FACULTAD DE MEDICINA DE MEXICO BREVES CONSIDERACIONES SOBRE LA ANESTESIA GENERAL POR EL BICLORURO de METILENA TESIS INAUCURAL Presentada al Jurado Calificador en el exámen general de Medicina, Cirujía y Obstetricia POR LAMBERTO BARREDA ALUMNO de la Escuela Nacional de Medicina, ex-practicante del “Hospital Juarezn # y miembro de la "Sociedad Filoiátrican MEXICO TIPOGRAFIA LITERARIA DE FILOMENO MATA, San Andrés y Betlemitas 8, 9 y esquina. 1885. FACULTAD DE MEDICINA DE MEXICO BREVES CONSIDERACIONES SOBRE LA ANESTESIA GENERAL POR EL BICLORURO dkMETILMA > . TESIS INAUGURAL Presentada al Jurado Caliíicador en el exámen general V de Medicina, Ciruj la y Obstetricia * * V * * ** A ** V POR LAMBERTO BARREDA ALUMNO a de la Escuela Nacional de Medicina, ex-practicante del "Hospital Juarezii y miembro de la»' 'Sociedad Filoiátrican MEXICO TIPOGRAFIA LITERARIA DE FILOMENO MATA, San Andrés y Betlemitas 8, 9 y esquina. i885. A MIS QUERIDOS PADRES JUSTO TRIBUTO DE AMOR FILIAL. A LA MEMORIA DE MI TIO EL ILUSTRE Y SABIO A MI QUERIDO MAESTRO, 3§>OMINGUEZ Homsnaie :e admiración a su salar A MIS QUERIDOS MAESTROS Ftsm©ii®@ §tItga Y lloctoc jj|ranrisc0 be |¡. harón. INTRODUCCION Señores: A sustitución del éter por el cloroformo* raKj # constituye el mayor, se puede decir el úni- rajyplr co progreso que se haya hecho en los mé- todos anestésicos desde su origen. Coloca rgT en esta série de descubrimientos memóra- te bles el nombre de Simpson, casi sobre el mismo plano que los de los mismos inventores: Ho- racio Wells, Jakson y Morton. A pesar de los innumerables ensayos intentados por los fisiologistas y los cirujanos para sustituir al cloroformo un agente tan poderoso y ménos peli- groso, se puede afirmar que hasta la época actual, estos loables esfuerzos no han satisfecho sus inten- ciones. Los tratados especiales relativos á la anestesia y las obras clásicas de terapéutica, mencionan un gran número de sustancias elogiadas primero con entu- siasmo, en seguida muy pronto abandonadas.. 6 Sin embargo, el cloruro de metila clorado ó bi- cloruro de metilena, análogo al cloroformo por su composición, no ha cesado de ser elogiado, sobre to- do en Inglaterra, por algunos notables cirujanos. El estudio de sus propiedades, y aún el descu- brimiento de su papel como anestésico general, se debe al Dr. Richardson (en 1867), el cual en va- rias memorias ha hecho á la vez la historia y el elo- gio del bicloruro de metilena. Las experiencias del Dr. Richardson pueden ser reasumidas en las proposiciones siguientes: Io El cloruro de metilena es un anestésico que produce una insensibilidad tan profunda como el cloroformo. Su acción se efectúa en un tiempo más corto que la del cloroformo; pero para obtener una insensibilidad tan completa, la proporción de ma- teria inhalada debe ser más grande. El autor esti- ma que tres partes de cloruro de metilena equiva- len á dos partes de cloroformo. 2® Su influencia sobre los centros nerviosos, se ejerce gradualmente y no se complica de ningún desorden, ni de ninguna suspensión de las funcio- nes respiratoria y circulatoria. 3- La eliminación del cloruro de metilena es rá- pida; de manera que la vuelta al estado fisiológico después de una anestesia completa, se opera espon- táneamente. 4° A pesar de estas propiedades, todas en favor del cloruro de metilena, es apénas necesario decir que á dosis exagerada, en una palabra, que si se pro- longa la inhalación más allá del límite necesario para obtener la resolución muscular y la anestesia completa, los vapores de cloruro de metilena llegan 7 á ser tóxicos y conducen á la muerte por su influen- cia paralizante sobre los aparatos circulatorio y res- piratorio. 5o El Dr. Richardson nota que en ciertos casos ra- ros el cloruro de metilena es susceptible, como el cloroformo, de determinar vómitos. Un célebre cirujano que ocupa hoy una alta po- sición en Inglaterra, en su Tratado de los tumores del ovario y del útero, Spencer Wells. Trad. P. Ro- det (1883), pa 232, exponiendo los progresos de la ovariotomía desde su origen, se expresa de la ma- nera siguiente: “ Desde que el Dr. Richardson me hizo conocer sus investigaciones sobre las propiedades del cloru- ro de metilena, así como el aparato inventado por Junker F. E. (London on a new apparatus for the administration of narcotic vapours. “Medie. Ti- mes'* p. 171) para su administración yo no he ce- sado de emplearlo. Antes de esta época yo me ha- biaservido del cloroformo, con excepción de algunos casos en los cuales ensayaba el éter y algunos otros agentes; pero todos fueron suplantados por el biclo- ruro de metilena. Yo he administrado este agente durante varios años, y puedo decir que me he aho- rrado, así como d mis enfermos, muchos fastidios y peligros que se tienen tan amenudo cuando se em- plean los otros anestésicos; entre otros la basca y vómitos tenaces, y que constituyen uno de los ma- yores peligros en la ovariotomía cuando se emplea el cloroformoT Apercibido de los hechos que consigna el cita- do autor, y en la necesidad de cumplir con el pre- 8 cepto de la ley, me resolví á presentar este peque- ño trabajo que, siendo solamente una simple sicion de hechos experimentales, por no permitir los límites de éste extenderme tanto cuanto lo re- quiere tan importante asunto; suplico al respeta- ble jurado á quien tengo la honra de dirigirme, lo acepte, no como un estudio completo ni mucho menos detallado, ó como algo notable y por tanto digno de que mereciera ocupar su atención; sino simplemente como una muestra de mi deseo de cumplir con una prevención. Hechas estas salvedades pasaré ahora á estu- diar: 1? Las propiedades físicas y químicas del biclo- ruro de metilena.. 2° Acción del bicloruro de metilena puro en los animales. 3o Acción del bicloruro de metilena inglés en los animales. 4° Efectos del bicloruro de metilena inglés en el hombre. 5o Resúmen y consecuencias prácticas. 9 I. PROPIEDADES FÍSICAS Y QUÍMICAS DEL BICLORURO DE METILENA. Antes de hablar de la acción fisiológica, lie creí- do conveniente recordar en breve algunas de las propiedades físicas y químicas del bicloruro de me- tilena CH2CL2, y del pretendido bicloruro de meti- lena ó bicloruro inglés del comercio. Primitivamente obtenido por los Sres, Villejean y Regnault por medio de la influencia de la radia- sion solar obrando sobre una mezcla de cloruro de metila CtPCL y de cloro, el cloruro de metilena ha sido preparado ulteriormente haciendo obrar el cloro sobre el i oduro de metilena (Boutlerow). La identidad de los compuestos engendrados en estas, reacciones fue primero desconocida, pero no tardó en ser puesta en evidencia por Perkin. (Chemical society t. VIIp. 260.1880.) Este químico ha demostrado en particular que el punto de ebullición + 30°, o atribuido al cloru- ro de metila monoclorado ó cloruro de metilena 10 es inexacto, y que cualquiera que sea su modo de producción, este producto hierve á 40°, 41° bajo la presión de 0,m760. Esta misma combinación metílica puede además ser obtenida por diversos métodos y especialmente por la influencia combi- nada del zinc y del amoniaco sobre una solución alcohólica de cloroformo. El hidrógeno que re- sulta de la acción del zinc y del ácido clorohídrico dá igualmente nacimiento en esta misma solución á una notable cantidad de cloruro de metilena. (Green) Regnault y Villejean han llegado á prepa- rar el cloruro de metilena puro CH2CL,2 utilizan- do esta última reacción. Sin embargo, han obtenido un resultado mas satisfactorio sustituyendo á la acción del zinc solo sobre el ácido clorohídrico el efecto de una espe- cie de par producido por la imersion rápida de la limadura de zinc en una solución de sulfato de co- bre. A fin de evitar las pérdidas y recoger una •cantidad tan abundante como sea posible, es ne- cesario advertir que la reacción se efectúa al prin- cipio de la mézcla con una fuerte elevación de temperatura y que se acompaña de un vivo des- prendimiento de hidrógeno arrastrando á la vez vapores de cloroformo no modificado y de cloruro de metilena de reciente formación. Importa para combatir estas condiciones desfavorables, moderar en el generador la temperatura, y de enfriar enér- gicamente los aparatos de condensación cuyas superficies deben ser muy ámplias. Villejean y Regnault hicieron uso de un serpentin de vidrio, de espiras numerosas enteramente sumergidas en una mézcla de hielo y de sal marina. Si este mé- todo no es industrialmente practicable, permite al ménos preparar un peso de cloruro de metilena so- bre el cual se puede, en un laboratorio de estudios, hacer ensayos analíticos completos. Por el método de las pesadas, Villejean y Re- gnault han determinado las densidades compara- tivas del cloruro de metilena puro y del líquido que nos llega de Inglaterra y que destinan á la anestesia los partidarios de él, especialmente Spen- cer Wells. Hé aquí las densidades: Cloruro de metilena puro....Densidadá + 15°: 1334. Cloruro de metilena inglés. „ „ „ 1363. Miéntras que el resultado encontrado por los Sres. Villejean y Regnault está conforme con las densidades encontradas por Perkin, 1,360 á 0o, 1,332 á -f 15°, el valor 1,363 es muy elevado é in- dica que la materia que estudiamos no está cons- tituida, exclusivamente al ménos, por cloruro de metilena CH2CL2. La complexidad del líquido siendo demostrada probable por esta experiencia, intentaron separar por medio de la destilación fraccionada el cloruro de metilena del compuesto desconocido que au- mentaba su densidad. Después de haber verifica- do sobre su producto que el punto de ebullición + 40°, 41° bajo la presión normal era exacto, se propusieron recoger en el aparato de Schloesing el líquido que liervia entre 40 y 45° y poner aparte el líquido condensado á una temperatura superior. Entre 40 y 50°, nada pasó á la destilación y no fué sino á la temperatura de + 53° que la masa 12 casi entera (poco más ó menos 500 gramos) ha hervido y se ha condensado. La pequeña cantidad de líquido no volatilizado que quedo en el aparato, examinada después de su enfriamiento, exhaló el olor característico del alcohol metílico puro. Ulteriormente se ha demostrado la verdad de esta asimilación trasformando una gran parto de este residuo en oxalato metílico cristalizado. A fin de separar de la mezcla hirviendo á 53° este alcohol metílico, se utilizó la propiedad que posee el cloruro de calcium anhidro de contraer con el hidrato de metila una combinación cristalizable supuesta insoluble ó por lo menos poco soluble en el cloruro de metilena. Piste método ha dado un éxito completo: la adición de un ligero exceso de cloruro de calcium puro y finamente pulverizado ha dado lugar a un desprendimiento de calor y á la formación de un depósito voluminoso y cristali- no, cubierto por un líquido incoloro, muy móvil y perfectamente trasparente. El examen sucesivo de la combinación cristali- na y de este último líquido ha completamente fi- jado sobre la constitución del pretendido bicloruro de metilena. Los cristales, privados del líquido que los impregnaba, fueron tratados por el agua destilada; ésta destruyó la combinación dando una solución acuosa de cloruro de calcium cargada de alcohol metílico. Piste último fué aislado por des- tilación, purificado y finalmente convertido casi integralmente en axalato de metila cristalizado, que destila entre 100 y 105°. En cuanto al lí- quido que quedaba encima de los cristales: su den- .sidad igual á 1,49 á + 14°; su punto de ebullición fijo entre 50 y 61°; su trasformacion en formiatoy cloruro de sodium bajo la influencia de una solu- ción alcohólica de sosa, han permitido el concluir en su identidad con el cloroformo. Haciendo un análisis más minucioso Villejean y Regnault dosificaron el cloro que encerraba y en- contraron, para 100 partes: Cloro. Cloruro de metilena inglés 77,53 „ „ „ puro CH‘2CLa 83,52 Cloroformo 89,12 Esta débil proporción de cloro confirma las ex- periencias anteriores y prueba bien que el cloro- formo que se aisló está disuelto en un producto no clorado. Fundándose sobre el peso de cloro que le falta á este líquido mixto para llegar á la cons- titución de cloroformo, se ha calculado que es ne- cesario disolver en un peso dado de cloroformo1/? de alcohol metílico, ó, teniendo en cuenta la densidad respectiva de cada uno de los constituyentes, aña- dir á cuatro litros de cloroformo un litro de alco- hol metílico para obtener cinco litros del produc- to inglés. Y en efecto, basta tomar unas cuantas gotas del producto en la palma de la mano, para ver la rapidéz con que se volatiliza dando el olor carac- terístico del cloroformo, exhalando en seguida un olor de manzana característico del alcohol metílico al fin un olor puramente alcohólico. De manera es que, sugun los resultados inme- diatos y prácticos de las experiencias citadas, se 14 ve que el producto inglés llevando en la industria el nombre de bicloruro de metilena y al que se le imputan tantas ventajas sobre el cloroformo, no es más que una mezcla de cuatro volúmenes de cloroformo y uno de alcohol metílico. Pasemos ahora al estudio fisiológico y comen- zaremos por el bicloruro de metilena puro CH2CL2 15 II. ACCION DEL BICLORURO DE METILENA PURO EN LOS ANIMALES. Quince experiencias realizadas con el bicloruro de metilena puro CTPCL2 en los animales, han su- ministrado á Villejean y Regnault resultados de los cuales el cuadro siguiente puede ser considerado co- mo el resumen exacto y típico. Las únicas diferencias que merecen ser notadas no son según ellos de ninguna manera relativas á la naturaleza de los fenómenos; sino solamente á la rapidez más ó menos grande de su aparición y su duración. Estas últimas condiciones parecen re- sultar, no de la impresión del agente anestésico mis- mo, sino de la dosis más ó menos grande absorbi- da por el animal según la energía y la frecuencia de sus movimientos respiratorios ó de la propulsión producida por las esferas de caoutchouc anexas al inhalador de Junker recomendadoporSpencer Wells en la administración del cloruro de metilena duran- te la ovariotomía. 16 Marcha general de la anestesia con el bicloruro de metilena puro en los animales. Después de medio minuto de inhalación.—Prin- cipio de la agitación, el perro dá ligeros gritos. 1-J-m.—Dilatación pupilar, principio de insen- sensibilidad corneana; nistagmus. 2m.—Abolición de los reflejos cornearlo y palpe- bral; insensibilidad general; nistagmus persistente. 3m.—Movimientos clónicos, simulando la mar- cha ó mejor la natación; los cuatro miembros y aún la cola toman parte en ellos. 4m.—Los mismos fenómenos continúan; fin de la inhalación. El animal es desatado y abandonado á sí mismo. A pesar de la insensibilidad, los movimientos cló- nicos en los músculos de los miembros, de la cara, de la región faringéa y aún del diafragma conti- núan. Gm.—Principio del período de vuelta; el reflejo corneano reaparece; contractura persistente de las mandíbulas; la anestesia no ha cesado. 7m.—Ataque epileptiforme ó coreiforme. 9m.—El perro presenta aún la contractura, so- bre todo, en los músculos de las mandíbulas y en los del cuello. 1 lm.—Los fenómenos disminuyen de intensidad. El animal trata de enderezarse, pero sus patas se hacen arco poco más ó menos como en la intoxica- ción estrícnica. 20m.—Contractura de los músculos de la nuca. 22m.—El animal no puede aún abrir las mandí- bulas ; está atacado de un estrabismo convergente. 17 22 á 30m.—Los síntomas de intoxicación dismi- nuyen hasta la vuelta casi completa al estado nor- mal. Sin embargo, después de este tiempo, el perro, cuyas mandíbulas pueden ser abiertas, tiene obsti- nadamente la cabeza hácia abajo, no atiende cuan- do se le llama y parece estar bajo la influencia de una alucinación. Tal es con ligeras variantes el cuadro que han presentado los perros en las quince experiencias de inhalación practicadas con el bicloruro de metilena puro. Cuadro que como se vé, no es nada consola- dor y presenta numerosos peligros é inconvenien- tes. m. ACCION DEL BICLORURO DE METILENA INGLES EN LOS ANIMALES. Antes de experimentar con el bicloruro y para fijar mejor las diferencias, me propuse ensayar el cloroformo sobre perros de mediana talla y de ta- lla ordinaria y he aquí los resultados de mis expe- riencias. Marcha general de la anestesia con el cloroformo. Después de medio minuto de inhalación, prin- cipio de la agitación. lm.—Agitación, dilatación pupilar, ligeros mo- vimientos de deglución, aceleración del pulso y de la respiración. l^m.—Abolición del reflejo corneano y casi simultáneamente del reflejo palpebral. Dilatación completa de la pupila. m.—Anestesia general y resolución muscu- lar completa, los movimientos respiratorios y los latidos del corazón no son sensiblemente modifi- cados. 19 La inhalación es continuada durante medio mi- nuto; persistencia de los mismos fenómenos, cesa- ción de la inhalación. El animal insensible, inmóvil y en estado de resolución completa es puesto en libertad. llm. Después del principio délas inhalaciones. Periodo de vuelta: ligero parparéo, salivación abundante. 14m.—El animal que estaba acostado, hace al- gunas tentativas para levantarse; estado de ebrie- dad, titubeacion. Ningún vestigio de contractura en las mandíbu- las, ni en el cuello. Ningún movimiento clónico en el tren anterior ó en el posterior. Poco á poco los síntomas de ebriedad y de titu- heacion disminuyen. 16m.—Vuelta casi completa al estado normal, el animal obedece cuando se le llama, su sensibi- lidad está completamente restablecida. Solamen- te en cuatro de los diez perros que sirvieron para mis experiencias, observé náuseas y vómitos en el periodo de vuelta. Después de estos experimentos, me propuse en- sayar con el pretendido bicloruro de metilena, es decir, con el producto inglés de que más arriba he hablado. Estas experiencias fueron hechas sobre perros de mediana talla y de talla ordinaria, advirtiendo que algunas de ellas fueron hechas sobre los mis- mos perros que me sirvieron para mis experiencias con el cloroformo. 20 Marcha general de la anestesia con el bicloruro de metilena inglés en los animales. Asociado en algunas de mis experiencias á mi sábio é inteligente maestro el Dr. Manuel Domín- guez (profesor de Terapéutica en la Escuela N. de Medicina de México), el bicloruro de metilena inglés, inhalado de la misma manera que se hace en la práctica común con el cloroformo, nos dió en doce experiencias sobre perros de diversas tallas los resultados siguientes: Después de medio minuto de inhalación, gran- de agitación del animal, movimientos continuos de deglución, secreción salivar, dilatación de la pu- pila llegando rápidamente al máximum; respira- ción muy acelerada, pulso sumamente frecuente. lm. Diminución de los movimientos, pupila completa y exageradamente dilatada, diminución del reflejo cornearlo y secreción salivar; prociden- cia de la lengua hácia afuera de los arcos denta- rios. Relajación completa de los músculos; re- flejo corneano completamente abolido así como el palpebral aún á las mayores excitaciones, como se lo hice notar á mi querido maestro y al ilustre Dr. Fernando Altamirano, quien también tuvo la bon- dad de acompañarnos en algunas de las experien- cias. Pupila enormemente dilatada, lengua proci- dente y á un lado de la boca; cianosis de los labios y de la lengua cuando la anestesia se prolongaba un poco. Respiración sumamente lenta aunque regular; pulso lento, regular y débil; cesación de la inhalación. 21 El animal queda completamente insensible á toda clase de exitaciones y en completa resolución muscular. Si se continua la inhalación, la cianosis de la lengua y de los labios aumenta considerablemen- te; la respiración se hace irregular y aún por mo- mentos se detiene; el pulso es muy pequeño, lento é irregular y la muerte del animal no tarda en lle- gar. 2\m. Después del principio de la inhalación, viene el periodo de vuelta que como se vé es muy rápido; pues en todas las experiencias observamos que apénas se le quitaba al animal el inhalador, comenzaban ligeros movimientos clónicos en la ca- beza y en el tren anterior, en los párpados, y en seguida estos movimientos se iban haciendo más y más rápidos, pero siempre convulsivos; el ani- mal hacia movimientos de deglución y volvía la secreción abundante de saliva del principio. 3m.—Después (y aún algunas veces ménos) de haberle quitado al animal el inhalador, hacia im- pulsos para levantarse sobre el trén anterior, pues el posterior quedaba algún tiempo más en resolu- ción. Una vez que el animal se ha parado, lo cual se verifica sumamente pronto, corre por el laboratorio conservando una grande ataxia en los movimientos de los miembros, sobre todo los del trén posterior. Cosa digna de llamar la atención y que hice notar también á mis ilustres maestros doctores Manuel Dominguez y Fernando Altamirano; el ani- mal á pesar de que corre y obedece perfectamente cuando se le llama, picándole con una aguja las pa- 22 tas, los dedos y aún las mucosas nasal y bucal en donde como sabemos la sensibilidad es muy exqui- sita, el animal no solo no daba señales de dolor, pe- ro ni aún siquiera movía las patas ó la cabeza para huir de la excitación. Todavía aún más, habiéndo- le acercado un cerillo en ignición, sin que lo vie- ra, á las diversas partes ya mencionadas, el ani- mal no daba señales no solo de dolor pero ni de sen- sibilidad táctil, ni aún se producia el reflejo natural instintivo de defensa que se observa en los animales en los que se produce una excitación cualquiera, reflejo que observé se producía en el animal ántes de someterlo á la anestesia; pues cuando la excita- ción era fuerte daba gritos, y cuando era débil ha- cia movimientos de defensa. Todos estos hechos son tanto más notables cuan- to que para excluir toda causa de error relativa á la docilidad más ó ménos grande del animal, lo eje- cuté con perros diferentes y en todos noté lo mis- mo; y sobre todo, que produciendo las mismas exci- taciones en los perros ántes de anestesiarlos, no solo huían de la excitación, sino que gritaban cuando la excitación era exagerada. Debo añadir además, que nunca observé náuseas ni vómitos, durante ni después de la anestesia, á pesar de que en dos de los perros la anestesia fué hecha á pocas horas de haberles dado alimentos. Por último, el animal no cesaba de andar por el> laboratorio olfateando por todas partes con suma insistencia como si buscase algo, cosa que no noté con el cloroformo. En fin, habiendo experimentado el mismo anes- tésico en los gatos, tres experiencias me dieron po- 23 go más ó menos los mismos resultados que en los perros en cuanto á la rapidéz de la anestesia, y la vuelta rápida al estado fisiológico; pues en cuan- to á la serie de fenómenos curiosos de que he ha- blado al tratar de la anestesia en los perros, en el período de vuelta, han sido poco más ó menos los mismos, solamente de muchísima menos duración. En los tres animales en experiencia observé la prolongación de la anestesia, solamente que en es- tos fué de ménos duración que en los perros. El período de vuelta es tan rápido como en los perros, pues bastaba alejar el inhalador para que el animal despertara. En uno de los gatos, habiendo querido llevar más lejos la anestesia, ha presentado síntomas tan alar- mantes que hubo un momento en que creí en la muerte del animal, porque la respiración era nula, los latidos del corazón imperceptibles, los ojos en la rotación hacia arriba y hácia adentro; los labios, lengua y fáuces completamente cianosados,y el ani- mal inmóvil é insensible á toda exitacion. En este estado, procuré volver á la vida al ani- mal, lo cual conseguí tomándolo de los miembros posteriores y suspendiéndolo con la cabeza hácia abajo. En seguida, notando que ya comenzaban, aunque muy lentos y pequeños algunos movimien- tos respiratorios, procuré hacer la respiración arti- ficial, con lo cual felizmente al cabo de algunos mi- nutos el animal respiraba librememte y habia vuel- á la vida. Por lo expuesto, vemos que es muy peligroso lle- var más léjos la anestesia, por lo menos en los ani- males. , , . 24 Tal es en suma el curioso conjunto de fenómenos que se observan en el período de vuelta en la anes- tesia por el bicloruro de metilena inglés en los ani- males, y que los límites de este trabajo no me per- miten por abora interpretar como merecen; pero que sin embargo es de creerse que se deben al al- cohol metílico que entra en su composición, y sin pretender dar una explicación del hecho, creo que se puede decir: que la sustancia más volátil como es el cloroformo, eliminándose más rápidamente, queda aún el animal bajo la influencia del alcohol metílico, que dilata mucho más en eliminarse, y es- to nos explica tal vez la prolongación de la anes- tesia de que he hablado. Véamos ahora lo que pasa en el hombre: 25 IV. EFECTOS DEL BICLORURO DE METILENA INGLÉS EN EL HOMBRE. Habiendo experimentado en los animales, pa- sé á experimentar en el hombre, para lo cual so- licité aún la coloboracion de mi querido y sábio maestro el Dr. Manuel Dominguez, quien tan bon- dadosamente me acompañó á todas las experien- cias que practiqué en el hospital general de San Andrés, en la ocasión de varias operaciones que el referido Doctor practicó en algunos enfermos de la sala que está á su cargo. En las experiencias practicadas en el hombre, el bicloruro de metilena inglés administrado de la misma manera que se administra el cloroformo en la práctica común, nos dio los resultados siguientes: Marcha general de la anestesia con el bicloruro de metilena inglés en el hombre. Después de medio minuto de inhalación, nada notable. 2m.—Nada aún de notable sino es un ligero parparéo y movimientos de deglución. 26 4m. Ligera excitación y movimientos en los miembros superiores. 5m. Grande excitación y movimientos convul- sivos en los miembros superiores é inferiores, la dilatación pupilar comienza y llega rápidamente al máximum; contracción de los músculos de las mandíbulas; el enfermo pronuncia con suma rapi- dez palabras incoherentes é ininteligibles. El pulso aumenta considerablemente de frecuencia; la res- piración se acelera; secreción salivar, el enfermo escupe varias veces. lOm.—Resolución muscular completa, la sen- sibilidad no queda completamente abolida; el pul- so es lento, pequeño, la respiración muy lenta yunque regular. Cesación de la inhalación. Perío- do de vuelta. El enfermo despierta con una rapi- dez prodigiosa; pues en todas las experiencias bas- taba quitar el inhalador para que el enfermo se agitara y tratara de levantarse á los pocos mo- mentos. En varias de las experiencias tuvimos que re- currir al cloroformo para que la operación conti- nuase, pues sosteniendo el uso del bicloruro, la respiración se hacia muy irregular, difícil é inte- rrumpida, el pulso muy lento, pequeño é intermi- tente, la cara palidecia, los lábios se cianosaban así como la lengua, y la muerte del enfermo era inminente. Nunca observé ni náuseas ni vómitos durante ni después de la anestesia, ni alguno de los fenó- menos notables que observamos en los animales en el período de vuelta sino es su rápida aparición. 27 y. RESTJMEN Y CONSECUENCIAS PRÁCTICAS. Por lo expuesto vemos, que á pesar de los elo- gios del cloruro de metilena, su empleo no es nada ventajoso en la práctica quirúrgica, hecho que pue- de atribuirse á diversas causas. En primer lugar, la dificultad de su preparación, y no solo, sino en cantidad suficiente para suplan- tar al cloroformo en la práctica quirúrgica. En segundo lugar, el costo exagerado que exige su preparación, y el grandísimo inconveniente de la necesidad del aparato especial de Junker ya men- cionado, para su inhalación; pues vemos con qué facilidad se administra el cloroformo en la prácti- ca común sin necesidad de inhalador especial. En tercer lugar los grandísimos peligros que pre- senta la anestesia, y los muchos inconvenientes, que como hemos visto en la anestesia de los animales, presenta el bicloruro de metilena puro; pues si com- paramos los fenómenos presentados en los animales anestesiados por el bicloruro de metilena puro y los presentados por los animales bajo la influencia del cloroformo, vemos que hay un contraste notable en el conjunto de los síntomas excepto la insensibili- dad. Miéntras que el cloroformo trae con la anestesia general un estado de resolución precioso bajo todos puntos de vista para las aplicaciones de este agen- te en las operaciones quirúrgicas, el bicloruro de me- tilena produce al contrario un estado de contrac- tura permanente ó temporaria, pareciéndose por momentos al tétanos, alternando con crisis epilep- tiformes ó coréicas; el conjunto de los síntomas es tan alarmante que se ha temido la muerte de los animales llevando la inhalación bastante léjos para ver si aumentando las dosis se llegaba al término de los movimientos desordenados y á la resolución completa. Si á esto agregamos las inmensas dificultades pa- ra la preparación del bicloruro de metilena puro, y las que se presentan para su conservación é inha- lación, vemos que es tan estéril cuanto difícil su aplicación en la práctica quirúrgica. En cuanto al pretendido bicloruro de metilena ó bicloruro inglés, y con el cual dicen haber ope- rado el Dr. Spencer Wells y otros, hemos ya demos- trado perfectamente que no es más que una mézcla de cloroformo y de alcohol metílico, y que sus pro- piedades las debe al cloroformo. Ahora bien, si comparamos los fenómenos produ- cidos por la inhalación del cloroformo y del pro- ducto inglés; verémos que aunque en los animales hay algunas diferencias con respecto al cloroformo, y que éstas al principio parecian seductoras y muy superiores al cloroformo, tal vez son debidas al al- cohol metílico, y que sobre todo algunas de estas di- ferencias son en contra del anestésico, pues como hemos visto, una de las diferencias principales es relativa á la rapidez con que obra; porque mién- tras que el cloroformo dilata para anestesiar com- pletamente al animal minutos á 3, y en el hom- bre 5 á 8 minutos; el bicloruro de metilena inglés dilata en los animales 1 á 2 minutos, y en el hombre 8 á 10 minutos. Como vemos, en el hombre dilata más que el clo- roformo en traer la anestesia; pero esto es debido á la gran volatilidad del anestésico que es una de sus mayores desventajas, y á la resistencia que en el hombre es mayor. En consecuencia, esta diferencia en los animales que parecia ser ventajosa, vemos que es muy desfavorable en el hombre; pues por su gran volatilidad en todas las experiencias que prac- ticamos hemos tenido que gastar grandes cantida- des del producto inglés, y al fin nos fué necesario recurrir al cloroformo en vista de los peligros que presentaba la prolongación de la anestesia por el bicloruro. Otra de las grandes desventajas que presenta el bicloruro inglés, es la dificultad de llevar la anes- tesia hasta la completa insensibilidad, porque como hemos dicho, cuando lo hemos intentado tanto en el hombre como en los animales, los síntomas que presentaban eran tan alarmantes que hemos creído prudente hacer cesar la inhalación. Por último, el mayor inconveniente que tiene la inhalación del anestésico que estudio, es la poca duración de sus efectos, porque como hemos dicho, 30 tanto en el hombre como en los animales, el perio- do de vuelta es sumamente rápido, pues en todas las experiencias bastaban 2 6 3 minutos para que el enfermo estuviera despierto completamente. En consecuencia, como no es posible llevar la anestesia más lejos por las razones que he dicho, resulta que es inconveniente, vista la enorme vola- tilidad del anestésico, el introducirlo en la práctica quirúrgica, y mucho ménos en operaciones tan gra- ves y delicadas como es la ovariotomía, que es en la que se le ha creído encontrar ventajas sobre el cloroformo; pues por una que otra ventaja que tie- ne sobre el cloroformo, cual es la de no provocar náuseas ni vómitos, y en la que se fundan los ma- yores elogios de sus partidarios, presenta por otra parte como hemos visto *ales desventajas, que es inútil en la actualidad sustituirlo al cloroformo. En resúmen podemos sacar de estas investigacio- nes las conclusiones siguientes: 1° Los cloruros de metilena que el comercio ex- pende á los cirujanos no tienen de común más que el nombre con el cuerpo CH2CL2 ó bicloruro de me- tilena puro; son simples mézclas como resulta de las investigaciones químicas ya mencionadas, toman- do sus propiedades anestésicas del cloroformo sola- mente. 2o La acción fisiológica del bicloruro de metilena puro CH20L2, es diferente de la del cloroformo. En el conjunto sintomático estos dos cuerpos no se pare- cen, si no es en la producción de la insensibilidad. 3o Los síntomas que resultan de la inhalación. 31 del bicloruro de metilena puro (CH*CL2), contractu- ra, movimientos clónicos, crisis epileptiformes, co- réicas, son constantes y de naturaleza tan espanto- sa, que es inútil el pensar en emplear este agente en la terapéutica quirúrgica. 4o El bicloruro de metilena inglés ó la mézcla de cloroformo y alcohol metílico por su gran volatili- dad y sus marcados peligros, no es suceptible de ser empleado en la cirugía en sustitución del cloro- formo. 5o Miéntras que el cloroformo, al mismo tiempo que la anestesia, produce como fenómeno concomi- tante, una resolución muscular tan preciosa para las operaciones como consoladora al cirujano, los movimientos desordenados que acompañan y si- guen á la anestesia metilénica constituyen un obs- táculo material y moral á su empleo. Por último. En presencia de estos hechos, no es de aceptarse que alguna vez el bicloruro de metile- na puro de la fórmula CH2CL2 haya sido empleado en cirugía. ££am¿et¿o $3at,tec/a. México, Junio de 1885.