuando se dictó la ley 4039, que establecía el estampillado para es- pecíficos, tuvo por objeto dotar á la Capital de la Republica de una esta- ción de desinfección, después que se construyera un Instituto de Bacte- riología cuya obra debía de ser la primera en emprenderse con esos fon- dos. Desgraciadamente, tan loable deseo no se pudo llegar á obtener. La ley comenzó á producir una suma elevada y entonces se consi- deró conveniente ingresára al Tesoro Nacional y que solo una pequeña parte se destinase al Instituto Bacteriológico. Con estos procedimien- tos ha sucedido que el referido Instituto lleva cerca de diez años en cons- trucción desde que se colocó la piedra fundamental, y todavía pasará al- gún tiempo más, antes que quede terminado. El producto actual de la ley de específicos está calculado para el año 1913é« cuatro millones de pesos. El presupuesto de la Repartición en el mismo año es de S. 3,366.223 mjn.Si el Consejo Nacional de Edu- cación tiene fondos y rentas propias; si los tiene también la Dirección de Obras de Salubridad, no puede negarse á una rama de administra- ción tan importante como la encargada del cuidado de la salud pu- blica. La higiene exige erogaciones y con ellas se trata de conservar y cui- dar el poder vital de la Nación, que debe constituir en todo tiempo la principal riqueza de un país, no se alcanza las razones que puedan opo- nerse para darle los medios de acción necesarios. No pedimos establecer para la repartición sanitaria una autono- mía económica completa, por oponerse este principio á las reglas finan- cieras que deben presidir el manejo de la renta publica y que exigen un solo presupuesto general. Las cantidades anotadas que se incorporan al tesoro por concep- tos sanitarios, se ha visto que superan á los gastos del Presupuesto del Departamento sin contar otros ingresos por patentes y visitas de sani- dad, derechos de análisis, de aguas minerales y específicos, papel sella- do, etc. que pasan de 250, 000 pesos moneda nacional; ademas de otras que en el futuro podrían agregarse, como por ejemplo el derecho de ins- pección de substancias alimenticias de origen animal, que calculado á un centavo por kilo, produciría al rededor de ochocientos mil pesos mo- neda nacional, impuesto que no puede ser criticado de que contribuya al encarecimiento de la vida porque se trata, en general, de artículos de lujo, {jamones, quesos, conservas etc.) que consumen casi exclusiva- mente las clases pudientes de la sociedad. Siendo un concepto adoptado en finanzas que los impuestos deben guardar relación directa en su aplicación á los objetivos por los cuales se establecen, nada más lógico que emplear,por lo menosías sumas que ellos importan en beneficio de la higiene colectiva. Cuando se formule nuestra futura ley de sanidad nacional, será necesario tomar en cuenta todas las exigencias del medio ambiente. No caben adaptaciones de leyes similares de otros países, por cuanto las costumbres de los habitantes que pueblan las diversas zonas de nuestro territorio, tienen sus características propias, según el origen de la po- 449 blación, la cantidad y calidad del elemento extranjero incorporado al nativo y la forma en que se halla aquel colocado, ya sea en las colonias ó asimilado directamente á los hábitos y trabajos comunes de una locali- dad. De otro lado, ciertos servicios vinculados directamente á la salud publicaban tomado ya vida propia, se han independizado constituyen- do un organismo vigoroso y útil para el esfuerzo de sus técnicos, como por ejemplo, las Obras de Salubridad de la Nación, que no habría moti- vo para incluir en la organización de la higiene publica aunque con ella se relacionen. La inmigración,que constituye un importantísimo factor de nues- tro desarrollo económico, debe tener igualmente en una ley de la clase que estudiamos su protección eficáz para que pueda contribuir á formar los núcleos de población dotados de todos los elementos indispensables para la conservación de la salud, en las dilatadas comarcas de nuestro territorio. No sería conveniente que la ley abarcára mas de lo indispensable so pena de dificultar su ejecución en la práctica; mientras mas preci- sas y breves sean sus disposiciones fundamentales, será mucho mejor. En todo caso la reglamentación dictada por el Poder Ejecutivo, que puede en cualquier momento modificarse,según las indicaciones, evi- taría mayor articulación. El estudio hecho en los capítulos precedentes puede concretarse en las siguientes conclusiones de orden general, que me permito someter á la discusión del V Congreso Médico Latino-Americano, porque en mi concepto podrían ser aplicadas á cualquiera otra nación de nuestro Continente: I.-La higiene internacional requiere organismos sanitarios pro- pios,que le sirvan como elementos y material adecuado,tanto en las fron- teras terrestres, como abordo de los buques y en los puertos. II.-La Profiláxis de las enfermedades trasmisibles, ya sean exó- ticas ó comunes, debe estar á cargo del Poder Central de las nacio- nes, efectuada directamente por aquel ó bien bajo su control, cuando se lleve á cabo por otras autoridades que ofrezcan suficientes garantías de éxito. III.-La técnica de la profiláxis debe ajustarse á los principios y reglas votadas por los últimos congresos científicos ó por las medidas que las nuevas adquisiciones de la ciencia aconsejen. IV.-^-Las obras llamadas de salubridad, destinadas á asegurar la higiene individual y colectiva de su población, requieren un organismo propio que las oriente y dirija,el cual debe depender también de la auto- ridad central, como una garantía de su buen funcionamiento. V .-La asistencia médica de los enfermos y de los alienados po- bres debe ser sostenida por el poder central cuando no puedan llevarla á cabo eficazmente las comunas ó los gobiernos provinciales. VI.-Los gobiernos deben sostener,con toda amplitud los servicios de la higiene publica, destinando las sumas que ellos requieran, como base de la salud, de la cultura y de la prosperidad del pueblo. II Inmunidad de la Fiebre Amarilla. el Dr. L, Izquieta Pérez (Ecuador). Las cuestiones relativas á la inmunidad revisten una importan- cia considerable en la práctica internacional, porque de ellos se derivan resoluciones tendentes á modificar y á fijar disposiciones precisas en la legislación sanitaria, para resguardar de la introduc- ción de las enfermedades trasmisibles á los paises indemnes por una parte; y á disminuir, por otra, los inconvenientes y difcultades del tráfico á los pasajeros de las localidades donde desgraciadamente, reinan estas infecciones á pesar de las enérgicas medidas tomadas con el objeto de estirparlas. En la 2 a. conferencia de Washington se establecieron las bases de la legislación Sanitaria Internacional que rige actualmente en las naciones americanas y entre las sabias disposiciones contenidas en la Convención emanada de dicha Conferencia, hay una relativa á la inmunidad de la fiebre amarilla que dice:. Art. 49: Se permitirá in- mediatamente el desembarco de todo individuo que demuestre ser inmu- ne á la fiebre amarilla, á satisfacción de la autoridad sanitaria del puer- to de arriba'. Para hacer prácticas las disposiciones contenidas en este ar- tículo se hacía indispensable la determinación del criterio que debía servir á las autoridades sanitarias para declarar la inmunidad de un individuo á la fiebre amarilla y la de la autoridad que debía juzgar de esa inmunidad; porque dejar á la autoridad sanitaria del puerto de arribo la calificación de si un viajero era ó nó inmune, significaba lo mismo que anular el beneficio que quiere establecerse con esta medida, tomada muy acertadamente y conforme con los principios adquiridos hoy sobre el proceso de receptividad é inmunidad de las enfermedades infecciosas trasmisibles. Comprendiendo la importancia de estos puntos de legislación sanitaria que la Convencción de Washington dejo indeterminados, la Comisión Organizadora de la 5a. Conferencia que debía reunirse en Santiago de Chile en 1911, puso en su programa el número siguiente: Criterio que debe servir á las autoridades sanitarias para resolver cuando un individuo debe considerarse inmune contra la fiebre amari- lla. 451 Las personalidades americanas, que concurrieron á este certá- men, autoridades mundiales algunas de ellas, discutieron las condi- ciones en que se adquiere la inmunidad para la fiebre. En la discu- sión se limitó el estudio solo á dos de esas condiciones: haber sido atacado por la enfermedad; y haber residido en una zona amarillí- gena más de diez años.-Prevaleció la opinión del Dr. Guiteras y quedó resuelto, que: para considerar inmune á una persona contra la fiebre amarilla es necesario que la haya sufrido', debiendo este hecho ser acreditado por la autoridad sanitaria del puerto de salida.- Para llegar á esta resolución, se ha tenido en cuenta solo la inmunidad adquirida, aquella que se obtiene por medio de procesos naturales después de un ataque anterior de la enfermedad; y se dijo entonces que, si se han presentado casos en que esta inmunidad puede fallar y repetirse la infección, ocurren en tan excepcionles ocasiones que no se han tomado en cuenta para la aplicación de las prácticas cua- renteriarias; al mismo tiempo se resolvió, por ser lo más lógico, que sea la autoridad sanitaria del puerto de salida la que deba conferir el certificado que acredita la inmunidad del individuo que zarpa del lugar donde ha sido atacado. La severidad y seriedad de la au- toridad sanitaria y el prestigio que trate conservar para su patria, harán que esta autoridad expida esos certificados solo en los casos plenamente comprobados por los medios que crea conveniente su recto criterio. Pero en esa discusión de la conferencia de Santiago, no se con- sideró suficientemente la inmunidad adquirida por larga permanen- cia en los lugares de endemia, porque, se dijo, que la inmunidad así adquirida era muy incierta, pues hoy en día, dada la vulgarización de los conocimientos acerca de la manera de tomarse la infección por el mosquito y de los medios de precaverse de sus ataques, me- dios puestos en práctica para muchos extranjeros que viven en zona de fiebre amarilla, puede una persona conservarse mucho tiempo sin contraería; y por consiguiente, quedar siempre en estado de receptividad. Respetando mucho la autoridad de las personas que han emi- tido esta manera de pensar, la práctica y la observación profesiona- les nos ha dicho siempre que es un hecho positivo la inmunidad ad- quirida por la residencia continua en un lugar infectado por el es- pacio de doce años. Ya el Dr. Cornejo Gómez, Director que fue de Sanidad en Guayaquil y profesional sumamente versado en la materia, se expre- so en este sentido en la 5.a Conferencia de Santiago de Chile; y el Dr. Roberts, Delegado por Cuba en la misma, avanzó su opinión has- ta reducir á seis años el periodo en que se adquiere la inmunidad pa- ra la fiebre porque en Cuba, dice, donde la fiebre amarilla ha sido en- démica, la estadística ha demostrado que es sumamente raro encontrar- la después de ese periodo. Entre nosotros, en Guayaquil, si la hemos visto presentarse después de 8 y 10 años, siendo rarísimo encontrar- la después de los doce. Para explicarnos científicamente la inmunidad adquirida por larga residencia,debemos considerar,ante todo,que es materialmen- te imposible que una persona pueda permanecer en un lugar 12 años 452 rodeado de todas las precauciones necesarias para no ser picada por el estegomya. Sin tener en cuenta la suma de paciencia y de carác- ter que se necesitaría para no salirse de las prácticas requeridas, es imposible repito,que en una estadía tan prolongada, las necesidades de la vida comercial, social ó de cualquier otra naturaleza, no hayan expuesto á ese individuo al ataque de los mosquitos.-Con este an- tecedente, de considerar difícil que una persona pueda librarse de la picadura del mosquito durante el largo periodo de 12 años, aún tomando todas 'as precauciones conocidas que la profi- laxis áconseja, necesariamente tenemos que admitir un ataque de fiebre amarilla anterior, de modalidad clínica benigna, cuyo diag- nóstico fué difícil ó se bautizó con las diversos nombresde fiebre gás- trica, fiebre efímera, de aclimatación ó fiebre inflamatoria, que se- gún le Dantec, no es sino la fiebre amarilla benigna que aborta en su primer periodo. Cualquiera de estas ligeras febrículas, cuya naturaleza se nos escapa por carecer del cuadro clínico que conocemos habitualmente en las formas de mayor intensidad, es suficiente para dejar inmune á la persona que la haya sufrido. Hoy desechamos ya la hipótesis de la modificación de las célu- las orgánicas por las nuevas condiciones del medio en que evolucio- na el individuo. Por consiguiente, debemos admitir como un hecho cierto y po- sitivo la inmunidad adquirida por larga residencia á consecuencia de un ataque anterior de fiebre amarilla que pasó desapercibido, aún para el clínico más experimentado. Si este razonamiento es el resultado de la lógica y la experiencia y si se halla comprobado por los hechos en todos los lugares de fiebre amarilla,y si para la práctica de las cuarentenas se ha considerado positiva la inmunidad por un ataque anterior bien manifiesto,la in- munidad por larga residencia debe admitirse en la misma categoría y para el mismo fin, por que ella es igualmente, la inmunidad con- ferida por un ataque anterior. Otra clase de inmunidad,que no se tomó en cuenta en la confe- rencia de Santiago, es la inmunidad natural, es decir, aquella que se crée es innata en el individuo.-Es un hecho comprobado también bien por la observación y la experiencia, que no necesita demostra- ción, dada su evidencia no solo para los profesionales sino también para todos en los pueblos y fuera de los pueblos de esas regiones, que los nacidos en una zona endémica no tienen el más mínimo temor de ser inoculados por los mosquitos estegomyasen la seguridad de su resistencia al gérmen de la fiebre. Si es cierto que,en muy pocas ex- cepciones, se han tratado casos de fiebre amarilla en naturales son tan raros, rarísimos, que no deben tomarse en cuenta para las me- didas prácticas que deben derivarse de esta inmunidad natural. Ahora bien, cómo podemos explicarnos esta inmunidad natu- ral?-Se han emitido varias teorías:--Bien se trasmitan por heren- cia; bien se trasmitan de la madre al feto, durante los últimos me- ses de la vida intrauterina,los anticuerpos que le confieran una in- munidad pasiva suficiente para dejar el organismo preparado para resistir á las inoculaciones del estegomya en la primera época, es 453 propiamente una inmunidad adquirida mediante un ataque anterior de fiebre amarilla sufrido en la niñez, edad en que no se desarrolla con los caracteres del tipo clínico corriente; lo cierto, lo verídico y lo aceptado, porque lo vemos palpablemente, es la existencia de esta inmunidad natural en los nacidos en un foco endémico. , Esta inmunidad está sostenida y reforzada constantemente por sucesivas inoculaciones, pues es frecuente observar que si un niño nacido en un foco es llevado fuera cierto número de años, puede per- der su inmunidad y contraer la fiebre al volver á su lugar nativo, con tanta más probabilidad mientras más temprano deja el punto de nacimiento; no sucede lo mismo en el adulto en que la serie de inoculaciones continuadas le han conferido una inmunidad para toda la vida. Si se ha resuelto por la 5.a Conferencia de Santiago, para los efectos del Art 49 de la Convención de Washington, la inmunidad por un ataque anterior, sin tener en cuenta que en muchas ocasio- nes pudo haber un errorde diagnóstico cometido por un médico hon- rado y experimentado quien certificará ante la autoridad sanitaria del puerto de salida la inmunidad de un individuo apto para condu- cir la fiebre al puerto de arribo; porque se ha excluido de esta reso- lución la inmunidad de los naturales que es tan positiva como la ad- quirida por un ataque anterior y menos sujeta á los errores de un diagnóstico clínico? La autoridad sanitaria del. puerto de salida tomará las precau- ciones necesarias para comprobar la condición de naturalidad del viajero antes de conferir el certificado que lo declarará inmune. Como consecuencia de todo lo anteriormente expuesto, de una manera rápida, se debe considerar dividida, la inmunidad pa- ra lae prácticas cuarentenarias, en tres categorías de individuos: los naturales de un foco endémico;losque han sufrido un ataque an- terior de la enfermedad (Conferencia de Santiago de Chile); y aque- llos que han permanecido sin interrupción un periodo de 12 años en dichos focos. He querido tratar este punto por ser uno de los más sujetos á provocar contrariedades y protestas por las medidas restrictivas impuestas á los pasajeros de las regiones contaminadas de amarilla. - Es constante la imposición cuarenteria á individuos completa-, mente inmunes,quienes sufren un verdadero perjuicio en sus inte- reses y hasta podemos decir un vejámen en sus personas,sin otra ra- zón que la de no haberse armonizado los principios adquiridos por la ciencia y la observación con la práctica de la legislación sanitaria. Si ya en la 5a. Conferencia se ha querido reaccionar en este sen- tido, permítaseme decir que no se han examinado todos los casos, que la inmunidad positiva á la fiebre amarilla es suficiente para ga- rantizar á un pais indemne de la importación por un pasajero en estas condiciones. 454 NUMERO DE PERSONAS QUE ENFERMARON DE FIEBRE AMARILLEA AÑO 1911 Del interior 216-Extranjeros 54--De la Costa 3 = 273 año 1912 Del Interior 369- Extranjeros 31 -De la Costa 4=404 año 1913 Del Interior 136-Extranjeros 32-De la Costa 7=175 852 Como conclusión solicito que se recomiende la oficina Sanitaria Internacional de Washington para que esta, á su vez, la someta á los de- liberaciones de la 6.a conferencia Sanitaria,que se reunirá en Montevi- deo, la proposición siguiente-'. «Para considerar á una persona inmune contra la fiebre amarilla es necesario una de las tres condiciones siguientes: 1Ser natural de un foco endémico, 2.° Haber sufrido la enfermedad (Conferencia de Santiago') 3.° Haber vivido 12 años consecutivos por lo menos,en una zona amarilligena; debiendo estos hechos ser acreditados por la Autoridad sanitaria del puerto de salida. Creo que mis honorables colegas penetrados de la necesidad de la reforma que debe sufrir esta útilísima medida, cuya consecuencia será facilitar el comercio y el tráfico de viajeros entre los distintos pueblos del Continente, no dejarán de aprobar mi solicitud. Ella tiene por ob- jeto reabrir la discusión sobre la inmunidad,que está hoy desconocida y sometida en la práctica de la Legislación Sanitaria Internacional á una voluntad más ó menos arbitraria, cualquiera que ella sea y no ba- jo los principios científicos adquiridos por la observación y la expe- riencia. i 11 La Higiene Urbana Un nuevo material sanitario para la construcción de techos-terrazas reemplazando el barro en Lima. el Ing. Carlos Oyague Calderón NECESIQAD DE UN TECHO APROPIADO A LA CIUDAD DE LIMA El adelanto y el grado de cultura á que está llegando poco á poco la población de Lima, en el sentido de la urbanización y del en- bellecimiento exige que el ramo de las construcciones, déla arqui- tectura y de los materiales empleados, merezca una preferente atención, del Congreso Médico Latino Americano. El asunto y el sistema que presento, no solo es nacional, sino aplicable, á todo Sud America, y á cualquier país de clima tropical Es por lo menos desconocida en nuestra población, y por lo tanto se debe fomentar la introducción de aquellos materiales no conocidos, cuyo empleo beneficia á las ciudades y tiene tanta importancia en el tema relativo á la arquitectura de los países tropicales, que ha sido recome'ndado de preferencia, por el último Congreso, reunido en Rio Janeiro. Entrelos materiales de construcción que deben proscribirse en el día, se puede considerar en general al barro y en particular á la «torta», de este material usado desde la fundación de Lima, para cu- brir los techos. La inconveniencia de su empleo, por lo antihigiéni- co, sucio y por los mil defectos que todos conocen, es demás tratar de probar. Las numerosas ordenanzas y decretos emanados del Po- der Público y de la autoridad Municipal, prohibiéndolo, lo prueba. Hay que eliminar pues el barro de la construcción moderna, sobre todo como cubierta de tejados, reemplazándolo en el día, por otra cubierta, que conservando á los edificios la comodidad de la terraza horizontal, característica de nuestro clima y de nuestras costumbres sea salubre o impermeable á las lluvias del invierno, las que aunque escasas caen en mayor abundancia que en las épocas pasadas. No es posible, que cerca de 400 años después, aun se permita, á pesar de las prohibiciones formuladas, el empleo de tal material, que si bien fué aceptable en la época inculta de la colonia, en una población embrionaria, no pueda consentirse hoy ya. Todos los elementos de construcción han ido mejorando, y han sido reemplazados por otros más sólidos y más higiénicos, sólo el te- jado de barro, verdadero anacronismo en la capital, oculto á las miradas, muladar clandestino de las inundicias domésticas, ha sub- 456 sistido y subsistirá mientras la autoridad Municipal y la Adminis- tración Pública, lo toleren, pues el egoísmo del propietario y contra- tistas, no lo han de cambiar voluntariamente por otro de precio más elevado, puesto que la calidad y mejoramiento del tejado no le reportarían interés inmediato alguno. Cada día que pasa, es un edificio más que se termina, con teja- dos en las mismas condiciones que en la época'colonial, y desde luego la acción del Municipio, se hace mas difícil, sino imposible, pues es mas fácil evitar á tiempo su empleo, al pedir el permiso para cons- truir, que remediar el mal cuando el edificio está terminado. Hasta hoy, los materiales con que se han tratado de reem- plazar á la torta de tierra, son los ladrillos pasteleros, las locetas, tal vez el concreto, todas ellas eminentemente permeables por su es- tructura misma, y por que sus junturas dejan pasar el agua. Ade- más son enormemente pesados, pues el ladrillo pesa 45 á 55 kgs. el metro cuadrado, lo que requiere un aumento de gasto en el maderá- men que lo soporta. Es un problema pues, por resolver, y penetrado de la importan- cia y beneficio que tiene para la ciudad su resolución, hace algunos años me he dedicado al estudio de este ramo de la construcción, ha- biendo llegado á encontrar un material especialmente fabricado para los techos-terrazas, que reune cuantas cualidades se puede exigir á una composición destinada á nuestros tejados. Las condiciones que requeriría un techo ideal para Lima, son: Io.-Impermeabilidad completa y absoluta, hasta el extremo de poderse establecer lavaderos tanques, etc. 2o.-Ligereza extraordinaria, y con un peso no pase de 12 á 14 kgs. por metro cuadrado; 3o.-Elasticidad, que la haga soportar sin alteración alguna, las contracciones y dilataciones de la madera ó soporte sobre los que se coloque; 4o.-Resistencia é invariabilidad á las influencias atmosféricas, y que sea á penas sensible á los cambios de estación; 5o.-Uniformidad de superficie, de modo que el tejado sea for- mado de una sola pieza sin solución de continuidad; y 6o.-Salubridad absoluta. Este sería el tejado ideal para la capital del Perú. PRINCIPIOS _EN QUE SE FUNDA EL PROCEDIMIENTO DEL CEMENTO VOLCANICO «VULCANOL» Para encontrar, pues,un producto que reuniese las condiciones anteriormente enumeradas, y cuyas características principales fue- sen la inalterabilidad, la elasticidad y la impermeabilidad, me he va- lido del principio conocido de la vulcanización, descubierto por G Goodyear en 1840, que consiste en mezclar el azufre en ciertas condiciones al caucho, el que adquiere en virtud de esta unión, pro- piedades inapreciables, é inalterabilidad á las influencias atmosféri- cas. . . • 457 Ahora bien, el cloruro del azufre produce sobre los cuerpos gra- sos, especialmente sobre los aceites, el mismo efecto que el azufre sobre el caucho. Casi todos estos cuerpos expuestos se modifican; unos absorben el oxígeno y se secan (aceites secantes), los otros se rancian, como los aceites orgánicos,toman un sabor desagrada- ble y dan una reacción ácida; otros, por fin, se espezan y se convier- ten en semi-fluidos ó viscosos. Los químicos Nickles y Rochleder descubrieron, pues, que un aceite vegetal cualquiera,mezclado con cloruro de potasa y azu- fre, se convierte en una materia sólida ó semi-sólida, adquirien- do una inalterabilidad que no poseía antes. Si se toma por ejemplo 100 partes de aceite de linaza y poco más más ó menos 25 partes de cloruro de azufre, se obtiene un compuesto con el máximun de dureza. Al contrario 100 partes de aceite y 15 ó 20 de cloruro, dán un producto suave y maleable. Por otro lado, 100 partes de aceite de linaza y 5 partes de cloru- ro de azufre, espesan lo bastante el aceite sin en durecerlo. Es este estado soluble en los disolventes conocidos de los aceites, solubili- dad que no tienen las mezclas anteriores, las que no hacen sino hin- charse. El azufre en polvo impalpable, no tiene acción sobre los acei- tes y grasas sino á alta temperatura, se obtiene entonces productos sólidos y elásticos. Este principio es interesante retener pues, de él se derivan los resultados, que son la base de este invento. Pasando de los aceites secantes y grasas de género orgánico, á los aceites minerales, á los alquitranes y, por último, á los asfaltos, se encuentra que estos también son vulcanizables y que por conse- cuencia se alteran también bastante notablemente, al mezclarlos con el azufre ó con algunos de sus derivados. Los asfaltos son productos naturales, que se forman probable- mente por resinificación del petróleo y que se encuentra en mu- chas partes del mundo, ya sea al estado puro sobrenadando en la superficie de los lagos como en los de La Trinidad ó del Mar rojo, ya en yacimientos mezclados con rocas, en cuyo caso se extraen por ebullición en el agua. El asfalto puro que es el único que en este estudio nos interesa, forma una masa cuyo color varía,del pardo oscuro al negro, espesa ó maleable,quebradiza,de rotura conchoide y brillante;densidad 0.95 á 1.50; dureza 2o Mohs. Entre los asfaltos verdaderos se conoce; el asfalto de Siria, que sobrenada en la superficie del Mar Rojo,de olor bituminoso, color negro; densidad 1, 103 y punto de fusión 135° C.; soluble en el alcohol,el eter, el benzol; enteramente soluble en la esencia de trementina, el petróleo, el súlfuro de carbono; insoluble en los ácidos y en las soluciones cáusticas. El asfalto de Trinidad, que forma el yacimiento más grande de\ Mundo, en la costa occidental de la Isla, tiene gran analogía con el asfalto de Siria. El asfalto de Cuba, el de México, el de Chapopo- ta, forman masas negruzcas, sólidas, quebradizas, de color oscuro, olor fuerte y de densidad, 1. Además mencionaremos entre los mejores asfaltos, los de Bar- bados, los de Seyssel en Francia; la albertita ó asfalto de Hillsbor- rough; el de Dax, que i c rma una masa elástica, fusible, suave y 458 elástica. También en el norte del Perú, en Zorritos, se elabora asfal- to de buena calidad, pero de un precio sensiblemente superior á los asfaltos americanos. Las piedras de asfalto extraídas de las minas, se reducen á una masa pulverulenta que bajo la acción del calor, se desagregan/ des- tilan petróleo. Se extrae el betún por medio de la esencia de tremen- tina y el residuo está compuesto en su mayor parte de carbonato de cal. El asfalto puro,que empleamos en la mezcla,que hace el objeto de este trabajo, proviene de yacimientos Mejicanos explotados por la United States Asfalt Refining Company 2 90, West Street, New- York, y que dá según los análisis hechos por los químicos Dow y Smith, para la marca «Aztec Brand: Penetración á 32° Farenheit 11 77° " 35 " 115 " 208 Betún soluble en súlfuro de carbono 99.8% Materias orgánicas insolubles 0.1% Sustancias minerales 0.1% 100% Betún soluble en naftaá76° B. 76.6% " en tetracloruro de carbono 99.8% Carbono fijo 15.8% Comparando este producto , con asfaltos de Trinidad, de Ber- mudez y de California, según los análisis mandados hacer por el sus- crito, á los citados expertos químicos Dow y Smith, en octubre de 1911, que podemos presentar, resulta superior á aquellos análisis que he preferido y adoptado para la fabricación del «Vulcanol» en- gran escala. Este asfalto proviene de las refinerías de la «Asfalt Refi- ning C°» en Baltimore-Maryland y su precio es de S. 30 oro la tone- lada, puesto en la fábrica. Pero el asfalto en estado natural, es decir, sin mezcla alguna, no podría ser empleado, en la cubierta y fabricación de terrazas, pues es muy sensible á las influencias de la temperatura, el calor de nuestros soles tropicales, lo reblandece demasiado y lo hace pe- gajoso é inestable; el frió lo solidifica y en cambio se advierte que se vuelve quebradizo, ocasionando rajaduras por donde penetraría el agua de la lluvia. Mezclados,pues,los asfaltos con uno de los compuesto de azufre y calentada la mezcla á determinada temperatura, se obtiene que la vulcanización que se verifica, es una pasta de condiciones muy distintas y mucho menos susceptibles á las variaciones de tempera- tura. Mezclado con el caucho en cierta proporción, adquiere condi- ciones de elasticidad superiores, disolviendo previamente el cau- cho en trementina ó tetracloruro de carbono. A esta composición puede añadirse aceite de linaza oxidado, que aumenta su maleabilidad, según la naturaleza de los asfaltos emple- ados, súlfuro de carbono y cloruro de azufre y proceder á la vulca- 459 nización. Además puede agregarse gran cantidad de materia inerte, en proporciones que solo determinan numerosos ensayos, según la materia o materias escogidas. No es posible determinar con exactitud, ni las proporciones exactas, ni los materiales empleados, puesto que es el secreto de la composición, cuya patente he obtenido por Suprema resolución del 12 de Octubre de 1912 y cuya copia corre anexa. Durante los años 1911 y 1912, más de 40 ensayos, cuyas pro- porciones conservo, dieron lugar á la composición definitiva que he presentado bajo el nombre de «Vulcanol». Mi objeto era encontrar, una masa plástica, fusible á alta temperatura y que extendida en capa uniforme, y por procedimientos especiales,formase una terra- za sin solución de continuidad, completamente impermeable, sufi- cientemente elástica, ligera y casi insensible á las diferencias de la temperatura de las estaciones. En efecto, esta pasta calentada en el horno del' laboratorio á mas de 50°, temperatura á la que jamás lle- ga el calor del sol directo, á penas se reblandece. Encerrada en seguida en un frigorífico corriente, que dé hasta 3o bajo cero, se reduce á tomar la solidez de la piedra, sin notarse la menor quebradura por efecto de la contracción. Habiendo obtenido estos resultados, adopté la fórmula que me ha servido para establecer definitivamente la composición del pro- ducto comercial, y con la que he confeccionado la muestra adjunta, que tengo el honor de presentar al Congreso. Este tema está reco- mendado de preferencia por el Congreso de Rio Janeiro,bajo el tí- tulo de «Arquitectura de los Paises tropicales». Creo, pues, que este material, completamente nuevo en Lima, reuna las condiciones exigibles, para establecer nuestros techos-te- rrazas. Creo asi mismo, que si se adopta, será el tejado higiénico ideal del porvenir para nuestras poblaciones. VENTAJAS DE LOS TEJADOS-TERRAZAS HORIZONTALES DE CEMENTO VOLCANICO Es indudable que en ninguna población mejor que en la nues- tra, y en la mayor parte de las de Sud-América, tiene aplicación el sistema de techo plano. Los fundadores de la ciudad bien lo com- prendieron al haberlo adoptado como tipo arquitectónico de los primeros edificios, tanto públicos como privados. Y no solo este es un tipo adaptable á paises tropicales, sino aún á Europa, donde es comunmente empleado cuando el edificio lo permite. Desde el 1840,el procedimiento de cubierta plana y horizontal fué inventado en Alemania, por Carlos Samuel Huauesler, me- diante una pasta de composición que, ha quedado el secreto de su fá- brica Rápidamente, el sistema se propagó en toda Alemania, en Aus- tria, en Zuiza y,posteriormente, en Francia donde ha conquistado el favor de los más eminentes arquitectos y constructores. En Alema- nia, después de haberse confirmado la superioridad de esta clase de cubierta, un decreto ministerial de 8 de Agosto de 1882, declaró que en lo futuro esta clase de tejado sería recomendado para todos los 460 edificios públicos cuyo estilo lo permitiese. El citado decreto hace constar, además, que este sistema, que viene empleándose desde más de 30 años, en edificios públicos y privados, ha justificado plena- mente su reputación, cuando ha sido construido conforme á re- glas especiales, y con buenos materiales, no exigiendo reparación al- guna y resultando mucho mas barato que los demás. Su construc- ción debe confiarse necesariamente á artesanos expertos. En 1889 el «Central Blatt», órgano, del Ministerio de obras Pú- blicas,declara que después de la aparición de los tejados horizonta- les, hasta fines del año 1883, se hicieron numerosas investigaciones en toda la Alemania, y los resultados de todas las comunicaciones recibidas, fueron en todo, favorables al sistema. Vemos, pues, que desde hace largo tiempo forma parte del do- minio práctico de la construcción moderna, y sus aplicaciones son numerosas. Ha sido adoptado en Francia por las grandes Adminis- traciones, por la ingeniería militar, por las Municipalidades, etc. En Lima, como vemos, se adoptó naturalmente, desde el tiem- po histórico, pero nó como una consecuencia científica, sino por la lógica de la necesidad económica y en armonía con nuestro raro clima, sin lluvia. Se empleó para ello, el material más barato, el barro: pero en aquella época, en que la ciudad surgía, y lentamen- te se extendía, el barro era el material por excelencia y único, y se utilizó totalmente en toda construcción desdo los cimientos has- ta el tejado, aprovechándosele hasta en las superficies y como ele- mento decorativo. Hoy, después de casi 400 años, cuando el arte del construtor ha evolucionado por completo; cuando se han encontrado elemen- tos superiores como belleza y solidez: cuando se han impuesto casi por si mismos, el ladrillo, el concreto, el acero y todos los materia- les modernos, en nuestros techos impera desde tiempo inmemorial el barro, á pesar de decretos, reglamentos y ordenanzas, emanadas de todas las administraciones. Pero este sistema de tejado horinzontal, no debería ser solo pro- pio de la ciudad de Lima, donde se impone y es característico, sino de toda Sud-Amérrica,aun en aquellas regiones donde más llueva, por que las condiciones de clima lo exigen, y vamos á enumerar sus principales ventajas. Io.-Economía'. La posición casi horizontal, reduce al mínimun, la superficie del tejado, pues vemos que por 100 m2. de techo terraza hay que contar más de 140 m22. de tejas; más de 130 m2. de pizarra y más de 110 m2. de cartón embreado del que hoy ha lanzado en el comercio la indústria Norte-Americana. A esto se añade la econo- mía en la armadura, que es más sensilla que en el techo á dos aguas y como consecuencia de su poco peso, pues solo alcanza á 12 ó 15 kg por metro cuadrado disminuyendo el material que lo soporta, como madera ó fierro. Economía del precio, pues según los que actualmente rigen en Lima, es más barato, que el techo de concreto, de locetas; de ladri- llos pasteleros, de pizarras; etc, y solo un tanto superior al cartón alquitranado y al barro. Desde luego, estos dos últimos materiales 461 no hay que contarlos en una construcción seria.El primero solo pue- de servir para edificios levantados con carácter provisorio, como hangares, barracas, instalaciones temporales; lazaretos, depósitos transitorios, etc. Además, el cartón, por su constitución misma, con el tiempo absorbe humedad y con las alternativas del sol y lluvia fce pudre ó se quiebra. En cuanto al barro, no es material aceptable ya, ni puede en- trar en comparación á pesar de su bajo precio. La necesidad inapla- zable de sustituirlo, está demostrada hace muchos años. 2o. Impermeabilidad. La constitución de la materia, cuya base, como hemos visto, es el asfalto vulcanizado, la hace por si misma impermeable por su na- turaleza, dados sus componentes químicos y á tal extremo, que construida la azotea ó techado con las seguridades convenientes, puede establecerse, un estanque de agua, un lavadero, un jardín. La lluvia,cualquiera que sea su volumen, corre por su ligera pendiente á los canales que deben disponerse para el desagüe En las ciudades de poca lluvia como Lima, la capa ligera de arena que lo cubre, basta para evaporarla sin necesitar el estableci- miento de cañerías. La superficie completamente unida, impide también su penetración al interior del edificio, como sucede frecuen- temente con toda otra clase de tejado, especialmente con el barro-. ■ 3°.-Seguridad contra el incendio-. No es un material inflamable á pesar de que su constitución oleosa pudiera dar margen á creerlo, Exteriormente, la capa de are'na y gravilla, colocada sobre su cubierta lo resguardan de las chispas que pudieran venir de fuera. Interiormente, declarado un incendio en un edificio, el cierre hermético del techo,impidiemio el tiro del aire, circunscribe necesariamente el desastre. 4o.-Resistencia al viento: E1 techo-terraza por su forma plana, no presenta blanco al viento; sería muy recomendable para las poblaciones expuestas á tempestades y grandes huracanes. Además tiene la ventaja de que amortigua el ruido producido por fuerte lluvia, vendábales y pedris- cos, no oyend )se con tanta fuerza como sobre los tejados de zinc, pi- zarra, tejas, etc. 5°.-Duración indefinida: Puede asegurarse que, bien ejecutado un techo-terraza de este sistema por su construcción misma y por la calidad del producto, puede durar indefinidamente sin más gastos de conservación. Las estadísticas establecen que al cabo de 20 ó 30 años, los techos de te- jas ópizarras necesitan una renovación total, á pesar de las numero- sas reparaciones parciales á que hayan dado lugar. Los techos de zinc, puede decirse que están fuera de servicio á los 20 años y en nuestro clima húmedo de la costa á los 6 ú 8 años, como consecuen- cia de las frecuentes reparaciones y de la rápida oxidación. 462 6o.-Peso mínimo -solidez: Lo liviano de este sistema, lo hace inapreciable, pues la ma- teria elástica que lo forma apenas tiene un espesor de 8 á 12 centí- metros y su peso alcanza á unos 14 á 15 kgs; con la ligera capa de arena, llegan á unos 20 kgs. el metro cuadrado. Hemos visto ante- riormente, que las azoteas de ladrillos llegan á 55 y 60 kgs. Su resistencia y solidez es á toda prueba, pues la pasta de que esta constituida,forma una materia córnea y elástica, impenetrable y que hace rebotar un golpe, que indudablemente quebraría otro material menos dúctil. 7°.--Isensibilidad á los agentes atmosféricos-. El asfalto tratado por la vulcanización, y mezclado con las de- más materias que componen la pasta, y vertido en la forma debida para constituir la superficie de la terraza es completamente refrac- tario á las diferencias de la temperatura de las estaciones. Largas horas ael mas fuerte calor tropical, á penas lo resblandecen; el frío, la lluvia le dán la dureza de la ebonita, con la que tiene semejanza. 8o.-Establecimiento de jardines suspendidos-Aprovechamiento total de la superficie. Casi el área total de la población de Lima, medida por los te-, chos, es un muladar, de donde se desprenden, especialmente en los barrios pobres y populosos, miasmas que infectan la ciudad y pol- vo trasmisor de las enfermedades. El establecimiento del procedimiento que propongo, podría convertirla en un jardín suspendido, cuyas emanaciones embalsa- marían el aire y purificarían el ambiente. A imitación de los famosos jardines suspendidos de Semíramis, se podría con muy poco costo establecerlos en cada tejado, con- virtiendolo así en un lugar de recreo,pudiendo cultivar flores, esta- blecer cesped, colocar toldos, mesitas, juegos; en una palabra sería la utilización total del área de la finca y el goce para el piso alto, de las mismas ventajas que tienen los bajos con los patios y corre- dores. El aspecto de la ciudad cambiaría por completo, con los pinto- rescos jardincillos que darían expansión y solaz á los habitantes y hasta la propiedad aumentaría de valor, con la mayor superficie conquistada y que hoy se pierde, convertida en depósito de desper- dicios y en inmundo basural. Solo ésta ventaja bastaría para hacer el sistema inapreciable sobre todo en las poblaciones como la nuestra, donde son descono- cidos los jardines particulares, en el centro, y donde los pocos que quedan en los alrededores ván desapareciendo rápidamente des- truidos por las necesidades de la urbanización. CONCLUSIONES El Congreso proscribe en lo adsoluto el uso del barro como elemen- to de construcción, cualquiera que sea la forma en que se le emplee. El objeto del presente estudio como hemos visto es: Io.-Demostrar al Congreso de Medicina, la grave inconveniencia dz seguir empleando el barro en la construcción, sobre todo en los te- 463 chos, y la imprescindible necesidad de interponer su alta influencia,pa- ra que se cumpla los decretos emitidos con este fin, en el día mismo en que comiencen á surtir sus efectos las conclusiones del Congreso. ■ -2o- Presentar, á su consideracióbn y estudio, un material con este fin que parece reunir todas las condiciones exigibles, no solo para Lima sino para todas las poblaciones de Sud-América, donde lo exija y lo permita el clima. 3o.-Demostrar que como regla de construcción y arquitectura tro- pical, el tejado, terraza plano, es preferible á los techos inclinados ó á la Mansard, y difundir su adopción en Sud-América pidiendo al Congre- so que apruebe esta conclusión. 4o.-Insmuar al Congreso, la necesidad de solicitar de los Poderes Públicos, el que se haga cumplir con todo rigor, los reglamentos, orde- nanzas y decretos expedidos, especialmente en los últimos del 15 de se- tiembre y del 9 de diciembre de 1911, cuya copia corre anexa y que hasta hoy no ha surtido absolutamente efecto. 5o.-Pedir al Congreso el que apruebe este invento, y que á la vez solicite de nuestro gobierno, la conveniencia de verificar y poner á prue- ba el material presentado en este trabajo y ála Exposición Internacional nal de Higiene, haciendo algunos ensayos oficiales en varios edificios públicos y que, constatadas sus condiciones de superioridad sobre los demás, lo adopté, sin constituir esta adopción privilegio de ninguna clase, y que muy al contrario, fomente los ensayos y la introducción de materiales higiénicos de esta especie, que mejoren las condiciones sani- tarias de las pobl aciones. 6o.-Insinuar al Congreso de Medicínala conveniencia y utilidad de seguir recomendando, los temas relativos á la arquitectura y cons- trucción en países tropicales en las próximas reunionesdeestaíndo- dole, como medio de mejorar las condiciones de higiene urbana en las ciudades de Sud-América. ANEXOS DECRETO SUPREMO PRESCRIBIENDO QUE LOS CONCEJOS PROVINCIA- LES DE LA REPUBLICA, EXPIDAN UNA ORDENANZA EN SUS RESPECTI- VAS JURISDICCIONES, PROHIBIENDO EL USO DEL BARRO EN LOS TE- CHOS. Lima, 18 de Setiembrede 1911. considerando: Que el polvo que vicia el aire de las calles, sirviendo de vehícu- lo á los gérmenes de diversas enfermedades infecciosas, y contribu- yendo en gran manera á la falta de aseo é higiene de las poblaciones, proviene en gran parte de los techos construidos con torta de barro. Que es deber de las autoridades Municipales, adoptar las medi- das que convengan para la desaparición del peligro que presentan los techos de barro, para la salubridad de las poblaciones de su ju- risdicción y para el aseo de las mismas. se resuelve: Los Concejos Provinciales de la República, expedirán á la bre- vedad posible, una ordenanza Municipal que obligue á los propie- 464 tarios de los edificios, existentes de sus jurisdicciones respectivas, á cubir en un plazo determinado los techos de todas las construcciones urbanas con ladrillos cocidos, locetas de cemento ó concreto ú otro material que no sea suceptible de desprender polvo por la acción del viento ú otras causas; que prohiba el permiso para levantar nuevas construcciones con techo de barro; que esta-blezca la vigilancia efi- caz del cumplimiento de esta disposición, y que señale las penas en que incurrirán los omisos ó infractores de ella. Regístrese, comuniqúese y públiquese.-Rúbrica de S. E. Torre Gonzales. DECRETO PROHIBIENDO EL USO DEL BARRO EN LAS CONSTRUCCIONES DESTINADAS A LAS CASAS DE HABITACION. Lima, Diciembre 9 de 1911. TENIENDO EN CONSIDERACION: Que el uso del barro en la construcción de edificios destinados á ser habitados, sea que se emplée en la forma de adobes ó ladrilos crudos, sea que se utilice como material de unión ó de enlucido de los muros ó techos es altamente nocivo para la higiene de las habita- ciones; se resuelve: Prohíbese el uso del barro en las construcciones-destinadas á casas de habitación; las Municipalidades de la República, dictarán las ordenanzas necesarias para hacer efectiva esta disposición y vi- gilarán su cumplimiento. Regístrese,comuniqúese y publíquese. Rúbrica de S. E. García. DECRETO OTORGANDO PATENTE DE INVENCION A Dn. CARLOS OyA- GUE Y CALDERON POR LA MEZCLA DESIGNADA CON EL NOMBRE DE «VULCANOL» Lima, 12 de Octubre de 1912. Visto el expediente N° 931 organizado por Dn. Carlos Oyague y Calderón, de Lima, con el objeto de obtener privilegio de inven- ción por una mezcla de breas y asfalto, bituminoso, elástico é imper- meable, que designa con el nombre de «Vulcanol» y, considerando: Que según el informe técnico, dicha invención es patente y que se ha dado cumplimiento á las disposiciones pertinentes de la ley de 3 de Enero de 1896; de acuerdo con el informe de la Sección de In- dústrias y la Vista Fiscal, que preceden., se resuelve: Concédese privilegio de invención por el término de 10 años sin perjuicio de tercero, á Dn. Carlos Oyague y Calderón por la mezcla que designa con el nombre de «Vulcanol», según la memoria descriptiva, dibujos y muestras que corren en este expediente; sin que el Gobierno garantice, la novedad, prioridad, ni utilidad de éste invento. En consecuencia; expídase la patente respectiva, previo pago de los derechos correspondientes. Regístrese, comuniqúese y publíquese. Rúbrica de S. E. Mala- ga Santolalla. IV ' "El Tampón higiénico" Un modesto aparato de contribución á la Frofilaxia antituberculosa. Por el Dr-Domingo Rey óllvarez Caldeión (Lima). Si es cierto que las modernas y notables investigaciones sobre la patogenia de la tuberculosis, han servido de poderoso auxiliar para la mejor orientación de la profilaxia de esta universal y mortífera pandemia, no podemos, por desgracia, vanagloriarnos de haber con- seguido sobre ella el dominio que ha reducido á raras y atenuadas manifestaciones á otras muchas enfermedades que por largos si- glos abatieron al género humano. La tuberculosis, á despecho de todas las vigorosas energías de- dicadas á contrarrestar su difusión, á pesar de las fuertes sumas que se invierten para moderar sus estragos, no obstante la preferente atención que merece á los profesionales, gobiernos, instituciones y filántropos del mundo entero para disputarle sus víctimas, conser- va el triste privilegio de ser la más letal de las enfermedades. Ed que la profilaxia de la tuberculosis no es ni puede ser la obra de las autoridades sanitarias, de los poderes públicos, de las instituciones ni siquiera de las clases dirigentes; ella requiere el esfuerzo mancomunado de la sociedad entera, porque la totali- dad de sus miembros, sin distinción de razas, edades, sexos, profe- siones ó condición social, pueden ser sus víctimas y convertirse en eficaces agentes de su propagación. Es que si comparamos la géne- sis de las enfermedades infecciosas con la de las plantas, encontra- mos que así como hay vegetales cuyas semillas ó esporas germinan en cualquier terreno, por diversas que sean las condiciones del me- dio, y terrenos esencialmente fértiles para determinadas semillas, así también hay gérmenes, como el bacilo de Koch, que se desarro- llan en qualquier organismo y que prosperan admirablemente en los predispuestos por causas debilitantes. Muchas veces estas son ine- vitables, pero muchísimas otras actúan al amparo de la ignorante indiferencia pública en materia de higiene. Cuantos medios concurran á vulgarizar estas nociones y á for- mar el criterio común sobre la necesidad y manera de evitar la se- milla y de esterilizar el terreno que podría fecundarla, darán segu- ramente proficuos resultados en la actividad de conservación y de- fensa que la humanidad debe sostener contra su más formidable enemigo, porque constituye «un peligro social que cómpremete aun el porvenir mismo de la raza». 466 Entre las innumerables y usuales formas como se trasmite por vía indirecta el bacilo de lu tuberculosis, hay una cuya responsabili- dad no pcdria ser precisada numéricamente, pero que es, áno du- darlo, de las más eficaces favorecedoras del contagio; yes sobre ella que deseo llamar la atención, porque es relativamente frecuente comprobar casos más ó menos auténticos de este género,Me refiero á la trasmisión ó adquisición de la tuberculosis por la saliva, cuando ella se emplea para humedecerse los dedos con el objeto depasarlas hojas de libros,expedientes, de separar boletos, números de lotería. Esta costumbre,universalmente extendida y quecuenta en su contra los preceptos de urbanidad, ofrece un peligro tanto mayor cuanto más desapercibido pasa, por lo mismo que emana de una práctica tan rutinaria y esparcida. El tuberculoso y muchos otres enfermos, pueden así depositar en los papeles que manejan, junto con su saliva, los gérmenes de las infecciones que padecen y que son después conducidos por los sanos á su boca mediante el mismo me- canismo, sea tomándolos de aquellos ó de las monedas que gene- ralmente manipulan como consecuencia de sus ocupaciones. Así es como los libros expedientes, diarios, revistas, boletos, números de lotería, billetes de bancos, cheques, letras, naipes, ciga- rrillos torcidos á mano, recil. os, correspondencia postal, ptc., en- vuelven una amenaza de tuberculosis y de otras afecciones para las personas que tienen el hábito á que dejo hecha referencia. Si se cons:dera que, según lo han demostrado Behring, Arloin Calmette y Guerin, Roux, Letulle y otros autorizados experi- mentadores, los bacilos de Koch penetran casi siempre al organis- mo á travez déla mucosa del aparato digestivo, de donde son ab- sorbidos, con los alimentos, por los linfáticos, pam irá formar el tu- bérculo en el locus minoris resisientiae. se comprenderá la importan- cia de evitar, en lo posible, semejante modo de contaminación. Preocupado por hallar la manera de llegar, ó siquiera aproxi- marme á este resultado, suprimiéndola costumbre ó la necesidad de humedecer el dedo con saliva para pasar papeles, he concebido un pequeño aparato, semejante en su aspecto y dimensiones á los relo- jes pulseras, consistente en una caja adaptable al puño por el mis- mo mecanismo de ellos, tan portátil que puede conducirse sin es- torbar ni ocasionar molestias, y que lleva en su interior un pedazo de fieltro esponjoso humedecido á permanencia para mojarla ex- tremidad de los dedos. Este sencillo aparato, al que domino «Tampón Higiénico»; pue- de ser construido de metal, celuloide, caucho endurecido, porcela- na, loza, vidrio ó cualquiera otro material apropiado. El fieltro, renovable con gran facilidad, economía y frecuencia, debe ser impregnado de una sustancia que porsus propiedades hi- groscópicas, como el cloruro de calcio ó el de sodio, retenga la hume- dad y aún atraiga el vapor de agua atmosférico, á fin de retardar su desecación. Podría también agregarse á la solución acuosa a1 - gún antiséptico, como el timol, inofensivo al material déla caja, y que tampoco fuera capaz de intoxicará las personas queal principio y por hábito, utilizaren alternativamente la saliva y el líquido del «Tampón». Finalmente, con el objeto dereducir rápidamente á las 467 personas que necesitan usar el «Tampón higiénico» al empleo de éste, con exclusión de la saliva, podría añadirse al líquido del fieltro, en determinados casos, alguna sustancia que por su sabor desagra- dable, como el acíbar, les contrariara su perniciosa costumbre. Pretendo que el uso obligatorio y fácilmente controlado de un 'aparato tan simple, portátil y barato, en el puño izquierdo de las personas que, por razones de oficio, requieren humedecerse conti- nuamente la extremidad del dedo para separar hojas de papel adhe- ridas entre si, ejercerá un rol profiláctico no despreciable contra muchas enfermedades infecciosas y en especial contra la tubercu- losis. Me alienta á esperarlo así el fundado juicio de Boinet, quien opina que en materia de higiene, y particularmente en la organiza- ción de la lucha antituberculosa, nada se ha hecho mientras quede algo por hacer. Me permito creer, además, que la imposición de la indicada práctica,.servirá también de fecundo objetivo en el campo de vul- garización de la cultura higiénica, en que debe interesarse la socie- dad aun cuando solo fuera por instinto de propria conservación. Para terminar, propongo la siguiente: conclusión: La quinta sección del V Congreso Médico Latino Americano (6.° Pan Americano') emite un voto por que se generalice el uso del nuevo aparato denominado «Lampón Higiénico», y por que las autoridades sanitarias lo impongan como obligatorio en los servicios públicos y fá- bricas donde su uso esté -indicado. V Moción del Dr. Domingo Rey Alvarez Calderón (Lima). El que suscribe, miembro titular del V Congreso Médico Latino Americano (6°. Pan Américano); considerando: Que mientras subsista el actual régimen de exámenes orales de fin de año en los establecimientos de instrucción,'es necesario armo- nizar su actuación con los dictados de la higiene y de la pedagogía; Que aún para la justa apreciación del mérito de dichas pruebas, es menester colocar al examinado en condiciones de que el proce- so psíquico se desenvuelva normalmente por el jurado ó designadas por la suerte á alumnos predispuestos por el surmernage intelectual del repaso intensivo, provoca con frecuencia fenómenos de inhibi- ción cerebral, y es, en todo caso, no sólo opuesta á los principios de higiene sino contraproducente á la finalidad del exámen: Que la acumulación de las pruebas finales de diversos cursos verificadas en un solo acto ó en el mismo día, ofrece, agravados, los referidos inconvenientes, y es, por tanto, justiciable de las mismas objeciones; propone: Que la Quinta Sección del V Congreso Médico Latino America- no (6o. Pan Americano) emita un voto que la actuación de los exámenes orales de fin de año en los establecimientos de instrucción, se realice en días distintos para cada curso, y siempre concediendo al examinando un tiempo no menor de diez minutos parala medi- tación de los puntos del cuestionario sobre que ha de versar su prueba. 469 Moción del Ing. A. Gnevara (Lima) El que suscribe,Delegado de la Sociedad de Ingenieros de Lima persuadido de la importancia creciente de la Ingeniería sanitaria, de la posibilidad de crear personal técnico propio, para la resolu- ción de los problemas pertinentes; tiene la honra de proponer: Que el Congreso Médico de Lima recomiende á los Gobiernos de las naciones latino-americanas, la conveniencia y oportunidad de provocar y estimular en forma sistemática, entre les ingenieros civiles nacionales más aptos, la orientación hacía la especialidad de ingenieros-sanitarios. Moción d'e los señores Delegados A. Raffo (R.Argentina). Placido Barboza (Brasil), Gregorio Amunategui (Chile), Juan Recalde (Paraguay) y Enrique León García (Perú). El Quinto Congreso Médico Latino Americano (6.° Pan-Ameri- cano) en su Asamblea de 15 de noviembre de 1913. acuerda: Recomendar á los Gobiernos de América la protección y fomen- to de la institución de los «Boy Scouts». Vista por la Sección V. en sesión de la fecha fué aprobada por unanimidad acordándose remitirla á la Asamblea general del Con- greso. VI Contribución á la curación de ¡a Tuberculosis Por la Sda. Dra Laura Rodríguez Dulanto (de Lima) Penetrados como estáis de la importancia que lleva en sí la po- tencia morbosa que se llama tuberculosis no me detendré en consi- deraciones al respecto; limitando mi modesto concurso á someter á vuestra deliberación los dos principios generales siguientes: decla- ración obligatoria de la tuberculosis en America y formación de sana - torios sostenidos por el Estado. En nuestra práctica profesional nada tal vez se nos presenta con más frecuencia, ni embarga nuestro criterio más hondamente, ni impresiona nuestros sentimientos con más fijeza que ese cuadro desgarrador que todos, estoy segura, habréis observado en el hogar humilde donde la tuberculosis se hace soberana con la sombría ma- jestad de la muerte; allí donde nada son para luchar con ella la ab- negada voluntad de una madre ni el esfuerzo heroico de la Ciencia. Hacer extensiva á ellos la eficaz acción de éste Congreso y restar víctimas á la tuberculosis en America son móviles que me induce á aportar mi modesto concurso. Y estimo indispensable para alcan- zar éste fin la acción simultanea del Estado, de la Beneficencia Pú- blica, del Cuerpo Médico y de la filantropía de la mujer americana. El Estado haciendo obligatoria la declaración de la tuberculo- sis (principio que ha sido ya adoptado por la Academia de Medicina de Paris y que nuestro talentoso catedrático, Dr. Leónidas Aven- daño sostenía en la Facilitad de Lima) creando organismos desti- nados á reglamentar y ejecutar las medidas adoptadas al efecto, sosteniendo en lugares apropiados sanatorios donde puedan acudir los desvalidos ó aquellos cuyos propios recursos no les permitan atender á su curación, estableciendo en los planteles de instrucción primaria y media,sin distinción de sexo,la enseñanza de higiene pri- vada y social por un Facultativo idóneo, contribuirá eficazmente á la disminución de la tuberculosis y acrecentará con el conocimiento de las prácticas higiénicas las energías individuales y con ellas el bienestar de la patria. La Beneficencia, no negará su concurso cuando se solicite su ac- ción cooperadora para la gran obra de la profilaxia y curación de la tuberculosis; asociada al Estado, no trepidará en contribuir á la formación de los sanatorios. Ya entre nosotros, como en otros luga- res de América, se han separado en los hospitales salas para los tu- berculosos; con éste medio se procura evitar, en lo posible, la difu- sión del bacilo Koch en los demás compartimentos del hospital; pero se sabe muy bien que el enfermo que allí llega no sale curado sino que vá, por el contrario, á sembrar su mal por doquiera que pase. Estas salas deben quedar exclusivamente destinadas para 471 atender á los tuberculosos incurables, para prodigarles alli todo el consuelo y bienestar posibles en sus ultimes días. El cuerpo médico con esa abnegación que es su divisa, buscará en sus enfermos todos, en su clientela en general los síntomas pre- cursores de la tuberculosis; hará el diagnóstico precoz y con su'pa- labra autorizada y persuasiva dejará comprender al que sufre la ne- cesidad imperiosa délas medidas de urgencia; procurará, con valen- tía, penetrar al paciente del peligro que corre; le convencerá que su curación depende de su voluntad y perseverancia, y teniendo en cuenta el gran sacrificio que entraña el cambio total de vida en el enfermo,le alentará con la brillante esperanza de su curación cierta si se somete con fé y obediencia á las indicaciones prescritas.- Yo estimo, señores, que toda contemporización en éste cabo es peli- grosa en alto grado; el enfermo y los suyos deben conocer su mal y no se tema exagerar el peligro, pues solo así se conseguirá la perse- verancia en el tratamiento, toda vez que el instinto de conservación en el hombre aumenta con el temor á la muerte. Por mi parte,puedo aseguraros que en todos los casos en que la situación económica del paciente lo ha permitido, no he trepidado en presentar la verdad en- tera sin disfraz alguno; y si bien es cierto que el doler de la noticia ha sido grande, la reacción no ha tardado en manifestarse y la cura- ción completa ha colmado de gratitud al paciente y de satisfacción al facultativo. Y hará más aún el Cuerpo Médico; cierta estey que en este Congreso se dejarán escuchar conceptos ilustradísimos de competencias profesionales para difundir los preceptos higiénicos y hacerlos populares.-Y, por mi parte, me atrevería á proponer á las facultades de Medicina de América una clase libre de higiéne física y moral de la mujer y del niño; clase que sería dictada por una médica diplomada ó por el catedrático más antiguo, para que la verdad de su frase fuese escuchada tranquilamente por la juventud femenina. Y por último señores, la mujer americana, cuyas cualidades to- dos conocéis; y á cuya generosa iniciativa se debe la creación de tan- tas y tan benéficas sociedades prestará también su valioso contin- gente en la obra que nos proponemos. Ella, que acude presurosa siempre á dejar el beneficio de su acción al lado del que sufre, estará pronta para ponerse al frente de instituciones destinadas á protejer y dar trabajo á los niños ó miembros de familia que queden sin el amparo-de los suyos por el cambio,que les obligue la curación,de la tuberculosis. Yo os garantizo señores que bastará la más ligera in- dicación en cada pais de la América para que la mujer se aliste pre- surosa á enarbolar la bandera de la caridad, cooperando asi á vues- tra gran obra. Teniendo en cuenta las anteriores consideraciones, some- to á vuestra deliberación la declaración obligatoria de la tubercu- culosis en América y la formación de sanatorios sostenidos por el Estado; pues solo así se podrá llegar al pleno conocimiento del mal y á la oportuna aplicación terapéutica. Y no nos arredre las natu- rales dificultades de su aplicación: los resultados prácticos se deja- ran sentir en época más ó menos lejana, pero nuestros esfuerzos no quedarán estériles y habremos satisfecho una de nuestras aspiracio- nes profesionales y cumplido nuestro deber humanitario. Vil Necesidade de un convenio sanitario entre as Na^oes Americanas. Pelo Dr. A. Pacifico Pereyra (Brasil) Eincontestavel que os recentes progressos da hygiene, basados ñas nocoes modernas de parasitología e bacteriología e na va- liosa somma de tactos e conhecimentos novos registrados pela epi- demiología, asseguram os mais completos resultados na jugulapáo das epidemias e na defeza sanitaria das populapoe^ mas as conven- coes sanitarias e os regulamentos de hygiene em vigor na maioria dos paizes, especialmente na parte relativa á prophylaxia marítima, sao aínda deficientes e suas disposipoes nao obedecem á orientapáo scientiíica indicada pelas nopoes modernamente adquiridas sobre a etiología e modo de transmissáo das molestias, cuja propagapáo co- gitarn de impedir. E a deficiencia da prophylaxia marítima prescripta pelas con- venpóes e regulamentos sanitarios é sobre tudo notavel no que diz respeito a prophylaxia da febre amarella. A Convenpáo sanitaria de París de 1903, que revogou e alterou muitas disposipoes das convenpóes do Dresda e do Veneza, har- monisando-as com as nopóes modernas da sciencia sobre o modo de diffusáo da peste e sua prophylaxia, limitou-se, em relapáo á fe- bre amarella, a recomendar aos paizes interessados modificaren! seas regulamentos sanitarios de modo a pol-os de accordo com os datos actuaes da sciencia sobre o modo de transmissáo da febre amarella o sobre tudo quanto ao papel dos mosquitos como vehí- culos dos germens da molestia. A distribuicáo geographica do stegomyia fasciata indica preci- samente quaes os paizes directamente interessados na prophylaxia anti-amarellica, e entre esees acham-se todos os paizes americanos desde os Estados Unidos da America do Norte até a Republica Ar- gentina na costa oriental, e até o Chile na costa occidental. Todos estes paizes em que o stegomyia tem existencia perma- nente ou é susceptivel de pullular na estapáo quente, carecen de es- tabelcer entre si urna convenpáo especial de prophylaxia marítima para impedir a invasáo e diffusáo da febre amarella. A Convenpáo Sanitaria de París de 1911, foi firmada por qua- renta e duas napoes, cujas grande majoria náo se interessa directa- mente pela prophylaxia da febre amarella, por acharem se os res- pectivos paizes garantidos por sua situapáo geographica contra a 473 invasáo epidémica da molestia, e contem apena disposipoes vagas, insuficientes e inefíicazes para prevenir a importapáo e diffusáo da molestia nos paizes em que existe o stegomyia. Entretanto, esta Convenpáo insere em algums de seus artigos expressas recomemendapoes, que constituem prudente e saudavel aviso para que os paizes inderessados na questáo cuidem mais se- riamente de sua prophylaxia marítima. E assim que diz em seu artigo 40: «As embarcapoes costeiras formaráo objecto de um regimen es- pecial a estabelecer-se de commun accordo entre os paizes intere- ssados.» E o Artigo 41: «Os gobernos dos Estados ribeirintos do mes- mo mar podem, tendo em conta suas situapóes especiaes e para tor- nar mais eíficazes e menos penosa a applicapáo das medidas sanita- rias previstas pela convenpáo, concluir entre si accordos particula- res». No Brazil é facto averiguado que os navios que íazem a nave- gapáo de cabotagem entre os portos nacionaes recebem a vezes de localidades infectadas os mosquitos vectores do virus amarello e os transportam a outra localidade ou a embarcapoes outras que se a chem em sua visinhanpa na mesma ancoragem. Eu outros, navios completamente indemnes, a epidemia de- senvolve-se no aucoradour o tendo por origem a invasáo da embar- capáo por mosquitos procedentes do littoral infectado. No porto da Bahía tivemos em Fevereiro d'este anno o caso do noregueza Ketiy vinda directamente da Cardifí, com carrega- mento de carváo, e com urna tripolapáo de 17 homens depois de al- guns dias de estado no porto teve seis doentes de febre amarella dos quaes fallecerem tres, notando-se que a maioria dos atacados nao ha^viam descido á térra, onde grassava a molestia. Em junho de 1908 a barca italiana Sacro Cuore procedente do porto hespanhol da Torre Vieja, com 51 dias de viagem e depois de 43 dias de permanencia no porto da Bahía, teve a bordo oito doen- tes de febre amarella, dos quaes falleceram quatro. E bem conhecida a historia da terrivel epidemia do cruzador italiano Lombardia no Rio de Janeiro, em que foram atacadas du- zentas e quarenta pessoas. Sao aínda casos instructivos os do Ama María em Saint-Na- zaire em 1861, e do La France no mesmo porto em 1908, em que a epidemia maniíestou-se a bordo daquelle navio em onze casos com cinco obitos e transmitteu-se aínda ao paquete Loire, tundeado jun- to a esse no mesmo ancoradouro. Todos estes tactos e outros que poderiamos citar mostran en toda evidencia a propagapáo do contagio a bordo pelo mosquito in- fectado e a necessidade indiscutivel de attender a este factor epidé- mico ñas convenpces e regulamentos, em relapáo á classiíicapáo sanitaria dos navios e as consequentes medidas de prophylaxia maritima. Entretanto, a última Convenpáo Sanitaria Internacional de París, em 1911, nos artigos que tratam da classiíicapáo sanitaria dos navios conservou em relapáo a peste e ao cholera e applrcou tam- bem a febre amarella a mesma formula adoptada pela conferencia de Venezia em 1882 que no estado actual da sciencia náo define as- 474 condeces sanitarias reaes dos navios, neno visa as medidas prophy- lacticas que attingem os conhecidos agentes de transmissao da mo- lestia. Segundo a Convencao de París de 1911 (art. 21) e os regula- mentos sanitarios que nesta se baseiam:«E considerado como indem- ne o navio, embora procedente de um porto contaminado, que nao teve neno obito, nem caso da peste, de ch-ólera ou de febre amare- 11a abordo, quer antes da partida, quer durante a travessia de no momento da chegada. Esta classiíicanáo como se ve, nao cogita de saber si existe abordo do navio que considera, indemne, mosquito infectado do vi- rus amaril ou rato contaminado da peste, indaga somente dos casos humanos de molestia ou de obito, quando as nopoes scientificas já adquiridas sobre a evolupao e propagando da íebre amarella e da peste mostram que aqueles agentes transmissores da infecqao sao muito mais perigosos para a diífusao epidémica do que um ou mais deentes que possam existir a bordo. O roedor ou o insecto, infectados no porto de sahida pelos ger- mens da peste ou da febre amarella, poderao num navio conside- rado indemne pela convenqáo sanitaria e pelos aqíuaes regulamen- tos deprophylaxia marítima, transportar insidiosamente os ger- mens da molestia de um a outro porto,porque estes dois principaes factores de sua propagando nao sao tomados em considerando na classificanao sanitaria, que e o passaporte de entrada do navio para o aucoradouro e livre pratica onde todas as outras medidas pode- ráo ser tardías e ineíficazes para impedir a importando do mal. Expondo os factor novos que iam servir de base as discussoes na ultima Convennao sanitaria de París, Dr. Emilio Roux decla- rou que os trabalhos realisados nestes últimos oito annos con- íirmam plenamente as bellas descobertas da Commissao America- na, e que as medidas prophylacticas que ellas suggeriram tem sido tao eíficazes que podemos esperar de futuro a extinenao da maior parte dos focos desta affecnao. «A prophylaxia racional da febre amarella visa o homem re- servatorio do virus e o stegomyia agente de sua diífusao, No- paizes em que o stegomyia íasciata nao existe a febre amarella nuns ca tomou a forma epidémica, den logar a accidentes, como o que aínda recentemente se produziru em Saint-Nazaire,accidentes limi- tadosaos arredores inmediatos do local em que os stegomyias íoram occasíonalmente conservados». Como relator de Sub-commissáo es- pecial da prophylaxia da febre amarella, na alludida Conferencia de París, o Proí. Agramonte resumía as indicantes technicas em di- versas proposinoes, das quaes destacamos as seguintes: -«A febre amarella propaga-se pela transmináo de virus amaril do homem doente ao homem sao por intermedio do stegomyia ca- lo pus. -«Fora dos paizes em que se acha o stegomyia calopus a íe- breamarella nao é susceptiveí do se desenvolver em estado epidé- mico. -«Nos paizes de stegomyia a febre amarella nao pode desen- volverse em estado epidémico serao importada: 475 a) Pelas pessoas atacadas da febre amarella ou em periodo de incubagáo. b) Pelos stegomyias infectados. -«Os navios que frequentam os portos contaminados da febre amarella podem receber e transportar o stegomyia infectado. ---«Pode-se praticamente destruir os stegomyias a bordo de um navio por meio da sulphuragáo». Esta intuigáo clara e positiva que revelavam os illustres hy- gienistas, de formular o novo codigo de medidas preventivas de accordo com as nogoes modernamente adquiridas, nao se coaduna com a redacgáo dos artigos da Convengáo relativos á classificacáo .sanitaria dos navios, que é de importancia capital no servico de sau- de de um porto, ponderando se que o navio indemne é inmediata- mente admittido ao aucoradouro de visita e á livre pratica, e pode, no caso em que seja portador de stegomyias virulentos, infeccionar o porto e a cidade, antes que outras medidas regulamentares mais tardias sejam postas em execugáo. No Conselho superior de Hygie- ne de Franga, a proposito do caso de Saint-Nazaire, Thoinot Chan- temesse, Marchoux e Villejean criticaran! a classificacáo sanitaria dos navios adoptada pelo regulamento de hygiene em vigor, que é a mesma aindá acceita pela Convengáo de Paris. em desharmonia com osactuaes conhecimentos sobre o modo de propagagáo das mo- lestias. Simond, em seu recente Tratado da febre amarella («Patholo- giaExotica» de Grall e Claran) diz: «Os regulamentos em vigor em 1911 nao estao de accordo com as nogoes modernas sobre a propagagáo da molestia». * «Sabemos hoje que urna só condigáo é necesssaria e sufficiente para que um navio seja infectado: a presenca neste navio de stegomy- ias fasciatas portadores de virus. «Sabemos que estes mosquitos podem viver a bordo nos paies, nos poroes, nos camarotes, durante cerca de 30 dias, e até multipli- carse ahi algumas vezes. «Sabemos tambem que casos de febre amarella que evoluem a bordo nao sao fatalmente o resultado da iníecgáo do navio. Podem ser devidos a picadas em térra antes do embarque. Para que estes casos iníectem o navio no curso da viagem é de toda necesidade que este navio contenha stegomyias». «Fóra desta condigáo a visinhanga e o contacto do doente nao faráo correr nenhum perigo, nem aos passageiros,nem á tripolagáo. Se ao contrario existirem mosquitos da especie designada, aquelles destes insectos que conseguirem picar o doente tornar-se-ao agentes de transmissáo e o navio íicará infectado emquanto elles nao forem destruidos «Tendo-se em couta a duragáo em estado livre da vida do stegomyia fasciata adulto, duragáo que podemos avaliar, segun- do experiencias persoaes, no máximo de 30 a 35 días, excedidos so- mente em casos excepcionaes, deve-se considerar suspeito todo o navio que tocan num porto contaminado dentro de um prazo me- nor de 30 á 35 días. 476 O convenio sanitario sul-americano celebrado no Rio da Ja- neiro em Junho de 1904 establece una prophylaxia marítima que contem medidas tendentes a evitar a propapáo da molestia pelo mosquito, a que seriam de real vantagem se coherentemente practicadas. «Os navios que tocarem em portos contaminados ou suspeitos deverao tamar as necessarias precauqoes para evitar sejam invadidos pelos mosquitos de térra (art. 33). «Os navios que partirem de portos contaminados ou suspeito¿ una vez terminadas as operapoes de carga serao submetidos ao tratamedto j ñipado mais effícaz pela autoridade sanitaria para exter. minio dos mosquitos (art. 34). Estas providencias que devem ser temadas pelas embarpoes no porto contaminado antes da partida, conforme dispoe o citato convenio, sao burladas pela facilidade com que o art. 38 admite á libre practica os navios que nao as tenham exebutado. Diz o art. 38, letra B: «Os navios indemnes que nao tiverem tomado as precaupóes in- dicadas no art. 33 ou soífrido o tratamento prescripto no art. 34 se- ráo egualmente recebidos em libre practica, observando-se todas as prescripoes do oaragrapho antecedente (vigilancia sanitaria dos pasageiros e tripoiances) e procedendo-se antes da descarga ao ex- terminio dos mosquitos que possam couter». Deste modo o art. 38 nullifica o valor das medidas preventivas indicadasnos artigos 33 e 34, subtituindo-as pela applipáo o sero- din e quasi-sempre inefíicaz do exterminio dos mosquitos depoísda libre pratica, facilitando assim aos perniciosos insectos o desembar- que como os passageiros o suas bagagens ou otranspqrte paraoutra embarcapoes, que se achem em sua visihanpa no aucoradouro. Mais coherente com a doutrina americana aconvepáo do Was- hington, de 1905, considera suspeito,em relapáo á fiebreamarella, o navio que tenha permanecido con tal proximidade do litoral infecóio- nadaque a invasao de mosquitos nella tenha sido possivel; e considera indemne, mesmo quando procedente da porto contaminado,© navio que nao tenha tido a bordo nem fallecimientos nem casos de febre marella e nan se tenha approzimado do litoral infeccionado a urna distancia sufficiente para, a juizo das autoridades sanitarias, receber mosquitos. O convenio de Washington, como sevé, attenden á condipáo capital de prophylaxia, prescrevendo a exclusáo ou a extinepáo do vehículo animado da febre amarella a bordo dos navios de proceden- cia contaminada. A Convenpáo de Paris, em 1911, reinciden, porem, conservando al classificapáo sanitaria das convenpóes anteriores, em falta mjusti- ficavel, de referencia egualmente prophilaxia da peste Atruido a conferencia em que se inciau a alludida Convenpáo o Dr. Emilio Roux expondo os facios novos que serviriam de base ás discussoes salientou. en relepáo a peste os seguintes. «As experiencias pacientemente effectuadas nos Indias pela commisáo ingleza confirmaran até a evidencia o papel dos ratos e seus parasitas. Ellas nos ensinaram particularidades interesantes 477 sobre as modalidades da peste neste roedor e sobre as pulgas que ella hospeda». «As precrippbes da Convenpáo de 1903 estas de accordo com os trabalhos scientiíicos mais recentes; nao carecem de retoques impor- tantes. A destruido dos ratos a bordo dos navios continua pois a ser urna das medidas principaes contra a propagado da peste. A sub-commissáo,cujo relator íoi o Dr. Calmette, incumbida de estudar os tactos novos e dados scientiíicos mais recentes em re- lapáo a peste formulóse a prophylaxia respectiva ñas seguintes pro- posipoes: «O doente atacado de peste nao constitue um perigo se é i sol ado de modo que fique as abrigo de todos os insectos parasitos e sugadores (pul- gas, persevej os etc.) e se íorem tomadas todas as precaucoes para que as pessoas que devam aproximar-se deste sejam protegidas con- tra toda contaminapáo da pelle on das mucosas (principalmente das vias respiratorias) pelos bacillos pestosos disseminados pelos pro- ductos de expectoracáo on de excrepáo do doente.» «As pessoas que tenham estado em contacto com um doente nao apresentam nen- hum perigo se nao vihiculam parasitos picadores e sugadores (pulgas, persevajos, etc) «Numerosos tactos vieram attestar que as epidemias de pes- te observadas recentemente em diversas localidades, principalmen- te nos portos, tiberam por origem a introducqao de ratos pestosos pe- los navios. «O embarque de ratos pestosos a bordo de un navio constitue o prin- cipal perigo de propagaqao da peste. O inicio das epizotias de peste ñas ratos passa muitas vezes desappercebido. Todas as medidas tendentes a reduzir de modo permanente a populapáo murina a bordo dos navios e nos portos contaminados ou indemnes e tambem ñas localidades expostas as epidemias de peste, devens ser conside- radas como de natureza a por o mais efficaz obstáculo á diííusao da molestia.» Todas estas proposipóes visam especialmente o rato como o mais activo propagador da peste e contra elle derigem a nova pro- phylaxia. O Dr. Simond em sen recente Tratado sobre a peste commen- tando a modo de propagapáo da molestia por via maritima, diz: «Os estudos recentes tém permittido precisar os modos pelos quaes a peste é transportada a bordo dos navios. Ornáis ordinario e po assim dizer-o única é aínda o rato. «Sabe-se que este roedor e o hospede habitual das embarpbes; requentemcn teas duas especies Mus decumanus e Mus rattus ahi se encontram simultáneamente. «A presenta a bordo de casos humanos de peste é um epiphenomes no de mediocre importancia no ponto de vista de propagado. 5áo o- ratos pestosos que abandonam o navio que váo contaminar os portosde de saurga.^ Este accordo unánime dos hygienistas está a indicar-nos que na prophylaxia maritima da peste debe tér-se em considerapoe es- pecial o rato como o mais activo é constante propagador da moles- tia de sua diííusáo epidtmica. I Sanidad Militar y Raval Los olvidados del Campo de Batalla Empleo de perros sanitarios en la Guerra. LOS OLVIDADOS DEL CAMPO DE BATALLLA el Dr. Eduardo Verqne (de la ¿anidad Militar) Lia misión tan elevadamente humanitaria de buscar y recoger á los heridos en el campo de batalla, de suministrarles los soco- rros indispensables y de evacuarlos fuera del terreno de la lu- cha, que incumbe al Servicio de Sanidad durante las guerras, es un problema delicado y siempre rodeado, en realidad, de las mayores dificultades. A pesar de toda la actividad y todo el celo que puedan desplegar el personal médico, enfermeros y camilleros de los regimientos de las formaciones sanitarias (ambulancias,grupos de transporte y sec- ciones hospitalarias de campaña) se puede decir que siempre, en la práctica, son insuficientes los medios materiales para socorrer y transportar heridos que los progresos del armamento hacen cada vez más numerosos. Además, la exploración del terreno es,con la mayor frecuencia, peligrosa ó inoportuna durante la acción, imposible ó in- completa después del combate, cuando la obscuridad de la noche vie- ne á obstaculizar las rebuscas,insufiente ó muy difícil en el terreno accidentado ó de bosques, en regiones de matorrales ó de montañas en caso de lluvia ó de niebla y aún hay que decir en todos lostiempos y paises, sin excepción, desde que la táctica moderna impone como regla á los beligrantes extender al máximun los frentes de batalla, fraccionar las unidades en pequeños grupos múltiples, pegarse al suelo, disimularse constantemente detrás de los accidentes del te- rreno, las malezas, los abrigos naturales ó improvisados que pueden protegerlos contra las ráfagas de los proyectiles ú ocultar su presen- cia á los ojos del enemigo. 479 ¿Como podría encontrarse en tales condiciones á todos los que hayan sido heridos?. La cosa es materialmente imposible, asi se ha visto en particular en las canpañas más recientes del Transval y de Manchuria, y todcs los que han asistido á esas luchas heroicas están de acuerdo para afirmar: Io).-que un número importante de de esos combatientes seña- lados en las estadísticas de las guerras como «desaparecidos» son en realidad heridos no encontrados, «olvidados» que por no haber sido descubiertos con oportunidad han quedado para el resto de la cam- paña como inutilizados, perdidos, fugitivos ó desertores. 2°).--que un gran número de los «muertos» del campo de bata- lla son «heridos» que mueren por no haber sido socorridos, muertos en el abandono y la desesperación, después de sufrimientos, de an- gústias, de torturas físicas y morales que no se pueden evocar sin terror y sin piedad. Estas constataciones han tenido cuando menos por resultado por una parte, fijar mejor el rol y modo de acción de las formaciones sanitarias en el combate y por otra parte multiplicar los procedi- mientos de exploración del campo de batalla, de investigación y de descubrimiento de los heridos. En cuanto al primer punto.se sabe que la acción sanitaria sobre el frente de batalla debe consistir eñ la formación de una verdadera «cortina de socorros» ligada á las tro- pas, movible como ellas y constituida por los «puestos de curación» ó «nidos de heridos» multiplicados, muy cerca de las compañías ó bate- rías empeñadas, y en las que un médico ó un enfermero aislado, ayu- dado ó nó por dos camilleros, se limitará durante los momentos de calma á asegurar á los heridos un abrigo y los socorros extrictamen- te necesarios é indispensables. Para el segundo punto, se ha aprendido á hacer educación tácti- ca del personal de exploración del campo de batalla, á perfeccionar los medios reglamentarios de la exploración puestos á la disposi- ción de los camilleros, á hacer uso de los signos convencionales de llamada ó de silbido advertidores (silbato de identidad de Metig- non) etc. EMPLEO DE LOS PE-RROS PARA EL RECOJO DE HERIDOS Entre los medios de descubrimiento, no hay ninguno que me parezca llamado á rendir mas servicios, sobre todo en un país montañoso ó accidentado como el Perú, que el empleo de perros es- pecialmente adiestrados en buscar heridos; lo que me ha incita- do á atraer durante algunos instantes vuestra atención sobre esta cuestión tan interesante, tan útil y ya tan desarrollada en otras na- ciones del «perro sanitario». De antemano, será fácil preveer que el perro con su maravilloso instinto, su sumisión, su olfato incomparable, su ardor infatigable de rebusca, que el perro tan útil para la caza, la guarda ó la defensa 480 y desde cierto número de años ya empleado como perro de guerra 6 de policia(perro centinela, perro estafeta, perro pistero ) podía convertirse por el adiestramiento en un maravilloso buscador «cazador de heridos»,un auxiliar precioso para el servicio de sanidad y en particular de los camilleros,sea para descubrir álos heridos disi- mulados detrás de los matorrales y enterrados en abrigos insospe- chados, sea para buscarlos en caso de mal tiempo, de lluvia y de ne- blina ó también en la obscuridad y sobre todo cuando la vecindad inmediata del enemigo proscribe el empleo de todo foco luminoso, aunque fuera invisible. El Teniente Johannes relata que durante la guerra Anglo- boer perros de pastores escoceses ó «colley» han salvado la vida á centenares de heridos. Pero al pintor animalista alemán Bugartz es á quien corresponde el mérito de haber hecho, hace más de veinte años, los primeros ensayos de adiestramiento en ese sentido, y á las sociedades de socorros á los heridos de Alemania el dé haber hecho adoptar el «perro sanitario» por primera vez en este país. En 1893 Bungartz fundaba el «Club del perro sanitario alemán» (deutsher verein fun Sanitatshund) y creaba en Oberldollendorf la primera es- tación experimental de crianza y de educación . Los resultados obte- nidos fueron tan satisfactorios que otras experiencias tuvieron lu- gar, alentadas por la aprobación imperial, que las «estaciones de pe- rros sanitarios» se multiplicaron (Lehte Dortmund, Munster etc.) y que hoy todas las sociedades alemanas de socorros á los heridos re- ciben perros adiestrados que en caso de movilización serían inme- diatamente repartidos en cada cuerpo de ejército. Los perros em- pleados sondes «airedales-teniers» de origen inglés y sobre todo los «perros de pastor alemanes» y Spitz, muy propagados en Alemania, muy inteligentes, muy resistentes, muy rústicos, de oido y de olfa- to muy desarrollados, vigilantes y buscadores infatigables, suaves y de adiestramiento más fácil que los precedentes. Estos perros han sido probados primero en los campos de bata- lla de Manchuria,donde tres perros enviados á los Rusos por el Club de Sanitatshund» alemán han permitido en diversas circunstancias y particularmente en la batalla de Chalo salvar la vida á un nú- mero importante de heridos que no habían podido encontrar los ca- milleros; después del curso de la guerra Alemana contra los Herre- ros en un país donde la abundancia de la vegetación y las grandes yerbas hacían muy difícil la busca de los heridos. Actualmente y después de numerosos ensayos hechos en diver- sas partes, Bélgica, Suecia, Austria, Italia, Rusia, Inglaterra, Ho- landa, Francia, se han creado clubs y estaciones análogas á los de Alemania y por cuyo funcionamiento se interesan muy especialmen- te las sociedades de socorros de la Cruz Roja. No creo que ningún perro sanitario haya sido enviado de Fran- cia áMarruecos por una ú otra délas Sociedades de la Cruz Roja que han ofrecido sus serviciosá nuestras tropas desembarazadas, pero si que el Mayor Richardson, Director General de los servicios de la Policía de Londres, había pedido y obtenido del Gobierno espa- ñol autorización para venir á Marruecos á cooperar con sus «Blood Laúd» á la rebusca délos heridos desaparecidos del cuerpo expe- 481 dicionario español. No tengo conocimiento de que hayan sido publi- cados los resultados desús experiencias pero no me sorprendería que hubieran sido poco satisfactorios en razón de las condiciones desfa- vorables de la temperatura y del suelo ardiente de Africa,sobre todo para animales trasplantados de Europa. Y si señalo.de paso.este hecho es porque veo allí una enseñanza: la necesidad para cada país de emplear de preferencia perros indí- genas ó por lo menos perfectamente aclimatados. Hablando solamente de lo que conozco y de lo que he visto per- sonalmente,puedo deciros que en Francia el estudio de la utilización en tiempo de guerra de perros de ambulancia ó perros sanitarios se prosigue metódicamente desde hacen varios años: merced á los per- severantes esfuerzos y á las sugestivas demostraciones hechas por algunos oficiales y médicos militares del ejército activo y de la re- serva en el curso de las maniobras y ejercicios de instrucción del Ser- vicio de Sanidad (Cap. Tolet, Médicos Mayores Bichelonnes Rud- ler, Castaing), merced al concurso financiero de las sociedades de socorros á los heridos militares de la Cruz Roja, merced por fin á la aceptación y al apoyo oficial del Gobierno, una sociedad se fundaba en Francia en 1908 con el nombre de aSocieté Nationale du Chien Sa- nitaire» bajo la presidencia honoraria del Ministro de la Guerra, una sociedad que se abrogaba la misión de desarrollar el gusto por la crianza ydeayudar al adiestramiento de los perros sanitarios.Poco tiempo después se creaban dos estaciones de crianza ó «perros sa- nitarios» una en los alrededores de París, en Fontainebleau, y otra recientemente en Lyon.Hay otras estaciones en proyecto en Burdeos, Nancy, Limoges, etc.: es de presumir que,dentro de poco, Francia poseerá un verdadero acuerpo de perros de ambulancia» perfectamen- te adiestrados é instruidos en sus obligaciones sanitarias. Además, cada año se organizan concursos de perros sanitarios por los cuales se pueden apreciar los resultados obtenidos y presagiar los benefi- cios que se debe esperar de ellos para la obra del descubrimiento y de la salvación de nuestros heridos en las guerras futuras. En qué consiste el método de instrucción y de adiestramiento de estos auxiliares?Es 1c que voy á desarrollar dentro de un instante Antes se plantea una cuestión previa á la que responderé primero: ¿Hay una raza espedial de perros sanitarios? ¿Son todos los perros suceptibles de recibir esa educación, ó,al contrario, es menester es- coger á los que presentan ciertas aptitudes naturales, y cuáles son esas aptitudes?. Según las numerosas experiencias hechas en Francia, según en- sayos de adiestramiento en perros de todas razas y de toda catego- ría-perros de pastor, de montaña, de caza, dedujo, etc.-se puede establecer como principio las reglas generales siguientes: Io.-Los dogos alemanes ó franceses (dogos de Burdeos), los «Conledognes» y los daneses» tienen un olfato insuficiente y un carác- ter demasiado indócil para poder ser adiestrado. 2°.--Los perros de montaña franceses (San Bernard, perro de los Pirineos, etc) no ofrecen, en general, toda la resistencia requeri- da para ser empleados en el Ejército como perros sanitarios. 482 3o.-Con exclusión de los setters,demasiado delicados y temero- sos, los perros de caza de toda categoría (griffons, braques, pointers, etc.) se prestan perfectamente al adiestramiento y podrían ser em- pleados en el ejército, con una condición sin embargo, que no aban- donen la rebusca del hombre por la de caza (lo que se puede obtener por un adiestramiento perfecto) Ese sería pues un excelente medio para utilizar los malos perros de caza. 4o.-Siempre entre la categoría de los «perros de pastor» se en- contrarán todas las cualidades requeridas para hacer buenos perros sanitarios. Los «berges franpais» son por lo mismo, tan aptos como los «berges allemands» «bergers sardes» ó «bergers lapons» ó que los «colleys» escoceses, y la «raza» no desempeña sino un rol completamente secundario. Como dice el Dr. Granjux no hay «raza necesaria» sino «cualidades necesarias» en particular el olfa- to, la suavidad, la robustez y la docilidad. Y en la'práctica, según la opinión de un especialista muy autorizado en la materia, el Médico Mayor Rudler «Todo perro de talla y de inteligen- cia medianas, resistente y rústico y que tenga un poco de olfato pue- de ser un excelente perro sanitario» y lo ha probado presentando en concurso un vulgar perro mastín de chácara admirablemente bien adiestrado en menos de tres meses. Esta observación es de im- portancia bajo el punto de vista práctico y económico déla cues- tión. Haré solamente algunas reservas respecto al pelo, siendo los perros de pelos largos de un cuidado difícil, por el contrario es cierto que son más resistentes en las regiones frías. Una observación más importante concierne al sexo del animal: los perros deben ser en principio preferidos á las perras que son menos resistentes, menos aprovechables en todas las circunstancias y por consiguiente me- nos aptas que el macho para suministrar un servicio regular. ADIESTRAMIENTO DEL PERRO SANITARIO Paso ahora á la interesante cuestión del «adiestramiento del pe- rro sanitario». Este adiestramiento consiste en enseñarle: Io.-A explorar metódicamente el terreno y encontrar con ra- pidez á los heridos (reales ó simulados) mejor disimulados. 2o.-A prevenir que han descubierto á dichos heridos sea la- drando (perros ladradores) sea trayendo á les que los han enviado en exploración un objeto cualquiera perteneciente al herido (perros traedores). 3o.-Para los perros traedores, á conducir y arrastrar á su amo cerca del herido sea directamente,sea mejor después de que se les ha puesto el lazo. Como se vé, hay una analogía completa éntre estos diversos ac- tos y los que ejecuta instintivamente el animal en la caza, y el adies- tramiento del perro sanitario no es en suma sino la copia de la natu- 483 raleza con perfeccionamiento y adaptación á un objetivo más no- ble, más útil y más generoso. El procedimiento del «perro ladrador» ó procedimiento alemán tiene el inconveniente de necesitar cierta proximidad de los camille- ros que á gran distancia no oirían las llamadas del perro; además és- tas pueden ser penosas para el herido y sobre todo molestas para el comando cuando está próximo el enemigo. El segundo procedimiento es el más empleado en Francia, al menos para las rebuscas efectuadas durante el día; el perro es acos- tumbrado á traer una pieza cualquiera del equipo del herido (pa- ñuelo, cinturón, kepí). Se dirige á este procedimiento el reproche de que un herido desvanecido por ejemplo estará en la imposibilidad de dar al perro el objeto revelador de su presencia y que este puede ser inducido á traer un objeto cualquiera encontrado en el terreno no re- velador de la presencia efectiva de un herido. • Los dos procedimientos pueden además ser combinados en el mismo animal para satisfacer todas las necesidades de la guerra, j como lo había hecho el Capitán Tolet con su famosa perra «Ne- lley». El adiestramiento exige mucha suavidad y paciencia al mismo tiempo que firmeza. No exige más que algunos meses, á lo más un año, y puede comenzar yá á la edad de seis meses. En cuanto á los detalles del método de adiestramiento, se refe- rirán, en particular, á los puntos siguientes: a).-Adiestramiento preliminar. Io.-Desarrollar en los futu- ros perros sanitarios el hábito deja obediencia absoluta, con obliga- ción perenne de: Segu.ir á su amo sin lazo... , Responder-inmediatamente á la llamada Echarse á la voz. 2o.-Adiestrar al animal en el «traído» por ejercicios progresi- vos: objetos conocidos, después desconocidos, después arrojado^ á distancias cada vez mayores, después ocultos y cada vez mas ■ ^simulados. Para los perros ladradores se exige el ladrido á la vez. , - •< - ■ Este adiestramiento preliminar permite ya reconocer á los pe- rros que presentan disposiciones naturales y la aptitud al adiestra- miento especial, de «perro sanitario». b).-Adiestramientp.especial. 3o.-Reconocer un maniquí figu- rando á un herido; después á un herido (real ó ficticio) señalar á este herido sea por la voz, sea trayendo lo que al principio el simili- herido le presentará y que más tarde se acostumbrará á tomar el mismo (en Fontainebleau los perros de la Sociedad Nacional fran- cesa están habituados á tomar el pañuelo). 4o.-Explorar metódicamente el terreno determinado por el procedimiento conocido en la cabeza bajo el nombre de «ventear». El perro debe «buscar» y no «pistar», es decir, recorrer, registrar el te- rreno como lo hace en la caza y para ellos es preciso acostumbrar bien al perro á descubrir, á buscar sin que pueda ser guiado por la pis- ta délos simili-heridos. Se admite que en un país medianamente ac- cidentado y. descubierto un perro sanitario .para desempeñar conve,- 484 nientemente su rol no debe explorar una extensión de terreno supe- rior á más ó menos medio kilómetro cuadrado. Cuando el perro conozca perfectamente su rol de día, se le hará repetir en la obscuridad de la tarde y después en plena noche. DOTACION DEL EJERCITO EN PERROS SANITARIOS Para terminar por fin, indicaré los medios preconizados en Francia,(como en Alemania) para dotar al ejército de lo perros sani- tarios de que tenga necesidad. Cuales son los elementos que deben en la movilización poseer perros sanitarios?. ¿El ejército debe adies- trar el mismo sus á perros?. En Francia el comando militar no ha sido jamás favorable á la incorporación de los perros sanitarios en los servicios del ejército cualquiera que sea el rol que se haya querido hacerles desempeñar y se debe admitir en efecto que en principio, no e^ preciso por lo acce- sorio, desviar esos servicios del objeto esencial á que están destina- dos. Sin embargo,una excepción feliz y digna de ser señalada se ha hecho en favor del servicio de sanidad al que han sido confiados el uso y la dirección de la perrera sanitaria de Fontainebleau, destina- da á servir de modelo y por decirlo así,de escuela general para la for- mación de los instructores tanto como de los alumnos. Pero se ha admitido que para el resto correspondía á la Cruz Roja ayudar al servicie de sanidad. Las sociedades de socorros á los heridos lo han comprendido además perfectamente y han asumido la tarea de reclutar, criar y adiestrar y cuidar en número suficiente los perros necesarios para repartirlos en el momento de las moviliza- ciones entre las formaciones del Servicio de Sanidad y en particular entre las ambulancias ó entre los grupos de camilleros para colabo- rar, agregándose el olfato instintivo del perro al trabajo racional del hombre en esa tarea difícil del recojo y rebusca que corresponden al servicio sanitario, después de la batalla. Para esas sociedades en todos los países es esa una obra fecun- da y útil que emprender; es también deber para los que tie- nen la responsabilidad del porvenir, favorecer la difusión y la apli- cación de todos los medios de asistencia y de alivio que el progreso no cesa de oponer -por una oportuna é indispensable compensa- ción- á los instrumentos de guerra y de destrucción sin cesar más perfeccionados. Me parece que en los pueblos Sud-Americanos,particularmente en el Perú, las condiciones del suelo, de clima, de población de orga- nización militar, etc. necesitan mas todavía que en los países de Eu- ropa la ayuda del perro en todas las circunstancias de empleo de los servicios sanitarios en la guerra. En Francia y Alemania son oficiales de la reserva ó del activo (en general habitantes de las guarniciones alejadas de las grandes ciudades ó que pasan largos periodos en el campo) y también miem* 485 bros de las sociedades de la Cruz Roja, los que han organizado la obra nación?! del perro sanitario.Pero son médicos militares quienes han sido los más ardientes campeones y defensores de esta obra en sus comienzos y es eso lo que ha incitado á tratar en una reunión de médicos y en la sección de Sanidad Militar, esta cuestión que talvez parezca salir algo del dominio de la higiene militar, pero muy mere- cedora á mi juicio de vuestra atención y de ser realizada en Sud América. Se encontrarán indudablemente en cada una de las nacio- nalidades, tan brillantemente aquí representadas,algunos jóvenes entusiástas para implantar en sus paises esta obra humanitaria, y me alegraría muchísimo si pudiera arraigar entre vosotros algunas de estas mis convicciones. 11 ' Las aguas minerales desde el punto de vista de la higiene. el Dr. Víctor Delfino (de Buenos Aires) Problema complejo, si los hay, es el del agua de bebida.-Nin- guno como él, ha motivado de parte de los higienistas y médicos, opiniones más contradictorias, por la cual, y en atención á los crite- rios decididamente errados que imperan actualmente, estamos to- davía lejos de resolverlo; circunstancia que me ha impulsado á traer ante esta ilustre Asamblea algunas reflexiones sobre este importan- tísimo punto de «ingesta» que, quizás puedan servir para que nos orientemos en medio de la nébula de ciertos errores y demasías, que parecen haber tomado carta de naturaleza en los dominios de la moderna higiene. A la pregunta: ¿Que se debe hacer? responde terminantemente la higiene,que para apagar la sed'se debe beber «agua pura » -En efecto, los higienistas de todos los tiempos, y,antes que ellos,el hom- bre primitivo y la sociedad humana en su infancia, no debieron co- nocer otra bebida habitual que el agua.-Solo después, cuando el hombre hubo de crearse peligrosas fruicciones, excitar el estro y exaltar la enfermiza fantasía, aparecieron las bebidas fermentadas, los alcohólicos, que vienen á ser como la degeneración de las bebi- das naturales, del agua pura, salubérrima. No vamos á detenernos aquí á describir la sensación de la sed ni á indicar el papel tan importante que desempeña el agua en la alimentación, proveyendo admirablemente á los intercambios vi- tales y eliminando los productos tóxicos de la desasimilación, sino que nos limitaremos simplemente á indicar cual es el «agua mas hi- giénica», es decir, el agua que más conviene para que se cumplan per- fectamente las funciones fisiológicas de nuestro organismo. Desde el punto de vista higiénico, el agua se divide en salina, dulce y mineral. Solamente nos interesa la segunda, siendo las otras dos agenas á los regímenes alimenticios normales. 487 En cuanto al agua dulce ó potable, todo el mundo conoce las condiciones que debe reunir para poder emplearse en los usos do- mésticos, á saber: l.° Escasa mineralización, es decir, menos de 50. centigramos^ de residuo fijo por litro; 2.° Ausencia de materias orgánicas é impurezas bacteriológi- cas. Como estas condiciones son difíciles de llenar en algunas loca- lidades, sea porque faltan aguas potables ó por estar éstas contami- nadas, el vulgo y aún las personas ilustradas, recurren á las «aguas minerales», suponiendo ingenuamente que éstas pueden reempla- zar á aquellas, sin menoscabo para la salud, sino más bien, con po- sitivos beneficios para la misma. No puede darse más evidente absurdo: «las aguas minerales, no son aguas de mesa», por no ser potables; en primer término, á causa de su excesiva mineralización, que alcanza por lo común á más de un gramo y llega fácilmente á cinco y más,como resulta de los análisis químicos oficiales de las aguas más en boga, apuntadas en el cuadro siguiente: NOMBRE DEL AGUA CANTID. DE SALES POR LITRO Apollinaris. grs 2.201 Contrexeville 2.610 Krondorff 2.473 Lerez. (Monte Perreiro). 2.683 Mondariz 2.964 San Pellegrino 9 9 1.301 Vals. (Saint-Jean). « « 2.576 Vals (Vivaraise). « « 5.358 Vichy. (Celestins). 9 9 5.103 Vichy (Grand Grille). y y 4.883 Vichy (Hospital). 9 9 5.183 Agréguese además, que la mayoría de las aguas minerales, con- tienen también cantidades notables de sales calcáreas, sobre todo de bicarbonato y sulfato de calcio, como se puede ver en la tabla que va á continuación: Nombre del agua Bicarbonato de calcio Por li Sulfato de calcio tro Total Bracea .... grs 0.2681 grs 0.1777 grs 0.4458 Evians les Bains.. . .. .. „ 0.2822 r Krondorf „ 0.7066 , - Nocera Umbra „ 0.3164 - -- San Pellegrino , 0.2329 „ 0.4260 0.6609 Vals „ 0.5230 >, í - • 488 Ahora bien, el ilustre químico Armand Gautier, autoridad in- sospechable en materia de aguas, estima que el uso habitual de las aguas minerales en la mesa, no puede aconsejarse, precisamente porque las sales de calcio que contienen en cantidad demasiado grande, fatigan los riñones y pueden producir litiásis oxálica ó fos- fática en las personas predispuestas. El Dr. Imbeaux, á su vez, en su excelente tésis, abunda en los mismos conceptos y estima que el abuso de las aguas minerales comportando la ingestión de un exce- so nocivo de bicarbonato y sulfato de calcio, favorece la irritación renal, la piedra, los cálculos, las incrustaciones calcáreas, los depósi- tos tofáceos, etc. todo lo cual nos indica que «las aguas minerales deben usarse ccmo medicamento y nunca como aguas de mesa». Y su empleo es tanto más de temer en algunos enfermos, especialmen- te en los diabético, en quienes no solo el cloruro de sodio es capaz de determinar trastornos en los cambios osmóticos, modificando la concentración molecular de los humores-pese al gran papel que parecen desempeñar en la formación de los demáse, los fenómenos de hidroaalbasia-, sino también otras muchas sales, según resulta de las recientes investigaciones de M. Achard. La Terapéutica debe ser también reservada con el empleo de las llamadas curas de aguas minerales, por contener estas elementos activos, que si bien su acción aparece más ó menos disimula, por haber perdido la energía iónica que tenían en el momento de alum- brar del venero, pueden á la larga, ocasionar verdaderos trastornos funcionales calculosis renal, vesical, irritación renal, etc. agravan- do ciertos procesos distróficos, como el reumatismo, la gota, el ar- tritismo, etc. Tal disociación de los electrólitos supone una activi- dad energética tan considerable, regulada por las caídas de poten- cial y recomposición del mismo, que sucesivamente se producen por la relación entre los electrólitcs minerales y los coloides del or- ganismo (Rodríguez Pinilla), que algunas enfermedades de ori- gen medicamentoso como ciertas dispepsias, son imputadas por dis- tinguidísimos clínicos y entre otros por el ilustre Alberto Robín, de París, al abuso de las aguas minerales, llamadas de mesa. (1) Más, para defender el empleo intempestivo de las aguas mine- rales y activar su circulación y consumo, se ha recurrido a la radio- actividad de las mismas. Pero la radioactividad de las aguas minera- les, en la inmensa mayoría de los casos, es inducida, lo que equivale á decir, pasajera, prestada, y las sales de radio que pudieran estar contenidas en solución, se disipan en breve bajo la forma de gases raros, según las averiguaciones de P. Curie, Laborde y Ch Mou- reu. De donde resulta que la radioactividad y las aguas que la po- seen, son Unicamente activas al pie de la fuente, empezando a morir desde que salen del criadero, hasta convertirse en cadáveres de agua según la gráfica expresión de nuestro eminente amigo el profesor Velázquez de Castro, de Granada. (2) (1). Véase: Alberl Robín. Trallé de Thérapeulique Platique. Tomo II. Pag. ,154. París. Vigot Freres. 1913, (2) Dr. Salvador Velazquez de Castro. Estado actual de la cuestión del radio dé'Ter'cn péuticie. Granada 1912. 489 En efecto, la mayoría de las substancias radioactivas conte- nidas en las aguas minerales, son gaseosas disueltas y rara vez sóli- das-las únicas que podrían perdurar al aire libre-, desapareciendo la emanación radica, expontáneamente aún en las botellas, al cabo de cuatro ó cinco semanas, de acuerdo con la ley exponencial de P. Curie. Más aún, cuando se pierden en muchísimos casos los efec- tos radioactivos de las aguas en el balneario mismo, por ser defec- tuosa la conservación de la emanación en el líquido, hasta llegar al enfermo, que no será con las aguas que nos llegan en botellas y des- pués de un embotellado de meses y aún de años?.- No solo se habrá disipado entonces la emanación rádica, si que también se habrán perdido por completo las propiedades catalizadoras del agua, modi- ficándose profundamente la extructura físico-química del líquido, hasta perder el líquido vivo de otrora las propiedades especialísi- mas á cuyo conjunto era de imputar el «quid divinum» de su virtud! Nuestro eminente amigo, el Profesor Mario Bertolotti, de Turin, que ha demostrado mediante experimentos concluyentes, la realidad de las propiedades diatérmicas de la emanación rádica, ne- gadas por His y su escuela, dice al respecto: «Parece que la radio- actividad de las aguas y de los lodos es debida la mayoría de las ve- ces, si no siempre, nó á la presencia de la substancia radioactiva en el líquido ó en el lodo, sino al manantial de donde ellos proceden. Lodos y aguas, contienen solamente emanación, que se destruye si- guiendo una curva establecida por los físicos. Transportados, no re- sultan radioactivos. Esta destrucción llega á ser tan rápida, que un baño pierde toda su radio-actividad antes que el enfermo salga del mismo.» «Si el lodo y el agua mineral obran directamente por la emana- ción sobre el enfermo, resultarán inactivos una vez trasportados. Quizás en esos usos sea posible reintegrarles, como ha intentado M. Jaboin, añadiéndoles una cantidad de radio dosificada de modo constante en un recipiente cerrado, la radiactividad primitiva. Pe- ro, en general, las aguas están bien muertas y no puedem ser reacti- vadas». «La radioactividad obra entonces, nó directamente sobre el en- fermo, sino sobre la misma agua para mantener su equilibrio físico- químico. Destruida la emanación, se rompe este equilibrio; tienen lugar precipitaciones salinas y el agua pierde definitivamente sus propiedades terapéuticas.» «He aquí una explicación de la ineficacia de ciertas aguas ter- males empleadas á domicilio». (1) Actualmente, los higienistas han emprendido una lucha nobilí- sima contra el alcoholismo y otras perversiones de los humanos (1) Prof. Mario Bertclotli. La Radioactividad. Memoria presentada al VI Congre- so Internacional de Electrologia y Radiología Generales y Médicas. Praga. 3-9 Octulne. 1912. in »La Semana Médica», de Buenos Aires. Febrero 20 de 1913. pag. 469-482, 490 apetitos; y paralelamente, se ha iniciado, por iniciativa nuestra, en diversos países de habla castellano, una reacción saludable contra esa furia colectiva de beber aguas salinas, mineralizadas. Es que vá ganando terreno el principio de que las «aguas minerales solo pueden emplearse como medicina, en ciertos determinados casos, pero nunca en sustitución del agua potable»: y esto es tan cierto, que los mismos comerciantes de algunas aguas minerales, hacen resaltar como una calidad esencial de las mismas, en contraposición con otras si- milares, su ténue mineralización! Los benéficos efectos de una agua sobre el organismo, dependen esencialmente de la pureza a beneficio de la cual puede efectuar co- mo un lavado intra-orgánico, lavado «intus», complementario y aca- so más importante, que el lavado «extra», sobre el cual están de acuerdo todos los higienistas. Tal opinión, emitida ya en 1867 por el Progf. Scalzi, y sostenida modernamente por el Prof. Carlos Co- lombo, de la Universidad de Roma, en una doctísima memoria (1) debe servirnos de guía en la elección de las aguas por emplearse en la alimentación. En efecto, un agua débilmente mineralizada, que se acerque al agua destilada, inducirá en los fenómenos del cambio orgánico, acciones diversas cuya importancia no podemos descono- cer, por aumentar los cambios azoados del organismo, ejerciendo al propio tiempo una estimulación celular que favorezca la elimina- ción de los detritus elaborados durante el proceso vital, y especial- mente del ácido úrico. Las aguas minerales, no pueden en nuestro sentir, sustituirse a una agua potable que llene las condiciones indi- cadas ni consumirse habitualmente como aguas de mesa1 por con- trariar abiertamente á los mandatos de la higiene!. En vista de lo cual y dado el considerable abuso que de las aguas minerales se hace en todos los países pedimos del Honorable Congreso la sanción de los siguientes votos; Io. En atención a los perjuicios que el uso de las aguas minerales aporta al organismo sería de desear que su consumo se circunscribiera en lo posible a los casos en que su empleo está indicado por la Tera- péutica: proscribiéndoselas absolutamente como aguas de mesa: y 2o. Siendo dado que muchas personas recurren á ellas como ne- dio profiláctico de las enfermedadesde origen hídrico en los lugares en que se carece de agua potable el Congreso estima que el agua mas higié- nica es aquella que más se acerca al agua destilada sin desconocer la utilidad de que contenga una pequeña cantidad de sales para subvenir al equilibrio osmótico; normal de los humores. (1) In torno al mecanismo d'azlonc delle acque oligometalliche esegnatamente acquadi Fingid nella diatesi úrica. Estratto dall «Archivo di Formacologia speri- le» Vol. V.-I-II. 1906. 491 BIBLIOGRAFIA Víctor Delfino.-La higiene y las aguas minerales, in «Gaceta Medica del Sur de Es paña». Año XXX. N.° 696-20. Mayo. 1912. Las aguas minerales y la salud.- in «Gaceta Médica del Sur Espa- ña». Año XXX. N.° 704. 20. Septbre. 1912. „ El problema del agua potable, in »La semana Máédica», de Buenos Aires. Año XIX. N.° 6. 1912. s, Los microbios del agua potable. »La semana Médica». Año XIX N.° 16. 1912. „ ? Debemos confiar en los filtros para precabernos de la fiebre tifoidea »La Semana Médica». Año XIX. N.° 17. 1912. ,, Las aguas minerales artificiales y el agua de Seltz.-»La Semana Médica». Año. XIX N.° 18. 1912. „ Apreciadión del agua según las ideas modernas. »La Semana Médi- ca»-, Año XIX. N.° 23.- 1912. Concepto higiénico de las aguas minerales La supuesta radioacti- vidad de dichas aguas. »La Semana Médica». Año XIX. N.° 39- 1912. ,, ?Que se debe beber?.- »La Semana Médica». Año. 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Os maus libros de Baixo do ponto de visa. Pelo Dr. Neves da Rocha. Os olhos sao o instrumento mais precioso que o alumno de es- cola possue para adquirir sua instrucpáo. Elles estáo sujeitos a múl- tiplos perigos, infecpóes numerosas, accidentes occasionados pelas pennas e pelas reguas, pela fadiga,perturbares viáuaes, myopia,etc. A hygiene escolar tem por fim ensinar aos escolares como é po- ssivel evitar estas affecpóes escolares. Entre as mais frequentes de- vemos mencionar a myopia, cuja percentagem é muito grande. Está hoje demonstrado que a myopia escolar é devida a terem os alumnos os livros muito perto dos olhos. Esta visáo approximada é determinada pela má illuminapáo, pelo mobiliario defeituoso, pe- los caracteres illegiveis dos livros e pelo habito dos alumnos de in- clinarem-se muito sobre os livros e os cadernos. Pretendemos estudar sómente um destes factores: o livro. Com o fim de evitar a myopia, assim como os phenomenos de asthenopia muscular e accomodativa, as quaes sao produzidas pela leitura, é logico preconisar o remedio heroico por excedencia: a sup- pressáo do livro. E inútil insistir-se sobre esta medida radical, que é inapplica- vel, porque o ensino nao pode dispensar o uso do livro. Devemos, entretanto, aconselhar aos professores restringirem em suas classes longos dictados e leituras e substituil-os, o mais que puderem, pelo ensino oral. Este, além das numerosas vantagens di- dácticas, permitte aos olhos dirigirem-se para lomge e repousarem- se assim dos esforpos de accomodapáo exigidos pela leitura e pela es- cripta. O professor Truc, em sua recente obra sobre hygiene ocular, diz constituirem os dictados nao sómente urna perda de tempo para a escola más ainda urna verdadeira fadiga visual para o alumno. E preciso que os livros empregados possuam qualidades taes que os meninos possam tel-os sem nenhuma difficuldadeáuma dis- tancia de 35 centimetros e que ñas cartas muraes os nomes possam ser lidos á distancia de 4 metros. Em taes condipóes, as perturbapóes oculares da nutripáo e do crescimento, produzidas por urna visáo muito approximada, nao se passam no apparelho visual e as creanpas nao devem receiar o dessenvolvimento da myopia. 493 Todo livro bom, debaixo do ponto de vista da visáo, deve pos- suir um determinado numero de qualidades no que diz respeito aos typos de impressáo, ás linhas e ao papel. Typos-Os differentes autores que se tém occupado desta questáo, aconselham o emprego dos typos de corpo 8, intrelinhado de um ponto e que nao tenham mais de sete letras no centímetro quadrado; o professor Truc aconselha o ponto 9 como a grandeza mínima para os typos de imprensa para os livros escolares. O typo 8 tem 32 millimetro de altura e 25 millimetros de espessura (Om. 0.25 esp.) A forma quadrada.táo larga como alta,é preferivel á for- ma alongada. As entrelinhas devem estar em relaqáo com a grossu- ra das letras; sao na media de 2, 5 millimetros. Pode-se admittir como typo commum o «pequeño romano», que aproveita seis letras e meia por centimetro. Todo livro que, collocado verticalmente, nao puder ser lido, illuminado por urna vela collocada á distancia de um metro, á dis- tancia de 80 centímetros por vista boa, deve ser rejeitado para uso do ensino das créanlas. Os typos gothicos allemáes tornam a leitura difficil; por isso estáo pouco empregados e vemos actualmente os proprios livros allemáes serem publicados com typos latinos. A maioria dos diccionarios, com o fim de condensar muito tex- to em pouco espapo, empregam typos inteiramente condemnaveis. Embora nao sejam estes textos lidos de urna maneira corrente, os caracteres empregados sao táo pequeños, que a vista em pouco tem- po está fatigada e turva-se. Devemos tambem muito insistir com os editores, para que nao publiquem diccionarios táo defeituosos de- baixo de ponto de vista da lisibilidade. Certamente estes editores faráo objecjoes á noss maneira de pensar; nós, pórem, temos o de- ver de fazer-lhes ver os inconvenientes dos livros mal impressos, que uiuito prejudicam a vista. Geralmente sáo bons typos actualmente empregados na impre- ssáo dos livros classicos; sáo raras as excepjoes. E, portanto, fácil eliminar os livros que náo correspondem ás necessidades de urna boa lisibilidade. Se o texto é em geral feito em bons typos,náo acon- tece o mesmo com as notas na parte inferior das paginas; seus typos sáo quasi sempre mui pequeños. Convem que os typos das notas tenham as mesmas dimensoes que as do texto. Os livreiros diráo que empregam dimensoes de legtras differen- tes, afim de que o leitor distinga fácilmente o que é o texto e o que é a nota; distinga em urna palavra, o que é accessorio do que é prin- cipal. Náo é, porém, razáo que justifique o emprego de typos que prejudiquem a vista. Um simples trajo entre o trecho e as notas seria sufficiente pa- ra estabelecer a distincjáo. Linhas.- As linhas náo devem ser muito curtas, para náo exaggerar a rapidez dos movimentos do globo ocular; náo devem ser muito longas, para evitar a fadiga dos olhos, devida á exaggera- qáo dos movimentos lateraes dos olhos e para evitar os movimentos da cabeja. 494 O comprimento das linhas nao deve passar de 8 a 10 centíme- tros. Quando se emprega o formato em quarto, é pfreferivel dispor o texto em duas columnas, que sao separadas por um intervallo de 3 a 4 millimetros. Como o comprimento «óptima» das linhas é de 8 a 10 centíme- tros, dahi resulta-o que pode parecer paradoxal depois do que disse relativamente aos caracteres da imprensa-que nao se debe empre- gar typos de letras muito grandes. Effectivamente, quando os typos sao muito g'randes, só pode-se por poucas palavras por linha; nestas condiqoes, a leitura faz-se rápidamente; os olhos dovem corror mui- to ligeiramente ao longo do texto e as sacudidelas oculares succe- dem-se com tanta intensidade, como quando se le um livro impresso em linhas curtas. Papel-A opacidade do papel e a cor sao duas qualidades.que devem muito chamar a attenqáo. E preciso que o papel seja bastante opaco, afim de que os ca- racteres da imprensa nao transpareqam no verso. Nao devemos fazer uso do papel buvard, que deixa fundir a tinta e tira a clareza dos typos. As tintas do papel podem variar ñas tonalidades seguintes: tinta cor creme, rosa, amarello esverdinhado ou branco, mate e em- baciado. Quanto aos papéis muito brancos, azulados ou lustrosos, deve- mos recusal-os, por causa dos reflexos incommodos ou da insuffi- ciencia da lisibilidade. Destas consideraqóes resulta que as exigencias dos oculistas em relaqáo aos livros escolares nao sao exaggeradas e que é pratica- mente muito fácil satisfacer suas recommendagoes. Observando-as, podemos esperar que em breve prazo nao existirá mais em nenhuma escola um livro que possa determinar perturbares oculares. IV higiene Urbana y Rural El método de elección para la depuración de las aguas en Campaña. No es exagerado decir que entre las enfermedades que pueden atacar y diezmar á los ejércitos en campaña las más peligrosas y mortíferas, exceptuándose el paludismo y la fiebre amarilla, encuentran su etiología en la ingestóión de una agua impura ó con- taminada: el colera, la disentería, la fiebre tifoidea, las diarreas in- fecciosas, el parasitismo intestinal y la anquilostomiasis etc. tan á menudo observadas en las tropas, pues son con la mayor frecuencia de origen hídrico Preservar de ellas á la colectividad mi- litar durante las guerras debe ser objeto esencial de la previsión hi- giénica, que corresponde al alto comando; y la cuestión del agua vie- ne á ser, por este un verdadero problema táctico, descargándose de este cuidado sobre el servicio de Sanidad, la que, preciso es confe- sarlo, debe estar en aptitud en todas las circunstancias: 1).-De apreciar la «potabilidad» del agua y de asegurar des- pués de los análisis convenientes si puede ser consumida por las tro- pas sin peligro y sin perjuicio para su salud. 2).-De prescribir y de hacer ejecutar las medidas de depura- ción cada vez que ella sea necesaria para combatir la nocividad re- conocida de una agua de bebida. Sobre estos dos puntos de profilaxia- ofensiva y defensiva- quisiera llamar la atención de los sabios médicos del Ejército y jefes militares por que el peligro del agua contaminada amenaza diaria- mente á las colectividades militares aún en tiempo de paz en el inte- rior del Perú,al rededor de las poblaciones indígenas, á pesar de que se conocen perfectamente hoy los medios necesarios y suficientes para asegurar también contra este peligro la protección completa de las tropas. En primer lugar, reservando la potabilidad y el «análisis» para otra comunicación, me ocuparé aquí de la «depuración», cuestión que prima,por lo demás, á todas las otras, porque, en campaña par- ticularmente,no se tiene la libertad de escoger su agua, es preciso consumir la que se encuentre, y la higiene exige también que se mi- re como sospechoso sobre todo en América del Sur, por que no creo ser desaprobado al afirmar,por ejemplo,que todas las aguas encon- tradas en la vecindad de los pueblos pueden ser consideradas como 496 contaminadas. Estudiando con el criterio científico los medios y procedimientos de depuración de las aguas de alimentación para las tropas en campaña indicaré el método de elección basado sobre los resultados de muchos ensayos anteriores en las guerras sobre es- tudios y constataciones de mi práctica personal en Francia ó en Ar- gelia y sobre experiencias recientesmente realizadas en la Escuela de de Aplicación de Val de Grace en París. Ya sean mecánicos, físicos ó químicos es decir basados sobre el empleo de aparatos de filtración, sobre el empleo del calor y otros agentes físicos ó sobre el empleo de sustancias oxidantes y reducto- ras, los procedimientos de purificación ó de depuración del agua de bebida utilizadles en campaña, deben satisfacer las condiciones si- guientes: Io).-Ser los más simples y rápidos que sea posible (la sed no permite larga espera). 2o).-Poder ser empleados en todas las circunstancias de la vi- da de campaña y por consiguiente no necesitar ninguna utilería complicada, ningún aparato frágil ó embarazoso. 3o).-Ofrecer garantía suficiente de seguridad sin alterar ni el bor ni otra de las cualidades de consumo del agua de bebida. 4o)-Ser poco costosos y de un precio bastante reducido para e su empleo pueda ser generalizado y hecho obligarorio cuando ouy lugar en los estacionamientos, tanto como durante las marchas haoperaciones de guerra. a) PROCEDIMIENTOS MECANICOS. La filtración consiste, como se sabe, en retener las partículas sólidas en suspensión en el agua (comprendidos los microbios) ha- ciéndola pasar á travez de los materiales porosos ó pulverulentos que constituyen el «filtro». Aunque no sea un procedimiento de depuración bacteriológica- mente absoluto, puesto que los filtros no retienen todos los micro- bios, la filtración es el procedimiento más antiguamente conocido y adontado durante muchos años en los ejércitos europeos en guar- nición para asegurar la inocuidad del agua entragada al consumo de las tropas, sea que se empleen los grandes métodos filtrantes para ciudades ó poblaciones, sea que se haga en los cuarteles uso de los aparatos de filtración colectiva ó doméstica. Su principal ventaja es la de no modificar ni el gusto ni las cua- lidades del agua, lo que asegura su consumo con exclusión de toda otra que el soldado podría preferir como más fresca, más apetitosa y más agradable al gusto. Por eso ha sido preconizada igualmente para las tropas en campaña por medio de filtros trasportables, sea en baterías colectivas de bugías,sea por bugías individuales de por- celana pulida ó de porcelana de amianto (filtro Chamberland y fil- tro Garro ¿empleados en el ejercito francés sea de tierra de infuso- rios filtro Berkefeld, de los ejércitos austríaco y alemán, ruso é in- glés). 497 Habiendo demostrado el empleo de estos filtros en diferentes expediciones coloniales como en la campaña francesa del Dahomey, la guerra hispano americana, la campaña internacional de China, la expedición alemana al Sud Oeste Africano, etc, que estos aparatos no tenían ni la rapidez ni la solidez suficientes para ser utilizados en campaña, la industria ha ingeniado construir aparatos más prácticos y más sólidos con los que ha pensado resolver el proble- ma; asi han aparecido: El filtro Maigmen formado de amianto y de una mezcla de pol- vos de cal y de carbón llamada carbo-calcio (Ejército francés en Tonkin y en Madagascar; Ejército inglés en Egipto). El filtro Breyer (Ejército francés) y el filtro kuhu (ejército aus- tríaco y alemán) formado de polvo de amianto reposando sobre un tamiz-filtro de tela metálica. El filtro Buhring (Ejército inglés) hecho de un cilindro de car- bón aglomerado. El filtro Potteoin y el filtro Grandjeau en los que el agua fil- tra al travez de discos hechos de una mezcla de pasta de papel y de una tierra de infusorios ó de celulosa, etc. Me basta recordaros los nombres de estos aparatos porque la cuestión está hoy juzgada: si han podido y si podrían todavía ser empleados con éxito por algunos individuos aislados y particular- mente cuidadosos, son de un trasporte demasiado dedilicado y de una conservación demasiado minuciosa para poder ser puestos en las manos colectivas de la tropa. Si á esto se agrega que se tupen con la mayor facilidad bajo la influencia de las aguas turbias que se tiene á menudo precisión de consumir en campaña, constituyendo entonces unmedio eminentemente favorable á la pululación micro- biana, se vé que no solamente dan una seguridad equívoca sino también que son capaces de convertirse ciertas veces en un verda- dero peligro. Por esta razón, el empleo de los filtros de campaña para dar satisfacción á la higiene no podría dispensar de some- terse en seguida el agua á uno ú otro de los medios de depura- ción y de que me falta hablar y estos aparatos no pueden pretender sino ser simples clarificadores. Con estas restricciones,pueden prestar todavía algunos servicios y los más recomendables, en mi concep- to por su facilidad de trasporte y de empleo son los filtros de la ca- tegoría del filtro francés modelo Maignen, del que existen diferen- tes tamaños según que deban servir á grupos de individuos más ó menos considerables (filtros de cubeta para una compañía por ejem- plo; filtro de escuadra, filtro individual de bolsillo, etc). Pero más sencillamente un aparato clarificador puede improvi- sarse en todas pactes, sea por medio de un recipiente cualquiera en el fondo dei cual se dispone carbón aglomerado ó capas sucesivas de arena y de piedras de hormigón, sea más simplemente por medio de piedras porosas, como se usa á menudo en la prácrtica del tiem- po de paz desgraciamente en muchos casos que necesitarián verda- dera purificación del agua de alimentación. 498 B).-PROCEDIMIENTOS FISICOS. Los procedimientos basados sobre los medios físicos permiten obtener no solamente la depuración sino también la esterilización del agua.es decir que dan, bajo el punto de vista de la higiene, toda ga- rantía deseable. La esterilización por el ozono (aparatos portátiles) ó la esterili- zación por los rayos ultra-violetas (aparato de y Nogier) que necesitan un dispositivo complicado y una fuente de electrici- dad no serán nunca un procedimiento muy recomendable para los ejércitos movilizados. Se han experimentado sin embargo recien- temente en Francia aparatos portátiles que permiten obtener fácil- mente ese ozono por simple transformación del aire por medio del efluvio eléctrico utilizando el motor de los coches automáticos mili- tares. Por el contrario la ebullición representa el medio verdadera- mente simple y práctico para obtener en todas partes y siempre agua bacteriológicamente pura, puesto que todos los gérmenes pa- tógenos acarreados por el agua(en partícula? el vibrión colérico, el bacilo de la fiebre tifoidea y el de la disentería) son ciertamente des- truidos por la ebullición del agua durante cinco minutos. La imposi- bilidad material de hacer hervir el agua por falta de materias com- bustibles debería ser el único obstáculo admisible para el empleo de este procedimiento de depuración con exclusión de todas las razo- nes basadas sobre cuestiones de gusto y de preferencia personakhay casos en que sería preciso para el soldado saber-hacer por la higiene un ligero sacrificio y algún esfuerzo de voluntad teniendo en cuenta que la temperatura puede ser bajada hasta 10° ó 1200 están agrada- ble para beber como una agua no hervida, porque posee una cua- lidad que el soldado busca y reclama ante todo: la frescura. El sacrificio personal será,por otra parte,menor cada vez que se pueda preparar el agua hervida bajo forma de infusión (café ó té ligero) sea en el momento de la comida, sea como bebida entre las comidas, y no hay duda que los japoneses han bebido entre las^comi- das debido al uso exclusivo del té, bebida nacional de los asiáticos, inmunidad verdaderamente sorprendente de que sus tropas han gozado bajo el punto de vista de las epidemias mientras duró toda su campaña en Manchuria. Es absolutamente necesario que las tro- pas sean bien advertidas de los peligros de una agua impura, con- vencidas de que las bebidas calientes estancan perfectamente la sed y habituadas desde el tiempo de paz á consumirlas. Los oficiales á este respecto deben dar ejemplo que es el mejor medio de demostra- ción y de persuación. Abstracción hecha de los aparatos colectivos de tracción loco- móvil ó hipomóvil, utilizados en los grandes ejércitos europeos, la ebullición del agua se obtiene en todas partes donde hay combusti- ble con los simples utensilios de campamento las gamelas individua- les. Y es así fácil cada vez que las circunstancias lo permitan prepa- rar de antemano la infusión de café ó té que será repartida antes de 499 partir en las cantimploras. Se podría también, como se hace confre- cuencia en Alemania, aromatizar el agua hervida con una pequeña cantidad de ácido cítrico. Desgraciadamente sí no se cuenta con la sobriedad etávica y la utilería especial de los japoneses, las necesidades de la guerra se opondrán á menudo á que los soldados puedan beber agua hervi- da y la ebullición no parece ser el procedimiento de depuración ideal, tal como lo hemos definido anteriormente, utilizadle en to- das partes, siempre y en todas las circunstancias de la vida del solda- do en en campaña. Pero debe, en mi concepto quedar como proce- dimiento escojido cada vez que la existencia de una epidemia, ei mal estado sanitario ó la presencia de una agua manifiestamente contaminada requieran que se imponga á las tropas prescripciones sanitarias especiales. c).-PROCEDIMIENTOS QUIMICOS. Los procedimientos químicos utilizadles para la depuración del agua actúan por uno ú otro de los medios siguientes: Io.-por precipitación. 2o.-por acción directamente bactericida. 3o.-por oxidación de las materias extrañas. Han sido alabados,uno después de otro para el caso especial que nos ocupa de las tropas movilizadas. Todos tienen una ventaja co- mún, es que su empleo permite tener en todo momento y en un plazo relativamente corto el agua depurada en cantidad suficien- te. Todos también tienen un mismo inconveniente: comunicar al agua un gusto más ó menos pronunciado de farmacia, razón por la que no es ya aceptada de buen agrado por el soldado. Io).-Procedimientos basados sobre la precipitación. -Ciertas sustancias tales como el alumbre, la cal, la soda, el percloruro de fie- rro, etc. producen una precipitación de las materias orgánicas, que se separan en seguida del agua, decantándola. La más empleada por las tropas del servicio en las regiones co- loniales es el alumbre, que constituye á la dosis media de 2 gramos por 10 litros de una agua «excelente medio de clarificación» (Rouget et Dopter) pero que requiere desgraciadamente una larga espe- ra (12 á 24 horas según la cantidad de agua y las impurezas que contiene). Por otra parte,el empleo del alumbre ó de los otros cuerpos,que acabo de citar,no es sino una simple «clarificación» del agua y nada más. No constituye, pues,verdaderamente un procedimiento de de- puración y no merece nuestra atención por más tiempo. 2o).-Procedimientos basados sobre la acción bactericida.-En uso casi exclusivamente en los ejércitos ingleses, alemán, austríaco é italiano, han sido igualmente experimentados y preconizados en Francia. Ya se empleen el cloro, el bromo, yodo, etc. como agente bactericida, todos estos procedimientos exigen además la adición consecutiva de un cuerpo neutralizados 500 Los ingleses,durante su campaña Sud-africana,utilizaron como microbicida el bisulfato de soda (Método de Parkes y Ridial) neu- tralizando en seguida por el bicarbonato de soda la reacción aci- da. Pero la acción bactericida de este cuerpo ha sido reconocida insuficiente. El método de Scyucking preconizado en Austria está basado sobre el empleo del hipoclorito de cal (0 gr. 02 por litro de agua) que actúa poniendo en libertad el cloro. Tiene el inconveniente de ser un poco lento (1 y | hora más ó menos para que la acción sea com- pleta) y sobre todo de comunicar al agua un gusto desagradable que la adición ulterior de hiposulfito de soda no logra por otra parte suprimir. El método de Schumburg adoptado en los ejércitlos alemán é italiano durante la campaña internacional de China, utiliza el bromo ó con más exactitud en la práctica una solución bromo-yodura cuya fórmula es: Bromo 5 gramos. Bromuro de potasio 5 gramos 5. Agua destilada 27 gramos. á la dósis de 20 c. c. más ó menos para 100 litros de agua. Se neutra- liza en seguida el exceso de bromo sea con ayuda de pastillas de sul- fato de fierro, sea por una solución de sulfato de soda, cuya fórmula ha fijado Schumburg como sigue: Bisulfato de soda 9 gramos 5. Carbonato de soda 0 gramos 4 Agua destilada '. .. 1000 gramos. 1 litro más ó menos para 100 litros de agua. Las soluciones precedentes son conservadas en ampollas de vi- prio, lo que bajo el punto de vista del transporte no deja de pre- sentar algunos inconvenientes. En Francia por fin el método de Vaillard (preconizado por Evans en Inglaterra, donde lleva su nombre) efectúa la depuración con el yodo obtenido en estado naciente descomponiendo una sal yódica por medio del ácido tartárico. Se emplea en la práctica com- primidos de todato de soda (comprimidos azules) y de ácido tartá- rico (comprimidos rojos) dosados de tal manera que colocando en un litro de agua uno de cada comprimido se libertan 0 gr. 06 de yodo cantidad necesaria y suficiente para depurar un litro de agua. Esta adquiere bajo la acción del yodo una coloración amarilla; se deja ac- tuar 10 minutos y se neutraliza por medio de hiposulfito de soda (comprimido blanco) que transforma el yodo en yoduro de sodio. Aunque el empleo de-comprimidos hace el procedimiento superior, bajo el punto de vista de la seguridad de transporte, á aquellos en que la substancia bactericida está pulverizada en tubos de vidrio, es preciso reconocer que es un poco complicado y que la multiplicidad de los comprimidos expone á errores, como lo han señalado unos médiqog militares franceses en Marruecos (por ejemplo la mezcla de 501 un comprimido azul y blanco ó rojo y blanco, en lugar de la asocia- ción azul rojo). Además el plazo necesario de 30 minutos es un poco largo para hombres impacientes por desalterarse y si el agua es tur- bia ó muy impura es preciso someterla á una infiltración previa, sin la cual las partículas sólidas fijarán el yodo que no activará ya so- bre las bacterias. En fin aunque el agua tratada por el yodo tenga un sabor menos agradable que la tratada por el cloro ó por el bromo, no es generalmente tampoco aceptada de muy buen agrado y sé qué centenares de kilogramos de estos comprimidos enviados á las trop- pas francesas de Marruecos no han sido utilizados porque el gusto del yodo comunicado al agua repugnaba tanto á los oficiales como á los soldados. ^-Procedimientos basados sobre la oxidación-El método de la depuración del agua por la oxidación con cuerpos ricos en oxígeno, reductores de los gérmenes y de las materias orgánicas que contie- nen es un método exclusivamente francés. Utilizada como cuerpo reductor sea el oxígeno bajo la forma de agua oxigenada {procedi- miento de Malliere) á la dósis de 5 c. c. (una cucharada de café de agua oxigenada) por litro de agua por depurar, sea el peróxido de cloro (la esterilina de Berger es una solución acuosa de cloro que contiene 1 c. c. por litro de agua, que se deja actuar 5 minutos), sean en fin los permanganatos, cuerpo de fácil trasporte, de precio poco elevado y de propiedades esencialmente oxidantes (1). Los permanganatos actúan por el ácido mangánico, cuerpo rico en oxígeno (que cede fácilmente á la materia orgánica para for- mar con sus bases sales manganosas) y purifica el agua rápidamen- te á la dósis de 0, 04 á 0, 05 por litro, lo que requiere el empleo de un cuerpo reductor para destruir en seguida el permanganato en exceso (hiposulíito de soda). Se puede emplear sea el permanganato de cal, con reducción por una mezcla de carbón y de bióxido de manganeso como en el procedimiento de Bordas y Griard (filtro Lutere) sea el permanga- nato de potasa utilizado frecuentemente para la desinfección de los pozos manchados accidentalmente (50 gramos más ó menos por me- tro cúbico de agua por desinfectar actuando durante 24 horas). Ba- jo el punto de vista especial de la depuración, se puede decir que el permanganato de potasa da toda seguridad y toda satisfacción á la higiene si se tiene en seguida el cuidado de neutralizar su exceso por medio de substancias inofensivas: asegura la esterilización sin modificar sensiblemente el sabor, lo que es muy apreciable, y no es (1) En cuanto á la cal á veces empleada con un objeto de depuración, es sobre todo útil para la rectificación de las aguas magnesiosas y salenitosas, impropias pa- ra la cocción de las legumbres y poco digestivas a) Para las aguas sobre todo cargadas en carbonates: Polvo de cal viva 9 partes Id de carbonato de soda 6 rd Id de alumbre 1 id (alas dósis de 0,015 más ó menos por grado hidrométrico). (b Paralas aguas sobre todo cargadas de sulfato Polvos de carbonato de soda 9 partes Id de cal 5 id Id de alumbre 1 Id 502 nocivo para el organismo, como lo veremos mas adelante á propósito del procedimiento Lambert. Por eso ha encontrado definitivamen- te desde hacen varios años en la práctica sea con los aparatos de La- peyriere del Ejército francés, sea con el aparato de Ishitzi del Ejército japonés (que representan verdaderos filtros perfecciona- dos, no ensuciables y esterilizadores, puesto que la acción química de un cuerpo filtrante) sea en fin con los métodos de Lambert, Rou- get y Georges Lambert, que reduciendo la filtración á una simple acción de detención de las partículas sólidas sobre una tela ó sobre un tejido poroso, constituyen los puros métodos de depuración química sencilla y práctica. El filtro Lapeyriere se compone esencialmente de un cilin- drico metálico el cual contiene la substancia reductriz (fibra de tur- ba saturada de hiposulfito de soda)y que sirve á la vez de clarifica- dor y de reductor, transformando el hiposulfito de soda el exceso de permanganato en óxido de magnesia insoluble. Es puesto en comu- nicación por medio de un tubo de caucho con el recipiente (cubo cualquiera, marmita, valde de campamento, gamela, etc) que con- tiene el agua por depurar, la que esta tratada por el permanganato de potasa adicionada de una mezcla de aluminio-calcárea de mane- ra de constituir un polvo compuesto (polvo Lapéyriere) que per- mite obtener á la vez la destrucción de los gérmenes y la precipita- ción de las materias orgánicas. La composición de los polvos Lapeyriere es: Permanganato de potasa 5 gramos Alumbre 10 " Carbonato de soda 9 Cal 3 " Total.. .. 25 gramos. cantidad media que emplea para 100 litros de agua (0 gr. 25 de pol- vos por litro). La adición de polvos dá al agua después de una ligera sacudida un tinte rosado que debe ser persistente al cabo de 5 minu- tos; si el agua llega á la decoloración se agrega una nueva dosis de polvos hasta que persista el tinte rosa. Estando el tubo de caucho del filtro sumergido en el recipiente, el agua es aspirada en sifón y el permanganato en exceso es inmediatamente reducido. Existen diversos modelos de filtros adaptables á los diversos recipientes utilizados por las tropas (filtro colectivo, de escuadra, individual) lo que haría su uso bastante cómodo si no fuera preciso reemplazar tan amenudo, como he podido constatarlo personalmen- te hacen algunos años en el Sur Argelino, donde se emplea todavía actualmente, así como además por nuestras tropas de desembarco en Marruecos. El filtro de Hy muy difundido en las colonias francesas es bas- tante semejante al precedente; solo que se ha tratado de hacer la instrumentación más simple y más sólida, reduciendo el aparato fil- trador á un simple embudo métálico lleno de algodón hidrófilo - 503 más fádcil de reemplazar cada vez que es útil-haciendo igualmen- te metálico el tubo del sifón y reduciendo el caucho á los recodos in- dispensables. El mismo recipiente de agua recibe sucesivamente el polvo oxidante (polvo N 1, formado de permanganato y de alum- bre, encerrado en un estuche metálico azul) y el polvo reductor (pol- vo N° 2, llamado «reactivo Dupleix» de coloración amarilla y cons- tituido por sulfates ferrosos). Los dos aparatos,que acaban de ser descritos,tienen el inconve- niente de requerir el .empleo de tubos ó recodos de caucho, sustan- cia eminentemente alterable y de conservación difícil en los países cálidos. No tiene este inconveniente el filtro Ishitzi, de uso corrien- te en el ejército japonés, donde ha prestado y presta todavía actual- mente servicios muy apreciados. Está constituido simplemente por un embudo de tela de velo, de dimenciones variadas, y cuya parte inferior representa un filtro de carbón; el agua es tratada en la par- te superior por un polvo compuesto de permanganato de potasa, de alumbre y de ácido tánico y la depuración es obtenida en algunos instantes. Los tres procedimientos de que me falta por fin hablar son de- rivados á la vez del método Lafeyriere (empleo del permanganato y del hiposulíico) y del método japonés (simplificación del órgano fil- trador). Son el método de Lambert, el del Profesor Rouget y el método Georges Lambert que parecen haber realizado el máxi- mo de simplicidad unida á la seguridad, puesto que reducen el apa- rato filtrador, después de que el agua ha sido esterilizada á un simple pedazo de algodón hidrófilo, de lana ó de moletón, que juega sola- mente el rol de un clarificador, gracias á estos nuevos métodos es permitido decir hoy que el problema de la depuración de las aguas de bebida en campaña está por fin resuelto, no solamente bajo el punto de vista higiénico, sino también bajo el punto de vista económico, que el precio de las substancias químicas es poco superior á los gastos de compra de combustible necesario para la ebullición del agua. La aplicación sobre las tropas francesas en Marruecos de estos pro- cedimientos, satisface en efecto ámpliamente y yo he podido perso- nalmente apreciar todo su valor y la comodidad de su empleo duran- te las experiencias muy demostrativas las cuales presencié muy re- cientemente en París en la Escuela del Val de Grace. Es verdad que así resuelto el problema es un apreciable éxito en el campo de higiene militar y es lo que me ha inducido á exponeros con detalles el principio fundamental de estos métodos todavía poco conocidos. Estos tres métodos, basados todos sobre las mismas bases, no difieren sino por detalles de aplicación y por algunas variantes, sea en el cuerpo filtrador sea en las substancias agregadas al perman- ganato para obtener una oxidación más rápida y al hiposulfito para obtener mejor precipitación. El método Lambert ha sido y es todavía muy empleado por los franceses en Argelia. Consiste en emplear los polvos siguientes: (propocionés necesarias para un litro de agua). 504 Polvos N° 1. (Oxidante). Permanganato de potasa Ogr. 03 Alumbre pulverizado 0 gr. 06 • Polvos N° 2. (Reductor) Hiposulfito de soda Ogr.27. Carbonato de soda crit Ogr.06. Se critica á este procedimiznto el ser un poco lento (la oxida- ción por el permanganato necesita al rededor de | hora); en cam- bio no se podría reprocharle ser nocivo para el organismo porque después de las reacciones químicas no queda en el agua sino un po- co de ácido carbónico en estado gaseoso y trazsts de sulfato de soda y de potasa (más ó menos 0, 08 á 0, 10 provenientes de la acción del hiposulfito sobre el permangabato y del desdoblamiento del alum- bre por el carbonato); ahora bien el sulfato de soda es absolutamen- te inofensivo é igualmente el sulfato de potasa á esta débil dosis, si se se piensa por ejemplo que la cantidad tolerada en los vinos es de 6 gramos por litro. En el método Rouget la precipitación es obtenida por el talco. La composición de los polvos es la siguiente: Polvos N° 1. Oxidante (rosa). Permanganato de potasa 0 gr. 06. Bióxido de maganeso 0 gr. 05. Talco 0 gr. 39. Polvos N° 2. Reductor (blanco). Hiposulfito de soda 0 gr. 06. Talco 9 gr. para obtener un volúmen igual. La correspondencia de volúmen á volumen permite utilizar el mismo objeto para la medida de los dos polvos (cuchara, jarro). En el procedimiento de Georges Lambert la mezcla oxidante contiene además carbonato de cal destinado á facilitar la coagula- ción del bióxido de manganeso formado en solución coloidal bajo la acción del hiposulfito. La mezcla reductriz le corresponde igualmen- te en volumen: 505 Permanganato de potasa 0.06. Bióxido de manganeso , 0.05. Talco 0.07. Carbonato de cal 0.02. Carbonato de soda 0.15. Total.... 0.25. Hiposulfito de soda 0.06. Carbonato de cal 0.02. Carbonato de soda 0.05. Talco 0.12. Total 0.25. Aunque esta mezcla parece á primera vista un poco compleja, es, en realidad, mucho mas fácil de emplear merced á la forma de comprimidos en que se encuentra en el comercio. Eñ cuanto á la filtración en uno ú otro de estos procedimientos, es muy simple puesto que basta un segundo recipiente, un poco de algodón hidrófilo y un pedazo de tela. El profesor Rouget reco- mienda en Francia el empleo de un motelón como sólido, lavable, muy liviano (150 gr.) y fácil de llevar en el balde de campamento del soldado francés, á cuyas dimensiones está adaptado. Nada más fácil con estos diversos procedimientos, que imagi- nar para los estacionamientos filtros colectivos análogos,por ejemplo á los que los médicos franceses tienen costumbre de utilizar en Ar- gelia, compuestos de un gran recipiente (tonel,cubeta, etc) donde se hace la mezcla con los polvos purificadores y de un recipiente ó filtro constituido por un cilindro cuyo fondo esté agujereado y que termina por un pequeño tronco de cono invertido que constituye como un canal de salida para el agua. Otro fondo móvil igualmente agujereado permite pasar una capa de algodón filtrador que se cam- bia cada vez que se necesita. inDICE SECCION QUINTA PAG, Sesión del lunes iO de Noviembre de 1813 7 I Discurso de apertura por el Dr. Lauro A. Curletti (Lima) 8 II «Intervención de la Higiene en los métodos de educa- ción» por el el Dr. J enaro Trama (Uruguay) 15 III Organización de los consultorios de lactantes y gota de leche por el Dr. J enaro Trama (Uruguay) 52 IV Estudio de las defunciones y nacimientos de la ciu- dad de Rivera, por el Dr. J enaro Trama (Uruguay). 58 V La economía del agua potable en las ciudades;autohi- drostato. por el Dr. C. Alberto García (Lima).. ..-r. 64 VI El desarrollo de los huevos y larvas de moscas en la mantequilla, por el Dr. C, Alberto García (Lima)... - 66 HIGIENE II PAG. VII La acidez total de las leches en relación con el «Moui- llage», por los Drs C. Alberto García y Mariano García Godos (Lima) . -- 68 VIII Contribución al estudio de la composición química de las aguas del Perú por el Dr C. Alberto García en colaboración con el Dr Mariano García Godos .... 69 IX Resúmen de la organización sanitaria de Bolivia, por el Dr Adolfo Durand (Bolivia) 129 Sesión del martes 11 de Noviembre de 1913 140 I Profilaxia práctica da tuberculose, por el Dr Placi- do Barboza (Brasil) 140 Estudio sanitario del agua potable de Lima, por el Dr J ulian Arce (Lima) 149 II Ensayo de clasificación de las enfermedades, por el Dr R P Sauri (de Lima) '. 170 Sesión del viernes 14 Noviembre de 1913 205 I La tuberculosis en la primera infancia su profilaxia en la ciudad de Montevideo,por- el Dr Julio A Bauza (Montevideo) 205 11 Nota-resúmen del estudio y proyecto de saneamiento de la ciudad de Iquitos, por el Ing. Sr. Alejandro Guevara» (Lima). . ......................... 232 III O exame da agudeza visual ñas escolas, por el Dr Ne- ves da Rocha (Brasil) 234 IV A agudeza visual dos «chaffeurs» por el Dr. Neves da Rocha (Río Janeiro) 236 V «Profilaxia moral» «Educación sexual» por el Dr. Au- gusto RE. Perez Aranibar 238 VI Sobre la creación de una Oficina de Demografía In- ternacional Latino-Americana, por los Drs. Domingo Cabred (Delegado de la Argentina) Enrique León García (Delegado del Perú) 271 III PGA. VII Nosología e mortalidade da cidade no Río de Janei- ro pellos Drs. Placido Barbosa e Sampaio Vianna (Brasil) 273 v i H Edad media, vida media, vida probable en Lima, por el Dr. Enrique León García (Lima) ...... 333 Sesión del viernes 14 de Noviembre de 1913 342 I El establecimiento de dispensarios como el mejor me- dio de disminuir a mortalidad por la Tuberculosis, por el Dr. F. Mier y Proaño (Lima) 342 II Prophylaxia da Syphilis e das doencas venereas, por el Dr. Werneck Machado, de Rio de Janeiro (Bra- sil) 356 111 Retorno a la alimentación, después de la dieta hídrica en los trastornos digestivos de los lactantes. pQr el Dr. Romulo Eyzaguirre (Lima) 374 Sesión del sabado 15 de Noviembre de 1913 381 I La higiene pública en la Argentina, por el Dr. Nico- lás Lozano (Argentina) .... 381 II Inmunidad de la fiebre amarilla, por el Dr. L. Izquie- ta Perez (Ecuador)..........,t ................ . 450 III La Higiene Urbana, Un nuevo material sanitario para ■ la construcción de techos-terrazas reemplazando el barro en Lima, por el Ing. Carlos Oyague Calde- rón 455 IV «El Tampón Higiénico» Un modesto aparato de con- tribución a la Profilaxia antituberculosa, por el Dr. Domingo Rey Alvarez Calderón (Lima) 465 IV PAG. V Necesidad d^ reglamentar higiénicamente los exáme- nes orales en los establecimientos de Instrucción. Moción del Dr. Domingo Rey Alvarez Calderón. 468 VI Contribución a la curación de la Tuberculosis por la Srta. Dra. Laura Rodríguez Dulanto (de Lima)... 670 VII Necesidade de un convenio sanitario entre as Nagoes Americanas. Pelo Dr. A. Pacifico Pereyra (Brasil) 472 I Sanidad Militar y Naval. Los olvidados del campo de batalla Empleo de perros sanitarios en la Guerra por el Dr. Eduardo Vergne (de la Sanidad Militar) 478 II Las aguas minerales desde el punto de visia de a Hi- giene. por el Dr. Víctor Delfino (de Buenos Aires).. 489 Os maus Livros debaixo do ponto de vista da visa pelo Dr Neves da Rocha • 492 IV Higiene Urbana y Rural. El Método de elección para la depuración de las aguas en campaña > 495