RELACION DE LOS TRABAJOS PRACTICADOS POR LA WKIMIIIIH liltlfll DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES DURANTE EL l‘r AÑO DE SU EXISTENCIA 1B B 4 Presentada por el Dr, PEDRO R. ARíVTA. BUENOS AIRES Imprenta de M. Biedma. Belgrano 133 á 139 18 8 5 Oficina Química Municipal. Buenos Aires, Febrero de 1885. Sr. Intendente Municipal D. Torcuata de Alvear. En cumplimiento del inciso 2= del art. i° del Reglamento que nos rije, he tenido el honor de dar cuenta al Sr. Inten- dente, mes por mes, de los resultados obtenidos por la oficina en sus trabajos, y la publicidad que estos han tenido, así como también la de las numerosas notas é informes que se han pasa- do, colocan á la Oficina Química en la categoría de una repar- tición cuya marcha durante el año es bien conocida del públi- co y de las autoridades municipales. Para la confección de la Memoria anual que el Departamento Ejecutivo debe presentar al H. Concejo, había pensado estudiar metódicamente todos los datos analíticos obtenidos en el año, clasificarlos según sus resultados, esponer las observaciones á que han dado lugar así como también ocuparme de los méto- dos de análisis empleados por la oficina, para que pudiesen ser comparados con los seguidos por las instituciones análogas que existen en Europa. Había pensado igualmente hacer consi- deraciones acerca del estado del comercio de algunos artículos de consumo, con los datos estadísticos que había recopilado y de algunas industrias nacionales referentes á materias alimen- 4 ticias, presentando las cifras que he conseguido obtener respec- to á la calidad de sus productos, importancia y desarrollo. Con este trabajo ya muy adelantado, me encuentro en la imposibilidad de adjuntarlo á este informe, pues su estension no hace posible la publicación en una Memoria que solo debe ser un resúmen que indique clara y brevemente la marcha de las diferentes reparticiones municipales. Lo reservo, pues, para hacer de él una publicación especial que presentaré al Sr. Intendente en condiciones de ser dado á la prensa si lo juzga oportuno. Me limitaré únicamente en este informe anual, que es el primero que presento en mi carácter de Gefe de la Oficina, á dar cuenta de la organización y de la marcha de la Oficina Química desde su instalación hasta el i 0 del corriente. Organización de la Oficina.—En la memoria del año anterior se ha dado cuenta de los trabajos preparatorios para la organización de la Oficina, se han publicado los informes preliminares, que sirvieron de base á la Ordenanza de creación y al Reglamento de la misma publicados en el Digesto Muni- cipal, pág. I3Bysig. Obtenido el Laboratorio déla Univer- sidad para su instalación provisoria, se procedió al arreglo de varias mesas de trabajo y á la colocaciou de cañerías de gas y aguas corrientes, habiéndose invertido en ésto !a suma de 200 nacionales. Se proveyeron por concurso los puestos de: 2° Jefe, de químico micrógrafo, de químico ayudante y los de tres peritos inspectores, quedando vacante una plaza de esta última categoría que fué llenada varios meses después. Los trabajos empezaron el 10 de Diciembre de 1883 y han continuado desde entonces con regularidad. Durante los cuatro primeros meses la oficina funcionaba desde las 8 a. m. hasta las 4 p. m.. Este horario no fué continuado después, por el exceso de 5 fatiga que producía el trabajo de laboratorio en los empleados y se adoptó el ordinario de las Oficinas Municipales. El personal se ha conducido convenientemente durante el año trascurrido, casi todos han rivalizado en mostrarse empe- ñosos en sus quehaceres ordinarios, y cuando las circunstan- cias lo han exijido, no han ahorrado su persona, ni su tiempo para consagrarse á servicios extraordinarios que eran necesarios para la buena marcha de la oficina, Igualmente debo hacer presente que durante casi todo el año, dos ó tres jóvenes estudiantes de las Facultades han con- currido voluntariamente á los trabajos de la oficina con el objeto de estudiar estas cuestiones de análisis de materias ali- menticias y en compensación de la instrucción que adquirían, prestaban á la oficina servicios útiles, que estuve siempre dis- puesto á aceptar con el objeto de tener un personal dispo- nible para el caso de renuncia de algún empleado ó de provi- sión de algún puesto nuevo. Organización interna.—Trabajos del personal. El per- sonal se halla dividido en dos grupos. El Jefe, segundo, el químico micrografo, el ayudante y dos peritos inspectores se ocupan de todos los análisis que la oficina debe practicar de acuerdo con su reglamento y para los fines de la institución : los dos peritos inspectores restantes, recorren la ciudad en diferentes direcciones y toman las muestras de los productos sospechosos de acuerdo con las disposiciones del reglamento para ser analizados por los empleados internos de la Oficina. En los casos de inspecciones extraordinarias fuera del Labo- ratorio, he dividido todo el personal en Comisiones bajo la dirección de uno de los empleados. En el Laboratorio los empleados practican cierto número de análisis que controlan valiéndose de diferentes métodos, antes de presentar sus boletas de relaciones de análisis, con el objeto de adquirir mayor certidumbre en la práctica de los 6 procederes adoptados por la Oficina. Se ha tentado también especializarlos en diferentes análisis, con el objeto de que ad- quieran mayor seguridad y para conseguir al mismo tiempo mayor suma de trabajo de una misma persona. Servicios al público.—La Oficina de acuerdo con el art. 13° de su Reglamento procede al análisis y clasificación de los artículos alimenticios que se le presentan para averiguar su calidad. Con el mismo propósito ha sido consultada por las Admi- nistraciones Municipales y por las Sociedades de Beneficencia estranjeras. Estos análisis se dividen en dos categorías : unos son pagos y otros gratuitos. El que solicita un análisis pago ó gratuito, declara su nombre, la calidad y marca del artículo, su domicilio y el nombre del vendedor y domicilio de éste. Recibe la contestación al cabo de dos 6 tres dias, según el caso y procediéndose siempre á es- te servicio por el orden de entrada al laboratorio. La diferencia entre el análisis pago y el gratuito está en la ma- nera de contestar al pedido hecho á la Oficina. El que paga el análisis obtiene una copia de él con los resultados numé- ricos y la clasificación de la sustancia que se deduce del mis- mo; el que pide un análisis gratuito solo sabe la clasificación que le ha cabido espresado por los términos: bueno, regular, malo no peligroso, malo peligroso. El numero total de pedidos de estas dos categorías ha si- do durante los meses de que se ocupa esta relación de cua- trocientos cincuenta', de los que ciento cuarenta y uno han sido análisis pagos, que han hecho ingresar á Tesorería Municipal la suma de mil cuatrocientos diez nacionales. Los trescientos nueve restantes han sido gratuitos. Hasta la fecha este género de pedidos solo ha sido hecho directamente al Laboratorio, llevando allí los interesados la muestra cuyo análisis querían obtener; pero dada la estension 7 enorme de la ciudad se comprende que muchas personas se abstienen de presentar muestras por la distancia, por la dificul- tad que tienen de conocer el local de la oficina y otras causas. En mi opinión debiera ponerse en práctica lo que dispone el Reglamento de la Oficina, proveyendo de libros especiales á las Comisiones de Higiene de Sección que podían ser llevados por los Inspectores Municipales. Por el mencionado Regla- mento los particulares pueden depositar en el local de Co- misión de Higiene las muestras que podían ser remitidas al Laboratorio y éste darla oportunamente la contestación para que fuese trasmitida por el conducto de la misma Comisión al interesado. Creo que con un poco de buena voluntad por parte de los empleados de estas Comisiones, se prestaría un verdadero ser- vicio al público, y facilitaría mucho la obra de investigación de la Oficina, pues de los datos que proporciona gratuitamente la Oficina saca un poderoso auxiliar para conocer los que ven- den productos adulterados. Trabajos de los Peritos Inspectores—'Los dos peritos ins- pectores que hacen el servicio de calle, que como hemos di- cho recorren la ciudad en todos sentidos y toman las muestras en los almacenes, mercados, casas de negocio, etc., han prac- ticado durante el año trascurrido las tomas de muestra que se ven especificadas en el cuadro adjunto: Muestras tomadas por los Peritos Inspectores 1883 Diciembre 1884 1 Enero ! Febrero Marzo j Abril O > < 2 Junio Julio Agosto Setiembre Octubre Noviembre tí tí u fi m 00 M O tí tí 55 W Vinos 47 139 70 99 103 220 127 205 123 108 102 205 208 230 1986 Leches — — — — — — — — — 79 92 — — — 171 Licores 13 13 45 43 15 2 2 2 — — — 2 1 — 138 Harinas 3 102 — 105 Confituras 2 — — 14 20 2 5 2 — — — — — — 45 Jarabes y refrescos 9 — 10 6 4 — — — — — — — — — 29 Cervezas 5 4 Especies — 4 5 3 — — — 12 Vinagres — — — — — — — 3 7 — 1 — — 11 Fideos — — 33 — 27 — — — — — — — — 60 Cafés — — — 29 12 1 — — 42 Azucares 8 3 1 1 Aceites — — — — — 34 2 5 _ 41 Helados 35 — — — . 35 Conservas 8 — — 8 Jamones — 2 3 — — — — 9 — — — — — 14 Panes — — — — — — — — — — — — 8 — 8 TOTAL 109 163 162 207 184 233 168 215 139 187 197 212 319 230 2725 9 Trabajos de la Oficina En el cuadro adjunto se pueden examinar todos los análisis que han sido practicados por la Oficina, sobre las muestras tomadas por los Inspectores y presentadas por el público ; ¡ Diciembre 1883 OO 0 H tí tí £ w Febrero j Marzo Abril j Mayo O 5 D 1—> 0 ¡j D 1—» Agosto H tí 03 tí h tí cn tí tí 03 D h u 0 Noviembre j Diciembre OO 0 H tí tí £ « TOTAL Vinos .... 32 140 115 92 107 197 172 165 165 154 84 247 226 1 240 2136 Leches • — — — — — — 284 — — 44 115 5 — — 448 Licores ó 27 37 89 25 3 2 1 1 6 4 13 — — 214 Harinas ... 3 — 48 54 105 Materias colorantes 10 7 2 4 2 1 21 4 19 2 — — — — 72 Confituras 16 — — 13 20 3 6 9 — — ■— — — — 67 Jarabes y Refrescos 12 1 3 25 — — — — — — — — — 41 Preparados de Confitería 47 10 - 57 Chocolates 6 — — — — — — — — — — — — 6 Cervezas ... — 2 5 3 1 11 Especies — 4 3 4 — — — — — — — — 11 Vinagres — — 2 — — — — 4 6 4 — — -— 16 Fideos — — 32 — 27 — — — — — — — — — 59 Cafés — — — 9 22 10 — — — — — — — — 41 Azucares — — — — ' — 2 7 — — — — — — 9 Aceites .. 33 2 7 7 49 Varios 1 1 3 15 6 5 — 4 20 6 14 14 21 7 117 TOTAI.ES.... 133 102 199 253 213 221 492 216 209 220 228 286 295 302 3459 Análisis practicados en la Oficina Los mismos análisis clasificados según sus resultados dán mes á mes los siguientes datos: Mes de Diciembre de 1883. Helados—Buenos ¡5 » Regulares 5 » Malos peligrosos 1 o - *0 0 D Limonadas, buenas. ... • , o Jarabes de frutas—Buenos. ...... 2 » Regulares 3 * Malos peligrosos. ... 4 9 Chocolates, buenos. * g Confites—Buenos 5 » Regulares 2 » Malos g j 9 Colores de confiteria I 0 Harinas—Buenas » Regulares x Esencias para confiterías, buenas I 2 Licores—Regulares 5 » Malos x g Vinos—Buenos. Iz^ » Regulares 11 » Malos j o Varios T Total— 133 Mes de Enero de 1884. Vinos—Buenos 36 » Regulares » Malos peligrosos _ 37 » Id no peligrosos . 6 140 Licores— Buenos » Regulares 9 2 7 Colores para confitería, buenos 7 Cervezas, Regulares 2 Especies—Buenas 2 » Regular i » Mala i 4 Varios 12 Total— 192 Mes de Febrero de 1884 Licores —Buenos 3 » Regulares 8 » Malos no peligrosos 2 » Id peligrosos, 24 3 7 Vinos—Buenos 25 » Regulares 12 » Malos no peligrosos. ...... 24 » Id peligrosos. * 50 , 11$ Cervezas—Buenas. 3 » Regulares 2 5 Vinagre, malos 2 Fideos—Buenos 27 » Malos peligrosos 5 32 Jarabes—Malo peligroso 1 » Id no peligroso 2 3 Varios 5 Total— 199 Mes de Marzo dé 1884 Vinos Buenos 12 » Regulares 14 Vinos—-Malos no peligrosos 28 » Id peligrosos 38 92 Vermuth—Regular. x » Malo no peligroso 1 j j 0 Cervezas—Regular l * Mala no peligrosa 2 Cognac—Bueno l » Malo no peligroso 12 13 Limonadas, Jarabes—Regulares g )} Malas no peligrosas. . 14 }) }) Id peligrosas. • 2 25 Licores—Buenos g » Regulares r>g » Malos peligrosos Id no peligrosos. ...... 2o 64 Cafés—Buenos, ....... 2 » Regulares. Productos de confitería—Buenos ... 4 * » Malos no peligrosos. . 2 0 Id peligrosos. . 7 Varios. . ' • • • • • 22 Total- 253 Mes de Abril de 1884. Vinos—Buenos x g » Regulares JO » Malos peligrosos ' » Wno peligrosos . 2o 107 Fideos—Buenos. . . . . . 4 » Regulares. ......... 23 27 Confites—Buenos » Malos peligrosos 16 20 Licores Buenos g Licores —Regulares. II » Malos peligrosos 1 » Id no peligrosos 4 25 Cafés —Buenos 6 * Malos no peligrosos 16 22 Varios i 2 Total 213 Mes de Mayo de 1884. Vinos—Buenos 17 » Regulares. 41 » Malos peligrosos no » Id no peligrosos 29 197 Cafés - Buenos 3 » Malos. 7 10 Licores—Bueno 1 » Regular 1 » Malo i 3 Confituras—Buenas 2 » Mala peligrosa 1 3 Azucares—Bueno 1 « Malo 1 2 Varios 6 Total— 221 Mes de Junio de 1884. Vinos—Buenos 3 2 » Regulares 18 » Malos no peligrosos 28 » Id peligrosos 94 172 Azucares—Buenos » 5 » Regulares 2 7 atei tas colorantes confitería—Buenas. - * }) » Malas peJig’s. j 6 21 Leches—Muy buenas , » Buenas » Regulares « Malas 4 284 Licores, malos peligrosos Confites—Buenos » Malos peligrosos 3 g Total 492 Mes de Julio 1884. Vtnos—Buenos » Regulares # Malos no peligroso 41 » Malo peligroso 74 16. Materias colorantes, buenas 4 Confituras—Buenas g 0 Malo peligrosa 1 q Aceites -Buenos » Regulares 21 33 Guindado Varios. ’' ' 4 Total— 216 Mes de Agosto 1884. Vinos—Buenos. ..... ¡.Q » Regulares » Malo no peligroso 2 8 » Malo peligroso 165 Materias colorantes—Buenas ...... \y » » Malas . 2 19 Jamones—Buenos 2 » Regulares 1 » Malos no peligrosos 6 9 Vinagres—Buenos 2 » Regulares - . 2 4 Caña - Mala peligrosa 1 Varios análisis. 11 Total— 209 Mes de Setiembre 1884. Vinos Buenos 44 » Regulares 27 » Malos no peligrosos 31 » Malos peligrosos 52 154 Leches—Buenas 22 » Malas 13 » Regulares 9 44 Licores—Buenos 4 » Malos peligrosos 2 6 Vinagres malos 6 Aceites—Bueno 1 » Malo i 2 Materias colorantes—Malas 2 Varios análisis . 6 Total— 220 Mes de Octubre 1884. Leches—Buenas ig » Regulares 59 » Malas no peligrosas ...... 37 115 Vinos—Buenos 32 » Regulares 20 Vinos— Malos no peligrosos T j » Malos peligrosos . T Vinagres—Bueno » Malos no peligrosos _ 4 Aceites—Buenos . 4 » Malos no peligrosos 2 Licoi’es—Buenos Varios análisis . ''‘ ‘ H Total— 228 Mes de Noviembre 1884 Vinos—Buenos, . » Regulares » Malos no peligrosos ...... 45 » Malos peligrosos 102 247 Aceites—Buenos 4 » Regulares . , . ' 2 » Malos no peligrosos 1 j Licores—Buenos . I 2 » Malo no peligroso 1 Leches—Buenas > Mala no peligrosa 1 5 Varios • ■ • • H Tetal— 286 Mes de Diciembre 1884 Vinos—Buenos 33 » Regulares 35 » Malos no peligrosos 47 » Malos peligrosos xn 226 Harinas—Buenas . • Panes—Buenos 8 Varios 13 Total 295 Mes de Enero 1885. Vinos—Buenos 67 » Regulares 29 * Malos no peligrosos 38 » Malos peligrosos ioó 240 Harinas—Buenas 53 » Regular 1 54 Varios 8 Total— 302 Debo hacer observar que si se computa el número de aná- lisis hechos, con el de las muestras tomadas, por los inspectores y las presentadas por el público, se hallará una diferencia en ménos de 284 que es debida á muestras de leches tomadas á los lecheros mismos sin levantar actas y á cuyo exámen se procedió en el punto mismo de la toma. Multas.—Las multas que han sido propuestas por la Ofi- cina en cumplimiento del art. 6° de la Ordenanza de fecha-14 de Setiembre de 1883 han sido las siguientes : 17 Multas de 10 $ mjn. = 170 00 182 » » 20 » = 3640 00 1 » » 40 » = 40 00 1 » » 100 » = 100 00 90 » » 200 » = 18000 00 40 00 $ mjn. 21950 00 La gran mayoría de estas multas se han hecho efectivas. Solo en casos determinados, cuando los multados han probado su culpabilidad por ignorancia de la Ordenanza ó por otras razones atendibles, la Oficina ha opinado por la disminución al mínimum lo que siempre ha sido aprobado por la Inten- dencia. Sello de los artículos del consumo en la Aduana— Desde el comienzo de los trabajos de la Oficina los nego- ciantes importadores comprendieron la importancia que ten- dría para e líos la Oficina y las ventajas que les podría acar- rear á sus productos una revisión prévia y un sello de garantía puesto á su mercadería por la Oficina misma prévio recono- cimiento. Para poner en práctica el inciso 40 del art. 13 del Regla- mento de la Oficina presentaron á la Intendencia la siguiente solicitud; Al Sr. Intendente de la Municipalidad de la Capital, D. Torcuata de Alvear. Los infrascriptos, comerciantes de esta plaza, ante el señor Intendente municipal, con el debido respeto, esponemos, que poseidos de los altísimos fines públicos que se propuso llenar la ordenanza sobre inspección de alimentos del 14 de Setiem- bre de 1883 y decreto reglamentario de 7 de Noviembre del mismo año, hemos resuelto congregarnos para acudir áV. S. solicitando la reglamentación detallada de esas dos disposicio- nes en las que están tan interesados el comercio y los inte- reses sanitario del municipio. De las conferencias particulares que hemos celebrado con el señor doctor D. Pedro N. Arata, Gefe de la Oficina Quí- mica Municipal, hemos podido deducir la seguridad de obtener una reglamentación del Reglamento citado, que sea equitativo y benéfico para el comercio, que castigue severamente los fraudes, las alteraciones y adulteración de los artículos desti- nados ála alimentación y que produzca una nueva y pingüe renta para el tesoro municipal. La reglamentación que se hace principalmente necesaria es la de los art. 13, 14 yl5 del reglamento citado. Pedimos señor Intendente que se haga una distinción de lo que la ley consi- dera sustancias ó artículos propiamente nocivos; de los que deben tenerse por alterados y adulterados á fin de que cada caso tenga una regla propia á que someterse. Una gran parte de los que nos presentamos somos introduc- tores de vinos y licores en general, sobre los cuales la Ofi- cina Química ha practicado análisis y observaciones cientí- ficas. Pedimos desde ahora que se reglamente la cláusula 4 del art. 3 0 del citado Reglamento referente á los análisis que voluntariamente solicitaremos sobre los artículos que intro- ducimos. Pedimos igualmente que con respecto á aquellos productos que la Oficina Química ha estudiado, aconsejando las condicio- nes que deben tener para su espendio, se nos acuerde un pla- zo prudencial para poder comunicarnos con los cosecheros y esportadores europeos á fin de darles y notificarles las condi- ciones que la autoridad exije para tolerar ó consentir la venta de sus productos. Esta medida es un temperamento de equi- dad que autorizará V. S., porque en todas aquellas leyes que para cumplirse necesitan de cierto tiempo, es menester dar un plazo á los particulares para que puedan ponerse en las con- diciones que ellas exijen y previenen. Lo mismo que decimos de los vinos y de los caldos en gene- ral decimos de los sólidos. Es menester que sobre esta mate- ria exista exacta reglamentación á los mismos procedimientos que se empleen para todos los demás artículos que se consi- deren como propios de la alimentación. Hemos dicho que esta reglamentación proporcionará una nueva fuente de renta á la caja municipal. El examen químico de los artículos, su análisis y la autori- zación de espenderlos, corresponde al cuerpo creado por la ley para ese objeto. Es justo que este servicio público que paten- ta, por decirlo así, la bondad del artículo de consumo sea remunerado convenientemente al tesoro del municipio quien lo practica; así como es necesario estudiar los sitios públicos, depósitos y aduanas en que deben practicarse esos análisis y otorgarse los sellos y títulos correspondientes que garantan los artículos examinados. Otras muchas reglamentaciones son necesarias, pero creemos debeiuos omitirlas por ahora, dejándolas para ser tratadas en las audiencias que V. S. tendrá á bien autorizar con el Sr. Geíe de la Oficina Química y nuestro abogado el Dr. L. V. López. Para facilitar la gestión de este asunto, hemos creído con- veniente nombrar á este señor, quien está autorizado desde hoy en adelante para ejercer nuestra representación, sin perjuicio de la intervención que á todos ó á una parte de los firmantes quiera acordarnos el Sr. Intendente. Sírvase V. S. tenernos por presentados y mandar que pase nuestra solicitud á informe del Sr. Dr. Arata, autorizándole para que de acuerdo con nuestro abogado proponga á V. S. el proyecto de reglamentación que solicitamos. Es justicia, etc. J. Lanús y Ca.. Devotto Podesta y Ca., S. Ro- leri y Ca., Marenco y Ca., Agustín C. Linck y Ca., Petters hermanos, Francisco Lavalle, Ricardo H. Gómez, por Cibils hermanos, MooreyTudor, Marini y Ca., Lasalle é hijos, Gerardo G. Pages, Ernesto Tornquist, B. Vi- dal, Pedro Labores, Lavarello y Ca.,JuanPats y Ca., Roviralta hermanos, A, Bianchi, Sal- terain y Ca. y muchos otros que suprimimos. Pasada á informe de la Oficina esta se espidió en los térmi- nos del siguiente documento; Señor Intendente Municipal, D. Torcuata de Alvear. Un gran número de comerciantes, introductores de materias alimenticias, que firman la solicitud que precede, se presentan á la Municipalidad con el propósito de conocer las condiciones que deben llenar los artículos de consumo y principalmente solicitando una reglamentación del inciso 4 0 del artículo 13 de la Ordenanza de fecha 7 de Noviembre de 1883. La Oficina que dirijo, prestando una atención preferente al estudio de esta solicitud, ha contribuido á la formación de dos ordenanzas sobre vinos y materias adulteradas, presentadas por la sección de Higiene y sancionadas con fecha 10 de Se- tiembre, y que fueron puestas inmediatamente en vigencia por esa Intendencia. Quedando así satisfechos los deseos generales de los comer- ciantes sobre esos puntos, solo me resta ocuparme de la re- glamentación que se solicita, lo que constituye, por otra parte, el principal objetivo que han tenido en vista los solicitantes, ha- biendo nombrado al efecto al doctor don Lucio Vicente López para que los representara en sus gestiones ante la Munici- palidad. Como lo indican con precisión en la solicitud que nos ocu- pa, quieren que la Municipalidad señale con un sello especial, después de los análisis y pruebas necesarias, los artículos de consumo que ellos introducen por la Aduana de Buenos Aires ó conservan en los depósitos, comprometiéndose á abonar una cuota por este servicio. Lo que pretenden en realidad, es una patente de bondad pa- ra los productos que lo merezcan, que garanta al comprador que el artíulo que compra se halla en las debidas condiciones exigidas por la Oficina Química. Este servicio es para mí el complemento necesario á la obra de la Oficina. En efecto, la inspección hecha en los almacenes al por mayor y al menudeo, servirá para castigar al negocian- te que vende artículos alterados y para evitar en parte que el público sea perjudicado por este comercio inmoral—pero nun- ca prevendrá el mal ni lo cortará de raíz. Siendo innumerables los artículos que nos vienen del estran- gero ya alterados o adulterados, esta inspección, por mayo- res que sean sus beneficios, quedará siempre incompleta, pues, no ejerce su influencia sino en una parte muy reducida del co- mercio. Las multas que impone, por mas justas que ellas sean y ar- regladas á la Ordenanza, serán siempre observadas por los inte- resados, que se disculpan diciéndose comerciantes inhábiles pa- ra conocer si el producto que compran del importador se en- cuentra en las debidas condicioues de salubridad, y declarán- dose en último caso irresponsables de los fraudes que la Oficina descubre en las sustancias alimenticias que venden al público. El importador que provee al menudeante, á su vez puede ser engañado por un comisionista poco escrupuloso, y dado el estado de adelanto y progreso á que ha llegado en Europa el arte de falsificar, se puede alcanzar, sin grande esfuerzo, á comprender la estension y difusión de las falsificaciones de ma- terias alimenticias y el gran número de ellas que llegan á nues- tro mercado. La obra de la Oficina proteje al público del engaño de que es víctima, pero de cierta manera ataca al negociante que ha- ce comercio de buena fé con productos europeos falsificados y no le da un medio para garantirse de su comisionista infiel, que puede, por deseos de lucro, ponerle en la desagradable posi- ción de ser acusado de un delito en el que interviene solo como cómplice inconsciente. Por otra parte la acción judicial en contra del verdadero cul- pable es difícil de producirse y poco fructífera en la práctica. Verdad es que está á su alcance la ayuda gratuita de la Ofi- ciña, que le proporciona el conocimiento de sí su articulo es bueno ó malo ; pero esto solo puede practicarse en pequeña es- cala, y es un dato que solo sirve para el que lo pide y en mane- ra alguna lleva el convencimiento al ánimo del comprador. Por otra parte la Oficina se veria empeñada en una obra colosal de revisacion en la que un mismo artículo pasada varias veces por sus manos, sin producirle ningún beneficio á la autoridad que la costea y estorbando el trabajo que debe dedicar á la inspección, propiamente dicha, que es la que tiene por base y que parte de la iniciativa propia. Además, los minoristas que han sufrido una multa dudan de todo y no saben á quien dirigirse para comprar un artículo, por el temor de caer en contravención. Los mayoristas é introductores que quieren hacer desapare- cer la desconfianza que rodea á sus mercaderías, se proponen hacerlas inspeccionar voluntariamente en la Aduana antes de entrar al comercio de la plaza y convienen en pagar los de- rechos que sean exigidos por este servicio. Ellos creen todavía mas; que esto en vez de voluntario debie- ra ser obligatorio, y muchos de ellos me han manifestado que verían con placer una ley del Congreso que obligara á la Mu - nicipalidad á proceder á la inspección en la Aduana, de los ar- tículos de consumo, rechazando del mercado todos aquellos que no se encontraran en las debidas condiciones de pureza ó que fueran un peligro para la salubridad pública. En mi opinión debiera atenderse este deseo del comercio di- rigiéndose la Intendencia al soberano Congreso solicitando ; se dicte ála brevedad posible una ley, que seria una garantía del comercio honrado y de la salubridad pública Las ventajas de esta inspección voluntaria han sido compren- didas por el público y por los importadores, quienes han ocur- rido á la oficina solicitando en la forma que se debe regla- mentar. Esta Oficina, para adelantar trabajo, ha verificado va- rios análisis y ha estendido los certificados correspondientes; so- 24 ío espera la aprobación de esta tarifa para proceder á sellar las partidas de vino á que se refieren. No es aventurado afirmar que una vez iniciado este servicio, los vinos y demas comestibles que se espendan con la garantía del escudo municipal, serán preferidos por el público y por ios minoristas honrados que temen con razón verse envueltos en una acusación por fraude, de la que no cosechan sino el descrédito para su comercio y de lo que en algunos casos son cómplices inocentes. Por otra parte esta inspección facultará extraordinariamen- te la investigación de los verdaderos culpables. Una vez sella ■ do un vino y registrado su análisis en los papeles y libros de la Oficina, cuando vuelva á encontrarse ese mismo vino en el comercio al por menor, el nuevo análisis que se haga de él, nos revelará las falsificaciones que ha sufrido en manos del me- nudeante. Es conocido de muchos el secreto del comercio de ios vinos al por menor. Se comprende entonces por qué una pipa de vino puede ser vendida produciendo una utilidad doble del costo y vendiéndolo á un precio inferior del que tiene el mismo vino comprado al introductor. Se averiguarían de esta maneta las falsificaciones groseras de adición de agua, de al- coholes de mala calidad, de materias colorantes estrañas, etc., etc., conque se enriquecen algunos, arruinando la salud de los consumidores de esos brebajes. Vendrá poi otra parte á desaparecer ese comercio inmoral de drogas y preparaciones para hacer vino, que se anuncian públicamente y sin escrúpulos, como si se tratara de prepara- ciones lícitas. Y debe llamarse sériamente la atención de la autoridad sobre este punto. No es lógico ni racional que persiguiéndose al fal- sificador; el que cometa el acto inmoral y perjudicial para la sociedad de engañarla y atentar á su salud, sea el único perse- guido. Igual persecución debe sufrir el que pone armas en ma- nos inespertas é interesadas. Aquí es oportuno recordar el dicho de Diderot; « Toda cuestión de higiene es también una cuestión de moral. » Demostrada la conveniencia y utilidad de la reglamentación de una inspección de los artículos, á solicitud de los comer- ciantes mismos, la Oficina se preocupo de hacerla práctica por medio de una reglamentación apropiada. Con este proposito, el que suscribe tuvo varias conferencias con el abogado de los solicitantes, el Dr. D. Lucio V. López, y hasta se provoco una reunión de varios de los comerciantes con el objeto de discutir la forma de la inspección yla fijación de la tarifa, llegando des- pués de una larga discusión á convenir las bases y cuotas que se apuntan en el proyecto adjunto, que someto á la consi- deración de la Intendencia para recabar su aprobación. Buenos Aires, etc., etc. En cumplimiento de lo dispuesto en el inciso 4 0 articulo 3 0 del Reglamento de la Oficina Química Municipal de fecha 7 de Noviembre de 1883» atenta la solicitud de un gran numero de casas introductoras yde acuerdo con lo informado por di- cha Oficina y dietámen del señor Asesor, la Intendencia RESUELVE Art. i ° Los análisis que soliciten los comerciantes con el propósito de demostrar la buena calidad de sus artículos, serán practicados por la Oficina, de acuerdo con las prescripciones siguientes: Art. 2o El comerciante solicitará del Gefe de la Oficina, el análisis, indicando la calidad, cantidad y envase de las merca- derías, su procedencia y otros datos convenientes, declarando hallarse dispuesto á abonar las cuotas de análisis y el costo de los sellos de acuerdo con la siguiente tarifa. Art. 3 D El Gefe enviará un Perito Inspector para que tome una doble muestra de la materia que se deba examinar. Las dos muestras se formarán con arreglo á las siguientes prescripciones: La primera será tomada directamente de uno cualquiera de los envases que contengan la sustancia, á elección del empleado, la segunda se formará mezclando tres porciones provenientes de tres envaces diferentes y elegidos igualmente por el Ins- pector. Art. 4 Verificado el análisis de ambas muestras y resultando datos concordantes y que demuestren que toda la partida debe hallarse en idénticas condiciones de bondad y apropiada para los usos déla alimentación, la Oficina espedirá un certificado de de los análisis practicados, y procederá á sellar todos los en- vases. 5 Para la operación del sello, la Oficina será provista por la Contaduría De libros de sellos numerados progresivamente y y de la forma y dibujo adjunto; Art. 6 El sello del valor que le corresponda de acuerdo con la tarifa que sigue, será aplicado por peones del negocian- te en presencia de un empleado de la Oficina. Art. 7 ° Los artículos alimenticios que resulten de mala ca- lidad e impropios para la alimentación no serán sellados. Esto no exime al negociante del pago de los análisis y sellos que le hubiesen correspondido de acuerdo con su solicitud. Art. 8 o Si resultaran perjudiciales para la salud, serán inuti- lizados, de acuerdo con el introductor, quien propondrá el des- tino que quiere darles. Art. 9° La Oficina tratará de garantirse de que el artículo, no vuelva á ser puesto en comercio bajo la misma ú otra forma quedando autorizada para proponer su destrucción total, ó su aprovechamiento, dándole un destino industrial que no permita á la materia incriminada ser usada como producto alimenticio. Art. 10. El sello deberá ser aplicado en el punto mas con- veniente para que sea inutilizado al abrirse el envase. Art. ii. El que haga servir el mismo sello para señalar mer- caderías que no hubiesen sido revisadas por la Oficina ó que no lo inutilizara al abrir el envase para poner en venta la materia alimenticia que contiene, quedará sujeto á las responsabilidades del caso. Art. 12. Antes de proceder ála operación del sello los co- merciantes que lo soliciten deberán abonar los derechos por los dos análisis practicados y por tantos sellos como envases haya que señalar. Art. 13. El valor de estos queda determinado por la si- guiente— Tarifa: Por un análisis de una materia alimenticia . . . smjn 10.00 Id derecho de sello de una pipa, cada una ...» 0.30 Id id id id id medias y bordalesas * 0.20 Id id id id id cuarterolas » 0.15 Id id id id id octavos y fracciones » o. 10 Id id id id id cajones de licores y vinos, frasque- ras y damajuanas de ginebra, alcohol y anis. . » o. 10 Por derecho de sello de medias frasqueras y dama- juanas , 0,05 Id id id cascos aguardiente » 0.30 Id id id id de ajenjo » 0.15 Id id id id de caña » 0.50 Id cajones y barriles de cerveza » 0.15 Id barricas de azúcar » 0.15 Id cajones de aceite $ nqn. 0.15 Id cajones de conservas » 0.15 Id cajones queso de Holanda » 0.20 Id bocoys quesos Gruyere, etc » 0.40 Id cajones pimienta » 0.15 Id cajones grasa de cerdo » 0.20 Id cajones de thé » 0.30 Art. 14. Los artículos que no figuren en la anterior tarifa serán marcados con sellos de un valor que se determinará por el que pagan los artículos similares. Temo que el personal de que dispongo no sea suficiente para poder llenar las exijencias del nuevo servicio que se vá á iniciar, pues careciendo de una práctica suficiente sobre las necesidades del mismo y no teniendo ningún dato seguro, no quiero aventurarme á pedir un aumento de empleados que no sea debidamente justificado, por una producción mayor de renta por parte de la Oficina, He consultado el punto con los empleados de la Oficina y todos se hallan, como siempre, dispuestos á prestar sus servi- cios, y aumentar las horas de trabajo, como ha sucedido en la época de la instalación, y á ensayar las fuerzas en la nueva tarea. Creo que lo mas prudente es dejar las cosas en el estado actual. Aprovechar las disposiciones de cada empleado para el cumplimiento de los nuevos deberes y observar las deficen- cias que haya en este servicio por falta de empleados, para pedir en seguida su nombramiento á la Intendencia. Se habrá conseguido de esta manera abrir una fuente de rentas á la Municipalidad sin recargo del presupuesto de la Oficina lo que es siempre obra meritoria. Debe hacerse notar que el impuesto que constituirá la renta futura, no es de aquellos que se imponen á todos y que los pagan de buena ó mala gana, sino un impuesto voluntario, si se pue- de llamar impuesto—que representa la retribución justísima de un servicio por el que todos quedan beneficiados como se ha demostrado. Tengo el honor de adjuntar á la presente nota un estado, conteniendo el cálculo del producto de la Oficina por este nuevo servicio, en el que se han tomado por base las entradas de la Aduana durante el año próximo pasado en materias alimen- ticias y suponiendo que todos los introductores hicieran analizar sus productos. En este cálculo no se hallan incluidos nuestros productos manufacturados, los que vendrán á aumentar la cifra y hacerla subir á una cantidad que se puede estimar en la décima parte mas de lo calculado. No abrigo la ilusión de que se obtendrá en el primer año ni aproximadamente la cantidad calculada, pues se necesitará al- gún tiempo para hacer comprender las ventajas de esta inspec- ción, y sobre todo para formar el hábito de que los interesados en ella concurran á la Oficina á solicitarla. Como toda cosa nueva, llamará primero la atención, se ha- rán notar sus deficiencias, sus ventajas, y una crítica razonada acabará por depurarla de los defectos que puedan ser un obstá- culo á su adopción á los nuevos usos y hábitos que establecerá en el comercio de materias alimenticias. Debo hacer observar que el nuevo servicio no hará descui- dar en manera alguna el de inspección que desempeña actual- mente la Oficina y cuyos resultados benéficos al parecer, se notan ya en el comercio de materias alimenticias. Al solicitar la atención del señor Intendente sobre los diver- sos puntos contenidos en esta nota y pedir un despacho favora- ble, me es grato reiterarle las seguridades de mi respetuosa consideración. Pedro N. Arala. 30 El espediente fué pasado á informe del Asesor ; este se espidió en la forma siguiente : Señor Intendente: El proyecto de decreto formulado por la Oficina Química Municipal, como lo establece su preámbulo, no es otra cosa que la fijación de la tarifa y de las reglas con que dabe efectuarse el análisis de los artículos, que soliciten los comerciantes, con el propósito de demostrar la buena calidad de esos artículos El reglamento de la Oficina, fecha 7 de Noviembre del año anterior, artículo 13, inciso 40 . facultó á la Intendencia para establecer esa tarifa; de manera que el decreto propuesto no mporta sino el cumplimiento de esa parte del Reglamento. El Asesor observa que los artículos 8 0 y 9 0 del proyecto, en cuanto se refieren á la inutilización de las sustancias ali- menticias que resulten perjudiciales para la salud, supone siem- pre un acuerdo con el introductor para garantir al público de que el artículo no vuelva á ser puesto en el comercio ó para darle un destino industrial que no permita á la materia incrimi- nada ser usada como producto alimenticio. Se esplica este acuerdo con el introductor cuando se trata de análisis voluntariamente solicitados, y cuando, no estando en venta todavía las sustancias examinadas, no pueden aplicarse las penas de la ordenanza de la materia, y deben evitarse, hasta donde es posible, las perjuicios del mal resultado del exámen. Pero la Oficina no puede desprenderse absolutamente de sus atribuciones propias y de lo que las ordenanzas dispo- nen en cuanto al secuestro é inutilización de los artículos peligrosos ála salud; de manera que en defecto del acuerdo previsto en los artículos 8 y 9 del proyecto de decreto; la Ofi- cina estará obligada á proceder respecto de esa clase de artícu los con arreglo á las disposiciones vigentes. Aceptando, pues, en todas sus partes el proyecto de decreto de la Oficina Química Municipal, el Asesor propone la adita- cion del siguiente Art. 15. En defecto del acuerdo con los comerciantes intro- ductores á que se refieren los artículos 8 y 9, la Oficina Quí- mica Municipal secuestrará é inutilizará todos los artículos que puedan ser un peligro para la salubridad pública, con arreglo á las disposiciones vigentes en la materia. Octubre 28 de 1884. Beláusteg ui. Con fecha 25 de Noviembre de 1884 el Sr. Intendente apro- bó la tarifa y reglamento propuesto por la Oficina con la adi- ción del Asesor. Se ordenó la impresión de un folleto conteniendo las Orde- nanzas sobre venta de materias alimenticias y la Tarifa aprobada que se ha repartido y se sigue repartiendo con profusión para que llegue á conocimiento de todos y se mandaron litogra- fiar los sellos que se debian colocar en los envases. Habiéndose empezado este servicio en los primeros dias del mes de Enero de 1885, los resultados que ha dado á la Mu nicipalidad se espresan en el cuadro adjunto. Producto de la venta de sellos y análsispracticados por la Oficina durante el mes de Enero de 1885 de acuerdo con el De- creto Reglamentario de 25 de Noviembre de 1884.. 46 muestras tomadas en la Aduana. . . $ mjn 460-00 5981 sellos de valor de 0.15 * 897-15 963 » » 0.20 » 192-60 3624 » » 0-3° * 1087-20 Total. . . $ mjn 2636-95 Otros SERVICIOS—En su calidad de oficina técnica, la Ofi- cina Química, ha debido intervenir durante el año trascurrido en un gran número de asuntos de interés público. Su gefe ha debido ocuparse del estudio de un gran número de cuestiones de higiene pública en las que se ha espedido por medio de infor- mes especiales, ya sea solo, ya en unión con otros gefes de las oficinas municipales. Durante algunos meses la Oficina tomó á su cargo la pre- paración del desinfectante que se repartía á los pobres, á las co- misiones de higiene y á los establecimientos municipales. Creo deber de la mas estricta justicia hacer público que el empleado D. José Poisa se ocupó de esta preparación sin aban- donar sus trabajos ordinarios en la Oficina, en los que ha de- mostrado siempre una contracción y una competencia dignas de mención. LOCAL Y laboratorio —La Oficina por concesión del Go- bierno se halla instalada en el local de la Universidad y usa del Laboratorio Químico de la misma. Con la asignación mensual que le fija el presupuesto se surte en plaza de los reactivos ne- cesarios para las manipulaciones y con los sobrantes de esa asignación, el que suscribe ha hecho venir de Europa instru- mentos especiales que la Universidad no poseia y otros de uso común y que se hallan espuestos á roturas, como vasijas de vidrio, cápsulas de porcelana, etc., etc., para que los empleados pudiesen disponer con libertad de ellos, sin exitar las murmura- ciones de algunos empleados universitarios que han visto de mala gana la instalación de esta Oficina en el local de la Uni- versidad. Mi carácter de profesor de la Universidad ha hecho posible el mantenimiento de la Oficina en el Laboratorio, pues he tratado de conciliar los inconvenientes que se presentaban; pero debo agregar que el desarrollo que la Oficina ha tomado, hará cada dia mas difícil su permanencia allí; que por otra parte no ha sido determinada, según el espíritu de la Ordenanza sino en carácter provisorio y de ensayo, á imitación de lo que se hace en Ale- mania en donde los departamentos gubernativos para la inspec- ción de alimentos se establecen en los Institutos Químicos ó de Higiene de las Universidades. Las circunstancias de haberse cimentado, de haber demostra- do su utilidad y de haber progresado rápidamente en tan corto espacio de tiempo dan suficiente título á la Oficina para pedir un local y uu laboratorio químico propio, que por otra parte podrá ser instalado sin recargo para el presupuesto municipal, echando mano de los recursos que ella dá á la Municipalidad misma con el derecho de sellos para los artículos aptos para la alimentación, y que no figuran en el cálculo de recursos del presupuesto municipal. En el local de la Oficina de Obras Públicas y de la Adminis- tración de la Lotería, podrían arreglarse las tres ó cuatro piezas que necesita la Oficina y disponer la construcción de un pequeño gasómetro y otras instalaciones de menor importancia que se precisan para las manipulaciones, miéntras se encargan á Europa los instrumentos y productos del Laboratorio. Por la práctica que tengo en esta clase de instalaciones y en vista de los Catá- logos recientes de las mejores fábricas de productos é instru- mentos de Alemania creo que diez mil nacionales serian sufi- cientes para formar un Laboratorio completo de análisis de materias alimenticias, con arreglo á nuestras necesidades y á la altura de los Institutos análogos que se han fundado en Europa. Creo inoportuno insistir en este punto, cuya necesidad y ur- gencia son evidentes. El que suscribe presentará oportuna- mente ála Intendencia las listas de los aparatos y productos químicos necesarios para que el H. Concejo Deliberante tenga á bien votar las sumas que ocurren para la creación del laboratorio tan urgentemente reclamado para el buen servicio de la Oficina. Por la rápida enumeración de lo que la Oficina ha hecho durante el primer año de su existencia queda demostrada su importancia, su utilidad y los frutos que en el porvenir deben esperarse de su institución. Guiada por principios de rectitud, de justicia, y al mismo tiem- po de equidad, ha tratado siempre de hacer comprender al co- mercio honrado que los propósitos que la animan no son de castigar, sino de prevenir el mal, y cuando ha sido menester cumplir con el deber de castigar, lo ha hecho siempre sin tener en consideración la posición de las personas, para que el pres- tigio de justiciera, nunca pudiese faltarle á la Oficina, en los casos de reclamos que puedan hacer todos los que se ven las- timados por sus actos. Sin haber contemporizado con ningún culpab’e de falsifica- ción, la Oficina ha contribuido sin duda á librar á mas de un inocente de la complicidad en que podría haber incurrido, apun- tándole oportunamente el mal é indicándole el remedio. Es- tos servicios los rinde la Oficina con sus análisis gratuitos de inspección de los alimentos que como se ha dicho son para el público, que concurre cada vez mas numeroso á aprovecharlos. Lástima es, que la falta de un local apropiado y de un per- sonal numeroso no haya permitido estenderlo aun más y faci- litar los medios para que de cualquier punto alejado del Munici- pio se puedan con rapidez enviar las muestras á la Oficina, la que informaría á los interesados sobre los resultados. Pero esto es obra del tiempo y tengo la esperanza de po- derlo conseguir con la ayuda de las Comisiones de Higiene y con avisos convenientemente dirigidos por la prensa y por carteles especiales. Debo también apuntar con satisfacción un hecho muy signi- ficativo y sumamente honroso para la Oficina y sus empleados : ninguno de sus análisis y de sus decisiones ha sido protestada por los damnificados y todos han acatado las resoluciones ema- nadas de ella por el convencimiento de la rectitud de su pro- ceder. Me resta Sr. Intendente espresar mis votos por la prosperi- dad de la institución que dirijo y que espero en el año veni- dero ver más arraigada, mejor instalada y gozando de la mis- ma confianza que las autoridades municipales le han dispensa- do hasta ahora. Saluda al Sr. Intendente. Pedro N. Arata.