FACULTAD DE MEffiCUSTAJDE MEXICO. ANALISIS DE LA BELLADONA CULTIVADA. EN MEXICO. TESIS Que para el examen profesional de Farmacia, presenta al Jurado calificador Juan Hernández ALUMNO DE LA ESCUELA N. DE MEDICINA Y FARMACIA Y DE LA PRACTICA MEDICO MILITAR. MEXICO. IMPRENTA RE E. IIAGELI. Primera del Rastro núm. 4. 1888. FACULTAD DE MEDICINA. DE MEXICO. ANALISIS DE LA BELLADONA CULTIVADA EN MEXICO. TESIS Que para el examen profesional ele Farmácia, presenta al Jurado calificador Juan Hernández ALUMNO DE LA ESCUELA N. DE MEDICINA Y FARMACIA Y DE LA PRACTICA MEDICO MILITAR. MEXICO. IMPRENTA I)E E. HAGELI. Primera del Rastro núm. 4. 1888. A MIS PADRES Y HERMANOS Á MIS MAESTROS Jos 3res. profesores '2$. y <&/n(/í¿f rS¿//wt¿uáj¡,. Sincera gratitud. Á LOS SRES. DRES. 8ju|anw> bacilo, OAcofa’i SoacaAtai Jamás olvidaré sus bondades. INTRODUCCION. Ser útil á sus semejantes, aliviar los sufrimien- tos de la humanidad es el ideal de los que se dedi- can á las ciencias médicas en cualesquiera de sus ramas, y debe ser el objeto principal de los traba- jos presentados por los que, siguiendo tan filantró- pica carrera, se hayan colocados en circunstancias de poder aspirar al título profesional. Ahora bien, como llenar una misión tan noble, como dar cima á una aspiración tan elevada? Indu- dablemente no hay mas que dos medios, arrancar á la naturaleza un nuevo secreto, ó elaborar un trabajo que reporte una utilidad general. Patrimó* nio exclusivo de los genios lo primero, y fruto de una larga experiencia lo segundo, no pueden nun- ca ser creaciones de cerebros que como el mió ape- nas sí, y con mucho trabajo, ha podido retener algo de los conocimientos adquiridos en la Cátedra. Por tanto, Sres. Jurados, no veáis en el trabajo que someto á vuestro recto criterio la íntima sa- tisfacción del que lia llenado su objeto de una ma- nera debida, sino el esfuerzo sobrehumano del que ha hecho lo posible por aprovechar vuestros sá- bios consejos. El punto que he elegido para mi tésis es: EL ANALISIS DE LA BELLADONA CULTIVADA ZEUNT MEXICO. Hacia el mes de Marzo de 1886 el Sr. Andrés Almaráz deseoso de saber si en nuestro suelo, y al lado de los muchos miembros de la familia Solaneas podia crecer también uno de los principales, la belladona, encargó á Europa por conducto de la casa Van den Wingaert semillas de esta planta. Trascurrido el tiempo necesario llegaron aquí las bayas de este arbusto, conteniendo semillas en completo estado de conservación. Se procedió in- mediatamente á sembrarlas en arriates, sin más cuidados (pie los que se toman para cualquiera planta del pais. De veinte á treinta (lias después, aparecieron los nuevos seres, y cuatro meses más tarde se procedía á su trasplante sin más precau- ciones de las que se tomaron en el momento de la sembradura; abonar la tierra al estilo del pais y nada más. 7 Hoy los ejemplares de que me he servido están en el segundo año de su existencia, y presentan los caracteres que á continuación menciono. DESCRIPCION. Yerbas de 0.m60 de altura, de tallo redondo, ra- moso, pubescente y de color rojizo. Hojas alternas, las superiores geminadas, ovales, terminadas en punta en las dos extremidades, en- teras, de color verde y de consistencia blanda. Flores solitarias en la axila de las hojas, larga- mente pedunculadas, provistas de un cáliz persis- tente, quinqué lobado, de lóbulos acuminados, pu- bescente, de color rosado. Corola dos veces más grande que el cáliz, cam- panulada, de color violado, con cinco dientes pe- queños, obtusos. Estambres en número de cinco, insertos, de fila- mentos torcidos, desiguales. Anteras longitudinal- mente dehiscentes. Ovario bilocular de placentas fijas al tabique por una linea dorsal. Estilo simple. Estigma depri- mido, peltado. Bayas rodeadas por el cáliz persistente, arredon- das, un poco deprimidas, con un surco que marca 8 la inserción del tabique interior; del grueso de una uva, y de color negro y brillante; biloculares como el ovario y con numerosos granos reniformes. ANALISIS. He omitido la parte mineral, porque tratándose de una planta cuyo principio activo es de natura- leza orgánica, y sabiendo que la mayor ó menor cantidad de minerales que contenga no ejerce nin- guna influencia sobre éste, no lo creí necesario, y sobre todo porque habiendo sido lieclio ya, seria una repetición completamente inútil; por tanto me he ocupado solo de investigar la existencia de la atropina y sobre todo su cantidad. La primera porque sabido és (pie los principios y por lo mismo las propiedades de las plantas sue- len modificarse cuando se cambian las condiciones en que vegetan, y muy bien hubiera podido suce- der (pie el terreno y el clima de México no hubie- ran sido favorables al cultivo de la que me ocupa, ya modificando, ya destruyendo las sustancias que naturalmente produce en su pais de origen. En cuanto á la segunda, que es la principal, por- que su conocimiento es de grande importancia á la 9 Farmacia del pais, teniendo en cuenta los resulta- dos á que puede dar lugar, que son los siguientes: La cantidad de atropina producida por la plan- ta cultivada aquí, puede ser igual, mayor ó menor que la producida por la planta europea; pues bien, supongamos los dos primeros casos y queda fuera de duda que seria un absurdo traer del extrangero á un precio elevado, lo que podíamos tener de nuestro suelo con más comodidad; supongámos el último y todavía podría ser que para tener de aquí la cantidad de atropina que se consume, se eroga- ran ya no menores, sino iguales gastos, en cuyo caso seria aun ventajoso por tener en su cultivo una industria más. Haciendo á un lado estas consideraciones entro pues al asunto principal. Para convencerme de que existia en la planta el alcaloide que trataba de dosificar, no tenia más medio que aprovechar sus propiedades midriáti- cas lo que efectué haciendo una infusión débil de sus hojas y filtrándola. En seguida puse dos gotas del líquido filtrado en uno de los ojos del Sr. Bal- tazar Gómez y media hora después su pupila esta- ba perfectamente dilatada, no podía pues caberme duda de su existencia. De paso diré que he preparado extracto con ob- jeto de saber el rendimiento, y he obtenido para doscientos gramos de planta fresca diez gramos de extracto de mejor calidad que el producto comer- cial, pues es completamente soluble en el agua, y cási no contiene dextrina, mientras que el otro de- ja un residuo considerable al disolverse, y contie- ne gran cantidad de destrina de lo que me cercio- ré tratando la parte disuelta en el agua por alco- hol absoluto, y verificando sus reacciones con la solución de yodo. Dos han sido los métodos que he seguido para mi análisis, el volumétrico y el de pesadas. METODO VOLUMETRICO. Se toman veinticinco ó cincuenta gramos (le tin- tura, se evapora el alcohol al fí. M., se trata el re- siduo por agua acidulada con ácido sulfúrico, y se ñltra. En seguida se coloca el líquido filtrado en un vaso de precipitado, y por medio de una bureta graduada se vierte gota á gota una solución de re- activo de Mayer (1) hasta que ya no se forme pre- cipitado; se filtra para separar éste, y se añade una nueva gota de reactivo que no debe ya enturbiar el líquido si la precipitación ha sido completa. Como puede suceder que el enturbiamiento pro- (1) Este se obtiene disolviendo 13ss54 de bicloruro de mer- curio y 49. 8 de yoduro de potasio en un litro de agua des- tilada. 11 ducido por la misma precipitación impida apre- ciar exactamente el momento en que termina, es conveniente, para tener certeza de ello, repetir la operación añadiendo desde luego cási la totalidad del reactivo empleado en la primera, y en seguida gota á gota, filtrando después de la adición cada gota hasta que una de ellas no dé ya precipitado. Leyendo en seguida sobre la bureta el número de centímetros cúbicos de reactivo empleados y mul- tiplicándolo por el título de la solución se tendrá la cantidad de alcaloide contenido en el líquido sometido á la experiencia. METODO POR PESADAS. Se trata dos veces cincuenta gramos de materia fresca ó veinte de materia seca por diez veces su peso de agua acidulada con ácido sulfúrico tres ó cuatro gotas. Después de haber esprimido el jugo se evapora á la consistencia de jarabe, y se añade al residuo tres veces su peso de alcohol; se filtra después de veinticuatro horas de contacto, y se evapora para arrojar el alcohol. Queda un residuo que se trata con petróleo rectificado para eliminar las impurezas. En seguida se alcaliniza con amo- 12 niaco, y se trata dos ó tres veces con quince centíme- tros cúbicos de cloroformo para separar el alca- loide. Las soluciones clorofórmicas lavadas con agua destilada son en seguida calentadas en un frasco para separar la mayor parte del cloroformo y por último se acaba la desecación en un vidrio de relox tarado. Es necesario que la temperatura no pase de 50 á 60° porque de otra manera la atropina se vola- tilizaría con los vapores del cloroformo. El cuadro siguiente manifiesta los resultados ob- tenidos: == Parte vegetal analizada Cantidad empleada en el análisis Pesada Proporción de alcaloide j encontrada en la planta fresca ts¿ oí r.^JX o o rD gg P-* Proporción de alcaloide encontrada en la planta seca 0“S O'-* o o c+- c- oo c o Proporción de humedad Ahora bien, los análisis de la planta europea según Dragendorffdan las cantidades siguientes: Parte vegetal analizada Cantidad empleada en el análisis Proporción de alcaloide encontrada en la planta fresca Proporción de alcaloide encontrada en la planta seca Proporción de humedad Pesada Título Pesada Título Hoja 50.00 0.10 0.10 oo w o o 0.82 f o_o ir— i-c£ ir— 13 De lo expuesto se deduce que la belladona me- xicana al estado fresco contiene una poca más de atropina que la europea, y la seca contiene menor proporción, lo que creo depende de dos causas. Primera, que las hojas que empleé al estado fresco eran bisanuales, mientras que las que empleé al estado seco eran anuales, y segunda que la pro- porción de humedad es más considerable en la de aqui. Siento no poder disponer de la suficiente canti- dad de hoja bisanual para repetir el análisis al es- tado seco, y tener la certeza de haber sido el em- pleo de hojas anuales la causa de la diferencia en- contrada. Fundándome en los resultados que he obtenido puedo asegurar que la belladona mexicana al esta- do fresco y en producto bisanual, tiene la misma cantidad de principio activo, y por lo tanto las mismas propiedades medicinales que la europea, á la que puede sustituir en las mismas proporciones para los usos farmacéuticos. Caracteres y reacciones «le la sustancia sii>sla