DISCURSO DE Sü EXCELENCIA _ n LA APERTTRA DEL CONGRESO NACION A í DE 1869. Imprenta Nacional.—1 8 OÍD DISCURSO SU EXCELENCIA EL PRESIDENTE DE LA REPtU M LA APERTURA DEL CONGRESO NACIONAL DE 1869. Conciudadanos del Senado i de la Cámaha de Diputados. Merced a la protección de la Divina Providencia, Chile ha continuado el último año en su marcha de prosperidad material i moral. Los progresos de la industria i del comercio han aumen- tado notablemente el bienestar i la riqueza pública. La ilustración se consolida i difunde derramando sus beneficios por todo el pais. Los establecimientos de instruc- ción, solícitamente atendidos por el Gobierno, adquieren cada dia mayor importancia i corresponden mejor al objeto de su institución. El goce de la mas completa libertad ha permitido a los ciudadanos tomar en la dirección de los negocios públicos toda la parte que les corresponde, discutiéndolos i con- tribuyendo a esclarecerlos. Las relaciones de Chile con sus aliados del Pacífico han seguido siendo tan estrechas i fraternales como era de desearse. Me es plausible anunciaros que nuestra República con- solida cada dia mas i mas los vínculos que la ligan a las na- ciones amigas del nuevo i antiguo mundo. Habiendo el empresario de las guaneras de Mejillones dejado de cumplir las condiciones del contrato, los Gobier- nos de Chile i de Bolivia están al presente discutiendo los medios mas adecuados que pueden emplearse para su es- pío tacion. El Gobierno arjentino ha tenido a bien enviar a San- tiago un Ministro Plenipotenciario para ajustar un trata- do de comercio que tomando en consideración los intere- ses de ambos pueblos, fortifique entre ellos los lazos de unión ya felizmente formados por los antecedentes glorio- sos de la gran lucha de la independencia. El Gobierno de Chile ha correspondido gustoso a una invitación que pue- de traer para los dos contratantes los mas ventajosos re- sultados. El Emperador de los franceses, queriendo darnos una prueba de consideración i de amistad, ha acreditado entre nosotros un representante de una categoría mas elevada que la de los que antes de ahora había tenido. El Uei de Prusia, por medio de su representante en Santiago, ha propuesto que se hagan estensivas a todos los estados de la Alemania del Norte las estipulaciones del tratado de comercio que tenemos con el Zollwerein. Me li- sonjeo de que tal arreglo será mui en breve un hecho con- sumado. Se está negociando una convención consular con el re- presentante del Rei de Italia. Los Gobiernos de Francia e Inglaterra, que tan solícitos se lian mostrado para poner término a la guerra a que nos provoco el Gobierno español, tuvieron a bien mani- festarnos que sus repetidas jestiones sobre el particular no eran un inconveniente para que los aliados del Pacífico aceptaran la mediación que les ofrecia el de los Estados- Unidos, pues lo que se proponían i lo que deseaban era el que pudiera llegarse a un avenimiento. El de Chile, queriendo acceder a las insinuaciones de estos dos Gobiernos amigos, i al benévolo ofrecimiento de los Estados-Unidos, se ha adherido a un acuerdo celebrado en Lima por sus aliados el 2 de enero último, por el cual se ha convenido en ajustar con el Gobierno sspaííol ba- jo la mediación del de Washington, un armisticio que no podra ser roto sin un aviso previo de dos años, i en dis- cutir después las condiciones que pudieran conducir a una paz definitiva. El Gobierno de Chile, sin embargo, está re- suelto a no suscribirla si antes el de España no conviene en darle las debidas reparaciones por el incalificable bom- bardeo de Valparaíso, con lo cual considera que atiende, no solo a lo que toca a nuestro decoro nacional, sino tam- bién a los intereses i derechos de los neutrales, tan perju- dicados por aquel atentado contra las leyes de la civili zacion Aun ignoramos cuál sea el curso que se ha dado a este acuerdo. A solicitud del Gobierno ecuatoriano, que representó la urjencia de fomentar su comercio después de los desastres causados por el gran terremoto de 16 de agos- to, el de Chile declaró que respetaría los pasavantes con- cedidos por las autoridades del Ecuador a las naves mer- cantes españolas, siempre que no entraran en nuestros puertos, salvo el caso de arribada forzosa. Posteriormente, i en vista de la resolución que el Gobierno del Perú tomó acerca de este asunto, el de Chile espresó que en su con- cepto habia ido también envuelta en su concesión la nece- saria condición de que el Gobierno español no hostiliza, ria a las naves de los aliados del Pacífico. Los habitantes de la Isla de Cuba, como lo sabéis, han lanzado el grito de independencia; i para obtenerla, están luchando con las fuerzas de la Metrópoli. La causa de los patriotas cubanos es aquella misma noble i santa causa que al principio del siglo dio por resultado, después de tan- tos i tan heroicos sacrificios, la emancipación de las diver- sas secciones de este continente. Así no ha podido menos de atraer toda la atención i simpatías del Gobierno de Chile. Siendo notorio que se ha dado a esta guerra un carácter inhumano, el Gobierno de Chile, ya que el estado de nues- tras relaciones con el Gobierno español no nos permitía hacer a este jestiones directas para que la regularice, ha solicitado para ello, los buenos oficios del Gobierno de los Estados-Unidos, al cual su posición i otras cir- cunstancias habilitan para obrar poderosamente en el sentido indicado. A fin de dar a este paso mayor eficacia, el Gobierno de Chile invitó a su aliado del Perú para pro- ceder de común acuerdo. Posteriormente dió instruccio- nes a nuestro Encargado de Negocios en Lima para que por medio de los representantes del Ecuador i de Bolivia en aquella ciudad dirijiese igual invitación a sus Go>- biernos. El Gobierno de Chile, atendiendo al objeto de la insu- rrección cubana, i al desenvolvimiento i proporciones que ha tomado, ha reconocido por petición del jefe provisio- nal de la isla el carácter de bel.ij eran tes a los que com- baten por su independencia. Esta resolución fue inmediatamente comunicada al Gobierno del Perú i a los representantes del Ecuador i de Bolivia en Lima. Me es grato anunciaros que según las noticias que nues- tro Encargado de Negocios en el Perú ha trasmitido por el ultimo vapor, el Gobierno de aquella república lia re- conocido a los revolucionarios de Cuba en calidad de be- lijerantcs, i ha encargado a su representante en Washing- ton que obre como el de Chile para promover la regula- rizacion de la guerra. Los representantes del Ecuador i de Bolivia han res- pondido manifestando la persuasión que abrigan de que sus Gobiernos adoptarán iguales resoluciones. Conforme a lo acordado por el Congreso, se ha pagado una justa deuda de gratitud nacional, trasladando del Pe- rú a Chile los restos del fundador de nuestra independen- cia, el benemérito jeneral don Bernardo O’Higgins. Acaba de contratarse por un precio inferior al presupues- to la construcción del ferrocarril entre Chillan, Concepción i Talcahuano que tanto contribuirá a la prosperidad de aquella importante porción de nuestro territorio. El Gobierno tiene la resolución de pedir mui en breve propuestas para la obra del ramal que debe conducir de Llaillai a la provincia de Aconcagua. En el ferrocarril de Santiago a Valparaíso, se han ejecu- tado, tanto enla línea, como en el equipo, mejoras de con- sideración, que servirán en gran manera para la seguridad i comodidad del tráfico. Por desgracia, el último temporal ha causado algunos daños en el terreno que se estaba formando en Valpa- raíso para los almacenes de Aduana i los arsenales de ma- rina; pero se han adoptado con la prontitud posible las pro- . videncias necesarias para procurar impedir el que vuelvan a repetirse. La Esposicion Nacional de Agricultura ha tenido un éxi- to mucho mas lisonjero del que era de esperarse, si se considera que es solo un primer ensayo. Ha contribuido mucho a ello el celo de las personas encargadas de organi- zaría. Estoi cierto de que ella hade ser altamente prove- chosa para una de nuestras principales industrias, fomen- tando el uso de las máquinas de que se ha menester en este pais, tan escaso de brazos. El ejército de la República, siempre valiente i fiel obser- vante de sus deberes, acaba de prestar un nuevo i señala- do servicio recorriendo en todas direcciones el territorio araucano para castigar i escarmentar a los indíjenas que habían traído el asesinato i el pillaje a las riberas del Ma- lleco. El resultado de estas incursiones ha sido satisfactorio, pues han restablecido la tranquilidad en aquella rica co- marca. La mejor prueba de ello es el empeño que ha habido últimamente para solicitar hijuelas o lotes de terreno desti- nados a la colonización. Sin embargo, conviene estar bien apercibidos para reprimir con oportunidad los asaltos a que son inclinados los indíjenas, hasta que queden sometidos a las leyes i autoridades de la República Los trabajos ejecutados en Arauco han tenido por objeto, no solo el sometimiento de los habitantes, sino también la esploracion del territorio, i su reducción a la civilización, por decirlo así, mediante la apertura de caminos i la funda- ción o fomento de las poblaciones. Los recursos ordinarios, unidos a los eventuales i varia- bles, de que en el año de 1868 lia podido disponer el Te- soro Nacional, han ascendido a la suma de diez millones seiscientos noventa i cinco mil cuarenta i cuatro pesos. Las entradas del presente año, agregadas a la existencia que quedo del año anterior, permitirán atender a los gastos pú- blicos, siguiéndose en el sistema de economías a que el Go- bierno se sujeta. Sin embargo, para que las necesidades del Estado puedan ser satisfechas en la medida que exije el progreso creciente del pais, i para hacer las reformas que reclama nuestro siste- ma rentístico, espero que prestéis una atención preferente a la discusión de las leyes que tienden a aumentar los recur- sos de la nación i a reducir sus gastos. Conciudadanos del Senado i de la Cámara de Diputados Me hago un honor en declararos que podéis contar con mi mas sincera i decidida cooperación para llevar a cabo las reformas que son indispensables a fin de mejorar algu- nas de nuestras instituciones, i de poner otras en armonía con la amplia libertad práctica de que goza Chile. Sobre todo, me permito recomendaros la pronta terminación de la nueva lei electoral que la Cámara de Diputados ha estado discutiendo en las sesiones estraordinarias. Debiendo el próximo Congreso agregar a sus atribuciones lejislativas las mui elevadas i trascendentales de cuerpo constituyente, im- porta sobre manera que la designación de sus miembros sea efectuada bajo el imperio de una lei que dé a todos las ma- yores garantías de que aquella elección será la verdadera i completa espresion de la voluntad nacional. Confio en que vuestras luces i vuestro patriotismo llevarán a feliz término esta benéfica obra, que puede contribuir a hacer que haya entre todos los chilenos la unión mas fraternal, cualquiera qne pueda ser la diversidad de opiniones acerca de las cuestiones públicas. Santiago, junio l.° de 1869. JOSE JOAQUIN PEREZ.