NATIONAL UBRARY OF MEDICINE Bethesida, Maryland nw/ y f / <§B> JUNTA DE SANIDAD MUNICIPAL DE MÉJICO. "NT JL ^1 o por captar reconocimiento ó aplausos, sino por sa- tisfacer á la pública espectacion, y procurar mayores lu- ces de los recomendables vecinos de esta capital para sus ulteriores sesiones, acordó dicha Junta con aprobación del Exmo. Ayuntamiento que la nombró, presentar este mani- fiesto ó reducido extracto de sus actai, deseosos los vocales que hasta el día 31 del inmediato diciembre la han cem- puesto, de patentizar su obediencia á las leyes de la na- ción, y la gustosa y decidida voluntad con que se han ocu- pado á beneficio de la salud de un pueblo que debidamente merece su primera atención. Cumpliendo el Ayuntamiento con lo que previene el artículo cuarto capítulo primero de la instrucción para el gobierno económico-político de las provincias, nombró en cabildos que■ la atmósfera, las calles y plazas, los edificios, las fuentes, los yiveres y aun el ejercicio de la medicina, cirujía y far- macia con todos sus ramos, 4. Lo serán por su segunda mira todos los estableci- mientos de beneficencia. j, Las comisiones relativas i la primera mira, serán mas propias de los facultativos y las de la segunda de los individuos que conceptúe mas aproppsito la Junta., 6, En lo que no alcanzasen los arbitrios de esta ocur- rirá al Ayuntamiento, Día 2^ Se denunció por uno de los señores Regidores ha" bersele asegurado que en ciertas tiendas se espendia u» almidón viciado y por consecuencia nocivo, y habiendo pasado en comisión á los señores Baz y Febles, y procer dido á la mas escrupulosa inspección de aquel artículo, resultó no ser de la clase que se habia indicado. Dio cuenta el señor Baz con una memoria en que marifestaba el abuso de venderse libremente y sin la me- nor precaución la ropa y muebles de los enfermos de ti^ sis y otras enfermedades contagiosas, y haciendo mérito de las perniciosas resultas que ocasiona tal desorden, y 12 de las leyes y reglamentos que lo prohiben, se acordó presentase estos, y se leyesen en la Junta inmediata pa- ra ia deliberación correspondiente. Dia 5 de Septiembre. El señor Carrasco hizo una manifestación del des- orden, abandono y falta de eficacia que se observaba en algunos hospitales, para cuyo reconocimiento y remedio de los males que se notaran, pidió se le asociasen todos ó al- guno de los facultativos de la Junta, la que acordó anuen- te en todo á dicha petición. El señor Baz presentó el proyecto sobre ropas¿ muebles, &c. de los contagiados, con los documentos que le significó la Junta, quien lo mandó pasar á informe á jos tres facultativos para que instruyesen acerca de su ob- servancia ó modificación. Dia 12* §e pasó oficia á los hospitales señalando dia y ho- ra para la visita acordada; y habiendo devuelto los fa- cultativos el proyecto del señor Baz,. se mandó pasar al señar Alcocer para la conveniente instrucción. Dia ip. *3 Se vio y discutió detenidamente el citado pro- yecto é informe, y hallándose por conveniente, nada violenta y sí muy necesaria la fumigación de que se usa en los países mas cultos en las habitaciones, muebles y ropas contagiadas, se acordaron las providencias oportunas á fin de que el público recibiese en sus casos un taa no- torio beneficio. Presentó el señor Baz una memoria promo\ie:id« se lleven á efecto las sabias disposiciones que se han dic- tado sobre médicos y cirujanos tanto acerca de los exa- menes á que deben sujetarse como sobre todo lo rehti* vo al ejercicio¡de sus respectivos deberes, mediante á que de sus conocimientos y eficacia depende en muchos casa:: la vida del hombre. Hko ver ser unos y ctro.i profeso* res el recurso de la humanidad doliente ai paso cue ne hay cosa que arrebate con mas vigor los afectos de los mortales que librarse de las enfermedades que los cer- can y aun de la muerte de que se ve:i amagados. De- dujo por lo mismo cuanta áabe ser la providad. iiu^tra- ción, y zelo dj esos garantes de la existencia. MaiiirVov! el convencimiento de las naciones cultas sjbre las obli- gaciones de los q.;e, emprenden esta profVioii: citó i¿rs leyes á que se deben sujetar cuantos se eprVan en elle, ¡4 las penas en que incurren ios infractores, y los premio8 a que se hacen muy digno* los que dedican sus cono- cimientos y práctica á fin tan importante; concluyendo no faltar nada á esta opulenta capital para adoptar en toda su estension los medios que propuso al efecto, siendo por entonces uno de los mas útiles y adecuados el de la crea- ción de una Junta correccional que igualmente que cas- tigase á los abandonados é ineptos, premiase á los profe- sores de medicina y cirujia que se señalasen en Ja dedi- cación, estudio y prácticos aciertos; oyéndose sobre el par- ticular al señor Presidente del Protomedicato, á fin de que su notorio zelo informase en unos puntos tan conformes á su principal instituto y á las pruebas que tiene dadas de su ilustración y amor á la humanidad; y visto por la Jun- ta la importancia de esta moción, acordó estuviese sobre la mesa la memoria espresada por espacio de quince diás para instrucción de los vocales, y también del Exmo. Ayun- tamiento. Dia 2.6* Se leyó un ocurso en que los enfermos del hospi- tal de San Lázaro se quejaron al IlLmo. señor Arzobispo de su mala asistencia; pero advirtiéndose qUe este oficio se habia dirigido por el Exmo. señor Virey pví- ¿ informe al Ayuntamiento, se acordó pasarlo como en efec- to se hizo á dicha corporación. Esponiendose en otro oficio del señor cura de la parroquia de la Palma que las fiebres que ya se observa- ban en algunos de su feligresía exigían pronto socorro, se le contestó que á juicio de los profesores no pasaban de catarrales, encargándole redoblase su zelo y diese nuevo parte para providenciar ejecutivamente cuando pudiera con- venir en el caso de degenerar aquellas. Se acordó la cantidad que se habia de pagar por el arrendamiento de una casa en que se estableció un lazareto para los feligreses enfermos de la parroquia de san Anr tonio de las Huertas* Dta 3 de Octubre. Concurrió por primera vez á esta Junta el señor Dr. D. Agustín Iglesias, cura del Sagrario de esta san- ta Iglesia, á virtud de la acertada elección de vocal de la Diputación provincial del señor ex-Diputado de Corres Dr. Josef Miguel Guridi y Alcocer. Habiendo repetido sus partes el cura de la Palma y ofreciendo cuidado sus noticias, se nombró una comi- sión para reconocer aquella feligresía y socorrer con to- dos ios auxilios necesarios á los febricitantes verdaderos. i6 Se denunció y mandó reconocer á una muger con- tagiada del mal etefandaco, vulgo de san Lázaro. Dia 10. Uno de los señores vocales de la Junta, dio noti- cia circunsransiada de otros dos individuos decentes ataca» dos de la propia enfermedad, y desde luego se acordaron y" pusieron en practica las oportunas y prudentes medidas que se conceptuaron de toda ejecución. Hizo presente el señor Febles haber reconocido los enfermos del barrio de la Palma, y se acordó que por me- dio de oficio espusiese cuanto hubiese observado. Se volvió á leer la memoria del señor Baz sobre el cumplimiento de las leyes y reglamentos relativos á médicos y cirujanos, y proyecto de la Junta correccional, y se man- - eló pasar á los tres facultativos de la Junta á fin de que informaran cuanto les dictasen sus conocimientos prácticos. A propuesta del señor Febles se nombró una co- misión compuesta de los señores cura Dr. D. Agustín Iglesias, Martínez de los Ríos y Montes de Oca, con el objete- de proveer por los modos posibles de auxilios y socorros para el hospital de San Lázaro, escitando la caridad y beneficencia de los profesores de farmacia de esta capital á fin de que como y en cuanto pudiesen 17 socorriera su generosidad con las medicinas necesarias pa ra aquellos miserables enfermos. Dia 17. Los señores Cadena y Vara dieron carnta haber trasladado á san Lázaro los enfermos de este mal que ya se han indicado, por cuya eficacia y pronto desempe- ño les dio la Junta las. debidas gracias. Los señores Febles y Suarez hicieron presente que reconocida la feligresía de la Palma solo hallaron cinc personas atacadas de fiebre, y cuyos síntomas indicaba! no pasar de catarrales. Se leyó un oficio del mismo señor Febles espc niendo ser indispensable la provisión de un médico para la asistencia de los enfermos del hospital de san Lázaro. y un Síndico de providad y proporciones para que ne careciesen de lo mas necesario, y la Junta acordó se es* perasen las noticias que tenia pedidas al R. Provincial de San Juan de Dios como encargado de este estableci- miento. El señor cura de la Palma notició deberse al bo- ticario que surtió las medicinas para los f.bricitantes'de su feligresía veinte y tres peses, lo que se comunico al Ayurtamiento para la satisfacción de este adeudo; riu- 3 ¡ti* rVVtándo sin enírrro la Junta al señor cura no estar comprometida á esta-clase cíe pagamentos, y menos cuan- do nada había acordado sobre el particular. Se leyó un oficio del señor Iglesias, Montes de Oca y Martínez, con la lista de varios profesores de farmacia. D. Josef Crespo, D. Francisco Montes, D. Se- bastian Morón, D. Miguel Nájera, D. Vicente Cervantes y Compañía, D. Josef Zapata, D. Manuel Berrio y Com- pañía, Botica del hospital de san Andrés, D.. Cayetano Vergara, D. Josef Maria Avelar, D. Antonio Garfias, D. Justo Pastor y Compañía, D. Francisco Xavier Ángulo, D. Gabriel Yera, D. Joaquín. Villanueva y D. Josef Arcinas que han ofrecido caritativamente proveer al hospital de San Lázaro de los medicamentos, necesarios, al que contestó la Junta se diesen las debidas gracias; no menos que á dichos profesores, cuya generosidad se ha hecho tan distinguida, acordándose que el señor Presidente oficiase á cada uno en particular insinuándoles que á su tiempo se haría uso de su beneficencia. Habiéndose notado los muchos niños que en la épo- ca actual morían de tos según los partes de los señores cu- ras, se acordó que los profesores de la Junta meditasen y estendiesen un proyecto curativo de dicho mal para con- tener sus estragos. »9 Dia 24' Vi<¿ Se presentó el método para la curación de la tos, y aprobado en todas sus partes, dispuso la Junta se im- primieran mil ejemplares á costa de los individuos que la forman, los cuales se repartieran gratis. Como quiera que fuese sacerdote uno de los laza- rinos de los que ya se han indicado, y que por pronta pre- videncia se habia hecho conducir al hospital de San Pedro: á representación de su Rector, se determinó que se tras- ladara á San Lázaro ó viviese recogido en una casa, pero sin salir de ella mas que á lo muy preciso por los inconve- nientes que van indicados. Visto el oficio del señor Dr. Febi-s sobre Sindico y médico para dicho hospital, mandó pasase á la comisión donde se hallaba el espediente. Se citó Junta extraordinaria para leer dos proyec- tos importantes presentados en esta sesión. Dia 25. Se examinó el primero debido al estudio, dedica- ción y conocimientos del Sr. Cura Iglesias, que siendo una memoria político-médica-y económica sobre limpia de atat- jeas y acueductos que tarto contribuye á la pública salu- 20 , bridad, pareció convenir pasarlo á informe del Sr. Faz, co- rno que su acreditada práctica en ,el particular podía ex- planarse en tan intcrerante proyecto; asociándose á este fin con quien le pareciera oportuno, y franqueándosele cuan- tos documentos y noticias pidiera en la secretaría, á cuyo efecto se acordó se captara el permiso del Ayuntamiento tor medio del cfieio correspondiente, dando gracias al Sr. Cura por este fruto propio de su zelo é ilustración. Se vio la exposición de-Ios profesores de la Junta relativa al proyecto del Sr. Baz de que se ha hablado; y opinaron que con respecto á los facultativos de medicina, cirujia y farmacia, que, sin embargo de hallarse con carta de examen del Protomedicato, se malversen en su respecti- vo ejercicio, seria inaplicable la primera parte del proyec- to, mientras que aquel tribunal, subsista, y á quien le está conferida la autoridad para la observancia de las leyes de la materia, y de cuyo zelo estaban bien satisfechos; si bien es- ta Junta debía siempre velar por el exterminio de los que fraudalosamente se constituyen profesores, y dar cuenta á los Sres. Alcaldes para su castigo y escarmiento. Y en cuan- to á la segunda parte de dicho proyecto, expusieron am- bos profesores que siendo tan palpable en su utilidad como conforme con las benéficas miras de su autor, no solo les parecía conducente ss llevase á efecto para excitar la ha- bilidad y aplicación d¿ los profesores, sino necesario para 1 21 Cl adelantamiento de unos conocimientos en que tanto se interesa la'humanidad; y' que por lo mismo era conducente se arbitrase un fondo para realizarlo, en-, vista- de lo cual se acordó que el Sr. Febles pasase un oficio al Sr. Presiden- te del Protomedicato, acompañándole el 'expediente, y su- plicándole se sirviese indicar á la Junta cuanto su ilustra- ción y amor'al bien público le dictase á la mas posible brevedad. Dia 31. Se leyó un oficio en que el Exmo. Ayuntamiento dá gracias por la impresión gratuita del proyecto para la curación de la tos: avisó el Sr. Iglesias haber pasado al hospital de San I azaro el presbítero de que ya se ha tra- tado: el Sr. Febles expuso haber pasado con oficio al Sr Presidente del Protomedicato el proyecto del Sr. Eaz so- bre la junta correccional. Se ofició al Sr. Mayor de la Plaza para que se sir- viese franquear dos soldados, que hallándose de vigilancia en la garita de S. Lázaro, impidiesen la evasión de aquellos enfermos á esta-ciudad, y por consecuencia el contagio de sus vecinos. - El Sr. Martínez propuso, y se aprobó, representar al Exmo Ayuntamiento para que se sirviese providenciar sobre el tránsito de tropa y cargadores por las banquetas 22 de las calles, cuyo abuso ha muchas veces ocasionado, y debe ocasionar perniciosas resultas, ademas de la incomo- didad que sufre el público. Dia y de Noviembre. Dio cuenta el Sr. Secretario de que instruido el Exmo. Ayuntamiento de las medidas que la Junta le con- sultó sobre tránsito de tropa y cargadores por el embanque- tado de las calles, los dos soldados que se necesitaban pa- ra impedir el que saliesen de su hospital los lazarinos co- mo ya se ha indicado, pareció al mismo Ayuntamiento no ser dichas medidas ni su consulta de las atribuciones de la Junta, quien enterada de esta exposición acordó, que sien- do la Junta una comisión ó ramo de la misma corporación para todo lo perteneciente á la policía médica ó salubridad pública, se creía faculta-'' para promover y manifestarle cuanto fuese útil y tuviese relación con ella, fundándose detenidamente en las sólidas reflexiones que se expendie- ron y se sentaron en dicho acuerdo, en el que se mandó transcribir á la letra la memoria que presentó el Sr. Baz á la comisión del proyecto de reglamento en una de sus sesiones cuando este se formó, relativa á los diversos é im- portantes objetos á que debe dedicarse la Junta, que no solo es de su instituto el cuidado y exterminio de las pestes si- 2? no de precaver las enfermedades del pueblo considerando ;ue para el desempeño bastísimo de la policía de esta po- ulosa ciudad era indispensable y útilísima esta junta mu- cipal que al principal objeto de que habla el artículo cuar- del precitado Reglamento, reúna muchos de los que com- ehende la policía general, y con particularidad todos los lativos á la pública higiene. Demostró ser mas fácil precaveer las epidemias qua exterminarlas, y por consecuencia el interés con que debe cuidarse de cuanto concierne á la salubridad, atendiéndose ó\ gobierno y conservación de los hospitales, enfermedades epidémicas y contagiosas, salubridad del aire, limpieza de hs calles, fuentes, pozos, y rios; buena cualidad de alimen- tos y medicinas: á la farmacia á los vinos, aguardientes y otras bebidas, y con este respecto á la profesión de vinate- ros, destiladores, trapicheros, &c, á las semillas y panade- ría en general, á los pastos, carniceros, bodegoneros y á todo lo respectivo á la volatería, á la venta de comestibles en cada uno de sus artículos, extendiéndose á otros muchos objetos que por menor se detallaron, y que cada uno exige la mas exacta vigilancia, llevándose á su efecto las leyes, reglamentos y bandos dirigidos á tan interesante materia. Se leyó un oficio del Exmo. Sr. Virey, en que dá gracias por el zelo de la Junta y precauciones que tomó dará la tos, que felizmente se contuvo en los niños; y ha- ¿4 biendose advertido irse, propagando las fiebres, se citó á ja^ta extraordinaria para el siguiente, Dia 8. Se acprdó oficiar ai Exmo. Ayuntamiento sobre los pantanos ó lagos estancados en los suburbios de la ciudad, como una de las causas que se consideró influir en la enfer- medad reinante de fiebres que ya se experimentaba. Dia 14. El mismo Ayuntamiento participó á la Junta ha- ber tomado ejecutiva providencia, sobre tráfico de los car- gadores por las banquetas; encargándola redoblase su zelo en cuanto conceptuase convenir á sus tan útiles, como dig- nas atenciones. Se providenció sobre una queja de dos enfermos de S. Lázaro, y se acordó que el Sr, Secretario tratase en el Ayuntamiento sobre la provisión de los dos soldados, para impedir que aquellos salgan presentándose en los templos, calles y plazas, como ya se ha indicado. 21 Dia ai» Se leyó un oficio del Exmo. Ayuntamiento pidien- do á la Junta proponga arbitrios para la ejecución de va- rios puntos que le había consultado ; y con respecto á ha- ber tratado yá de la materia cuanto pudo ocurrirle, se acor* dó agregar dicho oficio á su respectivo expediente. Se leyó también Otro oficio del señor Presidente del Protomedicato dirigido al Exmo. Ayuntamiento, al que acompañaba el expediente promovido por el señor Baz con el informe correspondiente, y en el que después de extenderse en las mas oportunas y meditadas reflexiones, dice que aunque no es dudable la utilidad que produci- ría la practica del proyecto indicado tanto á la huma- nidad como á la ilustración de la medicina y honor de-sus profesores; advierte dificultades para abrazar tan benéfico pensamiento, por que los médicos instruidos apenas pro- pondrían á 11 censura de la Junta una curación en que es- peraban premio, al paso que los imperitos charlatanes pro- clamarían sin maduro juicio cualquiera hecho práctico como curación nunca vista: que la presentación de semejantes sucesos pondría á los censores en el compromiso necesario de que sin sentencia se juzgarían ya parciales y ya apasio- nados: que no tiene duda que nuestras leyes están respi- rando zelo y penas para que se sujeten por los tribunales i6 y magistrados á los que sin las licencias necesarias ejerzan ningún ramo ó facultad subalterna de la medicina; y que sin embargo son mas los ejemplares de la observancia de las leyes municipales del Protomedicato que los que estam- pa Foderé en su tratado de higiene, como pueden testifi- carlo las muchas causas archivadas que se han formado en distintas épocas á los profesores de todos los ramos y cu- randeros; y que por último debe esperarse de la honradez, patriotismo y puntual obediencia de las leyes que han ju- rado los Protomedicos guardar, no se quedarán impunes en lo sucesivo los delitos de sus transgresores. Igualmente se leyó una esposicion de los Sres. Re- gidor Don Francisco Manuel Sánchez de Tagle, y Síndico Don Benito Guerra, en orden al tráfico de tropa y carga- dores de que ya se ha tratado. Dieron cuenta les Sres. comisionados de haber he- cho formal visita á los hospitales de S. Juan de Dios y S. Lázaro, y quedar felizmente corregidos los abusos que se advirtieron. El Sr. Suarez expuso las providencias que to- mó, y caridad con que se socorrieron los febricitantes de la feligresía del Salto del Agua; y se le dieron las muy debidas gracias, encargándole lo manifestase en per- sona al Exmo. Ayuntamiento. Se acordó la distribución de los Sres. vocales á ,37 las Parroquias para indagar el número de enfermos y tomar con su informe las providencias oportunas. Dia 24. Los Sres. vocales dieron cuenta de sus observa- ciones hechas con escrupulosidad detenida, resultando au- mentarse las fiebres reinantes. Se acordó oficiar al R. Provincial de S. Juan de Dios, como encargado del hospital de S. Lázaro, para que se sirviese nombrar un facultativo dotado con el ahorro que ya proporcionaba el que se había logrado de botica, por la generosidad en los profesores que que- dan indicados. Habiéndose manifestado la impericia que desgra- ciadamente se nota en no pocos flebotomistas que no que- riendo sufrir el correspondiente examen, cometen mil er- rores al sangrar, poner cáusticos, &c, se acordó oficiar, como se hizo, al Sr. Presidente del Protomedicato so- bre este punto, para que los que se consideren aptos se examinen como las leyes exigen. Últimamente, se determinó se formasen en cada mes estados de nacidos y muertos para noticia del Exmo. Ayuntamiento y de la Junta. * 2% Dia 28. Para conferenciar sobre el despacho de la medici» na para los enfermos de fiebre concurrieron á la Jun- ta los facultativos de farmacia D. Sebastian Morón, D. Josef Arcinas, D. Mariano Zeballos, D. Josef Zapata y D. Antonio del Horno que generosamente ofrecieron so- correr á los febricitantes con la medicina necesaria, ta- sándola con equidad. Se trató de los términos en que pudieran realizarlo; y fué admitida y apreciada su oferta. Se ofició al R. P. Provincial que está encargado de él para que lo hiciese al Lie. D. Eusebio Bala, á fin de que suspendiese los ejercicios espirituales que acos- tumbraba dirigir en aquel edificio, por las resultas que á los concurrentes era preciso se siguieran por la lo- breguez y humedad de las piezas destinadas para ello. Los Sres. vocales hicieron este dia un corlo ob- sequio á beneficio de los miserables enfermos. Dia j de Diciembre* Se reunieron en esta Junta los facultativos y bo- ticarios encargados de socorrer á los pobres enfermos fe- bricitantes, en toda la extensión de la ciudad: se exami- nó el número de recetas despachadas, y se vio con sa- risfaccion la equidad con que se comportaron unos y otros. Advirtiendose que las fiebres crecían, se creyó convenien- te situar un lazareto en la feligresía de Santa Catarina: le socorrieron en diversos parages cuatrocientos cuarenta y nueve enfermos, y se vio con el mayor aprecio los muy felices resultados del zelo y vigilancia de la Junta; sien- do de advertir que D. Sebastian Morón cedió á los fon- dos públicos el importe de sus^recetas, por cuya genero- sidad le dio la Junta las debidas gracias. Se leyó un oficio del Sr. Febles, en que partici- paba haber nombrado para la asistencia de los enfermos de fiebre á los cinco profesores de medicina D. Josef Osorio, D. Joaquín Altamirano, D. Juan Nepomuceno Ca- marena, D. Manuel López López y D. Josef Quiroga, se- ñalando á cada uno la botica respectiva en que se des- pachasen sus recetas por los cinco profesores de farma- cia antedichos, y los cuarteles de la ciudad en que de- bían distribuirse, indicándoles al propio tiempo se sirvie- sen concurrir con la Junta aquella misma tarde para acor- dar la mejor asistencia de los enfermos. $o Dia ?. No siendo aun bastante la dedicación referida pa- ra coitar el incremento que se advertía en las fiebres, sobre que detenidamente hicieron interesantes renexiones los Sres Martínez de los Ríos, Febles y Montes de oca, se acordó que unidos á los dos últimos el Sr. Regidor Carrasco hiciesen al Exmo. Ayuntamiento una exacta ma- » nifestacion de cuanto se observaba en aquella época, á cerca de materia tan delicada, á fin de que se erigie- se un competente lazareto para socorrer los enfermos desvalidos, providenciando al mismo tiempo cuanto le dictasen su ilustración y zelo á fin de cortar la propa- gación de un mal tan desastroso. Se examinaron cuidadosamente los estados de las Parroquias, haciendo comparación de muertos y nacidos, de que resultó haber adelantado en aquellos dias la po^- blacion una sola persona. Se mandó archivar un oficio del facultativo D. Cornelio Gracida, y se encargó al ya citado R. Pro- vincial de S. Juan de Dios, nombrase facultativos para el hospital de S. Lázaro, con arreglo á sus ordenanzas. Promovió el Sr, Martínez de los Ríos se impri- miesen las actas, para el gobierno ulterior de la Junta y satisfacción del público, y se acordó se hiciese ex- 3* tractandolas al efecto consultándolo al Exmo. Ayunta- miento. Se leyó un oficio del Sr. Cura del Salto del Agua, en que manifestando la desidia ó imposibilidad de algunos de sus feligreses, para proporcionar á sus hijos el fluido de la vacuna, suplicaba pasase un faculta- tivo á efectuarlo á su feligresía: esta petición se reco- mendó eficazmente al Exmo. Ayuntamiento, pidiéndole al propio tiempo el Reglamento de la vacuna, para fi- nes que consideró convenientes la Junta. Instruyóse igualmente de un oficio que el P. Ca- pellán de S. Lázaro dirigió al Exmo. Ayuntamiento, dan- do cuenta de sus operaciones, y de otros puntos rela- tivos al citado hospital: se le contestó de enterado, y se le dieron gracias por sus provechosos avisos. Se consultó al mismo Ayuntamiento la impresión de estas actas, y se leyó el oficio que dicha corpora- ción pasó á la Junta con inclusión de los estados de los fondos del hospital de S. Lázaro y respectivas cargas, todo lo cual se pasó á informe del Sr. Carrasco. Se discutió detenidamente el oficio de que se ha- bía encargado á los Sres. Carrasco- Febles y Montes de oca con presencia del délos facultativos destinacoj á la asistencia de los febricitantes, de cuya materia conv ene dar idea aunque pasagera, para la conveniente instrucción. Expuso en el la Junta, que desput* de una muy rr editada observación estaba convencida de que la fiebre epidémica sufrida en esta capital en 813, se había ar- raigado; y pululando á la entrada de las estaciones, hacia peligrar no solo á la gente pobre, por la falta Je sus recursos, sino aun á las acomodadas, por la per- versidad del mal. Indagando el origen de aquella contumacia y de- seando cortarla, entendió ser el medio mas pronto y ne- cesario, la asistencia y curación de los enfermos pobres; pero lo embarazaba la falta de fondos y el temor de que el pueblo se sobrecogiese y consternase en las noti- cias que era preciso divagar de la epidemia ó enferme- dad reinante. Este exceso de miramiento, hacia se viese des- aparecer considerable número de habitantes á pesar de la vigilancia y del ocurso que en distinta ocasión se hizo al Ayuntamiento, cuyos socorros produjeron resul- tas favorables aunque no las que se apetecian. Se manifestó que ni los hospitales estaban en ca- pacidad de recibir un crecido número de enfermos, ni se podía descansar en solo este recurso, pues acredita la espe- riencia ser pocos los que libran de la muerte, especialmen- te si son febricitantes, en aquellos asilos de piedad. Que la parroquia de Santa Cruz Acatlan fue la 3 3 primera que dio aviso de sus febricitantes; y aunque d¿s- de aquel punto se libraron no pocos, no dejaron de perecer muchos antes de dicho aviso. Que después acudió el señor cura de la Palma y se atendieron sus enfermos; bien que debió suspenderse ti socorro como se ejecutó, al conocer que aquellas fiebres eran estacionales y que no ofrecian cuidado alguno. Que como la feligresía de Gan Antonia de las Huer- tas dista no poco de nuestra capital, no embarazó sin embargo ninguna consideración para erigir al punto un lazareto de que cuidó exactamente la vigilancia de su be- nemérito cura sin embargo de haber sido víctimas no po- cos infelices del pueblo de San SeIvador Sochimanca que se escondiaü por no ir al hospital. Que se acudió á la parroquia de San Sebastian y restantes de la ciudad, aunque con la aflicción de disimu- lar el incremento que la fiebre tomaba, por no consternar esta capital populosa; bien que entrado el mes de Octubre se observó el cuidado que ya tenían las gentes con la pro- pagación de dicha peste, no solo en los pobres de los barrios, sino en los pudientes de la misma ciudad; por lo que ya se consideraba la Junta en la precisión de con- sultar al Ayuntamiento no solo las causas de que en su con- cepto dimanaba aquel mal, sino los medios con que ejecu- tivamente se podia contener la indigencia del miserable, S 34 Que la llegada de varios arrieros de Veracruz que llegaron contagiados, un catarro epidémico venido de este puerto, los pantanos que aun existían por resultas de la re* cíente inundación, y mas que todo la absoluta falta de Policía, que desgraciadamente se notaba, con particular i» dad descargando los carretones que conducen Jas inmundi* cias casi dentro de la ciudad, eran á juicio de la Junta las verdaderas causas de que dimanaban tan sensibles efectos. Se añadió ser verdad que á beneficio de las provi- dencias c¿ue continuamente dictaba el Exmo. Ayuntamien- to, se debía el no habc-r sido mayores los estragos; pero que aun existia no poco número de enfermos, según los partes que acompañaban le les facultativos, y de cuya es- posicion resultaba ser muy dificultosa la exacta asistencia de los pobres, según eí plan adoptado, por las distancias er> que se hallaban, por Ja falta de asistencia en sus casas y por carecer de quien evite sns excesos, incuria y abandono; en cuya consecuencia opinaba Ja Junta seria muy necesario se estableciesen por entonces dos ia~aretos en las feligre- sías de Santa Catarina y Santa Ana, como puntos los mas necesitados; reservando al zelo é ilustración del mismo Ayuntamiento cuantas mas previdencias conceptuase oportu- nas en tan interesante materia. Dirigido el propio cüa este oficio, se leyó otro del Fr, D. Josef Manuel Morales con un proyecto sobre in- noculacion á los febricitantes: se le dieron desde luego las gracias y se mandó pasar á examen de los profesores de la Junta. Dia 29. Avisó el R. Provincial referido haber nombrado para médico del hospital de San Lázaro á D. Manuel Ló- pez. Se le contestó de enterado y que se comunicase a los boticarios que van mencionados para su inteligencia y go- bierno; encargándose al mismo R. Provincial el cuidado y economía posibles, y oficiándose al Exmo. Ayuntamien- to para los unes consiguientes. El señor Carrasco dio cuenta de cuanto había prac- ticado en los hospitales, y particulares encargos á bene- ficio de los miserables enfermos, con la satisfacción de haber conseguido para los de San Lázaro la cantidad de quinientos pesos con que se dignó socorrerlos la ca- ridad notoria del señor Prior del Consulado D. Antonio Velasco de la Torre, á quien se dieron gracias muy espresivas á nombre de la Junta, haciendo se las paten- tizase en persona el señor Secretario; dándolas igual- mente allí mismo al señor Carrasco por la actividad y zelo con que desempeñó su interesante comisión. Igual justa demostración hizo la Junta con el se- 36 ñer Suarez, enterada de la conducta caritativa y gene- rosa cuc observó con los febricitantes de las parroquias de S>n Josef y Salto del Agua; así como al señor cu- ra de esta, cuyo patriotismo recomendó eficazmente el pro- pio señor Suarez. El señor Baz leyó su esposieion al proyecto del señor cura Iglesias, sobre limpia de atarjeas, cuyo pun- to se reservó leerlo nuevamente en la primera Junta. Los señores Carrasco y l'tbles insistieron en el es- tracto é impresión de las actas, y se acordó esperar la con- testación del Exmo. Ayuntamiento. Promovió el señor Martínez de los Píos si seria ó nó conveniente la practica de que los facultativos rece- ten en idioma latino, trayendo al caso el reclamo he- cho sobre el particular en el noticioso general que pre- sentó al eíceto, y se acordó pasase á informe de los se- ñores facultativos de la Junta. Dia 29. Se acordó que el señor Secretario tratase en el Ayuntamiento sobre la solicitud del señor cura del Sal- to del Agua, contraída á que pasase un facultativo á su fVVesia á propagar el fluido de la vacuna. Se levó un oficio del ii.uuo. Ayuntamiento en que 37 avisa quedar enterado de la resolución de la Junta para estractar é imprimir estas actas; y se acordó comisionar como se hizo para el efecto, á los señores Iglesias, Baz y Febles, costeándose la impresión por todos bs señores vocales. Se mandó dar certificación á los cinco facultativos encargados de la asistencia de los febricitantes, recomendan- do al Exmo. Ayuntamiento sus servicios hechos á satisfac- ción de la Junta, considerando al propio tiempo justo se les aumentase el sueldo desde el dia primero del año entrante, en el caso que continúen. El Br. D. Eusebio Bala, manifestó por medio de un oficio estar dispuesto á no d¿r los ejercí-.ios que antes acostumbraba en las galerías de San Lázaro; suplicando se le avisara lo que en el particular se resolviese; y se acordó contestar que la Junta esperaba proporcionarían su zelo y piedad cristiana otro lugar mas adecuado para tan santa practica, sin perjuicio ni riesgo de la salud de los ejercitantes. Se vio por últinoel proyecto de limpia de atargeas reservado por e.ta Junta, y se acordó volviese al señor Iglesias con el informe y nuevo proyecto que esten- dió el señor iia¿; y que liego que despachare ¿¡z]io señar Liesias se diese cuenta al Exmo. Ayuntamiento para ia. de- terminación conveniente. Finalmente presentó el señor Febles los partes que 3* le han dado los cinco profesores nombrados para la cura- ción de las fiebres, y de ellos se ha deducido el estado que se copia. ., ,. _ E Ter- M-ie> A! hos Exif- Me.heos. Parro.mtas. J Satios. 1 ruos, tos. pitat. ttuts. D. Josef Üsorio. 6b Sebastian y Sta. Cruz Soledad» 133. 063. 26. 014. 030. D. Juan Cama- Sta. Catarina Mr. rena. y S. Miguel 142. 094. 15". ooy. 028, D. Manuel Lo- Sagrar.» Sta. Ana pez López. y Sta.Veracruz. 082. 031. 017. 04. 030. D. Joaquín Al- S. Pablo y laPal- tamirano. ma. 112. 090. 08. 000. 014. D. Josef Quiro- S.cjosef^Sta.Mü- ga. riay Sta.Cruz. 092. o?2. 18. 007. 01 r, 561. 330. 84. 030. 117.» Estas fueron las actas de la Junta desde su erec- ción hasta fin de Diciembre del año próximo anterior* Por ellas se deduce la gustosa dedicación con que sus vo- cales se ejercitaron á beneficio de la salud de un pueblo que por tantos títulos merece su consideración; no ha- biendo parecido conveniente la aglomeración de muchos documentos ni relación detenida de otras operaciones, por ser sola su idea de ministrar al respetable público estas noticias que pueden serle importantes, asi como á la Jun- ta de sanidad en sus ulteriores tareas, rz Dr. Agustín Igle- sias. — Dr. y Mtro. Manuel de Jesús Febles. — Josef Ber- nardo Baz. / o 2