FACULTADOE |VIEC>ICINA DE MEXICO. BREVES APUNTES SOBRE LA ALIMENTACION EN LOS ADULTOS. TESIS Que para el exámen de Medicina, Cirugía y Obstetricia presenta al Jurado Calificador LUIS MANRIQUEZ Alumno de la Escuela Nacional de Medicina. Ex-practicante de número de los Hospitales “Morelos y Juárez" y miembro de la Sociedad Eilioiatrica. MEXICO IMPRESO EN LAS OFICINAS DE “EL UNIVERSAL” CALLE DE SAN JOSÉ EL REAL NÚM. 9. ±e©3. FACULTAD DE MEDICINA DE MEXICO. BREUES APUNTES SOBRE LA ALIMENTACION EN LOS ADULTOS. TSSIS Que para el exámen de Medicina, Cirugía y Obstetricia presenta al Jurado Calificador LUIS MANRIQUEZ Alumno de la Escuela Nacional de Medicina. Ex-practicante de número de los Hospitales “Morelos y Juárez” y miembro de la Sociedad Filioiatrica. MEXICO. IMPRESO EN LAS OFIGINAS DE “EL UNIVERSAL” CALLE DE SAN JOSÉ EL REAL NÜM. í). 1833. Á MI HERMANO INGENIERO &TIL&/MO ¡yi&/>IRIgUEZ DEBIL PRUEBA DE GRATITUD, Y BAcJOGUYAS INDICACIONES HABLO EN MI TESIS SOBRE ALIMENTACION. A mis adoradas Padres to&o lo qli£ x Ka5a» para la gratitud á 5^r! A LOS LICENCIADOS ■DaxmT (Os ovio v| Aurelio <1 a vejas A los que profeso cariño y altas consideraciones. Mé 'J/u-j/vad' dftey/ie de de ¿ que es indispensable que sufran uniformemente tal ten - peratura, vale más exagerar este procedimiento de profi- laxia elevándola un poco más y prolongando por ti-es ó cuatro horas la cocción, lo que no ofrece serios inconve- nientes. Carnes virulentas.—Consideraremos en esta catego- ría los animales rabiosos, aftosos, carbonosos, tuberculi - sos y atacados de viruelas. Ba jo un punto de vista gem - ral encontramos para todas estas enfermedades: l.° la po- sibilidad incontestable de la trasmisión al hombre ó á otros animales de la enfermedad virulenta, ya por el ma- nejo de las carnes, ó ya por la cohabitación con ellos. 2." la incertidumbre de la inocuidad de los virus introduci- dos en las vías digestivas. 3.° la falta de garantía con la cocción. 4.° la seguridad absoluta que se obtiene al con- trario con la cocción prolongada y á 100 grados. El cow-pox de la vaca y el horse-pox del caballo son enfermedades que alteran poco la carne, respecto á sus propiedades específicas. Por el mismo terror que la, rabia inspira, nos abstene- mos de aconsejar la proscripción del uso de carne de ani- males atacados de esta enfermedad. En lógica científica, la carne de los animales rabiosos, no parece enferma, puesto que es la saliva y los centros nerviosos los (pie contienen el veneno, además, este necesita para inocular- se, una solución de continuidad que difícilmente existí' en la boca, exofago y estómago de los individuos sanos. Hay numerosos ejemplos de carencia de come stibles, tanto en la Bepública Mexicana como en el extranjero: en la primera, durante los sitios, y en el extranjero, en los años de escasez de víveres, en estas circunstancias los po- bres se ven abligados á tomar carne de caballo morvoso, sin que se hayan observado accidentes de ninguna espe- cie, debido*á la trasmición de dicha enfermedad. A la fiebre aftosa se atribuye la comunicación á la leche de propiedades tóxicas y se ha reconocido que dada á los niños, les puede originar trastornos gastro intesti- nales, algunas veces graves, ó una erupción vesiculosa de la boca y de la lengua. Se podía deducir, que la carne de 25 mímales afectados de esta enfermedad, no es absoluta- mente inofensiva; pero no hay hecho que lo demuestre, y ios higienistas la admiten en la alimentación, con tal que no estén agotados. En. cuanto á la de los tuberculosos, hay que decir con poca diferencia lo mismo que de la de los aftosos y más aun, en estos, basta una cocción prolongada y álOO0 pa- r-a destruir todos los baciius. Se llaman según las localidades y según los anima- les, carbón, fiebre carbonosa, mal de las montañas etc., una misma enfermedad, particular á los bovinos y ovi- nosjpero inoculable á otros mamíferos incluyendo al hom- bre; es caracterizada por la presencia en su organismo de la bacteridia de Davaine bacillus anthracis de Cohn. En México es rara esta enfermedad en los rumiantes que sirven para la alimentación; no obstante daremos algu- nos de los caracteres de la carne: por lo común, sangran- te, morena y asfíxica, por no ser la bacteridia un absor- vente enérgico del oxígeno. En razón del mismo hecho, después de la desaparición de este gas, se presta mejor á la pululación del vibrión séptico y se pudre rápidamente. La investigación del bacillus anthracis, se hace con el microscopio, por medio del cual se reconocen estos mi- cro-organismos en la sangre. Los carniceros y todos los individuos obligados á ma- nejar estas carnes, están expuestos á accidentes; pues basta tener una ligera excoriación de la piel, ó un ras- guño insignificante para inocularse y generalmente de una manera mortal; lo mismo sucede al consumidor, igualmente afectado de las mucosas de la boca, exófago ó estómago, y principalmente cuando la carne no está bien cocida; pues está probado que una cocción perfecta, mata con seguridad el parásito. Este micro-organismo resiste á la temperatura acos- tumbrada para la condimentación de las comidas y sien- do posible la infección, aun suponiendo las vías digesti- vas intactas, es prudente la estricta prohibición de la venta de carnes en estas condiciones. Las carnes tifógenas han producido en Zurich, gas- tro-enteritis, según unos y fiebre tifoidea, según otros, por las lesiones que á la autopsia se encontraron en el intesti- no de los individuos que sucumbieron á consecuencia ele la ingestión de esta clase de carne. Pero la rareza del ca- so consiste, en que algunas veces se encuentra el bacillus de la dotienenteria en el hombre y no en el animal; otros 26 á la inversa, se le encuentra en el animal sin hallarse en el hombre y las más raras veces, en lasque no se encuen- tra el bacilius ni en el uno, ni en el otro, lo que induce ( formular esta conclusión: “microbios diferentes delbac- llus tifoideo, pueden originar los síntomas y las lesiones de la dotienenteria.” Las víceras en general, son menes nutritivas que el tejido muscular y se toman simplemente por variante do la alimentación. Necesitan más cocimiento, debido á que están compuestas en su mayor parte de tejido conjunti- vo, y es preciso que 1a, película celular se destruya, para que se ponga á descubierto la parte nutritiva de la cel- dilla. El corazón compuesto de tejido muscular, no se ex- cluye de la regla general que rige á las víceras, es decir: es poco nutritivo, poco agradable, se c$ce difícilmente y es de difícil digestión. Aves.—El tipo más usado, es el pollo, del que tiern< > y gordo, se condimentan platillos de gusto delicado, de fá- cil digestión, y no carece de principios nutritivos. De más de dos años de edad, el pollo pasa á ser gallo, y la carne entonces, ya no tiene las cualidades antedichas; es seca, dura, y solo es agradable el caldo que resulta de su coc- ción. El pollo de mejor calidad, es el que se cría libre y que se nutre de granos, yerbas é insectos. La carne de los pichones y patos, se encuentra en las mismas circuns- tancias que las del pollo, siendo de notar que la de los pi- chones tiernos, es un alimento muy apreciado, mas no muy usado por su alto precio. La liebre, el conejo, el venado, el león y otras poco usadas, son carnes muy apreciadas' por su sabor agrada- ble y su fácil digestión, siempre que sean animales tiernos. El pescado, cuya carne está notablemente menos provista de principios alimenticios que la de los mamí- feros y que la de las aves, contiene una gran proporción de agua, y produce principalmente la de los tiernos, una gran cantidad de gelatina por la cocción. Existen, sin em- bargo, diferencias considerables de una especie á otra, y aun en una misma especie, hay diferencias capitales, se- gún la edad de cada uno. Sucediendo que. la trucha, por ejemplo, adquiere su máximun de suculencia y de prin- cipios nutrivos cuando adquiere próximamente el peso de dos quilogramos; se comprende el perjuicio que hacen á la alimentación pública, los pescadores que introducen al comercio animales, que como los de esta clase y con- 27 liciones, necesitan un peso determinado para adquirir el mayor número de elementos nutritivos y con más razón tún, cuando pueden originar transtornos gastrointesti- nales, tomándolos antes de su completo desarrollo. El pescado no podría ser un alimento único, aun cuando sea irreprochable como tal, puesto que en las cos- tas y en las riveras de los ríos, la gente pobre que no se alimenta con otra cosa, no llega á tener una salud com- pleta, y si la tiene en su juventud, rápidamente la pier- de por la dispepsia y consecutivamente el ateroma se- nil prematuro que invade á estos individuos. Entre ellos existen mujeres hermosas y generalmente fecundas; atri- buyendo esta última circunstancia á la ictiofagia en ra- zón de la gran cantidad de fósforo que contiene el pes- cado; lo cual es un error, puesto que contiene cerca de una tercera parte menos que la carne de los mamíferos. Es mucho más asimilable fresco que seco; siendo el pri- mero más agradable, y el segundo llegando á ser hasta indigesto cuando se toma en conservas. Los pescadores se afanan por conservarle la vida á un pescado el mayor espacio de tiempo posible, sin re- flexionar que saliendo del medio en que vive, sufre y muere, encontrándose después en las mismas circunstan- cias que los mamíferos que mueren á consecuencias del agotamiento ó cansancio; por esta razón, es conveniente matar el pescado tan pronto como sale del agua y tomar- lo en seguida; pues es de advertir, que esta carne sufre la putrefacción muy rápidamente. El pescado fresco y en buen estado, se reconoce en que las branquias están húmedas, de un rojo vivo, los ojos abiertos y brillantes. Es de notar que la carne délos peces de rapiña, es más agradable que la de las aves y mamíferos del mismo ‘ régimen alimenticio; habitan los primeros en las grandes corrientes de agua, donde bus- can su presa y cuando hay aumento de su cauce y sus aguas se enturbian, estos animales se enferman y la car- ne pierde sus cualidades. Hay algunos, cuyo consumo ocaciona más ó menos regularmente, perturbaciones digestivas en el consumi- do]*, pudiendo llegar á la algidez y hasta la muerte. Fonsagrives que ha estudiado detenidamente este punto, enteramente del resorte de la higiene naval, pro- pone reservar á estos accidentes el nombre de siguatera, nombre dado por otros á las indisposiciones que resultan de la ingestión de pescados, cuya carne está descompues- 28 ta. Dichas perturbaciones suceden particularmente á la ingestión de ciertas partes del pescado, como la cabeza, la cola y el hígado; esto sucede particularmente, en los ma- res intertropicales, donde debe tomar participio la ele- vada temperatura. A la capital llega pescado fresco de Yeracruz, de Cha- pala, y se utilizan también los pequeños, que pescan en las aguas que surcan la ciudad y sus alderredores; pero casi nunca se observan accidentes debidos á la mala ca- lidad y cuando suelen observarse es en la semana mayor originados probablemente por el pescado seco y en con- serva que se expende en esa época del año en abundancia. En algunos pescados de la costa del mar Báltico y de los lagos de la Suiza, se observa el botriocéfalo con mu- cha frecuencia en los individuos que los usan para la ali- mentación. En México no se han hecho estudios en este sentido; pero es de suponerse que la larva de dicho hel- minto, no se encuentre en los pescados de las costas, rios y lagos de nuestra República. En todo caso sería nece- sario un atento exámen para poder afirmar tal cosa. Los reptiles, los batracianos y los crustáceos, no constituyen alimento habitual, al menos en la Capital, más tenemos ejemplos de cada una de estas clases de animales: los primeros y los segundos son usados por la clase pobre de nuestro pueblo y algún tipo de los crustá- ceos, es tomado con predilección por la clase elevada de nuestra sociedad. La leche de los mamíferos, producto de la secreción de la hembra durante la época de la lactancia, es una solución acuosa de caseina, de azúcar de leche, y de di- versas sales, conteniendo en suspensión partículas de grasa, todo en proporciones tales que la hacen muy pro- pia para la alimentación de seres pequeños, pero que no basta para los adultos. Se dice sin embargo que hay familias cuyos individuos viven exclusivamente alimen- tados con leche, entre quienes se citan Suecos, Arabes y Noruegos. Esto es cierto en parte, pues de ordinario añaden sustancias feculentas y (peso en el que se en- cuentra concentrada la materia albuminoide, y que ca- rece de agua. La leche es un líquido de blanco mate, ligeramen- te amarillo en la vaca, blanco azulado en la mujer, y opaco en ambos. Si la de la vaca toma un tinte azu- lado, la opacidad disminuye y es probable que esté mes- ciada con agua. El olor de la leche es sui géneris, agrada- 29 ble y no revela la especie de que procede con excepción de la de cabra; pero en los demás animales, basta limpiar perfectamente las tetas al ordeñar, y se desconoce el ori- gen. Es de sabor dulce y más aún la de mujer que la de vaca: la reacción de la primera es neutra ó alcalina y la de la segunda, frecuentemente ácida, por lo común neu- tra y rara vez alcalina. El peso específico de la leche de mujer es de 1,030 y el de la vaca de 1,030 á 1,033. Al microscopio la gota de leche aparece como una masa de glóbulos desiguales, variando de 1 á 20 n de diá- metro, de contornos perfectos y muy refringentes; son corpúsculos grasosos sin nucléolo. La leche mezclada con agua presenta los mismos glóbulos de grasa pero en menor cantidad. Fácil es reconocer entre los glóbulos de la leche, algunos de sangre ó de pus que tienen película, núcleo y protoplasma. El calostro tiene corpúsculos vo- luminosos, formados por la reunión de varias granula- ciones grasosas con celdillas epiteliales ó sus restos. El elemento más abundante en la leche, es el agua que oscila entre 80 y 90 por ciento según las especies. Las sustancias azoadas, están representadas por la casei- na y la albúmina. La primera difiere de la segunda en que no se coagula, más que entre 130 y 150°, y además en que esta contiene nucleína, CDmo lo observó Hoppe- Seyler, la que nunca se encuentra en la albúmina. La caserna de la leche de vaca difiere químicamente de la ca- serna de la de mujer. La primera se coagula en el estó- mago de los niños y difícilmente se asimila. Las sustancias no azoadas que contiene la leche son grasa y azúcar. La primera está químicamente com- puesta de tristearina, tripalmitina, trioleina y ácidos gra- sos volátiles, y la segunda llamada lactosa, soluble en seis partes de agua fria y dos y media de agua hirviendo, queda en el suero de la leche después del descreme. Si se separa la albúmina del suero, filtrando y evaporando, se obtiene la grasa en su totalidad. Las sales de la leche constituidas en su mayor parte por fosfatos y cloruros de potasa de sosa y de cal. El origen de la leche no le imprime grandes variacio- nes respecto de su composición, y contiene de 7 á 8 p§ de ácido carbónico, al extraerse de las tetas del animal. Un litro de la de vaca contiene 10 gramos de ázoe y 125 de carbono. En la de animales de igual especie, las cua- lidades varian por diversas circunstancias que vamos á examinar. 30 El sistema de alimentación influye sobre la abun- dancia de la leche y sus cualidades. Las vacas que se nutren con alfalfa, la producen en mayor cantidad, pero de calidad inferior. La mejor es la de vacas que pastan en el campo y respiran el aire libre de los bosques, porque en estas circunstancias reúnen las mejores condiciones higiénicas. Más como en las Capitales no sería posible seguir estas prescripciones, se hace necesario alimentar- las convenientemente con pasturas secas y verdes mez- cladas, pues las primeras aisladamente, tienen la desven- taja de producir una sed exagerad?, y las segundas vi- cian la leche. La prolongación del periodo de lactancia, trae como consecuencia la diminución de leche en cantidad, pero proporcionalmente aumentada de materias fijas. Una misma vaca ofrece variaciones diarias en la composición de la leche; así por ejemplo, la que produce en la mañana, contiene menor cantidad de grasa que la extraida en la tarde, diferencia según Fleischmann que llega hasta uno por ciento habiendo observado el mismo autor, que existen diferencias de un día á otro aún si- guiendo igual régimen alimenticio. Conveniente nos parece advertir que la leche de vaca tuberculosa, puede transmitir sus microbios al hombre, tomándola sin hervir. La constitución de la leche varia en vastos límites sin estar adulterada. Puede haberla de mala calidad aún siendo pura, pero esto es raro. El procedimiento seguro para juzgar de la bondad de la leche consiste en establecer ¡a relación que debe existir entre todos sus elementos y no solamente buscar la proporción de uno cualquiera de ellos ó de varios. Al aire libre la leche, rápidamente se cubre de una capa de crema, más ó menos gruesa, constituida por la grasa que se separa y sube á la superficie en virtud de su menor densidad. El fenómeno comienza algunas horas depues de la ordeña, de modo que la extraida p. m., al dia siguiente aparece con una ligera capa de crema que sepa- ran los expendedores antes de mezclarla con la nueva, para fabricar mantequilla, operación muy frecuente en las grandes haciendas de campo de la República donde falta el consumo; extrayendo á la leche toda la grasa que contiene. El fenómeno inmediato á la separación de la grasa, es la coagulación. La materia albuminoide se precipita 31 por la influencia del ácido láctico, en que paulatinamen- te se convierte el azúcar de leche. Añadiendo á la leche algún fermento péptico como el páncreas [vulgo cuajo] la coagulación tiene lugar con tal energía, que los albuminoides aprisionan la grasa, mien- tras que la caseina separada expontáneamente sólo sirve para fabricar quesos secos. La transformación de la lactosa en ácido láctico cesa cuando hay de 0.2 á0.3 pg en la masa. La adición de bi- carbonato de sosa neutraliza el ácido é impide la coagu- lación, pero no la fermentación del azúcar. La leche fresca no se coagula por la acción del calor, y la que está adulterada, fácilmente se corta es decir secón vierte en coágulos, signo casi seguro de adul- teración. La leche cocida es idéntica á la cruda con menos aroma y digestión menos fácil, por la coagulación de la caseina. Después de la coagulación de la leche queda un li- quido abundante en sales y en azúcar, poco nutritivo, y ligeramente ácido. Es el petit-lait de los franceses, con el que se fabrica el Kumis y el Kéfir, bebidas que tam- bién se preparan con leche pura. Agitada la crema con la mano ó la mantequera, se divide en dos partes: la grasa de la leche [mantequilla] y la leche de la mantequila [leche batida] líquido blanco, azulado, ligeramente ácido, que contiene algo de grasa y albuminoides, arrastrados por la crema, lo que le comu- nica algunas de sus propiedades nutritivas. Aun cuando la falsificación de la leche se lia inten- tado en el extranjero con féculas y sustancias colorantes, no ha dado resultado, ni parece posible que lo dé por ra- zones sencillas de averiguar, cualquiera que sea el proce- dimiento usado. También se lia intentado la falsificación descremándola, con lo que solo disminuye la riqueza en principios grasos, aumentando la cantidad de agua, y siendo fácil de confundirse con leche pobre en grasa sin intervención fraudulenta. La densidad de la leche es de 1,030 á 1,034 y en Paris se ha fijado el 3 pg como mínimun y el 11 como máximun de materia seca. Estos límites no pueden ser más que morales, pues- to (pie los adulteradores los conocen perfectamente, y fá- cil les será poner la leche que expenden en esas condi- ciones. 32 La leche pura debe ssr perfumada, agradable, blan- ca mate, opaca y de reacción alcalina ó neutra, en tal virtud aconsejamos su exámen por medio de la vista, el olfato y el paladar para juzgar de su pureza. Varios instrumentos se han inventado para apreciar la densidad de la leche y á todos se les podría llamar lacto-densímetros; pero es un error pretender que tal ó cual de sus divisiones corresponda á la pureza de la leche, pues son insuficientes para indicar relación entre el peso y las cualidades analíticas que solo pueden ser aprecia- das en un laboratorio. Al instrumento más antiguo, el galactómetro, que era de metal, han sucedido el pesa-leche de vidrio de Chevalier, y el lacto densímetro de Quevenue y Bouchar- dat, pero solo nos ocuparemos de este último que es el más usado, así en México como en París y Alemania. Está formado de un tubo de vidrio con una ampolleta en la parte inferior, no graduada; un tubo en la superior gra- duado, v dos veces mayor en longitud que la ampolleta. Esta lleva en la parte inferior un pequeño depósito con mercurio, que sirve para que el tubo se sumerja en el lí- quido. La dimensión del aparato es de 40 á 50 centíme- tros: está graduado para una temperatura de 15°; la leche en que se sumerja, debe mantenerse invariablemente á esa temperatura, y como esto no es tan sencillo, hay que hacer las correcciones necesarias indicadas en tablas que formularon los mismos autores del aparato. Sin embar- go, no debe darse crédito á sus indicaciones, mientras no se confirmen por el cremómetro, aparato que tiene tres graduaciones, una en el tubo y otro á cada uno de sus lados, que marcan el peso específico, la de la derecha, in- dica según la densidad, la cantidad de agua que contiene la leche no descremada, y la de la izquierda, la cantidad del mismo líquido en la descremada. Los lactoscopios, en fin, sirven para el exámen óptico de la leche, basándose en el principio general, que es me- nos opaca cuando contiene mayor cantidad de agua, El mandado construir por el Dr. Heumer, que es el más perfecto, consiste en dos epejos fijos en el interior de un corto tubo de latón, uno de ellos cubierto en su in- terior por una especie de parrilla de gruesos trasos ne- gros: entre los dos media un espacio de dos milímetros de ancho, dividido perpendicularmente á las líneas ne- gras en dos mitades por medio de un tabique trasversal. En la mitad inferior se introduce leche normal, y en la 33 superior la que se pretende reconocer. Puesto ala luzs° lar, se nota fácilmente si hay alguna diferencia entre Ia leche pura y la que se sujeta á exámen. Con todo, se con- sigue fácilmente por adición de sustancias estrañas, que la leche descremada sea igualmente opaca á la leche normal; pero para descubrir el fraude, se han inventado aparatos llamados cremómetros, entre los cuales el de Chevallier es el más usado. Está formado de una proveta de 200 centímetros cúbicos de capacidad, y de 20 á 25 centímetros de altura, marcada con un trazo circular en la parte superior y dividida al partir de este trazo hacia- abajo en 100 divisiones. Se llena la pro veta con leche por analizar hasta el trazo 100, y se mantiene durante 15 ó 20 minutos á una temperatura de 10 á 13°; durante este tiempo, la crema se separa y solo hay que leer la canti- dad marcada en la parte superior del tubo. La buena leche marca de 10 á 16; á menos de 8 hay seguridad de que ha sido descremada. La mezclada con agua sube más fácilmente y ocupa por su fluidez mayor lugar en el tubo. Por su lentitud no se admite el anterior procedimiento, prefiriéndose para estas investigaciones el lacto-bubirómetro de Marehand, que consiste en un tu- bo de vidrio cerrado en una de sus estremidades, de 25 á 30 centímetros de longitud, y de 10 milímetros de diáme- tro. Al partir de la estremidad cerrada, el tubo está divi- dido en tres partes de 10 centímetros cúbicos cada una, marcada con las letras L (leche), E(éter) y A (alcohol). Para servirse del aparato, se introduce leche hasta el tra- so L, añadiendo una ó dos gotas de sosa caustica en so- lución; se vierte éter rectificado hasta el traso E; se agita bien el tubo tapándolo con el dedo, después se añade al- cohol precisamente á 86° hasta el traso A; se agita otra vez el aparato y en seguida se sumerje en baño de María á 40°. La mantequilla fluida á esta temperatura, se sepa- ra del resto del líquido y viene á formar una capa lim- pia, cuya altura se mide por medio de una graduación que lleva el tubo. Cada división del instrumento corres- ponde á dos gramos de mantequilla; pero hay (pie añadir á las indicaciones obtenidas, 12 gramos 6CS cantidad de mantequilla que retienen el alcohol y el éter, según el cálculo de Marehand. Así suponiendo (pie el número mar- cado sea tres, la cantidad de grasa será representada por el producto de 2X3+12°6. La leche de buena calidad, contiene de 30 á 35 gra- mos de mantequilla. Además, importa averiguar si con- 34 tiene nitratos, nitritos y amoniaco, qne pueden existir en la leche mezclada con agua de pozo ó de mala calidad. La harina, el almidón y la dextrina, se conocen por el tinte azul que comunican á la tintura de yodo. Aquellos también pueden descubrirse con ayuda del microscopio (granos de almidón). La albúmina y el amarillo de hue- vo, sé reconocen en que aparecen en copos después de la ebullición de la leche. Las sales de sosa, cloruros, bicarbonatos y boratos en la leche adulterada, es encuentran en las cenizas, en can- tidades exageradas, y en la leche normal están en la pro- porción de 012 por 100. Se puede aun demostrar la pre- sencia de sales metálicas, venidas de su acción sobre va- sos de plomo, de estaño ó de zinc. El hidrógeno sulfurado colora en negro las sales de plomo, y precipita en blanco las de zinc. La leche-también puede modificarse de diversas ma- neras perniciosas, sin intervención de sales en la falcifí- cación ó adulteración. Esas modificaciones pueden ser del orden químico, y más frecuentemente de origen bac- teriano. Es algunas veces venenosa y amarga, debido á sustancias medicamentosas, usadas para curar á los ani- males de que procede, ó á las plantas de que se han nu- trido. Esa descomposición es con frecuencia la causa de la diarrea en los niños. En el periodo de brama, las vacas producen una leche azulada, pobre en grasa y acuosa. A esto se debe la colo- ración que toma; otras veces es motivada por el bacilas cianógenus. La viscosidad procede de la fermentación mucosa de Schmit-Mülheim. A veces está pintada de rojo procedente de la materia colorante de la pastura, ó de sangre de las mamilas. La leche está espuesta á la invasión de micro-orga- nismos, como los de la putrefacción vulgar, que la vaca recoje con las mamilas al echarse en el establo. Pueden también transmitir el mal, las manos del que la ordeña y aun el aire mismo, siempre impregnado de gérmenes patógenos y no patógenos, En consecuencia, no es con- veniente tomarla cruda, Las mismas consideraciones hay que hacer respecto de los recipientes, del agua que se le mezcla, y de la que sirve para lavar los vasos en que se deposita. Todos estos medios pueden ser origen de microbios, de tuberculosis ó de tifo, de tal manera que la leche se convierta en el ve- hículo de esas enfermedades. 35 La leche de vacas carbonosas y tuberculosas, puede contener espórulos, que resisten temperaturas elevadas. Es peligroso, en consecuencia, tomarla aun después de ser herbide. En todo caso es conveniente repetir la ebu- llición, después de separarla del fuego para impedir que se derrame. En todas partes del globo se utiliza la leche como alimento, y se castiga su adulteración; pero á pesar de eso, no basta la vigilancia de 1a. autoridad para poder im- pedir el fraude. Se dan reglas higiénicas, se multiplica el cuidado, y sin embargo poco se consigue, debido á las pingües utilidades que se obtienen adulterando un ali- mento preferente para los niños, para los ancianos y aún para los adultos. La mantequilla, uno de los derivados de la leche, es la más agradable de todas las grasas. Debe su importan- cia, no solo á que puede utilizarse como grasa en la ali- mentación, sino á su propiedad de poderse mezclar de diversos modos, comunicando su perfumado aroma y sirviendo como alimento y como condimento. Esa pro- piedad y el aprecio con que se toma, explica los fraudes exagerados y el descreme de la leche que la produce, dis- minuyendo en poco su cantidad. Se obtiene por la agita- ción de la crema, rompiéndose y aglutinándose las vesí- culas de grasa, quizá á favor de un gluten, que se forma de la caseina. La mantequilla de buena calidad contiene, según Muler, de 88 á 90 p.g de grasa, y de 10 á 12 p.g de agua mezclada de azúcar de leche, de caseina y sales. Es de color amarillo pálido, (mantequilla buena), de olor fran- co y agradable, blanda como la grasa, y presenta una su- perficie de corte limpio y homogéneo. Los puntos blancos que se observan, son de caseina coagulada, y la presen- cia de gotas blancas de suero, demuestran que la mante- quilla no fué bien esprimida ni lavada. En este estado, además de los inconvenientes de la mezcla, la mantequi- lla se descompone con facilidad, á consecuencia de la al- teración de la materia albuminoide que contiene; decom- posición tanto más rápida, cuanto mayor es la cantidad de cuerpos grasos que encierra debido á la formación de ácidos que se combinan con la albúmina., formación deri- vada de la influencia de un fermento. En ese estado la mantequilla, solo sirve para engrase de calzado. La coloración de la mantequilla depende en mucho del sistema de la alimentación de la vaca, el color ama- 36 rillo procede de yerva verde, aunque también adquiere esta coloración con el jugo de plantas, que como la za- nahoria y el cúrcuma son inofesivas; pero suele colorar- se también con sustancias venenosas como el cloro y aza- frán artificial color de anilina. En algunos países se sala la mantequilla con objeto de prolongar su conservación, adicionándole á cada quilo- gramo 20 gramos de sal, y aunque en este estado es más rica en grasa y se conserva mejor, es menos agradable. Se aprecia la cantidad de grasa en la mantequilla, mesclando 50 gramos con 100 de agua destilada en un tubo bastante largo, exactamente pesado y cerrado en una de sus extremidades: se funde la mantequilla suje- tándola á calor bastante; se cierra herméticamente la aber- tura libre del tubo por medio de un tapón, y se sumerje en agua tibia. En seguida se enfría la mezcla lentamente; la mantequilla se solidifica, y el agua escurre. Fácil es entonces, averiguar la cantidad de grasa, pesando de nue- vo el tubo, puesto que las sustancias que se le mesclaron fueron arrastradas por el agua. Bajo el punto de vista higiénico la mantequilla se digiere mejor que la manteca, siendo las grasas más fá- cilmente emulcionadas, cuanto menor es la temperatura de fusión. Por otra parte, la mantequilla contiene de 10 á 25 gramos de ácido volátil libre por quilogramo, lo que le permite emulcionarse sin que haya necesidad de ope- rar una mezcla íntima con alguna solución alcalina. Al exámen de la mantequilla contribuyen de una manera directa los sentidos, que bien ejercitados ayudan mucho y dan signos importantes. La leche que queda después de la fabricación, de la mantequilla, no está desprovista de sustancias alimenti- cias pues contienen materias albuminoides, azúcar de le- chey grasa que pueden ser útiles para asociarse á otras sustancias de alimentación, como los hidro-carbonado?. La leche cuajada que queda después de la crema, contiene agua, materias albuminoides, azúcar de leche y grasa, y es materia que también puede sor útil aso- ciándola. Cuando se quiere fabricar queso se coagula la leche con páncreas 6 ácido clorhídrico, y se separa el suero por filtración. Se presentan tres casos: ó bien se ha descre- mado la leche ó se le emplea tal como los animales la producen, ó se añade crema al precipitado. De estas dis- tintas operaciones resultan también tres clases diferen- 37 tes de quesos: los magros, los grasos y los semigrasos; los primeros son más ricos en ázoe, pues que están formados de caseina, y en cambio los demás se asimilan mejor y forman un alimento más completo, pues que contienen mayor cantidad de grasa. De las anteriores preparaciones del queso dependen también sus varias cualidades. Unos son cocidos como el Chester y el Gruyere, y otros no cocidos, y entre estos los hay frescos, salados y fermentados. En fin los quesos son además duros ó blandos; y los primeros solo son asi- milables por estómagos robustos, Respecto de los huevos podemos decir que se toman los de pescado, los de tortuga, y los de caiman; pero los que figuran en el régimen alimenticio de todas las nacio- nes del globo, son los de gallina, que tienen la siguiente composición. Cenizas 1. Albúmina 14. 2. Grasa 10. 9. Agua 73. 9. 100. 0. El huevo como la leche está dotado por la naturale- za con las proporciones bastantes para formar un alimen- to completo. Fresco, es un alimento agradable y de fácil digestión, con especialidad si se le toma cocido ó mejor aún si se le sujeta á un.grado de temperatura bastante para destruir la viscosidad de la masa albuminoide, sin que llegue á la completa coagulación. En ese estado es uno de los mejores alimentos, aun para los niños y los ancianos. Hay dos estaciones en el año en que las gallinas po- nen en abundancia: á principios de la primavera y al terminar el estío. En el extrangero se practica la incu- bación artificial, que no dá á la superficie del huevo el as- pecto terso y pulimentado que produce el frotamiento de la gallina, diferencia que fácilmente puede apreciar- se á la simple vista. Los huevos frescos son más densos que el agua, y vistos al través de una bujía ó los rayos directos del sol, son trasparentes. Después de ocho días disminuyen de densidad y flotan en el agua. Fácil es demostrar la descomposición del huevo rom- piéndolo, por el olor de hidrógeno sulfurado que despren- de y que indica la putrefacción de la albúmina. 38 El Si\ Dr. Luis E. Ruíz observó y nos hizo notar en clase de higiene, que los huevos en buen estado, además de las propiedades anteriores, son un poco más calientes en la extremidad más delgada; diferencia sensible al tac- to con el carrillo. El peso medio del huevo es de 60 gramos; pesando de 600 á 650 gramos, doce huevos de dimensiones comu- nes, hay probabilidad de que no se hayan descompuesto. Los alimentos vejetales, son como sabemos, menos ricos en principios alimenticios que los del reino animal, debido á que en su constitución predomina el carbono y carecen de albúmina, aunque ciertos granos la contienen en abundancia, y está representada por el glúten en los cereales y por la legumina en la familia de las legumi- nosas. Estas sustancias contienen gran cantidad de agua que disminuye su poder nutritivo. Bajo este punto de vista se han dividido las sustancias alimenticias vegeta- les: en feculentas (cereales, raices feculentas y granos de las leguminosas) y en vegetales acuosos (legumbres ver- des y frutas). Se da el nombre de cereales, á plantas pertenecientes en su mayor parte á la familia de las gramíneas, los más usados en México, son de los que pasamos á ocuparnos* El trigo,, (triticum vulgare) tan generalmente usado es imposible averiguar que nación lo cultivó primero: se produce en la zona tórrida ó templada, y hasta en las latitudes septentrionales como Inglaterra y Bélgica. El cultivo de la cebada es casi general pero se pro- duce con más abundancia y mejor, en los paises frios que en la tierra cálida. El arroz, cereal exclusivo de tierra caliente, se ase- gura que solo se produce en las mismas demarcaciones donde se cultiva la vid. El maíz (zea mogo) que se cultiva en todos los Esta- dos de la República es el que tiene más consumo entre todos los cereales. El elemento principal de los cereales, bajo el punto de vista de la nutrición, está representado por el glúten, por la fibrina vegetal ó legumina, y la gliadina, glutina, ó gelatina vegetal. Además contiene una débil propor- ción de albúmina muy semejante á la albúmina animal. El más rico de todos los cereales es el trigo, y el arroz el más pobre. Algunos requieren para ser utilizados, una preparación previa (la molienda) que solo los modi- fica mecánicamente, y las dispone á la acción de los ór- 39 ganos digestivos, quitándoles la corteza, y reduciéndolos á, polvo finísimo que lleva el nombre de harina. Fácil es reconocer las propiedades concurrentes en harina de buena calidad, y esta como en otras investiga- ciones, es conveniente valerse primero de los sentidos. Debe ser de color uniforme, blanco ó ligeramente ama- rillo, sin puntos negros, grises, verdes ni rojos (hongos) y al tomarse entre los dedos se aglutina por la presión pero se fragmenta fácilmente, dejando en la epidermis una capa delgada y blanca. Todas las harinas de buena, calidad, tienen un olor franco y no desagradable. Hay ciertas alteraciones de la harina que se pueden conocer á la simple vista ó con ayuda de un lente, como la larba de Jenebrio motitor (gusano de la harina) y los acarianos. Basta un ligero aumento, para distinguir en los puntos rojos y negros los hongos que se producen. Se aprecia la cantidad de agua por la desecación á la estufa, haciendo dos pesadas para estimar la diferencia, una antes y otra después de la desecación. La harina de trigo sirve para la elaboración del pan y diversas pastas que son elementos principales de ali- mentación, en las que debe emplearse harina de buena calidad. En la fabricación del pan, entran multitud de sustancias, que, mezcladas de diversas maneras, forman también diversidad de clases, pero el elemento principal es la tiene antes que sujetarse á manipula- ciones que por ser bastante á ocupar- nos, aunque sea ligeramente de las demás sustancias de origen vegetal. De las 5,000 especies que cuenta la familia de las le- guminosas, pocas utiliza el hombre en su nutrición, tales son el frijol, garbanzo, haba, chícharo, etc. Los granos maduros de estos cereales, son ricos en albúmina, pero no se fabrican pastas con ellas ni podrían servir para la elaboración del pan. Estos granos son muy eficaces como coadyuvantes para la alimentación; pero siempre que vayan unidos á sustancias azoadas, porque solos formarían un gran volumen y pronto cansarían el aparato intestinal. Ya mezclados regularizan la exone- ración del intestino y facilitan la digestión de las sus- tancias que se ingieren juntas con ellos, siendo indispen- sable la cocción previa, porque en lo general, la corteza es muy resistente. Las sustancias tuberculosas y las raíces, contiene gran cantidad de agua,predominando la celulasa y las ma- 40 terias minerales, calcáreas sobre todo, composición per- judicial para la alimentación, de tal suerte que producen acuosas y abundantes evacuaciones. Lo que sí tienen á su favor, es la presencia de los hidro-carbonados, la fé- cula en las papas y le azúcar en las zanahorias. Estas sustancias consideradas como alimento, están en igual categoría que los cereales. Las legumbres herbáceas también contienen agua en abundancia, algo de albúmina, legumina, dextrina, azúcar, sales, alcaloides vegetales y aceites etéreos que les dan un aroma agradable y especial. Todas estas sustan- cias, más bien que como alimentos, se utilizan como condi- mentos, asociándolas á otras de propiedades nutritivas. Los hongos entran también en la alimentación de al- gunas tribus indígenas; pero además de haber originado con ellos varios envenenamientos, está ya probado que tienen propiedades tóxicas, por lo que el Sr. Dr. Ruiz, acertadamente aconseja que no se tomen, ni aun los que llegan conservados dei extranjero, sin embargo de ase- gurarse que han sido examinados por personas compe- tentes. Los condimentos sirven para fijar y utilizar los prin- cipios alimenticios; y algunas veces se emplean como ali- alimentos. Obran sobre todo por la rapidez y su perfu- me, cualidades que ceden á las sustancias alimenticias antes, después ó durante la comida. Hay condimentos que no tienen otra razón de ser que la tendencia de la especie humana á crearse necesi- dades ficticias á veces perjudiciales con el exceso. Otros hay morales, como un recuerdo, ó comer acompañado ó en determinado lugar. Forster ha establecido dos grupos de condimentos. El primero: formado por los que se con- sumen como las sustancias alimenticias y se distinguen por el olor y el sabor, como la mostaza ó la pimienta; ó que se desarroyan en la preparación del alimento, como el olor de la carne asada y el del pan caliente. El segun- do está formado por las sustancias que se toman menos por sus propiedades nutritivas que por las agradables ó exitantes como la fruta ó el dulce. Algunos condimentos mitigan el hambre como el ca- fé, la coca y el maté; y otros la sed, como el jugo de limón. La mayor parte de las sustancias alimenticias, no podrían considerar le como tales, sin el auxilio de los con- dimentos, pae i repugnan bajo su forma natural, como la carne y otras muchas. 41 Los condimentos favorecen la digestión, provocando la congestión de la mucosa gástrica y aumentándola1 secreción de los jugos digestivos. El caldo, por ejemplo, el queso después de la comida, él vino; aun la vistk solo, ó el recuerdo de algunas sustancias* que, como el chile- provocan la secreción salivar. Además, introducidos en la circulación, producen algunos el aumento de secfecio-' nes: una solución de azúcar, por ejemplo inyectada en una vena mesentérica, produce la abundante secreción de la bilis. Tgl parece que los condimentos, tanto ayudan á la digestión de los alimentos, como pueden servir para evitar las fermeñtacioiiés intestinales. Ko obstante.' se ha observado qué el estómago humano digiere con la misma rapidez la carne salada qué la fresca, E.n contra- rio, demuestra la experiencia que el caldo perfumado y' sápido, es el alimento conveniente para los enfermos, mas aun en el período d,e 'convalecencia. La variación de los alimentos, así como de los con- dimentos es un principio en higiene; pues unos y' otros mientras más sápidos son, menos se apetecen tomándo- los con frecuencia; y aun se asegura (jue la comida mo- nótona, desprovista de los accesorios :que le comunican atractivo, conduce al abuso del alcohol. El refinamiento culinario en cierto límite; la mesa, los asientos cómodos’ y la vajilla limpia, representan un papel * importante en. el régimen alimenticio. En este sentido, los refectorios introducidos en las comunidades, han mejorado el siste- ma de alimentación. 1 ! • “ • ■ El cloruro de sodio (sal de cocina), se encuentra en las minas ele ski gema, en los mares' f en algunos lagos. Todos los líquidos y tejidos de los animales, contienen sal marina. A esto se atribuye el gusto que tiene por es- ta sal el hombre, y muchos animales, con especialidad los rumiantes. * Se ha demostrado, que la adición de sal al régimen alimenticio dé los rumiantes, aumenta su viveza. La caé renda de sal es un suplicio para el hombre civilizado, y es un error suponer con algunos, que la sal en alta mar es cansa del escorbuto; enfermedad, que como se sabe, es' motivada por la falta de carnés y legumbres frescas. Los religiosos que se nutren únicamente eon carnes-ma- gras, consumen gran cantidad de sal, sin padecer escor- buto. * * 1 • 1 . ■ ■ v' XjR sal es además, un agente de (Conservación de las sustancias alimenticias animales, absolviendo el agua y 42 destruyendo todos los gérmenes. Se lia observado que la sal en cristales grandes,es mejor para dicha conservación, acaso, por la presencia en estos, de mayor cantidad de agua y otras sales, entre ellas-el cloruro ele calcio. La sal cristaliza en cubos q en pirámides huecas, cuyas paredes son cubos imperfectos. No se altera en el aire yr retiene una cantidad de agiia’q.ue no debe.exceder de 6 p.§, y se disuelve a cualquiera tempéf atura en 2o 7 partes de agua. • El vinagre, producto de la fermentación acética de diversos líquidos,-ccníoet vino, el alcohol, la cerveza, etc., se le obtiene también por la, destilación de la madera co- ano el ocote, el haya y el-fresno. ; . , ,, . El vinagre de vino fácil de reconocer por su aroma, es el mejor para adicionarlo á los alimentos, y rio se le obtiene de los vinos débiles. • •• . . t . Eií México se conoce el vinagre llamado de Castilla como el liieior: es producido por la fermentación del vino; el derivado de la fermentación de la, cebada, de la piña de la cerveza, etc., y el del hrinquito resultado de la fer- mentación de los residuos de diversos licores, que dejan en las copas los consumidores en las cantinas. , • La bondad del vinagre se conoce por su limpieza, olor agradable y sabor ligera inén té ácido.. Para su con- servación, deben excluirse los envases metálicos, que le comunican un sabor astringente y qué perjudica la den- tadura. < . ; , Las- falsificaciones mas comunes se hacen sustitu- yendo al ácido vegetal, algunos minerales, como los áci- dos sulfúrico, nítrico y clorhídrico; pero fácilmente sé des- cubren: el primero, con el cloruro ele bario; el segundo, por la decoloración del índigo, y el ultimo con él nitrato de plata, < , • f En nuestro país solo se conserva la carne de los ma- míferos y délos pescados, de las que solo nos ocuparemos. La carne de res, tienen necesidad de conservarla seis ó siete días, é i los pueblos solo se mata semanaria- j] íente; y los habitantes de las colonias, para poderla ex- portar a los lugares-de consumo. Los indígenas se limi- tan á secarla al sol ó al aire caliente de sus cocinas. En los pueblos de la Huasteca la salari, extendiéndola precisa- mente en capas muy delgadas, para facilitar la impreg- nación por la sal. En cuanto a las bebidas, tienen por objeto principal, la restitución de agua á la economía. La mayor parte de- sempeñan solo este objeto, y se les puede llamar necesa- 43 rías, útiles y comunes, pues que el hombre se sirve de ellas, así como los animales (aguas potables). Pero hay otras que sirven también como estimulante momentá- neo, no indispensables aunque útiles y necesarias al hom- bre. Comprende esta especie todos los brevages alimen- ticios, como el té, el café y las bebidas alcohólicas. El agua bajo su forma líquida y gaseosa, desempeña un papel importante en su doble relación con el suelo y con la atmósfera. Forma parte integrante del organismo, y modifica casi la totalidad de las sustancias alimenticias. Todo el líquido que el organismo incorpora, que no está en los alimentos, se llama agua de necesidad, pero el hombre ser inteligente y suceptible de perfección, está creado para existencia mejor y se sirve del agua, mez- clándola á otras sustancias que ayudan á la digestión y le dan sabor sirviendo de condimento. El agua potable es la que tiene en solución sustan- cias minerales, vegetales y animales en pequeña canti- dad, que no le comunican propiedades que impidan el uso doméstico común, ni le comunican otras que le ha- gan perder su transparencia, sabor y fácil digestión. Hay en la Capital, como en la mayor parte de los lu- gares habitados, aguas potables y no potables: á las prime- ras se les llama delgadas ó gordas, según el mayor ó me- nor número de sustancias minerales ó vegetales que tie- nen en solución ó en suspención. Al Sur de la ciudad llegan las primeras, y al norte las segundas; diferencia que procede de su origen, pero en ninguna de ellas pasa de loa», la cantidad de sales en solución. El agua del mar no es potable, por la gran cantidad de cloruro de sodio que contiene, y que impide la putre- facción del océano, que sería motivada por la enorme cantidad de inmundicias que diariamente recibe, y el número fabuloso de peces que viven en su seno y cons- tantemente depositan productos que la aceleran. El agua para ser potable no debe tener semejanza con ningún otro líquido y reunir las siguientes condi- ciones: debe ser trasparente á dos metros de profundidad, de un color ligeramente azulado, alimentar en su seno animales acuáticos de talla regular, y existir la planta llamada berro, en el manantial. La trasparencia se comprueba, comparándola al tra- vés de un papel blanco con el agua destilada, depositán- dolas en dos copas. La presencia de sustancias orgánicas en suspensión 44 se demuestra, depositando 100 gramos del agua sospecho- sa en 10 de solución de permanganato de potasa: ya mez- clada, se deja en reposo veinticuatro horas, y si hay de- coloración, es indudable la presencia de sustancias orgá- nicas con binadas con el permanga nato. Esta operación es parte del análisis químico del agua y se llama orgánico; ó inorgánico al que se practica con el hidrotímetro. Este instrumento está formado de un tubo terminado en una de sus extremidades por otro tubo pequeño de cauchou con llave, y la otra por un embudo que sirve para recibir los líquidos. Para que funcione el instrumento se debe situar verticalmente. Está dividido en veintitrés partes de un centímetro cúbico de capacidad. Se toman 40 cen- tímetros cúbicos de agua destilada, y otros tantos de agua por analizar en dos copas: se pone el licor hidrotimétrico en el tubo del aparato, y por medio de la llave se deja caer gota á gota, agitando el agua donde se vierta. Se vierte primero la destilada, anotando las divisiones que fueron necesarias para producir una espuma persistente de un centímetro de altura, en seguida se observa cuan- tas divisiones fueron necesarias del licor hidrotimétrico para producir el mismo fenómeno en el agua por anali- zar: generalmente es mayor el número de divisiones, de- bido á las sales que tiene en solución; la cantidad de estas sales revela si la agua que se examina es potable ó no. El licor hidrotimétrico está compuesto de 1,600 par- tes de alcohol, 600 de agua y 600 de jabón de Masella. Ha demostrado la experiencia que el exceso en tomar agua no es peligroso, de lo que tenemos varios ejemplos en las personas que han seguido el método de Priestnitz. Sin embargo se han presentado casos en que produce malos resultados provocando perturbaciones gastro-in- testinales. El estómago se vuelve inerte cuando se han diluido demasiado los jugos gástricos. Tomando frecuen- temente y con exceso, suele venir una general depresión, difícil de reparar. Respecto de las bebidas alimenticias, su carácter es- pecial es el de ser agradables y estimulantes. Examina- remos algunas de las propiedades de varios de estos con- dimentos. Se llama café á la semilla del cafeto coffceü arábica y por estensión, la bebida preparada por infusión de este grano préviamente torrificado. El arbusto del cafeto, siempre verde, de 7 á 8 metros de altura, parece ser originario de la alta Etiopia, pasan- 45 do de ahí á todas partes del mundo donde ha encontrado ■rendiciones favorables para su desarrollo. En el comercio de México se establecen diferencias en los granos distinguiéndose con los noinbres de moka', caracolillo y común. Todos tienen la forina dé una haba; con una Cara plana y rayada de un zureo poco profundé» y la otra lisa y convexa. Las diferentes clases, tieneii también cualidades diferentes; pero todas afectan la misnia forma. . .. a El café tiene Impropiedad de tomarlos olores del jíhediO ijue lo rodea, por lo que se debe evitar tepérlo doin ?de haya sustancias qúe despidan mal olor, corno cueros .frescos ú otras. . . . . La sustancia capital del café es la cafeína l( CÍCHu' Ag4^4) qUe támbiéil se encuentra en el té; filatería azoa- da, no, nutritiva; péro dbtada de ififlúeficia sobre el cora1 zón y la Circulación, produciendo uii retardó en lÓs lati- dos, senlejante al qúe producé la digital. Tomado caliente; produce al principió los electos de la cafeona;, aceite eté: reo qxié se desarrolla én la torrefacción y dá á la infusión; su agradable amargura y aroiiia parliCulár. En México se tuesta y niuele el café para preparar la infusión, y iiiietitras níás filio es el polcó; más aumen- ta de vólúnien; pero pierde eii arónia,, Se lia conseguido la falsificación del café, mezcláis dolé grafios tostados, que por lo común son cereales pero: fácilmente sé descubre, el fraude con áyüda del micros1 copio., mejor que cóii él análisis pul tilico; . Aún cuando hay dos variedades de té. negro y ver1 Ue, ambos proceden de la familia de Jas cqtmeÚiáceas. Se obtiene el negro desecando las lio jas eii placas de fie1 rro calentadas; y el verde, modificándolas por la acción del vapor para desecarlas después ai aire libré. Hay en el té alguiias variedades determinadas por la época de la Cosecha y el método de preparación, peró ] >oco implican eii sus cualidades esenciales: Lds elementos principales del té, Son la teina, sus1 tancia azoada, idéntica álacafeiiia; abáloide volátil del que una parte se . pierde en la desecación, más en el ne1 *;gro que en el verde; ... El té se prepara por infusión, torno el café* es agra- dable y poco nutritivo, y en muchas. personas suele ser causa de dólores gástricos, desvanecimientos, irritabili- dad y malestar general: 46 El té suele ser falsificado con las hojas de otras plan* tas, aún en China de donde es originales El cacao es grano del cacaotero Theobroma cacao, familia de las Butneriaceas, de forma ovoide, de dos ó tres centímetros de longitud, y con tendencia al rojo ó al negro. Estoá granos sufren préviamónte una deseca- ción al aire libré, y se expenden después,1 para ser conver- tidos en chocolate’por'la adición de vainilla, azúcar, ca- nela y otras sustancias aromáticas. Esta' fabricación absorbe las nueve décimas pártesele! cacáo que se produce en las bostas! La teobrominá, eS un alcaloide de consti- tución y propiedades muy*semejantes álas de la cafeina; y la teina. v •• . : •• La vista, el olfato y el gusto bastan para apreciar si el cacao es de buen'á ó mala calidad: en cuánto al chocolate el peligró1 consiste en la falsificación mezclándole harina, fé- cula ú otras sustancias inconvenientes. Fundido’ el' buen Chocolate, después de enfriarse, no debe formar en la su- perficie, ninguna sustancia gelatinosa'ni 'viscosa*. Esta: particularidad indica la ‘presencia de harina ó almidone que fácilmente se descubrirán con la tintura de yodo, te* hiendo en cuenta el 10 p§ qué el cacao Contiene de la úl- tima de las dos primeras sustancias. Las demás'sustan- cias extrañas que se mezclan al chocoíate, se denuncian unas, por sn aroma, y Otros por que se’ precipitán con la ebullición como el ocre, el tadrillo y otras' que suelen usar- se para la falsificación. ISTo deb’e considerarse como tal, él hecho de adicioíiar al chocolate algunas que como el fierro y la quinina son medicinales. • •'* -• ( 1 Las bebidas alcohólicas, 'contribuyen eficazmente para la restitución acuosa éh el hombre, pero1 mayor es el atractivo d-e las propiedades éxitánteS, que* dan á éstos liquides el primer1 'lugar entre los condimentos. El descubrimiento del alcóhol, seútribuye á Raymo* and-Lulíé ó áRaynlond de Yilleneuve-en el siglo én qué era una droga que ‘sólo vendian los apoticarios. Pero el descubrimiento' de las bebidas fermentadas data- de nluchoS siglos atrás. En la historia antigua se refie- re que Noé fabricó el-vino y cultivó la vid; Herodotoá Homero y Virgilio, refieren del vino, que fue el licor ha-- bitual de ios reyes; y la cerveza dic?e Lunier fué* conoci- da de los . • ■ - 1 r - * • La mayor parte (le los pueblos del globo, han sido afectos á las bebidas fermentadas: asi los tártaros, tomaré' él fermento de la leche de las yeguas; los indios, el del’ 47 arroz; los mexicanos, el jugo del maguey agave americano y aun se asegura que los esquimales, preparan una bebi- da alcohólica con hongos venenosos. Con objeto de que este trabajo no sea demasiado lar- go, nos propusi nos al hablar de las bebidas alcohólicas, ocuparnos sólo del pulque, usado y preferido á todas las otras en varios Estados de la República, y en todo el Va- lle de México. El maguey, planta de donde se extrae el pulque, ex- clusivamente mexicana y que se cultiva en las llanuras y laderas de los Estados de Hidalgo, México y otros, no necesita grandes trabajos para su cultivo: basta hacer una excavación ligera donde se introduzca la raíz de los pequeños bástagos que expontáneamente crecen al pié de las plantas adultas, y después de cinco ó seis años, ya producen un líquido dulce [agua miel ] de cuya fermen- tación se fabrica la bebida de que nos ocupamos. Para esto es necesario quitar la parte central de la planta y hacer una cavidad, que diariamente se llena de aguamiel, teniendo el sujeto encargado de recojerlo (tlachiquero) que raspar esa cavidad cada vez que hace la evacuación con objeto de poner capas nuevas de parenquima á des- cubierto. El licor que se produce por la fermentación del agua miel, es apreciado como sudorífico, estomacal, digestivo, astringente, corroborante, anti-escorbútico y poderoso diurético. Como la mayor parte de las sustancias de consumo, también está sujeta á adulteraciones, siendo la más fre- cuente mezclarlo con agua. Puro tiene un aspecto le- choso, olor sui generis; y sabor dulce ligeramente amar- go, para muchos agradable. La calidad del pulque varía según la estación, el ma- guey productor y la manera de prepararlo. Pero si esto es verdad, no es menos cierto que los límites de esas va- riaciones son aproximadamente conocidos, y que con ese conocimiento se han establecido algunos principios para llegar á la siguiente conclusión: si el pulque que se ana- liza reúne las condiciones de pureza que ántes dijimos, con una densidad media de 1080, próximamente, tiene probabilidades de ser puro; pero si se aparta considera lilemente de esas condiciones, es casi seguro que ha sido adulterado. r Además del agua con que se adultera el pulque sue- len añadirle alcohol para restituirle la riqueza alcóholi- 48 ca que le es propia y almidón ó corazones de membrillo, para volverle el aspecto mucilaginoso que pierde en par- te al mezclarlo con el agua. El procedimiento para el exámen del pulque es el siguiente: se determina la reacción por medio del papel reactivo, que debe ser ligeramente ácida. Se aprecia la cantidad de alcohol con el alambique, de Salerón, si- guiendo el método usado para los vinos que por lo sencillo omitimos describirlo; teniendo solamente cuidado de que el cuello del matráz donde se deposita el pulque, sea bastante largo; y por último se determina la densidad con un frasco y unas balanzas de precisión, estableciendo una proporción geométrica, en que la incógnita represen- ta el peso específico del pulque. En el que ha sido adul- terado solo con agua, el valor de la incógnita es siempre superior á uno. En caso de que se le haya mezclado algo de almidón, desde luego revelará su presencia, la acción característica del agua yodada. ( 'yMa/ri/wq.-f/sz,