COMISION DE AGUAS CORRIENTES CLOACAS, ADOQUINADO ETC. DESCRIPCION DE LAS OBRAS IIP, SALUBRIDAD DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES ESPOSICION DE PARIS 1878 BUENOS AÍRES Jmprenta de y a Penitenciaria ESTABLECIDA EL 1S DE OCTUBRE DE 1877 i s 7 r COMISION DE AGUAS CORRIENTES CLOACAS, ADOQUINADO ETC. DESCRIPCION DE LAS OBRAS U SALUBRIDAD DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES ESPOSICION DE PARIS 1878 BUENOS AIRES |mprenta de p a Penitenciaria ESTABLECIDA EL 16 DE OCTUBRE DE 1877 1 8 <7 V Buenos Aires, Diciembre Io de 1877. Señor Presidente de la Comisión de Aguas Corrientes, Cloacas, Adoquinado, D. Emilio V. Bunge. Tengo el honor de poner en manos de V. los apuntes relativos á las Obras de Salubridad que se sirvió pedirme, destinados á acompañar los modelos que deben remitirse á la Exposición de Paris. Saludo á Y. con toda consideración— pp. J. F. Bateman. Jorge Higgin. OBRAS 1 SALUBRIDAD DE BUENOS AIRES Las obras de salubrideación de la Ciudad de Buenos Aires tienen por objeto el surtido de Agua á la población y el establecimiento de un sistema de drenage aplicable tanto para las aguas de lluvia ó torrenciales como para las materias fecales y aguas servidas. Esta ciudad capital de la República Argentina, y llama- da á ser en lo futuro la mas importante del Continente Sud-americano, se hallaba enteramente desprovista de medi- os para su drenage y contaba con un surtido de agua completamente inadecuado á las necesidades de su pobla- ron creciente. Botada de un clima maravilloso, como tan propiamente lo indica su nombre y fundada sobre un suelo cuyas pro- piedades físicas contribuían á la salud estraordinaria de sus habitantes, esta joven gigante del Nuevo Mundo no sentía al principio las necesidades que aquejan á las pobla- ciones de la Vieja Europa. 6 Construidas como lo están sus casas, bajo el sistema adoptado en el Sud de la España, es decir, con techumbres casi horizontales, fácil era recojer las copiosas aguas de lluvia y depositarlas en cisternas al estilo de los antiguos Romanos, teniendo así siempre agua abundante y potable. Las aguas fecales se conducian á pozos escavados en los patios de las casas y, ab sor vidas dichas materias por la tierra que las oxidaba, no volvian ellas jamas á turbar el reposo de los habitantes. Este sistema de vida, sin perniciosos resultados mientras el pueblo contenia un numero relativamente pequeño de habitantes, hizo pronto sentir sus desventajas, una vez que el desarrollo de la riqueza del pais principió á trasformar á Buenos Aires en un centro importante de industria y á su puerto en el exportador de la mayor parte de los productos del fecundo suelo de la República Argentina. El estado sanitario de la ciudad fué poco á poco empeorán- dose:—el numeroso tren de enfermedades que parecen siem- pre llegar en pos de la civilización humana empezó á estable- cer sus reales en la renombrada ciudad-, el cólera hizo mas de una vez sus visitas desconsoladoras y, finalmente en el año 1870, apareció el flagelo de los trópicos, la terrible fiebre amarilla, que en pocos meses diezmó la ciudad llevando el terror y la ruina al seno de todos. Ya antes de estos acontecimientos, liabian los hombres de ciencia previsto lo que debia suceder y los numerosos pro- yectos dados á luz sobre el mejoramiento del estado sanita- rio de la ciudad, prueban evidentemente que no pasaban desapercibidas las indicaciones de la naturaleza sobre este punto. En el año 1869 se dió principio á la construcción de las 7 primeras obras para el surtido de agua, que, terminadas con feliz éxito, son las que hasta la actualidad han servido para el abasto de la población. Sin embargo el gran desarrollo de la ciudad hizo que muy pronto se notára la insuficiencia de estas obras para llenar las necesidades del pueblo.—El numero de habitantes que en 1870 llegaba á 200.000 y cuyo aumento seguia una pro- gresión creciente conocida únicamente en paises tan vigoro- sos como este, hacia indispensable la construcción no solamente de nuevas obras para el surtido de aguas potable sino también de las necesarias para volver inofensivas estas mismas aguas una vez servidas. El abasto de agua que realizaban las obras ya construidas, si bien importaba una gran ventaja para la ciudad, que principiaba á sentir la falta de este elemento puesto que estas mismas aguas convertidas en aguas inmundas llenaban los pozos de residuos, amenazando seriamente la salud pú- blica. Necesario era pues no perder tiempo en atender á tan graves cuestiones y el Gobierno trató por consiguiente de estudiar este asunto con seriedad. Subsistiendo este estado de cosas, sobrevino la epidemia de que se ha hecho ya mención, sirviendo ella de estímulo por demas activo y haciendo mas evidente que nunca la necesi- dad imprescindible de activar las obras de saneamiento, si ' Buenos Ayres habia de continuar ocupando la eminente posición que habia conquistado. Aprovechando, pues, el viaje que hizo á Buenos Ayres el injeniero D. J. F. Bateman, la comisión nombrada para estudiar el asunto, aceptó sus servicios y le encargó de la dirección de las obras tanto de aguas corrientes, como de drenaje y saneamiento. 8 Finalmente, el dia 15 de Mayo de 1874 se colocó la primera piedra con toda solemnidad, siendo Gobernador de la Provincia el Sr. D. Mariano Acosta, Ministro de Gobierno el Doctor D. Amancio Alcorta, Ministro de Hacienda el Doctor D. Leopoldo Dasavilbaso y Presidente de la Comisión encargada de la Dirección de las obras el Sr. D. Vicente E. Casares Con el objeto de esplicar mas claramente las obras de que tratamos, consideramos oportuno dividirlas en dos partes, ocupándonos en primer lugar de las obras para el surtido de aguas potables y en segundo de las destinadas al drenage y saneamiento de la Ciudad. AGUAS CORRIENTES Decidir el punto del cual deberían venir las aguas á la ciudad no ofrecía ciertamente campo muy ancho á la controversia.—Situado como está Dueños Aires, sobre la ribera del liio de la Plata, sobre el nacimiento puede decir- se del Delta que forman los grandes rios Paraná y Uruguay y circunscrita por el lado de tierra por las vastísimas Pampas que se estienden hasta casi toda la falda de los Andes, no había otro punto de donde pudiese tomarse el agua, sino del espresado liio de la Plata.—La cuestión se limitó, pues, á escojer el sitio mas aproposito, teniendo en vista el futuro engrandecimiento de la ciudad y la necesidad de conservar las aguas libres de toda influencia nociva. Después de un maduro exámen fué elejido un paraje 9 casi en frente del pueblo Belgrano á unos seis kilómetros rio arriba del estremo norte de la ciudad. En este sitio y á unos 1,000 metros de distancia del lito- ral, existe un canal que forma el estremo Norte de la hon- dura conocida por «Los Pozos».—Hay alli casi permanen- temente una corriente denominada Corriente del Capitán y cuyo nombre lo debe sin duda á la creencia de que por este canal bajan las aguas del Arroyo Capitán que es un brazo del Paraná de las Palmas, rio que á su vez desemboca en el Plata, cerca de Sn. Fernando. En el centro pues de dicho canal, está el punto escojido para la toma del agua y en el cual las mareas bajas acusan metros 4.30 de profundidad. Por los varios análisis de las aguas hechos en diferentes parajes del rio se ha demostrado que ella era en este sitio mas pura que en los demás* y como también podia alli contarse con una profundidad regular en todo tiempo (cosa difícil en el Pió de la Plata dentro de límites razonables) era juicioso esperar que se obtendría siempre en él agua fresca y libre de contaminaciones perniciosas. Aun cuando el agua del Rio de la Plata no es de las mejores, puede sin embargo considerarse como una buena agua potable y un análisis hecho últimamente de una mues- tra tomada en la Torre de Toma dió el siguiente resultado. Partes por millón Sales en disolución 130 Cloro . . . . , 17 Amoniaco libre 0.06 Amoniaco albuminoide 0.24 Su aspereza es término medio de 4° 25 en los que cada grado representa 1 miligramo de Carbonato Cálcico ó su equivalente en 100.000 partes. 10 Las sales en disolución se componen principalmente de las de sosa. La cantidad de amoniaco albuminoide que es algo crecida y que en otras condiciones podria hacer sospechosa la calidad del agua, se debe á materias vegetales saturadas probablemen te durante el largo y tortuoso viaje del Rio por el gran delta del Paraná, Todas estas materias desaparecen por completo con la fil- tración, cuando ella es bien hecha, quedando el agua buena, sana y adaptable á todos los usos de una gran población. Como todos los grandes rios en iguales circunstancias tales como el Misisipi, el Hoogly en Calcuta y otros, el Paraná lle- va siempre sus aguas cargadas de una cantidad considerable de limo ó sea arcilla en estado de suspensión. Según observaciones hechas por el señor Bateman en 1870 las aguas del Paraná llevaban generalmente V9000 parte de su peso de arcilla en suspensión:—y otros análisis hechos últi- mamente de agua mas próxima á la costa demostraron V7752 parte.—Nótese que la materia en suspensión varia casi diariamente según la cantidad de lluvia que cae ó los vientos reinantes. Por pequeña que pueda parecer la cantidad de materia que llevan en suspensión las aguas, ella es de gran interes para el estudio del Rio pues con solo Y7752 parte de su peso y tomando como volúmen del Rio en su estado bajo la cifra de 700.000 pies cúbicos por segundo resultariá que la cantidad de arcilla llevada cada 24 horas al mar, equivale á 223.714 toneladas ó sean 242.860 metros cúbicos. Esta materia se halla tan estremadamente dividida que casi parece disuelta en el agua y no suspendida mecáni- camente. Colocada en una botella una muestra de agua y dejada en reposo, necesita unos dos ó tres meses para efectuar su pre- 11 cipitacion y aun asi mismo nunca queda enteramente clara sino después de un periodo muy largo de tiempo. Era pues muy importante escojer un sitio para la toma en el cual pudiese obtenerse el agua en su estado mas puro, para facilitar asi su futura purificación. Las obras para la toma del agua consisten en un pozo de 2.44 metros de diámetro perforado hasta una profundidad de 9.14 metros bajo el lecho del Rio:—Alrededor de este pozo se ha construido una torre cuadrada de 10.97 metros de lado y que se eleva á 10 metros sobre el nivel de las mayores crecientes del Rio.—En los cuatro lados de la torre hay cuatro aberturas que comunican con el pozo central y sirven para dar entrada al agua.—Dichas cuatro aberturas se hallan provistas de esclusas de hierro y ademas de tablones que podrán servir para cerrarlas en caso de rotura de las esclusas. La naturaleza del lecho del Rio formado de aluviones de varias clases hizo difícil la construcción de los cimientos de la torre y fué menester fundarla sobre cilindros de fábrica de ladrillo que se fueron descendiendo hasta llegar al terreno firme debajo de las arenas rellenando después con hormigón hidráulico. Estos cilindros fueron construidos en numero de doce, de forma octagonal y de manera que los lados tocaban el uno con el otro;—tienen dos metros de diámetro interior y fabrica de 0.45 centímetros de espesor.—Se les hundia, escavando el interior de ellos y construyendo la fábrica encima á medida que iban bajando y de este modo llegaban sin dificultad al terreno firme, después de lo cual se les rellenaba con hormigón hidráulico, mezclado en la propor- ción de cuatro partes de arena por una de Cimento 12 Portland. Una vez hundidos todos los cilindros se escavó el interior de la torre hasta encontrar el terreno firme y se llenó el todo con hormigón. La torre ha sido construida de ladrillo por su cara ester- na y la masa entre esta y el pozo central rellena con hormi- gón:—los aristones y la parte superior de la torre son de granito de la Banda Oriental. El túnel que debe servir para conducir el agua á las Bombas, arranca desde el fondo del pozo central, atrave- sando por debajo del rio en línea oblicua una distancia de 1.600 metros hasta llegar al litoral.—Su forma es circu- lar y tiene 1.52 metros de diámetro. Desde la costa hasta el Edificio de Bombas en la Recoleta, el túnel sigue en linea recta hasta llegar al arroyo de Maldonado en el punto donde lo cruza el Ferro Carril del Norte- pasa por debajo del arroyo y continua por el costado de la via ferrea hasta llegar á la Recoleta. Este túnel ofrecía muchas dificultades en su construcción por causa de las malas condiciones del terreno y de la inmensa cantidad de agua que se encontró en todo el trayecto. Su forma es oval teniendo metros 1.52 en su diámetro mayor y metros 1.05 en el menor. En su mayor pártese halla construido de fábrica de ladrillo de 22 centímetros de espesor habiéndose empleado mezcla de una parte de Cimen- to Portland por dos de arena. Tiene once pozos respira- deros provistos de escalones de hierro que dan acceso al túnel, los cuales están cubiertos por pequeñas torres con puertas de hierro y tienen ademas rejas de hierro con el obje- to de evitar la entrada de cualquier cuerpo estraño al túnel. Este tiene capacidad para conducir 20 millones de galones de agua al dia. Una vez llegada el agua hasta la Recoleta, se levanta allí 13 por medio de bombas, que la derraman en los depósitos de asiento. La casa de máquinas para este servicio, ha sido construi- da teniendo en cuenta poder duplicar su importancia cuando así lo exijan las necesidades de la población. El túnel termina en un pozo y de este sale el conducto que lleva el agua hasta la máquina, y en la salida del pozo hay establecida una esclusa con objeto de cerrar el paso al agua cuando fuese necesario. Desde dicho pozo se la conduce á una cámara situada debajo de la entrada de la casa, y en cada uno de sus costa- dos hay una esclusa que se maneja desde la sala de entrada del edificio, sirviendo la de la derecha para comunicar con el pozo de Bombas existente y la de la izquierda para servir la nueva casa si hubiese necesidad de construirla. Por este medio se consigue que en el caso de llevar á cabo ese nuevo edificio, no tenga que interrumpirse la marcha del agua. Las máquinas ya construidas son dobles—horizontales— condensadoras y de 60 caballos de fuerza cada una:—traba- jan independiente la una de la otra. Cada una de ellas da movimiento á cuatro bombas de doble efecto de 24 pulgadas inglesas de diámetro y 3 pies ingleses de carrera—Tres de las bombas están colocadas á una altura conveniente para servir estando el agua dentro del pozo á su nivel ordinario y la cuarta está á bastante pro- fundidad para poder sacar toda el agua del túnel y dejarlo en seco. Con el nivel ordinario cada máquina puede arrojar á los depósitos en 8 3j4 horas los 36.200 metros cúbicos que se necesitan diariamente para el servicio de la población.' Las calderas son en número de tres, de forma cilindrica y de 5 piés, 6 pulgadas de diámetro por 21 piés de largo. La 14 presión del vapor á que ordinariamente deben trabajar es de 30 libras. Las máquinas, calderas y bombas han sido construidas por la conocida casa de J. Watt y Ca. Desde las bombas hasta los depósitos de asiento se condu- ce el agua por un tubo de 36 pulgadas de diámetro. Los depósitos de asiento tienen por objeto que las aguas allí depositadas dejen precipitar una parte de su sedimento antes de pasar á los filtros. Con este fin se han proyectado tres depósitos y al primero de ellos entra el agua al penetrar por la cámara de entrada. Por medio de muros que cruzan el depósito se encuentra obligada á recorrerlo muy lentamente hasta llegar al segun- do depósito donde se derramará por una represa que dejará pasar únicamente la capa superior de agua que ya habia depositado su sedimento. Después de recorrer este de igual modo pasará al tercero y de él á la Cámara de Salida. El agua tendrá que recorrer de este modo una distancia próximamente de 9,000 piés ó sean 2 3j4 kilómetros y llevando 36,000 métros cúbicos por dia su velocidad no pasará de 250 piés por hora. La profundidad que tendrá el líquido en los depósitos será de 12 piés ó sean 3.67 metros evitándose así que el agua se caliente durante el tiempo que se halla espuesta al sol y la velocidad aun cuando suficiente para impedir su descomposi- ción, es bastante pequeña para permitir que se deposite su sedimento. El tiempo que ocupará el agua en su tránsito desde la Cámara de entrada hasta la de salida será próximamente de 36 horas. Estos depósitos tienen una capacidad total de 12.500,000 galones ó sean 56.800 métros cúbicos mas ó menos y se hallan construidos de manera que podrán trabajar indepen- 15 dientemente y permitir así su limpieza ó reparación sin tenerse que interrumpir el servicio. Cada depósito está provisto de una válvula para poder desaguarlo cuando sea necesario y de un sistema de tablo- nes y válvulas que permite limpiarlos con facilidad y poco costo. Hasta esta fecha solo se hallan dos concluidos pero el resultado sobre el agua ha sido muy satisfactorio. Por análisis realizados tanto á la entrada como á la salida del agua se ha constatado que durante su travesia por los depósitos precipita cuatro quintas partes del sedimento en suspensión. En las 24 horas que mas ó ménos son necesarias para que ella recorra los depósitos se obtiene una clarifi- cación mayor de la que se obtendría si permaneciese dos ó tres semanas en reposo en un depósito. Se consigue este resultado á mérito del sistema de ir retirando la capa supe- rior del agua, y ello está en completo acuerdo con lo que se esperaba en virtud de los esperimentos hechos al efecto. El agua se halla siempre en movimiento dentro de los depósitos puesto que entra en igual cantidad que sale. Desde la cámara de salida hasta los filtros pasa el agua por un caño de 36 pulgadas de diámetro. Estos filtros son tres hallándose colocados en forma trian- gular y el agua después de salir de los depósitos entra en una cámara situada en frente de los filtros, saliendo de esta tres caños de 24 pulgadas de diámetro que la conducen á los tres filtros. Dichos caños están provistos de esclusas en el punto de salida de la cámara cuyo lado opuesto forma una represa de desagüe, cayendo el agua sobrante á un túnel que la conduce á las máquinas de toma. Cada filtro se halla dividido en tres partes conduciéndose el agua por medio de canaletas. Estas partes pueden fun- 16 cionar independientemente de manera que una tercera parte del filtro puede limpiarse sin interrumpir el servicio de las otras dos. Las mismas canaletas que sirven para conducir el agua cuando los filtros están en ejercicio, sirven también para dar entrada y salida á las arenas al hallarse en limpieza ó repa- ración—con cuyo objeto tienen rieles colocados en el fondo por donde corren pequeños wagones. Cada uno de los filtros puede pues funcionar indepen- diente de los demás y solo dos de ellos deben filtrar agua suficiente para una población de 200,000 almas. El área superficial de cada una de ellos es de 51,000 piés ó 4,738 rnétros y podrán filtrar perfectamente 3.825,000 galones ó 17.378,726 litros cada uno en 24 horas. La capa filtrante es de 4 piés ó sean rnétros 1.20 de espe- sor y la velocidad de filtración no debe pasar de 7 5 galones ó sean 341 litros por pié superficial en cada 24 horas lo cual equivale á 3,670 litros por metro cuadrado. Por los ensa- yos practicados se demuestra que para obtener esta veloci- dad habrá necesidad de tener sobre el filtro una capa de agua de mas de 6 pulgadas ó sean 15 centímetros y para regular esta altura se empleará un sistema sencillo de válvulas. Cuando la materia filtrante está debidamente arreglada y la velocidad de filtración no exede la mencionada el efecto sobre el agua es muy marcado. Los análisis hechos antes y después de la filtración dan el resultado que sigue: ANTES DE FILTRAR Partes por 1.000,000 Sales en disolución 357 Cloro 39 17 Amoniaco libre 0.026 Amoniaco albuminoide 0.23 DESPUES DE FILTRAR Sales en disolución . 357 Cloro . 39 Amoniaco libre 0.013 Amoniaco Albuminoide 0.07 Por lo cual se vé que la filtración produce una disminu- ción de la mitad del amoniaco libre y de dos terceras partes del amoniaco albuminoide. Debajo de cada filtro hay unos depósitos para el agua ya filtrada llamados Cámaras de Reserva y tienen una profun- didad de 13 piós ó sea métros 3.96 pudiendo contener cada cámara 750,000 piés cúbicos de agua ó sean 4.687,500 galo- nes equivalentes á 21.236,000 de litros. El piso de estas Cámaras se halla á 22 1x2 pies ó met. 6.55 mas abajo del nivel futuro del suelo, de modo que el agua podrá conservarse fresca y buena. El techo de estas Cámaras que forma el piso de los filtros, se halla construido de bóvedas de ladrillo basadas sobre 1,850 pilares. Los tres filtros comunican con dos pozos situados en el centro de ellos por medio de esclusas trabajadas desde arriba. Lino de estos pozos se llama pozo de limpieza y comunica por medio de un túnel con el pozo de bombas de la máqui- na de toma, pudiendo asi secarse cada cámara cuando sea necesario para su limpieza ó reparación. El otro se llama pozo de salida y comunica por medio de otro túnel con el pozo de las bombas impelentes. 18 La casa de máquinas de las Bombas impelentes que de- ben levantar el agua á la ciudad, está situada sobre el cami- no de Palermo. Lo mismo que la otra casa de Bombas de Toma, está esta construida calculando poder duplicar su importancia si por el aumento de población fuera necesario mas adelante ma- yor cantidad en la provisión de agua, hallándose todo previs- to para dicho caso. Podria realizarse este aumento hasta el doble del poder actual, construyendo otro cuerpo de edificio igual al que acaba de terminarse, quedando entonces la chimenea exis- tente, en el centro de toda la obra. Esta chimenea que debe servir á los dos edificios está levantada en tal concepto y tiene las dimensiones necesarias para ello. El túnel que conduce las aguas filtradas desde las cáma- ras de reserva, termina en un pozo detrás del edificio y en el punto que será el centro cuando se realize la segunda parte. De este pozo arrancan dos túneles: uno de ellos va direc- tamente al pozo de Bombas y el otro que debe seguir hasta el segundo pozo, se ha construido tan solo en una estension de tres metros, y tiene tapiada la entrada con albañileria de modo que puede terminarse el resto de él sin interrum- pir el servicio de máquinas existente. Las máquinas hoy construidas son cuatro y se hallan co- locadas por pares y ordinariamente trabajarán juntas-, pero se hallan previstos los medios de separarlos si por rotura de una pieza ú otro incidente cualquiera fuere necesario jar una sola. Todas ellas son de alta presión, condensadoras y ponen en movimiento un volante.—Cada una es de 125 caballos de 19 fuerza y por consiguiente cada par representa 250 y todas reunidas 500 caballos de fuerza. Cada máquina pone en movimiento una bomba cuyo pistón tiene 8 piés de longitud. Los constructores garanten que levantarán 8.000.000 de galones de agua ó sean 36.200 metros cúbicos hasta la altura de 150 pies y que ademas podrán alzar 80.000,000 de libras á un pie de altura con un gasto de 112 libras de carbón. Tienen 8 calderas cilindricas cuyo diámetro es de 6 1\2 pies por 26 pies de longitud. Al salir el agua de las máquinas dos caños de 24 pulgadas de diámetro la conducen hasta el sitio donde se propone construir el gran depósito de reserva. Por razones económicas este depósito no se construirá por ahora y mientras tanto el agua entrará á un caño de presión de donde partirán los varios caños maestros que deben abas- tecer la ciudad. El depósito de reserva ha sido proyectado para contener 16.000.000 de galones ó sea 72.400 metros cúbicos de agua mas ó menos. Esta se hallará depositada en estanques de hierro batido, en tres diferentes pisos, hallándose el fondo del mas bajo á 36 pies ó sean 11 metros sobre el nivel del suelo y siendo la altura total del edificio de 85 pies ó 26 metros. El terreno donde deberá situarse es de los mas altos que hay en el municipio y la altura adicional que tendrán los estanques, permitirá que el agua domine toda la ciudad. Una vez llenos los estanques contendrán 72.400 toneladas de agua y el hierro de ellos pesará unas 7.000 toneladas. El cubo total de la obra de fábrica, será próximamente 27.500 métros cúbicos y el peso total de todo el edificio estan- do llenos los estanques será próximamente de 135.000 toneladas. 20 El surtido de agua á la ciudad se hará dividiéndola en cuatro distritos, pero los caños están combinados por manera que cada uno de los cuatro puede ser abastecido por otro ca- ño en los casos de rotura del que debe servirlos. El mismo sistema ha sido adoptado para la distribución interior de cada distrito, pues cada cuadra tendrá dos puntos de surtido, uno que ordinariamente debe proveerlo y otro para casos inesperados. Los caños maestros tienen una dimensión suficiente para surtir á una población de 400.000 almas de manera que no habrá necesidad de cambiarlos si fuese necesario proveer doble cantidad de la que hoy se propone. Cada cuadra tendrá dos llaves de incendio habiendo abun- dante provisión de válvulas de aire y de limpieza. Los caños pequeños de distribución se hallarán colocados debajo de las veredas, asi que una vez colocados los caños maestros no será necesario volver á tocar los empedrados sino en caso de roturas. La ciudad contiene hoy dia unos 200.000 habitantes y el surtido está calculado sobre la base de 40 galones 6 sean 181 litros diarios por habitante con relación á esa cifra. Es sin embargo posible sin alterar en nada las actua- les obras proveer á una población de 300.000 almas, pero pasando de este número, seria necesario construir mas filtros y las otras mitades de las dos casas de máquinas. OBRAS DE DRENAGE Y SANEAMIENTO La ciudad de Buenos Ayres presentaba el aspecto poco común de un gran pueblo habitado por mas de 200.000 almas y que no contaba con cloacas de ningún género.—Se acostumbraba conducir las aguas fecales á un pozo escavado 21 dentro del patio y cuando este se llenaba se abría otro junto al primero.—En los edificios antiguos los patios se hallan materialmente acribillados de pozos que contienen los resi' dúos de varias generaciones. En qualquier otro pais este sistema hubiera creado un estado sanitario que habría sin duda obligado á los habitantes á abandonar la ciudad.—Empero, tenemos aqui el caso exep- cional de una población que desde que fué fundada en el año 1585 ha ido conservando sus residuos dentro de las habitado, nes y viviendo puede decirse sobre ellos, y lo que es mas raro aun, que existe en la actualidad como ciudad apesar de semejantes inconvenientes. Dos razones fundamentales han contribuido á dar este resultado:—la primera es la composición tísica del sub- suelo y la segunda las condiciones del clima. El sub-suelo de Buenos Aires, se compone de una tierra —arcillosa—arenosa muy compacta y seca y hasta llegar al nivel de las aguas ordinarias del rio, no se encuentran en ella señales de agua. En los túneles hechos debajo de las calles raras veces se ha necesitado emplear madera para entibación y ha habido casos de quedar un túnel perforado y sin entibación durante 5 6 6 meses sin que haya mostrado la menor señal de derrumbe. Como el nivel de las calles de la mayor parte de Buenos Aires, tienen una altura de 40 á 50 pies sobre el nivel de las aguas ordinarias, resultaba que las aguas fecales eran absor- vidas por el terreno saliendo al rio después de filtradas por él.—Asi pues la tierra que compone el sub—suelo de la ciudad, poseé condiciones exepcionalmente buenas para pro- ducir la oxidación de las materias fecales. Por el análisis practicado por el químico Profesor Kyle de una muestra de agua tomada de un manantial en el 22 conducto de la calle Cangallo se ha obtenido el resultado siguiente: Sales en Disolución Partes por millón . . 2750 Cloro Amoniaco libre Amoniaco albuminoide. . . 0.10 De las 2750 partes de sales 790 eran nitrato Sódico. Esta agua no puede á nuestro juicio tener otro origen que el de aguas fecales, por que su situación en el centro de la parte mas poblada y antigua de Buenos Ayres cuyo suelo se halla literalmente lleno de pozos de residuos, ofrece la seguridad de que alli las aguas subterráneas no pueden ser sino aguas fecales filtradas.—El análisis empero, de- muestra que dichas aguas han sido perfectamente oxidadas, transformándose en una agua completamente admisible en cualquier Rio y hasta casi potable. Por una parte, la tierra contribuía pues á hacer menos dañoso el sistema (si así puede llamarse) adoptado en Bue- nos Aires y lo que ella no ha podido realizar, ha sido com- plementado por las magníficas brizas de la Pampa. Sin embargo, el engrandecimiento constante de la ciudad y sobre todo el incremento de las aguas servidas ocasionado por el nuevo surtido de agua, hacia absolutamente necesaria la introducción de un sistema cualquiera con el fin de des- hacerse de dichos productos y la Comisión nombrada al efec- to por el superior Gobierno encargó al Señor Bateman la construcción de estas obras que deben ejecutarse simultánea- mente con las destinadas á la provisión de agua filtrada. Dos eran los problemas que debían estudiarse al proyectar el sistema mas perfecto para el drenage de la ciudad. El uno era la conducción de las aguas de lluvia. El otro la eliminación de las aguas servidas. 23 La ciudad de Buenos Aires se halla espuesta á fuertes lluvias,—como lo prueban los datos siguientes. En el mes de Marzo de 1870 cayeron 145 milímetros de agua en 4 horas ó sea á razón de 36 milímetros por hora. En Diciembre de 1867 la caida fué de 40 milímetros en 3x4 de hora igual á 53 milímetros por hora y en Mayo del presente año cayeron 219 milímetros en 28 horas, llegando en algunos momentos de la tormenta á 50 milímetros por hora. Para demostrar las cantidades enormes de agua que estas caidas representan, bastará decir que el volúmen de agua que corrió por las calles de la Ciudad durante la tormenta de Marzo del presente año pasaba de 190.000.000 de pies cúbicos. Las obras debian proveer pues á la necesidad de arrastrar cantidades de agua tan considerables como las que importan esos guarismos, pero, como los niveles de la ciudad no permitian que el desagüe de las materias fecales se hicie- se por gravitación, siendo necesario realizarlo por medio del vapor, era de todo punto necesario separar de alguna manera las aguas torrenciales de las fecales en el sistema que se emplease. Esta separación se ha conseguido por medio de unas cáma- ras llamadas reguladoras. Hay pues tres sistemas de cloacas. • Io Las cloacas llamadas colectoras. 2o id id id Interceptoras. 3o Los conductos de agua de tormenta. Las cloacas colectoras son las que reciben todas las aguas tanto las servidas como las de lluvia, conduciéndolas á las cámaras reguladoras. 24 Las cloacas interceptoras reciben las aguas fecales en las cámaras y las conducen á la cloaca maestra que á su vez las arrastra hasta el edificio de bombas en Barracas. Los conductos de tormenta toman tan solo las aguas de lluvia y las conducen directamente al rio. Con el objeto de perfeccionar el servicio se ha dividido la ciudad en 24 Distritos cuyas areas varian entre 30 y 40 manzanas cada uno. En el punto mas bajo de cada distrito hay una cámara reguladora y á ella concurren todas las cloacas colectoras del distrito. Por regla general, las cloacas colectoras entran á las cámaras por tres lados.—Suponiendo que el distrito tiene 40 manzanas, la cantidad de agua tanto de lluvia como las residuarias que debe desaguar el distrito será próxi- mamente de 260 pies cúbicos por segundo. Hasta donde ha sido posible, se han combinado las cloacas colectoras con el fin de que realicen igual cantidad de des- agüe en las cámaras, es decir, que dado un distrito de 40 manzanas, cada cloaca colectora derramará á su desemboca- dura en la cámara 87 piés cúbicos por segundo mas ó menos. La cámara es de forma rectangular y las aguas servidas que llegan á ella la atraviesan por su centro de uno á otro lado corriendo por una canaleta especial de hierro.—Dicha canaleta tiene capacidad suficiente tan solo para recibir las aguas fecales que conduce la cloaca que sirve el distrito y ademas una cantidad dada de agua de lluvia. Así pues, cuando la cloaca no conduce sinó las aguas feca- les del distrito mezcladas con la espresada cantidad de agua de lluvia, atraviesan toda la cámara por la canaleta sin caer en ella y salen por el otro lado para ir á derramarse en la cloaca interceptara que á su vez las conduce á la cloaca maestra. 25 Sin embargo, cuando por exeso de lluvias las aguas que conducen las cloacas colectoras exeden á la cantidad espresa- da, este exeso se desborda de la canaleta y cae al fondo de la cámara, saliendo de allí por los conductos de tormenta directamente al rio. Con el objeto de regularizar el movimiento de las aguas, cada canaleta tiene á su terminación una esclusa sencilla que permite determinar la oportunidad y volúmen de agua que debe derramarse de ella. Las cloacas colectoras varian en su tamaño de acuerdo al servicio que deben prestar. Las mayores tienen 4 pies de ancho por 5.17 de alto y las mas pequeñas 12 pulgadas de diámetro. Desde el tamaño mayor N. 1 hasta el N. 8 que tiene 2 pies de alto, han sido todas construidas de hormigón hidráulico ó de fábrica de ladrillo y desde este tamaño abajo se han empleado caños de concreto. Todas las cloacas tienen la suficiente pendiente para asegurar á las aguas una velocidad de 120 pies por minuto y esto cuando lleven la menor cantidad de agua. En cada boca calle ó sea cada 130 metros hay una cá- mara de 4 pies en cuadro que sirve para dar acceso á las cloacas asi como para su ventilación, se hallan cerradas por encima con una bóveda de concreto que tiene en el centro una abertura circular de 1 1[2 pies de diámetro.— Esta abertura se cubre á su vez con un aparato especial que tiene por objeto desinfectar el aire que asciende de la cloaca y que debe atravesar una capa de carbón animal contenida en el aparato. Cuando es necesario emplear estas cámaras como entradas á la cloaca, se levanta todo el aparato y se desciende por una escalera de cuerdas. La línea principal de cloacas está formada con cúrvas de 26 50 piés de radio al doblar las boca calles y todo ramal que pase de 2 piés de diámetro se inserta en la línea principal bajo un ángulo de 45°. Los caños circulares que entran á las citadas cámaras lo hacen en ángulo recto. Todos estos caños tienen un pozo cada 130 métros por el cual puede descenderse una lámpara y como siempre se ha conservado la línea recta entre estos dos puntos tanto en las pendientes como en las alineaciones, es fácil en todo tiempo examinar su limpieza. El sistema de tener estas bocas de ventilación cada 130 métros cuyo techo tiene mayor altura que el de la cloaca ofrece la ventaja de impedir que los gases puedan entrar á las casas ó salir por los sumideros para agua de lluvia. La razón es que una corriente cualquiera de gas al llegar á estas bocas, se ve obligada á ascender por la abertura y sa- le al centro de la calle después de desinfectarse por el car- bón animal. Imposible es pues que esas emanaciones puedan penetrar en las casas hállense ó no bien arregladas las cone- xiones entre ellas y las cloacas. Los sumideros para aguas llovedizas han sido construidos en dos partes de modo que la comunicación entre la calle y la cloaca se halla siempre interceptada por una masa de agua para evitar así que los gases de las cloacas puedan salir á la calle. La construcción de la gran mayoría de las cloacas colec- toras se ha realizado en túnel y de hormigón hidráulico mez- clado en la proporción de una parte de cimiento Portland por seis partes de arena Esta mezcla ha dado muy buen resultado formando des- pués de poco tiempo un material tan duro como la piedra y ademas mas barato que la fábrica de ladrillo. Las cámaras reguladoras están construidas completamen- te de fábrica de ladrillo, son de grandes dimensiones y mu- 27 chas de ellas lian ofrecido dificultades de construcción por estar situadas en los Terceros y por consecuencia sujetas á inundaciones, en cuyos casos hubo que construirlas en túnel dejando intacta la superficie del suelo. Cada cámara tiene una boca de entrada desde la calle y un ventilador en el centro y algunas tienen respiraderos para dar salida al aire de los conductos de tormenta en los casos en que una caida repentina de agua comprimiese el aire en la parte alta de ellos. Las cloacas interceptaras que conducen las aguas servi- das desde las cámaras á la cloaca maestra tienen diferen- tes dimensiones según el servicio que deben prestar. En su mayor parte son ovales y algunas de ellas afec- tan la forma de un huevo. A intervalos regulares están provistas de chimeneas para ventilación que se hallan cubiertas con un ventilador de carbón animal.—Tienen también bocas de registro con acceso á la cloaca para su limpieza y separación. La cloaca maestra atraviesa la ciudad por su centro corriendo de N. á S. Empieza en el ramal del Ferro Carril del Oeste y termina en las máquinas de bombas en Barracas.—Su longitud es de 6.490 metros lineales y tiene en su arranque un diámetro de 5 1{2 pies ó sean 1.65 metros y en su conclusión 7 pies 6 pulgadas de •diámetro.—Atraviesa los cinco conductos principales de tormenta pasando por debajo de ellos.—Tiene chimeneas de ventilación con sus ventiladores de carbón animal y bocas de entrada para reparación y limpieza. Tanto en esta como en las cloacas interceptoras las chimeneas de ventilación salen de una cámara que tiene el techo mas alto que el de la cloaca, de manera que el gas ascendente sube, por su constitución física, al techo de la 28 cámara y de allí sube por la chimenea no pudiendo pasar mas adelante que el ventilador. No será pues fácil que se desprendan gases de las mate- rias fecales por que, con la velocidad que les imprime la corriente solo tardaran 3 1{2 horas para llegar desde el punto mas distante de la ciudad hasta Barracas,—antes de que eomienze su descomposición.—Pero si fuese aun posible que algunos gases se desprendiesen durante su tra- yecto seria imposible que ellos llegasen á ser dañosos á la salud pública. Tan perfecta es la ventilación de las cloacas que se puede transitar por todas ellas sin el menor inconveniente y aun sin calor. Los conductos de agua de tormenta qne deben llevar al rio las aguas pluviales son de grandes dimensiones.—Hay cinco de ellos que atraviesan la ciudad de Oeste á Este y terminan en el rio. Su longitud es como sigue. N° 1 Calle Bermejo 1,841 métros lineales * 2 * Charcas 2,479 » » » 3 * Cangallo 3,670 » » > 4 » Méjico 4,040 » > » 5 > Garay 1,979 » » Total 14,009 * Empiezan con diferentes diámetros según el servicio que deben prestar teniendo el mas pequeño 7.25 pies de diá- metro en su punto de arranque. Su capacidad es la que sigue. No 1 Calle Bermejo 1,657 pies cúbicos por segundo » 2 » Charcas 2,065 » » » » >3 » Cangallo 2,381 » » ■» ■» 29 N° 4 Calle Méjico 2,065 pies cúbicos por segundo » 5 » (xaray 2,869 » » » » 11,037 » » » » igual á 312 metros cúbicos por segundo. El conducto de la calle cangallo tiene en casi toda su es- tension una anchura de 4.26 metros sobre 3.66 metros de alto. Rara ó ninguna vez se ha visto en la historia del mundo construir obras para el desagüe de una ciudad tan colo- sales como estas, que reunidas podran desaguar mas agua, que la que llevan la mayor parte de los rios de Europa. Estos conductos han sido en su mayor parte construidos de hormigón hidráulico con llaves de ladrillo y en los puntos donde el terreno que atravesaban era de mala calidad y de poca resistencia se sostituyó el hormigón por la fabri- ca de ladrillo. Todos los conductos tienen boca de entrada de trecho en trecho y respiraderos para permitir el escape de aire en caso de una inundación repentina. Algunas de las cámaras se hallan situadas encima de los conductos y otros comunican con ellas por medio de ramales. La longitud total de conductos y ramales construidos asciende á 16,628 metros lineales. La longitud total de las cloacas interceptoras conclui- das llegaba al fin del año próximo pasado á 15,963 me- tros lineales—y la longitnd de las cloacas colectoras á 19,242 metros lineales Los conductos y cloacas interceptoras se hallan com- pletamente terminados. De las cloacas colectoras quedan aun muchas por con- 30 cluirse—La longitud total de estas ultimas será de 180,000 metros lineales pero mas de la mitad de esta cifra serán construidas de caños de barro. Cuando las aguas fecales lleguen á Barracas, serán levan- tadas por bombas á vapor y conducidas por cañeriás de hierro á una distancia de 9.172 metros hasta el punto destinado para recibirlas de donde una vez purificadas por el sistema de filtración interminente serán llevadas al Rio de la Plata. Aun no están empezadas estas obras, habiéndose pro- puesto para levantar las aguas en dicho punto una maqui- na igual á la de la Recoleta ó sea de una fuerza de 500 caballos, con bombas aproposito para esta clase de materias. Buenos Ayres Diciembre J de 1877 pp. J. F. Bateman. J. Higgin. APÉNDICE Sobre las obras descriptas anteriormente se ha realizado ya la mayor parte con un costo de 256.874.405 pesos moneda corriente ó sean francos 51.374,881. Para completarlas de una manera satisfactoria y en condiciones que produzcan resultados que de ellas se esperan, es necesario invertir aun como mínimun—$ míe. 152.795,000 0 sean francos 30.559,000 formándose asi un capital total por costo de ellas de 409.669,405 $ míe. igual á 81.933,881 francos—terminadas estas obras con el costo que antecede la ciudad tendría un completo servicio de desagües y Cloacas y podrá surtir de Agua potable hasta 300,000 habitantes. Las obras de Aguas Corrientes que se encuentran hoy en esplotacion y que solamente surten 4,000 casas costaron $ míe. 19.726,345—sean francos 3.945,269 y sus produc- tos líquidos, deducidos los gastos, han sido durante seis años como sigue. 1871 1.531,005 $ míe. ó sean 306,201 francos que representa 10-32 p§ sobre capital 1872 2.267,710 « « 466,742 • « 15-25 « 1873 1.569,543 « * 313,908 « « 10-53 * 1874 1.599,275 * « 319,855 « « 10-73 « 1875 2.765,163 * « 553,032 « « 14-50 « 1876 3.213,741 « « 642,748 « « 16-29 « Para estimarse el producido que darán las obras una vez terminadas puede calcularse por lo bajo un término medio de 30,000 casas en la ciudad que pagarían una con otra 60 $ al mes ó sea 12 francos por agua (hoy pagan 71 S ó 32 sea 14 francos) y 50 $ míe. ó sea 10 francos por servicio de Cloacas.—Tendriamos, pues— 30,000 casa? á 110 $ mjc. mensuales—39.600,000 igual á fres. 7.920,000 Gastos de esplotacion — 5,600,000 « « 1.120,000 Liquido producto al año —24,000,000 sean francos 6.800,000 De modo que representando el costo total de las obras en $ míe. 409.000,000 ó sea 81.800,000 francos produci- rían ellas como mínimun un interes de 8 Ii4 pg anual sin tener para nada en cuenta el aumento creciente de la población y de los pueblos próximos á la ciudad que fácil- mente podrán ser surtidos de aguas corrientes, pues las obras responden á ese objeto. Los trabajos ejecutados lian sido hechos con especial esmero y los materiales empleados en las obras son todos de primera calidad: á este fin se ha construido una Fábrica de Ladrillos en el Partido de San Isidro, distante 25 kilómetros de la ciudad la cual contiene cuatro hornos del sistema Hoffmann con dos máquinas de baja presión y fuer- za de 50 caballos cada una y otra de 12 caballos las que mueven todas las maquinarias que producen hasta 1.000,000 de adobes al mes—ya sea por el sistema seco ó plástico. El costo de esta Fábrica está incluido en las sumas desembol- sadas hasta la fecha.