¿JUSTA GENEB.JL DE LA HERMANDAD DE CARIDAD DEL HOSPITAL DE GUATEMALA. CELEBRADA EL DÍA 6. DE ENERO DE I 814. NUEVA GUATEMALA En la Oficina de Arevalo* W2. Í7í> JUNTA DE GOFIERNO DEL HOSPITAL * general de Guatemala-, Febrero 27. de 1814. JCjN atención á estar ya corregidos los es- tados del aí% anterior, se acordó: que se impri- man con la memoria pronunciada por el Hermano . .<=> Secretario Licenciado D. Marcial Zebadua en la última Junta General, la qual se dedicará al Ex- celentísimo Señor Consejero de Estado Don José de Ayzinena = Enrique de Loma, Hermano ma- yor = Mariano Casares, Hermano Consiliario = Anselmo José Quíros, Hermano Consiliario = Do- mingo Gómez de Segura, Hermano Consiliario =Julián Yela, Hermano Consiliario = Pedro José de Arrechea, Hermano Tesorero = Joaquín Valdes, Hermano Secreta lio. AL EXCELENTÍSIMO SEÑOR CONSEJERO • DE ESTADO DON JOSÉ DE ATZINENA. EXMO. SEÑOR. ♦ # J..-iA Hermandad de Caridad del hospital general de Guatemala que reconoce en V. E. un padre por haber sido uno de sus fundadores, un bienhechor de la humanidad por que ha servido en ella de mil maneras, y un protector por que elevado á uno de los mas altos empleos de la Nación puede colmarla de mayores bienes, con- sagra á V. E. sus tareas. La Hermandad de Caridad. ¥ • • % (1) Habiéndose convocado la Hermandad de Ca- lidad del hospital general de esta ciudad el dia 6. de Enero de 1S14. en la sala de juntas para pro- ceder á las elecciones, después de haberse celebrado misa de Espíritu Santo, y hallándose presidida por el Señor Brigadier Don José Salvador, comisiona- do al efecto por el Excelentísimo Señor Vicepa- trono, el Hermano Secretario Licenciado Don Mar- cial Zebadua abrió la sesíbn con9 la memoria «guíente. SEÑORES; NA asociación de ciudadanos hon- rados, que desprendidos de sus propios intereses y olvidados de sí mismos, dedican parte de su (O tiempo al socorro del pobre, que insultado de la miseria, y desatendido de la naturaleza, busca un asilo en las casas de piedad que honran tanto á las sociedades, y dan una prueba de las ventajas que ha sacado el hombre del sacrificio de sus derechos: una junta compuesta de r:na parte déla república sino la mas opulenta, la mas sana en sus intenciones, para aliviar á la otra miserable é indigente peí* lo que á aquella b sobra: una Hermandad de Caridad, que correspondiendo dig*« ñámente á su denominación, ve á un hermano, y no á un vicioso en el miserable enfermo ó he- rido; y que da pasos, se afana busca medios y no olvida recursos con que enmendar los tristes resul- tados de la inmoralidad y relaxacion de las cos- tumbres del pueblo, es ciertamente un estableci- miento digno de admiración, un quadro en que el filósofo advierte aun algunos rasgos que contradicen la total degradación de la especie, y un motivo de gratitud y d¿ reconocimiento para la humanidad. Tal es, Señores, el piadoso instituto encir- gsdo de la dirección de esta casa de misericordia, y files los individuos que son hoy llamados á ele- gir los que deben componer la Junta de Gjviern¿. (3) La Junta de Govierno, en quien la Hermandad deposita sus confianzas, y á la qual viene á tomar cuenta de sus operaciones, y de su actividad y eficacia en él desempeño de sus deberes. Y el Secretario que reconoce como uno de los suyos él de cumplí* con este objeto, lo va á verificar poniendo á la vista lo que se ha practicado en el año anterior, y el estado de las rentas, y el de los enfermos que con ellas se han socorrido. Convencida la Junta de que la economía, buen orden y salubridad debia resultar en parte de la situación de las salas, y correspondencia que guardasen entre sí, y las demás oficinas, se trasladó la jaula del lugar en que estaba al en que se halla actualmente. Esta pieza presenta á primera vista las ventajas que lleva á I3 otra en capacidad y ventilación; y como consultándose a la mayor segu- ridad de los delinqüentes se ha evitado el aumentar sobre sus achaques «las penalidades de la prisión. De aqt í ha resultólo una utilidad todavía de mayor importancia. Tal es la comunicación de todas las salas de hombres, que antes se hallaban interceptadas por la misma jaula, la qual mediaba entre unas y otras, é impedía ü que se pudieran (4) recorrer con la facilidad que al presente. Ahora pueden los Hermanos exercitar su zelo con menor trabajo, velar sobre la conducta de los subalternos, y hacer que á los enfermos se les asista con las medicinas y alimentos oportunamente Con este mismo objeto se trasladó la botica al quarto en que se ve en la actualidad. Está como en el centro de la casa, y á una proporcionada dis- tancia de las'enfermeras tanto de hombres, como de mugeres; con lo qual se ha logrado un des- pacho mas fácil en los medicamentos, y el que estos no pierdan parte de su actividad en la ma- yor distancia que antes tenían que transitar. Una experiencia cotidiana había convencido á la Junta de que la agravación de enfermedades, y muchas veces la muerte de los individuos, re- sultaba de la introducción de licores espirituosos y alimentos insalubres, que se hacia por las ventanas que caían á la calle. Fixó etoda su atención en evitar este desorden: intinjp á los cabos de sala que velasen á toda hora: y viendo que el mal era ir- remediable por este medio, trató de adoptar el único recurso que le quedaba; el de cerrar las ven- tanas, y abrir un competente número de claraboyas, (5) que al mismo tiempo que evitaran aquel daño, proporcionasen una fácil ventilación á los vapores % y miasmas corrompidas. Era este un asunto de mucha importancia, y para tratarlo con el mayor acierto se convocó una junta extraordinaria á que asistjgron los fa- cultativos de la casa, y otros indibiduos, cuyo dictamen pareció también oportuno oír. Todos fueron de opinión que no se llevase á efecto aquel pensamiento por la falta de ventilación en que creyeron quedarían las salas. Y en vista de esto la Junta suspendió su designio hasta que un hecho práctico la obligó á verificarlo. Se introduxo por las ventanas á uno de ios enfermos una tajada de queso. El miserable se la engulló con la preci- pitación que le sugería la idea de su delito, y á poco rato vomitó el alma entre los escombros de su voracidad. Con este exemplar ¿ sufriría la Junta la mu- erte segura de los ei-t-.&nos por evitar un mal provable, fundado en razones abstractas, qual era la falta de ventilación, que ha desmentido la ex- periencia? ¿Seria indiferente á la perdida diaria de sábanas y otros muebles, causada por la B (O extracción furtiva, que se hacia por las mismas ventanas, sin que fuesen suficientes para evitar este desorden, y otros de no pequeña importancia, las mas activas providencias ? Parece que no; y esta es la conducía que ha guardado abriendo las claraboyas, á la calle, y trasladando las venta- nas hacia el corredor. La obra estí á la vista y qualqufcra puede juzgar si por ella se han convinado uno, y otro extremo: facilitar la ven» tilacion, é impedir los demás inconvenientes que antes se experimentaban. Pero si es. de la inspección de la Junta la salubridad de los enfermos, no lo es menos pro* porcionar á la Iglesia los ornamentos y utensilios necesarios pa?a el decoro y decencia del Culto. Advirtió que había falta de aquellos, y que se podrían hacer sin gravamen de las rentas reduci- endo á dinero una lámpara y ocho candeleros de plata, que no eran de absoluta necesidad. Y así se practicó impetrando las licencias necesarias, y comisionando al Hermano Mayor Don Enrique de Loma, y Consiliario Don Domingo Segura para que interviniesen en la inversión de su pro- ducido. (?) Es muy justo honrar la memoria de aque- llos, que saliendo de este mundo han pasado á <• vivir en el.Señor; y lo es mucho mas, quando por sus particulares ssrvicios se hicieron acreedo- res, al reconocimiento de la humanidad. De este número han*^1o el Presvíte*© Do%José Manuel Martínez, y el Hermano Don José Antonio Cas- tañedo. El primero arrebatado de entre nosotros en una edad prematura, llorado de sus amigos, y sentido umversalmente, donó á la Iglesia una imagen de la Asumcion, y sirvió la plaza de Ca- pellán con el zelo propio de su ministerio, y el empleo de Consiliario con la eficacia que inspira la caridad cristiana. El segundo hizo entre otros beneficios el de fincar tres mil pesos para el hos- pital, á quien será eternamente grata la memoria de su bienhechor. Por estos servicios les manifestó la Junta su reconocimiento costeando del peculio de sus individuos # unas honras á aquel, y otras á este dú ramo u# espolios; habiéndose dis- puesto por punto general, que previo el permiso del Excelentísimo Señor Vicepatrono, se haga igual demostración de gratitud con los que por su adhesión á la casa, se hagan en lo sucesivo (8) merecedores del reconocimiento de la Hermandad, cuya protección reclaman altamente esos infelices, que destituidos de todo valimiento, no tienen otro apoyo que el de ella misma. Y si en todo tiempo le han merecido su con- sideración: s'^fca sidü. siempre un det>er del hom- bre el no ver con indiferencia las miserias de sus semejantes, ahora mas que nunca en que la fata- lidad de nuestra época aumenta el número de indigentes á proporción que escasea los medios de socorrerlos. Aunque no han faltado individuos llenos de misericordia, que han exercitado su des* interés en obsequio de la humanidad adolorida. Don José Ysasi exivio cien pesos que legó Don Gregorio Bustelo: Don Sebastian Melón quarenta de multas que aplicó á beneficio del hospital: Don Fransisco Salmón entregó otros cincuenta le- gados por Don Julián Gutiérrez, y pagó de su bolsillo el capataz por espaííio de quatro meses, que Jos presos se ocupar^ en cegar la pila anti- gua, allanar el campo santo, y asear los patios y la calle. La Junta ha manifestado ya su re- conocimiento á tan dignos Hermanos, y yo si me es licito valerme de Ja voz de la Hermandad, en (9) su nombre, y en el de los miserables enfermos, les repito una eterna gratitud, á los unos por f su generosidad, y á los otros como instrumentos por donde se comunicaron aquellas cantidades. Mas si esto confirma la buena intención de algunos individuos, otros hechos comprueban la falta de actividad que se advierte en el cuerpo en general. $2 han dexado de hacer las qüestua- ciones por que los Hermanos encargados de ellas se han negado á verificarlas: se han dexado de percibir algunas limosnas por que los que esta- ban subscritos no quieren ya exibirlas: y en mu- chos se hecha menos aquella energía digna de un instituto santo. Señores, yo reclamo aquí los derechos de la humanidad. Ha sido un acto es- pontaneo, y de pura beneficencia entrar en este cuerpo, pero una vez constituidos en él, es un deber que nos impone la justicia, y que reclama la naturaleza. Somos, responsables de qualquier alivio de que esos infelices se priven por nuestra indolencia; y bien puede llamarse autor de la muerte de un ciudadano el que no la impide pu- diéndolo verificar. Semejante conducta digna de compasión en C (ib)' todas circunstancias, lo es mucho mas en la» presentes, en que probablemente va á cesar el producto de dos mil setecientos pesos del patio de gallos, por haberse mandado reingresar á lá Hacienda pública el producto total de esta di- versión: en que e^§pvenOB y medio de diezmos debe disminuirse por la falta de comercio que desalienta las cosechas de añiles: en que los tru- queros no J>agan la contribución que les está impuesta, por que la pobreza es enemiga de ci- ertos vicios: y en una palabra; en que las rentas todas han sufrido, y sufrirán un demérito pro- gresivo, que ha obligado á la Junta á invertirlas con mayor economía. Del estado de aorros se dexa ver que com- parando el gasto de plaza y gallinas en el año Anterior, con lo consumido en los mismos ramos en el de X12. resulta que se han economizado 835. pesos tres reales. Ygi*al reforma han sufrido los demás consumos, no^ por haberse privado á los erfermos de la asistencia precisa, ni por que haya rebaxado el número de los verdaderamente necesitados, sino por que se han excluido á mu- chos, que por substraerse de la mendicidad,- bus- (i i) caban su subsistencia á costa dé tínós achaquer v supuestos. ¡ Tan imperioso es en el hombre el amor á su existencia! Al fin dd año de 312. se encontraron en- fermos de todas claces 191. y al acabar el an- terior solo c«l tiai^ 1^39» cj^g¿¿ej¡gsulta una di- minución de 52. individuos. Bien que es necesa- rio hacer justicia al mérito, y la Junta no quiere- atribuirse elogios que no ha merecido. Es obra enteramente de los facultativos Doctor Don Ma- riano Larrave, y Don José Tomas Caseros, quie- nes tratando como merecían á los que en la realidad se hallaban enfermos, han expelido al holgazán que gravitaba sobre las rentas de aquellos* Semejante procedimiento ademas de ser muy con- forme á los fines del instituto, talvez tendrá mu- cha influencia en las costumbres del pueblo. Por que, la facilidad con que en otro tiempo han sido admitidos ¿no »• contribuido á fomentar el carácter sanguinario de^ la plebe, que encuentra Con seguridad ea el hospital el remedio de sus heridos, y les proporciona comodidades que jamas disfrutan fuera de él ? ¿ No los habrá hecho mas desidiosos contentándose con lo diario por no (12) tener necesidad de un repuesto para el caso de hallarse imposibilitados? Estas qüestiones no son de examinarse aquí; y como quiera que sea, los facultativos nombrados han hecho un gran servi- cio, por el que la Junta les ha manifestado ya so reconocimien^cujjo^iudando aueéa Hermandad tendrá también en consideración aquel mérito. Con el mismo objeto de no invertir las rentas sino en los fines á que están destinadas, se dispuso que no se admitan otros eclesiásticos que los que por sus achaques y pobreza necesiten del auxilio del hospital. Y hallándose en este caso los Presvíteros Don Pedro Telles, y Don Lucas Bal* carzel se concedió al primero un peso diario por espacio de quarenta días, con calidad de que pa- sado este término se le daría la asistencia precisa dentro del mismo hospital: y al segundo veinte pesos mensuales, con condición de que de sus bienes se repusiese la cankdad total que se le subministrara en caso ds no sobrevivir. Estas restricciones parecerán mezquinas á qualquiera que no atienda á que una erogación de aquella clase es un gravamen para el hospital, que tiene abi- eita la puerta á toda suerte de enfermos, y mucho 0-3) *" mas á los eclesiásticos, que sobre la recomenda- ción de su carácter, tienen la de morir pobres. He allí, Señores, lo que la Junta ha practi- cado, él estado de las rentas, y el de los enfermos. Tocto ello tal#vez no prueva el acierto en sus providencias; pero convencen¡£no menos la EectiiucV de sus deseos, y que sus intenciones han sido cumplir coa j sus deber%s en olfcequio déla humanidad. V-^Oncluida la memoria precedente, y des- pués de haberse puesto en noticia de la Herman- dad el estado de los enfermos que entraron en todo el año, los que salieron, heridos, muertos y'estancias que causaron, y el de las entradas y salidas de las rentas, 4 Secretario leyó las ter- nas siguientes, formadas por la Junta de Govierno. Para primer Consiliario eclesiástico: Don Ma- riano Casares, Don José Bernardo Garcia de Salas y Don Ramón de Lugo. D (14) Para z~zz~ñ~ *?.r.?fei?? ^desiastico: Don Ma«. " nuel Agusaü. ¿uw¿w¿ osó Maria Albarez : y Don José Maria Errarte. Para Síndico: Licenciado Don José Antonio. Lar cave, Don Rafael Tr tille y Licenciado Doa" j Miguel Aragón. Para Tesorero: Don Pedro Arrechea, Don Jorge Gorrif - y-Doñ Juan Antonio Bustamante. Y Para Secretario: Don Joaquín Valdes, Licenciado Don Antonio Rivera y Don Félix Castríilo." '■■- —«--"-«■■--—......■- - ■•■• — • Luego se procedió á la votación, y salieron electos Consiliarios, el Padre Don Mariano Casa- res con siete votos, y el Padre, Doq Manuel Á gua- do con ocho: Síndico el Licenciado Don Tose Antonio Lanave con once: Tesorero, Don Pe- dro Arrechea con doce: y Secretario Don Joa- quín Valdes con diez. Y 4 habiéndose publicado la elección se disolvió la junta. ESTADO DEL HOSPITAL GENERAL DE el ^N JUAN ü& DIOS año de 1813 DE GUATEMALA. EN X «¿mtiUlUS 11 Existentes en fin de 812. Entrados [] To- 13- 1 ta!. en 8 Muer- 8 Salle- tes. ron. Existentes en fin de 813. Estancias que causaron. Medicina Cirugía Heridos. { Eciesiástic. Hombres Mugeres HoAb Mugeres Hombres Mugeres Soldados. 3 * s 811 827 212 619 1 *S3 I44 ^38 793 ] 1 34 33° 357 n 609 6$6 3» 141 150 4 •71 1 74 J I 1 2 5«7 478 735 308 S92 139 72 3 18 31 26 3* 7 93« 15413 14250 14835 10136 ^532 Sumas 193 I 33" 1 35^5 | 460 | ^913 | 14* | 78634 —^——■» m i»m i m .■■■ mi, - M - , , . - ■ - ■- ■ - ' - " ■ ■ '■ ■ ■ ' —^—^—■ ■■ "'->■'■ ^^»— Kesultan doscientos, quince, y quatro novenos estancias por dia. Muertos en medicina yeinte y quatro, y tres quartps por ciento: quince por ciento en cirugía-, y quatro y quarto por ciento -en heridos; y ademas vinieron al anfitreatro Anatómico, del Hospital para su .disecación doce cadáver** asesinados. .......t .---- NOTA: El exceso de muertos en medicina y cirugía proviene de entrar la mayor parte de sus enfermos moribundos* _ .Á *T/_ '.-" ' GASTOS DE ESTE ANO. RENTAS Y INGRESOS Existencia en Tesorería en fin de 812. Producto del arbitrio sobre la atina : Idera del maíz - - - - — .--...-• ídem de las panelas ----------: Noveno y medio de. diezmos - - - - : Limosnas ---------------- .. - - ; Asignación Heal, resto delaüo anterior : ídem y juros de citenta de este - - : Trucos y villares ---♦--------: Réditos y arrendamientos de JJncsl - ^ 4 Sub arriendo del^ patio de Gallos» -s Estancias imitares y juzgados ---;:'. Medicinas Tendidas --.---,. •--: Debido cobrar bueno - --«--.--: Importan los Yngresos - - - : 3667.1: Defecit gara igualar U salida - - : »06: si í*es»s • - - - -•'•----• 26868: * JÁUDA*^- Pagados á cuenta de la deuda del año anteror -•- : Sueldos y salarios • -- - ----»»-------*-• Gastos de Iglesia ---*-------»--.--.-«; Ydem extraordinarios -- .--------«..-.»-• Asignación á Eclesiásticos que no han podido venir al Hospital, y á un agraciado por Rtal orden - -- " ; En Bulas para los enfermos --------. - . - L : Gasto de ;pau cuidado por el Sr. Herm. Marq. de Ayzfn- Ydem dé carne 'huevo»'"y candelas por el herm. D. José" Antonio Batrés - -«*--•- •*'* •- - - » - - - - - - : Ydem'eri gallinas y azúcar .porta Tesorería"—"V - : Ydem en chocolate cümurt por los hermanos D. Juaii' Bautista iMarticorena y Dv Sebastian Meton : Ydem en dicho de "canela por el herm. D. Víctor davala------- f-"• - - - - - - -*- -'- - -*-' - ~- • » . : 'Ydem de plaza y 'tortillas por la Tesorería - - - : Ydem de arroz» manta, hilas, sal, frijol, estoraque, ocote,'y papel por el "Berna. D". Gregorio Ürruela: Ydem éu rp^, y jabón por el herm. D. José Ysasi : Ydem'de vino, escotas, y canastos por el hérm. D. - Mauro Castro - *------ - .,»..---. - .... -¿ -j Ydeiñ de loza y carbón por el herm. D Pablo Jatirígúi: Ydem en leña por el herm. D» Ramón Kamirez: Ydem enazeyte de hlgiierillo-por el her- D. José TJrrüélá Ydem en maiz por el herm. D. Amseimo Quiros : Pagados al Colegio Tridentinb sobre el noveno y medio Gasto en reparos 'fdV 1¿;fabrica material >'- -. - : Gastos de botica - - - 1-"'fc'* •--•--•- - • - • j * • Pesos ■-»-•••--*'•--- -. * * : 42gSi 7 386: 6* AS7- i $6y. 6 3647: 6 i 214: 7 i 3443 '588: f47- SoiS: dos y tres octavo M« i Presbítero D. Mariano Casares Presbítero D. Manuel Aguado D. Auselino José Quiros wiliar.i/ D. Auselmo ■1 \j. jniia" . Yela £ D Víctor . Zavala Sindico ficenciado D. 'José Antonia Larrart Secretario D. Joacluin Valdes y Lacunza Tesorero D. Pedro José de Arrechea «I Si eomprender la primera ptrtida, ¿-^£^^ Para el govierno ; ecoivomico, as^tenoa de lOs ^™^f £*$W™ Hermanbs que la componen forman ¿a ,rigi6 una Hermandad ?l» 01. ^ W»««^. «^ »|^1U J^ ^ ^fao* q^co.npo- ^f^"to á^^o홫n£^ ¿¿ÍSE ffiÍcftgo administración de las rentas, y ., la Junta de Govierno. ^sta, como representan de s„ instituto hoihbra cada mea dos Hermanos, que govierno interior y económico del Hospital. Pa^*lJ^i^ la asistencia ¿ limosna por toda la Ciudad, y dianamente «no, qi* ^Jgg^J^ «i sirvientes; P- i o„ Hfl afian.aP „.. losenfermos, el aseo ^^^ / ^^^ come^f ^ **W ** JUNTA DE GOVIERNO PARA ESTE ANO DE 1814» .rmano Mayor Presbítero D. Enrique de Loma Ossorio ector de S.Pedro: Presbítero D. Pablo José Jauregiu TI*" • ¿i V i